Skip to main content

Unidad Numero 09, mayo 2009

Page 1

Publicación de la Comisión Ejecutiva Nacional del Partido Popular Socialista de México, Año 1, Número 9, Mayo de 2009, 5.00

La crisis ecológica y la defensa

de nuestros recursos naturales Cuauhtémoc Amezcua Dromundo*

1.La crisis ecológica, parte medular de la crisis del sistema capitalista mundial

E

l modo capitalista de producción es sabido que conlleva en su naturaleza la explotación de unos hombres y mujeres por otros y que siendo esto parte de su esencia, no puede dejar de practicarlo, antes por el contrario, con el tiempo va agudizando su carácter profundamente injusto. Por eso, edificar un sistema de vida justo, en que los humanos nos veamos como hermanos, sí es posible, pero sólo si somos capaces de sepultar al sistema capitalista y sustituirlo por uno superior, el sistema socialista. Sin embargo, el sistema capitalista no reduce su carácter injusto al aspecto ya señalado; no sólo genera un antagonismo

entre unos hombres y mujeres –los explotadores- y otros, los explotados. Es un sistema primitivo e irracional que conlleva muchos otros aspectos inacep-

tables, entre otros, la destrucción del medio ambiente en todos sus aspectos: aire, agua, tierra, bosques, mares y océanos, en fin, el sistema capitalis-

ta destruye al planeta Tierra y acaba con las condiciones indispensables para el sostenimiento de la vida humana. Las emisiones de carbono se han cuadriplicado desde 1950, en 2003 rebasaron los 6.8 millones de toneladas. El incremento de estas emisiones es causante de un aumento de 0.8 grados centígrados de temperatura en el último siglo, y se espera que ésta se incremente entre 1.4 y 5.8 grados centígrados para el año 2100. De continuar estas emisiones, aumentará la variabilidad climática que ya está causando grandes daños a la humanidad[i]. La voracidad de las empresas transnacionales es el factor principal del daño al medio ambiente, porque practica una explotación depredadora que lleva al agotamiento de los bosques, el agua, la tierra, los minerales sigue en la página 2

Que la crisis la paguen quienes la propiciaron Juan Campos

Cada vez que las finanzas públicas se debilitan, por las más diversas causas —ahora se trata de la disminución de los ingresos petroleros y de la baja recaudación ocasionada por la crisis económica y la epidemia de la influenza— se levantan las voces de los testaferros de los organismos financieros del imperialismo yanqui: el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), que urgen a que en México se establezca la reforma fiscal definitiva. sigue en la página 3


le que en Venezuela, en Ecuador y en Brasil, y desde luego en Cuba revolucionaria. En la disyuntiva de que nuestros recursos naturales sean explotados por capitales privados –sobre todo extranjeros-, o por la nación para beneficio social, es donde se concreta más claramente el problema de nuestra dependencia económica y política o nuestra independencia plena; el que seamos neocolonias de los países imperialistas, disfrazadas de países independientes sólo por el hecho de que el imperialismo moderno no necesita ejércitos de ocupación ni virreyes, desde el punto de vista formal, porque para eso cuenta con las burguesías proimperialistas que les sirven como administradoras al servicio del propio imperialismo.

Viene de la página 1

y otros; porque esas empresas, en su afán de lucro sin límites, no invierten en mejorar la tecnología para preservar los recursos naturales; porque usan su poder económico y político que también es transnacional para impedir que se establezca un control eficiente de la contaminación y del uso de la energía, e impiden se modifiquen los patrones de consumo derrochadores de las naciones desarrolladas. La globalización neoliberal se vincula estrechamente con la creciente degradación ecológica mundial, porque esta globalización no es otra cosa que la agudización de las características del sistema capitalista mundial en la época del imperialismo, ya develadas por Lenin hace casi un siglo. Por eso, en las últimas tres décadas los ecosistemas en su conjunto se han deteriorado más que en épocas anteriores, desde los bosques hasta las costas, y se ha alterado el planeta de manera más rápida e intensiva que en cualquier otro período comparable de la historia. 2.El capital transnacional se apodera de nuestros recursos naturales, los

saquea y los destruye. En el caso de México y en general, América Latina, los capitales extranjeros se lanzaron desde un principio sobre las riquezas mineras de nuestra región y, poco después, el petróleo. Y así han ido extendiendo sus apetitos hacia otros recursos en la misma medida en que éstos se van convirtiendo en nuevas fuentes de lucro: el gas, el uranio, los minerales que se van develando necesarios para la tecnología militar y espacial moderna, hasta llegar, en nuestros días, al agua, el oxígeno y la biodiversidad. La naturaleza de rapiña del capital transnacional y los apetitos de las potencias imperialistas por apropiarse de estos recursos, sobre todo Estados Unidos, están en el trasfondo del Plan Colombia, el Plan Puebla Panamá y la Iniciativa Mérida, como bien se ha denunciado. Por eso, tampoco es casual que las luchas emancipadoras de nuestros pueblos están y han estado vinculadas, desde siempre, a la lucha por defender y recuperar nuestros recursos naturales, lo mismo en México que en Bolivia, en Chi-

3. La fórmula económica y la fórmula política de nuestra liberación nacional. Por eso, la fórmula económica para lograr liberación nacional de los países como el nuestro se expresa en tres palabras: NACIONALIZAR ES DESCOLONIZAR[ii]. Así nos lo enseña la experiencia de las gestas liberadoras, lo mismo la concretada por Lázaro Cárdenas en México, en 1938[iii]; que la realizada por la Revolución Cubana el 6 de agosto de 1960[iv]; lo mismo la lograda por Salvador Allende en Chile, el 11 de julio de 1971[v], que las contemporáneas, de Hugo Chávez, al rescatar PDVSA[vi], y de Evo Morales, del 1º de mayo de 2006[vii]. Todo gobierno, que no rescate para su nación sus principales recursos naturales y sus industrias fundamentales, en modo alguno puede reclamar el título de gobierno patriótico, puesto que no actúa al servicio de la Patria; ni democrático, puesto que no actúa al servicio de la mayoría, que siempre lo es el pueblo; tampoco progresista, porque sin esa palanca en manos de la nación, ningún país puede progresar ni siquiera dejar de ser una colonia moderna –una

neocolonia- del imperialismo. La fórmula política para lograr la liberación nacional de los países como el nuestro, se expresa en la construcción de un frente en el que participen todas las fuerzas interesadas en alcanzar ese objetivo, sin sectarismos ni autosuficiencias, pero de igual modo, sin ingenuidades. Porque actuar de manera sectaria consiste en excluir del frente unido a una varias fuerzas que compartan el objetivo de la plena independencia respecto del imperialismo, con el pretexto que sea. Pero actuar de manera ingenua consiste en llamar como aliados a grupos, individuos o corrientes que tienen otros objetivos, buenos o malos, los que sean, pero que no tienen el interés de luchar contra el imperialismo. Construir un frente amplio, antiimperialista, en el que estén todas las corrientes grupos y organizaciones populares que estén dispuestas a liberar a México, esa es la tarea del momento. Éste sería el instrumento capaz de cambiar la correlación de fuerzas, para echar del poder a la burguesía subordinada al imperialismo, de la cual Felipe Calderón, Vicente Fox, Ernesto Zedillo y Carlos Salinas de Gortari no han sido otra cosa que sus gerentes de turno, empleados de altísimos sueldos y corrupción solapada, siervos del capital financiero y corporativo internacional, que han ostentado de manera indebida el título, que debería ser respetable y algún día lo volverá a ser, de “presidentes de México”, éstos lo han sido entre comillas.[viii] Este frente, precisamente por serlo, no requiere de una estructura –que le estorbaríasino de una amplia articulación que facilite la coordinación de los diversos, respetando su autonomía, y en la que quepan todos los damnificados por el neoliberalismo. El frente no puede ser una organización centralizada, jerárquica, vertical ni rígida, porque se aislaría. Tampoco puede ser hori-


Por la liberación nacional y el socialismo zontal en grado de laxitud. Debe contar con mecanismos que articulen a los diversos componentes que –en mayor o menor grado- participan dentro del movimiento, en toda su variedad, y a muchos otros que en el fragor de la batalla se irían incorporando. Los mecanismos de articulación deben ser ágiles y eficaces; deben recoger las experiencias de la organización regional, que en algunas partes ha sido exitosa –incluso muy exitosa- y en otras no; deben tomar lo positivo y buscar cómo superar los obstáculos. Debe contar con un mecanismo que establezca varios niveles de articulación: entre los partidos de la izquierda comunista y otras organizaciones que tengan presencia nacional; entre las articulaciones de carácter nacional y las de tipo regional; etcétera. Porque una cosa es clara: en tanto no exista la fuerza política y social capaz de tomar el poder, desplazando a la burguesía servil al imperialismo, defender nuestros recursos naturales será imposible. Esta clase social, lacayuna, los seguirá entregando sin que nada ni nadie pueda impedirlo. Ciudad de México, a 21 de mayo de 2009. * Presidente del Partido Popular Socialista de México. [i] Datos del Informe Político al XX Congreso del Partido Popular Socialista de México. [ii] Esta fórmula constituye uno de los aportes del pensador marxista y dirigente obrero revolucionario Vicente Lombardo Toledano. [iii] La expropiación del petróleo en México fue decretada por el Presidente Lázaro Cárdenas el 18 de marzo de 1938, luego de un largo y complejo enfrentamiento entre las empresas petroleras transnacionales y el conjunto de las fuerzas patrióticas, conflicto en el que fue la clase obrera organizada sindicalmente la que jugó el papel principal, lo mismo en la estrategia que en la táctica de lucha, hasta alcanzar el objetivo de rescatar esa riqueza nacional. Desde luego que el sindicalismo de la época no tenía nada que ver con el de nuestro tiempo, dominado por el caciquismo, la corrupción más asquerosa y el entreguismo más abyecto. [iv] El 6 de agosto de 1960, Fidel Castro, dio uno de los pasos más significativos y trascendentes de la Revolución Cubana, cuando, en un acto multitudinario en el Estadio Latinoamericano, anunció la nacionalización de 26 poderosas empresas norteamericanas, como azucareras, telefónicas, eléctricas y petroleras; Cuba tomó, desde entonces, para sí, sus principales riquezas. [v] “Hoy es el día de la dignidad nacional y de la solidaridad. Es el día de la dignidad, porque Chile rompe con el pasado; se yergue con fe de futuro y empieza el camino definitivo de su independencia económica, que significa su plena independencia política.” Así empezó el gran revolucionario Salvador Allende su discurso del 11 de julio de 1971, anunciando la promulgación de la Ley de Nacionalización de la Gran Minería del Cobre. [vi] La industria petrolera de Venezuela ya había sido nacionalizada antes, desde el punto de vista formal, pero en los hechos su explotación fue restituida a intereses privados, hasta que el presidente Hugo Chávez la rescató y la puso, como debe ser una verdadera nacionalización, al servicio de los intereses de la nación y del pueblo. [vii] El1o de mayo de 2006, Evo Morales decretó la nacionalización definitiva los recursos hidrocarburíferos de Bolivia, mientras que un contingente militar fue desplegado en algunas instalaciones petroleras y gasolineras, cumpliendo así uno de los anhelos del pueblo y alcanzando uno de los requisitos para liberar al país respecto del imperialismo. [viii] Mencionar a éstos cinco no excluye a otros más, sátrapas, antidemocráticos y traidores, que han abundado, desde Santanna y Miramón, hasta Huerta y Miguel Alemán, entre muchos más. Sin embargo, éstos, más Miguel de la Madrid, son los de la era de la globalización neoliberal, los que constituyen el prototipo del entreguismo en esta época, del imperialismo exacerbado.

Lo que no se debe olvidar, es que la actual situación que vive el país se debe a la complicidad de los últimos cinco gobiernos con el imperialismo, ellos son los responsables, junto con sus cómplices del sector empresarial que se benefician de las políticas neoliberales, y lo justo es que sean ellos quienes paguen el costo de la crisis y sus consecuencias. Viene de la página 1

El calificativo de “definitiva” no es más que un eufemismo —de los muchos que utilizan­­­­— para ocultar sus verdaderas intenciones: quieren cargar el peso de la crisis, de nueva cuenta, sobre las espaldas del pueblo trabajador. Los personeros del capital financiero internacional —como el ex presidente Zedillo— que cobra como integrante del consejo ejecutivo de algunas empresas estadounidenses, como Union Pacific, dueña de los ferrocarriles mexicanos privatizados durante su mandato: “pidió a las fuerzas políticas avanzar en las reformas fiscal y laboral que den certeza jurídica, solidez financiera y combatan la informalidad”. De nueva cuenta, con insinuaciones, el ex presidente dijo que hay que gravar alimentos y medicinas; que hay que ampliar la base de contribuyentes, incorporando a los que se encuentran en la economía informal; pero nunca, ni por equivocación, se atrevió a plantear la necesidad de que se grave más a los que acumulan enormes ganancias: las empresas transnacionales y los negocios de la oligarquía mexicana. La propuesta del ex presidente, de gravar el consumo popular, de inmediato tuvo eco: desde luego, en el zedillista gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz; en el sector empresarial, particularmente en su organismo cúpula, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex); en la Secretaría de Hacienda; en el presidente Calderón, y en el presidente del INEGI, Eduardo Sojo, quienes coincidieron en la posibilidad de aplicar esa medida que de aprobarse castigaría aún más la tan golpeada economía popular. Lo que no se debe olvidar, es que la actual situación que vive el país se debe a la complicidad de los últimos cinco gobiernos con el imperialismo, ellos son los responsables, junto con sus cómplices del sector empresarial que se benefician de las políticas neoliberales, y lo justo es que sean ellos quienes paguen el costo de la crisis y sus consecuencias.

Tan responsable es De la Madrid, que fue instrumento y cómplice de Salinas desde su mandato —ahora quiso deslindarse y sólo hizo el ridículo—; que Salinas y familia, vinculados al narcotráfico —como todo mundo sabía desde antes de que lo denunciara su antecesor—; que Zedillo que cobra en empresas monopólicas extranjeras y que defiende sus intereses —como hacía cuando era presidente—; de Fox quien ya tiene el título que se merece: el de “doctor honoris-coca” de una universidad “patito” gringa, y de felipillo que insiste en hablar de un mundo y de unas perspectivas que no existen. Pareciera como si fuera un personaje de cuento infantil, aquel medio lerdo del cuento de Blanca Nieves —Tontín creo se llamaba el personaje. Pero para que se vea que la atadura de nuestro país a la economía estadounidense que tanto nos afecta no es un invento de quienes queremos la independencia económica de México, qué mejor que la voz autorizada de un neoliberal panista, como el director de INEGI, para decirnos que la recuperación de México será ‘más complicada’ y ‘costará más trabajo’ que en las crisis de 1982 y 1995, porque, a diferencia de esos años, la actividad económica de Estados Unidos, de la cual “dependen nuestras exportaciones”, está contrayéndose. Lo deplorable es que las voces en contra de esas posturas neoliberales, en los medios de comunicación, hasta ahora hayan sido pocas: la Asociación Latinoamericana de Micro, Pequeños y Medianos Empresarios (Alampyme), y algunos políticos temerosos de que los votantes les cobren la factura en las próximas elecciones. Las organizaciones sindicales, campesinas y urbano populares necesitan reiterar su rechazo a ese planteamiento antipopular que pretende que se establezcan impuestos al consumo de los trabajadores y sus familias; deben, por el contrario, exigir que se eleven los impuestos a los grandes contribuyentes para que pague más quien más gana, y que se graven las grandes transacciones especulativas que enriquecen aún más a quienes se han beneficiado de las políticas neoliberales impulsadas por el FMI y el Banco Mundial.


Anarquismo y Socialismo Vicente Lombardo Toledano*

L

a diferencia substancial entre el anarquismo y el socialismo científico es la de que el primero basa su acción en la movilización espontánea de las masas en contra del régimen capitalista, en tanto que el socialismo −el marxismo− considera que no es posible el cambio de la sociedad capitalista al régimen socialista, sin la organización política de la clase obrera, sin la creación de su partido, que ha de llegar al Poder, y desde el Poder ha de ir transformando la vieja sociedad para crear una nueva, basada en la desaparición de las clases sociales y en la propiedad colectiva de los instrumentos de la producción económica. De estos principios, tanto del anarquismo como del socialismo, se derivarían las tesis respecto del movimiento sindical, estableciendo su carácter, sus funciones y sus métodos de lucha. Marx veía en los sindicatos centros organizadores, focos de agrupamiento de las fuerzas de los obreros, asociaciones destinadas a darles su primera educación de clase. Marx fue el autor de la resolución adoptada en el Congreso de la Primera Internacional, celebrado en Ginebra en 1866, sobre “El pasado, el presente y el futuro de los sindicatos”. He aquí sus ideas principales: − El capital es poder social concentrado, mientras que

el obrero sólo dispone de su fuerza de trabajo. − Del lado del obrero, su única fuerza es su masa. Pero la fuerza de la masa se rompe por la desunión. − El fin inmediato de los sindicatos se concreta en la exigencia del día, en los medios de resistencia contra los incesantes ataques del capital; en una palabra, en la cuestión del salario y de la jornada. − Por otra parte, los sindicatos son importantes como medios para la abolición del sistema del trabajo asalariado. − Los sindicatos han atendido demasiado, con frecuencia, las luchas locales e inmediatas contra el capital. Todavía no han comprendido del todo su fuerza para atacar el sistema de esclavitud del salariado y el modo de producción actual. Se han mantenido, por lo mismo, demasiado alejados de los movimientos sociales y políticos. − Aparte de sus fines originales, los sindicatos deben aprender a actuar ahora de modo más consciente, como ejes de la organización de la clase obrera, por el interés superior de su emancipación total. Deben apoyar todo movimiento político o social que se encamine directamente a este fin.

pancias fundamentales con los bakuninistas y los partidarios de los sindicatos como fuerzas exclusivas de lucha económica. Pero a la vez señala la diferencia que existe entre los diferentes instrumentos de lucha de las masas obreras agrupadas en los sindicatos. A ese respecto hay una resolución adoptada por la Conferencia de Londres, de la Asociación Internacional de Trabajadores, reunida en sepLOS SINDICATOS Y tiembre de 1871, que constituEL PARTIDO ye uno de los capítulos clásicos Con esta afirmación últi- de la literatura política marxisma, Marx subraya sus discre- ta. Dice así:

Teniendo en cuenta que la Internacional se halla frente a una reacción desenfrenada que aplasta cínicamente todo esfuerzo emancipador de los trabajadores y pretende mantener, por medio de la fuerza bruta, la división en clases y el dominio político de las clases poseedoras; que en contra del poder colectivo de las clases poseedoras el proletariado puede actuar, como clase, solamente constituyéndose en partido político distinto, opuesto a todos los viejos partidos creados por las clases dominantes; que esta constitución


Por la liberación nacional y el socialismo

del proletariado en un partido político es indispensable para asegurar la victoria de la revolución social y de su objetivo final, la supresión de las clases; que la unificación de las fuerzas obreras, ya alcanzada por las luchas económicas, debe servir también como palanca en su lucha contra el poder político de los explotadores. La Conferencia recuerda a todos los miembros de la Internacional, que en la clase obrera militante el movimiento económico y la actividad política están ligados entre sí de manera indisoluble.

Está tesis significa que las masas trabajadoras agrupadas en uniones o sindicatos, deben organizar: − Los sindicatos, para las reivindicaciones inmediatas y para el apoyo a los movimientos políticos que tienden a la transformación del sistema capitalista. − El partido político de la clase obrera, que ha de guiar a todos los trabajadores y conducirlos hasta el Poder en substitución de la burguesía y, − La alianza de todos los trabajadores en agrupaciones internacionales para facilitar,

mediante la solidaridad proletaria, el logro de sus propósitos. La tesis tiene una gran trascendencia porque plantea el problema de fijar con claridad las relaciones entre las luchas económicas y políticas, es decir, entre los sindicatos y el partido de la clase obrera. Marx insistió siempre en la supremacía de la política sobre la economía, es decir en la dirección política de la clase obrera como fundamental, para conducir las luchas concretas económicas de los trabajadores organizados en am-

plios frentes de masas. Habiendo establecido la doctrina de que el factor económico es el determinante en la vida de la sociedad humana, precisa la tarea de clase de los sindicatos por sus reivindicaciones; pero afirma también que el partido político del proletariado debe determinar las tareas económicas y dirigir la organización sindical. Bakunin se colocaba en una posición contraria. En su folleto denominado La política de la Internacional, escribe: La emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos... pero la mayoría de los obreros son ignorantes. Por tanto, no les queda otro camino que el de la emancipación por la práctica. En consecuencia, la Internacional atribuirá a la agitación obrera en todos los países un carácter exclusivamente económico, proponiéndose como fin disminuir la jornada de trabajo y aumentar el salario; como medios, la asociación de las masas obreras y la organización de las cajas de resistencia. Bakunin no comprendía que los sindicatos deben y pueden ser centros de organización de las masas, que preparan a las masas para la lucha por la dictadura del proletariado. Aunque habló mucho de la lucha económica, consideraba los sindicatos como agrupaciones de individuos impreparados. Por eso tenía la idea de que la masa necesitaba un héroe qué la condujera en su rebelión espontánea (Subrayado por VLT). La diferencia substancial entre ambas doctrinas, consiste en que Marx confiaba en las masas, en la clase obrera y en su organización, en tanto que Bakunin aceptaba sólo el movimiento de las masas sin organización y sin dirección política que lo condujera tanto a las victorias concretas de carácter económico, cuanto a las de trascendencia de tipo histórico. *Tomado de: Teoría y Práctica del Movimiento Sindical Mexicano. Ediciones del partido Popular Socialista de México.


José Santos Cervantes

C

arlos Marx decía “del lado del obrero su única fuerza es su masa; pero la fuerza de la masa se rompe por la desunión”, afirmaba algo que parece muy simple pero que es de la mayor complejidad y trascendencia. Por eso la consigna fundamental para todos los trabajadores sigue siendo, desde hace más de 150 años, la consigna con la cual termina el Manifiesto: “Trabajadores de todo el mundo, uníos”. Indudablemente que nadie pone en duda la dificultad para que el movimiento social revolucionario en nuestro país alcance la unidad, puesto que son infinidad de factores los que influyen para lograrla y son más los que facilitan la división. Sin embargo, la primera condición de la eficacia de las agrupaciones sindica¬les es su independencia. Su independencia de clase, porque sus integrantes, con sus ideas, sus creencias y su militancia política personales, forman una sola clase social: la clase trabajadora, y ésta tiene intereses distintos a la clase de los patrones que constituyen la burguesía, ya se trate de la burguesía que detenta el poder o de la que actúa fuera del gobierno, asimismo respecto de los partidos políticos, porque las organizaciones sindicales nunca deben ser un apéndice de estos. La independencia de la clase trabajadora y el ca¬rácter de frente único de sus sindicatos, no suponen, sin embargo, que carezcan de un programa, de obje¬tivos inmediatos y de metas futuras, y de una teoría acerca del desarrollo de su país y de los anhelos que persigue el género humano. Tampoco que carezcan de una línea estratégica y táctica para alcanzar sus propósitos. En este sentido, el movimiento sindical en nuestro país se divide en varias corrientes de opinión. a) La corriente sindical que sólo se preocupa por mejorar el nivel de vida de la clase trabajadora sin importarle su futuro, se le ubica en campo del economismo. b) La co¬rriente que está de acuerdo en el mantenimiento del régimen de la propiedad privada de los medios de

producción, tratando de obtener de la burguesía los mayores beneficios. Es la corriente de la colabora¬ción de las clases sociales. c) Otra más es la corriente que acepta la transformación del régimen capitalista paulatinamente confiando en que por sus contradic¬ciones internas llegará un día en que la clase obrera tendrá el poder sin grandes esfuerzos. Es la corriente llamada reformista. d) Por último, la que estima que el sistema capitalista de producción debe ser sustituido por el sistema socialista, y para ello hay que crear las condiciones objetivas y subjetivas en el seno de cada país para llegar al socialismo, aprovechando la coyuntura histórica favorable para ese propósito. Esa es la corriente revolucionaria. Consideradas así las diversas corrientes de opinión en que se divide el movimiento sindical, sólo hay, de hecho,

dentro del movimiento social contra el neoliberalismo y el imperialismo, dos corrientes: la reformista y la revolucionaria. Porque las otras: la del economismo y la de la colaboración de clases sociales, no se propo¬nen reemplazar al régimen capitalista por el sistema socialista de la vida social. Dentro del movimiento social en nuestro país, en la etapa actual, la primera es la que aun tiene el peso mayor y la segunda se está abriendo paso rápidamente sin que ignoremos todos los obstáculos que enfrenta para lograr la hegemonía, la unidad entre estas, como es lógico a veces se logra y en otras es imposible. Sin embargo, como prueba de su independencia ninguna de estas corrientes sindicales estuvo presente en la firma del pacto con el gobierno derechista y proimperialista de Calderón y las cúpulas empresariales, llevada a cabo el viernes 23 de mayo del año en curso, en la residencia de Los Pinos.


Por la liberación nacional y el socialismo ¿Quiénes firmaron el “Pacto”? pues ni más ni menos que la corriente colaboracionista que se adueño de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), después de que -su fundador- Vicente Lombardo Toledano fue expulsado; los dirigentes que se adueñaron de los restos que quedaron de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM) después de que Lombardo Toledano creó la CROM “Depurada”; y los de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos de México (CROM), resultado en su momento del desprendimiento de algunas de las organizaciones de las dos anteriores, y el dirigente del llamado Congreso del Trabajo, que agrupa a todas las anteriores, es decir, el colaboracionismo y servilismo más abyecto del sindicalismo en México. Veamos: Joaquín Gamboa Pascoe líder de la CTM recomendó que para mejorar la productividad se debe poner fin a las adicciones, pues según él, en los centros de trabajo “no falta el lugarcito donde la gente puede ir a comprar no la cocaína, sino el éxtasis y una serie de venenos que le hacen a él (al trabajador) un inepto para llegar a esas funciones de la productividad”. En la práctica, se asumió como iniciador de una nueva relación laboral que en vez de las “querellas sindicales” promueve el diálogo y evita el cierre de las empresas, ya que las que cierran “no vuelven a abrir”. Al final de su discurso recibió un fuerte abrazo del Presidente (La Jornada 23/05/09). Víctor Flores presidente del Congreso del Trabajo recomendó la flexibilidad laboral para evitar que se repita una crisis similar a la de Argentina. “Tenemos que ayudarnos; los líderes tenemos que ser conscientes con los empresarios. Si hay que dividir el salario, tenemos que hacerlo, pero no hacer que a los trabajadores se les despida, sino buscar esquemas (Ibid).” Por parte de la cúpula patronal “se sirvió con la cuchara grande”, y a través de Armando Paredes llamó a cerrar filas para reanimar la economía y demandó “la aprobación de las reformas más urgentes: laboral, educativa, de telecomunicaciones y una complementaria fiscal y energética, así como leyes secundarias en materia de justicia penal” (Ibid). ¡Casi nada! Frente esta embestida reaccionaria, las fuerzas políticas más avanzadas dentro del movimiento social en nuestro país, tienen que trabajar para que las corrientes sindicales (reformista y revolucionaria) mantengan la unidad y juntos podamos enfrentarla exitosamente. No queda otro camino.

El nombre que los compañeros de la “Otra Campaña”, han puesto al foro que realizarán en El Tajín, Veracruz, “Váyanse o los sacamos”, viene muy a tono con los tiempos actuales. Y es que no hay más: tenemos que sacar a la burguesía neoliberal y pro yanqui que nos gobierna si queremos resolver de fondo los ancestrales problemas de nuestro pueblo. Adrian García

P

ero porque somos revolucionarios no podemos decir que vamos esperar a que ellos “se vayan” esto no va a ocurrir nunca, los tenemos que sacar y tampoco vamos a mediatizar la lucha popular a través de la gestión de los llamados proyectos “productivos” o de obras que, si bien son necesarias en las comunidades y colonias, cuando se tramitan sin la claridad ideológica respecto a la causa estructural que los genera, nulifican la capacidad combativa de las masas. Y es que para donde quiera que usted mire, en el terreno de los partidos políticos electoreros, no hay de donde escoger. Veamos: ¿Votamos por los candidatos del PRD de Jesús Ortega, quien se ha destacado por su actitud negociadora con el gobierno neoliberal? ¿Por esos candidatos que, en el caso de Oaxaca, están al servicio del asesino neoliberal de Ulises Ruiz Ortiz? ¿Votaremos por ellos que aprobaron y aplaudieron el ingreso de las fuerzas represivas para golpear al pueblo oaxaqueño? ¿Lo haremos por los del PRI, neoliberales y pro imperialistas, igual que el PAN y todos los demás? ¿Por esos candidatos que ya no asumen las posturas nacionalistas que hasta antes de 1980, aunque sea de manera tibia asumían, aún y cuando lo hacían en defensa de los intereses nacionales de ese sector de la burguesía burocrática que detentaba el poder? ¿Por esos que están aliados con el narco? ¿Por los mismos que realizan una “lucha de lavadero” con el PAN, pero que “en lo oscurito” se ponen de acuerdo para arreglar la llamada “alternancia en el poder? ¿Por los responsables de la privatización de la mayoría de empresas que estaban en poder del Estado? O, tal vez; ¿ Por los del PAN? ¿ Por esos que nacieron como partido en el Banco de Londres y México, con el único propósito de derrotar la lucha por la independencia nacional, ejercicio real del principio soberano de que es el pueblo a quien le corresponde gobernar y de mejorar las condiciones de vida de la población, marcado por el

proceso revolucionario de nuestro pueblo? ¿Por esos que, como dijo el candidato a gobernador por el Estado de Nuevo Leòn, Fernando Elizondo Barragán, en alusiòn al narcotráfico: es mejor negociar con ellos, decirles, mira, yo te dejo operar, pero tú no te metas conmigo (Entrevista pasada en Cable Visión y publicada en la página youtube, misma que fue retirada por indicaciones del gobernador de Nuevo Leòn)? ¿Por los que sirven de títeres al imperialismo norteamericano? ¿Por los que impusieron un “Presidente” irresponsable que dejo morir a muchos compatriotas, contaminados por el virus de la influenza humana, por no ejecutar el “Plan nacional para la preparación y respuesta ante una pandemia de influenza”, aprobado desde el 2006? ¿El mismo que es responsable de que, por su respuesta tardìa, “…existen personas sanas que portan el virus (de la influenza humana)… esta gente podrìa esparcir el virus sin control…” (revista “ Proceso”, num. 1696. 3 de mayo de 2009. p. 17) De los demàs partidos, ni se diga. Son los mismos y no vale la pena mencionarlos. Por eso a ésta mafia política al servicio de la burguesía proimperialista le decimos: ¡Más temprano que tarde los vamos a sacar y echarlos al basurero de la historia! sindicalismorevolucionario@yahoo.es


LEONARDO CARREÓN M.

El Globo Blanco Con guión de Abbas Kiarostami, El Globo Blanco (1995) es la excelente ópera prima de Jafar Panahi. Es un film sobre la fuerza del deseo, y demuestra la tesis que postula que nadie goza con lo que tiene, ya que lo mejor es lo que no se tiene.

E

n el día de año nuevo, 21 de Marzo, primer día de la primavera en Irán, madre e hija recorren las calles del barrio, se pierden, se reencuentran, apresurándose con los preparativos para que su casa tenga todos los elementos que manda la tradición. Entre ellos, una pecera con un pez, para la cual la niña quiere un animalito hermoso que ha visto en el mercado, pues no le bastan los peces que tienen en la fuente de su patio. Rasieh, una niña de ocho años, inquieta y con muchos deseos, convence a la madre y a su hermano para lograr su objetivo. Con el billete que le ha dado su madre, Rasieh sale a las calles, en un viaje que la introduce en el mundo de los adultos. La niña es temeraria: desobedece la prohibición materna y se acerca a los encantadores de serpientes, que le hacen pasar la primera prueba, corre y pierde su dinero, se le cae a una alcantarilla, llega tarde a la tienda y entre esta dificultad y otros desafíos, el dolor, el pedido de ayuda, la colaboración de su hermano Alí y la búsqueda del billete Rasieh al final podrá hacer realidad la mayor ilusión de su vida. Este film sobre niños que recorren –y corren - las calles de Teherán, Está narrado desde el punto de vista de la pequeña, cuya expresividad y tesón hacen que su esfuerzo sea también el nuestro.

Permanentemente se transmite el suspenso, la sensación de peligro y aventura; se siente el temor a los mayores, al padre autoritario e invisible, la dificultad por recuperar el dinero, su urgencia por volver a casa con lo que tanto desea: su pecera con un pez precioso. En un sistema donde no está permitido hacer cine acerca de política, sexo y violencia, los iraníes han perfeccionado la manera de hacer cine con un contenido más apegado a la realidad con historias que resaltan valores de integración, cultura y tradiciones; en una región que durante mucho tiempo ha padecido de innumerables conflictos bélicos, este tipo de películas, contrastan enormemente con las imágenes que tenemos de un pueblo víctima de las guerras. Dirigida por Jafir Panahi y con las actuaciones de Aida Mohammadchani (Rasieh) Mohsen Kalifi Alí). Premiada en Cannes con el Premio Cámara de Oro en 1995, esta cinta de origen iraní se ha transmitido en algunas ocasiones en Once TV. Una buena película para pasar 90 minutos conociendo las costumbres de otras civilizaciones, apreciar un cine no holliwodense, y un país que convive con la amenaza de guerra, la religión y los grandes capitales de occidente. odranoel_2303@hotmail.com


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Unidad Numero 09, mayo 2009 by Unidad Web - Issuu