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CONTEXTO 051221

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LATINOAMÉRICA trabaja para salvar al jaguar En el Día Internacional del felino más grande del Continente, los países tienen proyectos para conservar el hábitat


2 LETRAS DE MAQUÍO

Durante su trayectoria política y empresarial, Manuel “Maquío” Clouthier escribió numerosos artículos de opinión, que se publicaron en su momento en el diario El Universal y en los que vertió conceptos y reflexiones que continúan vigentes hoy más que nunca. Por eso en Noroeste iremos replicando algunos de esos escritos.

1985, parteaguas de la crisis MANUEL CLOUTHIER DEL RINCÓN

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iempre he sostenido que la crisis que padecemos en México no es tanto económica como política y moral. Hago la anterior aseveración porque estoy convencido de que cuando hay buenos políticos que entienden su función como sinónimo de servicio y que comprenden su obligación de proporcionar la paz para que todos los sectores se desarrollen armónicamente, de inmediato surge la confianza y nos ponemos a trabajar todos. El problema fundamental de México es la falta de democracia que da cabida a las autoridades “chicharroneras” que se equivocan y siguen mandando. En cualquier país, cuando un grupo político en el poder comete errores, ni siquiera de la magnitud de las del sexenio pasado, inmediatamente las minorías se convierten en mayorías y desplazan a los encumbrados exigiendo que nuevas fórmulas e ideas se pongan en práctica. Lo anterior es lo que ha venido sucediendo y 1985, con la elección de diputados, será la clave para arrojar tanto zángano y vividor fuera de las cámaras legislativas y poner gente nueva que propicie un cambio moralizador haciendo surgir nuevas esperanzas en México. Avalando este pequeño análisis están las palabras pronunciadas recientemente por el prestigiado intelectual Octavio Paz, quien al recibir el Premio de la Paz que entregan los libreros en la Feria de Frankfurt, Alemania, se pronunció por la democratización de las naciones latinoamericanas. Por otro lado, quiero citar a Enrique Krauze en su artículo “Por una democracia sin adjetivos”, publicado en la revista Vuelta, de noviembre del año pasado: “El país abriga un agravio insatisfecho. Su origen es la irresponsabilidad con que el gobierno ha dispuesto de la enorme riqueza que pasó por sus manos entre 1977 y 1982. Sabe fue una oportunidad de desarrollo, rara y quizá irrepetible (...)”. Terminó el mismo intelectual afirmando: “No podemos olvidar que la ausencia de democracia fue una de las causas del desastre económico”. No hay mejor ni más probada receta para repetirlo que resignarnos al status quo, concentrar el poder y no propiciar mecanismos de vigilancia y autocorrección. Hasta aquí Enrique Krauze. Ahora permítaseme citar la autorizada voz de don Antonio Ortiz Mena:

Si México hubiera continuado la trayectoria que llevaba hasta 1970 y aparece el petróleo, como sucedió, México sería una nación desarrollada [...] Vino un cambio radical. Ya no se siguió con los lineamientos de la Revolución, que eran avances con consolidación cuando era correcto o modificación cuando estaba mal. En cuanto al manejo del País, a partir de 1970 se traicionaron los principios de la Revolución Mexicana. Ahora es imperativo regresar a sus orígenes. ¿Y cuáles son sus orígenes, pregunto yo? Citaré al iniciador de la Revolución, don Francisco I. Madero, en su libro La sucesión presidencial, que en la conclusión, inciso seis, afirma: 6. Todo hace creer que si las cosas siguen en tal estado el general Díaz, ya sea por convicción o por condescender con sus amigos, nombrará como sucesor el que mejor pueda seguir su misma política, con lo que quedará establecido de un modo definitivo el régimen de poder absoluto. En los incisos ocho y nueve, añade el mártir de la Revolución: 8. El único medio de evitar que la República vaya a ese abismo, es hacer un esfuerzo entre todos los buenos mexicanos para organizarnos en partidos políticos, a fin de que la voluntad nacional esté debidamente representada y pueda hacerse respetar en la próxima y contienda electoral. 9. El que mejor interpreta las tendencias actuales de la nación es el partido antirreeleccionista con sus principios fundamentales: Libertad de sufragio. No reelección. Termina Madero sus conclusiones en los puntos número 12 y 13, y afirma: 12. En caso de que el general Díaz se obstinara en no hacer ninguna transacción con la voluntad nacional, sería preciso resolverse a luchar abiertamente en contra de las candidaturas oficiales. 13. Esta lucha despertará al pueblo y sus esfuerzos asegurarán en el futuro no lejano, la reivindicación de sus derechos. Hasta aquí don Francisco I. Madero, y yo agrego que todos sabemos lo que pasó. “Ojalá” que nuestros políticos encumbrados no cometan el mismo error de don Porfirio. Miércoles 31 de octubre, 1984.

MANUEL CLOUTHIER DEL RINCÓN

Siempre he sostenido que la crisis que padecemos en México no es tanto económica como política y moral. Hago la anterior aseveración porque estoy convencido de que cuando hay buenos políticos que entienden su función como sinónimo de servicio y que comprenden su obligación de proporcionar la paz para que todos los sectores se desarrollen armónicamente, de inmediato surge la confianza y nos ponemos a trabajar todos.


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Vivir el Covid en tierra ajena, ha significado un enorme reto para las migrantes indígenas. Foto: Cortesía María de la Luz Márquez

VIVIR EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Vivir el Covid en tierra ajena: indígenas en EU La pandemia ahondó para las migrantes indígenas las dificultades que enfrentan en el vecino país del norte. Su condición legal y de origen ha profundizado su situación de vulnerabilidad P A T R I C I A M O N R E A L , M A R I A N A M O R A L E S , A L M A R Í O S Y T E R E S A F O T O S : R O D R I G O C O R T E S Í A

PIE DE PÁGINA

M O N T A Ñ O

C A B A L L E R O /


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n México, Carolina Murillo Cerna miró la pantalla de su teléfono. Las manos blancas de su madre, los tubos y aparatos médicos fueron su última imagen, no vio su rostro ni oyó su voz. La pandemia se la arrancó muy lejos, en un hospital de California. Hija y madre se habían despedido tres años atrás cuando Raquel Cerna decidió visitar a su familia en Estados Unidos. Salió de su casa en Chilchota, fue la última vez que el aire de la Cañada de los Once Pueblos -zona indígena en Michoacán- le susurró al oído. La pandemia ahondó para las migrantes indígenas, las dificultades que enfrentan en el vecino país del norte, su condición legal y de origen ha profundizado su situación de vulnerabilidad. Vivir el Covid en tierra ajena, ha significado para ellas un enorme reto. Aunque Raquel Cerna tenía 82 años, era una mujer entera, activa, alegre y muy devota. El Covid-19 la sorprendió junto con varios de sus hijos y nueras luego de asistir a una celebración de 15 años. Salvo ella, ninguno se atendió en el hospital. Para su hija, eso fue lo que marcó su destino. “A mi mamá sí la internaron y así le fue”, se lamenta Carolina al recordar cómo Raquel requirió oxígeno desde que fue ingresada, “ya luego se lo querían quitar porque decían que ella estaba muy gastada, pero mi hermano dijo que no. Se iba recuperando, se lavaba ya los dientes por ella misma, pero le cambiaron de enfermera y se fue para abajo”. El esposo de Carolina, Rafael, está convencido que la muerte de su suegra en diciembre de 2020, no fue por la nueva enfermedad, ellos creen que le aplicaron una inyección, “esa que les ponen a todos los viejos para que ya no vivan”, considera. La pareja nunca tuvo claro qué tratamiento le dieron a Raquel en el Salinas Valley Memorial Hospital, los médicos no se dieron tiempo para explicar a la familia qué fue lo que ocurrió. Además de Raquel, esta investigación periodística, documentó otra decena de migrantes indígenas mexicanas que fallecieron durante el 2020 en hospitales de Estados Unidos debido a la pandemia, la mayoría en California. No todas las indígenas migrantes que enfermaron o murieron por Covid-19 acudieron al hospital. La razón fue el miedo a la discriminación,

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Miedo en pandemia. Foto: Rodrigo Caballero

la falta de un seguro médico y el alto costo de los hospitales en Estados Unidos. La activista María de la Luz Márquez -purépecha indocumentada-, refiere cómo sus paisanos indígenas temen ir a un doctor para que los revisen, “no quieren que vean que son ilegales, no quieren hablar, no quieren avisar, temen a la discriminación”. Dependiendo el estado, los indígenas migrantes -como otras personas de bajos recursos- pueden tramitar algún descuento en el pago de sus facturas hospitalarias, o bien, requerir el apoyo de particulares y fundaciones que asumen los costos porque esto les permite deducir impuestos. En West Chicago, María de la Luz se ha encargado de apoyar a quienes enferman de su comunidad, “muchos no se hacen ni la prueba aunque se sientan mal, dicen que si ya están malos entonces ¿para qué pierden el tiempo en ir?, que eso sólo los asustaría más”. Ella refiere cómo una indígena michoacana en los suburbios de Chicago, no fue aceptada en el hospital porque estaba lleno. Pese a que tenía la nueva enfermedad, la regresaron a su casa y sólo le prescribieron Advil y Tylenol. Cuando los padres de María de la Luz enfermaron en su tierra natal, Cheranástico, en Michoacán, ella no pudo salir de Estados Unidos a visitarlos por temor de no poder regresar al no tener papeles. “Es doloroso y triste, porque a uno no le queda más que orar por ellos”,

señala la purépecha al recordar cómo su hermano le avisaba por teléfono que su mamá batallaba para poder respirar y que no había medicinas, “era una impotencia no poderles ayudar”. La medicina tradicional ha sido vía de atención indígena para los enfermos de Covid-19 que no son hospitalizados. Hierbas, infusiones y remedios, son su guía básica para hacer frente al virus. Las hojas pequeñas de una planta denominada Akuitsi Iajchakua almohada de serpiente- son las que mastican crudas los ancianos de Cheranástico. En Estados Unidos no se da esa hierba, así que echan mano de ingredientes conocidos y accesibles en esa tierra. “Me ha funcionado muy bien picar ajo con jengibre y cebolla morada, a las tres cosas les pongo orégano y mucho jugo de limón y miel. Me tomo una cucharada en las mañanas y noches para prevenir, es como antibiótico natural; eso ayuda porque te va desinfectando todas las vías respiratorias”, refiere María de la Luz. Olga Prado León, dreamer originaria del municipio indígena de Nahuatzen, Michoacán, también echó mano de la medicina tradicional para atenderse cuando enfermó. Ella radica en Tacoma, Washington, pero se contagió en California durante una reunión familiar. La medicina tradicional la combinaba con jarabes, y para calmar el dolor tomaba Tylenol, “sabía que eso era para aliviar los síntomas, todo era cuestión de esperar que mi cuerpo sacara el Covid o se acostumbrara a él”.

El temor al contagio no es el único miedo de las migrantes indígenas durante la pandemia. El cierre de fuentes laborales, la escasez de empleo y la falta de ingresos se convirtieron en preocupaciones constantes. La crisis sanitaria obligó a Olga Prado suspender sus estudios para buscar un empleo luego que Diego su pareja- se quedó sin trabajo en Tacoma. Con los ahorros que tenían sólo pagaron unos meses de la renta por mil 300 dólares del modesto departamento que habitan. “Como yo tengo el permiso de trabajo, el DACA, entonces pude hacerle de Uber para repartir comidas”, narra Olga al señalar que esos ingresos, le permitieron ayudar a su familia que también padecía los estragos económicos por la pandemia. Jéssica Vega Ortega, consultora en temas indígenas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, sostiene que los riesgos para la población indígena migrante han aumentado por la crisis sanitaria, pues su nivel de exposición a la enfermedad ha sido mayor. “Son personas que en Estados Unidos están empleadas en el sector servicios, haciendo y repartiendo comida; no podían estar en confinamiento dentro de sus casas, la necesidad no se los permite”, sostiene. La preocupación de los migrantes indígenas es también por sus familias en su tierra de origen. Jéssica Vega explica: “ellos dicen, no podemos tener miedo, no podemos quedarnos encerrados porque sino ¿qué le vamos a mandar a nuestras familias y a nuestros padres, para que puedan vivir la pandemia en México?”. El desempleo golpeó duro a indígenas como el oaxaqueño Juan Lorenzo, originario de San Andrés Solaga, a quien de la noche a la mañana lo corrieron de su trabajo en Pennsylvania. “Éramos como cien a los


5 que el mismo día nos dijeron, ya no pueden estar juntos y nos echaron. Yo pensé en regresarme a México”. Juan Lorenzo logró sobrevivir con el apoyo por desempleo, entregado por el Gobierno estadounidense. La pandemia ha profundizado lo que Juan Gabino González Becerril, investigador del fenómeno migratorio en la Universidad Autónoma del Estado de México, califica como vulnerabilidad multidimensional de los migrantes indígenas: “hay vulnerabilidad económica, social y familiar, a la que ahora se ha sumado la de salud”. El investigador alerta sobre el riesgo de que los migrantes indígenas no sean vacunados en Estados Unidos, ya sea por políticas excluyentes o por el temor de los paisanos para acudir a los centros de salud.

Los muros del idioma

En marzo de 2020, cuando en la televisión apareció el Presidente Donald Trump para declarar la emergencia sanitaria, la indígena oaxaqueña Gloria Santiago no imaginó desde su casa en Seattle, que la noticia era como los malos vientos, de esos de los que hay que cuidarse y aprender a nombrar. El puro término, SARS-CoV-2 les resultaba incomprensible. “En nuestros pueblos entendemos cuando nos dicen que vienen malos aires o malos vientos, que vienen enfermedades y cosas desconocidas, no esto otro”, apunta la indígena de origen mixteco, al narrar cómo nadie les explicaba qué era el virus y a qué se enfrentaban. Para entonces, Estados Unidos sumaba ya 41 decesos por Covid-19, cuatro de ellos eran indígenas de México. Para los mixtecos del Pueblo de la Lluvia, radicados en Seattle, la nueva enfermedad era un invento, “cosa de no creer”, recuerda Gloria. “Primero como todos, no sabíamos nada de este virus, era un mundo oscuro para nosotros, además nos topamos con la barrera del idioma, porque la información que se daba era sólo en inglés, ya después se fue traduciendo, pero de inicio no”, comenta. La lengua de la lluvia persiste entre los mixtecos de Seattle, quienes -de acuerdo a Gloria- en muchos de los casos, es la única que hablan. Por eso tuvieron que organizarse, y aquellos que dominan el inglés, traducen a sus paisanos las informaciones que difunden las autoridades sobre la

Futuro incierto Foto: Especial

enfermedad. Los purépechas de Michoacán en California, Illinois, y Washington enfrentaron el mismo problema, la información sólo estaba en inglés y tuvieron que pasar algunos meses para que empezara a difundirse en español. La labor al interior de las comunidades fue fundamental para comunicar en sus lenguas originarias lo que ocurría. Promotora del canto y la lengua purépecha en Estados Unidos, María de la Luz Márquez, se asumió como intérprete durante la pandemia para sus paisanos en Chicago. Su música tuvo que esperar para atender las urgencias de la comunidad por la crisis sanitaria. “La gente necesitaba saber qué pasaba en su lengua, aquí lo vimos en West Chicago, pero también lo vivieron los purépechas que están en Carol Stream, que son de Cherán y Cheranástico; los del suburbio de Blue Island, Harvey y Markham, en donde hay indígenas de Cocucho, de la Cañada, Tarecuato, Cuanajo y Sopoco”, apunta María de la Luz. “Uno no cree hasta estarlo viviendo”, reconoce la purépecha, “escuchas que don Miguelito está muy grave y que por favor se ore por él, ya después que siempre no, que ahora más bien hay que orar por su alma porque ya murió”.

Organización comunal, su ruta

La proliferación de contagios entre los indígenas mexicanos en Estados Unidos, ha encontrado como

respuesta la aplicación de esquemas de organización similares a los que rigen sus comunidades de origen. “Entre todos nos apoyamos”, asegura María de la Luz Márquez sobre las redes de coordinación que la comunidad purépecha en West Chicago ha generado para informarse, para proveer de víveres a quienes enferman, y para gestionar los apoyos que en su momento estableció el gobierno estadounidense debido al confinamiento. Son mujeres como María de la Luz, las que han venido empujando la organización comunal en tiempos de pandemia. En Seattle, los esfuerzos de los mixtecos del Pueblo de la Lluvia han sido encabezados por Gloria Santiago para quien, la organización es parte de su raíz: “Una persona indígena como yo que viene de Oaxaca, de vivir en comunidad, en donde todo de cierta manera se resuelve o se soporta en ella, cuando llega a Estados Unidos se encuentra con algo muy diferente. Yo le decía a mi mamá, oye ¿y cuándo van a hablarnos para asamblea comunitaria? Y ella me respondía que eso aquí no existe, que aquí estamos solas”. La primera duda de Gloria Santiago al declararse la contingencia, fue sobre sus derechos como indígena indocumentada. Buscó sin éxito asesoría en el consulado mexicano, pero fue a través de integrantes de otros pueblos originarios organizados en Estados Unidos, como se informó y orientó las tareas que realiza para su

comunidad. Para Gloria la comunidad zapoteca en Renton, Washington, es ejemplo de organización, “tienen una red en la que están conectados por todo el país, y no es una gran cantidad de dinero la que aportan, alrededor de diez dólares; a través de una cooperativa manejan el dinero y cuando alguien fallece, asumen los costos para la repatriación rápida del cuerpo y que la familia no tenga que estar preocupándose de eso”. En las comunidades de indígenas migrantes en Estados Unidos, la organización es costumbre. Es a través de ésta que mantienen la celebración de sus fiestas tradicionales, y gracias a ella cómo han enfrentado la muerte de sus paisanos a causa de la enfermedad. “Para nosotros ha sido muy importante luchar para que aquellos que murieron no sean cremados”, señala Gloria al explicar la importancia que tiene para los indígenas enterrar a sus difuntos de cuerpo entero. La mixteca destaca la importancia de poder partir “con el cuerpo completo” para poder llegar al siguiente mundo, “para eso debes descansar entero al lado de tus antepasados, por respeto a nuestra tierra y a ellos, por eso de cierta manera es irrespetuoso que lo cremen a uno”. Frente a las muertes por el Covid19, Gloria Santiago sueña con crear un cementerio comunitario en Seattle, de los indígenas, en donde la música de las bandas en los entierros no sea silenciada por los reglamentos; imagina coronas de colores de despedida, “un lugar para descansar y no ser cremado, un panteón para ser recordados y encontrarnos, finalmente, con nuestros ancestros”. *** Esta investigación periodística fue apoyada por Adelante Reporting Initiative de la International Women’s Media Foundation’s Este trabajo fue realizado por LA VERDAD, que forma parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie.

Portal periodístico independiente, conformado por una red de periodistas nacionales e internacionales expertos en temas sociales y de derechos humanos.


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Los movimientos del tiburón ballena son lentos y al parecer no se incomoda por la presencia de extraños en el agua. Foto: Jonathan Green / Galapagos Whale Shark.

EN LA BAHÍA DE LOS ÁNGELES EN MÉXICO

PESCADORES AYUDAN A LA CIENCIA

a descifrar los misterios del tiburón ballena Cientos de ejemplares de tiburón ballena llegan, todos los años, a una tranquila bahía del Mar de Cortés, en el norte de México. El pueblo, de tradición pesquera, adoptó la especie como su nuevo símbolo y junto a pescadores y científicos crearon un grupo de monitoreo comunitario R O D R I G O

M O N G A B AY

S O B E R A N E S


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n Bahía de los Ángeles, un pueblo del Mar de Cortés, alejado de carreteras y aeropuertos, los pescadores han zarpado toda la vida en sus lanchas para pescar lenguado, pulpo, cabría o cochito, según la temporada. Pero desde hace 17 años, entre junio y diciembre, los pescadores se transforman en investigadores para aportar, con datos, al conocimiento científico de una de las especies marinas más desconocidas del océano: el tiburón ballena (Rhincodon typus). Este lugar que pertenece a la Reserva de la Biosfera Bahía de los Ángeles, Canal de Ballenas y de Salsipuedes y que sigue relativamente aislado del frenesí turístico que caracteriza a esa región de México, se ha convertido en uno de los referentes para la investigación y protección de esta especie considerada En Peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Cada año son cientos los tiburones ballena que llegan a Bahía de los Ángeles y es por eso que pescadores, científicos y habitantes del lugar conformaron, en 2008, un grupo de monitoreo comunitario llamado originalmente ‘Pejesapo’, para estudiar y proteger a este pez, el más grande conocido hasta ahora. El fundador de la organización, el científico Abraham Vázquez, asegura que Bahía de los Ángeles es el lugar donde se han registrado más tiburones ballena en toda la Costa Pacífico Oriental y que esta población, considerando todos los sitios del Golfo de California, “ha aportado a la base internacional (registro de individuos de esta especie a nivel mundial) más de 1250 individuos”.

El aporte del monitoreo comunitario

“Hace dos días no hubiéramos podido tener esta conversación. No hay señal de celular y apenas me instalaron un internet decente”, dice a Mongabay Latam la bióloga Vanesa Vázquez, veterinaria, especializada en Biotecnología Marina, quien está a la cabeza del proyecto comunitario. Sin embargo, el relativo aislamiento en el que vive la población de Bahía de los Ángeles no ha sido impedimento para convertirse en una importante

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Integrantes del grupo Pejesapos realizan fotografías para conocer las características de los ejemplares que llegan. Foto: cortesía Pejesapos

fuente de información. Al contrario, la visita de los tiburones a Bahía de los Ángeles comienza en junio y dura hasta diciembre mientras el agua se mantiene cálida. Llegan siguiendo la comida, asegura Vázquez, y como la bahía es tan prolija en alimento, se quedan durante esos meses dentro de un estero (sitio donde un río desemboca en el mar), que es el tipo de zonas que prefieren, explica la experta. Con cada visita, pescadores y científicos se sumergen para fotografiar el patrón de puntos o manchas que tiene cada animal, estas son como su huella dactilar. En este caso, registran las presentes en una de las aletas dorsales del tiburón. Luego se colocan debajo de sus panzas para determinar el sexo. De esa manera, desde que empezó el monitoreo en 2008, han logrado identificar hasta 250 animales por temporada. A pesar de ser una especie con una amplia distribución a nivel global, se sabe muy poco sobre ellos. Por ejemplo: ¿dónde se

aparean? ¿dónde nacen? ¿a dónde van cuando alcanzan la adultez y dejan el Golfo de Baja California para adentrarse en el Océano Pacífico? Son preguntas que la ciencia lleva años intentando responder. “Desconocemos mucho de su biología, de sus hábitos. Esa es la importancia del programa de identificación con foto”, explica Vázquez. La información levantada por el grupo de monitoreo comunitario en Bahía de los Ángeles, le ha permitido, por ejemplo, a la organización Tiburón Ballena México lograr reunir los datos necesarios para determinar algunos puntos importantes. Uno de ellos es que los tiburones que se quedan en el Golfo de California son los “juveniles”, es decir, aquellos que no han alcanzado su madurez sexual y por lo tanto nunca se han reproducido. “El Golfo de California es como el kínder garden, la primaria y la secundaria para estos animales”, asegura la directora de la

organización Tiburón Ballena México, Dení Ramírez. De hecho, “una vez que están cerca de la madurez sexual, (los tiburones) se van y ya no los volvemos a ver”, asegura la experta. “Tenemos animales que los hemos visto durante 10 años pero llegan a una talla y dejan el Golfo de California y no sabemos a dónde se van”. Esto último lo han podido comprobar porque a ciertos ejemplares les han colocado, tanto en Bahía de La Paz como en Bahía de los Ángeles, marcas satelitales. Con ellas los científicos han podido rastrear a los tiburones ballena por hasta seis meses en aguas cercanas. Pero cuando se internan mar adentro se les pierde el rastro, explica Ramírez. Pero, además, los datos recogidos tanto por Tiburón Ballena México como por los integrantes del proyecto Pejesapo, en Bahía de los Ángeles, han permitido establecer que alrededor del 40% de los ejemplares que visitan el Golfo de Baja California trazan un recorrido entre las bahías


8 de La Paz y de los Ángeles durante los seis meses que dura el arribo. Sin embargo, el hecho de que un porcentaje de tiburones de un grupo etario específico se quede dentro del Golfo de California, no significa que exista un patrón definido en el recorrido de todos los individuos de esta especie en esa región de México. “No se van todos juntos ni el mismo animal sigue el mismo recorrido cada año. Es al azar. Mientras uno deja la Bahía de la Paz y se va al norte, otro decide irse a un lugar diferente. No siguen un patrón de migración en el que hagan un recorrido”, explica Ramírez. Pero eso no es todo, con el correr de los años el grupo de monitoreo comunitario ha podido escuchar algo sorprendente. Hasta ahora la ciencia ha establecido que los tiburones ballenas no emiten sonidos, sin embargo en Bahía de los Ángeles aseguran lo contrario. “Sí hacen ruidos. Suenan como un tamboreo”, dice Vanessa Vázquez. Si los tiburones ballena emiten o no sonidos, es un debate que existe actualmente entre científicos porque no existe por ahora un registro claro. Sin embargo, en Bahía de los Ángeles “llevamos años diciendo que sí hacen ruidos”, señala la experta. “Hay sonidos felices y sonidos de no me caíste bien”, precisa. De hecho, “una vez vino una muchacha con un hidrófono. Sin nadie en el agua, con las embarcaciones paradas, se escuchaba tun, tun, tun”, cuenta Vázquez, quien, además, señala que el tiburón ballena “es de las especies con el oído interno más grande en relación con su tamaño. Sería muy raro que no pudieran emitir un sonido”, dice.

El tiburón ballena se convirtió en el ícono de un pueblo ubicado en el Golfo de California.

El símbolo del pueblo

Uno de los símbolos del proyecto de monitoreo y conservación se llama Norma y es hembra. Se llama así, dice Vázquez, porque su estado físico es el ideal para un ejemplar de Tiburón Ballena. Norma es también “la consentida del pueblo” porque lleva cerca de 12 años visitando la bahía cada junio, sin falta, y la han visto crecer desde los 4.6 hasta más de 10 metros aproximadamente. “La primera vez que se vio fue casi empezando el proyecto y estaba chicona. Aquí la vieron crecer. Le pusieron así porque es una hembra impecable. No tiene ni

Esteros en una zona desértica, islas, volcanes, tiburones ballena y ballenas grises se encuentran en Bahía de los Ángeles. Foto: Josep Díaz López

un rasguño, nada, es inmaculada, un tiburón impecable. Es la norma de cómo tiene que verse un tiburón”, explica Vázquez. Cuando Norma llegó por primera vez, eran tiempos en los que la población de Bahía de los Ángeles no le daba la importancia que hoy le da a estos animales. “La gente se les montaba y surfeaban arriba de ellos”, cuenta la científica. Hoy, sin

embargo, el tiburón ballena se ha vuelto la especie más carismática de la bahía. Durante la temporada en la que llegan, el Estado no permite la pesca en el pedazo de bahía que estos animales ocupan por lo que el pueblo ha dejado de vivir solo de la pesca y ha adoptado al tiburón ballena como su nuevo motor económico a través del turismo. “Si

no lo conservamos y cuidamos, se acaba eso”, dice el pescador José Arce, pionero en el proyecto Pejesapo, quien ve con buenos ojos el giro económico que los tiburones han traído a su pueblo. José Arce Smith es un hombre cuya familia llegó a la Bahía atraída por la pesca y aunque su apellido proviene de la sierra, él creció, literalmente, en el mar. Arce es pescador (principalmente pesca jurel), guía de turistas, de científicos y promotor de la conservación del medio ambiente a través de un proyecto de jóvenes fotógrafos nativos de Bahía de los Ángeles. Desde que tiene memoria, dice, ha estado seguro de vivir en un “lugar único” y con la llegada de investigadores a su pueblo, se dio cuenta de que también estaba a su alcance conservar las especies. De hecho, cada día se levanta en la madrugada y toma fotos del amanecer y las comparte con sus contactos. Siempre mira algo diferente desde la misma ubicación donde las toma. José Arce descubrió la fotografía de joven y tiene un amplio registro de la vida marina que lo rodea. Un día decidió utilizar la fotografía como una estrategia para vincular a los niños con el océano y hoy está convencido de que el apego al mar que le ha inculcado a los jóvenes a través de la fotografía ha sido de ayuda para el arraigo del proyecto Pejesapo. También para la adopción del tiburón ballena como “especie bandera” de Bahía de los Ángeles. Joseph Díaz López es uno de los adolescentes que entró en el programa. Se lo ganó por su rendimiento escolar en la escuela primaria. “Comenzaron los viajes a la bahía, a la zona costera de manglares. El Güero (José Arce) nos fue llamando cada vez más. Las primeras cámaras nos las prestaba él. Poco a poco fueron llegando las cámaras más mejorcitas”, cuenta. Su primera exposición fue en el parque del pueblo, hace cinco años. Pegaron las fotos ahí y la gente comenzó a ver la vida marina más allá de lo que alcanza la mirada. Después vinieron varias exposiciones más: en La Cobacha (una pequeña galería de arte de cuatro paredes), después expusieron al Museo Caracol (en la ciudad de Ensenada) y después la Universidad Iberoamericana.


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Atardecer en Bahía de los Ángeles, en el norte de la costa del Pacífico Mexicano. Eso, cuenta Arce, les cambió la vida. Y Joseph está de acuerdo: “Es diferente la forma de pensar y de valorar. Es un entorno demasiado hermoso. Es un lugar en el que te puedes acostar media hora para tomar una foto de un cangrejo y todas las fotos te van a encantar y una te va a gustar demasiado”, dice. Así es como de la experiencia del monitoreo comunitario de tiburones ballena han surgido, por un lado, valiosos datos para que la ciencia pueda comprender a estos misteriosos animales y así conservarlos, pero también otros proyectos para seguir vinculando a los habitantes de Bahía de los Ángeles con la biodiversidad del Mar de Cortés y sembrar en ellos la necesidad de cuidarla.

José Arce monitoreando al tiburón ballena.

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VIOLENCIA DE GÉNERO ODIO Y DESIGUALDAD

en la calle, el trabajo, en la casa… dañan a mexicanas Desde 1993, cada 25 de noviembre, las mujeres en el mundo exigen la eliminación de todo tipo de violencia en su contra por motivos de género. Aunque el tipo más letal es el feminicidio, la vida de las mujeres está rodeada de muchas otras que afectan desde su vida laboral, digital, su economía y hasta su tiempo de disfrute y descanso, problemas que se agravaron con la pandemia D A N I E L A

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B A R R A G Á N

SINEMBARGO

ÉXICO._ En la economía, el hogar, el trabajo, las redes sociales o la calle. En todas estas áreas, las mujeres enfrentan un rastro de violencia que se traduce en un trabajo mal pagado, desempleo, labores de cuidado no reconocidas ni remuneradas, acoso, difusión de fotografías íntimas y sí, el feminicidio. Las cifras oficiales muestran cómo han ido al alza los diferentes indicadores de violencia de género. Por ejemplo, en el último año, de todos los delitos de los que se tiene registro en la línea de emergencia del 911, el 1.8 por ciento fueron por casos de violencia contra la mujer; el 1.63 por ciento, por violencia de pareja y el 4.38 por ciento por violencia familiar, según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. De enero a septiembre de 2021, además, se han registro de 736 feminicidios, 35 más que en el mismo periodo del 2020, de acuerdo con el más reciente Informe sobre violencia contra las mujeres. Es decir, alrededor de tres mujeres fueron asesinadas al día durante esos nueve meses, según las estimaciones oficiales. No obstante, cifras de organismos sociales han dado cuenta de que cada día le es arrebatada la vida a 10 mujeres. De todos los estados, el Estado de México es el más letal para la vida de las mujeres con un total de 110 feminicidios, seguido de Veracruz

(55), Jalisco (54), Ciudad de México (45) y Nuevo León (42). En cuanto a homicidio doloso, el Secretariado tiene registro de 2 mil 104 víctimas mujeres de enero a septiembre de 2021 y 47 mil 041 lesiones dolosas, en el mismo periodo. Otro indicador con el que se cuenta es el de los delitos de violencia familiar, con un total de 192 mil 746 casos; en mayo se alcanzó un pico histórico con 23 mil 908 denuncias. Pero estas no son las únicas agresiones que obstaculizan el día a día de las mujeres, ya que se suman la violencia psicológica y física en los hogares o las pocas oportunidades para acceder a la justicia, a causa de la falta de profesionalización que han exhibido las autoridades al atender estos casos. Todas estas problemáticas cargan, además, con otro factor: la pandemia de Covid-19 que agravó el panorama de las mujeres.

Brecha salarial, una realidad

Durante su vida laboral, una mujer en México no logrará igualar el salario de un hombre. No sólo no importará su nivel educativo, sino que se deberá enfrentar a varios obstáculos, por ejemplo, si las mujeres tienen hijos o conforme aumenta su edad, las probabilidades de ganar lo mismo, o más, disminuyen. De acuerdo con una investigación realizada por SinEmbargo en septiembre de este año, hay otro factor que determina la brecha salarial

Autoridades cercaron con vallas metálicas recintos como el Palacio de Bellas Artes.

Foto: Cri Rodríguez/SinEmbargo

de género y es el lugar en el que viven las mujeres, ya que según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión

Social y del Instituto Mexicano del Seguro Social, en Campeche, Zacatecas y Coahuila, ellas ganan 100


11 pesos menos que los hombres al día. A nivel nacional, la brecha es de 54 pesos, es decir, una diferencia del 12 por ciento: el salario promedio de los hombres se ubica en 449.57 pesos y el de las mujeres en 395.48 pesos. Y no, no importa la formación académica, ya que en México, una mujer tendrá un ingreso trimestral de 56 mil 772 pesos en promedio, si tiene un posgrado, mientras que el ingreso de un hombre, con la misma preparación, será de 81 mil 832 pesos. Los datos obtenidos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran que en el sector con más preparación hay una distancia de 30 por ciento en el salario. Pero independientemente de la educación, el ingreso promedio a nivel nacional de un hombre se ubica en los 22 mil 618 pesos y para una mujer es de 14 mil 860 pesos, que es incluso menor al ingreso más bajo a nivel nacional, que es de Chiapas y se ubica en 19 mil 452 pesos.

‘Los cuidados son trabajo’

Con el avance del movimiento feminista -que tiene entre sus banderas el lema “lo personal es político”- se ha evidenciado la desigualdad que existe en el reparto de los cuidados. Aunque durante generaciones estas labores se describieron como “actos de amor” a la familia o “trabajo de mujeres”, la realidad es que se trata de una jornada de trabajo completa que se asigna por cuestiones de género e impide a las mujeres desarrollarse laboralmente. Incluso les quita tiempo para el descanso, un problema que se agravó durante la contingencia sanitaria y se tradujo en distintos tipos de violencia. “Al quedarse en el hogar, fundamentalmente realizando trabajos de cuidados o actividades domésticas, las mujeres dejan de avanzar en sus niveles de escolaridad, también tiene un impacto en su desarrollo profesional, pues con su tiempo limitado aspiran a cargas jerárquicas menores, además tienen menor tiempo para descansar y para actividades recreativas, esto tiene un impacto en su salud, en su estabilidad emocional y en el estrés que sienten”, explica Makieze Medina, coordinadora del programa de Género y Trabajo del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir. La ONU Mujeres define a los cuidados como el conjunto de actividades cotidianas que permiten regenerar día a día el bienestar físico y

La Antimonumenta Vivas nos Queremos fue instalada frente al Palacio de Bellas Artes como una exigencia para frenar los feminicidios. Foto: Cri Rodríguez/SinEmbargo

emocional de las personas e involucran tareas como dar de comer, cocinar, bañar, vestir o planificar las compras. Estas actividades también son esenciales para la economía. El Inegi calcula que hasta 2019 el valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados representó 22.8 por ciento del Producto Interno Bruto del País. Datos del Coneval -actualizados hasta 2018- dan cuenta de la desigualdad con la que en México se reparten estas labores: entre el cuarto trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2020 unas 21 millones de mujeres se dedicaban únicamente a las labores domésticas que no son remuneradas, lo que representa un aumento anual de 1.3 millones de mexicanas. Además, cifras del consejo actualizadas hasta 2018 estiman que las mexicanas que se desempeñan en el trabajo doméstico o de cuidados no remunerados emplean en promedio 27.8 horas semanales, frente a las 15.2 horas que dedican los hombres. A ello se suma que el trabajo doméstico y de cuidados no remunerados aumentó para las mujeres durante la contingencia sanitaria por el incremento de las horas dedicadas a la educación de las niñas y niños que no tomaron clases presenciales en más de un año. “El tema de la repartición de las tareas domésticas y cuidados ya no puede ser percibido como un asunto personal, sino que tiene que ser atendido socialmente, implementando medidas que permitan transformar roles así como asimetrías resultantes de características interseccionales”, señaló el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en su

informe Madres trabajadoras y Covid19. Aunque recientemente el Gobierno de México creó con la ONU la Alianza global por los cuidados, Makieze Medina considera que el Estado aún tiene pendiente reconocer las desigualdades en la distribución de los cuidados como un derecho a nivel nacional y como una problemática pública que tiene que atender. “Los cuidados son un trabajo, no son sólo emociones. Los cuidados demandan tiempo, atención, desgaste físico, por eso deben traducirse en servicios, programas y políticas públicas”, agrega la especialista.

El machismo se propaga por Internet

La pandemia obligó a trasladar las comunicaciones, el trabajo, la educación y las interacciones familiares y sociales a la vida digital. Datos del Inegi y de la organización civil Luchadoras evidencian que en estos espacios también se reproducen las violencias machistas que las mujeres enfrentan en las calles, sus casas y, en general, en cualquier espacio donde se desarrollan. “Hay una violencia sexual digital, o sea, se castiga cómo expresamos nuestros cuerpos, cómo disfrutamos, cómo nos relacionamos. Eso claro que tiene todo que ver con lo offline y con lo online, no podemos decir, pasó en Internet, apago el celular y ya. No, no funciona así, la violencia digital atraviesa nuestras vidas, nuestros cuerpos y está muy relacionada a violencias históricas patriarcales”, enfatiza Alicia Reynoso, integrante de la organización. En México más mujeres (9

millones) que hombres (7.1 millones) fueron víctimas de ciberacoso sólo en 2020, de acuerdo con datos del Módulo sobre Ciberacoso del Inegi. La encuesta reveló que 35 por ciento de las mujeres víctimas de ciberacoso recibieron insinuaciones o propuestas sexuales, 32.8 por ciento de las encuestadas reportaron mensajes ofensivos y a 31.3 por ciento le enviaron contenido sexual. La mayor cantidad de agresiones se registró en las mujeres de 12 a 19 años, quienes representaron 29.2 por ciento de las víctimas. Además, la asociación Luchadoras, que defiende el derecho de las mujeres a navegar en Internet sin violencia, registró 470 solicitudes de apoyo por agresiones digitales en 2020, 94.46 por ciento de estos casos afectaron a mujeres, según el informe Frente al amor tóxico virtual: Un año de la línea de apoyo contra la violencia digital. Los datos de la asociación civil mostraron que en la mayoría de los casos las solicitantes buscaron apoyo al recibir amenazas de daño a ellas, a sus seres queridos o a sus bienes. Respecto al perfil de los agresores detectaron que en 36.4 por ciento de los casos, la violencia la cometió una persona conocida e identificada por la víctima. Las ex parejas de las mujeres fueron las principales agresoras, al ocupar el 32.7 por ciento, el mayor número de casos. Ellos son quienes suelen amenazar a las mujeres con difundir fotografías íntimas para vengarse por tomar la decisión de terminar la relación. “La violencia sexual digital se está dando en relaciones de confianza, de intimidad, que se rompen. Como en el sexting, que se puede gozar, pero el problema reside en ese quiebre de confianza que lleva a alguien a difundir fotos privadas”, agrega Alicia Reynoso. Muestra de la impunidad en estos casos son los datos que la misma organización difundió el año pasado, donde se reveló que en los últimos tres años en México se abrieron 2 mil 143 carpetas de investigación en 18 entidades por el delito de difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, pero 83 por ciento de las carpetas siguen en trámite, algunas por más de tres años. Con este contexto y como cada año desde 1993, decenas de mujeres convocaron a protestar en ciudades del país para exigir un alto a la violencia y las desigualdades.


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El jaguar está en riesgo en el territorio de América Latina. Foto: Procat

DÍA INTERNACIONAL DEL JAGUAR

¿Qué se está haciendo en Latinoamérica

para salvar al felino más grande del Continente? Proyectos para conservar el hábitat que se pierde por la expansión ganadera se ejecutan en México, Paraguay y Colombia. En Bolivia se ha elaborado una base de datos con información oficial sobre el tráfico de jaguar, mientras que en Perú está en camino el Plan Nacional de Conservación del Jaguar Y V E T T E

S I E R R A

M O N G A B AY

P R A E L I


H

ace 12 años la veterinaria Ivonne Cassaigne llegó a Sonora, en el norte de México, para hacer su tesis de doctorado. Su investigación buscaba demostrar a los ganaderos la importancia de conservar el ecosistema y a las presas nativas -como el pecarí- para disminuir los ataques de jaguares (Panthera onca) y pumas (Puma concolor) al ganado. Su estudio lo realizó en una hacienda ganadera con un fuerte conflicto entre jaguares y humanos. Actualmente, más de una década después, son cinco las haciendas comprometidas en la conservación del hábitat del jaguar con una extensión de 30 mil hectáreas de conservación. Pero esta no es la única estrategia de conservación que apunta a proteger al jaguar en Latinoamérica. En Colombia, el café se ha convertido en un aliado para la protección de esta especie emblemática y de su hábitat; mientras que en Paraguay un proyecto con cámaras trampa y collares de telemetría busca conocer más sobre el comportamiento del gran felino de América. Aunque el jaguar está categorizado como Casi Amenazado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), su situación es cada vez más preocupante. De acuerdo a diversos estudios, actualmente ocupan solo el 51 por ciento de su área de distribución histórica. En la investigación sobre el estado de conservación del jaguar, publicado en la revista Oryx de Inglaterra en 2017, se explica que históricamente, el jaguar se extendió a lo largo de 19 millones de kilómetros cuadrados, desde el suroeste de Estados Unidos hasta el centro de Argentina. Sin embargo, desde mil 900, este rango se ha reducido hasta los 9 mil kilómetros cuadrados. La pérdida de hábitat por la deforestación es uno de los más serios riesgos para el jaguar, así se lee en el estudio El Comercio Ilegal de Jaguar, publicado por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), en julio de 2021. Relacionado con la pérdida del hábitat, señala Mariana da Silva, de

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Un jaguar hembra y su cría en el Chaco seco Paraguayo. Foto Rocky McBride/Guyra Paraguay

Un jaguar emerge del agua en el Pantanal, el humedal más grande del mundo que abarca el extremo occidental de Brasil y zonas aledañas de Paraguay y Bolivia. Foto: Rhett A. Butler

Un jaguar descansa en un árbol en los bosques del Chaco paraguayo. Foto: Rocky McBride

Wildlife Conservation Society (WCS) Bolivia, está el conflicto de esta especie con las personas, debido, principalmente, a la expansión de la ganadería. La caza furtiva es otro riesgo creciente para esta especie que, en algunos casos, está relacionada también con la coexistencia entre humanos y jaguares, pero en otros se debe al tráfico ilegal de sus

partes, principalmente de sus colmillos, una amenaza que va en aumento. En el Día Internacional del Jaguar ofrecemos un panorama de lo que está pasando en cinco países de los 18 en los que habita esta especie. Proyectos de conservación con ganaderos y agricultores, investigaciones sobre la especie, avances en la lucha contra el tráfico

de partes de jaguar y la propuesta de un plan nacional son parte de los planes para proteger al jaguar en México, Colombia, Paraguay, Bolivia y Perú.

México: el conflicto con el ganado

“Como veterinaria, me encantan los animales y para salvarlos tenemos que trabajar con las personas”, afirma Ivonne Cassaigne, coordinadora regional de Primero Conservation para México, quien desde hace 12 años trabaja con


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Un jaguar rescatado del tráfico en Perú.

En Perú está en camino el Plan Nacional para la Conservación del Jaguar.

Foto: Musuk Nolte/WCS Perú

ganaderos de los municipios de Nacori Chico, Divisaderos y Granados, en Sonora, para solucionar el conflicto que existe entre los dueños de las haciendas pecuarias con los jaguares y los pumas. Cuando llegó Cassaigne a Sonora para hacer su tesis doctoral, lo que buscaba era demostrar a los ganaderos que tanto los jaguares como los pumas prefieren cazar especies nativas como venados y pecaríes para su alimentación en lugar de cazar becerros, que era lo que estaba ocurriendo. Lo primero que se hizo fue instalar cámaras trampa y collares para monitoreo mediante geolocalización. Fueron ocho meses de observación y seguimiento para demostrar la preferencia de los jaguares por las especies nativas. Luego, se incrementó las presas de las cuales se alimentan los felinos que habitan en Sonora: los pumas cazan principalmente venados, mientras que el jaguar captura pecaríes. “Cuando veíamos que varios días estaban en el mismo lugar, sospechábamos que se trataba de un lugar de caza. Por lo tanto, cuando abandonaban el lugar, nosotros íbamos a investigar esa zona”, explica Cassaigne. Así confirmaron que los jaguares preferían cazar pecaríes en lugar de becerros, demostrando a los

Foto: Musuk Nolte/WCS Perú

y se mantienen espacios para el crecimiento y pastoreo de los becerros. “Los ganaderos han comprobado que el puma y el jaguar no son los culpables de todo”, finaliza.

Colombia: el café de la conservación

Un jaguar macho en el Chaco Paraguayo captado por una cámara trampa. Foto: Guyra Paraguay/Jeffrey Thompson, M. Velilla, JM Campos Krauer

ganaderos que si en el lugar había estas presas, los jaguares no iban a atacar a sus animales. Incluso hubo un proceso para aumentar la cantidad de pecaríes y venados en las zonas por donde se desplazaba el ganado. “Después de mi estudio, los ranchos vecinos se interesaron en este sistema”, agrega Cassaigne, quien ahora implementa su programa en cinco ranchos de

Nacori Chico, Divisaderos y Granados, sobre un total de 30 mil hectáreas. El proyecto no solo consiste en conservar e incluso aumentar la cantidad de presas nativas disponibles para los jaguares, sino que en estos territorios está prohibida la caza del felino, además que se tienen programas para controlar la temporada de nacimiento de las crías del ganado

En Colombia el jaguar y el café tienen una relación particular. Una cercanía destinada a mantener intactos los bosques naturales por donde transita el felino de América. Bajo esta idea nació Jaguar Friendly, una iniciativa que empezó en la Cordillera Talamanca, en Costa Rica, y se trasladó a la Sierra Nevada de Santa Martha, en Colombia. “Se trata de un esquema de conservación basada en una ecoetiqueta, que identifica sistemas productivos que contribuyen a la protección de una especie, en este caso el jaguar”, explica José Fernando González, director del Proyecto de conservación de aguas y tierras, Procat Colombia, organización que lidera esta propuesta. El programa consiste en entregar una certificación de Jaguar Friendly al café que se cultiva en fincas que cumplen determinados criterios para proteger esta especie. Producir café bajo sombra, evitar la


15 cacería y mantener los bosques intactos ante el avance del cambio de uso de suelo para la ganadería son algunas de las pautas para un café amigable con el jaguar. Si bien el programa piloto del Jaguar Friendly empezó en Santa Martha, cuenta con 17 fincas comprometidas en la actualidad, la experiencia se está trasladando ahora al Caquetá, en la Amazonía colombiana, donde además del café se está poniendo en práctica la certificación de un cacao ecoamigable. “En el Caquetá estamos en pleno proceso de certificación con alrededor de cien fincas”, señala González. “La zona amazónica es la que está sufriendo las mayores tasas de deforestación en Colombia”, agrega González. Según el último informe del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la mayor pérdida de bosques en el 2020 se registró en la Amazonía que pasó de perder 98 mil hectáreas en 2019 a 109 mil hectáreas en el 2020. González cuenta que en un inicio exportaron cinco toneladas de café a Rumanía y que este año, su sexta cosecha, lograron comercializar 18 toneladas de café Jaguar Friendly a Rumania, Holanda y al estado de Arizona, en el sur de Estados Unidos. Este proyecto ahora busca expandirse a Bolivia y Paraguay donde la propuesta es trabajar con cuero proveniente de las zonas ganaderas y en Honduras se está estudiando hacerlo con cacao. “Se trabaja con comunidades campesinas y nativas, y agremiaciones, dependiendo del sistema productivo y del país. En Colombia, lo hacemos con la Federación Nacional de Cafeteros”, cuenta González. “La mayoría son comunidades campesinas pero hay procesos con indígenas en la Sierra Nevada de Santa Martha y estamos iniciando el proceso con indígenas en Costa Rica. Lo principal es trabajar con quienes están en el territorio”, agrega.

Paraguay: cámaras trampa para estudiar al jaguar

“Hemos colocado 400 cámaras trampa durante dos años en varios lugares, donde está ocurriendo la deforestación”, explica Jeffrey Thomson, investigador principal del

Jaguar captado en la zona de la Selva Lacandona, en Chiapas. Foto: Cortesía Rodrigo Medellín

Perú tiene la segunda población de jaguar más grande de Latinoamérica. Foto: Musuk Nolte/WCS Perú

Proyecto Jaguar en Guyra Paraguay. Las investigaciones de Thompson se centran en el Chaco y el Pantanal paraguayos, un ecosistema seriamente deforestado por la presencia y expansión de la ganadería. “El bosque de Paraguay estaba intacto, pero cuando empezó el desarrollo de la ganadería se

empezaron a perder decenas de hectáreas por día”, menciona Thompson. “Paraguay es el sexto exportador de carne más grande en el mundo y la ganadería es el motor de desarrollo del Chaco. Por eso queremos saber qué está pasando con los jaguares en estas zonas deforestadas”, agrega. En Paraguay, el conflicto entre

los ganaderos y el jaguar también es un problema serio y la expansión de la actividad pecuaria ha ocasionado una alta deforestación en el Chaco paraguayo. Según el Ministerio del Ambiente de Paraguay, entre enero de 2014 y enero de 2018 se perdieron un millón 57 mil 888 hectáreas en el Chaco a causa de la deforestación. La instalación de cámaras trampa, dice Thompson, no solo ha permitido saber qué está pasando con el jaguar, sino con todos los mamíferos grandes y con las presas del felino. Para ello se instalaron las 400 cámaras trampa en 200 estaciones, con dos equipos en cada lugar. El resultado han sido 3.5 millones de fotografías, durante 60 mil noches. Hasta ahora, sus investigaciones le han permitido hacer una estimación de la densidad de la población de jaguares y otras especies en el Chaco. “La estimación de densidad ha sido de medio individuo en 10 mil hectáreas hasta uno y medio en la misma extensión. Esta distribución está asociada con la cantidad de vegetación que se mantiene en cada sector”, dice Thompson. Sus investigaciones también han permitido saber que el jaguar puede sobrevivir en un paisaje deforestado en el corto plazo, incluso cuando el desmonte ha alcanzado un 50 por ciento del territorio. “Estamos intentando entender mucho mejor el comportamiento del jaguar, con la intención de adoptar medidas que puedan mitigar el conflicto con los humanos”, manifiesta el investigador. “El enfoque es entender los efectos antropogénicos en la población de jaguares y qué hacer para conservar la especie”. Los planes de investigación de Thompson incluyen documentar la distribución de jaguar en Paraguay, una medición que, señala Thompson, nunca antes se ha hecho. “Conocemos bastante bien al jaguar, además que hemos aprendido lo que sucede con otros felinos grandes. Estamos mucho mejor que con el león o el tigre y sabemos qué hacer frente a los problemas”, reflexiona Thompson sobre lo sucedido con las especies de felinos en África y Asia, cuyas poblaciones se redujeron debido a


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El café certificado como Jaguar Friendly, cultivado en Colombia, ha logrado la exportación de 18 toneladas en el último año. Foto: Procat

la caza indiscriminada y el tráfico de sus partes. Para Thompson también ha sido un paso enorme que 18 países hayan firmado el Plan Jaguar al 2030, un acuerdo entre naciones para enfrentar las amenazas del felino como la reducción del hábitat y la caza ilegal de la especie. La inclusión del felino más grande de América en los apéndices I y II de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) también ha sido un paso importante en su protección. El Apéndice I proporciona una protección más estricta de las especies migratorias en peligro y el Apéndice II que abarca las especies migratorias que tienen un estado de conservación desfavorable y se beneficiarían de una mayor cooperación internacional y de acciones de conservación. “Estamos en medio de Brasil, Argentina y Bolivia, por eso es importante compartir información y esfuerzos para proteger al jaguar”, precisa Thompson.

Bolivia: una base de datos contra el tráfico

El tráfico de colmillos de jaguar se está convirtiendo en una de las

amenazas más severas para los jaguares en Bolivia. Por eso, desde que en 2014 se empezó a detectar el comercio ilegal de colmillos de jaguar, autoridades y organizaciones dedicadas a la conservación buscan la manera de frenar esta amenaza. Un reciente esfuerzo ha sido la creación de una base de datos que reúne toda la información de fuentes oficiales sobre las incautaciones y decomisos de tráfico de especies entre los años 2010 y 2020. “Hemos registrado 2000 eventos de tráfico de varias especies evidenciados en 43 instituciones distintas. De ellas, son 52 eventos de tráfico para el jaguar hasta el 2020”, cuenta Mariana da Silva, coordinadora del Combate de Tráfico de Fauna Silvestre de WCS Bolivia, sobre el trabajo que está haciendo. “Lo que queremos es que esta base de datos se convierta en un instrumento del Estado en el trabajo contra el tráfico de especies”, agrega. De la información recogida para la base de datos, indica Da Silva, el 42 por ciento está relacionado con el comercio ilegal hacia China, además, explica, se evidencia que

En Colombia existen cultivos de café que han logrado la certificación Jaguar Friendly. Foto: Procat

los colmillos son las partes más traficadas. Según los reportes oficiales se han contado más de 300 colmillos encontrados en Bolivia, así como dos hallazgos en China, de 119 colmillos que llegaron de Bolivia. En las intervenciones también se han encontrado jaguares vivos, cachorros, huesos, cráneos y pieles entre otras partes de esta especie. “Hemos calculado que para esa cantidad de colmillos se ha tenido que matar 202 jaguares, pero podrían ser más”. La información recogida por WCS provienen de reportes de la Policía, del Ministerio del Ambiente, de los municipios y otras instituciones que ejecutan acciones contra el tráfico de especies. Sin embargo, la especialista advierte sobre el comercio ilegal online que, según recientes investigaciones, está creciendo. Un estudio sobre tráfico de partes de jaguar en línea, liderado por WCS en coordinación con otras instituciones, ha dado los primeros datos del alcance de este método de comercio ilegal. Da Silva cuenta que la investigación se hizo durante los años 2019 y 2020 en 17 países y 34

plataformas online, buscadores, redes sociales, sitios de comercio electrónico, y en siete idiomas, entre ellos chino y vietnamita. Los primeros resultados de este estudio indican que el 48 por ciento de los resultados han sido búsqueda en español; en segundo con 20 por ciento están las búsquedas en chino, y en tercer lugar, con 24 por ciento, está el portugués. “Son los idiomas en los que más se busca y comercializan las partes de jaguar y la red más utilizada ha sido facebook con un 64 por ciento”, comenta Da Silva. Da Silva menciona que el 80 por ciento del comercio ilegal online corresponde a la venta de colmillos y que de todos los casos detectados en esta investigación 27 han sido de Bolivia, todos a través del facebook. “El tráfico ilegal es una amenaza muy seria para el jaguar. Y son redes de crimen organizado involucrados en este comercio ilegal internacional”, sentencia Da Silva. “Nos preocupa que el tráfico crezca rápidamente, tenemos ejemplos de lo que ha sucedido con el tigre asiático”, agrega.


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Según estudios realizados en Bolivia, los colmillos de jaguar son la parte más buscada por los traficantes. Foto: ELI

Durante la detención de cinco ciudadanos chinos se logró la incautación de partes de jaguar. Foto: Ministerio de Medio Ambiente y Agua

cacería ilegal; conservar el hábitat de jaguar en áreas protegidas y fuera de ellas; garantizar una oportuna intervención en su conservación y difundir información sobre la ecología y conservación de la especie.

El jaguar es el felino emblemático de América. Foto: Procat

Perú: el plan nacional del jaguar en camino

”Los esfuerzos actualmente están dirigidos a la elaboración del Plan Nacional de Conservación del Jaguar”, comenta Rosa Vento, especialista de la Iniciativa de Especies: Tráfico y Salud, de WCS Perú. Este plan, indica Vento, está destinado a enfrentar las amenazas y recuperar el hábitat del felino. Según el estudio publicado por Cites, que toma en cuenta la

información de la base de datos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito sobre registros oficiales de decomisos de jaguar para los an os 2000 a 2018, Perú fue el país de origen más frecuente de los envíos de partes de jaguar, seguido de Bolivia. Según el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), el Plan Nacional de Conservación del Jaguar para el periodo 2021-2031 tiene cuatro líneas estratégicas: reducir la

Según el Serfor, Perú registra la segunda población más grande de jaguar en el continente y se espera que con el plan nacional esta población se mantenga viable hacia el 2040. De acuerdo con la investigación Tendencia retrospectiva y actual del comercio de felinos silvestres en Perú, que evalúa el comercio de los ocho felinos en territorio peruano antes y después del establecimiento de Cites, el jaguar y el ocelote fueron las especies más explotadas antes de 1975, cuando se estableció la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites). Aunque luego del establecimiento de Cites el comercio de jaguar se redujo por tratarse de una actividad ilegal a partir de su inclusión en esta convención, el estudio indica que

existe una tendencia al aumento del tráfico para el jaguar y en general para todas las especies de felinos silvestres. “La elaboración de este plan ha significado un trabajo coordinado entre el Estado y las organizaciones dedicadas a la conservación”, añade Rosa Vento. “Se tiene que hacer estudios poblacionales, manejar los conflictos entre las personas y los jaguares y continuar las coordinaciones con otros países porque se trata de una especie que cruza las fronteras”, finaliza Vento.

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Tras sufrir en una relación violenta y abusiva, Layla Bennani acudió a la policía, acompañada de una amiga. Foto: ONU Mujeres/Mohammed Bakir

DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES:

tres historias de fuerza y supervivencia Los conflictos, las crisis humanitarias y las crecientes catástrofes climáticas han provocado un aumento de los niveles de violencia contra las mujeres y las niñas, que no ha hecho más que empeorar durante la pandemia del Covid-19, poniendo de manifiesto la urgente necesidad de atajar esta lacra O N U

N O T I C I A S


E

19 n todo el mundo, casi una de cada tres mujeres ha sido víctima de la violencia, y las crisis están aumentando aún más las cifras.

Un estudio reciente de ONU Mujeres, publicado con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se celebró este 25 de noviembre, destaca que casi una de cada dos mujeres ha sufrido o conoce a otra que ha experimentado alguna forma de violencia desde el inicio de la pandemia de Covid-19. Cerca del 25% de las mujeres se siente menos segura en el hogar y los conflictos familiares han aumentado desde el inicio de la emergencia sanitaria. La violencia de género, la violación más generalizada de los derechos humanos, no es ni natural ni inevitable, y debe prevenirse. Con motivo de los 16 Días de Activismo contra la violencia de género, ONU Mujeres presenta las voces de tres supervivientes, cuyos nombres se han cambiado para proteger su identidad. Tenga en cuenta que cada perfil incluye descripciones de violencia de género.

‘Convencida’ de que la matarían

En la provincia argentina de Chaco, Diana, de 48 años y madre de siete hijos, sufrió durante 28 años hasta que finalmente decidió separarse de su maltratador. “No tenía miedo de que me pegara, sino que estaba convencida de que me mataría”, explica. Al principio, dudó en presentar una denuncia ante la policía por miedo a cómo podría reaccionar él, pero a medida que fue conociendo los servicios de un centro de acogida local, se dio cuenta de que podía escapar de su torturador. También decidió presentar una denuncia. Al vivir con un padre maltratador, sus hijos también sufrían estrés y dificultades económicas. Salir no fue fácil, pero con el apoyo de los trabajadores sociales, un refugio local y un espacio seguro para recuperarse, Diana consiguió un trabajo como asistente administrativa en una oficina municipal.

Protesta de mujeres, en las calles de Argentina, contra la violencia machista. “Reconozco que fue difícil, pero con terapia, ayuda legal y la formación en habilidades, me recuperé”, explicó. Los servicios esenciales para las supervivientes de la violencia doméstica son un salvavidas. “Ya no me siento prisionera, acorralada o traicionada. Hay tantas cosas por las que una pasa como víctima, incluido el maltrato psicológico, pero ahora sé que puedo lograr cualquier cosa que me proponga”. Diana es una de las 199 mujeres supervivientes alojadas en un refugio afiliado a la Red Interamericana de Refugios, apoyada por ONU Mujeres a través de la Iniciativa Spotlight en América Latina. El refugio también ha proporcionado apoyo psicosocial y asistencia legal a más de 1057 mujeres desde 2017.

Una ardua batalla con la familia política

Goretti regresó al oeste de Kenya en 2001 para enterrar a su marido y, tal y como dicta la cultura local, se quedó en la casa de su familia. “Pero no me daban comida. Me quitaron todo lo que había traído de Nairobi, ropa, enseres, y lo repartieron entre la familia”, relata. Durante casi 20 años tras la muerte de su marido, Goretti se vio atrapada en una vida de abusos hasta que sus suegros la

golpearon tanto que la hospitalizaron y no pudo trabajar. Temerosa de acudir a la policía, Goretti se puso en contacto con un defensor de los derechos humanos local, que la ayudó a recibir atención médica y a denunciar el caso ante las autoridades locales. Sin embargo, pronto descubrió que sus suegros ya habían forjado con la policía un acuerdo en su nombre para retirar el caso. “Pero yo no sé ni escribir”, dijo Goretti. Los defensores de los derechos humanos en Kenya suelen ser los primeros en responder a las violaciones, incluida la violencia de género. Desde 2019, ONU Mujeres y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos han apoyado a las organizaciones de base que ofrecen formación jurídica y desarrollo de capacidades para ayudar mejor a las supervivientes. Además de denunciar el asunto a la policía local y a los tribunales, la defensora de los derechos humanos Caren Omanga, que recibió formación de una de estas organizaciones, también se puso en contacto con los ancianos locales. “Estuve a punto de ser detenida cuando me enfrenté al oficial a cargo”, explicó Omanga. Pero sabiendo que la comunidad

estaría en contra de Goretti, inició “el proceso de resolución alternativa de conflictos, mientras llevaba el caso a los tribunales”. Finalmente, con su caso resuelto fuera de los tribunales, Goretti recibió un acuerdo por el que se le concedía la propiedad y el título de la tierra que había perdido en su dote matrimonial, y los agresores se vieron obligados a pagar multas para evitar la cárcel. “Es como empezar una nueva vida después de 20 años, y mi hijo se siente más seguro... Estoy pensando en plantar algunos árboles para salvaguardar la parcela y construir un gallinero”, explicó.

Concienciación

En Moldavia, el acoso y la violencia sexual son temas tabúes y, por miedo a la culpa o a la estigmatización, las víctimas rara vez denuncian los incidentes. A los 14 años, Milena fue violada por su novio en Chisinau. Ella no era consciente de que su violación era una agresión sexual y siguió viendo a su agresor durante otros seis meses antes de romper. Luego trató de olvidarlo. “Este recuerdo quedó bloqueado, como si no hubiera pasado nada”, hasta dos años después, al ver un video de Instagram que desencadenó recuerdos de su propia agresión,


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Goretti Ondola (derecha) habla con Caren Omanga, del Centro de Justicia Social de Nyando, en Kenia.

Manifestación contra la violencia de género en Ecuador. dijo. Casi uno de cada cinco hombres en Moldavia ha abusado sexualmente de una niña o una mujer, incluso en relaciones románticas, según una investigación de 2019 publicada por ONU Mujeres.

Decidida a entender lo que le había sucedido, Milena aprendió más sobre el acoso y el abuso sexual, y más tarde comenzó a crear conciencia en su comunidad. El año pasado, se unió a un programa de tutoría para jóvenes de ONU Mujeres, donde recibió

formación sobre igualdad de género y derechos humanos y aprendió a identificar los abusos y a desafiar los comentarios sexistas y el acoso. Milena pasó a elaborar una guía de autoayuda para supervivientes de la violencia sexual, que, con

información de supervivientes de entre 12 y 21 años, ofrece orientación práctica para buscar ayuda, denunciar los abusos y acceder a recursos de recuperación del trauma. En una cultura en la que se suele culpar a las víctimas, impidiendo que quienes lo necesitan reciban ayuda, el programa de tutoría se centra en los valores feministas y la diversidad, y aborda las causas fundamentales de las desigualdades y los estereotipos de género que perpetúan la violencia de género y la discriminación. “El programa ha demostrado que el activismo y el compromiso de los jóvenes es clave para eliminar las desigualdades de género en nuestras sociedades”, explicó Dominika Stojanoska, representante de ONU Mujeres en Moldavia. * Estas historias fueron publicadas originalmente por ONU Mujeres.


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MERCADO NEGRO

CAZAFORTUNAS Y ESPONTÁNEOS

venden piezas arqueológicas en redes y plataformas web Como parte de un mercado negro internacional con grandes ganancias como el de las drogas y armas, en Facebook, Mercado Libre o Ebay abundan fotografías de piezas prehispánicas y lotes arqueológicos. Algunos usuarios sólo comparten sus hallazgos incidentales, pero otros se dedican a la excavación y compra-venta, pese a estar prohibido por la Ley mexicana D U L C E

O L V E R A

SINEMBARGO


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ÉXICO._ Mientras el Gobierno de México reclamó a Francia por una subasta de piezas prehispánicas realizada a inicios de este mes, a diario y de manera abierta bienes arqueológicos auténticos y lotes, como orejeras, figuras de dioses, flechas, instrumentos musicales y caritas, se comercializan en redes sociales entre coleccionistas, pese a estar prohibido por su alto impacto en la comprensión de nuestra historia, raíces y cultura nacional. La excavación clandestina y comercialización nacional e internacional de bienes arqueológicos está prohibida y sancionada por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos Artísticos e Históricos (1972). Las penas van de tres a 10 años de prisión más multas. La actividad es exclusiva del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) con personal calificado y acreditado. Pero en el mundo digital la Ley es pisoteada o desconocida y abunda el saqueo del patrimonio histórico, a pesar de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador instruyó a la Guardia Nacional a crear, como existe en Italia, un equipo especial de policías para recuperar las piezas robadas. Esto lo anunció en septiembre pasado, durante la inauguración de la exposición “La Grandeza de México” en el Museo Nacional de Antropología, víctima de un robo de 140 piezas de las salas Maya, Oaxaca y Mexica en la Nochebuena de 1985. “Se va, amigos”, dice un mensaje en Facebook acompañado de una foto de una figura de Tláloc. “Base de piedra con tejolote ph [prehispánico] $$$”, “Punta de obsidiana gris. Inbox”, “En venta, urna zapoteca del valle de Tlapazola, Oaxaca”, “Figura articulada teotihuacanas cabeza triangular (únicas)”, se lee. “Hay muchas personas que se ve que son de pocos recursos y ofrecen lo que se encuentran, pero también hay gente que ya se dedica al tráfico y organizan excavaciones donde encuentran pedacerías porque son sin ningún control y las rompen”, dijo una persona especializada en el tema

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Cabecitas de Oaxaca.

En venta, una pieza original.

Fotos: Facebook

que pidió anonimato. Está en diversos grupos y ha detectado vendedores constantes en varias páginas. En algunas le han bloqueado. “Está en juego mucho dinero y es un problema a nivel internacional muy complejo de atacar. Después del tráfico de drogas (y armas), el de objetos arqueológicos y obras de arte es uno de los negocios ilícitos que genera mayor cantidad de recursos”, agregó la fuente. Aunque hay muchas réplicas o artesanías hechas con barro, fibra de vidrio y cerámica en los grupos de Facebook, también encontró un objeto prehispánico ofertado en 100 mil pesos, pero estima que en el mercado negro internacional se ofrecerían por mucho más. En la subasta en Francia, por ejemplo, una escultura de serpiente de la cultura Azteca fechada entre el 1400 y el 1521 d.C. se vendió por 24 mil dólares. El arqueólogo Omar Espinosa explicó a SinEmbargo que, independientemente del interés científico-académico por la memoria cultural para

Oferta de diversas cabecitas y piedras. comprender el comportamiento de las culturas pasadas, el valor económico que los coleccionistas le asignan depende de su antigüedad, estética, que sea única y que esté bien conservada. “Lo que más buscan los saqueadores son piezas completas que cumplan con lo estético, lo antiguo y de conservación. Pero como no hay

una metodología ni cuidado hacen un hoyo y es destructivo”, aseguró. “Ha sido tan voraz que cuando ya no encuentran más de estas piezas lo que hacen es empezar a generarlas con métodos para hacerlas pasar como antiguas y la ley no contempla estas réplicas”. Así como el proyecto ATHAR ha detectado varios grupos de


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Usuario de Facebook ofrece una pieza de obsidiana negra. ha detectado varios grupos de Facebook donde se trafican antigüedades del Medio Oriente, su colectivo de difusión cultural Libreta Negra ha observado al menos cinco grupos en esta red social ubicados en el país. En ellos la mayoría de los usuarios son aficionados que sólo comparten fotos de sus hallazgos para colecciones personales o cuestionan sobre su valor, pero otra parte se dedica a la compraventa, excavación y trueque entre países con fines de lucro. “No hay una asociación directa con las redes sociales. Es un mercado que ya existía en zonas como Tepito (CDMX), pero han trasladado esa venta a las nuevas plataformas como Facebook Marketplace, Mercado Libre, Ebay y envíos por paqueterías, a pesar de que tienen políticas de no permitir la venta de antigüedades por los convenios de la UNESCO y legislaciones de los países”, dijo Espinosa. “Hay otros usuarios que intercambian piezas en otras regiones de Latinoamérica. Desde Perú ofrecen piezas mayas de Guatemala buscando piezas aztecas en un trueque”. A finales de octubre, cuando se restituyeron de Italia a México una vasija globular y dos figuras antropomorfas elaboradas en cerámica y se halló una canoa maya durante la obra del Tren

Lote de piezas prehispánicas.

Pasos a seguir si se hallan piezas arqueológicas. Maya, la Secretaria de Cultura Alejandra Frausto Guerrero dijo que el patrimonio de México “no es un artículo de lujo para un coleccionista ni algo que deba ornamentar una casa”, sino parte de nuestra raíz por lo que hizo un llamado a que no se compre este arte porque es parte de “la identidad de un pueblo”.

Sin embargo, dijo Espinosa, el presupuesto y el personal del INAH, algunos de ellos infiltrados en estas páginas de Facebook, es insuficiente frente a este problema global.

Hallazgos incidentales y

Algunos usuarios de Facebook TikTok sólo presumen sus

hallazgos sin fines lucrativos. Al ser un país con alta riqueza arqueológica heredada por diversas culturas como la mexica, olmeca, maya o totonaca, ciudadanos de norte a sur suelen encontrar piezas o fósiles en cultivos, ríos, obras o terrenos sin excavaciones irregulares. En el territorio nacional hay 30 mil sitios arqueológicos y 189 zonas arqueológicas con programas de conservación registradas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. “La piedra angular de este problema es la educación patrimonial. Se debe trabajar muchísimo con las generaciones futuras sobre la importancia de las herencias culturales, sobre todo en comunidades cerca de una zona arqueológica”, dijo el arqueólogo Omar Espinosa. Para evitar daños al patrimonio cultural debe notificarse a la autoridad ejidal o municipal que a su vez avisará al INAH, recomienda la campaña de este instituto “¿Qué perdemos cuando nos roban el patrimonio cultural?”. “En el rancho tenemos la bondad de encontrar estas piezas y cada año salen después de las lluvias. Nunca he vendido una sola pieza y no tengo idea del valor de éstas”, aclaró una usuaria de Facebook que compartió figuras mezcalas de Taxco, Guerrero, ante la avalancha de solicitudes de su precio. Esta campaña del INAH recuerda que hasta la más pequeña pieza de cualquier sitio histórico complementa la totalidad de nuestra historia colectiva, pero su tráfico ilegal, muchas veces con documentos falsos, se ha agudizado por el Internet. “Cada vez que roban o trafican un bien cultural nos quitan la oportunidad de conocer y aprender de nuestra propia cultura en beneficio de unos cuantos”, plantea. “Las redes sociales han facilitado este tipo de ilícitos acelerando las ventas y las pérdidas de los objetos”. Por ello, la dependencia llama a romper la cadena de tráfico ilícito al denunciar su robo o notificar sus hallazgos a las autoridades.


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