JULIAN MOMOITIO LARRÍNAGA, reconocido en el mundo Internacional del Arte y la Pintura como Julián Momoitio, nació en un caserío de Sopelana (Vizcaya), el día 1 de agosto del año 1944. A edad muy temprana, tal y como suele ocurrir con los “genios del Arte y la Pintura”, el volcán artístico que llevaba dentro se encontraba en plena ebullición, comenzando a plasmar el magma del arte que fluía de su interior en sus primeros lienzos. Ya se adivinaba a través de sus primeras creaciones lo que solo los Artistas consiguen realizar y trasmitir: armonía, sintonías, sonidos, empatía, imaginación… Toda una mezcla de riquezas artistas nacidas en su mente, filtradas a través de su corazón, para finalmente ser depositadas en el lienzo por mediación de esas manos que nacieron para manejar con soltura, delicadeza y especial maestría, el arte de la pintura. Siendo muy joven, sus padres con el resto de la familia, decidieron trasladarse al pueblo de Ortuella (Vizcaya), donde instalaron su nueva residencia en un caserío situado en “El Barracón”. Allí continuaron realizando sus labores respecto a la labranza y la ganadería. Animado por las personas de su entorno en el reconocimiento de su arte; la necesidad interna del Artista en trasmitir y compartir, pronto fue reclamado por la llamada de Zeus, padre de dioses desde su Trono en el Olimpo, que clamaba con insistencia para que pasara a formar parte de su gran familia. Aunque contaba con Apolo, dios de la luz, de la música, de la medicina y de la poesía; con Atenea, diosa de la inteligencia y protectora de la ciudad, faltaba un hueco importante por cubrir, un dios al que incor-
porar: el dios del Arte y la Pintura, al que reclamaba con insistencia: “Nuestro Artista Julián Momoitio”. De la mano del pintor José Luis Aldecoa, por el que continua sintiendo un especial agradecimiento, recibía sus primeras clases profesionales. La traducción del castellano al euskera de la obra cumbre de Cervantes: “El Quijote”, fue realizada por el guipuzcoano nacido en Oyarzun, Pedro Berrondo (1919-2002), sacerdote de una parroquia donostiarra. Este trabajo al que dedicó 3.000 horas, constituyó un hito importantísimo para la cultura vasca, el haber acometido la transcripción al euskera de la más importante obra de la literatura universal. Los dos tomos que constituían la obra completa, limitada y lujosa, de más de quinientas páginas cada uno que, incluye un centenar de ilustraciones, fueron encomendadas a varios artistas vascos, entre ellos estaba, como no, Julián Momoitio. Finalmente la edición del primer tomo tuvo lugar en el año 1977, y el segundo apareció en 1985. Recuerda nuestro maestro Julián Momoitio como gran conversador y comunicador: - Aún recuerdo paseando por la concha donostiarra al padre Pedro Berrondo luciendo su negra sotana impoluta, con aquella camisa almidonada blanca que le sobresalía en el cuello, gafas negras y boina que, siempre le acompañaban, mientras cambiábamos impresiones sobre el arte. Concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario. Mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones. Gracias Julián Momoitio. Gracias por expresar y realizar lo que sientes. Ya ha llevado a cabo durante su trayectoria artísticamente reconocida, más de 300 exposiciones a lo largo y ancho, tanto de la geografía española, como de la internacional, exponiendo en las mejores salas de todo el mundo. Realizó un Mural, “Evocación a Vizcaya”, con personajes reales que gustosamente posaban para él, dedicando esta Obra a los vecinos de Ortuella, pueblo en el que habitualmente reside y al que lleva en lo más profundo de su corazón, siendo esta obra instalada en el Ayuntamiento. En 1992 Julián Momoitio es especial y directamente invitado por la galería “Marb and Granit” de Nueva York, para representar a España en el V Centenario del Descubrimiento de América.
En 2003 pinta por encargo de Asti-Leku el Mural “El otro árbol de Euskadi”. Obra que fue inagurada por el Lehendakari Juan José Ibarretxe. El día 6 de mayo recibe la Insignia de oro de la entidad docente AstiLeku. A últimos de este año, realiza una Gran Obra de Arte y Sociedad por encargo del Ayuntamiento de Ortuella para el nuevo frontón del barrio de su juventud. Esta Obra, también la dona al pueblo de Ortuella. Hace muchos años que su Arte creativo y sus Pinturas traspasaron todas las fronteras internacionales luciendo por bandera su tierra, su pueblo y “el genio y figura “que desborda por doquier. En octubre de 2011, Julián Momoitio es seleccionado e invitado para participar en la IV Edición del Present’Art Festival 2012 en el SHANGHAI PUDONG LIBRARY, el nuevo y prestigioso edificio de la Biblioteca de Shanghai en China. Momoitio no podrá acudir a este importante evento por coincidencia con otros compromisos profesionales del Artista durante los meses de Abril y Mayo del 2012. Desde hace dos años se jubila como profesor de Bellas Artes. Jamás dejó, ni dejará de pintar, porque aparte de encantarle y realizarse como artista, goza de la gran satisfacción que le produce el comunicarse con la gente a través de sus Obras. ¡Joder Julián! Es un hecho real y auténticamente constatable que eres un GRAN ARTISTA RECONOCIDO EN EL MUNDO ENTERO. ¿Qué debes o hemos de hacer para conseguir que seas profeta en tu tierra? Dice la lectura del Santo Evangelio según San Marcos (Marcos 6, 1-6). En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: “¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es este el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanos?”. Y estaban desconcertados. Pero Jesús les dijo: -“Todos honran a un profeta, menos a los de su tierra”. Pues sí que la tenemos buena Julián. Hasta Jesucristo sufrió en sus propias carnes el dicho que desde entonces, desgraciadamente impera en ciertos lugares y zonas de nuestro entorno con demasiado desconocimiento, desidia y falta de interés por saber quién es “El Profeta”, y como tal, reconocerlo.
Julián Momoitio, dice Tristán Bernard: “A los 969 años, Mathusalem estaba tan bien conservado que sólo le daban 345”. Dios quiera que vivas en plenitud de todas tus facultades hasta los 3.465 años, por lo menos, para que todas las generaciones presentes y venideras, continúen deleitándose con tu “Arte”, mundialmente reconocido. Desde estas líneas os invito a conocer: la sencillez, las cualidades humanas, el Arte y la Pintura de este genio llamado Julián Momoitio, vecino de Ortuella, pueblo que pertenece a Vizcaya, al País Vasco y a España. Momoitio, intuyo que un día de estos, si es que no lo han hecho ya, te harán hijo adoptivo de: “el resto” de La Comunidad Económica Europea; de China, Japón, Estados Unidos… Tú ya lo eres desde hace mucho tiempo para todos los que hemos tenido la suerte de conocer tus OBRAS, y desde hoy, para todos los Internautas. En cualquier caso, podemos decir con orgullo, alto y claro que: Ortuella, Vizcaya, El País Vasco y España, cuenta con dos instituciones Internacionalmente reconocidas, el Guggenheim de Bilbao y el Genial Artista de la Pintura MOMOITIO. Para ti este abrazo fuerte, sincero, lleno de gratitud por tu amistad, y por haberme concedido Dios la oportunidad de haberte conocido.
Manuel Pombo. (Escritor)