NO. 9 / 19 DE MAYO DE 2018
SUPLEMENTO CULTURAL
ESPECIAL DE LA GUALDRA EN CANNES
DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN
Terry Gilliam, director de El hombre que mató a Don Quijote. Foto Cortesía del Festival de Cannes.
Por fin se exhibió la polémica, por su producción que no por su tema –bueno algo hubo de eso- la película The man whoy killed don Quixote (El hombre que mató a Don Quijote) del estadounidense Terry Gilliam, en la Selección Oficial fuera de Competición.
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ESPECIAL DE LA GUALDRA EN CANNES NO. 9 / 19 DE MAYO DE 2018
t CARLOS BELMONTE GREY Y SERGI RAMOS
La Gualdra en Cannes
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omo se ha hecho desde 2010 en el marco del Festival de Cannes, se entregó la Queer Palm la noche de este viernes. Este premio LGBT recompensa un filme por su tratamiento de los asuntos, ahora llamado altersexuales (homosexuales, bisexuales, tras género, etc. ) que están presentes en todas las secciones del Festival (Oficial, Una Cierta Mirada, Semana de la Crítica, Quincena de Realizadores y Acid (Asociación de Cine Independiente para su Difusión). Este año el jurado estuvo compuesto por Pepe Ruiloba (premio Maguey del Festival de Guadalajara), Morgan Simon, Boyd van Hoeij y Dounia Sichov y fue presidido porla productora Sylvie Pialat (L’inconnu du lac, 2013). El jurado fue invitado porque son, antes que nada, amigos del Premio y luego son gente que está implicada en las manifestaciones artísticas LGBT, comentó Franck FinanceMadureira, fundador y presidente de la Queer Palm. Girl de Lukas Dhont se lleva la Palma de Oro al mejor largometraje, así lo decidió el jurado: “Hemos elegido premiar este film que es de cine puro con una magnífica interpretación. Un filme que aborda un tema específico, un tema que se cuestiona, con un personaje que le pone preguntas a su supuesta identidad. Ya es una gran interpretación el conseguir que cada uno se plantee una cuestión universal: ¿quiénes
La Queer Palm 2018 fue para Girl, de Lukas Dhont somos y quién queremos ser? Es pues, la relevación de un cineasta. The Orphan, de Carolina Markowicz, dijo el jurado: “por los cuestionamientos de un adolescente que lo sitúan en igualdad con los adultos, por la convicción intima que pone en duda el esquema establecido, por la pertinencia de la mirada, de la narración y del tratamiento cinematográfico”. La temática queer evoluciona Finance-Madureira, además, nos comentó que lo especial de la selección de este año es que las películas antepusieron la historia y la creación antes que la temática homosexual como principio vector. Esto quiere decir que las 16 cintas seleccionadas y propuestas por las diversas secciones de Cannes, todas tienen una historia no centrada en el asunto LGBT –o no sólo en ello-. Un dato interesante de esta selección y de la movilidad en el acercamiento a la LGBT es la línea de abordar la transexualidad, un grupo de la comunidad que aún sufre mucho tanto por su cuerpo como por la violencia venida por la sociedad. Acercarse a la transexualidad en películas como Una mujer fantástica (Sebas-
tián Lelio), Girl (Lukas Dhont), Tamara (Elia K. Schneider) mostraron que se puede hacer excelentes ficciones sobre el camión trans y dejar la frialdad y sobriedad del documental, el soporte más usado hasta ahora: “es una verdadera evolución en el cine”, cerró Finance-Madureira. Además, es la primera vez que llegan a 16 largometrajes en competición. Y, otro de los beneficios para el ganador, es que se ha sumado un premio de 15 mil euros que ayudarán al subtitulaje y por tanto a la difusión en el extranjero de la cinta seleccionada. Aquí la lista completa de las películas: Selección Oficial-Competición - Plaire, Aimer et courir vite, de Christophe Honoré. - Un couteau dans le cœur, de Yann Gonzalez. Selección Oficial- Función de medianoche - Whitney, de Kevin Macdonald . Selección Oficial – Una Cierta Mirada - Girl, de Lukas Dhont. - Euforia, de Valeria Golino. - Rafiki, de WanuriKahiu. - The Harvesters, de Etienne Kallos.
Capharnaüm, de Nadine Labaki. El fin de la infancia t
SERGI RAMOS
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oy se presentó en competencia oficial Capharnaüm, la última película de la realizadora libanesa Nadine Labaki, cuya película Caramel cosechó en 2007 un importante éxito de público y crítica. Su último trabajo supone un emocionante recorrido por las dificultades sociales y económicas que atraviesan las capas más frágiles de la población libanesa, centrándose en particular en la infancia.
Acusadora La primera secuencia nos introduce en un tribunal, al inicio de un juicio con una causa singular. Zain, un niño de 12 años, es presentado ante el juez. A pesar de su joven edad, está cumpliendo ya una pena por asesinato, pero esta vez él es quien presenta un pleito como víctima. Su objetivo es singular: que condenen a sus padres por haberle dado la vida. A partir de esta premisa, el filme inicia una serie de flashbacks para explicar las causas de esta singular acusación. Al iniciar la película
con el tribunal, seguido de la historia filmada del niño, la realizadora otorga al espectador el papel de jurado, para que sea él mismo quien juzgue, a partir de lo que va a ver, si los padres merecen tal condena. De algún modo, este flashback constituye el propio testimonio de Zain. Algunas veces, durante la película, volvemos al tribunal, para que podamos escuchar los argumentos de los acusados o de algún testigo. Pero las simples palabras de defensa de los padres parecen vacías y mentirosas ante la fuerza del relato visual que intenta arrastrar al espectador en un torbellino de emociones. Dándole la imagen (como se da la palabra), la película se pone claramente del lado de Zain. Siguiendo a Zain El relato en flashback de Zain cuenta a la vez su crimen y su pleito en dos partes distintas. La primera mitad se centra en Zain y su relación con su hermana de 11 años, en la cual el niño carga con las responsabilidades que deberían de corresponder a sus progenitores. Se muestra especialmente protector y atento, mientras que
Directorio
Fotograma de Capharnaüm, de Nadine Labaki FOTO: CORTESÍA DEL FESTIVAL DE CANNES
los padres hacen gala de brutalidad e incomprensión. En realidad, se trata de mostrar que los niños han salido precozmente de la infancia, si es que algún día pudieron vivirla, y que ya bien pronto entraron de pleno en el despiadado mundo de los adultos. El padre se niega a que su hijo vaya a la escuela, porque dejaría de trabajar, ya que Zain aporta el único sustento económico de la familia. A la madre no le parecería mal que fuera, porque así les darían comida o ropa. En este contexto, los niños se miden por su valor económico, su precio de mercado, sea cual sea. Las consideraciones morales no importan, el
Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx
- El Angel, de Luis Ortega. - Grans, de Ali Abassi . Quincena de Realizadores - Carmen y Lola, d’Arantxa Echevarria. La Semana de la Crítica - Diamantino, de Gabriel Abrantesy Daniel Schmidt. - Sauvage, de Camille Vidal-Naquet. - Shéhérazade, de Jean-Bernard Marlin. Acid - L’Amour debout,de Michaël Dacheux. - Cassandro el exótico, de Marie Losier. Cortometrajes - Rubber Dolphin, de Ori Aharon / 28 mn / Israël –Cinefundación. - Sailor’s Delight, de Louise Aubertin, Éloïse Girard, Marine Meneyrol, Jonas Ritter, Loucas Rongeart, Amandine Thomoux / 6 mn / Francia – Cinefundación. - The Orphan,de Carolina Markowicz / 15 min / Brésil- Quincena de Realizadores. - Ultra Pulpe, de Bertrand Mandico / 37 mn / Francia – Semana de la Crítica.
cariño familiar es inexistente. El ritmo es muy intenso, con un montaje cargado de elipsis, para mostrar una continuidad de pequeños momentos llenos de vida que evitan cualquier maniqueísmo. Hacia la mitad de la película, Zain se cruza con Rahil, una muchacha etíope indocumentada que trabaja ilegalmente y es madre soltera con un bebé a cuestas. Entre los tres construyen una familia en la que por fin pueden encontrar el cariño que les faltaba. El ritmo se vuelve más apaciguado, e incluso surge el humor en algunas secuencias. Pero como en cualquier drama, lo bueno dura poco y pronto vuelven a acechar los nubarrones de la injusticia. Pero estábamos avisados, recuerden, desde la secuencia inicial del tribunal. Quizás esta segunda parte no funcione tan bien como la primera, porque Labaki quiere infligir todos los males de la desigualdad económica y social a sus personajes, en su voluntad sistemática de denuncia. Y por ahí, un trazo excesivo de compromiso puede ahogar la verosimilitud de una historia llena de vida, que se sustenta en gran parte sobre las magníficas interpretaciones de sus protagonistas, en especial la del joven Zain Al Rafea, un niño cuya vida real no dista mucho de la de su personaje. En general, se trata de un apreciable drama social que sortea los escollos propios del género.
Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita Diseño Editorial
La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.
Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com
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El hombre que mató a Don Quijote cierra el festival
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or fin se exhibió la polémica, por su producción que no por su tema –bueno algo hubo de eso-la película The man who killed don Quixote (El hombre que mató a Don Quijote) del estadounidense Terry Gilliam, en la Selección Oficial fuera de Competición. Desde las placas de apertura de la cinta que dura 133 minutos, dos pantallas en negros: la primera para afirmar que esta película fue amenazada con unos falsos supuestos de derechos de autor; y la segunda “Por fin, después de 25 años esta es la historia del Hombre que mató a Don Quijote” –más o menos así son las placas, las recito de memoria pero pasan muy rápido, quizás algunas palabras se me fueron-. Y saltan las primeras risas. Porque la pretendida seriedad que normalmente advierten esas placas sobrias en las aperturas se rompe con una burla a las peripecias de la producción y luego a la confesión del viacrucis que sufrió Gilliam con un proyecto que tardó 25 años. Primera secuencia, un set de filmación en un exterior: un hombre a caballo, Don Quijote por supuesto, se apresta a enfrentarse a los gigantes molinos; Rocinante a la carga y la lanza de Don Quijote da contra un brazo del gigante-molino, se queda atorado; alguien detrás de la cámara grita “corte”, le hélice del molino se ha atorado, el motor ha fallado y la escena tiene que parar. En seguida el director de la película Tobi Jonathan (Adam Driver) recostado en una gran mano está al teléfono arreglandola selección de qué tipo de actores deben contratar en la producción “gays, lesbianas, trans, musulmanes, etc. Todos los que sean necesarios para cubrir la cuotas de equidad”. Segundas carcajadas de la sala llena de críticos de cine. Quizás ésta sea la única secuencia que pudo adaptar Gilliam de su ambicioso proyecto original: filmar una película de todo El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha escrito por
Cartel de El hombre que mató a Don Quijote FOTOS: CORTESÍA DEL FESTIVAL DE CANNES
Miguel de Cervantes a inicios del siglo XVI. Hace 25 años cuando lo inició pensó que lo haría y pronto se dio cuenta que sería imposible, que los medios financieros no lo apoyarían en toda esa locura y que al final, adaptar toda una obra llena de sueños sería una segunda locura, es decir, una más sumada a la del hidalgo caballero. Las locuras de los Quijotes A partir de ahí, las dos locuras se juntan, la de Gilliam y la de Don Quijote. El primero se aprovecha del hidalgo español para vaciar sus frustraciones y delirios cinematográficos, tal como había hecho en sus adaptaciones de los cuentosmedievales en su serie fílmica de los Monty Pyton en la década de 1980. Pero ahora con el apoyo de actores de cine profesionales: Adam Driver como Toby, Jonathan Pryce como Don Quijote, Stellan Skarsgard como El Jefe, Olga Kurylenko como Jacqui y Joana Ribeiro como Angélica. Personajes que tienen, parece evidente, relaciones con ciertos personajes reales. Por eso El Jefe, son los jefes de varias productoras, sus ricos empresarios dinerosos que le exigieron ceder a sus caprichos personales mientras que el director Toby se acostaba con sus mujeres –de esto, podemos pensar que son libertades de adaptación de la
Fotograma de la película de Terry Gilliam, El hombre que mató a Don Quijote
novela de la vida de Gilliam, ¿o no?-. El hombre que mató a Don Quijote es pues una historiade tres niveles de adaptación: el primero y base, la obra de Cervantes; el segundo, la adaptación hecha por Gilliam del Cervantes; y el tercero la adaptación hecha por Gilliam de su propia travesía y de su propia vida. Los tres niveles se mezclan en un delirio que pierde una referencia que nos permita dilucidar cuál es la historia real que vemos en la pantalla. Todos los niveles se mezclan: al director Toby montado a caballo acompañandoa Don Quijote y la rica rusa vestida de princesa y custodiada por dos guardaespaldas en smoking negro y montados a caballo. O, basta ver con el afiche promocional: un Toby que se vuelve Sancho Panza montando una motoque sale de la cabeza en llamas del Don Quijote. La adaptación del gran Cervantes Gilliam llenó a su Quijote con frases que le permiten romper la seriedad de la adaptación, tipo “conozco las frases del Quijote porque yo las escribí, yo las adapté”, responde Toby al Quijote. Quizás por eso cierta prensa, sobre todo española, no ha sido muyamable con la versión de Gilliam, quizás se esperaban una adaptación más seria
y que respetara a Cervantes, de quien le han puesto marca de pertenencia española; eso y además de que la obra de Cervantes no esté respetada ni por la policía ni pueblerinos, todos hablan un perfecto inglés, cuando se ponen al castellano lo hacen con el marcado acento anglosajón. Hay que recordar que la película, prevista para cerrar el 71 Festival de Cannes después de la entrega de la Palma de Oro corrió el riesgo de ser bloqueada por uno de los exproductores. En el 2016 el productor Paulo Branco y su compañía de producción Alfama Films había retomado el proyecto de Gilliam. Sin embargo, Branco y Gilliam pronto tuvieron enfrentamientos, el primero acusó al segundo de tener un comportamiento infantil de niño chiqueado, mientras que el segundo acusó a Branco de ser entrometido en su obra, de querer imponerle gente en su equipo y no entregar el dinero prometido. Un año más tarde, ya separados, Gilliam realizó la filmación con una sociedad de productoras Alacrán Pictures y Amazon Studios. Branco ha hecho una demanda y reclama los derechos de difusión y distribución de la película, por lo pronto la justicia francesa ha permitido que se exhiba, falta ver qué pasará en el extranjero.
La Gualdra en Cannes
t CARLOS BELMONTE GREY