Encuentros Naturales BUENOS AIRES - ARGENTINA
Encuentros Naturales BUENOS AIRES - ARGENTINA
Encuentros Naturales BUENOS AIRES - ARGENTINA
FOTOS: EMILIO WHITE
Textos: Mariano Masariche y Emilio White Fotos: Emilio White Coordinación editorial y diseño: Mariano Masariche
Copyright © 2024 Nordelta S.A.
www. nordelta.co m
1ª edición Impreso en Akián Gráfica Editora. Clay 2992, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Julio 2024. Se ha hecho el depósito que marca la ley 11.723. No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o la transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las leyes 11.723 y 25.446.
Nordelta S.A. Encuentros naturales / 1a ed - Tigre : Nordelta, 2024. 208 p. ; 29 x 29 cm. ISBN 978-987-25367-2-5 1. Naturaleza. I. Título. CDD 577.07
Encuentros Naturales
Palabras iniciales
Encuentros Naturales
En 1998 se dieron los primeros pasos del proyecto más complejo de mi carrera como desarrollador: Nordelta, la “ciudad-pueblo”. La década del 90 fue la del boom de los barrios cerrados, countries y clubes de campo. Con Julián Astolfoni sabíamos que podíamos ofrecer algo totalmente distinto, un nuevo concepto. La enorme escala de Nordelta — sus 1600 has — nos permitió soñar en grande. Desde el comienzo nuestra ventaja comparativa principal fue el tamaño. Nuestra idea madre de “ciudad-pueblo” necesitaba brindar, cerca de Buenos Aires, todo lo necesario para desarrollar una vida cómoda y placentera, con la infraestructura de una ciudad, pero a la vez en un entorno más relajado y en medio de la naturaleza. Y todo lo desarrollamos desde cero. El espíritu pionero se materializó, entonces, en colegios, clubes, zonas comerciales, centro de salud… Y dado que en la zona no existían servicios públicos, fue necesario encarar importantes inversiones para dotar a todo el conjunto de luz, gas, internet, cloacas, agua, y hasta una propia planta potabilizadora y otra de tratamiento de efluentes. Nordelta nunca dejó de lado sus premisas fundamentales. Personalmente defendí siempre la idea de ciudad de baja densidad, aún con el crecimiento permanente de estos primeros 25 años. Nunca se sacrificó la calidad de vida en pos de objetivos puramente comerciales, incluso en detalles que parecen quizás pequeños, pero no lo son. Un ejemplo de ello: nunca permitimos carteles publicitarios dentro de Nordelta, para evitar la contaminación visual. Y si de calidad de vida se trata, por supuesto la naturaleza y su relación con las personas en la cotidianeidad ocupa un lugar destacado. Nordelta se desarrolló tomando como eje el gran lago central de más de 200 has, sobre el cual balconean distintos barrios. Nosotros imaginábamos este espejo de agua como la perla paisajística, lugar de esparcimiento y también fuente de biodiversidad. Lo cuidamos para que así suceda ¡Y sucedió! La vida silvestre encontró un sitio adecuado, seguro… y se desarrolló a sus anchas. No solo en el lago, como veremos.
Encuentros Naturales
VII
Encuentros Naturales
Si bien este libro se centra en la numerosa y rica fauna que habita Nordelta, no puede olvidarse su relación con la flora. Las especies preexistentes conviven con los casi 50 mil ejemplares de árboles y arbustos que hemos plantado. Confieso que yo mismo me sorprendí cuando repasé las fantásticas fotografías que ilustran este libro y leí los detalles de la vida natural de sus protagonistas ¡Todo esto sucede en Nordelta cada día! Un gran documental en vivo que acompaña nuestro ajetreo diario y nuestro descanso. Están aquí, son una gran cantidad de especies que conviven con nosotros cotidianamente, y eso constituye un gran privilegio. El libro se llama “Nordelta, encuentros naturales” y su primera oración dice: “Nordelta es humano y natural”. Los invito a descubrir, maravillarse y hasta emocionarse en cada página por este espacio de encuentro que construimos ¿Podríamos decir que la tarea está cumplida? Aquel sueño que ya cumplió 25 años, ¿se concretó? Sí, lo hicimos realidad, pero nunca olvidemos que son logros que debemos cuidar todos los días. Deseo reconocer el trabajo de todos los colaboradores, tanto de nuestra empresa como de la Asociación Vecinal Nordelta, en especial, la del equipo a cargo del cuidado del ambiente. Finalmente quiero agradecer a todas las familias que apostaron por aquella idea fundadora y que son protagonistas esenciales en el desarrollo de la ciudad. Eduardo F. Costantini Presidente de Nordelta SA, nació en Buenos Aires en 1946. En 1991 fundó Consultatio Asset Management, empresa dedicada a la administración de fondos comunes de inversión. Es socio fundador de Nordelta SA y fundador de la Fundación Nordelta. Además es coleccionista de arte y preside la Fundación Eduardo F. Costantini, que en 2001 inauguró el Malba, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, institución cultural privada sin fines de lucro que exhibe como patrimonio fundacional la Colección Costantini. Es miembro del International Advisory Board del Museo de Arte Moderno de Nueva York y miembro del Advisory Committee del David Rockefeller Center of Latin American Studies de la Universidad de Harvard, Boston.
Encuentros Naturales
Encuentros Naturales
X
CONTENIDO
2
Encuentros
6
Ti g r e , h i s t o r i a d e u n n o m b r e
10
Encuentros en los lagos
84
Sorpresas en la selvita
130
Los espacios abiertos
164
Desde la ventana
193
Especies de plantas y animales ilustradas en el libro
Encuentros Naturales
1
Encuentros
Encuentros Naturales
2
Nordelta es humano y natural. Esta definición encierra, en apariencia, una contradicción ¿Es humano y natural? ¿Ambas cosas al mismo tiempo son posibles? Sí. Y quizás la palabra “encuentro” lo resume. Nordelta es, por lógica, un lugar de encuentro entre personas que decidieron vivir aquí. Pero también, por su ubicación geográfica y sus características es un sitio donde se encuentran especies de fauna y flora de distintos ecosistemas. Algunas más propias de las lagunas pampeanas, otras de la Selva Ribereña del Delta del Paraná. Las hay también que se sienten más a gusto en espacios abiertos que recuerdan lo que alguna vez fue la pampa infinita. Especies de estos ecosistemas coexisten en Nordelta y todas ellas conviven con las personas. Las páginas de este libro ilustran estos encuentros inspiradores, necesarios, agradables, y en definitiva, posibles.
Encuentros Naturales
3
Encuentros Naturales
4
Encuentros Naturales
5
Tigre, historia de un nombre
Encuentros Naturales
6
El lugar donde está actualmente ubicada la ciudad y el municipio de Tigre, en tiempos de la Colonia (desde mediados del siglo XVIII) era conocido como “Pago de las Conchas”. El Río de las Conchas (hoy Río Reconquista) pasa justamente por allí ¿Pero cómo era el entorno natural en aquel entonces? Al parecer había muchos yaguaretés que merodeaban los bosques y pajonales. Aunque hoy parezca increíble, nuestro gran gato manchado hacía de las suyas tan cerquita de Buenos Aires. Los españoles —al verlo en algo parecido al tigre asiático— comenzaron a llamarlo “tigre”. Eran tan frecuentes los encuentros con el “tigre”criollo que con el tiempo el lugar se conoció como Tigre. Pero recién en 1952 se lo adoptó como nombre oficial. Domingo Faustino Sarmiento describe la presencia del felino en su obra El Carapachay: “…En la
semana pasada ha tenido el buen humor una tigra de traer a sus cachorros a pasear por las calles de Las Conchas. Sintióla un vecino desde la cama, pues el paseo era a la claridad de la luna, a hora excusada, por los gemidos de unos cuantos perritos que salieron, sin duda, a reconocer los extraños huéspedes y acaso a chancear con los pintados cachorrillos. Halláronse por los alrededores los cráneos pelados de los perritos que habían servido de regalada cena a la fiera. Ningún otro encuentro deplorable hubo que lamentar encontrándose el rastro de la felina familia que había regresado al Rincón de López, su guarida. Las Conchas suele ser teatro de sucesos de este género”. Los hechos que describe Sarmiento se ubican entre 1860 y 1880. Otro relato acerca del yaguareté, involucra a un personaje bien conocido del lugar:“Un antiguo vecino de la localidad, don Juan Milberg, los cazaba en su residencia de
Encuentros Naturales
7
Encuentros Naturales
8
“El Rincón” con trampas.” Hoy la zona de Rincón de Milberg. “En cuanto al arroyo Cambao, recuerda a un cazador de tigres que vivía allí y que se llamaba Juan M. Rojas y por sobrenombre el “cambao” por la forma de sus piernas; para cazarlos se ayudaba de enormes perros tigreros.” Este arroyo se encuentra frente al actual Parque de la Costa. Tal vez a principios de 1900 se mató uno de los últimos yaguaretés en la zona. Según cuenta un vecino, un ejemplar merodeaba muy cerca del actual Puerto de Tigre y decidieron salir a cazarlo. Su bisabuelo fue quien lo abatió y por eso conserva como reliquia una garra del animal (foto de la derecha). Gracias a estas citas hist óricas, se confirma que el yaguareté era común, seguramente gracias a la gran cantidad de presas como por ejemplo carpinchos y ciervos de los pantanos, y los buenos sitios para refugiarse en lo profundo del Delta del Paraná.
Encuentros Naturales
9
Encuentros Naturales
10
Encuentros en los lagos
Encuentros Naturales
11
La vida a sus anchas
Encuentros Naturales
12
En general los ecosistemas lacustres, los lagos y las lagunas, son sitios de alta biodiversidad, es decir, de gran variedad de formas de vida. El lago de Nordelta y sus alrededores no son la excepción. La humedad, el agua, el clima templado —y en este caso también el cuidado ambiental— brindan condiciones ideales para que la vida silvestre se muestre con exuberancia. Grandes, algunas veces enormes, concentraciones de distintas especies nos sorprenden. Pero también en esas multitudes se esconden detalles secretos de su vida cotidiana. Las siguientes páginas retratan la abundancia y también nos asomamos, con respeto, a la intimidad de la naturaleza.
Encuentros Naturales
13
Encuentros Naturales
14
Belleza, elegancia y cisnes son palabras que recreamos —sin esfuerzo— al mismo tiempo. En el lago de Nordelta habita el cisne cuello negro. La pareja sabe cuando es momento de acondicionar con esmero una plataforma de juncos para recibir en pocas semanas a una nueva generación.
Encuentros Naturales
15
Encuentros Naturales
16
Encuentros Naturales
Los pichones de cisne cuello negro nacen bastante desarrollados, apenas rompen el cascarón pueden nadar y seguir a los padres (en términos técnicos ornitológicos, a estas aves se las llama “nidífugas”). Pero... sí se puede elegir ¿a quién no le gusta pasear a “upa”?
17
Encuentros Naturales
18
El aumento de la población de cisnes cuello negro en Nordelta es motivo de alegría. Un claro indicador de calidad ambiental, tanto del agua como de la vegetación costera. En este ambiente amigable, sin dudas estos pichones crecerán seguros, sus cuellos se irán oscureciendo y aparecerá el color rojo característico en la base del pico, más definido en los machos que en las hembras. Encuentros Naturales
19
Encuentros Naturales
20
Encuentros Naturales
21
Encuentros Naturales
22
Encuentros Naturales
¿Qué hacen estas aves que parecen estar “rayando” el agua en el lago de Nordelta? Vuelan al ras con la mandíbula inferior sumergida, la cual cierran automáticamente al hacer contacto con un pez, aunque no desprecian moluscos y crustáceos. Es más frecuente verlos en las horas del crepúsculo cuando hay más peces cerca de la superficie. Obviamente se lo conoce como rayador.
23
Encuentros Naturales
24
Encuentros Naturales
25
Encuentros Naturales
26
Encuentros Naturales
En la familia de los macaes hay verdaderos campeones de buceo. Nadan plácidamente hasta que desaparecen de nuestra vista en un instante. Es divertido apostar por donde van a volver a salir. Estas aves, como el macá cara blanca (página izquierda) y el macá pico grueso tienen cabeza pequeña con picos cortos y cónicos. Pero....siempre puede haber una excepción (páginas siguientes).
27
Encuentros Naturales
28
Encuentros Naturales
Es un regalo de la naturaleza encontrar en el lago a este particular miembro de la familia de los macaes. Muy distinto a los otros, el macá gigante llama la atención por su largo pico, el color de su cuello, y en general por su estampa. En primavera el espectáculo se completa con los pichones rayados que viajan sobre el lomo y nadan junto a los padres.
29
Encuentros Naturales
30
Encuentros Naturales
La observación paciente y respetuosa de la vida silvestre siempre nos puede brindar algo más. En este caso, seguir un rato a la familia macá por el Lago Central nos muestra como alimentan a sus pichones. El pequeño engulle con muchas ganas un pez que sin dudas le resulta un suculento manjar.
31
Encuentros Naturales
32
¿Qué ocurre en esta foto? No parece ser un pez lo que el adulto le da al pichón. Claro que no: se trata de una pequeña pluma. Al parecer la pluma ayudaría al pichón a que su joven sistema digestivo pueda procesar todos los peces de los que se alimenta. Ahora otra pregunta que surge de la misma imagen ¿Qué es esa mancha colorada que tiene en la cabeza el pichón? Es una marca que permite a los padres identificar a sus pichones y así poder alimentarlos equitativamente ¿No es acaso grandioso? Así es, en la naturaleza todo es un poco más complejo de lo que parece a simple vista.
Encuentros Naturales
33
Encuentros Naturales
34
Encuentros Naturales
35
Encuentros Naturales
36
El lirio amarillo, originario de Asia, África y Europa, está ampliamente extendido en los ambientes acuáticos de la Argentina. Entre esa gran masa vegetal que bordea sectores de los lagos de Nordelta —verde y amarilla en primavera— se esconde tímidamente un ave que es una verdadera “joya” para los naturalistas (en las páginas siguientes lo vemos con mayor detalle).
Encuentros Naturales
37
Encuentros Naturales
El aguatero es silencioso y no se deja ver con facilidad. Vive oculto en la densa vegetación costera. Busca entre el barro pequeños animales de los que se alimenta, como moluscos, insectos y crustáceos. También consume plantas.
38
Encuentros Naturales
39
Encuentros Naturales
40
Durante unas pocas semanas cada año, a fin de invierno y comienzos de primavera, el paisaje natural del Lago Central y alrededores cambia sorpresivamente. Miles de gaviotas de varias especies lo visitan, literalmente las enormes bandadas llenan el cielo y el agua.
Encuentros Naturales
41
Encuentros Naturales
42
Encuentros Naturales
A la hermosa gaviota capucho café, como a todas las aves de esta familia, se las conoce como “oportunistas”. Esto significa que su dieta es muy variada, aprovecha lo que tiene a su alcance: invertebrados, peces, huevos y pichones de otras aves e incluso carroña. Las conocidas gaviotas cumplen así un rol importante en los ecosistemas.
43
Encuentros Naturales
44
La gaviota capucho gris es otra de las especies de gaviotas que forman bandadas mixtas en Nordelta. Igual que la gaviota capucho café, ese color distintivo en la cabeza es más notorio en la llamada época nupcial. En este caso el fuerte color rojo en el pico, el borde del ojo y las patas, también indica que es un adulto en etapa reproductiva.
Encuentros Naturales
45
Encuentros Naturales
46
Encuentros Naturales
47
Si hablamos de fauna silvestre, no hay dudas de que el carpincho es la “estrella” de Nordelta. Su presencia cotidiana, su cercanía y abundancia, pueden hacernos olvidar que esta convivencia es reciente: en muchos lugares de la Argentina, y en especial en la provincia de Buenos Aires, el carpincho fue exterminado por excesiva presión de caza. Hasta no hace mucho era impensado contar con poblaciones de estos animales tan cerca de las personas, en algunos barrios y urbanizaciones del Gran Buenos Aires. Encuentros Naturales
48
Encuentros Naturales
49
Encuentros Naturales
50
“Escenas de la vida carpincha”. Así podemos titular estas páginas. Cuando nos asomamos a la intimidad de estos gigantes y simpáticos herbívoros, confirmamos que les gusta vivir en grandes grupos y, como vemos, en estrecha relación. Buena parte del día de los carpinchos transcurre de modo muy apacible. Como son muy territoriales, esa paz solo se interrumpe si un carpincho de otro grupo invade espacio ajeno.
Encuentros Naturales
51
Encuentros Naturales
52
Encuentros Naturales
Luego de 4 o 5 meses de gestación, la hembra da a luz entre 2 a 6 crías. El carpincho recién nacido pesa cerca de 1,5 kilos. La madre los amamanta siempre parada y durante 3 a 4 meses. Los jóvenes continúan su desarrollo y se consideran adultos próximos al año y medio.
53
Encuentros Naturales
54
El carpincho es uno de los animales más carismáticos y conocidos de la fauna sudamericana. Y más allá también. Como ejemplo, en Japón existe una verdadera “carpinchomanía”. “Kapibarasan” es un animé de mucho éxito destinado al público infantil, que sigue de cerca las aventuras de una familia de carpinchos. Allí existen además los “Capybara Onsen”, aguas termales diseñadas especialmente para que los carpinchos japoneses disfruten un baño. Mientras, entre nosotros, el carpincho es hoy protagonista de una nueva era de convivencia posible entre las personas y la fauna silvestre.
Encuentros Naturales
55
Encuentros Naturales
56
Encuentros Naturales
57
Encuentros Naturales
58
Encuentros Naturales
59
Encuentros Naturales
60
Los juncales y totorales de Nordelta brindan refugio a pequeñas aves como los junqueros (páginas anteriores) y el bonito varillero congo.
Encuentros Naturales
61
Encuentros Naturales
En este mundo de varillas vegetales que se mueven con el viento, algo estira su cuello y apunta su pico al cielo. Así, las rayas de su cuello, pecho y abdomen se confunden mejor todavía con los juncos. Este maestro del camuflaje se llama mirasol chico. Su encuentro siempre es un premio para el observador de aves o el fotógrafo de naturaleza. 62
Encuentros Naturales
63
Encuentros Naturales
64
Encuentros Naturales
Sobrevolando los lagos, pero también en otras zona de Nordelta, es posible ver miembros de la familia de los cuervillos, como este cuervillo cara pelada (página opuesta). Se trata de parientes del ibis sagrado de Egipto y del bello ibis escarlata del norte de Sudamérica. Mientras, una garcita azulada busca insectos en el pasto corto cerca de los juncales. 65
Encuentros Naturales
Las garzas son excelentes pescadoras. Se mantienen inmóviles con apariencia indiferente en aguas de poca profundidad, hasta que detectan un pez, una rana u otro pequeño animal: al instante lanzan su cuello como un arpón, con la velocidad de un rayo. En la imagen, vemos como una garcita blanca logró capturar dos pequeños peces.
66
Encuentros Naturales
67
Encuentros Naturales
68
Encuentros Naturales
La tortuga de laguna habita los lagos de Nordelta y le gusta asolearse en las estructuras de madera y hormigón. Se alimenta de crustáceos, peces, anfibios, pichones de aves acuáticas y hasta de pequeños mamíferos. Puede consumir también carroña.
69
Encuentros Naturales
70
El coipo o “nutria” es un pariente menor del carpincho que podemos ver en los lagos. Como aquel, es un roedor de hábitos acuáticos que se alimenta de vegetales. Se lo llamó históricamente “nutria” aunque nada tiene que ver con la familia de las nutrias verdaderas. Ese nombre deriva en realidad de su valor peletero: los conocidos tapados de nutria —en realidad de coipo— eran muy comunes en la Argentina algunas décadas atrás.
Encuentros Naturales
71
Encuentros Naturales
72
Encuentros Naturales
73
Encuentros Naturales
74
Como cierre de este recorrido por la vida silvestre de los lagos de Nordelta, presentamos un lugar sorprendente: el paraíso de las garzas. Es una isla del Lago Central, en la zona del barrio Los Castores. Allí conviven tres especies de garzas junto a otras aves como el cormorán o biguá. En las páginas siguientes nos metemos en ese mundo bullicioso.
Encuentros Naturales
75
Encuentros Naturales
76
Encuentros Naturales
77
Encuentros Naturales
78
La soberbia estampa de la garza blanca es indiscutible. Pero además en la época reproductiva, machos y hembras de algunas especies de garzas lucen unas increíbles plumas ornamentales en varias partes de su cuerpo, largas y filamentosas, llamadas “egrets” en francés. En el pasado las garzas pagaron cara esta belleza: sus colonias eran diezmadas en todo el mundo para obtener esas plumas, utilizadas como adornos en sombreros. Por suerte, entrado ya el siglo XX, esa demanda desapareció. Encuentros Naturales
79
Encuentros Naturales
80
Aproximarse al garzal del Lago Central de Nordelta impacta por los sonidos, “conversaciones”, movimientos...todo es exagerado. Nos acercamos con el respeto del invitado que no quiere molestar, sólo observar a distancia segura. Allí, además de la garza blanca, encontramos otro miembro de la familia de las “egrets”: la garcita blanca. Son parecidas pero esta garcita tiene pico negro y no amarillo, y las patas son también negras.
Encuentros Naturales
81
Encuentros Naturales
82
Encuentros Naturales
Dentro del garzal hay varios nidos de las diversas especies de garzas. Los construyen sobre arbustos o árboles, en general a mediana altura. En esta página vemos pichones de garcita chica, ya algo crecidos pero muy demandantes ¿cómo decirles que esperen un rato, no?
83
Encuentros Naturales
84
Sorpresas en la selvita
Encuentros Naturales
85
Visitas subtropicales
Encuentros Naturales
86
Como un coletazo selvático, unos bosques —que no quieren entregar su condición de origen subtropical— bajan acompañando a los ríos y colonizando los albardones costeros. Forman un ambiente bien particular, con atisbos de otras latitudes más norteñas pero una identidad propia: es la Selva Ribereña del Delta del Paraná. Llega incluso más al sur por el río de La Plata, hasta Punta Lara. En estos bosques crecen especies como el ceibo, el sauce criollo o el aliso de río, adornados con algunas epífitas como el clavel del aire, y donde lianas y enredaderas contribuyen a darle al conjunto un aspecto bien selvático. En Nordelta, la Reserva del Yacht es un reducto ideal para este increíble ambiente y su rica biodiversidad.
Encuentros Naturales
87
Encuentros Naturales
88
Encuentros Naturales
El conocido ceibo es uno de los árboles característicos de los bosques ribereños del Delta del Paraná. Por eso no es exagerado pensar a cada ceibo de Nordelta como un pedacito de selva. La flor de ceibo —declarada Flor Nacional— además de belleza, nos asegura gratas compañías como la catita chirirí, que se da un banquete con ellas, y una multitud de insectos polinizadores.
89
Encuentros Naturales
90
Encuentros Naturales
91
Un maracuyá o pasionaria luce sus psicodélicas flores que se transforman en puertos irresistibles para el mangangá, y como se puede observar, el diseño de ambos es perfecto para que la planta sea polinizada por el abejorro. Nótese como los estambres “raspan” al insecto, y así el polen queda en su lomo, listo para ser transportado.
Encuentros Naturales
92
Encuentros Naturales
93
Encuentros Naturales
94
Encuentros Naturales
95
Encuentros Naturales
96
Encuentros Naturales
Entre las hojas de una serrucheta, la ranita de zarzal calza perfecto, y así encuentra una guarida segura para pasar el día. Al caer la noche se aventurará por sus alrededores para alimentarse de pequeños artrópodos.
97
Encuentros Naturales
98
Encuentros Naturales
Como ya mencionamos, en la Reserva del Yacht de Nordelta se preserva una muestra del bosque ribereño. En ella es posible encontrar especies típicas del Delta, como la corpulenta pava de monte ribereña. Afortunadamente, la reserva brinda a estas aves, perseguidas en otros sitios, las condiciones ideales: frondosa vegetación y ausencia de caza.
99
El inquieto arañero coronado chico dibuja piruetas entre la vegetación selvática de la Reserva del Yacht, al tiempo que busca pequeños bichitos entre las hojas o la corteza de los árboles. Esta pequeña ave es otro claro ejemplo de una visita norteña que baja por los ríos y llega así a Nordelta.
Encuentros Naturales
100
Encuentros Naturales
101
Encuentros Naturales
102
Encuentros Naturales
La estridente voz del Ipacaá se puede escuchar desde lejos en algunos lugares de Nordelta. Oculto y difícil de observar, cuando queda al descubierto se aprecian sus colores, sorprendiéndonos por su peculiar belleza.
103
Encuentros Naturales
104
El vapor de agua al enfriarse da lugar a la niebla. En algunas mañanas frescas, la zona ribereña de Nordelta y alrededores queda literalmente cubierta, y nos ofrece así un lindo momento cuando el delicado manto es atravesado por los rayos del sol.
Encuentros Naturales
105
Encuentros Naturales
106
Por cierto parecido con los lobos marinos y focas, los europeos llamaron “lobito” a estos simpáticos mamíferos acuáticos. El lobito de río en realidad es una nutria, perteneciente a la familia de los mustélidos (como los hurones, por ejemplo). Se alimentan casi exclusivamente de peces, pero también de moluscos y otros crustáceos. Si bien su avistaje es muy poco frecuente, de tanto en tanto aparece alguno por la zona de la Reserva del Yacht o el Río Lujan.
Encuentros Naturales
El martín pescador mediano, como todas las aves de su familia, es una verdadera obra de ingeniería natural, con un diseño perfecto para atrapar peces pequeños cerca de la superficie del agua. Su gran pico y su estructura corporal los convierte en verdaderos proyectiles. Además poseen una belleza muy especial, con una coloración que nunca pasa desapercibida.
107
Encuentros Naturales
108
Cuando comienza a apretar el calor, los lagartos overos se dejan ver en varios sectores de Nordelta. Durante los meses más fríos se “encuevan” y así entran en una especie de letargo que les permite sobrevivir sin mayores problemas. Oportunistas como pocos “no le hacen asco a nada”: animales muertos, frutos, nidos de aves (donde se alimentan tanto de huevos como pichones) forman parte de su dieta ¿Cómo encuentran su alimento? Gracias a su lengua, que recolecta olores presentes en partículas del aire y los transporta hasta un órgano dentro de su boca. Desde allí se envía la información al cerebro, y así los lagartos overos van sabiendo a qué prestarle atención ¿Y para que usan la nariz entonces? Nada más y nada menos que para respirar.
Encuentros Naturales
109
Encuentros Naturales
110
Encuentros Naturales
El cardenal azul (página opuesta) es un representante de la Selva Atlántica (o Selva Misionera, en Argentina) que llega hasta el Delta a través del Río Uruguay. Es un ave llamativa y su encuentro es siempre motivo de asombro. Por su parte, el pijuí plomizo, mucho más oído que visto, es una especie frecuente en estos bosques ribereños.
111
Encuentros Naturales
112
El culandrillo es un helecho que, si bien no es muy abundante, puede aparecer en lugares húmedos y con poca luz. Entre algunas de las propiedades que posee, se puede mencionar que es muy buen remedio para curar o amortiguar la resaca ¿Será cierto?
Encuentros Naturales
113
Encuentros Naturales
Algunas plantas con flores del sur de Brasil y Paraguay, llegan a los bosques del Delta del Paraná y aparecen en la Reserva del Yacht. Por ejemplo en primavera y verano nos puede sorprender la delicada belleza de una lágrima de virgen o el estriente color rosado fuerte de las flores de una planta del género Oxalis, llamada vinagrillo. Otro encuentro agradable es la papa de río, una planta trepadora (páginas siguientes). 114
Encuentros Naturales
115
Encuentros Naturales
116
Encuentros Naturales
117
Encuentros Naturales
Una hembra de pato de collar cuida a sus pichones que encuentran refugio en la tupida vegetación costera de la Reserva del Yacht. Por su lado, la tortuga morrocoyo o también conocida como tortuga tigre de río, es otro de los habitantes que pueden verse en las aguas del Delta. De alimentación omnívora, consume pequeños peces, anfibios, vegetación acuática, pequeños crustáceos e inclusive carroña.
118
Encuentros Naturales
119
Una casa abandonada y tomada por la vegetación ribereña se transforma en el lugar perfecto para que la hembra del picaflor verde construya allí su nido. En las páginas siguientes espiaremos este pequeño mundo.
Encuentros Naturales
120
Encuentros Naturales
121
Encuentros Naturales
122
Encuentros Naturales
123
Encuentros Naturales
124
Encuentros Naturales
Dentro de una de las habitaciones y protegido de las inclemencias del tiempo, un delicado nido se sostiene entre la hiedra. Por la ventana o la puerta, la hembra entra y sale para traer alimento a su demandante prole. El período de nidificación en los picaflores es generalmente corto, unos 15 días de incubación de los huevos y otros 15 días hasta que los pichones abandonan el nido. De por sí, dado su acelerado metabolismo, los picaflores deben alimentarse muy seguido. Imaginemos entonces el enorme esfuerzo extra que realiza una hembra con pichones a cargo.
125
Encuentros Naturales
126
La casa fantasma y el picaflor Emilio White
Cuando por primera vez fui a la Reserva del Yacht recuerdo que me impactó positivamente: el recorrido es muy ameno y lo que se ve, desde el punto de vista de un naturalista, es sumamente atractivo. Enseguida escuché el canto del curutié plomizo, del arañero coronado chico y por si fuera poco observé una pareja de pavas de monte ribereñas; allí estaban, muy tranquilas, alimentándose de las frutas de una planta de mora. Pero lo que realmente me sorprendió fue una casa abandonada que estaba prácticamente cubierta por la “selva”. No tenía techo ni puertas, pero si las paredes y los ladrillos a la vista le daban un toque todavía más encantador. Me llamó mucho la atención como la hiedra había cubierto gran parte de lo que alguna vez fue una construcción. A los pocos días regresé a la reserva y por supuesto, volví a la casa. Entre a una habitación
y pronto note que algo pequeño salía volando de entre la hiedra ¿qué fue? Vi la delicada “canastita” y no lo podía creer: había encontrado un nido de picaflor. Era realmente una situación de cuento. Y por supuesto, había que retratarla. El desafío principal para hacer las fotos en ese espacio fue la luz. Claro, el nido estaba en un lugar muy oscuro y necesitaba más de un flash y no cualquier flash. Así que me puse en contacto con Nico Pérez, gran fotógrafo y experto en iluminación, quien me ayudó a lograr las imágenes que ilustraron —en las páginas anteriores— la secuencia del picaflor verde en la casa abandonada. Todo nuestro trabajo tuvo como premisa fundamental obtener las mejores fotos pero sin molestar a los picaflores, asegurándonos de no perturbar su vida normal.
Encuentros Naturales
127
Encuentros Naturales
128
Encuentros Naturales
129
Encuentros Naturales
130
Encuentros Naturales
131
Encuentros Naturales
132
Los espacios abiertos
Encuentros Naturales
133
Vecinos caminadores
Encuentros Naturales
134
Nordelta, decíamos al comienzo, es el punto de encuentro de distintos ecosistemas, incluyendo el “ecosistema humano”. Uno de ellos es la pampa, o más propiamente, la Ecorregión Pampeana, en la que varias especies evolucionaron adaptadas a las grandes extensiones y a planicies interminables. Encontramos una reminiscencia de esos escenarios naturales en los campos de deportes, en áreas comunes y en los grandes parques y jardines. Allí podemos ser testigos de algunas situaciones que eran parte de la vida cotidiana para los paisanos de los campos de buena parte del centro de la Argentina. En las páginas siguientes, entonces, algunas postales de la vida silvestre pampeana en Nordelta.
Encuentros Naturales
135
Encuentros Naturales
El tero se siente cómodo en compañía del humano, frecuenta los jardines y espacios comunes de Nordelta siempre que tengan el pasto corto. Pero debemos mantenernos a prudencial distancia de las parejas con nidos ya que se toman muy en serio su custodia. Espantarán al intruso, de cualquier tamaño, enfrentándolo en tierra o lanzándose en picada desde el aire. Además del pico, como defensa utilizan el espolón de sus alas. 136
Encuentros Naturales
137
Encuentros Naturales
138
Encuentros Naturales
La vocación de alarma natural del tero se explica en parte porque sus nidos son muy sencillos y están en el suelo, eso los vuelve muy vulnerables a cualquier depredador. Los pichones —son realmente “pura pata”— apenas nacen pueden acompañar a sus padres y enseguida comienzan a capturar insectos y otros invertebrados.
139
Encuentros Naturales
140
Encuentros Naturales
141
Encuentros Naturales
142
En el Campo de Golf de Nordelta podemos ver una multitud de aves oscuras, regordetas, que picotean el suelo con especial interés. Las gallaretas chicas, de ellas se trata, están muy asociadas a los ambientes acuáticos, pero además son muy caminadoras. Si observamos en detalles sus patas, algo nos llamará la atención (páginas siguientes). Encuentros Naturales
143
Encuentros Naturales
Los extraños dedos lobulados, que comparten las gallaretas con los macaes, son una adaptación fantástica para el nado y el buceo, pueden moverse de forma independiente unos de los otros. Pero también mejoran y amplían la superficie de apoyo, lo que les permite corridas sobre la superficie del agua y moverse bien en tierra.
144
Encuentros Naturales
145
Encuentros Naturales
146
Encuentros Naturales
Es muy simpático observar los movimientos algo inquietos de los cuises chicos. Sus carreritas...de repente se detienen, observan y se dedican a alimentarse. Estos pequeños e inofensivos roedores basan su dieta en vegetales y son de hábitos diurnos. Las crías caminan siempre detrás de su madre. Si se sienten seguros se vuelven más confiados y se dejan ver en todos los espacios abiertos de Nordelta.
147
Encuentros Naturales
148
Encuentros Naturales
149
Encuentros Naturales
150
Encuentros Naturales
Otra grata presencia en las zonas deportivas de Nordelta es la lechucita vizcachera. Se diferencian de otras lechuzas y búhos porque viven en grupos y son bastante diurnas. En el campo suelen utilizar las cuevas abandonadas de las vizcachas. A falta de ellas, construyen sus propias madrigueras con una cámara en el extremo final, donde colocarán sus huevos. Juegan un papel muy importante en el ecosistema, controlando animales potencialmente perjudiciales, como algunos roedores. Al respetar su espacio podemos convivir con estas expresivas, vivaces y útiles vecinas.
151
Encuentros Naturales
152
Encuentros Naturales
153
Encuentros Naturales
154
¿Qué sucedería con campos, parques, bosques, selvas, humedales...llenos de cadaveres pudriéndose al sol? Lo primero es pensar, con razón, en riesgos sanitarios para todos, incluídas las personas. Afortunadamente, los caranchos forman parte del “servicio de limpieza” que nos ofrece la naturaleza, al alimentarse mayormente de carroña. Además es un ave interesante y bella, con la prestancia especial que le da esa boina negra, el fuerte pico y un porte decidido.
Encuentros Naturales
155
Encuentros Naturales
Claro que el gremio de la limpieza en Nordelta es más amplio. Algunas veces los caranchos comparten su alimento pacíficamente —otras no tanto— con un rey de las alturas: el jote cabeza negra. Es común observarlos planear a cientos de metros de altura, que parecen miles... cuando se dejan llevar plácidamente por las corrientes de aire. Si detectan la carroña se apresuran a descender y unirse al festín. Y no podemos terminar este recuento sin el chimango (páginas siguientes), otro pariente destacado de esta laboriosa familia.
156
Encuentros Naturales
157
Encuentros Naturales
158
Encuentros Naturales
159
Encuentros Naturales
160
Encuentros Naturales
En la naturaleza, todo tiene que ver con todo. Nada se pierde. Este hornero camina cerca de un grupo de carpinchos en el campo de golf de Nordelta. Si bien este pájaro se alimenta principalmente de insectos y otros pequeños invertebrados, aquí lo vemos interesado—en apariencia— por una semilla que obtuvo quizás de esa pila de excrementos de carpincho, a la que picoteaba con insistencia.
161
Un hermoso ceibo en el campo de golf. Como ya mencionamos, es un árbol típico de los bosques ribereños del río Paraná, que baja por el Delta hasta el Río de la Plata. A todos los árboles propios de la región, como a este ceibo, los acompaña un universo de biodiversidad.
Encuentros Naturales
162
Encuentros Naturales
163
Un buen ejemplo de la convivencia entre especies en Nordelta, que por supuesto incluye a la especie humana. Cada uno haciendo lo suyo: unos jugando al golf; otros alimentándose tranquilamente (gallaretas y coipos en este caso).
Encuentros Naturales
164
Encuentros Naturales
165
Encuentros Naturales
166
Desde nuestra ventana
Encuentros Naturales
167
Jardines silvestres
Encuentros Naturales
168
En los tiempos actuales, las personas deseamos y valoramos cada vez más el contacto con la naturaleza, y vivir en un lugar como Nordelta responde en parte a esa necesidad. En las páginas anteriores vimos la riqueza de vida silvestre de los lagos, de las áreas abiertas y de otros sitios. Pero Nordelta tiene un valor agregado: su rol característico de lugar de encuentro natural y humano es visible en cada uno de sus jardines. Así podemos disfrutar la presencia de gran variedad de especies con solo mirar por la ventana. Mantener o incorporar especies vegetales nativas de la zona siempre ayuda a atraer con más facilidad a estos agradables visitantes y aumentar su diversidad. Pero también se acercan especies silvestres no nativas, como las liebres europeas (páginas anteriores). Quizás pocos saben que en realidad tienen el status de “exóticas”, ya que fueron introducidas en la Argentina cerca del año 1880.
Encuentros Naturales
169
Una de las visitas más agradables en cualquier jardín es, sin dudas, el picaflor. En Argentina existen 24 especies. El picaflor bronceado es uno de los que podemos ver con frecuencia en los jardines de Nordelta. Estas aves son polinizadoras, transportan el polen de flor en flor. Se sienten particularmente atraídas por flores llamativas y coloridas. Además de néctar consumen también insectos y arañas.
Encuentros Naturales
170
Encuentros Naturales
171
El clavel del aire es una planta epífita, es decir, no tiene arraigo en el suelo. Necesita vivir sobre las ramas o troncos de otras especies, aunque también pueden crecer sobre postes, cables y hasta grietas de las paredes. No se alimenta por medio de sus raíces como otras plantas, sino que las usa para sujetarse, y obtiene sus nutrientes a través de las hojas.
Encuentros Naturales
172
Encuentros Naturales
173
Encuentros Naturales
174
Es común ver en los jardines de Nordelta unas aves que trabajan de manera obsesiva en los troncos de los árboles, picoteando con fuerza, como este carpintero real. Todo en ellos está adaptado para hurgar entre la corteza buscando larvas, hormigas y otros invertebrados (páginas siguientes). A saber: músculos del cuello fuertes; lengua larga y viscosa para introducirla en los orificios; membranas en los ojos para evitar que entren astillas que saltan con los golpes; posición de sus dedos para trepar con facilidad; cola con plumas rígidas que le dan sostén para apoyarse en troncos.
Encuentros Naturales
175
Encuentros Naturales
176
Encuentros Naturales
177
Encuentros Naturales
178
Encuentros Naturales
Hay plantas y árboles nativos muy bellos que podemos mantener y hasta cultivar en los jardines. Si bien estos espacios suelen contar con plantas de orígenes diversos, resulta un valor agregado contar con vegetación nativa. En este caso vemos una cotorra y una torcaza entre las lindísimas flores color oro del espinillo, o también llamado aromo, un arbolito de amplia distribución en la Argentina.
179
Encuentros Naturales
180
Encuentros Naturales
El querido zorzal colorado es una de las aves silvestres más conocidas por los argentinos. Su silbido melodioso y potente es una marca característica. No por frecuente en los jardines y parques es menos interesante. Le gusta andar en el suelo, donde se mueve a saltitos y en cortas carreritas. Se alimenta de invertebrados y frutos.
181
Encuentros Naturales
182
Una visita que podemos considerar de lujo en los jardines de Nordelta es la pequeña, bella y muy inquieta tacuarita azul. Recorre los arbustos nerviosamente buscando insectos. Los machos portan el distintivo antifaz negro. El tordo músico, en cambio, es más habitual en muchas áreas de Nordelta. Diversas plantas herbáceas, algunas nativas y otras exóticas, pueblan los jardines y áreas comunes. En las páginas siguientes, la galega o ruda cabruna, originaria de Asia y Europa.
Encuentros Naturales
183
Encuentros Naturales
184
Encuentros Naturales
185
Encuentros Naturales
El chingolo es una de las aves de mayor presencia en la Argentina, desde Tierra del Fuego hasta el extremo norte, y desde los altos Andes al nivel del mar. Así, los chingolos de la Provincia de Buenos Aires “cantan” diferente a los de la Patagonia Austral, y estos cantan diferente de los norteños. En el caso de las fotos que ilustran estas páginas, fueron obtenidas en el jardín de una vecina del Barrio El Palmar, quien muy gentilmente nos dió aviso sobre este nido.
186
Encuentros Naturales
187
Encuentros Naturales
188
Encuentros Naturales
El hermoso cabecita negra puede visitar nuestros jardines. Es dueño de un canto melodioso. Tristemente por esta razón es una de las aves más capturadas, para terminar sus días en los pocos centímetros cuadrados de una jaula. La calandria grande, por su parte, es un ave muy caminadora. Es divertido verla en sus carreras breves buscando insectos, moviendo la cola como un timón.
189
Encuentros Naturales
190
Es justo que el hornero despida este repaso por los visitantes de los jardines. Su fantástico nido de barro es bien conocido: un verdadero departamento de dos ambientes, con “living” y “dormitorio”. En la cámara posterior del “dormitorio” los huevos y pichones permanecerán a salvo. A pesar que el nido es muy fuerte y puede soportar vientos y lluvias… ¡todos los años la pareja construye uno nuevo! No solo eso: además, la pareja se mantiene unida de por vida. Es evidente que no faltan razones para que el hornero sea el Ave Nacional de la Argentina, título que luce desde 1928. Encuentros Naturales
191
Encuentros Naturales
192
Especies de plantas y animales ilustradas en el libro (PO R OR DEN DE A PA R ICI ÓN )
Yaguarete, tigre o jaguar (Panthera onca) Cisne cuello negro (Cygnus melancoryphus) Rayador (Rynchops niger) Macá cara blanca (Rollandia rolland) Macá grande (Podiceps major) Lirio amarillo (Iris pseudacorus) Aguatero (Nycticryphes semicollaris) Gaviota capucho café (Chroicocephalus maculipennis) Gaviota capucho gris (Chroicocephalus cirrocephalus) Carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris) Junquero (Phleocryptes melanops) Varillero congo (Chrysomus ruficapillus) Mirasol chico (Ixobrychus exilis) Cuervillo cara pelada (Phimosus infuscatus) Garcita azulada (Butorides striata) Garcita chica (Egretta thula) Tortuga de laguna (Phrynops hilarii) Coipo o nutria (Myocastor coypus) Cormorán o bigua (Nannopterum brasilianum) Garza blanca (Ardea alba) Ceibo (Erythrina crista-galli) Sauce criollo (Salix humboldtiana) Aliso de río (Tessaria integrifolia) Clavel del aire (Tillandsia spp.) Catita chirirí (Brotogeris chiriri) Maracuyá o pasionaria (Passiflora caerulea) Mangangá o abejorro (Bombus spp.) Serrucheta (Eryngium spp.) Ranita de zarzal (Boana pulchella) Pava de monte ribereña (Penelope obscura) Arañero coronado chico (Basileuterus culicivorus) Ipacaá (Aramides ypecaha) Lobito de río (Lontra longicaudis)
Martín pescador mediano (Chloroceryle amazona) Lagarto overo (Tupinambis merianae) Cardenal azul o frutero azul (Stephanophorus diadematus) Pijuí plomizo (Synallaxis spixi) Culandrillo (Adiantum spp.) Lágrima de virgen (Nothoscordum gracile) Vinagrillo (Oxalis spp.) Papá de río (Stigmatophyllum littorale) Pato de collar (Callonetta leucophrys) Tortuga tigre de río (Trachemys dorbigni) Picaflor verde (Chlorostilbon lucidus) Tero (Vanellus chilensis) Gallareta chica (Fulica leucoptera) Cuis chico (Microcavia australis) Lechucita vizcachera (Athene cunicularia) Carancho (Caracara plancus) Chimango (Daptrius chimango) Jote cabeza negra (Coragyps atratus) Hornero (Furnarius rufus) Liebre europea (Lepus europaeus) Picaflor bronceado (Hylocharis chrysura) Carpintero real (Colaptes melanochloros) Cotorra (Myiopsitta monachus) Torcaza (Zenaida auriculata) Aromo o espinillo (Vachellia caven) Zorzal colorado (Turdus rufiventris) Tacuarita azul (Polioptila dumicola) Tordo músico (Agelaioides badius) Galega o ruda cabruna (Galega officinalis) Chingolo (Zonotrichia capensis) Cabecitanegra (Spinus magellanicus) Calandria grande (Mimus saturninus)
Encuentros Naturales
193
Encuentros Naturales
194
Encuentros Naturales
195
Encuentros Naturales
Encuentros Naturales
197
Encuentros Naturales
198