Editora:Vanessa Ortiz
Editora: Vanessa Ortiz Colaboradoras artísticas: Maru Fusté e Ilanit Edry Portada: Ana García (2025) Edición: 2024-2025
Esta edición de la revista Perfiles está dedicada a todas las clases graduandas que por los últimos veinte años han compartido sus escritos en estas páginas, para el deleite de quienes hemos tenido la dicha de leerlos.
Versos rebeldes
Las playas Mariana Bermúdez (2025) Las playas son del pueblo, pero se bloquea el acceso. Hoteles y apartamentos rompen nuestras leyes al poner vallas entre la playa y la gente. Es una odisea llegar a las playas, lo cual infringe el derecho ciudadano. Las playas son del pueblo, desde Rincón a Luquillo. Por usar nuestras voces, victorias judiciales hemos tenido. Pero la lucha no termina ahí. Debemos velar a los que construyen en nuestro país. Las playas son del pueblo, las de azules aguas y blancas arenas. No son del que paga un arreglo. Son tuyas, mías y del pueblo.
Erosión Hunter Powers (2025) La arena sostiene mi cuerpo Arena que se convierte en concreto Concreto que se convierte en una calle Una calle transformada en un lago Este lago es una advertencia comunicada por medio de dos o cuatro metros de agua al año: la naturaleza triunfa sobre todo Pide perdón cuantas veces quieras, pero esto no es solo culpa de María Es también culpa del cambio que trae el clima, de los hoteles que al lado del mar quieren piscina y el gobierno que dijo que a mi playa la protegería con la Ley 33 de 2019 Esto es culpa tanto tuya como mía Lee bien la fecha de ese contrato Verifica que no fue firmado un feriado Y escoge bien a tu candidato ¿Por qué toleramos este maltrato? ¡Boricua sin playa es asesinato!
Michael Sgroi (2027)
La salud: un privilegio costoso Alexa Giulimondi (2025) En la Isla del Encanto, donde el mar canta, nace un grito ahogado por el precio del sistema de salud. Por prejuicio, en Puerto Rico, la salud es un lujo. Contrario a los 50 estados, la parte D de Medicare no provee mucho. La Reforma, Medicare y Medicaid no benefician a los que más lo necesitan. Un ingreso mensual de mil dólares no da para recetas ni citas. Muchos sufren de mesas sin comida o meses sin ayuda. Pero claro, al final del día, todo es “quédate en la tuya”. Momentos merecidos marchitados por el deseo monetario. “Mami sigue enferma”, va escrito en el diario. Los bolsillos tiemblan, fríos y vacíos, como los cuerpos de los enfermos frente a mil desafíos. La meta se oculta dentro de filas como laberintos. Caminando como hormigas, la gente irá hasta el fin de sus días.
Isabella Gurdian (2029)
La Isla en espera Nicolás Unanue (2025) Se fue el doctor. Cruzó el mar en silencio en busca de un sueño, de un alivio, de un remedio. Y aquí seguimos nosotros en la isla sin consuelo, sin la mano que cura. Hay entre 9,000 doctores activos, pero nos faltan 6,000 más para aliviar el dolor que aquí se queda. Llamó Gabriela a dos, diez neurólogos, todos con citas lejanas y calendarios tan llenos, que la espera se alarga y el tiempo se escapa mientras su madre sufre y la salud se apaga. Aquí en Puerto Rico, los doctores se van dejando un vacío que nadie llenará. Se van en busca de sueldos dignos y un poco de paz, pues los seguros pagan poco y aquí no pueden más. Se fueron en silencio a cruzar el mar, dejando un vacío, dejando este lugar. Y aquí seguimos nosotros esperando un cambio, esperando un doctor que nos traiga alivio. El éxodo golpea más fuerte al que menos tiene, al que en cada espera ve su esperanza desvanecerse.
Manos de miel Carla Zayas (2025) En nuestra isla bonita donde el mar abraza y el sol brilla la salud se queda atrás como un barco encajado en la orilla Médicos huyen, sin regreso, atraídos por un norte dorado Los que quedan aquí, con manos cansadas, luchan día y noche en su esfuerzo honrado El equipo es antiguo, las luces titilan Las salas, llenas de filas que nunca terminan Cuando son pocos los médicos, más grande es el empeño de darle al paciente un nuevo sueño Enfermeras con manos de miel calman el dolor y el pesar de la piel Con miradas dulces y un gesto tenaz brindan esperanza en un país sin paz El cardiólogo escucha, atento y fiel, la danza vital que pide renacer Corazones cansados de tanto latir esperan la cura… y el regreso de los que se tuvieron que ir
¡Puerto Rico, despierta! Luiz Penna (2025) Fue ayer cuando María robó a 70,000 boricuas la alegría. El gobierno dijo que resolvería, pero en realidad nos dejó en agonía. Mujeres trabajadoras que desean mejorar la situación de su familia reciben la promesa de una vivienda que se convierte en pesadilla. Esperan su casa, pero solo hay ruina y brisa. Solo el 20% tiene suerte de recibir residencia, hecho que contradice la prometida y soñada agenda. Se prometen nuevas unidades y más fondos federales aun cuando todos sabemos que es mentira. El problema de vivienda asequible continúa afectando a muchas familias. 300,000 gastan más del 30% de sus ingresos en pagar su residencia. No hay progreso alguno. Nadie hace nada. Solo ven el dolor desde lejos. Esto cala como un cuchillo en el pecho. ¡Puerto Rico, despierta! No sigas creyendo en falsas promesas.
Selección natural Ivana Wu (2025) Septiembre 2017, huracán María Las casas han sido destrozadas Las casas han sido abandonadas Los inversores llegan a la Isla a comprar para obtener ganancias Ante el hecho de ser expulsados de un inmueble, acumular impuestos no pagados y no tener vivienda inasequible los puertorriqueños quedan enervados Cuando la industria es controlada por empresas ajenas, las propiedades alcanzan alturas y penas que desplazan a las clases media y baja. Todo esto lleva a que las cajas de mudanza comiencen a acumularse en las puertas Con precios de casas en Culebra en un millón, comprar es un sueño roto, una ilusión Los trabajadores viajan largas horas sin darse por vencidos Todo esto se debe a los alquileres a cortos plazo Es una batalla de riqueza, donde ganan los ricos y pierden los pobres Ante precios tan altos, encontrar un lugar para vivir es un sueño inalcanzable En un mundo que gira en torno al dinero, al igual que la selección natural se dice: "Que gane el más fuerte"
El paraíso Joaquín Estopinal (2025) Llegan de lejos, buscando un paraíso, no por sus palmas, ni su mar precioso, sino por el trato que evita tributos mientras el pueblo carga los mismos minutos. Vienen sin raíces, solo con ganas de ahorrar sus riquezas y llenar sus bolsillos con más de la tripleta. Se quedan con sus lujos, sin apreciar el sol, mientras el boricua sostiene su rol. ¿Dónde está la justicia en este trato desigual? Puerto Rico se vende, pero ¿a qué precio? A cambio de un paraíso, se pierde el aprecio. La isla que amamos se vuelve extraña, un paraíso vendido, sin alma. Quieren las playas, las olas, el cielo, pero no el amor ni el respeto sincero. Así nuestra tierra, con tanto valor, se va perdiendo entre pena y dolor. Y mientras ellos gozan su paraíso comprado, el boricua se queda triste y olvidado.
Lucas Villamil (2025)
La indignante legislación Andrés Vera (2025) Tras 104 años de estar con nosotros, el Acto Jones sigue con su peso atando a Puerto Rico en un nudo espeso. Llegan barcos extranjeros sin poder descargar. Solo tocan el puerto para volver a zarpar. Cada alimento, cada recurso nos deja con un desierto en nuestros bolsillos y cadenas invisibles en el mar. El costo de vida aumenta sin cesar. Los boricuas no se pueden olvidar que al tocar Irma a Florida, el Acto Jones se fue a altamar. Nuestra isla no fue perdonada cuando María vino a destrozar. El pueblo, aún en crisis, la comida y el diésel anclados seguían esperando por los barcos americanos. Solo por diez días levantaron esta indignante legislación. Una ventana de tiempo muy corta para reparar tanta devastación. Mi Isla del Encanto encadenada está.
Hambre de justicia Gabriela Montalvo (2025) En mi isla del sol, de la palma y el mar, late el hambre que duele; difícil de ignorar. Es un grito silente, profundo y constante que rompe el silencio, voraz y punzante. Aquí el pan es escaso, la ayuda no llega, y el estómago ruge; nadie lo niega. El niño, la madre, el abuelo en espera, ven pasar las promesas que el tiempo acelera. En barrios sin tiendas, en calles sin luz, el hambre es un pozo, oscuro y obtuso. Mientras otros cenan en mesas doradas, aquí falta un plato y la esperanza es robada. Banco de Alimentos lucha sin parar. Suministros recibe, para el hambre erradicar. Existe una batalla que nuestro pueblo ha de enfrentar. Se irá el muro de acero que cuesta quebrar, pero el hambre persiste, no es un capricho, es la pura verdad. Es la vida en sus manos, es dolor, es suplicio. ¡Despierta, justicia! ¡Que escuchen tu voz! Pues el hambre no espera ni entiende de Dios. Que el mundo despierte, que vea, que actúe, y que en Puerto Rico la lucha contra el hambre continúe.
San San Wu (2028)
Viaje de esperanza Roberto Ho (2025) Venimos del otro lado del mar llevando sueños y manos para trabajar a la Isla de Encanto, una llena de abundancia y calor. A ella trajimos nuestra cultura y espíritu de valor. Llegamos en tiempos de opresión por rutas de dolor y tortura y tristeza y exclusión. No queríamos quitarles sus trabajos solo buscábamos esperanza en medio de la nada. Aunque nacimos en la Isla, no nos llaman puertorriqueños de verdad. Dicen que nuestros ojos y piel son diferentes sin saber que crecimos con su cultura siempre presente. Durante la pandemia, se creó una división sin motivo, sin razón, sin compasión. Nos miraban con miedo. Me preguntaban si comía algo exótico, para provocar una reacción. Aunque nos miren como extraños, llevamos en el alma, el ritmo y el canto. Somos una mezcla de tierras, culturas y tradiciones. Aunque no lo vean, somos boricuas de verdad.
Gabriela Chanez (2029)
A puerta cerrada Helen Wu (2025) Villa Dragón en Ponce fue saqueado al amanecer. Se llevaron cajas de camarones y fideos que no podrán volver. Hubo un robo en la madrugada, en una tierra distante, donde cada bocado se esfuma al instante. Wong Sil perdió mil dólares de una caja registradora mientras máscaras y armas ocultaban a los canallas. Nadie preguntó, nadie se atrevió a hablar. El miedo se esconde bajo el brillo lunar. En el Gran China yo estaba, sentada en la caja para atender y cobrar cuando aquel hombre entró con su paso singular. Trigueño, vestido de negro, con Spiderman al hombro, sacó su pistola mientras a mí el cuerpo me temblaba hasta el asombro. Media 5'5" de estatura. Ante su sombra intimidante, le di trescientos dólares, sin pensar por un instante. San Juan, en su noche, callaba el temor, mientras el ladrón se iba, sin dejar ni un rumor. De Ponce a San Juan, esta historia se expande, un eco de miedo que en silencio se extiende. Mientras en la sombra nos quitan el sustento, queda un grito en el aire, cargado de lamento.
Diego del Amo (2026)
La guerra en las calles Isabel Colom (2025) Personas inocentes son asesinadas 91.7% de las muertes son causadas por el uso de armas de fuego. Salir es un riesgo. El miedo surge. El proteger es necesario. ¡Poom! ¡Poom! Muertes alrededor. Tienes que actuar. Tenemos que ser más estrictos con las leyes para controlar las armas. Si no, el mundo se acaba. Las calles son una guerra constante. Calles como la Loíza son las más populares. En mayo 2023 dos turistas peruanos, Franco Medina y Sergio Palomino, fueron asesinados en la calle. Sus memorias viven en la mente de todo puertorriqueño.
El to ton, ton ton letal Lorena Arcelay (2025) Rumm…Ruummm letra tras letra en el idioma reggaetón Ansiedad, pérdida auditiva, estrésEfectos de exposición prolongada a ruidos que sobrepasan los 55 decibeles. Los más afectados: la abuelita, el bebé, el cincuentón. Tú, el ser humano que duerme tranquilamente, con la cabeza sobre la almohada y arropadito hasta el cuello te despiertas cuando oyes ese ruido contundente. El máximo nivel de decibeles que se pueden escuchar en el área residencial son 60; 65, en zona comercial y de tranquilidad. No nos olvidemos de los animales y su capacidad, para lidiar con estos ruidos y defenderse de los depredadores que tienen que enfrentar. Parece no haber leyes contra el ruido; el silencio es ilegal. Ni tan siquiera los policías quieren encadenar a los motociclistas que a ellos les quieren oxigenar con su gusto al to ton, ton ton letal.
La adicción Alejandro Madero (2025) En las calles y las aceras, en los bancos y los pisos vagabundeando sin consciencia van los adictos. De los que deambulan, la mitad son hechizados por vicios implacables y destructivos. Desde el sur vienen por el mar las drogas para los negociantes que venden, pero no usan. De ahí pasan a las personas que viven de ellas. Personas con familias, amistades y vidas, personas arruinadas al consumirla. Estas a sus víctimas las dejan abandonadas, tiradas a morir sin manera de sobrevivir. El adicto con sus amistades es un parásito. Les pide dinero y les devuelve más de lo mismo. A algunos los mata físicamente, a otros mentalmente. Al familiar le quita todo y ni se da por entendido. Y aunque hay sinsabores peores que otros, el resultado es siempre el mismo.
Cementerio de gomas Joaquín Fuentes (2025) La neblina nos quita la vista. Los huecos dinamitan la pista. Al guiar a una velocidad peligrosa el boquete nos espera con una sonrisa tenebrosa. Este le causa pánico a la goma que derrota. La conductora se queda tonta ante la mentalidad perezosa de un gobierno que explota. Promesas hechas como “Abriendo Caminos”. Promesas que dan alegría a los vecinos. Promesas que causan tristeza a los demás. Promesas que se nos aparecen y destrozan como el hueco que explotó la goma de Armando. Un hueco que lo dejó pensando si este problema se va a solucionar. Tendremos que esperar y ver.
Zoraiz Akram (2028)
Promesas en el aire Tatiana Ortiz (2025) En el 2018 $281.9 millones de dólares fueron asignados para la educación pública: fondos congelados sin usar. Hubo temblores, pandemias, huracanes, elecciones históricas, y aún siguen ahí los billetes coleccionado polvo. Todavía hay escuelas con las infraestructuras envejecidas y currículos atrapados en el pasado. Todavía hay plazas vacantes, falta de materiales, buen mantenimiento, un salario digno para los maestros y programas de salud mental. Sin recursos, sólo hay un futuro incierto y oscuro. Es tiempo de actuar.
Escuelas en ruinas Gia Bitton (2025) Solo quedan los gritos de paredes que se derrumban, el llanto de las gotas que resuenan, las escuelas abandonadas como nuestra voz y los sueños atrapados en la rumba de lo que una vez fue un salón. Los escritorios ya no aguantan el peso. Sus patas están tan rotas como la esperanza. Los fondos federales se esconden en las sombras. El poder del cambio está en las manos incorrectas. Solo quedan los ruidos de tiza borrados por el olvido, el dinero oculto para mejorar las condiciones, y las oportunidades que se escurren como promesas muertas. Todo se ha ido con el viento que arrastra la esperanza y se lleva el futuro.
El eco de la corrupción Kamila Correa (2025) La corrupción, destacable en mi isla, opaca la justicia para el pueblo. Quienes nos roban ignoran a la gente: un pueblo cansado de promesas inexistentes. En las calles se escuchan mentiras y tratos: Félix Delgado acepta sobornos y contratos. José Guillermo Rodríguez roba fondos públicos. Ambos actos que dejan al país en quiebra. La esperanza se ahoga en los mares de Puerto Rico. El pueblo que espera honestidad, ve cómo sus líderes se aprovechan y se benefician, traicionándolo con bolsillos llenos. Pero la lucha continúa en cada lugar. En el 2019 el pueblo obligó a Ricardo Rosselló a renunciar. El alma del boricua, fuerte y valiente, no se rinde ante la corrupción; sigue batallando por el futuro de un país mejor.
Las canchas olvidadas en Puerto Rico Lucas Villamil (2025) Las canchas, con ecos de sueños, se han quedado rotas. Sus huecos cuentan historias de olvido. Tras la llegada de María, quedaron con el cemento roto, el aro caído. La comunidad levanta un grito. Sueña con espacios de juego y de unión. Símbolos de amor y de éxito, no de frío y desolación. Tras María, las promesas volaron. Cien canchas todavía esperan por promesas de ayuda que no llegan. Los sueños poco a poco se apagan. Mientras más pasa el tiempo, la esperanza también vuela. El corazón de la escuela Ramón Quiñones sigue roto tras María. Su cancha antes considerada fina, ahora está abandonada y desnuda de su alegría. ¡Qué el cemento se cure, que los canastos nazcan! ¡Qué el juego vuelva a su antiguo lugar! ¡Qué nuestro amor no se vaya a desperdiciar!
Eduardo Martí (2025)
Al atleta no se le respeta Quique Rivera (2025) Los políticos se derrochan en promesas, pero bajo las mesas todo se tuerce, y poco o nada se ejerce. En Puerto Rico se prometen cosas que no llegan. No hay muchas canchas en buen estado, donde los niños de bajos recursos puedan echar pa’lante, sin caer en el mundo de la delincuencia. Ellos pueden ser personas con un mejor futuro. Mientras nuestras áreas recreativas se caen en pedazos, poco a poco se van rompiendo nuestros lazos. Poco a poco hay menos abrazos. Solo hay techos caídos y hoyos en el suelo. Ya se tocó fondo; llegó el duelo. En donde antes se tocaba batucada y plena ahora es un sitio que da pena. Nuestros futuros en los campos, canchas y parques se alejan. Repárenlos porque yo los uso. No se roben nuestro futuro. Paren con este abuso. Nadie entiende a dónde van los fondos federales: mucho llega y poco se implementa. Esto es algo que el pueblo lamenta. Paren de cogernos de tontos. Esto es solo un pequeño consejo.
Silencio nocturno Viviana Méndez (2025) En las noches oscuras se oye el silencio cuando antes se oía el canto de los coquíes de mi isla. Han desaparecido de sus hogares, de los riachuelos y las cascadas, por nuestro desprecio. De nuestras 17 especies de coquíes hay 3 que no se han visto desde hace 40 años. En Cayey, las bromelias añoran al coquí dorado; de nuestros bosques, con su piel negra y manchas amarillas, extrañamos el palmeado; de las montañas de la Cordillera Central, el coquí Eneida también ha sido espaciado. Nuestro gobierno no solo falla en salud y educación, también le ha fallado al coquí, pues lo ha dejado sin protección. La ley 241 de palabras llena está; de nada sirve si la vamos a ignorar. Esta exige que se protejan las especies que en peligro de extinción están. Pero, si el gobierno no cumple, perderemos otra especie más.
Zoraiz Akram (2028)
Perros sin collares Benjamín Jacobs (2025) Andas por las calles del barrio. Ves a un perro flaco y asustado, y lo ignoras porque esto es algo ordinario. Además, estás muy cansado. ¿Piensas que ver un perro en la calle es normal? En Puerto Rico se estima que hay 650,000 perros callejeros. Este número es abismal. Son abandonados en las playas, metidos en bolsas de plástico y torturados con machetes y flechas. Viven una vida muerta. !Qué tristeza! Castren a sus perros ahora mismo. Dejen su cerveza y ayuden a combatir el especismo. Su “woof woof” es un grito de ayuda. No de enojo ni furia. El cambio empieza con ustedes. Tenemos que empezar ahora. Salte de las redes. No hay más demora.
Max Mosquera-Canto (2029)
Armas contra ellas Jasmine Jiang (2025) Están matando a las mujeres como si fueran reses. Usan las armas que no saben de amor. Armas que siembran muerte, miedo y dolor. Las matan por no reciprocar el silencio que les pidieron. Por no seguir enamoradas de ellos: un deseo que nunca eligieron. Con un disparo les quitan la vida. La Ley Núm. 168 de armas estas acciones bárbaras facilita. El 87% de estas mujeres murieron en el fuego por un arma en mano de un hombre al que ya le tenían miedo. Las cortes ignoran los problemas, aprueban leyes nuevas que no las salvan, sino que más complicaciones causan. Como la granada, una fruta muy delicada, se les derrama la sangre como si nada. Pero no se les puede olvidar. A las mujeres se les tiene que ayudar. Día a día los números de los feminicidios siguen creciendo y las mujeres siguen sufriendo.
Mujer, calor y violencia Catalina Hernández (2025) Ciento sesenta y nueve mujeres han caído en el olvido Sus gritos y sangre cubren las olas Son cuerpos marchitos que no tienen cómo renacer Ni despedirse pueden Mueren a solas a manos de bestias que las hacen desaparecer, dejando sus senos marcados por pistolas Keishla Rodríguez Martínez, un objeto que flota como pez en el agua Con el paso de las horas, el cuerpo se descompone y, con vida en el vientre, silenciosamente acompañada va Angie Noemí González, fue la gota que desbordó la copa Su vida desvanecida por el abrazo mortal; su cuerpo como una roca Tres almas juntas hasta el final Hay una isla llena de violencia La mujer baila con el cuchillo que un día la llevará a su último suspiro
Tatiana Rivera (2025)
Odio Bianca Dueñas (2025) Se escucha un grito desgañitado en la Isla del Encanto donde el sol brilla fuerte y se oculta la muerte En cada esquina, existe un recuerdo olvidado, una vida robada, alguien que vive en pecado Alexa, ahora todo el mundo conoce tu nombre, pero es demasiado tarde “Mataron a una mujer no a un hombre con falda” El pueblo expresa su furia La gente solamente presta atención cuando hay pena y cuando el sufrimiento se convierte en cadena ¿Por qué matan a la gente por cómo son si somos todos iguales bajo los ojos de Dios? ¿Quién les da el poder? Dicen que es un pecado vivir libremente, pero el verdadero pecado es matar a la gente Esto ocurre frecuentemente Los fallecidos son dos, son tres son diez, y la cuenta no se acaba Que el odio cese, que el silencio no venza, y Puerto Rico despierte y la gente pare de vivir en vergüenza
La transfobia mata Cristal He He (2025) Al nacer en un cuerpo que no refleja su identidad de género, las personas trans se han de defender, contra esa mirada prejuiciada que causa caos. Alexa, Yampi, Penélope, Layla Michellyn, Samuel y Serena. Estos muertos son una desgracia Mantengamos estas almas en Altagracia. Vivimos en un mundo que no quiere entender, lo que sus ojos, no quieren ver. Como un espejo de odio, no ven un ser. Los agresores sólo buscan para herir, pero ellos no tienen el poder. La transfobia se esconde bajo las intenciones crueles. La transfobia se esconde bajo las miradas indiferentes. La transfobia se engorda con el silencio y las mentes ausentes. Por eso necesitamos tus versos rebeldes.
Poemas vanguardistas
Javier de la Cruz (2026)
El telón
Alexandria Lugo (2025) Hay un telón dentro de mí, clausurado, donde el murmullo se queda atrapado. Soy nota escondida en partitura ajena, eco dormido que al mundo no suena. Pero el escenario me arranca el disfraz, y mi voz camina sin mirar. No soy la sombra que imaginaste ver, soy el reflejo que aún no puedes entender. Piensas que soy calma gris, pero dentro, mi canto aún existe en mí.
Francho Francisco Valldejuly (2025) Pancho está en la cima de la montaña; Francisco todavía la está escalando. Pancho es como una mariposa lista para migrar a nuevos horizontes; Francisco todavía está envuelto en su capullo. Pancho camina con su cabeza en alto; Francisco desea pasar desapercibido. Pancho es preciso en lo que quiere de este mundo; Francisco sigue probando todos los sabores. Pancho se ha adueñado del apodo de su bisabuelo; Francisco todavía está en busca del suyo. Pancho ha terminado de pintar su óleo; Francisco apenas está seleccionando sus colores.
Sinestesia Luisa Bruno Ferré (2025) La gente piensa que con los oídos tapados no puedes ver. La gente piensa…y piensa mal. Te ven caminar en tu propio mundo: cabeza en alto, hombros firmes, espalda recta. Pero yo sé. Yo sé que, en esa cabeza, en esos ojos como garras de ave, se apresan todos los detalles de tu derredor. Sé que tu presencia es un truco, que te escondes dentro de un caparazón. La gente es ciega. Parece cegada por tu exterior. Te presentas de una forma que calla los sentidos; los enmudeces con suposiciones. Puedes vestirte de independencia, pero hay grietas. ¿Eres reservada o privada? ¿Independiente o desolada? Bailas sobre una cuerda floja, sosteniendo el equilibrio entre lo que eres y lo que dejas ver. Sé que peleas en una guerra: un combate mental hacia la paz.
Lucas Villamil (2025)
Condado Aida Higuerey (2025) Camino por calles que sudan salitre Camino sabiendo que algo me espera Soy del lugar donde las palmas susurran cantos al viento y los carros rugen, impacientes como mi pecho. Los balcones brillan con ojos curiosos y mi sombra se adelanta, inquieta. Las palmas tiemblan como si supieran que aquí en Condado algo me espera. Aquí, todo vibra con un “ya casi”, y mi pecho se abre como ola antes de romper.
Benjamin Jacobs (2025)
Un hermos lugar llamado Isla Verde Dana Lewy (2025) Camino bajo el sol con los pies llenos de arena e intrigas mientras las palmas me miran como si no me reconocieran. Los turistas se ríen con piñas coladas en sus manos. Las olas hablan un idioma que ellos no entienden. No aprecian la belleza de este nuestro hogar. El casino brilla como la primera estrella nocturna Las luces parpadean como promesas que nunca llegan. Los edificios de lujo emergen como sueños desvanecidos. Cada balcón mira al horizonte mientras yo sigo aquí, atrapada entre dos realidades.
Sin salida Gabriel Rospigliosi (2025) Se ve la desesperación en su rostro; su olor fétido me repugna. No es solo él, sino todos a mi alrededor. Me canso de andar, de saber que no estoy seguro, de saber que la ciudad no perdona. El coro del claxon resuena incesantemente en mis sienes como una migraña. El borracho maneja erráticamente. Solo quiero que choque. Solo quiero que pare. El transeúnte yace atropellado en la esquina; se lo comió vivo la ciudad. ¿Cómo sé que no me pasará lo mismo? ¿Cómo sé que no acabaré en la esquina, desangrado? ¿Cómo sé que no seré su próxima víctima?
Texting Around Marcos Feliciano (2025) No quiero seguir siendo la notificación que me despierta en la noche, ni el algoritmo que identifica partes de mi ser. Me duelen los brazos de tanto posar frente a la cámara al igual que mis ojos por el brillo de la pantalla en la oscuridad. Me cansa el influjo de información que llega a mis manos. También el clic profundo que se ha convertido en el himno de nuestras vidas. Soy un robot, programado para ser uno con la inteligencia artificial y con las voces infinitas que pasan entre cables y cables. Prefiero ser entendido, prefiero ser apreciado, prefiero ser silenciado, antes que me apaguen y nadie pregunte por qué.
Benjamin Jacobs (2025)
Tierra, torres y cables Miranda Jatib (2025) No es nada parecido a Tralmafador. En este planeta las almas se apilan en torres de concreto. Torres de concreto abrazadas por verdor. Verdor, que al combinarse con el sol, crea sombras amarillas y áreas de follaje virgen que me llenan de esplendor. Dentro de estas estructuras se cortan células y se siembran relaciones. Con hierro curan; con imágenes, cuentan. Existen estructuras permanentes para relaciones permanentes. Abundan vidas transitorias en hogares de ceniza. ¡Sería delicioso tener sangre ardiendo en mis cables!
Jasmine Jiang (2025)
Verde Federico Valldejuly (2025) “¿Eres tú o eres tu hermano?” “Soy yo”, contesté. No entendí la pregunta; estaba confundido. Soy verde– pensé. Siempre lo he sido. Verde como la pulsera que me hicieron mis hermanas cuando nací. ¿Por qué entonces preguntar si soy amarillo o azul? Soy el color de la generosidad. Siempre enfocado en crecer y en ayudar a que los demás crezcan también. Soy el color de la armonía. El mediador entre mis hermanos; el que siempre se asegura que todos se sientan incluidos. Soy el color de la frescura y de la innovación. Brindo nuevas ideas y soy creativo. Verde, el color que soy.
Francisco Valldejuly (2025)
Si pudiera serlo todo… Tatiana Rivera (2025) Si yo pudiera serlo todo… Actriz, artista o cantante que refleja, a través del baile y las palabras, la belleza del mundo y trata de incitar una sonrisa en la audiencia, empática y llena de corazón. Si yo pudiera serlo todo… Policía, detective o abogada, me enfocaría siempre en la verdadera justicia, liberaría a las víctimas, imaginaría un mundo mejor como un gesto de amor y servicio que reafirmara mi valor y mi valentía. ¡Oh, si pudiera serlo todo, lo haría sin pestañear! Jugar como un niño querría, imaginaría el mundo ideal de magia y reinas, bailaría de alegría, reiría sin provocación, amaría sin prejuicios, regresaría a la humildad de mi niñez. ¡Oh, si pudiera ser la niña que de chiquita fui! La familia era lo más importante. Las ambiciones eran sueños grandes. Mi mente no era corrupta. Imaginaba un mundo mejor. Los sueños, desafortunadamente, se han convertido en pesadillas. Imagino el mundo decadente. Amargo sería serlo todo, sin ser como era. Sueño con ser quien de niña fui. Una sola ambición solía tener: explorar el mundo, volando al revés. ¡Oh, si pudiera serlo todo otra vez, como lo que fui en mi niñez!
El espejo empañado Yael Jiménez (2025) Me paro frente al espejo y es como si estuviera mirando a otra persona. Veo a una mujer decidida. Veo a una mujer confiada. Veo a una mujer exitosa. Esa mujer comparte mi rostro. Me doy cuenta que el espejo miente, desvirtuado por mi imaginación y mi ambición. Mas sigo siendo yo, una joven en pleno desarrollo. Todavía un poco tímida, todavía un poco ansiosa. Apenas empezando a ir tras mis sueños. Por ahora, soy una joven esperando que llegue su momento para finalmente ser ella.
Velo gris Adelaida Siaca Ortiz (2025) En el velo gris de mi ser hay una confluencia de esencias: dureza congelada, roca ensimismada que no cesa. El calor impregna en los ríos rojos retumbando, mas el fino alabastro emblanquece mi piel, lo convierte en azul glaciar. El rojo y el azul desembocan en el gris. Rojo calor de abrasante ambición y vulnerabilidad; azul en los ojos, terquedad constante. Ambos, en el velo gris de mi ser, se abrazan, sin comienzo y sin fin, hasta no saber cuál de ellos soy.
Gabriela Chanez (2029)
Alma escondida Angelina Siaca Ortiz (2025) Abro la puerta que disfraza el interior del aposento donde corre el agua de oro. Yo no soy quien pienso ser. ¡No soy quien piensan que soy! Me arropo en el tejido estrellado. Ausculto el sonoro y melódico cantar y, con un suspiro abismal, mi tez se desintegra. Percibo su reflejo en el agua dorada. Sus ojos parecen nublados. ¡De repente, un bramido! Sus ojos afligidos revelan una verdad: existir en el exterior ya no es una posibilidad. Existe una canción que ya no podrás compartir. Tú no eres quien piensas ser. ¡No eres quien piensas que eres!
No eres yo Lenny Shteynblick (2025) Para ti todo es suficiente, para mí todo lo contrario. Andas siempre tan “chill”; yo me estreso a diario. Tú no quieres nada; yo el mundo entero. Estás contento quieto; yo, sedentario muero. A ti que siempre duermes, te lleva la corriente, mientras yo nado en su contra, siempre resistente. Eres pana de todos y de mí, enemigo. Me representas muy mal; mereces castigo. Compartimos la misma cara y cuerpo y voz, pero te hace falta mi imaginación feroz. Tu única falla es dejarme salir. Soy el que te humaniza, el que te hace vivir.
No hay un solo Enrique Enrique Almeida (2025) Todos piensan que Enrique es un chico optimista. Dicen que su percepción del mundo es idealista. Es un joven alegre y noble; eso sí es verdad. Pero describirlo así revelaría muy poco de su personalidad. Enrique analiza todo a su alrededor. Su mundo es un conjunto de observaciones. Observaciones que se convierten en preocupaciones. Preocupaciones que le sirven de impulso. El Enrique del futuro hará algo con este impulso. Enfrentará los retos con poder. Sabe que ese es su deber para dejar un impacto en el mundo.
El arte por el arte
¿Honra o deshonra? Mardi Roques, Noam Lago, Ariana del Mar y Kai Vázquez (2026)
Bajo el cielo inefable de un reino ya marchito, cabalgaba un errante de espíritu contrito. Su yelmo, en la penumbra, brillaba el lucero, mas su honor, como sombra, vagaba prisionero. Los muros le llamaban con voces de elocuencia, ¿justo es su camino o ruin su residencia? Su espada, aún erguida, con filo inmarcesible, ¿cortaba la justicia o el mal inadmisible? Muere en un suspiro de aliento etéreo la fama. ¿Honor fue lo que causó el sangrar en su camino? Un espectro de efímero oro le reclama. Del presente huyó, se exilió sin aceptar su defecto. Su destino tiene sabor a melifluos aspectos. Un eco que murmura desde un reino imperfecto
Casa verdadera Adrián Bernier (2026) ¡Oh, isla inefable! Tu calurosa sonrisa se ve en el arrebol y se calma con la brisa Tus bosques frondosos me alimentan el alma y el canto de tus aves me da una inmarcesible calma Tus playas hermosas me invitan a volar con peces coloridos y ternura solar Tu música y cultura me enriquecen el corazón con la plena, la salsa y el reggaetón La lira de Orfeo aunque sea hermosa no compara con el arte de Gilberto Santa Rosa Tempestades, terremotos, pandemias y corrupción no pudieron derrumbar tu constitución De Jehová fuiste una portentosa creación Estoy orgulloso de que eres mi nación
El acuerdo Adriana Blanes, Elliot Giraud, Narayana Villanueva y Andrea Fuentes (2026) Un eco inefable se enreda en la brisa, melifluo lamento de un sueño truncado. Las voces del alma tejieron la prisa, y un acuerdo callado quedó en el pasado. Los besos de ayer, de aroma inmarcesible, aún recuerdo como si fuese ayer. Pero todo se vuelve imperceptible, si la palabra no asume su propia cadencia. Reflejos de amores viejos desaparecen con luces de invierno. En pausas de sombras y en labios contritos se firma el acuerdo de un lazo eterno. Que todo cariño no acabe con tristeza ni el duelo se vuelva en eterna tristeza
Belleza Emilia Velasco, Xiao Ling, Joaquín Guardiola (2026) La belleza inefable de su forma, la mirada fija de sus claros ojos y el melifluo cantar de su voz aún no ganaban el infinito maratón del tiempo Una divinidad comparable a Afrodita, limitada por la efímera juventud Ya cuando su forma pudre y su ser disminuye no hay quien admire la iridiscencia de sus lágrimas Por más que trata de embellecerse, se ve ante su aparente descomposición Queda el florecer de su alma, el nutrimiento de su consciencia y el fruto de su sabia magia
Vejigantes
(Escritos inspirados en la obra de Francisco Arriví)
Victoria González (2028)
Él encuentra bomba Mauricio Vescovacci (2029) El hombre caminaba por las playas de Loíza cuando empezó a oír un bom-bom-bom. Vio una gente bailando y se interesó; observó un poquito más. Se acercó a un barril y le dio hasta que encontró su ritmo. Se sentó y empezó a tocar bomba con todos los barrileros. Tocó hasta las nueve de la noche. Se dio cuenta que la cultura puertorriqueña era bella y decidió no volver a Alabama.
Amelia Carrión (2025)
Marta Danelisse Rodríguez (2029) Marta se esconde tras su polvo blanco. Ella no acepta su propio color. Sin embargo, justo cuando nació el flamboyán, cayó su turbante. Con ello, también dejó caer sus innumerables caras, las mentiras, las tragedias, lo que la acosaba. Ya no existe el pasado ni el futuro; sólo el instante. Ahí quedó su máscara arrojada al suelo. Nunca más estuvo detrás de un espejo.
El flamboyán Lucía Aponte Silva (2029) Con colores brillantes y flores y turbantes, Toña y Benedicto se enamoraron. Bailaron y bailaron hasta que la noche llegó. El tiempo pasó, y Toña nunca se reveló. Los días pasaban y Toña sentía que no acababan. En un pestañeo, ya era una abuela, pero el pretendiente de la nieta era un racista de Alabama. Al fin y al cabo, el secreto familiar nunca se descubrió. Debajo de mis raíces y flores de fuego se quedó.
La playa Paulina Muñiz (2029) Matrimonios, bodas, reencuentros, separaciones, felicidad, tristeza, abandonos; lo he visto todo. Siempre me quedo con la mitad de una historia; solo veo el principio, el medio o el final. Hasta hace unos días fue así. Ya no. Al fin recibí respuestas a las preguntas que surgen al ver tantas historias. Había una linda pareja blanca discutiendo en la arena, luego los dos se fueron en direcciones opuestas. Unos días después, la joven blanca se bañó en mis aguas con su abuela negra y entendí.
Un chiste de mal gusto Elsa Besser (2029) Clarita entró en la oficina, decidida a no mirar a Bill. Pero fue imposible: miró a su exnovio. En ese segundo, Clarita empezó a dudar de su decisión, pensando, “¿Cometí un error?”. Pero todos estos pensamientos desaparecieron cuando Bill y su colega empezaron a reírse de su piel.
Odas y más
El libro, mi mejor amigo Jordan Bitton (2028) Un libro que me gusta leer me brindan Aprendo palabras nuevas que me hacen crecer Estas abren mis ojos para ver Leer es un placer esencial para aprender Amigo de uno puede ser; es lo mejor que puedes tener Gracias por dejarte leer
Mi bicicleta eléctrica Miabelle Gillier (2028) La bici va sin descansar; con su amor sabe andar El viento pasa, todo va Te recibí por mi mamá y en la calle vas a bailar Rápido, sin mucho ruido, por la ciudad voy Con mi bici yo decido a dónde ir Con ella siempre me voy a sonreír Sin ella no puedo vivir
Ecos del silencio Anabella Valentín (2028) Paso todo el día usándote Día y noche, estás consolándome Tu alarma sigue despertándome Suena mi móvil, y eres tú llamándome Mi celular sigue sonando El ruido me está matando El ruido me sigue torturando El sonido va aumentando Querido celular, tristemente dependo de ti
Rayito de sol Sia Bella Rodríguez (2028) soy un rayito de sol sonrío cada vez que salgo canto y bailo cada vez que puedo doy abrazos y caricias cada vez que siento soy un rayito de sol tengo el pelo ricito que se vuelve dorado cuando le da el sol tengo una sonrisa brillante y una piel bronceada gracias al sol soy un rayito de sol llevo alegría donde voy llevo amor llevo compasión soy un rayito de sol hay veces que las nubes tapan los rayos del sol hay veces que no quiero sonreír cada vez que salgo hay veces que no quiero cantar y bailar cada vez que puedo hay veces que quiero que a mí me den abrazos y caricias cada vez que lo necesite sigo siendo un rayito de sol no importa cuánto la nube dure, el sol siempre sale el sol siempre alumbra el sol siempre cura soy un hermoso rayito de sol
Paula Muñiz (2029)
Tiempo Sia Bella Rodríguez (2028) el tiempo algo tan sencillo y tan necesario pienso en el tiempo que convivimos juntos como quería estar todo el tiempo junto a ti en tus brazos en tus caricias cuando estaba contigo el tiempo nunca se iba tú me dabas alegría pero tristemente no podemos detener el tiempo y la vida continúa nunca pensé que con el pasar del tiempo tú te irías y el brillo de mis ojos desaparecería no quisiera pensar que al estar contigo yo haya perdido mi tiempo pero es tan difícil ver la luz en algo que no entendemos lo que yo sí entiendo es que la vida pasa y las heridas sanan y con el pasar del tiempo tú te volverás una memoria que, en su debido tiempo, fue la más hermosa