El psicólogo y pediatra norteamericano Arnold Gesell, el cual propuso a principios del siglo XX una teoría que nos demanda una teoría sobre como los niños y niñas se desarrollaban conductualmente, la cual ha sido de gran importancia en los campos de la psicología tanto en la educación y la pediatría. Esta teoría trata de explicar el orden en que se dan los principales aprendizajes y a su vez el desarrollo de habilidades durante toda la infancia, y da explicación desde el punto fisiológico, del porque se da este orden correcto.
Este pediatra y psicólogo duro por más de cincuenta años pudo mediante observaciones realizadas en su mayoría en Yale Clinic of Child Development, en donde pudo describir una serie de conductas que pueden ser predecibles en la infancia. (Montagud, s/f) Daba por dicho que todos los niños y niñas pasan por los mismos estadios de desarrollo siguiendo el mismo orden, pero no precisamente al mismo tiempo. Y aunque esta teoría fue expuesta hace más de cien años atrás, sigue estando presente en muchos aspectos psicológicos de la educación especialmente en los métodos de crianza. Estos estudios se centraban en averiguar cómo se daba el desarrollo durante la infancia y adolescencia, tanto en aquellos niños sin psicopatología que desarrollaban un patrón de aprendizaje y diferente al esperado.
Definición y dirección de la maduración. Arnold tenía a su consideración dos términos importantes la genética y el ambiente los cuales ejercían un papel sobre el desarrollo, pero aun así se centro de lleno en la parte fisiológica del desarrollo. Pero para este autor el termino maduración hace referencia a tipo biológico, pero no por el lado social para darle mayor importancia a los genes que no son factores ambientales a los que las personas están expuestas.
En la investigación realizada por este psicólogo, se menciona que el desarrollo ocurría siguiendo una secuencia fija en cuanto a la formación de los órganos y desarrollo físico ocurrido tanto siendo un embrión, como durante la infancia. El desarrollo fisiológico ocurría siempre de cabeza a pies, a lo que se le llama ‘Dirección cefalocaudal’,(Montagud, s/f) tanto antes del parto, como después. En el momento en el que aun es un embrión, el primer órgano en desarrollarse es el corazón y de ahí el sistema nervioso central, luego los órganos periféricos como los pulmones, el hígado, los intestinos y demás. Cuando nace el bebé, lo primero que hace es aprender a controlar su boca, labios y lengua, después empiezan a adquirir control de los movimientos sacádicos, movimientos de cuello, hombros, brazos, manos, dedos, piernas y pies. En el comportamiento más complejo, los bebes aprenden primero a sentarse, después a permanecer de pie sin la necesidad del apoyo de un adulto, luego a caminar, y finalmente correr. Todos los bebes aprenden estas capacidades en este mismo orden, según esta teoría y el principal fundamento en que se basa, es en el que debido a que el sistema nervioso va desarrollándose de la misma forma en cada persona, aunque a un tiempo diferente.
Son muchos factores ambientales a los que el niño está expuesto en su desarrollo, por ejemplo, la situación económica de su familia, la relación con los padres, la alimentación, entre otros. Sin embargo, según esta teoría cada bebé tiene su propio tiempo de maduración como ya se mencionaba en párrafos anteriores, el cual se verá optimizado si su entorno social es consciente de tal desarrollo, por ende, le proporciona los estímulos necesarios dados a su tiempo. De la teoría se extrae que una vez el niño haya adquirido el pleno desarrollo de su sistema nervioso, se podrá dominar múltiples capacidades individuales y sociales. La consideración de los factores ambientales hallaba su expresión en el día de conducta, que remitía a la incidencia de la cultura en el desarrollo y pretendía orientar acerca de las acciones que ella emprendía para proteger el crecimiento del niño. Sin embargo, en consonancia con lo planteado anteriormente, Gesell sostenía que el condicionamiento cultural hallaba un límite en la individualidad del niño. Esta individualidad venía dada por los mecanismos de maduración, que operaban impidiendo que el niño fuese un simple resultado de la cultura. Dichos mecanismos apuntaban a la autorregulación del organismo, principio que Gesell tomaba de la fisiología de Walter Cannon. En los comienzos de la vida este proceso no era perfecto, sino que sufría fluctuaciones, por lo cual era imprescindible el auxilio de la cultura, siempre y cuando ésta aprendiese a respetar los ritmos y la singularidad del niño. (Briolotti, A. 2015. P. 5)
Aspectos destacables de la teoría: Según el artículo de un sitio en internet llamado “Psicología y mente” escrito por el psicólogo Nahum Montagud Rubio, se pueden destacar muchos aspectos de la teoría de la maduración de Arnold Gesell, algunos ya fueron mencionados en este artículo, sin embargo, se retomarán algunos de ellos para describirlos con mayor detalle.
Estudio de patrones conductuales Gesell concluyó que el comportamiento era mejor que fuera estudiado en función de patrones comportamentales. El patrón conductual, es cualquier comportamiento definido por su forma o tamaño, es decir, lo que el bebé haga desde cerrar los ojitos y volver a abrirlos involuntariamente, en respuesta al lanzamiento de una pelota con un bate. De esta forma, observó que todos los bebés repetían tarde o temprano, una serie de conductas, siguiendo el mismo patrón y secuencia.
Entrelazado recíproco Este término fue propuesto por el mismo autor Gesell haciendo referencia al nivel motor y nivel de personalidad, a como el bebé se comporta de forma que parece que siga dos tendencias antagónicas, con intenciones de encontrar el equilibrio. ,(Montagud, s/f) Es decir, los niños pequeños quienes todavía se encuentran en un estado de formación de su personalidad, lo cual hace que su relación con los demás sea ambivalente en muchos contextos, teniendo un trato mas extrovertido con algunas personas, mientras que con otras se cierra un poco más. Es así que, a lo largo del desarrollo, la personalidad del niño va alcanzando el equilibrio, llegando a la estabilidad de su personalidad.
Autorregulación Este es el aspecto más llamativo, según el autor al que se cita Nahum Montagud Rubio, quien justifica su pensamiento mencionando que Gesell afirma en su teoría que los bebés recién nacidos son capaces de regular su propia conducta, incluso capaces de determinar sus horarios de sueño y comida. ,(Montagud, s/f) La misma teoría sugiere que también pueden controlar la personalidad y el equilibrio conductual y motor.
Generalización e individualidad La teoría de la maduración sostiene, como ya se ha dicho, que el total de los niños se desarrollan a través de la misma secuencia refiriéndose al desarrollo conductual y fisiológico, pero también señala a que cada uno de ellos lo logra a su tiempo. De esta manera, hay una generalización en cuanto a como se adquieren los principales hitos comportamentales en la infancia, pero cada individuo tiene su propia maduración y esto es lo que lo hace diferente a los demás niños.
Referencias: Briolotti, A. (2015) Desarrollo psicológico, naturaleza y cultura en la teoría de Arnold Gesell: un análisis de la psicología del saber como disciplina de saber-poder. Memorándum. Recuperado de https://periodicos.ufmg.br/index.php/memorandum/article/view/6457/4044 El día 28 de septiembre de 2020. P. 5 Montagud, N. (s/f) La teoría de la maduración de Arnold Gesell: qué es y qué propone. Psicología y Mente. Recuperado de https://psicologiaymente.com/desarrollo/teoriamaduracion-gesell El día 28 de septiembre de 2020. P.p 1-21