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Mitopía S.XXI (Edición 8)

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mitopía sxxi Por Alfredo Pezo

edición nº8

marzo 2020


MITOPÍA SXXI Año 2 - Edición 8 Lima - Perú Concepto y textos: Alfredo Pezo Diseño: Estrella Pezo Fotografía portada: Estrella Pezo

El sistema democrático libertario

(democracia representativa o democracia delegativa) que surgió en el siglo XVIII y que se impuso a la democracia de la comuna, ha entrado en descomposición en todo el mundo. Su infraestructura (el capitalismo global y financiarizador) que lo sustenta y sostiene, está en crisis y ha entrado en proceso de colapso civilizatorio. Ya no hablamos de fortalecimiento de la democracia sino de deterioro, fragilidad y crisis orgánica de representación; esta es la caraterización de la profunda crisis política que vivimos en nuestros paises. Los ciclos de los procesos y resultados electorales en cada uno de nuestros países, no hacen sino reflejar esta situación, y dejar latente y visible el gran retroceso y descomposición del tipo de democracia que vivimos. Va emergiendo la urgente necesidad de construir Otra Democracia. EL PATRÓN CIVILIZATORIO HEGEMONICO EN EL QUE SE SUSTENTA DICHA DEMOCRACIA ESTÁ EN CRISIS Y CON EL TIEMPO CONTADO.

Alfredo Pezo P.


trazos 8 [La democracia representativa: una democracia que ha entrado en proceso de descomposición avanzada] El patrón civilizatorio antropocéntrico, monocultural y patriarcal, de crecimiento sin fin y de guerra contra los factores que hacen posible la vida en el planeta, que se conoce como civilización industrial, y que sustenta el modelo capitalista global y financiarizador actual, atraviesa un proceso de crisis terminal. Esta civilización industrial de dominio científico-tecnológico sobre la “Naturaleza”, que es viable sólo por la energía fósil abundante y barata, que identifica el bienestar humano con la acumulación de objetos materiales y con el crecimiento económico sin medida, tiene el tiempo contado. Su afán saqueador-extractivista, de colonización territorial para la explotación de bienes, y de apropiación de la riqueza material y del conocimiento sin freno, ha puesto en cuestión los propios límites de un planeta finito, para seguir sustentando la vida de todos los seres humanos y seres vivos de nuestra Tierra. Todo el planeta está siendo amenazado por el avance voraz e inexorable de la lógica de acumulación por desposesión del capitalismo global finaciarizador, que va entrando en colapso y que pone en juego hoy la supervivencia de la humanidad. Junto al Triángulo Diabólico (crisis energética, cambio climático y crisis ecológica), las Profundas Desigualdades, constituyen el principal factor de riesgo que confrontará ineludiblemente la humanidad a partir de esta nueva década 2020, dentro del conjunto complejo de tendencias que apuntan hacia un futuro de distopia.

LAS PROFUNDAS DESIGUALDADES NO SON COMPATIBLES CON LA DEMOCRACIA La concentración de la riqueza (y del poder político, que necesariamente lo acompaña), es la expresión más dramática del carácter limitado del tipo de democracia del mundo que vivimos hoy; y que, el capitalismo global y financiarizador lo pregona “como el mejor sistema de convivencia ciudadana”. Lo cierto y real es que, en la mayoría de los países, más allá del régimen político (democrático, autoritario, autocrático, secular o religioso), las instituciones estatales operan como instrumento de los dueños del dinero y no como representantes de los intereses de los ciudadanos. La contrarevolución del capital que impuso el proyecto neoconservador/neoliberal (el de la Comisión Trilateral y los gobiernos de Tatcher y Reagan), provocó la reversión de las lógicas democráticas en las sociedades liberales y del mundo en su conjunto; así como la democracia libertaria se impuso a la democracia de la comuna en el siglo XVIII, hoy el neoliberalismo y neoconsevadurismo se opone a ambas; es un hecho: las profundas desigualdadaes son incompatibles con la democracia. Y es que la relación entre la concentración de la riqueza y la devastación de los ecosistemas planetarios, son incompatibles con la democracia. Por eso, toda alternativa a la actual crisis civilizatoria debe incorporar como dimensión medular la lucha contra la desigualdad social y la desigualdad ecológica, de lo contrario está condenada al fracaso.

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Hay que ser claros: la creación de una Oligarquia Económica Financiera Global se unió a la mutilación cada vez más profunda a la democracia. La auténtica democracia exige una redistribución radical de la riqueza, una transferencia extraordinariamente masiva de recursos, y, el acceso incondicional a los bienes comunes. Desde mediados del siglo XX, numerosos críticos desde posiciones progresistas y de izquierda, nos vienen advirtiendo que el capitalismo global financiarizador solo admite los sistemas democráticos (de tipo capitalista, con los medios de comunicación de masas bien controlados, y, el juego parlamentario limitado a las dos caras de la misma moneda de la llamada alternancia entre partidos afines del régimen, es decir, pseudodemocracia), como un mal menor, porque teme la alternativa de una revolución popular. La principal causa ideológica y pragmática está en que en el capitalismo la esfera económica ha desplazado a segundo plano a la esfera política (ésta se subordina casi siempre a la primera). Es decir, la política posible se determina por la economía dominante, la cual se identifica con los intereses económicos dominantes. El capitalismo ha establecido un rango de prevalencia a favor de la economía. A esto hace el juego la democracia representativa actual.

Alfredo Pezo P.

Lo que vivimos hoy es, la desarticulación y desfase estructural y civilizatorio entre la estructura y sistema político respecto a la estructura y sistema económico-produtivo vigentes; que han entrado en crisis y proceso hacia el colapso. Por eso mismo, en una situación de crisis del capitalismo globaly financiarizador, y, de proceso de colapso de la civilización industrial, como el que ya vivimos; el sistema político actual es incompatible con esta situación de crisis y colapso progresivo. La salida a la situación se va reduciendo claramente a dos extremos: hacia una auténtica democracia o hacia una auténtica dictadura. Y es que, el problema político real y estructural radica, en que en realidad no vivimos en democracia; y la solución no es menos democracia sino más, mucho más. Es decir, una democracia auténtica con verdadera soberanía del pueblo, libre de los condicionantes del oligopolio mediático y de las interferencias pseudorepresentativas de los partidos políticos tradicionales y caudillistas. Nuevamente se ha abierto una gran oportunidad histórica, posiblemente irrepetible, de construir utopías.


[Por eso... la democracia representativa se encuentra en estado de descomposición avanzada] 1. Causa-raíz de esta descomposición: la Crisis Política Quizás no entendimos y aún no asumimos lo siguiente: el efecto más peligroso y perverso del neoliberalismo no es la crisis económica que ha causado sino la crisis política. Con el neoliberalismo, se incrementó exponencialmente el dominio del capital a costa de reducir la presencia y rol del Estado, pero, sobre todo, a costa de reducir y eliminar paulatinamente nuestra capacidad de cambiar el curso de nuestras vidas. En el mundo del consumo o democracia de los accionistas o dueños del capital, los votos no están distribuidos de manera equitativa; además, podemos constatar que, el resultado histórico de los procesos electorales sigue una curva ascendente de pérdida de poder de los pobres y de las clases medias; y esta pérdida de poder se convierte en privación de derechos; la consecuencia es: el gran número de personas excluídas de la política, entendiendo la apolítica como el arte de gobernar, como el acto de decidir. 2. La degradación electoral es una forma de descomposición: La democracia representativa consiste en que periódicamente los ciudadanos son convocados a elegir entre distintas personas y optar por quienes creen que los van a representar, delegando en ellos (sin delegación y control posterior) el poder de decidir. Por otro lado, el voto ciudadano sufre el condicionamiento de la propaganda elec-

toral monopolizada. Históricamente y, por regla general, los elegidos harán lo contrario de lo que prometieron. Y es que, una cosa es hacer campaña electoral y otra muy distinta es gobernar. Campañas electorales basadas en compromisos comuntarios y democráticos; transparencia y rendición de cuentas pública y democrática; fiscalización popular con capacidad de decisión; y, revocabilidad por la incapacidad de gobierno; son reformas y tareas políticas radicales urgentes. 3. Otra forma de descomposición: la composición social de los Parlamentos o Congresos de la República (supuesta “representación popular”) Es un hecho histórico y mayoritario que, nunca estuvieron representadas las clases populares y, en particular el campesinado y los trabajadores, en proporción a su peso demográfico. Se puede decir que: la tasa de representación de las capas socio-económicas en los Parlamentos está invertida con relación a la realidad social; las capas sociales más ricas y menos numerosas están sobrerrepresentadas. La representación, cupos y composición de los Parlamentos o Congresos de la República, deben ser fiel reflejo de la equitativa distribución socio-económica y territorial de nuestro país; ésta es la una de las cuestiones centrales en la reforma y reconstrucción hacia nuevos Partidos Políticos en el Perú. Podemos afirmar, que en las condiciones del capitalismo contemporáneo monopolista e imperialista, se ha ido reduciendo

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tremendamente hasta no quedar espacio para la participación popular en las decisiones; y, en la actual situación de crisis y proceso de colapso, esto es más crítico. Las instituciones estatales e interestatales son totalmente funcionales a la reproducción y preservación del sistema. 4. La manipulación y distorsión de los Referendums o Consultas Populares: otra forma de descomposición En las democracias representativas o delegativas se recurre al uso de estos mecanismos de democracia directa. La gran distorsión consiste en lo siguiente: se convoca al pueblo a votar pero no a decidir, fiscalizar y revocar; y, en muchos de los casos el propio Parlamento se antepone u opone. Esto no hace sino reiterar un hecho contundente: quien tiene el poder real en la toma de decisiones, algo que la historia y

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la realidad lo demuestra, es el gran capital y sus instituciones políticas a su servicio, no es la ciudadanía. Hacer de la legitimidad social una estrategia y mecanismo organizado e institucional del quehacer político, es una cuestión determinante para enrumbar el ejercicio de la capacidad de gobierno, y, de esta manera, garantizar el logro de las metas y resultados comprometidos como gobierno. 5. Los principales actores responsables de la descomposición: El Estado y las instituciones nacionales e internacionales de la democracia representativa Objetivamente juegan un papel que favorece el retroceso y la descomposición de la democracia actual y atentan contra la construcción de una democracia autentica


[Construir una auténtica democracia exige: reforma política con reforma radical del estado] En nuestro anterior número de MITOPIASXXI afirmamos que, mientras los líderes, dirigentes y gobernantes populistas aborrecen la democracia real porque es un obstáculo para lograr su monopólica ambición de poder. Los ciudadanos (as) y seguidores somos víctimas del retroceso y fatiga democrática; y es por eso que la política electoral más que un mecanismo de ejercicio y fortalecimiento democrático, se presenta como la mejor manera de justificar dicha ambición de poder y perpetuar el autoritarismo populista. Las mayorías populares de ciudadanos (as) buscan su propia válvula de escape y van forjando un terreno común natural, van abriendo espacios a través de los cuales expresar su soberanía y encuentro cultural, buscando reencontrar su propia democracia, ante el retroceso, fatiga y fracaso de la democracia liberal, es decir, de la democracia representativa. Frente a esta situación, es vital comprender y asumir las implicancias y costos de la perversa relación del Estado (defensor y representante del capital global y finan-

ciarizador) con su manipulación y manejo de la democracia representativa. Hay que poner fin a su descomposición, evitando su perpetuación a través de maquillajes y cuestiones menores y muy secundarias, tal como actualmente está sucediendo en nuestro país, en donde predominann las concepciones que pretenden reducir e igualar la democracia a un asunto de “nuevas reglas de juego” de los Partidos que son parte sustancial de la crisis de representación política orgánica en el Perú. Frente a la descomposición de la democracia representativa se levanta la necesidad de construir otra democracia, una democracia real que sepa unir lo cultural, lo económico, lo político, lo social y lo ecológico; una democracia desde la comunidad con justicia social y autogobierno. Para encarar esta tarea estratégica e histórica, la exigencia de una radical Reforma Política junto a la Reforma del Estado, se hace ineludible y se ha puesto a la orden del día en nuestro pais

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praxis

la privatización de las tierras y la nueva oligarquía neoliberal agroindustrial en el Perú

Alfredo Pezo P.


[El modelo implementado] Una de las principales

vertientes de los procesos de nueva concentración de la propiedad de la tierra en el Perú, provienen de las extensas áreas incultas, sobre todo por falta de agua (más de un millón de hectáreas). Son tierras eriazas que, como recursos naturales, «son patrimonio de la nación», siendo el Estado «soberano en su aprovechamiento» (art. 66 de la Constitución de la República). En base a esta prerrogativa, el Estado privatiza esas tierras y las hace cultivables con obras de irrigación financiadas total o parcialmente por el mismo Estado. Este modelo de privatización consiste, al menos desde el gobierno de Fujimori, en venderlas en grandes lotes, a los que por la magnitud de los recursos exigidos sólo pueden acceder grandes inversionistas; junto a ello los compradores reciben importantes subsidios ocultos. Este proceso no solo se asienta en la Costa, también se extiende a la vertiente oriental, sobre todo en la selva alta, en base a colonización o concesiones. Con la nueva concentración de la propiedad y posesión de la tierra, ha resurgido y “resucitado con nuevo ropaje” una nueva Oligarquía, esta vez de corte neoliberal y agroindustrial; dispuesta a sacrificar la seguridad, la soberanía y la suficiencia alimentaria de las grandes mayorías de peruanos, por un “puñado de dólares” de beneficio capitalista.

Dos mecanismos o instrumentos políticos han sido útiles a esta voracidad capitalista: a) Por un lado, el brutal abandono del agro y del campesinado: - recortando y negando sus derechos al mínimo - con abandono estatal y gubernamental - subordinándolos totalmente a lo urbano, a la minería y a la industria. b) Y, por otro, permitir a la nueva oligarquía adueñarse de nuevas y mejores tierras, a través del: - Impulso de grandes, costosísimas e irracionales irrigaciones con la modalidad de alianzas público-privadas - La implementación de “modernos” sistemas de gestión, explotación y dominación, ahora conocidos como joint ventures o capital de riesgo o especies de burbujas financieras con garantía de las parcelas de tierra y la propia mano de obra, asumidos como activos fijos (todo lo cual nos hace recordar a los sistemas de pongaje, aparcería y servidumbre de las épocas del gamonalismo y los terranientes).

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[La privatización y nueva concentración de la tierra] Para ello, han confluido los siguientes procesos, políticas y estrategias: a) Un proceso de ampliación de la frontera agrícola vía grandes irrigaciones principalmente en la Costa, y, vía colonización o colonizaciones en la vertiente oriental, sobre todo en la Selva Alta. A manera de ejemplo, con la iirrigación Chavimochic (entre 1994-2006), once empresas adquirieron casi 37 mil hectáreas sobre 43 mil disponibles Actualmente, hay nuevos proyectos de irrigación que incorporarán alrededor de 150 mil hectáreas, y todo esto irá a los grandes inversionistas, incluyendo extranjeros. Las 38 mil hectáreas de la irrigación Olmos, serán vendidas en lotes de 1000 hectáreas a inversionistas nacionales y extranjeros. b) Concentración vía el mercado de tierras en los «valles que dominó la vieja oligarquía». Es el caso de El Grupo Romero compró en el valle de Chira, en el departamento de Piura, 3 mil hectáreas; ahora tiene más de 7 mil, pues ha ido comprando a pequeños agricultores. Maple, una empresa instalada en la selva peruana que explota hidrocarburos, compró en el mismo valle 10 mil hectáreas de tierras eriazas, con derecho a agua, y ahora tiene más de 12 mil. En ambos casos producirán caña de azúcar para la producción de etanol.

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c) Concentración vía la conversión de las cooperativas agrarias azucareras en empresas privadas, a través de un largo proceso de venta de las acciones del Estado a inversionistas, llamados «socios estratégicos», que aún no culmina. Esta es la concentración principal de la nueva oligaqruía neoliberal agroindustrial, que son señalados en el cuadro de líneas más abajo. d) Concentración del control sobre la tierra, a través de los denuncios y concesiones dados a las industrias extractivas. Son varios millones de hectáreas sobre las cuales las industrias extractivas (mineras, hidrocarburos, forestales) tienen diferentes niveles de derechos, que suelen superponerse a los derechos de comunidades campesinas y nativas. Según datos que proporciona Fernando Eguren de CEPES, a noviembre de 2009, el 15.4% del territorio nacional –cerca de 20 millones de hectáreas– estaban concesionados a empresas mineras. Hay provincias que están concesionadas a la minería en más del 80%, como Chumbivilcas, en el Cusco (85.8%), y Santiago de Chuco, en La Libertad (81.5%). Esto constituye la base del neoextractivismo en nuestro país. El resultado de estos procesos, han configurado una nueva Oligaqrquía Neoliberal Agroindustrial, que dinamiza la industrialización capitalista en el campo, y, que la señalamos en el siguiente Cuadro:


CONCENTRACIÓN DE TIERRAS POR GRUPOS DE PODER ECONÓMICO (2010) Hectáreas

Producto

Ubicación

Total Hectáreas

1. Grupo Rodriguez/Gloria - Casa Grande - San Jacinto - Cartavio - Chiquitoy

29,393 16,000 11,000 3,200

Azúcar Azúcar Azúcar Azúcar

Trujillo Trujillo Trujillo Trujillo

59,593

2. Grupo Romero: - Caña Brava - Palmas del Espino - Palmas del Shanusi - Agrícola Caynarachi - Huando

7,000 12,300 7,000 3,200 400

Azúcar Palma Palma

Tocache San Martín Barranquita San Martín Lamas – San Martin

Grupo/Empresa

Piura

Palma, cacao

Frutales

29,900

Huaral

3. Grupo Camposol (Dyer y grupo noruego) - Camposol Holding - Camposol Holding - Camposol Holding 4. Grupo Oviedo: - Pomalca - Tumán 5. Grupo Wong: - Paramonga - Andahuasi 6. Grupo Manuelita: - Manuelita - Laredo 7. Grupo Bustamante: - Andahuasi* - Agrícola Mochica 8. Grupo Huancaruna: - Pucalá - Tinajones 9. Grupo Maple: - Maple 10. Grupo Chimper: - Agrokasa

9,719 3,000 ¿?

Espárragos Mango, vid

Chavimochic

Frutas, veget.

Piura Chao

10,000 11,800

Azúcar Azúcar

Chiclayo Trujillo

21,800

10,000 7,200

Azúcar Azúcar

Barranca Tambo – Arequipa

17,200

3,789 9,100

Azúcar Azúcar

Chavimochic

7,200 400

Virú

Azúcar Huaura Mango, limón Lambayeque

25,000

12,889

7,600

6,500 1,200

Azúcar Azúcar

Trujillo Tinajones

7,700

12,000

Azúcar

Piura

12,000

4,435

Espárragos

Ica

4,435

Fuente: Durand, Francisco: La asimetría del modelo. En: Informe Perú 2010-2011. Pobreza y desigualdad en el Perú. Oxfam América. Lima, 2011

Es importante tener en cuenta que, este proceso de privatización, concentración y explotación de la Tierra y Territorios en el Perú, se realiza con cuatro fines específicos: a) La concentración para fines agrícolas, principalmente para la producción de alimen-

tos por parte de los agronegocios. b) La concentración para la producción de agrocombustibles. c) La concentración para el desarrollo de industrias extractivas d) La concentración para fines forestales.

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[La persistencia, resistencia y rol de la agricultura campesina y familiar y de los pequeños productores] 1. La Agricultura Campesina y Familiar y de los Peueños Productores son la mayoría Si vemos la agricultura en Perú por cantidad de productores, podemos señalar que la agricultura familiar es la absoluta mayoría y si la vemos por superficie agraria, la agricultura familiar representa la mitad del total de la superficie agropecuaria del Perú, pues hay otra agricultura no familiar, sobre todo la proveniente de aquellas grandes irrigaciones destinadas a la exportación en la Costa. Según cifras oficiales del último Censo Agropecuario (CENAGRO) 2012: a) Del 100% del territorio nacional (1 285 215 km2), el 30% está destinado al agro. b) La superficie agropecuaria es de 38 742 465 hás. , siendo la superficie agrícola 7 125 000 hás., en tanto, la superficie no agrícola es de 31 617 454 hás. (81.5%). c) La falta de agua es la razón de mayor importancia que impide el desarrollo de los cultivos. La superficie bajo riego es de 2 539 000 hás. , de los cuales el 57% de la superficie con riego se encuentra en la Costa, el 38% en la Sierra y el 5% en la Selva. d) La mayor parte de las pequeñas Unidades Agropecuarias están en la Sierra (74%), en la Costa (15.5%) y en la Selva el 10.5%. e) La Agricultura 1.928.316 hás

familiar

abarca

f) Analizando la Agricultura Familiar

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como valor de la producción, encontramos que este tipo de agricultura tiene un valor significativamente mayor de aporte frente a la agricultura no familiar: 10,753 millones de soles frente a 1,651 millones de soles. En la ganadería sucede lo mismo: 2,837 millones de soles frente a la pecuaria no familiar que es un quinto de esa cifra (446 millones de soles) (datos proporcionados por F.Eguren, 2015, en base a CENAGRO 2012). Según el INEI: en el año 2012, las pequeñas unidades agropecuarias (hasta 5.0 ha) son 1 millón 811 mil, incrementándose en 40.3 % respecto al año 1994 (es decir, 520 500 unidades agropecuarias más), lo que representa el 81.8 % del total. Ahora bien, la mayor parte de estas pequeñas unidades agropecuarias son minifundios: 1 503 00 tienen menos de una hectárea (¡68 % del total de unidades agropecuarias del país!). Según un informe de Oxfam Internacional de noviembre del 2016, el Perú cuenta con 2 268 752 hás, de tierras para la agricultura. Existen 1 754 752 Unidades Productivas Agropecuarias (UPA) de un tamaño promedio de 1.3 hás., (significan el 79.3% del total de UPAs), que ocupan el 5.9% de la superficie agrícola. 2. Las dificultades que afronta la Agricultura Andina La agricultura peruana cubre las dos caras de la medalla: una de ellas, desarrollada especialmente en la Costa y destinada a la agroexportación; la otra, la agricultura altoandina, familiar y de subsistencia, con alta fragmentación de la tierra agrícola, abandono del campo y olvido de prácticas de cultivo y crianza (reduciendo la oferta


de alimentos para el mercado). Las principales dificultades que afronta y limita la agricultura andina son: a) Una tecnología de baja explotación o de muy bajo rendimiento, en suelos fragmentados o parcelas atomizadas, con técnicas tradicionales que se pueden mejorar b)

Falta de acceso al crédito

c) Inexistencia o débil presencia de entidades públicas o privadas de promoción y fomento agropecuario d) Sin un complejo sistema de abastecimiento de insumos (semillas certificadas y mejoradas, abonos y fertilizantes orgánicos, entre otros e) Con tipos de producción fundamentalmente basados en la predominancia de formas de trabajo tardicional. 3. La realidad espacial, socio-económica y ecológica de la Agricutura Andina Desde el punto de vista espacial, social, económico y ecológico, podemos señalar lo siguiente: a) Los agricultores peruanos son fundamentalmente rurales y el 64% se encuentra en la sierra. En la sierra rural vive el 36.7% de los pobres peruanos y el 59.8% de los pobres extremos. b) Un agricultor promedio que vive en la sierra, es pobre, no tiene educación

primaria completa (aunque los hijos duplican el número de años de escolaridad de los padres), viven con limitado acceso a la red pública de agua, desagüe y electricidad, y tienen limitados activos productivos (hogares precarios y pequeñas extensiones de tierra distribuidas en parcelas dispersas de poco tamaño). c) La situación económica del pequeño productor se ha visto afectada por un incremento moderado en los precios recibidos por sus producciones (1.1% en términos netos en los últimos 9 años), contrastado con un importante crecimiento de los costos de producción (la úrea, principal insumo para la fertilización, aumentó en más de 48% en los últimos 9 años). d) El cambio climático impacta fuertemente sobre las condiciones de producción agrícola. La dependencia de las lluvias influye directamente en las siembras de productos agrícolas y constituye una de las principales vulnerabilidades del sector, dado que alrededor del 44% de las siembras en el Perú se realizan entre octubre y diciembre, esperando la temporada de lluvias en la sierra que se inicia en diciembre y concluye en marzo. Lo cierto es que la base de autosuficiencia, seguridad y soberanía alimentaria del Perú, se encuentra en la agricultura campesina y familiar y de los pequeños productores. Aquí se juega el destino de la vida de todos los peruanos del Perú del Siglo XXI

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[Hacia la soberanía y seguridad alimentaria] Esta soberanía y seguridad alimentaria está en fuerte riesgo de pérdida, por las siguentes razones: a) Lamentablemente en el Perú, el pequeño productor agropecuario, que es quien aporta significativamente al VBP agrícola, viene perdiendo importancia en la producción nacional, frente a otros sectores. No obstante, es fuente de ingresos de alrededor de la tercera parte de las familias peruanas. b) Así mismo, aún se mantiene una significativa dependencia alimentaria de productos importados, caso particular del trigo y la soya (la tasa de dependencia alimentaria en ambos casos es de 96% y 54%, respectivamente). Somos también importadores netos de maíz amarillo duro (alrededor del 50% del consumo nacional se importa), insumo principal de la alimentación de los pollos (principal motor del VBP pecuario y alimento fundamental para el consumo nacional). c) En nuestra producción agropecuaria, sigue predominando la lógica extravertida y privilegiadora del mercado exterior, lo que se expresa en en la concepción y manejo de la balanza comercial agraria (exportaciones menos importaciones), siendo nuestros productos más exportados el café, espárragos frescos y congelados, uvas, hortalizas en conservas, frutos secos, alcachofas frescas y congeladas, mangos, leche evaporada, entre otros; mientras que nuestros principales productos importados son la torta de soya, el trigo, el maíz amarillo duro, el aceite de soya, la leche en polvo, el algodón, entre otros. En balance nuestras exportaciones más importantes son de productos agrícolas (61%), mientras que nuestras importaciones son principalmente de productos agroindustriales (56%). d) Frente a lo anterior, las unidades agropecuarias menores de 3 hectáreas destinan

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alrededor del 60% de su producción al autoconsumo (esta cifra aumenta a menor tamaño de la unidad de producción). Los principales productos agrícolas destinados al autoconsumo son la papa, maíz amiláceo, maíz choclo cebada, haba, trigo, yuca y oca, cuya superficie sembrada y rendimiento ha aumentado en los últimos años, con un impacto significativo en la disponibilidad alimentaria de las familias campesinas. Esto se pone en riesgo y puede empeorarse, por el incremento de los precios de productos no tradicionales en la zona, como por la variabilidad climática y los fenómenos naturales que afectan a los pequeños agricultores. e) Los tomadores de decisión de nuestro país persisiten en una visión que atenta contra la soberanía y seguridad alimenatria de nuestro país. Esto se expresa claramente en la definición que hizo el Ministerio de Agricultura el 2010, y que se mantiene hoy, respecto a la existencia de cuatro “tipos de grupos” de la agricultura en el Perú: - Un primer grupo, corresponde a los principales productos de exportación no tradicional, que se producen en grandes extensiones de tierra y que se caracterizan por su alto nivel de tecnología, grandes extensiones de tierra dedicadas a su producción y altos niveles de rentabilidad. Entre los principales productos que componen este grupo están el mango, el ají páprika, la palta, el olivo, el espárrago, la vid, entre otros. - Un segundo grupo, corresponde a los productos tradicionales que se siembran de manera extensiva en el territorio nacional (agricultura extensiva). Esta producción se caracteriza por su amplio mercado nacional (papa, arroz, maíz amarillo, caña de azúcar, cebolla) y por su penetración en mercados internacionales (café y cacao, por ejemplo). Este grupo de productos se cultiva generalmente en pequeñas extensiones de tierra y su nivel


tecnológico es variable. La excepción estaría en la caña de azúcar, cuya producción se realiza en grandes extensiones de terreno (ex – haciendas) por grandes grupos empresariales. - Un tercer grupo, está constituido por productos de potencial exportable, pero cuya exportación no está todavía consolidada. En este grupo se encuentran los productos andinos de cultivo ancestral (kiwicha, cañigua, tarhui), productos como el palmito o el sacha inchi (de la ceja de selva, que generalmente derivan en productos agroindustriales) y productos nuevos con un alto potencial exportable como la tara. - Un cuarto grupo, lo constituyen aquellos productos caracterizados por su producción destinada principalmente al autoconsumo (trigo, cebada, quinua, olluco, haba, oca, entre otros). Analizando todos estos elementos, podemos fácilmente apreciar y concluir que, predomina una visión concentrada en la exportación, el productivismo y la búsqueda de una industrialización capitalista que sólo busca maximizar el beneficio, agravando significativamente los ecosistemas. Todo esto, no sólo atenta contra la soberanía y seguridad alimentaria; sino también, trae graves consecuencias, señalamos las siguientes: a) Haber propiciado la subida de los precios de los alimentos b) Crecientes consumos de energía y agua c) Grandes pérdidas de tierras por erosión y deforestación d) Pérdida de biodiversidad y de la capacidad de sumideros de carbono e) Incrementos de la contaminación del aire. f) Elevadas facturas por coste de transporte. g) Disolución de culturas locales. Frente al resurgimiento de la nueva Oligarquía Neoliberal Agroindustrial; y, frente a la persistencia histórica de gobiernos y tomadores de decisión, en los que predomina una visión concentrada en la exportación, el productivismo y la búsqueda de una industrialización capitalista que sólo busca maximizar el beneficio, agravando significativamente los ecosistemas.

No queda otro camino que, basarnos en la Agricultura Campesina y Familiar y de los Pequeños Productores, que son la base social, económica, productiva y ecológica, que pueden garantizar y viabilizar la Soberanía y Seguridad Alimentaria en el Perú del siglo XXI. Para esto, una condición imprescindible y fundamental es ser dueños/as de lo nuestro; porque es previsible que se acentúe la explotación colonial de nuestros recursos por parte del poder global, que busca rapiñar los últimos recursos: minerales, hídricos, hidráulicos, forestales y agroganaderos. Finalmente, se trata de reencontrarnos con la verdadera historia del Perú; recoger su legado, revalorizar su pasado histórico, asumir las potencialidades y fuerzas del presente, para que con imaginación e innovación social, logremos que nuestro Perú del Siglo XXI, vuelva a centrar su actividad productiva en torno a la agriculura que fue la base de nuestra alimentación. Transcribimos ahora un párrafo (en el Proemio escrito por Oscar Murillo Serna), del importante libro titulado “12 mil años de Agricultura Andina”, elaborado por Pelayo Peralta Izarra, publicado por la Universiudad Agraria La Molina este 2019; que no ratifica en la utopía y mito que nos señala que en el Perú es posible la Autosuficiencia, Soberanía y Seguridad Alimentaria: “Nada es extraño que esta actividad haya alcanzado un altísimo desarrollo durante la época precolombina. El éxito de estas sociedades andinas estuvo basado en el aseguramiento de la alimentación a sus poblaciones, que permitió su extraordinaria reproducción, calculada (en la época Inca) de 9, 12 o 16 millones de habitantes, cifra importante para la época en la región y en el mundo. Incluso cuando esas sociedades eran afectadas por los graves problemas climáticos u otras inclemencias, que afectaban la reproducción de las poblaciones andinas, las reservas almacenadas en despensas o depósitos especialmente construídos para estos fines fueron utilizadas para alimentar estas poblaciones de tal modo que es poco probable que en el mundo andino las poblaciones hayan pasado hambre en algún momento de su historia, como si lo pasaron más tarde durante la época colonial y republicana”

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mirada geopolítica ¿una estrategia de desglobalización en América Latina?

Alfredo Pezo P.


En el anterior número de MITOPIASXXI, luego de analizar los enfoques del desarrollo en América Latina, llegábamos a una importante conclusión para nuestro Continente: buscar organizar la economía y la producción bajo otras condiciones, con cambios sustanciales socio-ambientales-ecológicos; dando importancia particular al desacoplamiento frente a la globalización; y, que rompa la dependencia global que permita reducir las exportaciones de materias primas, impulsando reconversiones productivas dentro de modelos endógenos de desarrollo, articulando los sectores productivos de los distintos países, priorizando la calidad de vida de las grandes mayorías en armonía con la naturaleza. Esto implica y exige el despliegue de una estrategia regional muy distinta a las llevadas acabo hasta ahora. Una estrategia de ruptura, desconexión o desacoplamiento respecto a la Globalización. Y es que, las alternativas al desarrollo, la otra economía,

el nuevo modelo, deben ofrecer opciones concretas de cambio ante los principales factores por los cuales la globalización contemporánea condiciona al desarrollo (precios de las materias primas, reglas de comercio o flujos de capital, un tipo de gobernanza internacional, etc.). Considerando la nueva situación y coyuntura que se presenta actualmente en nuestra América Latina, me parece importante reflexionar acerca del planteamiento de una estrategia de desglobalización que se viene proponiendo y desarrolando. Para una visión critica y constructiva, dentro de los variados escritos estudiados y consultados, recomiendo la lectura de la publicación “Alternativas Sistemicas” (2019) editado por la Fundación Solón / Attac France / Focus on the Global South; y, la publicación “Alternativas al Capitalismo Colonialismo del Siglo XXI” (2013) de la Fundación Rosa Luxemburgo y Universidad Politécnica Salesiana; de las cuales recojo ideas centrales.

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[Comprender el proceso histórico de la Globalización] 1.

Un esquema muy general:

Respecto al proceso de evolución histórica de la globalización podríamos considerar dos grandes etapas de configuración y una etapa intermedia de búsqueda de definiciones. La Primera Etapa de configuración, la podemos ubicar desde el Siglo XIX hasta el estallido de la I Guerra Mundial. La Segunda Etapa de configuración, es la comprendida desde inicios de 1980 y que continúa hasta nuestros días. La Etapa Intermedia, la ubicamos entre 19141980, período que se caracterizó por el dominio de economías capitalistas nacionales, con importante grado de intervención del Estado y una economía internacional con fuertes restricciones comerciales y de capital (conocido como proteccionismo). 2. La Globalización Neoliberal: principios ideológicos Este tipo de globalización corresponde a la segunda gran etapa del proceso de globalización, y se levantó en base a los siguientes principios ideológicos: a) La clave está en el mercado y la competencia. b) Todo lo que frena la competencia es contrario a la libertad del individuo de consumir, innovar e invertir en todo aquello que le da más satisfacción y beneficios. c) No existen ciudadanos sino consumidores que se realizan según su capacidad de consumir. d) El progreso y la modernidad están asociados al consumo y al incremento de la productividad; esto no no hace sino responder a

Alfredo Pezo P.

la ideología de la modernidad, la cual se basa y solo es posible, con un consumo y productivismo sin límites. e) En concordancia con todo ello, las medidas que abarcan las Políticas Neoliberales serán las siguientes: o Achicar el Estado, privatizar empresas públicas, disminuir el gasto público, reducir impuestos a las utilidades, recortar subsidios sociales. o Reducir las regulaciones al flujo de capitales y actividades financieras. o Impulsar lo Supranacional, que garantice inversiones extranjeras por encima de la soberanía del Estados. o Promover la liberalización comercial que anteponga los derechos del capital a los derechos laborales y ambientales. o Recortar y flixibilizar las conquistas laborales y sociales para ampliar márgenes de ganancia del capital. o Impulsar la financiarización de la Naturaleza y de la Vida como mercados especulativos para la realización del capital. 3. Respuestas a los efectos devastadores de este Neoliberalismo: Desde fnes del Siglo XX comenzaron a manifestarse los efectos devastadores producto de la implementación de las mencionadas políticas neoliberales, expresados en variadas y multiples crisis; mencionamos las más resaltantes: crisis de México 1994; crisis financiera Asiática 1997; recesión Argentina 1998-2002; Crisis finciera y bursátil de EEUU el 2007. De esta manera, la globalización neoliberal produjo el reemplazo de las crisis cíclicas del capitalismo por una Crisis Crónica, que ha generado un proceso de mayor concentración de la riqueza.


[La Globalización en el siglo XXI] Los elementos caracteristicos del proceso de globalización en el presente siglo XXI, podemos resumirlos en los siguientes: 1. Se desenvuelve en medio, no sólo de una crisis del capitalismo que se ha vuelto crónica; sino también, del inicio de un proceso de colapso de la civilización industrial, marcado por la presencia del llamado Triángulo Diabólico (crisis energética, cambio climático y crisis ecológica). La globalización no sólo aprovecha esta situación, sino que la provoca de manera constante, para posibilitar procesos de acumulación aún mayor de capital. 2. Con su persistencia en el consumismo y productivismo, ha ingresado a una situación peligrosa de desequilibrio ecológico; alcanzado un nivel, que se expresa en una grave alteración del Sistema de la Tierra. 3. Su anuncio y estrategia de una Nueva revolución Tecnológica (llamada Cuarta Revolución Industrial o Revolución Industrial 4.0; marcada por la biotecnología y la automatización y generalización de la inteligencia artificial), abre unas interrogantes cruciales y estratégicas: ¿Grandes Peligros u Oportunidad?, ¿Será posible sin la energía fósil?

cha en EEUU, Rusia, India, Filipinas, Turquía y otros. 5. Existe un agravamiento del intervencionismo y los conflictos bélicos, en donde EEUU sigue siendo la principal potencia militar el planeta; hay ya un radical cambio en el mapa geopolítico. 6. Todo lo anterior se une al socavamiento de la Democracia y la expansión del Autoritarismo, la Xenofobia, la Misoginia y el Racismo. El recorte de los derechos civiles, políticos humanos, económicos sociales y culturales está en curso. La democracia liberal y representativa está siendo socavada, para imponer un autoritarismo que nace del voto y que se expresa en un neofascismo. 7. Como respuesta a este proceso y situación, se presenta la emergencia de formas amplias y diversas de resistencia social, que se expresan en: la construcción de nuevos movimientos, redes, alianzas, organizaciones e instrumentos políticos.

4. Está exacerbando las contradicciones y ahondando las disputas y conflictos comerciales y económicos, recurriendo a a diferentes tipos de gobiernos nacionalistas neoliberales de derecha y ultradere-

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[Significado de los gobiernos progresistas frente a la globalización territorial] En la última década del presente siglo XXI, hemos pasado de un momento donde destacaban las luchas globales contra el FMI, BM y la OMC, a una fase donde predominan las luchas nacionales y locales. El surgimiento de Gobiernos Progresistas en América Latina, ayudó a promover iniciativas diferentes de deconstrucción de la globalización. Hemos vivido la presencia y experiencia de Gobiernos Progresistas con discursos anti-neoliberales, con afirmación de un cierto grado de soberanía frente al capital transnacional, y, la aplicación de medidas de política tales como: 1. Control y regulación sobre el capital financiero y comercial. 2. Renegociación o freno de los tratados de libre comercio (TLCs) 3. Nacionalización de ciertas empresas 4. Desarrollo de programas sociales y asistencialistas 5. Promoción de procesos de integración regional: UNASUR, CELAC. ALBA.

nacionales de las materias primas y los “conmodities”. Y luego, no saber encarar la situación post-boom de dichos precios. Desde el punto de vista político-social, la derrota del pueblo y grandes mayorías se produjo como consecuencia de que las dirigencias de los movimientos sociales y políticos, expresados o representados en cada uno de los Gobiernos, fueron capturadas por la lógica del poder y optaron por un pragmatismo que dejó en el papel propuestas radicales y de cambio (algunas de las cuales eran bases de otro paradigma, otro modelo, otra economía). Es decir, no construyeron una alternativa estructural al neoliberalismo.

Lamentablemente toda esta presencia y experiencia, no significó una alternativa diferente al capitalismo global finaciarizador, y, por tanto, tampoco frente a la globalización neoliberal. Se perdió una gran oportunidad histórica y estratégica.

Desde el punto de vista del propio proceso de encaramiento y enfrentamiento a la globalización neoliberal, se cometió la unilateralidad de privilegiar y concentrar las fuerzas en la necesaria deslegitimación, detención, y agravamiento de las contradicciones, para descomponer las instituciones de la globalización (FMI, BM, OMC, TLCs), sin considerar la capacidad de reinvención y adaptación que tienen dichas instituciones; por ejemplo, el caso del Banco Mundial con las Asociaciones Público-Privadas, y, su intento de utilizar la crisis climática y ambiental para lanzar su ofensiva de financiarización de la naturaleza a través de la llamada “economía verde”.

Desde el punto de vista de la Capacidad de Gobierno, el principal y grave error de oportunidad y de concepción estratégica, que cometieron los llamados Gobiernos Progresistas fue el siguiente: en lo fundamental sus políticas y estrategias de desarrollo se basaron en un reforzamiento del extractivismo, es decir, aprovechamiento de beneficios por los altos precios inter-

Reducir la lucha contra la globalización a solamente uno de los componentes del neoliberalismo sería un gran error. Hay que articular lo multidimensional y lo multiescalar (mundial, regional, nacional, local e individual), que es lo que expresa la complejidad del modelo civilizatorio que nos domina actualmente, y que está en crisis y proceso de colapso.

Alfredo Pezo P.


[Por alternativas a la Globalización: propuesta de lineamientos para una estrategia] Para construir un proceso y una estrategia de Desglobalización en América Latina, es necesario tener en cuenta lo siguiente: 1. Si bien en un principio las propuestas de desglobalización, estaban centradas más en lo que deberían hacer los Estados nacionales para preservar su soberanía y capacidad de decisión frente a la globalización, hoy no pueden limitarse al accionar de los Estados. 2. La desglobalización es esencialmente anti modelo capitalista global y financiarizador, es anti civilización industrial productivista y consumista; esto implica un cambio profundo de nuestra relación con el Sistema del Planeta Tierra. La desglobalización sólo es posible si se: a) descarboniza la economía; b) se frena la deforestación y destrucción de la biodiversidad; c) se cuida el agua; d) se preservan los diferentes ecosistemas. 3. La desglobalización no es posible sin una real democracia: la más amplia participación democrática. Y tampoco es posible sin construir una integración mundial, basada en la fraternidad entre seres humanos diversos, lo que implica procesos de desfronterización (libre circulación de las personas). 4. No se debe erosionar las comunidades y economías locales y nacionales; un proceso de desglobalización abraza el principio de la subsidiariedad, que significa que toda decisión política o económica debe ser adoptada por el nivel de gobierno más cercano al problema. 5.

La producción de una comunidad, re-

gión o país debe estar fundamentalmente dirigida a atender las necesidades de su población y no estar orientada a la exportación: la economía no puede basarse en un extractivismo. 6. Las políticas comerciales (cuotas, aranceles, subsidios) se deben utilizar para proteger a las economías locales, de las importaciones de mercancías subvencionadas de grandes corporaciones. 7. La desglobalización supone soberanía alimentaria que plantea la vía campesina y no la agricultura industrializada, garantizando que los derechos de propiedad, de acceso y a la gestión de la tierra, de los territorios, de las aguas, las semillas, el ganado y la biodiversidad esté en manos de aquellos que producen los alimentos. 8. La desglobalización no puede florecer sin la toma y transformación del poder estatal por las fuerzas sociales, lo que implica: a) democratizar la gestión de la propiedad estatal de las empresas públicas, b) fortalecer los comunes que existen y desarrollar otros para transformar a los consumidores en productores, c) fortalecer la auto-organización y autogestión de la sociedad, d) sancionar la corrupción y el nepotismo, e) fortalecer procesos de integración soberanos y basados en la complementariedad y no en el mercado. 9. Finalmente, en todo proceso de desglobalización, hay que reemplazar las instituciones internacionales que nos dominan, por nuevas ampliando el ejercicio de la democracia real no sólo a nivel estatal sino de la sociedad global.

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[Insistimos en el llamamiento] America Latina necesita un pensamiento estratégico capaz de articular y construir esta Nueva Visión que recupere su Soberanía sobre su alimentación, sus recursos naturales, minerales estratégicos, petróleo y gas, reservas de agua dulce, biodiversidad, ecosistemas y florestas. Apuntar hacia un NUEVO REGIONALISMO AUTÓNOMO que busque organizar la economía y la producción bajo otras condiciones, con cambios sustanciales socio-ambientales-ecológicos; dando importancia particular al desacoplamiento frente a la globalización; y, que rompa la dependencia global que permita reducir las exportaciones de materias primas por medio de reconversiones productivas, articulando los sectores productivos de los distintos países. Esta nueva década 2020-2030 se presenta como una nueva oportunidad histórica y estratégica, quizás definitoria de nuestro futuro:

¡ES MOMENTO DE DESPERTAR Y REPLANTEAR NUESTRA GEOPOLITICA CON SOBERANIA CONTINENTAL Y NACIONAL: NO SOMOS EL PATIO TRASERO DE NADIE! ¡LA REGIÓN DEBE ESTAR DISPUESTA A DESGLOBALIZARSE POR SÍ SOLA!!!

Alfredo Pezo P.


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epistemología del cambio

por otra economía, otra valoración, otra medición económica (parte II)

Alfredo Pezo P.


[Alternativas de respuesta a los desacoplamientos indeseables y búsqueda de nuevas mediciones] En nuestro anterior número de MITOPIASXXI (en la primera parte de esta sección) señalamos que la Sociedad y Civilización Industrial ha situado, durante los dos últimos siglos, el Crecimiento en lo más alto de su escala de valores; y, en particular el capitalismo industrial, ha hecho del Crecimiento Económico la vía privilegiada para intentar resolver las tensiones sociales o al menos desactivarlas. “Éxito Económico” sigue queriendo decir “Crecimiento del PIB”.

Y en 1996, se agregó un nuevo indicador: el índice de pobreza de capacidad, para medir el porcentaje de población con deficiencias de capacidad en aspectos básicos del desarrollo humano considerando 3 indicadores: alimentación infantil adecuada, capacidad de procreación en condiciones seguras, y, alfabetización femenina.

Asi mismo, recogiendo los valiosos aportes de Jorge E. Riechmann (de su libro “Un buen encaje en los Ecosistemas”; 2014), sintetizamos los principales cuestionamientos y desacoplamientos estructurales existentes entre Crecimiento Económico – Desarrollo Humano y Calidad de Vida, que sean profundizado en los últimos 40-45 años.

Corresponde al aporte de Herman Daly y John Coob que sustentan que: existe un “umbral” a partir del cual el crecimiento económico (medido convencionalmente como crecimiento del PNB) deja de contribuir al bienestar humano y más bien se torna contraproducente. En este punto los costes sociales y ambientales vinculados con el crecimiento tienen un impacto tal que el nivel de bienestar se reduce.

Del mismo autor, nos parece ahora importante recoger el recorrido que hace, respecto a las diferentes respuestas que se han venido configurando, en relación a los mencionados desacoplamientos indeseables: 1. Respuesta 1: El Indice de Desarrollo Humano Corresponde a las contribuciones teóricas fundamentales del economista Amartya Sen y la filósofa Martha Nussbaum en los ´80; y que confluyeron en el Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD en 1990. Se trata de un Enfoque Capacidad/Libertad Este Indice empezó combinando tres (3) indicadores: a) longevidad; b) nivel educativo; c) ingresos monetarios ajustados al nivel de precios de cada país. Luego en 1995, se añadieron dos (2) indicadores: a) índice de potenciación de género, b) índice de desarrollo de género. Los cuales reflejan las desigualdades entre los sexos en lo que toca a capacidades humanas, oportunidades vitales y participación social.

2. Respuesta 2: El Ïndice de Bienestar Económico Sostenible (IBES)

Desde esta perspectiva, el IBES busca corregir la medida económica convencional del gasto en consumo personal, considerando unma serie de factores sociales y ecológicos, y tiene en cuenta, no sólo los ingresos medios, sino también, la distribución de dichos ingresos. El IBES combina: la distribución de la renta, el crecimiento del capital, el valor del trabajo doméstico, y, una serie bastante completa de indicadores medioambientales. Según el IBES, lo que sucede hoy en la realidad es que, puede crecer el PIB/p.c o el PNB/p.c. y disminuir el bienestar por persona. Se puede corroborar con la situación actual de los países. 3. Respuesta 3: El Índice de Progreso Genuino o Auténtico (GPI en inglés) Corresponde al resultado del trabajo de un grupo de investigadores de San Francisco (California) en el Programa “Redefining Progress”, con apoyo del Grupo GPI-Atlantic, desde Glen Haven (Nueva Escocia, Canadá), que cobra

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particular importancia. Su punto de partida, base de su sustentación, considera que el PIB es un indicador deficiente del bienestar humano porque: a) resulta insensible a la desigualdad en la distribución de la renta; b) no incorpora las contribuciones no mercantiles al bienestar (como el trabajo voluntario, entre otros); ignora muchos costes sociales y ambientales externos al mercado; no conUSO DEL TIEMPO 1. Valor económico del trabajo cívico y el trabajo voluntario 2. Valor económico del trabajo doméstico no remunerado y el cuidado de los niños 3. Horas de trabajo 4. Valor del tiempo de ocio CALIDAD AMBIENTAL 1. Emisiones de gases de efecto invernadero 2. Transporte sostenible 3. Análisis de la Huella Ecológica 4. Calidad del aire 5. Calidad del agua 6. Residuos sólidos SOCIOECONOMÍA 1. Distribución del ingreso 2. Deuda y movimiento de capital 3. Valoraciones de la durabilidad 4. Índice compuesto de seguridad ciudadana

Alfredo Pezo P.

tabiliza como aportaciones a la riqueza lo que es más bien compensación de costes (por ejemplo, el gasto por accidentes automovilísticos) o pura y simple pérdida de patrimonio (consumo de recursos naturales no renovables). Los componentes del GPI, consideran las siguientes 22 variables:

CAPITAL NATURAL

1. Suelos y agricultura 2. Bosques 3. Pesquerías y medio ambiente marino 4. Energía

CAPITAL SOCIAL

1. Salud de la población 2. Éxito educativo 3. Costes de los delitos 4. Índice de libertad humana


[La gran contradicción fundamental de la medición del crecimiento de la economía capitalista] 1. Se trata del Crecimiento Contable versus Crecimiento Material: La noción de crecimiento económico es ambigua. Lo fundamental es distinguir entre crecimiento del PIB o PNB (asumido como crecimiento contable de la economía) y crecimiento material de la economía (entendido como crecimiento del flujo metabólico, es decir, de los flujos de materiales y energía que usa y atraviesa el sistema productivo para producir bienes y servicios útiles, generando también indeseables subproductos, contaminación y pérdida de calidad ambiental). Es un hecho importante, y se puede constatar fácilmente, que el crecimiento contable de la economía (medido por magnitudes como el PIB o el PNB) no está asociado necesariamente con ningún crecimiento del desarrollo humano o la calidad de vida. Asi mismo, desde el punto de vista del crecimiento material de la economía, podemos ya afirmar que, en la actual situación de crisis del capitalismo global y financiarizador e inicio del proceso de colapso de la civilización industrial, hay declives y cenit del flujo energético y de materiales, lo que hace inviable el crecimiento ilimitado e indefinido del crecimiento económico.

Por tanto, sin la detención del crecimiento material de la economía a escala global, no podemos hablar en serio de sostenibilidad. La expansión económica no puede proseguir indefinidamente dentro de una biosfera finita. Frenar el crecimiento no implica vivir peor; lo decisisvo es la calidad de los bienes y servicios finales y no la cantidad de energía y materiales consumidos. 2. Por tanto, el Objetivo no puede ser Crecer por Crecer: El PIB o PNB miden la cantidad de actividad económica mercantilizada en u n determinado país; actividad que es siempre productivo-destructiva. Lo que necesitaríamos medir es más bien la calidad del desarrollo, discriminando entre actividad realmente productiva y actividad destructiva; justamente a ello están orientados los índices sintéticos como el IBES o el GPI. Y es que el objetivo último de las políticas públicas no puede ser el crecimiento económico per se; éste debe ser instrumental respecto al logro de objetivos como el desarrollo humano o la calidad de vida. La cuestión central, por tanto, es garantizar que no exista desacoplamiento entre crecimiento económico y calidad de vida.

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Alfredo Pezo P.


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