Desde su génesis, el PERLA ha sido:
• expresión del seguimiento de Jesús, como comunidad educadora en América Latina y el Caribe;
• expresión de la visión del ministerio educativo de los lasallistas en la Región;
• medio principal para vivir la asociación para el servicio de los pobres en estas tierras;
• proyecto unificador de criterios para la acción de las diferentes comunidades educativas lasallistas;
• marco de referencia común para el desarrollo del ministerio educativo lasallista en los Distritos de la Región;
• espacio privilegiado para la interdependencia; y, finalmente,
• respuesta articuladora a las urgencias educativas.