Principios de la Teoría de la Complejidad Principios del Paradigma de la Complejidad El paradigma de la complejidad, va más allá de un simple pensamiento. Su complejidad se basa en la organización como herramienta vital dentro de la noción del orden y del sistema. Una característica esencial de este tipo de paradigma, es la necesidad de la abstracción, en donde se construya el conocimiento con referencia a un contexto en específico, ya sea el cerebral, social o espiritual. Es así que, que el pensamiento complejo trata de integrar y globalizar las partes del todo. Morín (1994) lo describe como la necesidad de movilizar el todo, pero siendo imposible conocer todo el mundo.
El Pensamiento Humano
Principio de Recursión.
El
paradigma de la complejidad se encuentra marcado en principios que facilitan proceso de pensamiento con complejidad. Estos son: Principio Dialógico. Morín expone que: Orden y desorden son dos enemigos: uno suprime al otro, pero, al mismo tiempo, en ciertos casos, colaboran y producen la organización y la complejidad. El principio dialógico nos permite mantener la dualidad en el seno de la unidad. Asocia dos términos a la vez complementarios y antagonistas. (Morín, 1990, p. 106) Entonces; el principio dialógico, es un tipo de pensamiento que une dos principios o ideas que se excluyen mutuamente, pero que a su vez son inseparables dentro de una misma realidad o fenómeno (Gómez Marín & Jiménez). Este principio posee un alto grado de complejidad al representar el nacimiento de una nueva filosofía en la que todo ser es una organización, en la que existe una conjunción entre el orden y el desorden, en donde se relacionan jerarquías inventando nuevas formas de ser.
El principio recursivo, es un tipo de pensamiento que promueve ideas de autoproducción y auto organización; es decir facilitan al sujeto la comprensión científica de sistemas tan complejos como son la vida, el universo la sociedad, etc. Morín (1990) afirma. “Un proceso recursivo es aquél en el cual los productos y los efectos son, al mismo tiempo, causas y productores de aquello que les produce” (p106). De manera más explícita; hablar de recursividad, es hablar de un proceso en el cual los productos y los efectos de estos son, al mismo tiempo, causas y productores de aquello que les origina. Es decir, el efecto se vuelve causa, mientras que la causa se vuelve efecto. En esta virtud la sociedad es procedente de las interacciones entre individuos, pero la sociedad una vez producida retroactúa sobre los individuos y los produce; por lo que, el individuo hace cultura y la cultura hace a los individuos (Grupo Eumed y Red Iberoamericana de Local Global ). Principio Hologramático. El principio hologramático, de acuerdo con Morin (2006) expresa que; las partes constituyen un todo, pero al mismo tiempo el todo está potencialmente en cada una de las partes, además éstas podrían regenerar el todo. El principio hologramático entonces, permite el entendimiento de la importancia de la parte en el todo y del todo en la parte; es decir, ayuda a pensar que la realidad no está hecha de partes, como lo suponen ciertos investigadores, ni tampoco de totalidades, como creen otros; entonces, el todo no puede concebirse sin las partes ni las partes sin el todo; por lo que, este tipo de pensamiento complejo destierra por completo a la simplicidad (Gómez Marín & Jiménez).
Principio de Emergencia. Morin (1981) define a las emergencias como: "las cualidades o propiedades de un sistema que presentan un carácter de novedad con relación a las cualidades o propiedades de los componentes considerados aisladamente o dispuestos de forma diferente en otro tipo de sistema". Es decir que, de las realidades organizadas surgen cualidades y propiedades nuevas que no son reducibles a los elementos que las componen, y que tampoco son la suma de las partes, y que a su vez actúan sobre esas realidades. Por lo tanto; hablar del principio de emergencia es hablar de un pensamiento en el que se muestra que no se puede sacrificar el todo a la parte, pero tampoco sacrificar la parte al todo; es decir, siempre se ha de mantener una relación continua entre un todo y sus partes (Gómez Marín & Jiménez). Principio de Borrosidad. El principio de borrosidad es un principio activo del pensamiento. Para Morin, el principio de borrosidad permite al pensamiento razonar con enunciados y conceptos inciertos o indecidibles (Morin, 1981). Este se opone a la idea de que todos los enunciados y conceptos propios de las organizaciones complejas, se puedan poner el negro sobre blanco, sin ambigüedad; es decir se opone al principio de bivalencia y a la tendencia de no reconocer entidades de medianía; por lo tanto, la borrosidad permite ir más allá de las ideas que se presentan claras y distintas (Osorio García, 2012). Principio de Divergencia y Convergencia. Los seres humanos pensamos de manera diferente; y es ahí, donde se manifiestan la convergencia y la divergencia como procesos complejos. El pensamiento divergente no se restringe a un solo plano, sino que se mueve en planos
múltiples y simultáneos. Su principal característica es que facilita la observación de un problema desde diferentes perspectivas, a la vez que pretende encontrar más de una solución para el mismo, mediante el uso del pensamiento lateral. A su vez, el pensamiento convergente es empleado en la resolución de problemas bien definidos y con una solución única, se mueve en una dirección, en un plano. En estos casos se enfrenta un universo cerrado, con límites definidos, con elementos y propiedades conocidas desde el comienzo, que no varían a medida que avanza el proceso de búsqueda de una solución. Principio de la Incertidumbre. Morin (1981) dice que “Conocer y pensar no es llegar a una verdad absolutamente cierta, sino que es dialogar con la incertidumbre”. La incertidumbre es sin duda el punto de partida del conocimiento. En términos generales, la incertidumbre hace alusión a lo indeterminado, accidental, aleatorio, a la ausencia de principios únicos sobre los cuales apoyar nuestras acciones, reacciones o pensamientos. La incertidumbre se presenta ante los ojos del observador como fuente de duda, de análisis, de discusión; por lo que, la incertidumbre es un desafío, pues hasta el momento no podemos saber si lo que está expuesto o se dice es una realidad.
L
a
noción
de pensamiento
complejo fue acuñada por el filósofo francés Edgar Morin y refiere a la capacidad de interconectar distintas dimensiones de lo real. Ante la emergencia de hechos u objetos multidimensionales, interactivos y con componentes aleatorios o azarosos, el sujeto se ve obligado a desarrollar una estrategia de pensamiento que no sea reductiva ni totalizante, sino reflexiva. Morin denominó a dicha capacidad como pensamiento complejo
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