SINERGIAS
Jorge Gil
| Marcos Polo | Beatriz Castela | Lourdes Germain
Cuando hablamos de sinergias solemos remitirnos a acciones de coordinación de elementos cuyas consecuencias provocan la suma de efectos individuales. Nos referimos a términos relacionados con la cooperación, la eficiencia, y en esencia al poder de la suma. Y atendiendo a estos principios, la Consejería de Cultura e Igualdad trabaja para crear enlaces y vínculos en el mundo cultural y del arte, no circunscritos a unos ámbitos delimitados sino medidos en términos de máxima difusión para llegar al mayor número de campos, intereses y personas. Uno de nuestros más firmes empeños es construir futuro educando en valores culturales, y por ello apostamos por proyectos corporativos e íntimamente relacionados con la más pujante contemporaneidad en el mundo del arte. A partir de esta filosofía ha surgido Cáceres Abierto, un programa de arte y cultura contemporánea que integra intervenciones en el espacio público, exposiciones, debates y talleres. Un conjunto de propuestas tanto de carácter simbólico como práctico, respetuosas con la comunidad y el entorno, que reflexionan de manera crítica sobre la realidad cotidiana, promoviendo el diálogo y la participación ciudadana. Dentro del programa Cáceres Abierto 2017 se incluyó el proyecto SINERGIAS como un trabajo de equipo logrado gracias al perfecto engranaje y aportación de cada uno de sus participantes (Beatriz Castela, Lourdes Germain, Jorge Gil y Marcos Polo). A partir de un muy elaborado proceso de investigación, supieron configurar una acción/instalación que fue más allá de su mera plasticidad, acercando los conceptos de la existencia del individuo, su identidad y capacidad de la doble ubicuidad, creando a partir de la tecnología una conexión a tiempo real entre el pueblo de Malpartida de Cáceres y el Museo Vostell Malpartida, donde se realizó este innovador proyecto artístico. Tiempo y espacio jugaron un papel fundamental, desde la transmigración del acontecer cotidiano de ambos espacios en un mismo tiempo. Quienes visitaban la obra formaron parte de ella, convirtiéndose
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en el protagonista absoluto, desplegando todo un mundo metafórico de la duplicidad de la identidad, la interactividad junto al carácter público de la propuesta, consiguiendo que el museo se transforme en un espacio amigable y cercano.
Vivimos en un mundo globalizado y multicultural, donde la comunicación y la necesidad de la inmediatez se convierten en objetivos prioritarios. La sociedad nos exige la transmisión de lo que acontece con rapidez y con el uso intensivo de las tecnologías. Sinergias resume esta esencia, convirtiéndose en un proyecto exitoso e innovador que se inmortaliza ahora en este magnífico catálogo, manifestando una vez más cómo la cultura se pone al servicio de la ciudadanía, una cultura que sale a su encuentro y se pone en contacto, que dialoga con las personas o mana de ellas. Leire Iglesias Santiago Consejera de Cultura e Igualdad
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SINERGIAS. Arte en estado puro El Museo Vostell Malpartida acogió con placer en el mes de junio de 2017 la exposición “Sinergias” de Beatriz Castela, Lourdes Germain, Jorge Gil y Marcos Polo. No era esta una exposición al uso. En rigor se trataba de una acción/instalación concreta ideada site specific por cuatro artistas que, al tiempo que ponían toda su creatividad y buen hacer, conformaban un proyecto único que poco tenía que ver con sus prácticas y trayectorias personales hasta ese momento. Cuando conjuntamente el grupo de artistas nos presentó el trabajo que proponían, lo fundamentaron en tres pilares que, por su conexión con las bases conceptuales mantenidas por esta institución museística desde su origen, atrajeron de inmediato nuestra atención. En primer lugar, nos encontrábamos celebrando el cuarenta aniversario de un Museo cuyo fundador, Wolf Vostell, concibió como un modelo de encuentro del Arte y la Vida. En Los Barruecos, la atemporal naturaleza y la eternidad del paisaje permanecen antagónicamente en perpetuo proceso de cambio, de transformación y movimiento. Igual sucede en los espacios patrimoniales de la vieja fábrica del Lavadero de Lanas en el que aún, si se pone atención, se oyen los ruidos de su historia y se perciben pasadas presencias. Lugares inspiradores de un museo “de artistas, para artistas y para el pueblo” donde tanto unos como otros puedan reflexionar, con mayor intensidad si cabe, sobre la existencia del ser humano en el espacio y en el tiempo, sobre el arte, la vida y el entorno. En segundo lugar, según contaron, “Sinergias” pretendía crear a través de la tecnología una conexión a tiempo real entre la vida del pueblo y la vida del museo por medio de la transmigración del suceder cotidiano
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de uno a otro: lo que pasaba en la Plaza Mayor malpartideña podría percibirse en una sala del Museo y lo que aconteciera en éste tendría su reflejo en aquel espacio público. De esta manera, el visitante/viandante/ espectador se convertiría en protagonista y colaborador de la pieza al dejar un registro de su presencia anónima en el espacio. Se le llamaría a involucrarse de forma activa para que su huella quedase impresa en la acción artística, motivación ésta que ya fue impulsada por Vostell en sus acciones-dé-coll/ages o happenings. Finalmente, en tercer lugar, resaltaban los artistas en el proyecto de “Sinergias” su vinculación al hecho tecnológico, omnipresente en el mundo en que vivimos. “Todos los artistas –decía Vostell- deben ser testigos de su tiempo y dar testimonio de lo que en él sucede”, y el tiempo de Beatriz, Lourdes, Jorge y Marcos es éste, nuestro tiempo, marcado por la tecnología, la herramienta de los nuevos medios cuya función y control tanto comenzaron a ocupar y preocupar a los artistas allá por los años sesenta del pasado siglo. No olvidemos que en muchas de sus reflexiones estéticas, Vostell incorporó prácticas eminentemente tecnológicas como puede observarse en multitud de sus proyectos, acciones, instalaciones y piezas de videoarte. “Sinergias” incluía también estos instrumentos como método de relación y traslado de información entre espacios pero, además, como fórmula de acercamiento y búsqueda a esa ansiada simbiosis del arte y la vida. De esta manera, los artistas de “Sinergias” –el propio título define el ánimo que alienta toda la propuesta– fueron capaces de coordinar e integrar conceptos a priori dispersos –espacio, tiempo, naturaleza, historia, espectador, participante, tecnología, arte…– para dar vida al Museo, a Malpartida, ampliar la consciencia de visitantes y paseantes, y hacer que lo cotidiano se pueda vivir como una obra de arte.
Por eso, fueron múltiples los interrogantes que, una vez inaugurada, nos planteó una acción/instalación de estas características. Por ejemplo, ¿dónde estaba la obra?, ¿dónde comenzaba y dónde terminaba? Incluso otras cuestiones universales como ¿qué se ve en los museos?, o incluso, ¿qué se ve en este Museo? Realmente lo que pudimos ver en el Museo Vostell Malpartida fue aquello que estaba sucediendo… ¡en otro sitio! Y recíprocamente, en la Plaza Mayor pudo proyectarse en las noches el devenir del Museo, aunque por las dificultades que ésta, –su vida y sus paraguas– puso al principio, hubiera parecido que en el matrimonio entre ambos espacios había desavenencias. El derroche creativo del grupo de artistas ayudó a encontrar las soluciones precisas para doblegar los problemas y así pudo conectarse el pueblo al museo, pues al fin y al cabo son realidades que no se entenderían la una sin la otra, hasta el punto que Malpartida pesa en la denominación del Museo lo mismo que el nombre de Vostell. Tampoco nos ha pasado desapercibido que los ecos de la vida desarrollada en uno y otro espacio antropológico, llegaron a cada uno de ellos en forma de representación esquemática, reducidos a su esencialidad. El paseante de la plaza debía reparar con sumo cuidado en los sutiles puntos de luz que invadían el asfalto a las puertas del Ayuntamiento, que estaban y no estaban, ocultos a la mayoría de las miradas. Sin embargo, el visitante del museo debía esperar a que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad del antiguo molino harinero para comenzar a visualizar líneas y puntos de luz, espejo de lo que sucedía en el pueblo. Ello invitaba también a focalizar la atención, como si de un túnel del tiempo se tratara, en la historia y memoria del complejo de edificios. Regresando a la propia exposición, y concretamente a las conexiones entre ambos espacios, es posible entender que los reflejos que vimos en
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el museo de la vida cotidiana que fluía en el pueblo nos invitaran a pensar en visitantes reales y en potenciales visitantes. Era, en cualquier caso, otro modo de circular y de ocupar el espacio, con ritmos ajenos a los museos que nada parecen tener que ver con las reglas del arte, con las normas de visita de estas mismas salas. Pero fue arte en estado puro, y quizás sea oportuno recordar aquí, que Fluxus elevó las cosas sencillas de la vida a la categoría de obra de arte y erigió la simplicidad como valor. De esta forma nació y sucedió un proyecto de título tan acertado como “Sinergias”, una obra activa que escribimos entre todos (sabiéndolo o no). Y recordando que Vostell entiende que toda realidad incluye por definición dos visiones opuestas y complementarias, me atrevería a preguntar: ¿pueden aclararse las conciencias desde la observación pausada de aquello que normalmente pasa desapercibido? No puedo concluir estas líneas sin recordar lo obvio: la acción/ instalación “Sinergias” fue materializada por sus creadores en los lugares previstos –el Museo Vostell Malpartida y la Plaza Mayor de la localidad– en el marco del programa artístico Cáceres Abierto 2017, desde donde se promovía el diálogo y la participación ciudadana. Es este el momento de recordar todas aquellas sinergias que posibilitaron la materialización de esta iniciativa: nuestro más sincero agradecimiento a los cuatro artistas, a la Junta de Extremadura a través de su Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural –especialmente a su jefa de servicio Ana Jiménez del Moral–, al Ayuntamiento de Malpartida de Cáceres –a sus concejalas Sandra Valencia y Rosa María Liberal–, a Jorge Díez y Julio Vázquez, comisarios de Cáceres Abierto 2017, y al personal del Consorcio Museo Vostell Malpartida. José Antonio Agúndez García Director Gerente Museo Vostell Malpartida
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40+1 El término público introducido en el contexto de las artes visuales actuales, es tan controvertido como necesario. Una maraña de opiniones en parte provocada por el capricho etimológico de la propia palabra y que podemos dividir según el artículo que le precede, entre el público (asistente, usuario, receptor...) y lo público (perteneciente o relativo al estado, administración y/o colectividad general), concepciones ambas inherentes al denominado arte público y recurrentes en las discusiones sobre las características fundamentales de éste. Entre las múltiples acepciones del mismo, la definición realizada por Lucy R. Lippard1 que nos acerca Jorge Díez en su presentación del catálogo de Cáceres Abierto 20172 parece la más acertada y aceptada, entendiendo el arte público como “cualquier tipo de obra de libre acceso que se preocupa, desafía, implica y tiene en cuenta la opinión del público para quien o con quien ha sido realizada, respetando a la comunidad y al medio. El resto es obra privada, no importa lo grande o expuesta o molesta que sea, o lo muy de moda que esté”. Así, desde el entendimiento de la cultura como servicio público3 y el análisis artístico de los modos de construcción del espacio público, el comisario Jorge Díez construye un programa de arte y cultura contemporánea en cuyo camino se cruzó un proyecto que la casualidad hizo parecer predestinado. Un documento guardado ya en un cajón y que gracias a la voluntad de sus promotores y sobre todo a partir del interés y calidad de su propuesta, renace entonces, en torno a un nuevo escenario. SINERGIAS, por tanto es un proyecto artístico de carácter específico, conceptualizado originalmente para el cuarenta aniversario del Museo VostellMalpartida, acaecido en 2016, cuya frustrada ejecución provoca su rescate tan solo un año después, con el apoyo de un programa cultural centrado
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en el arte público, Cáceres Abierto, permitiendo al museo desarrollar esta propuesta de origen colectivo. De esta manera, una intervención pensada para un evento conmemorativo en un entorno museístico pasa, un año después, a formar parte de un programa cultural de vanguardia, concebido desde el protagonismo del arte en su extensión pública. Una situación que, lejos de distorsionar el proyecto original, acaba enriqueciéndolo, gracias a un equipo de cuatro artistas que consiguen elevarlo a una nueva dimensión otorgada por un contexto actualizado, sin perder su esencia conmemorativa ni su ligación a un entorno museístico, pero sí aprovechando esa nueva idiosincrasia. A través del trabajo del colectivo, SINERGIAS asume de manera natural su nuevo rol dentro del arte público, que por otro lado siempre estuvo latente, solo que ahora emerge de forma manifiesta. El interés por el público es evidente, dada la interactividad de la pieza y su protagonismo conceptual, buscando recuperar aquellas relaciones fluidas entre la población de Malpartida y la actividad museística, mientras vivía el maestro W. Vostell. A la vez, la particular concepción que en este caso hacen sus autores del espacio a intervenir, nos permite enlazar con la idea del museo como espacio perteneciente al estrato de lo público, de libre acceso, como puede serlo cualquier plaza de una población cualquiera. Sobre esta idea, el grupo de artistas construye un doble artefacto video instalativo, con presencia tanto en la Plaza Mayor de Malpartida, como en la denominada Sala del Molino del Museo, con la peculiaridad de “intercambiar” los movimientos de las gentes en cada una de estas localizaciones, forzando digitalmente una relación cuanto menos plana, entre museo y población en la actualidad. Algo que más allá del evidente discurso sobre el conflicto público/museo, consiguen formalizar en una instalación artística que podríamos tildar como total, no solo por la cantidad de elementos, valores y matices que recoge, ya sean desde la referencia
artística, la alusión social o política, sino que además todas sus partes aparecen correctamente ensambladas y en perfecto funcionamiento. Partiendo de los parámetros post escultóricos recogidos por Rosalind Krauss a través de la negación del paisaje y de la arquitectura4, este colectivo encuentra la libertad necesaria para construir una instalación específica e interactiva, fácilmente identificable con la multidisciplina del arte de los nuevos medios, siendo el intercambio de acciones un factor indispensable para completar el hecho artístico. Un primer vistazo nos conduce inevitablemente a los experimentos lumínico espaciales de Jules Le Parc y su particular Op Art, rellenando el vacío conceptual de éste con referencias al metadiscurso de Daniel Canogar en sus trabajos videoinstalativos. A partir de eso, SINERGIAS se erige en un espacio sobrio y sutil que nos recuerda la necesidad de recuperar para el artista disciplinas como el videomapping, la video instalación o la proyección lumínica de las garras de los mega eventos y macro patrimonios, empleados aquí con la elegancia de claros referentes como Olafur Eliasson. La interactividad de ambas instalaciones (plaza y museo) deja patente el interés por los modos de percepción visual y temporal que pueda aplicar el usuario de la pieza, condicionado por las características y el entorno de la misma. Mientras que en la Plaza Mayor de Malpartida, la interacción es casi involuntaria y por inercia, diluida entre los usos propios de una plaza pública, en el Museo se construye un ambiente oscuro que niega cualquier estímulo ajeno a la instalación, en un experimento sobre la afección subjetiva del continuo espacio tiempo, más cercano a “La irrealidad del tiempo” de McTaggart5 que a la física teórica de Einstein. Una experiencia que nos empuja a repensar la identidad de cada espacio y del colectivo que lo ocupa habitualmente, incitándonos hacia un proceso empático al visitar el otro lado de la instalación, aunque solo sea por la
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curiosidad de ver la obra completa y que en última instancia se convierte en metáfora del eterno conflicto entre museo y gran público, reseñado anteriormente como leitmotiv de la pieza. Para ello, sus autores no dudan en emplear la identificación con la figura humana como método más efectivo, amplificando la llamada de atención desde una estética expresiva a la par que tecnológica, mediante la construcción virtual de un humanoide proyectado, que se mueve a tiempo real en correspondencia con la persona al otro lado del sensor. Toda una experiencia inmersiva de exquisita formalización estética acompañada, como no podía ser de otra manera, de un desarrollo tecnológico característico del arte de los nuevos medios, que combina la construcción de hardware, con la escritura de código desde la perspectiva y sensibilidad del artista, ritmando sensores, mini ordenadores y proyecciones a través del diseño de un software a medida; procesos propios de los NMA que nos remiten a pioneros como la pareja artística JODI, o más concretamente, a John F. Simon y su reinterpretación de las teorías de Paul Klee6, en este caso actualizando el pensamiento del artista fluxus cuya conmemoración origina esta pieza.
1. LIPPARD, LUCY R. (1995), “Where We Are, Where We Could Be”, Suzanne Lacy (ed.), Mapping the Terrain. New Genre Public Art, Bay Press, Seattle. 2. Cáceres Abierto 2017, es un programa de la Junta de Extremadura, comisariado por Jorge Díez y que integra intervenciones en el espacio público, exposiciones, debates y talleres, celebrado durante la primavera de 2017, en el cual se inscribe la intevención SINERGIAS. 3. “Se trata de un modelo y una forma de trabajo que ponen su foco en la cultura como servicio público”. DÍEZ, J., citado por Saioa Camarzana en “El arte público se hace con Cáceres”, artículo publicado en El Cultural, 02-06-2017.
Un proyecto colectivo cuyo éxito reside en la especificidad de cada uno de sus miembros, que parten de cero para crear una pieza única y efímera, sin necesidad de atribuciones parcelarias como el dominio sobre la fenomenología de la percepción y el color de Castela, la concepción dibujística del tiempo de Germain, el análisis identitario de Gil a través de la puesta en escena de sus humanoides, ni la pericia de Polo al convertir una placa base en una obra de arte que transforma el código informático en poesía virtual. Por tanto, una instalación específica, inmersiva, interactiva, multimedia y efímera perfectamente articulada, que recupera virtualmente el espíritu de Vostell a través de su vocación pública, actualizando sus postulados teóricos, adaptados a una sociedad digitalizada. Julio C. Vázquez Ortiz Comisario asociado de Cáceres Abierto
4. “Podría decirse que la escultura había cesado de ser algo positivo y era ahora la categoría que resultaba de la adición del no-paisaje a la no-arquitectura.” KRAUSS, R. (1979) “Sculpture in the Expanded Field”, October Vol. 8, The Mit Press, Massachusetts. 5. MCTAGGART, J. M. E. (1908), “Unreality of Time”. Mind: A Quarterly Review of Psychology and Philosophy 17, Mind Association (ed.), Londres. 6. SIMON, J. F. (1996), “Every Icon”, programación sobre Java Applet Software. Aplicación informática que desarrolla un proceso de dibujo combinatorio descrito por Paul Klee en el “Cuaderno pedagógico” (1925).
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EL MUSEO
Ubicado en el escenario natural de Los Barruecos, declarado Monumento Natural, a tres kilómetros del casco urbano de Malpartida de Cáceres (Extremadura, España), y a catorce de Cáceres capital, el Museo Vostell Malpartida fue fundado en octubre de 1976 por Wolf Vostell (Leverkusen 1932- Berlín, 1998), artista fundamental del arte contemporáneo, descubridor de la técnica del Dé-coll/age, padre del Happening en Europa e iniciador del movimiento Fluxus y del videoarte. El Museo Vostell Malpartida alberga tres colecciones de arte contemporáneo: Colección Wolf y Mercedes Vostell, que ofrece un amplio recorrido por las etapas más representativas del artista fundador; la Colección Fluxus-Donación Gino Di Maggio, con obra de artistas como Kaprow, Yoko Ono, Maciunas, Brecht o Nam June Paik; y la Colección de Artistas Conceptuales, que muestra trabajos de artistas españoles, portugueses y polacos, entre ellos Canogar, Equipo Crónica, Criado o Muntadas.
Además de sus colecciones permanentes, el MVM acoge los fondos del Archivo Happening Vostell, referencia ineludible en la investigación sobre la prácticas artísticas en torno al arte de acción de la segunda mitad del siglo XX y la obra de Wolf Vostell. Desde su nacimiento, el museo ha venido organizando importantes exposiciones temporales de carácter nacional e internacional. Además, alberga el Centro de Interpretación de la Vías Pecuarias e Historia del Lavadero de Lanas en el que se ubica, y se extiende al propio paisaje de Los Barruecos
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con dos esculturas-ambientes instaladas entre las rocas: ‘V.O.A.E.X. Viaje de (H)ormigón por la Alta Extremadura’ (1976), con la que dio comienzo la actividad del Museo Vostell Malpartida, y la emblemática ‘El muerto que tiene sed’ (1978). Posicionado como uno de los museos europeos de vanguardia más importantes, se ha convertido en tribuna obligada dentro del panorama artístico nacional e internacional.
MUSEO VOSTELL Malpartida de Cáceres
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SINERGIAS 19
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SINERGIAS es un proyecto site-specific que se halla asociado al fluxus, al videoarte, al happening y, en definitiva, al arte de acción. Reivindica el museo como espacio transitable y amigable, cercano e influyente, y aspira a diluir las fronteras entre continente y contenido, artista y espectador e integrar de manera total Arte y Vida. Poniendo de manifiesto, a su vez, que como en el flujo de la vida, en el arte todo se nutre y retroalimenta para poder seguir existiendo y evolucionando. Los espacios de actuación serán dos: Museo Vostell (Sala del Molino) y el propio pueblo Malpartida de Cáceres (Plaza del Ayuntamiento), que crean una simbiosis real y pura entre los protagonistas de la acción: museo-artistas-público-pueblo. 21
ESPACIOS DE ACTUACIÓN Museo | Visitante | Pueblo | Transeúnte
MVM|Sala del Molino
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Plaza del Ayuntamiento
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MVM|Sala Fluxus
A travĂŠs de dos estaciones situadas en la entrada del Ayuntamiento y en el acceso a la sala de la colecciĂłn Fluxus del Museo, se recogen datos del paso de visitantes.
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Malpartida|Ayuntamiento
El sistema de captación en tiempo real recoge información anónima e impersonal, no vinculante, registrando únicamente volúmenes, manchas y movimiento. Mediante un software desarrollado específicamente se traduce esa información en las imágenes que finalmente se proyectan en el suelo de la Plaza de Malpartida y en el Molino. De esta forma se relacionan los transeúntes de ambos espacios registrando momentos en constante transformación. Diariamente se captura la actividad en el pueblo, proyectando y alterando la creación audiovisual. Es un proceso cíclico en el que la información y por tanto las proyecciones se renuevan y retroalimentan.
MVM | Sala del Molino InstalaciĂłn multimedia. ConstrucciĂłn de una arquitectura compuesta por pantallas traslĂşcidas suspendidas desde el techo hasta el suelo sobre las que se proyecta la pieza audiovisual basada en un registro de lo que sucede a tiempo real en la Plaza del Ayuntamiento.
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Confeccionadas con un tejido ligero se disponen a modo de tabiques paralelos permitiendo la interacciรณn de los espectadores con la instalaciรณn.
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PROCESO 31
La acción/instalación está marcada, por una parte, por el carácter tecnológico y el empleo de los nuevos medios como fiel reflejo de nuestro tiempo actual. Y, por otra, como herramienta valiosa para poder generar una simbiosis real entre Arte y Vida, que traslade el flujo y la energía vital del pueblo al interior del Museo.
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CÓDIGO
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LA VIDA EN EL MUSEO PROYECTADA EN MALPARTIDA 37
Malpartida de Cรกceres|Plaza del Ayuntamiento
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La captura audiovisual que se produce en la Plaza del Ayuntamiento se ve alterada por la interacciĂłn del pĂşblico en la Sala del Molino, mostrando imĂĄgenes intervenidas, sugerentes.
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LA VIDA EN MALPARTIDA PROYECTADA EN EL MUSEO 41
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El espectador se convierte en actor interactuando dentro del espacio.
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Marcos Polo, 1985, Cáceres (España). www.marcospoloc.com Artista visual. Live visual performer & creative coder. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, se especializa en diferentes centros nacionales como Hangar, Centro de Producción e Investigación de Artes Visuales de Barcelona o el Audiovisual Open Creative Community Telenoika. Su trabajo ha podido verse en el Museo Vostell Malpartida (Cáceres, España); Institución Cultural El Brocense (Cáceres, España); Oficinas do Convento (Montemor o novo, Portugal); Festival Dinamo (Cáceres, España); Festival Internacional de Cine de Marvão y Valencia de Alcántara (Cáceres, España); Espacio Convento (Badajoz, España) o en el Ciclo Internacional - la creación electrónica (Cáceres, España), entre otros. Sus principales temas de interés son los nuevos medios, la tecnología y el diálogo que se establece entre la experimentación tecnológica y la tradición artística para crear soportes y formas audiovisuales a través de la programación, diseño electrónico o sistemas de proyección. Sus obras representan mapas de conjuntos a través de códigos generativos, que cuestionan la independencia de los elementos que conforman el grupo frente a las normas de pertenencia al mismo, proponiendo un diálogo entre la subjetividad individual y la ilusión de autonomía, frente a la inercia del grupo que nos impone un espejismo de objetividad.
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Beatriz Castela. 1985, Cáceres (España). www.beatrizcastela.com Artista visual. Profesora en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca. Licenciada y Doctora en Bellas Artes por la misma universidad con la Tesis: “El color como elemento autónomo en el arte contemporáneo” (2013). Completa su formación e investigación artística en centros como el Instituto Universitario de Investigación en Arte y Tecnología de la Animación ATA, Salamanca; Fundación CIEC, Betanzos; o Tate Britain, Londres; así como realiza residencias artísticas en la Facultad de Arte y Diseño LJMU, Liverpool (2013); Residencia Artística Art BnB, Madrid (2016) o LaboratoriB, Es Baluard Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma (2016-17) entre otros. Su obra ha podido verse en espacios como el Museo Vostell Malpartida (España); Centre del Carme Cultura Contemporània de Valencia (España); Galería Art Cage, Ciudad de México (México); Galería Neebex, Bogotá (Colombia); Centro de Cultura Contemporánea de Castelo Branco (Portugal); Centro Hispanoamericano de Cultura de La Habana (Cuba); o Patrick Studios en Leeds (Reino Unido); entre otros. Destacan las individuales “The nature of things”, Capela Solar dos Póvoas, Museo de Guarda, Portugal, (2018); “Glitch”, Sala Pintores, Institución Cultural El Brocense (2018); “Ephemera”, Galería Espacio Olvera (2017); “El espacio ajeno”. Beatriz Castela & Jorge Gil. La Quinta del Sordo (2016); “Visiones Fragmentadas”, Galería RoomArt (2015); “Espectroscopia”. Espacio Joven de Salamanca (2011); y “Luz, materia y percepción”, Espacio Permanente de Arte Experimental EAE (2007). Castela, centra su trabajo en la fenomenología de la creación y en el análisis de la percepción, cuestionando nuestra comprensión de la realidad y examinando las relaciones que se producen entre obra y espectador. Conecta el pasado con el presente, explorando lo intangible, lo virtual y lo efímero propios de nuestro tiempo, a través del uso de instalaciones, obra gráfica y nuevos medios.
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Jorge Gil. 1981, Jaca (España). www.jorgegil.nett Artista Visual. Profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca. Doctorado en 2013 con la tesis “El muñeco en el arte de los siglos XX y XXI. Relaciones e implicaciones entre el muñeco y el artista”. Completa su formación e investigación artística en la Liverpool School of Art and Design en la John Moores University LJMU y en otros centros como el Instituto Universitario de Investigación en Arte y Tecnología de la Animación de Salamanca, la Universidad Internacional de la Rioja o la Tate Britain de Londres. Realiza residencias artísticas como Arte Abierto (Madrid); Art BnB, (Madrid) o Laboratori B de Es Baluard Museo de Arte Moderno y Contemporáneo (Palma). Sus obras han sido expuestas en espacios como el Museo Judío de Berlín; Museo Nacional del Teatro; Centre d’Art Mutuo de Barcelona; Museo Nacional de Évora; Ciudadela de Pamplona; Museo de Jarramplas; Centro Hispanoamericano de Cultura de la Habana; Museo de Arte Contemporáneo de Huarte; Archivo Provincial Toledo Moctezuma; Museo de Guarda, Museo del Grabado y la Estampa Digital; Centro de Cultura Contemporánea de Castelo Branco; Sala Museo San Juan de Dios de Orihuela; Asamblea de Mérida; Museo del Mar-Baluarte del Duque de Santa Pola; Museo Arqueológico y de Historia de Elche; Espacio de Arte Experimental de Salamanca; Il Palazzo Regio di Cagliari de Cerdeña; Museo Municipal de la Cuchillería de Albacete o el Centro Casa Piano de Lisboa. Su trabajo se centra en la construcción y la deconstrucción de conceptos como la identidad, la suerte o la pérdida a través de la representación de derivaciones figurativas como autómatas, marionetas, siluetas y muñecos.
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Lourdes Germain. 1963, Madrid (España). www.lourdesmendezgermain.com Artista visual. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid es profesora de Diseño en la Escuela BBAA Eulogio Blasco de la Diputación de Cáceres desde 1992. Finalista en 2018 en el Certamen Internacional de Artes Plásticas Obra Abierta, ha recibido el Primer Premio de la VII Bienal Iberoamericana de Obra Gráfica Ciudad de Cáceres en 2017, el Accésit de la IV edición en 2011 y en 2015 el Premio-adquisición en el XVIII Certamen Artes Plásticas El Brocense. Su trabajo se ha mostrado individualmente en exposiciones como "Transvisible", Museo de Cáceres; "Mutaciones", Sala de Arte El Brocense (Cáceres); "Mind maps", Sala Rufino Mendoza (Villanueva de la Serena, Badajoz); "The day we turn into photos", Espacio Room Art (Cáceres); "Time maps", Las paredes del Gran Café (Cáceres); "Tejiendo el tiempo", Asamblea de Extremadura (Mérida) y de manera colectiva en el Centro Hispanoamericano de Cultura de La Habana; Museo Vostell de Malpartida; Museo Luis de Morales (Badajoz); Castillos de Perelade y Servayrie, (Aveyron, Francia); Complejo Cultural Santa María (Plasencia); Centro Cultural Las Claras (Plasencia); "Festival Miradas de Mujeres" Palacio de la Isla (Cáceres); "Ritmos" Espacio Belleartes (Cáceres); Sala Pintores (Cáceres); Sala Vaquero Poblador (Badajoz); Festival Urban Screen (Cáceres); Asamblea de Extremadura (Mérida); Sala Vaquero Poblador (Badajoz); Galería Casa do Pelourinho (Óbidos, Portugal); Instituto Cervantes de Lisboa … Su trabajo, de carácter experimental, profundiza en la interpretación de la realidad y la percepción del tiempo, cuestionando las fronteras entre lo real y lo virtual, entre lo permanente y lo efímero.
Sinergias es una Intervención desarrollada en el Museo Vostell, inscrita en el marco de Cáceres Abierto, un programa de arte y cultura contemporánea que integra intervenciones en el espacio público, exposiciones, debates y talleres, desarrollado por la Secretaría General de Cultura de la Junta de Extremadura en Cáceres durante el mes de junio de 2017.
COMISARIO Jorge Díez COMISARIO ASOCIADO Julio C. Vázquez Ortiz COORDINACIÓN Y PRODUCCIÓN Ana Jiménez y Fernando Pérez
EDICIÓN Junta de Extremadura. Consejería de Cultura e Igualdad. TEXTOS Leire Iglesias Santiago José Antonio Agúndez Julio C. Vázquez Ortiz DISEÑO Y MAQUETACIÓN Lourdes Germain FOTOGRAFÍAS Rodrigo Rivas | Lourdes Germain IMPRESIÓN © de la edición, Secretaría General de Cultura de la Junta de Extremadura. 2018. © de los textos, sus autores legítimos titulares de los derechos de explotación. © de las imágenes, sus autores legítimos titulares de los derechos de explotación. ISBN DL:
AGRADECIMIENTOS Rodrigo Rivas
www.caceresabierto.com