Rescue - Teacher Cuidando las pequeñas vidas.
Presentación Esta guía práctica sobre los primeros auxilios, está escrita para padres y docentes que conviven día con día con niños de preescolar. La cual tiene como objetivo ayudarlos a como reaccionar y abordar distintas situaciones sobre accidentes, enfermedades, efectos secundarios que pueden suceder en el entorno que se encuentran. Las autoras de esta guía somos maestras de preescolar, que han tomado la iniciativa de crear esta guía en base a investigaciones, talleres y experiencias propias como de otras maestras, para así poder ayudarnos entre todos los participantes de esta comunidad.
Autoras
Miss Frida Méndez
Miss Barbara Medina
Miss Anette Urbina
Miss Luz Melgar
Primeros Auxilios Los primeros auxilios son un conjunto de técnicas y equipo especial para poder asistir a una emergencia. Esto son vital ya que la emergencia puede empeorar o mejorar depende de los primeros auxilios que se le brinde al paciente. Los objetivos de los primeros auxilios son: Mantener vivo al accidentado. Evitar nuevas lesiones o complicaciones. Poner al accidentado lo antes posible en manos de servicios médicos. Aliviar el dolor. Evitar infecciones o lesiones secundarias Proceder con el examen de signos vitales y reconocimiento de heridas mortales o no para saber como proceder ante esa emergencia, sabiendo que no se debe alterar el lugar del accidente y asistir a la persona ahí mismo y a menos que sea necesario, no se moverá a la persona herida.
Fase de Actuación En esta fase se utilizan las siglas PAS. P: Proteger los hechos Es cuidar la escena donde sucedió la emergencia y asegurarla, es decir, ver que no pueda ocurrir otra emergencia. Por ejemplo, si esta sucedió en una cocida debemos asegurarnos que no haya fuga de gas. A: Avisar a los servicios de socorro Es el tener los números de emergencia listos y pedir ayuda. S: Socorrer (Aplicar los primeros auxilios) Emplear las técnicas y herramientas estabilizar al paciente.
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Valoración del accidentado La valoración tiene 2 fases, la primaria donde se revisa la conciencia del paciente y la secundaria donde buscamos las heridas. Como primer punto debemos identificar las lesiones o heridas que sean potencialmente peligrosas para la vida de la persona que estamos auxiliando. Para esto se debe de tomar en cuenta las heridas y así saber que acciones vamos a realizar. Toda acción debe realizarse en el lugar donde sucedieron los hechos y no se debe mover al paciente a menos que sea totalmente necesario o corra más peligro.
Protocolo de actuación (cardiorrespiratorio) Lo primero para una situación así es la valoración de conciencia, si lo está realice las fases de valoración y de no serlo llame a emergencias urgentemente. Ante una persona inconsciente debemos abrir las vías respiratorias, debe ser en posición de RCP. Es necesario realizar una maniobra de extensión del cuello inclinando hacia atrás, lo más posible, la cabeza del paciente. La maniobra, conocida como maniobra frente-mentón, se realiza colocando una mano en la frente de la víctima y dos dedos de la otra mano en su barbilla, y procediendo entonces a practicar una extensión máxima del cuello tirando con cuidado de la cabeza hacia atrás. Si no llega a respirar, comenzar con el CPR
Fiebre La fiebre en niños suele ser causada por una infección. También puede ser causada por sustancias químicas, venenos, medicamentos, un ambiente demasiado caluroso o un nivel extremo de hiperactividad. Tome la temperatura del niño para ver si tiene fiebre. La mayoría de los pediatras considera como fiebre cualquier lectura de termómetro que supere los 100,4 ºF (38 °C). No obstante, es más importante la forma en que se ve y se comporta el niño que lo alta que sea su temperatura. Llame de inmediato al pediatra si el niño tiene fiebre y: Se ve muy enfermo, inusualmente somnoliento o muy nervioso. Tiene otros síntomas, como rigidez en el cuello, dolor de cabeza fuerte, dolor de garganta fuerte, dolor de oído fuerte, un sarpullido inexplicable, vómitos o diarrea recurrente, o dificultad para respirar. Tiene una afección que causa inmunodepresión (como p. ej. anemia drepanocítica, cáncer o uso crónico de esteroides). Tuvo una primera convulsión pero ya no está convulsionando. Es menor de 2 meses y tiene una temperatura de 100,4 °F (38 °C) o más. Ha estado en un lugar muy caluroso, como en un auto sobrecalentado
Posición lateral de seguridad Apartar el brazo que está entre el socorrista y el herido y ponerlo cerca de la cabeza. Flexionamos la pierna más lejana del herido y acercamos la mano a la rodilla de dicha pierna sin estirarle el brazo, sino llevando la rodilla hacia el brazo. Haciendo fuerza, hacemos girar al herido desde la rodilla y el hombro hasta que descanse sobre la rodilla flexionada, recogemos el brazo que gira externamente para darle dos puntos de soporte (rodilla y brazo). Rectificar la posición de la cabeza para mantener la vía aérea abierta. Le abrimos la boca para facilitar el vómito y escuchamos si se mantiene la respiración.
Heridas Una herida es la pérdida de continuidad de la piel o de las mucosas a consecuencia de un traumatismo, provocando la comunicación del interior con el exterior del cuerpo. Actuación: Lavarse las manos. Colocarse unos guantes. Limpiar la herida con agua y jabón. Secar la herida con gasa desde el centro hacia la periferia de. la misma Desinfectar la herida con un antiséptico. Cubrirla con gasa y esparadrapo. Retirar guantes y lavarse las manos. Advertir sobre la vacunación antitetánica. Solicitar valoración sanitaria ante heridas profundas y vacunación antitetánica.
Hemorragias Podemos definir hemorragia como la salida de sangre de los vasos sanguíneos como consecuencia de la rotura de los mismos. Actuación: Lavarse las manos. Colocarse los guantes. Detener la hemorragia: Si es abundante pedir ayuda al número de emergencia de tu país 1ª Opción: COMPRESIÓN DIRECTA DEL PUNTO SANGRANTE. Comprimir directamente la zona que sangra, con gasas o pañuelos limpios. Mantener la compresión entre 5 y 10 minutos, sin retirar nunca el apósito. Si sigue sangrando, añadir más gasas. Mantener siempre el miembro elevado. Sujetar las gasas con vendaje compresivo. 2ª Opción: COMPRESIÓN DE LA ARTERIA SOBRE EL HUESO SUBYACENTE. Si a pesar de lo anterior, persiste la hemorragia, realizar compresión directa sobre la arteria correspondiente a la zona del sangrado y siempre por encima de la misma, con: a) Si la hemorragia es en el brazo: Compresión con la yema de los dedos sobre la arteria humeral. b) Si la hemorragia es en la pierna: Compresión con el talón de la mano sobre la arteria femoral.
Amputaciones traumáticas Actuaciones sobre la extremidad afectada: Seguir el protocolo de actuación ante hemorragias. El muñón debe comprimirse como se ha indicado anteriormente y luego vendarse de forma enérgica. Si con esto no cede la hemorragia, se coloca un torniquete (Con una venda ancha dar dos vueltas y en la parte superior colocar un bolígrafo, palo, etc., y sujetarlo con la misma venda) , que se mantendrá unos 10 minutos. Luego se retira y no se vuelve a colocar un torniquete si no reaparece el sangrado. La víctima debe ser trasladada lo antes posible a un centro sanitario. Mantener el miembro elevado. Actuaciones sobre el miembro amputado. Envolver el miembro con gasas estériles. Introducirlo en una primera bolsa y cerrarla. Introducir la bolsa anterior en una segunda bolsa que contenga hielo y un poco de agua. Trasladar al herido y el miembro amputado de forma urgente a un centro hospitalario.
Lesiones en los ojos Debe : Lavarse las manos. Colocarse los guantes. Localizar el cuerpo extraño y extraerlo con ayuda de una gasa estéril o a través de lavados abundantes con suero fisiológico o, en su defecto, agua. Cubrir el ojo con gasa estéril y enviar a un centro sanitario. Si no localizamos el cuerpo extraño, lavarlo y luego proceder como en el punto anterior. Todo ojo lastimado o adolorido debe ser atendido por un médico. no toque ni frote un ojo lastimado. NO aplique medicamentos. NO retire objetos atrapados en un ojo. Cubra el ojo dolorido o lastimado con un vaso de papel o un protector de ojos hasta que pueda obtener ayuda médica.
Picaduras y mordeduras Insectos que pican: Quite el aguijón tan pronto como sea posible, con un movimiento de raspado, usando un elemento rígido (tal como el borde de una tarjeta de crédito). Aplique una compresa fría sobre la picadura para aliviar el dolor. Si se presentan dificultades para respirar; desmayos; inflamación de labios, rostro o garganta; o ronchas en todo el cuerpo, llame inmediatamente a un número de emergencia. En caso de ronchas en un área reducida, náuseas o vómitos, llame al pediatra. En caso de picaduras de araña, llame al pediatra o a la línea de ayuda en caso de intoxicación. Haga que el pediatra revise cualquier picadura que se torne roja, caliente, inflamada o dolorosa. Mordeduras de animales o personas: Lave bien la herida con agua y jabón. Llame al pediatra. Es posible que el niño necesite una vacuna contra el tétanos o la rabia, o antibióticos. Garrapatas: Use pinzas o los dedos para asir la garrapata tan cerca de la cabeza como sea posible, y dé un tirón rápido a la garrapata para separarla de donde esté prendida. Llame al pediatra si el niño presentara síntomas tales como una erupción (sarpullido) o fiebre.
Mordeduras de serpiente: Lleve al niño a una sala de urgencias si no está seguro del tipo de serpiente que lo mordió o si le preocupa que la serpiente sea venenosa. Mantenga al niño en reposo. No aplique hielo. Entablille la zona lastimada sin apretar y manténgala quieta, ubicada a nivel del corazón o apenas por debajo del mismo. Identifique la serpiente si puede hacerlo en forma segura. Si no puede identificar la serpiente pero puede matarla en forma segura, llévela con usted a la sala de urgencias para que la identifiquen. Alergia: Inflamación, dificultad para respirar y palidez pueden ser signos de una alergia grave. Llame inmediatamente a un número de emergencia. Puede que algunas personas tengan medicamentos de emergencia para estos casos. Si fuera posible, pregunte sobre los medicamentos de emergencia que pudieran tener y ayude a administrarlos si fuera necesario. No debe hacer o dejar que el niño: Realizar incisiones. Chupar el veneno. Aplicar barro, saliva, pasta de dientes u otros remedios caseros. Rascarse.
Quemaduras y escaldaduras Tratamiento general: En primer lugar, detenga el proceso de quemadura retirando al niño del contacto con agua caliente o un objeto caliente (p. ej., la plancha caliente). Si se está quemando la ropa, apague las llamas. Quítele la ropa, salvo que esté muy pegada a la piel. Deje correr agua sobre la piel quemada hasta que cese el dolor. No aplique hielo, mantequilla, grasa, medicamentos ni ungüentos. Quemaduras con ampollas: No explote las ampollas. Pregunte al pediatra cómo cubrir la quemadura. En caso de quemaduras en la cara, las manos, los pies o los genitales, busque atención de emergencia. Quemaduras eléctricas: Desconecte la corriente eléctrica. Si el niño sigue en contacto con una fuente de electricidad, NO lo toque con las manos sin protección. Todas las quemaduras eléctricas deben recibir atención médica. No debe hacer: Aplicar pomadas. Aplicar remedios caseros. Utilizar hielo o agua helada. Romper ampollas. Utilizar antisépticos con colorantes. Correr en caso de que el cuerpo esté en llamas. Arrancar la ropa pegada al cuerpo por la quemadura
Insolaciones La insolación se produce por una exposición solar directa, fundamentalmente sobre la cabeza, que causa vasodilatación o aumento del tamaño de los vasos sanguíneos. Al restringir el volumen sanguíneo, se produce decaimiento, dolor de cabeza o vómitos y, finalmente y en casos graves, síncope o pérdida de conocimiento, uno de los principales rasgos distintivos de la insolación. Los bebés lactantes y niños de entre dos y cuatro años tienen más riesgo de padecer una insolación porque su sistema de termorregulación corporal es diferente al de los adultos. Son más vulnerables porque su volumen corporal de agua es mayor, lo que significa mayor riesgo de pérdida de agua y de deshidratación. También hay que extremar las medidas de protección con los que tienen la piel más clara. Para actuar ante una insolación, debemos retirarlos del sol y busca una zona de sombra o un lugar más fresco, túmbale boca arriba y desnúdale. Hay que bajar la temperatura corporal con paños de agua tibia y si no ha perdido el conocimiento, ofrecerle agua o bebidas isotónicas en pequeños sorbos. Si pasados 10 o 15 minutos, permanece decaído, confuso o delira, su temperatura corporal sigue siendo elevada y su respiración rápida, es posible que se trate de un golpe de calor. En esta circunstancia, hay que buscar ayuda hospitalaria urgente para evitar complicaciones.
Lipotimia Déficit transitorio del riego sanguíneo cerebral. Los síntomas son mareo, sudoración, pesadez, debilidad en piernas y pérdida de conocimiento de forma breve. La principal causa de una lipotimia infantil suele estar provocada por una falta de riego sanguíneo en la zona cerebral que suele ser de corta duración. Esta falta de riego puede deberse a varios factores: Presión arterial baja Por un problema cardiaco Motivos psicológicos Motivos neurológicos Al presentar este déficit en un niño debe: Ante los primeros síntomas: Sentarlo con la cabeza entre los muslos o tumbado con los miembros inferiores elevados. Aflojarle la ropa. Airear el lugar y evitar curiosos. Ante pérdida de conocimiento: Tumbarlo con los miembros inferiores elevados. Colocarlo en posición lateral de seguridad (PLS). Proteger tanto del frío como del calor. Vigilar constantemente al herido: respiración, pulso. Avisar a los servicios sanitarios. Qué no hacer: Dar de beber o comer al herido.
Convulsiones ¿Cómo reconocerlas? Una convulsión se produce por la aparición de una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Puede ocasionar una pérdida brusca de conciencia con caída al suelo, desconexión del entorno con mirada perdida, contracción de la mandíbula (boca morada y cerrada con fuerza), rigidez o flacidez y/o movimientos involuntarios de un músculo o parte del cuerpo (como sacudidas de los brazos y/o las piernas). Durante el episodio pueden hacerse pis. Suelen durar poco tiempo (menos de 5 minutos). Posteriormente, el niño suele quedarse adormilado, confuso y/o desorientado un tiempo. La causa más frecuente es la fiebre (convulsiones febriles), aunque también pueden producirse por bajada de azúcar, algunas medicinas o tóxicos, gol-pes en la cabeza, enfermedades neurológicas o infecciones. ¿Qué hacer? 1. Mantener la calma. 2. Colocar al niño en un sitio seguro, tumbado de lado, con una almohada o toalla bajo la cabeza y alejar objetos con los que pueda golpearse.
Fracturas y Esguinces Si un área lastimada está adolorida, inflamada o deforme, o si el movimiento provoca dolor, envuélvala en una toalla o un paño suave y haga un entablillado con cartón u otro material firme para sostener en su sitio el brazo o la pierna. No intente enderezar la extremidad. Aplique hielo o compresas frías envueltas en un paño fino durante no más de 20 minutos. Llame al pediatra o busque atención de emergencia. Si hubiera un rasgón en la piel cercana a la fractura, o si puede ver el hueso, cubra el área con una venda limpia, haga un entablillado tal como se describió anteriormente y busque atención de emergencia. Si el pie o la mano a continuación de la parte lastimada estuvieran fríos o decolorados (morados o pálidos), busque atención de emergencia
Actuación ante intoxicaciones Venenos ingeridos: Toda sustancia que no sea un alimento es un veneno en potencia. No administre nada por boca ni provoque el vómito. Llame de inmediato a la línea de ayuda en caso de intoxicación (Poison Help). No retrase el llamado, pero intente tener a mano la etiqueta o el nombre de la sustancia cuando llame. Vapores, gases o humo: Lleve al niño donde haya aire fresco y llame al 911, al Departamento de Bomberos o a un número de emergencia. Si el niño no respira, inicie la RCP y continúe hasta que llegue la ayuda. Exposición de la piel: Si la piel, los ojos o el cabello del niño entraran en contacto con ácidos, lejía, pesticidas, sustancias químicas, plantas venenosas o cualquier sustancia potencialmente venenosa, quítele todo el material de residuo, usando guantes de goma si fuera posible. Quítele la ropa contaminada. Lávele la piel, los ojos o el cabello con abundante agua, o con agua y jabón neutro. No refriegue el área. Llame a la línea de ayuda en caso de intoxicación (Poison Help) para obtener más asesoramiento. Si un niño estuviera inconsciente, quedase somnoliento, tuviera convulsiones o dificultades para respirar, llame al 911 o a un número de emergencia. Lleve consigo la sustancia venenosa al hospital (en un recipiente seguro).
Conoce y aprende sobre el
RCP
Soporte vital y RCP básico Ante la situación de un paro cardiorrespiratorio que es cuando una persona deja de respirar, debemos saber que si pasan 4 o 5 minutos, la persona muere. Por lo mismo, las maniobras de RCP intentan sustituir la falta de respiración y salvar al paciente, esta la puede realizar cualquier persona. El SVB son las técnicas realizadas por cualquier persona para que no resulte en un paro cardiorrespiratorio por lo que son de suma importancia. Ante una posible emergencia se debe seguir una secuencia de actuación que se conoce como algoritmo de soporte vital básico.
RCP Si está solo con un niño que se está asfixiando: Grite para pedir socorro Empiece labores de rescate Llame al 911 o al número de emergencia local Empiece la RCP para casos de asfixia/atragantamiento si: El niño no puede respirar de ninguna forma (el pecho no se mueve de arriba para abajo) El niño no puede toser o hablar y se torna azul Encuentra al niño inconsciente o no responde No practique la RCP para la asfixia si: El niño puede respirar, llorar o hablar El niño puede toser, escupir o el aire circula de alguna forma. Los reflejos del niño son normales y funcionan para despejar las vías respiratorias
Procedimiento Debe hacer este proceso cuando el niño está inconsciente o o cuando se detiene la respiración. Ponga al niño en una superficie plana y dura. EMPIECE COMPRESIONES TORÁCCICAS Ponga el talón de 1 o 2 manos sobre la parte inferior del esternón Presione el pecho por lo menos una tercera parte de la profundidad del pecho o cerca de 5 cm (2 pulgadas) Después de cada compresión, permita que el pecho vuelva a su posición normal. Oprima el pecho a un ritmo de por lo menos de 100 a 120 veces por minuto Haga 30 compresiones ABRA LAS VÍAS RESPIRATORIAS Abra la vía respiratoria (boca - cabeza reclinada y quijada hacia arriba) Si puede ver el objeto extraño, sáquelo con el dedo. No trata de buscar el objeto con el dedo si no lo puede ver EMPIECE LA RESPIRACIÓN ARTIFICIAL Respire normalmente Cierre la nariz apretando con los dedos y cubra la boca del niño con la suya Brinde dos bocanadas de aire cada una por 1 segundo. Cada bocanada de aire debe ocasionar que el pecho se levante REANUDE LAS COMPRESIONES TORÁCCICAS Continúe con ciclos de 30 compresiones por cada 2 bocanadas de aire hasta que expulse el objeto Después de 5 ciclos de compresiones y bocanadas de aire (cerca de 2 minutos) si nadie ha llamado al 911 o a el número de emergencia local, hágalo usted mismo.
Referencias Guía Primeros Auxilios - SSPRL. (s/f-b). Gobex.es. Recuperado el 16 de julio de 2022, de http://ssprl.gobex.es/ssprl/web/guest/guia-primeros-auxilios Guía de primeros auxilios para padres y encargados del cuidado de los niños. (s/f). Healthychildren.org. Recuperado el 16 de julio de 2022, de https://www.healthychildren.org/Spanish/safetyprevention/at-home/Paginas/first-aid-guide.aspx