Page 1

SUPLEMENTO CULTURAL

ESPECIAL DE LA GUALDRA EN CANNES NO. 5 /// 15 DE MAYO DE 2018

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Jafar Panahi. Director de la película Three Faces (Tres caras). Cortesía del Festival de Cannes.

Ya se había comentado dese el inicio del 71 Festival de Cine de Cannes y aún se tenía esperanza de que la organización consiguiera el permiso, pero no. El director iraní Jafar Panahi no tuvo autorización para salir de Irán y sigue consignado y pagando su condena de libertad condicional desde 2010 acusado de actividades contra la seguridad nacional y propaganda contra el régimen. Por la calidad de su película, su compromiso y situación política no sería nada raro encontrarlo en los premiados del próximo 19 de mayo.


2

ESPECIAL DE LA GUALDRA EN CANNES NO. 5 / 15 DE MAYO DE 2018

La Gualdra en Cannes

Les moissonneurs, de Etienne Kallos. La transgresión desde la moderación

/// Fotogramas de Los Cosechadores, del director Etienne Kallos FOTOS: CORTESÍA DEL FESTIVAL DE CANNES

t

SERGI RAMOS

H

oy se presentó en la sección Un certain regard, Les Moissoneurs (Los cosechadores), el primer largometraje del joven surafricano Etienne Kallos. La concepción de esta ópera prima tiene la particularidad de haber sido íntegramente acompañada y apoyada por el festival, a través de la Residencia, su proyecto de apoyo a la creación que acoge cada año una docena de jóvenes realizadores extranjeros que trabajan sobre su primer o segundo largometraje, y que son seleccionados a partir de sus cortos. Estábamos pues a la expectativa de lo que podía ofrecer el primer trabajo de un realizador originario de un país con poca tradición cinematográfica, pero al que había acompañado la estructura del festival para la promoción del cine de autor.

tancia de la pertenencia a la comunidad de los afrikáners como fuerte rasgo de identidad. Esas prácticas sugieren (en apariencia, claro) una cohesión dentro de la familia, observada desde el punto de vista del hijo mayor, Janno. Toda la vida gravita alrededor de dos espacios, la casa como lugar de la fe y de la vida familiar, y el exterior, magníficamente fotografiado, en el que los personajes realizan sus trabajos agrícolas con el ganado y la cosecha del maíz.

Llegada del mal hijo La película parte de una premisa recurrenteen el drama: en este espacio cerrado, va a introducirse un elemento externo que va a alterar el preciso mecanismo sobre el que se organizaban las vidas de la familia, así como sus creencias. Este elemento perturbador adopta la forma de un chico de la misma edad, que va a ser adoptado por

la familia, movida a la vez por su creencia en la salvación y por recuperar a un afrikáner que presenta todos los rasgos de la oveja descarriada que hay que devolver al buen camino. La ciudad ha convertido a Pieter, un huérfano adolescente, en un drogadicto prostituto, sin fe ni ley. La llegada de Peter altera todas las relaciones de la familia, al enfrentar al padre y a la madre sobre la necesidad de convertirlo en nuevo hijo. Mientras que el padre piensa que Pieter es un peligro irrecuperable, la madre confía en su fe para conseguir que se integre a la familia. Pero Pieter va a convertirse ante todo en un perturbador para Janno, el hijo legítimo, rompiendo en pedazos la aparente solidez del joven adolescente y provocando que surjan todas sus debilidades. Entre Pieter y Janno va a establecerse una relación especular, por la cual la imagen del primero

Retrato de una familia Les Moissonneurs es una mirada a una parte de la sociedad surafricana, marcada por la fuerte presencia de la religión, como es el Free State, llamado el “Bible belt” de ese país, como núcleo de la cultura afrikáner, en la cual juega un papel esencial una interpretación especialmente rigorista del calvinismo, paralelamente a la cual surgieron el nacionalismo y el apartheid. La película empieza con una descripción del rigorismo, la austeridad y la profunda fe y prácticas religiosas que mueven a una de estas familias, así como la impor-

Directorio

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

ira revelando la faceta oculta del segundo. Si al principio son las propias relaciones familiares las que se ven afectadas, en particular cuando Janno es testigo de la relación entre su madre y su nuevo hermano, que se sitúa en una ambigua línea que él percibe a la vez como un deseo reprimido y al mismo tiempo un amor materno del cual él fue excluido, rápidamente va a ser la propia sexualidad de Janno, el elemento más reprimido por la opresiva presencia de la moral religiosa, la que va a revelarse. Esta parte es la que da pie a una de las secuencias más sorprendentes de la película, cuando Janno, sentado sobre su cama, va encendiendo y apagando la lámpara. Cada vez que vuelve la luz, aparece el cuerpo de uno de sus compañeros de escuela, que va avanzando hacia él hasta que acaban abrazándose. Quizás la única ocasión en la que la película decida dar una forma visible a la fantasía propia del deseo. Otro de los aciertos de la película es el cuidado trabajo de fotografía y de sonido que divide el mundo interior de la casa y el mundo exterior del campo. Si en la casa domina una luz amarillenta, que probablemente transmite más una cierta claustrofobia que una serenidad espiritual, y que encuentra su eco cromático en los campos de maíz, pero también en las llamas del infierno evocadas por la madre, los pastos salvajes donde pasta el ganado por la mañana están recubiertos por una niebla que no deja ver más allá de unos pocos metros, generando una angustia que embarga al personaje y que es sostenida por la utilización de una desasosegante capa de sonido. Al encuadre estático del interior responde una cámara nerviosa e inestable que intenta encontrar un hueco en la densidad neblinosa. Pero poco a poco, el tratamiento del espacio interior va a verse contaminado por la inestabilidad de los elementos exteriores. La relación compleja entre estos dos adolescentes, y la dificultad para conciliar lo que cada uno representa y le falta al otro, como un recorrido iniciático, constituye la trama de la película. El resultado, lleno de buenas intenciones, quizás resulte más encorsetado y conservador de lo que esperábamos de una película programada en Un certain regard. Así como la mirada moral busca una cierta conciliación y un respeto del equilibrio, a la forma le falte probablemente algo más de audacia.

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


3

15 DE MAYO DE 2018

El director iraní Jafar Panahi no pudo salir de su país para presentar Three Faces

t

CARLOS BELMONTE GREY

Y

a se había comentado dese el inicio del 71 Festival de Cine de Cannes, pero aún se tenía esperanza de que la organización consiguiera el permiso pero no. El director iraní Jafar Panahi no tiene autorización para salir de Irán y sigue consignado y pagando su condena de libertad condicional desde 2010 acusado de actividades contra la seguridad nacional y propaganda contra el régimen. Entonces su película Three Faces (Tres caras) en Selección Oficial de la Competición por la Palma de Oro fue presentado por sus actrices Marziyeh Rezaei y Behnaz Jafari, y su jefe oprador Amin Jafari. La proyección en el Teatro Lumière y en la conferencia de prensa estuvo sin el director pero su nombre y asiento se dejó libre de manera simbólica. Igual que hizo con Taxi Tehran (Oso de Oro en la Berlinale 2015), Panahi se pone detrás y delante de la cámara para actuar su propia vida. Lo mismo que sus actrices Rezaei y Jafari puestas a representar la vida de vejaciones de las mujeres en su sociedad encorsetada por las tradiciones. Rezaei es una joven que quiere irsea estudiar al conservatorio a Teherán, pero las tradiciones del pueblo le obligan a quedarse en casa y quedarse a salvo de las perversiones y locuras de la educación. Para rebelarse decide de montar un video con su propio suicidio y

mandarlo a Jafari –consagrada actriz y tutora del conservatorio- para que su vida sirva de ejemplo público de la situación que viven las mujeres en Irán. Panahi acompañará a Jafari a ese pueblo para entender el porqué de esa decisión de la joven promesa. Una historia que nació de las redes sociales de sus propios fans El guion escrito también por Panahi es un viaje, en su propia camioneta, de un día al pueblo de Rezaei. Durante ese tiempo van a encontrar personajes que asombrados por la presencia de estos dos famosos personajes de la televisión les harán encargos y, sin querer, contarán las reglas de las tradiciones. El filme nació de la explosión e impacto que tienen las redes sociales. Panahi a pesar de estar proscrito de creación en su país es un artista solicitado por los jóvenes en las redes sociales para asesorías, y aunque raramente responde a los mensajes de sus fans, él sintió la sinceridad en ciertos mensajes que lo llevaron a preguntarse sobre la vida de ellos. Entonces un día vio en la prensa que una chica se había suicidado porque no la dejaron hacer cine, de este caso le hizo preguntarse cómo reaccionaría él mismo si le llegara un video de este tipo. Y comenzó a escribir. Podría pensarse que es una película contemplativa en las montañas iranís y llena de exotismo místico, pero no. Panahi monta histo-

/// Jafar Panahi

ria tras historia, encuentro y oralidad inmediatos sin pretensiones de comprender ni juzgar sino solo de mostrar. Los pasos por la tierra se escuchan cuando se apaga el motor de la camioneta pero no da tiempo para la contemplación del paisaje, aunque sus encuadres sí recorren los rostros para nunca perder de vista el entorno rural y recordar al espectador que estamos en un lugar de rígidas costumbres rurales. Filmación compleja de su propia vida puesta en metáfora Panahi jugó una metáfora de su vida. Encerrado en su nación ha enviado un video al mundo cinéfilo para mostrar la fuerza de su arte y de su denuncia. Sabe que no podrá venir un salvador a rescatarlo pero sabe que el mensaje dramático impacta en la diplomacia. Para poder filmar se fue a los pueblos de sus padres y abuelos en donde se podría sentir más en seguridad y con más libertad. La filmación, además, fue posible gracias a la cámara que le envió su hija que vive en Francia, y así, poder trabajar en la puesta en escena incluso de noche. Panahi se llevó el Premio del Jurado en 2003 por su filme Sangre y oro Sangre y oro y en 1995 ganó la Cámara de Oro por El balón blanco. Por la calidad de su película, su compromiso y situación política no sería nada raro encontrarlo en los premiados del próximo 19 de mayo.

La Gualdra en Cannes

/// Fotograma de Three Faces, de Jafar Panahi FOTOS: CORTESÍA DEL FESTIVAL DE CANNES

La Gualdra Cannes 05  
La Gualdra Cannes 05  
Advertisement