Dentro de la colección europea, destaca su notable conjunto de pintura francesa de los siglos XIX-XX, asociado principalmente a la Escuela de Barbizon, al Romanticismo y al Costumbrismo rural. Sin embargo, en su acervo existe un corpus “paralelo”, obras no por ello menos relevantes. Piezas que tocan otras modernidades que se encontraban en plena eclosión en aquella época. Esta heterogeneidad en la colección da cuenta del amplio gusto artístico del donante, Pascual Baburizza Soletic. En este capítulo, que proponemos denominar "Otras tendencias en la pintura francesa”, reunimos doce obras que componen la etapa de esta investigación. Eugène B. Selmy, Pierre Gaston Rigaud, Henry S. Dupray, Eugène Galien-Laloue, Jules Auguste Habert-Dys, Louis Mérié Désiré Lucas, Georges Robin, Pierre Vinit, Jules Achille Noël y Jean Gabriel Domergue son los artistas. En sus obras ya no buscan la emoción sublime del romanticismo ni la verdad agreste de Barbizon. Su aporte radica en otros paradigmas estéticos de la modernidad. Uno de los estilos o escuelas representadas es el Luminismo y su derivación impresionista. Artistas como Galien-Laloue, Noël, Rigaud y Lucas hacen de la luz la verdadera protagonista. Con una pincelada suelta logran capturar el instante urbano o una tenue bruma matinal. No es el paisaje como relato histórico, sino como sensación óptica, como registro del paso del tiempo en aquella vida imbuida por un sentimiento de modernidad. Los movimientos del Orientalismo y el Japonismo, representados en este apartado por Auguste Habert-Dys. Pintor integral formado en el rigor del Academicismo, pero cuya inquietud creativa lo impulsó a viajar por Japón, Argelia, El Cairo y el Sinaí con cuadernos de acuarela buscando inspiración. No viaja como turista, sino como documentalista. Sus encuadres asimétricos, el vacío significativo y la valoración del
detalle mínimo revelan la influencia directa de la estampa ukiyo-e japonesa. En sus lienzos y papeles plasma el paisaje prístino, sin presencia humana, donde logra captar lo estático y dinámico de la naturaleza. Destacamos “El vado” de Habert-Dys. Una pieza que encarna al artista bisagra, al creador multifacético, entre pintor, diseñador, ceramista, artista del vidrio y director artístico de la prestigiosa fábrica de porcelanas Haviland & Co. en Limoges. Sus obras estilo Art Nouveau difuminan la separación entre las Bellas artes y las Artes decorativas, marcando pauta a nivel internacional en moda y estilo. Cerramos este cuerpo con la irrupción de la modernidad cosmopolita: el Postimpresionismo y el Art Déco de Jean Gabriel Domergue. Sus creaciones celebran la Belle Époque, la sofisticación urbana, la moda y el estilo parisino. Con una paleta intensa, pincelada suelta y empastada, Domergue crea un nuevo concepto: “la mujer parisina moderna”. En su conjunto, estas obras demuestran que la colección del Museo Baburizza no es monolítica. Reúne la emoción romántica y la verdad rural de Barbizon; estos "otros franceses" introducen la luz como materia, el Oriente como modelo estético y la mujer moderna como mito de París.
NOMBRE: “Charla familiar” TÉCNICA: Óleo sobre tela (Alto 49 cm - Ancho 61 cm) FECHA: 1912 AUTOR: Eugéne Benjamin Selmy (1874-1945 - Francia)
RESEÑA BIOGRÁFICA Eugéne Benjamin Selmy nació el 7 de mayo de 1874 en Clermont-L'Hérault. Fue un destacado exponente del arte francés, cuya formación inició en la École des Beaux-Arts de Montpellier; luego se traslada a la ciudad de París para perfeccionar su técnica bajo la tutela de los pintores Leon Bonnat y Albert Maignan en la Escuela de Bellas Artes de la ciudad. Con 25 años ingresó a la Sociedad de Artistas Franceses, marcando el inicio de una destacada trayectoria en los salones oficiales, obteniendo varios galardones y reconocimientos como el Premio Marie Bashkirtseff en 1902 por su lienzo “Iglesia de Saint Germain-L'Auxerrois”. Su consolidación artística fue cimentada en 1912, cuando fue
nombrado Caballero de la Legión de Honor por el gobierno francés, logrando que su nombre fuera incluido en el célebre diccionario biográfico Bénézit. Las proyecciones de sus obras alcanzaron un carácter internacional, logrando que importantes pinacotecas de Bucarest, Buenos Aires y Santiago de Chile adquirieran con orgullo parte de su producción pictórica, la cual enriquece colecciones alrededor del mundo y perpetúa hasta el día de hoy su valioso legado artístico. Actualmente (2025) en subastas realizadas en Estados Unidos, las obras de Selmy alcanzaron los precios más altos que han recibido a lo largo de la historia de los martilleos y subastas de arte.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra de formato rectangular con disposición horizontal. Se presenta una escena cotidiana. En el interior de una habitación, tres figuras humanas: una mujer a la izquierda de pie observa a dos figuras masculinas sentadas en una mesa de madera. Un hombre joven vestido de traje oscuro observa detenidamente a la mujer de pie. Al lado derecho, un hombre mayor vestido de traje azul y pantalones color café lleva un pañuelo rojo en su cuello y un bastón de madera en la mano. Hombre de expresión contemplativa. Sobre la mesa, una botella de vino y dos vasos. A los pies del mueble se presenta un jarrón de intenso color verde, que funciona como punto de atención focal. La composición de este cuadro nos transmite cierta idea de un orden social. Una familia, donde el hombre anciano se presenta como depositario del pasado, mientras que el joven a su lado representa a las nuevas generaciones que aprenden de estos conocimientos y sabiduría transmitidos por el hombre mayor. Mientras que la mujer, desde un rol más doméstico tradicional, charla e interactúa con ambos en esta transmisión de valores e historias familiares. En cuanto a la construcción del espacio y la luz, el artista organiza la escena mediante una perspectiva sutilmente contenida
que encierra a los personajes en un interior silencioso, donde la luz no proviene de un foco externo, sino que parece emanar de la propia atmósfera. Este recurso refuerza la sensación de tiempo suspendido y de diálogo intergeneracional, sugiriendo que la verdadera acción no es la conversación en sí, sino el acto de mirar y de ser mirado. Así, la obra trasciende lo anecdótico para convertirse en una reflexión sobre la memoria, la autoridad del relato oral y el papel del hogar como espacio donde se perpetúan los vínculos sociales y afectivos. En relación a lo formal, la obra presenta un dibujo cuidado y con gran despliegue de detalles. El artista aplica el óleo con una pincelada corta y controlada, para potenciar los detalles en los elementos de la composición. Se aplica la pintura con toques de color sobrepuestos que crean una sensación de atmósfera. Predomina una paleta de colores cálidos, el autor acentúa lugares de la obra aplicando estratégicamente colores intensos.
Temática principal: Costumbrismo/ Ruralidad/ Cotidianidad Género pictórico: Costumbrismo / Pintura de Género Estilo artístico: Realismo/ Pintura costumbrista Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-8
NOMBRE: “San Esteban del Monte” TÉCNICA: Óleo sobre tela (Alto 80 cm - Ancho 53 cm) FECHA: 1908 AUTOR: Pierre Gaston Rigaud (1874-1939 - Francia) RESEÑA BIOGRÁFICA Destacado pintor francés, conocido en el mundo artístico de principios del siglo XX por sus representaciones de los interiores y vitrales de iglesias y catedrales góticas, trabajo por el cual se le otorgó el apodo de “el hombre de las catedrales”. Se formó en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París bajo la tutela de los pintores Albert Maignan y León Bonnat. Luego, instala su taller en la costa de Biarritz, donde los efectos climáticos y atmosféricos del océano Atlántico inspiraron su obra. En 1906 consolida su carrera al ingresar a la Sociedad de
Artistas Franceses, exhibió de manera regular en espacios como el Salón de los Independientes, el de Otoño y de las Tullerías. Una gran fascinación por captar la luz, dominio técnico y el desarrollo de un estilo personal sintético, donde la influencia postimpresionista se fusiona con un sentido decorativo, permitió que sus obras fueran ampliamente premiadas. Recibió medallas en el Salón de París en 1920, 1923 y 1931. Rigaud dejó un valioso legado pictórico que se conserva en colecciones públicas y privadas en todo el mundo.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación La obra, de forma rectangular con una disposición vertical, presenta un espacio arquitectónico interior construido en piedra. La tela plasma un rincón del interior de la renombrada iglesia parisina San Esteban del Monte. En primer plano, en el sector derecho de la composición, destaca una robusta columna que ocupa gran parte de la obra; esto dota a la composición de profundidad al presentar los espacios interiores de la iglesia. En el centro se aprecian arcos de medio punto que se alternan con otros del tipo ojival. Se complementa esta estructura con una sinuosa escalera en forma de caracol que sube rodeando un pilar de la construcción. La perspectiva en ángulo aporta verosimilitud a la composición, así como los estudiados colores. La magnífica iglesia se erige potente, con sus líneas rectas y firmes. Rigaud, fuertemente influenciado por las prácticas impresionistas, perseguía como máxima aspiración plasmar la luz de un instante concreto en las obras, para lo que se valía de una pincelada disgregada, matérica y rápida. Concentró los tonos amarillos, dorados, ocres, azules y violetas en el majestuoso vitral gótico que se levanta en el fondo de la escena, lo que genera un punto focal y contraste con el resto de la escena. El gran vitral es característico en las iglesias y catedrales góticas; los efectos lumínicos que estos generan proponen
representar una luz divina, un elemento simbólico clave dentro del arte religioso. De este modo, la obra establece un diálogo tenso y armonioso entre lo material y lo inmaterial: la solidez pétrea de la columna y los arcos, resuelta con una factura más contenida y estructural, contrasta con la vibración casi disuelta del vitral, donde la pincelada se vuelve más suelta y fragmentada. Rigaud no busca la descripción arqueológica del monumento, sino la experiencia sensorial de habitarlo; nos coloca como un feligrés más, detenido en un rincón en penumbra, ante la irrupción de esa luz coloreada que transforma la piedra en atmósfera. Así, la iglesia deja de ser sólo arquitectura para convertirse en un espacio de contemplación, donde la luz se vuelve protagonista y mediadora entre lo terrenal y lo sagrado.
Temática principal: Arquitectura gótica/ Iglesia / Espiritualidad / Iglesia San Esteban del Monte, París Género pictórico: Pintura Religiosa Estilo artístico: Impresionismo / Postimpresionismo/ Luminismo Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-18
NOMBRE: “El tambor ” TÉCNICA: Óleo sobre tela (Alto 34,5 cm - Ancho 27 cm) FECHA: S/D AUTOR: Henry S. Dupray (1841 - 1909 - Francia) RESEÑA BIOGRÁFICA Dupray nació el 3 de noviembre de 1841 en Sedan (Ardenas). Desde temprana edad tuvo una fascinación por el mundo militar, pero su carrera se vio frustrada por un accidente ecuestre. Esto lo llevó a canalizar su amor por lo castrense a través del arte. Se trasladó a París para ingresar a la Escuela de Bellas Artes, donde se formó bajo maestros de la pintura histórica, como León Coignet e Isidore Pils. En 1863 exhibió sus obras en el prestigioso Salón de París, alcanzando rápidamente reconocimiento. A partir de la Guerra Franco-Prusiana, se convirtió en uno de los principales exponentes del realismo militar. A diferencia de corrientes neoclá-
sicas que glorifican la guerra, Dupray enfocó su obra en los aspectos humanos y emocionales de los soldados. Dupray refleja los conflictos bélicos con rigor documental, caracterizado por una precisión fotográfica. Si bien documentó eventos de los que fue testigo, también se dedicó a la reconstrucción de acontecimientos pasados, como las batallas de la Revolución Francesa. En 1878 el Estado Francés le otorgó la distinción de Caballero de la Legión de Honor.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra de formato rectangular con una disposición vertical. La tela presenta una escena bélica. Un campo de batalla donde se aprecian varios soldados. En el centro de la obra, en primer plano, un soldado vestido con una chaqueta azul oscuro, lleva pantalones y un sombrero de un tono rojo intenso; calza zapatos negros cubiertos por polainas blancas. En su espalda carga un bulto y tiene un gran tambor militar colgado al frente. El personaje es un tamborilero militar; su uniforme corresponde al de infantería de línea del ejército francés durante la segunda mitad del siglo XIX. El tambor es utilizado como herramienta de comunicación para transmitir órdenes en el campo de batalla. El artista utiliza una línea de horizonte media, que equilibra la presencia de un cielo nublado y el suelo de tierra amarillenta y verdosa. La escena se ilumina con una luz natural difusa. La perspectiva está perfectamente dominada por el primer plano del tamborilero. A sus espaldas, de manera más difusa, se esbozan otros cinco soldados en la llanura. Con un rigor histórico, Dupray presenta detalles de manera meticulosa, describe con precisión uniformes, arneses, armas, animales de guerra, entre otros, transformando sus lienzos en verdaderos registros documentales.
Dupray no celebra la violencia del combate, sino la disciplina, la juventud y la vulnerabilidad del individuo frente a la maquinaria de la guerra; el rojo estridente del pantalón y el tambor en el centro operan como un latido visual que contrasta con el fondo desdibujado y brumoso de la tropa. De esta forma, la obra trasciende el registro documental para proponer una lectura más humana y contemplativa del hecho histórico, donde el sonido suspendido del tambor parece anticipar la orden que está por venir. Con pinceladas dinámicas, pero con un dibujo esquemático y cuidado, Dupray nos presenta testimonios de la historia militar y nacional de Francia. La capacidad para transmitir la atmósfera de las batallas con un estilo académico y realista le ha brindado a sus telas gran popularidad entre los coleccionistas de arte del siglo XIX y XX.
Temática principal: Realismo militar/ Guerra / Soldados franceses Género pictórico: Pintura Histórica Estilo artístico: Naturalismo/ Realismo / Influencia del Impresionismo Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-23
NOMBRE: “Plaza de la Bastilla” TÉCNICA: Acuarela, témpera y papel (Alto 37 cm - Ancho 55 cm) FECHA: S/D AUTOR: Eugene Galien Laloue (1854 - 1941 - Francia)
RESEÑA BIOGRÁFICA Eugene Galien-Laloue nació el 11 de diciembre de 1854 en Montmartre, París. Es conocido como uno de los más grandes cronistas visuales de la Belle Époque parisina. Hijo de un pintor de decorados de teatro, desde niño tuvo una cercanía con el dibujo. Un trabajo clave para su carrera puesto que logró dominar la perspectiva y la geometría de los edificios con mucha precisión. De personalidad solitaria, reticente a participar en grupos sociales y gremios de artistas, optó por usar múltiples seudónimos para mantener cierto anonimato. J. Lievin, E. Galiany, L. Dupuy fueron algunos de ellos. Hasta la actualidad, los motivos de Galien para usar seudónimos sigue siendo una curiosi-
dad y un misterio para los historiadores. Su éxito artístico llegó tras su debut en el Salon des Artistes Français en 1877, espacio en el que se mantuvo activo hasta el año 1889. A diferencia de sus colegas impresionistas, no buscaba necesariamente conectar con la naturaleza. Prefería no pintar al aire libre; disfrutaba de la soledad de su estudio. Muchos de sus paisajes y escenas urbanas se inspiraron en postales y fotografías. Esta era una nueva tendencia que muchos artistas siguieron a medida que la fotografía se consolidaba en la sociedad.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra de formato rectangular con una disposición horizontal. La tela presenta una escena urbana, un espacio concurrido lleno de personas circulando. En el fondo se aprecia una plaza decorada por una columna de piedra, la que es coronada con una escultura de un ángel en su cúspide. El escenario se abre entre dos grandes edificios en los costados de la obra. Inmuebles comerciales y habitacionales de gran tamaño que presentan una arquitectura neoclásica con algunas características modernistas. La escena presenta un día de invierno, donde predomina una paleta de colores fríos. Sin embargo, el pintor posiciona en primer plano algunos personajes vestidos de colores cálidos intensos que tensionan y articulan la mirada del espectador hacia el fondo. En primer plano destaca una mujer con vestido azul que carga una canasta llena de flores amarillas y blancas; a su costado, una niña con un abrigo de intenso color rojo, camina junto a su madre. Se aprecian carruajes de tracción animal, compartiendo la calzada con un automóvil rojo de combustión. En el fondo, en el centro de la Plaza de la Bastilla de París, se erige la gran Columna de Julio, coronada por la escultura del Genio de la Libertad. Lugar y monumento símbolo de la Revolución Francesa.
La obra equilibra perfectamente el contraste entre la tradición parisina y la vida moderna. El valor histórico que caracteriza las obras de Galien es por la precisión alcanzada en los detalles. Calles, edificios y formas se presentaban con gran fidelidad, constituyéndose en verdaderos registros documentales. Aunque dominaba el óleo, el artista encontró su medio de expresión definitiva en el gouache, un estilo de acuarela opaca, técnica de secado rápido.
Temática principal: Paisaje urbano / Plaza de la Bastilla, París / Vida popular parisina Género pictórico: Costumbrismo Estilo artístico: Costumbrismo / Influencia de la Escuela de Barbizon / Impresionismo Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-14
NOMBRE: “El vado” TÉCNICA: Acuarela sobre papel / Gouache (Alto 66,5 cm - Ancho 90 cm) FECHA: S/D AUTOR: Jules Auguste Habert-Dys (1850 - 1930 - Francia)
RESEÑA BIOGRÁFICA Jules Auguste Habert nació en 1852 en la localidad de Fresnes, Val-de-Marne. Fue hijo de una familia modesta; su padre era un empleado de ferrocarriles, pero siempre veló por garantizar que Jules tuviera acceso a manifestaciones culturales y artísticas. En su madurez se convirtió en un artista multifacético: fue pintor, cultivó la cerámica, el arte del vidrio, dominó el oficio de la prensa y dedicó gran parte de su vida a la docencia. Su formación profesional comenzó en 1868 en el taller de Jean-Léon Gérôme, artista sobresaliente referente del academicismo y del orientalismo francés. Gérôme, además de formar en dibujo y composición, lo trató como un protegido, introduciéndose desde temprana edad en grupos artísticos y
en el círculo de viajeros a Oriente. Recorre Japón, Argelia, El Cairo, Luxor y el Sinaí con cuadernos de acuarelas rápidas, tomando notas de sus experiencias sensibles ante la luz, la vegetación y la arquitectura. En 1870 se desata la Guerra Franco-Prusiana. Este acontecimiento marcará profundamente su obra. Debe interrumpir sus viajes y estudios para servir en la Guardia Nacional. La experiencia bélica caló profundo en su espíritu; no solo fue el hecho de ser testigo del horror y la muerte, sino que también presenciar la destrucción del medio ambiente le hizo adquirir un sentimiento melancólico hacia la naturaleza. Concibe el paisaje como refugio.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra rectangular con una disposición horizontal. Haber-Dys presenta un grupo de vacas en primer plano. Los animales beben y pastan de un arroyo poco profundo, a la derecha predomina un tronco grueso de un árbol inclinado y de vegetación con hojas densas. Al fondo a la izquierda se puede divisar un terreno abierto y lo que parece ser un rebaño más lejano. La representación de ganado pastando es un motivo clásico de la pintura de paisaje europeo – temática bucólica-, desarrollada profusamente por el realismo y el naturalismo del siglo XIX. Las vacas simbolizan la vida rural y la rutina del campo. Su técnica revela el uso de pinceladas fluidas y transparencias típicas de la acuarela, donde predominan tonos verdes, azules, ocres y tierras, que aportan una atmósfera fresca y natural. El elemento más revelador a nivel iconográfico es la fusión del paisaje naturalista con el marco ornamental; esto refleja que la obra no está pensada solo para ser un reflejo de la realidad, sino para convertirse en un objeto estético integral. La ornamentación que rodea la pintura vincula la obra con las artes decorativas del siglo XIX y principios del XX; este tipo de marcos integrados era común en las ilustraciones de libros de alta calidad. El marco tiene colores ocres y dorados. Enmarca la escena, pero no compite con ella. Vela que el conjunto sea
armónico. El Art Nouveau no concebía la separación entre “bellas artes” y “artes decorativas”. Al pintar el marco, Habert-Dys convierte el objeto entero en una obra de arte total. La naturaleza observada con rigor casi científico se somete a un principio de estilización y armonía que la vuelve ornamento. La escena invita a una contemplación serena y envolvente, donde el límite entre la pintura y su marco se disuelve. Transformarse en un motivo decorativo intemporal, pensado para habitar el espacio cotidiano, busca aproximar al espectador con un ideal de belleza natural, ordenada y totalizadora.
Temática principal: Paisaje rural / Paisaje del agua / Animales del campo Paisaje rural / Paisaje del agua / Animales del campo Género pictórico: Paisaje Estilo artístico: Japonismo / Art Nouveau / Artes decorativas Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-210
NOMBRE: “Pájaros en la nieve - Nevados” TÉCNICA: Acuarelas sobre papel / Díptico (cada obra - Alto 20 cm - Ancho 62 cm) FECHA: S/D AUTOR: Jules Auguste Habert-Dys (1850 - 1930 - Francia)
RESEÑA BIOGRÁFICA Jules Habert-Dys fue un artista bisagra que conectó el siglo XIX con el XX; desarrolló la pintura occidental (Academicismo), el arte tradicional nipón (Japonismo), el naturalismo decorativo (Orientalismo) y el diseño industrial (Art Nouveau). Concluida la Guerra Franco-Prusiana, retoma sus labores. En 1875 adopta el nombre “Dys”, inspirado en Delos, isla sagrada griega. Esta decisión fue estratégica; quería dotar de sentido exótico su nombre, buscaba evocar la fusión entre la antigüedad clásica y Oriente. El artista tenía su producción propia de obras; sin embargo, su ingreso a trabajar en la prestigiosa fábrica de porcelanas Haviland & Co. en Limoges catapultó su fama. Sus diseños se transformaron en referentes nacionales; su trabajo de pintura en cerámicas fue una fuerte competencia contra la industria inglesa y la japonesa. Entre los años 1880 y 1885, Habert-Dys ocupó el cargo de
director artístico en Haviland. Bajo su gestión incorporó elementos revolucionarios. Eliminó los motivos rococós en cerámicas y porcelanas. Introduciendo el paisaje, flores e insectos con estilo japonés. Es relevante este punto, al constatar que hubo una fusión entre arte y producción industrial, la que fue reconocida por la institucionalidad cultural. Esto se confirmó cuando sus piezas ganaron medalla de oro en la Exposición Universal. Ya como artista consagrado internacionalmente, vuelca su labor a la docencia y la investigación. Publicó Fragments d’architecture et de sculpture de l’Égypte et de l’Arabie. Carpeta con 30 litografías coloreadas. No son meras imágenes de sus viajes, sino un manual para diseñadores. Se utilizó en escuelas de arte durante 20 años, presentando al autor como experto en “artes del Islam”.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Ambas obras son rectangulares con una disposición horizontal. “Pájaros en la nieve” y “Nevados” forman parte de un díptico que presenta a la naturaleza como total protagonista, paisajes donde no existe la presencia humana. El formato extremadamente horizontal, el encuadre asimétrico descentrado, la atención minuciosa a elementos mínimos de la naturaleza, frente a la inmensidad del paisaje y el uso de la acuarela para generar vacíos significativos, reflejan la enorme influencia del arte japonés (kakemono) en Europa de fines del siglo XIX. La sutileza de 4 aves descansando sobre un árbol, la potencia de un río torrentoso que surca imponentes formaciones rocosas, un bosque rodeado de nieve: elementos que son superpuestos plano tras plano rompen la perspectiva renacentista. Habert-Dys no realiza una descripción topográfica de las escenas, busca capturar un estado de ánimo. Sus obras adoptan la estructura de la estampa ukiyo-e japonesa. El uso de la acuarela permite aportar la delicadeza y la fluidez del agua al soporte. La aplicación de esta técnica, utilizando pinceladas sueltas, trabajando la transparencia de los pigmentos capa sobre capa, permite a Habert-Dys lograr captar las atmósferas; presenta un estado emocional de la existencia frente al paisaje. Reúne lo grandioso y lo diminuto;
en sus pinturas coexiste lo estático y lo dinámico de la naturaleza. En su paleta predominan los tonos suaves y terrosos como los grises, beige, verdes y ocres, reservando el color blanco del papel como luz. El contraste y puntos de tensión los genera con la aplicación de colores un poco más intensos y oscuros, como se puede apreciar en los pájaros, el musgo de la rama del árbol y el bosque que se extiende en el fondo de una de las escenas. En un intento por no romper la armonía natural presente en sus obras, no incorpora elementos externos que puedan romper este equilibrio. Por tanto, integra discretamente su firma en la composición “J. Habert-Dys”.
Temática principal: Paisaje rural / Paisaje del agua / Animales / Kakemono Género pictórico: Paisaje Estilo artístico: Japonismo / Orientalismo / Art Nouveau / Artes decorativas Fichaje Surdoc: Sin fichaje
NOMBRE: “Vista de Florencia” TÉCNICA: Óleo sobre tela (Alto 51 cm - Ancho 71 cm) FECHA: S/D AUTOR: Louis-Marie Désiré Lucas (1869 - 1949 - Francia)
RESEÑA BIOGRÁFICA Louis-Marie Désiré Lucas nació el 15 de octubre de 1869, de manera circunstancial, en Fort-de-France, capital de Martinica, una isla caribeña que forma parte de los territorios de ultramar de Francia. Su camino artístico formal comenzó en Francia continental, donde en 1889, gracias a una beca, se trasladó a París para ingresar a la ilustre Académie Julian. Poco después fue admitido en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París, donde se formó bajo la tutela de maestros academicistas como William Bouguereau y Jules Joseph Lefebvre. Désiré Lucas debutó en el círculo artístico parisino en 1893, exponiendo en el Salon des Artistes Français, obteniendo varios premios y reconocimientos en los años siguientes. Sin
embargo, la crítica artística que posicionaba su atención en el desarrollo del impresionismo consideró que su paleta de colores era sombría y oscura. Con el paso de los años comenzó a aclarar progresivamente sus tonos y a soltar sus pinceladas, buscando capturar de mejor manera los efectos cambiantes de la luz natural sobre los paisajes. Práctica propia de los exponentes de la Escuela de Barbizon. En 1936 recibió la Medalla de Honor en el salón parisino. Este hito significó el reconocimiento definitivo de su obra por parte de la vieja guardia académica y los nuevos críticos oficiales interesados en las Vanguardias.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra de formato rectangular con una disposición horizontal. En esta pintura se presenta una vista aérea de la ciudad de Florencia, Italia. La urbe es atravesada por el río Arno, un ancho caudal de agua color verdoso, donde se pueden apreciar varios puentes de piedra que lo cruzan. Destaca en profundidad la gran torre de la Catedral de Santa María del Fiore. El pintor usa pinceladas gruesas y “manchadas”; no utiliza líneas perfectas ni detalladas, dota a la mancha y el color de su propia carga expresiva. Désiré-Lucas estuvo influenciado por la pintura de Paul Cézanne. Trabajaba en series de cuadros, pintando los mismos temas con diferentes gamas cromáticas según el estado de la luz del día. En este caso en particular, destaca el contraste que se genera entre los colores ocre, pardo y terrosos de la ciudad, contra el blanco y gris del cielo. Dotándolo de una sensación de neblina o nubosidad tenue, posiblemente al mediodía. Con trazos simples, pintura agrupada en pequeñas formas rectangulares, Désiré-Lucas nos sugiere casas y edificios. El pintor centra su atención en los efectos lumínicos, en lo que sucede entre la mirada del artista y el objetivo a captar. Con estas sugerencias formales, el espectador concluye el significado de lo observado.
La ciudad, reducida a un mosaico de ocres y pardos palpitantes bajo un cielo velado, revela la voluntad del artista de construir el paisaje a partir de la emoción cromática antes que de la fidelidad descriptiva. Désiré-Lucas desarrolla un estilo personal que se aparta de las tendencias pictóricas predominantes del nuevo siglo. Su investigación centrada en la luz y el color, lo impulsa a representar elementos naturales como la lluvia, el cielo y el mar, buscando una representación expresiva de la atmósfera en sus escenas.
Temática principal: Paisaje urbano / Florencia, Italia / Arquitectura / Catedral de Santa María del Fiore Género pictórico: Paisaje / Pintura Histórica Estilo artístico: Academicismo / Influencias del Impresionsimo Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-66
NOMBRE: “Mañana junto al Sevre” TÉCNICA: Óleo sobre madera (Alto 45 cm - Ancho 60 cm) FECHA: S/D AUTOR: Georges Charles Robin (1903 - 2003 - Francia)
RESEÑA BIOGRÁFICA Georges Charles Robin nació en París. Estudió en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París, una de las academias más prestigiosas del mundo, donde fue discípulo del connotado pintor Paul Michel Dupuy. Su maestro, cercano al Realismo académico, le traspasó sus conocimientos y el dominio del dibujo clásico, el uso equilibrado del color y la meticulosa observación del entorno natural. Al principio de su carrera trabajó en diseños decorativos y escenarios para teatros. Destacan sus coloridas creaciones en el Teatro de Charleville y el Casino Dinan. Siguiendo la tradición impresionista, Robin gustaba pintar a plein air. Su técnica combinaba pinceladas rápidas y ligeras con el uso de la espátula, lo que permite crear texturas que
brindan sensación de realismo al espectador. Su talento fue reconocido oficialmente por el Estado francés al otorgarle la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de París de 1937. Además, fue nombrado Oficial de la Academia de Bellas Artes y formó parte del jurado del prestigioso Salón oficial de París. Luego de estos reconocimientos, le sucedieron una serie de importantes premios de pintura de la época, recibiendo encargos de jefes de Estado y de distintos gobiernos europeos. Actualmente, Robin es considerado uno de los mejores paisajistas de Francia, con una habilidad excepcional para crear composiciones de perfecta armonía entre color y línea.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra de formato rectangular con una disposición horizontal. En la tela, el pintor presenta un paisaje campestre. En el horizonte se aprecian la representación de unas colinas, de colores suaves matizados para dar el efecto de profundidad. Le anteceden campos verdes con motas castañas que nos sugieren figuras de animales pastando. Estos terrenos son surcados por un gran afluente de agua. Es el río Sèvre de la cuenca del Loira, un famoso curso de agua navegable ubicado en la bucólica campiña francesa. La horizontalidad del formato no es casual, sino que refuerza la sensación de amplitud y de respiración del paisaje, permitiendo que la mirada se deslice lentamente desde el árbol en primer plano que ancla la composición, hasta las colinas difuminadas del horizonte. En la zona inferior de la tela, en el sector derecho, se esbozan casas y construcciones de un pueblo, las que son parcialmente cubiertas por el gran árbol del primer plano de la. En el sector izquierdo se aprecia un puente que cruza toda la cuenca del río. Formalmente, esta obra se clasifica dentro de la tradición del paisaje naturalista/impresionista. La pincelada rápida, el protagonismo de la mancha y la notoria intención por captar la atmósfera de un momento específico del día demuestran la
evolución de la pintura francesa por el influjo de las Vanguardias históricas. Sus representaciones impresionistas de estos idílicos paisajes presentan gran riqueza cromática. Con pinceladas rápidas, vigorosas y el uso sobrio del color, Robin dio vida a los árboles y ríos de la campiña francesa. Al igual que los artistas de la Escuela de Barbizon, volcarse hacia sectores rurales y dedicarse a la práctica del plein air se presenta como una reacción frente a los ritmos acelerados de la urbanización francesa de comienzos del siglo XX. Robin no idealiza la campiña ni la convierte en un escenario grandilocuente; la presenta como un espacio de quietud y de permanencia, donde la luz cambiante sobre el agua y los campos sugiere el paso del tiempo sin dramatismo. En sus obras no hay cabida para grandes retratos históricos; su objetivo está en crear un registro de la experiencia perceptiva individual del ser humano frente a la naturaleza.
Temática principal: Paisaje / Paisaje del agua / Río Sevre, cuenca del Loira, Francia Género pictórico: Paisaje Estilo artístico: Impresionismo / influencias del Realismo académico Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-71
NOMBRE: “Feria Bretona” TÉCNICA: Acuarela sobre papel (Alto 28 cm - Ancho 37,5 cm) FECHA: S/D AUTOR: Pierre Vinit (1870-1958 - Francia) RESEÑA BIOGRÁFICA Pierre Vinit nació el 13 de septiembre de 1870 en París. Dedicó gran parte de su vida a las artes plásticas, destacando a finales del siglo XIX y durante la mitad del siglo XX como un conocido acuarelista y paisajista activo dentro del circuito de galerías de arte particulares. Se especializaba en paisajes y escenas regionales. Adscrito al movimiento del Regionalismo francés, el pintor buscaba plasmar lo cotidiano, lo pintoresco, lo auténtico. Idealiza la Bretaña rural, otorga importancia a lo bucólico sobre el modernismo que se está desarrollando en las grandes urbes como París.
En el diccionario Bénézit se deja constancia de las locaciones donde Vinit trabajó: pintó Marne, Aix-en-Provence, Amiens, París, Bretaña, ubicándose dentro del grupo francés llamado “pintores viajeros del S. XIX”. Cercano a artistas como Eugène Galien-Laloue o Luigi Loir.La mayoría de sus trabajos son en acuarela, puesto que esta le permitía más versatilidad para desarrollar la práctica au plein air, ideal para capturar de manera instantánea las atmósferas climáticas. Falleció en su ciudad natal el 22 de junio de 1958 y en la actualidad sus obras se consideran excelentes ejemplos de la acuarela moderna francesa.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra de formato rectangular con una disposición vertical. En la obra, Vinit presenta un espacio público abierto, una calle llena de personas marca el centro de la escena. En el fondo se levantan casas de dos pisos, donde resalta la capilla Notre-Dame du Kreisker, ubicada en Saint-Pol-de-Léon, Bretaña, una obra maestra del estilo gótico. En primer plano, se desarrolla una feria llena de personas. No es un hecho heroico, es un retrato de la vida cotidiana. Destacan grupos de mujeres con coiffes blancas - tocado tradicional bretón - y faldas largas oscuras. Las personas deambulan entre toldos y puestos; hay movimiento y dinamismo. Los individuos se dedican a sus actividades, proporcionando al espectador una escena que refleja una naturalidad documental. El ambiente se percibe frío. El día está nublado y gris. Vinit, utilizando la técnica pictórica del húmedo sobre húmedo en el cielo y los fondos, logra generar una atmósfera brumosa. La distribución de los edificios del fondo y la multitud otorga una perspectiva atmosférica. A medida que los elementos se alejan del primer plano, el dibujo se difumina generando profundidad. La paleta es mayormente terrosa y opaca, compuesta de grises, azulados, cafés y verdes. Algunos toques de rojo y azul
ultramar en vestimentas provocan un sutil contraste, sin existir colores estridentes. Desde lo formal, la obra de Pierre Vinit no es impresionista ni academicista; se encuentra en un tránsito. Su objetivo era documentar la vida rural y las identidades locales de Francia; la búsqueda del instante y lo pintoresco enmarca a este artista dentro de un subestilo llamado Regionalismo francés del siglo XIX.
Temática principal: Vida cotidiana/Costumbrismo / Notre-Dame du Kreisker, Saint-Pol-de-Léon, Bretaña Género pictórico: Costumbrismo Estilo artístico: Realismo / Regionalismo francés / Influencias del Academicismo y el Impresionismo Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-212
NOMBRE: “Feria Normanda ” TÉCNICA: Óleo sobre tela (Alto 54 cm - Ancho 39 cm) FECHA: 1872 AUTOR: Jules Achille Noël (1810-1881 - Francia) RESEÑA BIOGRÁFICA Jules Achille Noël fue un destacado pintor y dibujante. Hoy es una de las figuras más relevantes en la historia del arte francés del siglo XIX. Nació en la región de Bretaña en 1815. Creció en un entorno rodeado por paisajes marítimos, temática recurrente en sus lienzos. Fue además un pintor viajero, que buscó influencias para sus obras en localidades de Alemania, los Países Bajos y Argelia. Sus estudios los desarrolló en la Académie de Peinture et de Dessin de Brest. Luego se trasladó a París donde el reconocimiento público no tardó en llegar, en 1840 hizo su debut expo-
niendo una marina en el prestigioso Salón de París. Charles Baudelaire, poeta y crítico de arte, alabó la obra de Achille Nöel, catapultando su popularidad en el mundo de la crítica y la prensa. Se mantuvo activo en el Salón hasta 1880. Su talento atrajo el mecenazgo del príncipe Luis, duque de Nemours, quien le encargó importantes obras conmemorativas y le brindó una plaza de profesor de dibujo en el Lycée Henri-IV de París, cargo que mantuvo por tres décadas. Las obras de Achille Nöel, nombrado Caballero de la Legión de Honor en 1870, se exhiben en museos como el Louvre y el Museo de Orsay.
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra de formato rectangular con una disposición vertical. En la obra podemos observar una calle muy concurrida, rodeada de edificios antiguos de varios pisos con tejados inclinados; al fondo, se pueden ver casas bajo un cielo nublado y grisáceo. Hay una multitud de personas dispersas por la escena; también se distinguen algunos animales. La escena se desarrolla en la plaza del mercado en Abbeville, con la torre gótica de la Colegiata de Saint Vulfran dominando el fondo. Con una perspectiva lineal, se presentan puestos callejeros instalados en el suelo bajo toldos. En el cuadro vemos a comerciantes locales, a las campesinas que venden sus productos de la tierra y a burgueses paseando con sombreros oscuros y trajes más formales. Nöel documenta la vida cotidiana de la provincia de Normandía, crea un retrato social sin idealizar. La pincelada es visible, rápida, suelta, pero descriptiva, lo que aporta sensación de movimiento, luz natural y dinamismo. Su paleta es fría; grises, azules, ocres, sienas y blancos predominan en la composición. Con toques negros y rojos dota de ritmo a la escena. Bajo una luz difusa, Nöel representa edificios e individuos, difuminando sus formas a medida que adquieren profundi-
dad. Las figuras humanas en el fondo solo son esbozadas. Si bien en 1872 el Impresionismo estaba en plena eclosión, Jules Achille Nöel se mantuvo fiel al Realismo académico. Sin embargo, su pincelada suelta y el notorio interés por capturar la luz superan la anécdota histórica, alcanzando la verdad del instante.
Temática principal: Costumbrismo/ Paisaje urbano / Mercado en Abbeville / Colegiata de San Vulfran Género pictórico: Costumbrismo Estilo artístico: Romanticismo / Realismo académico / Orientalismo / Influencias de la Escuela de Barbizon Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-59
NOMBRE: “Sonrisa en París” TÉCNICA: Óleo sobre tela (Alto 34 cm - Ancho 26 cm) FECHA: 1872 AUTOR: Jean Gabriel Domergue (1889 - 1962 - Francia) RESEÑA BIOGRÁFICA Pintor e ilustrador reconocido por sus retratos femeninos creados durante 1920 y 1930. Sus obras de estilo único, crónicas de la vida burguesa de la Belle Époque, lo convirtieron en una celebridad. Con sus dotes y plena convicción, dejó su Burdeos natal para perfeccionarse en París, ingresando a la Escuela Superior de Bellas Artes. Con apenas 17 años logró exponer en el Salon des Artistes Français. En sus inicios se dedicó a la creación de paisajes, pero desde 1920 su obra dio un giro radical. Impulsado por el espíritu de posguerra, concentró en sus obras el concepto de “mujer
parisina moderna”. Llegó a realizar más de 3000 retratos de actrices y bailarinas como Liane de Pougy y Nadine de Rothschild. Sus retratos, elegantes, sensuales y llenos de color, demuestran influencias de Toulouse-Lautrec y de Giovanni Boldini. Colaboró con importantes diseñadores de alta costura, como Paul Poiret y Henry Marque, creando vestidos, accesorios y botellas de perfume. Por su talento y aportes en el desarrollo de la moda, se le otorgó la distinción de Caballero de la Legión de Honor (1933).
ANÁLISIS ARTÍSTICO DE LA OBRA Elementos predominantes e interpretación Obra rectangular con una disposición vertical. En el primer plano de esta imagen aparecen dos figuras femeninas jóvenes, la mujer de la derecha tiene el pelo rubio platino recogido, de ojos almendrados y labios pintados de un rojo intenso. La mujer de la izquierda tiene el cabello pelirrojo brillante. El fondo está resuelto con pinceladas sueltas, fluidas y manchas que centran la atención en las figuras humanas. Domergue no siempre pintaba a modelos reales, muchos de sus retratos son idealizaciones de la mujer parisina. El autor creó un concepto, fijó en el imaginario colectivo el tipo de mujer parisina moderna, de cuello extremadamente largo, pómulos marcados y una actitud que mezcla la elegancia aristocrática con la sensualidad. La elección del formato vertical resulta clave en la construcción de este ideal femenino, pues estiliza aún más las siluetas y acentúa la sinuosidad de los cuellos alargados y gestos lánguidos que se convirtieron en la firma de Domergue. En esta obra se resalta la complicidad, las mujeres simbolizan la amistad íntima en el contexto de la vida social. No es un hecho histórico o relato formal, sino que es la captura de un momento fugaz. Lejos de la introspección psicológica, el artista propone una puesta en escena de la seducción y la modernidad. Las dos jóvenes dejan de ser simples retratadas
para erigirse en arquetipos de una feminidad cosmopolita, años en los que la elegancia se transforma en una forma de afirmación identitaria y de libertad. La paleta de colores es intensa y brillante. Su pincelada es suelta y empastada. Los colores predominantes son pasteles, como verdes, azules o grises, los cuales contrastan fuertemente con la calidez del cabello pelirrojo y las flores rojas del vestido. En la obra resalta el manejo formal del Art decó y un tratamiento postimpresionista, lo que aún hoy refleja frescura y modernidad. La obra reafirma el mito de París como la capital mundial del estilo, la libertad y el refinamiento. “Sonrisa en París” no es un retrato psicológico, es un cartel de una época. El pintor nos presenta una sociedad de sofisticación y cosmopolitismo, una celebración simbólica a la identidad nacional francesa.
Temática principal: Moda / Belle Époque / La mujer parisina moderna Género pictórico: Retrato Estilo artístico: Postimpresionismo/ Figurativo / Art Decó Fichaje Surdoc: https://www.surdoc.cl/registro/51-19