SEPTIEMBRE 2021
Lección de estilo
JESSICA CHASTAIN
AÑOS de MODA Nº 32 $390 INTERIOR $20
Edición Aniversario
SEPTIEMBRE 2021
Descubriendo a
TIZIANA PISANI
AÑOS de MODA
Edición Aniversario
SEPTIEMBRE 2021
Poderosa
VIOLETA ALEGRE
AÑOS de MODA
Edición Aniversario
SEPTIEMBRE 2021
Dibujar la vida
LUCIANA GARABELLO
AÑOS de MODA
Edición Aniversario
DECADA por Década Con motivo de su centésimo aniversario, L’OFFICIEL presenta una selección de algunas de sus tapas más impactantes, superelegantes, las preferidas de todos. Las revistas de moda se juzgan por sus tapas. Alquimia misteriosa de fotografía lustrosa, estilismo inspirado y diseño gráfico que de algún modo captura el zeitgeist, la tapa es al mismo tiempo intemporal y reflejo perfecto del ahora. La revista de moda –a menudo calificada erróneamente de superficial– es una ventana significativa a la atmósfera cultural del momento. A lo largo de sus 100 años de publicación, L’OFFICIEL ha producido más de 1 000 tapas que, vistas en su conjunto, son un curso intensivo no solo en la historia de la moda sino también en el espíritu de nuestro tiempo. A medida que cada década desarrolla su personalidad estilística única –recurriendo a tendencias de ciclos previos sin dejar nunca de buscar lo nuevo y reflejando siempre las nuevas actitudes sociales– las
tapas de L’OFFICIEL construyen, número a número, un marco a través del cual comprender la naturaleza del sistema de la moda, las tendencias cambiantes y la sociedad misma. Desde sus primeros días como crónica de la industria de la moda parisina en expansión hasta su posición actual en el centro de la cultura, el arte, las celebridades y el diseño globales, L’OFFICIEL ha estado siempre atenta al pulso del presente, a la vez que anticipaba entusiasta el futuro. Las tapas de L’OFFICIEL son marcadores significativos de eras pasadas; cada una encierra un momento compartido de nuestra historia cultural y crea una línea visual de tiempo de un siglo de estilo. Disfruten la subjetiva selección de nuestras tapas favoritas de cada década.
Por TORI NERGAARD y PIPER Mc McDONALD 30
MONSIEUR
le Directeur
El argentino Santiago Esses se incorporó al prestigioso museo parisino de arte contemporáneo, Jeu de Paume. Paume. Conversamos con él sobre su nuevo rol y su obra autoral. Por ANDREA LAZARO
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L’TALENT
Santiago Esses supo que iba a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de París cuando en un viaje familiar, siendo adolescente, cruzó las puertas del imponente edificio y recorrió sus salas. La preparación artística que comenzó de niño y los estudios primarios en el Liceo Francés de Buenos Aires habían alimentado esa certeza. Cuando llegó el momento de concretar el sueño de infancia se instaló en la capital francesa para preparar durante dos años el ingreso a la influyente academia que anualmente admite solo al 2 % de sus postulantes. Ya han transcurrido diez años desde su arribo a la ciudad que adoptó como propia. En noviembre del 2020 fue incorporado al personal del Jeu de Paume como director técnico. El Museo, ubicado a pocos metros de la célebre Place de la Concorde, se especializa en arte contemporáneo. ¿Cómo comenzó tu búsqueda artística? De manera infantil, casi naif, como siempre que arrancás a temprana edad. Empecé con dibujo, pintura, algo en arcilla, cosas como bastante rituales, mayormente dentro de lo figurativo. Llegué a París con la voluntad de seguir con la pintura… Acá se abrió un mundo hacia otras prácticas que no siempre tenían que ver con mis materiales, pero sí con las ideas que quería explorar. En la universidad tuve la oportunidad de aprender diferentes técnicas que fueron modificando mis gustos y posibilidades. Paulatinamente, el soporte de la obra fue mutando desde la instalación y la escultura hacia otras vertientes más vinculadas con la fotografía, el video y el sonido. L’OFFICIEL:
Fotos: gentileza Julio Artist-run Space.
SANTIAGO ESSES:
¿Qué materiales elegís en la actualidad? Hoy por hoy trabajo sobre todo con metal –me profesionalicé en eso– aunque no de manera exclusiva. Es un medio que me conviene por sus capacidades técnicas y estéticas, y por algunas cuestiones en torno al peso y la materialidad que me interesan particularmente.
L’O: SE:
¿Cómo incorporás la fotografía a tu práctica artística? Me acercó al tema un compañero de estudios. Después, me regalaron una cámara simple que al principio usé solo con el fin de documentar. De a poco fue tomando un lugar más esencial. Siempre vi en la fotografía analógica algo único, instantáneo e irreproducible, frágil a la vez. Durante mucho tiempo tomé como recurso la dimensión de objeto que tienen la película y el negativo. Imprimía e integraba las imágenes a obras que tenían que ver con el volumen. Más tarde incorporé lo digital para trabajar con la imagen en movimiento. L’O: SE:
¿En qué consiste tu tarea como director técnico del Jeu de Paume? Como en la mayoría de los organismos culturales franceses, hay una dirección general a la que reportan la dirección creativa y la técnica. Desde esta última, me ocupo básicamente de que las cosas se hagan, de asegurar que todo funcione desde un punto de vista logístico. Para eso estoy en contacto con los artistas y las diferentes instituciones que pudieran intervenir. También estamos a cargo de las políticas de conservación, que son de aplicación muy rigurosa. Los parámetros preestableci
L’O: SE:
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MARCA francesa Lo que Agnès Varda nos legó. Su cine feminista y su influencia en las directoras argentinas. Por ROMINA ZANELLATO
Sentada en una silla de director delante de la pantalla de un cine y frente a un pequeño público que la escucha con atención, Agnès Varda cuenta sobre su vida. “Fui feminista y lo sigo siendo”. Tiene casi 90 años y habla despacio pero con picardía, es el ronroneo francés de una señora tímida pero juguetona. La cámara está entre la gente y la toma; viste de violeta y tiene su clásico corte de pelo redondo como un casquito; mitad blanco, mitad rojo. Se mueve, enfatiza lo que dice desplazando el cuerpo hacia delante y atrás, marea unos anteojos entre las manos: “y debo decir que los asuntos que rodean a la liberación de la mujer, en especial, las políticas respecto del cuerpo, me conciernen de verdad. Por ese entonces había luchas por el aborto…”. La imagen corresponde a su última película Varda por Agnès, un ensayo autobiográfico que recorre su trayectoria como una de las directoras y guionistas más importantes de la cinemateca del mundo, una precursora de la Nouvelle Vague. Dejó una huella clara y profunda en la obra de las mujeres y disidencias que vinieron después, incluso sin saberlo, incluso sin considerarse feministas, incluso en el sur del mundo, incluso en Argentina. Pero, ¿quién era? Varda nació en 1928 en Bruselas, hija de padre griego y madre francesa. Durante la Segunda Guerra Mundial, la familia se refugió en Sète, sur de Francia, donde a los 26 años, la joven Agnès filmó su primera película, La Pointe Courte, en 1954. Con poco presupuesto, casi artesanal, la película fue precursora de un estilo que después haría famosos a JeanLuc Godard, Jacques Demy –el amor de su vida– o François Truffaut: alterna relatos locales reales con el diálogo ficcionado de una pareja en crisis. El influyente crítico y teórico de cine 60
L’INSPIRATION
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MODA contemporánea Ellos se ocupan de resignificar clásicos que enamoran, como la sastrería, los tejidos con fibras naturales y las glorias vintage vintage.. Por FEDERICO FERRARI SANCHEZ Fotos NICOLAS VERA
SOL MINARDI E IGOR LELCZUK @losezeiza
En 2019 crearon Los Ezeiza, una tienda vintage de marcas de lujo ubicada en el Pasaje de la Defensa, en el barrio de San Telmo. “Era una casa que perteneció a la familia Ezeiza. La construyeron en 1870 y, por la peste de la fiebre amarilla, no la pudieron habitar. También fue un conventillo de inmigrantes y una escuela para sordomudos. Después, se transformó en una galería, que es como la conocemos hoy”. Cuentan con prendas y accesorios de firmas como Dior, Fendi y Gucci. Algunos artículos son contemporáneos y otros datan de décadas pasadas. “Hemos tenido un collar de Chanel de los años 50, de una colección limitada, un modelo muy raro de encontrar. Ahora estamos restaurando una maleta de Louis Vuitton de la década del 30 que aparentemente perteneció a una princesa. Son cosas que tienen valor por su historia”. También tienen objetos de decoración y mobiliario. 68
“Nos interesan los retratos antiguos y las esculturas; buscamos que sean de autor. Tenemos muebles del siglo XVIII, algunos Art Nouveau y Art Déco”. Sostienen que, a la hora de seleccionar piezas para la tienda, primero los tienen que “enamorar” para luego adquirirlas. “Hacemos hincapié en la originalidad, que no tengan elementos reemplazados, que estén en perfecto estado de conservación; buscamos que sean atemporales, no una moda del momento”. El 80 por ciento de sus clientes son argentinos. “Tenemos algunos que nos piden marcas y décadas específicas. Hay gente que colecciona Chanel, trenchs de Burberry, A algunos les gustan mucho los anteojos o los pañuelos de marcas tradicionales”. Entre los motivos que destacan para comprar diseños vintage: “el reciclaje y el cuidado del medio ambiente son determinantes”.
L’TALENT La experiencia
La tienda ofrece un petit café y, ahora, lanzarán una línea de productos propios que incluye perfumes ambientales, crema de manos, velas y tés.
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sus
OJOS hablan Jessica Chastain se ha forjado en una década el tipo de carrera que a la mayoría de los actores les lleva una vida. vida. En el recorrido por la alfombra roja, la moda es el centro de atención. Pero para una celebridad, no suele estar conectada con su mundo. La camaleónica actriz Jessica Chastain, en cambio, siente la moda como algo elemental: un auténtico placer, tanto un medio de autoexpresión como una oportunidad de crecimiento interior. La moda es como la música, dice. Es un arte que puede usar como herramienta. “Me hace sentir cosas distintas todo el tiempo, abre otras partes de mi ser”. Fue esta perspectiva y su exquisito porte –tan del Hollywood de antes como del de ahora– lo que hizo de Chastain la elección obvia para presentar diseños de todos los tiempos en el número aniversario de L’Officiel. También ella tenía presentes los aniversarios durante su conversación con la revista, a pocos días de su regreso de Cannes, diez años después de su debut allí con El árbol de la vida, de Terrence Malick. “Mi carrera en el cine ya tiene diez años. Es impresionante”, dice. Y lo es, si se piensa que en un lapso relativamente breve ha logrado forjar una carrera rica e interesante como pocas. Para dar una idea de su rango actoral, solo hay que considerar los dos proyectos que se estrenan este mes: el film biográfico de Michael Showalter, The Eyes of Tammy Faye, donde Chastain se transforma
en la inspiradora evangelista acosada por los escándalos, y la adaptación de Scenes from a Marriage (Escenas de la vida conyugal, Ingmar Bergman, 1973) realizada por Hagai Levi para HBO, en la que se intercambian los roles de marido y mujer. Chastain habla con L’Officiel sobre cómo supera sus miedos, sobre su profunda conexión con la moda y sobre lo que la impulsa como defensora de la igualdad de derechos para hombres y mujeres –dentro y fuera de Hollywood– y como artista. L’OFFICIEL: Vi los dos primeros episodios de Scenes from a Marriage disponibles para los críticos y también The Eyes of Tammy Faye. Felicitaciones por ambos. Son dos proyectos y dos actuaciones impresionantes e increíblemente diferentes. ¿Qué te atrae a un rol? JESSICA CHASTAIN: Depende. A veces lo que me atrae es la persona con quien estoy trabajando. A menudo, me interesa un rol si es algo que no he hecho antes y representa un desafío. Pero lo que siempre me importa es sentir que estoy aportando algo positivo al mundo. Tal vez el personaje no es una buena persona, pero lo positivo está en romper estereotipos de género o plantear un debate. Me pregunto: “¿Qué estoy aportando al mundo? ¿Estoy contribuyendo a mejorar la sociedad?”
Por ALESSANDRA CODINHA Fotos ALEXI LUBOMIRSKI Estilismo LAURA FERRARA
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Corazón
VIOLETA Se siente cómoda escribiendo y le gusta saber que otras compañeras trans se identifican con lo que cuenta. Su activismo habita en las palabras, en las ideas y en las marchas. Por CATA GRELONI PIERRI Fotos MARCELO SETTON Estilismo GABRIELA SETTON
“Cuando una travesti entra a la Universidad, le cambia la vida a esa travesti. Cuando muchas travestis entran a la Universidad, le cambian la vida a toda la sociedad”, decía Lohana Berkins, una de las impulsoras de la Ley de Identidad de Género, fallecida hace cinco años por una hepatitis. Sus palabras resonarán por siempre en la piel de su amiga y colega Violeta Alegre, activista travesti trans. Violeta es desde 2020 la titular de la Oficina de Identidad de Género y Orientación Sexual del Observatorio de Género en la Justicia de CABA. Además, es conocida como DJ Invertida –su alter ego frente a las bandejas de música electrónica–, cofundadora, con Marlene Wayar y Susy Shock, de la Colectiva Lohana Berkins y columnista de Página 12 y de agencia Presentes. Mientras habla acerca de binarismos, el cupo laboral travesti y la necesidad de una agenda emocional, la potente mirada en sus ojos dulces y rasgados penetra igual que sus ideas, que va dilucidando con calma y seguridad.
Pantalón Byron, JT.
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