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Miguel Ángel Botero G. Gerente General
En MAB, el respeto por los derechos humanos es un principio fundamental que orienta cada una de nuestras acciones y decisiones. Para nosotros, esta es una práctica constante que se refleja en la manera en que nos relacionamos y trabajamos en equipo. Por ello, consideramos una prioridad garantizar los derechos de todos los colaboradores, sin distinción alguna por edad, credo, raza, orientación, identidad de género o cualquier otro aspecto.
Como parte de este compromiso, desde hace varios años establecimos el 14 de abril como el Día del Género. Esta fecha representa más que una conmemoración, es un espacio para reafirmar nuestros valores y fortalecer la conciencia colectiva sobre la importancia de construir un entorno laboral basado en la equidad y el respeto. Es una manera de recordar que independientemente de cómo cada persona se identifique en términos de género, en nuestra organización todos tienen el mismo valor y las mismas oportunidades.
Este día también es una invitación a todos los colaboradores para que reflexionemos
sobre nuestras acciones cotidianas y el impacto que estas tienen en los demás. Nos invita a cuestionar prejuicios, a eliminar sesgos y a promover relaciones basadas en el respeto por las diferencias.
En MAB, las personas son valoradas por sus ideas, sus aportes y sus propuestas. Evaluamos a nuestros colaboradores teniendo en cuenta su talento, la capacidad de construir y el poder de trabajar en equipo, más allá de cualquier etiqueta. Durante años, hemos trabajado para consolidar una cultura organizacional en la que prevalezca la equidad y donde las oportunidades se otorguen con base en el mérito y el compromiso y no en la identidad de género.
Nuestro propósito es seguir construyendo un lugar de trabajo justo, incluyente y libre de sesgos, donde el respeto por las diferencias sea lo que prevalezca. En este objetivo, cada uno de ustedes tiene un rol fundamental, porque para lograr una empresa equitativa y libre de sesgos, es necesario que, desde su rol, analicen sus acciones y su compromiso con este fin que tenemos en MAB.


Sharon Amaya Coordinadora de talento humano
En la actualidad, las empresas desempeñan un papel fundamental en la construcción de una sociedad más justa y equilibrada. Los entornos laborales no solo son espacios para el desarrollo profesional, sino también escenarios donde se fortalecen valores como la igualdad de oportunidades y el trato digno entre las personas. En este contexto, MAB Ingeniería de Valor impulsa su Política de Inclusión y Diversidad de Género como parte de su compromiso con el bienestar de sus colaboradores y con las dinámicas sociales contemporáneas.
Esta política tiene como propósito garantizar que todas las personas dentro de la organización cuenten con las mismas oportunidades de desarrollo, crecimiento y participación. En este sentido, se promueve que las decisiones organizacionales se fundamenten en las capacidades, el desempeño y el talento de cada colaborador, evitando cualquier tipo de trato desigual.

En una sociedad cada vez más consciente de la importancia de la diversidad en los espacios laborales, las organizaciones están llamadas a implementar acciones que fomenten ambientes de trabajo donde prevalezcan la igualdad y la sana convivencia. Como organización, MAB Ingeniería de Valor reconoce que promover estas prácticas contribuye al fortalecimiento del trabajo en equipo, la confianza entre los colaboradores y el desarrollo de una cultura organizacional sólida.
Dentro de esta política se establecen lineamientos que orientan las prácticas laborales, incluyendo el acceso adecuado a espacios e instalaciones de la empresa, con el propósito de garantizar condiciones equitativas para todos los colaboradores.


Además, la organización dispone de canales de reporte a través de los cuales los trabajadores pueden informar cualquier situación de discriminación, acoso o conducta inapropiada. Estos casos son atendidos de manera oportuna, con el fin de adoptar las medidas necesarias y preservar un ambiente laboral basado en el respeto, la responsabilidad y el buen trato.
El compromiso de MAB Ingeniería de Valor con la inclusión trasciende el ámbito organizacional. Las empresas que promueven la igualdad de oportunidades contribuyen al desarrollo de una sociedad más consciente, en la que el respeto por las diferencias y la valoración del talento se consolidan como pilares del progreso colectivo.
Finalmente, la Política de Inclusión y Diversidad de Género se mantiene en constante revisión, con el objetivo de responder a las necesidades actuales y fortalecer las prácticas internas. No obstante, su efectividad depende del compromiso de todas las personas que hacen parte de la organización. Cada acción y cada forma de relacionamiento contribuyen a la construcción de un entorno laboral más consciente, respetuoso y colaborativo. Promover estos principios es una responsabilidad compartida, en la que el aporte de cada colaborador resulta fundamental para avanzar hacia una cultura organizacional más justa y alineada con las realidades de la sociedad actual.



Abril es un mes especial para hablar de innovación. Cada año, el 21 de abril se celebra el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, una fecha reconocida internacionalmente que busca resaltar el papel de las ideas, el conocimiento y la creatividad como motores de desarrollo para las organizaciones y las sociedades.
Para MAB Ingeniería de Valor, esta fecha representa una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido y, sobre todo, para recordar que la innovación no es un evento aislado, sino un proceso que se construye con el tiempo, con las ideas de las personas y con la voluntad permanente de hacer las cosas mejor.

Por eso, en este mes de abril queremos mirar hacia atrás y recordar cómo se ha construido la innovación dentro de nuestra organización durante más de una década, un proceso que ha sido posible gracias al trabajo colectivo de muchas personas que han aportado ideas, conocimiento y visión de futuro.
La innovación en MAB Ingeniería de Valor no apareció de un momento a otro. Es el resultado de un proceso que se ha construido a lo largo de más de una década, impulsado por una intención constante de mejorar, generar valor y encontrar nuevas formas de hacer las cosas.

Incluso antes de hablar formalmente de innovación dentro de la empresa, ya existía un espíritu que impulsaba a ir un paso más allá. La búsqueda permanente por hacer mejor el trabajo, aportar nuevas ideas y construir soluciones diferentes siempre ha estado presente en la organización.
Sin embargo, fue a partir de 2015 cuando este impulso comenzó a tomar una forma más estructurada dentro de la compañía.
En 2015 la gerencia manifestó de manera explícita la intención de comenzar a construir un proceso de innovación dentro de la empresa. Aunque las ideas y las mejoras siempre habían estado presentes en la organización, a partir de ese momento comenzó a hablarse de innovación de manera más consciente y estratégica.
Este fue el punto de partida para abrir una conversación interna sobre cómo la empresa podía evolucionar, fortalecer sus procesos y cómo los colaboradores podían aportar a ese camino.
En 2016 se dio un paso importante con la creación del área de innovación, lo que permitió comenzar a estructurar iniciativas que antes surgían de manera aislada dentro de la organización.
Durante este periodo también se empezaron a construir conexiones con actores del ecosistema de innovación como iNNpulsa y la Cámara de Comercio, fortaleciendo el enfoque estratégico del proceso y permitiendo aprender de metodologías utilizadas en otros sectores.
Uno de los hitos más importantes ocurrió en 2018, cuando se realizó la primera feria de innovación de MAB.
Este espacio permitió escuchar directamente a los colaboradores y conocer sus ideas sobre cómo la empresa podía mejorar, crecer y evolucionar. Más allá de ser un evento puntual, la feria permitió identificar el enorme potencial creativo que existía dentro de la organización.
De esta feria surgieron varias iniciativas que posteriormente se desarrollaron dentro de la empresa, entre ellas propuestas como Smart EPIs y C-Sostenible, proyectos que muchos colaboradores aún recuerdan como parte de ese primer ejercicio colectivo de innovación.
Entre las ideas presentadas en ese espacio también nació la iniciativa que posteriormente daría origen a MABPro, una herramienta orientada a digitalizar la gestión de información de los proyectos de interventoría.
A partir de las ideas que surgieron en la feria de innovación, durante 2019 empezaron a materializarse varios procesos de transformación digital dentro de la empresa.
Entre ellos se inició el desarrollo e implementación de SEGMAB, posteriormente conocido como MABPro, una plataforma diseñada para facilitar la recolección de información en campo mediante una aplicación y centralizar la gestión de datos de los proyectos.
Ese mismo año la empresa obtuvo una patente de modelo de utilidad asociada a esta solución tecnológica, reconociendo el valor de la herramienta desarrollada para la gestión de información en proyectos.
Con el tiempo, MABPro se convertiría en una de las herramientas centrales del proceso de interventoría, utilizada hoy en todos los proyectos de la empresa.
En paralelo, durante ese mismo año comenzó a tomar fuerza dentro de la compañía la conversación sobre metodología BIM, una tendencia que ya empezaba a posicionarse en el sector de la construcción a nivel internacional. Como parte del ejercicio de innovación y vigilancia tecnológica, la empresa inició un proceso de formación con profesionales del área técnica y administrativa para comprender cómo esta metodología podía aplicarse dentro de los proyectos y procesos de la organización.
En 2020 se creó el primer grupo de gestores de innovación, conformado por cerca de 20 colaboradores de diferentes áreas de la empresa.
Este grupo se formó con el objetivo de movilizar la innovación internamente, promover la generación de ideas y acompañar el desarrollo de iniciativas dentro de la organización. Los gestores se convirtieron en un puente entre las ideas de los colaboradores y los procesos de innovación de la empresa.
Ese mismo año también nació BitPro, la bitácora de obra digital, una plataforma orientada a mejorar la gestión de información en los proyectos y fortalecer la trazabilidad de los procesos dentro de la interventoría.
Además, el contexto de la pandemia aceleró varios procesos de transformación digital dentro de la organización, impulsando el desarrollo y adopción de herramientas tecnológicas que permitieran continuar operando y mejorar la gestión de la información en los proyectos.
Como resultado del proceso de aprendizaje iniciado el año anterior, en 2020 también se creó el área de BIM dentro de la empresa, conformando un equipo dedicado a trabajar esta metodología dentro de los procesos de interventoría. En ese momento, MAB se convirtió en la primera interventoría en incorporar de manera estructurada el uso de metodología BIM dentro de sus proyectos.
De este proceso también surgieron nuevas iniciativas, entre ellas MABHub, una idea impulsada desde el área de Talento Humano y desarrollada por el equipo de MAB.
El 12 de enero de 2021 se consolidó MABTEC Tecnología de valor como el área encargada de liderar los procesos de innovación y desarrollo tecnológico dentro de la organización.
A partir de ese momento, varias herramientas que habían sido desarrolladas inicialmente para mejorar procesos internos comenzaron a consolidarse como productos tecnológicos para el sector, entre ellas:
Estas soluciones se convirtieron en los primeros productos del portafolio tecnológico de MABTEC, posicionando a la empresa no solo como una interventoría, sino también como una organización capaz de desarrollar tecnología para el sector.
Al mismo tiempo, MAB Ingeniería de Valor continúa siendo el principal usuario de estas herramientas, lo que permite validarlas, mejorarlas y evolucionarlas constantemente.
Ese mismo año la empresa participó en Colombia 4.0, uno de los eventos más importantes del país en materia de tecnología e innovación.
Mirando
Hoy el proceso de innovación continúa evolucionando. Una de las grandes tendencias del sector construcción es lograr que las herramientas puedan comunicarse entre sí. El reto actual está en conectar los datos, integrar procesos y permitir que la información fluya entre diferentes sistemas, módulos y áreas de la organización.
Hoy incluso se habla de Tecnología 5.0, una tendencia que busca integrar lo mejor de la tecnología con el valor del talento humano, reconociendo que la innovación no se trata solo de desarrollar sistemas, sino de crear soluciones donde la tecnología y las personas trabajen juntas para generar valor.
Hoy, más de una década después de haber iniciado este camino, la innovación en MAB se ha convertido en un proceso estructurado que integra tecnología, conocimiento técnico y talento humano.
Pero más allá de las herramientas y los sistemas, el verdadero motor de este proceso sigue siendo el mismo: las personas.
Cada idea, cada mejora y cada iniciativa que ha surgido dentro de la empresa demuestra que la innovación no pertenece a un área específica, sino que es el resultado del trabajo colectivo de quienes, día a día, buscan nuevas formas de hacer mejor su trabajo.
Porque innovar, en esencia, es seguir generando valor.

En abril hablamos de innovación dentro de la organización. No solo porque existe un día internacional dedicado a la creatividad y la innovación, sino porque es una oportunidad para recordar algo fundamental en cualquier empresa que quiere evolucionar: las ideas importan.
Pero también es importante entender algo que muchas veces se pasa por alto: la creatividad no es un talento reservado para unos pocos. Es una habilidad que se puede desarrollar y entrenar.



Durante mucho tiempo se pensó que la creatividad era una especie de “chispa” que algunas personas tenían y otras no. Sin embargo, hoy la investigación en psicología, neurociencia y productividad ha demostrado que la creatividad funciona más como un músculo que como un don.
Estudios de investigadores como Teresa Amabile de Harvard Business School o Mihaly Csikszentmihalyi, reconocido por sus trabajos sobre creatividad y flujo creativo, muestran que las personas desarrollan ideas más innovadoras cuando combinan tres elementos:
Conocimiento sobre lo que hacen
Motivación por mejorar lo que ya existe
Es decir, la creatividad aparece cuando las personas tienen la oportunidad de pensar diferente sobre los problemas que enfrentan todos los días. Y eso ocurre mucho más de lo que imaginamos en el trabajo cotidiano.
En muchas organizaciones, las mejores ideas no surgen en reuniones formales o en sesiones estructuradas de innovación. Surgen en lugares mucho más simples, cuando:
Espacios que permitan experimentar nuevas ideas

Alguien encuentra una forma más eficiente de hacer una tarea.

Un equipo mejora un proceso.
Una persona conecta dos ideas que antes no estaban relacionadas.
La creatividad organizacional, en realidad, es la capacidad de mirar el trabajo diario con una mentalidad de mejora continua.
Por eso, dentro de las empresas que innovan, la creatividad no se trata únicamente de inventar algo completamente nuevo, sino de atreverse a cuestionar cómo se hacen las cosas y buscar maneras de hacerlas mejor.
Al igual que cualquier otra habilidad, la creatividad se fortalece con práctica. Existen hábitos sencillos que ayudan a desarrollar esta capacidad:
1 2 3 4 5
1 2 3 4 5
Hacer preguntas nuevas: la creatividad comienza muchas veces con una pregunta diferente. ¿Qué pasaría si lo hacemos de otra manera?.
Conectar ideas de diferentes áreas: muchas innovaciones nacen cuando se combinan conocimientos que antes estaban separados.
Aprender constantemente: leer, observar otras industrias y conocer nuevas herramientas amplía la forma en que vemos los problemas.
Compartir ideas sin miedo: las ideas mejoran cuando se discuten, se complementan y evolucionan con otras perspectivas.
Dar espacio a la experimentación: no todas las ideas funcionan a la primera, pero cada intento genera aprendizaje.

Cuando se observa la historia de innovación de cualquier organización, hay algo que siempre se repite: las ideas no nacen de una sola persona.
La innovación es el resultado de múltiples aportes, conversaciones, aprendizajes y experiencias acumuladas con el tiempo.
Por eso, hablar de creatividad dentro de la empresa no significa pedir ideas extraordinarias todos los días. Significa reconocer que cada persona, desde su rol, puede aportar nuevas formas de mejorar lo que hacemos.


La huella de carbono corporativa corresponde a la cantidad total de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que una organización genera de manera directa o indirecta durante un periodo determinado, generalmente un año (Zero Consulting, s. f.).
Para su medición existen dos metodologías principales: ISO 14064-1:2018 y GHG Protocol.
Aunque ambas permiten cuantificar las emisiones de GEI, desde el año 2023 MAB implementó la metodología GHG Protocol, debido a que facilita la evaluación de los alcances que generan mayor impacto en la organización:



Emisiones directas
(consumo de combustible, fugas de gases refrigerantes y extintores).
(insumos, disposición de residuos, vuelos, entre otros).
Dado que MAB es una empresa de servicios, estos alcances permiten identificar las actividades con mayor consumo y, por ende, con mayores emisiones.
¿Cómo se realiza el proceso de medición?

Desde el año 2019, la medición de la huella de carbono corporativa en MAB se realizaba con apoyo externo. En 2023, surgió la iniciativa de gestionar internamente este proceso. A partir de ello, las áreas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) e Innovación desarrollaron un tablero de control que permite registrar la información y calcular la huella de carbono.
Este cambio implicó un proceso de gestión del cambio, cuyo objetivo fue centralizar la información en una única base de datos estandarizada. En 2024, se implementaron herramientas como manuales y formatos para el registro de información conforme a la metodología GHG Protocol.


A través del formato FR-HSE-03 Datos Medición Huella de Carbono Corporativa, los profesionales ambientales o de SST registran la información mensualmente. Posteriormente, se realiza el cálculo con base en la siguiente fórmula:
Emisiones (CO₂e) = Consumo × Factor de Emisión (F.E.) × Potencial de Calentamiento Global (PCG)
Datos asociados al uso de combustible, energía, residuos generados, vuelos, entre otros, según el alcance.
Variable que puede cambiar cada año y, en algunos casos, depende del país (por ejemplo, el factor de energía).
Variable que puede cambiar cada año y, en algunos casos, depende del país (por ejemplo, el factor de energía).
En 2025, se desarrolló un tablero en Looker Studio que permite visualizar de forma clara y resumida las emisiones anuales, con filtros por alcances y proyectos.
En 2026, la herramienta fue presentada a los colaboradores con rol ambiental o SST, como resultado del proceso de gestión del cambio y del análisis de datos recopilados durante dos años. Esta socialización permitió identificar las actividades con mayores emisiones y generar propuestas de mejora en contenido y visualización, facilitando la interpretación de los resultados.
¿Qué resultados se obtuvieron?
Las actividades que generan mayor cantidad de emisiones de GEI en MAB son:
Consumo de combustible en recorridos de obra. (consumo de combustible, fugas de gases refrigerantes y extintores).
Consumo de energía eléctrica en actividades administrativas
(uso de computadores, iluminación en campamentos, entre otros).

Nota: Los resultados pueden presentar variaciones, ya que el tablero es una herramienta reciente que continúa en proceso de revisión y mejora.
De acuerdo con la política de recálculo, MAB Ingeniería de Valor S.A. deberá establecer un procedimiento para recalcular las emisiones de años anteriores cuando se modifiquen los métodos, se incluyan nuevas fuentes o se identifiquen errores en las estimaciones.
¿Cómo se está aportando a la reducción de la huella de carbono y cuál es el siguiente paso?
Desde 2019, MAB realiza una siembra anual de árboles en la Amazonía a través del Bosque MAB. Esta es una estrategia de mitigación cuyos resultados son de largo plazo, ya que la captura de CO₂ por parte de los árboles puede tardar entre 15 y 20 años, periodo en el cual alcanzan su madurez.
El reto actual consiste en establecer metas progresivas que permitan reducir el consumo en los alcances con mayor emisión, así como fortalecer el seguimiento y la capacitación en el reporte de información.
Todos los colaboradores pueden aportar con acciones como:

Apagar los computadores al finalizar la jornada laboral.
Apagar las luces en áreas de trabajo y zonas comunes.
Imprimir únicamente lo necesario.
Optimizar el uso de vehículos en obra, procurando completar su capacidad.
Registrar la información de manera correcta en los formatos establecidos.
Verificar los datos preoperacionales en el aplicativo de gestión de vehículos (conductores y responsables SST).
La medición de la huella de carbono es un proceso en el que la calidad de la información representa uno de los principales desafíos. Por ello, se continuará con la revisión y socialización con los responsables del registro, con el fin de evitar duplicidades o inconsistencias.
Asimismo, es fundamental fortalecer la cultura organizacional en torno a la veracidad de los datos. La información debe reflejar la realidad de cada proyecto; no es necesario estimar datos sin sustento. En caso de no contar con información, se debe justificar adecuadamente (por ejemplo, falta de acceso a facturas o ausencia de comunicación con proveedores).


Otro reto es lograr la integración automática de datos entre aplicaciones, lo que permitirá evitar reprocesos y duplicidad de registros.
Finalmente, la organización busca reducir sus emisiones en los próximos años mediante campañas ambientales, indicadores claros y reportes oportunos.
Las herramientas diseñadas para el reporte de información deben ser conocidas y utilizadas por todos los colaboradores involucrados en el proceso.
Si se tienen ideas de campañas o iniciativas para la reducción de emisiones o mejora en el reporte de datos, estas pueden ser compartidas a través del correo: rse@mab.com.co



KAWAK es un software de gestión en la nube diseñado para automatizar, organizar y simplificar el Sistema Integrado de Gestión de MAB Ingeniería de Valor, en cumplimiento con las normas ISO 9001, ISO 14001 e ISO 45001. Esta herramienta permite administrar los requisitos de dichas normas a través de sus diferentes módulos, facilitando una gestión medible, automatizada y controlada de manera más simple y estructurada.
Actualmente, la plataforma KAWAK centraliza la información relacionada con auditorías, inspecciones, acciones de mejoramiento (correctivas, preventivas, de mejora y salidas no conformes), así como diversas actividades asociadas a Seguridad y Salud en el Trabajo.


Gracias a esta herramienta, es posible consolidar la información de forma más ágil y eficiente, optimizando el tiempo destinado al cargue de evidencias. Esto facilita procesos como la ejecución de auditorías, mediante la consolidación del equipo de auditores internos, la programación de auditorías para procesos y proyectos, y el uso de listas de chequeo previamente cargadas por el área de Calidad. Estas listas están diseñadas para apoyar a los auditores con los requisitos mínimos de las normas ISO que serán evaluadas.
Adicionalmente, la plataforma permite generar de informes de auditoría, la evaluación de los auditores y el reporte de los resultados obtenidos.
KAWAK también facilita la creación y gestión de acciones de mejoramiento, incluyendo el análisis de causas, la definición, ejecución y seguimiento de los planes de acción hasta su cierre. Asimismo, ofrece reportes tanto de las oportunidades de mejora identificadas como del avance de los planes de acción.

Desde el área de Calidad, se extiende la invitación a todos los colaboradores para que ingresen, consulten y utilicen los diferentes módulos de la plataforma. En caso de tener observaciones o propuestas de mejora enviarlas al correo calidad@mab.com.co
