LIGA DE DEFENSA COMERCIAL / Contenido
Contenido Consejo Directivo 2010 Sr. Ricardo Rodríguez Presidente GERDAU LAISA S.A. Cr. José Stabile 1er Vicepresidente ELECTROQUÍMCA S.A. Cr. Pedro Natero 2do Vicepresidente GRAMÓN BAGÓ S.A. Dra. Matilde Carrau Secretaria PINTURAS GRANITOL S.A. Sra. Ma. Cristina Rodríguez Prosecretaria SUDEL LTDA. Sr. Fernando García Tesorero CREDIT URUGUAY BANCO S.A. Cr. Pablo Montaldo Protesorero LOYAR S.A. Cr. Jorge Velasco Vocal LLOYD’S TSB BANK plc Cr. Jesús Suárez Vocal DUCSA Ec. Andrés Elola Vocal CIA. COOP. DE SEGUROS SURCO Sr. Roberto Linn Vocal LINN & CIA SA Sr. Fernando Lacurcia Vocal HSBC BANK
EDITORIAL..............................................................................................2 INICIATIVAS LIDECO Entrevista al Presidente de LIDECO, Sr. Ricardo Rodríguez.................. 3 Apertura de la información de deudores; Reflexiones, reacciones y aclaraciones ante la apertura de la información de deudores del sistema financiero de la Central de Riesgos del BCU............................. 8 Acceso a la Central de Riesgos del BCU: antecedentes, desarrollo e impacto en la transparencia del mercado y en el manejo de información........................................................................................10 INFORMACIÓN COMERCIAL EMPRESARIAL Crecimiento económico y seguridad comercial: información, respaldo documentario y sistematización de procesos de toma de decisiones................................................................................14 Información Comercial Positiva: un cambio cualitativo en la concepción de las relaciones comerciales.............................................16 Las categorías del riesgo de crédito establecidas por la Superintendencia de Servicios Financieros del BCU............................. 22 Registro de incumplimientos empresariales: regulación, operativa, relación con la gestión de cobranza y los servicios de información comercial asociados...............................................................................30 CONCURSALES Asuntos Concursales 2010: Primer semestre........................................34 Aspectos claves para el resguardo de la forma concursal..................... 35 Ley 18.387 Apreciación crítica sobre la verificación de créditos en el concurso, a más de un año de vigencia de la ley............ 38 Reemprender: el derecho a una segunda oportunidad y la responsabilidad de responder por las obligaciones comerciales asumidas................................................................................................39 DE INTERÉS Gestionar la imagen de la empresa a través de la creación de una reputación de excelencia en servicio.........................................42 VISITAS Y EVENTOS Visita del Presidente del Banco Central del Uruguay, Ec. Mario Bergara .................................................................................52 Visita del Auditor Interno de la Nación, Cr. Hugo Pose.......................... 56 SEPARATA 95 Aniversario: contexto fundacional . ...................................................58 Reconocimientos y despedidas: Dr. Camilo Martínez Blanco ............... 70 Ciclos cumplidos: Sra. Norma Fernández, Sr. Pedro Díaz, Sr. Heber Benítez ..................................................................................71 Consejo directivo 2010 - 2011 ..............................................................72
Julio Herrera y Obes 1413 Tel: 2908 1636* Fax: 2902 2857 www.lideco.com / lideco@lideco.com Los artículos que se publican son de total responsabilidad de sus autores y la Dirección de la Revista no se solidariza necsariamente con las opiniones en ellos expuestas.
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EDITORIAL
95 años de historia El 26 de abril de este año Liga de Defensa Comercial cumplió 95 años. En ese transcurso, la Institución, no ajena a las vicisitudes de la historia, ha gestado una riquísima trayectoria cargada de logros que no se han conquistado sin dificultad. Atendiendo complejos asuntos concursales, procurando acuerdos justos, y con la energía puesta en lograr siempre un mayor acceso y democratización de la información, el leit motiv de LIDECO, más allá de las personas que han pasado por ella, ha sido la promoción del buen funcionamiento de la plaza comercial a través de la conjunción del interés individual y colectivo, a la luz de un marco de referencia ético integrador de la acción y la reflexión en la materia. El buen funcionamiento de la economía da lugar a la eficiencia, en pos de lo cual, la supervivencia individual y la colectiva van de la mano y no se sustenta la una sin la otra. Desde su origen nuestra Institución ha comprendido esa máxima: LIDECO surge por la reunión voluntaria y cooperativa de un grupo de comerciantes, industriales y bancarios, interesados en preservar y potenciar las condiciones en virtud de las cuales sería posible sostener la economía en forma ordenada y con orientación al largo plazo. El orden económico, requiere normas y reglas de juego claras. Pero éstas se hacen en verdad efectivas no sólo cuando se reprime las conductas que se alejan de lo previsto, sino especialmente cuando la conducta se alinea a lo correcto, cuando los agentes productivos, los hombres de empresa, respaldan con su accionar el respeto a las normas y el afán por mejorarlas. Desde 1915 ha sido extenso el camino recorrido, gracias al cual, el empresariado tiene a su disposición información a la que otrora no se tenía acceso, y en lo cual le va a LIDECO un mérito importante, trabajado por vía de la argumentación, la sensibilización y la conquista de espacios a favor de la transparencia.
EDITORIAL
Las organizaciones persisten en la medida en que satisfacen una necesidad del mercado y de la sociedad. La seguridad comercial y jurídica constituyen condición sine qua non para que podamos pensar en un país en desarrollo. Se trata de asuntos cuya satisfacción será siempre perfectible, y en ese espíritu es que nuestra Institución ha participado en diversas instancias proclives a favorecer la fluidez y la cristalinidad del comercio, tanto en lo que refiere a sus aspectos éticos como legales y prácticos en el accionar comercial. Nuestro Sector Jurídico y de Información Comercial trabajan alineados a tales efectos. Que una gremial no sectorial se sostenga durante casi un siglo reuniendo a empresas de los más diversos sectores en pos de intereses supremos, habla de las fortalezas de una sociedad en la que un empresariado consciente y maduro confluye en forma desinteresada para crear y mantener un entramado de recursos informativos, de respaldo legal y de generación de conocimiento, que se vuelque a su favor y a favor del mercado para el progreso de todos. Apostar al bien común no implica anular la existencia de intereses diversos y a veces contrapuestos, sino crear las herramientas que permitan dirimir las diferencias en base a criterios no arbitrarios, esto es, fundados en la razón, en la responsabilidad ética, en el derecho. En esa tarea se encuentra nuestra Institución desde hace 95 años. Que durante este año, estemos especialmente atentos a resignificar y reafirmar las razones que hacen tan vigente a Liga de Defensa Comercial, hoy como en 1915.Consejo Directivo de Liga de Defensa Comercial
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INICIATIVAS LIDECO
Entrevista al Presidente de LIDECO, Sr. Ricardo Rodríguez La 93ava Asamblea Ordinaria de asociados, de finales del año 2008, recibió al Sr. Ricardo Rodríguez como Presidente de LIDECO, luego de un obligado receso por mandato estatutario. Previo a esta última designación, integró nuestro Consejo Directivo como Vocal, Prosecretario, Secretario y Segundo Vicepresidente, lo cual hubo de aportarle una visión cabal y de proceso de la evolución de LIDECO en diferentes fases de su historia. El Sr. Rodríguez representa a GERDAU LAISA S.A., empresa del sector siderúrgico uruguayo que produce acero a partir de la chatarra y la transforma en diversos tipos de barras comerciales. Organización de indiscutido prestigio nacional e internacional, galardonada con el Premio Nacional de Calidad en 1997, 2001 y 2004, y con el Premio Iberoamericano de la Calidad en 2005, se ha caracterizado por asumir siempre el desafío de la competitividad regional, en el marco del compromiso con la mejora continua como modelo de gestión, con la apuesta por la calificación, la multifuncionalidad y la calidad de vida integral de su gente, asumiendo para todo ello una fuerte inversión en capacitación, tecnología y equipamientos. El encuentro con el Sr. Ricardo Rodríguez, nos permitió explicitar su parecer respecto al trabajo que LIDECO tiene por delante en el marco de sus 95 años de trayectoria. Compartimos el resultado de este encuentro. Sr. Ricardo Rodríguez Presidente del Consejo Directivo de LIDECO Este año se están cumpliendo 95 años de trayectoria de LIDECO. ¿Cómo percibe la evolución de la Institución un empresario de vanguardia, que además ha acompañado episodios importantes de la vida de la gremial? Habiendo nacido en 1915, LIDECO tiene muchas historias para contar. Desde su humilde nacimiento celebrado en una sede prestada, en los salones que generosamente nos cediera la Cámara Mercantil, en los comienzos del Siglo XX, hasta los 10 años que llevamos del Siglo XXI, LIDECO continúa manteniendo aspectos que le son esenciales a su identidad, y ha cambiado otros muchos. LIDECO sigue siendo una entidad gremial, austera, caracterizada por ser no sectorial, y movida por convicciones profundamente arraigadas que mantienen su vigencia, tal como lo expresa nuestro mandato estatutario. La promoción de una plaza comercial fuerte y saneada es una tarea en la que, como todas, a medida que se avanza requiere de acciones de mantenimiento que permitan saltar a niveles de mejora cualitativamente y cuantitativamente superiores. Quienes han incursionado en el desafío de la mejora continua, saben que la realidad exige un permanente mantenimiento para que los estándares que se alcanzan no decaigan, sino por el contrario, sean la base para pasar a nuevos niveles de mejora.
En ese sentido, a LIDECO le toca manejar tanto los aspectos más sanos como los aspectos más problemáticos de la vida comercial. Los más sanos, son los que tienen que ver con la prevención de los riesgos en materia comercial, sea a través de la promoción de un manejo adecuado de los contratos, de la documentación que registra las transacciones y las promesas comerciales entre colegas, o sea a través del uso de la información comercial. Y los más problemáticos, refieren a las situaciones en que las empresas caen en incumplimiento, sea por circunstancias más externas que internas a la empresa, por fraude o por recibir el impacto de una crisis internacional que impide que pueda satisfacer sus obligaciones.
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IL En todas esas áreas LIDECO ha gestado, desde su fundación, una experiencia importante, que en la actualidad viene siendo enriquecida por una apuesta a la mejora de la gestión y de los procesos de trabajo, lo cual constituye un desafío bien grande para una gremial que no obtiene sustento más que del aporte de sus asociados, que sostienen nuestra estructura, concebida como una red de empresas interesadas en mantener en el mercado conductas comerciales no exentas de dificultades, pero sí – al menos es la aspiración - exentas de la intención de daño o fraude.
la integración de LIDECO, sea a la vez que un factor de complejidad, un factor que enriquece nuestra labor y que opera como elemento de unión para las empresas que formamos parte de esta Institución casi centenaria. En nuestras Asambleas, Conferencias, Seminarios de Capacitación, o reuniones de acreedores, por ejemplo, encontramos representantes de instituciones financieras sentados al lado de integrantes de una ferretería industrial, de un laboratorio o de un buffete de abogados. Eso es fantástico. De alguna manera eso concreta lo que los Estatutos de LIDECO establecen en relación a los intereses colectivos…
De ahí que reforzando esa idea, nuestra base de datos comerciales empresariales ha sido denominada como redlideco, como una forma de convocar a las empresas a construir un fuerte tejido de organizaciones nucleadas en torno a la promoción de las condiciones necesarias para que el mercado funcione fluidamente y acreciente la confianza, con base en datos objetivos, sistematizados, y en procedimientos comerciales correctos.
Exactamente. Son los llamados también intereses difusos, aquellos que benefician las condiciones del comercio y los negocios en general, trascendiendo intereses puntuales o particulares de un sector. LIDECO está proponiéndose un proyecto de gestión en materia de seguridad comercial que está siempre procurando perfeccionarse, y que de hecho ha dado frutos bien interesantes en diferentes momentos.
Ud. enfatizó el carácter de gremial no sectorial, ¿por qué? ¿Esa cualidad le imprime a LIDECO alguna particularidad especial?
Frutos que supusieron un gran esfuerzo antes de la cosecha, como en el tema de la registración de balances, de la reforma concursal, del secreto bancario y más recientemente, el acceso a la Central de Riesgos del Banco Central del Uruguay. Se trata de conquistas favorables a toda la plaza comercial. A eso apuntamos: a generar las condiciones para que el comercio se perfeccione y goce de buena salud, con base en la buena fe, pero con una buena fe sustentada en herramientas de información comercial y asesoramiento comercial que sean sólidas.
Sin duda. Los intereses que defiende nuestra Institución son intereses comunes a los buenos comerciantes, sean del sector que sean. Ello explica la solidaridad implícita en el momento mismo de nuestra fundación, cuando empresas de los más distintos rubros se reúnen para sostener un emprendimiento de estas características. El carácter no sectorial de LIDECO tiene que ver con uno de los aspectos claves de lo que hoy todos manejamos en términos de responsabilidad social empresarial: desde su fundación Liga de Defensa Comercial viene trabajando para que los empresarios sean responsables de sus conductas comerciales, esto es, den cuenta de sus aciertos, pero sobre todo asuman sus errores con sentido de trascendencia. Esto significa ayudar a comprender que los efectos de la mala práctica comercial no se agotan en el fracaso de una empresa sino que se expanden, y tanto más se expanden cuanto más una empresa esté integrada al sistema de interrelacionamientos comerciales.
Creemos que no estamos exagerando si nos asumimos como agente clave en esos temas. Hubo mucho esfuerzo institucional a través de nuestros profesionales, dedicado a quebrar barreras respecto al acceso a la información. Son conquistas que redundan en el bien común, en beneficio del interés general por encima de consideraciones institucionales y particulares. Consideramos que trabajar por ello tiene un valor incalculable en términos de impacto social. Nos enorgullece haber tenido participación importante en esas conquistas, y valoramos la buena disposición de las autoridades en algunas de las resoluciones recientes. De más está reiterar que estos esfuerzos son posibles gracias al apalancamiento de las empresas socias de LIDECO, que creen en esta tarea, sostienen la estructura de LIDECO sin apoyo de ningún capital extranjero, y solo a cambio de acceder a los beneficios que ellas mismas promueven para todos los demás actores de la plaza. Eso también es meritorio.
En la medida en que nos percibamos conectados, iremos comprendiendo que la inversión en materia de prevención del riesgo en los relacionamientos comerciales es un factor clave para la seguridad comercial, y la seguridad comercial es necesaria para estimular el crecimiento. Está muy bien la seguridad jurídica y el perfeccionamiento legal, pero la leyes solo pautan lo permitido y lo prohibido: son los hombres los que se acercan o alejan de lo que está bien, y en ese marco, es claro que la ética comercial no es privativa de un sector de actividad. De ahí que la diversidad de actividades en
Lo que deberíamos cuestionarnos sí, como país, son las demoras en la obtención de respuestas y ajustes regulatorios en muchos de los temas que hemos plan-
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LIDECO / agosto 2010 teado. Todo se logra a partir de demasiado trabajo y demasiada espera, si bien en la actualidad estamos percibiendo, positivamente, un mayor empuje por parte de las autoridades para tomar definiciones.
Con respecto a ese tema, en la prensa quedó explícito que no todos los actores coinciden con la visión de LIDECO respecto a las bondades de que los datos de la Central de Riesgos estén disponibles…
¿Por qué demasiado trabajo y esperas?
El acceso a la Central de Riesgos, es la más reciente novedad en cuanto al acceso a nueva información. Las diferencias de perspectiva respecto al tema, creemos se zanjarán con el tiempo. En Argentina el acceso a estos mismos datos del Banco Central están disponibles hace mucho tiempo, en Europa, en Brasil también… En Brasil los bancos comparten información… En fin, hay tendencias que más tarde o más temprano van a llegar a nuestro país, no podemos pretender vivir al margen de las tendencias del mundo, y debemos prepararnos para ello.
Porque hay caminos que venimos transitando desde hace muchos años, que nos han implicado reuniones, presentación de solicitudes, de escritos, hemos llegado hasta el TCA, hemos realizado consultorías importantísimas. No estamos diciendo que las cosas tengan que ser fáciles, pero ¿por qué tan difíciles?. Afortunadamente, como decía antes, actualmente el gobierno está mostrando una actitud de mayor apertura con respecto al acceso a la información del Estado en distintos puntos, pero estas acciones que se ven hoy, han implicado para nosotros un muy extenso trajinar.
Todos los agentes tomadores de crédito bancario están en la Central de Riesgos, y los límites de crédito que ameriten que el registro allí se haga público son movibles, dependen de decisiones. El argumento para estar a favor de que esa información se haga transparente es que, si una empresa o una persona es buena pagadora, el dato es positivo pues supone que las entidades financieras confían en que el crédito será devuelto. Eso significa que a esa persona o a esa empresa se le puede prestar dinero.
Por supuesto recibimos con beneplácito las resoluciones a las que hacíamos mención. Pero como país no podemos permitirnos las demoras que tenemos. Veamos: la ley de Secreto Bancario (17.948) se publicó en enero de 2006, y recién este año los datos se hacen accesibles. Fueron varias las instancias de intercambio con las autoridades del BCU para plantear nuestras inquietudes en tal sentido, primero para que se concretara la ley, y luego su aplicación. Nosotros venimos trabajando desde 2004 para acceder a la información de la Central de Riesgos del BCU. Incluso hay acciones anteriores a esa fecha, en la década del 90.
Y si el dato es negativo por la calificación dada por el sistema financiero, entonces es un dato que cada agente de crédito evaluará en el marco de sus políticas de crédito y de la valoración de otros tantos imponderables de las relaciones comerciales. La
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IL existencia de un dato comercial que a primera vista no es ideal, no implica que se niegue un crédito en forma terminante. Existen diversos mecanismos mediante los cuales se puede procurar seguridad en los negocios, antes, durante y después de otorgar un crédito. Eso dependerá de las políticas de gestión de riesgo crediticio de cada empresa.
Institución. Para ser más preciso, considero que este proceso ha sido posible porque hubo una importante sinergia en el Consejo Directivo. Destaco especialmente que la tarea emprendida no ha sido sencilla, y puedo dar fe de que esta experiencia ha sido enriquecedora aunque difícil, pero el cambio es condición para la sustentabilidad de cualquier organización, lucrativa o sin fines de lucro, como es nuestro caso. Ratifico lo anterior desde lo que he aprendido de mi experiencia laboral en GERDAU. La decisión de emprender el camino de la mejora, sea cual sea, exige importantes esfuerzos, requiere el compromiso de la gente, requiere humildad para aprender, requiere inversión, constancia, planificación, generación de acuerdos, limar desacuerdos, la combinación adecuada entre el planteo de objetivos ambiciosos y realismo… Las organizaciones y los países no progresan con inversiones, sino con gestión.
Nosotros creemos que democratizar el acceso a la información comercial fortalece la confianza necesaria para operar con seguridad y tomar decisiones. ¿Todavía hay desafíos pendientes en esa materia? Claro. Por ejemplo, la creación de una Central de Riesgos de Documentos Descontados, que permitiría acceder a conocer la cantidad de cheques emitidos por cada librador, cada vez que uno de estos documentos es depositado en un banco para el cobro, dado como garantía, etc. La Central de Riesgos de Documentos Descontados permitiría que el sistema financiero y las empresas socias de LIDECO pudieran prevenir las situaciones indeseadas que se dan cuando se desconoce que un mismo librador de cheques está emitiendo cheques en distintos lugares simultáneamente.
Podemos tener recursos pero desperdiciarlos, produciendo por debajo de su potencial. Pues la idea es precisamente potenciar recursos, máxime cuando éstos surgen del esfuerzo de nuestros asociados y del trabajo de nuestros funcionarios para satisfacer las necesidades de información y asesoramiento de nuestros socios. En ese marco es que LIDECO está embarcada en un interesante proceso de cambio que, como todo proceso de gestación, implica desafíos, riesgos, pero también expectativas alentadoras.
Otro punto importante es el de la Registración de Balances en la Auditoría Interna de la Nación. LIDECO trabajó mucho en pos de esa ley, que estipula que las empresas que tienen activos totales al cierre del ejercicio superiores a las U.R. 30.000 o cuya facturación traspasa las U.R. 100.000, están obligadas a registrar sus estados contables en la AIN.
Si observamos empresas de primera línea en materia de información, aunque de naturaleza diferente, porque cuentan con capitales multinacionales, como es el caso de SERASA en Brasil, podemos ver un camino trazado al que debemos propender a seguir. De eso se trata el benchmarking: observar qué hacen los que lo hacen mejor que uno.
Esta ley entró en vigencia hace 10 años, pero todavía no se han instrumentado mecanismos que hagan efectiva la obligación. Hoy, queda librado a la responsabilidad y voluntad de cada empresa el cumplimiento de esa normativa, pues no existe sanción efectiva más allá de la multa, la cual además carece de poder disuasivo. Por un lado se obtienen logros, como lo fue en su momento la creación de la Ley de Registración de Balances, pero esos logros no tienen el impacto que deberían por dificultades en la implementación de los controles. Es un tema sobre el que es necesario seguir trabajando, y que ha sido y es objeto de intercambio en entre el Consejo Directivo de LIDECO y las autoridades de la AIN.
Y SERASA hace las cosas mejor que muchos, no en vano ha obtenido diversos premios de calidad y ha sido catalogada como una de las mejores empresas para trabajar en el mundo. LIDECO ha tenido diversas instancias de intercambio con SERASA, de las cuales hemos tomado idea clara del proceso que debemos recorrer. Hemos trabajado también con el apoyo de consultores nacionales de primera línea como CPA Ferrere, y hemos comenzado a implementar recientemente cambios importantes en materia de gestión, apoyados en nuestros funcionarios a quienes agradecemos el esfuerzo. Confiamos en obtener por resultado honrar los 95 años de trayectoria que ya de por sí constituyen para nosotros un orgullo y dan sentido a tan extensa permanencia en la plaza comercial.
¿Qué aspectos destaca de la gestión desarrollada desde su asunción como Presidente de LIDECO? En este punto me interesa destacar que mi rol ha sido continuar un proceso de cambio que venía gestándose desde años antes. La etapa que me ha tocado asumir en ese proceso, tiene que ver con la implementación de una serie de esas iniciativas de cambio en la gestión de LIDECO. Estamos comprometidos en esa tarea en un trabajo intenso de los integrantes del Consejo Directivo en conjunto con el personal de la
¿Algún mensaje alusivo al 95 Aniversario? Que vamos por más. Vale la pena.-
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apertura de la información de deudores Reflexiones, reacciones y aclaraciones ante la apertura de la información de deudores del sistema financiero de la Central de Riesgos del BCU La apertura de los datos de la Central de Riesgos del BCU generó en la plaza comercial diversas reacciones. La de LIDECO, a favor, la de otras agremiaciones, con posturas críticas al respecto. El presente artículo remite al lector a reflexionar sobre los aspectos éticos implicados en el tema. las consecuencias de los hechos está siempre presente en un sistema social. Y desde una perspectiva ética, es de perogrullo partir de que la conducta de nadie puede afectar el estado de bien de otra persona. En este punto ingresa la consideración del Principio de Beneficencia o de no daño como límite al derecho de salvaguardar la propia información. En este sentido, se entiende que la primera obligación moral es la de no dañar: no disminuir el estado de bien de otra persona. Entonces, si de la ignorancia de determinado tipo de información el mercado o las personas pudieran verse comprometidas en su actual estado de bien, cae el derecho a la reserva y la intimidad.
Reflexiones desde una perspectiva ética Las gestiones de LIDECO en torno al acceso a la Central de Riesgos del BCU data de la década del 90, habiéndose sucedido desde entonces, diversos encuentros e iniciativas en pos de alcanzar el objetivo recientemente logrado. Ese devenir, planteado con detalle en esta misma edición en el artículo titulado “Acceso a la Central de Riesgos del BCU: antecedentes, desarrollo e impacto en la transparencia del mercado y en el manejo de información”, se sostuvo durante tanto tiempo merced a convicciones que, quizá por implícitas sea bueno explicitarlas.
La confidencialidad no es una obligación absoluta: cuando está en juego la vida de otras personas, cuando se presume daño material a la sociedad o a terceros inocentes, el derecho a la condifencialidad se subordina al Principio de Beneficencia y al del Justicia o Bien Común. Existe el derecho de todos de salvaguardar la propia información siempre y cuando ésta salvaguarda no afecta a otros. Existe una obligación social de proteger a los individuos en su derecho a consentir (a decidir con información) antes de que se tomen acciones con ellos, o antes de que decidan sus acciones respecto a otros. También existe la obligación de proteger a los débiles que no pueden decidir por ellos mismos, pero este tipo de circunstancia donde entra en juego el paternalismo, no aplica cuando hablamos de empresarios que deben ser considerados como iguales.
Las preguntas sobre el alcance del derecho a la confidencialidad o privacidad sobre la propia información, deben formularse en un sistema referencial que permita dilucidar el dilema ético aparentemente planteado, donde están en juego dos principios básicos: el de Autonomía, de Beneficencia y el de Justicia o Bien Común. El Principio de Autonomía reza que todas las personas tienen derecho a decidir sobre los actos y datos que no afectan a terceros. Esto supone que, cuando de la conducta propia devienen consecuencias para otro, necesariamente queda limitada la autonomía de manejo de la propia información, porque todos somos dignos de igual consideración y respeto. En función de ello, no puede sostenerse la discrecionalidad para el manejo de la información propia cuando el desconocimiento de la misma por parte de un tercero, podría acarrearle a este último, consecuencias negativas. Por la positiva, diríamos que todo hombre tiene derecho a ser respetado en las decisiones no perjudiciales a otros. La autoridad para las acciones que implican a otros - por el hecho de todos tener igual dignidad – se deriva del mutuo consentimiento, y para consentir en forma válida, se necesita información veraz y suficiente. La conducta es finalista. La pregunta por
En materia de relaciones comerciales entonces, resulta claro que las empresas tienen derecho a conocer los datos comerciales que les permitirán tomar decisiones informadas y salvaguardar su estado de bien. Con la apertura de los datos de la Central de Riesgos del BCU se venció una primera inequidad que atentaba contra el Principio de Justicia, determinada porque el acceso a los datos de endeudamiento con el sistema financiero (al que accedía todo el sistema financiero) estaba vedado para los proveedores de bienes y servicios no
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LIDECO / agosto 2010 tos en función de un posible abuso en su utilización, cabe plantearse si el titular de la información no hace abuso cuando oculta información que podría afectar la decisión de sus interlocutores, y en función de ello, generar un perjuicio por un mal negocio. El derecho a la privacidad está supeditado entonces no solo al bien común, sino al principio de beneficencia o de no daño, que estipula como obligación máxima la de no disminuir el estado de bien de otra persona. Las sociedades generan mecanismos de control para prever desviaciones, y el acceso a la información comercial constituye un mecanismo de control no coercitivo, y preventivo. El dato relativo al nivel de endeudamiento de los interlocutores con los cuales se va a realizar negocios, no es un dato irrelevante que los dadores de crédito puedan ignorar. En todo caso, la valoración que se realice del dato, no necesariamente proviene del dato en sí sino de las políticas de resguardo y de crédito de cada agente de crédito. Por otra parte, el tomador de créditos podría usar su información positiva para negociar mejores condiciones de acceso al crédito con sus interlocutores, pues es obvio que la confianza en los negocios no es ingenua: las empresas prestan dinero a quien conocen, y no asumen riesgos con quienes no conocen.
bancarios, que se veían perjudicados en su derecho a evaluar cabalmente el riesgo de crédito implicado en sus transacciones. Estaba afectado el derecho a decidir con base en información veraz (verdadera, no tergiversada) y suficiente (completa).
Reacciones y aclaraciones En términos generales las gremiales empresariales y asociaciones de consumidores se manifestaron contrarias o al menos plantearon una serie de reparos frente a la apertura de la información de deudores en el sistema financiero. Se planteó el temor a la estigmatización a través de la divulgación de una especie de lista negra de deudores. Al respecto, cabe aclarar que no se publica ninguna lista. En todo caso, hay datos públicos, que no es lo mismo. Al menos hasta el momento, no existe posibilidad de acceder a través de la página web del BCU, a un conjunto de deudores como resultado de una consulta. Lo que puede conocerse es, uno a uno y dato por dato, la situación que con respecto al sistema financiero tienen las empresas o personas con deudas asumidas. Para ello es necesario ingresar el número de registro que corresponda a cada uno de ellos. Reiteramos: uno por uno. El propio Presidente del BCU, Ec. Mario Bergara, aclaraba el punto en la prensa (www.180.com.uy), diciendo que la información publicada “no es una lista de morosos, sino una base de datos de deudores”.
También se cuestionó la legalidad de la iniciativa. Desde nuestra perspectiva, la apertura de la Central de Riesgos no hace sino dar cumplimiento a lo dispuesto por la ley 17.948, y así lo hemos manifestado cuando se nos ha requerido opinión “Acceso a la Central de Riesgos del BCU: antecedentes, desarrollo e impacto en la transparencia del mercado y en el manejo de información” en esta misma edición. A este respecto citamos al Ec. Bergara cuando afirma que a partir de la modificación de la interpretación del secreto bancario, la cual se hace efectiva con la apertura de los datos de la Central de Riesgos del BCU, nuestro país se equipara jurídicamente con Chile, país que está procurando ingresar a la OCDE.
El dato respecto a una deuda no es un dato negativo por ser el dato de una deuda, sino en caso de que la deuda no se pague en tiempo y forma. Una deuda no es negativa en sí misma: quien asume una obligación comercial y le da correcto cumplimiento, está presentándose como un interlocutor comercial confiable, lo cual lejos de constituir un perjuicio, es un hito favorable en su histórico comercial. Por otro lado, se ha planteado que esta medida invade el derecho de privacidad de las personas, y que además no existen garantías respecto al buen uso de los datos que ahora están a disposición del público. Con respecto al derecho de privacidad, y sin entrar en aspectos legales, reforcemos sintéticamente los conceptos antes vertidos: cada quien es dueño de su información hasta tanto el desconocimiento de ésta pueda afectar las decisiones de otros. El límite a la propia autonomía está dado por el derecho de los demás de tomar decisiones comerciales basadas en información veraz y suficiente. La veracidad refiere a información no mentirosa, y la suficiencia, a la no omisión de datos relevantes para las decisiones de terceros. Cuando la libertad que se pierde es menor que el beneficio general que se obtiene, el derecho a la privacidad de los datos queda supeditado al bien común. Es de esperar que la mayor transparencia del mercado dinamice el crédito no financiero y lo haga más barato, lo cual permitirá que los recursos – siempre escasos – se utilicen en forma más eficiente, lo cual redundará en una mejora de la productividad de la actividad económica. Por otra parte, creemos que cuando se objeta la disponibilidad de estos da-
Comentarios finales Creemos que el tiempo contribuirá a que las resistencias en torno a este tema se vayan reduciendo, merced a la comprensión y al decantamiento del beneficio general que comporta este tipo de apertura informativa. El mundo camina en esa dirección. No sin polémicas, pero camina en esa dirección. De hecho, países vecinos cuentan con libre acceso a la Central de Riesgo de sus Bancos Centrales desde hace mucho tiempo, así como también, en otro orden pero en relación con el manejo de información, las empresas de los países vecinos están obligadas a registrar sus balances ante organismos públicos (y efectivamente los registran), hace mucho tiempo. Son desafíos que tenemos por delante. Lo importante es transitarlos e ir avanzando en pos de mejores condiciones para el correcto y fluido desarrollo de nuestra economía. En ese sentido, creemos, aunque con imperfecciones, estamos avanzando.-
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Acceso a la Central de Riesgos del BCU:
antecedentes, desarrollo e impacto en la transparencia del mercado y en el manejo de información
La apertura de la información sobre créditos contenida en la Central de Riesgos del BCU, determina que cualquier ciudadano podrá consultar su situación a ese respecto, o la de cualquier persona física o jurídica que haya tomado préstamos en el sistema financiero. El tema llama a la reflexión tanto por sus antecedentes, por las repercusiones que el mismo tiene en la plaza comercial, y por el alcance jurisdiccional de esta disposición. Dr. Nicolás Antúnez González Miembro del staff Jurídico de LIDECO. Integrante del Instituto de Derecho Informático de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.
Introducción El pasado 19 de mayo el Banco Central del Uruguay anunció que se habilitaba al público en general, el acceso a la Central de Riesgos Crediticios, bajo administración de esta entidad estatal. La noticia causó una interesante controversia, vehiculizada a través de diferentes medios de comunicación, respecto a si el alcance eliminar las asimetrías en el acceso a la información comercial y crediticia.
de esta aplicación afecta en forma significativa el derecho de reserva de los particulares. Por este motivo la medida recibió apoyos y criticas, algunas de ellas ciertamente llamativas, de calificados operadores y organizaciones vinculadas.
La Central de Riesgos Crediticios del BCU y sus aspectos legales
Desde nuestro punto de vista, entendemos que nos encontramos ante una muy buena noticia en el camino de generar mayor transparencia en el mercado, un mejor clima de negocios y un acceso más democrático a la información en general y a la existente en poder del Estado en particular.
Según ilustra la Superintendencia de Servicios Financieros del BCU, la Central de Riesgos Crediticios es “un sistema integrado que consolida la información proporcionada por las instituciones de intermediación financiera, con relación a los créditos directos y contingentes que éstas han concedido a personas físicas y jurídicas o a otras instituciones del sector financiero así como a los conjuntos económicos que los deudores integran.”
Liga de Defensa Comercial ha bregado permanentemente en la dirección de la mayor apertura de tan valioso registro, teniendo en cuenta la gran relevancia del mismo como insumo en la toma de decisiones crediticias. Seguidamente expondremos cuales son los fundamentos que apoyan nuestra histórica posición, que tiene como norte
Desde la vigencia de la Ley 17.948 del 13 de enero de 2006 (art 2º) la “Información sobre personas, empresas e instituciones incorporadas a los 10
LIDECO / agosto 2010 registros del Banco Central del Uruguay” puede ser considerada por toda persona física o jurídica “pueda acceder información de cualquier persona física o jurídica y del conjunto económico que esta persona integre en su caso, que opere con instituciones de intermediación financiera, concerniente a las operaciones bancarias activas”.
Uruguay (BCU).” Recordamos que la Central de Riesgos no es de reciente creación, sin embargo ha operado recabando y procesando información emitida exclusivamente al ámbito financiero. De esta forma se generaba un tratamiento diferenciado entre las posibilidades de los distintos operadores económicos.
La Ley 17.948 vino a laudar de forma amplia la controversia en cuanto a si el secreto profesional definido en el Decreto – Ley Nº 15.322 alcanzaba solamente a las operaciones pasivas bancarias o si también abarcaba a las operaciones activas.
Mientras que el sistema financiero disponía en exclusividad de una herramienta profesional para la toma de decisiones adecuadas, el resto de las actividades veían menguadas sus posibilidades, verificándose un claro caso de acceso asimétrico a la información. Esta situación de privilegio frente a otros sectores (comercial, industrial, etc.) derivó en distorsiones para estos operadores, repercutiendo en el resto del mercado, situación que la norma anteriormente referenciada vino a subsanar.
La Ley interpretó que el secreto bancario “ampara exclusivamente las operaciones bancarias pasivas que realizan las instituciones de intermediación financiera y toda otra operación en la que éstas asumen la condición de deudores, depositarios, mandatarios o custodios de dinero o de especie respecto de sus clientes, sin perjuicio del amparo de toda la información confidencial recibida del cliente -tanto en relación a operaciones pasivas como activas- comprendida también en la citada norma.”
De esta forma la reciente decisión del BCU, se limita a cumplir con un mandato legal cuya pacífica vigencia supera ya los cuatro años. Llamativamente durante este plazo, la constitucionalidad o conveniencia de esta norma no fue puesta en tela de juicio, surgiendo la polémica en el momento de la implementación (francamente demorada) de lo legalmente explicitado.
El texto resolvió definitivamente la cuestión, dejando circunscripto el secreto bancario exclusivamente a las operaciones bancarias pasivas. Pero la norma autoriza además el acceso general a la “categorización o rango de riesgo crediticio asignado, que conste en la Central de Riesgos Crediticios que lleva actualmente el Banco Central del
Se ha sostenido como principal argumento contrario a permitir este acceso, la superviniente vigencia de la Ley 18.331 sobre “Protección de datos personales y acción de Habeas Data” pues conte-
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IL nía supuestamente este cuerpo legal, disposiciones contrarias a lo regulado en la Ley 17.948.
da. De este relevamiento concluimos que ninguno de estos datos reviste la calidad de dato sensible según lo taxativamente definido en el artículo 4º de la Ley 18.331. La norma delimita al dato sensible como aquellos “datos personales que revelen origen racial y étnico, preferencias políticas, convicciones religiosas o morales, afiliación sindical e informaciones referentes a la salud o a la vida sexual.” Resulta claro que no es de recibo equiparar datos de relevancia económica, cuya difusión no solo es posible sino que es necesaria para la sociedad en su conjunto, a aspectos privados fundamentales que configuran al ser humano como tal.
Sin embargo, la Ley 18.331 autoriza expresamente en su artículo 22 “el tratamiento de datos personales destinados a brindar informes objetivos de carácter comercial, incluyendo aquellos relativos al cumplimiento o incumplimiento de obligaciones de carácter comercial o crediticia que permitan evaluar la concertación de negocios en general, la conducta comercial o la capacidad de pago del titular de los datos, en aquellos casos en que los mismos sean obtenidos de fuentes de acceso público o procedentes de informaciones facilitadas por el acreedor o en las circunstancias previstas en la presente ley.” Queda claro que el régimen implementado se adecua perfectamente a lo dispuesto por la Ley 18.331 y a lo precedentemente dispuesto por la 17.948. En absoluto, estamos ante normas que colisionen sino que las mismas se complementan perfectamente.
En definitiva creemos que la plena apertura de la Central de Riesgos opera como una medida garantizadora del derecho a la protección de datos personales. Como ya hemos expuesto, estos datos constaban en un registro de difícil acceso, por lo cual el interesado podría no tener conocimiento sobre si lo registrado en el mismo resultaba veraz. De esta manera un ciudadano podía sufrir el perjuicio de ser rechazado en su pretensión de acceder a un crédito, por un dato erróneo o no adecuado. Esta grave dificultad se ve salvada por el régimen implementado, ya que al permitir verificar en forma ágil los datos propios, quedan garantizados los derechos de rectificación, actualización, inclusión o supresión consagrados en el artículo 15 de la ley 18.331.
Por otro lado compartimos la opinión emitida en un artículo periodístico del A/S Federico Monteverde integrante del Consejo Ejecutivo de la Unidad Reguladora y de Control de Datos Personales (URCDP), quien señaló que “contar con una ley específica que ampara la divulgación de la información, configura una excepción a la obligación de solicitar el consentimiento previo del titular del dato, mientras que estar alcanzada por la Ley de Protección de Datos Personales implica el reconocimiento de los derechos de rectificación y oposición por parte de los titulares de los datos.”
Otro dato que se debe tener en cuenta en este contexto, resulta de lo regulado por la Ley 18.381 sobre “Acceso a la información Pública”. Según la citada norma “Se considera información pública toda la que emane o esté en posesión de cualquier organismo público, sea o no estatal, salvo las excepciones o secretos establecidos por ley, así como las informaciones reservadas o confidenciales.” Evidentemente la información registrada en la Central de Riesgos del Banco Central del Uruguay resulta “pública”.
Otras opiniones han manifestado que los datos contenidos en la Central de Riesgos resultan sensibles por sus características, por lo que su difusión puede afectar garantías de los particulares. Para resolver el punto es conveniente repasar cuál es la información que brinda este banco de datos. Contiene la identificación del deudor (personas físicas y jurídicas y el conjunto económico que pueda integrar), si el mismo es o no residente y su sector de actividad.
Hay que destacar que otro de los cuestionamientos al sistema implementado radica en la posibilidad que otorga a cualquier individuo a consultar esta información sin tener que acreditar interés de ningún tipo. Sobre esta observación la Ley 18.381 resulta tajante al preceptuar en su artículo 3º que “El acceso a la información pública es un derecho de todas las personas, sin discriminación por razón de nacionalidad o carácter del solicitante, y que se ejerce sin necesidad de justificar las razones por las que se solicita la información.” (el destacado es nuestro). Complementariamente recordamos que la Ley 17.948 declara en forma expresa que
Asimismo el Departamento de Información y Atención a Usuarios del Sistema del BCU informa que la Central de Riesgos dispone de datos sobre el grado de participación del deudor (titular, garante, etc); la moneda en que se tomó el crédito y su destino, si éste se encuentra pendiente, contabilizado como colocación vencida o si esta castigado por atraso, las cuentas de contingencia y las previsiones constituidas y sobre la calificación del riesgo realizada por la institución o por calificadoras en los casos que esta evaluación correspon12
LIDECO / agosto 2010 esta información podrá ser solicitada por “...toda persona física o jurídica...”.
En este caso en particular, el Tribunal entendió que la “más reciente ley Nº 18.331, que creó la Unidad Reguladora y de Control de Datos de AGESIC (Agencia para el Desarrollo del Gobierno de Gestión Electrónica y la Sociedad de la Información y el Conocimiento), sus normas no se aplican a “ las bases de datos creadas y reguladas por leyes especiales” (art. 3, literal C). Es indudable que el largo accionar de Liga de Defensa Comercial permitió la apertura gratuita y generalizada de una base de datos cuya consulta resulta imprescindible para el mundo de los negocios.
De este rápido repaso concluimos que la legislación posterior a la ley 17.948 se adecua perfectamente a nuestro ordenamiento general permitiendo de esta manera garantir de manera más efectiva y adecuada el derecho a la protección de datos personales y el acceso a la información pública.
La visión jurisdiccional sobre el acceso a la Central de Riesgos
Conclusiones Cabe señalar que esta disposición favorable del BCU a difundir la información de la Central de Riesgos Crediticios está cimentada en una gestión de Liga de Defensa Comercial.
La decisión del BCU de permitir el acceso “on line” a la información contenida en la Central de Riesgos Crediticios por el administrada, viene a dar cumplimiento al mandato legal dispuesto por la Ley 17.948 del 13 de enero de 2006.
La misma fue iniciada en 1996 a través de una solicitud de acceso al listado de los 400 deudores de mayor riesgo la cual fue denegada. Posteriormente a nuevas solicitudes infructuosas, se presentó demanda de nulidad ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, quien por sentencia número 455 del 20 de agosto de 2009, resolvió favorablemente la pretensión de Liga de Defensa Comercial de acceder a la información contenida en la Central de Riesgos del BCU.
Esta decisión se adecua plenamente a la regulación nacional en materia de Protección de datos Personales y Acceso a la información Pública, democratizando el acceso a información que se encontraba disponible en exclusividad para el sector financiero. De esta manera, distintos sectores anteriormente radiados de esta posibilidad, pueden ahora recurrir a una nueva herramienta en la toma de decisiones crediticias constituyéndose en un mojón referencial respecto a la libertad informativa en nuestro país.-
En aquella oportunidad, nuestra Institución sostuvo que los datos referenciados resultan esenciales para evaluar la conducta crediticia en general, redundando su difusión en una mayor transparencia, celeridad y fluidez en la vida negocial. Liga de Defensa Comercial destacó la importancia de la información pública como principal y eficaz fuente de información.
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Información Comercial Empresarial
Crecimiento económico y seguridad comercial: información, respaldo documentario y sistematización de procesos de toma de decisiones
Mejorar la capacidad de análisis y de toma de decisiones de la empresa en base a datos y hechos objetivos apoya las herramientas para mejorar la performance de los negocios en materia de seguridad y rentabilidad. Las empresas comercian porque esperan retorno, y la confianza en que eso será efectivamente posible se fundamenta en una adecuada selección de clientes, seguimiento de clientes, el adecuado tratamiento de los contratos, de la documentación que respalda las transacciones. Información adecuada, métodos de toma de decisiones y la revisión permanente de las políticas de administración del riesgo de crédito son elementos insoslayables para realizar negocios seguros y rentables. suelen relajarse. La flexibilización de controles determina un gradual y lento círculo vicioso contraproducente para todos: 1) se erosiona la cultura empresarial de uso de información comercial 2) se erosiona la profesionalización de la gestión del riesgo de crédito 3) se deteriora la cantidad y calidad de información comercial que circula en el mercado 4) se deja fuera del mercado a empresas y empresarios que podrían aportar al desarrollo 5) se favorece de hecho la tendencia al fraude, cuando los agentes proclives a este último, perciben que la plaza está menos atenta a los controles.
LIDECO tiene como uno de sus cometidos estatutarios el privilegiar el uso de la información comercial empresarial como herramienta preventiva del riesgo implicado en el crédito y en los negocios. Nuestro país, pequeño en términos de población y de mercado, funciona muchas veces en base a la confianza que deviene por aquello de que “aquí nos conocemos todos”. La crisis de 2002 depuró el mercado en forma importante, lo cual hizo aumentar la percepción de seguridad, porque además cambiaron las políticas y términos de venta y de crédito de las empresas, aleccionadas ante las dificultades que otrora constataran a partir de operar con tal o cual instrumento de pago o con tal o cual tipo de empresa.
No se trata solo de procurar que el sistema comercial mantenga su capacidad de protección ante la posibilidad de una crisis para tener capacidad de reacción, sino de comprender que la prevención pasa por detectar a tiempo las señales de alerta para evitar que las crisis sistémicas sucedan, para evitar que sea necesario “reaccionar”, y por el contrario, que sea posible “promover activamente” las condiciones de mercado que neutralizan la emergencia de una crisis. Y ello requiere sistematizar las herramientas de que dispone el empresariado para realizar negocios seguros.
A ello se suma la relativa estabilidad económica actual y el empuje de recuperación que determinan bajos niveles de morosidad en la plaza. Por otra parte, una de las consecuencias de la crisis es que luego de ella, pagan justos por pecadores: la sombra de la pérdida de la confianza por el mal uso de tal o cual instrumento o condición de pago, recae sobre actores cuya conducta dista mucho de la de aquellos que generaron esa desconfianza.
Nuestra labor nos convoca a generar recursos informativos y de asesoramiento que permitan dinamizar la economía mediante la promoción de un sistema de créditos más fluido y seguro.
No obstante el período de crecimiento que atraviesa nuestra economía, es preciso considerar que en términos generales, el endeudamiento suele crecer más rápido que los ingresos, y sólo ese desfasaje siempre representa un riesgo que debería considerarse y atenderse más allá de los aprendizajes y lecciones que dejó la crisis de 2002, cuando la amenaza en sí generó reacciones de protección, alerta y supervivencia que, en contextos de calma
La lucidez de quienes fueran nuestros fundadores quiso que, ya en 1915 percibieran que la información y el conocimiento están en la base de la confianza y de la seguridad comercial. Los buenos negocios son aquellos que son rentables y seguros, donde los riesgos de pérdida son 14
LIDECO / agosto 2010 toda organización necesita para sustentarse. En contextos de calma como el actual, las empresas se plantean apostar al crecimiento, y ello aumenta su exposición al riesgo, por cuanto buscan nuevos clientes y aumentar el volumen de ventas. Lograr el equilibrio entre la visión comercial (expansión) y la económica (costos y riesgos de la expansión), requiere evaluar: 1) las condiciones que tiene la empresa para afrontar la incertidumbre 2) las tendencias de cambio del mercado local y regional 3) las condiciones en que se pautan las relaciones comerciales en las distintas etapas de la gestión del riesgo de crédito: la prospección, el establecimiento de políticas y límites de crédito para cada segmento de clientes, el seguimiento de los créditos, la adecuación de las deudas, el recupero y refinanciación en las situaciones de dificultad.
minimizados. Minimizar los riesgos supone, en el análisis de información, combinar números fríos con elementos de carácter cualitativo, considerando distinto tipo de datos para las distintas fases de la toma de decisiones en los negocios: 1) la performance de los mercados a abordar para la conquista de nuevos clientes 2) el seguimiento de la performance de clientes actuales para evaluar la posibilidad de ampliar líneas de crédito o modificar condiciones de crédito 3) el riesgo reputacional de las empresas con las que se hacen o van a hacer negocios 4) la vinculación de los integrantes de estas empresas con otras organizaciones, y los antecedentes de ambos. Los datos están en la plaza comercial. Las herramientas para acceder a los datos condensados en los puntos anteriores, están disponibles y son siempre perfectibles. De hecho, los 95 años de labor de LIDECO han sido dedicados a mejorar y acrecentar tanto la disponibilidad de datos como el acceso y la difusión de los mismos en beneficio del comercio sano.
El tejido de relaciones empresariales tiene grandes ramificaciones, de manera que el histórico de información interno de una empresa nunca puede contener a cabalidad la información de tendencias, de perspectivas y de prospectiva que existe en el mercado.
La proactividad necesaria para construir estos recursos enfoca los esfuerzos no en las medidas correctivas o paliativas, sino en las acciones preventivas, que tienen que ver con: 1) el uso de información comercial empresarial 2) la implementación de mejores controles en la documentación e instrumentos comerciales que respaldan las transacciones 3) una correcta estipulación de los contratos y 4) la sistematización de procesos en todos los aspectos involucrados en los negocios.
No es suficiente el abordaje individual de una relación comercial: es necesario comprender la economía desde una perspectiva sistémica. El desafío es interno a cada empresa y de todas. Cada organización debe promover mecanismos para mejorar y enriquecer siempre el registro y estructuración de los datos (cuantitativos y cualitativos) en sistemas de información y de toma de decisiones. Por otro lado, el sistema comercial todo debe comprenderse interrelacionado para colaborar en la construcción de redes de información y de promoción de las buenas prácticas comerciales que están en la base de la seguridad en los negocios.
Ello requiere: 1) invertir en capacitación en materia de gestión de riesgo de crédito y manejo de documentación comercial y elementos de respaldo de los negocios 2) invertir en herramientas de información interna y externa 3) formalizar las relaciones comerciales cuidando al extremo los términos de las relaciones interempresariales mediante mecanismos que aseguren que se puede confiar en la buena fe.
Una economía segura deriva de empresarios que cuidan la seguridad con la que operan, y aúnan esfuerzos en tal sentido. El cometido de LIDECO desde su fundación, ha sido y es contribuir a ello.-
Siempre es posible que algo indeseado ocurra: esa es la definición del riesgo. Las empresas proactivas en esta materia deben procurar conocer, evaluar, y manejar esa posibilidad y su impacto, a efectos de mejorar la toma de decisiones a nivel corporativo y contribuir a generar los réditos que
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ICE
Información Comercial Positiva: un cambio cualitativo
en la concepción de las relaciones comerciales
En torno a los registros y bases de datos comerciales siempre habrá discusiones y polémicas respecto a los límites que acotan el acceso o a la difusión de la información. Aunque siga despertando controversias, existe aceptación respecto a que los datos negativos de las empresas son el primer filtro para la toma de decisiones comerciales. Cuando el mercado en crecimiento se lanza a la conquista de nuevos segmentos, no es suficiente el descarte por la negativa para establecer las condiciones de crédito. El mundo está dando pasos hacia la creación de registros de información positiva, y en los países donde éstos existen, la experiencia refiere que el efecto de ello es el aumento de las operaciones crediticias y la reducción del costo del crédito. El cambio cualitativo que se deriva de uso de la información positiva afecta tanto a quien da un crédito como a quien lo solicita. Limitándonos al ámbito comercial empresarial, nos ocupamos de poner el tema sobre la mesa en el presente artículo. compromiso puede cumplirse (lo cual es un dato favorable) o no (lo cual puede ser, un dato negativo).
La creación de un Registro de Información Positiva es un tema en tratamiento en diversos países de América Latina, asociado a las leyes de protección de datos personales, que pretenden precisamente establecer condiciones de protección ante un potencial abuso en la utilización de los datos de las personas. El “con qué derecho” y el “para qué”, son cuestionamientos frecuentes sobre este punto, especialmente cuando se habla de la información de personas físicas.
El tema merece un análisis profundo desde diversas perspectivas. Hay países en los que ya existe este tipo de registro. En otros, está en proceso de discusión y ha tomado forma de proyecto de ley. En Chile, fue motivo de debate entre Piñera y Frei en la reciente campaña electoral. En Brasil, también es objeto de controversias entre distintos actores: el gobierno, las entidades financieras y las empresas lo respaldan, en tanto el mercado se muestra un tanto escéptico. Lo cierto es que, de parte de los actores del gobierno, bancos, empresas y consumidores involucrados en ello, sea por interés en que la iniciativa se concrete, o por oponerse a ella, se plantean una serie de argumentos a favor y en contra.
Un Registro de Información Positiva concentra el detalle de las deudas y obligaciones comerciales asumidas por personas y empresas en el mercado. Una deuda positiva es un compromiso que se ha pagado sin demora, o que está vigente pero al día. Una deuda negativa es aquella que deriva del incumplimiento de un compromiso de pago. Un Registro de Información Positiva consolida la totalidad del comportamiento comercial de cumplimiento o incumplimiento de una persona física o jurídica. Permite conocer cuántas deudas tienen y cuántas deudas están pagando ordenadamente las personas y empresas.
Argumentos a favor de la creación de un Registro de Comportamiento Comercial Positivo
En este marco se asume que sobre la palabra deuda o deudor, no recae per se, una connotación negativa. Un deudor es una persona física o jurídica que asume un compromiso de pago a futuro. Ese
Son varias las consideraciones que se manejan para sostener la conveniencia de la creación de un Registro de Comportamiento Comercial positivo.
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LIDECO / agosto 2010 El 100% de los interlocutores comerciales valora el conocimiento de los antecedentes negativos a la hora de otorgar un crédito, sin conceder la misma relevancia al conocimiento de los datos positivos, (quizá porque no están disponibles). Esto es: las decisiones de crédito se toman por ausencia de dato negativo, y no por presencia de datos positivos. El planteo de un registro de antecedentes comerciales positivos, quita el foco del dato negativo para colocarlo sobre los comportamientos de pago favorables, para enriquecer, relativizar o moderar, la existencia de datos negativos en el historial de comportamiento comercial. La intención es brindar elementos para equilibrar o ponderar la valoración de los antecedentes comerciales negativos.
un ingrediente importante en la revisión de los tiempos de caducidad de los datos negativos. Se propone entonces que tanto la permanencia del dato negativo como la posibilidad de leerlo en el marco del comportamiento comercial global aporta una visión más acabada del comportamiento de crédito. Mientras que se discuten los plazos de permanencia de la información negativa, se plantea que la información positiva debería ser de permanencia ilimitada en el registro. Por otra parte la mayor transparencia informativa que derivaría de este tipo de registro positivo, conllevaría diversos beneficios: facilitaría la evaluación del riesgo crediticio, permitiría descartar los falsos positivos (cuando se otorga un crédito por ausencia de dato negativo cuando no necesariamente ese dato significa que la conducta de pago sea buena), permitiría evitar rechazar un falso negativo (cuando una empresa es rechazada por la existencia de un antecedente de incumplimiento cuya relevancia no puede evaluarse al desconocer el resto de su conducta de pago positivo).
Se aduce que, el mercado debe discriminar a los actores que caen en mora ocasionalmente y por circunstancias especiales, de aquellos otros que caen en mora en forma reiterada. Los empresarios que han hecho esfuerzos por estar al día con sus deudas merecen que ese dato pueda ser usado para beneficio de las condiciones de acceso al crédito que se obtienen tanto en el sistema financiero como comercial. Conocer la conducta de pago positivo, constituye una variable moderadora para evaluar la incidencia de un dato de morosidad.
Por otro lado, se plantea que las bases de datos no son perfectas, y que pueden existir errores en antecedentes negativos, que podrían ser neutralizados cuando se cuenta con información completa: de datos positivos y de datos negativos.
También se cuestionan las disposiciones de algunas leyes de protección de datos personales respecto a la caducidad de los datos negativos. Si bien ello apunta a evitar la estigmatización de los comerciantes y a estimular el reemprendedurismo, sobre el punto, se sostiene que el empuje para superar situaciones de insolvencia o dificultad para hacer frente a las obligaciones, no puede surgir solamente de estipular una determinada cantidad de años en que una empresa puede estar inscripta en un registro de morosos, sino de otro tipo de iniciativas concretas de apoyo real a la mejora de la gestión empresarial.
Otras consecuencias que se presumen favorables y derivadas de este tipo de iniciativa, refieren a la reducción del costo de endeudamiento (menores tasas de interés, tasas ajustadas al riesgo real de cada deudor, menores garantías, plazos más extensos), a la reducción del sobreendeudamiento, al aumento de la competitvidad en el mercado de crédito en la lucha por conquistar tomadores de crédito, y el incremento del acceso al crédito por parte de personas y empresas de escasos recursos que quedan fuera del sistema por no contar con las garantías necesarias o por no poder hacer frente a los elevados intereses que el mercado exige ante la falta de información comercial. Para respaldar esta afirmación, se apela a datos de los países que han adoptado este sistema, que revelan el aumen-
Se sostiene que la fijación de parámetros útiles para evaluar o apreciar si la morosidad de una empresa es circunstancial o recurrente, resulta
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ICE to de las operaciones crediticias (por cantidad de tomadores de crédito o por aumento de los montos en préstamo), y la inclusión de segmentos que antes estaban fuera del mercado de crédito, como las micro, pequeñas y medianas empresas.
En los países donde el tema está en discusión, las reglamentaciones propuestas para limitar el tema, plantean que los dueños de los datos son las personas, y que solo bajo consentimiento expreso de éstas la información podría hacerse disponible al mercado.
La mejora de la imagen de las empresas a partir de un Registro de Comportamiento Comercial Positivo es otro de los beneficios que se considera comporta esta iniciativa, pues las referencias comerciales se refuerzan con el dato objetivo de cumplimiento comercial.
Sobre el particular se señala que a cada operación crediticia le seguiría la firma de un documento de autorización que, para viabilizar el sistema en la práctica, plantearía cláusulas de un excesivo nivel de generalidad en la cual se ahogaría la posibilidad de efectivizar la decisión individual sobre la propia información. La crítica estriba en que si la ley prevé que cada individuo debe autorizar qué dato revela, debería también prohibir que se concedieran poderes amplios a las contrapartes, para hacer uso de la información.
La legislación sobre la protección de bases de datos personales es uno de los factores que se esgrimen como neutralizadores de los temores que aducen los particulares y comerciantes respecto de la creación de un registro de información positiva. Se entiende que la ley es el mecanismo que procura defender a los particulares contra abusos, y no a las entidades otorgantes de créditos.
La principal objeción, que de hecho ha detenido el avance del tema en los países en que está a estudio, es el del derecho a la privacidad, no solo por la obvia exposición de datos, sino por la exigencia que recaería sobre cada consumidor, de tener que firmar una autorización para que un tercero vea sus gastos cada vez que realiza una operación comercial.
Se plantea que la gestión de esta central de datos debería estar en manos de una organización no gubernamental ajena a todo interés comercial, para dar garantía del correcto uso de los mismos.
Argumentos contrarios o escépticos respecto a la creación de un Registro de Comportamiento Comercial Positivo
Por otra parte, se señala que si bien este sistema puede beneficiar a las empresas o personas con buena conducta comercial y bajo endeudamiento, existe la posibilidad de que no ocurriera lo mismo con las empresas o personas con buena conducta comercial y alto nivel de endeudamiento, lo cual generaría una nueva forma de exclusión para el acceso al crédito.
Quienes son críticos respecto a este sistema
de registro de datos positivos, aducen que no está pensado para favorecer a los tomadores de crédito, ni para minimizar el riesgo crediticio de los otorgantes, sino para mejorar la conquista de mercado. Aducen que de crearse una central de datos comerciales y bancarios que reúna la información de todos los pasivos del mercado, se abriría la información en exceso, exponiendo los hábitos de consumo – especialmente de las personas – con un nivel de detalle tentador para diseñar estrategias y ofertas comerciales que terminarán invadiendo la intimidad y el derecho a disponer del manejo de la propia información.
En cuanto a que el costo de crédito disminuya en función de un mejor acceso a la información, se argumenta que las altas tasas de crédito no obedecen solo a ese factor, sino a la falta de control sobre las malas prácticas y el abuso (usura) en tal sentido.
Elementos de reflexión adicionales Con respecto al endeudamiento y al pago o no pago de las deudas, es claro que informar no hace que la gente se endeude, y menos aún que no pague sus deudas. Es claro también que no es posible pensar que alguien otorgue un crédito sin tener al menos una idea respecto a la posibilidad de recuperarlo.
Se plantea que para neutralizar la tentación antes planteada, debería asegurarse que las acciones a realizar con esa información quedarían restringidas al principio de la finalidad de recogida del dato, esto es, exclusivamente a efectos del otorgamiento de créditos, en el entendido de que los límites de resguardo de la información individual solo pueden traspasarse cuando existe un interés general superior, como lo sería el de la transparencia y la prevención del riesgo.
El problema a plantear es, en todo caso, cómo hacer para asegurar el recupero de un crédito. Cómo 18
LIDECO / agosto 2010 evitar dar mal un crédito. Cómo mejorar las condiciones de los créditos a efectos de facilitar su pago. Ello requiere lograr equilibrio entre las necesidades del mercado tomador de crédito y las de los otorgantes. A tales efectos, resulta necesario estudiar mecanismos que permitan aunar la defensa de los derechos personales de los titulares de la información, con los niveles de información necesarios para aportar seguridad a los negocios.
neficia a aquellos que pueden estar excluidos del sistema de crédito, especialmente las mipymes, que podrían acceder a mejores condiciones en términos de tasas de interés, plazos y exigencia de garantías, a partir del patrimonio reputacional derivado de su buena conducta de pago. El mercado de empresas que otorga crédito a empresas, reclama ante la carencia de información comercial del segmento de mipymes, lo cual les dificulta la posibilidad de evaluar el riesgo crediticio.
Los bancos de datos que administran y proveen al mercado esa información, deben estar regulados en forma racional. Para eso existen las leyes de protección de bases de datos, las cuales, serán siempre perfectibles. Las normativas que no tienen asidero en las posibilidades prácticas terminan por ser inaplicables. De ahí la racionalidad a cuya necesidad hacíamos mención.
La inexistencia de un dato negativo no necesariamente permite inferir una conducta de cumplimiento, y menos aún aporta insumos para decidir qué condiciones de crédito pueden establecerse para cada interlocutor en particular. Que deban estudiarse límites de acceso a la información, que deba protegerse el derecho a la intimidad, que sea necesario equilibrar las necesidades y derechos de los tomadores de crédito al igual que las necesidades y derechos de los otorgantes, no está en discusión, lo cual no quita la complejidad del debate.
Con respecto al efecto de la disponibilidad de la información comercial, convengamos que no es un banco de datos el que otorga o niega un crédito. Quien otorga o niega un crédito es una institución financiera, una empresa. La información comercial es apenas uno de los insumos del proceso de toma de decisiones en el otorgamiento de créditos. Las políticas de crédito no derivan de la información, sino que se nutren de esta última. Le preexisten, e incluso combinan elementos de análisis que permiten otorgar créditos aún cuando existan datos negativos, dependiendo del grado de riesgo que la entidad otorgante esté en condiciones de asumir. Con respecto a este punto, la información positiva resulta un componente importante, aún cuando podamos discutir su alcance.
Por otro lado, existen aspectos culturales a considerar respecto al uso de información para la toma de decisiones en general, más allá de todas las inquietudes este tema en concreto merece atender (alcance del uso de la información, la prevención del abuso, la regulación, e incluso la reflexión ética que debe estar implicada en todas las etapas de una relación comercial). Las posturas respecto a brindar y usar la información comercial son bien diferentes entre distintos tipos de empresas. En el sistema financiero y las grandes empresas la disposición al uso es favorable, y está sistematizada en los procesos de toma de decisiones. En las empresas micro, pequeñas y medianas, la actitud es diferente, y se constatan – en términos generales – diferentes apreciaciones en función del
Debe profundizarse a estos efectos en la naturaleza de los datos, en los fines a los que se circunscribe su uso, y cómo controlar que el uso se ajuste a esos fines. En cuanto a la naturaleza, podemos decir que la información objetiva, sea del tipo que sea, siempre es preferible a las impresiones subjetivas. La información objetiva (negativa o positiva), se corrige: las impresiones subjetivas no explicitan criterios de contraste. Por otro lado, la naturaleza de los datos debe limitarse operativamente, y deben excluirse de las bases de datos, no solo determinado tipo de datos sensibles, sino el uso que de los mismos se realiza, ligado a la finalidad en relación a la cual se obtuvo el dato. En lo que nos concierne, y en el marco de lo previsto por la normativa vigente, los datos de carácter comercial deben ser utilizados únicamente en el marco de la toma de decisiones comerciales. La información de cumplimiento es un insumo que be19
ICE rol en que la empresa se coloque: como solicitante del crédito, son reticentes a brindar información, pero como otorgantes, la reclaman. Habrá que estimular la reflexión respecto a estos planteos, pues los hechos dicen que la tendencia en materia de información se orienta a ampliar el abanico de datos que se maneja para la toma de decisiones comerciales. El debate debe ser amplio y abierto, examinar todos los aspectos involucrados antes de descartar una alternativa. El debate debe colocarse en cómo mejorar e implementar una base de datos comerciales en sí, para controlar aquellos aspectos en que su uso podría resultar perjudicial para las personas o empresas. El uso o consulta de información negativa, está mejor acotado que el de la información positiva. Refiere a las obligaciones comerciales no cumplidas, embargos, asuntos concursales, cuentas corrientes bancarias suspendidas o clausuradas, deudas morosas. Su publicidad se justifica porque tiene por fin prevenir al mercado respecto de quienes tienen condiciones comerciales poco claras. Con respecto a la información positiva surgen otras cuestiones. Para justificar adecuadamente la consolidación de la deuda positiva y negativa de personas y empresas para con el sistema comercial y financiero, habría que definir el tipo de imperfección que esa medida estaría subsanando, dice Claudio Ortiz, ex Gerente de la Cámara Nacional de Comercio de Chile (1995 – 2006), en un documento que forma parte del libro “Chile y la Protección de Datos Personales: ¿Están en Crisis nuestros derechos fundamentales?”, publicado por la Serie de Políticas Públicas de Ediciones Universidad Diego Portales. Los argumentos a favor de un registro de esa naturaleza fueron expuestos al inicio de este artículo: la posibilidad de mejorar el crédito, abaratarlo, incluir a sectores excluidos, evitar el sobreendeudamiento, dotar de mejor transparencia al mercado. La debilidad de este planteo se fundamenta en el temor de que los beneficios de un sistema de este tipo recaerían en la mejora de la captura de clientes, y no tanto en la mejora del acceso al crédito por parte de las personas y empresas. En cuanto a la implementación práctica del acceso a la información, se puede discutir la conveniencia de centralizarla (unificar esfuerzos, abaratar costos, evitar duplicaciones) o descentralizarla (supone un mayor control respecto a la veracidad por la posibilidad de contrastar datos, pero al mismo tiempo duplica esfuerzos y aumenta la posibilidad de errores y variabilidad). Ello trae aparejado como corolario el surgimiento de una industria paralela: la de los servicios legales que se dedican
a enmendar y reparar errores derivados de la descentralización en los servicios de información, lo cual advierten quienes son rehacios a este tipo de registros. Con respecto a la llamada “industria de burós de crédito”, existen opiniones respecto a que, con la creación de este tipo de registros, serían los beneficiarios principales del tema, al igual que la banca, al poder ampliar el espectro de información y realizar cruces de datos. Es posible sostener ese argumento si el tratamiento de la información se concibe como un negocio que tiene por fin generar riqueza en forma particular. Si el tema de la información comercial se circunscribe en el marco de una función social, y desprendida de intereses comerciales, la óptica resulta bien diferente, pues no hay beneficiarios directos del tráfico comercial de datos, al no haber intención de lucro. Por otro lado, y tomando por caso la Central de Riesgos del BCU ahora accesible al mercado, la calificación de las categorías de riesgo que recae sobre las empresas se construye a partir de las particularidades del sistema financiero, con el sesgo que ello supone en materia de información. Podría pensarse entonces que el contar con la totalidad de la información negativa y positiva del mercado, que incluyera la información de las empresas no financieras, permitiría a estas últimas clasificar a las empresas por otros criterios acordes a las particularidades del sistema comercial no financiero. Otro de los temas que es preciso plantearse es la de los costos implicados en la creación de un registro de esta naturaleza y preguntarse quién estaría dispuesto a asumirlos.
Estimaciones y avances en países vecinos Según estudios realizados por SERASA (Brasil) en el año 2008, la implementación de un registro de datos positivos se estima reduciría el incumplimiento en un 45% en el país, a la vez que aumentaría en un 19% el acceso al crédito, permitiendo que segmentos de la población que son rechazadas por el sistema financiero, pudieran ser admitidas con base en su historial de cumplimiento. Este historial positivo, analiza el histórico de endeudamiento conjuntamente con la forma en que el deudor paga sus compromisos, sea que éstos hayan sido asumidos con bancos, empresas comerciales o de servicios como agua, luz, telefonía. También incluye los compromisos contraídos aún sin vencimiento. La intención es ofrecer una perspectiva integral sobre la conducta comercial, don20
LIDECO / agosto 2010 de no solamente se tengan en cuenta las deudas impagas, sino los pagos efectuados correctamente, en tiempo y forma.
excluida. Se trata de una iniciativa que requiere convencimiento de personas y de empresas. De las personas, porque para la creación de un registro de datos positivos se requiere autorización expresa del deudor involucrado, y de las empresas, porque el valor de mercado de los datos positivos se hará efectivo en la medida en que las empresas compartan la información de cumplimiento de las personas con las que hacen negocios, y que han dado su autorización para el manejo público de esos datos.
SERASA estima que las tasas de interés en los préstamos otorgados podrían reducirse para el 62% de la población que toma crédito en el mercado. En función de estas apreciaciones es que, desde esta organización, se plantea preocupación respecto a que a pesar del desarrollo del crédito en Brasil, tampoco en el 2010 se logrará la aprobación de la creación de un registro de antecedentes comerciales positivos, o por lo menos no antes de finales de este año. Ello se considera incomprensible por parte de los especialistas de SERASA, por entender que se trata de una cuestión relevante para sostener el crecimiento y dinamizar la economía del país. La propia SERASA ha definido la tarea de promoción de la creación de un registro de datos positivos, como una tarea de “evangelización” que ha supuesto para la organización una verdadera tarea de peregrinación entre los distintos agentes de la economía, en la cual se presentaron las ventajas de este tipo de registro, entre las que se encuentra la posibilidad de que entre las empresas y personas, o empresas y miniempresas, se estrechen los lazos de conocimiento mutuo. A partir de ello, aumentaría la confianza en el mercado y de ahí se daría simultáneamente la reducción del costo de crédito y la ampliación del acceso al mercado por parte de la población hoy
En Suma El tema resulta polémico e interesante. Las dificultades u objeciones deben ponerse sobre la mesa para ser discutidas y pensar cómo subsanarlas. Examinar el problema reconociendo los supuestos de base con que iniciamos ese examen, y atendiendo las lecciones de la experiencia internacional, la realidad de cada país y de cada mercado, con la apertura necesaria para atravesar su potencial positivo, su potencial negativo, su potencial generador de nuevas y mejores condiciones para el mercado, no puede soslayarse: la tendencia hacia la apertura de datos existe. Los países de la región están en ese camino. Creemos prudente escuchar los movimientos que en el mundo y en la región se están dando en materia de información comercial e introducirlos en nuestra agenda.-
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Las categorías del riesgo de crédito establecidas por la Superintendencia de Servicios Financieros del BCU Mediante las categorías de riesgo de crédito, las instituciones financieras determinan la capacidad de pago de los deudores. Obviamente, la calificación incide sobre el costo del dinero que prestan las instituciones financieras y los dadores de crédito comercial, por lo que las empresas no financieras deben ser las primeras interesadas en que su comportamiento comercial derive en una percepción favorable en el mercado. Las categorías de crédito del sector no financiero se dividen en tres grupos: la cartera comercial, créditos al consumo y créditos para vivienda. A continuación exponemos el detalle que explica y define las ocho categorías de cada grupo, tal como se encuentra en los documentos del BCU que pueden descargarse de su página web (www. bcu.gub.uy). nanciera o en las dependencias de la casa matriz, siempre que las referidas instituciones no residentes estén radicadas en países calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente. Los valores deberán tener cotización pública en mercados ágiles, profundos y no influenciables por agentes privados individuales. En el caso de valores públicos no nacionales y privados, estos deberán tener una calificación de riesgo no inferior a BBB+ o equivalente. El crédito deberá haber sido otorgado en la misma moneda que la del título, excepto en los casos de títulos emitidos en monedas de países con calificación igual o superior a AA o en Euros. Los depósitos deberán estar prendados en forma expresa e irrevocable a favor de la institución de intermediación financiera residente.
Cartera Comercial Categoría 1A - Operaciones con garantías auto-liquidables admitidas Son operaciones con garantías auto-liquidables admitidas aquellas totalmente cubiertas (capital más intereses) por una de las siguientes garantías al vencimiento: a) Depósitos de dinero en efectivo constituidos en la propia empresa de intermediación financiera, en sus sucursales en el exterior, en la casa matriz de la empresa de intermediación financiera o en las dependencias de la casa matriz, siempre que las referidas instituciones no residentes estén radicadas en países calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente. El crédito deberá ser otorgado en la misma moneda que el depósito excepto en los casos de depósitos nominados en monedas de países con calificación igual o superior a AA o en Euros. Los depósitos deberán estar prendados en forma expresa e irrevocable a favor de la institución de intermediación financiera residente.
c) Depósitos constituidos en el Banco Central del Uruguay por concepto de financiamiento de exportaciones, depósitos en otras empresas de intermediación financiera en el país calificadas en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente y en bancos en el exterior con igual calificación, de dinero en efectivo, metales preciosos y valores públicos, y depósitos en custodia en dichas empresas de valores privados. Los valores deberán tener cotización pública en mercados ágiles, profundos y no influenciables por agentes privados individuales. En el caso de valores públicos no nacionales y privados estos deberán tener una calificación de riesgo no inferior a BBB+ o equivalente. El crédito deberá haber sido otorgado en la misma moneda que la del
b) Depósitos de metales preciosos, valores públicos y valores privados NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 15 constituidos en la propia empresa de intermediación financiera, en sus sucursales en el exterior, en la casa matriz de la empresa de intermediación fi22
LIDECO / agosto 2010 depósito en efectivo o título, excepto en los casos de depósitos y títulos nominados en monedas de países con calificación igual o superior a AA o en Euros. Los depósitos deberán estar prendados en forma expresa e irrevocable o cedidos en garantía a favor de la propia empresa.
Las garantías a que refieren los literales a), b) y c) podrán no cubrir los intereses al vencimiento de la operación siempre que los intereses generados por los depósitos que garantizan la misma estén prendados en forma expresa e irrevocable o cedidos en garantía a favor de la propia empresa. Las cartas de crédito standby a que refiere el literal g) son las que se rigen por las reglas y usos uniformes relativos a los créditos documentarios aprobadas por la Cámara Internacional de Comercio (Publicación N° 500). Las garantías independientes a primera demanda a que refiere el mencionado literal son las que se rigen por las reglas uniformes sobre garantías aprobadas por la Cámara Internacional de Comercio (Publicación N° 458).
d) Cesión de créditos documentarios irrevocables emitidos o confirmados por bancos del exterior, incluida la casa matriz y sus dependencias, calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente, correspondientes a exportaciones cuyos embarques o servicios ya se hubieran cumplido. e) Cesión o endoso de letras de cambio avaladas por bancos del exterior, incluida la casa matriz y sus dependencias, calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente, correspondientes a exportaciones cuyos embarques o servicios ya se hubieran cumplido.
Estas garantías serán computables por un período no mayor a 60 días contados a partir de la fecha de vencimiento de la respectiva operación.
Categoría 1C – Deudores con capacidad de pago fuerte
f) Cesión de créditos documentarios irrevocables o letras de cambio avaladas, que cuenten con código de reembolso debidamente verificado a través de los convenios de pagos y créditos recíprocos suscriptos por los Bancos Centrales de los países miembros de ALADI, República Dominicana y Cuba, correspondientes a exportaciones NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 16 cuyos embarques o servicios ya se hubieran cumplido.
Son deudores con capacidad de pago fuerte aquellos que como resultado de la evaluación de su calidad crediticia presentan una alta probabilidad de que cumplirán con sus obligaciones en tiempo y forma. Es la categoría de riesgo en la que pueden incluirse los deudores que, como mínimo, cumplen con las siguientes condiciones:
g) Cartas de crédito standby, garantías independientes a primera demanda y fianzas solidarias otorgadas por bancos del exterior calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente, excluida la casa matriz y sus dependencias. Las calificaciones deberán ser emitidas por alguna entidad calificadora de riesgo reconocida por la SEC - Securities and Exchanges Commission de los Estados Unidos de América, en escala internacional.
1. Para los deudores con endeudamiento menor: • presentan operaciones vigentes o con menos de 10 días de vencidas a la fecha de la clasificación mensual de la cartera • presentan adecuada rentabilidad, con resultados positivos en cada uno de los tres últimos ejercicios y una estructura de financiamiento acorde con la composición de sus activos y el nivel de ingresos
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ICE • presentan una seguridad razonable de que mantendrán su capacidad de pago aún ante modificaciones fuertemente NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 17 adversas en el tipo de cambio, en los términos establecidos en el apartado 5 • en el caso de deudores no residentes, su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a BBB- o superior 2. Para los deudores con endeudamiento mayor, además de que cumplen con lo es establecido precedentemente, presentan una seguridad razonable de que mantendrán su capacidad de pago aún en escenarios fuertemente adversos. Estos escenarios deberán contemplar modificaciones fuertemente adversas en el tipo de cambio, en el nivel de actividad, en la tasa de interés, en el precio y volumen de ventas y en el financiamiento, así como otras modificaciones en el comportamiento de variables propias, del sector de actividad o del entorno económico, en los términos establecidos en el apartado 5.
Categoría 2A – Deudores con capacidad de pago adecuada Son deudores con capacidad de pago adecuada aquellos que como resultado de la evaluación de su calidad crediticia presentan una moderada probabilidad de que cumplirán con sus obligaciones en tiempo y forma. Es la categoría de riesgo en la que pueden incluirse los deudores que, como mínimo, cumplen con las siguientes condiciones: 1. Para los deudores con endeudamiento menor: • presentan operaciones vigentes o con menos de 30 días de vencidas a la fecha de la clasificación mensual de la cartera • presentan una estructura de financiamiento acorde con la composición de sus activos y el nivel de ingresos, aún cuando en los tres últimos ejercicios haya incurrido en pérdidas ocasionales derivadas de situaciones coyunturales del entorno económico o de su sector de actividad • presentan una seguridad razonable de que mantendrán su capacidad de pago aún ante modificaciones adversas en el tipo de cambio, en los términos establecidos en el apartado 5 • mantienen atrasos menores a 60 días en la presentación de la información necesaria para determinar la capacidad de pago
• en caso de deudores no residentes, su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a BB- o superior. NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 18 2. Para los deudores con endeudamiento mayor, además de que cumplen con lo establecido precedentemente, presentan una seguridad razonable de que mantendrán su capacidad de pago en escenarios adversos. Estos escenarios deberán contemplar modificaciones adversas en el tipo de cambio, en el nivel de actividad, en la tasa de interés, en el precio y volumen de ventas y en el financiamiento, así como otras modificaciones en el comportamiento de variables propias, del sector de actividad o del entorno económico, en los términos establecidos en el apartado 5.
Categoría 2B – Deudores con capacidad de pago con problemas potenciales Son deudores con capacidad de pago con problemas potenciales aquellos que como resultado de la evaluación de su calidad crediticia presentan deficiencias provenientes de situaciones que pueden afectar su capacidad de pago en los términos originalmente pactados. Es la categoría de riesgo en la que pueden incluirse los deudores que, como mínimo, cumplen con las siguientes condiciones: • presentan operaciones vigentes o con menos de 60 días de vencidas a la fecha de la clasificación mensual de la cartera • presentan una estructura de financiamiento acorde con la composición de sus activos y el nivel de ingresos, aún cuando en uno o más de los tres últimos ejercicios haya presentado resultados negativos que no afecten significativamente el patrimonio. Asimismo se incluirán los deudores que no hayan cerrado su primer ejercicio económico • presentan una seguridad razonable de que mantendrán su capacidad de pago en el escenario base, en los términos establecidos en el apartado 5. Este escenario es el que contempla los valores esperados de las variables propias, del sector de actividad y del entorno económico • mantienen atrasos menores a 90 días en la presentación de la información necesaria para determinar la capacidad de pago; - en caso de deudores no residentes, su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a B- o superior. 24
LIDECO / agosto 2010 Son deudores con capacidad de pago muy comprometida aquellos que como resultado de la evaluación de la calidad crediticia surge que es altamente probable que no puedan cumplir con sus obligaciones. Es la categoría de riesgo en la que pueden incluirse los deudores que cumplen con la condición de presentar operaciones vigentes o con menos de 180 días de vencidas a la fecha de la clasificación mensual de la cartera o que mantienen atrasos mayores o iguales a 120 días en la presentación de la información necesaria para determinar la capacidad de pago.
Categoría 3 – Deudores con capacidad de pago comprometida Son deudores con capacidad de pago comprometida aquellos que como resultado de la evaluación de su calidad crediticia evidencian problemas NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 19 importantes que afectan su capacidad de pago en los términos originalmente pactados. Es la categoría de riesgo en la que pueden incluirse los deudores que, como mínimo, cumplen con las siguientes condiciones:
Es la mejor categoría de riesgo en la que pueden incluirse los deudores con operaciones vigentes que cumplan con alguna de las siguientes condiciones:
• presentan operaciones vigentes o con menos de 120 días de vencidas a la fecha de clasificación mensual de la cartera
• presentan resultados negativos en uno o más de los tres últimos ejercicios que afectan muy significativamente el patrimonio; NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 20
• mantienen atrasos menores a 120 días en la presentación de la información necesaria para determinar la capacidad de pago • en caso de deudores no residentes, su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a CCC- o superior.
• en caso de deudores no residentes, su riesgo país se imputa a países sin calificación o con calificación de riesgo equivalente a CC o inferior.
Es la mejor categoría de riesgo en la que pueden incluirse los deudores con operaciones vigentes que cumplen con alguna de las siguientes condiciones:
Categoría 5 – Deudores irrecuperables
• presentan resultados negativos en uno o más de los tres últimos ejercicios que afectan significativamente el patrimonio
Son deudores irrecuperables aquellos que como resultado de la evaluación de su calidad crediticia presentan una clara evidencia de incobrabilidad. Es la categoría de riesgo en la que deben incluirse los deudores que cumplan con alguna de las siguientes condiciones:
• obtienen créditos cuyas condiciones –plazos y tasas de interés- sean significativamente distintas a las de mercado
• presentan incumplimientos mayores o iguales a 180 días a la fecha de clasificación mensual de la cartera
• presentan en el resto del sistema operaciones contabilizadas en el grupo “créditos morosos” y en las subcuentas de “Créditos castigados por atraso”, según la información de Central de Riesgos correspondiente al mes anterior.
• mantienen atrasos mayores o iguales a 120 días en la presentación de la información necesaria para determinar la capacidad de pago y presentan operaciones contabilizadas en cuentas de créditos en gestión.
Categoría 4 – Deudores con capacidad de pago muy comprometida
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garantizan la misma estén prendados en forma expresa e irrevocable a favor de la propia empresa. Estas garantías serán computables por un período no mayor a 60 días contados a partir de la fecha de vencimiento de la respectiva operación.
Créditos al consumo Categoría 1A – Operaciones con garantías auto-liquidables admitidas
Categoría 1C – Deudores con capacidad de pago fuerte
Son operaciones con garantías auto-liquidables admitidas aquellas totalmente cubiertas (capital más intereses) por una de las siguientes garantías al vencimiento:
Son los deudores con operaciones vigentes o con menos de 10 días de vencidas a la fecha de la clasificación mensual de la cartera. En el caso de deudores no residentes, al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos su riesgo país deberá imputarse a países con calificación de riesgo equivalente a BBB- o superior.
a) Depósitos de dinero en efectivo constituidos en la propia empresa de intermediación financiera, en sus sucursales en el exterior, en la casa matriz de la empresa de intermediación financiera o en las dependencias de la casa matriz, siempre que las referidas instituciones no residentes estén radicadas en países calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente.
Categoría 2A - Deudores con capacidad de pago adecuada
El crédito deberá ser otorgado en la misma moneda que el depósito excepto en los casos de depósitos nominados en monedas de países con calificación igual o superior a AA o en Euros. Los depósitos deberán estar prendados en forma expresa e irrevocable a favor de la institución de intermediación financiera residente.
Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 10 días y menores a 30 días a la fecha de la clasificación mensual de la cartera. Es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores no residentes que al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a BB+ y hasta BB-. Esta clasificación mínima podrá reconsiderarse siempre que se cuente con los elementos de juicio correspondientes.
b) Depósitos de metales preciosos, valores públicos y valores privados constituidos en la propia empresa de intermediación financiera, en sus sucursales en el exterior, en la casa matriz de la empresa de intermediación financiera o en las dependencias de la casa matriz, siempre que las referidas instituciones no residentes estén radicadas en países calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente. Los valores deberán tener cotización pública en NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 21 mercados ágiles, profundos y no influenciables por agentes privados individuales.
Categoría 2B - Deudores con capacidad de pago con problemas potenciales Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 30 días y menores a 60 días a la fecha de la clasificación NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 22 mensual de la cartera. Es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores no residentes que al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a B+ y hasta B-. Esta clasificación mínima podrá reconsiderarse siempre que se cuente con los elementos de juicio correspondientes.
En el caso de valores públicos no nacionales y privados, estos deberán tener una calificación de riesgo no inferior a BBB+ o equivalente. El crédito deberá haber sido otorgado en la misma moneda que la del título, excepto en los casos de títulos emitidos en monedas de países con calificación igual o superior a AA o en Euros. Los depósitos deberán estar prendados en forma expresa e irrevocable a favor de la institución de intermediación financiera residente. Las calificaciones deberán ser emitidas por alguna entidad calificadora de riesgo reconocida por la SEC - Securities and Exchanges Commission de los Estados Unidos de América, en escala internacional. Las garantías podrán no cubrir los intereses al vencimiento de la operación siempre que los intereses generados por los depósitos que
Categoría 3 – Deudores con capacidad de pago comprometida Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 60 días y menores a 90 días a la fecha de la clasificación mensual de la car26
LIDECO / agosto 2010 tera. Es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores que al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos verifiquen alguna de las siguientes condiciones:
afectación de ingresos, no se considerarán los créditos utilizados mediante tarjeta de compra. Esta clasificación mínima podrá reconsiderarse siempre que se cuente con los elementos de juicio correspondientes.
• deudas contraídas en la propia empresa que superen el 0,04% de la responsabilidad patrimonial básica para bancos, cuya cuota mensual represente más del 30% de los ingresos mensuales del núcleo familiar, en el caso de créditos en moneda nacional, y más del 15 % de los referidos ingresos, en caso de créditos en moneda extranjera
Categoría 4 - Deudores con capacidad de pago muy comprometida Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 90 días y menores a 120 días a la fecha de la clasificación NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 23 mensual de la cartera.
• en caso de deudores no residentes, su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a CCC+ y hasta CCC• Asimismo, es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores con operaciones vigentes que presenten en el resto del sistema operaciones contabilizadas en el grupo “créditos morosos” y en las subcuentas de “Créditos castigados por atraso”, según la información de Central de Riesgos correspondiente al mes anterior
Es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores no residentes que al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos su riesgo país se imputa a países sin calificación o con calificación de riesgo igual o menor a CC o equivalente.
Categoría 5- Deudores irrecuperables
• Si el deudor registrara adicionalmente créditos para la vivienda, se acumularán los montos de las cuotas originadas en dichos préstamos y el porcentaje de afectación de ingresos aplicable será el correspondiente a los préstamos para la vivienda, debiéndose respetar el límite aplicable a consumo. A los efectos de la determinación del porcentaje de
Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 120 días a la fecha de la clasificación mensual de la cartera.
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ICE Créditos para la vivienda Categoría 1A - Operaciones con garantías auto-liquidables admitidas Son operaciones con garantías auto-liquidables admitidas aquellas totalmente cubiertas (capital más intereses) por una de las siguientes garantías al vencimiento: a) Depósitos de dinero en efectivo constituidos en la propia empresa de intermediación financiera, en sus sucursales en el exterior, en la casa matriz de la empresa de intermediación financiera o en las dependencias de la casa matriz, siempre que las referidas instituciones no residentes estén radicadas en países calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente. El crédito deberá ser otorgado en la misma moneda que el depósito excepto en los casos de depósitos nominados en monedas de países con calificación igual o superior a AA o en Euros. Los depósitos deberán estar prendados en forma expresa e irrevocable a favor de la institución de intermediación financiera residente. b) Depósitos de metales preciosos, valores públicos y valores privados constituidos en la propia empresa de intermediación financiera, en sus sucursales en el exterior, en la casa matriz de la empresa de intermediación financiera o en las dependencias de la casa matriz, siempre que las referidas instituciones no residentes estén radicadas en países calificados en una categoría no inferior a BBB+ o equivalente. Los valores deberán tener cotización pública en mercados ágiles, profundos y no influenciables por agentes privados individuales. En el caso de valores públicos no nacionales y privados, estos deberán tener una calificación de riesgo no inferior a BBB+ o equivalente. El crédito deberá haber sido otorgado en la misma moneda que la del título, excepto en los casos de títulos emitidos en monedas de países con calificación igual o superior a AA o en Euros. Los depósitos deberán estar prendados en forma expresa e irrevocable a favor de la institución de intermediación financiera residente. NORMA PARTICULAR 3.8 05/2009 Actualización Nº 184 Serie PC III 11.8. 24. Las calificaciones deberán ser emitidas por alguna entidad calificadora de riesgo reconocida por la SEC - Securities and Exchanges Commission de los Estados Unidos de América, en escala internacional. Las garantías podrán no cubrir los intereses al vencimiento de la operación siempre que los intereses generados por los depósitos que garantizan
la misma estén prendados en forma expresa e irrevocable a favor de la propia empresa. Estas garantías serán computables por un período no mayor a 60 días contados a partir de la fecha de vencimiento de la respectiva operación.
Categoría 1C - Deudores con capacidad de pago fuerte Son los deudores con operaciones vigentes o con menos de 10 días de vencidas a la fecha de la clasificación mensual de la cartera. En el caso de deudores no residentes, al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos su riesgo país deberá imputarse a países con calificación de riesgo equivalente a BBB- o superior.
Categoría 2A - Deudores con capacidad de pago adecuada Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 10 días y menores a 30 días a la fecha de la clasificación mensual de la cartera. Es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores no residentes que al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a BB+ y hasta BB-. Esta clasificación mínima podrá reconsiderarse siempre que se cuente con los elementos de juicio correspondientes.
Categoría 2B- Deudores con capacidad de pago con problemas potenciales Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 30 días y menores a 60 días a la fecha de la clasificación mensual de la cartera. Es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores no residentes que al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos cuyo riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a B+ y hasta B-. Esta clasificación mínima podrá reconsiderarse siempre que se cuente con los elementos de juicio correspondientes.
Categoría 3- Deudores con capacidad de pago comprometida Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 60 días y menores a 180 días a la fecha de la clasificación mensual de la cartera. Es la mejor categoría en la que se podrán in28
LIDECO / agosto 2010 cluir los deudores que al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos verifiquen alguna de las siguientes condiciones:
clasificación mínima podrá reconsiderarse siempre que se cuente con los elementos de juicio correspondientes.
• créditos en moneda nacional cuya cuota mensual represente más del 35% de los ingresos mensuales del núcleo familiar
Categoría 4- Deudores con capacidad de pago muy comprometida
• créditos en moneda extranjera cuya cuota mensual represente más del 20 % de los ingresos mensuales del núcleo familiar
Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 180 días y menores a 240 días a la fecha de la clasificación mensual de la cartera.
• en caso de deudores no residentes, su riesgo país se imputa a países con calificación de riesgo equivalente a CCC+ y hasta CCC-. Asimismo, es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores con operaciones vigentes que presenten en el resto del sistema operaciones contabilizadas en el grupo “créditos morosos” y en las subcuentas de “Créditos castigados por atraso”, según la información de Central de Riesgos correspondiente al mes anterior.
Es la mejor categoría en la que se podrán incluir los deudores no residentes que al momento del otorgamiento, renovación o reestructuración de los créditos su riesgo país se imputa a países sin calificación o con calificación de riesgo igual o menor a CC o equivalente. Esta clasificación mínima podrá reconsiderarse siempre que se cuente con los elementos de juicio correspondientes.
Categoría 5- Deudores irrecuperables
Si el deudor registrara adicionalmente créditos al consumo, se acumularán los montos de las cuotas originadas en dichos préstamos y el porcentaje de afectación de ingresos aplicable será el correspondiente a los préstamos para la vivienda, debiéndose respetar el límite aplicable a consumo.
Son los deudores que presentan operaciones con atrasos mayores o iguales a 240 días a la fecha de la clasificación mensual de la cartera.-
A los efectos de la determinación del porcentaje de afectación de ingresos, no se considerarán los créditos utilizados mediante tarjeta de compra. Esta
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Registro de incumplimientos empresariales: regulación,
operativa, relación con la gestión de cobranza y los servicios de información comercial asociados
Los recursos humanos, tecnológicos y de infraestructura de LIDECO ofrecen a nuestros socios un ámbito para la realización de negocios seguros. La información comercial, el asesoramiento en materia de documentación y Derecho Comercial, la representación de nuestros asociados en asuntos de cobranza morosa, confluyen en la prevención del riesgo implícito en toda operación comercial. El Registro de Incumplimientos Empresariales, el servicio de gestión de cobranza y los servicios de información alimentados a partir del aquel Registro, son claro ejemplo de ello. vencido ese lapso la obligación continúa incumplida, el acreedor, previo aviso dentro de los treinta días anteriores al vencimiento del plazo, puede solicitar por única vez, la reinscripción del dato por otros cinco años.
Los datos comerciales en la legislación vigente La actividad comercial requiere en materia de información, una regulación específica. La Ley 18.331 sobre “Protección de datos personales y acción de Habeas Data”, regula en el Capítulo IV los datos especialmente protegidos, y los relativos a la actividad comercial o crediticia.
Las obligaciones comerciales que sean canceladas o extinguidas, podrán permanecer registradas durante cinco años desde su cancelación, debiéndose dejar constancia en la base de datos de la situación de cancelación del incumplimiento.
La ley reconoce la importancia de estos datos para el correcto funcionamiento del mercado, declarando en el artículo 22, que queda “expresamente autorizado el tratamiento de datos personales destinados a brindar informes objetivos de carácter comercial, incluyendo aquellos relativos al cumplimiento o incumplimiento de obligaciones de carácter comercial o crediticia que permitan evaluar la concertación de negocios en general, la conducta comercial o la capacidad de pago del titular de los datos, en aquellos casos en que los mismos sean obtenidos de fuentes de acceso público o procedentes de informaciones facilitadas por el acreedor o en las circunstancias previstas por la presente ley”.
El Registro de Incumplimientos empresariales de LIDECO El Registro de Incumplimientos de LIDECO no es, desde su origen, un registro de deudores, sino un registro de obligaciones comerciales incumplidas. A nivel de lo que podríamos llamar prevención primaria – haciendo un paralelismo con la salud – la sola existencia del Registro de Incumplimientos que es consultado por la plaza comercial, es un elemento disuasivo para el no cumplimiento de las obligaciones, de manera que el mismo opera per se como un factor de prevención, siendo su fuerza tanto mayor cuantas más empresas adopten la conciencia de la importancia de registrar a sus deudores en este tipo de base de datos.
La ley entonces, establece una clara diferencia entre el tratamiento de la información de las personas físicas (verdaderos titulares del derecho humano de protección de datos personales) y el tratamiento de la información de las personas jurídicas estableciendo limitaciones en cuanto al plazo en que pueden permanecer registradas las obligaciones de las personas físicas, pero excluyendo de ese “derecho al olvido” a las personas jurídicas.
En la línea del paralelismo anterior, a nivel de prevención secundaria, una vez concretado un incumplimiento, la finalidad del Registro es la de dotar al empresario que tiene una cuenta de difícil cobro, de una herramienta de persuasión para que su deudor cumpla los compromisos asumidos. Incorporando el incumplimiento en nuestro Registro, estará aportando además al resto del empresariado y al sistema
Las obligaciones comerciales registradas en una base de datos pueden permanecer en ella durante cinco años contados desde su incorporación a la misma. Si 30
LIDECO / agosto 2010 Cabe destacar que la registración es absolutamente gratuita para el asociado, y que las gestiones de cobro no suponen para el socio la erogación de honorarios de ningún tipo, sino tan solo el costo por gastos operativos y un pequeño porcentaje sobre el recupero del crédito y los intereses. La crítica que frecuentemente se realiza respecto a las bases de datos de morosos es que están motivadas por un ánimo de lucro. No es el caso de LIDECO: las acciones en esta materia se insertan en el marco de sus fines estatutarios, y la historia da cuenta de que la Institución ha empleado recursos propios (profesionales y económicos) que han redundado luego en beneficio de toda la plaza comercial, más allá de los socios de LIDECO, que solidariamente se nuclean a tales fines.
financiero, que integran y consultan la redlideco, un dato objetivo a partir del cual eventualmente podrán tomar sus decisiones comerciales con la empresa deudora, con lo cual se hace posible que el mercado cuente con la información veraz y suficiente que precisa para funcionar fluidamente. Reiteramos en este punto que la noticia de un incumplimiento no es en sí mismo causa de la denegación de un crédito. Las empresas tienen distintos criterios para otorgar créditos, los cuales además están moderados por el tipo y calidad de la información ampliatoria que sobre la situación de la empresa este disponible en el mercado. Por ello es que en esta misma edición dedicamos un espacio a tratar el tema de los beneficios que para el mercado y para las empresas supondría el contar con un Registro de Información Comercial Positiva.
El Registro de Incumplimientos y la Gestión de Cobranza
Operativa del Registro de Incumplimientos
En este parágrafo, simplemente comentaremos que una buena gestión de cobranza se inicia con la prevención, esto es, con la consulta de los antecedentes comerciales de las empresas con las cuales se van a realizar negocios.
Para registrar cuentas morosas en nuestro Registro de Incumplimientos es necesario que el socio suscriba, por única vez, los términos del Protocolo de solicitud de registración disponible en nuestra página web. Cumplido ese requisito, la empresa debe completar los datos del Formulario de Gestión que también se encuentra en nuestra web donde además de los datos descriptivos de la deuda, se presentan al socio tres opciones a solicitar respecto de la cuenta morosa: 1) la registración 2) la gestión de cobranza extrajudicial o 3) la gestión de cobranza judicial de la cuenta morosa.
Conocer la situación de la empresa en términos de conducta y reputación comercial, los antecedentes negativos, su capacidad de pago, su nivel de endeudamiento, etc., está en la base de la posibilidad de cumplir la expectativa de la empresa al emprender una relación comercial: aumentar los ingresos, las ventas, recuperar los créditos otorgados. Por otro
31
ICE lado, hay dos elementos bien importantes que están relacionados con la posibilidad de cobro: la calidad de la documentación comercial y el tiempo que se demora entre que se constata el vencimiento de una deuda, se la registra, y se encomienda una gestión de cobro.
Servicios de información asociados al Registro de Incumplimientos Los datos que arroja el Registro de Incumplimientos, están presentes en diversos productos de información comercial de la redlideco.
Cuanto más completa sea la documentación, y cuanto más celeramente proceda la empresa a iniciar acciones para recuperar un crédito vencido, mayores serán las posibilidades de recupero, dado que al demostrársele al deudor que se cuenta con todos los elementos para actuar exitosamente, se verá compelido a cancelar sus obligaciones.
Antecedentes LIDECO Los datos del Registro de Incumplimiento se pueden consultar en forma gratuita a través de la opción Antecedentes LIDECO del menú principal de nuestra web, donde además figuran los siguientes datos:
Antecedentes LIDECO • La noticia del tipo de informe que en nuestra web se encuentra disponible sobre la empresa • Antecedentes de cuentas corrientes suspendidas o clausuradas • Integrantes de la empresa • Registro de Incumplimientos • Antecedentes concursales • Datos de Diario Oficial • Noticia del registro de la empresa como Proveedor del Estado • Noticia de la actividad de comercio exterior
El contenido del Registro de Incumplimientos arroja los siguientes datos sobre la empresa morosa:
Contenido del registro • Nombre del deudor • RUT • CI • Domicilio • Departamento • Ramo • Tipo de Documento (cheque, conforme, factura, etc.) • Antigüedad del documento • Fecha de entrada de la cuenta a LIDECO • Monto en $ • Monto en US$ • Estado de la gestión de la cuenta • Nombre del acreedor
Historial LIDECO Estos datos, además de encontrarse en la opción Antecedentes LIDECO, pueden consultarse puntualmente a través del Historial LIDECO, que es un sintético informe de antecedentes comerciales que permite rápidamente acceder a una visión general de los datos de cumplimiento de la empresa sobre la que se requiere información.
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LIDECO / agosto 2010 El Historial LIDECO, presenta los datos de incumplimiento en el marco de otra serie de informaciones:
Datos Historial LIDECO • Datos de identificación de la empresa • Inscripción en DGI: estado activo o inactivo, fecha de vigencia del último certificado • Antecedentes negativos: • Inscripción en el registro de Morosos y Castigados por el Sistema Financiero (MOCASIST): enumera los bancos donde presenta créditos morosos o castigados • Registro de Incumplimientos Empresariales • Asuntos Concursales: fecha de presentación, tipo de asunto concursal, identificación del expediente, juzgado
Informe Completo Los datos del Registro de Incumplimiento están dentro del Capítulo Antecedentes Negativos, que es uno entre los varios capítulos que hacen a este Informe Completo:
Datos Informe Completo • Datos de identificación de la empresa • Datos constitutivos: datos jurídicos y datos de integración • Datos históricos • Actividad específica: giro de la empresa, ventas, actividad de comercio exterior, representaciones, marcas registradas. • Local: propiedad, alquiler o usufructo, descripción de las instalaciones • Seguros: riesgos cubiertos, bienes asegurados, montos, compañías aseguradoras • Personal: personal ocupado, persona en seguro de paro • Información Patrimonial: además del balance de la empresa se adjunta un reporte con el análisis de 23 indicadores financieros • Operativa: referencias comerciales y bancarias • Datos Personales: vinculación persona – empresa • Antecedentes negativos: clausura o suspensión de cuentas corrientes bancarias, inclusión de la empresa en el MOCASIST, inclusión de la empresa en el Registro de Incumplimientos Empresariales de LIDECO, antecedentes concursales • Información Registral: situación de bienes e integrantes de la empresa extraídos del Registro de Prendas, Registro de Padrones, Registro de Embargos y otros datos registrales (hipotecas, promesas de compra venta, disolución de sociedad conyugal, régimen de separación de bienes). Comentarios finales El espíritu de solidaridad y la organización son los pilares de que estas herramientas informativas sean potenciadas en su máxima expresión. Tal como lo expresan nuestros Estatutos, son condición necesaria para “la defensa eficaz de los intereses colectivos, combatiendo el fraude, la deshonestidad y la ineptitud comercial”.-
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CONCURSALES
Asuntos Concursales Enero – Agosto 2010
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LIDECO / agosto 2010
ASPECTOS CLAVES PARA EL RESGUARDO DE LA FORMA CONCURSAL El artículo 3° de nuestros Estatutos hace referencia explícita a la actuación de LIDECO en materia concursal, estableciendo que la Institución procurará en particular “combatir la deshonestidad comercial y principalmente los fraudes que se realizan por medio de los concordatos y arreglos privados o liquidaciones amistosas, tratando de hacer recaer sobre los culpables las sanciones que les correspondan, propendiendo así al saneamiento general del comercio”. Atendiendo a la dinámica de los tiempos y en el marco de las sucesivas reformas concursales, LIDECO se arroga en función de su vasta experiencia en la materia y de sus mandatos estatutarios, el rol de insistir en la concientización respecto a las prácticas empresariales que dignifican la forma concursal. La orientación de LIDECO en materia concursal está obviamente comprendida en el marco del contenido del artículo 2° de nuestros Estatutos: “El objeto fundamental de la Institución es el de crear un órgano representativo del Comercio y de la Industria nacional, que reuniendo entre sí a todos los componentes de esas colectividades, contribuya a desarrollar el espíritu de solidaridad organizándose así para la defensa eficaz de los intereses colectivos, combatiendo el fraude, la deshonestidad y la ineptitud comercial, y velando por el progreso de las entidades que representa..:”.
LIDECO entiende que el concurso no puede ser concebido como la crónica de una muerte anunciada. La intervención de nuestra Institución en la atención directa de asuntos concursales y en las diversas reformas a la legislación referida a la materia, siempre han apuntado a fortalecer el instrumento como válido para las empresas en dificultades, y como válido para la protección de los acreedores que con justicia deben ser atendidos en las deudas que tienen por cobrar.
El riesgo de los acuerdos individuales
A excepción de nuestra Institución, no existe en nuestra plaza una entidad de tan vasta experiencia y trayectoria, caracterizada además por un detalle no menor: su calidad de organización sin fines de lucro.
La negociación individual entre el deudor y cada uno de los acreedores es uno de los elementos nefastos en esta materia. Esto resta poder a los acreedores, en una visión cortoplacista y exitista que en el largo plazo resulta perjudicial para el comercio, en tanto desvirtúa el espíritu de los acuerdos concursales en
El interés de Liga de Defensa Comercial en esta materia es, desde su fundación en 1915, la de lograr sinergia en torno a la preservación de la forma concursal como una vía de recuperación para el empresario honesto que, en dificultades, solicita a la plaza comercial plazos y oportunidad para recomponerse y cumplir con sus obligaciones. Es en función de este interés colectivo, que los servicios de representación en materia concursal se abren a la masa de empresas no socias. Ninguna empresa está exenta de atravesar situaciones de crisis: preservar la forma concursal del fraude, resulta fundamental en la labor de LIDECO. De ahí que, también en nuestros Estatutos se establece que para la aceptación de las propuestas concursales debe procurarse un respaldo en materia de garantías, debe valorarse la situación económica del deudor, y sobre todo, su conducta comercial y moral. 35
CON
El riesgo de la actuación individual no está solo en la fase de establecimiento de los acuerdos, sino también en el momento de dar cabal cumplimiento a lo acordado. La centralización de los pagos por medio de un tercero, constituye una herramienta de control para el cumplimiento de los acuerdos y eventualmente una herramienta de denuncia del incumplimiento de los términos de aquellos. De esta forma se evita el manejo discrecional y la manipulación de los pagos y de los montos de pago, dado que el organismo encargado de hacerlo no es el propio deudor sino un tercero que puede monitorear que se de correcto cumplimiento a los compromisos con la totalidad de la masa de acreedores.
la medida en que se pierde la posibilidad de exigir el cumplimiento de los arreglos en tanto no están dadas las mínimas garantías de cobro de los compromisos adeudados. Que el empresariado acreedor actúe en forma corporativa, evita que el deudor pueda dirigirse individualmente a cada acreedor y negociar – jugando con el natural afán de recupero de sus interlocutores – salidas carentes de equidad y justicia tanto con respecto a cada acreedor tomado en sí, como al cuerpo de acreedores en su conjunto. Se procura evitar de ese modo que el deudor acerque a cada acreedor un escueto texto con fórmulas de pago ininteligibles, frente a las cuales el acreedor ve limitado su poder a la decisión de aceptar o no esas pautas, perdiendo la posibilidad de fortalecer su posición de derecho al cobro legítimo de lo que se le adeuda.
También en materia de control, es importante que exista un referente que informe periódicamente respecto a la situación económico – financiera de la empresa en concurso. El rol de la Comisión de Acreedores resulta fundamental en este punto: los acreedores son los principales interesados en que se de cumplimiento a los acuerdos, razón por la cual es recomendable que los principales acreedores, sean quienes constituyan esta comisión desde la fase de negociación, y garanticen que se respeten las condiciones acordadas.
La estigmatización El temor a ver perjudicada la reputación comercial al solicitar amparo en la forma concursal, es factor que en ocasiones lleva al empresario en dificultades a dilatar esa iniciativa, hasta llegar a un punto en que las dificultades llegan a un nivel recurrir al concurso viene a ser meramente el preámbulo de la caída final de la empresa, tal como se observa en los estados contables de muchas de las empresas que solicitan concurso. Fortalecer y dignificar la forma concursal resulta fundamental para evitar esa situación.
Que los acreedores conozcan los créditos denunciados por el deudor resulta clave. De esta forma se hace posible evitar contradicciones y discrepancias, así como aceptar fórmulas donde pueda haber maniobras de ocultamiento de pasivos. Los plazos a partir de los cuales se considera que la empresa deudora cae en mora deben estar establecidos a texto expreso, así como también el hecho de que no se pacten intereses moratorios, o la facultad de conceder plazos extraordinarios de gracia que, con base en fundamentos adecuados, evite la caída en mora en caso de situaciones excepcionales (accidentes pasajeros, situaciones coyunturales, etc.).
La necesidad de bases objetivas y de control para los acuerdos No solo debe existir un organismo capaz de diligenciar estos asuntos, sin otro ánimo que el de promover el bien común y la igualdad de oportunidades en el marco del respeto de la ley, sino que es preciso que ese mismo organismo trabaje para que el empresariado todo (acreedores y deudores) esté consustanciado con las mejores prácticas comerciales a este respecto.
La experiencia de LIDECO hace que recomiende además, que sea activo el rol de la Comisión de Acreedores en los asuntos concursales para la defensa de sus derechos.
Directivas de LIDECO en materia concursal
Es insoslayable que los acreedores puedan tener acceso al flujo de fondos que respalda una propuesta de pago: si ésta pretende ser razonablemente seria, debe dar cuenta objetiva de sus posibilidades de cumplimiento. En el mismo sentido, el acreedor tiene derecho a conocer tales posibilidades.
Lo arriba expuesto no es sino una brevísima síntesis de los fundamentos que subyacen a las Directivas que en materia concursal fueran reafirmadas por nuestro Consejo Directivo con el asesoramiento de los profesionales del Sector Jurídico de LIDECO. En el marco de nuestro 95 Aniversario, consideramos pertinente reafirmar las pautas que se consideran claves para preservar la forma, utilidad y validez del concurso como herramienta para las empresas que
El acreedor debe tener conocimiento de la fecha de inicio de los pagos para aceptar una propuesta, la cual debe estar relacionada a la generación de ingresos del deudor.
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LIDECO / agosto 2010 atraviesan dificultades y como herramienta del deudor para proteger sus derechos.
d. Obligación de informar periódicamente: se deberá consagrar la obligación del deudor de informar sobre la situación financiera de su empresa durante la etapa de cumplimiento del acuerdo.
1. Participación de los acreedores en una negociación
e. Determinación del pasivo: del texto del concurso deberán surgir claramente los montos de los créditos adeudados. Es fundamental que el acreedor, al momento de adherirse a la propuesta, conozca claramente tanto el pasivo concursal íntegro como el monto de su propio crédito que denuncia el deudor.
Liga de Defensa Comercial deberá promover reuniones entre los acreedores asociados y los principales acreedores a fin de estudiar si es posible acordar una salida concursal o si corresponde descartar la misma, peticionando la liquidación de la sociedad. 2. Credibilidad de la propuesta concordataria
f. Consagrar el régimen de mora: deberán establecerse en el texto del concurso, el régimen de mora para el caso de incumplimiento y el régimen para la caducidad anticipado de los plazos concursales.
Liga de Defensa Comercial exigirá un cuadro de flujo de fondos donde se proyecte el futuro del emprendimiento por todo el período de cumplimiento de la propuesta concursal, elaborada con supuestos razonables y coherentes.
4. Otras cláusulas formales a. Comisión de Acreedores: es conveniente que en el Acuerdo se admita la creación de una Comisión de Acreedores que desarrolle, entre otras, una labor de fiscalización del fiel cumplimiento de las obligaciones que tanto el deudor como los fiadores asumen en el convenio concursal.
3. Garantías formales del acuerdo concursal a. Quitas y esperas: el plan de pagos será acorde al plan de viabilidad referido en el numeral anterior b. Exigibilidad incondicionada de las cuotas concordatarias: el pago de las cuotas concordatarias no dependerá de la homologación judicial ni de la obtención de las mayorías legales de adherentes, por considerarse que son circunstancias ajenas a la generación del ingreso empresarial de la concursada. Liga de Defensa Comercial solo admitirá un inicio de los pagos vinculado a la fecha de pago que resulta de los respectivos flujos de fondos.
b. Garantías: en los casos en que esté legalmente admitido que no se brinden garantías de cumplimiento de la propuesta concursal, puede admitirse que en concurso no sea garantizado, pero haciendo constar dicha circunstancia en el texto concursal, a fin de informar debidamente al acreedor. c. Consagración de la cláusula de mejora de fortuna a favor de los acreedores: es conveniente que el texto concursal consagre que al cabo de un determinado período, se reexamine la situación patrimonial de la concursada y en caso que se demuestre una mejoría considerable en su situación económica financiera, el deudor comparta los beneficios con los damnificados por la solicitud de concurso, resarciéndoles parte de los perjuicios causados. Liga de Defensa Comercial deberá propugnar la consagración de esta cláusula en los diferentes acuerdos concursales.-
c. Lugar de pago: centralización de los pagos en lo de un tercero ajeno a la empresa, con la finalidad de que el acreedor perciba los pagos en el porcentaje que le corresponda y en el caso de no pago, se verifique el incumplimiento generalizado. La centralización de los pagos puede estar fijada en instituciones como LIDECO o Bancos, o en donde la Comisión de Acreedores que se cree así lo defina. Si el tercero designado para el cobro de las cuotas concordatarias fuera LIDECO, cobrará una comisión para la realización de tal tarea, que puede oscilar, de acuerdo a la naturaleza del asunto, en el 0,5 o 2% de las cuotas concordatarias.
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CON
Ley 18.387 Apreciación
crítica sobre la verificación de créditos en el concurso, a más de un año de vigencia de la LEY
Contando ya con varios meses de experiencia en la aplicación de la nueva ley de concursos, consideramos oportuno hacer algunas puntualizaciones respecto a la eficacia de sus disposiciones, y de lo que éstas implican para los acreedores que necesitan recuperar su crédito. En este punto, es crucial prestar especial atención a que el proceso de verificación de créditos tal como está previsto en la normativa vigente, resulta en la práctica, engorroso y exigente para el acreedor, lo cual merece que éste vigile los requisitos que se le exigen, y que los poderes del Estado estudien las enmiendas necesarias para corregir esos efectos. En noviembre del año 2008 entró en vigencia la Ley 18.387 denominada “Declaración Judicial de Concurso y Reorganización Empresarial”. En el número anterior de nuestra Revista señalábamos la importancia de que los acreedores estuvieran atentos a las implicancias de la verificación de créditos en materia concursal, a efectos de poder hacer valer sus derechos, en el entendido de que verificar los créditos es comprobar o examinar su existencia y legitimidad. Todos los acreedores (incluso los prendarios, hipotecarios y los que tengan su crédito reconocido en sentencia), deben verificar sus créditos ante el síndico o interventor, aún aquellos créditos que tienen garantías reales, atendiendo los siguientes puntos:
clamar el pago de lo que declara que se le adeuda. El artículo 99 de la Ley establece que “Los acreedores que no se hubieran presentado a verificar sus créditos en el plazo establecido, deberán verificar los mismos judicialmente y a su costa, perdiendo el derecho a percibir la participación que les hubiere correspondido con los pagos ya realizados”. A más de un año de la entrada en vigencia de la Ley 18.387, lo que llevamos de experiencia nos permite señalar algunos aspectos que sería necesario atender. En primer lugar, que el proceso de verificación de créditos se torna lento, confuso y de excesiva rigurosidad para los acreedores, sobre todo para aquellos que representan pequeños montos.
• Plazo para presentarse a verificar: 60 días contados desde la fecha de declaración judicial del concurso
En segundo lugar y en función de lo anterior, sería recomendable una revisión legal de este procedimiento, a efecto de su simplificación, lo cual podría realizarse mediante una enmienda a la ley.
• Requisitos para verificar los créditos: a) presentar la documentación original o medios de prueba (por ejemplo un certificado contable) que permitan acreditar la existencia de sus créditos b) indicar fecha, causa, cuantía, vencimiento y calificación solicitada de los mismos. Por relación causal se entiende incluir las facturas o contratos a partir de los cuales se hace legítimo el reclamo de pago.
En tercer lugar, y en lo que respecta a nuestros asociados y representados, es menester insistir en que deben proporcionar a Liga de Defensa Comercial la documentación en la que se respaldan sus créditos, en el entendido de que esa documentación será la única herramienta que permita a LIDECO atravesar exitosamente el proceso de verificación, y con ello asegurar que los acreedores tengan derecho a cobrar en el concurso.
• El Juez dictará sentencia luego de examinadas las pruebas, la cual establecerá qué créditos quedan incluidos en el concurso y cuáles no. • Una vez dictada sentencia en contrario o cumplido el plazo para verificar el crédito, al crédito excluido no le cabe posibilidad de recupero: el acreedor no podrá concurrir a otro juzgado para re38
LIDECO / agosto 2010
Reemprender:
el derecho a una segunda oportunidad y la responsabilidad de responder por las obligaciones comerciales asumidas Para sostener la actividad económica, tan importante como crear nuevas empresas es fortalecer las actuales y evitar su decadencia. Entendiendo que el deterioro es parte de todos los sistemas empresariales, la utilización y la creación de instrumentos capaces de revertirlo y de generar capital de aprendizaje resulta vital para que el mercado genere redes de soporte que eviten las grandes debacles que afectan a las empresas vinculadas a través de una cadena de producción. No obstante, las segundas oportunidades no pueden estar exentas de controles y deben contemplar también los derechos de los acreedores. La necesidad de apoyar el tejido productivo y empresarial ha motivado, tanto desde el mundo académico como empresarial, especialmente en el viejo continente, el surgimiento de la figura del reemprendedor y del reemprendedurismo, que consiste en el diseño de mecanismos de rescate de aquellos empresarios que, sin incurrir en conductas delictivas, han experimentado un fracaso empresarial.
• 77% de los encuestados aseguraron que no financiarían una empresa manejada por una persona con un fracaso anterior. • 57% opinaron que no emprenderían un negocio si saben de la posibilidad de que fracase. • 50% de los encuestados atribuyen los fracasos en los negocios o a la incapacidad o la irresponsabilidad de los empresarios.
Se parte de la premisa de que el fracaso es un dato de la realidad en materia de negocios y empresas, es parte de la vida empresarial y del aprendizaje en materia de negocios. En atención a lo anterior, se propone la creación de sistemas de alerta temprana que tienen por fin diagnosticar aquellas situaciones problemáticas que deben ser atendidas y corregidas antes de que lleguen a convertirse en una crisis terminal para las empresas.
• 72% de quienes han sufrido un fallo empresarial aseguraron que están dispuestos a intentar nuevamente. Carecemos de estudios al respecto en nuestro país, pero hemos tomado el ejemplo de la experiencia realizada en Chile para señalar la difícil aceptación de este “derecho al olvido”, propuesto a efectos de que los empresarios quebrados - no fraudulentos
Concebir el fracaso como aprendizaje supone quebrar barreras culturales de larga data, relativas al estigma que recae sobre la empresa quebrada y sobre el empresario que ha quebrado. Diversas investigaciones señalan a este estigma, como uno de los factores que no facilita que las empresas soliciten el amparo concursal en tiempo y forma, por temor a las connotaciones negativas que recaerán sobre ellos. Una encuesta realizada por el BID – FOMIN en Chile1, destinada a medir la percepción de los chilenos sobre los fracasos empresariales, arrojó como resultado una arraigada aversión al riesgo en los negocios: 39
CON - puedan tener una segunda oportunidad de participar activamente de la economía. Liberar de las obligaciones no cumplidas a un empresario, aunque su fracaso no hubiera sido generado por una conducta delictiva, no es un punto fácil de aceptar por los afectados, o en todo caso, debería pensarse también para éstos, mecanismos de reparación que disminuyan el daño sufrido a raíz de la quiebra de la empresa. Un sistema o programa de reemprendedores no debería pensarse sin la garantía de que: a) los acreedores podrán de alguna forma compensar los daños que hayan padecido a partir de la quiebra de una empresa y b) el incumplidor no fraudulento será monitoreado en forma exhaustiva en su segunda chance. Este punto, se fundamenta en que un empresario, que hace del comercio su profesión, y asume de hecho una responsabilidad social, debe sujetarse a normas más estrictas y a un tratamiento más severo que un consumidor final endeudado por mal uso de una tarjeta de crédito, por ejemplo. Las iniciativas que abogan por el reemprendedurismo, no se orientan solo a las empresas o empresarios fracasados, sino también a los emprendimientos que no tienen antecedentes de fracaso y desean evitarlo. Si bien estos programas están e su mayoría orientados hacia las micro, pequeñas y medianas empresas, no se restringen a estos ámbitos, y proponen una serie de servicios de asesoramiento y monitoreo sobre la evolución de la empresa, que colabore en la evaluación de las estrategias y los momentos propicios para tomar medidas correctivas. En esta misma sección hemos planteado una serie de directivas que LIDECO considera claves para preservar la forma concursal en su esencia, esto es, en su calidad de mecanismo propicio para salvar a una empresa en dificultades y para evitar perjuicios en los componentes de la cadena productiva a ella asociada. LIDECO ha procurado desde su fundación insertarse de cara a la realidad, ofreciendo al empresariado herramientas para evitar dificultades y para poder ampararse con seguridad cuando las dificultades se instalan, sea por fallas de la propia empresa o por factores de coyuntura. Tanto el éxito como el fracaso hacen parte de la vida empresarial: es posible evitar el riesgo, pero también pueden haber circunstancias extremas que la empresa no pueda eludir. Los programas de reemprendedurismo que se proponen en la actualidad, apuntan a esta doble perspectiva. Tales proyectos proponen la realización de
campañas de sensibilización y cambio cultural destinadas a revertir la aversión al riesgo que permita que los reemprendedores puedan acceder a nuevas oportunidades y posibilidades de refinanciamiento, sean estas obtenidas a través de instituciones financieras o a través del crédito empresarial. De más está decir que las herramientas preventivas del riesgo crediticio se constituyen en un pilar insoslayable para este tipo de propuestas, por cuanto reducir el riesgo en los negocios propicia la seguridad comercial necesaria para establecer actividades productivas, empleo y riqueza. En este sentido, consideramos que poco importa que se negocie con emprendedores o reemprendedores: siempre es necesario tomar recaudos con base en información, en la adecuada redacción de contratos, en el adecuado uso de los instrumentos y documentos comerciales que permiten realizar negocios seguros desde el inicio de una relación comercial. Los contextos de bonanza favorecen la flexibilización de los cuidados en materia de vigilancia de los créditos, lo cual constituye en sí mismo un riesgo. El comercio debe siempre utilizar herramientas de prevención, seguimiento, monitoreo y vigilancia sobre todas las áreas de la gestión empresarial. Si el fracaso es parte del juego, debemos integrarlo seriamente dentro de nuestras políticas de gestión y administración del riesgo en las transacciones comerciales. Los procedimientos concursales constituyen un recurso válido para apoyar una gestión empresarial en crisis. Que se puede hacer de ella un uso abusivo o incorrecto, es otra historia, que está en la base de la generación de prejuicios y estereotipos que terminan pervirtiendo el recurso en su concepción original. Es necesario identificar los elementos jurídicos y herramientas de gestión que permitan equilibrar: 1) la necesidad de mantener vivo el mercado empresarial atendiendo dificultades excepcionales no fraudulentas, 2) la atención a los acreedores damnificados y 3) la responsabilidad por las obligaciones comerciales asumidas y no cumplidas. El objetivo siempre será el de favorecer un mejor entorno para la dinámica empresarial, así como amortiguar el costo social asociado al fracaso empresarial. El punto de apalancamiento en tal sentido, se encuentra en: 1) la promoción de la conciencia de la necesidad de profesionalizar la gestión empresarial y concebir al fracaso como un capital de aprendizaje, 2) la promoción de herramientas de prevención en todos los actores del sistema co-
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LIDECO / agosto 2010 memente desde hace varios años por un trabajo interdepartamental y específico para fomentar la reempresa con el objetivo de salvaguardar el patrimonio empresarial en tiempos de crisis, de ofrecer una garantía de continuidad a los trabajadores.”2
mercial 3) el uso de sistemas de diagnóstico y alerta tempranas que permitan tomar medidas correctivas a tiempo y 4) sistemas de soporte que apoyen a los empresarios no dolosos cuando se encuentran en dificultades 5) sistemas jurídicos y comerciales que garanticen la seguridad para los acreedores.
La forma concursal es de hecho un mecanismo que da pie a este tipo de soluciones cuando es abordada adecuadamente desde la propia solicitud del concurso en tiempo y forma. Dar al reemprendedor – bajo la presunción de aprendizaje – la oportunidad de un “nuevo comienzo” que implicara exonerarle de deudas pendientes en los casos de concursos no fraudulentos, no puede ser concebida sin adecuados controles ni sin encontrar los mecanismos para que las obligaciones comerciales sean de alguna forma satisfechas a favor de los derechos de los acreedores.
Por supuesto, todos estos puntos están abiertos al desarrollo y son siempre perfectibles. Hay en Europa iniciativas que favorecen la “reempresa”, creando centros que tienen por fin incidir en el mantenimiento o en la reactivación de la economía, en la generación de riqueza y en el mantenimiento del empleo. Conciben que para ello, es preciso atender además del fomento de la creación de empresas, el fomento de la continuidad de las ya creadas. Asumiendo que en toda economía existe por diversos factores la mortandad de empresas, la idea es no aceptarlo pasivamente, sino facilitar el rescate empresarial a través del reemprendedurismo por parte del empresario fallido, o por parte de inversores que puedan adquirir los activos y pasivos de una empresa cuando ésta aún tiene posibilidades de ser viable, sin necesidad de crear una nueva.
De lo contrario, se corre el riesgo de pervertir la finalidad buscada, privilegiando las segundas chances por encima de la responsabilidad legal y ética que supone el cumplir con la obligatoriedad en el cumplimiento de los compromisos comerciales asumidos.-
De esta forma, se preserva la actividad económica, se mantienen los puestos de trabajo, se evita la pérdida de capital económico y de conocimiento especializado, así como también se preservan los intangibles como los contactos, el posicionamiento en el mercado, etc. Es así que, “Todos los gobiernos europeos han analizado este proceso y han apostado fir-
1http://www.iadb.org/articulos/2009-07/spanish/reemprender-unanueva-oportunidad-para-empresarios-chilenos-5500.html 2http://reempresaes.files.wordpress.com/2010/06/2010_26_06_diariterrassa.pdf
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DE INTERES
Gestionar la imagen de la empresa a través de la creación de una reputación de excelencia en servicio Ps. Claudia Fernández Responsable Marketing LIDECO
Las personas hablan entre sí, y comentan sus experiencias. No se pueden comprar kilos de buena reputación ni invertir centenares de miles de pesos en una campaña de marketing espontánea, como lo es el “boca a boca”. Los comentarios negativos sobre una empresa, son una plaga. Dependiendo del sector y de la gravedad de su mala experiencia, un cliente insatisfecho comenta al menos con 20 personas este hecho, en tanto quienes tienen una experiencia positiva lo hacen 7 veces. Hay investigaciones que dan cuenta de que los comentarios negativos reducen las ventas en mayor proporción en que aumentan a partir de los comentarios positivos. La única actitud que cabe tomar para que una empresa genere comentarios positivos, es ofrecer servicios que dejen a los clientes satisfechos. El servicio al cliente es todo aquello que aumente su satisfacción. Los componentes del servicio son fuente de satisfacción o insatisfacción. La satisfacción es la relación entre la forma en que una persona o empresa espera ser tratada, y la forma en que percibe que está siendo tratada. En mercados maduros, donde los precios y ofertas de un mismo sector son similares, ni la publicidad más creativa logra convencer a los consumidores de que las diferencias entre un prestador y otro son reales. Con consumidores cada vez más preparados, exigentes y rodeados de ofertas similares, las características de los productos, los precios y la calidad, dejan de ser factores diferenciales. El campo de batalla real es el de los servicios: las personas toman sus decisiones en base a cómo esperan ser tratadas. Las tecnologías son cada vez más accesibles, las similitudes entre los productos son cada vez más y las rebajas de precios cada vez más rápidas luego de introducido un nuevo producto en el mercado. De ahí que las empresas que
logren una reputación de excelencia en materia de servicio, tendrán mayores posibilidades de ocupar posiciones de liderazgo.
Señales del mercado respecto a la importancia de un buen servicio “La baja calidad del servicio hace perder más clientes que el precio”, plantea como conclusión una investigación realizada en el año 2008 por la consultora Accenture1. El estudio se realizó en base a una encuesta aplicada a 4.100 personas en ocho países. Se obtuvo como resultado que el 67% de las personas que habían cambiado de empresa proveedora, fundamentaban la decisión de ese cambio en no haber obtenido un buen servicio. Interesante es observar que, doce meses antes, el mismo estudio reflejó que el porcentaje de personas que cambiaban de empresa proveedora a causa de un mal servicio fue el 53%. Se constató además que este fenómeno se daba especialmente en las economías emergentes (China, Brasil, entre otros). 42
LIDECO / agosto 2010 A partir del análisis de los números, Accenture plantea que las expectativas de los consumidores atraviesan un proceso de progresivo aumento. Simultáneamente, crece la oferta que compite en el mismo sector. Ello determina un aumento en la rotación de clientes y por ende, la correlativa erosión de la fidelidad cliente – empresa.
subgrupos que, impotentes, luchan para atender los reclamos, sin ningún poder real para resolver nada, es decir, sin poder para modificar los puntos clave de la prestación del servicio donde se generan las insatisfacciones. El departamento de marketing tiene gran responsabilidad en la conquista, pero la retención es función de toda la organización. De nada sirve presionar sobre la conquista de clientes si la prestación de los servicios no es apta para generar la satisfacción suficiente para retener o reconquistar al cliente en la sucesivas transacciones mediante las que se construye una relación empresa – cliente.
A partir de allí, los especialistas de Accenture concluyen que es necesario atender dos cuestiones: 1) las empresas deberán esforzarse cada vez más por entender lo que los clientes necesitan y ofrecerles mejor satisfacción que la competencia y 2) las deficiencias en servicios, representan para las empresas de un mismo sector, una oportunidad para conquistar clientes insatisfechos. En otras palabras, urge que cada empresa conozca en qué tipo de experiencias debe superar a sus competidores, ya no para conquistar nuevos clientes, sino para retener a los propios. Sobre todo cuando se trata de productos y servicios complejos, es menester no perder clientes en los que se ha invertido mucho dinero y tiempo en captarlos y capacitarlos en el uso de los productos y servicios. En definitiva, el objetivo es lograr una mejor lealtad de parte de los clientes, pues aunque nuestra performance en servicios no hubiera caído objetivamente, las expectativas de los clientes van en aumento, lo cual, a los efectos, es igual a una performance deficiente.
Diversos expertos en marketing afirman que la calidad en los servicios es mala, cuando no hay un adecuado compromiso de la gerencia con la gestión de la calidad en servicios, o cuando pese a las buenas intenciones, el compromiso pasa más por lo discursivo que por el diseño sistemático. Advierten que la gestión de servicios se encuentra en fase artesanal: son pocos los que se toman el trabajo de diseñarla. Como ejercicio, observemos en nuestras propias empresas, dónde y cómo están descriptos los procesos de producción de los servicios, de qué forma se gestionan y cómo se prevé controlar su prestación, para evaluar si realmente estamos considerándolos sistemáticamente o en forma artesanal, esto es, dejándolos librados a la voluntad y capacidad de cada persona merced a sus iniciativas personales, o bien dejándolos librados a aspectos culturales implícitos no declarados.
En este punto es preciso entender que la responsabilidad de la retención de clientes nunca es de un departamento en particular, sino de toda la empresa. De lo contrario, deberíamos preguntarnos si tenemos dos empresas: una que se ocupa del cliente y otra que no. Cuando la atención al cliente se reduce a un departamento de atención al cliente, o peor aún, a un área de atención de quejas, se obtiene como resultado la creación de
Importa aclarar, llegados a este punto, que en marketing, discriminar entre productos y servicios, si bien tiene su relevancia por determina-
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INT das características especiales de los servicios, al mismo tiempo resulta peligroso. ¿Por qué? Porque todas las empresas, sean manufactureras, comerciales o de servicios, en algún punto desarrollan actividades de servicio: cuando venden, cuando atienden el teléfono, cuando distribuyen productos, cuando cobran, cuando atienden una queja o una devolución, cuando brindan soporte o asesoría técnica post venta, cuando responden a una garantía. De ahí que sea casi una obligación comercial para todas las empresas, sean del sector que sean, atender la calidad de los servicios que acompañan a sus productos centrales, y procurar retener y fidelizar clientes a través de un servicio de calidad superior. Como plantean William Davidow y Bro Uttal, “descubrimos que el servicio al cliente es un arma potente contra la competencia en cualquier sector. Los que consiguen ofrecer un buen servicio al cliente parecen dominar el sector en que actúan, tanto en términos de crecimiento de ventas como de rentabilidad de las empresas; los que demoran en percibir esto acaban quedando relegados. Esto parece ser verdad para todos los sectores, con pequeñas variaciones. Producir un servicio de alta calidad es tan importante para empresas de minería como para IBM, tan crucial para Mc Donald’s como para consultores administrativos”2.
La producción de un servicio La producción de un servicio requiere cosas (soporte físico), personas (mano de obra, beneficiarios o clientes) y procesos predefinidos. Todos estos elementos participan en la producción de un servicio, el cual resulta de la interacción entre esos componentes.
lación empresa – cliente, necesarios para prestar un servicio a partir de características comerciales y niveles de calidad previamente determinados. Lo que es claro, es que si no diseñamos la forma en que queremos que las cosas ocurran, no podremos hacer nada para asegurar que ocurran. Por supuesto, una empresa no puede estandarizar absolutamente todos los procesos, pero aún así, cada empresa, según sea especialista (el fast food, tarjetas de crédito) o generalista (servicios de consultoría, bancos), y según la complejidad de su servucción (no tiene la misma complejidad un fast food que un servicios de emergencia médica), debe propender no obstante a estandarizar y protocolizar la mayor cantidad de procesos posibles.
Productilizar el servicio y servicilizar el producto Las tecnologías están hoy a disposición de todos: “ofrecer un servicio adecuado, es increíblemente difícil, un desafío mucho mayor que alcanzar el liderazgo en tecnología, costo o calidad” 3. El factor diferencial de una empresa está dado no solo a partir de la calidad del producto o la cosa en sí que el cliente compra, sino de la experiencia que el cliente tiene al relacionarse con la empresa, y de las evidencias tangibles de que la empresa será capaz de cumplir con su promesa de satisfacción. Cuando vendemos, ya sea un producto o un servicio, estamos vendiendo una promesa. La gente no compra taladros: compra la expectativa de poder perforar algo, de realizar un agujero. Compra la expectativa de que la empresa ofrecerá respaldo si el producto falla. La gente toma el transporte colectivo con la expectativa primaria de que será trasladado de un lugar a otro, se sienta en un restaurante para satisfacer su necesidad de alimentación con comodidad, etc.
Hablar de interacción es hablar de procesos que vinculan a las partes involucradas, y son esos procesos los que resultan más difíciles de gestionar en materia de servicios, pues en tanto remiten a contactos personales, están sujetos a una importante variabilidad. Aunque los procesos estén predefinidos, aunque el personal esté adecuadamente capacitado, en los servicios también el cliente participa en la producción, y tiene que ser integrado como un factor más a ser gestionado.
Las promesas generan inseguridad: por ello es necesario esforzarse por reducir la percepción de riesgo por parte del cliente o potencial cliente. En este punto sí, la diferencia entre productos y servicios es importante.
Para referirse a la producción de un servicio, Eiglier y Langeard hablan de servucción, y la definen como la organización sistemática y coherente de todos los elementos físicos y humanos de la re-
Los autos y galletitas con defecto se pueden retirar de un lote de producción. Una mala experiencia en una noche de hotel es experiencia consumada, no se puede retirar antes de que el cliente la
Se puede probar un auto. No se puede probar una noche de hotel. Se puede probar una galletita. No se puede probar el resultado de llevar mis prendas a la tintorería.
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LIDECO / agosto 2010 “consuma”, porque la experiencia se “consume” al mismo tiempo en que se produce.
trategia competitiva. Decir que una empresa tiene que cuidar su imagen no es una estrategia competitiva. Decir esas cosas, es decir obviedades. Una empresa que no vende no subsiste. Una empresa que no es visible en el mercado (o al menos en determinado segmento) no puede atraer la atención sobre su oferta. Una empresa que no cuida su imagen, - salvo que sea monopólica – corre serio riesgo de tener problemas competitivos.
En función de todas estas cuestiones es que se habla de la necesidad de “servicilizar” los productos y “productilizar” los servicios. De lo que se trata es de diferenciar los productos a través de la oferta de servicios, y de tangibilizar los servicios mediante evidencias concretas que refuercen la promesa de venta: instalaciones físicas, vestimenta del personal, tecnología expuesta, señalización, facilidad de acceso a la empresa y a sus productos, la música que existe en el local, si hay asientos cómodos (invitan a quedarse) o si hay sillas pequeñas y duras (invitan a retirarse rápidamente), etc.
Las definiciones estratégicas requieren que los cerebros de la empresa se pongan en funcionamiento para encontrar los caminos por los cuales le será posible a la empresa vender más o ser más rentable (no siempre se es más rentable vendiendo más), mantener su imagen, mejorarla o cambiarla (reposicionamiento), y recordarle al mercado de su existencia.
En marketing, todo comunica. Todo lo que ve y experimenta el cliente dice algo de mi empresa. Por lo tanto, todo lo que ve y experimenta el cliente debe estar diseñado para que el cliente resulte satisfecho y en su mente quede marcada (de ahí “marca”) la imagen de empresa que deseamos transmitir a partir del posicionamiento estratégico elegido para competir en el mercado.
La estrategia competitiva de una empresa es la forma que ésta encuentra para mantenerse en el mercado con ventajas sobre sus competidores o sustitutos. Tener ventaja significa estar un paso adelante de la competencia en algún factor que cumpla con los siguientes requisitos: 1) que sea valorado por el mercado objetivo 2) que sea difícil de igualar 3) que sea único 4) que sea sostenible por parte de la empresa 5) que sea claramente superior a lo que puede hallarse en el mercado en el mismo sector de actividad.
Para lograr una cultura de servicio se necesita una estrategia consistente con los recursos y capacidades de la empresa
El numeral 4 es de especial relevancia. Muchas ideas pomposas y de brillante formulación fracasan por que están pensadas en forma abstracta, desoyendo y no viendo la realidad de la empresa. La estrategia competitiva de una empresa debe ser consistente con sus recursos y capacidades. Dicho de otra forma: los recursos y capacidades de una empresa deben poder sostener y desarrollar la estrategia competitiva. Y de existir brechas
Llegados a este punto nos vemos obligados a plantear dos cuestiones relevantes: la necesidad de que exista una estrategia competitiva definida, y la necesidad de que la empresa pueda responder a ella. Decir que una empresa debe vender más no es una estrategia competitiva. Decir que una empresa tiene que ser visible en el mercado no es una es-
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INT entre los recursos y capacidades disponibles y los que son necesarios para ello, la estrategia debe contemplar también la forma de reducir esas brechas, o bien debe plantearse otras alternativas estratégicas que resultan viables y aplicables en función de sus recursos y capacidades. Este no es un tema menor. Como tampoco es menor el hecho de que las estrategias, en caso de existir y estar formuladas, no estén firmemente aprehendidas en todos los sectores y niveles de la organización. Si en una empresa los empleados deben consultar a los niveles gerenciales cada paso a dar, estamos ante un gran déficit de gestión, donde no es posible desarrollar sinergia alguna. Imposible desarrollar sinergia cuando la gente no tiene claro hacia dónde va y cuáles son sus márgenes de autonomía y maniobra. Y esos márgenes son los que se logran: 1) mediante la sistematización de procesos y 2) mediante la contratación de personas capaces de ser criteriosamente autónomas. Arriba planteamos que es imposible protocolizar absolutamente todos los procesos. Por ello es que estos dos aspectos (procesos estandarizados y personal capacitado y con rangos de autonomía adecuados) deben necesariamente confluir, porque nunca un manual puede prever todas las situaciones que se plantean en la prestación de un servicio. En el “momento de la verdad”, esas situaciones se resuelven in situ, cuando un empleado está frente a un cliente. Para el cliente, cada persona con la que trata “es” la empresa, representa a la empresa, y por ende, los mensajes que a él lleguen a partir de esa interacción estarán definiendo la imagen de marca que el cliente va a configurar en su mente. Razón más que suficiente para no dejar estos elementos librados al azar. Es importante definir qué es lo que busca nuestro mercado objetivo. ¿Precio? ¿Una oferta única y diferente? ¿Especialización? Son estas tres, las estrategias competitivas genéricas que plantea Michael Porter. Si nuestro mercado busca precio, entonces la estrategia competitiva propenderá al liderazgo en costos, congruente con el desarrollo de economías de escala y una estrategia de alta penetración de mercado, en un mercado que, claro está, tome decisiones de consumo en función del precio. La empresa: 1) venderá más si logra tener costos bajos para poder tener precios bajos 2) mantendrá su imagen en la medida en que sea capaz de sostener este posicionamiento basado en el precio bajo y 3) será reconocida y visible en función de su capacidad para afirmarse en la imagen del mercado a partir de los dos puntos anteriores.
Si nuestro mercado busca una oferta única y diferente entonces nuestra estrategia competitiva deberá apostar a la diferenciación, a crear algo que el cliente perciba como único y que justifique su preferencia ante otras ofertas. Supone salir de la categoría de productos o servicios llamada “me too”, es decir, “yo también tengo lo mismo”. La idea es la inversa: “mi empresa ofrece algo que otros no tienen”, entonces, 1) venderá más si logra innovar para que en los atributos diferenciales valorados por el mercado su oferta sea superior a la de la competencia, 2) mantendrá su imagen en la medida en que sea capaz de sostener este posicionamiento basado en la diferenciación, y 3) será reconocida y visible en función de su capacidad para afirmarse en la imagen del mercado a partir de los dos puntos anteriores. Si nuestro mercado busca soluciones específicas, la estrategia competitiva será de enfoque. Una alta segmentación que restrinja la oferta a un área de acción limitada en la que se concentran todos los esfuerzos de la organización. La empresa 1) venderá más si logra posicionarse como única en su área de especialización, 2) mantendrá su imagen en la medida en que sea capaz de sostener este posicionamiento y no diversifique su oferta erosionando precisamente la especialización que procura su mercado objetivo, y 3) será reconocida y visible en función de su capacidad para afirmarse en la imagen del mercado a partir de los dos puntos anteriores. Aunque es obvio, vale señalar que no hay estrategias competitivas puras. Ninguna empresa puede descuidar los costos, por ejemplo. Pero el cuidado de los costos no puede atentar con la disponibilidad de recursos necesarios para sostener la estrategia de diferenciación o enfoque, si esa fuera la estrategia elegida como adecuada para vender más, sostener la imagen de marca y ser visible en el mercado. Tener claros todos estos aspectos resulta fundamental para poder empezar a pensar en la calidad de los servicios, y para que realmente se pueda ser eficaz en el manejo de los recursos, capacidades, y en el establecimiento de las prioridades en la organización. Las estrategias no son atemporales, esto es, se definen con base en un contexto, partiendo de determinados supuestos y proyectando estimaciones sobre las cuales nunca puede haber absoluta certeza. De ahí que así como no hay estrategias “puras”, tampoco hay estrategias competitivas permanentes: la empresa debe monitorear la eficacia de su planteamiento estratégico, a efectos 46
LIDECO LIDECO / agosto / julio 2010 de verificar, o bien su efectividad (se alcanzan los resultados esperados), o bien dónde se encuentra la causa de que no se alcancen los resultados esperados. Si la causa es la formulación inadecuada de la estrategia, entonces habrá que repensarla. La empresa debe ser capaz de ser flexible y dinámica a tales efectos: planificar, hacer, verificar, y corregir para volver a planificar, y así por delante.
para nuestros clientes, indicativas de alta calidad, 2) qué expectativas deben ser necesariamente satisfechas para lograr la satisfacción, y 3) en qué nivel de prestación deben ser satisfechas esas expectativas. Ello requiere segmentar la calidad del servicio de acuerdo a los atributos que los segmentos de mercado que vamos a atender valoran como importantes, y establecer diferentes mix de marketing para los distintos niveles de expectativas. Por ejemplo, si la rapidez en la entrega fuera un atributo relevante, podríamos establecer el precio 1 para el tiempo de espera 1, el precio 2 para el tiempo de espera 2, y el precio 3 para el tiempo de espera 3. Cada cliente es diferente, y por lo tanto requiere ofertas diferentes para que perciba que está recibiendo el servicio adecuado. Es importante partir de esta premisa, porque nunca a partir de una sola acción una empresa logrará mejorar en todas las facetas del servicio ni dejar satisfechos a todos los clientes.
La calidad percibida en los servicios es relativa al precio, al cliente clave y a la categoría de producto Parusamaran, Zeithaml y Berry a partir del su modelo de deficiencias en la gestión de la calidad, definen a esta última como la discrepancia entre las expectativas de los consumidores sobre el servicio que esperan recibir y el que efectivamente reciben. Resulta clave que la empresa logre congruencia entre lo que los clientes quieren y lo que la empresa puede cumplir. Lo que el cliente está dispuesto a pagar no necesariamente se restringe al producto: a veces el cliente compra seguridad, tranquilidad, confianza y paz de espíritu. La certeza de que el producto va a funcionar, y la certeza de que, si falla, detrás hay una empresa que responderá por ello.
Sobre todo en los casos en que la estrategia competitiva no es de enfoque, existe un importante rango de heterogeneidad en las carteras de clientes, y como no se puede ser excelente en todo, es necesario identificar quiénes son los clientes clave (el 20% que genera el 80% del ingreso o de la rentabilidad) y definir los estándares de prestación correspondientes.
Las estrategias competitivas suponen opciones. No se puede ser bueno en todo y nadie puede ser bueno en todo. El riesgo de pretender ser bueno en todo es terminar no siendo bueno en nada. Si definimos la calidad del servicio desde el punto de vista del cliente, debemos tener claro que nunca lograremos un 100% de satisfacción ante expectativas cada vez más amplias por parte de aquellos. No obstante, en los aspectos relevantes, sí debemos aspirar a elevados niveles de satisfacción. Es preciso conocer: 1) qué expectativas son
Se requiere una definición estratégica de quién es el cliente clave y con qué criterio se lo define. Por ejemplo, ¿mi cliente clave es el que me compra más (definición desde el punto de vista de la venta) o el que me genera menos costos (definición desde el punto de vista de los costos)? Para una institución médica, es claro que el cliente más rentable no es el que le compra más, sino el que genera menos
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INT costos: la población de la franja 15 – 40 años, que es la que menos consulta al médico. También es necesario definir cuál es el producto clave: ¿es el producto que se vende más o el más rentable? A partir del interjuego entre la definición de rentabilidad del cliente y del producto la estrategia competitiva deberá decidir si opta por la rentabilidad del cliente o la del producto, pero lo que está claro es que el factor esencial y común a estos dos factores, y condición para el éxito de la empresa, es la rentabilidad. Ello puede implicar, por antipático que parezca, el desarrollo de una estrategia para desestimular a clientes no rentables. Por ejemplo, en el caso de una empresa de auxilios mecánicos, limitando la cantidad de auxilios por mes, o condicionando el número de auxilios disponibles a la no repetición de la misma falla mecánica, etc.
Las características diferenciales de los servicios Sobre la base de estas definiciones estratégicas se instalan las características específicas de la prestación de servicios: la intangibilidad, la heterogeneidad o variabilidad, la perecibilidad, y la simultaneidad, siendo que en todas ellas hay un factor común: la participación del cliente en el proceso de producción – experiencia. 1) Los servicios tienen un alto grado de intangibilidad. Si bien es más fácil imaginarse un auto que un servicio de tintorería, todos tenemos una idea de lo que es la ropa limpia. Más complejo es imaginar un seguro de vida, o imaginar el resultado de un proceso educativo en la universidad. La mayor o menor intangibilidad de los servicios depende de cuán complejos sean y de la categoría de producto. Sea como sea, el objetivo de marketing en este punto es hacer tangible y simple lo intangible y complejo. Al servicio hay que explicarlo y hacerlo evidente mediante diversos canales de comunicación, que involucran a toda la empresa, desde la persona que atiende el teléfono hasta la que da la prestación del servicio propiamente dicha, pasando por las instalaciones, el diseño de la comunicación institucional, etc. 2) Los servicios son heterogéneos y variables. Puedo tener dos servicios distintos si me atienden dos funcionarios distintos, o incluso si me atiende el mismo funcionario a distinta hora. Un mismo cliente, en distintas situaciones, equivale a atender dos clientes diferentes. La forma de administrar esa heterogeneidad o variabilidad pasa por la gestión de las personas, la capacitación, el diseño del servicio y la estandarización / protocolización de procesos. La gente, las instalaciones,
la atención telefónica, y todo lo que se usa para prestar el servicio debe estar alineado con la estrategia de servicio. Las personas, las cosas y los procedimientos constituyen importantes medios de comunicación, mucho más potentes y mucho más difíciles de controlar que la publicidad. Puedo definir el contenido de un spot publicitario, cuándo voy a emitirlo y con qué frecuencia. Pero si mi personal de contacto no es congruente con el mensaje que quiero transmitir, se puede generar mucho daño a la imagen de la empresa. 3) En los servicios, la percepción de la calidad es subjetiva. Se puede medir el porcentaje de grasas trans de un comestible, pero no se puede medir objetivamente el porcentaje de alegría que será capaz de brindar Mickey Mouse en Disney World. Si bien siempre, sea que se trate de productos o servicios, la evaluación de la calidad es subjetiva, en el último caso esa subjetividad se acentúa, pues la evaluación de la calidad se realiza a partir de una experiencia en la cual el cliente participa. No se participa en la elaboración de un enlatado, pero sí en la interacción con el mozo de un restaurante. Este punto se enraba con el de la variabilidad y con el siguiente ítem, el de la simultaneidad. La calidad percibida no es intrínseca al producto o servicio: la determina el cliente a partir de la evaluación de muchos atributos, como ser la confianza en la capacidad técnica, la seguridad de que se recibirá el servicio o producto esperado, la empatía en la atención, la capacidad de respuesta, los elementos tangibles, etc. La empresa puede influir en la calidad que perciba el cliente a través de una adecuada gestión de los elementos de la interacción que están bajo su control: soporte físico, procesos, personal de contacto. 4) En servicios, producción y prestación son etapas simultáneas. El auto se produce en la fábrica y llega al cliente luego de que ha pasado por un proceso de control de calidad y se considera que el estándar es adecuado para las especificaciones solicitadas por el mercado. Los autos con fallas, se retiran del mercado. Con los servicios no sucede lo mismo: no son cosas, son por lo general actividades o procesos, en los que además, participan – en mayor o menor medida - los clientes. El hecho de que se produzcan al mismo tiempo en que se consumen (se evalúa la calidad del servicio mientras se está teniendo la experiencia) hace que no se pueda controlar la calidad antes de que el servicio se brinde, excepto en los factores que sí son controlables, es decir, en los componentes tangibles o de bienes que tiene un servicio: la calidad de los ingredientes para elabo48
LIDECO LIDECO / agosto / julio 2010 rar un plato en un restaurante, la capacitación de los recursos humanos, los sistemas de reconocimiento y recompensa que aseguren un adecuado nivel de motivación, etc. Esto introduce una perspectiva interesante a la hora de controlar la calidad en los servicios: mientras en los bienes de consumo el control de calidad puede hacerse antes de que el producto llegue al cliente, en los servicios el control de calidad es simultáneo a la prestación, más allá de que existan aspectos que puedan controlarse antes. De ahí que la calidad en la prestación de servicios no se controla: se gestiona, se produce, se asegura, especialmente mediante la capacitación y la sinergia de todo el personal involucrado en la prestación. El valor del servicio se gesta en la interacción, en la experiencia. Es esencial responder qué se desea crear y transmitir con la interacción (seguridad, calidez, cuidado, limpieza, rapidez, etc.) en función de los atributos identificados como relevantes para cada segmento de clientes. 5) En servicios, además del qué, importa el cómo. Si los servicios son actividades y procesos en donde se gesta el valor a partir de la interacción, resulta que, además de una prestación (el qué: por ejemplo, ser trasladado de A a B), el cliente evaluará la calidad de la experiencia mediante la forma en que se le brindó esa prestación (el cómo: con confort, sin confort, lento, rápido). El cliente no sólo necesita que lo atiendan, sino que espera que lo atienden de una manera en particular, y si cambia esa manera particular de atención entonces se modifica la oferta y la percepción de calidad por parte del cliente. Hablar de gestionar servicios es hablar de qué servicio va a prestarse y cómo, para dar argumento al cliente para que no cambie de empresa proveedora, y al potencial cliente para que nos elija por primera vez en nuestra categoría de producto, o bien deje a la competencia. El qué refiere a la calidad técnica del servicio, a los resultados. Por ejemplo, la calidad técnica de los profesionales médicos, del equipamiento y tecnología, al éxito de las intervenciones quirúrgicas. El cómo, tiene que ver con la calidad funcional, con los procesos que hacen a la experiencia del servicio: la hotelería de la institución hospitalaria, la facilidad de acceso, la menor o mayor burocracia para los trámites, la calidez de la atención del personal, etc.
lar, sino con “la empresa”. Cada miembro de una organización representa a la empresa y por ende es un factor de construcción de imagen. De ahí que el personal de contacto sea un factor clave a la hora de la verdad, esto es, la hora de la experiencia del servicio, cuando el servicio se consume / brinda (por parte del cliente en el primer caso y por parte de la empresa en el segundo). Asegurar la calidad a través de una adecuada selección, capacitación, desarrollo y motivación del personal de contacto es indispensable en materia de servicios, pues como vimos antes, el cliente participa de la prestación, y la prestación se da en la interacción. El personal de contacto entonces, es crucial para gestionar adecuadamente la participación del cliente, pues tiene la función de: a) hacer tangible la oferta, b) comunicar imagen, c) facilitar la participación del cliente, y d) vender (las actividades que resultan con una evaluación positiva por parte del cliente son continuación de la tarea de ventas). El personal de contacto es un intermediario entre la empresa y el cliente, que en cada interacción impacta a favor o en contra de la imagen de la empresa. El personal de contacto puede disimular los errores de la empresa o hacerlos más visibles si no está capacitado, o simplemente si está desconforme o carente de motivación para comprometerse con la compañía. Todo el personal que entra en interacción con un cliente es la cara de la empresa: preguntémonos qué caras estamos ofreciendo, qué caras queremos ofrecer, y qué debe hacer la empresa en materia de gestión de recursos humanos para subsanar las discrepancias, si las hubiera. El personal de contacto es un recurso comunicacional clave para manejar la calidad percibida por parte del cliente: en el proceso de servucción, si se hace grata la experiencia, se verá afectada positivamente la calidad percibida. Lo anterior no
6) En servicios, el personal de contacto juega un rol fundamental. Retomemos una afirmación ya planteada: cuando un cliente o potencial cliente tiene contacto con una persona de la empresa, no se está comunicando con esa persona en particu49
INT significa que podamos descansarnos en la amabilidad y en las sonrisas, descuidando la calidad del servicio en sí mismo. Los consumidores, cada vez más capacitados para efectuar comparaciones entre las alternativas disponibles, evalúan todos los elementos al contactarse con una oferta. Dependerá de la categoría de producto el peso relativo que adquiera el “cómo” en el transcurso de la experiencia.
El autoservicio Se trate de un servicio de un tenedor libre, de un cajero automático, o de compras a través de Internet, en el autoservicio sigue siendo relevante administrar la interacción entre el cliente y los soportes físicos o virtuales mediante los cuales se establece la relación con la empresa. La simplicidad en el diseño de procesos, la señalización del local y la educación de los clientes para que puedan tener una experiencia satisfactoria, es más que relevante cuando hablamos de autoservicio, el cual sin duda tiene la gran ventaja de promover la automatización, la reducción de costos y el aumento de la capacidad de prestación del servicio (necesito menos personal, amplío horarios de atención, amplío redes). Pensemos en un servicio de comida rápida: todos los clientes trabajan para la empresa. Toman su bandeja, se dirigen a la mesa, luego de su ingesta levantan los utensilios, tiran los desechos, dejan su bandeja en la pila de bandejas. Más allá de las ventajas de costo, en el autoservicio la relación con la empresa se vuelve impersonal, por lo que será necesario procurar que los sistemas de interacción resulten amigables y que las interacciones de autoservicio se limiten a los procesos de menor valor agregado, para liberar el tiempo del personal de la empresa para atender las actividades de alto valor agregado.
Los pecados en materia de prestación de servicios Los pecados capitales en materia de prestación de servicios tienen, como sustento de base, en primer lugar, lo que planteamos al comienzo de este artículo: un deficiente compromiso por parte de la administración. Más allá de discursos e intenciones, todo termina reduciéndose a la gestión. Declarar una misión, visión y valores, no supone que estos elementos se encarnen automáticamente: es preciso gestionarlos. 1) Deficiencias en materia de gestión. Si se quiere, es el pecado más global en la empresa, del cual de alguna forma derivan todos los demás. La responsabilidad respecto a la creación de la cultura de servicio siempre es de la alta gerencia. Ésta, debe
definir la estructura organizativa acorde a la estrategia, los sistemas y procesos acordes a la estrategia y al servicio que se desea ofrecer, y la gestión de la cultura empresarial a través de educación, liderazgo y sistemas de gestión congruentes con la misión, visión y valores de la organización. Estas falencias pueden evidenciarse a través de: 1) excesiva complejidad o rigidez en el establecimiento de especificaciones de servicio, 2) ambigüedad en la definición de roles, 3) desajuste entre las funciones de un empleado y su capacidad para desempeñarlas adecuadamente, 4) tecnología inadecuada, 5) falta de cultura de trabajo en equipo, falta de conciencia de la interdependencia funcional, 6) emisión de mensajes incongruentes al público objetivo. El liderazgo es la herramienta capaz de llevar a la realidad una estrategia. “Aún está por surgir una empresa capaz de ofrecer un servicio de alto nivel, sin que haya gerentes ejecutivos fanáticamente comprometidos con él. El liderazgo es importante, pues los funcionarios tienen que usar su capacidad de discernimiento para servir a los clientes. En lugar de reglas y reglamentos, tienen que confiar en una cultura fuerte, orientada al servicio, que sea su guía en la toma de decisiones. Esta cultura tiene las formas y los valores modelados por los líderes” 4 2) Productos y servicios mal proyectados. La falta de información respecto a las necesidades y expectativas de los clientes suele estar en la base de este problema, así como una inadecuada coordinación entre el área de marketing, investigación y desarrollo y producción u operaciones. Los proyectos que no prevean un mantenimiento sencillo y eficaz, erosionan la capacidad de la empresa de satisfacer a los clientes con un costo razonable. Ello requiere la integración y coordinación interáreas: los responsables por ofrecer el servicio deben participar de la planificación del servicio 3) Una débil infraestructura de servicio. Tiene que ver con la cultura organizacional y las posibilidades de la empresa de responder, tanto a nivel humano como de soporte físico y el saber hacer (know how), con la promesa de satisfacción que comunica al mercado. La falta de alineación o la inadecuación de las cosas, las personas y los procesos (los componentes del servicio), impide la creación de una infraestructura capaz de responder eficazmente a los estándares de prestación definidos. 4) Fallas en la evaluación del servicio, tanto desde la perspectiva interna como del cliente. La evaluación interna debería ofrecernos datos que nos permitan corregir ineficacias, reducir costos 50
LIDECO / agosto 2010 inútiles, corregir definiciones estratégicas, tácticas o fallas operativas. La evaluación externa debería ofrecernos feedback sobre la satisfacción de las expectativas de los clientes.
Cuando los clientes comienzan a percibir el cambio, se muestran más dispuestos a tener respuestas positivas. La presión por el retorno inmediato no puede ser prioritaria al desarrollo de un proyecto de servicio que permita que la empresa se mantenga competitiva en el largo plazo. ”Los estándares de servicio continúan aumentando. A medida que la competencia ofrece servicios cada vez mejores, los clientes se vuelven cada vez más exigentes. Sus expectativas aumentan. Cuando el servicio ofrecido por las otras empresas es de mala calidad, basta muy poco para que su empresa gane la reputación de salvadora del cliente. Pero cuando surge un competidor ofreciendo un servicio de excelente calidad, su empresa tendrá que hacer mucho más. De repente, alcanzar el liderazgo en la prestación de servicios puede costar mucho más y requerir mucho tiempo. Puede hasta ser imposible, si la competencia hubiera empezado mucho antes. Cuanto más espere su empresa, más difícil será alcanzar la excelencia en la prestación de servicios. Para beneficiarse de la crisis de los servicios, en vez de dejarse arrastrar por ella, no hay tiempo que perder” 5.
5) Inversión insuficiente. Pretender ofrecer excelencia sin inversión, es pretender tapar el sol con un dedo. Las empresas comprometidas con un servicio de excelencia deben estar dispuestas a realizar inversiones importantes, y no pueden pretender retorno inmediato, debiendo incluso postergar la atención de determinados clientes cuando aún no se está preparado para atenderle bien. Las presiones por el lucro de corto plazo pueden hacer fallar una estrategia, que, por definición, siempre es de largo plazo. 6) Fallas en la gestión de recursos humanos. Los líderes, la infraestructura y las fuertes inversiones no logran resultados por sí solos. Necesitan del personal que genera las interacciones con los clientes. Los empleados deben estar adecuadamente seleccionados, capacitados, y motivados para esforzarse por la empresa. 7) Mensajes incongruentes o deficitarios. Prometer más de lo que se puede ofrecer resulta fatal. No comunicar lo que se puede ofrecer, también. No alinear todos los soportes de la comunicación de la empresa, no favorece el posicionamiento estratégico deseado.
1 (http://newsroom.accenture.com/article_display.cfm?article_ id=4769)
Mensaje final
2 Davidow, William, Bro Uttal. Servico total ao cliente, a arma decisiva. Río de Janeiro, Campus, 1991. cita en pág 5. 3 Id. ant. op cit. pág 7
Si nuestra empresa no emprendió aún el camino de concientización respecto a la importancia de crear una cultura de servicio, debe empezar ya.
4 Id. ant. op cit. pág 9 5 Id. ant. op cit. pág 11
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VISITAS Y EVENTOS
Visita del Presidente del Banco Central del Uruguay, Ec. Mario Bergara
Ec. Bernardo Quesada (Director Gerente LIDECO), Ec. Mario Bergara (Presidente BCU), Sr. Ricardo Rodríguez (Presidente LIDECO)
El encuentro se suma a la serie de instancias en que LIDECO y el BCU, sea en nuestra sede social o en el propio Banco Central, han departido respecto a cuestiones comunes.
de información comercial en nuestro empresariado. Desde LIDECO, se destacó que esas barreras no son privativas de nuestro país, comentándose al respecto la experiencia de SERASA en Brasil, a la que muchos años le fueron necesarios para empezar a lograr una masa crítica de empresas dispuestas a compartir información respecto a las condiciones de cumplimiento de las empresas con las que hacen negocios. También en el marco del Programa cofinanciado con el BID, LIDECO pudo compartir con SERASA ese proceso, y quedó claro que no es de fácil realización, razón por la cual insistimos en la importancia de tejer redes de colaboración que faciliten este tipo de iniciativas.
El Ec. Bergara había sido convocado con anterioridad a la noticia de la apertura de los datos de la Central de Riesgos, por lo que la oportunidad fue propicia para que nuestro Presidente, en nombre del Consejo Directivo, manifestara el beneplácito institucional por las medidas adoptadas, y abriera el diálogo para el intercambio de inquietudes entre ambas instituciones. Definido el acceso gratuito a todo el mercado a los datos de la Central de Riesgos, LIDECO abordó otra serie de temas afines a la pretensión de dotar al mercado de mejores condiciones para operar.
En el mismo orden, LIDECO manifestó su interés en apoyar la creación de una Central de Riesgos de Microfinanzas a efectos de salvar la carencia de información que existe en ese segmento.
Por un lado, se manifestó el interés en generar experiencia para lograr que se comparta información respecto del nivel de endeudamiento en otros sectores de actividad, lo cual se enmarca en un contexto que plantea grandes barreras culturales respecto a la disposición para compartir información, tal como quedó en evidencia a partir de las investigaciones de mercado que en el marco del Programa de Servicios de Información Comercial para Pymes cofinanciado con el BID – FOMIN, se realizaran – encomendadas a Equipos MORI - respecto al comportamiento de uso
También se planteó, en el marco de la Central de Balances construida por LIDECO (con el apoyo de la Universidad ORT, especialmente a través del asesoramiento brindado por el Cr. Bruno Gili, quien tomara como base el modelo de la Central de Balances de España), la inquietud de construir sistemas de información que permitan obtener tendencias y perspectivas del mercado a partir de la información de los estados contables de las empresas. Hoy en día, nuestra Central de Balances permite al empresariado 52
LIDECO / agosto 2010
Vista General
manejar 23 indicadores financieros de un conjunto de estados contables que hace una masa crítica que permite extraer interesantes datos respecto a empresas, sectores y mercado.
Continuando con la lista de temas que LIDECO considera relevantes para el orden y la transparencia del mercado, se planteó al Ec. Bergara la inquietud de conformar una Central de Riesgos de Documentos Descontados. Lo anterior, se fundamenta, por un lado, en que a partir de nuestra experiencia y de la realidad en materia concursal, se evidencia que existen muchas empresas con una importante cantidad de cheques descontados en el sistema, por lo que es clara la necesidad de generar mecanismos de información que permitan prevenir el riesgo en este tema, en el cual LIDECO viene insistiendo desde hace más de 6 años. Por otro lado, la baja morosidad y la tendencia expansiva de la economía en la que se transcurre actualmente, oficia como contexto favorable para esta iniciativa.
No obstante ello, se señaló la preocupación respecto a las actuales limitaciones para controlar que todas las empresas obligadas a registrar balances en la Auditoría Interna de la Nación, efectivamente lo hagan. La inquietud obedece a que debido a ello, se ve limitada la potencialidad informativa de la herramienta que hemos construido, y que creemos podría potenciarse en gran medida a partir de un trabajo conjunto con el BCU. Se sugiere, a modo de subsanar la dificultad arriba señalada, que además de que se instrumente que el BPS y la DGI soliciten a las empresas la constancia de la registración para otorgarles las habilitaciones correspondientes, que los propios bancos también la soliciten a sus clientes.
Sobre el particular, se señala además la expectativa de que con este tema no suceda lo mismo que otrora
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VYE Cr. Jorge Velasco (Vocal), Cr. Pablo Montaldo (Protesorero), Sr. Ricardo Rodríguez (Presidente), Ec. Mario Bergara (Presidente BCU), Dra. Matilde Carrau (Secretaria), Proc. Lilián Espinosa (Adscripta a Gerencia), Dr. Camilo Martínez, Ec. Bernardo Quesada (Director Gerente), Cr. Jesús Suárez (Vocal), Cr. Pedro Natero (2do Vicepresidente), Sra. Cristina Rodríguez (Prosecretaria), Ec. Andrés Elola (Vocal)
sucediera con la Central de Riesgos, en el sentido de que la creación de una Central de este tipo restringida al sistema financiero no sería consistente con la tendencia de apertura y de quiebre de asimetrías en cuanto al acceso a la información disponible para el mercado financiero y el mercado de empresas, lo cual conlleva una distorsión en el mercado. En relación a la información que LIDECO recibe del BCU respecto a cuentas corrientes suspendidas y clausuradas, se señala que resulta de una enorme utilidad para nuestros asociados, no obstante lo cual los plazos en los que la misma es traspasada a LIDECO impide que las alertas sobre los casos que llaman a cuidado puedan tomarse en tiempo y forma. Conscientes de que la información que recibimos es oficial y la más completa en tanto comprende los datos de todos los bancos, lo cual la hace confiable y de calidad, está faltando otro componente importante para potenciar la prevención del riesgo, que tiene que ver con la velocidad de acceso a la información que permita tomar medidas a tiempo. En tal sentido, el acceso diario a la información sobre cheques devueltos por falta de fondos constituye para LIDECO una aspiración sobre la que se depositan muchas expectativas para poder mejorar la prevención y generar los alertas con la celeridad que deben tener. Realizados estos planteos por parte de nuestro Director Gerente, el Ec. Bernardo Quesada, el Presidente del BCU, agradeció la invitación y destacando la labor y la confiabilidad institucional de LIDECO por su accionar integral que está en consonancia con las líneas de acción del BCU. Compartió en primer lugar la percepción sobre las dificultades culturales con respecto a la información comercial empresarial, y en segundo lugar, que en el momento actual se está atravesando por un importante cambio en ma-
teria de regulación financiera. Señaló la existencia de trabas culturales en un marco donde en este marco en que no solo están surgiendo nuevas normas sino además nuevas prácticas institucionales y nuevas instituciones, como la AGESIC. Comentó que, una investigación encomendada por el Banco a Equipos Mori arrojó como resultado que nuestro empresariado tiene deficiencias en materia de cultura competitiva, así como también en cuanto al manejo de información financiera para la toma de decisiones, lo cual más allá de su trascendencia ética, afecta la eficiencia del funcionamiento del mercado. Señaló que existe un desafío importante a afrontar para vencer las resistencias del sector privado, y que en tal sentido es importante retomar el proyecto de estandarización de normas de la información financiera y regulación del mercado. Afirmó que el mercado de valores no existe sin información creíble, y que en tal sentido están trabajando el BCU, el Ministerio de Economía y Finanzas y el Poder Ejecutivo. De ahí que las inquietudes de LIDECO serán retomadas para definir cómo darles seguimiento y definir la órbita en que corresponde sean atendidas. Compartió también la inquietud respecto a la creación de una Central de Riesgos de Microfinanzas y demás temas puestos sobre la mesa por LIDECO, en tanto están en consonancia con la filosofía del BCU. En función de ello, dijo, se estudiará de qué forma es posible abordarlos en conjunto. Con respecto a la información sobre cheques devueltos, planteó que se evaluarán las normativas que puedan estar impidiendo el acceso a la solicitud de LIDECO. También coincidió en que debe trabajarse
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Vista General
mercado de capitales, y serán solo las empresas de gran porte las que podrán emitir. Sostuvo que incluso los bancos no están desplegando todo su potencial en el mercado productivo y de consumo, y que en ese punto se está trabajando para profundizar la bancarización y universalizar el acceso a los servicios financieros.
por lograr un mejor equilibrio entre el derecho a la intimidad y el derecho a la información para tomar decisiones de crédito, señalando que el equilibrio entre el interés privado y el interés general también es un tema cultural sobre el cual es preciso realizar una tarea educativa. No obstante lo anterior, Bergara destacó que en los últimos ocho años ha habido avances importantes en ese sentido.
Luego de un enriquecedor intercambio, el Presidente de LIDECO, el Sr. Ricardo Rodríguez, reitera el agradecimiento por la deferencia de la visita y alienta la disposición para la concreción de esfuerzos conjuntos en pos de la generación de mejores condiciones para la transparencia del mercado, tal como lo establecen nuestros Estatutos.-
Consultado por la percepción del BCU respecto al mercado de valores, el Presidente del organismo regulador responde que la experiencia basada en la autorregulación ha implicado el fracaso y el desprestigio de las herramientas, y afirma que, sin transparencia no se van a desarrollar herramientas para el
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VYE
Visita del Auditor Interno de la Nación, Cr. Hugo Pose El 19 de agosto, el Consejo Directivo de LIDECO tuvo la oportunidad de recibir al recientemente designado Auditor Interno de la Nación, el Cr. Hugo Pose. La oportunidad fue propicia para continuar profundizando los lazos que ya nos unen con la AIN desde tiempo atrás, y para plantear posibilidades para que las relaciones de cooperación y de esfuerzos alineados alcancen performances superiores.
Ec. Bernardo Quesada (Director Gerente LIDECO), Dr. Fernando Cabrera (Responsable Sector Jurídico), Cr. Jesús Suárez (Vocal), Ec. Andrés Elola (Vocal), Sr. Roberto Linn (Vocal), Psic. Claudia Fernández (Responsable Marketing), Cr. Pedro Natero (2do Vicepresidente), Sr. Roberto Acuña (Jefe Sector Información Comercial), Cr. Pablo Montaldo (Protesorero), Cr. José Stabile (1er Vicepresidente), Sr. Ricardo Rodríguez (Presidente), Cr. Hugo Pose (Auditor Interno de la Nación), Sra. Cristina Rodríguez (Prosecretaria), Proc. Lilián Espinosa (Adscripta a Gerencia)
ciarse con fondos propios o del Banco Mundial en el marco del Programa de Transparencia Informativa del Mercado. Seguidamente, nuestro Director Gerente, el Ec. Bernardo Quesada, enfatizó que para los fines de prevención del riesgo crediticio que persigue LIDECO, la información relativa a los Estados Contables es de suma relevancia. Señalando que con la AIN ya existen lazos de cooperación sobre el particular, puntualizó no obstante que existen aspectos a mejorar, uno de los cuales refiere a lograr que todas las empresas obligadas a presentar sus Estados Contables efectivamente lo hagan.
Ofrecida la bienvenida por parte de nuestro Presidente, puesto en conocimiento de los objetivos y finalidad estatutaria de nuestra casi centenaria Institución, y destacando que ambas Instituciones tienen por objeto promover la transparencia en el mercado, el Sr. Ricardo Rodríguez dio paso a la palabra del recientemente designado Auditor Interno de la Nación, Cr. Hugo Pose, quien comunicó a los presentes los desafíos que está emprendiendo el organismo. Planteó que la AIN tiene como prioridad dos grandes metas: la creación de un Registro Único de Estados Contables, y la creación de un Sistema Nacional de Registros, por medio del cual se puedan agilizar los trámites de apertura de empresas y facilitar la aprobación de estatutos.
El Ec. Quesada expuso las estimaciones de LIDECO respecto a la cantidad de empresas que deberían presentar sus Estados Contables y las que realmente los presentan. Habría aproximadamente ocho mil: habría aproximadamente ocho mil empresas obligadas a registrar sus Estados Contables, de las cuales solo dos mil cumplen esa obligación, habiendo 1300 empresas con sus Estados Contables del ejercicio 2009 registrados, lo cual habla de un atraso importante en materia de presentación de la información.
Con respecto al Registro Único de Estados Contables, puntualizó que es un proyecto que se está abordando conjuntamente con el Banco Central, y que estando en fase de preparación, requiere definir por un lado, qué organismos del Estado deben participar de ese Registro, y por otro, si el mismo va a finan56
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Sr. Ricardo Rodríguez (Presidente LIDECO), Cr. Hugo Pose (Auditor Interno de la Nación), Ec. Bernardo Quesada (Director Gerente LIDECO)
Cr. Pablo Montaldo (Protesorero), Cr. José Stabile (1er Vicepresidente), Sr. Ricardo Rodríguez (Presidente), Cr. Hugo Pose (Auditor Interno de la Nación), Sra. Cristina Rodríguez (Prosecretaria)
ridad de la AIN. LIDECO, a partir de la construcción de la Central de Balances con el asesoramiento del Cr. Bruno Gili de la Universidad ORT, cuenta con un importante know how respecto a la estandarización de la información, la tecnología necesaria para su procesamiento, y los formatos de presentación de balances que resultan más adecuados para facilitar la construcción de este tipo de herramientas informativas.
Quesada adujo que la ausencia de controles genera desestímulo para las empresas que sí registran sus Estados Contables, y en relación a ello, tal como se ha planteado tantas otras veces ante las autoridades de la AIN, se reitera la necesidad de implementar los mecanismos de control que eviten que se pueda evadir fácilmente lo dispuesto por la ley de Registración de Balances. El Cr. Pose, manifestó entender las dificultades percibidas por LIDECO, las cuales están en consonancia con la pretensión de la AIN de universalizar la obligatoriedad de la presentación de balances, y de hacerlos accesibles al mercado.
Quesada insistió en que, cuanto más balances alimenten nuestra Central, más certeros serán los datos que se extraigan, más potencial tendrá la Central para avanzar en la construcción de indicadores y tendencias, y más rica será la información disponible para que las empresas puedan tomar decisiones con seguridad.
En tal sentido, puntualizó que se está trabajando para coordinar información entre diversos organismos del Estado, tema en el cual se ha avanzado, lográndose a través de la DGI, conocer cuáles son las empresas que están comprendidas en los parámetros de obligatoriedad de registro de sus Estados Contables, tal como los establece la ley.
El Cr. Pose dejó abiertas las puertas para mejorar aspectos prácticos en la colaboración que ya existe entre LIDECO y la AIN, así como para incursionar en el estudio de nuevas posibilidades de relacionamiento, convenios mediante, que enriquezcan el potencial de ambas instituciones para la consecución de los fines que les son caros y comunes.-
Hizo explícita su voluntad para trabajar conjuntamente para mejorar el relacionamiento entre LIDECO y la AIN en función de los objetivos comunes, y recibió con beneplácito el ofrecimiento que nuestro Director Gerente comunicara en relación a que LIDECO está dispuesta a poner a disposición la experiencia gestada a partir de la construcción de la Central de Balances, para que pueda ser útil a la creación del Registro Único de Balances que es prio-
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SEPARATA
95 Aniversario: contexto fundacional
95 años desde la fundación de nuestra Institución es mucho tiempo acompañando la historia del país. La ocasión merece mirar hacia atrás para traer a escena al Uruguay de 1915, y al contexto en que vivieron quienes en esa época fundaron Liga de Defensa Comercial. ¿Cómo era el Uruguay de fines del siglo XIX y comienzos del XX? ¿Qué pasaba en el mundo en aquel entonces? ¿De dónde surge la motivación para emprender la iniciativa que hoy está a tan solo cinco años de su centenario? La oportunidad es propicia para reflexionar sobre nuestra proyección a futuro, renovando y reafirmando el compromiso de nuestra Institución para con sus principios fundacionales, tan vigentes hoy como en antaño. Este apartado recorre apenas lo que consideramos hitos claves de la historia previa a la fundación de LIDECO, en pos de comprender los factores determinantes de la cultura y el estado de desarrollo político, económico y social de nuestro país en las décadas previas a 1915. Finales del siglo XIX Esta historia no empieza en 1915. Para citar fechas relativas a solo dos de nuestros fundadores, veamos que, “En 1843, un piloto catalán fundó una de las más antiguas casas comerciales uruguayas, y desde 1868, su hijo, Pedro Carrau, la transformó además en una de las más poderosas. En 1880, Julio Mailhos, un inmigrante francés, funda una fábrica de cigarrillos y una fortuna legendaria” 1. Jugando con el manejo del tiempo podemos plantearnos la hipótesis de que los iniciadores de LIDECO tuvieran un promedio de 50 años al momento de la fundación de la Institución. Bajo ese supuesto, habrían nacido en torno a los años 1850, 60, 70. Criollos, inmigrantes o hijos de inmigrantes, crecieron en un país efervescente, en franca construcción económica, política y social. En 1852 finalizaba la Guerra Grande (1839 a 1852). Los nacidos en ese entorno, o antes, habrán transcurrido su infancia y adolescencia en un país devastado, despoblado, empobrecido por las guerras, y harto de la violencia y el desorden. En 1852 se cumplían 22 años de la Jura de la Constitución y 27 años de la Declaratoria de la Independencia. Horas intensas se vivían en aquel país incipiente, cuya independencia y posibilidad de autodeterminación era relativa, por las imponentes ataduras económicas respecto a las potencias vecinas y europeas, y por el intervencionismo político que en función de ello ejercía en nuestros asuntos la
Confederación Argentina y el Imperio del Brasil. Intervencionismo que fue incluso varias veces procurado por los propios orientales en el marco de las luchas civiles por el poder, las que luego de la retirada de los portugueses en 1828 (Convención Preliminar de Paz), se extenderían durante 76 años más – Guerra Grande y Guerra contra el Paraguay de por medio – hasta culminar con la Revolución de 1904 en la batalla de Masoller, donde cae muerto Aparicio Saravia. Leemos: “El Uruguay nació a la vida independiente amenazado por las ambiciones de los países firmantes de la Convención Preliminar de Paz. Las Provincias Unidas y el Brasil transaron porque no se sentían con fuerzas suficientes como para obtener un éxito decisivo; pero no por ello renunciaron a sus pretensiones sobre el nuevo Estado (…).Por lo tanto ambos Estados orientaron su política con respecto a Uruguay, en una acción tendiente a demostrar su incapacidad para la vida independiente. Para esto fomentaron por los medios a su alcance el desorden interno, ayudando a los bandos que pugnaban en las guerras civiles” 2.
La Guerra Grande Uno de los hitos clave para armar el puzzle contextual que proponemos, es la Guerra Grande, cuyas consecuencias se extendieron mucho más allá de la fecha de su finalización. La lucha por el poder entre las divisas blanca y colorada, iniciado en 1836 con los enfrentamientos de Rivera y Oribe, tuvo gran protagonismo en este conflicto bélico. En esa fecha el país no estaba definido ni física, ni económica, ni políticamente. 58
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por personas sin título sobre la tierra. Un país con un gran endeudamiento interno (de los comerciantes que financiaron la guerra) y externo (con Francia y Brasil). Cuando en 1851 se formaliza la paz con Brasil, queda pautada la posibilidad de ingerencia de éste, que con base en la promesa de protección militar y ayuda económica, intervendría en forma encubierta hasta fines del siglo XIX, y ganaría territorio a nuestras tierras. Además, intervino militarmente en nuestro país en 1854 a partir de un pacto de colaboración con el caudillo Venancio Flores, y en 1865, en ocasión de nuestra penosa intervención en la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay (1865 a 1869) inspirada por los intereses económicos y hegemónicos de Brasil, de la cual fuimos socios obligados en el marco de un ida y vuelta de favores comprometidos.
Estaba acechado por la pugna entre federales y unitarios, intereses económicos de Francia y el Imperio Británico, intereses económicos, políticos y territoriales de Brasil y también de las Provincias Unidas. Estos últimos, habían reservado su derecho de intervención a partir de lo estipulado en la Convención Preliminar de Paz. Todo esto determinó la entidad de la Guerra Grande como conflicto nacional, regional e internacional. La Europa industrializada se lanzaba a la conquista de mercados sustituyendo el colonialismo político por el económico. En los países de la región, confluían tendencias liberales con aires extranjeros y las tendencias regionales de carácter autoritario y caudillista. 8 de los 14 años de la Guerra se sucedieron en nuestro territorio, en la campaña y en torno al sitio de Montevideo. El dato importa para comprender el país en el que crecieron los fundadores de LIDECO: un país armado y diezmado por los enfrentamientos, con la ganadería agotada, los campos despoblados al huir la gente de la violencia, hogares destruidos, niños huérfanos, comunicaciones devastadas, el comercio interrumpido. Una sociedad dividida y enfrentada donde predominaba el poder de los caudillos locales.
Política de fusión y de pactos. Culminada la Guerra Grande, el espíritu y la necesidad de la sociedad es bien reflejado en las palabras de Manuel Herrera y Obes: “…ninguno de nosotros (los países hispanoamericanos) necesitamos territorio. Necesitamos paz, orden, población, industria, es decir, elementos de nacionalidad y fuerza” 3. Las minorías cultas de la sociedad responsabilizaban a los partidos políticos por las dificultades que se vivían. Ello derivó en la búsqueda de entendimiento condensada en la consigna de la lla-
Una cultura acostumbrada a zanjar los conflictos mediante la lucha armada. Problemas con la propiedad privada merced a que los patronos habían abandonado los campos, los cuales eran ocupados 59
SEP mada política de fusión encabezada por Gabriel Pereira de origen blanco: “ni vencidos ni vencedores”. Los sectores caudillistas, representados por Venancio Flores (colorado), eran proclives a la política de pactos. En el interjuego de esas dos tendencias ambas políticas fracasan, para instalar nuevamente el antagonismo partidista que alcanza su máxima expresión en la Hecatombe de Quinteros (1858), hecho que quedaría en la memoria del Partido Colorado como “un profundísimo agravio del partido Blanco”, que explica la masacre de la llamada “Revancha de Quinteros”, cuando Venancio Flores apoyado por Brasil y el presidente argentino se enfrenta al gobierno de Bernardo Berro para establecer la política de divisas y asumir un gobierno dictatorial en 1865. Frente a ello surgirá el movimiento principista. El novelista angloargentino William Hudson, ponía en imágenes la situación de nuestro país bautizándolo como “La Tierra Purpúrea”: “¿Qué nombre – se preguntaba éste - más a propósito para un país tan manchado en la sangre de sus hijos? Hacia 1875, escribió José Pedro Varela: “En cuarenta y cinco años de vida independiente hemos tenido diecinueve revoluciones”. Y llegaba a una cruda conclusión: “La guerra es el estado natural de la República”. 4
El desarrollo de la economía…a pesar de todo. En este contexto se fundaban los primeros bancos: el Banco Mauá (1856) y el Banco Comercial (1858). Eran bancos privados con el monopolio de la emisión de papel moneda. En 1860 se crea el Banco de Londres y Río de la Plata con capital inglés. El marco en que operaban estas instituciones era el siguiente: “El país llegó a 1865 sin poseer otra legislación financiera que la que se resolvía en la autorización concreta a cada sociedad o persona que la solicitaba”. 5 Luego de una larga discusión sobre la creación de bancos, en 1868 se crea una ley de libertad bancaria que permitía crear un banco con la aprobación de los Estatutos por el Poder Ejecutivo sin necesidad de la aprobación del Parlamento. A expensas de la Guerra contra el Paraguay, Montevideo había crecido por ser el puerto de abastecimiento del ejército brasilero. Merced a esa actividad aumenta el crédito, y con ello proliferan muchos bancos en un país ahogado que se vio obligado a comprometerse con ellos a través de la solicitud de préstamos que no podía
pagar, o de la emisión de deuda que compraban los mismos bancos. En 1867 se construía el ferrocarril. Se mejoraron los caminos, el empedrado, la edificación, y se fomentó el ingreso de inmigrantes. Para tener una idea: “La población pasó de 221.000 habitantes en 1860 a 385.000 en 1868. En el mismo período el crecimiento de Montevideo fue más del doble, pasando de 58.000 a 126.000 habitantes, de los cuales el 60% eran extranjeros”.6 Era una sociedad “en plena transformación al influjo de los estímulos europeos: inmigratorios, de demanda de materia prima, de exportación de técnicas y de inversión de capitales. Y un poder político poco desarrollado, principalmente por insuficiencia demográfica, y conmovido por frecuentes luchas armadas”. 7 El país seguía acosado por enfrentamientos internos.
La globalización del siglo XIX. Y corridas bancarias también. En esos años ocurría la Guerra de Secesión en Estados Unidos, el levantamiento de Cuba contra España, el proteccionismo de los saladeros riograndenses, la crisis bancaria de Londres (“viernes negro”, 1866). Estas circunstancias redujeron la exportación de tasajo a Cuba y a Río Grande, y determinaron una crisis bancaria muy importante para nuestro país que hizo a nuestra balanza comercial muy desfavorable. Instalada la desconfianza en los bancos sucedieron una serie de corridas que, presiones del Barón de Mauá mediante, obligaron a Venancio Flores a establecer por seis meses el curso forzoso de los billetes (la inconvertibilidad de los billetes en oro). La sociedad se dividió en cursistas (a favor de la inconvertibilidad) y oristas (a favor de la convertibilidad). Los primeros eran los bancos débiles, los que comerciaban con el mercado interno, los deudores en oro, los pequeños estancieros y el pueblo en general. Los segundos eran los exportadores, importadores, los bancos fuertes como el Comercial o el de Londres, que protestaron contra la medida cursista destinada a salvar al Banco Mauá. A esta inestabilidad se sumaba el descontento de los blancos por estar excluidos del poder desde la asunción de Flores, y por el desastre de la Guerra contra el Paraguay, país con el que no habíamos tenido un solo diferendo. Berro encabezó un levantamiento en febrero de 1868, con la finalidad de derrocar a Flores, quien enterado del hecho, mientras se dirigía a organizar la resistencia fue emboscado y muerto a puñaladas. Fracasado el intento de Berro de tomar el poder, se disponía a huir yendo al puerto, pero la lancha 60
LIDECO / agosto 2010 pista dentro del Partido Colorado. Hubo de hacer malabares para administrar las tensiones políticas y los coletazos de la crisis financiera de Londres. La inestabilidad era tal que, vencido el plazo del curso forzoso de Flores, Batlle toma medidas para sanear las finanzas: conminó a los bancos al desafío de la conversión. Ni Mauá ni los pequeños bancos resistieron la prueba, con las correspondientes consecuencias para los ahorristas. En 1870 estalla una guerra civil que echa por tierra todos los planes de orden y estabilidad: la“Revolución de las Lanzas”, contra el llamado exclusivismo partidista de Lorenzo Batlle. A pesar de todo, como vimos, el país había logrado un empuje de crecimiento. Además, con la falta de ganado durante la guerra las pasturas habían logrado desarrollarse y aquel contaba con buena alimentación. Pero en 1870 el país nuevamente clamaba por paz y orden económico. La Paz de Abril de 1872 inicia el Gobierno Provisorio de Tomás Gomensoro, dispuesto a reconciliar a la familia uruguaya, ofreciendo la participación en el gobierno al Partido Blanco.
que debía recogerlo para conducirlo a una fragata española nunca llegó. Berro regresó a la ciudad y fue apresado. Aunque ignoraba la muerte de Flores, fue conducido a un calabozo “a través de cuyas rejas se le disparó un tiro de pistola que lo hirió mortalmente en la cabeza. Después de horas de agonía el cadáver del ex presidente fue paseado en un carro por las calles de la ciudad asolada por la peste del cólera y paralizada por el terror; el carro era conducido por un fanático que gritando, anunciaba que allí llevaba el cadáver del salvaje Berro” 8.
El Principismo y la antesala del Militarismo
Particular estilo de convivencia, en cuyo marco asume el gobierno de Lorenzo Batlle (1868 a 1872), en un país donde el caudillo local tenía nuevo empuje, tras la muerte del gran caudillo de alcance nacional que había sido Flores. Batlle era princi-
Ante la situación planteada el principismo aristocrático se erigía como una minoría culta que se
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SEP afirmaba como la más apta para elegir a los mejores gobernantes. La “influencia directriz”, se justificaba en la incapacidad del pueblo para autodeterminarse. “Los sucesos acaecidos desde la segunda mitad del siglo XIX en la República, la inestabilidad de los gobiernos, la violación de los preceptos, leyes naturales y jurídicas, impulsaron a los hombres del 70 a integrar un movimiento de sana mentalidad cívica, ceñida a normas rígidas. Vieron la inminente necesidad de sancionar leyes que defendiesen los derechos individuales”. 9 Los principistas eran de ideología liberal, espiritualista e individualista, gobernando un Estado que hubiera necesitado acciones prácticas. El principista Julio Herrera y Obes señalaba ese divorcio de la realidad diciendo “Toda nuestra política era geometría en el espacio. Hermosísima como teoría pero sin realidad terrenal” 10.
Latorre ordenó las finanzas y estableció el monometal (oro) como patrón monetario. Dispuso que el Estado se hiciera cargo de todo el circulante de papel moneda sin respaldo en oro, hasta extinguirlo permitiendo que se pagaran impuestos con él. Con base en medidas fuertes (rebajas salariales, disminución de la cantidad de empleados públicos, estricta austeridad en los gastos del Estado que incluyó la rebaja de su salario a la tercera parte) logró el equilibrio presupuestal.
Con Ellauri a la cabeza, ejercieron el poder de espaldas a la realidad, que muy a su pesar incluía a los caudillos, los gauchos y las tradiciones. Quienes percibieron que los votos no se conquistaban con ideologías, se acercaron a los caudillistas. Nuevamente se dan las divisiones. En el marco de las elecciones a alcaldes de 1875, en medio de tiroteos e incidentes, el coronel Latorre toma puntos estratégicos y ofrece el gobierno provisorio a Pedro Varela, quien heredó una pésima situación financiera del gobierno de Ellauri. En este período los principistas son desterrados a La Habana, pero organizarían desde Buenos Aires la Revolución Tricolor. La revolución sería derrotada por Latorre, gracias al cual se sostuvo el gobierno en la escalada de descontento que reinaba debido al desorden económico y la flagrante crisis financiera del país. Un disparatado plan de gobierno económico que incluía la reapertura del Banco Mauá con beneficios, no fue apoyado por Latorre, que apoyado por los oristas fue proclamado como candidato para imponer el orden. Se anuló el contrato con el Banco Mauá, con un importante costo para el país.
La sociedad clamaba por orden y eso fue lo que obtuvo con Latorre: orden administrativo, austeridad, cese de privilegios para los gobernantes, despartidización del ejército, represión sobre los saqueos de ganado y atentados a la propiedad, combate al comercio informal. Durante su gobierno se creó el Código de Procesamiento Civil, el Código de Instrucción Criminal, el Código Rural, el Código de Comercio, el Registro Civil, el Juzgado de Hacienda y el Ministerio Fiscal de Gobierno y Hacienda. Se mejoraron las comunicaciones (telégrafo, estatización del correo, caminería, vías férreas) y con ello se redujo la autonomía de los caudillos y jefes políticos locales que justificaban tal autonomía en el aislamiento. Se modernizó además la educación primaria y universitaria, se acercó la campaña al campo, aumentó el comercio, se estableció la casa de Estévez como sede del Poder Ejecutivo, se crea el Hospital Vilardebó, un hospital para indigentes y un asilo maternal para niños de 2 a 8 años entre otros logros económicos y sociales de la época.
El Militarismo: orden y austeridad Ahora era el ejército como cuerpo el que estaba al frente del país. Un ejército que se había profesionalizado merced a la Guerra del Paraguay y las revoluciones. Latorre (1876 a 1879) contaba con el apoyo de la población, especialmente de las clases conservadoras, hartas de la turbulencia que se vivía. La campaña tenía el problema de los límites entre los campos, el saqueo, las comunicaciones deficientes. La administración financiera era desastrosa.
El gobierno contaba con el apoyo de los terratenientes y comerciantes, los grades bancos y de la burguesía montevideana europea, y de los cónsules y ministros europeos. El país necesitaba pobladores e inversionistas y la inmigración y la inversión se favorecían con el orden, la seguridad jurídica y la seguridad política. En este período 62
LIDECO / agosto 2010 que pretendía cumplir con el mandato de Vidal y ser reelecto, lo que hizo emerger nuevos estallidos revolucionarios que dejarían en el rostro de Santos una marca a partir de un atentado en 1886 cuando ingresaba al Teatro Cibils con una de sus hijas.
se unifica el país en torno a una autoridad central que sentó las bases de la estabilidad política. El perfeccionamiento del ejército subordinó al caudillo al poder del Estado. Se hizo a la educación gratuita y obligatoria, y se impulsó una reforma educativa que sería el andamiaje nacional que daría sustento al empuje y crecimiento del país con una perspectiva de más largo plazo.
El clima de tensión lo llevó a crear el Ministerio de Conciliación en el que integraba a personalidades de los grupos cultos e ilustrados de la sociedad. Santos renuncia en 1886 y lo sucede su Ministro de Guerra, el Gral. Máximo Tajes. Santos se embarca hacia Europa: “El santismo desaparecía. Poco duró el gabinete de conciliación. Pero eso ya no importa. Lo que importa es que este proceso venía a demostrar dos asertos. El primero: no basta poseer la fuerza para gobernar. Santos se retiraba con la plenitud del apoyo militar. El segundo: nunca puede durar demasiado el divorcio entre quienes gobiernan y la opinión pública”11.
Latorre quiso tres veces llamar a elecciones pero los grupos que lo respaldaban no apoyaron esa iniciativa. Latorre renunció sorpresivamente en 1880 luego de haber sido electo Presidente constitucional en las elecciones de 1879. Quedaron abiertas muchas incógnitas al respecto. En el texto de la renuncia que presentara ante la Asamblea General, Latorre expresaba: “Al retirarme a la vida privada, llevo el desaliento hasta el punto de creer que nuestro país es un país ingobernable”. El ordenador del Estado se retiraría a vivir primero en Cerro Largo y luego en Brasil.
Con Tajes se inicia la transición hacia el civilismo: “Con la renuncia de Latorre como Presidente constitucional se inició el período del militarismo propiamente dicho, que alcanzó su punto más alto con Máximo Santos. Desde entonces dominó el cuartel, y el militar se convirtió en una clase. Esta oligarquía del sable y puñal arrastró en su devoradora apetencia al comercio y la campaña, que abandonada a los atentados del caudillismo militar, ahora oficializado, dejó de ser productiva” 12.
La otra cara del Militarismo En 1880 asume la Presidencia el Dr. Francisco Vidal en forma provisoria, hasta 1882. El Gral. Máximo Santos, quien fuera su Ministro de Guerra, fue su sucesor a partir de que por falta de garantías los partidos no se presentaron en las elecciones de 1871 y Vidal renuncia. Los partidos políticos se reorganizaban con nuevos medios de comunicación (“La Democracia” del Partido Nacional” y “El Heraldo”, del Partido Colorado).
A Tajes le sigue la Presidencia del Dr. Julio Herrera y Obes, apoyado por principistas que habían entendido que no se podía gobernar puramente a base de principios en un país endeble. En este período Montevideo arrastró al resto del país con su desarrollo. Era el centro económico pues la producción y el comercio dependían del puerto para crecer. Todo confluía allí: comunicaciones, transporte, abastecimiento, y atrajo a todos los que trataban de solucionar sus problemas: inmigrantes y migrantes internos.
Las diferencias entre el estilo de Latorre y Santos son claramente señaladas por Pivel Devoto: “Latorre había creado el poder. Santos lo evidenció con la espectacularidad y el lujo”. Luego del mandato de Santos asume otra vez Vidal y renuncia a los tres meses para dar pasaje nuevamente a Santos,
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SEP El retorno del poder civil y la modernización de los partidos políticos Herrera y Obes conformó el “colectivismo” dentro del Partido Colorado, un grupo cerrado y exclusivo que gobernaría aislado de la realidad. Disputaba el liderazgo con Batlle y Ordóñez, que representaba a los sectores populares urbanos. En el Partido Blanco Aparicio Saravia captaba el sector rural. Empezaban a formarse los partidos de masas. La prosperidad se había frenado y la crisis invadía todos los sectores productivos, los precios internacionales de nuestros principales productos habían caído y la industria saladeril estaba afectada por el cierre de los puertos brasileños al tasajo. El agro se vio afectado por una gran seca. El alambramiento de los campos había generado el derrumbe de los pequeños productores que no podían costearlo, quienes no tenían además espacio para su ganado, que con el campo sin límites pastaba en tierras ajenas. Ventas de ganado a bajo precio se derivaron de ello. Los peones que arriaban el ganado, quedaron desocupados con el alambramiento. 1879, en palabras de Federico E. Balparda: “Cada estancia que se cerca, representa 10, 15 o 20 familias que quedan en la miseria, sin otro horizonte que una vida incierta degradada por el servilismo del que tiene que implorar la caridad para vivir y alentando en su corazón odios hacia esos cercos, causa de su terrible estado, que quisieran ver destruidos, y que como única esperanza alientan la risueña expectativa de una revolución que les permita la destrucción de todos ellos” 13. Merced a una nueva crisis financiera, el Banco Nacional (creado en 1887) quebró. Se rescató su sección hipotecaria, que dio origen al Banco Hipotecario en 1890. En ese fondo, la naciente clase obrera comenzaba a organizarse por mejoras de horario, de salario y por el derecho a huelga. Mientras se
responsabilizaba al gobierno por la crisis, Herrera y Obes aducía que no había estado en sus manos “impedir la seca, la invasión de la langosta, los estragos de la isoca, la pérdida de las cosechas, la flacura de los ganados, el bajo precio de los frutos de nuestro país en Europa, la paralización de las industrias, la falta de trabajo, la disminución de los salarios, la depreciación de los valores, que son causas y los efectos característicos de la crisis que nos oprime” 14. En 1894 Idiarte Borda, colorado, sucede al gobierno de Herrera y Obes. En su gestión se realizan importantes obras: se amplió la línea del ferrocarril, se completó la red de telégrafos, se trabajó sobre el dragado de los ríos, se inauguró la primera carretera mecanizada, se nacionalizó la compañía de luz eléctrica, se fomenta la profesionalización de la explotación agrícola y ganadera y se crea el Departamento de Ganadería y Agricultura en el Ministerio de Fomento, se iniciaron los estudios para construir el puerto de Montevideo, se funda el Banco República, banco mixto formado por capital privado y estatal, que tenía la obligación de crear sucursales en todo el país y al que se le concedió el monopolio sobre la emisión del papel moneda, lo cual se hizo efectivo en 1911 (cuando caducó el período de concesión que se había otorgado a los demás bancos). El Banco República tuvo un rol clave en el desarrollo especialmente para los pequeños productores, que no lograban acceder al crédito a través de otros bancos. Idiarte Borda fue a pesar de estos logros, combatido desde filas blancas (excluidas del gobierno desde 1865 y que reaclamaban por las garantías individuales y las libertades públicas) y coloradas (Batlle y Ordóñez). Se vivía un estado de turbulencia. Saravia se levanta en armas en 1897. En agosto de ese año hubo una manifestación en Montevideo, que pedía “paz a todo trance”, en la que participaron los directivos de la Cámara de Comercio y la Asociación Rural. Borda, falto de visión política, no calibró adecuadamente las ten64
LIDECO / agosto 2010 siones y planificó conmemorar el 25 de agosto en la Catedral, en el Solís, y mediante un desfile militar. En medio de la crisis, los festejos fueron mal recibidos e Idiarte Borda es asesinado al salir de la Catedral, camino a la casa de gobierno.
mantuvo hasta el momento en que alguien debía sucederle, pues los colorados de Cuestas estaban a favor de la co - participación con el Partido Nacional, pero Batlle y Ordóñez no. Este último logra la mayoría merced a acuerdos electorales, apoyado por el sector blanco de Eduardo Acevedo Díaz, y obviamente, rechazado por Saravia.
Juan Lindolfo Cuestas, presidente del Senado, asume el gobierno e inicia las gestiones para lograr la paz que transitoriamente llegaría con el Pacto de la Cruz: el Partido Nacional abandonaría la lucha armada, se promovería una reforma electoral para que las minorías tuvieran representación en el gobierno, los jefes políticos serían nombrados según su probidad, habría amnistía general y el ejército revolucionario recibiría una indemnización. Paralelamente, se otorgaba al Partido Nacional seis jefaturas políticas, iniciándose la bicefalia del poder dividido entre Montevideo y El Cordobés.
El Reformismo y el Batllismo La primera presidencia de Batlle tuvo entre sus cometidos terminar con el poder bicéfalo instaurado a partir de las jefaturas concedidas a Saravia. Otorga dos de las jefaturas acordadas en el Pacto de la Cruz a Acevedo Díaz, lo cual enfureció a Saravia, quien entendía que las jefaturas debían llenarse con integrantes del Directorio del Partido. El pacto de Nico Pérez evitó un nuevo enfrentamiento: 5 jefaturas serían del Directorio y una del sector no alineado al Directorio.
Frente a las elecciones de 1898, viendo que no llegaría a los votos para ser electo, Cuestas da un golpe de Estado apoyado por el Partido Nacional y el sector colorado de Batlle y Ordóñez. Se disuelven las cámaras y se instala un Consejo de Estado de 88 miembros: 58 colorados, 24 nacionalistas y 6 constitucionalistas.
Verbalmente se había acordado además que el gobierno no enviaría ejércitos a los departamentos administrados por los blancos. Cuando en 1904 Batlle envía en regimiento a Rivera, que estaba en manos de los blancos, no hubo cómo evitar el levantamiento armado que duraría de enero a setiembre de ese año, culminando con la famosa batalla de Masoller en que resultar muerto Aparicio y con él el último gran caudillo de la campaña. Con el triunfo del gobierno y la firma de la Paz de Aceguá, se puso fin a la co – participación, lo que
Cuestas promueve la reforma electoral que aseguraba representación de las minorías en las mesas receptoras y la ley de representación proporcional: si la minoría alcanzaba ¼ de los votos tendría 1/3 de la representación, y si no, no tendría lugar. En 1899 Cuestas es elegido Presidente, y la paz se
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SEP no hizo feliz al Dr. Luis Alberto de Herrera del Partido Nacional, que había redactado otras bases para la pacificación. Batlle, que vio afectada su primera presidencia por los enfrentamientos con Saravia, pasó a ser el primer presidente en conjugar la unificación política con la administrativa, lo que hizo que concentrara todo el poder político, administrativo y militar. El triunfo de Masoller dio a Batlle un enorme prestigio en su partido y sobre todo en la opinión pública urbana de Montevideo. Las dos presidencias de Batlle fueron consideradas por los contemporáneos como fruto de un movimiento “reformista” que no se consideraba revolucionario, sino convencido de la necesidad de promover cambios graduales en lo económico y lo social. No existía aún el Batllismo como tal, pero sí sus bases filosóficas y la impronta de un gran líder que se ve empujado a la participación política para oponerse a la dictadura de Santos, contra la cual conspira, “emigra a Buenos Aires, participa en la Revolución del Quebracho, hasta que vuelve como prisionero a Montevideo. En 1886 funda el diario “El Día”, siempre como opositor, lo que le significó cárcel, asilo en una embajada, una nueva emigración a Buenos Aires, etc.” 15. Su gobierno estuvo signado por una gran capacidad para fusionar el pensamiento filosófico con la realidad. Influenciado por el liberalismo burgués de la revolución francesa y la bandera de los derechos individuales, el solidarismo francés que apelaba a la responsabilidad de la sociedad respecto a la suerte de los individuos, equilibró la dinámica económica y social mediante leyes y apoyo gubernamental hacia los más débiles, promoviendo la formación de gremios y cooperativas. De un humanismo optimista y romántico que lo lleva a suprimir la pena de muerte, Batlle confiaba en el hombre y su capacidad de realización cuando se le daban las condiciones y oportunidades para desarrollarse, sobre todo a través de garantizar el derecho a la educación. Su accionar cambió la estructura de los partidos. Convencido de que el cambio sería posible merced a la participación popular, bregaba por el sufragio universal para hacerla efectiva. El legado clave de su primera presidencia fue la ley electoral de 1904 que fija la representación proporcional, la construcción de carreteras paralelas a las vías del ferrocarril (este en manos inglesas), el proteccionismo para estimular la producción, la apertura de la Facultad de Comercio, Veterinaria y Agronomía (con el fin de estimular el perfeccionamiento de las actividades de explotación), la preocupación por la cuestión obrera, la creación del Diario Oficial. Fue una época de empuje en la que nuestro
país recibe los primeros automóviles y el tranvía eléctrico. Es en ese marco cuando empieza el enfrentamiento con la Iglesia y el proceso de secularización de Estado. Su gobierno “pudo anunciar un superávit de 400 mil pesos, y se presentó un fundado proyecto sobre la situación de los obreros, proponiendo la reducción de la jornada laboral. La popularidad de Batlle al terminar la primera presidencia era objetivamente inmensa”. Una multitud fue a despedirlo al puerto cuando embarcaba para Europa. El Dr. Claudio Williman, elegido por todos los votos colorados, sucedió a Batlle. Entre 1907 y 1911 atendió especialmente el problema obrero, el cual recibía ecos desde la Argentina, y empezaba a manifestarse con una violencia que culminó en sangre. También profundizó la secularización (ley del divorcio, eliminación del juramento sobre los Evangelios por parte de los diputados, se instaura la educación laica). Se gestionó con Argentina y Brasil el ajuste de límites de tierras y de aguas fronterizas. En este lapso surgen nuevos partidos políticos: la Unión Cívica como reacción al proceso de secularización (Joaquín Requena, Carlos Berro, Francisco Bauzá, Juan zorrilla de San Martín, Mariano Soler, etc), y el Partido Socialista (Emilio Frugoni). Electo nuevamente Batlle por voto unánime de todos los legisladores colorados, ejerce su segunda presidencia entre 1911 y 1915. Es aquí cuando se despliega el reformismo que deja impronta en nuestro país: el Estado deja su función de juez y gendarme para pasar a intervenir activamente en el desarrollo. Comienza a gestarse la reforma de la Constitución de 1830, la cual sería sancionada en 1919. Proponía la sustitución del poder omnímodo del Presidente por una Junta de nueve miembros, al estilo suizo. La fuerza de su impulso hizo surgir en el Partido Colorado una fuerza antagonista de origen riverista. Batlle critica la ideología marxista que consideraba al hombre determinado por la economía y proponía la lucha de clases. Batlle creía que la sociedad debía convivir en base a la conciliación y el respeto de los derechos individuales y a la propiedad, sin ignorar la responsabilidad social del manejo de la tierra y los recursos del país. El Estado debía garantizar la creación de las condiciones propicias para el desarrollo del hombre. Por primera vez se escuchan los reclamos que desde 1865 realizaban los trabajadores: “Comienza por reconocer en 1905 el derecho de huelga y de sindicación. La policía no tendrá más por función perseguir a los obreros, impedir las huelgas (…). Debe sí asegurar el respeto a la propiedad privada y permitir (a quienes quieran hacerlo), concu66
LIDECO / agosto 2010 rrir a su trabajo, incluso contra el parecer de su gremio (…). Amigos y enemigos lo calificaron de socialista, pero esto no era cierto. Batlle sí sostenía que “los ricos sean menos ricos y los pobres menos pobres”. Era contrario a la lucha de clases. Creía que en el Uruguay de entonces, un hombre trabajador podía fácilmente cambiar de clase, y entonces decía: “No hay que odiar a una clase de la cual se querría formar parte”. Opinaba que todas y cada una de sus disposiciones obreristas favorecían a la Nación y también a los patronos. Una sociedad de hombres libres es mejor que una de esclavos. Y la producción será mejor, repite constantemente” 16.
la migración de ganancias al exterior que generaban los trust y las grandes empresas. Batlle no era anti extranjero, pues promovió la inmigración. No obstante ello, se ganó el rechazo de los inversionistas ingleses que dominaban el ferrocarril y gran parte de la industria vinculada a la carne. El estatismo tomó forma a través de los entes autónomos, creados para generar las mejoras sociales que no atendía la empresa privada, y para generar riqueza para el Estado, lo cual favorecería la independencia económica y por ende política de este último.
Prolífera fue la producción de leyes sociales y laborales, lo que le valió la oposición de los sectores conservadores y le hizo atravesar grandes tensiones entre patronos y obreros, conquistando las vivas de estos últimos. Las leyes propuestas serían aprobadas con posterioridad a su mandato, entre su período y 1930 (ley de 8 horas, prohibición del trabajo nocturno, ley de la silla, establecimiento de pensiones a la vejez y pensiones y jubilaciones civiles, descanso semanal obligatorio, indemnizaciones por accidentes de trabajo, indemnización por despido).
En ese marco, se nacionaliza el Banco República, se crea el Banco de Seguros del Estado, se nacionaliza el Banco Hipotecario, se monopolizó la energía eléctrica (se crean las Usinas Eléctricas del Estado) y se sientan las bases de la Administración de Ferrocarriles del Estado, que se concretaría en 1915. Estas medidas, que afectaban la influencia de las empresas extranjeras en nuestra economía, se dan en un tiempo que transcurría como hall de entrada para la Primera Guerra Mundial (1914 a 1918), lo cual llevaba a las grandes potencias a procurar mercados donde pudieran obtener materias primas baratas y a la vez colocar sus productos. Lo que antes lograban colonizando tierras, ahora lo hacían mediante la inversión de capitales, la concesión de préstamos y la obtención de monopolios o privilegios comerciales. La rivalidad europea por nuevos mercados se daba en un momento en que las hegemonías en el reparto del mundo eran cuestionadas y los movimientos sociales de
El Estado interventor tendrá tres ejes: el del proteccionismo, el de la nacionalización (lucha contra el capital extranjero) y el de la estatización (pasaje de las empresas a manos del Estado). En cuanto a la nacionalización, más que eliminar el capital extranjero el foco de Batlle estaba puesto en liberar al país de los monopolios extranjeros para evitar
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SEP las colonias generaban graves dificultades a los imperios, ahora en decadencia. Aunque muy poderosa y con la mayor flota del mundo, Inglaterra se vería obligada a concentrar sus energías en una gran guerra. En cuanto a la educación, se crea la Comisión Nacional de Educación Física, la Universidad Femenina, se reorganizó la Escuela Nacional de Artes y Oficios, se crea la primera Escuela de Arte Dramático, se crearon centros de estudio en el interior para evitar la migración a las ciudades y se estableció la gratuidad de la enseñanza secundaria. Batlle estaba convencido de que la democracia se sostenía en base a al educación, y que ello permitiría terminar con las luchas civiles al dotar a los hombres de otras herramientas en la búsqueda de su porvenir. Orientó esfuerzos para nivelar a la sociedad, difundiendo entre los trabajadores el conocimiento de las leyes, realizó censos, estudios de salarios y del costo de vida, editó un boletín informativo sobre la cantidad de conflictos laborales y su evolución. El diario El Día era un canal clave en ese sentido, por lo que era comprado por los obreros. El interés en la educación y los asuntos sociales eran paralelos a su preocupación por el desarrollo económico: para que el país pudiera cuidar de todos debía tener recursos. De ahí una serie de medidas proteccionistas y beneficios otorgados para la compra de maquinaria, repuestos, etc. Todo esto no estuvo exento de controversias. Los obreros lo apoyaban, los industriales protestaban por el aumento de los costos que generaría la reducción de la jornada de trabajo, y el encarecimiento de productos fue criticado también por los socialistas, etc. Batlle sostenía que algún precio había que pagar para el desarrollo de la industria como base para la soberanía económica y política, y por otro lado, argüía que difícilmente los obreros pudieran comprar productos si no tenían una industria productiva que los empleara.
Liga de Defensa Comercial: emergente de un contexto fermental No es necesario mucho análisis para percibir la efervescencia de la época desde el punto de vista económico, social, cultural. Detrás del impulso reformista estaba la conciencia del hombre como sujeto de derechos, obligaciones, y del hombre solidario. El tránsito entre un país endeudado y escaso de rentas hacia un país que termina con superávit, un aparato tributario ordenado, etc., fue
posible merced a que la generación que dirigía el país administrativo y productivo, había “asistido alelada a los fuegos artificiales de la especulación de la “Belle époque” finisecular. (…) En esos años finales del siglo XIX y de principios del XX, los nuevos hombres de la industria y ganadería capitalista (…), eran los representantes de un mundo de valores totalmente distinto, donde la burguesía había por fin internalizado la libre concurrencia de los capitales de la Deuda pública como el acceso democrático, igualitario y probo de todos los poseedores de capital a la suscripción del crédito público, que debía además ser el instrumento de las inversiones productivas. Eran ya la burguesía nacional, pujante, austera y honrada” Estaba en proceso la construcción de un orden moral nuevo y de un país próspero y socialmente comprometido, donde la pujanza y la búsqueda del orden financiero marcaron una diferencia respecto a los países de la región que no lograron una adecuada redistribución de la riqueza, ni en la nacionalización de los bienes imperializados, ni en la afirmación de un régimen democrático de garantías. Emergía en estas épocas “un Uruguay nuevo, un país original latinoamericano, un Estado del cual se interesaron por todas partes no por su grandeza material, sino por la originalidad de sus instituciones, la audacia de sus leyes, sus soluciones distintas a los viejos problemas” El 1° de marzo de 1915 culminaba la segunda presidencia de José Batlle y Ordóñez, dando inicio la de Feliciano Viera. Casi dos meses más tarde, el 26 de abril de 1915 se aprobaban los Estatutos de Liga de Defensa Comercial en la sede de la Cámara Mercantil. Al día siguiente, tenía lugar la primera sesión de Consejo Directivo. Los responsables de esta iniciativa formaban parte de aquella burguesía pujante y honesta. Una generación que heredaba o creaba empresas apostando a establecer en el país, de una buena vez, parámetros de convivencia estable y respetuosa de principios y formas. Testigos de muchas crisis y dificultades, templarían su espíritu a la luz de los controvertidos aconteceres de los que fueron o de cuyas consecuencias fueron contemporáneos: la Guerra Grande, la Guerra contra el Paraguay, las luchas civiles, la ingerencia de los capitales extranjeros, las crisis bancarias, las dictaduras militares, la violencia como medio para resolver los diferendos, presidentes y ex presidentes asesinados en atentados, exilios, desexilios, la modernización de la campaña y de la economía, las reformas educativas, el movimiento inmigratorio, la separación de la Iglesia del Estado, el surgimiento de la clase obrera y de la clase 68
LIDECO / agosto 2010 precisamente como un recurso para el desarrollo y el fortalecimiento empresarial. Su fundación en 1915, tiene sin duda su génesis en el complejo e intenso entramado de hechos de la historia del país de fines del siglo XIX y comienzos del XX.
media, la transformación de los partidos políticos, el fin del caudillismo, la gran crisis internacional que confluye en la Primera Guerra Mundial. En un mundo y un país en el que caían valores y se gestaban otros, Liga de Defensa Comercial nacía como producto de su contexto histórico. Sus fundadores, importantes empresarios de la época provenientes de los más diversos sectores de actividad, representaban la intención de superar los intereses particulares constituyendo una fuerza que promoviera las mejores condiciones para el desarrollo económico del país, asiéndose a los principios de la buena fe, la honestidad, la probidad en las actividades económicas y financieras.
Nuestro 95 Aniversario es oportunidad propicia para redimensionar el valor de la creación de LIDECO en su momento, y para reafirmar la pertinencia de su existencia en el Uruguay de hoy, confrontando nuestra realidad actual con la que deseamos seguir construyendo, de la manera en que consideramos correcto hacerlo. Lejos de idealismos inalcanzables, el llamado es a sostener la acción colectiva necesaria para aunar esfuerzos para alcanzar en forma responsable, lo bueno para todos, con justicia. En definitiva, de eso se trata el comportamiento ético, cuya defensa y promoción celebramos en este 95 aniversario. Queda: En definitiva, de eso se trata el comportamiento ético, cuya cuya defensa y promoción celebramos en este 95 aniversario.-
Liga de Defensa Comercial fue concebida para que fuera un referente en materia de promoción de la rectitud y la defensa del buen comercio, como ejes clave para el desarrollo de la economía. En el marco del impulso realizador de la época, en un país energizado por reformas, que apostaba a la confianza en las posibilidades de los hombres cuando se les dotaba de recursos, LIDECO nacía
1-Oddone, Juan Antonio. Historia ilustrada de la civilización uruguaya: los gringos. Tomo 3. Editores Reunidos, Arca, Montevideo, 1968. Cita en pág 115. 2- Id. ant. Cita en pág. 82 3- Arteaga, Juan José, Coolighan Ma. Elisa. Historia del Uruguay desde los orígenes hasta nuestros días. Barreiro y Ramos Editores, Montevideo, 1994, cita en pág. 335. 4- Ibáñez, Roberto. Historia ilustrada de la civilización uruguaya: la cultura del 900. Tomo 4. Editores Reunidos, Arca. Montevideo, 1969, cita en pág. 3. 5-Rodríguez, Julio C. Historia ilustrada de la civilización uruguaya: los grandes negocios. Tomo 3. Editores Reunidos, Arca, Montevideo, 1968. Cita en pág. 175. 6- Arteaga, Juan José, Coolighan Ma. Elisa. Op. Cit. cita en pág. 370 7- Faraone, Roque. Historia ilustrada de la civilización uruguaya: Varela: la conciencia cultural. Tomo 3. Editores Reunidos, Arca, Montevideo, 1968. Cita en pág. 43. 8-Arteaga, Juan José, Coolighan Ma. Elisa. Op. Cit. cita en pág. 372 9- Mariani, Alba. Historia ilustrada de la civilización uruguaya: principistas y doctores. Tomo 3. Editores Reunidos, Arca, Montevideo, 1968. Cita en pág 16. 10- Id. ant. Cita en pág. 6 11- Arteaga, Juan José, Coolighan Ma. Elisa. Op. Cit. Cita en pág. 394 12- Mariani, Alba. Op cit. Cita en pág. 10 13- Nahum, Benjamín. Historia ilustrada de la civilización uruguaya: la estancia alambrada. Tomo 3. Editores Reunidos, Arca, Montevideo, 1968. Cita en pág 74. 14-Arteaga, Juan José, Coolighan Ma. Elisa. Op. Cit. Cita en pág. 423 15-Rama, Calros M. Historia ilustrada de la civilización uruguaya: Batlle: la conciencia social. Tomo 4. Editores Reunidos, Arca, Montevideo, 1968. Cita en pág 63. 16-Rama, Calros.Op cit. Cita en pág 75. 17-Rodríugez, Julio C. Op. Cit. Cita en pág. 164. 18-Rama, Calros M. Op. Cit. Cita en pág, 79
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Reconocimientos y despedidas:
Dr. Camilo Martínez Blanco el aggiornamiento tecnológico de la Institución, así como a su incansable y tenaz insistencia en quebrar las barreras de acceso a las fuentes de información estatales. La defensa de la competencia y el trabajo en el campo de las posiciones dominantes constituyeron, además de los temas concursales, un área privilegiada de su atención y estudio en el campo del Derecho. Le cupo al Dr. Martínez ser protagonista de una etapa de transición y cambio institucional de LIDECO, que culmina en el alejamiento del que hoy damos cuenta. Ese tránsito fue planteado desde su convicción respecto a la necesidad de dar paso a nuevas generaciones, como proceso natural de los ciclos propios de la vida y del crecimiento personal. Fiel representante de una actitud de disfrute hacia la vida, el Dr. Martínez comparte sus días con Silvia, su esposa e inseparable compañera de ruta, con quien ha sabido construir una familia bien cimentada, la cual en el marco de la alegría de la descendencia (Emiliano y Camila), lo encuentra hoy desempeñando uno de sus roles más desafiantes: el de flamante, joven, orgulloso, divertido y consentidor abuelo. Vaya para Silvia también un reconocimiento en tanto sostén que ha acompañado al Dr. Martínez en este camino.
Desde el año 2001 hasta junio de 2009, el Dr. Camilo Martínez Blanco se desempeñó como Director Gerente de LIDECO, siendo que a partir de esa fecha hasta el presente, en que se retira a hacer uso de sus derechos jubilatorios y al ejercicio profesional como abogado y docente universitario, continuó vinculado a la Institución en calidad de Asesor Letrado. El recorrido del Dr. Martínez por esta casa no obstante, se inicia mucho antes, en el año 1970. A partir de su ingreso a LIDECO le cupo desempeñar diversas funciones en la Institución, donde ocupó un especial lugar su rol como Jefe de la Sección Concordatos (hoy llamados concursos), como Subgerente y como Director Gerente.
Sin duda su continuidad en el ejercicio profesional independiente y en su labor docente, seguirá generando producciones originales que no pasarán inadvertidas. Incontables anécdotas guardará su memoria y la de sus compañeros de tantos años en LIDECO, con los que hubo de compartir momentos afables, momentos duros propios de las circunstancias de la vida, momentos de distensión, y momentos en los que fue necesario tomar decisiones fuertes.
Una vastísima experiencia en la materia es manifiesta no solo a través de su accionar en nuestra Institución, sino en su amplia capacidad para la producción de textos que hoy son referencia consulta, especialmente en materia concursal, así como en el ejercicio de la docencia universitaria y de su capacidad de disertación volcada en su participación en diversas conferencias, foros, congresos y seminarios nacionales e internacionales en los que hubo de representar a LIDECO. Especial impronta deja el Dr. Martínez en lo que respecta a su preocupación por
Que quede constancia entonces de nuestro agradecimiento y de los mejores augurios para esta nueva etapa que comienza.-
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LIDECO / agosto 2010
CICLOS CUMPLIDOS
Sra. Norma Fernández, Sr. Pedro Díaz, Sr. Heber Benítez empresas no socias, Consejo Directivo, organismos del Estado y diversas entidades relacionadas con la actividad comercial y económica del país, el alejamiento de nuestros compañeros nos llama a reflexionar sobre el significado de pertenecer a esta Institución.
Este año tres funcionarios de extensa trayectoria en LIDECO se ampararon a los beneficios jubilatorios. Día tras día durante más de 40 años, cruzaron las puertas de Liga de Defensa Comercial, para desde su puesto de trabajo, sumar su aporte a los servicios del Sector de Información Comercial de la Institución.
El 95 Aniversario, parece una instancia apropiada para redefinir compromisos y valorar una trayectoria institucional que ha sido sostenida gracias al trabajo de muchas personas, que silenciosamente y con bajo perfil, día a día contribuyeron o contribuyen a consolidar la construcción de una manera de hacer las cosas.
Un importante ciclo se cierra en la vida de estos tres compañeros, si bien al mismo tiempo se abre espacio para un merecido descanso y para emprender desafíos de distinto orden. Quedarán en los recuerdos muchas anécdotas y momentos vividos. En sus años de permanencia, tanto Norma, como Pedro, como Heber, acompañaron los diversos procesos de la historia de LIDECO, manteniendo su adhesión a la importancia de la tarea que cada uno desempeñaba, fuera para recabar información, para verificar información o para recolectar información de diversas fuentes. Para las personas que aún integramos como empleados la red que LIDECO teje entre empresas socias, entre
Vaya para Norma Fernández, Pedro Díaz y Heber Benítez, el reconocimiento por la labor desempeñada y los mejores augurios para este nuevo ciclo que se abre en sus vidas. Esperamos puedan vivirlo con intensidad, con alegría, y con la apertura necesaria para alcanzar siempre nuevos horizontes.-
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CONSEJO DIRECTIVO 2009-2010 Presidente
Sr. Ricardo Rodríguez
GERDAU LAISA S.A.
1er. Vicepresidente
Cr. José Stabile
ELECTROQUÍMICA S.A.
2do. Vicepresidente
Cr. Pedro Natero
GRAMÓN BAGÓ S.A.
Secretaria
Dra. Matilde Carrau
PINTURAS GRANITOL S.A.
Prosecretaria
Sra. Ma. Cristina Rodríguez
SUDEL LTDA.
Tesorero
Sr. Fernando García
CREDIT URUGUAY BANCO S.A.
Protesorero
Cr. Pablo Montaldo
LOYAR S.A.
Vocales
Cr. Jorge Velasco
LLOYD´S TSB BANC plc
Cr. Jesús Suárez
DUCSA
Ec. Andrés Elola
SURCO - COMPAÑÍA COOPERATIVA DE SEGUROS SURCO
Sr. Fernando Lacurcia
HSBC BANK (URUGUAY) S.A.
Sr. Roberto Linn
LINN & CIA S.A.
Comisión Fiscal
Suplentes: Consejo Directivo
Suplentes: Comisión Fiscal
Cr. Alexander Fry
KPMG -
Dr. Fernando Fernández
SCHANDY S.A.
Cr. Raúl Cerviño
AIR LIQUIDE URUGUAY S.A.
Dr. Javier Arocena
OROFINO S.A.
Sr. Ricardo Árraga
CEMENTOS ARTIGAS S.A.
Cr. Gabriel Berkman
BANCO SANTANDER S.A.
Cra. Miriam Bernheim
IBM DEL URUGUAY S.A.
Sr. Carlos Castiglioni
JOSÉ CASTIGLIONI (h) S.A.
Dr. Gerardo Cedrola
BBVA BANCO S.A.
Dr. Andrés Cerisola
ESTUDIO DANIEL M. FERRERE
Sr. Julio C. Cherro
S.A.U.D.U.
Cr. Francisco Danza
LEVER S.A.
Cr. Andrés Etcheverry
BANCO ITAU URUGUAY S.A.
Sr. Enrique Frider
RIDEL S.A.
Cr. Carlos Lecueder
GRALADO S.A.
Sr. Luis Lema
SKF URUGUAY S.A.
Sr. Walter Macció
PEDRO MACCIÓ & CIA. S.A.
Sr. Jorge Maresca
CIA. NACIONAL DE CEMENTOS S.A.
Cr. Gerardo Martínez
I.S.U.S.A.
Cr. Fabricio Perdomo
FIERRO VIGNOLI S.A.
Dr. Jorge Pereyra
ARRAU
Cr. Eduardo Radío
SOCIEDAD TELEVISORA LARRAÑAGA S.A.
Sr. José Rajchman
JUAN GOLDFARB S.A.
Dr. Guillermo Scheck
EL PAÍS S.A.
Sr. Jorge Torres
CPC - CENTRO PROTECCIÓN CHOFERES DE MONTEVIDEO
Sr. José Vallis
CASEY S.A.
Cr. Luis Normey
PREVISIÓN S.A.
Dr. Juan Pittaluga
JUAN PITTALUGA & ASOCIADOS
Cr. Eduardo Vanrell
ALGORTA S.A.
Cr. Francisco Illanes
I.P.U.S.
Cra. Laura Mas
JUAN C. BALERIO
Dr. Diego Viana
ESTUDIO JURÍDICO
JIMÉNEZ DE ARÉCHAGA, VIANA Y BRAUSE
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AMELOTTI, MARIO; SCARPELLI, ÁLVARO y OTROS