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CUENTOS TORMENTOSOS


UNA MAÑANA TERRORÍFICA Los niños de 2n de la ESO están entrando a clase pero lo que no saben es que hoy les va a pasar una cosa extraordinaria. Hoy está nublado y es martes trece de noviembre de dos mil once y como esta nublado no pueden hacer gran cosa, las tres primeras horas las hacen como si fuera una clase normal y salen al patio. En el patio no pueden hacer nada porque ya ha empezado a llover, están sentados en los pasillos y encima no pueden estar en clase. Ahora les toca clase de castellano, está lloviendo y tronando mucho y por si fuera poco las luces se han apagado por culpa de los relámpagos y todos los niños están gritando y unos pocos llorando así que la maestra de castellano les propone que contemos cuentos o leyendas. A todos les gusta esa idea y entonces Carlos levanta la mano para salir y la maestra le dice que quiere contar y Carlos le responde que una leyenda sobre John el Largo. Entonces Carlos empieza a contar la leyenda: - Esta leyenda me la contaron los padres de mis abuelos y dice que esto era un día normal aquí en Tavernes salvo que estaba nublado y parece ser que venía una tormenta. Un martes trece como hoy de mil novecientos once aquí lo que ahora es un instituto antes era una cárcel y hoy iban a matar a John el Largo por sus muchas fechorías y cuando iban a matarlo dijo ‘’ me mataran ahora pero dentro de cien años volveré como un fantasma i poseeré a todos los que estén en esta misma habitación, ja ja ja ‘’. Todos lo dejaron estar porque sabían que iba a morir pero yo creo que volverá. La maestra le dijo que era una leyenda y que las leyendas no son ciertas. Los niños se lo creyeron e hicieron cálculos y todos observaron que el día en que volvería John el Largo era hoy. Todos los niños estaban aterrorizados y en ese mismo momento en medio de la clase se oyó un ruido y se llenó de humo cuando ya no había humo todos los niños vieron a un fantasma el fantasma dijo:


- Yo soy John el Largo y he venido a por vosotros. A partir de ahora vagaréis por las noches por todo el colegio ja ja ja. Eso fue lo último que dijo y los niños desaparecieron y no volvieron a aparecer hasta la noche asustando a otros niños que fueran a esas aulas. Los más extraño es que ninguno de los padres de los niños sabía que su hijo había desaparecido incluso pensaban que no tenían hijos.

Sergio


Una tormenta inesperada El Jueves día 29 de Septiembre, estábamos en clase de Castellano cuando nos sorprendió una fuerte tormenta. Primero escuchamos unos truenos un poco lejanos, que poco a poco se iban haciendo más intensos. Al cabo de unos pocos minutos empezó a llover a cántaros, en esos momentos pensamos que nos habíamos quedado sin recreo. Estábamos dando clase cuando de repente un relámpago y a continuación un fuerte trueno, hizo que se fuera la luz y no poder continuar dando clase. El aula estaba oscura, pero la poca luz que entraba por la ventana nos ayudó a continuar dar clase y corregir los deberes que nos había mandado la profesora. Cada alumno leía y escuchaba a los otros compañeros mientras decían información sobre el escritor español Carlos Ruiz Zafón y sobre su novela, El Príncipe de la Niebla. Al cabo de un rato escuchamos que los truenos eran muy fuertes y los alumnos de informática, al no tener luz, se dirigieron a la salida del instituto para salir y refugiarse en algún sitio para no mojarse. La profesora nos dijo que iba a hablar con la otra maestra de Castellano, pero de repente vino la luz y la profesora volvió a su sitio, al momento se fue otra vez la luz y la profesora se dirigió a la otra aula de Castellano a hablar con la maestra. Al cabo de un rato sonó el timbre para el cambio de clase y cada alumno se dirigió al aula correspondiente terminando la mañana y esperando que a la salida hubiera dejado de llover.

Miguel Palomares


LA TORMENTA MISTERIOSA Un día como otro cualquiera, me levanté para ir al instituto. Miré por la ventana y vi que llovía, me sentía raro. Presentía que algo iba a pasar, se lo comenté a mi madre y ella me tranquilizó. Cogí la mochila y me fui para allá. La jornada estaba transcurriendo de forma habitual hasta que llegó la hora de castellano. La tormenta cada vez se estaba haciendo más fuerte y ruidosa, de pronto se oyó un tremendo trueno y se apagó la luz. Todos estábamos muertos de miedo, a continuación, volvió de repente la luz. La profesora María José, nos dijo que nos tranquilizáramos. Entonces, mi amigo Miquel se dio cuenta de que faltaba un alumno, Carles. A lo lejos, como de ultratumba, se oyó una voz que susurraba: hoy va ser el último día que vendréis al instituto. Se fue otra vez la luz y desapareció otro alumno. Yo, estaba muerto de miedo y no sé por qué me dieron ganas de ir al lavabo, se lo pregunté a María José y ella confiada, me dijo que sí. Cuando iba hacia el baño estaba todo oscuro, no había luz otra vez y yo ya sabía lo que eso significaba ¡Que iba a desaparecer el siguiente! Corrí hacia los lavabos, los inspeccioné, estaba asustado, pero un extraño instinto me llevó a esconderme en un rincón de aquel maloliente recinto durante un rato. Unos minutos después, la tormenta calmó, la luz natural empezó a entrar entre los altos ventanales del instituto. Me sorprendió el silencio tan extraño que casi se podía cortar. Pero sin dar más importancia volví a mi clase. Cuando entré en el aula no había ni un alma. Estaba aterrorizado, a continuación volvió a chispear, cada vez con más intensidad. De repente se fue la luz y apareció una especie de demonio que gritaba mi nombre. Cuando lo tuve encima lo intente esquivar pero era mucho más rápido que yo, entonces desenvainó su espada. Creí que éste era el final, se me estaba pasando toda mi vida por delante, pero en el momento en el que el demonio estaba a punto de darme la última estacada, una luz salió para socorrerme. Esta era la típica lucha entre la luz y la oscuridad y yo la pude ver en vivo y en directo. Fue un combate de titanes pero como siempre el vencedor fue la luz.


Cuando terminó la bola luminosa vino hacia mí y me dijo: José has sido un niño muy valiente sin tu ayuda y tu fe no habría conseguido la suficiente energía para derrotar otra vez al demonio. A continuación, esa inmensa bola de resplandor realizó un vuelo por el instituto e hizo que volvieran todos los alumnos, des de los de 1º de ESO hasta los de 2º de Bachillerato. Yo nunca voy a olvidar esta increíble historia que ocurrió un día de Septiembre en la hora de Lengua Castellana. José Huertas Lledó 2 ESO A


A OSCURAS EN LA NIEBLA. Era clase de castellano y empezó a llover. Una tormenta se cernía encima del instituto, los truenos sonaban cerca y cada vez resonaban más y más cerca. Las luces del instituto se encendían y se apagaban; al principio todo fue bien. Era una típica tormenta de otoño, pero luego en medio de la clase se fue la luz, todo se quedó a oscuras y se vio un relámpago por las ventanas y volvió la luz, los chicos y las chicas se miraron sorprendidos y se dieron cuenta que uno de los chicos de la clase había desaparecido. Todos pensaban que había ido al servicio, la profesora se quejaba porque el chico no le había pedido permiso, esperamos pero no regresaba, la profesora y unos pocos más fueron a buscarlo al cabo de unos minutos regresaron sin éxito. Al entrar por la puerta nos dimos cuenta que una de las chicas no había regresado con el grupo. La profesora llamo por teléfono al director pero no había línea. Cerramos la puerta, durante unos minutos todo seguía normal… hasta que oímos unas voces por el pasillo pensamos que eran los dos chicos la profesora se asomó por la puerta para ver, pero el pasillo estaba vacío la luz se fue otra vez. La luz seguía sin volver la única luz que veíamos era la de los relámpagos. Uno de los relámpagos cayo delante de la venta y en medio del rayo apareció una sombra cuando el rayo desapareció la sombra también. Los que estaban al lado de las ventanas gritaron y los demás de la clase se rieron de ellos pensándose que era una alucinación causada por el miedo pero entonces se oyeron gritos por todo el instituto toda la clase salió al pasillo pero el pasillo esta desierto; ¿Dónde estaba la gente? Empezamos a buscar por los pasillos y en las clases pero allí no encontramos a nadie estábamos solos en el instituto. O eso pensábamos nosotros hasta que vimos un hombre por un pasillo cuando lo vimos corrimos hacia él pero él seguía andando le gritábamos que nos esperara pero el parecía que no nos oía giro en un pasillo y nosotros fuimos detrás del pero al entrar al pasillo


desapareció. En el pasillo había un cuarto de baño la puerta del cual estaba entre abierta entramos a ver si estaba allí dentro, el hombre no estaba pero si un pequeño rastro de sangre lo seguimos pero no encontramos nada solo unos cristales rotos alguien al apagarse las luces saldría corriendo y se cortaría dijo una de las chicas pero al levantar la vista del suelo vimos que en la pared había también sangre. ¿De dónde salía el hombre y dónde se había metido? ¿Y de quien era la sangre? Salimos de allí, muchos pensaron que era mejor irse a casa y la profesora dijo que ella también lo pensaba, nos acompañó hasta la puerta pero estaba cerrada fuimos por la de los profesores porque ella tenía la llave de esa puerta pero el paño de esta estaba roto y la puerta cerrada. Estábamos atrapados. Oímos a alguien dentro del instituto. Fuimos a ver, buscamos pasillo por pasillo aula por aula y justo en la última aula encontramos sangre en la puerta entramos y vimos a un chico tirado en el suelo en medio de un charco de sangre creímos que estaba muerto pero se movió y nos acercamos y con su último aliento nos dijo “Salid de aquí u os matara” al acabar de decir esto murió. Muchos de los presentes se pusieron a llorar y gritar de terror. ¿Qué era aquello de lo que debíamos escapar? De pronto se levantó una niebla densa y espesa que entraba de la ventana y salimos corriendo del aula, la niebla parecía que nos perseguía entramos corriendo a un cuarto de baño y cerramos la puerta y cuando nos giramos para cerrar las ventanas vimos allí un cadáver de una niña despedazada salimos corriendo de aquel sitio muchos salieron disparados en diferentes direcciones corrimos detrás de uno de ellos pero nos encontramos de frente con la niebla; esta se lo trago oímos un grito procedente de dentro de la niebla y unas gotas de sangre salieron de ella y nos salpicaron corrimos en dirección opuesta pero la niebla no nos siguió se fue en dirección contraria a nosotros supusimos que iba a por los otros que se habían dispersado ya que eran menos y podría atraparlos a todos. En total de todo el grupo que salimos de clase quedaban ocho. Corrimos por los pasillos que parecían no tener fin hasta llegar a una puerta que siempre se nos tenía prohibido entrar incluso a los profesores. Estaba


cerrada. Por detrás de nosotros oímos una voz nos giramos aterrorizados era un chico que no conocíamos le preguntamos que hacia allí y nos dijo que era de segundo de bachiller nos contó que era el único de su clase que quedaba la profesora dijo que si quería podía quedarse con nosotros. El chico al ver que no podíamos abrir la puerta nos dijo que nos apartáramos y con una fuerte patada la abrió. Dentro había herramientas de jardinería: hachas, podaderas, palas… el chico de bachiller dijo que cogiéramos unas cuantas e hiciéramos frente a esa niebla salimos de allí cerramos la puerta y fuimos a buscar a la niebla no la encontramos pero si encontramos sangre por todas partes sería mejor que nos separáramos hicimos dos grupos de cuatro en uno iba la profesora, una chica y dos chicos en el otro estaba el chico de bachiller, una chica, un chico y yo. El grupo de la profesora se fue hacia la derecha y nosotros a la izquierda, anduvimos por los pasillos hasta que al girar en uno de ellos, nos encontramos con la profesora y un chico, los otros dos se los había tragado la niebla; ellos dos habían huido. Fuimos en su busca y la encontramos, nos lanzamos hacia ella, al meternos dentro prácticamente no se veía nada, nos habíamos dispersado por la niebla, estaba yo sola en medio de esa cosa; empecé a andar cuando me choque contra alguien, era el chico de bachiller. Se quedó mirándome y se disculpó le dije que no era nada y seguimos buscando por allí dentro juntos y nos encontramos de frente con una cosa monstruosa. En medio de la niebla había un monstruo horrible y diabólico que se estaba comiendo a un chico de los de nuestro grupo, se nos quedó mirando y la niebla desapareció eso era un punto en nuestro favor, ahora nos veíamos perfectamente, el monstruo atacó y en ese momento el chico se interpuso entre el monstruo y yo los dos cayeron al suelo y se enzarzaron en una horrible pelea. Me quede paralizada por el miedo, pero en ese momento me di cuenta de que llevaba una hacha en la mano, se la clave al monstruo en la espalda, este dio un chirrido y se giró a atacarme; en eso que el chico se levantó y con su hacha le corto el cuello. La cabeza del monstruo rodó hasta mí le pude ver la cara de esa cosa, era asquerosa y estaba llena de sangre me dio náuseas y el chico se acercó a


mí y me sostuvo antes de que me cayera al suelo. Nos apartamos de aquella cosa horrenda y fuimos a buscar a los demás encontramos a la profesora una chica y un chico salimos del instituto nos dirigimos a la puerta y con las hachas y las palas partimos la puerta y fuimos a avisar a la policía. La policía fue al instituto encontró varios cadáveres y al monstruo muerto los sacaron y los quemaron. Este suceso se quedó marcado en nuestras vidas no podríamos olvidar lo jamás. Los cinco a partir de entonces nos hicimos muy amigos aun así no hemos podido olvidar el suceso.

LYDIA FERNÁNDEZ


LA CLASE DE CASTELLANO Se acabó el patio y no había luz en el instituto. Todos nos fuimos a clase de castellano y empezamos a corregir los deberes. De repente el cielo oscureció y empezaron a caer rayos en el patio. Uno de los rayos cayó en medio y de él salió un niño. Un maestro del instituto salió a ver qué pasaba y lo único que pudimos ver era como el niño lo cogió del cuello y lo electrocutó. El niño venía hacia las clases y la maestra de castellano nos dijo que nos fuéramos por las ventanas, pero no se abrían, así que intentamos salir por la puerta y vimos que el niño ya venía por el pasillo. Todos estábamos muertos de miedo. La maestra empezó a poner mesas en las puertas para que no pudiera pasar, pero el niño pasó como si no hubiera nada. Era como si estuviéramos jugando al pilla-pilla. Cada vez que pillaba a alguien lo electrocutaba. Así así por todas las clases del instituto. Hasta que por fin el cielo empezó a despejarse y la tormenta desapareció. El niño del rayo por fin se marchó con la tormenta. Germán


29 DE SEPTIEMBRE Un día cualquiera de otoño, aterrorizado por la lluvia y truenos que cubrían Tavernes, me fui corriendo de la clase de castellano, subí las escaleras, cansado, oía a alguien llorar, corriendo por el miedo, tropecé y me caí de espaldas, cuando desperté, me encontré en un pasillo, oscuro y vacío, me levanté y oí, como esas típicas gotas que caen poco a poco del grifo del banyo, yo, intrigado fui a ver que había ahí dentro, poco después volví a oír llorar a aquella cosa, parecía que fuera una mujer, más que nada por el tono de voz, yo muerto de miedo, me encerré dentro de uno de los armarios que habían en el banyo, después de unos quince minutos salí, temblándome las piernas, fui otra vez a mi clase, me encerré dentro, pero yo, tuve el presentimiento, de que esa cosa andaba por aquí cerca. Yo pensé, ¿esta cosa será real?, ¿estaré soñando?, pero yo sabía que no, esa cosa lloraba, por algo seria, yo con mi valentía, fui a ver qué era eso, y resulta que solo era una chica del instituto que había perdido un pendiente, Carles Gregori

CUENTOS TORMENTOSOS  

Cuentos escritos por alumnos de 2º ESO tras vivir una gran tormenta en clase de castellano.

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