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Especial Camino de Santiago 2026

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VILLATURIEL El Camino Francés atraviesa el municipio por este histórico cruce, donde una ruta alternativa gana peregrinos

Puente Villarente, la última pausa antes de León

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. A las puertas de la capital leonesa, el municipio de Villaturiel ofrece al peregrino una de las últimas oportunidades para hacer un alto en el Camino antes de entrar en León. El Camino Francés atraviesa el término municipal exclusivamente por el entorno de Puente Villarente, dentro de la etapa que une Mansilla de las Mulas con la capital, un recorrido de apenas cinco kilómetros que, sin embargo, desempeña un papel clave por su ubicación estratégica y por los servicios que pone a disposición de los caminantes. Se trata de un tramo breve en distancia, pero de gran importancia para quienes afrontan los últimos kilómetros antes de alcanzar uno de los grandes hitos de la peregrinación jacobea.

Puente Villarente ha sido históricamente un cruce de caminos entre los municipios de Villasabariego, Villaturiel y Valdefresno, condición que ha favorecido desde hace siglos el tránsito de viajeros y peregrinos. Esa ubicación privilegiada ha convertido a la localidad en un punto de paso natural y en un lugar de descanso para quienes recorren la ruta jacobea. El Camino Francés continúa siendo el itinerario principal y el que concentra la mayor afluencia de caminantes, aunque en los últimos años comienza a consolidarse una ruta alternativa que gana cada vez más adeptos.

«Estamos notando un incremento mayor de peregrinos que van por la otra zona, por la zona de la Ribera, que yo creo que viene por Villanueva de las Manzanas y esa zona», explica el

El tramo, de apenas cinco kilómetros, concentra siglos de tradición jacobea

Ofrece al peregrino todos los servicios necesarios antes de finalizar la etapa

alcalde de Villaturiel, Valentín Martínez Redondo. No obstante, el regidor subraya que «el Camino tradicional Francés, que pasa por Puente Villarente, sigue siendo el que más peso tie-

ne, aunque en los últimos años sí que hay peregrinos que se decantan por otra vía».

La tradición sitúa el origen de este itinerario alternativo varios siglos atrás, cuando algunos peregrinos evitaban el complicado cruce de los ríos Esla y Porma desviándose por localidades como Villacelama, Villanueva de las Manzanas, Villarroañe, Alija de la Ribera y Marialba de la Ribera hasta enlazar con el Camino Francés en dirección a Puente Castro. Aunque no existe documentación histórica concluyente que confirme este trazado, la ruta ha ido ganando presencia y es especialmente utilizada por peregrinos procedentes de Holanda y Bélgica, razón por la que popularmente se conoce como el Camino Holandés.

Actualmente, este recorrido se encuentra acondicionado en buena parte junto a la carretera y complementa el tránsito del Camino Francés. Sin alcanzar el volumen de la ruta principal, cada vez es más habitual encontrar caminantes, ciclistas e incluso jinetes que optan por esta alternativa antes de llegar a León, contribuyendo a diversificar los flujos de peregrinación en el entorno de la capital.

La tradición jacobea también se hace visible en Puente Villarente a través de pequeños símbolos que recuerdan su estrecha relación con la peregrinación, como un crucero de estilo jacobino y la concha que luce en una de sus fachadas. Son detalles discretos, pero cargados de simbolismo, que mantienen viva la memoria del paso de miles de peregrinos a lo largo de los siglos. A ello se suma una completa oferta de servicios que facilita el descanso de los caminantes antes de afrontar los últimos kilómetros del Camino.

El municipio ofrece al peregrino servicios para comprar, tomar un café y hacer un alto en el camino antes de llegar a León, resume Martínez Redondo. Puente Villarente dispone de establecimientos de hostelería y comercio, farmacia, entidades bancarias y albergues, además de albergar la sede de la Mancomunidad Lancia-Sobarriba, consolidándose como un núcleo de referencia en este tramo final del Camino Francés y un punto donde muchos peregrinos aprovechan para reponer fuerzas antes de completar la etapa.

Así, aunque el recorrido por Villaturiel sea breve, el municipio mantiene intacta su vocación jacobea. Puente Villarente continúa siendo una parada estratégica donde confluyen historia, tradición y hospitalidad, ofreciendo al peregrino la última pausa antes de cruzar las puertas de León

Fotografía del crucero de estilo jacobino en la localidad de Pu ente Villarente. AYTO. VILLATURIEL
VALVERDE DE LA VIRGEN En el municipio la tradición jacobea se funde con la devoción a la patrona de la Región Leonesa

Referencia jacobea y espiritual a las puertas de León

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. El Camino de Santiago encuentra en Valverde de la Virgen uno de los tramos más singulares de la provincia de León. En este municipio, la ruta jacobea se divide en dos variantes antes de continuar hacia Compostela, mientras la Basílica de la Virgen del Camino, santuario de la patrona de la Región Leonesa, recibe cada año a miles de peregrinos y fieles.

A las puertas de la capital leonesa, Valverde de la Virgen mantiene intacta una tradición jacobea forjada a lo largo de los siglos. El constante tránsito de peregrinos ha convertido al municipio en un territorio de acogida, donde el patrimonio, la hospitalidad y la devoción forman parte de una mis-

ma identidad. El Camino entra en el municipio por la localidad de La Virgen del Camino, uno de los núcleos más emblemáticos del Camino Francés. Es aquí donde el peregrino debe elegir entre las dos variantes históricas del itinerario.

La variante sur conduce hacia Fresno del Camino, desde donde el caminante puede continuar hasta Oncina de la Valdoncina para dirigirse a Villar de Mazarife, o bien avanzar por Robledo de la Valdoncina y Aldea de la Valdoncina en dirección a la estación de Villadangos.

La variante norte, por su parte, discurre paralela a la carretera N-120. Desde La Virgen del Camino continúa hacia Valverde de la Virgen y San

Miguel del Camino, abandonando el municipio en dirección a Villadangos del Páramo.

Dos recorridos distintos que comparten un mismo espíritu y que convierten a Valverde de la Virgen en uno de los puntos estratégicos del Camino de Santiago a su paso por la provincia de León.

REFERENCIA ESPIRITUAL DEL CAMINO

Antes de retomar la marcha, numerosos peregrinos encuentran un momento para detenerse en la Basílica de la Virgen del Camino. El templo constituye el principal referente patrimonial del municipio y uno de los santuarios marianos de mayor relevancia del noroeste de España.

Construida entre 1957 y 1961 y declarada Bien de Interés Cultural, la Basílica está considerada una de las grandes obras de la arquitectura religiosa contemporánea. Su campanario de 53 metros anuncia la llegada al santuario, mientras que las esculturas y puertas de bronce, realizadas por José María Subirachs, y las vidrieras diseñadas por Roberto Rafols Casamada y ejecutadas en los talleres de Gabriel Loire, en Chartres, convierten al edificio en una referencia del arte sacro del siglo XX.

Su verdadero valor, sin embargo, reside en la imagen que alberga. La Virgen del Camino, patrona de la Región Leonesa, concentra una de las devociones más arraigadas del antiguo Reino de León y hace de este santuario un lugar de peregrinación durante todo el año.

La afluencia de fieles alcanza su punto culminante durante las fiestas de San Froilán, cuando decenas de miles de personas acuden hasta La Virgen del Camino para honrar a la patrona y conservar tradiciones como besar su manto o adquirir los populares perdones avellaneros.

TRADICIÓN DE ACOGIDA

La cultura de la acogida forma parte del carácter de Valverde de la Virgen. A lo largo del recorrido, el peregrino dispone de alojamientos, restaurantes, cafeterías y todos los servicios necesarios para afrontar con garantías la siguiente etapa del Camino.

Entre ellos destaca el albergue de peregrinos Don Antonino y Doña Cinia, inaugurado en 2006 junto a la Basílica. Con capacidad para cuarenta plazas, instalaciones adaptadas y un amplio jardín destinado al descanso de los caminantes, constituye uno de los principales recursos de atención al peregrino del municipio.

UN TRAMO CON IDENTIDAD PROPIA

Pocos lugares reúnen tantos elementos vinculados al Camino de Santiago en un espacio tan reducido. El paso de miles de peregrinos, la existencia de las variantes norte y sur del Camino Francés, la presencia de uno de los santuarios marianos más importantes de León y una arraigada tradición de hospitalidad convierten a Valverde de la Virgen en una referencia indiscutible del itinerario jacobeo. Aquí, el Camino no solo cambia de dirección. También invita a descubrir uno de los espacios donde la historia, la espiritualidad y la identidad leonesa continúan avanzando al mismo paso que los peregrinos.

La Virgen del Camino, patrona de la Región Leonesa, concentra u na de las devociones más arraigadas. SAÚL ARÉN

VALDEFRESNO Despide el paisaje rural del Camino Francés, atravesando dos de sus pueblos antes de ofrecer, desde el Alto del Portillo, la primera panorámica de León

Ocho kilómetros con identidad propia

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. Pocos kilómetros antes de alcanzar la ciudad de León, el Camino Francés atraviesa el municipio de Valdefresno. Durante ocho kilómetros, el peregrino recorre las tierras de La Sobarriba entre campos de cultivo, construcciones tradicionales y pequeñas localidades que conservan el ritmo pausado del mundo rural antes de la llegada a la capital.

La etapa entre Mansilla de las Mulas y León encuentra en Valdefresno uno de sus pasajes más apacibles. Lejos del dinamismo urbano que aguarda al final de la jornada, la ruta jacobea avanza por un territorio donde el paisaje sigue marcando el paso del caminante y donde la arquitectura popular continúa definiendo la personalidad de sus pueblos.

El Camino entra en el municipio por Arcahueja y continúa hasta Valdelafuente, dos localidades que reflejan la esencia de La Sobarriba y permiten descubrir una forma de vida estrechamente vinculada a la tierra.

A lo largo del recorrido, las construcciones de adobe y ladrillo conviven con edificaciones más recientes, testimonio de una evolución que ha sabido preservar buena parte de la identidad tradicional de estos núcleos. El contraste entre el paisaje agrícola y las primeras muestras del desarrollo industrial anuncia la proximidad de León sin alterar la serenidad que caracteriza este tramo del Camino.

TRADICIÓN Y HOSPITALIDAD

Arcahueja ofrece al peregrino un primer encuentro con el patrimonio de Valdefresno. La iglesia parroquial de Santa María preside un núcleo donde la arquitectura popular comparte espacio con viviendas de nueva construcción, dibujando una imagen representativa de los pueblos del alfoz leonés.

La tradición de acogida permanece viva gracias al albergue privado para peregrinos y a diversos espacios pensados para el descanso. El antiguo lavadero, recuperado como rincón de

Marca la transición entre el mundo rural de La Sobarriba y la llegada a León

encuentro, y la plaza con su fuente y su arbolado invitan a hacer un alto antes de afrontar los últimos kilómetros hacia León.

MEMORIA DEL CAMINO

La ruta continúa hasta Valdelafuente, una localidad documentada desde comienzos del siglo XII y estrechamente ligada a la historia de La Sobarriba. Su iglesia de San Juan Bautista constituye uno de los principales referentes patrimoniales del pueblo, mientras que el área de descanso para peregrinos prolonga una tradición de hospitalidad inseparable del Camino. A la salida del casco urbano se alza

El itinerario jacobeo llega al municipio por Arcahueja y sigue hasta Valdelafuente

un crucero de construcción reciente que evoca el histórico crucero trasladado hace décadas a la plaza de San Marcos, en León. Un símbolo que acompaña al caminante cuando el perfil de la ciudad comienza a imponerse en el horizonte.

UN BALCÓN SOBRE LEÓN

Uno de los momentos más evocadores de la jornada llega en el Alto del Portillo. Desde este mirador natural se contempla la ribera del río Torío y el caserío leonés, una panorámica que durante siglos ha anunciado a los peregrinos la cercanía de una de las grandes ciudades del Camino de Santiago.

Es un lugar que invita a detenerse unos instantes, contemplar el paisaje y tomar conciencia de que la meta de la etapa ya se encuentra al alcance de la vista.

PUERTA A LA CAPITAL DEL REINO Valdefresno concentra en apenas ocho kilómetros algunos de los rasgos que mejor definen el Camino de Santiago: paisaje, patrimonio y hospitalidad. El municipio conserva el carácter de los pueblos de La Sobarriba y ofrece al peregrino la oportunidad de recorrer uno de los últimos espacios plenamente rurales antes de la entrada en León. Entre Arcahueja, Valdelafuente y el Alto del Portillo, el Camino mantiene un ritmo sereno que invita a mirar con calma el territorio. Un tramo breve, pero cargado de significado, que despide el paisaje rural y prepara al peregrino para la inminente llegada a la histórica capital del antiguo Reino de León.

El Camino discurre por un territorio donde el paisaje sigue marcando el paso. SAÚL ARÉN

ASTORGA El Camino de Santiago Francés y la Vía de la Plata son dos itinerarios que se originaron a partir de calzadas romanas que confluían en Asturica Augusta

Dos mil años de historia al paso del peregrino

A. RODRÍGUEZ

LEÓN. Astorga vuelve desde este pasado jueves hasta el domingo la mirada hacia sus orígenes con una nueva edición de la recreación de Astures y Romanos, una celebración que pone de relieve el carácter histórico de una ciudad en la que los caminos se cruzan desde hace más de dos mil años. La cita permite recordar el peso fundamental que la antigua capital maragata ha tenido a lo largo de los siglos en la historia de León y convierte estos días en un momento especialmente atractivo para descubrirla siguiendo las huellas del Camino de Santiago.

La antigua Asturica Augusta, bautizada en honor al emperador Octavio Augusto y con un nombre que también recuerda a las tribus astures asentadas en este territorio, fue ensalzada por Plinio el Viejo y estuvo desde sus orígenes marcada por las vías que nacían, llegaban y se encontraban entre sus murallas. Por Astorga discurren hoy el Camino de Santiago Francés y la Vía de la Plata, dos itinerarios que hunden sus raíces en las antiguas calzadas romanas que comunicaban Asturica Augusta con otros puntos de la Península y con la propia Roma. El hallazgo del sepulcro del apóstol Santiago transformó aquellas vías en rutas de peregrinación y convirtió a Astorga en una parada esencial para quienes avanzan hacia Compostela.

DE PUERTA SOL A PUERTA OBISPO

El peregrino entra en la ciudad bimilenaria por Puerta Sol y atraviesa el casco urbano hasta abandonarlo por Puerta Obispo. Entre ambas puertas se abre un recorrido en el que cada paso conduce a un monumento, a un rincón histórico o a una nueva sorpresa.

El itinerario permite conocer la Capilla Museo de la Cofradía de la Santa Vera Cruz y Confalón, la iglesia de San Francisco y el convento de los Padres Redentoristas, la Domus del Mosaico del Oso y los Pájaros, el Museo Romano, la Ergástula, el Ayuntamiento y la Plaza Mayor. El camino continúa junto a dos de los grandes símbolos de la ciudad: el Palacio Episcopal, obra de Antonio Gaudí, y la Catedral de Santa María, sin olvidar el recinto amurallado que todavía protege buena parte del centro histórico.

Caminando, siempre caminando, el peregrino puede contemplar un patrimonio que resume diferentes siglos, culturas y estilos artísticos. Pero Astorga también se descubre a través del paladar. Las confiterías tradicionales salen al encuentro del visitante con sus conocidas mantecadas, hojaldres y chocolates.

La tradición chocolatera de la ciudad cuenta incluso con un museo propio, desde el que se explica la sorprendente variedad de chocolates que todavía se elaboran y comercializan en Astorga. Tras este dulce alto en el camino, la ruta avanza hacia el barrio de Rectivía, cruza la carretera Nacional VI y continúa en dirección a la comarca de la Maragatería.

UN CAMINO EMBELLECIDO CON ARTE El recorrido jacobeo por la ciudad cuenta además con nuevos elementos artísticos vinculados al Proyecto de Recuperación y Embellecimiento a través del Arte en el Camino de Santiago a su paso por Astorga. Para desarrollarlo, el Ayuntamiento recibió 119.000 euros de una subvención concedida en 2023 por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León. Una escultura del emperador Au-

gusto de Prima Porta recibe ya a los peregrinos en la glorieta de acceso a Astorga desde San Justo de la Vega. La obra, realizada en acero corten por el escultor leonés Amancio González, recuerda el pasado romano de la ciudad y su antiguo nombre. El proyecto incluye también otros guiños artísticos al patrimonio astorgano, como una escultura que recuerda su condición de «ciudad Gaudí», representada mediante un dragón o un búho junto a una estructura ferroviaria. En la entrada de Murias de Rechivaldo aparece un obispo caracte-

rizado como peregrino, mientras que en Santa Catalina de Somoza se levanta una recreación inspirada en los arcos de triunfo romanos. Astorga ofrece así numerosos motivos para calzarse las botas y hacer el Camino: historia romana, arte, arquitectura, tradición jacobea y una gastronomía capaz de convertir cada parada en un pequeño premio. Y durante la celebración de Astures y Romanos, la ciudad invita además al peregrino a caminar, por unas horas, directamente hacia su pasado a través de un sinfín de actividades.

Escultura de Augusto Prima Porta que da la bienvenida a los peregrinos. M. PEÑA
Dos peregrinos a su llegada a Astorga. ICAL

Sábado, 25 de julio de 2026

SAN JUSTO DE LA VEGA El municipio es zona de peregrinaciones desde tiempos inmemoriales y la antesala de la Maragatería

Una parada del Camino entre historia, agua y tradición

A. RODRÍGUEZ

LEÓN A orillas del río Tuerto, San Justo de la Vega aparece en el Camino de Santiago como mucho más que una localidad de paso. Situado en la etapa que, según el Codex Calixtinus, concluye en Astorga, el municipio ofrece al caminante un lugar donde recuperar fuerzas, refrescarse y descubrir un patrimonio que enlaza la tradición jacobea con las huellas de Roma y los primeros siglos del cristianismo.

La entrada al pueblo tiene uno de sus símbolos más reconocibles en el Crucero de Santo Toribio, una cruz de piedra levantada sobre un pedestal escalonado que da la bienvenida a quienes llegan tras superar la carretera N120. Desde tiempos inmemoriales, este monumento abre las puertas de San Justo a los peregrinos y anuncia la proximidad de la Maragatería y de algunos de los tramos más exigentes del viaje hacia Compostela.

El crucero está dedicado a Santo Toribio, obispo de Astorga durante el siglo V, y figura como uno de los grandes hitos jacobeos de la zona. En el mismo paraje existió durante el siglo XVII una ermita a la que acudían, después de Pascua, representantes del Corregimiento y de las cofradías as-

torganas para participar en una celebración religiosa.

Aquella tradición continúa viva. El primer fin de semana posterior al Domingo de Resurrección, los vecinos celebran una romería en honor al santo, con procesión y subida hasta el crucero. En su base, fieles y caminan-

tes depositan pequeñas piedras como símbolo de una petición, un agradecimiento o una oración. Un gesto sencillo que permite al peregrino dejar una parte simbólica de su viaje antes de retomar la marcha.

UN PUENTE CON SIGLOS

El paso por San Justo de la Vega conduce también hasta el Puente de la Molinería, una sólida construcción de piedra de origen romano que salva las aguas del río Tuerto. Durante siglos, el puente ha visto avanzar a miles de caminantes en dirección a Santiago y constituye otro de los rincones que justifican hacer una pausa y contemplar el paisaje.

El vínculo del municipio con los caminos es todavía más antiguo que las peregrinaciones medievales. Por este territorio discurrió una de las calzadas romanas que partían de Asturica Augusta, mientras que los orígenes de la población podrían remontarse a la época visigoda, entre los siglos VI y VIII. Cada paso permite así recorrer, casi sin advertirlo, diferentes capítulos de la historia.

San Justo dispone además de servicios especialmente útiles para quienes realizan la ruta, como farmacia y establecimientos hosteleros. Junto al río se encuentra una zona de descanso con árboles y mesas, además de instalaciones deportivas y una playa fluvial que se convierte en una parada especialmente apetecible durante las jornadas más calurosas.

INESPERADA HUELLA

PALEOCRISTIANA

Entre los tesoros históricos relacionados con la localidad sobresale un sarcófago de mármol blanco fechado alrededor del año 310. Su frontal muestra escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento y constituye una de las escasas manifestaciones de arte paleocristiano vinculadas a la provincia de León. La pieza ingresó en 1869 en el Museo Arqueológico Nacional, procedente de la Catedral de Astorga, y llegó a relacionarse con el rey Alfonso III el Magno.

El crucero, el puente, las riberas del Tuerto y el pausado ambiente rural convierten a San Justo de la Vega en una de esas paradas que pueden pasar desapercibidas cuando solo se mira la meta. Sin embargo, detenerse permite comprender que el Camino no está formado únicamente por grandes monumentos: también lo construyen los pequeños pueblos, sus tradiciones y los lugares que llevan siglos abriendo sus puertas al peregrino.

Crucero de Santo Toribio que da la bienvenida al peregrino en S an Justo de la Vega. AMIGOS DEL CAMINO
Puente de la Molinería sobre el río Tuerto. L.N.C.
MANSILLA DE LAS MULAS Cruce del Camino Francés y la Vía Trajana, mantiene viva una tradición de acogida que comenzó hace casi mil años y que hoy se refuerza

Entre murallas, peregrinos e historia

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. Las murallas de Mansilla de las Mulas llevan siglos contemplando el mismo ritual. Cada jornada llegan peregrinos, sellan su credencial, descansan unas horas y reanudan la marcha hacia Santiago. Cambian los idiomas, las mochilas y las motivaciones, pero la esencia permanece intacta: la de una villa que ha hecho de la acogida una de sus principales señas de identidad. No es casualidad que, desde hace casi un milenio, Mansilla figure entre las etapas imprescindibles del Camino Francés.

Su privilegiada ubicación explica buena parte de esa relevancia. La antigua villa amurallada, de marcado trazado medieval, constituye el punto de encuentro entre el Camino Francés y la histórica Vía Trajana en dirección a Santiago de Compostela, una posición estratégica que ya recogía el Codex Calixtinus, el manuscrito medieval más importante sobre la peregrinación jacobea, al situarla en la octava etapa entre Sahagún y León.

UN REFUGIO DESDE HACE SIGLOS Si había una razón por la que los peregrinos aguardaban con ilusión su llegada a Mansilla de las Mulas era el agua. Tras una larga etapa marcada por la escasez de este recurso, la villa ofrecía abundantes fuentes de agua donde beber y recuperar fuerzas antes de emprender el último tramo hacia León. A ello se sumaba una arraigada tradición de acogida que convirtió a Mansilla en una de las etapas más valoradas del Camino Francés.

La Cofradía de Sancti Spiritus y Santiago a pobres, cofrades y peregrinos mantenía un hospital destinado a atender a los caminantes, consolidando a Mansilla como uno de los principales lugares de asistencia de la ruta jacobea. Su importancia quedó reflejada en los relatos de viajeros de distintas épocas, como el alemán Kûning von Vach (1495), el francés Guillau-

me Manier (1726) o el estadounidense John Adams (1780), cuyos escritos coinciden en señalar a la villa como una parada imprescindible antes de llegar a León.

UN CAMINO ENTRE MURALLAS

La llegada a Mansi lla de las Mulas constituye uno de los accesos más emblemáticos del Camino Francés en la provincia de León. Los peregrinos entran en el recinto histórico por la Puerta del Castillo, uno de los antiguos accesos de la muralla medieval, junto a la que un monumento recuerda la condición de la villa como histórico nudo de caminos. Levantadas en el siglo XII durante la repoblación impulsada por Fernando II, las murallas están consideradas la mejor fortificación medieval conservada de la provincia. El Camino continúa por la calle La Tenada hasta la iglesia de Santa María y alcanza la plaza del Pozo, donde confluyen el Camino Francés y la variante de la Vía Trajana. Desde allí, el itinerario recorre el casco histórico entre soportales y plazas como las del Pozo, el Grano y la Leña, antes de pasar junto a la antigua iglesia de San Martín, hoy sede de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, y el convento de San Agustín, convertido en Museo Etnográfico.Ya extramuros, el santuario de la Virgen de Gracia recuerda el antiguo Hospital de San Lázaro, mientras que la despedida de la villa llega sobre el puente medieval del río Esla, desde donde El Postigo ofrece una de las mejores panorámicas del entorno.

HOSPITALIDAD, SEÑA DE IDENTIDAD

Lejos de pertenecer únicamente al pasado, la tradición de acogida continúa plenamente viva. Miles de peregrinos atraviesan cada año las calles de Mansilla de las Mulas y encuentran una localidad que mantiene intacta su vocación de servicio.

Mientras avanzan las obras del fu-

turo albergue municipal, el Ayuntamiento mantiene en funcionamiento un alojamiento provisional gestionado por voluntarios de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Mansilla de las Mulas y de la Federación del Camino Francés. El albergue abre diariamente entre las 13.00 y las 22.00 horas y mantiene vivo el espíritu de los antiguos hospitaleros que durante siglos hicieron del Camino un espacio de solidaridad y encuentro.

La previsión es que el nuevo albergue municipal pueda entrar en funcionamiento a comienzos del próximo año. El edificio contará con 64 plazas distribuidas en dos plantas, baños independientes y plazas accesibles para personas con discapacidad.

SANTIAGO, TODA UNA CELEBRACIÓN

La vinculación de Mansilla con el Camino alcanza uno de sus momentos más especiales cada 25 de julio. Coincidiendo con la festividad de Santia-

go Apóstol, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, en colaboración con el Ayuntamiento, organiza una programación integrada en las tradicionales Jornadas Medievales de la villa. La jornada incluye la misa solemne en honor al Apóstol, una recepción a los peregrinos con un sellado extraordinario de credenciales y un pequeño ágape de bienvenida, reforzando el carácter jacobeo de una celebración que reúne a vecinos y caminantes.

MIRANDO AL FUTURO

La labor de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Mansilla de las Mulas va más allá de la atención diaria a los peregrinos. Entre sus próximos proyectos figura el lanzamiento de una nueva credencial del Camino Vadiniense, una histórica ruta jacobea que enlaza los Picos de Europa con el Camino Francés y cuya presentación se producirá en próximas fechas.

Escultura del apóstol Santiago en la iglesia de Santa María. AYTO. MANSILLA DE LAS MULAS

MOLINASECA El puente de los Peregrinos da paso a una villa nacida al calor de la ruta jacobea, convertida en enclave único

confirma la importancia asistencial que alcanzó la localidad.

Aquellos hospitales han desaparecido, pero el espíritu de acogida permanece. En la actualidad, Molinaseca dispone de albergues públicos, parroquiales y privados que continúan ofreciendo descanso a los miles de peregrinos que atraviesan cada año el municipio.

LA PROTECCIÓN

DE LAS ANGUSTIAS

Antes incluso de cruzar el puente, el caminante encuentra el Santuario de Nuestra Señora de las Angustias, uno de los edificios más ligados a la espiritualidad del Camino.

La tradición sitúa en este lugar una pequeña capilla ya en el siglo XI. Durante siglos, sus soportales sirvieron de refugio para peregrinos y segadores gallegos que viajaban hacia Castilla. La devoción llegó a ser tan intensa que muchos arrancaban pequeñas astillas de las puertas del santuario para conservarlas como reliquia, lo que obligó a reforzarlas con planchas de hierro.

nadas, soportales, balconadas de ma-

Molinaseca, puerta monumental del Camino en El Bierzo

MOLINASECA Molinaseca ha crecido alrededor del Camino. La villa berciana no solo recibe cada verano a miles de peregrinos llegados de todos los rincones del mundo, sino que debe buena parte de su historia, de su patrimonio y hasta de su desarrollo económico a la ruta jacobea, que desde hace siglos marca el ritmo de sus calles.

blación berciana construida alrededor de la ruta jacobea. No es casualidad que haya sido declarada Bien de Interés Cultural como conjunto histórico.

Su trazado urbano conserva la esencia medieval y permite recorrer prácticamente intacto el itinerario que durante siglos siguieron millones de caminantes.

El acceso se realiza por el conocido Puente de los Peregrinos, una construcción de origen medieval, levantada sobre otro paso anterior y documentada ya en el siglo XII, que salva las aguas del río Meruelo y se ha convertido en una de las imágenes más fotografiadas del Camino de Santiago en la provincia de León.

Desde allí, la ruta atraviesa la Calle Real, eje principal de la localidad, donde todavía se conservan casas blaso-

Tras superar la dura ascensión a Foncebadón, la Cruz de Ferro y el descenso desde El Acebo, el peregrino encuentra en Molinaseca uno de los lugares más esperados de todo el Camino Francés. El sonido del río Meruelo, la silueta del puente medieval y las terrazas de la Calle Real convierten la llegada en un auténtico premio después de una de las etapas más exigentes del recorrido hacia Santiago. Aunque el Camino entra en la comarca por El Acebo de San Miguel, es Molinaseca la primera gran po-

dera y edificios que recuerdan la importancia comercial y hospitalaria que tuvo la villa.

VOLCADA CON LOS CAMINANTES

La hospitalidad hacia los peregrinos no es una tradición reciente. Ya en la Edad Media, Molinaseca llegó a contar con tres hospitales destinados a atender a quienes recorrían el Camino.

El más antiguo del que existe constancia documental es el Hospital de San Lázaro, citado en 1203 y dedicado a la atención de enfermos de lepra. A él se sumó la Casa Hospital de Molina, documentada desde finales del siglo XII y vinculada al Obispado de Astorga por privilegio del rey Alfonso IX de León. También existió el Hospital de San Nicolás, del que apenas se conservan referencias, pero que

Si durante siglos el Camino fue la razón de ser de Molinaseca, hoy continúa siendo uno de sus principales motores económicos. Hoteles, casas rurales, restaurantes, comercios y servicios viven cada temporada la llegada de miles de visitantes que encuentran en esta localidad uno de los lugares más atractivos para detenerse antes de continuar hacia Ponferrada. A ello se suma otro atractivo que hace décadas era impensable. El río Meruelo, antaño simplemente un paso obligado, se ha convertido también en una de las zonas de baño natural más conocidas de la comarca, donde peregrinos y turistas aprovechan el verano para refrescarse a la sombra del puente. Aunque los daños de los incendios lo mantienen en horas bajas, por los arrastres producidos, el Meruelo pretende recuperarse para seguir camino con sus peregrinos.

Y es que, pocos lugares representan tan bien la esencia del Camino de Santiago como Molinaseca. La mezcla de patrimonio, naturaleza, hospitalidad y tradición jacobea ha permitido que la villa conserve intacta una identidad forjada durante casi diez siglos. Por sus calles siguen pasando caminantes de decenas de nacionalidades, pero también vecinos que mantienen viva una costumbre heredada de generación en generación: abrir las puertas a quien llega caminando. Una forma de entender el Camino que ha convertido a Molinaseca en uno de los enclaves imprescindibles de la ruta francesa a su paso por El Bierzo.

MAR IGLESIAS
La localidad berciana de Molinaseca, con su puente peregrino. ICAL

Tres rutas jacobeas y

el impulso

del Camino de Künig

Donde cada peregrino elige su Camino

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. Pocas localidades pueden presumir de estar ligadas al Camino de Santiago desde hace siglos y, al mismo tiempo, mirar al futuro reforzando esa tradición. El municipio de Santa Marina del Rey es uno de esos lugares, y es que tres rutas jacobeas lo atraviesan, convirtiéndolo en un punto singular dentro de la red de caminos hacia Compostela. El Camino de Santiago y el Camino de Künig discurren por San Martín del Camino, mientras que el histórico Camino Francés atraviesa la localidad de Villavante. Esta confluencia de itinerarios ofrece al peregrino la posibilidad de elegir diferentes recorridos, todos ellos marcados por siglos de historia y tradición.

UNA HISTÓRICA VILLA DE ACOGIDA

San Martín del Camino ha sido, desde hace siglos, una población estrechamente ligada al fenómeno jacobeo. Su carácter hospitalario aparece reflejado ya en documentos históricos que destacan la atención dispensada a los viajeros que recorrían estas tierras rumbo a Santiago.

Desde San Martín del Camino, el peregrino continúa el Camino de Santiago por el itinerario tradicional, siguiendo el trazado de la N-120 en dirección a Hospital de Órbigo. La alternativa del Camino Francés que discurre por Villar de Mazarife y Villavante, parte desde la salida de La Virgen del Camino, donde ambos itinerarios se separan antes de volver a confluir en Hospital de Órbigo. Por su parte, desde San Martín del Camino también nace el histórico Camino de Künig, de gran valor patrimonial.

EL CAMINO QUE DESCRIBIÓ KÜNIG

Fue el monje alemán Hermann Künig von Vach quien dejó constancia escrita de este itinerario en la guía de peregrinos publicada en Estrasburgo en 1495, considerada la primera guía escrita del Camino de Santiago. En ella recomendaba a los peregrinos evitar la dureza del puerto de Foncebadón y atravesar Santa Marina del Rey para continuar hacia Benavides, cruzar La Cepeda y alcanzar Cerezal de Tremor

antes de llegar a Ponferrada. Se trataba de un recorrido más accesible, que permitía alcanzar el Bierzo por una altitud aproximada de 1.100 metros, frente a los más de 1.500 del paso por Foncebadón.

UN RECONOCIMIENTO

La relevancia histórica de esta ruta obtuvo un importante respaldo institucional en noviembre de 2025, cuando la Comisión de los Caminos a Santiago por Castilla y León reconoció oficialmente el Camino de Künig como Camino Histórico, a propuesta de la Asociación de Municipios del Camino de Künig a Santiago. La Comisión

valoró tanto la historicidad del recorrido como el hecho de que la obra de Hermann Künig pueda considerarse la primera guía para peregrinos del Camino de Santiago. Asimismo, tuvo en cuenta la riqueza patrimonial, paisajística y turística de los 112 kilómetros que separan León de Ponferrada siguiendo este histórico itinerario.

ALBERGUE MUNICIPAL

La recuperación de este legado histórico ha dado un paso decisivo con la inauguración, el pasado mes de junio, del albergue municipal de peregrinos ‘El paso de Künig’, el primero de titularidad municipal de toda la Vía de Künig.

El nuevo alojamiento toma su nombre del monje alemán cuya guía permitió conservar la memoria de esta ruta histórica y ofrece diez plazas equipadas con cocina comunitaria, duchas con agua caliente, lavandería, un pequeño jardín y aparcamiento para bicicletas.

TRADICIÓN HOSPITALARIA VIVA

La vocación de acogida que caracterizó al municipio durante siglos continúa siendo una de sus principales señas de identidad. Los establecimientos hosteleros, alojamientos y albergues ofrecen a los peregrinos todo lo necesario para descansar y recuperar fuerzas. Desde San Martín del Camino, los caminantes pueden seguir el recorrido tradicional hacia Santiago o desviarse para descubrir el Camino de Künig, atravesando Santa Marina del Rey y recorriendo un trazado que conserva intacta su esencia histórica.

HOMENAJE AL PEREGRINO

La estrecha relación del municipio con el Camino de Santiago también tiene reflejo en sus espacios públicos. En San Martín del Camino, la Plaza y el Monumento al Peregrino se han convertido en un símbolo de bienvenida para quienes recorren la ruta. Esculturas similares, inspiradas en la figura del caminante, reciben igualmente a los visitantes en Villavante y en Santa Marina del Rey, recordando que la hospitalidad forma parte de la identidad del municipio desde hace siglos.

La vocación de acogida que caracterizó al municipio durante siglos, sigue siendo una de sus señas de identidad. ICAL
El albergue municipal ‘El Paso de Künig’, en Santa Marina del Rey. L.N.C.

HOUSTON El estadounidense Jeff Stys preside una singular asociación de peregrinos americanos que se ubica a más de 8.000 kilómetros de León

La ruta que comienza desde Houston

LEÓN. 8.600 kilómetros , más de 10 horas de vuelo y la inmensidad del oceánico Atlántico es el mundo que separa a las ciudades de Houston y León. A simple vista, pocos paralelismos se pueden trazar entre esta megaurbe estadounidense y la capital leonesa, pero en una larga avenida de esta conocida ciudad americana se ubica la sede de la asociación peregrina bautizada como ‘American Pilgrims for the Texas Gulf Coast’. Desde allí, los administradores organizan la actividad de esta llamativa entidad que reúne periódicamente a sus miembros para compartir experiencias y vivencias en torno al Camino de Santiago, una labor que recuerda enormemente a la llevada a cabo en nuestra provincia por los miembros de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León ‘Pulchra Leonina’. Bien es sabido que la Ruta Jacobea causa auténtico furor lejos de nuestras fronteras, especialmente en Estados Unidos o en Corea del Sur. A pesar del ‘boom’ asiático, EE.U.U siempre es uno de los países que más peregrinos aporta a la ruta. Uno de ellos, Jeff Stys, es la cara visible de esta asociación que nació gracias al empeño y determinación de este peregrino «enamorado» profundamente del Camino desde que lo recorriera por primera vez hace ya más de dos décadas. Más de veinte años, el vínculo de Jeff con la ruta sigue intacto. El ahora presidente de la asociación tejana repasa desde León su primera experiencia peregrina, la primera piedra de lo que un futuro acabaría por ser el germen de la asociación ‘American Pilgrims for The Texas Gulf Coast’. «Fue increíble», recuerda mientras echa la vista atrás y rememora la profunda huella que le dejaron las ciudades españolas donde se hospedó durante su primera peregrinación rumbo a Santiago de Compostela. Un sitio especial para él siempre será León, un lugar que le dejó un recuerdo imborrable en su memoria a través de la cercanía de su gente, la majestuosidad de sus edificios y las delicias de su gastronomía. «Siempre hay alguien con el que puedo tomar unas copas», bromea Jeff mientras echa la vista atrás y repasa su primera visita a la capital leonesa hace más dos décadas.

SUS PRIMEROS PASOS

Agradecido y satisfecho por los momentos que le había brindado la experiencia, Jeff hizo la maleta y em-

prendió el camino de vuelta hacia Houston tras completar su primer Camino de Santiago. Todavía era pronto para imaginarse el alcance que iba a tener la futura asociación que hoy dirige desde EE.UU, pero en su mente ya comenzaba a sobrevolar una ilusionante y prometedora idea:¿sería posible crear una asociación de amigos del Camino de Santiago en Houston? A primera vista, podría parecer una idea un tanto descabellada, pero los datos de peregrinos americanos presentes cada año en suelo español no engañan: la ruta Jacobea triunfa en EE.UU. Sin ir más lejos, en 2024 se convirtió en la segunda nacionalidad que más peregrinos aporta anualmente al censo del Camino, solo por detrás de España. Con esta estadística muy presente en su mente, Jeff convocó la primera reunión de la asociación. Como en cualquier ámbito, los inicios no siempre son fáciles y, en el caso de la asociación americana, no sería una excepción. Tan solo 12 personas acudieron a la llamada, pero Jeff tenía claro que tirar la toalla no era opción, siempre consciente de que, tarde o temprano, el nombre del Camino de Santiago iba a empezar a re-

La asociación nacional de peregrinos cuenta actualmente con más de 2.500 socios vitalicios

sonar en la mente de las familias que viven en esta ciudad mundialmente conocida por su Centro Espacial, aquel al que se dirigió Jack Swigert, astronauta del Apolo 13, en su ya icónico ‘Houston, we have a problem’. Con el paso de los años, la fama de la asociación fue creciendo progresivamente gracias al buen hacer de Jeff y el resto de fundadores, como fue el caso de Mary Jane Miller o Louisa Karner, dos mujeres que siguen muy presentes en la asociación después de su fallecimiento. Hoy en día, son más de 50 las entidades que conforman el mapa de una asociación con presencia en toda la geografía estadounidense. Cerca de 2.5000 socios vitalicios engrosan las filas de la asociación. En redes, su presencia es especialmente notable en Facebook, en donde sobrepasan la barrera de los 50.000 seguidores. En el caso particular del gru-

Jeff explica cómo la asociación se encarga de que todos los futuros peregrinos puedan gestionar con rapidez y solvencia sus acreditaciones, solventando de esta forma la enfarragosa tarea que supone entregar a tiempo la documentación que todo extracomunitario debe aportar antes de poner un pie en nuestro país. Aunque la agilización de la documentación es importante para la organización, su labor va más allá de los papeles. Ante cualquier nuevo reto, y más si cabe uno tan exigente como suele ser completar el Camino de Santiago, el miedo y la incertidumbre comienzan a hacer acto de presencia en las cabezas de los peregrinos. En las semanas previas al viaje, American Pilgrims entra en escena como una valiosa guía para los indecisos senderistas. «Muchas personas acuden a nosotros nerviosas antes de su primer camino», mencionas el propio Jeff. Tanto en su propia web como de forma presencial, los dubitativos peregrinos reciben todo tipo de información relativa al Camino de Santiago para así poder dar el paso definitivo de emprender con seguridad y garantías la travesía.

UNA MILLONARIA DONACIÓN

po de Houston, más de 600 personas han apretado hasta el momento el botón de ’follow’ para seguir la actualidad del grupo en Facebook. Si pensamos en un peregrino español, es común que lo primero que se nos venga a la cabeza es la figura de una persona mayor. Jeff Stys nos confirma como el grueso de los miembros de la asociación americana que preside son personas jubiladas. «Al final son los que tienen más tiempo», subraya, aunque también menciona como en ‘American Pilgrims’ también hay personas de todas las edades unidas por un mismo sentimiento. Precisamente, uno de los testimonios que más le han impactado a Jeff Stys después de todos estos años en la asociación es el de un abuelo noruego que completó el camino en compañía de su nieto pequeño, dos realidades completamente diferentes que comparten su amor por el Camino de Santiago. En el día a día de la organización de peregrinos ‘yanqui ‘ el presidente menciona como una de las labores más importante que realiza ‘American Pilgrims’

Cuando regresan a sus hogares, la asociación tampoco pierde de vista a los peregrinos y les invita a participar en las reuniones periódicas que organiza entre sus miembros. Cada año, todos los que han completado el Camino se reúnen como si de una gran familia se tratase para compartir anécdotas sobre su peregrinaje, una entretenida comida que, como no podía ser de otra forma, tiene sabor español con la paella que cocinan a fuego lento a miles de kilómetros de distancia de la comunidad valenciana. Esta solo es una de las muchas actividades que impulsan desde la asociación. A lo largo del año también organizan actividades que van desde una caminata en honor a los miembros que fallecieron hasta la publicación de una revista de carácter cultural que recoge experiencias y testimonios de los peregrinos en su viaje a través del Camino de Santiago. Otro de los propósitos de la organización es ayudar a los albergues, tan bien valorados por los peregrinos por ser una parte fundamental de la experiencia. Tal suele ser el sentimiento de gratitud hacia el Camino por parte de la gente que lo recorre que son muchos los que deciden dar el paso y seguir vinculados al Camino de una u otra forma, como es el caso de Jeff. El presidente compagina su labor en la asociación con sus actuaciones como hospitalero voluntario en alguna zona del camino, uno de sus últimos retos. Con la experiencia que le da haber completado hasta tres veces el camino, Jeff se ha formado los últimos meses como hospitalero voluntario a través de la Federación Española del Camino de Santiago. A pesar de vivir en Houston, la distancia no ha sido im-

Desde la gélida Alaska hasta la cálida Florida, la asociación ha llegado a todos los rincones del país Cerca de 800.000 euros han sido donados al Camino procedentes de la asociación americana

pedimento para este intrépido peregrino que también ha actuado como hospitalero este verano en el pequeño pueblo riojano de Grañón. Además, recientemente ha participado en etapas del camino de la mano de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León ‘Pulchra Leonina’. A pesar de su deseo de ayudar,

vivir en la otra punta del mundo no siempre facilita la labor de contribuir de forma directa al Camino. Por ese motivo, desde la asociación ofrecen a los socios la posibilidad de donar la cantidad que deseen para así poder mejorar las instalaciones de los albergues, una iniciativa que ha tenido buena acogida vistas las cifras de

Una de sus principales funciones es agilizar la tediosa burocracia necesaria antes del viaje

recaudación. Desde su fundación, cerca de 800.000 euros han sido invertidos en el Camino de Santiago procedentes de la asociación americana, una millonaria donación que ejemplifica a la perfección el arraigo que deja en los americanos una Ruta Jacobea que tiene en Jeffrey y los suyos una inmejorable representación.

gira en torno a los trámites burocráticos necesarios antes de poder viajar rumbo a Europa.
Imagen de los integrantes de la asociación en una ruta que atraviesa el ‘Buffalo Bayou Park’, en Houston. L.N.C.
Jeff Stys, presidente de ‘American Pilgrims for The Texas Gulf Coast’. FERNANDO OTERO
La asociación tiene 60 delegaciones en EE.UU. L.N.C.

Han hecho posible este Especial los Ayuntamientos de:

Astorga

Mansilla de las Mulas

Molinaseca

San Justo de la Vega

Santa Marina del Rey

Vadefresno

Valverde de la Virgen

Villaturiel

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