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Adoptar

Relacionemos de manera asertiva

Gerente General

Hay un tema que he venido reiterando en diferentes canales de comunicación interna y que considero importante seguir fortaleciendo porque hace parte de nuestra forma de trabajar, de relacionarnos y de representar a MAB, y es sobre el buen trato, la cordialidad, la empatía y el respeto hacia los contratistas y hacia cada una de las personas que conforman sus equipos de trabajo.

Nuestro rol como interventoría es altamente importante y exige un nivel de compromiso, criterio técnico, seguimiento y control. Parte de nuestra responsabilidad es velar por el cumplimiento de cada uno de los puntos contractuales, solicitar ajustes cuando sean necesarios y garantizar que las obras y proyectos cumplan con los lineamientos establecidos. Sin embargo, hay algo que no podemos perder de vista, la manera en la que comunicamos nuestras observaciones, solicitudes o requerimientos tiene un impacto directo en la calidad de las relaciones que construimos y, por ende, en los resultados que obtenemos.

No se trata únicamente de exigir cumplimiento, se trata de cómo lo hacemos. Podemos y debemos ser rigurosos en nuestra labor, pero también cercanos, prudentes y respetuosos en la forma de interactuar con quien trabaja junto a nosotros en cada proyecto. Entre más asertivos seamos al momento de realizar nuestra labor de interventoría, mejores respuestas obtendremos y mayores posibilidades tendremos de construir relaciones de trabajo que favorezcan el buen desarrollo de cada labor.

Cada uno de ustedes cumple un rol esencial dentro de MAB y hace parte de este equipo porque cuenta con conocimientos técnicos, experiencia y capacidades valiosas. Esa confianza que la empresa ha depositado en ustedes res-

ponde al profesionalismo y criterio que cada uno aporta desde su área. Pero además del conocimiento técnico, hay algo igual de importante, el papel que desempeñamos representando a MAB.

Cada vez que uno de ustedes, como colaborador, visita una obra, participa en una reunión, realiza una observación técnica o interactúa con un contratista, no lo hace únicamente a título personal, esta representando el nombre, la cultura y los valores de MAB. Cada palabra, forma de abordar una situación, comentario e interacción deja una percepción de lo que somos como equipo y la manera en como hacemos las cosas.

No podemos permitir que la experiencia o el conocimiento técnico nos lleven a actuar desde la soberbia, la altivez o el irrespeto. Por el contrario, debemos actuar desde la humildad, el respeto y la inteligencia emocional, entendiendo que una observación, una solicitud o una corrección puede hacerse con firmeza, pero siempre desde el respeto.

La invitación es a la reflexión individual, a reconocer con honestidad aquellos momentos en los que quizá no hemos actuado de manera asertiva y trabajar constantemente en ello. Todos tenemos oportunidades de mejora, y lo importante es que cada uno desde su interior identifique herramientas que le permitan actuar con serenidad y respeto independientemente del entorno o la situación a la que se enfrente.

Una jornada de bienestar y reconocimiento para las mamás de MAB

El Día de la Madre es una fecha especial que nos invita no solo a celebrar el amor y la dedicación de las madres, sino también a reconocer el importante papel que desempeñan las mujeres en cada ámbito de la vida. Su fortaleza, compromiso y capacidad para equilibrar múltiples responsabilidades las convierten en ejemplo de liderazgo, entrega y perseverancia tanto en el entorno familiar como en el profesional.

En MAB INGENIERÍA DE VALOR somos conscientes de la importancia de generar espacios de bienestar y reconocimiento para nuestras colaboradoras. Por ello, en el marco de esta celebración, realizamos una jornada enfocada en el poder femenino, el amor propio y la salud mental, brindando un espacio tranquilo y significativo donde cada mujer pudiera desconectarse de la rutina y reconectarse consigo misma.

Sharon Amaya Coordinadora de talento humano

A través de diferentes actividades y experiencias, nuestras colaboradoras compartieron momentos de reflexión, aprendizaje y bienestar, fortaleciendo vínculos en un ambiente de armonía, empatía y apoyo mutuo. Cada espacio fue diseñado para resaltar la importancia del autocuidado y del equilibrio emocional, recordando que cuidar de la salud mental también es esencial para el crecimiento personal y profesional.

Está conmemoración se extendió a nivel nacional, permitiendo que, en las diferentes ciudades donde MAB INGENIERÍA DE VALOR tiene presencia, las colaboradoras se unieron para compartir un almuerzo de integración en homenaje a todas las madres de nuestra organización. Un espacio pensado para reconocer no solo su valiosa labor sino también el valor y la grandeza de ser mujer.

Este encuentro representó una oportunidad para agradecer la dedicación, sensibilidad y fortaleza de quienes asumen diariamente múltiples roles con valentía y compromiso. Más allá de una celebración, buscamos generar un espacio de bienestar y conexión que resaltara la importancia del autocuidado, el equilibrio emocional y el poder femenino en cada etapa de la vida.

En MAB INGENIERÍA DE VALOR tenemos un compromiso con la creación de espacios que promuevan el bienestar, la salud mental y el desarrollo personal de nuestras colaboradoras. Creemos en la importancia de impulsar entornos donde el equilibrio, la empatía y la conexión humana sean pilares fundamentales para fortalecer el trabajo en equipo y el crecimiento de nuestra organización.

Rendimos homenaje a todas las mujeres y madres que hacen parte de MAB, reconociendo su dedicación, fortaleza y la inspiración que transmiten cada día a través de su compromiso, esencia y capacidad de transformar positivamente cada entorno del que hacen parte.

Decisiones que salvan vidas: una reflexión sobre la seguridad vial

Cada día, millones de personas salen a la vía con un objetivo, llegar a su destino. Sin embargo, no todos lo logran.

Los siniestros viales continúan siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. No distinguen edad, rol ni condición; Afectan a conductores, peatones, ciclistas y pasajeros por igual.

En este contexto surge el Día Mundial de la Seguridad Vial, una fecha que va más allá de una conmemoración. Es un llamado urgente a la conciencia colectiva, a la prevención y a la toma de decisiones responsables. Porque si esta fecha existe, es porque aún hay vidas que se pierden por situaciones que, en muchos casos, pueden evitarse.

Un segundo. Eso es todo lo que se necesita para que una decisión cambie una vida o la termine.

Profesional de gestión del riesgo
David Torres

Una problemática global

A nivel mundial, los siniestros viales representan una de las principales causas de muerte, especialmente entre jóvenes:

En Colombia, la situación es crítica: 1 2 3 4 5 6

En 2025 murieron 8.697 personas en siniestros viales.

En promedio, 23 personas pierden la vida cada día.

Se han registrado más de 268.000 siniestros asociados al consumo de alcohol.

Los primeros reportes evidencian incrementos de hasta 17 % en muertes durante 2026.

En Bogotá, 162 personas fallecieron en siniestros viales entre enero y abril de 2026.

Más del 90% de los casos están relacionados con comportamientos humanos.

Estas cifras reflejan que el problema no está únicamente en las vías, sino en las decisiones que tomamos sobre ellas.

La seguridad vial no depende solo de normas, controles o infraestructura. En gran medida, depende de la conducta humana y de las decisiones que tomamos cada vez que transitamos por una vía.

Factores que más ponen en riesgo la vida en la vía

Distracciones 1 2

Exceso de velocidad

Es uno de los factores más letales en la seguridad vial. A mayor velocidad:

Menor capacidad de reacción.

Menor distancia de frenado.

Mayor gravedad en las consecuencias del impacto.

Un segundo hace la diferencia. Mirar el celular durante solo tres segundos mientras se conduce a 60 km/h equivale a recorrer más de 50 metros sin observar la vía. Tiempo suficiente para no reaccionar ante un peatón, un frenado o cualquier obstáculo.

Fatiga y cansancio

El cuerpo envía señales, pero muchas veces se ignoran.

Conducir fatigado puede producir:

Disminución de reflejos.

Mayor probabilidad de errores.

Episodios de microsueños.

Alcohol y sustancias psicoactivas

El consumo de alcohol y sustancias psicoactivas afecta directamente las capacidades necesarias para una conducción segura.

Reduce la coordinación.

Altera la percepción.

Disminuye la capacidad de reacción.

Lo que no muestran las cifras

Un siniestro vial no termina en el momento del impacto. Sus consecuencias permanecen mucho después. Detrás de cada cifra hay historias que cambian para siempre:

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Familias que enfrentan pérdidas irreparables.

Hijos que crecen sin sus padres.

Equipos de trabajo que pierden compañeros.

Personas con secuelas físicas y emocionales permanentes.

El impacto de un siniestro vial no es únicamente individual. También es social, emocional y económico.

Compromiso de MAB

En este contexto, MAB desarrolla e implementa estrategias orientadas a la prevención de siniestros viales y a la promoción de comportamientos seguros.

A través de la implementación del Plan Estratégico de Seguridad Vial (PESV), MAB fortalece sus acciones mediante:

Capacitaciones continuas para todos los actores viales.

Campañas de sensibilización orientadas al cambio de comportamiento.

Actividades de realidad virtual para la identificación de riesgos viales.

Programas enfocados en la prevención del exceso de velocidad.

Políticas de prevención del consumo de alcohol y sustancias psicoactivas.

Estrategias de prevención de fatiga y microsueños en la operación.

Inspecciones preventivas de equipos, vehículos y condiciones de seguridad.

Medidas de protección y control para actores viales vulnerables.

Estas acciones van más allá del cumplimiento normativo de la Resolución 40595 de 2022. Responden a una convicción clara, la seguridad vial no es un requisito administrativo, sino una decisión que protege vidas.

Cada medida implementada tiene un propósito fundamental: contribuir a que cada colaborador llegue bien a su destino y regrese seguro a su casa, porque, al final, la verdadera meta no es solo llegar, es llegar bien.

Acciones para prevenir

Cada decisión cuenta en la construcción de vías más seguras. Por ello, es fundamental adoptar hábitos responsables como:

Control de la velocidad: respetar los límites y adaptar la velocidad a las condiciones de la vía.

Promover el autocuidado: no normalizar conductas inseguras y dar ejemplo con acciones responsables. 1 2 3 4 5 6

Evitar distracciones: no usar el celular ni realizar actividades que desvíen la atención.

Descansar adecuadamente: evitar conducir con fatiga y realizar pausas en trayectos largos.

Cero alcohol: si consumes, no conduzcas. Planea alternativas seguras.

Practicar conducción defensiva: anticipar riesgos, mantener distancia y reaccionar oportunamente.

En algún momento —hoy, mañana o en tu próximo trayecto— tendrás que decidir:

Acelerar o reducir la velocidad.

Mirar el celular o mantener la atención en la vía.

Conducir cansado o detenerte unos minutos.

Consumir y conducir o elegir la vida.

Ese momento será invisible, pero sus consecuencias no lo serán.

La seguridad vial no se construye con grandes acciones aisladas, sino con pequeñas decisiones repetidas todos los días.

El Día Mundial de la Seguridad Vial nos recuerda algo esencial, la mayoría de los siniestros viales pueden prevenirse. No se trata de suerte ni de destino, se trata de decisiones.

No esperes a que algo ocurra para cambiar la forma en la que te desplazas en la vía. Cada decisión puede salvar una vida o cambiarla para siempre.

Adoptar o quedarse atrás: cuando la tecnología ya no es el problema

Durante los últimos años, en MAB hemos avanzado de manera importante en la incorporación de herramientas digitales para la gestión de nuestros proyectos. Plataformas de seguimiento, sistemas de reporte, modelos de visualización de información y nuevas formas de integrar datos hacen hoy parte de la operación.

Sin embargo, hay una realidad que empieza a ser más evidente: la tecnología ya no es el problema.

Hoy contamos con herramientas, procesos definidos y una ruta clara hacia la transformación digital. El verdadero reto está en otro lugar: en la forma en que las usamos.

Porque implementar una herramienta es un paso técnico. Pero adoptarla es un cambio en la forma de trabajar.

Y ese cambio no ocurre automáticamente, ocurre cuando:

Dejamos de duplicar información en diferentes medios.

Confiamos en los sistemas que tenemos.

Usamos los datos para tomar decisiones, no solo para cumplir con un registro.

Entendemos que cada dato que ingresamos tiene un impacto en el resultado final del proyecto.

En ese punto es donde muchas organizaciones se detienen. No porque la tecnología falle, sino porque el proceso de adopción se queda a mitad de camino.

Y ahí es donde aparece el verdadero riesgo: no avanzar.

Porque, mientras algunas organizaciones siguen utilizando la tecnología como un soporte, otras la están convirtiendo en una ventaja competitiva. Están logrando mayor trazabilidad, mejor control, decisiones más oportunas y procesos más eficientes.

La diferencia no está en la herramienta. Está en el nivel de apropiación.

En MAB, el camino hacia una Supervisión 4.0 no se trata únicamente de integrar sistemas. Se trata de consolidar una forma de trabajar donde la información fluya, los procesos estén conectados y donde cada rol entienda su impacto dentro del sistema.

Esto implica algo sencillo de decir, pero complejo de lograr: cambiar hábitos.

Adoptar nuevas formas de registrar, consultar, analizar y decidir. Dejar atrás prácticas que funcionaron en su momento, pero que hoy limitan la eficiencia. Y asumir que la tecnología no reemplaza el criterio, pero sí lo potencia.

La transformación digital no ocurre cuando instalamos una herramienta. Ocurre cuando esa herramienta se convierte en parte natural de la operación.

Y ese es el punto en el que estamos hoy como organización. No se trata de aprender algo nuevo desde cero, sino de usar mejor lo que ya tenemos.

Porque, al final, el reto no es tecnológico. Es de evolución.

Con Avanza MAB transformamos historias de vida

MAB se suma al compromiso de promover oportunidades de crecimiento laboral y económico de las comunidades atendidas. Por eso, trabajamos constantemente en la articulación con entidades educativas públicas y privadas, buscando ampliar las oportunidades de formación y desarrollo para las beneficiarias del Hogar Betania.

Sabemos que el trabajo transforma vidas y abre nuevas posibilidades. Por esta razón, después de un proceso de fortalecimiento de competencias, hemos abierto la oportunidad para que las participantes del Hogar Betania puedan vincularse laboralmente a MAB, ya sea a través de contratos de patrocinio o en cargos de nivel inicial.

Líder de RSE
Liliana Sedano

Esta iniciativa nace de nuestro propósito de aportar al cierre de brechas en el acceso a oportunidades laborales y académicas, que en muchos casos son limitadas para esta población. Queremos contribuir al crecimiento económico de las participantes y al bienestar de sus familias.

Como parte de este compromiso, construimos junto a cada participante una hoja de ruta basada en sus intereses, talentos y proyectos de vida. Bajo este enfoque abrimos la primera convocatoria de becas dirigida a las participantes del Hogar Betania, quienes tendrán la oportunidad de formarse y graduarse en el Técnico de cuidado Estético de Manos y Pies.

La convocatoría inició en marzo con la recepción de cartas de intención que nos permitieron conocer historias de esfuerzo, superación y meta de crecimiento. Muchas participantes ven en la educación una oportunidad para acceder a mejores empleos o crear emprendimientos que les permitan brindar una mejor calidad de vida a sus hijos.

Además, a través de las mentorías hemos identificado el potencial de la participantes para aportar valor a la compañía, gracias a su compromiso, disposición para aprender y deseo de crecer profesionalmente. Actualmente contamos con dos casos de éxito de egresadas del Hogar Betania, quienes hoy hacen parte de MAB como auxiliares administrativas. Esta experiencia les ha permitido fortalecer habilidades, ampliar sus perspectivas y proyectarse hacia nuevas metas profesionales.

Asimismo, hemos patrocinado a dos estudiantes mediante contrato de aprendizaje, acompañandolas en su proceso formativo y proyectando su futura vinculación como practicantes en MAB.

Nuestro propósito es que estas historias sigan multiplicándose, permitiendo que más participantes encuentren oportunidades para transformar su presente y construir un mejor futuro.

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