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El camino a la sanación de mi linaje femenino

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EL CAMINO HACIA LA SANACIÓN DE MI LINAJE FEMENINO


ASTRID LORENA ORDOÑEZ CERÓN El Camino Hacia la Sanación de mi Linaje femenino

Claudia Marcela Ruiz Paz A veces, solo he sido miedo.

Directora de trabajo de grado


INDICE

ASTRID LORENA ORDOÑEZ CERÓN Promedio de carrera: 4.5 Código: 10091901015

Objetivo general Objetivos específicos Autobiografía Referentes Palabras clave Ejercicio de tachado El camino hacia la sanación de mi linaje femenino

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OBJETIVO GENERAL Recuperar las prácticas ancestrales en torno a la utilización de plantas medicinales, como medio para la sanación del cuerpo físico y energético, presentes en mi linaje femenino,


Objetivos Específicos: 1. Investigar mi linaje familiar para la identificación de patrones repetitivos. Actividades / Resultado: Examinar por medio de entrevistas, el árbol genealógico con el objetivo de identificar patrones recurrentes relacionados con heridas emocionales y físicas. Resultado: Documentación audiovisual y escrita de los encuentros con mis familiares Analizar registros familiares, relatos orales y documentos para identificar cómo estas heridas han influido en generaciones pasadas y presentes. Resultado:Tabulación de información / comprender el valor simbólico, cultural y espiritual de las plantas medicinales presentes en las prácticas de sanación de mi linaje femenino Reconstrucción del árbol genealógico en una sola imagen Resultado: construcción del árbol genealógico con información de biografías, fotografía, enfermedades y ocupación de los miembros de mi familia hasta los bisabuelos. 2. Recopilar las recetas sobre remedios caseros basados en hierbas medicinales, así como los rituales de sanación (cuerpo-espíritu) y limpieza energética aplicados en los espacios del hogar en mi linaje femenino Actividades / Resultados: Investigar y documentar las prácticas tradicionales de sanación presentes en mi linaje femenino, centrándome en remedios caseros a base de hierbas medicinales. Resultado: Recetario manual de remedios a base de hierbas medicinales y recopilación videografía de rituales.


3 investigar los rituales para limpieza y protección energética de espacios de la casa Resultado: Archivo videográfico y escrito de los rituales Entrevistar a familiares para recopilar relatos y experiencias asociadas con estos rituales, buscando comprender su significado cultural y personal Resultado: Archivo videográfico y escrito de los rituales Revisar los rituales de casa en los archivos escritos de mis ancestros Resultado: Recuperación y transcripción de archivos escritos de mi madre y abuela 3. Investigar el valor simbólico, cultural y espiritual de las plantas medicinales presentes en las prácticas de sanación de mi linaje materno Actividades / Resultado. Realizar una investigación bibliográfica sobre las propiedades medicinales y simbólicas de las plantas identificadas en mi linaje. Resultado: Crear un compendio organizado y accesible de estas recetas y rituales, sirviendo como recurso valioso para la preservación y revitalización de estas tradiciones. Exploración artista de las materialidades presentes en mis obras y su relación con el tema de tesis Resultado: Recopilación escrita de método de creación y el uso de materialidades en referentes plásticos Categorización de materiales usados en la obra plástica Resultado: Documento que contenga: Significado del nombre de la materialidad, usos locales, relación con mi historia, significado simbólico Creación de prototipos de obra Resultado: Esculturas miniatura Instalaciones miniatura


Astrid Lorena Ordoñez Cerón Autorretrato AstridCollage Lorena Ordoñez Cerón fotográfico Autorretrato 2019 collage fotográfico 2020


Me llamo Astrid Lorena Ordóñez Cerón Nací en Popayán-Cauca un 29 de agosto de 1984 Soy la madre de Salomé. Soy la tercera hija de Rigoberto Ordóñez oliveros y María Denisse Cerón Fernández. Soy la nieta de Raquel Fernández , David Cerón, Gerardina Oliveros y Carlos Ordóñez. Soy la bisnieta de Margarita y Juan bautista, de la abuela Sacha y Nicanor, Soy hermana de Rodrigo, Liliana y Paola. A veces, solo soy miedo.


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Autorretratarse implica adentrarse en una mezcla infinita donde convergen la historia que me antecede, las memorias, los vínculos y las experiencias personales, un sinnúmero de cosas se unen para contenerme y a la vez habitarme. A mis 39 años, soy la compilación de caminos recorridos, amores, ciudades y la yuxtaposición de luces y sombras que he enfrentado. Pienso en cómo me veo, en cómo han pasado los años y me pregunto ¿Qué soy? ¿soy solo esto? o hay algo que no logro ver, pocas veces tengo certeza de ser aquella que mira desde el otro lado del espejo, como si no coincidiera el reflejo con la autoimagen. ¿Han intentado mirarse a sí mismos? Qué difícil tarea esa de contemplarse y correr el riesgo de conocerse, de descubrirse tan oscuros o tan llenos de luz que les resulte incontenible, aun así, no le temo a mi oscuridad, he convivido la mayor parte de mi vida con ella, aprendí por ello a estar sola. Reconozco sin embargo que hay un temor subyacente, temo ser grande, sanadora y poderosa. Temo conseguir todo aquello que merezco y darme cuenta que no era como pensaba, es raro decirlo, pero le temo a mi propia luz. Soy muchas cosas a la vez, en ocasiones me convierto en un ser de sentimientos epidérmicos, como un ente al que no le conmueve nada, ni lo bello, ni lo triste, ni mis afectos, en ocasiones siento que me han robado el alma, luego la escucho susurrarme dentro del pecho. Quisiera pensar que en ocasiones soy luz.


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Cuando tenía veintinueve años me convertí en mamá y puedo decir que no soy la misma desde que Salomé llegó a mi vida, es una luz que nunca se apaga, una pequeña llama que apareció cuando no esperaba nada de la vida, cuando mi propia luz se estaba extinguiendo. Considero que no soy la mejor mamá del mundo, aunque sé que este es un pensamiento recurrente en todas aquellas mujeres que nos convertimos en madres. Puedo decir con certeza que la presencia de mi hija hace que me cuestione sobre el bien y el mal, sobre lo que soy, lo que fui y lo que intento ser, y es que, los hijos se convierten en maestros miniatura que vienen a mostrar la herida y te dan la mano para transitar el camino a la sanación. Al desempeñar este rol puede también entender a mi madre y es que como dicen los mayores “uno aprende a ser buen hijo, cuando se convierte en padre”. Agradezco a mi madre por ser lo que fue en mi vida, sé que gracias a ella soy un ser humano medianamente decente, ella era la persona con el corazón más noble que haya conocido, realmente amaba al prójimo, supongo que daba el amor que le habían negado siendo niña. Lamento juzgarla tan duramente, ahora sé, cuanto valor se necesita para poder alejarte de quien te hace mal, aunque lo ames. Mis padres se unieron con vacíos semejantes y construyeron desde ahí una relación caótica y violenta, lo que uno no quisiera para si mismo; mi padre con una niñez carente de amor entendió desde muy temprano que la única forma de obtener atención era si trabajaba duro, por eso nunca descansa, aprendí de él, el trabajo duro y honesto, de mi madre, que la usencia de un padre hace que lo busques en cada hombre que llega a tu vida, y de los dos pude entender que el amor nos acompaña después de la eternidad y que la muerte trae consigo un despertar violento lleno de interrogantes y respuestas.


Me piden ahondar en aquellos sucesos que marcaron mi vida, la muerte sin duda te marca, pero creo que no vería el mundo de la manera en que lo miro sino contara con la presencia de mis hermanos, nadie me entiende, ni me cuida como ellos, mi Rodri desde el cielo y acá en la tierra mi Lili y mi Pao, es raro como nos alejamos físicamente, pero estamos unidas por algo que no puedes ver, un sentimiento inquebrantable que me acompaña a donde vaya, compartimos el carácter y el amor, el vientre de mi madre y una mente inquieta. No hay nadie que me conozca tan profundamente y aun así me ame, solo ellas, las que caminan a través de mi oscuridad para salvarme. En este viaje hacia el autoconocimiento, explore la luz y la sombra que coexisten dentro de mí, confronte mis miedos y abrace mi propia complejidad. Me descubrí en la historia de lucha de mi abuela Raquel, en los miedos de mi padre, en el amor de madre, en la ternura de mi hija y las travesuras de mis sobrinos, en las agüitas de remedio y la voz de mis hermanas, en esta convergencia infinita de relatos.

Salomé Carvajal Ordoñez Archivo personal


Astrid Lorena Ordoñez Cerón A ciegas Collage digital 2020


REFERENTES Joseph Beuys (Krefeld, Alemania, 1921 – Düsseldorf, Alemania, 1986) En mi obra artística, canalizo la influencia de Beuys, buscando la sanación personal y colectiva a través del arte, al fusionar la expresión artística y la espiritualidad como herramientas transformadoras del dolor. Creo en el poder regenerador del arte y la posibilidad de un renacimiento individual, guiado por un profundo entendimiento de los materiales que utilizo. Doris Salcedo (Bogotá, Colombia,1958) Me inspira la metodología de Doris Salcedo, inmersa en la escena, dialogando con testigos y entendiendo las condiciones materiales de las víctimas para plasmarlas en su obra. Al igual que Salcedo, busco interiorizar el dolor y utilizar el testimonio de mi familia como la esencia de mi materialidad artística, honrando profundamente sus experiencias y saberes. Mi objetivo final es no solo representar, sino también dar forma y ampliar la realidad a través de estas narrativas compartidas. Louise Bourgeois (París, Francia 1911- Nueva York, Nueva York, Estados Unidos, 2010) Me interesa su enfoque en temas emocionales y psicológicos, así como la experimentación con diversos materiales y técnicas, con las que exploraba temas profundos como la feminidad, la maternidad, la sexualidad y la dualidad de la vida y la muerte. Ernesto Neto (Río de Janeiro, Brasil, 1964) La utilización de materiales flexibles y translúcidos, acompañados de productos que alteran el olfato, se asemeja a algunas de mis creaciones artísticas donde pretendo activar más que la vista. Por medio de la utilización de hierbas medicinales busco crear experiencias sensoriales inmersivas que fomentan la participación activa del espectador. Clemencia Echeverri (Salamina, Caldas, Colombia, 1950) Mi interés en clemencia radica en sus narrativas audiovisuales, en las que incluye el videoarte y las instalaciones sonoras, por medio de las Astrid Lorena Ordoñez Cerón explora la conexión entre historia y presente. La música y los sonidos desempeñan un papel central en la construcción de cuales A ciegas atmósferas emotivas. Collage digital 2020

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Raquel Fernández

Julia Fernández Agredo

Rodrigo Ordoñez Cerón


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Liliana Ordoñez Cerón

Yasmín Paola Ordoñez Cerón


fuerza debilidad perdida

perdón

abuela cosmovisión

tela ensamble

maceta

hierbas medicinales

escultura telar

cuerpo

sonido ansiedad

remiendo espiritualidad

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pertenencias

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agujas

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La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha. Michel de Montaigne


Sanación:

Ritual:

f. Acción y efecto de sanar. f. Curación por medio de prácticas esotéricas o de terapias alternativas.

(Del lat. rituālis). 1m. Conjunto de ritos de una religión, de una iglesia o de una función sagrada.

Familia:

Rol Femenino:

Del lat. familia. f. Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas. f. Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje.

Rol. m. papel (función que alguien o algo desempeña). Femenino. Del lat. feminīnus. adj. Perteneciente o relativo a la mujer. La categoría femenina del torneo. adj. Propio de la mujer o que posee características atribuidas a ella. adj. Dicho de un ser: Dotado de órganos para ser fecundado.

Maternidad:

Memoria:

(De materno). f. Estado o cualidad de madre. f. Hospital donde se atiende a las parturientas.

Del lat. memoria. f. Facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado. f. Fil. En la filosofía escolástica, una de las potencias del alma.


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Astrid Lorena Ordoñez Cerón Detalle- Para Sanarme Instalación 2021


Los últimos fulgores del sol, los tenues resplandores de una estrella, un lamento y una vida de desespero enmudecieron su alma. Su cuerpo frío y un ruido atronador invadieron el firmamento, Sus primeros amores, el padre, el rostro de su amada, el hijo, sus anhelos, sus ilusiones y sus esperanzas fueron borrándose. Después su alma regreso a la madre tierra.


EL CAMINO HACIA LA SANACIÓN DE MI LINAJE FEMENINO Ritualitos. Uso de plantas medicinales para sanar el cuerpo y el espíritu Hablar de hierbas medicinales podría llevarnos por diferentes caminos, uno de tantos, me acerca a aquellas comunidades que gozan de una conexión profunda con la madre tierra y el otro me lleva a caminar aquellos senderos rurales donde mis ancestros formaron su hogar, el comienzo de nuestro linaje familiar y con ello, el nacimiento de ritualitos para sanar tanto el cuerpo, como el espíritu. Ambos casos me llevan a indagar en las pocas memorias que he rescatado de aquellas historias que se quedaron atrapadas en los pasillos, aquellos rituales de casa, utilizados para tratar los achaques diarios, que observe y escuche mientras crecía, las hierbas para bajar la fiebre, las agüitas de remedio para aliviar el dolor de muela que mi abuela y mi madre se apresuraban a preparar en la cocina, remedios que quizás aprendieron también de sus mayores, y es que, son ellos los portadores del saberes ancestrales, son ellas y ellos los que con sus acciones y relatos nos trasmitieron la forma de curar en casa, otorgándonos un sinnúmero de creencias en las que depositamos nuestra fe y las cuales nos acompañan en el presente. Los "ritualitos" que practicamos en casa no solo son simples gestos, por el contrario, encierran un significado profundo en el contexto de la conexión familiar. Estos rituales, se convierten en puente generacional que permite honrar las enseñanzas de nuestros antepasados y nos brindan la oportunidad de perpetuar tradiciones, su uso va más allá de sus propiedades físicas, estos actúan como portadores de relatos, saberes y energías que se entretejen con la historia familiar. El gesto de recolectar, preparar y utilizar estas plantas no solo busca la sanación del cuerpo, sino que también proporciona una vía para la reflexión, la sanación y la transmisión de los saberes ancestrales.


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La transmisión de estas prácticas ha sufrido notables transformaciones, debido a factores culturales, el cambio en el sistema de creencias y la brecha generada por la modernidad. Son pocas las personas que siguen dichas tradiciones, pero aún se encuentran rezagos de ellas. En mi experiencia personal, recuerdo particularmente el ritual posparto, llevado a cabo con gran minuciosidad, desde la salida del hospital hasta terminar la dieta de cuarenta días. Dicho ritual exige reposo total, prohíbe actividades como ver televisión, coser o leer, pues corres el riesgo de quedar ciega, debes fajarte para que la “matriz” vuelva a coger fuerza, estar siempre acostada, de lo contrario quedaras con dolor de espalda, las orejas con dos torundas de algodón para proteger el oído y un gorro de lana que mantenga caliente la cabeza, no tomar nada frio, ni comer yuca o ají porque son irritantes, pero eso sí, se recomienda comer bastante arracacha para sacar los entuertos y el frio del cuerpo. En el día cuarenta terminas la dieta y como culminación del ritual debes realizar el cierre del cuerpo, paso final que consiste en baños de hierbas, una cruz en cada costado del vientre y un abdomen fajado. Este ritual nos brinda una perspectiva fascinante sobre la forma en que las tradiciones pasadas otorgaban un poco de misticismo a la vida. Los "Ritualitos de casa" se convierten entonces en interlocutores entre la enfermedad y la sanación, entre la conexión con nuestras raíces y su legado. Son la prueba de una época donde la conexión con la naturaleza y la transmisión de saberes eran fundamentales para el bienestar familiar y comunal. Hoy emergen como una práctica poderosa y significativa. Estos rituales, aunque simples en su ejecución, llevan consigo la carga emocional y espiritual de generaciones pasadas, nos nutren y revitalizan, nos sanan. Siguen presentes en nuestras vidas clamando por su existencia, recordándonos el poder sanador que reside en la tierra, reclamando su lugar como puentes para la sanación integral del cuerpo, la mente y el espíritu y el papel fundamental que ejercen nuestros mayores como guardianes de estas prácticas.


lorenaceronart


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