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A quienes en algún momento de sus vidas cruzaron por primera vez estas puertas con una mochila llena de nervios.
A quienes encontraron aquí su vocación.
A quienes nos confiaron lo más importante: sus hijos.
Y a quienes, sin saberlo, siguen llevando un trocito de este colegio allá donde van.
JUSTO AYUSO BARBERO
NATALIA GONZÁLEZ MORENO
CARMEN GORDILLO LÓPEZ
ELOY J. FERNÁNDEZ MOLERA
Mª DOLORES CABALLERO DÍAZ
LETICIA PÉREZ DÍAZ
ÁLVARO RUIZ TABAS
LUISA REVALIENTE BARBERO
JUAN MORENO GRANADOS
JOSÉ RAMÓN LEAL MURILLO
Mª PAZ BUENESTADO LUNA
LOURDES LUNA RAMOS

7 5 A N I V E R S A R I O
Este curso no es uno más, es especial. Nuestro colegio, el CEIP
Maestro Jurado, cumple 75 años. Setenta y cinco años de puertas abiertas, de niños que llenan los pasillos, de juegos en el patio, de enseñanzas y de aprendizajes y de familias que han confiado en nosotros para dar forma con enseñanzas y valores a distintas de generaciones de hinojoseños e hinojoseñas
Celebrar este aniversario significa echar la vista atrás para entender quiénes somos y mirar adelante con esperanza y fuerzas renovadas. Dar las gracias a quienes pusieron las primeras piedras de esta escuela pública que hoy sigue viva, dinámica y comprometida con la educación de calidad y con nuestro pueblo
Un año más renovamos nuestro compromiso con cada niño, con cada niña que entra cada mañana por nuestras puertas: ofrecerles un lugar donde aprender, crecer, sentirse queridos y libres, no hay profesión más maravillosa.
Durante este año mágico, hemos intentado rendir homenaje a nuestras raíces, propiciar reencuentros y, a la vez, seguir soñando con el futuro.
Este número de la revista intenta recoger la esencia de 75 años de historia Gracias a todos los que formáis parte de ella de uno u otro modo


La celebración de un aniversario siempre es motivo de alegría, más aún si hablamos de un centro educativo que, desde sus inicios, hace ahora 75 años, ha contribuido a la formación de cientos de niños y niñas del municipio de Hinojosa del Duque Una trayectoria, la del CEIP Maestro Jurado, que se conoce y reconoce ahora a través de esta publicación especial de ‘El Colodrillo’ y a la que nos sumamos conscientes de la importancia que la comunidad educativa tiene en nuestros pueblos
Debemos aprovechar este momento para incidir en la importante labor que se realiza desde los centros escolares no sólo a nivel académico sino también a nivel social, como elementos socializadores de los más pequeños quienes tienen en sus maestros y maestras a sus referentes.
Espacios de convivencia y crecimiento personal y social, los colegios forman parte de la historia de los municipios, de ahí la importancia de dar a conocer el magnífico trabajo que realizan
Desde la Diputación de Córdoba queremos aprovechar esta efemérides para mostrar nuestro agradecimiento a los y las docentes que han formado parte de este CEIP Maestro Jurado a lo largo de su historia y lo han convertido en todo un referente en Hinojosa del Duque y su comarca Para esta institución provincial es un honor poder participar en estas páginas y pasar a ser también parte de la historia de este centro educativo.
Estamos convencidos de que estos 75 años no son más que el punto de partida para una nueva etapa con numerosos proyectos de futuro; pero sobre todo con historias contadas por los más pequeños de Hinojosa del Duque, y de sus maestros y maestras quienes les acompañarán en su proceso de aprendizaje y alimentarán su curiosidad y ganas de asomarse al mundo
Enhorabuena y gracias por ofrecer a la sociedad cordobesa la posibilidad de participar en un proyecto tan bonito como el que supone poner en valor a todos aquellos que han formado parte de la historia de vuestro CEIP Maestro Jurado.

75 años sembrando futuro
Hinojosa del Duque se viste de gala. No todos los días se cumplen tres cuartos de siglo dedicados a la labor más noble del mundo: la educación. Uno de sus centros educativos, el CEIP Maestro Jurado, alcanza este curso 75 años de vida, consolidándose como el corazón latente del aprendizaje de la localidad
Un viaje en el tiempo
Desde que abriera sus puertas por primera vez, las aulas del Maestro Jurado han sido testigo de la evolución del pueblo Por sus pasillos han corrido abuelos, padres e hijos; una cadena generacional unida por el mismo sentimiento de pertenencia. Lo que comenzó como un modesto centro de enseñanza se ha transformado hoy en un colegio moderno, adaptado a los nuevos tiempos, pero que guarda en sus cimientos los valores de esfuerzo y convivencia que siempre lo han definido
Más que un colegio, una comunidad
Este aniversario es mucho más que una celebración. Es un homenaje a:
Los maestros y maestras, que con vocación infinita han dejado huella en el corazón de miles de alumnos
El alumnado, la verdadera razón de ser del centro, cuya alegría llena de vida cada rincón de este edificio.
Las familias, que año tras año han confiado a este centro su mayor tesoro Gracias por estar ahí siempre que se os ha necesitado.
Educar no es solo dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida. Esta frase resume la trayectoria de un centro que siempre ha mirado más allá de los libros de texto

Mirando al futuro
Llegar a los 75 años no es una meta, sino un impulso El CEIP Maestro Jurado sigue renovándose, apostando por la innovación educativa y manteniendo ese espíritu de familia que lo hace único en Hinojosa del Duque
Hoy brindamos por los recuerdos compartidos, por las anécdotas en el recreo y por todo lo que está por venir. ¡Feliz 75 aniversario, Maestro Jurado!

Supone para mí una enorme satisfacción y alegría poder colaborar en la revista escolar “El Colodrillo”, que con una publicación especial y extraordinaria se sumará a los actos conmemorativos del 75 Aniversario del Colegio de Educación
Infantil y Primaria Maestro Jurado Gracias a la comunidad educativa de este centro, y especialmente a su directora, por invitarme a participar en esta nueva edición de la revista.
Desde su apertura en el año 1950 el Colegio Maestro Jurado, conocido como Regiones en nuestro pueblo, ha sido un referente a nivel local y comarcal como centro educativo. Incluso aún más en sus años iniciales, cuando muchas familias de nuestro pueblo vivían en una situación de pobreza extrema debido a los estragos provocados por la Guerra Civil y su tremendo impacto en nuestra localidad.
Afortunadamente desde aquella fecha han sido muchos los hinojoseños y las hinojoseñas que han iniciado y completado su formación en las aulas de este colegio. Sus docentes han impartido educación en el sentido más amplio del término No sólo saberes académicos, sino todo ese conjunto de valores y formas de actuar que forman la base de cualquier sociedad.
Ellos han contribuido como pocos a crear el pueblo que hoy disfrutamos todos. Un pueblo presidido por valores como el respeto, la tolerancia, el diálogo, la participación, la nobleza, la solidaridad y la hospitalidad Principios y valores universales que sin lugar a dudas son el más preciado bagaje de Hinojosa del Duque como pueblo y como colectividad
El Colegio Maestro Jurado gracias a todo ellos sigue siendo un colegio vivo y dinámico. Con propuestas e iniciativas. Un centro que evoluciona y sabe afrontar con garantías nuevos retos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación Sus alumnos y alumnas reciben los conocimientos y las destrezas necesarias para abordar con total garantía nuevas etapas educativas en nuestro municipio. Un colegio que es la base sobre la que se sustentará el futuro personal y profesional de nuestros niños y jóvenes
Mis mejores deseos para todas las personas vinculadas con las celebraciones del 75 Aniversario del Colegio de Educación Infantil y Primaria Maestro Jurado.
Un fuerte abrazo para toda la comunidad educativa


solidaridad se construye juntos.
Las acciones que se realizan desde la escuela, por pequeñas que puedan parecer, tienen un enorme valor educativo Hablar en clase, escuchar las preguntas del alumnado, fomentar el respeto y promover gestos de ayuda, contribuye a formar personas conscientes, capaces de comprender la complejidad del mundo y de actuar con responsabilidad. Se trata de dar respuestas, de abrir espacios de diálogo y reflexión, siempre adaptados a la edad y madurez de nuestros niños y niñas
Desde el CEIP Inmaculada, junto al CEIP Maestro Jurado, reafirmamos nuestro compromiso con una educación que no da la espalda a la realidad, que educa desde los valores y que entiende que cuidar también es enseñar Porque creemos firmemente que la escuela puede y debe ser un lugar desde el que sembrar esperanza, esa que tanto necesitan nuestros pueblos para no quedar marginados y apartados de un futuro que no siempre cuenta con lo rural, con las tradiciones y con lo cercano.
La Comunidad Educativa del CEIP Inmaculada felicita al CEIP Maestro Jurado por estos 75 años al servicio de nuestro pueblo y de la Educación

Estimada comunidad educativa del CEIP Maestro Jurado, es para mí un honor dirigirme a ustedes en esta ocasión tan especial, como es el 75º Aniversario de su centro.
Además de felicitarles por su trayectoria y trabajo, como directora del centro adscrito de sus hijos/as que soy, quiero resaltar la importancia de la transición de la educación primaria a la educación secundaria.
Me gustaría dar a conocer un poco más el trabajo de coordinación y acompañamiento del alumnado de 6º de primaria que pasa a 1º ESO Es una gran labor a la par que desconocida Pocos saben que en ese tránsito de etapa donde no solo hay un cambio académico, sino psicológico y social, que conlleva una necesidad de adaptación en la organización del tiempo y la mayor autonomía en el trabajo diario del alumnado, van de la mano de un equipo comprometido Cuando hablo de la adaptación, factor clave para su estabilidad emocional, no podemos olvidar que el alumnado también está en una etapa crítica como es la preadolescencia, donde las amistades y relaciones sociales son la clave del éxito para ellos, necesitan encontrar su lugar dentro del nuevo entorno, donde ahora son ellos los pequeños, y aceptar los cambios en su grupo de amistades, cosa nada fácil en muchos casos. Sin esta adaptación, es muy complicado tener buenos resultados académicos.
El equipo de tránsito que los acompaña está formado por sus maestros del cole, sus profesores del instituto, el equipo de orientación y el equipo directivo de ambos centros Hay reuniones previas a su entrada en el instituto y durante todo el curso de 1ºESO, donde ambos centros valoran la adaptación y los resultados académicos del nuevo alumnado.
Otro factor clave para el éxito de esta misión es el respaldo de las familias Con el trabajo conjunto del colegio, el instituto y las familias el éxito está garantizado
Ahora sí, en nombre de la comunidad educativa del IES Padre Juan Ruiz, les doy mi más sincera enhorabuena por su 75º Aniversario, porque no solo ha sabido adaptarse a los cambios, sino que es centro de referencia en aspectos tan impo l d ió di bi l l h b recibido múltiples Banderas Verdes.



Felicitación por el 75.º aniversario del Colegio Maestro Jurado
El Colegio Maestro Jurado celebra 75 años de historia, educación y compromiso con la formación integral de generaciones de alumnos y alumnas Setenta y cinco años transmitiendo conocimiento, valores y vocación educativa, dejando una huella profunda en la comunidad y en la vida de las personas de Hinojosa del Duque que han pasado por sus aulas.
Este aniversario es motivo de orgullo y reconocimiento a la labor de todo el equipo docente, personal no docente, alumnado y familias que, con su esfuerzo y dedicación, han hecho posible que el centro siga creciendo y adaptándose a los retos de cada época sin perder su esencia.
El IES Jerez y Caballero quiere felicitar al colegio por esta trayectoria, y porque siga formando alumnado durante al menos otros 75 años
¡Feliz 75.º aniversario y enhorabuena por vuestra trayectoria ejemplar!

Foto de la pancarta realizada por los alumnos de Bachillerato de Arte del IES JEREZ Y CABALLERO y donada al Centro con motivo de su aniversario

Por: Alberto Díaz-Villaseñor Cabrera
Hay celebraciones a las que es un placer y un honor sumarse, como se trata, en este caso, de la del 75º aniversario del CEIP Maestro Jurado. Saludo con este escrito a todos los colaboradores de “El Colodrillo” y al conjunto de la comunidad educativa del centro, con ocasión de dicha conmemoración Desde mi incorporación al Centro del Profesorado de Peñarroya-Pueblonuevo en el curso 2001-2002 fui en diferentes ocasiones asesor de referencia del centro, tuve la oportunidad de conocer de primera mano la entrega, la motivación, la implicación de todo su profesorado, a lo largo de los años, en la mejora de la práctica educativa, así como en la formación de sus sucesivos equipos docentes y en la traslación de dicho reciclaje y actualización profesional a la realidad del aula Recordaré siempre con afecto a Eloy José Fernández Molera, a quien, como director y responsable de la Ecoescuela del centro, acompañé a algunos encuentros de dicha temática a nivel provincial, y me sorprendieron los avances que se lograron en este ámbito; y cito sólo este extremo por no extenderme en todos y cada uno de los proyectos que tuve ocasión de conocer en el centro en aquellos años.
Las personas van pasando, van cambiando, los equipos directivos también, los equipos docentes igualmente, sobre todo en estas comarcas nuestras del norte de la provincia de Córdoba, que en muchos casos suelen ser destino de paso, a causa de su lejanía, para muchos y maravillosos profesionales, que, aunque se marchen, todos dejan su poso y su huella de un modo u otro
Por el motivo aludido, las plantillas de los centros de nuestro ámbito suelen coincidir con la juventud de los docentes, con sus primeros años de ilusiones

Pero esta ilusión no se circunscribe únicamente a los primeros años de docencia, ya que incluso cuando las plantillas se han ido asentando en nuestro entrañable CEIP Maestro Jurado, comprobamos que el compromiso por la innovación no era flor de un día ni tenía nada que ver con el primer ímpetu juvenil, sino con el convencimiento de que un buen colegio pasa siempre por un serio compromiso con la formación y la actualización. Y, en esto, el CEIP Maestro Jurado siempre fue y sigue siendo un ejemplo de dedicación y colaboración con el CEP
Quisiera en este momento agradecer y recordar, no sólo a los que ya pasaron por el colegio, sino a sus actuales equipos docente y directivos, en los que siempre encontramos el eco necesario y generoso cuando requerimos su ayuda como ponentes, coordinadores, colaboradores en cualquier temática Ellos nos han ayudado siempre a fomentar y a desarrollar redes de profesionales, grupos de trabajo, formaciones en centro, planes y programas, coordinación para la puesta común de documentación oficial de los centros en nuestro ámbito, implantación y desarrollo de las TIC, las competencias clave (en las que este centro jugó un papel destacadísimo a nivel regional), el desarrollo de la LOMLOE y las Situaciones de Aprendizaje, y un largo etc

Quiero nombrar en este momento, en representación de todos ellos, a su actual directora, Guadalupe Jiménez Audije, a su jefe de estudios, Francisco Javier Torrico García, entre tantos otros siempre al pie del cañón de la formación, de la dinamización, de la innovación, y piezas fundamentales muchas veces, con su sabiduría, formación y predisposición, en la tarea de facilitar el trabajo del CEP y en su traslación y difusión al resto del profesorado de nuestro ámbito, nuestra provincia y nuestra comunidad autónoma
Investigando en la plataforma Séneca, uno puede apreciar que la participación del profesorado del CEIP Maestro Jurado en cuanto a la formación, la actualización y la innovación es sorprendente. Por desgracia no se conservan todos los datos desde el inicio de la apuesta en marcha de la plataforma, eso sin contar que antes disponíamos en el CEP con otro sistema de gestión cuyos datos es imposible recuperar Pero, si la dirección de “El Colodrillo” me lo permite y hubiera espacio para ello, no quiero dejar de citar ni a una sola persona ni un solo título de toda formación que vuestro centro educativo ha llevado a cabo, de los que aún hemos podido identificar en nuestros archivos de estos últimos años
Nos consta que son muchos más, pero los citados a continuación son los que, a título de ejemplo, hemos podido rescatar, desde el curso 2011-2012, sin orden cronológico, en lo que se refiere a cursos, cursos con seguimiento, grupos de trabajo y formaciones en centro Todo un alarde de participación, que creo debiera permanecer aquí por escrito como ejemplo para las nuevas generaciones.
Títulos y temáticas en las que el profesorado participó, entre muchos otros, en las siguientes modalidades formativas:
El aprendizaje matemático a través del ABN
·Programar y evaluar en competencias clave en el CEIP Maestro Jurado.
·Mediación y resolución de conflictos.
Competencias clave aplicadas en el aula materiales para su implementación
·Dislexia.
·Elaboración de materiales para la aplicación de competencias clave en el aula.
Del saber jugar al saber convivir
·Uso y posibilidades de la plataforma Moodle
·Implementación de actuaciones respecto al cálculo, la resolución de problemas y la expresión oral y escrita
Técnicas de innovación para implantación LOMLOE, DUA y Competencia Digital
·Adaptación de programaciones didácticas a la LOMLOE.
·Conocimiento y estrategias metodológicas para alumnado TEA.
Plan integral de competencial lingüística y matemática
·Formación en alumnado ayudante-mediador
·La mediación escolar como herramienta para la mejora de la convivencia.
Fase de profundización en competencias clave en el CEIP Maestro Jurado
Integración de las competencias clave en el ámbito educativo
·Competencia emocional en la enseñanza.
·Competencia lingüística en el aula.

Y, a continuación, una mínima representación de los nombres (no están todos los que son, es decir, estos son los que nos aparecen en la plataforma Séneca, pero serían muchísimos más) de tantos y tantos otros participantes en la formación del profesorado a lo largo de estos últimos años No son pocos, ni mucho menos; la inmensa mayoría de ellos nos aparecen muchas veces repetidos en los informes dinámicos de Séneca, hasta una docena de veces algunos, por haber sido partícipes en múltiples actividades formativas Y, quiero insistir, son sólo la pequeña representación que hemos podido rescatar, de tantos y tantas compañeros y compañeras que se implicaron igualmente en la formación de su centro educativo con nuestra ayuda desde el CEP de Peñarroya-Pueblonuevo. Unamos estos nombres que aparecen en la lista a otros, más anónimos, que también a lo largo de los años, cooperaron con su trabajo, entre los que cabe destacar a miembros de los equipos de inspección, miembros de los EOE, asesorías de referencia del CEP, miembros de gabinetes de la Delegación Territorial, resto de la comunidad educativa, y todos cuantos, desde su puesto de trabajo y otros organismos, sin olvidar al ayuntamiento de Hinojosa del Duque, han contribuido en hacer del CEIP Maestro Jurado lo que hoy es:
Alba Viedma, María Victoria
Alcudia Durán, Yessica
Álvaro Olaya, María Soraya
Arellano Rubio, María Ángeles
Ayuso Moreno, Rafaela María
Benítez Murillo, María Isabel
Benítez Suárez, María José
Bueno Romero, María Teresa
Caballero Díaz, María Dolores
Caballero Moreno, María del Mar
Cabello Montiel, José Luis
Calderón Caballero, Carmen María
Calderón Muñoz, Eva María
Camargo Jiménez, Antonia
Campos Quiles, María Jesús
Capilla Pizarro, Ángela
Carrasquilla Jiménez, María
Carreño Olías, Pablo Rafael
Cebrián Fernández, María
Claudio Calvo, Rosa María
Comino Sánchez, Araceli
Dávila Gil, Armando Julián
De la Cuesta González, Pilar de la Encarnación
Díaz Ruiz, María
Esteban Peregrina, Alberto
Escudero Marta, Emilio José
Esquinas Granados, Antonio
Esteban Peregrina, Alberto Esteban Peregrina, Alberto Fernández Molera, Eloy José Fernández Rodríguez, Manuela
García Fernández, María Eugenia
García Galiano, Juana García Gutiérrez, Sonia
García Jurado, Rafaela
Girón Cerezo, Inés
Gómez Rodríguez, Esther González García, Luz Marina
Guadix Núñez, María del Carmen
Guerrero García, Elisa Isabel
Jiménez Audije, Guadalupe
Justicia Martos, Manuel
Linares Mora, Domingo Jesús
Linares Tabas, María
López Peña, Eva María
Luna Fernández, Gema María
Manzano Muñoz, Pedro
Mesa Botella, María José
Molera Pereira, Francisca
Moriana Castro, Milagrosa
Muñoz Fernández, Gustavo
Muñoz Hijosa, María Rosario
Núñez Mayoral, José
Pastor Santos, María del Carmen Perea Blanquer, María del Carmen
Perea Cano, Carmen María
Perea Ramírez, María José Priego Ariza, Verónica
Reyes Torres, Luisa María
Reyes Zamora, Araceli
Rodríguez Cabrales, Pilar
Rodríguez Calmaestra, Nicolás
Rodríguez Pozo, Susana
Romero Montoro, María Elena
Ruiz Moreno, María Ángeles
Sánchez Oliván, Ana María
Sánchez Rosales, Inmaculada
Tamaral Cepas, Ángela
Torres Alpuentes, Rafael Alberto
Torrico García, Francisco Javier Trenas Ríos, Carmen María
Yuste Casado, Lorena
Para finalizar, que disfrutéis toda la comunidad educativa del CEIP de unas maravillosas celebraciones por vuestro jovencísimo 75º aniversario, y os deseo lo mejor por otros 75 más, multiplicados hasta el infinito
Un fuerte abrazo.


Muchos conocemos fugazmente quién fue pero no acertaríamos a decir mucho más sobre la persona que da nombre a nuestro colegio. Nos acercamos a él de la mano de su nieto.
El Colegio de Educación Infantil y Primaria “Maestro Jurado” está de aniversario en este curso 2025/26: cumple 75 años de su fundación Su nacimiento se enmarca en las intervenciones del organismo público Regiones Devastadas en Hinojosa del Duque: la reconstrucción total de la iglesia de los carmelitas; la construcción completa del nuevo Ayuntamiento tal y como lo vemos ahora; el Matadero Municipal; la ampliación del cementerio; la ampliación y reforma de la Casa Cuartel de la Guardia Civil; y la edificación de una nueva barriada, Regiones como se la conoce, en el sector sureste del municipio, con 28 viviendas y un Grupo Escolar Dada la abundancia de piedra de granito existente, se procuró emplearla en mampostería, para dar a las fachadas, dentro de su sencillez, un tono de acuerdo con el carácter local.
El colegio se inauguró en 1950 y recibió el nombre de “Maestro Jurado”, en honor a don Atanasio Jurado Cano (1873-1947), hinojoseño que dedicó toda su vida a la enseñanza y a hacer el bien. Varios concejales de ese momento, que habían sido alumnos suyos, fueron los impulsores de bautizarlo con su nombre. Nuestra mente vuela hacia aquella calurosa tarde de julio de 1950 y evoca los nombres del alcalde Guillermo Caballero Rubio, del teniente de alcalde Romualdo Benítez Sereno, del gobernador civil de Córdoba, José María Revuelta y del presidente de la Diputación, Joaquín Gisbert Y de aquellos arquitectos e ingenieros Daniel Sánchez, José Rebollo y Francisco Corazón
En esa fecha, Hinojosa del Duque había rebajado al 31 por ciento el número de hinojoseños que no sabían leer ni escribir, cifrado en 1900 en el 80 por ciento, en la que había sido fundamental la labor del maestro Jurado

Don Atanasio, maestro vocacional, al terminar sus estudios de Magisterio abrió en 1896 una escuela en las cuatro habitaciones de su propia casa, en el número 20 de la calle de San Agustín. Iniciaba una andadura de 51 años de entrega, hasta el último día de su vida y apenas conociendo las vacaciones La matrícula habitual eran 80 alumnos, varones y de todas las clases sociales, que estudiaban, tanto primaria, como se preparaban para el examen de bachillerato. La escuela siempre fue deficitaria No fue esto óbice para el infatigable maestro, que prefirió poner de su bolsillo antes que cerrarla Sus obras de caridad y justicia por el pueblo hinojoseño fueron numerosas, y en tiempos convulsos políticos fue siempre respetado por todos los sectores de la sociedad. Ferviente católico, fundó la rama masculina de las Conferencias de San Vicente de Paúl, hoy Cáritas, en 1929; fundó y dirigió el semanario “La Verdad”; y estuvo en el grupo de hinojoseños que fundó la Adoración Nocturna.
Cuando falleció en 1947, el Ayuntamiento costeó su funeral En el nicho colocó la inscripción: “Aquí espera la resurrección don Atanasio Jurado Cano, espejo de cristianos y benemérito de su pueblo. XXVI-I-MCMXLVII. El Excmo. Ayuntamiento en testimonio de gratitud”. Aquella tarde de enero, la voz de su hijo, Juan Jurado, párroco de San Juan Bautista, resonaba con entusiasmo dolorido ante la entrada del camposanto, improvisando una oración fúnebre El editorial del número 6 del periódico “Hinojosa”, de enero de 1958, decía de don Atanasio: “Su corazón cayó sobre los pobres, su cerebro hacia los jóvenes, sus manos a su parroquia, sus pies a las calles que recorrió infatigable, buscando mejora para las clases humildes ( ) Y si las calles oscuras y embarradas de los barrios extremos hablaran, nos describirían su figura recia y viril, encorvada por los años, su cabeza totalmente blanqueada por el paso del tiempo, su andar a grandes pasos, su voz grave y pausada. Tal era la frecuencia de sus visitas a pobres y enfermos, a los necesitados y tristes, que el eco de su voz jamás se perdió enteramente en ningún corazón desgraciado Daba siempre más de lo que tenía Se convirtió en el pobre de los pobres”.

En 1904 había contraído Atanasio matrimonio con Elisa Ruiz. La familia tuvo cinco hijos: Juan, Rita, Manuel, José y María Teresa. El primero, Juan Jurado Ruiz (1906-1984) se ordenaría sacerdote, llegando a ser entre 1936 y 1950 párroco de Hinojosa del Duque, para luego ocupar cargos de responsabilidad en la diócesis, como canónigo magistral de la Catedral, vicario general y capitular Hoy no sobrevive ninguno de ellos y solo la hija menor, María Teresa, dio un nieto a don Atanasio que es quien, con orgullo, escribe estas líneas
Colegio y nombre perduran hoy, como su memoria y su ejemplo Nieto e hijo de maestros, estudié y ejercí la enseñanza muchos años y comparto la afirmación de Bernabé Tierno: “El docente tiene que sentirse con una alta autoestima, sabiendo que él puede ejercer su profesión porque la sociedad donde se integra es consciente de la importancia que tiene, de que un país es su educación, y porque está capacitado y respaldado por la sociedad y por los poderes públicos que le confieren respeto y autoridad”. Desde su puesta en marcha en el curso 1950/51, han sido muchos los maestros y maestras, alumnos y alumnas que han pasado por el Colegio “Maestro Jurado” Mi felicitación a todos ellos por su labor docente y mi gratitud por conservar la memoria de mi abuelo
Juan José Primo Jurado. Nieto de don Atanasio Jurado
Y en reconocimiento a su labor da su nombre a nuestro centro



Esta sección recoge las aportaciones de maestros, equipos directivos y familias que, a lo largo de distintas etapas, hicieron y hacen posible la historia de nuestro centro. No pretende ser un inventario exhaustivo de nombres, sino un gesto de agradecimiento y un acto de reconocimiento a quienes, con su compromiso y dedicación, han ido dejando huella y han construido, generación tras generación, la escuela que hoy cumple setenta y cinco años. A todos ellos GRACIAS.
Ante la próxima celebración del 75 aniversario del Colegio Maestro Jurado, la directora me pide que escriba un artículo para la revista conmemorativa. Me convence señalando que, tras haber formado parte durante nueve años de la directiva de la AMPA, algo tendría que contar.
Y es que, sin duda, la Asociación de Madres y Padres de Alumnos constituye uno de los pilares básicos para el buen funcionamiento de un centro educativo No es el más importante, por supuesto, pero sí quizá uno de los más sensibles, ya que sus hijos e hijas son los receptores directos de la labor de cuidado y formación que desempeñan docentes y educadores
Por estas razones, las AMPAS resultan imprescindibles, contribuyendo al buen hacer del sistema educativo y colaborando, en la medida de lo posible, con el profesorado, siempre velando por el bienestar del alumnado.
Desconozco el momento exacto en que comenzaron a formalizarse las primeras asociaciones de padres y madres, aunque imagino que ya bien entrada la democracia En mi caso, desde el primer año que mi hijo entró en el colegio pasé a formar parte de la directiva. Corría el año 2001 cuando, tras unas elecciones, fue elegido presidente Paco Castillo, contando con Fernando Vigara (que en paz descanse) como secretario y conmigo como tesorero
Finalizado el mandato de Paco, Gabriel Pizarro asumió la presidencia y volvió a contar conmigo en su junta directiva, esta vez, si no recuerdo mal, como secretario. Tras esos años de experiencia, y en una nueva convocatoria de elecciones, me tocó asumir la presidencia de la asociación, cargo que desempeñé hasta que mi hijo abandonó el colegio para iniciar la etapa de Educación Secundaria. Ha pasado bastante tiempo desde entonces y la memoria me juega malas pasadas con algunos acontecimientos desarrollados durante aquellos nueve años al servicio de la asociación Continuamos, por supuesto, con muchas de las actividades impulsadas por directivas anteriores, a las que fuimos sumando otras nuevas.
La visita de los Reyes Magos era una de las más esperadas al final del primer trimestre Contábamos y creo que aún se conservan con unos preciosos trajes para los tres Magos de Oriente Tampoco faltaban celebraciones como el Día del Niño o el Día de Andalucía, acompañadas de chocolatadas con churros o del tradicional desayuno molinero.

Siendo presidente Gabriel Pizarro, acordamos participar con una carroza en la Cabalgata de Reyes que organiza el Ayuntamiento cada 5 de enero. Representamos La Matanza, y fueron muchos los niños y niñas que disfrutaron de aquella experiencia Aún creo que se conserva la chimenea que se elaboró para la ocasión y que el Ayuntamiento ha reutilizado en alguna ocasión Desde entonces, todas las cabalgatas han contado con la participación de una carroza de la AMPA Regiones.
Se mantuvo igualmente la contribución económica destinada al curso que realizaba el viaje de excursión anual Además, organizamos salidas en las que participábamos conjuntamente padres, madres y alumnado. Recuerdo especialmente la excursión a Sierra Nevada junto a la AMPA del colegio Inmaculada, que finalmente se transformó en una visita al Parque de las Ciencias de Granada debido a la intensa nevada que encontramos en el camino, sin olvidar las dificultades para regresar a Hinojosa Otras excursiones fueron al Castillo de las Guardas o a la Cueva de los Murciélagos de Zuheros.
Por aquella época iniciamos también unas jornadas de convivencia en el patio del colegio, con castillos hinchables y diversas actividades pensadas para el disfrute del alumnado
Durante esos años, no recuerdo exactamente cuándo, se sometió a votación la implantación de la jornada intensiva En una primera consulta fue rechazada, aunque un año después se aprobó mayoritariamente
También se logró eliminar las conocidas “aulitas” de la calle Mercado, ampliándose el edificio principal con nuevas aulas que acogieron al alumnado que hasta entonces se encontraba allí. Durante un curso hubo que convivir con aulas prefabricadas, pero finalmente el colegio pasó de contar con tres edificios a disponer únicamente del principal y del Virgen de la Antigua
El comedor escolar se implantó igualmente en esos años, siendo su impulsor el entonces director, Eloy Fernández Este servicio vino a dar respuesta a muchas familias que, por motivos laborales, tenían dificultades para recoger a sus hijos e hijas a la salida del centro
Desde la asociación, en colaboración con el claustro, se planteó la posibilidad de construir un Salón de Usos Múltiples Para ello era necesario adquirir un terreno anexo al colegio, pero el elevado precio solicitado impidió que el proyecto pudiera salir adelante
Estas gestiones nos llevaron a mantener varias reuniones en Córdoba con la Delegación de Educación En una de ellas se nos aseguró, al menos, la instalación de una zona cubierta en el patio que protegiera al alumnado del sol y de la lluvia. Sin embargo, la crisis económica de 2007 frustró finalmente aquella promesa
Y, sin más, solo me queda desear a toda la comunidad educativa del Colegio Maestro Jurado un feliz septuagésimo quinto aniversario y que toda la programación prevista se desarrolle tal y como ha sido pensada No lo dudo
Justo Ayuso Barbero


Por Natalia González Moreno

Este curso nuestro cole cumple 75 años, y no es solo un número es historia, recuerdos, aprendizajes, amistades y, sobre todo, muchísimas generaciones de niños y niñas que han crecido entre sus paredes. Como presidenta del AMPA, pero sobre todo como madre y antigua alumna, es un honor que me emociona profundamente celebrar esta fecha. Al caminar por estos pasillos me inundan los recuerdos: aquí conocí a mis primeros amigos, superé mis primeros retos y aprendí valores como el respeto, el esfuerzo y el compañerismo Ver que hoy mis hijos crecen en este mismo lugar, y tener la tranquilidad de saber que están en las mejores manos, me enorgullece profundamente
Seguro que muchas familias que hoy forman parte del centro también fueron alumnado en su día, o tienen familiares que pasaron por aquí. Eso demuestra que este colegio es mucho más que un edificio: es un lugar lleno de historias compartidas, de sonrisas en los pasillos, de nervios antes de un examen, de festivales, excursiones y recuerdos que nos acompañan siempre Desde el AMPA REGIONES intentamos aportar nuestro granito de arena para que la experiencia escolar sea todavía más enriquecedora. Trabajamos para apoyar actividades, colaborar con el centro y, sobre todo, para reforzar esa unión tan importante entre familias y colegio Porque cuando caminamos juntos, todo es más fácil y mejor para nuestros hijos e hijas
Es un auténtico privilegio estar al frente del AMPA hoy. Miro atrás y me emociona ver todo lo que hemos sido capaces de construir juntos, todo esto no hubiera sido posible si no formara parte de este gran equipo que forma la directiva, al que agradezco de corazón, detrás de cada actividad, cada propuesta y cada iniciativa hay madres y padres que dedican su tiempo, su esfuerzo y su ilusión de forma totalmente desinteresada Sin su trabajo, su compromiso y sus ganas de sumar, nada de esto sería posible
Agradecer a todas familias que confían en nosotros y nos entregan lo más valioso que tienen. Mi gratitud también para el personal docente, por su entrega diaria, y de manera muy especial a la Dirección del centro, que con su apoyo constante nos facilita el trabajo y nos impulsa a ser mejores
Por todo ello, os animo a uniros a este gran equipo; porque cuando hay ilusión, compromiso y trabajo en conjunto, se consiguen cosas maravillosas."
Natalia González Moreno Presidenta del AMPA Regiones

Por Carmen Gordillo López
El Colegio Maestro Jurado no es sólo un edificio, para mí ha sido como una segunda casa; donde he tenido la inmensa suerte de pasar gran parte de mi vida.
Primero como alumna, y más tarde como docente
En mi primera etapa recuerdo con gran cariño a mis maestras Doña Carmen, Doña Amelia y Doña Dolores
Los cursos eran muy numerosos, teníamos también clase por las tardes, dedicadas a labores, manualidades, cuidados de jardín, etc Aún puedo ver, como si fuera ayer, el maravilloso nacimiento que hacíamos cada Navidad en la entrada, así como de los teatros y exposiciones de labores
También “nuestra” Virgen Niña a la que rezábamos el Mes de María acompañándola con cantos, versos y flores. Era el centro desde donde salíamos los alumnos en procesión en nuestra Primera
Comunión y en la Confirmación
Estuve en estas aulas hasta los 12 años, que pase al Bachillerato.
Terminada la carrera y después de cuatro años trabajando en Las Patudas como única maestra y en las “microescuelas” con Agustín y Carlos, entre otros, volví de nuevo a mi querido Colegio Maestro Jurado, primero a “La Gasolinera" que pertenecía al colegio, que ya no existe y tras unos años allí me trasladé a "La Moncloa" como llamaba al edificio principal nuestro compañero Carlos Díaz.
En todo este tiempo me sentía como en casa Imaginaros la cantidad de alumnos que han pasado por mis manos, siempre he procurado enseñar con cariño, aunque eso sí, era exigente con el trabajo; espero que algunos, al menos, me lo hayan agradecido.
Por mí han pasado todos los cursos, estuve con "parvulitos"en una etapa maravillosa, donde te ven como a na madre en aq el entonces se ina g raron "las ja litas" allí pasé arios años con cas y idos, que




Los claustros de profesores cambiaban poco, eso hacía que los compañeros formásemos un grupo, que después de tanto tiempo, éramos como familia Nos juntábamos para merendar, incluso en el mismo centro, hacíamos comidas, chocolatadas, excursiones y muchas otras actividades. Imposible no recordar además de las ya nombradas a mi hermana Hortensia, mi marido Luis, Teresita, Diego, Angelines, Valentín, Damián, etc
En la última etapa también he coincidido con extraordinarios compañeros con los que también he formado un buen equipo en los que me he apoyado y espero haber ayudado; entre ellos Eloy, compañero de ciclo y director, Ángela, Rafi, Javier, Guadalupe y tantos otros que guardo en el recuerdo
Me jubilé con 60 años, no porque estuviera cansada, porque cada curso que empezaba ponía siempre el mismo entusiasmo, con la satisfacción del deber cumplido, pero hay que dejar paso a la juventud y tener tiempo para disfrutar de otras cosas en la vida, mi familia y viajar, leer, etc
Para mí el Colegio Maestro Jurado será siempre "mi colegio"
Maestra Jubilada


Por Eloy J Fernéndez Molera
Hace 25 años, celebrábamos el 50 aniversario del CEIP Maestro Jurado; fue un acto cargado de emociones que fueron compartidas con toda la comunidad educativa, antiguos alumnos y maestros que habían pasado por el centro, la Delegación de Educación, representada por su Delegada, Dª Araceli Carrillo Pérez, el Presidente de la Diputación, D. Matías González López, el Alcalde de la localidad, D Antonio Ruíz Sánchez y el nieto de D Atanasio Jurado Cano, D Juan José Primo Jurado que participaron en los diferentes actos que se organizaron para disfrutar de unos días inolvidables La celebración de un aniversario tiene muchas motivaciones que, a la postre subrayan la importancia que tiene un Centro Educativo Público en la sociedad local; un centro significa poner en valor las actitudes de toda la sociedad, en él se dignifica su trayectoria social aunando esfuerzos para conseguir una mejora de la convivencia y de respeto entre todos sus integrantes.
En el 2015, años después de la celebración de nuestro 50 aniversario, la Diputación Provincial publicaría un libro con el título “ Maestros y maestras de nuestras vidas”, (Maestros y profesores de la provincia de Córdoba que han dejado huella - 1880 - 1990 ) elaborado por miembros de la asociación cultural “La Tribu educa”. En él se refleja de manera suscinta la historia del Colegio Público Maestro Jurado y el porqué recibe este nombre además, hace referencia a la celebración del 50 Aniversario del Centro y da breves pinceladas sobre la situación educativa de Hinojosa en los años 50.
Evidentemente la situación educativa en la actualidad ha cambiado notablemente, setenta y cinco años dan para mucho; y en los últimos veinticinco años la sociedad ha evolucionado muy rápidamente y los centros han tenido que ser ágiles para adaptarse casi de forma apresurada, diría yo; pero, lo más importante ha sido saber implantar una línea coherente de trabajo que a lo largo de años atrás y, en la actualidad, se sigue manteniendo; la idiosincrasia de un centro viene definida por los integrantes que influyen de manera directa en la vida del centro educativo; el Ampa, que juega un papel decisivo en ese desarrollo, insertándose en la comunidad educativa para formar una familia plenamente colaborativa; las familias, que como referente educativo del alumnado sostienen e incrementan los valores humanos; el personal asistencial, el personal de limpieza, los agentes educativos y servicios complementarios externos ayudan a mantener la personalidad y la línea de mejora del centro; las instituciones públicas, en sus diferentes ámbitos, colaboran en su desarrollo, mejorando infraestructuras y actuando en su mantenimiento; los maestros y maestras, que orientan y perfeccionan al alumnado para mejorar su aprendizaje y su avance, para conseguir que el alumnado esté más preparado para afrontar estudios superiores y prepararlos para hacer de ellos ciudadanos mejor cualificados para nuestra sociedad
Las mejoras en estos 25 años han sido notables, todas ellas llenas de energías positivas y mejoras educativas; nuestro centro se ha postulado como un referente educativo provincial en la mejora desde todos los ámbitos; es un centro que ha sabido aunar y caminar con las necesidades que nos plantea la sociedad actual Es un centro que trabaja por el medioambiente, teniendo concedidas cinco banderas verdes, con referencia internacional, por su trabajo medioambiental

No puedo dejar pasar la oportunidad de expresar mi gratitud y agradecer su colaboración a mi equipo directivo que me ha acompañado durante 20 años ejerciendo funciones de director, a los maestros y maestros que han pasado durante todo ese tiempo por el centro, al alumnado y a toda la comunidad educativa, gracias a ellos ha sido posible cumplir con los objetivos que marcaron mis comienzos en la Dirección del CEIP Maestro Jurado.
Quisiera agradecer a Guadalupe Jiménez Audije, directora actual del centro, y a todo su equipo directivo la dedicación que derrochan para la continua mejora del Centro y poner en valor su trabajo de gestión; de la misma forma agradecerles su invitación a este 75 aniversario y darme la oportunidad de participar en esta revista conmemorativa.

ELOY J. FERNÁNDEZ MOLERA
Maestro jubilado y director





Por Mª Dolores Caballero Díaz
Desde 1940, el sistema educativo en España ha pasado por fases de fuerte confesionalidad, modernización técnica y múltiples reformas democráticas. A día de hoy, en 2026, el sistema se rige por la LOMLOE y la reciente integración total de la Nueva Ley de Formación Profesional.
1. Etapa de la Dictadura (1940-1975)
Tras la Guerra Civil, la educación se utilizó como herramienta de adoctrinamiento político y religioso. Ley de Educación Primaria (1945): Estableció una educación confesional y patriótica, dividida por sexos Fue en esta época cuando se construyó nuestro colegio Maestro Jurado Ley sobre Ordenación de la Enseñanza Media (1953): Introdujo el Bachillerato de siete años con dos reválidas.
Ley General de Educación (LGE, 1970): La gran reforma del franquismo Creó la EGB (Educación General Básica) gratuita y obligatoria hasta los 14 años, el BUP y el COU. Y es en esta época cuando yo empiezo mi andadura desde alumna hasta maestra de nuestro colegio.
2. Periodo Democrático (1980-2013)
La llegada de la democracia trajo una sucesión de leyes que buscaban adaptar la educación a la Constitución de 1978
LODE (1985): Reguló el derecho a la educación e introdujo el sistema de conciertos educativos para centros privados.
LOGSE (1990): Sustituyó a la LGE. Amplió la escolaridad obligatoria hasta los 16 años y creó la ESO
LOE (2006): Ley de consenso relativo que introdujo la asignatura de "Educación para la Ciudadanía" y simplificó los ciclos de Primaria.
LOMCE (2013): Conocida como "Ley Wert", reforzó las asignaturas troncales e introdujo evaluaciones finales externas (reválidas), aunque muchas no llegaron a aplicarse plenamente
3. Marco Normativo Actual (2020-2026)
En el panorama educativo de 2026, las normativas vigentes son:
LOMLOE (2020 - Ley Celaá): Actualmente en vigor, elimina las reválidas, prioriza la inclusión y limita la repetición de curso para fomentar el progreso escolar.
Ley Orgánica de Formación Profesional (2022): Para el curso 2025-2026, se ha completado su implantación total Ahora toda la FP es dual, lo que significa que el 100% de los alumnos de grado básico, medio y superior realizan parte de su formación directamente en empresas
Situación en 2026: El enfoque actual se centra en la digitalización, la flexibilidad curricular y la conexión directa entre la formación técnica y las demandas del mercado laboral

Yo llegué a Hinojosa en el curso 1.972-1.973, cuando tenía 4 años, ya que hasta entonces vivíamos en Alcaracejos, el pueblo vecino donde estaba destinada de maestra mi madre Cuando obtuvo destino definitivo aquí en el pueblo se lo dieron en el otro colegio, pero como vivíamos provisionalmente en la calle Caridad, al lado del colegio Maestro Jurado, y además este centro tenía comedor escolar, pues mi madre nos matriculó allí a mi hermana Carmen Victoria y a mí Empecé mi aventura en septiembre de 1 972 y mi primera maestra de “parvulitos” (como antes se le llamaba a la Educación Infantil de ahora) fue doña Carmen Sánchez, por aquel entonces directora también del colegio En 1º de EGB tuve a don José Buiza, marido de doña Carmen; en 2º y 3º estuve con doña Resu; en 4º a doña Hortensia; en 5º y 6º a don Agustín, con el que aprendimos francés, a don Manuel Molera y a don Damián; y por último, en 7º tuve a don Diego Buenestado. Este fue mi último curso en Maestro Jurado porque ya mi familia se había mudado a una nueva casa y decidí cursar 8º en el colegio Inmaculada, del que mi madre además era directora en aquel tiempo
De aquellos años recuerdo las exquisitas lentejas que nos ponían en el comedor los lunes y que no he vuelto a probar unas iguales en mi vida. El comedor estaba justo al entrar, donde ahora están la dirección, la jefatura de estudios, la secretaría y el almacén de Educación Física Allí pasábamos buenos ratos con las cocineras y los demás niños, y después de comer volvíamos a clase hasta las 17:00. Al llegar a casa nos daba tiempo de “merendillar”, hacer deberes, estudiar y salir a jugar a la calle, algo que hoy en día sería “agobiante” para los niños porque se les está educando de una manera tan protectora que me parece un error Los niños tienen que saber y ser conscientes de que en la vida no te regalan nada y todo requiere un esfuerzo y sacrificio. Yo llegaba a mi casa y me ponía a hacer deberes y a estudiar SOLA, sin necesidad de que mi madre se pusiera conmigo. Bastante tenía ella con llevar su trabajo y su casa para encima tener que ponerse con cinco hijas a hacer tareas Cuando tuve a mis hijos, hice exactamente lo mismo, jamás me senté con ellos y creo que les hice un favor porque aprendieron a ser independientes y a valorar su esfuerzo diario. Ojalá muchos aprendieran esto y quizás muchas cosas funcionarían de otra manera


Cuando estábamos en 4º se derrumbó parte del tejado del colegio y tuvimos que irnos al instituto Padre Juan Ruíz a dar clase. En 5º volvimos al colegio pero fue una experiencia diferente. Mi amiga Lourdes Cabello y yo, con nuestras hermanas pequeñas, íbamos solas al colegio, algo normal que hacíamos todos los niños de aquella época y que hoy parece increíble
De aquella época también recuerdo nuestros partidos de voleibol con el padre Jurado, un cura carmelita del convento, que nos enseñó lo que era el compañerismo y el cumplimiento de normas, algo que hoy cuesta mucho ver en las aulas
De esa época también recuerdo malos momentos y es que cuando somos niños a veces la crueldad no tiene límites, se hacen o se dicen cosas que realmente dañan la autoestima, consciente o inconscientemente, pero el daño es brutal Yo tuve alguna experiencia de este tipo y no habrá vida para agradecerle a mi gran amiga Lourdes Cabello lo que hizo por mí entonces, cómo me ayudó y no se separó de mi lado. Con el paso de los años y la experiencia aprendes a ser fuerte y a no dar importancia a determinadas cosas, pero cuando eres niño o adolescente algunas acciones o expresiones pueden hundirte Desde aquí reivindico las buenas maneras y la buena educación que debe partir de cada familia Seguro que si se hacen bien las cosas, se evitarían muchos problemas en los colegios. Y otra cosa: cuando un maestro llama a unos padres para hablarles sobre el comportamiento de su hijo, primero hay que escuchar y luego actuar en consecuencia Esto es algo que ha cambiado mucho con el paso de los años Antes la palabra del maestro “iba a misa” y en casa te castigaban o te reñían. Ahora la protección es tal que en vez de educar a los niños, se les maleduca. El respeto hacia los maestros debería ser esencial y todo iría mejor en estos tiempos que corren Nuestra autoridad jamás debería ponerse en entredicho
Volviendo hacia atrás y para terminar, ¡quién me iba a decir a mí que empezaría en este colegio y terminaría mi vida profesional en él! Pues así será, Dios mediante, y ojalá vuelvan las buenas maneras y la buena educación a las aulas En los años de infancia y adolescencia se forja el futuro del mundo y es en ellos donde debemos poner todo nuestro esfuerzo, padres, hijos y maestros.
¡FELIZ 75 ANIVERSARIO, QUERIDO COLEGIO!
MARÍA DOLORES CABALLERO DÍAZ
Maestra en activo en CEIP Maestro Jurado


Hay lugares que no pertenecen a una sola etapa de la vida Se atraviesan de niña sin ser consciente de ello, se recuerdan desde la adultez con una mezcla de distancia y gratitud, y se vuelven a mirar, años después, con otros ojos. Este colegio es uno de esos lugares donde el tiempo no pasa del todo: se queda, se posa, deja marcas que no siempre se ven, pero que siguen ahí. En sus aulas, una misma familia ha vivido la escuela desde tres lugares distintos No de la misma forma, aunque sí con un hilo común que une memoria, experiencia y presente. Esta es la historia de cómo una escuela puede convertirse, sin proponérselo, en parte de una vida entera. Una historia concreta, con nombres y recuerdos propios, pero también una de tantas en las que muchas familias podrían reconocerse, porque habla de algo que va más allá de un edificio o de una generación: la huella silenciosa que deja la escuela cuando acompaña de verdad.
Para Rafi, el colegio no fue nunca un lugar distante. Su primer recuerdo no tiene que ver con libros ni con pupitres, sino con los bailes que les enseñaba doña Carmen Sánchez, directora entonces del centro. A su alrededor, los nombres de las maestras aparecen todavía hoy cargados de afecto: doña Anita, doña Olimpia, doña Guadalupe Montenegro... El colegio era un espacio vivo, atravesado por el ruido del juego y por aquellas palestras elevadas donde, entre clase y clase, las niñas inventaban mundos sin saber que algún día los recordarían
La llegada al colegio formaba parte de la vida cotidiana. Salían de casa solas, ella y su hermana, y por el camino se iban encontrando con otras niñas del pueblo hasta sentarse juntas, en los poyetes, a esperar que se abrieran las puertas No lo sentía como una responsabilidad consciente; simplemente, era así. Sin embargo, cuando hoy mira atrás, lo que permanece no es la rutina, sino la emoción: la escuela como un lugar asociado a la alegría.
Entre todas las figuras que la acompañaron en aquellos años, Rafi recuerda especialmente a doña Olimpia y a doña Guadalupe, no tanto por lo que enseñaban como por la manera de estar: cercanas, cariñosas, presentes. De aquella etapa no conserva lecciones concretas, pero sí una huella profunda que ha atravesado el tiempo: la curiosidad La curiosidad por aprender, por imaginar, por mirar el mundo con interés Junto a ella, otro valor esencial: el respeto hacia las personas, hacia las distintas formas de pensar y de vivir.
Con los años, el colegio dejó de ser solo memoria. Volvió a ocupar un lugar central cuando fue su hija quien cruzó aquella misma puerta No hubo demasiadas dudas: influyó la cercanía, pero también la satisfacción íntima de regresar a unos espacios ya conocidos. Todo había cambiado, y sin embargo algo seguía ahí. El patio no era el mismo, las aulas tampoco, pero el sabor de lo vivido permanecía. Como madre, Rafi valoraba por encima de todo la enseñanza Sabía que cada maestro dejaba una huella distinta, que la exigencia no siempre era fácil, pero confiaba en que el colegio formaba personas trabajadoras, con hábitos y responsabilidad. Esa confianza, construida con los años, fue la que sostuvo su mirada entonces
El tiempo volvió a cerrarse sobre sí mismo cuando supo que su nieta estudiaría en el mismo colegio
La primera emoción fue la alegría. Después, la tranquilidad. Haber trabajado allí, conocer al profesorado, saber cómo se enseña ahora, le permitía vivir esta nueva etapa sin inquietud, desde la cercanía y la confianza

Hoy, ver a su nieta cruzar cada mañana la misma puerta que ella cruzó de niña le produce una satisfacción serena. El colegio sigue siendo, para ella, un lugar reconocible, un espacio en el que se siente segura
Cuando piensa en el futuro y en lo que le gustaría que Andrea recordara de su paso por el colegio, no habla de asignaturas ni de contenidos. Habla de alegría, de respeto y de valores. Pero, sobre todo, de una idea sencilla y profunda: que venga contenta al colegio
Si el colegio pudiera escucharla, Rafi no le pediría grandes cosas Recordaría, casi en voz baja, aquel olor a goma de borrar que la asaltó al volver a entrar en las aulas después de tantos años, especialmente en la antigua clase de infantil, hoy convertida en biblioteca. Y volvería a confiar, una vez más, en los profesionales que lo habitan y lo sostienen cada día
Porque hay lugares que no solo educan: acompañan. Y cuando eso ocurre, el tiempo no los desgasta, sino que los convierte en hogar.
Cuando Isa piensa en el colegio, los recuerdos llegan desde la infancia con una claridad serena
Las aulas de infantil, las mesas dispuestas en círculo, los colores compartidos en el centro, la voz de doña Pepita y un grupo de amigos que, con el paso de los años, no se ha disuelto Los nombres son los mismos Las relaciones, también Casi cuarenta años después, aquellas primeras amistades siguen ocupando un lugar esencial en su vida
El colegio fue, desde el principio, un espacio de encuentro. Un lugar donde aprender, pero también donde abrirse al mundo más allá de la familia y del juego en la calle. Allí conoció a personas distintas, escuchó historias nuevas y empezó a mirar con curiosidad lo que había fuera
La escuela fue, para ella, el primer territorio donde el mundo se ensanchó.
Con el tiempo, esa experiencia fue dejando una huella profunda Tan profunda que terminó orientando su camino profesional Todo lo vivido en aquellas aulas los maestros, la convivencia, el aprendizaje compartido fue modelando una vocación que acabaría llevándola a la docencia. Hoy forma a futuros profesionales de la educación infantil, prolongando de algún modo aquello que un día recibió El colegio no fue solo una etapa: fue origen
La presencia de su madre en esa historia nunca necesitó anunciarse. Estuvo siempre ahí, discreta y constante. Recuerda el camino al colegio hecho a pie, primero junto a su hermano y después con los amigos, repitiendo sin saberlo un gesto antiguo, heredado En casa, su madre sostenía el pulso de los días: las tareas, los tiempos, la atención silenciosa a lo escolar. Años más tarde, cuando ella ya había dejado las aulas, regresó al mismo lugar desde otra orilla, incorporándose al colegio como docente. El vínculo no se rompió entonces; al contrario, se hizo más hondo, más firme, como esos hilos que el tiempo no desgasta

Nunca se había detenido a pensar hasta qué punto su propia experiencia como alumna estaba ligada a la de su madre. Sin embargo, al mirarla ahora con perspectiva, lo entiende con claridad. La confianza depositada en el colegio no nació de la nada: era una confianza heredada, construida sobre una vivencia previa, sobre la certeza de que aquel lugar cuidaba, acompañaba y educaba
Por eso, cuando supo que su sobrina estudiaría en el mismo colegio, la alegría fue inmediata. No se planteó otra posibilidad Era el colegio de la familia, el lugar compartido por varias generaciones, un espacio al que se pertenece casi sin cuestionarlo
Cuando piensa en lo que le gustaría que Andrea heredara de su paso por la escuela, no habla de contenidos ni de resultados. Habla de respeto. De valorar la educación y a quienes la sostienen cada día De confiar en los maestros y maestras que, con su trabajo cotidiano, acompañan a los niños y niñas en sus primeros pasos.
Si tuviera que decir qué ha sido este colegio para su familia, no lo resumiría en una frase cerrada. Diría, más bien, que siempre ha sido un lugar seguro Un espacio familiar y fiable Un sitio al que se vuelve con la certeza de estar en casa
Si Rafi representa la memoria e Isabel el puente entre tiempos, Andrea es el presente vivo del colegio, ella cursa 2º de primaria y responde con la inocencia de su edad, con la magia de los años que tiene, no recuerda lo que fue el colegio; lo habita No habla desde la nostalgia, sino desde la inmediatez luminosa de quien está construyendo ahora mismo los recuerdos que un día contará.
En su mirada no hay pasado, pero sí continuidad. Porque, aunque todavía no sea consciente, forma parte de una historia que empezó mucho antes de que ella cruzara por primera vez la puerta del centro
Andrea no sabía que su abuela había estudiado allí cuando tenía su misma edad. Tampoco sabía, hasta hace poco, que su tía Isabel recorrió aquellos mismos pasillos y que su padre también fue alumno del colegio Lo escucha con naturalidad, como quien descubre un detalle curioso, pero no extraordinario. Para ella el colegio es presente.
Le gusta venir. Lo afirma sin titubeos.
Lo que más le gusta son las matemáticas Le entusiasman la tabla del cuatro y la del cinco Cuando se le pregunta por qué, no habla de números ni de operaciones, sino de personas: “La seño Gema es muy graciosa”. Y ahí, sin proponérselo, revela lo esencial. Le gustan las matemáticas porque le gusta quien se las enseña Porque aprende cosas “muy chulas” Porque se siente querida
Se pone especialmente contenta cuando lee y cuando dibuja Aunque, claro, también el recreo En el recreo juega con Lola y con sus amigas a la comba y a juegos que, probablemente sin saberlo, también jugó su abuela. El patio sería lo primero que enseñaría a quien no conozca el colegio. El patio dice convencida Es muy chulo
Quiere mucho a su maestra. “Me quiere mucho”, afirma con esa seguridad limpia que no necesita explicaciones. Y en esa reciprocidad sencilla se sostiene buena parte de la experiencia escolar.
Cuando se le pregunta qué le gustaría recordar del colegio cuando sea mayor, se queda pensando apenas un instante No busca grandes palabras No necesita discursos
Mi clase. Mis amigos. Y mi maestra.
Nada más Y, sin embargo, ahí está todo

Andrea aún no es consciente de que esas palabras contienen la misma materia con la que se construyen los recuerdos que su abuela guarda desde hace décadas No sabe que ese patio ya fue escenario de otras risas que también marcaron el ritmo de otras infancias
Ella solo vive el presente. Aprende. Juega. Se siente querida.
Pero precisamente en esa naturalidad se sostiene lo extraordinario.
Porque mientras aprende, mientras dibuja, mientras dice con absoluta certeza que le gusta venir al colegio, está continuando una historia que empezó mucho antes de que ella naciera
Y es ahí donde el círculo se cierra y, al mismo tiempo, vuelve a abrirse.
Esta es la historia de cómo una escuela puede convertirse, sin proponérselo, en parte de una vida entera. Tres generaciones. Tres tiempos distintos. Un mismo latido.
Pero esta no es solo su historia. La de Rafi, la de Isa y la de Andrea quiere ser también un homenaje a tantas otras que han vivido un recorrido semejante A quienes fueron alumnos y años después volvieron como madres o padres, confiando aquí lo más valioso que tenían. A quienes han crecido entre estas aulas y hoy traen de la mano a sus hijos. A los niños y niñas que ahora mismo disfrutan sin pensar en aniversarios ni en cifras de su colegio, de nuestro colegio Maestro Jurado
Porque una escuela no es únicamente un edificio ni un conjunto de aulas. Es memoria compartida. Es continuidad. Es la certeza de que, aunque cambien los nombres, o los libros, permanece algo esencial: el cuidado, el aprendizaje, el afecto.
Setenta y cinco años después, lo verdaderamente extraordinario no son las fechas ni los números, sino esta trama invisible que une generaciones. Ese hilo que no se rompe. Ese espejo en el que cada nueva promoción se mira sin saber que está reflejando a quienes vinieron antes.
Y así, sin hacer ruido, el colegio sigue formando parte de vidas enteras


Hay algo profundamente revelador en volver la vista atrás y descubrir que, en aquellas aulas donde empezaba todo entre cuadernos, recreos y primeras inquietudes ya se estaban sembrando las raíces de lo que vendría después. Esta sección nace, precisamente, de esa mirada: la que conecta la escuela con la vida.
A lo largo de sus páginas, antiguos alumnos de nuestro colegio, hoy vinculados a profesiones muy diversas, comparten sus recuerdos, sus aprendizajes y, sobre todo, la huella que el paso por estas aulas dejó en su trayectoria personal y profesional. Porque no se trata solo de lo que llegaron a ser, sino de cómo empezó a construirse ese camino.
Encontraremos historias distintas, recorridos únicos y vocaciones que han florecido en ámbitos muy variados; sin embargo, todas ellas comparten un mismo origen. Este recorrido no es únicamente un mosaico de profesiones, sino también un testimonio vivo del valor de la educación que aquí se ofrece.
Pero, además, esta sección quiere ser un homenaje sincero a todos los que han pasado por nuestras aulas a lo largo de estos 75 años Cada testimonio que aquí se recoge representa, de algún modo, a tantos otros: a quienes compartieron pupitre, a quienes iniciaron sus sueños entre estos muros y a quienes, con mayor o menor distancia en el tiempo, siguen llevando consigo una parte de este colegio. Así, entre recuerdos y experiencias, estas páginas trascienden lo individual para convertirse en memoria colectiva, en reconocimiento compartido y en un reflejo de todo lo que, generación tras generación, ha ido tomando forma en nuestro centro.


Con ellos aprendes el conocimiento del otro, el trabajo en equipo, la resolución de conflictos, la valoración del esfuerzo, la superación y el compañerismo. Todas ellas son herramientas que, para mí como médico de familia, son más que imprescindibles en el día a día de mi interacción con los pacientes Todavía recuerdo esos momentos previos a los exámenes con las dudas, las preguntas, la presión por sacar la mejor nota, la ayuda prestada entre todos para alcanzar el objetivo y la alegría posterior cuando a todos nos había ido bien.
Otra parte muy importante durante mi época escolar fue la adquisición del conocimiento. Descubrir las diferentes materias que permitían ampliar la visión del mundo que me rodeaba y recibir los recursos para ser más independiente, fue otro de los elementos que me motivaba a querer estar presente en mi clase todos los días
En mi recuerdo están muchos maestros y maestras que impulsaron mi curiosidad por saber más y continuar avanzado, a pesar de que apareciera algún obstáculo o error, siempre dando sustento y guía para alcanzar el final de camino.
Mi profesión como médico requiere mucha disciplina, aunque yo ya venía de fabrica con cierto exceso de ella, sin duda, durante mi tiempo escolar conseguí adquirir mayores hábitos de estudio que me ayudaron a poder sobrellevar las muchas horas de escritorio que me esperaban durante mi periodo universitario y que a día de hoy me siguen ayudando a mantenerme actualizada en mi profesión. También sentó las bases de mi responsabilidad y compromiso con mi especialidad. La preparación de un examen concienzudamente, la entrega de un trabajo a tiempo y la responsabilidad de hacer bien las tareas encomendadas son los cimientos para desarrollar nuestra profesionalidad, organización y compromiso
Realmente no te das cuenta, cuando te encuentras en esta etapa vital, que todo lo que aprendas durante esos años será el sustrato que te forme como la persona y como el profesional que llegaras a ser. Por ello a todos los alumnos que os encontréis en esta fase de formación, solo puedo deciros que aprovechéis al máximo el tiempo vivido en vuestro Colegio, que cometáis errores, que preguntéis, indaguéis, no os conforméis y trabajéis para que en vuestro futuro, más cercano de lo que imagináis, podáis ser unos profesionales completos, pero sobre todo, las mejores personas
LETICIA PÉREZ DÍAZ Médico de familia

Es difícil no recordar mi paso por el CEIP
Maestro Jurado sin esbozar una sonrisa Obviamente era un niño muy pequeño y los recuerdos de esa época no son tan lúcidos como los de etapas más recientes como el instituto o la universidad Sin embargo, aunque no pueda recordar con nitidez muchas imágenes, sí que recuerdo sensaciones y son todas agradables y reconfortantes.
Recuerdo la sensación de llegar al cole temprano con uno de mis padres acompañándonos a mi hermano y a mí hasta la puerta. Recuerdo entrar a clase con mis compañeros o montar filas en el patio antes de entrar Recuerdo la sensación de estar rodeado de mis compañeros y de mis profesores de los que guardo un bonito recuerdo.
Sin duda, gran parte del carácter y la personalidad que definen a la persona que soy ahora se forjaron durante mi paso por el colegio Maestro Jurado Gracias a esos profesores, hoy el adulto que soy, y me gustaría pensar que el Álvaro que iba al colegio estaría orgulloso del Álvaro adulto en el que se ha convertido Mi paso por el colegio Maestro Jurado fue entre el año 2006 y el 2012 Hoy, en 2026, ese niño que disfrutaba de la biología y la ciencia en el cole se dedica a hacer ciencia en el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) en Sevilla
Solo la conjunción de la curiosidad infantil y la dedicación de los profesores pueden hacer de escuelas como Maestro Jurado auténticos factores de transformación social. Espero que el colegio Maestro Jurado, mi colegio, siga cumpliendo años y forjando a los niños de hoy para ser los adultos del mañana

ÄLVARO RUÍZ TABAS Investigador

La etapa escolar es mucho más que un periodo de aprendizaje académico; es el espacio donde se forjan valores, carácter y vocaciones. El paso por mi colegio no sólo marcó mi etapa formativa como alumna, sino que sembró las bases de la persona y profesional que hoy soy. Desde los primeros cursos allá por el año 1979, con sólo tres añitos, en mi colegio no sólo se transmitían conocimientos meramente teóricos, se enseñaba responsabilidad, respeto, compañerismo, disciplina y todo formaba parte del día a día en las aulas y en el recreo.
Cada etapa escolar fue en lugares diferentes los cuales recuerdo como si fueran hoy En “las jaulitas”, los años de Preescolar con mi maestra Doña Pepita que entendía el miedo que sentía al empezar el colegio en esa edad tan temprana y poco a poco supo hacerme sentir tranquila. Después en “la gasolinera”, los cursos de Primaria con mi maestra Doña Fernanda, ella transmitía la independencia y lo importantes que éramos cada uno de sus alumnos Y por último, la segunda etapa en “regiones”
Cada vez que paso por su puerta admiro y anhelo aquellas aulas, aquella escalera majestuosa e impresionante, mis maestros, Don Diego, Don Juan, Don Francisco, Don Juan Antonio Antón, todos dejaron en mí su huella
No sólo explicaban materias e iban más allá de la enseñanza tradicional, educaban con el ejemplo, la templanza, la puntualidad, el compromiso, el esfuerzo y la dedicación de cada uno de ellos, eran actitudes constantes que aprendía observando y que más tarde comprendí como son esenciales en cualquier profesión de servicio público
La convivencia con compañeros de diferentes personalidades me enseñó a escuchar, a mediar y a comprender desde muchas perspectivas, habilidades que hoy día son imprescindibles en mi profesión como policía, donde el diálogo y la empatía son herramientas tan importantes como cualquier recurso operativo
Las actividades grupales, los trabajos en equipo y la participación en eventos escolares, fomentaron en mí la cooperación. En la actualidad, formar parte de un cuerpo policial implica un trabajo coordinado, una confianza mutua y un compromiso colectivo


Pero quizás el aspecto que más influyó fue el aprendizaje de la disciplina. Cumplir normas, asumir consecuencias y esforzarse por mejorar eran principios constantes en la vida escolar En mi profesión, el cumplimiento de la ley, el respeto a los procedimientos requieren un alto nivel de autocontrol y responsabilidad, competencias que comenzaron a construirse en aquellas aulas.
Mis maestros inculcaban la importancia de hacer bien las cosas por convicción, enseñanza que ha sido clave para mi desempeño profesional, donde actuar con integridad y ética es fundamental Aunque en aquel momento no era plenamente consciente del desarrollo de mi vocación por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, aquel ambiente educativo, despertó en mí una sensibilidad especial hacia los demás y una predisposición a la ayuda
Mirando atrás, comprendo que mi Colegio, no sólo me preparó académicamente, sino que me ayudó a construir una base sólida de valores, habilidades sociales y el sentido del deber. Me preparó para ser la persona que hoy soy, para poder vestir mi uniforme, desarrollando mi trabajo con conciencia, compromiso, responsabilidad y con vocación

Todavía recuerdo el sonido del timbre anunciando la salida al patio, el olor a mortadela y chorizo de los bocadillos de mis amigos, cuántos gratos recuerdos conservo de aquella etapa de mi vida en Maestro Jurado, cuánto me enseñaron aquellos maestros, Doña Carmen, Don Diego
Hoy años después, mi oficina no tiene paredes sino horizontes verdes y mi jefe es el ciclo de las estaciones. Me dedico a la agricultura, en un mundo que corre tras lo digital, y yo decidí volver a la raíz.
La agricultura de 2026 no es solo tradición; es ciencia, gestión de recursos y el motor que alimenta el mundo. El colegio me dio las bases académicas y estaré siempre agradecido de todos los valores que me inculcaron que hoy dan su fruto Si algo aprendí entre surcos y cosechas es la paciencia, porque nada florece antes de tiempo. Hay que preparar el suelo, sembrar con cuidado y saber esperar. A los que hoy se sientan en los pupitres que yo me senté y en los que soñaba con el futuro les digo: no tengáis miedo de los caminos menos transitados. No importa si os gusta la tecnología, el arte, la medicina o como a mí el sector primario, lo importante es que busquéis un propósito.
JUAN MORENO GRANADOS Agricultor

En primer lugar, me gustaría agradecer a la Dirección del colegio haber contactado conmigo para escribir sobre en esta efeméride.
Aunque nunca deja uno de formarse, mis estudios se agrupan por la ubicación en tres centros principalmente Entre la décadas de los 80 y 90 cursé la antigua EGB en el Colegio Maestro Jurado (Regiones) Posteriormente, realicé el bachiller en el instituto Padre Juan Ruiz, tras lo cual accedí a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y de Montes de Córdoba donde realicé la Ingeniería de Montes En 2007 me incorporé al Dpto de Ingeniería Forestal con una beca de investigación con la que realicé el Trabajo Profesional Fin de Carrera en el Grupo de investigación AGR-221. Una vez concluido este me incorporo al equipo de trabajo de este Grupo de investigación.
Mi trabajo profesional está a caballo entre el Dpto. de Ing. Forestal y la explotación agrícola/ganadera familiar En el Dpto las labores desarrolladas siempre están relacionadas con proyectos de investigación en el ámbito de la dehesa relativos a: la mejora del estado fitosanitario del arbolado (ensayos con enmiendas calizas, biofumigación, etc.); mejora de la producción de pastos (con leguminosas forrajeras como Bituminaria); labores de apoyo a la regeneración del arbolado con WWF (usos de contenedores especiales y los cuidados culturales de las densificaciones), etc En la explotación familiar, he trabajado desde pequeñito junto con mi hermano Pedro, actualmente me encargo de la gestión administrativa y colaboro en los trabajos en mi tiempo libre
La época en la que estuve por el Colegio, lo recuerdo con la añoranza de aquel tiempo pasado que con la edad uno siempre piensa que fue el mejor y con la sonrisa que esbozo al escribir estas líneas, son muchas las anécdotas y momentos que se rescatan con este motivo. Los primeros recuerdos van dirigidos a nuestros queridos maestros que con más que paciencia y tesón nos fueron enseñando en los “primeros estadios” de crecimiento: Doña Hortensia (1º EGB), Doña Aurora (2º EGB) y D Damián (3ºEGB).
Posteriormente pasamos a vivir un retiro que aunque en un principio pareciese algo malo por la lejanía del centro principal, pero que se le fue cogiendo cariño a las aulas de la “Gasolinera” Allí es donde nuestro maestro D. Valentín, en los cursos de 4º y 5º, nos acogió y como si se tratase de sus propios olivos con tijera en mano nos realizó una “poda” de formación que sin duda nos ha marcado.


Finalmente, completaríamos los estudios de EGB ya en este edificio tan emblemático Ahora ya cada maestro era especifico de una materia: D. Diego en Matemáticas, D. Luis en Matemáticas y Ciencias Naturales, Dña Charo en Inglés, Dña Dolores en Ciencias Sociales, D Damián en Lengua y Educación Física, D Paco en Pretecnología y en Religión Fray Manuel. Sin duda alguna aprendimos muchas cosas de todos y cada uno de ellos en sus respectivas materias. Comentaría bastantes anécdotas pero aquí van algunas, cómo no recordar esa clase de práctica de Física donde D Luis nos enseñó la reacción del mercurio con el oro. Las clases de educación física siempre comenzaron dándole una vuelta a los papeles del patio Y esas primeras excursiones a ver Mérida (Augusta Emerita); a Córdoba a visitar su mezquita-catedral previa parada en la fábrica de Coca cola, no sé qué nos producía más ilusión.
Pero también destacaría que nos enseñaron a que hay que tener capacidad de esfuerzo en el trabajo de clase y fuera de ella Además, de ese respeto y seriedad que no debemos de olvidar en nuestra vida diaria, en definitiva valores. Lamentablemente, algunos ya nos han dejado, va un especial recuerdo para ellos y el más sincero agradecimiento a su labor
Con el paso de los años la vida nos va enseñando muchas cosas, pero todo tuvo un comienzo y echando mano del argot en el que me muevo no hay plantación que prospere si no existiesen unos trabajos previos y los indispensables cuidados culturales los primeros años de la misma Sin duda son los sentimientos que me afloran al recordar el paso por Colegio Maestro Jurado. Finalmente, aprovecho para mandar un saludo a todos/as los que compartimos aquellos maravillosos años
JOSE RAMÓN LEAL MURILLO Investigador e ingeniero de Montes


75 AÑOS CREANDO HISTORIAS
Hay lugares que no solo enseñan materias, sino que enseñan a vivir. Para mí, este colegio ha sido uno de esos lugares. Este año, al celebrar sus 75 años, no solo se conmemora una cifra: se celebra una historia hecha de personas, sueños, esfuerzos y generaciones que encontraron aquí un punto de partida
Recuerdo mis días como alumna: los pasillos llenos de voces (no voy a nombrar a nadie), los nervios antes de un examen, las risas en el recreo, los teatros de fin de curso y también los retos que parecían enormes en ese momento. No siempre fue fácil, pero cada dificultad traía consigo una lección. Aquí aprendí a no rendirme, a preguntar cuando no entendía, a confiar en mí misma y, sobre todo, a creer que podía llegar tan lejos como me lo propusiera
Muchos de mis profesores no solo me han enseñado las diferentes materias, sino que también me han educado en valores, el respeto, el amor propio, el compañerismo, la autoridad, la humildad, me han enseñado que todo esfuerzo tiene su recompensa.
Con el paso del tiempo, la vida me llevó por caminos nuevos. Hoy, gracias a Dios y gracias a mi padre que me ha transmitido el amor por su pueblo y su vocación por el mundo de las artes gráficas, soy empresaria, una palabra que quizá en aquellos años me parecía lejana Sin embargo, muchas de las herramientas que uso cada día nacieron en estas aulas: la responsabilidad, el trabajo en equipo, la constancia y el respeto por los demás. Cada proyecto que emprendo lleva, de alguna manera, un pedacito de lo que aprendí aquí.
Ser exalumna y volver ahora como alguien que ha construido su propio camino es una experiencia muy especial Me doy cuenta de que esta escuela no solo forma estudiantes sino personas capaces


ALUMNA DEL COLEGIO DESDE 1988 HASTA 1997
Hace algún tiempo escuché una frase que se quedó grabada en mí: para vivir la vida hay que mirar hacia delante, pero para entenderla hay que mirar hacia atrás Creo firmemente en ella Y cuando miro atrás, uno de los lugares que aparece con más fuerza en mi memoria es el Colegio Público Maestro Jurado, al que todos conocíamos simplemente como Regiones. No solo como un edificio o unas aulas, sino como un espacio donde empezamos a descubrir quiénes éramos y quiénes podíamos llegar a ser.
El Colegio tiene un efecto profundo en las personas Allí no solo aprendemos a leer, escribir o sumar; aprendemos a confiar, a equivocarnos sin miedo y a levantarnos Regiones fue, para muchas y muchos de nosotros, el lugar donde se sembraron las primeras semillas de nuestra vida adulta
Incluso los compañeros de clase con los que compartimos pupitre, juegos y recreos se han convertido, con el paso del tiempo, en nuestros amigos de la vida adulta. Amistades que nacieron sin darnos cuenta y que hoy siguen acompañándonos
Eran los años 90, con Don Damián de director del Colegio y con la Asunción y la María vendiéndonos Bollycaos durante los recreos entre las rejas del patio La generación de los que nacimos en el año 1984, la que empezó la E.G.B. y no la terminó porque vivió el cambio de sistema hacia la E.S.O.
Recuerdo con especial cariño a nuestras maestras y maestros: Doña Pepita, Doña Angelines, Don Valentín, Doña Charo, Don Luis, Don Juan. Los llamábamos con Don o Doña delante. Puede sonar antiguo o propio de otros tiempos, pero para nosotros era simplemente respeto Un respeto sincero hacia quienes nos enseñaban y nos cuidaban Hoy no se trata de volver a esas fórmulas, sino de recuperar algo que quizá se esté perdiendo: la confianza en nuestros docentes y el valor de su palabra.
Todos los maestros y maestras dejan huella, pero cada alumna o alumno conecta de forma especial según sus habilidades. En mi caso, se me daban mejor los números que las letras. Por eso Don Valentín y, especialmente, Don Luis marcaron mi camino Sin saberlo, despertaron en mí el gusanillo de la ciencia, el placer de entender cómo funcionan las cosas Poco a poco fui eligiendo asignaturas de ciencias, después una carrera Ingeniería de Montes y más tarde una tesis doctoral en Ciencias Medioambientales. Hoy me dedico al mundo de la Investigación, y ese camino empezó mucho antes de lo que yo pensaba, en aquellas aulas
Las Ingenierías eran tradicionalmente unas profesiones elegidas por chicos, pero nunca me sentí inferior. Tal vez porque los prejuicios no nacen con nosotros, se aprenden. Por suerte, la sociedad va cambiando, aunque aún queden miradas antiguas. La realidad es sencilla: no hay profesiones de hombres o de mujeres, hay vocaciones y esfuerzo
Con esto quiero animar a todas las chicas a las que les gusten las ciencias a que confíen en su potencial No tiene nada que ver con el género. Cada persona puede llegar hasta donde quiera. Y ese mensaje, el más importante de todos, lo aprendimos desde Parvulitos gracias a nuestras maestras y a nuestros maestros de Regiones

LOURDES LUNA RAMOS Investigadora del CSIC

Para generaciones de hinojoseños e hinojoseñas, este colegio siempre ha sido, sencillamente, Regiones.
En esta sección no hay solo imágenes antiguas. Hay recreos que aún resuenan, aulas que guardan silencios llenos de vida, miradas que hoy son memoria compartida. Cada fotografía es una puerta abierta a un tiempo que no se ha ido del todo, porque sigue latiendo en quienes pasaron por aquí.
Esta colección quiere ser, precisamente, eso: un lugar donde detenerse, reconocerse y, aunque sea por un instante, volver.
Estas fotos nos recuerdan nuestra historia y nos despiertan emociones únicas

























































Por:
Guadalupe Jiménez Audije

Cuando una repasa todo lo vivido en estas páginas, es fácil dejarse llevar por la emoción de lo que fuimos. Sin embargo, un colegio no es solo memoria. Es, sobre todo, presente y una promesa constante de futuro
Hoy, el C E I P Maestro Jurado es un centro que ha sabido crecer sin perder su esencia. Un colegio que aprende, que se cuestiona, que avanza. Donde la lectura y el razonamiento no son solo contenidos, sino herramientas para entender el mundo Donde la educación ambiental no es un proyecto añadido, sino una forma de estar y de convivir. Donde cada iniciativa, cada programa, cada pequeño cambio responde a una idea clara: ofrecer a nuestro alumnado una educación pública de calidad, capaz de transformar realidades
Pero nada de esto sería posible sin las personas que dan sentido a este proyecto, por eso antes de concluir estas páginas quisiera agradecer a todos los que lo hacen posible
Gracias al profesorado, por su implicación constante, por su capacidad de adaptación y por creer, incluso en los momentos más complejos, que siempre se puede hacer mejor.

Gracias al alumnado, verdadero corazón de este colegio, por su curiosidad, su energía y su manera de recordarnos cada día por qué merece la pena educar.
Gracias a las familias, por la confianza, por el acompañamiento y por caminar junto a nosotros desde el respeto y la corresponsabilidad
Gracias al personal no docente, cuya labor, a veces silenciosa, resulta imprescindible para que todo funcione.
Y gracias también a todas las personas, instituciones y entidades que, de una u otra forma, han formado y siguen formando parte de esta historia compartida. Significar especialmente a aquellos que, de forma desinteresada, han colaborado con este número especial. Una vez se les planteó la posibilidad no dudaron en compartir con todos nosotros sus recuerdos de la infancia.
Maestro Jurado no es solo un edificio ni un conjunto de programas Es una comunidad
Y, desde ahí, desde lo que somos hoy, miramos hacia adelante
Si dejamos volar la mirada hacia 2050, el Maestro Jurado en el año de su centenario podría ser:
Un centro más abierto, donde las aulas se diluyen y el aprendizaje ocurre en cualquier espacio: en el aula verde, en el huerto, en rincones pensados para investigar, crear y compartir
Con un alumnado que no solo domina herramientas digitales, sino que sabe interpretarlas con sentido crítico, utilizarlas con responsabilidad y ponerlas al servicio de una sociedad más justa
Un colegio que sigue siendo referente en sostenibilidad, donde el respeto por el entorno no se enseña, sino que se vive de forma natural, casi sin darse cuenta. Con un equipo docente que continúa formándose, creciendo y creyendo como ahora que educar es acompañar, exigir, cuidar y abrir caminos
Y, sin embargo, hay algo que estoy convencida no cambiará, seguirá siendo Regiones Seguirá siendo ese lugar al que se vuelve, aunque pasen los años. Ese espacio donde cada niño y cada niña encuentra su sitio, donde las familias confían, donde el aprendizaje deja huella. Porque, aunque el tiempo transforme metodologías, espacios o herramientas, hay algo que permanece: la vocación de educar y el compromiso con quienes llenan de vida este colegio cada día
Ese es nuestro mayor reto y también nuestra mayor certeza.

AUDIJE Maestra y directora del CEIP Maestro Jurado






