MES DE NOVIEMBRE DE 2016
QUE TE QUIERO Ana Tena Puy (Panillo, Huesca, 1966- ) Qué te puedo yo dir pa dir-te que te quiero qu'encá no s'aiga escrito. Leye a Machado, a Bécquer, a Neruda. A García Lorca, a Hernández, a Salinas. Siente que dizen con pallabras lo que l'alma sillenzia con engruzia. Leye toz los bersos d'amor d'ellos, que si me dexan, yo toz, uno a uno los soscribo. … Y encá... un siñalín más añadería. Bardo que alenta (2015) QUE TE QUIERO Qué te puedo decir yo para decirte que te quiero que todavía no se haya escrito. Lee a Machado, a Bécquer, a Neruda. A García Lorca, a Hernández, a Salinas. Oye que dicen con palabras lo que el alma silencia con avaricia. Lee todos los versos de amor de ellos, que si me dejan, yo todos, uno a uno los suscribo. … Y aún... un poquito más añadiría
Alexandra Pal
Kirti Cea
MarĂa Bretos
DONDE HABITE EL OLVIDO Luis Cernuda (Sevilla, 1902 – Ciudad de México, 1963) Donde habite el olvido, En los vastos jardines sin aurora; Donde yo sólo sea Memoria de una piedra sepultada entre ortigas Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. Donde mi nombre deje Al cuerpo que designa en brazos de los siglos. Donde el deseo no exista. En esa gran región donde el amor, ángel terrible, No esconda como acero En mi pecho su ala, Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento. Allá donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, Sometiendo a otra vida su vida, Sin más horizonte que otros ojos frente a frente. Donde penas y dichas no sean más que nombres, Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, Disuelto en niebla, ausencia, Ausencia leve como carne de niño. Allá, allá lejos; donde habite el olvido.
Donde habite el olvido (1932- 1933)
Kirti Cea
He elegido esta fotografía porque es la mejor refleja la idea del autor sobre el sentimiento de olvido. En este caso el escritor, Luis Cernuda, ve como único escape un fin trágico donde deje de pensar en ese doloroso desamor que ha padecido. En este poema Cernuda nos va guiando por los lugares donde habite el olvido, donde haya aislamiento, donde la soledad lo abarque todo y donde la muerte sea el tema principal. Por ello, esta fotografía la he relacionado con la poesía, pues causa soledad y la persona mira hacia un futuro nublado, triste y sin color.
Celia Colรกs
Alexandra Pal
Este poema me ha inspirado para realizar esta fotografía. Es un poema que surge del desengaño amoroso del autor hasta el punto de desear la muerte. Aún en los momentos en los que el amor nos hace sufrir, seguimos mirando a esa persona que nos causa tanto dolor como un ángel sonriendo con gracia aérea. He intentado interpretar este poema de tal manera, que el corazón signifique “amor” y la mitad del corazón se identifique con el “desengaño”.
María Bretos
MATER AMÁBILIS Begoña Abad (Villanasur del Río Oca, Burgos, 1952- )
Mi madre no recuerda el nombre de su madre. Ha olvidado el camino de regreso a la vida, no sabe usar el peine, ni la cuchara, se pone, casi siempre, la chaqueta al revés y revuelve cajones en su memoria, pero siempre sonríe al escuchar mi nombre. Mi madre no recuerda si tuvo algún amante, si ha viajado muy lejos, si ha perdido algún tren, dónde están sus anillos, si alguna vez fue guapa, que le gustaba tanto el Chinchón y el café, que las letras unidas tienen significado y que el perro que amaba nos dejó ya hace un mes. Mi madre me recuerda, sin amargura, lo que yo he olvidado tan tontamente, la oración de su abuela que me dormía las canciones de cuna que me cantaba, y unas romanzas moras que, en letanía, desgrana mirando por la ventana. Mi madre y yo sujetamos recuerdos olvidados como podemos, a veces con dolor, otras con risas, siempre con esperanza.
La medida de mi madre (2008)
Alexandra Pal
El alzhéimer es una enfermedad que se caracteriza por una degeneración de las células nerviosas del cerebro y una disminución de la masa cerebral; las manifestaciones básicas son la pérdida de memoria, la desorientación temporal y espacial y el deterioro intelectual y personal. En “La medida de mi madre” de Begoña Abad, podemos observar como esta escritora habla del alzhéimer de su madre. A veces no valoramos lo que tenemos, hasta que lo perdemos porque estamos tan acostumbrados a ello, que solamente cuando lo perdemos es cuando de verdad nos damos cuenta de la importancia que tenía para nosotros. Es decir, la propia costumbre de tener siempre algo hace que no nos demos cuenta de lo importante y valeroso que es para nosotros tenerlo. Por lo tanto, en esta imagen pretendo reflejar esa pérdida de memoria que tienen las personas que sufren de alzhéimer. Podemos hablar de primavera y otoño. Al principio recordamos los mejores momentos gracias a nuestra memoria, como es una copa verde de un árbol en primavera con todas sus hojas, pero puede suceder que un día poco a poco se nos vayan cayendo esas hojas y cambien de color sin darnos cuenta, como ocurre con las hojas de los árboles en otoño, en esa estación dejaremos de recordar tantas cosas como recordábamos al principio, ahí se producirán esas pérdidas de memoria y ahí aparecerá el alzhéimer.
Kirti Cea
Esta imagen la he elegido porque, en mi opinión, es la que mejor capta el tema principal, que es el Alzhéimer. Da una gran importancia a los recuerdos y al olvido de estos mismos. Tanto madre como hija tienen que luchar contra la memoria que poco a poco les va quitando algo fundamental para una persona, sus vivencias, gustos y viajes que de manera lenta pero constante son las que les han formado como personas y les ha hecho ser quienes son ahora. Ellas mismas son las que se recuerdan las cosas que han arrinconado en lo más profundo de su memoria, por lo tanto cabe destacar la estrecha relación que tienen y la importancia del apoyo de los familiares cuando esta enfermedad afecta a alguien. La fotografía, en este caso, es una clara metáfora de la memoria humana y lo valioso que son los recuerdos, de como con un leve soplido se pueden esfumar.
MarĂa Bretos
Ana Garde
INTENTAR ESCRIBIR ESTE POEMA Elena Pallarés (Zaragoza, 1969) INTENTAR ESCRIBIR este poema Y ordenar en la página las pistas Ya marchitas –en la postal en ruinas De mi recuerdo habita todavía La mano de una niña, una caricia, Vagos roces de dos alas distintas Aquel día que fueron sólo un pájaro, Un ángel solo en vertical caída Desde su cielo al nuestro, suave soplo Del viento de otro día en la nuca, Unas gotas de lluvia o quizá lágrimas Empañando el cristal de mi pasado Y poco más-, pero ver confundidos El camino de vuelta y el deseo En la no descifrable transparencia Nocturna. No hay retorno. Cualquier orden -tal es la levedad de su materiaEscapa de mi pluma como alma Que lleva el diablo. Inevitable caos Vuelve a dejar en negro mi papel, Vuelve a dejar en blanco mi memoria.
Ajuste de cuentas (2005)
Celia Colรกs
ÉSTE ES MI CONTESTADOR AUTOMÁTICO Vanesa Pérez- Sauquillo (Madrid, 1978- ) Caía fatalmente en la trampa del teléfono que como un abismo atrae los objetos que lo rodean (Nicanor Parra)
Éste es mi contestador automático. Para herir, simplemente, marque 1. Para contar mentiras que me crea, marque 2. Para las confesiones trasnochadas, marque 4. Para interpretaciones literarias producto del alcohol, marque 6. Para poemas, marque almohadilla. Para cortar definitivamente la comunicación, no marque nada, pero tampoco cuelgue, titubee en el teléfono (a ser posible durante varios meses) hasta que note que voy abandonando el aparato a intervalos de tiempo cada vez más largos. No desespere. Aguante. Espere a que sea yo la que se rinda. Le evitará cualquier remordimiento. Gracias. Bajo la lluvia equivocada (2006)