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Érase una vez unas brujas verdes de uñas azules que vivían en un bosque verde y claro con lava naranja. Eran tres grayas, tres monstruosas hermanas que nacieron viejas , con el pelo banco, un solo diente y un solo ojo que compartían. Eran malvadas, podían hacer cualquier tipo de fechorías, por ejemplo quitarles los bebés a los padres, tirar la lava por el volcán para que la gente del pueblo se asustara … Las brujas tenían un grifo de grandes alas púrpura con patas de león y pico azul y era grande, ellas le llamaban Frenagon . Frenagon era muy fuerte, podía levantar un árbol porque estaba bajo el hechizo de las brujas. Un día una niña fue al bosque verde claro de lava naranja porque la gente le decía que era un bosque muy bonito y quería visitarlo. Bonito si que lo era pero había muchas cosas repugnantes como ojos con sangre , cerezas envenenadas.


La niña se llamaba Maialen, era muy lista, más lista que las brujas. Pero las brujas sabían que Maialen estaba en el bosque y estuvieron tramando tretas para atraparla. Maialen las sentía por todo partes. De pronto vio una trampa de agua y recordó que las grayas desaparecían con el agua, así que cuando pasó una graya “FRAAAAAST’’ le tiró el agua y fue desapareciendo poco a poco, luego pasó la segunda y también desapareció y lo mismo con la tercera . La gente del pueblo se entero de la hazaña que había hecho Maialen así que le prepararon una fiesta de pijamas . Y allí en medio de la plaza construyeron una estatua de plumas de pájaro real que le gusto mucho a Maialen. Y todas felices celebraron la mejor fiesta de todo el condado.


Las tres grayas malvadas