Publicación de Misioneros de Guadalupe
Julio 2015 / Año LXVI • Núm. 787 • Ejemplar gratuito
Papa Francisco La Iglesia y la vida social
U
na auténtica fe —que nunca es cómoda e individualista— siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra [...] Si bien “el orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la política”, la Iglesia “no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia”. Todos los cristianos, también los Pastores, están llamados a preocuparse por la construcción de un mundo mejor. De eso se trata, porque el pensamiento social de la Iglesia es ante todo positivo y propositivo, orienta hacia una acción transformadora, y en ese sentido no deja de ser un signo de esperanza que brota del corazón amante de Jesucristo. Francisco Exhortación apostólica Evangelii Gaudium (núm. 183)
Intenciones P. Ignacio Flores G., mg
Universal: La responsabilidad política. Para que la responsabilidad política sea vivida a todos los niveles como una forma elevada de caridad. La Iglesia siempre ha mirado con especial atención a los laicos que desempeñan puestos de servicio dentro de la sociedad y desean manifestar su testimonio de fe y vida cristiana. Las labores de los líderes políticos no son sencillas, por lo que deben prepararse y ejercer su autoridad haciendo a un lado sus propios intereses y beneficios.
Ellos son llamados a actuar con prudencia, integridad, justicia y, sobre todo, amor por el bien de todos. Los políticos, cristianos o no, deben contar con la ayuda de la Iglesia para la concientización de los valores cristianos universales, a fin de que puedan promoverlos dentro de la sociedad y fomentar una cultura de respeto al ser humano en todos sus derechos y obligaciones.
Por la evangelización: Los pobres en América Latina. Para que, ante las desigualdades sociales, los cristianos de América Latina den testimonio de amor a los pobres y contribuyan a una sociedad más fraterna. No cabe duda de que la mirada de Dios siempre se dirige al pobre, al indigente y al olvidado de nuestras sociedades. En el contexto latinoamericano somos invitados a la solidaridad con nuestros hermanos que tienen poco, no únicamente en el aspecto físico-material, sino también en el espiritual. El azote de la miseria
y las carencias nos retan a solidarizarnos en la lucha contra las necesidades humanas. Nuestra oración hace milagros, pero el testimonio activo no solamente hace presentes dichos milagros, sino que reafirma la mirada de Dios y su benevolencia para aquellos que le buscan. Oremos y actuemos, sin importar las clases sociales, para que nadie quede excluido de lo que por derecho le toca.
Julio 2015
1
Índice
La dulce y confortadora alegría de evangelizar 8 P. Adolfo Fermín Parra G., mg
Publicación de Misioneros de Guadalupe
Ejemplar gratuito. Prohibida su venta. Año LXVI • Núm. 787 • Julio 2015
DIRECTORIO Director: P. José Navarro González, mg Codirector y edición web: Juan José Ramírez Escarza
Te llama por tu nombre 18 P. Luis Alonso Yepes C., mg
Diseño editorial y edición web: María Elizabeth Barajas Pacheco Ilustración y edición web: Ricardo Hernández Hernández Enlace administrativo y edición web: Antonia Hidalgo López
1 3 4 6 12 16 21 24
Papa Francisco Intenciones Editorial Bienhechores Pastoral vocacional Cincuenta años de evangelización en Kenia Vida mg Sólo para niños. Club de Niños mg Animación misionera
Webmaster: Jorge Hugo Guerrero Luna Sitio web: www.revistaalmas.com.mx Portada P. Javier González M., mg, en la Misión de Kenia.
www.mg.org.mx Línea Misionera: 01 800 00 58 100 Almas es editada por Editora Escalante, sa de cv, Córdoba 17, pb, local 1, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, cp 06700, México, df; editor responsable: P. José Alberto Contreras Téllez, mg. Distribuida por Misioneros de Guadalupe, ar , Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Certificado de Licitud de Título Núm. 555 (Época SEP), y Certificado de Licitud de Contenido Núm. 4414. Certificado de Reserva de Derechos al uso exclusivo del Título Núm. 04-1999-050317152800-102. Impresa en Reproducciones Fotomecánicas, sa de cv, Duraznos 1, esquina Ejido, Col. Las Peritas Tepepan, Del. Xochimilco, cp 16010, México, df. Tel. 5334 1750. Registro Postal Publicaciones Núm. PP09-0298 autorizado por Sepomex. El Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras fue fundado en 1949 por el Episcopado Mexicano y la Pontificia Unión Misional del Clero para formar y enviar misioneros a los países no cristianos que le señale el Santo Padre. El Papa Pío xii aprobó sus Constituciones. El Primer Superior General fue Mons. Alonso M. Escalante. El Instituto es sostenido por los católicos mexicanos.
Editorial
Sencillo de corazón Juan José Ramírez Escarza
En su Carta a los romanos, san Pablo exhorta a los cristianos de la siguiente manera: “El que comparte sus bienes, que dé con sencillez” (Rm 12, 8). San Pablo no únicamente nos pide que seamos generosos con el prójimo, sino que todo acto de caridad lo hagamos sin segundas intenciones, sin buscar recompensas o reconocimientos. El adjetivo “sencillo” posee diferentes connotaciones: que no tiene artificio ni composición, que carece de ostentación y adornos, una persona que obra con llaneza. Así, la sencillez a la que nos llama san Pablo se refiere a una entrega incondicional como discípulos de Cristo para brindarnos a los demás con sencillez en el corazón. Sólo así podremos ser para nuestra comunidad un signo de confianza y de buena voluntad. Un cristiano sencillo es aquel que es bueno, procura el bien común y quiere lo mejor para los demás. Además, es aquella persona que encuentra en esa actitud generosa todo el reconocimiento y la recompensa que le son necesarios, porque la misma sencillez es una muestra del amor incondicional y transparente hacia el Señor, alejado de cualquier deseo meramente personal y egoísta. La sencillez es una de las virtudes que la Iglesia nos pide practicar en diversos ámbitos de nuestras vidas, y es uno de los pilares que sostienen el trabajo misionero, pues nos ayuda a comprender a personas que tienen una cultura y una forma de ser y de pensar diferente a la nuestra. ¡Seamos, pues, sencillos de corazón, y entreguemos nuestras vidas a cumplir la voluntad divina! Julio 2015
3
Actualización de datos
Estimados Padrinos y Madrinas: Los Misioneros de Guadalupe agradecemos el apoyo que nos brindan para realizar la obra evangelizadora a los pueblos no cristianos. De igual manera, les hacemos una cordial invitación para actualizar sus datos personales, lo cual nos permitirá ofrecerles una mejor atención. Para tal propósito les pedimos que por favor sean tan amables de contactarnos a través de los siguientes medios: • Línea Misionera (sin costo): 01 800 00 58 100 • Correo electrónico: padrinos@mg.org.mx • Mediante su Promotor Misionero, quien le proporcionará el formato de actualización de datos.
¡Sabemos que con su ayuda lograremos que muchas más personas conozcan a Cristo!
¡Dios los recompensará por el apoyo que brindan a las Misiones!
Aviso de privacidad Misioneros de Guadalupe, Asociación Religiosa (“A.R.”) (“Misioneros de Guadalupe”), con domicilio en Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, C. P. 14000, México, D. F., es responsable del tratamiento de sus datos personales y de la protección de los mismos. Sus datos personales serán tratados para las finalidades necesarias de identificarlo y hacer uso de ellos en las publicaciones periódicas del responsable, así como promover y difundir nuestras actividades. El responsable podrá asimismo dar tratamiento a sus datos personales para finalidades análogas y compatibles con las anteriores. También se podrá dar tratamiento a sus datos personales con la finalidad secundaria de proporcionarle información sobre nuestras actividades vocacionales.
Usted podrá consultar nuestro Aviso de Privacidad Integral en
www.mg.org.mx/privacidad Agosto 2015
5
Pastoral vocacional
Nume an´nala nume P. Ignacio Flores G., mg
Hace varios años viví un tiempo en Angola como misionero. Estando de regreso en la patria, después de varios meses, descubrí muchas cosas que eran importantes para recordar en la vida, y entre ellas algunas aprendidas durante aquel tiempo en Misiones, como esta experiencia de ánimo y bendición que la gente de África me brindó. Al terminar mi misión en Angola, al despedirme de una de las comunidades que se atendían en la parroquia, ellos quisieron agradecerme al final de una celebración, entre alegría y tristeza, el tiempo que estuve a su lado compartiendo con cada uno los momentos de la Palabra de Dios, los alimentos, los bailes, la cultura y las tradiciones, y todo aquello de lo que podíamos hacer en conjunto como hermanos de una misma Iglesia; recuerdo que 6
incluso también se hicieron presentes algunas diferencias y enojos que teníamos como cualquier ser humano, pero que al final nos habían hecho sentir muy hermanos en la fe. Me llevaron afuera de la capilla, hecha de palos y piedra, luego hicieron un círculo algo grande, a pesar de ser pocos ese domingo, y entonces me dijeron: “Senhor diácono, queremos fazer um cántico pra si”. Es decir: “Señor diácono, queremos hacer un canto para usted.” Es muy propio del pueblo africano expresarse a través de la danza y del canto para transmitir sus emociones. Entonces les pedí que me dejaran filmar el momento. Muy a propósito yo solía cargar una cámara fotográfica, de esas que tienen modo de hacer video, con el fin de guardar todos los momentos posibles de los últimos días de mi estancia en aquella hermosa Misión. En lo que preparaba mi aparato ellos se ponían de acuerdo en el canto apropiado y al fin resolvieron cantar algo que de lejos escuché: Nume an´nala nume, que en su dialecto quiere decir: “Envíame, Señor, a realizar tu Misión en todos los rincones de la tierra. Señor, envíame”. Claro que todas estas palabras no se expresan en la simple frase: Nume an´nala nume, pues hablaban un dialecto que no aprendí, pero ellos me explicaron perfectamente el significado en esa frase misionera que les acabo de comentar hace un momento.
Revista Almas
Yo me sentí muy contento y privilegiado de recibir estas palabras, al final de cuentas muy misioneras; fue en verdad un detalle muy alentador por parte de la comunidad. En este contexto de despedida yo imaginaba, inconscientemente, que regresar a México me haría sentir técnicamente que mi Misión había terminado ya, pero ahora que lo repaso, de la mano de aquella experiencia, con ese canto me doy cuenta de que mis hermanos africanos no se despedían y ni siquiera me decían que mi trabajo terminaba, sino todo lo contrario. Al recoger recuerdos de mis fotos y videos misioneros, ahora entiendo que lo que ellos me cantaban en breves palabras era más bien un envío. Es decir, me decían que la Misión, mi misión, continuaría por siempre
hasta los últimos rincones de la tierra, como ellos bien lo entonaban. Yo le agradezco a Dios el regalo de esta vivencia y les comparto a ustedes, queridos bienhechores, al son del canto entre nuestros hermanos africanos, el envío que Dios nos hace a todos nosotros: que el Señor los bendiga y los envíe también a todos los rincones de la tierra a realizar su misión: si estudian, ahí está su misión; si pertenecen a algún grupo de la Iglesia, ahí está su misión; en la casa, con la familia, ahí está su misión... Por eso, para ustedes, junto con mis hermanos africanos yo también canto: Nume an´nala nume….. Los invito a ver un video de esta experiencia en el siguiente enlace: www.revistaalmas.com.mx/nume.
Julio 2015
7
Seminario Mexicano de Misiones Extranjeras, regresé a este país el pasado 12 de julio del 2014.
La dulce y confortadora alegría de evangelizar P. Adolfo Fermín Parra González, mg
Con gratitud a nuestros Padrinos y Madrinas, como ahijado sacerdote Misionero de Guadalupe, desde Corea del Sur los saludo y bendigo, a la vez que me encomiendo a sus trabajos y oraciones para ser fiel a la vocación misionera ad gentes (entre los no cristianos) que el Señor me ha otorgado. Después de ocho años de amor y de servicio en nuestra querida patria, en los cuales colaboré en la animación de las vocaciones y en la formación de los alumnos de nuestro
Ya había vivido en Corea mientras estudiaba el idioma coreano y culminaba mis estudios de Teología. También fui ordenado diácono junto a otros seis seminaristas coreanos en el año 2006. Fue una bella experiencia misionera, que pude vivir gracias a Dios y a la generosidad y el compromiso de todos ustedes. Dios, que a todos nos hace participes de su proyecto, me ha traído de nuevo a Corea del Sur. Y, así como en México, todo cambia, pues también en este bello país asiático las cosas son diferentes desde aquella ocasión en que regresé para ser ordenado sacerdote en nuestra patria; por ejemplo, la comunidad de sacerdotes mexicanos en aquel entonces era más grande y más joven, y ahora algunos de ellos han retornado a la patria o se han ido a otras Misiones. Lo que quiero compartirles con este artículo acerca de nuestra comunidad de Misioneros de Guadalupe en Corea del Sur es para invitarlos a renovar nuestro amor y nuestra oración por la Misión hacia los no cristianos, con la esperanza de que surjan nuevos y jóvenes misioneros mexicanos que luego vengan a compartir la fe a estas tierras. En el agrupamiento generacional de nuestro Instituto misionero, de los sacerdotes mg que trabajamos
8
Revista Almas
en la Misión de Corea solamente tres pertenecemos al grupo de sacerdotes jóvenes, donde se reúnen desde los recién ordenados hasta aquellos que cuentan apenas con diez años de ordenación: somos el P. Alberto Puente Colunga, con cuatro años de sacerdote, el P. Rigoberto Colunga Hernández, con seis años de haber sido ordenado (actualmente ha sido nombrado a estudiar en España), y un servidor, P. Adolfo Fermín Parra González, con siete años de ministerio sacerdotal; los dos primeros Padres son originarios del estado de San Luis Potosí, y yo, del estado de Coahuila; los tres nacimos en 1975 y este año entraremos en una edad (40 años) que es de particular importancia para la cultura coreana.
su formación sacerdotal en la Misión de Corea (como hay en las Misiones de Japón y de Hong Kong), como fue el caso de nosotros tres, que primero terminamos de formarnos como seminaristas en la Misión, y ahora servimos en el mismo país ofreciendo nuestro sacerdocio misionero. En nuestro actual grupo misionero tenemos al P. Juan Pablo Álvarez Cornejo, que celebró sus 50 años de sacerdocio el año pasado, al P. Francisco Arriaga Méndez, que en enero
Mi ocupación y preocupación es que actualmente no hay seminaristas mexicanos que estén culminando Julio 2015
9
de este año celebró su 60º aniversario sacerdotal, y al P. Héctor Díaz Fernández, que el próximo mes celebrará 50 años de haber sido ordenado sacerdote misionero. El año pasado, en el mes de agosto, tristemente falleció el P. Gabriel Torres Ascencio, q. e. p. d., quien era parte de este grupo misionero en Corea. Por ello resuena la voz de Dios: “La mies es mucha y los obreros pocos, por tanto roguemos al Dueño de la mies, para que envíe trabajadores a sus campos” (Lc 10, 2). Con motivo de la visita del Papa Francisco a este País de la mañana tranquila, se presentaron las siguientes estadísticas de la Iglesia católica: el porcentaje de católicos
para el año 2012 era de 9.4%, sumando 5 442 996 bautizados; los budistas representan 15.6% de la población, otras comunidades cristianas (denominadas anteriormente protestantes) ocupan 24%, otras religiones no cristianas apenas son 0.7%, y quienes no profesan ninguna religión son 50.3%1. ¡Se trata de millones de hombres y mujeres que no han conocido el nombre de Jesús y el poderoso proyecto del Reino de Dios!, si consideramos que en 2014 la población de Corea del Sur era estimada en más de 50 millones de habitantes. Hay que destacar también que en este país habita una gran cantidad de norteamericanos, peruanos, filipinos, vietnamitas y chinos, entre otras minorías extranjeras.
Las estadísticas de la Iglesia católica de Corea 2013 (31 de diciembre de 2013) fueron publicadas por el Comité para la visita del Santo Padre a Corea del Sur, folleto publicado con la Secretaria de Turismo. 1
10
Revista Almas
El Papa Francisco, en su exhortación apostólica La alegría del Evangelio, sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual, dice: “No nos dejemos robar la fuerza misionera [...] No nos dejemos robar la alegría de la evangelización”. Por eso, estimados Padrinos y Madrinas, inviten a los jóvenes de México a participar de las Misiones. Y a los mismos jóvenes les digo que, si contamos con ustedes, sumaremos más sacerdotes en esta nación (donde actualmente hay 4 695 sacerdotes coreanos y 170 extranjeros) y más religiosos y religiosas que con alegría somos testigos de la fe y luchamos con esperanza por la reunificación de las dos Coreas, para llevar a cabo la Misión de Dios: “Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio” (Mc 16, 15).
los Padres que hoy todavía somos jóvenes nos haremos viejos y la urgencia misionera continuará. Encomiendo la Misión y pido por cada uno de ustedes, nuestros lectores, a los 124 nuevos mártires coreanos beatificados por el Papa Francisco en su pasada visita a Corea. Una vez más, ¡gracias, México católico!, porque “El amor de Cristo nos apremia” (2 Co 5, 14); “¡Ay de mí si no anunciara el Evangelio!” (1 Co 9, 16). Se despide de ustedes Fermín Parra, su sacerdote Misionero de Guadalupe de regreso en Corea del Sur, con la felicidad de saber que Dios me ama y me ha llamado a la Misión.
¡Es algo urgente, jóvenes de México! Recuerden que, como nosotros, ustedes también pueden ser misioneros; y deben apresurarse, porque Julio 2015
11
Cincuenta años de evangelización en
La evangelización entre los turkana P. Javier González Martínez, mg
destinatario presenta a la evangelización (en este caso, los turkana de Kainuk), y, finalmente, apropiarse de los contenidos propios de la evangelización.
Para hablar del tema de la evangelización en Turkana veo necesario hacerlo desde la perspectiva de los criterios de evangelización de nuestra comunidad eclesial. Hay tres criterios que definen la evangelización en nuestra Iglesia: ser llamados por Dios a evangelizar, aceptar los retos que cada
12
En primer lugar debemos ser llamados por Dios a evangelizar. La evangelización de nuestra Iglesia inicia con la experiencia de fe en el llamado que Dios nos hace a ser testigos de su salvación. Quien así inicia su tarea evangelizadora ha iniciado bien el proceso; quien no tiene claro este inicio se expresará de manera confusa en todo lo que venga adelante. Un segundo punto en relación al llamado es que éste no se recibe de manera aislada, sino en clave de comunidad. Dios nos llama como miembros de una comunidad que se llama Iglesia, y la Iglesia, en última instancia, es la que es llamada a la Misión evangelizadora, en la persona de quien se abre al llamado. Por
Revista Almas
que se viven en este lugar, algunas de ellas ciertamente difíciles, como más adelante lo expresaré.
eso quien misiona lo hace no a título personal, sino como miembro de la comunidad eclesial. Esta comunidad es, en el caso particular nuestro, los Misioneros de Guadalupe.
Un segundo reto es el reconocimiento diferenciado de quienes habitan estas tierras. El grupo étnico predominante es el de los turkana, diseminado principalmente en seis poblados, entre los que está el pueblo de Kainuk. Hay parroquianos de otros lugares: Luo, Kikuyu, Kalenjin, por sólo nombrar los principales. El reto consiste obviamente en hacer llegar el mensaje de salvación de Jesucristo en el contexto cultural (incluida la lengua), principalmente de la comunidad local. El reto también está en reconocer
Por otro lado, el llamado que Dios hace a evangelizar no presenta un destinatario abstracto, sino concreto; en este caso: la comunidad de la Parroquia de Todos los Santos, en Kainuk, región Turkana de Kenia, con todas las características y los retos que le son propios. En segundo lugar encontramos los retos particulares que presenta la Misión mg en Kainuk. Un primer reto es vivir alegremente la experiencia de fe en el llamado que Dios nos hace a ser testigos de su salvación en las circunstancias propias
Julio 2015
13
que la evangelización se dirige además a los no turkana que ahí viven, pues Jesús vino para todos, en cualquier lugar que se encuentren. Las razones por las cuales cada etnia vive en este lugar podrían aportar datos importantes en la experiencia de ser evangelizados y ser llamados a evangelizar. Un tercer reto se refiere a la situación de inseguridad que se vive aquí. El Evangelio de Jesús se va abriendo camino en medio de la violencia, principalmente en relación al conflicto de dos grupos étnicos: los turkana y sus vecinos, los pokot, pero también en la violencia al interior de la comunidad local y la violencia que genera la pobreza. La evangelización no se presenta como un asunto más en la vida cotidiana, sino como aquello que inspira respuestas de paz con signo cristiano en situaciones de violencia.
Un cuarto reto –que podría ser incluso el elemento clave de la Misión– es devolver lo genuinamente evangélico de nuestra presencia en Kainuk. La dimensión social es importante, como todo lo que está ligado a la respuesta de la Misión en relación a la inseguridad, pero es la Buena Nueva, el Evangelio de Jesucristo proclamado abiertamente, lo que devolverá la dignidad humana arrebatada por causa de la violencia o por cualquier otro agravio. El tercer elemento es apropiarse de los contenidos propios de la evangelización. La transmisión del mensaje de salvación, que Dios nos ha hecho llegar en Jesucristo y que se vive gracias a la acción de su Espíritu, tiene sus contenidos propios y hay que apropiárselos, hacerlos parte de uno, interiorizarlos. Es el Evangelio de Jesús la materia prima de la evangelización, la que no tiene vida a menos que se viva en la persona del agente de evangelización. Únicamente así el Evangelio inspirará maneras concretas de conocer la comunidad humana y dará las respuestas que son necesarias. En este sentido se han hecho esfuerzos en varios frentes. Por un lado, la predicación es insistente en el tema de la paz recibida de
14
Revista Almas
Dios, vivida en experiencia de fe, transmitida en todo momento, en el contexto de la historia que vivimos a diario, a veces de manera muy difícil. Por otro lado, hay inserción de instituciones que ayudan poco a poco a organizar las iniciativas para la paz; el Centro Shalom para la Reconciliación y la Paz (ong de los Misioneros de San Patricio) es una de estas instituciones, y ha facilitado encuentros de estudio y reflexión sobre la naturaleza de la violencia y el manejo cristiano de los conflictos. Por su parte, la Diócesis de Lodwar, para la atención pastoral de los turkana, y la Diócesis de Kitale, para la atencion pastoral de los pokot, han
iniciado programas interdiocesanos de sacerdotes, de adultos (hombres y mujeres), de jóvenes y de niños. También la Diócesis de Eldoret, en la persona de su obispo, Mons. Cornelius Arap Korir, ha intervenido de manera relevante, pues se trata de la diócesis que dio origen a las otras dos, donde se ubica el conflicto intertribal del que hablamos. Finalmente, cabe señalar que también nuestros bienhechores están integrados a nuestra Misión entre los turkana, pues su oración y su sacrificio son claves a la hora de hacer vida la causa del Reino de Dios, que pide sellar con testimonio claro todo lo que contribuya a dignificar al pueblo de esta región del mundo.
Julio 2015
15
Vida MG
25° aniversario sacerdotal P. Ramiro Zúñiga Garibay, mg
El P. Ramiro Zúñiga Garibay, mg, nació el 15 de agosto de 1963, en la ciudad de Guadalajara, Jal. Es el quinto hijo de la familia formada por los señores Ramiro Zúñiga y Josefina Garibay. Realizó sus estudios de primaria en el Colegio Cedros del Líbano y la secundaria en la Secundaria Federal # 10, en su ciudad natal. Ingresó al Seminario Menor de los Misioneros de Guadalupe en 1978, y con ello inició su formación sacerdotal misionera, al tiempo que cursaba el bachillerato en el Instituto Francisco I. Madero. En agosto de 1981 ingresó al Seminario Mayor, en la ciudad de México, e inició sus estudios de Filosofía en la Universidad Intercontinental. En 1984 fue nombrado para proseguir su formación y estudiar Teología en Friburgo, 16
Revista Almas
Suiza. Escribió la tesis Las aportaciones de la Teología Latinoamericana al tema del Seguimiento de Jesús, y obtuvo el título de Licenciado en Teología en octubre de 1989.
Cristo en la Misión de Corea. Años después cursó estudios de maestría en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, en Guadalajara, Jal.
El 10 de febrero de 1990 hizo su Juramento de incorporación perpetua al Instituto en el Seminario Menor, y después realizó su ministerio diaconal en la Parroquia de San Nicolás, en el Valle del Mezquital.
En el año 2005 fue enviado nuevamente al País de la mañana tranquila, donde hasta la fecha comparte el Evangelio entre los no cristianos con entusiasmo y alegría.
Fue ordenado sacerdote misionero por Mons. Adolfo Hernández Hurtado, Obispo Auxiliar de Guadalajara, el 11 de agosto de 1990 en la Parroquia de San Bernardo, en Guadalajara, Jal. Su primer nombramiento fue para colaborar en la formación de los alumnos del Seminario Menor. Posteriormente también ejerció como Director del Colegio Alonso Manuel Escalante y Escalante, ubicado en Guadalajara. El 13 de mayo de 1994 fue nombrado para predicar la Palabra de
Acerca de su vocación sacerdotal misionera, el P. Ramiro ha comentado: “Creo que mi vocación se inició cuando estaba en 5º de primaria y fui de visita al Seminario Menor mg. Me atrajeron los campos de juego, la alberca, etc., pero además de la belleza de la casa hubo algo más que me atrajo y me motivó para empezar a asistir a las actividades del Centro de Orientación Vocacional (cov). Primero por el cov, luego en el Seminario Menor, conocí el trabajo de los mg. Me atraía lo que hacían los Padres y me sentí animado a seguir su ejemplo. Oí hablar de las Misiones y sentí deseos de compartir la fe con los que no conocen a Jesús. En los años de formación el Señor se encargó de clarificar y purificar mi llamado. Algo que siempre me motivó fue el deseo de dar a conocer el Evangelio, y hacer el bien a la manera de los mg”. El próximo mes el P. Ramiro cumple 25 años de ministerio. Deseamos que Dios lo siga colmando de bendiciones y que nuestros bienhechores lo tengan en cuenta en sus oraciones. ¡Muchas felicidades, P. Ramiro!
Julio 2015
17
es incapaz de llamar, es decir, de relacionarse en profundidad con él mismo, con los demás y con Dios.
Te llama por tu nombre P. Luis Alonso Yepes Cruz, mg “No temas, que te he redimido, te he llamado por tu nombre, tú eres mío” (Is 43, 1)
Una de las características de la cultura actual es el aislamiento del individuo. Paradójicamente, tenemos mejores medios de comunicación, pero nos encontramos cada vez más aislados. El individuo se ve cada vez más solo, dejado a la deriva en algo tan fundamental como es la toma de decisiones. Por eso se afirma que hoy tenemos al “hombre-sin-vocación”, incapaz de escuchar el llamado de Dios, porque
18
Para el misionero esto es un desafío, porque un hombre sin vocación es “tierra de Misión” en donde somos llamados a anunciar al Dios que nos ama y nos llama de manera personal a una tarea concreta, precisamente porque su amor siempre otorga un sentido nuevo a la existencia y la lanza hacia un proyecto de vida. Esto hace surgir una gran esperanza, sostenida en la confianza de que es Dios quien llama; Él es el dueño de la mies. Una de las mayores alegrías en el trabajo vocacional surge cuando, dentro del proceso de acompañamiento vocacional, permitimos que el joven escuche la voz de Dios que le llama por su nombre y le da una misión muy concreta para
Revista Almas
su vida. Ser llamado por el propio nombre significa que cada uno de nosotros es especial para Dios. Pero esto implica un proceso en el que surgen varias interrogantes. “¿Por qué vivo?” es la primera pregunta que la persona debe hacerse. Surge cuando todo lo que hemos hecho no nos hace sentir felices, o cuando – como sucede en muchos casos– experimentamos un vacío en nuestro interior. Esto requiere que cada persona reconozca en su propia historia el paso del amor de Dios, el cual le hace comprender que la vida es un regalo, un don que ha recibido gratuitamente, pero que requiere de su aceptación. Cuando se reconoce este don, por inercia surge la siguiente pregunta:
“¿Qué hago con este don?”. Partiendo del encuentro personal con Jesucristo, el Enviado del Padre, reconocemos que nuestra vida se va transformando en una historia de salvación; es decir, una historia en la que –por más dura que sea– Dios ha estado actuando. Surge entonces el deseo de seguirle porque en Él hemos encontrado un sentido nuevo, una alegría profunda, una paz indescriptible. Descubrimos paulatinamente que ser su discípulo es el mejor camino a seguir. Nos dejamos formar por Él, pero nunca de manera aislada, sino dentro de una comunidad: la comunidad de los discípulos. En esta relación con el Señor Jesús se va descubriendo algo grande: la vida plena de cada uno se inserta
Julio 2015
19
en aquello que Jesús llamó el Reino de Dios. Este reino de plenitud (en donde se vive la fraternidad, la justicia, el respeto por la dignidad de cada uno, la paz, la alegría y todo cuanto hay de bello, bueno y verdadero) se vuelve el centro de la vida: hacemos todo cuanto sea necesario para conseguirlo (cfr. Mt 13, 44). Pero esta alegría del Reino ¡es tan grande que no cabe en nosotros mismos! Entonces el Señor nos lanza un desafío mayor: vencer la tentación de guardarnos para nosotros mismos la riqueza que hemos descubierto e ir al encuentro de quienes no tienen esa Vida que nosotros hemos empezado a disfrutar. En ese momento llega la tercera pregunta: “¿Dónde?”. Y nuevamente la historia personal nos ofrece la respuesta, pues en ella Dios nos ha ido
20
llamando a nuestra misión específica. A veces cuesta mucho responder a esta pregunta porque no sabemos “leer” los signos de nuestro Padre, y es aquí donde se vuelve necesario dejarnos acompañar por alguien que ya ha vivido este proceso, a fin de que nos oriente para clarificar y vencer las dificultades. Solamente quien se deja guiar tendrá las herramientas necesarias para poder emprender el camino que lleva a ese lugar específico en el que Dios nos llama a ofrecer la vida para encontrar la Vida. Y tú, joven, ¿ya escuchaste tu nombre? Lánzate a la aventura más grande de la vida: escuchar tu propio nombre y descubrir el lugar en donde Dios te llama a ser feliz, pleno, santo. Inicia un proceso vocacional y déjate sorprender por Dios. Contáctanos y permítenos acompañarte.
Revista Almas
Sólo para niños Durante sus vacaciones, Yupanki, sus hermanos y sus primos ayudaban a sembrar y a cosechar a su abuelito Brígido, quien era un campesino y carbonero que trabajaba su tierra con mucho esmero, sin importar las inclemencias del clima.
Abue, ¿desde cuándo siembras tus tierras?
Desde niño, mi hijito, para ayudar a mis padres y que mis hermanos pudieran estudiar. Después me casé con tu abuelita y sembraba más. En ocasiones se daba buena cosecha, pero en otras no tanto…
Abuelito, ¿por qué son tan ásperas tus manos?
Verás, hijo, la tierra endurece la piel cuando trabajas con ella, pero eso nunca impidió que yo siguiera sembrando para darle de comer a mi esposa y mis hijos.
¡Ahora entiendo por qué siembras con tanta perseverancia tus semillas! Aunque hay gente que siembra con menos esfuerzo y cosecha más…
Mira, hijo, cada semilla es una oportunidad de que algo bueno y bello crezca... Tengo fe en que Dios me da la cosecha que necesito y merezco.
Un día, el abuelo Brígido sintió cansancio, tristeza y debilidad como hasta ese momento no había conocido. Se sentó bajo un árbol y comenzó a mirar sus campos. En ese momento llegó Rosa, la abuelita de Yupanki…
¿Qué haces ahí sentado, Brígido, te sientes bien?
Sí, Rosa, sólo pensaba en que cada día tengo menos fuerza y en algún momento ya no podré sembrar ni cosechar más.
Mira, ni siquiera pude terminar de labrar los terrenos que quedan.
No te aflijas, Brígido, tú ya has sembrado mucho y Dios te ha premiado con la cosecha más grandiosa gracias a tu esfuerzo, amor y dedicación. Él te da la oportunidad de tener hoy a nuestros hijos, nietos y bisnietos, y ve... ¡hasta tenemos un tataranieto!
Tienes razón, ¡Dios me ha dado la mejor coSecha que un hombre puede tener!
Como en todas las situaciones, debemos ser pacientes y tener fe en que lo que hacemos es correcto, pues con la ayuda de Dios todo sale bien. ¡Dios es el amigo que nunca falla!
En ese momento el abuelo miró a todos los niños y sintió una gran felicidad, pues valoró su cosecha más hermosa: la familia.
Animaci贸n Misio
Los p谩rrocos interesados en tener una Semana de Animaci贸n Misionera pueden pedir informes a:
Visita nuestra sitio web: animacion.mg.org. mx
Nuestra próxima animación misionera se llevará a cabo en Chiltepec, Oax., del 12 al 19 de julio de 2015.
nera... ¿ Por qué? Como una forma de ayudar a la reevangelización del Pueblo católico en México, los Misioneros de Guadalupe –a través de la Dirección de Promoción– organizamos una Semana de Animación Misionera en las parroquias que así nos lo solicitan; tal solicitud debe ser hecha por el párroco del lugar. Entre otras cosas que fortalecen la fe, el Pueblo de Dios necesita formación misionera, lo cual es una tarea de la Iglesia local con la ayuda de los misioneros, y debe ser entendida como algo central en la vida cristiana. Las actividades de animación deben orientarse siempre hacia sus fines específicos: informar y formar para realizar la Misión universal de la Iglesia, promover vocaciones misioneras ad gentes (es decir, dirigidas hacia los que todavía no conocen a Cristo) y suscitar cooperación para la evangelización. Para enfrentar el reto de lo que también se conoce como nueva evangelización, los Misioneros de Guadalupe ofrecemos los medios para animar, formar e informar a la feligresía para que, como bautizados y miembros de la Iglesia, tomen conciencia de ser testigos de la fe y la caridad de Cristo. Ciudad de México
Guadalajara
Villahermosa
P. Rodolfo Rafael Sánchez Díaz, mg Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Tel.: (01 55) 5655 2691
P. Ángel Javier Tosca Cerino, mg Madero 837, esq. Escorza, Centro, sj, cp 44100, Guadalajara, Jal. Tel.: (01 33) 3825 2315
P. Miguel Ángel González Aldaco, mg Ejército Mexicano 167, Col. Atasta de Serra, cp 86100, Villahermosa, Tab. Tel.: (01 993) 315 2934
¡Jesús te busca!
E
l P. Javier González Martínez nació en Durango, Dgo., en el seno de una familia con ambiente católico, de admiración y respeto hacia los sacerdotes, lo que despertó pronto su interés hacia la vida sacerdotal. Ingresó al Seminario de Misiones en 1965, estudió Teología en Friburgo, Suiza, y fue ordenado presbítero el 14 de junio de 1980. A lo largo de su ministerio ha sido formador en los Seminarios Menor y Mayor de Misiones, y Director de la Escuela de Teología de la Universidad Intercontinental. Así mismo, ha llevado el Evangelio de Jesús a las Misiones de Angola y Kenia, donde hasta la fecha colabora. Gracias a su familia, el P. Javier escuchó desde niño el llamado de Jesús. Tú también puedes llevar la Buena Nueva con quienes no la conocen. ¡Responde al llamado de tu vocación!
Línea Misionera: 01 800 00 58 100
Oficinas de atención a bienhechores México
Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Tel. (01 55) 5655 2691 padrinos@mg.org.mx
Guadalajara
Madero 837, esq. Escorza Centro, sj, cp 44100, Guadalajara, Jal. Tel. (01 33) 3825 2315 padrinosgdl@mg.org.mx
Monterrey
Habana 105, Col. Altavista, cp 64840, Monterrey, nl. Tel. (01 81) 8358 2101 padrinosmty@mg.org.mx
Villahermosa
Ejército Mexicano 167, Col. Atasta de Serra, cp 86100, Villahermosa, Tab. Tel. (01 993) 315 2934 padrinosvhsa@mg.org.mx
www.revistaalmas.com.mx