BRECHA DIGITAL
![]()
La brecha digital es probablemente uno de los primeros conceptos con que se inicia la reflexión alrededor del tema del impacto social de las tecnologías de información y comunicación.
Hace referencia a la desigualdad en el acceso, uso o impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) entre grupos sociales. Estos grupos se suelen determinar en base a criterios económicos, geográficos, de género, de edad o culturales.
Al hablar de brecha digital, actualmente se distingue entre primera brecha digital, que hace referencia a la diferencia en el acceso a las nuevas tecnologías e Internet, y segunda brecha digital, que esta relacionada con las habilidades de comprensión y uso de esas tecnologías por parte de la población que tiene acceso a ellas.
De manera que, aunque en muchos casos se ha superado la primera brecha digital, todavía persiste esa segunda brecha; es decir, la gente tiene acceso a Internet y las TIC, pero no sabe cómo usarlas para sacarles el máximo provecho.
Por una parte, están las desigualdades económicas entre diferentes países o regiones. El alto coste de la adopción de las TIC hace muy complicado que estas se puedan usar en los países menos desarrollados, donde las principales preocupaciones se centran en la supervivencia diaria.
En este caso, se hablaría de brecha digital económica.
• Hay zonas que, por su ubicación, tienen más difícil acceder a las infraestructuras necesarias para tener unos adecuados servicios de TIC. Por poner un ejemplo, está la diferencia entre las áreas urbanas y rurales.
• Todavía existen zonas rurales sin cobertura para Internet, o donde el acceso a las tecnologías de la información es muy limitado. Por contra, en las zonas urbanas hay muchas más posibilidades de acceder a ellas desde el hogar, en las escuelas, parques, bibliotecas y zonas Wifi.
• Otro de los factores que han incidido en la brecha digital es la desigualdad laboral entre hombres y mujeres. El retraso en la incorporación de las mujeres al ámbito laboral también ha incidido en una diferencia en la compresión y uso de las nuevas tecnologías entre géneros. En este caso, la brecha se ha ido reduciendo poco a poco, pero existe tanto en las sociedades desarrolladas como en vías de desarrollo.
Abrecha digital puede clasificarse en tres tipos diferentes, que pueden darse por separado o de forma conjunta:
• Brecha de acceso
La brecha de acceso tiene que ver con las posibilidades de acceso a las TIC que tienen las personas. Las causas detrás de la brecha de acceso están relacionadas con las diferencias
socioeconómicas tanto entre individuos como entre países, puesto que para unos como para otros, digitalizarse exige invertir dinero, en ocasiones grandes cantidades.
• Brecha de uso
La brecha de uso está relacionada con la falta de competencias y habilidades para poder manejar las TIC. En este caso puede ocurrir que el acceso sea fácil, pero hay personas que carecen de las capacidades necesarias para emplearlas debidamente.
• Brecha de calidad de uso
Ahora, puede ocurrir que las personas tengan acceso y competencias para usar las TIC y navegar por Internet y usar sus diferentes funciones, pero que, sin embargo, carezcan de los conocimientos para hacer un buen eso de estas herramientas y sacar así un mayor provecho de la información y servicios que encontramos en Internet.
• Crear infraestructuras en aquellas zonas donde la accesibilidad a los servicios de internet sea más difícil o imposible.
• Más programas de formación dirigidos a colectivos especialmente vulnerables: personas de la tercera edad, migrantes, trabajadores con bajo nivel de estudios, etc.
• Más inversión pública y privada para la digitalización de las empresas y para conseguir soportes técnicos de calidad.
La reducción de la brecha digital requiere inversión, pero también concienciación por parte de los poderes públicos. Los estados deben contribuir a formar a su población, de lo contrario, las desigualdades sociales seguirán creciendo y, con ellas, la imposibilidad de desarrollarse a nivel económico.