CONTENIDO
I.
FUNDACIÓN DE PAMPLONA a. Cofradías y Hermandades: b. Hermandad de San Pedro: c. Imagen de San pedro Patrono de la Hermandad (preside el retablo mayor de Catedral) d. Cofradía de la Veracruz: e. Señor del Humilladero:
II.
SEDE EPISCOPAL.
III.
La Bula "DUM RERUM"
IV.
INAUGURACIÓN DEL ARZOBISPADO
V.
ARZOBISPOS DE NUEVA PAMPLONA a. EPISCOPOLOGIO
VI.
TEMPLOS HISTORICOS DE PAMPLONA. a. Ermita del Humilladero:
b. Ermita de Nuestra Señora de las Nieves: c. Iglesia del Carmen
d. Nuestra señora de las nieves e. Capilla del Convento de Santa clara (Catedral
FUNDACIÓN DE PAMPLONA
Nueva Pamplona del Valle del Espíritu Santo, nombre con que Don Pedro de Ursúa y Don Ortún Velasco de Velázquez rendía homenaje a la capital de la provincia de Navarra (España), fue fundada el primero de noviembre de 1549. Desde allí partieron las expediciones que fundaron -entre otras- las poblaciones de Mérida, San Cristóbal y la Grita, en la hermana república de Venezuela, y Ocaña, Salazar de las Palmas, Chinácota, San Faustino, Bucaramanga y San José de Cúcuta en nuestro país. Localizada en una importante ruta comercial entre el Nuevo Reino de Granada y la Capitanía de Venezuela, con tierras de maravillosa fertilidad y con yacimientos auríferos en Montuosa y Vetas, se erigió en uno de los territorios más ricos de la colonia, sólo competido por la provincia del Socorro, lo que contribuyó a que fuera considerada un eje político y administrativo de la corona española desde la época de la conquista. Mereció el apelativo de "Ciudad Patriota" como la calificara el Libertador Simón Bolívar por haber sido pionera de la revolución neogranadina al proclamar su independencia el día cuatro de julio de mil ochocientos diez, en persona de Doña Águeda Gallardo de Villamizar \libertad que se declaró finalmente el treinta y uno de julio del mismo año con una Asamblea provisional-, y posteriormente, entre 1819 y 1821, por haber contribuido notablemente con recursos humanos y económicos para la, sin igual gesta libertadora de Colombia y Venezuela. Desde su fundación en 1549, Pamplona se constituyó en el centro evangelizador del oriente colombiano y de los Andes Venezolanos, pues paralela a la acción colonizadora se desarrollaba la evangelización de los aborígenes y la organización religiosa de los españoles y de los recién llegados al bautismo. Así por obra de los Dominicos, Franciscanos y Agustinos van surgiendo las “Doctrinas” en los diversos lugares de evangelización que darán más adelante origen a los pueblos y parroquias. Un extenso territorio estará durante el tiempo de la Colonia bajo la guía del Vicario de Pamplona. Fundada la Arquidiócesis de Santa Fe de Bogotá, este territorio quedó adscrito a esa jurisdicción eclesiástica y recibió la constante visita de los Arzobispos de Santa Fe. Formó luego Pamplona parte de la Diócesis de Mérida y por ello en la época de la Independencia Monseñor Lasso de la Vega frecuentó la ciudad en donde fundó el Colegio Provincial de San José y el Colegio de Ordenandos que daría origen al Seminario Conciliar.
Cofradías y Hermandades: La columna vertebral de la organización parroquial de la Colonia eran las Cofradías y Hermandades, ya que gracias a ellas participaba activamente el pueblo cristiano en la vida cultual y se financiaban los gastos de las `principales fiestas religiosas. Además de esto las hermandades eran estructuras de la comunidad en las que se hermanaban las diversas clases y categorías o se estratificaban las diferencias sociales pues en algunas solo entraban españoles, en otras morenos e indios. En toda parroquia una vez fundada era obligación erigir al menos tres cofradías: la del Santísimo Sacramento, la de las Ánimas y la de Nuestra Señora. Hermandad de San Pedro: Una de las más famosas e importantes cuya fundación data de los primeros años de vida cristiana de la ciudad. Fernández Piedrahita testimonia que es “la de mayores rentas que se conocen en las Indias” En ella ingresaba el clero y las personas nobles y principales de la ciudad. Cuando pedían el ingreso de algún candidato de otra provincia debía presentar “información de calidad y nobleza” para ser recibido. Los cofrades de San pedro tenían la obligación de asistir el viernes santo a la ceremonia del Santo sepulcro y el día d e los difuntos alas funciones que hacían por los hermanos. Imagen de San pedro Patrono de la Hermandad (preside el retablo mayor de Catedral) Fue mandada a hacer por Bartolomé de Cáceres, a nombre de los hermanos, al escultor sevillano Juan de Mesa, quien se comprometió a entregarla para el fin del mes de Enero de 1620. El precio de la obra fue 90 ducados. Es una talla en madera de cuerpo entero de dos baras de alta con su vestidura esgrafiada y policromada con dos llaves de plata en la mano derecha. La llegada al puerto de Ocaña se realizo en el mes de Julio de 1620, y en los primeros días de Agosto los mayordomos Clemente Tercero de Vibar y Andrés Morante, presbíteros, contrataron su traída a la ciudad. Cofradía de la Veracruz: Fue fundada en los primeros años de vida de la ciudad, aunque no sabemos exactamente la fecha. pero ya desde el año 1957 se lo indicaba a Procurador Suárez de Villalobos que pidiera a Su Santidad indulgencia para los cofrades que
practicaban penitencia publica el Jueves Santo, asistieran al Viernes Santo y diesen limosna para la institución. La cofradía era dirigida por un prioste, dos mayordomos y un escribano o secretario. Allí se hermanaban españoles y mestizos, pero los honores al Santo Cristo los hacían discriminadamente. En efecto se sabe desde 1963 los españoles celebraban la fiesta el 4 de Mayo y los mestizos el 14 de Septiembre. Debido a sus módicos ingresos no fue una gran cofradía de influencia económica, pero pudo encargar la preciosa imagen del Señor Crucificado, conocido como el Cristo del Humilladero. De la imagen tan venerada y querida por los pamploneses y toda la provincia no se tiene un dato seguro sobre el lugar de origen ni su artista. Señor del Humilladero: Enclavada en las altas montañas norte santandereanas, sumergida en la neblina y con olor a antigüedad, Pamplona, ciudad fundadora de ciudad y madre de una gran tradición religiosa, guarda en su seno la preciosa imagen del Señor del Humilladero, en la pulcra Ermita que lleva su nombre. Misteriosamente los habitantes de Pamplona no conocen cómo llegó a su sitio el Señor del Humilladero, pero reza la tradición de los antepasados, que este Cristo fue traído a Pamplona hacia el año 1553, desconociendo su lugar de origen y el artista que lo talló. Se reconoce que es una hermosa obra renacentista de la primera mitad del siglo XVI, posiblemente hecha en España. El desconocimiento de su verdadero origen ha hecho que en la piedad popular de las gentes sencillas y devotas se hayan generado tradiciones con elementos sobrenaturales y cautivadores. Una de esas tradiciones afirma que “dos ángeles en figura humana se presentaron a la ciudad para complacer el deseo de los pamploneses de contar con un Crucifijo y estuvieron trabajando en la Capilla durante varios días, hasta que desaparecieron sin haber probado los alimentos que se les llevaban y dejando en la Ermita tan preciosa imagen”. Esta piadosa tradición expresa de forma legendaria el aprecio por la calidad de la obra, al presentarla como “no hecha por la mano del hombre”. Es un Cristo clásico de cabeza inclinada, con los pies unidos al madero solo por un clavo, tallado en madera de cedro, hueca en su interior. En la espalda este Cristo tiene una amplia apertura sellada por un pergamino fuerte, permitiendo oxigenar la madera. El “encarnado”, como se denominan las partes del acabado que ocupan la piel de una imagen, está aplicado sobre una capa de cola brillante de un tono blanco amarillento.
Con trazos realistas se marcaron los hematomas y la sangre, su rostro delicado y admirablemente perfecto nos transporta al dolor sufrido por Jesús en el Calvario. Esta imagen de Jesús crucificado tiene una altura de 1,70 metros. Se halla incrustada en un camarín de madera recubierta en tela de color púrpura de estilo colonial. Acompañan a su derecha la figura del sol y a su izquierda la luna, que en la iconografía religiosa representan los signos de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Se llama “Cristo del Humilladero” porque el sitio donde se encuentra fue escogido por los primeros misioneros después de la fundación de la ciudad de Pamplona, para que la gente que viajaba por ese lugar hacia el valle de los motilones (hoy Cúcuta) y Venezuela, se encomendara y pidiera la protección de Dios. La palabra “humillarse” en la teología significa abandono, protección y confianza en Dios. Las manifestaciones públicas de piedad como peregrinaciones, procesiones, rogativas, entre otros, se congregan alrededor de la veneración de esta imagen de Jesús, permitiendo la vivencia de una espiritualidad centrada en el misterio pascual de Cristo y que tiene su especial realce durante la Semana Santa y en la fiesta patronal del 14 de septiembre de cada año. Su reconocimiento, no sólo desde el punto de vista de arte religioso, sino desde su popularidad entre la devoción de los fieles hacen de esta imagen un baluarte espiritual, afectivo y artístico invaluable para nuestra Arquidiócesis de Nueva Pamplona. Dimas y Gestas: “Al mismo tiempo crucificaron con El a dos ladrones, uno a la derecha, otro a la izquierda” (Mt 27,38). Los nombres de Dimas (el ladrón bueno) y Gestas (el ladrón malo), vienen a nosotros de la tradición cristiana y la religiosidad popular, que tiene como fuente probablemente los escritos del Evangelio de Nicodemo. (Apócrifos): Dos esculturas, a ambos lados del Cristo completan la escena del calvario. Obras realizadas en pamplona por el maestro Juan Bautista de Guzmán. Dentro de un acusado manierismo este escultor parece estar profundamente ligado a la escuela castellana. Son dos figuras ejecutadas en madera, con una profunda en intensa expresión en sus rostros atormentados y en sus músculos en tensión, sus cuerpos se curvan en un dramático afán de movimiento.
El proyecto no surgió al acaso. El capitulo de canónigos, secundados por Monseñor Afanador y Cadena, previendo la creación de la diócesis de Bucaramanga (17 de diciembre de 1952) y más tarde, la diócesis de Cúcuta ( 29
de mayo de 1956), avocaron ante el Nuncio Samoré, el problema del arzobispado para Pamplona. El Capítulo no se quedó dormido y llegado el momento se apoyó la creación de la diócesis de Cúcuta y se pidió a la Santa Sede el arzobispado. El Señor Nuncio Paolo Bertoli apoyó el pedido y lo llevó a las manos del Santo Padre Pio XII. En el comunicado al Señor Nuncio se hablaba de la evolución social de los pueblos, la conveniencia de organizar una nueva Provincia Eclesiástica con territorios de los Santanderes; se hablaba también de los méritos de la ciudad en la vida religiosa colombiana desde las primeras doctrinas, la importancia histórica de esta población que junto a Santa fe, Cartagena y Popayán eran cantera y sillar de la organización cultural y civil de la República. Se recordaba a La Santa Sede que Pamplona había albergado a casi todas las órdenes religiosas actuantes en Europa y que era sede de famosos colegios que atraían numerosos alumnos inclusive de la hermana República de Venezuela. Pamplona tenía el Seminario Diocesano, uno de los mejores del país y la catedral contaba con un Capitulo erigido por Gregorio XVI, con los títulos y prerrogativas que competen a los cabildos de América Latina. Se recordaba que la Diócesis de Pamplona había engendrado 4 jurisdicciones eclesiásticas: El Vicariato Apostólico del Magdalena, al cual cedió la región de Puerto Wilches (1923) , la diócesis de Bucaramanga, la Prefectura Apostólica de Labateca y la Prelatura Nullius del Catatumbo (1° de agosto de 1951).
SEDE EPISCOPAL. En los primeros años de la independencia fue madurando la idea de que Pamplona fuera sede episcopal hasta que en el año 1834 el Congreso de Colombia en ejercicio del patronato y mediante decreto solicita la erección de la diócesis de Pamplona. Como expresión de la benignidad que la Santa sede empieza a mirar al nuevo gobierno de la Nueva Granada el Papa Gregorio XVI acoge benignamente la petición del gobierno de Colombia y erige la diócesis con la Bula Coelestem Agricolam del 25 de septiembre de 1835. El documento papal asigna para la diócesis cuarenta y cuatro poblaciones: “Pamplona, Girón, Salazar, San Faustino, San José de Cúcuta, Rosario de Cúcuta, Piedecuesta, Bucaramanga, Málaga, La Concepción, Capitanejo, San Miguel, Macaravita, Carcasa, Enciso, Tequia, Servitá, Cerrito, Malagavita, Guaca, San Andrés, Cepitá, los Santos, Floridablanca, Tona, Silos, Cácota de Velazco, Betas, Charta, Cucutilla, Cañaveral, Arboledas, Pedral, Santiago, San Cayetano, Limoncito, Cúcuta, Bochalema, Chinácota, Chopo, Toledo, Labateca y Chitagá, las ciudades y parroquias están circunscritas al norte por el río Sardinata, al occidente y sur los ríos de Sogamoso y Capitanejo y al oriente por el río Táchira y por las montañas que habitan los infieles, hacia la corriente del río Apure”. La misma Bula nombraba como titular a San Pedro Apóstol y erigía en catedral a la Iglesia mayor de la ciudad, en donde tendría sede el Capítulo Catedral, constituido inicialmente por cuatro capitulares. De este modo, Pamplona seguía siendo el centro espiritual de esta parte de Colombia y por tal motivo siendo en un vastísimo territorio la sede episcopal recibe el nombre que hoy seria un anacronismo darle de “Ciudad Mitrada,” pero tal vez su historia y gran importancia en la evangelización nos permitan llamarle de este modo por ser madre de otras ciudades que ahora también son mitradas como Cúcuta, Bucaramanga Ocaña, Tibú, entre otras, pero que ecuerdan su origen e inicios en la historia de la Nueva Pamplona.
Virtuosos y meritorios Obispos ejercieron su ministerio episcopal en está Diócesis de Pamplona; los primeros, Jorge Torres Stans y José Luís Niño murieron en el destierro en San Antonio del Táchira (Venezuela).
La Bula "DUM RERUM" La Nunciatura Apostólica manifestó que el Santo Padre se dignaba erigir en Colombia la “ Provincia Eclesiástica de Nueva Pamplona”, elevándola a Sede Metropolitana, desmembrándola de la Provincia de Bogotá, con las diócesis sufragáneas de Socorro y San Gil ( 20 de marzo de 1895), Bucaramanga ( 17 de diciembre de 1952), Cúcuta ( 29 de mayo de 1956), y la Prelatura Nullius de Bertrania. Mediante la Bula “DUM RERUM” del 29 de mayo de 1956, Pio XII cristalizaba así, el sueño de los Pamploneses de recuperar en parte, los territorios perdidos con la erección de varias diócesis, siendo capital provincial. El santo Padre promovió a S.E.R. Monseñor Rafael Afanador y Cadena a la sede arzobispal, titular de Pompeópolis de Cilicia, a Monseñor Bernardo Botero Álvarez, obispo de Santa Marta a la Iglesia Metropolitana de Nueva Pamplona y a Monseñor Norberto Forero y García a la Catedral de Santa Marta. La posterior erección de la diócesis de Ocaña ( 26 de octubre de 1962) y la creación de la Provincia Eclesiástica de Bucaramanga, le dejaron a Pamplona como sufragáneas, las diócesis de Cúcuta, Ocaña, La Prelatura de Bertrania, a los cuales se agregó el Vicariato Apostólico de Arauca ( 26 de mayo de 1915).
INAUGURACIÓN DEL ARZOBISPADO Aquello fue apoteósico….13, 14 y 15 de agosto de 1956. El 14 fue declarado día cívico por el Teniente Dámaso H. Luna, alcalde de la ciudad. Se ordenó engalanar las casas con bandera y los balcones con flores. A las 4 de la tarde, por entre una abigarrada multitud, entró a la ciudad, Monseñor Bernardo Botero Álvarez. El Señor Gustavo Canal presentó el saludo de bienvenida, horas más tarde, la banda de música Departamental dio una retreta de gala y a las 9 de la noche repicaron las campanas en las parroquias. El 15, a las 9.30 de la mañana, el Señor Arzobispo fue conducido bajo palio a la catedral por en medio de una calle de honor del ejército y las comunidades, tanto educativas, como religiosas y empresariales. El Señor Nuncio salió de las Nieves acompañado por el Seminario Mayor y se unió al cortejo en la Catedral. El canónigo Pedro José Ortiz presentó el saludo en la puerta de la Catedral a nombre de los Canónigos y del Clero pamplonés. Ya, dentro del recinto sagrado, el Señor Nuncio, Paolo Bértoli, ordenó la lectura de los documentos Pontificios que declaraban erigida la Arquidiócesis de Nueva Pamplona y el decreto que acreditaba al E. y R. Señor. Bernardo Botero Álvarez como su primer Metropolitano. Terminados estos actos protocolarios se dio inicio a la Primera Misa Pontifical y al final de esta, el TE DEUM. La entrada a las tres naves centrales del templo fue controlada mediante tarjetas, lo cual nos da una idea de la cantidad de feligreses que se apostaban frente a Santa Clara. A las 8 de la noche el gobernador del Departamento Norte de Santander, ofreció un banquete en el comedor del palacio Arzobispal.
Arzobispos de Nueva Pamplona
EPISCOPOLOGIO
José Jorge Torres Stans † (21 de noviembre de 1836 Nombrado - 19 de abril de 1853 Falleció) José Luis Niño † (27 de mayo de 1856 Nombrado - 19 de abril de 1864 Falleció) Bonifacio Antonio Toscano † (16 de diciembre de 1864 Nombrado - 18 de noviembre de 1873 dimitió) Indalecio Barreto † (16 de enero de 1874 Nombrado - 20 de marzo de 1875 Falleció) Ignacio Antonio Parra † (17 de septiembre de 1875 Nombrado - 21 de febrero de 1908 Falleció) Evaristo Blanco † (27 de marzo de 1909 Nombrado - 15 de septiembre de 1915 Falleció) Rafael Afanador y Cadena † (4 de junio de 1916 Nombrado - 29 de mayo de 1956 Retirado) Bernardo Botero Álvarez, CM † (29 de mayo de 1956 Nombrado - 28 de junio de 1959 Falleció) Aníbal Muñoz Duque † (3 de agosto de 1959 Nombrado - 27 de marzo de 1968 Nombrado Administrador Apostólico de Bogotá) Alfredo Rubio Díaz † (27 de marzo de 1968 Nombrado - 28 de febrero de 1978 Retirado) Mario Revollo Bravo † (28 de febrero de 1978 Nombrado - 25 de junio de 1984 Nombrado Arzobispo de Bogotá) Rafael Sarmiento Peralta † (12 de enero de 1985 Nombrado - 21 de junio de 1994 Retirado) Víctor Manuel López Forero ( 21 de junio de 1994 Nombrado - 27 de junio de 1998 Nombrado arzobispo de Bucaramanga) Gustavo Martínez Frías † (18 de marzo de 1999 Nombrado - 29 de agosto de 2009 Falleció) Luis Madrid Merlano (30 de marzo de 2010 Nombrado - Presente)
Monseñor Jorge Torres Stans (1837-1853) Inicia este glorioso elenco, nacido en la calurosa Cartagena de Indias y consagrado en Bogotá. Se distinguió por su amor al seminario, a las vocaciones, y por la tenacidad con que se opuso a los decretos expedidos por el gobierno contra los derechos de la Iglesia. De 81 años de edad, triste pero no derrotado, se asiló en San Antonio del Táchira, donde murió el 19 de abril de 1853.
Monseñor José Luis Niño (1856-1864) Nacido en Santa Rosa de Vitervo, notable erudito, defendió y difundió la fe y la pureza de las costumbres El gobierno siguió con la intención de quitarle a la Iglesia la influencia y el poder que tenía ante la sociedad y Monseñor Niño, con vehemencia, invitaba a los fieles y sacerdotes a conservar los derechos e inmunidades de la misma; fue desterrado a San Antonio del Táchira por oponerse al gobierno. Los caminos de los “Llanos de carrillo”, Chinácota y San Cayetano, lo vieron pasar con su báculo de peregrino, soportando estoicamente los maltratos e improperios de la tropa que celosamente lo custodiaba. Los últimos seis meses de su vida los pasó con crueles sufrimientos, en los cuales dio el más sublime ejemplo de piedad. Murió el 12 de febrero de 1864 en la ciudad fronteriza de San Antonio y sus honras fúnebres se realizaron allí mismo.
Monseñor Bonifacio Antonio Toscano (1865-1873) Nacido en Sogamoso, fue ordenado sacerdote después de viudo. Preconizado como Obispo de Pamplona, fue consagrado por Monseñor Antonio Herrán. Dedicó su talento y sabiduría, visitando la diócesis, reorganizando las vicarias foráneas, convocó y llevó a término el primer sínodo diocesano el 21 de abril de 1872 y fue brillante su participación en el Concilio Vaticano I.
Monseñor Indalecio Barreto (1874-1875) Oriundo también de Boyacá (Somondoco) como su antecesor. Fugaz fue su episcopado de solamente unos tres meses, ya que murió repentinamente en marzo de 1875.
Monseñor Ignacio Antonio Parra (1876-1877; 1880-1908) Por estos años la situación de Colombia volvía a ser caótica y exigía levantar la voz. El Espíritu Santo suscitó para Pamplona un hombre de un temple extraordinario, oriundo de Samacá, Doctor en Teología y excelente párroco. Ante las denuncias de las persecuciones a la Iglesia, vinieron destierros, profanación de templos, vasos sagrados, destrozo de ornamentos, burlas a las imágenes y atentados contra los sacerdotes. Desde Cartagena a donde fue desterrado, el 13 de enero de 1878 contaba en una carta, que había sido arrebatado por el furor de los enemigos de Cristo y custodiado por 200 bayonetas. Restituido en su sede pamplonesa en 1880, organizó el hospital de Caridad, fundó la Unidad Católica en 1881, el apostolado de la Oración, trajo a las Hermanitas de los ancianos desamparados y a los Padres Eudistas quienes permanecieron en Pamplona hasta 1944. Falleció Monseñor Parra el 21 de febrero de 1908.
Monseñor Evaristo Blanco (1909-1915)
Nacido en el Valle de San Miguel (Santander), gobernó esta grey con gran caridad, prudencia, energía y con el ejemplo de su vida austera y santa. Alumno y más tarde Vicerrector del Seminario de Pamplona, dedicó su tiempo a la organización de asociaciones religiosas, a la disciplina del clero y del Seminario. Murió el 15 de septiembre de 1915.
Domingo Rafael Afanador y Cadena ( 1916 -1956)
Otro gran Santandereano, con olor de santidad, nacido en Barichara. En su largo y fecundo pontificado - 40 años -, ordenó más de un centenar de sacerdotes. Entre las tantas cosas que hizo digamos que se dedicó a defender a sus fieles, a no permitir las malas publicaciones, a luchar por la educación moral y religiosa de la juventud y promovió las misiones del Sarare, ayudado por el Padre Rochereau, eudista, y por las Hermanas Lauritas. Impulsó la creación del Colegio San Pedro Claver de Bucaramanga, construyó el Palacio Episcopal actual, dotó de nuevo edificio al Seminario Mayor, puso en buen estado la catedral, convocó el segundo sínodo diocesano. Creía Monseñor Afanador que la fe se debía, no solo conservar, sino fomentar y defender. La situación política del tiempo le causó muchos problemas hasta el punto de ser humillado en público. Gran luchador de la libertad sindical. En Pamplona en 1946 los sindicatos impulsados por el prelado sumaban 12. Estimuló la creación de la “Acción Católica” (1943), el movimiento familiar cristiano (1950), y la Legión de María (1954). Murió, colmado de virtudes y méritos, luego de haber probado las glorias del arzobispado como titular de Pompeyópolis, el 5 de marzo de 1957.
Monseñor Norberto Forero y García (1952 -1956)
Retirado Monseñor Afanador y Cadena del gobierno de la Diócesis por su avanzada edad, la Santa Sede nombró Administrador Apostólico de Pamplona a Monseñor Norberto Forero y García, oriundo de Toguí (Boyacá) y quien posteriormente fuera promovido a la ilustre e histórica sede de Santa Marta donde ejerció ejemplarmente su ministerio episcopal por largos años.
Primer Arzobispo
MONSEÑOR BERNARDO BOTERO ÁLVAREZ 1956-1959
Prelado de la Mansedumbre. Lazarista de San Vicente de Paúl , abre la lista de nuestros ilustres arzobispos. Trató con sumo cuidado de armonizar la limitación del territorio y la escasez del clero y vocaciones con el resplandor del nuevo título canónico y con excelentes relaciones con los obispos sufragáneos . En su breve ministerio ejerció su acción apostólica con ejemplar masedumbre evangélica, distinguiéndose por sus cartas pastorales, desvelo por el Seminario y las vocaciones, cuidando de las casas religiosas e impulso a las escuelas radiofónicas. Murió en Medellín el 28 de junio de 1959. Sacerdotes Ordenados:
José Antonino Cabarico. 28 oct. 1956
Carlos Eduardo Luna Gómez 3 mar. 1957
Pablo José Latorre Suárez 9 feb. 1958
Rafael Darío Montes Duque 9 dic. 1958 Dentro de su labor pastoral se destaca la organización de la vida Arquidiocesana, el desvelo por el Seminario Mayor, la creación de la Comisión Arquidiocesana de Arquitectura y Arte religioso en junio de 1959, el trabajo por las Vocaciones Sacerdotales, el gran impulso de las Escuelas Radiofónicas y el cuidado por las Comunidades religiosas.
MONSEÑOR ANIBAL MUÑOZ DUQUE 1959-1968
Proveniente de una típica familia antioqueña, bautizado en Santa Rosa de Osos, formado en la escuela de Monseñor Builes, Obispo de Socorro y San Gil, primer Obispo de Bucaramanga, es promovido a Pamplona el 3 de agosto de 1959. Su obra magna en esta sede metropolitana, ya desaparecida, fue el Instituto Catequístico Campesino Vaticano Segundo, ICCVAS. Impulsó los equipos sacerdotales, la Legión de María, el el diseño y construcción del actual Seminario Menor y la Pastoral Social.
Sacerdotes Ordenados:
Nicasio Carreño Morales . 4 feb. 1962
Pedro León Camacho Amaya. 18 feb. 1962
Ciro Antonio Rozo Gauta. 18 feb. 1962
Luis Fernando Castellanos Mora. 18 feb. 1962
Guido de Jesús Urbina Gelvez. 24 feb. 1963
Mario Álvarez Rojas. 24 feb. 1963
José Resurección Soto. 25 agos. 1963
Rafael Antonio Tarazona Mora. 25 agos. 1963
Dámaso Jaimes Silva. 9 feb. 1964
Alberto Alarcón Infante. 31 oct. 1965
José Avelino Carrillo Rodríguez. 6 mar. 1966
José Concepción Villamizar. 6 mar. 1966
Rubén Darío Carrillo Gómez. 13 nov. 1966
José Rodrigo Bermudez Pineda. 13 nov. 1966
Rafael María Meza Acevedo. 25 feb. 1967
Álvaro Camacho Amaya. 25 feb 1967 Le correspondió participar en las sesiones del Concilio Vaticano II e iniciar su aplicación en la Arquidiócesis. Fue promovido luego a la sede metropolitana de Bogotá, nombrado presidente de la Conferencia Episcopal por tres períodos consecutivos y elevado a la dignidad cardenalicia.
MONSEÑOR ALFREDO RUBIO DIAZ1968-1978
Rector del Seminario de Bogotá, Obispo auxiliar de Santa Marta, residencial de Sonsón - Río Negro y Girardot, fue elevado a la dignidad de arzobispo de Nueva Pamplona por el Papa Paulo VI. Se desempeño como Administrador apostólico de Cúcuta. Cumplida la edad canónica presentó renuncia ante el Santo Padre la cual le fue aceptada.
Sacerdotes Ordenados:
Rafael Lizcano García 22 ago. 1968
Marco Aurelio Rodríguez Hernández 15 nov. 1969
Antonio José Rojas Toloza 6 dic. 1969
Jesús Antonio Bautista Suárez 8 dic. 1969
Miguel Fernández Pérez 21 dic. 1969
José de Jesús Acosta Mohalem 8 dic. 1970
José Napoleón Camargo Barón 22 feb 1975
Luís Jesús Alvarez Rojas 4 dic. 1976
Maximiliamo Cruces Pérez 4 dic. 1976
Humberto rico Sepúlveda 4 dic. 1976
Pedro José Rangel Rangel 8 dic. 1977 En su obra pastoral se destaca el gran impulso que supo imprimirle a la Pastoral Rural, la erección de la Parroquia de San Francisco de Asís de Pamplona, la construcción de la capilla de Brigthon de las Hermanas Betlehemitas, el traslado del Seminario Menor a su nuevo edificio y su misión pastoral en su condición de Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Colombiana. MONSEÑOR MARIO REVOLLO BRAVO1978-1984
Nacido en Génova, Italia el 15 de junio de 1919. Realizo sus estudios secundarios en el Seminario Menor de Bogota. Filósofo de la Javeriana y teólogo de la Universidad Gregoriana, especialista en Sagrada Escritura en el Instituto Bíblico de Roma. Ordenado sacerdote en la Ciudad Eterna el 31 de julio de 1943; De regreso a Colombia ejerció su ministerio en Bogota como capellán del Colegio de la Presentación, profesor del Seminario Mayor, capellán del Colegio Mary Mount, párroco de Santa Beatriz ( 1967-1970), párroco de Santa Marta ( 1970-1973). Formado en la escuela pastoral del Cardenal Muñoz Duque, fue Vicario Episcopal, Vicario General de Pastoral, Obispo auxiliar por poco más de 4 años ( noviembre de 1973 a marzo de 1978). Fue Director del ‘Catolicismo’. Nombrado arzobispo de Pamplona el 8 de abril de 1978. Primado de Colombia desde julio de 1984, Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (19781984), Cardenal desde el 24 de junio de 1988, miembro de importantes dicasterios romanos, Consejero del Santo Padre.
Sacerdotes Ordenados:
Ciro Antonio Villamizar Rozo 7 feb. 1982
Alberto Rolón Güepsa 8 dic. 1984 Su celo pastoral ofreció entre muchas otras obras la organización del equipo de Pastoral Vocacional, la promoción de la especialización del clero con estudios en el extranjero, Siempre se le recordará por emprender en 1981 la restauración de la catedral de acuerdo al modelo original colonial y con la dirección de arquitectos y peritos en arte logrando obtener el premio nacional de Arquitectura. La catedral había sufrido graves daños con el terremoto de 1950, en 1984 se reinicia el culto en catedral y se incluye al Santuario del Humilladero en el contrato de restauraciones entre la Arquidiócesis de Nueva Pamplona y el Instituto de investigaciones estéticas de la Universidad Javeriana. El actual Escudo Arquidiocesano, se diseñó bajo su gobierno pastoral. Elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, fue promovido desde nuestra sede metropolitana, como Arzobispo de Bogotá y posteriormente Cardenal Primado de Colombia. MONSEÑOR RAFAEL SARMIENTO PERALTA1985-1994
Pocas frentes han ceñido más dignamente una mitra: su presencia era imponente y noble, culto y elegante su trato. Revestido con sus atavíos pontificales llenaba la catedral con su majestuoso porte. Buen teólogo, mejor jurista, interesante y expresivo en sus predicaciones, ameno en su conversación, exigente en el orden y el silencio en las ceremonias litúrgicas. Nació en Bucaramanga el 30 de noviembre de 1914. Realizó sus estudios en el Seminario de Pamplona. Licenciado en Teología y doctorado en Derecho en la Universidad Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote el 16 de abril de 1938. Profesor, Vicerrector y Rector del Seminario Mayor de Pamplona. Ordenado obispo el 6 de enero de 1963. Fue obispo de Ocaña y de Neiva. El 12 de enero de 1985 el Papa Juan Pablo II lo trasladó a la ciudad de Ursúa. Tomó posesión de la sede de Metropolitana el 15 de febrero de 1985. Sacerdotes Ordenados
Miguel Antonio Plata 2 abr. 1985
Luis Jesús Albarracín Arias 18 sep. 1985
Jairo Gálvez Silva 8 dic. 1986
Carlos Saúl Jaimes Atuesta 23 en. 1988
Jorge Enrique Parada Jaimes 8 ago. 1988
Reinaldo Alberto Pinto 13 ago. 1988
Víctor Hugo Cruz Célis 4 dic.1988
William Alirio Carrillo Duran 10 dic. 1988
Luis Alberto Bacca Serrano 3 abr. 1990
Omar Darío Rincón Laguado 3 abr. 1990
Mario Capacho Cabeza 19 mar. 1991
Luis Ernesto Mendoza Suárez 20 mar 1991
Constantino Acevedo Pérez 7 jun. 1991
Jaime Orlando Acevedo Rojas 8 sep. 1991
Ciro Alfonso Gélvez Contreras 30 nov. 1993
Nicolás Villamizar García 5 jun. 1994 Su obra pastoral brilla por la construcción de la Casa de encuentros Nazareth en el año de1988, la llegada a Colombia de los Cursillos de Cristiandad, la conclusión de la restauración del Santuario del Humilladero en el año de 1989, la construcción del Barrio de los Nazarenos en el año de 1989, la reforma de la moderna sede del Museo de Arte religioso en el año de 1990, la restauración de la capilla de San Juan de Dios en el año de 1990, la construcción Barrio San Rafael en el año de 1.992, el inicio de la Semana Santa Infantil, promovida por la Parroquia Mayor de Nuestra Señora de las Nieves bajo el ministerio pastoral del Padre Rafael Lizcano García, la erección de la Parroquia del Señor del Humilladero y la fundación del Seminario de San Pedro para jóvenes de bachillerato con inquietud vocacional. MONSEÑOR VICTOR MANUEL LOPEZ FORERO1994-1998 Nació en Puente Nacional el 29 de marzo de 1931, en el hogar de Don Eduardo López y María del Rosario Forero. Adelantó sus estudios en el Seminario de Bogotá. Recibió la ordenación sacerdotal en la Catedral Primada de Bogotá el 27 de octubre de 1957 de manos del Cardenal Crisanto Luque. Licenciado en Derecho en la Universidad Javeriana. Vicario cooperador de Junín en Cundinamarca ; Director Espiritual del Seminario Menor ; Capellán del Sena ; Notario y promotor de justicia en el tribunal eclesiástico ; Superior del Seminario Mayor de Bogotá ; Párroco de Soacha y Vicario Episcopal del Sur ; Promovido al episcopado como Obispo auxiliar de Bogotá por S.S. Pio XII el 29 de junio de 1977 ; Obispo residencial de Socorro y San Gil ; Primer obispo castrense de Colombia ; El 21 de junio de 1994
fue designado Arzobispo de Nueva Pamplona ; Se posesiona el 20 de agosto de 1994. Sacerdotes Ordenados: Arnulfo Cáceres 2 dic. 1995
Joaquín Capacho Cabeza 2 dic. 1995
Libardo Orduz D 2 dic. 1995
José de los Ängeles Cárdenas Rodríguez 30 nov. 1966
José Iván Ortega Rozo 30 nov. 1966
Jesús Samuel Jaimes Gélves 30 nov. 1996
Alfonso María Gutierrez Mendoza 30 nov. 1996
Alvaro Becerra Gómez 30 nov. 1996
Javier Castro Carvajal 1 nov. 1997
Cayetano Moncada Laguado 1 nov. 1997
José Donelio Páez Pabón 1 nov. 1997
Juan Carlos Rodríguez Rozo 1 nov. 1997
Ablucelio Afanador Maldonado 8 ago. 1998
Gildardo Valderrama Cárdenas 8 ago. 1998 Su obra pastoral resalta el inicio del Plan Global de Nueva Evangelización en el año de 1995, el diseño del Proyecto Educativo Integral en el año de1996, la fundación del centro Emmanuel de Animación para la niñez y la juventud, las obras de atención para niños de la calle, la remodelación del Seminario Mayor en el bloque de propedéutico, la construcción de la II etapa de la Casa de encuentros Nazareth, la gestión de las emisoras Comunitarias de Toledo, Chinácota, Bochalema, Herrán, Ragonvalia, Silos, Mutiscua, Cáchira, Chitagá, Durania, Salazar, Cácota, Labateca, Arboledas, Cucutilla y la erección de la Parroquia de San Miguel Arcángel de Chinácota, entre otras muchas realizaciones pastorales. MONSEÑOR GUSTAVO MARTINEZ FRÍAS1999-2009 Nació en Bucaramanga el 30 de mayo de 1935 y murió en Pamplona el 29 de agosto de 2009. Realizó estudios secundarios en el Seminario Menor de San Gil. Los estudios filosóficos y teológicos en la Universidad Javeriana de Bogota. Fue ordenado sacerdote en San Gil el 27 de noviembre de 1960. En este ministerio desempeño los cargos de Profesor, Prefecto y Vicerrector del Seminario Mayor. Mas tarde Párroco de la
Catedral, Vicario Episcopal de la provincia de San Gil y Vicario General. En la diócesis de Ipiales implemento el Plan Pastoral de Nueva Evangelización y Renovación Diocesana; impulso la Pastoral Social en las áreas de Promoción Humana, Ecología y Vida, Justicia y paz. Organizo la Pastoral Fronteriza colombo –ecuatoriana; Coordino el Concilio Provincial por La Verdad, la Vida y la Esperanza. Internacionalmente, participo como delegado de Colombia en la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano realizada en Santo Domingo en 1992 y en el Sínodo de las Americas en 1997. Preconizado Obispo por Bula Pontificia de Su Santidad Juan Pablo II el 16 de enero de 1987. Nombrado Obispo de la diócesis de Ipiales, recibe su consagración episcopal en la catedral de San Gil el 20 de febrero de 1987. Nombrado Arzobispo de Nueva Pamplona por su Santidad Juan Pablo II el 18 de marzo de 1999. Tomó posesión el 6 de mayo del mismo año. Sacerdotes Ordenados:
Luis Emilio Contreras Aillón 24 jul. 1999
Carlos Javier Florez Espinoza 24 jul. 1999
Pedro Antonio Galvis Díaz 13 abr 2000
Jesús Orlando Meaury Eugenio 13 abr. 2000
Angel Emilio Gelvez Ortiz 22 jul. 2000
Ariel Rosario Trujillo Durán 22 jul. 2000
Eduardo Silva Parada 22 jul. 2000
Rodolfo García Gelves 25 sep. 2000
Richard Mora Espinosa 25 sep. 2000
Reinaldo mora Florez 25 sep 2000
Julio Cesar Mora González 23 may. 2001
Oriel Angarita González 25 sep. 2001
José Gregorio Lizcano Jáuregui 21 mar. 2002
Gabriel Vera Villamizar 1 abr 2004
Jerson Pabón Mantilla 17 mar 2005
Pedro María Peña Beltrán 17 mar 2005
Luis Armando Conde Gonzalez 6 abr 2006
José Gregorio Granados Acevedo 6 abr 2006
Fredy Andelfo Lizcano Rubio 6 abr 2006
Elkin Javier Ortega Barroso 6 abr 2006
Jesús David Rubio Ortega 6 abr 2006
José Alberto Villamizar, 29 mar 2007
Roberto Carlos Pabón, 29 mar 2007
Pedro Alberto Carrillo, 13 mar 2008
Indalecio González Santafé, 13 mar 2008
Roque Javier Jaimes, 13 mar 2008
Elkin Humberto León, 13 mar 2008
Hernán Contreras Cruz, 13 mar 2008
Edison Gregorio Lizcano, 13 mar 2008
Javier Jair Ovallos, 13 mar 2008
Alfredo Pabón, 2 abr 2009
Giovanny Jaimes, 2 abr 2009
Sanmuel Parada, 2 abr 2009
Pascual Mora, 2 abr 2009 Con su inmenso celo pastoral permitió que creciera nuestra jurisdicción eclesiástica en la espiritualidad comunitaria y para ello realizó entre muchas otras actividades pastorales el desarrollo y consolidación del Plan Global de Nueva Evangelización en sus fases y etapas respectivas, el fortalecimiento de la Pastoral Social, cristalizado en su obra insigne como fue la conformación, puesta en marcha y proyección de la Corporación Nueva Sociedad del Nororiente Colombiano (CONSORNOC) que ha diseñado un gran proyecto de paz y desarrollo para todo el Departamento Norte de Santander permitiendo la gestión de múltiples proyectos entre ellos ser la entidad coordinadora regional del II Laboratorio de Paz. Igualmente bajo su cayado de pastor se iniciaron las Misiones en cada una de las parroquias de los Arciprestazgos, el inicio de los Seminarios Parroquiales con el interés de fortalecer la pastoral vocacional, la creación del Centro de Evangelización Nuestra Señora de Fátima, en el Diamante y el Centro Pastoral El Señor de los Milagros de Corozal.
MONSEÑOR LUIS MADRID MERLANO 2010
Monseñor Luis nace el 27 de octubre de 1946, en la ciudad de Cartagena; sus estudios de primaria los realizó en su ciudad natal hasta los ocho años de edad, luego su familia se trasladó a la ciudad de Bogotá, donde continuó sus estudios de primaria y secundaria en colegios religiosos. Posteriormente inició estudios de medicina en la Universidad Nacional. Siendo universitario fue a una misión en el departamento del Chocó: al observar la actividad pastoral realizada por los sacerdotes, la importancia de su trabajo y el aprecio por la presencia de la Iglesia en un lugar tan lejano, nace la vocación de Monseñor Luis Madrid. Durante su bachillerato mostró su inquietud hacia su vocación sacerdotal, pero la experiencia en el Chocó fue definitiva para tomar esta decisión de vida. La entrega y el esfuerzo de los Sacerdotes en Itsmina (Chocó) y el trabajo con los pobres fue su inspiración para obedecer al llamado de Dios, que le hablaba de forma tan sencilla y tan clara. Ya en su quinto semestre de medicina se decide escribirle al Obispo, comentándole su inquietud vocacional. Días después tiene un encuentro con él, en el aeropuerto de la capital, cuando éste se dirigía al Concilio Vaticano II. Cuando regresó el Obispo, el joven Luis Madrid cristaliza su decisión de servir a Dios y, en Enero del siguiente año, ingresa al Seminario Mayor. Fue ordenado sacerdote en Bogotá el 29 de junio de 1971, trabajó 17 años en el Vicariato de Itsmina, vinculado al trabajo de los seminarios, se esmera en ayudar a los sacerdotes jóvenes en su adiestramiento y desempeño en la vida pastoral. El amor a los pobres y la realización de diferentes actividades para mejorar sus condiciones de vida, marcó su vida sacerdotal durante los 17 años que residió en Itsmina. El 3 de julio de 1988 fue ordenado obispo y enviado a trabajar en Tibú, donde se desempeñó durante 7 años. El 9 de junio de 1995 llega a la Diócesis de Cartago, y al día siguiente se posesiona como segundo Obispo de esta Diócesis. En marzo de 2010 es designado por su Santidad el Papa Benedicto XVI como arzobispo de la Arquidiócesis de Nueva Pamplona.
Sacerdotes Ordenados:
Luis Antonio Cárdenas Molina 12 Marzo de 2011 Javier Eduardo Torres Vera 12 Marzo de 2011 Vicente Contreras Gelvez 12 Marzo de 2011 José Reyes Baltazar Peña 12 Marzo de 2011 José Javier Ojeda Leal. 24 Septiembre 2011 Sergio Armando Cáceres Blanco. 12 Marzo de 2011 Victor Manuel Bustos Orozco 12 Marzo de 2011 Wilmer Claderon Parra. 12 Marzo de 2011 Wilson yohany Cañas Maldonado 27 Marzo 2012 Andres Francisco Gómes Acevedo 21 Septiembre 2012 Andelfo Contresras Cruz 21 Septiembre 2012 Javier Alexis Rangel Suarez Alonso Marin Silva William Alberto Sandoval Edwin David Rico Ramírez.
TEMPLOS DE PAMPLONA.
Ermita del Humilladero: El Pueblo Pamplonés, sus habitantes y todos los visitantes de Pamplona, los arrieros, los mayores, la gente en general siempre cuando partían de viaje rezaban, como lo dice la tradición, cerca de la Ermita del Humilladero, allí se hincaban ante el Señor y le pedían por el éxito de su jornada, de la travesía y viaje que emprendían. Data de los primeros años de la fundación d e Pamplona y fue construida en la salida de la ciudad camino que conduce a Chopo y Valle de Cúcuta. Sencilla Pequeña y con cubierta de paja en sus inicios, la piedad de los fieles la fue arreglando poco a poco. Lleguemos al templo donde se venera la Imagen del Cristo del Humilladero sede de la comunidad parroquial. Al Ingresar nos encontramos con un portentoso recinto, de la más bella arquitectura colonial, pulcramente conservado, luminoso y donde se vive la presencia de Dios. Lo bello de la arquitectura está dado por sus columnas, tres naves y un uso generoso del espacio, condición arquitectónica que actualmente posee el lugar.
En sus inicios una modestísima capilla con cubierta de paja pero que poco a poco se fue arreglando gracias a las donaciones de los cofrades de la Veracruz. En 1613 los mayordomos Pedro Rodríguez Mendo y Juan Fernández de Hoyos firman el contrato para la ampliación de la capilla con el maestro de albañilería Pedro de Alcántara. La finalidad de los trabajos convertiría la Ermita en una verdadera iglesia, era hacerla apta para la celebración de las ceremonias litúrgicas con concurso del pueblo. Dejo así de ser una pequeña ermita para la devoción particular y se convirtió en el lugar de culto hasta el día de hoy. El Pintor pamplonés Alonso Fernández de Heredia que era hermano de la cofradía, pinto varios cuadros para el adorno del templo hacia el 1686. Más adelante se mando a hacer el retablo de madera dorada y el camarín para la imagen del Santo Cristo. En el siglo pasado se remplazo el campanario primitivo por la fachada de dos torres, se construyo el atrio y finalmente se tapo el hermoso y sencillo techo de madera y cal con un cielo raso metálico, La reciente restauración devolvió al templo su belleza y autenticidad.
Ermita de Nuestra Señora de las Nieves: El Primer lugar de culto en pamplona fue la Ermita de las Nieves. Era esta una pequeña capilla de techo de paja que construyó el mayordomo de fábrica Alonso Durán con el concurso de Juan López Galaz por encargo del cabildo de la ciudad que la ordenó “atento a la falta que esta ciudad tenia de Iglesia y ser obra tan justa y necesaria” El albañil que construyo la pared del altar y el suelo de la Iglesia fue Pedro Gómez. Iglesia del Carmen Nuestros pasos nos llevan ahora continuando este itinerario hasta la iglesia del Carmen. En el año 1835 se erige la segunda parroquia en pamplona. Dividiendo la ciudad y su territorio en partes más o menos equivalentes y colocándola bajo la advocación de nuestra señora del Carmen.
La sede para la nueva entidad eclesiástica fue la Ermita de las Nieves primer lugar de culto de la ciudad pero mas adelante se construyo en estilo gótico la actual iglesia mas amplia y espaciosa. La virgen tan venerada en la ciudad, es una imagen con cara y manos talladas en madera y vestida con los hábitos de la orden carmelita., que esta colocada presidiendo la a nave central del templo. En una capilla lateral se encuentra un relieve en madera de la virgen del perpetuo socorro que reproduce bellamente este icono tan caro a la devoción de los fieles. La imagen del nazareno, de la época colonial, preside la procesión que el miércoles santo sale de esta iglesia a recorrer las calles de pamplona, como lo hiciera siglos atrás cuando salía del convento de san Agustín llevada por los fieles de su cofradía. En la capilla que hace frente a la del perpetuo socorro se encuentra el cristo crucificado, llamado el cachorro por ser una replica, realizada recientemente, de aquel que lleva ese nombre en la ciudad de Popayán. Es talla en madera que representa a cristo agonizante en el momento de decir ¿Dios mio Dios mio porque me has abandonado? Nuestra señora de las nieves Frente a la puerta del convento de Santo Domingo nos encontramos con una joya colonial elaborada dentro del más puro arte macizo, como mezcla de la influencia arquitectónica del español y del arte sano nativo. Por esta puerta entro a pamplona la evangelización, toda vez que fueron los dominicos los primeros presentes de la ciudad. Apenas fundado el convento, (1563), emprendieron los religiosos la misión de difundir el evangelio entre los indígenas siguiendo su propia vocación y el ejemplo del fundador de la casa dominica el padre Antonio Ruiz y cumpliendo la finalidad que el cabildo pamplonés pretendía al pedir su presencia en la ciudad. Dentro del templo, en el retablo mayor, se encuentra la virgen del rosario cuyo culto se remonta a la cofradía fundada por los frailes dominicos.
En un retablo lateral que se conserva desde la época colonial, esta la escultura del señor caído. Los investigadores y expertos relacionan esta imagen con el señor de Monserrate. El templo es sede de la Parroquia Mayor de Nuestra Señora de las Nieves, popularmente se le ha llamado de Santo Domingo. Es la parroquia de las Nieves, la primera de la ciudad, cuyo templo fue destruido por el terremoto de 1875. Capilla del Convento de Santa clara (Catedral) Con él nos encontramos frente a unos de los más auténticos, humanos y sencillos templos construidos por los pamploneses para la gloria de Dios: la catedral, que otrora fuera la capilla del convento de santa clara.
El episodio de fundación del convento de santa clara se narra así: Los tres hijos de don Ortún Velazco y doña luisa de Montalvo Juan, María y Magdalena tuvieron una influencia decisiva en la vida política, social y religiosa de pamplona y su provincia. Resaltamos ahora la intervención que tuvieron en el nacimiento del convento de santa clara en unión con el mismo don Ortún. Sin embargo las fundadoras de él son propiamente doña María y doña magdalena. Doña María de Velazco nació probablemente en Tunja y caso con juan Maldonado, de los conquistadores de pamplona y fundador san Cristóbal. Muerto este contrajo segundo matrimonio con Juan Puelles esperanza también conquistador de la ciudad. Para la época que nos ocupa, viuda de su segundo marido, decidió poner por obra en el año 1582 el deseo, que tenia desde hacia un tiempo, de fundar un convento de monjas considerando que de ello se serviría Dios nuestro señor y su
Benditísima Madre y mi alma y la del dicho mi marido recibirán sufragio como lo dice en la carta de fundación. En la carta de fundación doña María ponía el convento bajo la advocación de Nuestra Señora de la concepción, donaba dos solares , que iba a comprar y se comprometía a construir con ellos una iglesia competente de fabrica llana de una nave del tamaño de las que el presente hace en el monasterio del señor santo domingo de esta ciudad. Decía también que dotaría la iglesia de altar, ornamentos, cáliz y lo demás necesario al culto y que haría cercar los dichos dos solares de tres tapias en alto y que construiría casa de morada con un plano de claustro de ciento y veinte pies. Donaba además dos estancias para el sustento del monasterio. A la donación de doña María , se agregó el 26 de mayo de 1584 la entrega que don Ortún hizo de las casas de su morada en la plaza de la ciudad de pamplona a doña magdalena a fin de hacer mas factible la proyectada fundación . El fundador de pamplona entrego a su hija las escrituras. El jubilo que percibimos al ingresar a este recinto nos fortalece e indica la presencia de Dios , quien por siglos , en este lugar ha bendecido a la comunidad a los religiosos al clero a los hombres mujeres y niños y niñas que en unión al arzobispo de nueva pamplona damos gracias al creador por esta maravillosa obra. Nos recreamos en la evocación que hacemos de la comunidad de las monjas clarisas quienes por años tuvieron este lugar como su casa y monasterio hasta 1863 cuando la comunidad fue expulsada. Hacia 1892 se decide que la iglesia de santa clara será la catedral de la diócesis que se conserva hoy.