Posiblemente, para alguien que no es un habitante de la ciudad, hablar de Talcahuano se torna simple, porque uno echa mano a la condición sencilla de un lugar que vive en una relación de amor-odio (podríamos señalar) con el mar, entonces es muy fácil caer en la postal, en la figura del pescador, en el lobo marino paseándose por la costa o, como es hoy, cercado en la costa y en un sinfín de lugares comunes y folclorizados. Confiriéndole a este territorio una espectacularización que termina vaciando de contenido lo significativo de la ciudad, haciendo muchas obviar lo que consideramos necesario de ver para poder repensar este puerto, buscar sus problemáticas, con el fin de encontrar pequeñas soluciones que puedan mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. Además, no se puede dejar de
mencionar el trauma, el recuerdo nefasto del terremoto y maremoto ocurridos el 27 de febrero de 2010, donde la pérdida no sólo fue humana y material, sino que también hubo una pérdida de sentido en el mirar. O por lo menos así nos dimos cuenta los que vivíamos por esta parte del mundo, a través de las noticias editadas que daban cuenta de otro terremoto, mucho mejor (si se me permiten las palabras) para las necesidades de la audiencia, donde hablaban de héroes y sufrientes que parecían sacados de algunos relatos barrocos o de una película hollywoodense de los años 50, de esas que tenían como 2.000 extras. Muy por el contrario la realidad significativa y seca nos señalaba que el desastre no tenía y tiene ni atisbo de glamour, que se sufría de la peor manera posible y que el dolor no se dispersa en la estadística fría. Hoy se sigue sufriendo, por promesas incumplidas, por el recuerdo traumático o por observar que en ciertos procesos seguimos reproduciendo prácticas que creímos superadas. Los cuatro trabajos que más adelante se presentan fueron realizados en el contexto de la asignatura diferencia de Artes Visuales del Colegio Etchegoyen y fueron ejecutadas por jóvenes de Tercer Año Medio, cuyas edades fluctúan entre los 16 y los 18 años, y que ante la obligación de preparar intervenciones en el espacio público generaron estas propuestas a partir del levantamiento de información, utilizando como modo (o método) la adaptación libre del Mapeo Colectivo que propicia el Proyecto Colectivo Iconoclasistas (www.iconoclasistas.net). A partir de este
levantamiento que escapa de la normativa hegemónica pudieron relevar temáticas que a ellos los motivaron, para poner en tensión las problemática que a su juicio se transformaban en emergencias en una ciudad que luego del desastre siguió con su ritmo iterativo como si nada hubiese pasado. Tres de las intervenciones son trabajos que se apegan al Arte Acción y se podrían traducir como trabajos performáticos, porque tienen muchos de los aspectos de esta disciplina: la polisemia, una narrativa no tradicional y por sobre todo, el uso de cuerpo como última frontera, donde se tensionan las problemáticas planteadas, como lo son la invisibilización de muchas prácticas como lo es la prostitución que aunque muchas veces se oculta, con el fin de mantener un carácter celebratorio en una ciudad que mira con deseo el turismo, se encuentra presente, ahí a la vuelta de la esquina, como recordándonos que no se puede tapar el sol con un dedo. O el rescate de un patrimonio inmaterial que cada día se dispersa más en el fenómeno de la globalización y en el deseo de pertenecer al llamado Primer Mundo, como lo es la comida tradicional de este puerto, y a la vez nos recuerda este trabajo que lo patrimonial no sólo se refiere al edificio, a la construcción, sino que también hay patrimonio en lo vivo y en lo inmaterial. Otro caso es el trabajo en torno al consumo, donde los ejecutantes intervinieron un espacio de uso público, pero que es privado, como lo es el Mall (Shopping) Plaza del Trébol. Caso diferente es una de las propuestas, que fue la
única que escapa de la performance y se desplaza a la Instalación, la cual interviene el espacio público a través de objetos y de un trabajo conceptual, en este caso utilizando como temática lo indeseable de ver, como lo son las rutas de los vagabundos, los lugares de suicidios y el ejercicio de la prostitución. Si bien puedo estar claro que no es muy frecuente encontrar este tipo de trabajos en la asignatura de Artes Visuales, creo que se hace urgente poder actualizar los Planes y Programas de la asignatura, porque las manifestaciones artísticas hace mucho tiempo ya desbordaron las problemáticas que aún se ven como vanguardia en esta asignatura, y si bien hay que estudiarlas y son tan válidas como éstas, no pueden ser bajo ningún mirada, el punto de llegada en las artes, porque todo acá tiene un final abierto, o simplemente un no final. Es así que este tipo de trabajo puede ser complejo de leer, simplemente porque su narrativa no es tradicional y no se encuentra apegada a la narración fácil a la que estamos acostumbrados a través de la televisión o del cine comercial, esta pretende generar, no sólo una manera crítica de narrar y pensar con el fin de resignificar el territorio, sino también generar preguntas más que respuestas. No puedo dejar de mencionar un dato que no hay que soslayar, en estas nuevas miradas sobre el territorio y sus problemáticas, hay tres personas que además cargaron con el bagaje de un capital cultural diferente, que les permitió, quizás sin
proponérselos tener una mirada aún más desplazada que el resto de los que hemos habitado este territorio llamado Chile y hemos aprendido de sus ejercicios culturales. Este grupo de trabajo compuesto de 24 personas lo integraron tres extranjeros provenientes desde la Argentina, Italia y México, que sin dudas dieron otro punto de vista a los cuestionamientos y juicios, y si bien llevan tiempo en este lado del mundo y han incorporado nuestras prácticas a las suyas y pueden moverse sin dificultad en este territorio, siempre llevan y llevarán consigo su propia carga cultural, pudiendo funcionar en ambos territorios sin complicaciones, pero a la vez no tendrán la oportunidad de sintetizarlas en un solo discurso, en una sola voz, como señala Cornejo-Polar, el migrante y su discurso viven siempre en el ruedo de un heterogeneidad no dialéctica. Por último, y no menos importante, debo agradecer a mis alumnos y alumnas que se arriesgaron e hicieron suyas las ideas de este sujeto trabajando incluso fuera de sus horarios normales, a los alumnos que sin ser del Diferenciado de Arte acudieron prestos a cooperar. Así como también al Colegio Etchegoyen por abrir espacios vanguardistas y dispuestos a la experimentación, y haciendo carne, a mi juicio, las premisas que la masonería propugna como lo son el respeto por el ser humano y el estudio de la realidad bajo diferentes ópticas, bajo una perspectiva crítica. Muñoz Coloma
Mapeo Colectivo
Como se mencionó anteriormente utilizamos este método llamado Mapeo Colectivo como una herramienta para recoger información y resignificar este territorio donde nos movemos a diario. Si bien comprendemos que el mapa llamado oficial no es más que un relato generado desde una o varias perspectivas que, por lo general, atienden a políticas que siempre flirtean con lo comercial, con la especulación, con el consumo, con institucionalizado y/o con el control. Nuestra preocupación no era generar una nueva cartografía (aunque lo hicimos), aquella no era nuestra meta, sino que tomamos este trabajo como proceso de algo diferente, en este caso la apropiación de información para generar intervenciones artísticas.
Así, los alumnos divididos en cuatro grupos (3A / 3B / 3C / 3D), en una primera etapa reflexionaron en torno al territorio poniendo el énfasis en procesos que, aunque estén invisibilizados tienen cierta latencia y que cuando salen a la luz pública, son mediatizados en ejercicios que apelan a lo lúdico, lo extraño, lo asistencial o lo catártico. Pero que no son tratados con la profundidad necesaria a nuestro juicio. Entre las temáticas que se plantearon en esta nueva cartografía se pueden mencionar: los cementerios simbólicos, los lugares
de «gatillo fácil», los barrios rojos, los lugares de suicidios, los mitos, los circuitos de los vagabundos, las «picadas» del puerto, las carnicerías, los lugares de consumo exacerbado, entre otros. Fue con estas temáticas que comenzamos a construir nuevas percepciones en torno al territorio y por sobre todo comenzamos a formar posiciones críticas frente a él. A partir de estas investigaciones y reflexiones los jóvenes comenzaron a planificar los trabajos que se presentan a continuación.
3A
Trans - Acci贸n
La idea de esta acción era poner en tensión dos temas que resultaron interesantes para los jóvenes a partir de la investigación: La relación entre la comercialización del cuerpo humano (la prostitución) y la comercialización de partes del cuerpo de seres vivos (las carnicerías). Así la intervención se realizó en la Plaza de Armas de Talcahuano donde los jóvenes, vestidos de negro, formaron un círculo a 1.20 m de distancia entre ellos. Todos estaban unidos por frases escritas en el piso que apelaban a dichos
comúnmente utilizados por la personas cuando se refieren a las prostitutas, como por ejemplo: - Le gusta la vida fácil - Le gusta la tontera - De chiquitita se le notaba - Ella misma lo eligió - ¿Qué ejemplo le da a sus hijos?
En medio del círculo una joven, vestida de rojo, fue envuelta en papel film y luego se la adhirió una etiqueta con un código de barras impreso, para luego dejarla acostada en el piso, mientras todos la rodearon mirándola. Entre ella y los jóvenes se escribieron frases, esta vez más personales y desde otra voz, escritas desde el centro, tales como: - No es tan fácil como crees - No es porque me guste - Valor v/s precio - No me importa lo que pienses - No cambiaré porque no te guste
3B
Guatita llena, Talcahuano contento
Comprendiendo que el concepto de patrimonio, por una parte, no se refiere solamente a lo objetual como ha sido tratado históricamente desde la institucionalidad, referido a construcciones o monumentos, si no que en este concepto caben también lo vivo y lo inmaterial. Y, además, comprendiendo que etimológicamente el concepto viene del pater (de lo heredado por el padre), es que este grupo, constituido íntegramente por mujeres buscaron relevar las comidas tradicionales del puerto que se están perdiendo en la bastedad de la globalización, como un rescate consciente de un patrimonio inmaterial que alguna vez fue una práctica
común en cada casa de este territorio. Porque consideraron que este patrimonio debe salvaguardarse ya que consiste en el reconocimiento de los usos, expresiones, conocimientos y técnicas transmitidos de generación en generación en algún sector determinado. Este trabajo intentó rescatar las recetas históricas de Talcahuano y darlas a conocer al público a través de una intervención performática en la Plaza de Armas de Talcahuano. Para llevar a cabo esta tarea se instaló una mesa la cual fue
decorada y los participantes vistieron de manera formal. En ésta los participantes degustaron tres tipos de platos preparados por las jóvenes y sus familias a partir de antiguas recetas, las cuales estaban impresas en los menús que se utilizaron en el acción. Los platillos fueron: - Croquetas de jurel. - Empanadas de jibia y queso. - Charquicán de pescada seca.
3C
(in)visible
A partir del Mapeo Colectivo aparecieron tres temas que inquietaron a este grupo de alumnos y alumnas, estos fueron: los barrios rojos, los circuitos de los vagabundos y los lugares de suicidios. En general, lugares y prácticas que se mantienen invisibilizados porque rompen con el deseo de tener una ciudad que mira con orgullo el futuro, como si al olvidarlos dejaran de existir. Esta intervención desde un principio fue pensada, más que como un trabajo performático, como una instalación, para la cual los jóvenes trabajaron en la preparación de 200 figuras
humanas recortadas en cartón (reciclado) y pintadas de negro, las cuales se enterrarían por medio de unas maderas tipo estacas en la Plaza de Armas, con el claro propósito de alterar el trayecto rutinario, así como la visión de las personas con respecto a las problemáticas señaladas, para que las comiencen a ver como una realidad, que nace y se yergue a través del cuestionamiento, de preguntas básicas: ¿Cómo?, ¿Por qué? ¿Dónde?
3D
Consumiendo ideas
La particularidad de esta intervención se refiere a que el espacio elegido podría considerarse que vive en la dicotomía de lo público y lo privado, como lo es el Mall (Shopping) Plaza del Trébol de Talcahuano. Por esta razón nos vimos en la necesidad de pensar una intervención que pudiera perpetuarse por un tiempo determinado casi efímero, pero que se produjera en diferentes partes del espacio. Para lograr aquello los jóvenes portaron camisetas con frases o palabras en su espalda, que según como se ordenaran formaban frases relacionadas con el consumo.
Así ellos, a través de una planificación coordinada, en tiempo y lugar intervinieron performáticamente este centro comercial, con el objetivo de poner en tensión una idea que representa a un alto porcentaje de la sociedad Chile y mundial, en la cual los estereotipos o el vestuario y la faceta física de una persona y el simulacro se transforman en lo que «es» la persona, todo esto generado porque «Amamos lo que usamos no lo que somos», como reza una de las frases utilizadas en la acción. Los jóvenes se detenían frente a ciertas vitrinas, sectores y lugares de comida rápida conformando frases que muchas veces proponían una oposición crítica al mismo lugar a través de la ironía con respecto al inmediatismo, materialismo y al
consumo exacerbado en que vivimos. Las frases utilizadas fueron las siguientes: -
Somos lo que usamos Amamos lo que somos Usamos lo que amamos Lo que amamos Lo que usamos lo que amamos Lo que usamos somos No amamos lo que somos No somos lo que usamos Amamos lo que usamos no lo que somos
Créditos
3A 3B 3C
Constanza Rojas Bello Constanza Rojas Romero Bairon Pérez Milla Makarena Espinoza Saavedra Abigail López Lobos Daniela Obando Núñez
Yasna Cárdenas Jara Fernanda Herrera Valencia Isabel Lienlaf Sáez Daniela Méndez Neira Natalia Retamal Duhalde Giorgia Americio Alison Silva Silva Cristóbal Leiva Espinoza Jorge Silva Pedreros Annais Sanhueza Navarrete Olga Riquelme Sanhueza Sasha Muñoz Palacios
3D
Francisca Olate Suazo Isidora Caro Donoso Guillermo Sanhueza Lepe Erick Rodríguez Eufracio Nelson Segura Alvial Benjamín Durán Sáez
Registro fotográfico: David Vivanco Núñez Eduardo Araneda Méndez Constanza Rojas Romero Daniela Matus Cuevas Muñoz Coloma