Universos contiguos (2002-2003)
Leopoldo Cervantes-Ortiz
El poema debe tener la temperatura del cuerpo, el poema debe gotear sobre los labios de un niño como tibia leche materna. LUIS ROGELIO NOGUERAS
La poesía es la única compañera acostúmbrate a sus cuchillos que es la única RAÚL GÓMEZ JATTIN
CONTENIDO I
POR QUÉ USAR EL VEHÍCULO DEL VERSO…
Sin motivo alguno …PERO ANTES TRADUZCO ESTE POEMA… NO SE PROPONE DECIR PERO DICE… QUÉ TIPO DE DISCURSO ES LA POESÍA… II Visión
ACASO DIOS EN SU INABARCABLE SOLEDAD… LA PLEGARIA ES UNA VOZ QUE VA Y VIENE… AQUÍ TE ALABO… PERSEVERAR PARA QUE EL OTRO ALCANCE… LOS ÁNGELES SON SERES TRANSPARENTES…
Respuestas a la “Oquedad” de José Kozer Respuesta a Ánima III
LA DESMEMORIA ES UN SILENCIO CRUEL… COMO DECÍAN LOS ANTIGUOS:… ESCRIBIR BIEN… MIRA CÓMO MUERE LA LUZ SIN CHISTAR… LAS ALAS DE LA LUZ INVADEN TODO…
Sobre un epígrafe de Luis García Montero APENAS UN DESTINO…
A VECES UNO TOCA UN SUEÑO Y LO CORROMPE… DICTA SU AGOBIO LA CIUDAD MUTANTE…
IV
TODOS LOS DÍAS ALGUIEN VIENE Y ME RECUERDA LA MUERTE… SON QUINCE AÑOS DE SILENCIO… PARECE QUE VEO A MI HIJO EN ESA FOTO…
Kieslowski
OLVIDO O ELEGÍA… UNA METAFÍSICA FRUSTRADA ME ARRASTRA…
V
NOS TOPAMOS EN UNA ESQUINA DEL TIEMPO… EL AMOR ME INVADIÓ INEVITABLEMENTE… DIOSA NEONATA QUE CADA DÍA… ME ENTREGO AL FLUIR INTERMINABLE DE SU CUERPO… TERNURA GENITAL… AH, COLMAR ESA HÚMEDA OQUEDAD…
Oda alborozada a las maravillosas caderas de mi mujer GOZAR CELOSAMENTE SUS SENOS SIN CESAR... Soneto a tus pechos ENCABRITADOS LOS PEZONES DEL DÍA… Soneto de quince versos Piensa en mí (A. Lara)
I
POR QUÉ USAR EL VEHÍCULO DEL VERSO
para expresar ideas y pensamientos que le compitan a los sentimientos los cuales son ya todo un universo ¿acaso es el ideal de lo transverso el que anima a la fuerza de los vientos anulando el furor de los lamentos que merece la pena del esfuerzo? dante, eliot, juarroz y paz con ellos entre tantos poetas con licencia han cantado pensando y viceversa hay que oírlos sintiendo que la fuerza de la voz conteniendo sus misterios puede aun más que la sola transparencia
Sin motivo alguno LA POESÍA DEL DECIR NO ME ABANDONA: me acicala la lengua y se sostiene en el centro del labio que se lanza a explorar los sentidos de las cosas con certezas sencillas pero reales que el rubor de la letra no me niega. La poesía del decir viene sin falta a habitar en mi verbo lentamente y aunque sé que no tengo los motivos para andar en el árbol del lenguaje mendigando la voz que nutra el verso la palabra se queda estremecida.
…PERO ANTES TRADUZCO ESTE POEMA que me quema la piel mientras lo leo pues Affonso Romano de Sant’Anna ha abrevado en su piel y en la de otra mujer que lo ha puesto embelesado hasta el punto de ponerlo a celebrar la emoción de su amor carnal y el verso se le vino de pronto como a mí y aquí voy con mis ansias deleitosas a beber de la fuente inagotable del poema que mana como rosas aunque desde otra lengua se me entregue pero sé que el fulgor de lo que dice llenará otro vacío lentamente...: Intervalo amoroso ¿QUÉ HACER ENTRE UN ORGASMO Y OTRO cuando se abre un intervalo sin tu cuerpo?
¿Dónde estoy cuando no estoy incluido en tu gozo? ¿Soy todo exilio? ¿Qué imperfecta forma de ser es ésa cuando me aparto de ti? ¿Qué neutra forma toco cuando no toco tus senos y tus muslos ni recojo el soplo de la vida de tu boca? ¿Qué hacer entre un poema y otro mirando la cama, la hoja fría?
NO SE PROPONE DECIR PERO DICE
no se propone saber pero sabe no se propone enseñar pero enseña no se propone cambiar pero cambia y allí está desnuda de todas sus gracias la poesía diciendo lo que sabe sabiendo lo que enseña transfigurándolo todo con su toque maestro
QUÉ TIPO DE DISCURSO ES LA POESÍA
qué clase de artefacto es el poema que sabe transmitir lo que desea y puede vehicular sabiduría qué forma de existencia es la poesía qué genero de vida es el poema que viene y toca todo lo que quema con su tenue rigor y sin porfía qué grito tan ceñido es la palabra que brota del rincón más sosegado y anida así sin penas en el verso qué sueño tan cercano es el que labra mientras habla desde el alma tan sesgado el flujo del rumor del universo
II Visión ALLÁ VA
en la corona de los aires cabalgando los vientos con una mirada estrafalaria ajena a todo el universo ajena a todo ojo capaz de percibirlo allá cabalga sobre las nubes de polvo cósmico entretenido con asuntos más allá de la conciencia de cualquier conciencia es el creador del ser quien sin miramientos por el tiempo sigue creando y crea galaxias espíritus nombres día tras día llegó hasta acá tras millones de luz de recorrido en un instante vive con nosotros
en el deseo m谩s profundo de que exista de que sea la raz贸n de todo
ACASO DIOS EN SU INABARCABLE SOLEDAD
la intensa fuerza de su voz aplique sobre la bóveda del tiempo no para llamarnos a un culto rígido y sonoro plagado de solicitudes irresponsables y mezquinas acaso en esa blanca inmensidad que lo atosiga se sienta limitado por el silencio que lo corona con una marca inmarcesible de dónde entonces sus gemidos meditabundos de dónde pues sus botellas al mar cargadas de indomable pureza inaccesible a qué venir hasta los bordes humanos para decir su incomprensible verdad a qué dejarnos con los oídos atrofiados de tanto grito instituido y adocenado por los nefastos mercaderes religiosos si su voz es tan nítida y con todo el furor que preside sus vastos silencios es posible advertir cómo sueña cómo lanza sus puentes callados sus gestos de loco hasta que logra quitarnos el sueño y los sueños se llenan de su nombre impronunciado
Il n’est pas de pays Plus nu que la prière (No existe más desnuda región que la plegaria) CHARLES LE QUINTREC, “Poder de nacer” LA PLEGARIA ES UNA VOZ QUE VA Y VIENE
entre sombras nada nos da nada nos quita sólo saber que la palabra busca destino un lugar en el espacio donde asentarse y regresar cargada de futuro la plegaria surge de las entrañas del aire del vacío de los pulmones y del ser ansioso por decir su nombre a un oído atrofiado por el tiempo pero ahíto de sentido la plegaria va y viene lentamente por el espacio sin palabras de la noche y canta una alabanza que tal vez alguien escuche y reciba complacido
AQUÍ TE ALABO
aquí te canta mi corazón con su silencio con las ruinas esperanzadas que reconstruyes cada día con el hálito levantado por tu esfuerzo aquí celebro la invasión multiforme de tu gracia tu constancia para encontrar luz en las tinieblas la paciencia para llenar de vida las cenizas aquí levanta mi voz sus alabanzas desde el silencio más breve y espontáneo desde la noche que viene y nos envuelve
PERSEVERAR PARA QUE EL OTRO ALCANCE
la orilla tantas veces deseada mientras el alma en el oscuro trance se sobrepone de enfrentar la nada ir y venir hasta que todo avance con su porfía siempre deshojada muerte fugaz ya con su marca al calce que en su destino vive enamorada ese rumor que viene del abismo ese furor que ahoga al optimismo no dicen bien lo que en el alma estalla pues el vaivén del corazón no falla y al advertir este camino yermo con todo y vida desfallece enfermo
LOS ÁNGELES SON SERES TRANSPARENTES
urdidos por las telarañas del deseo compañía furtiva anhelada su silenciosa estirpe nació de los sueños humanos de la ansiedad por evadir las pesadillas sus nombres reflejan el estupor de las horas depositadas en los rincones del miedo su esencia etérea los delata cotidianamente como efluvios de la mente afiebrada su corazón de niebla enmohecida por el paso de los años es un eco galopante de las interminables plegarias los ángeles viven agazapados en los dobleces del mito y encarnan todos los días en las miradas deseantes
Respuestas a la “Oquedad” de José Kozer I SÍ, JOSÉ, EL ALMA ES TEOLÓGICA y algo teleológica también, aunque menos. Es porque tiene una nostalgia de algo que le pasó en el camino, en el tránsito de venir al aire, a la vida suburbana. Nació en el corazón de Dios, tal vez, enconchada en la delicia de su gracia placentera, no dogmática. Salió de su metamorfosis anamnésica, remota, para venir al tiempo repartido entre miradas de polen, raudo. Ganó la partida a la cerrazón amorfa, y aquí está, embelesada con su amor hipnótico, centrípeto, recién nacido al alfanjor de la ranura clausurada. Sí, es teológica, José, irremediablemente teológica por el tejido de formas que alude, por los escombros que recuerda, por los entresijos de la divinidad de donde vino. Es teológica, y más por teleológica, porque acaso sabe hacia dónde va aunque no sepa, bien a bien, si vino.
El alma arrojadiza es verdad que despide sus atributos, los ve partir con morriña, con desasosiego, con el moño prendido a las marañas cortas del alhelí aterido, y sabe que no volverán, que la dejarán dolida, prófuga del rumor del viaje. 11 de julio, 2002 II YO SUFRO TELEOLÓGICAMENTE. (Arreola decía que sufría teológicamente.) No por el significado, sino por el sentido, por el propósito. Mi alma, en ese sentido, también es teleológica porque quiere un propósito, una meta feliz, para el mundo, para el cosmos, para mí mismo. Y es que no puede ser que no haya intención. No puede ser que seamos sólo azar, sólo sinsentido. La teleología, no la teología, es la que nos salva: teologías hay muchas, y aunque teleologías también, sólo puede haber una, nonata, innominada, desconocida para todos.
Más allá de la muerte y de la vida, ¡una teleología, por Dios!
Respuesta a Ánima TODO ES ÁNIMA, JOSÉ, qué duda cabe, literalmente, todo está poseído, invadido por el hálito de vida. Hasta las piedras. E, incluso, ellas tal vez más. El ánima nos circunda, nos nutre, nos hace ver universos nonatos, fulgores vitales inimaginados por el sueño. Todo es ánima, gracias a Dios, porque de ella venimos, hacia ella vamos y eso somos.
III LA DESMEMORIA ES UN SILENCIO CRUEL
una oscuridad vacía desprovista carente de elementos para azuzar al sueño abruma con su estirpe de ausencia y llena el tiempo —quién lo diría— con un signo de incertidumbre no altera la visión ni el pensamiento se ha ido al infinito al rincón de las tinieblas y allí en su reino inaccesible se burla de nosotros pues ya no puede transmitir amor ni odio ninguna sensación reconocible
COMO DECÍAN LOS ANTIGUOS:
cuántas cosas no se esconden detrás de esas palabras el tiempo ido la vida vivida de otra manera el río interminable de las horas cotidianas sus voces a veces ya no nos alcanzan pero cuánta sabiduría y experiencia había allí en lo que decían los antiguos en lo que creían mucho de lo cual ahora nos parece simple superstición pero cuánta verdad conocían y su saber todavía nos ilumina leyendo a Séferis, “Ayánapa, I”
ESCRIBIR BIEN
con buena letra en la pรกgina de la vida hacerse entender sin tanto ruido para ahuyentar la muerte escribir bien en los renglones que el alma escoge para hacerse presente para leerse bien con la vida en la mirada escribir bien para ser buen lector de lo que el mundo ofrece
MIRA CÓMO MUERE LA LUZ SIN CHISTAR
sin quejarse mira cómo se va al lugar de su muerte cada día sin decir una palabra mira cómo renuncia a seguir inventando lo real a seguir legitimando la tarea del ojo es apenas una metáfora de toda muerte de todo abandono
LAS ALAS DE LA LUZ INVADEN TODO
no dejan nada al cobijo de la sombra vienen y van todos los dĂas del delirio al desaire de la noche que no ceja en su lucha contra ellas todo lo invade el rayo del amanecer fiel a su proyecto de inventar lo que ha de ver el ojo cuando nace
Sobre un epígrafe de Luis García Montero Así que sales a la luz y buscas un motivo, hasta que alguna ráfaga en forma de poema te derriba… L.G.M. NEGADOS PARA LA LUZ
salimos con los ojos abiertos en plena oscuridad en gran noche a buscar un motivo apenas un sol diminuto que gobierne la retina un camino medianamente iluminado que nos lleve a alguna parte pero no portamos sino una estrella insignificante para alumbrar nuestras vidas una lumbrera encasillada en el mundo fruto de los múltiples nombres de la fe entonces la ráfaga en forma de poema brinda su luz imaginaria y tenue justo con lo que el corazón necesita y las palabras se atreven a salir de su laberinto inaccesible se atreven a vivir adonde no podrían para decirse a sí mismas que existen
te derriba asĂ esa voz la mĂĄs ansiada con su valija de cenizas
APENAS UN DESTINO
para vivir enamorados del tiempo apenas una vida para sufrir el encadenamiento del reloj no importa con eso basta para saber el color de los sueĂąos para atisbar una luz en la hendidura nocturna en el rincĂłn del dĂa alucinado por las necesidades prosaicas apenas un destino para imprimir el nombre en los gestos del aire
A VECES UNO TOCA UN SUEテ前 Y LO CORROMPE
lo echa a perder por sus insinuaciones camina ciego por los bordes de un abismo sin nombre se despeテアa por las alturas de la inconciencia y cuando quiere despertar los ojos ya estテ。n embarcados en otro sueテアo la historia vuelve a comenzar
DICTA SU AGOBIO LA CIUDAD MUTANTE
mientras el tiempo se consume en vida con una lluvia tan recién nacida que todo cubre con su piel amante acecha tras la noche el replicante tímido ser en pos de sobrevida en pos de información desconocida acerca de su fin inoperante un día el perseguidor ve su camino en el techo sangrante de la herida que su mano ha causado en la medida del tiempo que se agosta sin remedio y acaba en rudo golpe con el tedio de vivir ignorante del destino Por Blade Runner y Jorge Ayala Blanco
IV TODOS LOS DÍAS ALGUIEN VIENE Y ME RECUERDA LA muerte, ya sea porque alguien se acaba de ir o porque se recuerda el nombre y la figura de otro que partió hace algún tiempo. Me golpean las palabras de Roberto Juarroz y Juan Luis Panero: “por eso, si te preguntan, responde: alguien está muriendo”, y “vivir es ver morir”. Todos los días son un recuerdo de la muerte, del triste destino de nuestros pasos, de nuestro diario caminar hasta la fosa, hasta el silencio. La conciencia invariablemente me objeta lo que veo y oigo: me quiere levantar el ánimo o deprimirme hasta el colmo. Ella es así, siempre desdoblándose dentro de mí como una espiral sin fin. Es ella la que más teme a la muerte, es mi voz interior la que golpea las paredes de mi cuerpo con su sonsonete amargo. Todos los días viene el recuerdo de la muerte y la máxima de Horacio de poco me sirve. A veces, al levantarme, quiero atrapar el día, pero horas más tarde me asaltan las dudas y estoy a punto de ceder. No, aún no estoy maduro para morir y tal vez nunca lo estaré…
SON QUINCE AÑOS DE SILENCIO
de abandono de recordarla cada día como una presencia inevitable son quince años de tristeza de saber que no está aquí con su palabra y su energía el corazón no descansa desde aquel día la sobrevive y la frecuenta en cada viaje de la sangre ella está allí muda y gritando desde su ausencia a 15 años de la muerte de mi madre
PARECE QUE VEO A MI HIJO EN ESA FOTO
como durmiendo con unos ojos cerrados que se abren al futuro cerrado por las balas y cómo duele ver un porvenir aniquilado por el odio por el rencor que cega vidas en nombre de un falso orgullo de una fe criminal que se asesina a sí misma en esa vida frustrada parece que veo a mi hijo… ante la muerte de un niño palestino
Kieslowski SE LO CARGÓ LA MALDITA PARCA igual que a Tarkovski, su hermano mayor. Tenía tanto por decirnos todavía, tan lleno el corazón, tan saturada el alma de melancolía y desencanto, de una nueva fe, en la imagen y el vacío. Veía a Dios en la contingencia cotidiana, en el ateísmo de los hombres, en la banalidad de los regímenes. Era un hombre entero, de mirada pura que trasladaba al celuloide para penetrar en las vidas como nadie. Se lo llevó la parca cuando más historias tenía en mente, cuando más prometía enseñarnos, con su lastimosa e íntima sabiduría, de la existencia humana. Se lo llevó la maldita, clausuró sus imágenes, pero él no se fue, dejó su espíritu plasmado en la pantalla, en esas obras que no clausurará el tiempo.
Sólo esa pobre medianía Que buscan el olvido y la elegía. J.L. BORGES OLVIDO O ELEGÍA
canto o desmemoria reclaman su puñado de la vida exigen material para el ensalmo que ocupe el son del aire la inconstante subida de las horas celebración u olvido se aposentan en el tiempo transcurrido y hacen de él inventario de nombres y sucesos enumeración de anécdotas fallidas registro del minuto inmarcesible y en ese arco todos nos movemos: olvidando o elevando a los altares el flujo de la vida que se va
UNA METAFÍSICA FRUSTRADA ME ARRASTRA CON SUS GARRAS
de sueño me trasciende me escinde y me supera sus falsas promesas no alcanzan a habitar el corazón pero cómo suscitan un fulgor extraño cada vez que se les toma en serio
V NOS TOPAMOS EN UNA ESQUINA DEL TIEMPO
y éste huyó con nosotros dándole a los dos cuerpos la oportunidad de conocerse cotidianamente y aquí siguen fieles y constantes embebidos por el furor del tacto nocturno del dulce y amoroso sudor que sube hasta las puertas del día y las abre gozoso
EL AMOR ME INVADIÓ INEVITABLEMENTE
en la persona de esa mujer en toda su persona vi en ella el rumor de una ola creciente que se apoderó de mi pecho y de mi pensamiento no pude ni quise resistir para qué esas cosas cuando vienen son y no piden explicaciones sólo se adueñan de uno con su cadencia con su ternura interminable y con una mirada que me llega hasta lo hondo caí en su abismo y la felicidad hizo en mí de las suyas vivo en su cuerpo todos los días sin descanso no lo merezco ni lo necesito ella entra y sale de mí como en su casa y viceversa el amor no nos concede tregua y qué bueno así ha de ser nuestra vida hasta la muerte
DIOSA NEONATA QUE CADA DÍA
alumbra con su luz mis noches muslos mutantes enfebrecidos siempre sobre mí labios carnosos cuya hambre colman diariamente mis besos pechos instantáneos para mis manos que los acechan sin clemencia piernas que viajan dormidas sobre las mías con su tersura enamorada ojos cerrados que miran ansiosos depositado en el sueño cuerpo flotante que me invade y me nutre con su silencio
ME ENTREGO AL FLUIR INTERMINABLE DE SU CUERPO
mientras la sueño desnuda durmiendo junto a mí me dejo llevar por su marea alucinante y encallo en mi propio sueño con ella alrededor de todo su cuerpo oceánico me arrastra irresistiblemente haciendo de mis manos el centro del mundo al contacto con ella paso mi tiempo enredado en sus caminos agradecido con la maraña del tiempo que la trajo hasta aquí hasta la orilla de mis sueños colmados por su presencia bienhechora quedo atrapado por esa red de latidos por ese corazón cuyo sonido envuelve todo como una piel sensible a mis pensamientos oigo el rumor de su respiración acompasada y lentamente me apropio de su aliento para ingresar a un delirio del que no salgo hasta la aparición del nuevo día beso sus hombros su espalda y sus senos
me uno a ella con los ojos cerrados y el alma alborozada con la obsesi贸n de quien se nutre de quien se alimenta con su resplandor todos los d铆as
TERNURA GENITAL
la que me asalta y te transmito la que nos posee cuando dormimos juntos todas las noches y no es que siempre hagamos el amor pero la desnudez con que so単amos es real es verdadera en su delicia es el amor que nos envuelve y nos cobija
AH, COLMAR ESA HÚMEDA OQUEDAD
con una sed que bien se sacia y se rehace se reinventa ante el calor de la cercanía esa húmeda oquedad que me recibe y me envuelve nocturnamente deseado con el vaivén corporal reiterativo esa húmeda oquedad me hace nacer en un universo donde mis ojos se abren al sueño y la noche camina sobre mí bienaventurada
Oda alborozada a las maravillosas caderas de mi mujer PORQUE NACIERON HERMOSAS
y en su belleza fueron creciendo hasta encontrarse con mis manos porque su geometría me alucina y llena mis noches con locura asesinando a la soledad porque su contundencia levanta mi sangre y la concentra en un lugar donde mi ser no puede más porque su bipolar presencia de fruto interminable proyecta mis ansias hasta lo imposible porque su germinal tamaño llena mis ojos que se agigantan por abarcarlas todo el tiempo yo las alabo hoy tersas e inagotables compañeras de mi vida
GOZAR CELOSAMENTE SUS SENOS SIN CESAR
sumergirse en sus senderos sentir sus ansias satisfacernos desnudos escuchar el sonido de sus goznes asaltar sus espacios suspirar cercanos sin soĂąar despiertos susurrar sinceros con caricias sabias y esperarse solos en las sĂĄbanas dormidas
Soneto a tus pechos MERECEN VARIOS LIBROS DE HOMENAJE tus pechos de poesía concentrada que emanan ellos mismos su mirada: los versos que celebran su linaje. Tus pechos eliminan el coraje de saber que la vida es condenada a pasar sin dejar más que la nada. El rubor del pezón es todo un viaje hacia el confín del cielo vuelto carne y en su espacio feliz donde gozarme la tersura me invade sin descanso. Cada noche mis manos nacen nuevas si las llenan tus pechos siempre mansos que en el sueño regresan a arrullarme.
ENCABRITADOS LOS PEZONES DEL DÍA
levantan el placer a la altura de la mirada ávida por llegar al fondo de la vida por hurgar entre las piernas del ser coagulado por un destino sin forma que se niega a obedecer al deseo el tacto mientras tanto se relame se esparce mínimamente y trasluce entre los intersticios del azar algun atisbo de sueño materializado con las redondeces femeninas los pechos de una mujer innominada pero anticipada y construida en la vigilia amorosa lo llenan todo
Soneto de quince versos ¡NUESTRO CIELO DURARÁ! FUE LA CONSIGNA de este amor en su lucha contra el tiempo pues nació a sangre y fuego, fuego lento, que hoy se aviva en el lecho cada día y en la vida, la vida cotidiana, se levanta y construye voces nuevas, se renueva y le canta a la mañana con vigor mientras todo fluye y crea el camino que sigue tan abierto ante ambos, tomados de la mano, con el beso de luz que nos despierta abrazados, soñando otro horizonte donde juntos sigamos sin descanso. Veo tus ojos y te digo como entonces: “¿Me creerías si digo que te amo?” 5 de diciembre de 2003
Piensa en mí (A. Lara) SI TIENES UN HONDO PENAR, PIENSA EN MÍ. (pues en el sufrimiento hallarás que mi nombre es dulce) Si tienes ganas de llorar, piensa en mí. (para que tus lágrimas bañen mi retrato con su tibia sal) Ya ves que venero tu imagen divina, (ue habrá de acompañarme como mi último pensamiento) tu párvula boca que, siendo tan niña, me enseñó a pecar. (es decir, me enseñó a vivir, me enseñó la efímera felicidad) Piensa en mí cuando sufras, (recordando los tiempos en que hicimos la felicidad con nuestras manos) cuando llores, también piensa en mí. (y le darás a mi presencia un valor inesperado) Cuando quieras quitarme la vida, (pues vivir sin ti, por supuesto que no es vida) no la quiero, para nada me sirve sin ti. (y así me recordarás, con tu nombre en mi boca y en mis sueños)