Diciembre 2012 Año LXIII • Núm. 756 Ejemplar gratuito
Publicación de Misioneros de Guadalupe
La devoción a la Virgen María en Japón
La celebración del nacimiento de Cristo en ambientes de Misión
PapaBenedict o xvi La Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros (Jn 1, 14)
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usto hoy, Cristo viene de nuevo “entre los suyos” y a quienes lo acogen les da “poder para ser hijos de Dios”; es decir, les ofrece la oportunidad de ver la gloria divina y de compartir la alegría del Amor, que en Belén se ha hecho carne por nosotros. Hoy, también hoy, “nuestro Salvador ha nacido en el mundo”, porque sabe que lo necesitamos. A pesar de tantas formas de progreso, el ser humano es el mismo de siempre: una libertad tensa entre bien y mal, entre vida y muerte. Benedicto xvi Mensaje Urbi et Orbi, Navidad 2006 25 de diciembre de 2006
Intenciones
del Santo Padre Benedicto
xvi
para 2012
P. Sergio César Espinosa González, mg
General: Por los migrantes Que los migrantes sean acogidos en cualquier parte del mundo con generosidad y amor auténtico, especialmente por las comunidades cristianas. Si en toda la historia de la humanidad ha habido un número considerable de migraciones, en los siglos recientes el fenómeno se ha incrementado de manera alarmante. Las razones son muchas: económicas, políticas, religiosas, etcétera. Casi nadie deja su tierra por gusto, pues a donde se vaya se cargará con la nostalgia de lo que se dejó atrás. Podemos entenderlo porque lo vemos constantemente, pero aún hay mucha insensibilidad hacia las necesidades de los migrantes. Ellos suelen ser víctimas de abusos por parte de quienes los saben débiles e indefensos. Por eso, oramos para que los migrantes sean acogidos con generosidad y amor, como hubiéramos recibido a José y María en su viaje a Belén.
Misionera: Por la humanidad Que Cristo se revele a toda la humanidad con la luz que emana de Belén y se refleja en el rostro de la Iglesia. Terminamos este año con la intención de orar por toda la humanidad. Su Santidad Benedicto xvi nos invita a ensanchar nuestra mirada y volverla hacia todas las direcciones de la tierra, para observar a nuestros hermanos de pueblos y culturas diversos y apreciar cuánta riqueza hay en la diversidad. Humanidad es una sola palabra, pero encierra a más de siete mil millones de seres humanos. Queremos que la luz de Cristo llegue a cada uno de ellos, que les haga sentir el amor infinito del Padre, la solidaridad irrestricta del Hijo y el don maravilloso del Espíritu Santo. Oremos para que la Iglesia refleje en su rostro la gracia de Dios y atraiga dulcemente a todos hasta el portal de Belén. Diciembre 2012
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Publicación de Misioneros de Guadalupe Ejemplar gratuito. Prohibida su venta Año LXIII • Núm. 756 • Diciembre 2012
DIRECTORIO Editor responsable P. Juan José Márquez Echeverría
6 María sama P. Marco Antonio Martínez Franco, mg
8 Navidad en la parroquia de San Pablo, eua P. José Navarro González, mg
Director P. Víctor Manuel Zavala Contreras Auxiliar editorial Juan José Ramírez Escarza Diseño gráfico Lourdes Reyes Esquivel
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Ilustración Daniel Baltazar Sarabia Webmaster Jorge Hugo Guerrero Luna www.revistaalmas.com.mx
Portada P. Marco Antonio Martínez F., mg, durante la Celebración Eucarística de la Navidad 2011.
Almas es editada por Editora Escalante, sa de cv, Córdoba 17, pb, local 1, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, cp 06700, México, df. Distribuida por Misioneros de Guadalupe, ar, Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Certificado de Licitud de Título Núm. 555 (Época SEP), y Certificado de Licitud de Contenido Núm. 4414. Certificado de Reserva de Derechos al uso exclusivo del Título Núm. 04-1999-050317152800-102. Impresa en Transcontinental-Reproducciones Fotomecánicas, sa de cv, Democracias 116, Col. San Miguel Amantla, Del. Azcapotzalco, cp 02700, México, df. Tel. 5354 0100. Registro Postal Publicaciones Núm. PP09-0298 autorizado por Sepomex. El Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras fue fundado en 1949 por el Episcopado Mexicano y la Pontificia Unión Misional del Clero para formar y enviar misioneros a los países no cristianos que le señale el Santo Padre. El Papa Pío xii aprobó sus Constituciones. El Primer Superior General fue Mons. Alonso M. Escalante. El Instituto es sostenido por los católicos mexicanos.
Navidad en Cuba
P. Carlos Manuel Jiménez Fernández, mg
16 Educar para la paz
P. José Sandoval Íñiguez, mg
Papa Benedicto xvi Intenciones • Editorial • Página del lector • Pastoral de la salud • Vida MG • Pastoral vocacional • Bienhechores • Sólo para niños. Club de Niños mg • Centro de Orientación Vocacional •
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Línea Misionera: 01 800 00 58 100 www.mg.org.mx
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Edit orial
Adviento y esperanza
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ste mes comienza el año litúrgico con el tiempo de Adviento, periodo en el que los cristianos nos preparamos para celebrar el nacimiento de nuestro redentor. Los creyentes estamos comprometidos a corresponder al amor de Dios y a ser sus testigos en el mundo. Precisamente, durante este mes, también celebramos dos solemnidades de María, quien siempre se mostró dispuesta a cumplir la voluntad del Señor y se ha constituido en nuestro modelo para conocer, amar y seguir a Jesús: su Inmaculada Concepción y sus apariciones en el Tepeyac. La palabra “Adviento” proviene del latín y significa “llegada”, por eso en estos días, bajo la guía de la Virgen, renovamos nuestra fe y nuestra esperanza en el Hijo de Dios, que se hizo hombre y ha llegado para estar con nosotros en cada momento de la vida; para borrar aquello que separa a la gente de distintas partes del mundo; para reconciliar a los seres humanos entre sí y con nuestro Padre; y para enseñarnos las virtudes que nos ayudarán a edificar su Reino. Aunque los tiempos actuales han generado una crisis de fe, pues el mal se manifiesta de diversas maneras día con día, el Adviento es un tiempo de esperanza. Fortalezcamos nuestro compromiso cristiano mediante la oración y las buenas obras, para que Jesús encuentre en cada uno de nosotros un corazón abierto que pueda colmar de sus dones. Este mes el P. Marco Martínez escribe acerca de la veneración a la Virgen María en la Misión de Japón. Los Padres Carlos Jiménez y José Navarro comparten la manera como se tratan de conservar las tradiciones navideñas en Cuba y en Estados Unidos, respectivamente. Y el P. José Sandoval relata una actividad realizada en favor de la educación de los niños hacia la paz. Esperamos que estos artículos promuevan el espíritu de armonía entre nuestros lectores y sus familias, y les deseamos que la Navidad los llene de alegría, serenidad y paz.
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Página del lect or
Estimados Misioneros de Guadalupe, les escribo con el corazón en la mano para informarles que mi madre Juanita H. viuda de E. falleció a los 84 años de edad. Ella tuvo una vida pobre, dedicada al servicio de los demás y puesta a prueba en muchos infortunios de los que nunca se quejó, por su gran fe en Dios. Sirvió al Señor a través de diversos grupos parroquiales, en varias colonias de Monterrey, a donde llegó de Coahuila en 1949, solamente a ver morir a mi padre, a quien le guardó fidelidad hasta el fin de sus días. Fue una perseverante Madrina de 4
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Misioneros de Guadalupe por más de 20 años. Nos enseñó a sus dos hijos a seguir el camino de la oración y de ayuda a las obras misioneras para que el nombre de Cristo sea conocido en todos los rincones de la tierra. Mi madre se fue por la profunda depresión que le causó el fallecimiento de mi hermano Mario en 2008. Mi tristeza ha sido mayor, pues además he perdido a mi hijo Juan Luis E. E. Sé que ahora acompaña a su abuelita en el cielo, desde donde estoy seguro que sigue velando por los Misioneros de Guadalupe, que también eran ahijados suyos.
Pido a los lectores de Almas que sigamos unidos fraternalmente con quienes dejan a su familia para llevar el mensaje de Cristo a tierras lejanas. Oremos y contribuyamos económicamente como lo hicieron mis seres
amados, a quienes hoy recuerdo con suma gratitud a Dios por el tiempo que me permitió gozar su compañía terrena.
Misioneros de Guadalupe, el 20 de febrero de 2011, mis nietas María Yamilet, de dos años, y Karieli, de uno, fueron encontradas por su papá, la primera mojada en una lancha y llorando, y la segunda flotando en el agua, con su carita morada e hinchada. No sabemos cómo llegaron ahí, pero al escuchar un grito desgarrador todos salimos corriendo y lo primero que vi fue a mi hijo dándole respiración a la más pequeña.
De repente, en un momento en que sentí que el sol brillaba con mucha fuerza, mi hijo gritó: “¡Está respirado!”. Me incliné para ver que la niña respiraba; era la presencia de Dios en el oxígeno que entraba a su cuerpo. De inmediato la llevamos al médico. Oramos hasta las 3:30 de la tarde y el doctor la dio de alta con la recomendación de vigilarla.
Después llegó mi esposo, que es paramédico, y trató de ayudarla con ansias y desesperación. Abracé a mi nieta mayor porque lloraba de ver a su mamá dando gritos de dolor, suplicantes a la Virgen de Guadalupe. En silencio le pedí ayuda a la Virgen de Talpa y al Señor, sobre todo cuando mi esposo nos dijo que ya no había signos de vida.
Atentamente, José Luis E. H.
Fuimos a la Basílica de la Virgen de Talpa a dar gracias. Después platicamos del amor que Dios nos tiene y pensamos en colocar imágenes de Jesús Resucitado, la Virgen de Talpa y la Virgen de Guadalupe en un pequeño monumento. La niña está bien y no tuvo secuelas. Agradecemos al Señor y a la Virgen por amarnos tanto. Rosalina P. R. Diciembre 2012
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Misión
de
Japón
María sama Padre Marco Antonio Martínez Franco, mg
El Padre Marco Antonio Martínez escribe acerca de las formas en que los japoneses han mostrado su devoción hacia la santísima Virgen María en los años más recientes.
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n el idioma japonés, para referirse a alguien, después del nombre propio se agrega otra palabra que determina la relación que se tiene con esa persona: se usa chan para hablar de un niño, kun cuando se trata de un joven o un amigo, san para cualquier adulto con el que se tiene poca relación y sama al nombrar a alguien con un grado superior. Por eso al referirse a la santísima Virgen se le llama: María sama. En los 44 años que he vivido en Japón he visto la manera en que se ha modificado la devoción hacia 6
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María en este país. Los Padres del Instituto de Misiones Extranjeras de París, grandes pioneros de la evangelización en Japón, no olvidaban incluir “la gruta de Lourdes” en todas las iglesias que construían. La Virgen vestida de blanco, con su cinto azul, era la imagen perfecta de la madre de Jesucristo y la devoción más extendida. Sin embargo, con la aparición de internet y otros adelantos de la tecnología, se han conocido diferentes advocaciones de diversas partes del mundo y ahora en las iglesias japonesas no faltan imágenes de alguna de esas advocaciones y de san José cargando al niño Jesús. Es de resaltar que, no sólo en las parroquias atendidas por Misioneros de Guadalupe, sino en muchas iglesias más, está aumentando la devoción hacia nuestra madre de Guadalupe y su mensaje. Desde hace 20 años, con la llegada de inmigrantes filipinos y latinoamericanos, los católicos japoneses han experimentado una manifestación diferente de la devoción a la santísima Virgen. Por ejemplo, en la Parroquia de Chibadera, a mi cargo, hay tres comunidades: japonesa, filipina y latinoamericana (peruanos, colombianos, etcétera). Los domingos se celebra Santa Misa en tres idiomas: a las 11 a.m. en japonés, a las 2 p.m. en inglés y a
las 5 p.m. en español. Una vez al mes se celebra una Misa internacional en los tres idiomas y nunca falta un canto a la Virgen en cualquiera de estas lenguas. Además, el mes de mayo está dedicado a venerar a la Virgen y las tres comunidades, según sus tradiciones, participan en el arreglo de su altar y en la procesión de “Mama Mary”. Otro lugar donde se percibe la devoción a la Virgen es en las escuelas, pues por lo general a la entrada hay una imagen de María sama y todos los alumnos, en su mayoría no católicos, antes de entrar, la saludan con respeto. Así mismo, en el tiempo que llevo aquí los obispos japoneses han cambiado tres veces la traducción del Ave María, para que exprese más claramente la dignidad de la madre de Jesucristo y nuestra filiación con ella. De esta oración, las palabras que más gustan a los japoneses son: “Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”. Estimados Padrinos, con estos ejemplos apreciamos algunas de las muestras de devoción a la madre de Jesús que practican los católicos japoneses.
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Los Ángeles
Navidad en la Parroquia de San Pablo, eua P. José Navarro González, mg
La Parroquia de San Pablo es atendida por tres Padres mg, reúne gente de diversos países y procura conservar las tradiciones cristianas en los festejos de Navidad.
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n la Parroquia de San Pablo, en Los Ángeles, Cal., se vive un ambiente multicultural, con gente de diversos países que convive y lucha por el famoso “sueño americano”. Desafortunadamente, el afán por conseguir trabajos con mejores salarios hace que las familias pierdan la unidad y los valores cristianos. Los papás trabajan fuera de casa, mientras los hijos “se cuidan solos” y reciben, por distintos medios, ideas que, en muchos casos, son 8
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antivalores cristianos. Las creencias se van perdiendo y, aunque asistan a Misa, los niños al crecer ven la fe más como una tradición que como una convicción y una forma de vida. La celebración de la Navidad es una prueba de ello. Si alguien le pregunta a un niño o un joven: “¿Qué es la Navidad para ti?”, la mayoría contestará: “Santa Claus, regalos, vacaciones”, y pocos dirán: “La celebración del nacimiento de Jesús, pobre y humilde, en una cueva de Belén”. Por otra parte, los villancicos han perdido su sentido religioso y las tarjetas que la gente envía a familiares y amigos hablan de buenos deseos, pero evitan todo aquello que tenga que ver con Jesús. Este truco de la mercadotecnia hace posible que personas de diferentes credos o sin fe celebren la Navidad sin compromiso alguno con Cristo. Incluso en hogares cristianos, son pocas las casas donde se ven los tradicionales nacimientos, aunque haya arbolitos de Navidad y, en algunos barrios, los vecinos compitan por adornar sus casas con tantas luces como su presupuesto les permita. Aun así, cada diciembre celebramos las posadas en los cuatro barrios en que se divide pastoralmente la parroquia. Los fieles se
reúnen con una familia anfitriona, se entona el canto y comienza la procesión por la calle hacia las casas donde se pedirá posada; entre casa y casa se reza un misterio del Rosario. Los Padres mg procuramos acompañar a los feligreses de los diferentes barrios. La última posada se celebra en el atrio parroquial y culmina con el tradicional rompimiento de piñatas. El 24 de diciembre, de 7 a 8 p.m., se lleva a cabo un concierto de villancicos (que sí hablan de Jesús) a cargo de los coros parroquiales, en las diferentes lenguas de nuestros feligreses: inglés, coreano y español. Después los tres sacerdotes mg concelebramos una Misa, que es engalanada por una procesión de niños y jóvenes de los diferentes grupos étnicos de la comunidad, que representan a peregrinos, pastores, ángeles, etcétera. La homilía se pronuncia en los tres idiomas y la celebración termina con la procesión de fieles, que se acercan a besar y venerar la imagen del Niño Dios. Así tratamos de mantener el significado original de este importante festejo. ¡Los Padres mg de esta parroquia deseamos a todos nuestros lectores y bienhechores una muy feliz Navidad y un Año Nuevo lleno de bendiciones! Diciembre 2012
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de la xvi salud PPastoral apa Benedicto
Con broche de oro Padre José Sandoval Íñiguez, mg
E De esa manera despedimos a esa mujer que, fuera como protestante o católica, siempre tuvo una gran fe en Dios.
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n un hospital donde trabajé en Corea, una voluntaria que colaboraba en la liturgia de la Eucaristía llevando a los enfermos en silla de ruedas y encargándose de una lectura y de animar los cantos, un día me dijo: “Padre, mi suegra se acaba de internar en este hospital y los médicos le dan sólo tres meses de vida. Es protestante, pero ahora quiere hacerse católica”. En la primera oportunidad que tuve, fui a platicar con la enferma. Le habían diagnosticado cáncer en el hígado. Casi todos sus hijos eran católicos, menos una hija
bautista con la que habían vivido ella y su esposo, que también se volvió protestante y obligó a su esposa para que se bautizara en esa Iglesia. Quizá por la mentalidad confucionista (según la cual el miembro supuestamente superior de la familia decide por los demás, a quienes no les queda más que obedecer), nuestra enferma no quiso contrariar a su esposo, pero vivió “envidiando” a sus hijos católicos y ansiando pertenecer a nuestra Iglesia. Cuando llegó al hospital su esposo había fallecido y ella se sentía libre para realizar su sueño de ser católica. Una monja comenzó a prepararla, lo cual se facilitó pues conocía muy bien la Biblia y a lo largo de los años había estudiado por su cuenta la doctrina católica. Incluso nos admiramos pues ya había escogido su nombre desde tiempo antes: “Soy María”, me dijo cuando la saludé por primera vez. La nuera, es decir, nuestra voluntaria, le regaló un rosario que ya nunca soltó. Debido a que la Iglesia católica reconoce el bautismo de las Iglesias protestantes sólo había que realizar una pequeña ceremonia en la que pasaría pública y oficialmente a ser miembro de nuestra Iglesia. La paciente ya no
podía estar sentada en la silla de ruedas y ese día la tuvieron que llevar en su cama al lugar de la celebración. En la Misa dominical y ante los enfermos y familiares asistentes recitó el Credo y añadió que en adelante practicaría sólo la fe católica, que creía en los siete sacramentos, que el Papa era el vicario de Cristo en la tierra y que rendiría culto de veneración a la santísima Virgen María. Con ejemplar fervor recibió la Sagrada Comunión por primera vez. Al final, con un aplauso caluroso se le dio la bienvenida a la Iglesia católica. Ella recibió la Eucaristía en su habitación sólo dos veces más. Se notaba que padecía inmensos dolores, pero cuando iba a verla me decía que se sentía bien. Con la fuerza de la fe pudo vencer aquellas tremendas dolencias. Al mes de haber llegado al hospital entregó su espíritu y en la capilla celebramos su Misa de cuerpo presente. Asistieron la hija protestante y los familiares de su esposo. Todos participaron con mucho respeto y dignidad. De esa manera despedimos a esa mujer que, fuera como protestante o católica, siempre tuvo una gran fe en Dios, a quien entregó su vida con mucha confianza, y realizó su sueño de morir en el seno de la Iglesia católica. Diciembre 2012
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Papa Benedicto
xvi
Vida mg
La Comisión de Misiones del Concilio Vaticano ii Mons. Alonso Escalante y el ahora Papa Benedicto xvi coincidieron como miembros de la Comisión de Misiones del Concilio Vaticano ii, cuyo principal aporte fue el decreto Ad Gentes.
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n 1961 el Papa Juan xxiii convocó al Concilio Vaticano ii. A lo largo de los siguientes años (1962-1965), los Padres del Concilio se reunieron en cuatro sesiones cuyo resultado es palpable en los 16 documentos que, de entonces al día de hoy, han fungido como base de la identidad y el trabajo de la Iglesia católica. Más de dos mil obispos participaron en el Concilio. Mons. Alonso Manuel Escalante y Escalante, Misionero de Maryknoll, Vicario Apostólico de Pando, cofundador del Seminario Mexicano de Misiones Extranjeras y primer Superior General de Misioneros de Guadalupe, formó parte de la comisión encargada de revisar las propuestas referentes a la actividad evangelizadora de la Iglesia. El trabajo durante el Concilio fue arduo y Mons. Escalante seguramente aportó los conocimientos adquiridos como misionero en Manchuria y en Bolivia, y su experiencia al frente de nuestro
Mons. Alonso Manuel Escalante y Joseph Ratzinger, 1965.
Instituto, que para ese entonces ya colaboraba con las Iglesias locales de Japón y Corea, y comenzaba a realizar tareas en Kenia. Al Concilio también asistieron algunos teólogos y miembros de otras confesiones cristianas, invitados por el Papa en calidad de asesores. Tal fue el caso del entonces sacerdote y teólogo Joseph Ratzinger, ahora Papa Benedicto xvi, quien del 29 de marzo al 3 de abril de 1965 coincidió con Mons. Escalante en la plenaria de la Comisión de Misiones, reunida en el Centro “Ad Gentes”, de la Sociedad del Verbo Divino, ubicado en Nemi, Italia, para la redacción del esquema del decreto Ad Gentes. A 50 años del inicio del Concilio, el Papa Benedicto xvi regresó a Nemi y mencionó que su estancia ahí representa “el mejor
recuerdo de todo el Concilio ... Estar aquí, en el verde, tener este respiro de la naturaleza y también este aire fresco, ya era en sí algo hermoso. Y además estaba la compañía de muchos grandes teólogos, con un encargo tan importante y hermoso como el de preparar un decreto sobre la Misión” (L’Osservatore romano, edición semanal en lengua española, del 14 al 20 de julio de 2012). Las palabras de Su Santidad nos muestran el ambiente de colaboración y fraternidad en el cual se desarrollaron los trabajos de la Comisión de Misiones. El esquema del decreto Ad Gentes fue aprobado por el Concilio el 7 de diciembre de 1965 y hasta el día de hoy es el documento doctrinal que rige la actividad misionera de la Iglesia.
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Misión
de
Cuba
Navidad en Cuba Padre Carlos Manuel Jiménez Fernández, mg
El Padre Carlos Jiménez comparte sus impresiones acerca del festejo de la Navidad en la Misión de Cuba.
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a Navidad en Cuba dejó de celebrarse por unos 40 años. De ahí que haya dos generaciones de cubanos que no saben casi nada de las tradiciones navideñas. Sin embargo, cuando el Papa Juan Pablo ii visitó la isla en 1998, pidió al gobierno que diera al pueblo cubano el 25 de diciembre como día de fiesta, lo cual le fue concedido. Por ello, apenas hace pocos años la fiesta de la Navidad ha comenzado a tener importancia nuevamente en Cuba. Ciertamente, por estar tan cerca del 1 de enero —el día festivo más importante en Cuba, por celebrarse el aniversario del triunfo de la revolución
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Revista Almas
cubana—, el festejo de la Navidad todavía no refleja la importancia que tiene para los cristianos. No obstante, los católicos de las dos parroquias que tuve a mi cargo, San Antonio de Padua y San Pablo Apóstol, desde hace algunos años han arreglado las iglesias con hermosos nacimientos y arbolitos de Navidad. Entre los fieles más fervorosos, además, se organizaba el intercambio de “amigo secreto”; es decir, cada uno tomaba un papelito con el nombre de otro compañero (su “amigo secreto”), a quien daba regalos o tarjetas con saludos y buenos deseos durante un mes aproximadamente. El sorteo de “amigos secretos” se hacía a finales de noviembre y el día de Navidad realizábamos una cena. Esa noche se descubría al “amigo secreto” con una dinámica en la que cada participante describía las cualidades de su amigo, de modo que no fuera necesario mencionar su nombre. Era una dinámica muy emotiva y divertida, especialmente por la sencillez con que se describían las personas. Posteriormente se entregaban los regalos. En Navidad también procuraba que los niños recibieran un pequeño regalo o algún paquetito de dulces. Algo que me gusta mucho de los niños cubanos es
que, por la sencillez de su vida, cualquier regalo los hace felices y lo celebran mucho. Conseguir dulces en la isla no es tan fácil, pero anticipadamente trataba de comprar algunos para repartirlos en Navidad. Los niños los recibían con inmensa alegría y después contaban a sus amiguitos y vecinos que les había regalado dulces extranjeros. Por eso, había ocasiones en que niños que no conocía y nunca habían ido a la Iglesia llegaban a pedirme golosinas. Algunas veces todavía tenía y se las daba, pero en ocasiones se iban muy tristes porque ya no tenía más dulces para obsequiarles. En el tiempo que estuve en Cuba todavía no asistía mucha gente a la Misa de Navidad, pero noté que poco a poco iban aprendiendo a valorar esa fecha y se entusiasmaban por celebrarla mejor. Mucho depende del sacerdote que les enseñe lo importante que es esa festividad. Espero que en pocos años las tradiciones navideñas en Cuba se desarrollen de manera que esta época del año, que en todo el mundo nos recuerda el amor de Dios, que envió al mundo a su Hijo Jesús para salvarnos, ayude a muchos cubanos a conocer a Cristo y a creer en Él.
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México
Educar para la paz Padre José Sandoval Íñiguez, mg
Reflexión acerca de la educación que reciben nuestros niños y una dinámica realizada en Yahualica, Jalisco, con la finalidad de promover la paz.
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esde los albores de la humanidad el hombre ha mostrado una inclinación —diríamos innata— a la violencia. Ya en el Edén, nos narra la Biblia, se cometió el primer fratricidio y desde entonces se han multiplicado, de manera cada vez más alarmante, los homicidios y las guerras que han dejado un saldo de millones de víctimas. Las causas: envidia, odio, orgullo, ambición, deseo de dominar a los demás, y otras pasiones desordenadas del ser humano. La realidad actual en México nos ofrece el panorama desolador de una rampante cultura de la
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Revista Almas
muerte, sin el menor respeto por la dignidad humana. Se podría decir que se mata con gusto, sin distinguir edad ni sexo, y en muchos casos a seres inocentes que no tienen nada que ver con la delincuencia organizada. Lo más desafiante es constatar que los niños, desde la más tierna edad, son “educados” para la violencia, pues, además de las noticias de lo que pasa en el país, se les bombardea con escenas de muerte y agresividad en el cine, en videos, en máquinas de juego, etcétera. Jesús, el Salvador, vino a enseñarnos a amar a todos, incluidos los enemigos; a crear la fraternidad entre todos los seres humanos, porque somos hijos de Dios, creados a su imagen y semejanza; nos enseñó a perdonarnos incondicionalmente, dando el ejemplo elocuente del perdón a sus mismos verdugos. Como testamento nos dio la tarea de construir la paz, y la familia es la primera responsable de educar para ello, a lo que se suman la escuela, la Iglesia y todas las instituciones que quieren edificar un mundo más humano. En el barrio de san Antonio, en Yahualica, Jal., se realizó una dinámica de concientización hacia la paz. A los niños que asisten al catecismo se les pidió que llevaran todos los juguetes bélicos
que tuvieran, para cambiárselos por otro tipo de juguetes, como pelotas, cochecitos, pirinolas, etcétera. La respuesta fue entusiasta y alentadora. En el día y la hora señalados fueron llegando los niños junto con sus mamás, llevando pistolas, ametralladoras, aviones y tanques de guerra de juguete. Con el fin de que mucha gente presenciara el evento, éste se realizó en la calle. Se encendió una fogata y se pidió a los niños que arrojaran ahí los juguetes bélicos. Entendieron tan bien el significado de la dinámica que, sin que nadie se los hubiera pedido, antes de echarlos al fuego, bailaban sobre los juguetes hasta romperlos, para luego lanzar al fuego los pedazos que quedaban. A los chirridos de las llamas se unieron los aplausos y los gritos de victoria. En el lugar de la fogata se levantó una nube negra de olor resinoso, signo de que la violencia quedaba vencida y que en su lugar vendría la paz. Los niños prometieron pedir a sus padres que no les volvieran a comprar juguetes bélicos. Estimados lectores de Almas, esta dinámica fue sólo un pequeño paso hacia la paz. Quiera Dios que se convierta en una gran marcha que ya no se detenga.
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Pastoral vocacional
Mi primera Navidad en Kenia Padre Ignacio Flores García, mg
Ahora que me encuentro en la patria y realizo el apostolado de la promoción vocacional, viene a mi mente el recuerdo de la primera Navidad que pasé en tierras de Misión.
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uando aún era seminarista fui enviado a la Misión de Kenia para continuar mi preparación al sacerdocio. Recuerdo que llegué a aquel país muy entusiasmado y que mi emoción se hizo mayor cuando me enviaron a una comunidad en tierra maasai. El día que llegué a la aldea era el 23 de diciembre de 2005, me instalé en una choza que me prestaron y fui atendido con mucha hospitalidad. En ese entonces apenas me comunicaba en el idioma inglés y con la ayuda de la traducción que hacía Richard, el catequista, a la lengua nativa, con los maasai.
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El día 24, muy temprano por la mañana, fuimos a visitar algunas bomas (casas) y llevamos a la gente la catequesis de ese día tan importante. Invitamos a las personas a participar en una celebración que realizaríamos por la noche y algunas otras actividades, como se hace en México. Sin embargo, nadie fue. A las ocho de la noche oscureció y sin ningún éxito me fui a recostar, porque había caminado bastante durante aquella mañana. Richard me dijo: “Descansa un rato, voy a preparar la cena”. Estando solo, en la cama de palos, me movía de un lado para otro mientras pensaba y recordaba diferentes sucesos: la experiencia durante los pocos días que tenía en la Misión, el momento en que llegué a Kenia, mi familia y las reuniones con muchos platillos para cenar, como pavo, romeros con mole, lomo asado, espagueti, etcétera. No puedo negar que en ese momento estaba melancólico y de capa caída por no tener esos alimentos ni estar cerca de aquellas personas de mi familia con quienes solía convivir en esa fecha tan especial. En algún momento el catequista me llamó. Después, en el silencio de la sabana africana y alrededor de una fogata que apenas iluminaba nuestros rostros, rezamos y dimos gracias a Dios por habernos mandado un Salvador. Mi cena fue un chapati, que es una tortilla de harina gruesa
bañada de manteca, y una tasa de té con leche de cabra. Nada más. Aquel fue el primer 24 de diciembre que pasé con mi nueva familia y mi primera cena de harina con leche. Después de platicar un rato más con Richard, al regresar a la cama de palos, me preguntaba si era ahí donde Dios me quería verdaderamente, y me quedé dormido pensando en ello. Estos recuerdos me han llegado ahora que me encuentro otra vez en medio de mi familia, con mis amigos y mis hermanos. Valoro mucho aquellos primeros momentos en Kenia, porque todo lo ocurrido fue un regalo a mi vocación y me hizo saber que, aunque estaba solo, en realidad estaba muy bien acompañado y, sobre todo, que realizaba una Misión, por pequeña que esta fuera. Ahora recuerdo ese día 24 de diciembre no como un seminarista, sino como un sacerdote misionero que está dispuesto a continuar compartiendo su amor. Dios está donde todos nosotros más lo necesitamos y cuando menos lo esperamos se hace evidente. El Señor también nos guía para dar a conocer su Palabra a quien Él quiere. El día 25 de diciembre de 2005 desperté y pude constatar que no era un sueño lo que había experimentado aquella Navidad. Estaba solo Diciembre 2012
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con el catequista, para anunciar la Palabra de Dios en África. Cuando avanzó la mañana, mientras caminábamos rumbo a otra comunidad cercana, Richard me dijo: “Es la Navidad más bonita que he tenido en mi vida como catequista. Siempre estaba solo y hoy estuvimos cinco: María, José, tú, yo y el niño Jesús”. Me di cuenta de que lo que para mí había sido una situación de tristeza para él fue motivo de alegría. Por eso le sonreí y seguimos nuestro camino por tierras africanas, anun-
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ciando a la gente la Buena Nueva, ya que después de todo esa era mi Misión. Gracias, estimados Padrinos y Madrinas, por ayudarnos a evangelizar en tierras de Misión, por sus oraciones y su constante apoyo. A los jóvenes les recuerdo que hay mucha gente que espera ver el rostros de Dios en ustedes. Los invito a seguirlo, Él los espera. ¡Anímense a vivir la Misión más de cerca!
Decálogo de la iam Décimo mandamiento Un niño misionero siempre piensa en “nosotros” Con este mandamiento recordamos que Jesús nos invita a seguir su ejemplo: pensando primero en los demás, nos enseñó que el mejor regalo que podemos darle a Dios es ofrecer nuestra vida para ayudar a nuestros hermanos, especialmente los más necesitados. Ser discípulo es estar unido en oración con Dios, estudiar y trabajar para construir un mundo en el que Jesucristo sea el centro, donde reinen la paz, la justicia, el amor y la solidaridad. Los niños misioneros piensan primero en los demás, ponen en práctica las enseñanzas de Jesucristo y están llamados a esforzarse diariamente por vencer el egoísmo natural que todos tenemos. Al ayudar con nuestras obras y nuestro ejemplo a otros niños conseguimos parecernos a Jesús. Además debemos buscar el bien del prójimo, compartir la fe con alegría y generosidad, hacer oración y realizar buenas obras para ayudar a las necesidades del mundo. Hay muchos niños que esperan de nosotros, ¡tú puedes ser misionero y llevar la luz y el amor de Dios a todos los hombres!
12 de diciembre en la Misión de Guatemala En la aldea de Guadalupe, en Guatemala, las personas son muy trabajadoras, pues desde pequeños ayudan a su familia en labores como dar de comer a los pollitos, ordeñar la vaca y preparar quesos con la leche; las niñas ayudan en la cocina a sus mamás. Una de las labores de nuestros misioneros laicos es dar a conocer la espiritualidad guadalupana y motivar a los niños a conocer y amar a la Virgen de Guadalupe. Para celebrar el 12 de diciembre se realizan varias actividades, con pocos recursos materiales. Los niños misioneros visitan casas y llevan el mensaje y la imagen de la Virgen con sus padres, realizan una representación de las apariciones de la Virgen y al terminar cantan y oran. Los niños se sienten atraídos por el amor de la Virgen de Guadalupe y son agradecidos con Dios por los beneficios que reciben. Así aprenden a ser generosos en sus juegos y sus actividades. El trabajo de los misioneros es llevar paz, esperanza y consuelo a sus vidas, con el amor de la santísima Virgen de Guadalupe.
¡Celebramos Navidad! Recorta y pega una figura del Niño Dios recién nacido en su pesebre. ¡La podrás colocar en tu nacimiento durante la Navidad!
“Venid y adoremos al Niño Dios”
Club de Niños MG
“Venid y adoremos al Niño Dios”
Indicaciones: Cortar Doblar
El Centro de Orientación Vocacional de Misioneros de Guadalupe invita a los jóvenes de México, entre 15 y 25 años de edad, a participar en el
Campamento para chavos Ciudad de México: 20 a 23 de diciembre de 2012 Guadalajara: 27 a 29 de diciembre de 2012 Informes: México Tel. (01 55) 5573 3000 vocacionesmg@hotmail.com Línea Misionera (sin costo): 01 800 00 58 100 cov
Guadalajara Tel. (01 33) 3601 0815 vocgdlmg@hotmail.com cov
¡Ven y descubre una manera diferente de ser sacerdote! www.vocacion.mg.org.mx
Agradecemos a nuestros lectores, bienhechores y amigos por el apoyo que nos han brindado durante este año para realizar la Misión que Jesucristo nos ha encomendado: llevar su Evangelio de vida a los hermanos de otros países que aún no lo conocen. Esperamos seguir contando con su colaboración para que esta familia misionera continúe creciendo. ¡Feliz Navidad! ¡Próspero Año Nuevo!
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Padre Alfonso Arceo López Misionero de Guadalupe en Cuba
Nació en la ciudad de México, en 1968. Estudió la licenciatura en Computación y posteriormente decidió ingresar, en 1995, al Seminario de Misiones. Fue ordenado sacerdote el 18 de agosto de 2007, por Mons. Óscar Roberto Domínguez Couttolenc, mg. Trabajó en la Misión de Angola de 2008 a 2010 y ha colaborado también en la pastoral universitaria de la Universidad Intercontinental (uic), de 2010 a 2012. Recientemente ha sido nombrado para llevar el Evangelio de Jesucristo a quienes no lo conocen en la Misión de Cuba. El Padre Alfonso ha mencionado que el impulso de sus padres lo ayudó a responder al llamado del Señor. Tú también puedes llevar la Buena Nueva a los países donde aún no la han escuchado. ¡Responde al llamado de tu vocación!
Ciudad de México Tlalpan Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Tel. (01 55) 5655 2691
Ciudad de México Roma Córdoba 17, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, cp 06700, México, df. Tel. (01 55) 5525 6989
Línea Misionera: 01 800 00 58 100
Guadalajara
Monterrey
Villahermosa
Madero 837, esq. Escorza, Centro, sj, cp 44100, Guadalajara, Jalisco. Tel. (01 33) 3825 2315
Habana 105, Col. Altavista, cp 64840, Monterrey, Nuevo León. Tel. (01 81) 8358 2101
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