HOGAR DE MAYORES, MONZÓN SUMARIO El miedo, págs. 3-5 Héroes en Ucrania, págs. 6-7 Al habla con..., págs. 8-11 4 estaciones del confinamiento, pág. 12-13 Fe, Iglesia, pág. 14-15 La gran injusticia, págs. 16-18 Utopía, pág. 19 La cocina de la abuela, págs. 20-21 Pasatiempos, pág. 22 Poesía, pág. 23
Edita: Hogar de Personas Mayores de Monzón Depósito Legal: HU 22/2013 Dirección postal: Plaza San Juan, 30 22400 Monzón, Huesca Dirección electrónica: lorenaromabel@hotmail.com Portada Ainhoa Ollero Naval www.colorindecolorado.wordpress.com
Coordinadora edición (Corrección Textos, Diseño y Maquetación) Lorena Romero Abelló
Contraportada Jordi Ponce Pérez:
(Tinto de Verano)
Colabora
2
Equipo de Redacción Rosario Bordas Baldellou, Josefina Garcés Visar Colaboradores Lorenzo Alamán Galicia, Ignacio Alcalde Herrero, María Luisa Castán, José Ignacio García Ruiz SDB, Pedro A. Martín Hernández, Mariola Naval Bernadó, Ainhoa Ollero Naval, Jordi Ponce Pérez RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
RECUERDOS
¡
Hola amigos! ¿Ya empezáis a preparar las vacaciones? O ¿tal vez ya las habéis hecho? Sea como sea, os la deseo felices.
En el año 2005 participaba en la junta de las Amas de Casa, su presidenta en ese momento era la Sra. Cristina Plasin. Además de excursiones, se programaban otras muchas actividades, cenas, talleres de narrativa, poesía, teatro, fotografía, etc. y viendo el potencial humano que había entre todas las socias, se le ocurrió a Cristina editar un libro escrito por mujeres, ya que éramos muchas las que nos gustaba escribir, así que le empezamos a dar forma, y en poco tiempo recibimos en la asociación muchas poesías, historias vividas, reflexiones, fotografías de la asociación, etc. Fuimos muchas las mujeres a las que nos gustó la idea y quisimos colaborar en la composición del libro. El libro se tituló “ESCRITO POR MUJERES”. En dicho libro participé con cuatro escritos, y hoy se me ha ocurrido recordar uno de ellos. En aquel momento no estaba pasando por una buena etapa personal, y he leído que, cuando tenemos necesidad de contar algo y no encontramos a la persona o el momento adecuado, lo escribamos y nos servirá para descargarnos, en parte, la preocupación. Esa reflexión la escribí en apenas una hora. Se fue mi familia a dormir y, con un folio y un bolígrafo en la mano, yo sola y mucho silencio alrededor escribí el siguiente texto, titulado “EL MIEDO” (vuelvo a decir que es una copia de lo que en aquel momento sentí): ¿QUÉ ES EL MIEDO? ¿PUEDE ALGUIEN ASEGURAR QUE NO HA SENTIDO MIEDO ALGUNA VEZ EN SU VIDA? El primer contacto que tenemos con el miedo llega poco antes de nacer y es a través de nuestras madres. Cuando una mujer se pone de parto empieza a sentir nervios, preocupación acerca del momento tan importante que le viene. Miedo porque algo salga mal, que el niño nazca sin problemas, un miedo distinto a todos, ya que éste va unido a la satisfacción, porque sabe que todo va a terminar con una recompensa y mucha felicidad, la de tener a tu hijo en brazos. RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
3
El miedo es una de esas sensaciones que nos acompañan en la vida desde que nacemos hasta que morimos
Muchos bebes, cuando están en su habitación a oscuras lloran, y, en ocasiones, basta con encenderles la luz para que se tranquilicen, y es que este sentimiento, que desde pequeños nos acompaña y que sólo sentimos los humanos, nos va marcando inevitablemente. Cuando este bebe va por primera vez a la guardería y se separa de su madre, llora de nuevo y llora por miedo, por inseguridad, por rodearse de repente con un grupo de personas desconocidas (algunas de su tamaño) y dejar, por unas horas, la compañía de quien hasta ese momento le estaba cuidando. Son muchas las etapas de la vida, y las circunstancias que van apareciendo, que nos llevan a sentirlo. A muchas personas no les importa reconocerlo, decir que sienten miedo a la oscuridad, a la noche, a la soledad, a la vejez, a la enfermedad, a la muerte… ¡Son tantos los momentos que llegamos a sentirlo! En el día a día sentimos miedo en el trabajo, a que pueda faltarnos, que el pequeño comerciante no pueda vender sus productos o miedo a no conectar con los compañeros, que no lleguemos a tiempo a una reunión importante, que no consigamos los objetivos propuestos a principio de año… todo esto nos lleva a disfrutar menos de los múltiples momentos que tenemos cada día para celebrar. Sin embargo, nos preocupamos por conseguir de todo, un poco más. El miedo constituye un primitivo sistema de alarma que ayuda al niño a evitar situaciones potencialmente peligrosas 4
Yo creo que la enfermedad es el miedo que se siente de una forma más fuerte, el que RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
nos hace pensar y sufrir más. Muchas veces nos sentimos mal y es inevitable pensar en lo peor: ¿qué será? Da lo mismo ser mujer, hombre, joven, mayor, rico, pobre… cuando entras a la consulta del doctor a buscar un diagnóstico, sientes un tremendo nerviosismo, una gran inquietud que nos iguala a todos. Otro miedo es el que se siente hacia esa horrible palabra, la muerte, ese final que sabemos que todos tendremos algún día y que desconocemos cómo será. Afortunadamente cuando uno es joven apenas se plantea este momento, pero en función de cómo van pasando los años, nos preocupa cada vez más. Los creyentes confiamos que hay una vida mejor en el más allá, un Paraíso en el que Dios nos espera, pero, aunque creamos firmemente en ello, es inevitable sentir miedo hacía todo lo desconocido. Un famoso oncólogo contaba, en una visita a unos pacientes, que hay personas muy prepotentes a las que le parece que nada les puede ocurrir, que se pasan la vida creyéndose superiores a todos lo demás, pero que inevitablemente cuando van a verle y están esperando que el doctor les de el resultado, toda esa prepotencia que han mostrado siempre, se transforma en una cobardía lógica que iguala a todos los hombres. Estas personas, después de recibir una mala noticia, llegan a cambiar incluso la personalidad y por supuesto la escala de valores que hasta entonces ha regido sus vidas. Lo que nos diferencia realmente de los animales es la capacidad de razonar y es esa misma razón la que nos lleva a sentir miedo. Pero no hay que olvidar que, gracias a ello, somos capaces de disfrutar de la vida, de las alegrías, de los sentimientos, del amor, de las amistades, de los viajes, del conocimiento de poder disfrutar las cosas buenas que se producen a nuestro alrededor. Hagamos un esfuerzo por dejar aparcado los temores y por saber aprovechar diariamente y con ilusión la vida.
“
Habitamos un mundo gobernado por el miedo, el miedo manda, el poder come miedo, ¿qué sería del poder sin el miedo? Sin el miedo que el propio poder genera para perpetuarse. Eduardo Galeano
Rosario Bordas RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
5
HÉROES en Ucrania
jamás recordemos los días vividos en esta tragedia y quede grabada en nuestra memoria la caricia de nuestras pieles y el calor de nuestros corazones palpitantes, aunque tal vez no lo consigamos... Quién sabe lo que puede ocurrir en una guerra segundos después de pronunciar un deseo...
Porque los protagonistas de esta breve historia inventada, aunque basada desgraciadamente, en un hecho real, merecen mi humilde homenaje. Porque nadie tiene derecho a arrebatar una vida...
L
a ciudad está siendo devastada por las bombas. No queda nada o casi nada a mi alrededor, y lo poco que resiste semeja un enjambre de escombros ennegrecidos que escupen columnas de humo como implorando auxilio en sus últimos suspiros de vida. La ciudad silencia su tristeza entre avenidas vacías, comercios cerrados y edificios agonizantes que se tambalean frágilmente ante el frío, la destrucción y los pulsos de una maldita guerra que no debió comenzar nunca. Pero sus gentes no abandonan. Siguen allí..., escondidas en las profundidades de la tierra. Miro a través de la ventana (sé que es peligroso) el paisaje apocalíptico al que me enfrento. Empuño un arma que ni tan siquiera sé cómo manejar. La empuño día y noche, noche y día, protegiéndome de un enemigo que al igual que un fantasma puede aparecer en cualquier momento y por cualquier flanco. No estoy sola. Mi bebé de meses amarrado a mi pecho permanece la mayor parte del tiempo con los ojos cerrados. Ajeno al violento sonido de los explosivos, se mantiene aferrado a mi cuerpo, como si fuéramos solamente uno. Ojalá 6
Su padre se despidió hace dos semanas con un beso tembloroso y eterno que todavía perdura entre mis labios. Su tibieza me acompaña cada noche en mis momentos bajos, en mi declive, cuando creo desfallecer de miedo y desesperanza. Su tibieza y la ingenuidad de la mirada de mi pequeña a la que me aferro, entregándole mi protección y mi ternura, son el motor que me impulsa a levantarme de nuevo y caminar en la más absoluta oscuridad tratando de alcanzar el corredor que nos devuelva a un lugar seguro. Mis pies tiritan a cada paso, pero siento mi cuerpo mantenerse firme y alerta ante las inesperadas amenazas que nos asedian. De vez en cuando el resplandor de las bombas en la distancia me muestra hacia dónde debo dirigir mis pasos, siempre en dirección contraria, siempre lejos de los proyectiles que pueden acabar con mi existencia y con la de mi pequeña, cuyas vivencias se agitan tan solo entre mis brazos y un abrasado chupete que calma sus ansias y las mías. ¡Hace tan solo unos meses que ha llegado a la vida y ya pretenden arrebatársela! No es justo pagar a un precio tan alto los caprichos de un loco psicópata. El RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
gigante de un imperio que agoniza en las brasas de la historia. Las sirenas suenan constantemente. Su sonido atraviesa mis tímpanos y deshace en pedazos mi cordura. Muerdo el polvo y la rabia mientras corro en dirección al refugio. A veces, la multitud se agolpa frente a la entrada y resulta imposible encontrar un hueco por el que colarse. Otras veces, sorteamos cadáveres que nadie recoge y nos apiñamos en pequeños sótanos, oscuros y taciturnos, dónde, al instante y al unísono, todos nos convertimos en una gran familia. Nuestras miradas se cruzan y se hablan sin articular palabra. Nadie se atreve a romper la majestuosidad que impone el pánico. Una anciana sentada a mi lado, de rostro dulce, aunque terriblemente cansado, llena mi mochila de pañales, agua, pan y cereales. Acaricia mi hombro con ternura y sostiene a mi pequeña entre sus brazos mientras intento desentumecer los músculos de mi espalda, estirándome como tratando de alcanzar el cielo de puntillas. Su gesto me transmite una paz inmensa y una calma que desde el comienzo de la guerra había dejado de sentir en mi interior. Las miro fijamente y veo en ellas la línea de la vida. Una bebé de meses que abre su fortaleza a un mundo totalmente desconocido frente a una anciana que ha soportado ya dos guerras, que ha visto demasiado, que, seguro, ansía vivir en paz el resto de sus días. Una madre que no entiende por qué quizá nunca más vuelva a abrazar a sus hijos, una mujer que llora por dentro y cuya esperanza agoniza entre los pliegues de sus más hermosos recuerdos. Las miro de nuevo y trato de esbozar una sonrisa. La anciana rebusca entre sus escasas pertenencias y arropa a mi pequeña con una manta mientras me ofrece compartir la suya durante unas horas. Comparte abrigo y cobijo y
besando a mi pequeña me susurra: “No olvides que el sol no deja de brillar tras las tinieblas...”
Seguimos vivas, pienso. Ahora, es lo único importante. Aunque sé que otras mujeres no corrieron la misma suerte. A escasos metros de donde nos encontramos las bombas acabaron con la vida de una joven en avanzado estado de gestación y con la de su bebé, que ya nació sin señales de vida. ¡Matadme ahora!, gritaba la madre desesperadamente cuando supo que su pequeño había nacido muerto y los médicos trataban de mantenerla con vida. Y a las pocas horas, se reunió con él. Me pregunto mirando a mi pequeña y, asfixiando la impotencia entre mis dientes, si fueron las graves heridas las que apagaron los latidos de su corazón o tal vez fue el insoportable dolor que sintió al conocer la noticia de la pérdida de su hijo lo que puso fin a su vida. Las lágrimas me ayudan a combatir el cúmulo de sentimientos que se agolpan en mi pecho. Inundan mis ojos y me recuerdan que efectivamente, el sol brilla siempre tras las tinieblas, y que hay dos héroes en el cielo que sentirán su calor y no la frialdad de esta maldita guerra que anhelo acabe pronto y nos devuelva la paz que a todos nos ha sido vilmente arrebatada... Mariola Naval Bernadó
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
7
AL HABLA CON... Hoy he querido invitar a una persona muy conocida en Monzón, por su trayectoria empresarial, por el importante papel que ha jugado en el desarrollo del ocio de nuestra ciudad, y que le ha valido ganarse el título de Pregonero Oficial para estas Fiestas Mayores de San Mateo 2022. É..l es el Sr. Ángel Mas Portella.
Ángel Mas Portella
Cuando te dieron la noticia de que, por unanimidad, los representantes de la comisión de fiestas habían pensado en ti, para que fueses tú el pregonero de nuestras fiestas, ¿qué sentiste? ¿qué ha supuesto para ti esta noticia? Una emoción muy grande y una grandísima alegría, y seria completa si, además de mi señora, hijos y nietos, pudieran acompañarme mis padres. Eres o has sido un hombre infatigable y pionero en muchas cosas (sobre todo, en tu negocio) ¿de qué te sientes más orgulloso? Siempre he apostado por Monzón, y todo lo que he hecho ha sido porque así lo he vivido y sentido. Siempre has estado vinculado a las Asociaciones de Empresarios y Hostelería, ¿cómo ha evolucionado la ciudad desde que tu empezaste, como empresario, hasta hoy en día?
Sres. Mas Portella
Yo creo que hay dos etapas, hasta el año 2.000 fue en alza y época de progreso, a partir de ahí, con el nuevo siglo se empezó a estancar la cosa y en los últimos años nos hemos retrasado, ha habido varias cosas por todos conocidas, además de pandemia, guerra etc. en nuestra ciudad y a nivel nacional o mundial. ¿Qué es lo que echas más de menos de la sociedad de antes que no encuentras en la de hoy en día? Era mucho más cercana, con más confianza, a veces estaba esperando para cerrar y llegaba cualquier cliente con ganas de contarme su vida y ahí que me quedaba escuchándolo, otras veces era al revés. Ahora es más impersonal, no nos conocemos como antes y el trato es más cliente, servicio. Vuelves a estar en la cresta de la ola, (como vulgarmente se dice) al nombrarte de nuevo presidente de los empresarios mediocinqueños junto con Comercio y Hostelería. ¿Qué significa? ¿Qué trabajos pensáis poner en marcha? 8
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
...ÁNGEL MAS PORTELLA La primera decisión que tomó la nueva junta fue habilitar una oficina en la calle Ramón y Cajal, para que los nuevos colectivos empresariales puedan pedir asesoramiento o hacer consultas particulares; también hemos aumentado en número de socios, estamos esperanzados a pesar de la situación que se está viviendo. El futuro lo vemos halagüeño para el sector empresarial, junto con la Asociación del Comercio y Hostelería. - Gracias a tu padre y a ti, actuaron en
nuestra ciudad grandes artistas del panorama musical; recuerdo las colas que hacíamos para ver actuar al Dúo Dinámico, a José Guardiola, o, a los Cinco Latinos, a tantos y tantos artistas, (los recuerdo a todos) Era mi época de juventud, donde la diversión máxima entre los jóvenes era el baile en La Pista Florida -
Ángel a las puertas del Hotel Mas Monzón
Los artistas que actuaban en Monzón se alojaban en tu casa. ¿De quién te acuerdas y guardas más gratos recuerdos?
Recuerdo al maestro Ferrer, el director de la Orquesta Maravella. Se alojaban en nuestra casa y, como con otros artistas, cogimos una amistad familiar. Si iban de gira y pasaban por Monzón siempre paraban para saludarnos, y podría nombrarte a muchos artistas que estaban en primera línea. - En este momento recordamos a muchos artistas, me cuenta anécdotas y yo también le
recuerdo otras, nos reímos un rato, me dice que tengo buena memoria, y seguimos con la entrevista España siempre ha sido una sociedad de celebrar mucho cualquier cosa, de juntarnos con la familia y los amigos, ¿crees que la pandemia ha cambiado nuestras costumbres, o por el contrario tenemos las mismas ganas o más? Yo creo que ganas seguimos teniendo, las mismas o más; otra cosa es, que por otras razones, especialmente la económica, no podamos hacerlo. Una cosa es salir a una terraza a tomarte una cerveza y otra salir a cenar todos los fines de semana.
Ángel Mas durante un acto promocional
Como presidente de los empresarios, ¿qué futuro le espera a Monzón a nivel empresarial? RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
9
Bastante mejor que en otros sitios, tenemos dos grandes Polígonos Industriales, los dos muy bien comunicados; hay que mejorar, por ejemplo, los vertidos residuales, las comunicaciones, el alumbrado..., las mejoras industriales son muy importantes para todas las ciudades.
Volviendo al comienzo de vuestro negocio y recordando el bar “Jauja”, le ofrecieron a tu padre comprar la Pista Florida, el Sr. Cucurul. En dicha pista se hacían combates de boxeo, se iba a patinar y a bailar.
Entrada de la discoteca Clash
En la parte de arriba de la pista empezasteis a montar una fonda con habitaciones y en la pista, baile los domingos y en fiestas. A tu padre, los de su pueblo y otras personas que lo conocían, decían de él que era un montañés muy agudo y espabilau. Siempre ascendiendo, a la vista está que con eé formasteis un buen tándem. En el año 69 inaugurasteis La Cafetería y el Restaurante Piscis, otra novedad para Monzón, era el punto de reunión para los jóvenes de aquí y de la comarca. Había tres salones para poder celebrar grandes acontecimientos y hasta una pequeña sala de fiestas llamada en francés “Boité”. Entonces compramos la discoteca “Cien Pies” y la renovamos, pero al cabo de unos pocos años volvimos a renovarla otra vez, entonces la llamamos “Piscis 2”, pero al cabo de un tiempo la volvimos a renovar; entonces le pusimos el nombre de “CLASH”. Fueron unos años de máximo esplendor de artistas y público, tenía una capacidad de 1.500 personas, pero con artistas de primera línea llegaban a entrar hasta 1.800 personas, como ocurrió con Alaska y Dinarama, y otra artista que disparó las entradas fue Sabrina, pero lo curioso fue que aquí se vendieron 1.400 entradas de caballero y 400 de señora; por el contrario a los pocos meses vino Bertín Osborne y entonces fue al revés, 600 de caballero y 1.200 de señoras. Por no alargarme más, lo último que habéis inaugurado es el hotel Más Monzón, de cuatro estrellas, moderno y con las últimas novedades, situado en una de las mejores zonas de Monzón A pesar de la época tan negativa que está pasando la hostelería seguimos adelante, resarciéndonos de tanto tiempo inactivos. Esta primavera y verano, algunos fines de semana estamos haciendo hasta 7 bodas cada día, no sólo en los salones de Monzón, también en el jardín del 10
Fuente situada en el comedor del Restaurante Piscis RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
La gran familia Mas Farré
chalet de la azucarera y fuera de Monzón -donde nos llaman allá que vamos-. Hemos incorporado todo lo necesario para servir un buen y distinguido catering. Tenemos 60 trabajadores fijos y los fines de semana podemos aumentar con 80 más. Me olvidaba de la nueva cafetería Piscis y su terraza totalmente reformada.
¿Qué te gustaría para nuestra ciudad que no se ha logrado? Si además de ofrecer una ciudad industrial importante, queremos una ciudad turística, todos debemos contribuir a mantenerla limpia; no sólo debe ser el equipo de limpieza del ayuntamiento, sino también los ciudadanos. Me gustaría que los jardines, los parques y las rotondas estuvieran muy bien cuidados, flores y árboles, iluminación en todas las entradas a nuestra ciudad y también sería bueno para que el castillo pudiera tener más visitas un teleférico o ascensor para poder visitarlo desde abajo, ¿costoso? desde luego… y la restauración constante del mismo y con dinero se me ocurrirían muchas más cosas, a su situación se le puede permitir. Ángel muchas gracias por tu atención, hemos pasado un rato muy entretenido recordado tantas cosas que, por espacio, se quedan en el tintero… Sólo quiero desearos a ti, a tu esposa María Dolores y a tus hijos que se os cumplan todos vuestros sueños, mucha suerte y mucho trabajo también. Os lo merecéis. RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
Ángel y Rosario durante la entrevista
Rosario Bordas 11
Primavera Tiempo de descabalgar, cruzar el gran portón del silencio y encontrar acomodo sencillo frente al balcón. El valle saludará de verde, pidiendo permiso para pintar los colores de la
primavera. Hay que extender la mirada a lo largo, no importa lo lúgubre de la estancia, lo agotador de la quietud. No hay espera, sólo esperanza. A la orilla del río, seguirá el agua lamiendo el tiempo, que volverá a reír con nosotros. Mientras, viajar con la imaginación, romper los sables en luchas con memorias entronizadas. Otras, vendrán a tomar el testigo. Porque lo que es seguro es que la mirada que atraviesa el cristal aguardará el reencuentro con su comunidad, con la vida. Verano Vivimos en el discreto encanto del confinamiento. Sí, tiene algo de buñuelesco. Algo del “Ángel exterminador” entre encierros y rebaños de ovejas. Si no fuera por el encantamiento, nadie encontraría tantos aspectos de luz que recordar en este episodio. Pero los voy a echar de menos. El que más, el silencio. Al aplacarse los ruidos de eso que llamamos vida, ha emergido la fantasía sonora de los otros mundos que no somos nosotros. Cantan o evolucionan en otros planos ajenos que, ahora son manifiestos. Los sentidos se han sensibilizado y lo que percibimos nos produce un bombeo que transporta. El silencio ha calado también hacia adentro, lo que unido al tiempo regalado, ha permitido
bucear en mente y espíritu, ya me gustaría decir meditar, pero eso es más elevado. Tiempo y calma para leer, escribir, o pensar en la galaxia de gente que queremos y no cultivamos suficiente. El encierro y la tecnología han sido el abracadabra de tantas zonas oscuras que hemos recolocado. No todo ha sido falta de libertad, ni opresión, ni desconexión. Es sábado y los pájaros cantores ya han comenzado su sinfonía del alba. Terminará la pandemia y estaremos de enhorabuena. Pero, ¡cuánto echaré de menos los silencios que hablan cuando vuelva esa normalidad que los amenaza! Otoño ¡Taparos todo menos la mirada! Perderé las sonrisas maduras del otoño, los labios que abren sus carnes para explotar en una risa. El eco será la única recompensa. Pero me quedarán los ojos que miran. Unos, emergidos de un mar cristalino, como aguamarinas que sueñan con bogar. Otros, más 12
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
verdes, penetrantes como el vórtice de un huracán, que te arrastran con fiereza a la aventura. Los más oscuros, que emanan vaho de café, para sentarse y alargar una conversación. Todos los ojos hablan, atrapan, ruegan, confiesan y aman. ¡Dejadnos la mirada!
Invierno La complejidad sin inteligencia se convierte en angustia. La sencillez es la proximidad a lo natural. Y no, la naturaleza no es sencilla, pero su armonía le dota de comprensión y profundidad. Los días de pausa han sido una mirada hacia adentro, tiempo de reflexión y espera. Mientras la tragedia vestía de negro el ámbito social, la tierra ha tenido un paréntesis intenso de libertad. Ya vamos a galope hacia el apaciguamiento de la invasión vírica. El silencio se vuelve ruido de nuevo, los motores se apropian del espacio urbano de nuevo, mascarillas y guantes de plástico van a parar al mar como otros residuos, de nuevo. Hemos aprendido a respirar, a mirar limpiamente a la luz, a sentir el peso de los otros seres vivos en la vida. ¿Tendremos memoria para no perder la esperanza? Nacho Alcalde Herrero RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
13
E
l presidente de la República francesa de 1913 a 1920, Raymond Poincaré, en plena
guerra, rogó al escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez que fuera al frente, “pero no para
escribir en los periódicos. Eso pueden hacerlo muchos. Vaya como novelista. Observe, y tal vez de su viaje nazca un libro que sirva a nuestra causa”. Y, en efecto vio la luz la novela Los cuatro jinetes del Apocalipsis, que no sólo sirvió a la causa de los aliados, sino también al repudio de la guerra, algo tan inexplicable como inútil, y la escribió justo cuando los alemanes estaban a unos de kilómetros de París. Un gesto que pocos conocen. Un salesiano de mi comunidad, exprofesor de Biblia, compartió conmigo una verdadera
joya de su dilatada experiencia como sacerdote. Me contó cómo ya hace años, por Navidad, en un grupo bíblico que animaba, compartieron el episodio del Evangelio de Lucas sobre Zaqueo (Lc.19, 1-10) y cómo la experiencia de cercanía y del perdón de Jesús lo movió a cambiar de vida y a devolver lo robado y a compartir con los más pobres. Pues bien, pasadas las fiestas, una señora del grupo se le acercó antes de comenzar las clases, le llevaba un paquete algo pesado. El salesiano imaginó que sería algún detalle de Navidad o algo parecido. Como tenía clase, lo llevó consigo y lo dejó sobre la mesa. Al final de la jornada, ya en la tranquilidad y el sosiego de su habitación, abrió el paquete con cuidado, y cuál no fue su sorpresa al encontrarse en el paquete tan bien envuelto y pesado, joyas, medallas, cadenas, pulseras, todo de oro, y una nota escrita que decía: “Mi marido y yo,
conscientes de lo que significó para Zaqueo la cercanía del Señor, queremos donar todo el oro que hemos acumulado durante toda nuestra vida, para nuestros hermanos más pobres y eso nos hace muy felices. X y Z”. Imaginad. Se quedó de piedra. La mitad del “’pequeño tesoro” terminó en las obras de las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta y la otra mitad en las Misiones Salesianas. Un pequeño gesto que nadie, salvo unos pocos, conocían. Hace algunos años, pensando en cómo podía motivar a los alumnos más jóvenes a hacer algo por los más desfavorecidos, encontré una especie de lema que repetí como un mantra para animar a la participación:
“El que menos hace por los demás es el que no hace nada” 14
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
Y dio resultado. Poco o nada. Tú decides. Muy claro aparece en la deliciosa novelita juvenil que en los años 80 leímos
con
fruición,
Michael
Momo
Ende.
protagonizada
de
Momo,
por
una
niña
huérfana y con una gran capacidad de escucha, es una profunda crítica al modelo racional de concebir nuestro
tiempo,
economicista
que
un
modelo
olvida
esos
pequeños momentos y sensaciones
Momo, de Michel Ende
que, sin tener valor económico y por
tanto
puedan
parecer
superfluos, son realmente los más importantes de la vida humana, que siempre tiene una vertiente espiritual. En este mundo que nos ofrece los grandes modelos, los iconos del éxito,
las
millonarios
grandes
obras,
triunfantes,
los
“
No existe el instante, sólo el pasado o el futuro. Porque ahora, por ejemplo, este instante... cuando hablo de él ya ha pasado Momo
los
superhéroes capaces de salvar el planeta, el todo o nada… nos pueden parecer inútiles y sin importancia los pequeños gestos que cada uno de nosotros, personas anónimas y la inmensa mayoría fuera de los grandes círculos de influencia y decisión, podamos hacer. Pero… no hay nada más lejos de la realidad. Eso es una mentira, una fake news. Nosotros, los miles de millones de personas que poblamos este planeta, lo construimos diariamente. Nuestros pequeños granitos de arena, hacen una montaña. Sólo quien no hace nada es el que no puede ofrecer nada. Somos, por decirlo con palabras del mismo Jesús, administradores fieles que esperan la venida de su Señor. Nuestra opción es lo pequeño frente a la nada. ¿Qué eliges? José Ignacio García Ruiz. SDB RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
15
S
e cuenta que, cerca de la Cordillera
jóvenes eran incapaces de descubrir en los
Pirenaica existía un poblado llamado
mayores sus conocimientos y experiencias,
“Berbusa”, sus habitantes eran gente humilde
tan necesarios en ocasiones para afrontar las
y
dificultades del pueblo.
sencilla
que
convivían
pacíficamente.
Subsistían a base de la agricultura de sus propias tierras y la ganadería.
Tan solo un chico de 20 años de edad, bueno y generoso, llamado Juan, vio que se
En “Berbusa”, habitaban unas 25 familias
estaba cometiendo una gran injusticia y se
que llevaban muchísimos años instalada en
rebeló contra los demás: -“¡Estáis locos!… ¡No
esas tierras. Los ancianos, soñando con que
podemos hacer esa barbaridad, les debemos
algún día Dios cambiaría sus vidas y preparara
todo lo que somos y todo lo que poseemos!
un futuro mejor para sus hijos, que algunos ya
Ellos siempre nos han ayudado y ahora somos
eran padres. Los padres, soñando con mejorar
nosotros quienes debemos cuidarlos con amor
las condiciones de vida de sus hijos,
y respeto”. Desgraciadamente ninguno se
preparándolos para el futuro. Y así transcurría
conmovió y Juan tuvo que contemplar con
el tiempo en el poblado y su gente.
estupor y horrorizado cómo los ancianos eran obligados a abandonar sus hogares. Cuando los vio alejarse del pueblo con las cabezas agachadas y arrastrando los pies, decidió que no podía quedarse de brazos cruzados. Sin pararse a pensar, echó a correr
hasta alcanzarlos. -“¡Esperen, por favor, esperen. Si me lo permiten iré con ustedes!”. El Berbusa o Espumoso, es un pueblo de Aragón abandonado
anciano de más edad sonrió y aceptó la propuesta en su nombre y en el de los demás.
16
Hasta que un día, un grupo de jóvenes se
-“Claro que sí Juan, tú eres un buen
reunió en asamblea y tomó una terrible
muchacho, y no como esos que han obrado
decisión: expulsar del poblado a todos los
haciéndonos una canallada. Agradecemos
ancianos.
muchachos
mucho tu compañía y toda la ayuda que nos
declararon que los viejecitos se habían
puedas proporcionar”. Juan dijo: -“siento que
convertido en un estorbo para la comunidad,
es mi deber, y les aseguro que lo hago con
porque ya no tenían fuerzas para cargar los
gusto”. Juan se puso al frente y los dirigió
sacos de semillas y porque sus movimientos
hacia un cálido lugar, rodeado de montañas y
eran tan torpes que necesitaban ayuda,
hermosos valles verdes. Tardaron varias
incluso para comer o asearse. Los arrogantes
horas, pero mereció la pena.
Los
arrogantes
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
Y fue en ese momento que Juan les dijo: -“Este es el lugar elegido para montar el nuevo poblado ¿No les parece perfecto?” El
antes había paz y bienestar, ahora reinaba el descontrol, que se traducía en el caos. Pasaron unos años y Juan se convirtió en un
más anciano reconoció que la elección era
adulto sano y fuerte.
Un día decidió
excelente. El joven respiró hondo y llenó sus
expresarles sus sentimientos a sus amigos.
pulmones de aire puro. -“¡Pues a qué estamos
-“Queridos amigos, saben que soy muy feliz
esperando, pongámonos manos a la obra!”.
aquí, pero la verdad es que también me
gustaría casarme y tener hijos. Como ustedes son como mis padres, quiero pedirles permiso para ir al poblado “Berbusa”, como le llamamos al pueblo de los jóvenes, quizás allí pueda conocer alguna chica”. El anciano mayor le dio una palmadita en el hombro y expresó su conformidad. -“¡Por supuesto que tienes nuestra
aprobación!”
-“Gracias,
muchas
gracias”, contestó Juan. Durante el viaje, sorprendido y emocionado, se decía a sí mismo: - ”¡Oh cuántos años sin ver el lugar donde nací! Y al llegar al lugar se preguntaba, -“¿por qué está todo tan sucio y destartalado? Durante semanas Juan trabajó a un ritmo frenético, construyendo casas de
Me temo que aquí pasa algo raro”. Y en ese
barro,
instante fue apresado por varios hombres y lo
madera y paja durante el día, y fabricando
ataron a un poste de madera. El líder le gritó,
utensilios de caza y pesca a la luz de la hoguera
- “¡Juan te hemos reconocido!”. - “Sois una
al caer la noche. Los ancianos, que poseían la
panda de cobardes, faltos de vergüenza,
sabiduría y experiencia de toda una vida,
soltarme ahora mismo”, protestó Juan. El
también ponían su granito de arena dirigiendo
jefecillo se rió y dijo, en tono burlón: - “Juan,
las obras. Gracias a los buenos consejos de los
yo no soy tonto, mañana al amanecer, tendrás
mayores y al gran esfuerzo de Juan, el objetivo
tu merecido”.
se consiguió antes de lo esperado. Mientras tanto, en el otro poblado, los jóvenes tomaron
el
mando
y
todo
se
descontroló,
principalmente porque ignoraban cómo se hacían las cosas y no había ancianos a los que pedir consejo. Esto era muy grave, sobre todo si alguien caía enfermo, pues los remedios a base de plantas medicinales solo los conocían los abuelos y allí no quedaba ni uno. Donde RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
Pirineos 17
hacer?” - “Quiero que vengan aquí cuanto antes todos los vecinos”. Minutos después, decenas de personas escuchaban el discurso de Juan. - “Amigos, éste era un pueblo próspero, hasta que un día, los jóvenes se hicieron con el gobierno y echaron a los ancianos, pero creo que todavía hay solución para ello; necesito que
cada uno de vosotros coja una ortiga del campo. Ahora están roncando como leones, es nuestra oportunidad. Vamos a desnudarles y a esperar”. Cuando los individuos abrieron los ojos, se encontraron rodeados por más de cincuenta personas con una ortiga en la mano. Juan alzó la Los ancianos comparten su sabiduría con los jóvenes
voz: - “Hace años cometisteis una injusticia tremenda con vuestros ancianos, y habéis
Estaba a punto de desfallecer, cuando de entre
arruinado nuestro pueblo; si no queréis que
las sombras, apareció una mujer joven de ojos
frotemos
negros sin hacer ruido, se acercó a él y le
¡reconoced el error y disculpaos ahora mismo!”.
susurró al oído: - “¿Quién eres tú?” Y Juan,
Los hombres se pusieron de rodillas y llorando
también le contestó en tono bajito: - “mi
como niños pidieron perdón entre lagrimones.
vuestros
cuerpos
con
ortigas,
nombre es Juan” - “Sí, claro, me acuerdo de ti,
- ”A partir de ahora respetaréis a todas las
contesta la joven. - ”Dime, ¿cómo te llamas tú?”
personas mayores por igual y trabajaréis en
- “Elena”, contestó ella. La chica desató la
beneficio de la comunidad”. El aplauso fue
cuerda que ataban las manos del joven.
unánime. - ”Gracias, pero aún falta lo más
- “Vamos a mi casa, allí estarás seguro”.
importante, que regresen los abuelos. En cuanto
Llegaron a una choza pequeña y humilde. En
salga el sol iré a por ellos, espero que cuando
ella estaba su hermano pequeño. - “Hermanito,
vuelvan les traten con el amor y el respeto que
mi amigo va a ayudarnos a deshacernos de la
se merecen”. Tres días después, los abuelitos
gentuza que tienen a todo el pueblo dominado”,
entraron en su antiguo pueblo y fueron
Juan, mirando a Elena junto a la luz de la vela, se
recibidos con aplausos, abrazos y besos. Se
quedó fascinado por la belleza de la muchacha,
podía distinguir cómo, las hijas, ya mayores,
y le dice: - “no entiendo porque aceptáis sus
abrazaban a sus ancianas madres. Juan logró
normas” - “No, no las aceptamos, siempre van
enamorar a Elena y casarse con ella y también,
armados y nadie se atreve a enfrentarse a ellos”.
con su actitud, les demostró a todos, niños,
- “Pues creo que ha llegado la hora de poner
jóvenes y adultos, que lo importante son las
fin a esta indecencia” . - “¿Hermana, y yo qué es lo que tengo que
personas y, por supuesto, los ancianos, para la vida de un pueblo como “Berbusa”. Pedro A. Martín
18
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
Érase un pequeño insecto que necesitaba calor, cuidados, amor… A lo lejos vio una preciosa y extensa tela de araña y se dijo: - “Allí encontraré refugio”. Se sentía feliz. Se iba enredando lentamente en sus finísimos hilos, brillantes, suaves, frágiles, muy frágiles.. De repente, ¡quedó atrapado! La araña, cuando se posó el insecto, sabía lo que tenía que hacer. De él dependía su supervivencia. La araña continuaba tejiendo su tela, cada vez se aproximaba más y más al pequeño insecto. El insecto sentía admiración por ella, siempre laboriosa.. La tela que tejía era muy suave, sus hilos parecían de oro. El insecto miraba a la araña con respeto, quizá con cariño. Pasaba el tiempo, la araña tejía con menos ímpetu, se diría que no quería terminar su labor. Quizá quería tener más tiempo al pequeño insecto en su tela. Aunque retardase el momento, la araña tenía que cumplir su “ciclo vital”, había que sacrificar al insecto. Ese era el final, no había otro… El pequeño insecto lo sabía, desde el principio lo supo, la naturaleza es así. El insecto veía cómo se acercaba la araña, entonces él la miró con sus ojos llenos de amor, gratitud, cariño... Durante el tiempo que compartió su tela fue feliz, muy feliz; con la mirada le decía: - “ No retardes el momento”. La araña, en un acto de “amor inmenso” alargó sus patas e hizo un pequeño círculo, liberando al pequeño insecto. ¡Lo dejó ir! Desde entonces el insecto vuela y vuela, sueña y sueña…, y mira el pequeño círculo en aquella tela tan hermosa de hilos brillantes. La araña continúa tejiendo su tela, más tranquila, más sosegada... sabía que no había hecho lo que de ella se esperaba y la naturaleza exigía, pero, ¿qué importaba? No sé si la araña, en ese acto de “amor inmenso”, sintió dolor, el pequeño insecto, sÍ. Quizá los dos sintieron el dolor de la separación, el dolor de lo imposible… ¿Quién no ha hecho locuras por amor…? ¿Quién no se ha sentido atrapado y a la vez feliz…? ¿Quién no ha creído alguna vez en la UTOPÍA…? Qué importa la diferencia de razas, edad, pensamiento, clase, si consigues tu pequeña y difícil “ UTOPÍA “ María Luisa Castán RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
19
RECETAS... CREMA DE AGUACATE Y MANZANA VERDE Ingredientes 1 aguacate maduro 1 manzana verde ½ pepino
½ pimiento verde de freír Zumo de lima o limón Aceite de oliva Sal y pimienta negra Preparación Cortamos el aguacate transversal con ayuda de un cuchillo, giramos cada mitad para diferentes lados y separamos las dos mitades. Quitamos el hueso y sacamos la carne con una cuchara. La introducimos en el vaso de la batidora o procesador de alimentos. Pelamos la manzana y la cortamos en trozos y la ponemos junto con el aguacate. Añadimos zumo lima o limón (el pepino y el pimiento verde, cortado, esto es a gusto) Ahora añadimos un poco de aceite de oliva, sal y pimienta negra. cremosa, añadiendo agua si hiciese falta.
Trituramos hasta conseguir una textura
Guardamos en el frigorífico unas horas para
tomarlo frío y que se asiente la crema. Lo decoramos (con unas rodajas de pepino, pimiento y manzana)
CONEJO EN ESCABECHE Ingredientes 1 conejo 1 vaso de aceite de oliva 1 cabeza de ajos Pimienta en grano 2 hojas de laurel 1 vaso pequeño de vinagre 1 vaso de agua ½ cebolla 1 pizca de tomillo y sal 20
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
…DE LA ABUELA Preparación Cortamos el conejo, lo freimos, y reservamos. Usa la misma cazuela, quita un poco de aceite y sofríe los dientes de ajo enteros pelados. y la cebolla, Añade, también, las hojas de laurel y los granos de pimienta. Cocina los ajos y cebolla sin que lleguen a quemarse, ya que para hacer el conejo en escabeche solo deben dorarse un poco. Separa la sartén del fuego, deja que se enfrié durante unos minutos, vierte el vinagre, (puedes sustituirlo por vino blanco) remueve y ponla de nuevo al fuego. Incorpora un vaso de agua y, cuando empiece a hervir, añade el conejo, y el resto del aceite un poco de sal y algunas hierbas aromáticas como tomillo o romero, que potenciarán el sabor del escabeche de conejo. Cocina la preparación durante 1 hora a fuego lento.
MOUSSE DE NARANJA Y MOUSSE DE LIMÓN
Ingredientes
Ingredientes
500 ml de nata para montar
200 ml de leche evaporada
Zumo de cuatro naranjas
100g de azúcar
100g de azúcar
Zumo de dos limones
Preparación
Preparación
Exprimimos las naranjas, la nata que este
Exprimimos los limones. Montamos la
bien fría la montaremos a punto de nieve,
leche evaporada (muy fría) en un bol hasta
añadiremos el azúcar y añadiremos el
que
zumo de las naranjas poco a poco y le
añadimos poco a poco el zumo de limón
daremos con la batidora hasta que este
sin dejar de batir. A continuación añadimos
bien mezclada. Distribuimos en vasitos y
el azúcar en forma de lluvia, sin dejar de
refrigeramos antes de servir.
batir.
empiece
a
Distribuimos
coger
en
consistencia,
vasitos
y
refrigeramos antes de servir.
Fina RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
21
PASATIEMPOS
12 Flores AZALEAS AZUCENAS CLAVELES DALIAS GERANIOS HORTENSIAS LIRIOS MARGARITAS ORQUIDEAS ROSAS TULIPANES VIOLETAS
DE JEFE A EMPLEADO: - Este es el cuarto día que usted llega tarde esta semana. ¿Qué conclusión saca de eso? - Que hoy es jueves... DE EMPRESARIO A EMPRESARIO: - ¿Cómo consigues que tus empleados lleguen puntuales al trabajo? - Sencillo, tengo 30 empleados, pero sólo 20 aparcamientos.
Solución Sudoku 22
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
POESÍA
SUSURROS Acariciando susurros se agita el tiempo entre mis manos; pretendo atraparlo, pero ingenuamente sus segundos se deshacen como gotas de rocío sobre el fragante verdor que rodea la aldea. Mis silentes pasos recorren de puntillas las sendas, algo borrosas, de mi infancia: añoranzas rosáceas de inocencia y afectos. Una tímida brisa de mediodía libera ecos de risa de entre las ramas de los árboles y mi frágil mirada pierde su prudencia empapándose de un llanto templado que reconforta el alma.
Todo es diversamente idéntico; los colores, los aromas, las voces, los sonidos; quizá, tan solo las sensaciones que estremecen mi cuerpo me resulten desconocidas. Tal vez, sin apenas darme cuenta, sea yo la que ha cambiado... Mariola Naval Bernadó
RÁFAGAS DEL CINCA N.º 38
23
“FELIZ VERANO”