En 2021, la balanza comercial agroalimentaria de México alcanzó un superávit de 6 mil 333 mdd. En el primer semestre, el valor de las exportaciones fue el más alto en 29 años
Uno de los principales motores de la economía mexicana es la agroindustria, la cual, engloba una gran diversidad de productos como los alimentos, materias primas para la industria en general, biocombustibles y otros no alimentarios.
México produce una extensa variedad de alimentos como frutas, verduras, cereales, granos, así como alimentos de origen animal. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en el país se tienen catalogados 760 productos, de los cuales 748 son agrícolas y 12 pecuarios. Además, el territorio mexicano cuenta con una superficie de 24.6 millones de hectáreas destinadas a la agricultura, de las cuales, 20.7 millones son sembradas y 19.4 millones son cosechadas. Este sector da empleo a 6.8 millones de personas, equivalente al 12.3% de los empleos a nivel nacional.
MOTOR AGROINDUSTRIA, DE LA ECONOMÍA MEXICANA
De enero a noviembre de 2021, la balanza comercial agroalimentaria de México alcanzó un superávit de 6 mil 333 millones de dólares
LAURA HERNÁNDEZ VILLEGAS
De este modo, la industria agropecuaria mexicana juega un papel importante en las cadenas productivas a nivel mundial, para garantizar el abasto de alimentos sanos y suficientes a la población. Además, por su ubicación geográfica, se encuentra en una posición estratégica para los negocios no solo con América Latina y Norteamérica, sino también con el Atlántico y la región de AsiaPacífico. Durante el periodo de confinamiento derivado de la crisis sanitaria, y a pesar de los desafíos que trajo consigo la pandemia, el sector agrícola se ha mantenido resiliente, y sin interrumpir las cadenas de suministro de alimentos, manteniendo su contribución a la alimentación mundial.
No obstante, el sector agroalimentario se enfrenta al reto de seguir produciendo alimentos sanos y seguros, con sostenibilidad ambiental, garantizando el cuidado del suelo y el agua para uso agrícola, y el uso apropiado y conservación de la biodiversidad, esto frente al cambio climático y la posibilidad de nuevas pandemias.
Aumenta el PIB del sector agrícola
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se presenta un crecimiento del valor de la producción agrícola. Tan solo en el segundo trimestre de 2021, el Producto Interno Bruto (PIB), del sector de agronegocios alcanzó los 405 mil millones de pesos (mmdp), por lo que su crecimiento favorece el desarrollo económico del país.
Cabe mencionar que la exportación e importación de mercancías, en conjunto, representan más de 70% del PIB nacional, además, el 81.22% de las exportaciones que realiza México están dirigidas al mercado estadounidense, y el 43.8% de los productos que se importan provienen de Estados Unidos.
El intercambio comercial de mercancías, derivado de las relaciones bilaterales que México tiene actualmente con 50 países, representa un área de oportunidad y desarrollo para las industrias que integran la economía mexicana; y al mismo tiempo para el crecimiento de las empresas.
En este contexto, datos de la Secretaría de Economía (SE), muestran que México se ha convertido en el principal socio comercial de Estados Unidos, situación que ha favorecido la recuperación económica del país, a través del comercio exterior.
Agroindustria mexicana en números 760 productos se incluyen en este sector (748 agrícolas y 12 pecuarios)
24.6 millones de hectáreas en México son destinadas a la agricultura
6.8 millones de personas son empleadas en la agroindustria
LA BUENA: SE EXPORTA MÁS; LA MALA, ES MENOS AGUACATE
En el primer trimestre de 2021, hubo un crecimiento de 5.5% y se estima que la producción el año pasado fue de 65 mil milones de dólares; sin embargo, también hubo caída en uno de los productos clave de nuestro país
LAURA HERNÁNDEZ VILLEGAS
Durante el primer trimestre de 2021, las exportaciones agroalimentarias de México totalizaron 10 mil 908 millones de dólares, lo que repreentó un crecimiento de 5.5% comparado en el mismo periodo de 2020. Los principales crecimientos se dieron en la exportación de fresas 66.9%; cítricos 49.8%; café en grano 30.9%; pimiento 27.6% y en las frutas 18.7%. Contrario a ello, la exportación de aguacate se redujo en un 15% y del
jitomate 12.5 por ciento.
Por otro lado, la Alianza México-Canadá (AMC), establecida en 2004, ha permitido un intercambio de productos agroalimentarios de alrededor de tres mil 500 millones de dólares al año.
En los últimos años, en México ha crecido exponencialmente la producción de alimentos orgánicos. Actualmente, más de 46 mil productores, principalmente medianos y pequeños, producen alrededor de mil 600 productos orgánicos de origen vegetal y animal.
Los productos nacionales con mayor demanda en el mercado canadiense son aguacate, jitomate, pimiento, berries y cerveza, que en su conjunto, han permitido alcanzar ventas por 644.3 millones de dólares, es decir, 25.6% del total de las exportaciones que realiza México a Canadá.
Un estudio realizado por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), con base en datos del Banco de México, estima que la producción agropecuaria en México en 2021, alcanzó un valor de 65 mil millones de dólares, un incremento del 10.8% con respecto a 2020. Es importante mencionar que desde que entró en vigor el acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, el valor de la producción agropecuaria mexicana se ha incrementado 134%, debido a la demanda de productos en esos países, misma que en 1994 era tan solo de 27 mil 500 millones de dólares. En este sentido, el GCMA, señaló que la exportación de productos alimentarios es clave para el desarrollo económico de México, al ser el primer exportador de aguacate, mango, limón, pepinos, chiles y pimientos.
Adicionalmente, indicó que los motores más importantes del sector agroalimentario para el 2022 serán los granos y oleaginosas (maíz, soya, sorgo y frijol), hortofrutícola (tomate, pimiento, pepino, aguacate, limón y plátano), pecuario (hue -
vo, carne y leche) y agroindustrial (café, caña de azúcar, cacao, tabaco y agave).
BALANZA COMERCIAL AGROALIMENTARIA, A FAVOR
De acuerdo con la Sader, de enero a noviembre de 2021, el comercio total agroalimentario de México con sus socios comerciales alcanzó los 74 mil 246 millones de dólares; el 54.3% correspondió a las ventas realizadas por nuestro país.
Según datos del Banco de México (Banxico) en el primer semestre de 2021, la balanza comercial agroalimentaria del país alcanzó un superávit de 4 mil 857 millones de dólares, como resultado de las exportaciones agropecuarias y agroindustriales que totalizaron los 22 mil 588 millones de dólares, así como de las importaciones correspondientes a 17 mil 731 mdd.
De este modo, el valor de las exportaciones agroalimentarias al exterior, fue el más alto en 29 años, lo cual permitió que el país obtuviera divisas por arriba de los 9 mil 908 millones de dólares.
Por su parte, en el primer semestre de 2021, la balanza agropecuaria y pesquera, mostró un alza tanto en las exportaciones como en las importaciones, derivando en un saldo de mil 945 millones de dólares, mientras que la balanza agroindustrial presentó un superávit de 2 mil 912 millones de dólares, derivado de exportaciones por 11 mil 844 mdd e importaciones por 8 mil 932 millones de dólares.
En el acumulado de enero a noviembre de 2021, la Secretaría de Agricultura informó que la balanza comercial agroalimentaria de México alcanzó un superávit de 6 mil 333 millones de dólares, derivado de las exportaciones que alcanzaron los 40 mil 289 millones de dólares; y 33 mil 956 millones de dólares de importaciones.
La balanza agropecuaria y pesquera en dicho periodo presentó un saldo positivo de mil 24 millones de dólares, con ventas por 17 mil 809 millones de dólares y compras del exterior por 16 mil 785 millones de dólares, pese a un mayor aumento en estas últimas.
De igual manera, la dependencia detalló que en el rubro de productos agroindustriales, las exportaciones alcanzaron 22 mil 481 millones de dólares y las importaciones 17 mil 172 millones de dólares, resultando así un superávit comercial de 50 mil 309 millones de dólares.
Es importante mencionar que en el mes de diciembre de 2021, Canadá se convirtió en el primer receptor comercial de Estados Unidos, desplazando a México quien redujo de 13.9 a 13.6% su participación en las importaciones del mercado estadounidense.
Por otra parte, la relación comercial que tiene México con Alemania, ha tenido un crecimiento sostenido en los últimos años. En 2020, la balanza comercial agroalimentaria y pesquera de México con Alemania registró un superávit de 28 millones de dólares, en tanto las exportaciones mexicanas sumaron 216 millones de dólares y las importaciones fueron por un total de 188 millones de dólares.
El año pasado, ambos países acordaron fortalecer la promoción, certificación y exportación de productos agroalimentarios mexicanos en el país europeo, entre los que destacan la alcachofa, tomate, manzana, café orgánico, cacao, chocolate, miel, jarabe de miel, aceite de aguacate, tequila y jarabe de tequila, mezcal, fresa, arándano, frambuesa y zarzamora.
Finalmente, de acuerdo con el Inegi, al cierre de 2021, la exportación de mercancías mexicanas al exterior tuvo un incremento de 18.52%, en comparación con el 2020, totalizando 494 mil 224.5 millones de dólares.
UNIR ESFUERZOS Y ADOPTAR TECNOLOGÍAS PARA MÁS Y MEJORES ALIMENTOS
El sector público y privado deben conjuntar esfuerzos para modernizar y adoptar tecnologías que permitan fortalecer a la agroindustria y sea competitiva
VIRIDIANA VEGA
Como productor de alimentos, México ocupa el lugar número 12 a nivel mundial y el tercero en América, lo que da muestra de lo importante que es el sector agroindustrial, no sólo al interior del país, sino también en el mundo; sin embargo, es trabajo del sector público y privado unir esfuerzos para seguir fortaleciendo a la industria.
Los expertos coinciden que, para que las empresas de la industria puedan mantener su competitividad, es necesario que cuenten con las capacidades para enfrentar los desafíos del contexto actual, cuando la pandemia aún no ha terminado, en el entorno local e internacional.
Hace unas semanas, el presidente del sector agroindustrial de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Esteban Chavoya, señaló la necesidad de modernizar a la agroindustria del país promoviendo un comercio justo, al mismo tiempo que respete al medio ambiente y se impulsen nuevos modelos de negocios para alcanzar la agenda mundial 2030 del sector.
Agregó que México enfrenta diversos retos por vencer en materia de suministro e insumos para el sector agroindustrial, como el costo de los fertilizantes, el incremento en los precios de los alimentos y el abasto de insumos industriales básicos, como el cartón y el vidrio, por lo que es fundamental, dijo, que se generen redes de negocio para que el sector se vincule con todas las cadenas productivas.
Por su parte, la vicepresidenta del sector agroindustrial de la Canacintra, Diana Arrioja, refirió que los principales retos que enfrenta el sector tras la pandemia por COVID-19 son reconstruir las cadenas de suministro, ayudar a crecer y posicionarse en nuevos mercados a las empresas que han sobrevivido y transformar para agregar valor y vida de anaquel a los productos perecederos, con la finalidad de que los productores obtengan mayores ingresos por sus productos y más tiempo para colocarlos en el mercado.
El cuidado del sector apícola es otra acción a destacar, porque son las abejas quienes aportan una parte esencial a todos los sectores productivos del campo, por lo que debe garantizarse el abastecimiento de alimento y que el uso de agroquímicos no dañe a estos insectos polinizadores.
Cabe destacar que, en cuanto a la producción de miel, el país ocupa el séptimo lugar mundial, con 58 mil toneladas en promedio anuales de las que al menos la mitad se exportan a Estados Unidos, Europa y Medio Oriente; además existen otros trece productos que se derivan de la actividad de las abejas.
¿Y
CÓMO PINTA EL FUTURO?
De acuerdo con Possehl, empresa líder de comercialización de materias primas, la agroindustria debe visualizar un importante crecimiento de la demanda ante el aumento de la población, ya que se estima que para el año 2050 el mundo va a necesitar 70% más de alimentos para responder a la primera necesidad de las personas. Tan sólo en México, se prevé que para 2026 haya más de 134 millones de habitantes, un aumento de 5 millones de personas, cuando en la actualidad se contabilizan alrededor de 129 millones.
En ese sentido, tanto los productores agropecuarios como las empresas que distribuyen o procesan alimentos en el mundo y en el país se verán obligados a evolucionar y adoptar soluciones tecnológicas para mejorar sus procesos. Por ello, es un tema en el que ya están trabajando algunas empresas como Bayer, compañía global en ciencias de la via, salud y agricultura.
En el panel Agronegocios, de la séptima edición de la Cumbre de las 1000 Empresas Más Importantes de México, Laura Tamayo, directora de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Bayer México, destacó la importancia de que la agroindustria adopte la ciencia y la tecnología para evitar degradar el entorno.
En ese sentido, comentó que la agricultura de precisión, por ejemplo, es una opción que puede implementarse, la cual funciona a través del uso de Big data para optimizar la actividad, aunque reconoció que es muy cara, pero ya están uniendo esfuerzos para acercarla al productor y así democratizar la tecnología dijo.
PARA REVOLUCIONAR LAS INDUSTRIAS
Hablando de tecnología y el campo, en el panel Blockchain, también en la cumbre, se abordó el tema de cómo las criptomonedas están revolucionando a las industrias, y el sector agroalimentario no es la excepción. El experto en el tema, Gonzalo Araujo, explicó que la ca-
pitalización del mercado de las criptomonedas se ubica por arriba de los trillones de dólares, debido a la confianza que se ha depositado en ellas y que, asimismo, son un instrumento de levantamiento de capital, por lo que se apoya a proyectos que no sólo son virtuales.
Detalló que el modelo operativo que hay detrás de las cripto depende de qué vas a hacer con él y cómo se recibirán los activos. En el caso de la industria del aguacate, por ejemplo, avocado coin (AVDO) es un ecosistema para este tipo de proyectos, en donde el dueño es un fideicomiso o lo opera una institución financiera para brindar transparencia y cuando se generan recursos se inyecta como liquidez a los dueños de AVDO, explicó, “por lo que es una moneda que no solo sube su valor por especulación, sino que sube porque la industria también crece y los inversionistas también reciben liquidez”.
César Almanza, uno de los empresarios más importantes en la industria del aguacate, comentó que el sector busca disminuir el costo de producción sin que eso represente afectar la calidad, con acciones para tecnificar al campo con prácticas más modernas, eficientes, al mismo tiempo que se reducen costos y el empleo de recursos naturales; sin embargo, para lograrlo se necesitan recursos y Blockchain, dijo, puede ser la solución, mientras la gente invierte en criptomonedas a la vez se beneficia al campo mexicano.
MÁS SUSTENTABILIDAD
El sector agropecuario en el mundo representa la emisión de un tercio del total de los gases que causan el efecto invernadero y que provocan el cambio climático. Al respecto, Possehl señala que los productores en este sector y las industrias transformadoras deben comenzar a encaminar acciones hacia una perspectiva más sustentable.
Entre las acciones que pueden llevarse a cabo son evitar la tala de bosques para la explotación de ganado, emplear de manera más eficiente los recursos naturales como el agua y aprovechar las energías renovables como la luz solar, la energía hidroeléctrica y eólica en los procesos de producción para remplazar el uso de combustibles fósiles.
Implementar estas estrategias puede significar una inversión importante para la industria, reconoce, pero a largo plazo se podrán adaptar a las exigencias de productividad, sustentabilidad y un uso más eficiente de los recursos, al mismo tiempo que contribuyen a reducir el impacto ambiental y sus consecuencias como inundaciones, sequías e incendios.
Como consumidores también tenemos una responsabilidad, pues, aunque aún no hay legislaciones a fondo que nos obliguen a diario a ser conscientes de nuestro consumo cotidiano, debemos adoptar acciones con las que aportemos a cuidar nuestro entorno para las generaciones futuras sí, pero al igual para los que vivimos en el presente.
La economía circular es una práctica que ya se lleva a cabo y se ha intensificado su promoción, ya que busca reducir al máximo el consumo y el desperdicio a través de compartir, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes para alargar su vida el mayor tiempo posible. Su objetivo primordial es proteger la biodiversidad y combatir el cambio climático.
TENSIÓN POR EL ‘ORO VERDE’
México es el principal exportador del aguacate, fruto que hoy es tema de conflicto entre autoridades mexicanas y estadounidenses
ALFONSO GUTIÉRREZ
Aunque la bomba estalló durante el fin de semana en el que Estados Unidos consume la mayor cantidad de aguacate en el año, con motivo del guacamole que se prepara para el Super Bowl, la crisis por el también llamado “oro verde” no es nueva y tiene muchas implicaciones.
“En todo esto hay también muchos intereses económicos, políticos, hay competencia, no quisieran que el aguacate mexicano entrara a Estados Unidos o predominara por su calidad en Estados Unidos”, aseveró Andrés Manuel López Obrador, presidente de México el 14 de febrero, cuando fue cuestionado acerca del veto impuesto al producto en la Unión Americana.
El presidente de México emitió la declaración que puso de manifiesto una narrativa en la que no únicamente se involucran intereses económicos, sino políticos y hasta de seguridad nacional tanto para nuestro país como para Estados Unidos.
Y es que pese a que el aguacate es un producto predilecto para el mercado estadouni-
dense, también es cierto que los productores locales han intentado competirle a los mexicanos, muchas ocasiones sin éxito.
LA GOTA QUE DERRAMÓ EL VASO
Durante el segundo fin de semana de febrero, las autoridades de Michoacán buscaban restablecer la comunicación con la Embajada de Estados Unidos en busca de eliminar la suspensión de importación de aguacate mexicano dictada el 12 de febrero.
¿La razón? Una supuesta amenaza del crimen organizado a un inspector estadounidense.
El Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas y Animales (APHIS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos notificó a México la suspensión temporal de la importación de aguacate michoacano tras las amenazas que recibió uno de sus inspectores por presuntos criminales.
La amenaza comenzó a ser investigada por la delegación en Michoacán de la Fiscalía General de la República (FGR) a fin de determinar su veracidad y la autoría de la advertencia criminal
Horas más tarde, Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán, reveló que ya dialogaba con la oficina de Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en México, y con la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), para determinar el nuevo esquema de seguridad para oficiales (inspectores) e instalaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
De esta manera, se presentó una propuesta de mecanismo de seguridad para garantizar el libre tránsito, cosecha, empaque y exportación del producto michoacano con destino al país del norte, que contemplaría, entre otras cosas, un protocolo y un estudio de 59 municipios de la zona.
También incluye la escolta a camiones así como puestos de control fijos y móviles en varios puntos de la región.
El gobierno del estado había reportado que seis días antes a la realización del Super Bowl se exportaron 135 mil toneladas de aguacate, del tipo hass, haciendo valer su estatus como la única demarcación mexicana totalmente autorizada para exportar hacia Estados Unidos.
Y pese a que el presidente mexicano minimizó en un principio la suspensión temporal de la importación del producto, lo que en el fondo se trata de ocultar es la violenta lucha entre grupos criminales de la región, la cual afecta a la producción del aguacate.
En la región de Uruapan, el segundo municipio en importancia de Michoacán y considerado el principal productor del fruto, operan los cárteles de Los Caballeros Templa-
rios, Pueblos Unidos, La Nueva Familia Michoacana y Jalisco Nueva Generación (CJNG), los cuales buscan controlar la producción y exportación del “oro verde”.
EL OTRO PLEITO
Esta no es la primera ocasión en que se vive un conflicto entre Estados Unidos y México con el aguacate como centro de la discordia.
Estados Unidos comenzó el cultivo del aguacate en 1911, y sólo tres años después, en 1914, comenzó una prohibición de importaciones de su “primo” de México que duró hasta 1997. Fueron 83 años en los que las fronteras estuvieron cerradas para este fruto.
El gobierno estadounidense impuso estrictas normas arancelarias y fitosanitarias, afirmaba que esta veda a los aguacates mexicanos era para evitar que ingresaran a los huertos estadounidenses gorgojos, costras y plagas como el barrenador, contenidas en su semilla.
De acuerdo con un artículo de la investigadora María de la Luz Martín Carbajal, en la década de los 80 y 90, los aguacateros de Uruapan iniciaron negociaciones con las autoridades estadounidenses para levantar la veda.
En su investigación, Martín Carbajal explica que durante la prohibición se consolidaron diversas medidas como el uso de pesticidas para controlar plagas y México comenzó a exportar a países como Japón, Canadá y algunas regiones de Europa, donde cumplían los estándares de calidad.
Así, el aguacate mexicano ganó terreno y hoy es uno de los productos agropecuarios más exportados del país.
Si del cielo
te caen limones...
La realidad es que el precio del limón ha alcanzado precios históricos nunca antes vistos y ante su permanente consumo en bebidas, como la limonada o acompañando un trago de tequila; en los clásicos tacos y diferentes guisos, así como en un sinfín de caldos y diferentes platillos, hay quienes no pueden prescindir del delicioso ácido del jugo de limón que, seguramente, en algunos lectores, sólo de imaginarlo, se genera una sensación en nuestras bocas.
El limón forma parte de la dieta de todas las familias mexicanas, y este aumento en su precio implica un incremento en el gasto y no existe un sustituto como tal.
IMPORTANTE PRODUCTOR
A NIVEL MUNDIAL
México es el segundo productor de limón a nivel mundial, después de la India. Anualmente, en nuestro país se producen alrededor de 3.0 millones de toneladas en una superficie de poco más de 210 mil hectáreas. Los principales estados productores son: Michoacán, Veracruz, Oaxaca, Tamaulipas y Jalisco,
LUIS FERNANDO HARO ENCINAS*
quienes en conjunto representan más de 80% de la producción nacional.
El consumo per cápita es de 16.1 kilogramos que, tradicionalmente, se utiliza como complemento de una gran variedad de platillos o bebidas nacionales, siendo el segundo semestre del año, la mejor temporada para su consumo, cuando se obtiene más de 60% de la producción nacional.
En los últimos meses y semanas, el tema del incremento del precio del limón ha dado mucho de qué hablar. Por todos lados se comenta: en nuestras reuniones familiares o de amigos; en las redes sociales, los llamados “memes” han estado al orden del día, siempre mostrando la clásica creatividad que caracteriza a los mexicanos.
De acuerdo con la estacionalidad de la cosecha, en el último trimestre del año se obtiene 32.6% de la producción del fruto, periodo en el que concluye el ciclo productivo del cítrico.
EU, PRINCIPAL DESTINO DE LAS EXPORTACIONES
La exportación mexicana de limón tiene como destino 28 países, aunque los mayores volúmenes son adquiridos por Estados Unidos y Países Bajos. Cabe señalar que la principal variedad de limón que se exporta es la de Limón Persa o sin semilla.
México exporta anualmente 800 mil toneladas de limón, de las cuales, 96% se destina a los Estados Unidos y el resto a otros países.
IMPORTANTE ALZA EN LOS PRECIOS
En las últimas semanas de diciembre de 2021 y los primeros meses de este 2022, se han registrado precios récord históricos del limón, los cuales se siguen manteniendo. En algunos mercados, en los primeros meses ha estado en promedio sobre los 80 pesos el kilogramo, mientras en estas fechas de hace un año los precios promedio se reportaban sobre los 17 pesos. Es importante comentar que en términos generales y a nivel mundial hay un incremento en los precios de los alimentos y esto ha derivado una cascada inflacionaria. La FAO registra un incremento mundial sobre el precio de los alimentos que tienen que ver con temas de una menor oferta, de incrementos en costos de producción de insumos y servicios, combinado con un incremento de la propia demanda.
VARIOS FACTORES HAN PROVOCADO UN INCREMENTO EN LOS PRECIOS
• Una menor oferta. El incremento en los precios del limón se ha dado principalmente por una reducción de la producción de este importante cítrico, provocado por 4 factores fundamentales:
• Cambio Climático: Las bajas temperaturas y lluvia registradas en estados como Michoacán, Veracruz, Colima y Oaxaca, principales productores de limón en México, causaron disminución y pérdidas en las cosechas de los productores.
• Alza en costos de producción: Un importante incremento en los precios de los fertilizantes de más de 100% ha provocado que muchos productores no llevaran a cabo la labor de fertilización y con ello una disminución de los rendimientos.
• La plaga del Huanglongbing (HLB): Se trata de una enfermedad que sufren las plantas de cítricos y que en algunas zonas productores ha provocado que el retraso de su crecimiento y que causa deformaciones en sus frutos, así como su pronta caída.
• La temporalidad o estacionalidad es un factor que también influye en la oferta de este producto ya que de diciembre a marzo es cuando se presentan los niveles de producción más bajos en todo el año.
SE INCREMENTA LA DEMANDA
Otro factor que ha influido en el aumento del precio del limón es una demanda que sobrepasa la oferta. Se estima que la demanda en la temporada invernal se ha incrementado de manera considerable, pues se ha señalado como un remedio casero para tratamiento de resfriados y que ayuda a fortalecer nuestras defensas que pudieran apoyarnos en caso de la pandemia del COVID-19.
LA INSEGURIDAD TAMBIÉN
AFECTA LOS PRECIOS
Un factor más que está provocando una desestabilización en el precio de este producto es la inse -
guridad. En algunas zonas productoras, el crimen organizado ha provocado que algunas huertas sean abandonadas por sus propietarios. Asimismo, se han llevado a cabo prácticas de extorsión que obligan a productores a pagar piso, lo cual genera incertidumbre y un importante encarecimiento de sus costos y también ha sido señalado el robo de mercancías que, principalmente, se da en el trayecto de sus lugares de origen a los centros de distribución.
EXPECTATIVA A QUE SE ESTABILICE EL PRECIO DEL LIMÓN
Si las condiciones de clima y de los otros factores se presentan de manera normal, se estima que para los meses de abril o mayo se pudiera llegar a estabilizar el precio del limón a niveles más asequibles para la población.
Existen factores en los cuales los productores toman medidas para tratar de mitigar los impactos que puedan llegar afectar su productividad. Por ello, es fundamental el modernizar y eficientar los procesos de producción, lo cual se podrá lograr mediante la innovación tecnológica; de igual manera, trabajar conjuntamente con las autoridades para eliminar los impactos que la inseguridad está provocando en las zonas productoras que están generando una gran incertidumbre.
No quisiera pensar que debemos acostumbrarnos a precios altos de los alimentos. La realidad es que a los productores tampoco les convienen estos niveles de precios, ya que se provoca una disminución en su consumo y lo que debemos de buscar siempre es un equilibrio de rentabilidad razonable en todos los eslabones de la cadena productiva, en este caso del precio de limón.
Se espera que en pocos meses se estabilicen los precios, pero si ahorita, del cielo te caen limones, es porque los precios sí andan por los cielos.
*DIRECTOR GENERAL DEL CNA
— ACCIONES SOSTENIBLES —
¿Qué es la inflación del cambio climático?
DR. FRANCISCO SUÁREZ HERNÁNDEZ*
Después de 2 años de pandemia y el porcentaje tan alto de inflación que estamos sufriendo, la pregunta más frecuente del consumidor es: ¿Por qué se ha provocado este nivel tan alto de inflación en el mundo?
A lo que las respuestas más comunes son: variaciones en el abasto de la cadena de suministro derivado de COVID-19, bajas en gasto y consumo, eficiencia presupuestaria, menor recaudación de impuestos, y en general una desaceleración de la economía mundial en los principales sectores donde no hay duda de que estos factores interrelacionados están impulsando el incremento en los precios.
Sin embargo, recientemente, comenzamos a escuchar la definición de “inflación del cambio climático” como un factor dentro de la ecuación.
Este nuevo concepto se refiere al incremento en costos de energía, el impacto económico derivado por desastres naturales, así como los billones de dólares que los sectores público y privado deben gastar para hacer la transición de los combustibles fósiles a renovables.
Para solo dar una breve idea, la cantidad de eventos climáticos severos de nuevo se incrementaron en el último año en todo el planeta. Si tomamos como ejemplo solo un suceso que nos afectó de manera directa en México en el suministro de gas y EU, está la tormenta de invierno de febrero 2021 en Texas, que cortó el suministro eléctrico a un porcentaje importante de la región, durante varios días, donde se estima que costó más de $100 mil millones de dólares.
A raíz de la congelación, EU perdió casi una tercera parte de sus envíos de productos químicos por ferrocarril y los precios de los productos químicos básicos aumentaron drásticamente.
Esa escasez a su vez, contribuyó a la
insuficiencia de insumos en una variedad de industrias, así como a los aumentos de precios que se trasladaron a los consumidores. A los dos meses del fenómeno natural, la producción se había recuperado, pero los precios se mantuvieron altos todo 2021.
Otros ejemplos de alto impacto económico ambiental son los gastos relacionados con el clima frío dañando los cultivos, incendios, y no se diga la misma irregularidad de la temporada de lluvia, que vuelve en muchos casos imposible el riego por temporada, provoca los precios más altos de los cultivos básicos como el maíz, el arroz y el trigo en la parte inferior de la cadena de valor, que conducen a un efecto domino de incremento de precios en la producción y el consumo en la cadena total.
Así podría seguir con muchos ejemplos donde estos fenómenos provocan escasez o demoras que, al final, impactan a los agricultores, fabricantes, minoristas y el consumidor.
Los efectos constantes del cambio climático, los fenómenos meteorológicos cada vez más intensos y el calentamiento global tienen un impacto negativo en la agricultura, el turismo y otros sectores e industrias dependientes del clima. Esto tiene dos implicaciones principales en el campo: los precios de los alimentos se incrementan y la seguridad alimentaria se reduce.
El camino a un planeta con cero emisiones netas de carbono puede ser equivalente, al menos durante algún periodo relevante, a incrementos relevantes en el precio del carbono, lo que tendrá un impacto en los precios al consumidor directamente a través de mayores precios de la electricidad, el gas y la gasolina, e indirectamente a través de mayores costos de producción.
Asimismo, a raíz de la firma del Acuerdo de París de reducción de emisiones, según datos de la ONU, se estimó que el costo de la adaptación al
cambio climático en los países en desarrollo escalaría a $300,000 millones de dólares al año en 2030 y a $500,000 millones de dólares al año en 2050.
A finales de 2021, los economistas y expertos señalaban a pérdidas potenciales hasta de 14%, o 23 billones de dólares en el PIB mundial para 2050, donde también esto impacta de manera dramática la economía mundial.
Los países emergentes de Asia y el Pacífico son los más frágiles al impacto del cambio climático y la inflación derivada del mismo. Esta región tiene niveles más bajo de resiliencia, por lo que dentro de varios indicadores clave, se esperan mayores pérdidas del PIB, menor productividad de los cultivos, por lo tanto, menor seguridad alimentaria, provocando una serie problemas y de retos adicionales también de salud. Estos datos son un llamado definitivo para la acción inmediata.
Es muy común que todavía nos encontremos con individuos, y sectores que ven el cambio climático como algo
lejano, ajeno; sin embargo, al analizar podemos notar que ya nos está impactando en nuestro bolsillo diario.
Es fundamental que los formuladores de políticas públicas reconozcan que la inflación del cambio climático es un reto de todos y requiere las bases para realmente abordar la solución bajo un enfoque y trabajo multisectorial aprovechando la captura de oportunidades y potencial de crecimiento de nuestro país, por ejemplo, con el desarrollo de proyectos sostenibles que promuevan las energías renovables.
* DIRECTOR GENERAL DE ADES PARA AMÉRICA LATINA Y EX PRESIDENTE DEL CONSEJO DEL WORLD ENVIRONMENT CENTER. CORREO ELECTRÓNICO: francisco.suarezh@gmail.com
VIX LLEGA AÑOS TARDE A LA COMPETENCIA
Con un discurso similar con el que ahora la fusión de Televisa y Univision lanzará la plataforma Vix, hace cinco años, la primera lanzó Blim, que significó la digitalización de todo su catálogo, como se denomina al archivo audiovisual que posee la empresa mexicana.
Sin embargo, su proyecto de distribución de contenidos bajo demanda nunca estuvo diseñada, presupuestada, ni a la altura de los servicios “Over the Top”, como Netflix y Amazon Prime. La experiencia fue mala.
Desde hace un par de décadas que las empresas latinas han intentado competir infructuosamente, salvo por algunas excepciones, con las producciones internacionales, sobre todo con las “americanas”. Las productoras mexicanas, colombianas y argentinas no han podido separarse de formatos anticuados y menos rentables, como las telenovelas, que carecen de la calidad (en todos sentidos) para competir en otros mercados.
Desde la silla del director de Transformación, Pierluigi Gazzolo, vuelve a presumir que cuentan con cientos de miles de horas de contenido (viejo), pero eso no es suficiente, ni siquiera importante en la búsqueda de la preferencia del público. La nostalgia dejó de ser hace mucho un factor. Lo nuevo, lo actual, lo vigente es lo que se requiere, dando por sentado una calidad superior a la que no están acostumbradas ni Televisa, ni Univision. Pronto veremos si de verdad aprendieron la lección.
VUELVE LA CONVENCIÓN BANCARIA
A ACAPULCO, ¿IRÁ AMLO?
Los días 24 y 25 de marzo se realizará la 85 Convención Nacional Bancaria, nuevamente en Acapulco, luego de que el año pasado fuera híbrida en la Ciudad de México. El tema de la convención este año será “Una banca incluyente en la era digital y los retos de cambio climático”.
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Daniel Becker, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), confirmó la presencia del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, y de la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja. Quien sigue pendiente de confirmar su participación en la inauguración es el presidente Andrés Manuel López Obrador.
No se ve razón para que el presidente no asista a la Convención, no solo por la relevancia del encuentro anual, sino porque López Obrador ha estado presente en las anteriores, incluso cuando fue candidato presidencial. En cualquier coyuntura y contexto, sea de recuperación postpandemia, virtual recesión o venta de Banamex, la Convención Bancaria es una oportunidad imperdible para dar un mensaje a un sector fundamental de la economía nacional.