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SUPLEMENTO CULTURAL

No. 81 - 17 DE DICIEMBRE DE 2012 - AÑO 2

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Ligia Chan Brito. Artista visual conocida como Chambrit@s.

A partir del desciframiento de la Estela 6 de Tortuguero, ciudad maya que alcanzó su esplendor durante los siglos VII y VIII de nuestra era, algunos epigrafistas dieron a conocer el 13.0.0.0.0 —4 Ahau 3 Kankín—, o bien el 21 de diciembre de 2012, como la fecha de conclusión de la cuenta larga del calendario maya. Este dato ha sido interpretado por muchos como la fecha del “Fin del Mundo”. Presentamos a ustedes este número especial de La Gualdra dedicado a la cultura y literatura maya, para el que un grupo de escritores y artistas visuales, habitantes del Mayab, fueron convocados.


17 DE DICIEMBRE DE 2012 / AÑO 2

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Al Arq. Raúl Toledo Farías El año está por concluir y nosotros nos sentimos muy honrados y felices por la confianza que tanto los colaboradores como ustedes, amigos lectores, nos han brindado a lo largo del 2012, año que desde hace mucho tiempo ha sido marcado popularmente con el estigma del Fin del Mundo. Fue en noviembre apenas cuando platicando de este tema con el escritor y amigo yucateco Will Rodríguez, en la Ciudad de Querétaro, surgió la idea de hacer este número especial dedicado a la literatura y cultura maya; nos llenó de entusiasmo realizar un proyecto en el que un grupo de escritores y artistas visuales del Mayab compartieran con los lectores de La Gualdra lo que hacen… y he aquí el resultado. La convocatoria rebasó nuestras expectativas y recibimos varios trabajos, que por razones de espacio, no fue posible publicar en su totalidad; los que no aparecen en este número están siendo programados para números posteriores –somos muy optimistas y creemos que el mundo no acabará el 21 de diciembre-. A todos ellos, manifestamos nuestro más sincero agradecimiento, esperando que sea éste el inicio de un productivo trabajo colaborativo y de intercambio cultural que nos enriquezca a todos. Ponemos en sus manos, estimados lectores, una serie de poemas, cuentos, un fragmento de una obra de teatro y varias imágenes proporcionadas por este colectivo de artistas que viven en el hermano Estado de Yucatán; y damos inicio a este número especial con las palabras de presentación de Will Rodríguez: A partir del hallazgo y posterior desciframiento de la Estela 6 de Tortuguero, ciudad maya que alcanzó su esplendor durante los siglos VII y VIII de nuestra era, algunos epigrafistas dieron a conocer el 13.0.0.0.0 —4 Ahau 3 Kankín—, o bien el 21 de diciembre de 2012, como

la fecha de conclusión de la cuenta larga del calendario maya. Este dato ha sido interpretado por muchos como la fecha del fin del mundo, ya sea por respeto a la sabiduría de una civilización milenaria o por una simple y recurrente postura fatalista. Lo cierto es que ha llegado la hora de dirigir la mirada hacia una de las culturas más importantes en la historia de la humanidad. Especialistas de los cinco continentes lo han hecho desde hace muchos años, pero ahora es el momento propicio para atraer la atención y la presencia de las masas. Así lo han entendido los gobiernos de los estados y países que tienen el privilegio de formar parte de las regiones mayas: observaciones astronómicas, festivales, presentaciones editoriales, conferencias y visitas especiales han sido programadas en los principales museos y sitios arqueológicos de la región. Esperemos que la derrama económica de estas actividades turísticas y culturales beneficie directamente a los mayas actuales. Para sumarse a esta celebración internacional del “Fin del Mundo” o de admiración al legendario Mayab —cada quien como lo quiera interpretar—, un grupo de integrantes e invitados del Centro Yucateco de Escritores, A.C., y artistas visuales cercanos a la agrupación han sido convocados a participar en este número dedicado a la cultura maya. Narrativa, dramaturgia, poesía y ensayo forman parte de esta selección que viene acompañada de interesantes fotografías e ilustraciones. Cada colaboración contiene un trozo del alma de su creador, toda vez que aborda un aspecto característico de su tierra natal o adoptiva. Sea también éste un pretexto para invitar a todos los lectores a visitar el Mayab a partir del 22 de diciembre, si es que no pasa nada…

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

El enano de Uxmal por Will Rodríguez

El último Chilam Balam por Santos Gabriel Pisté Canché 4 haikus en relación a la albarrada por Guillermo Carlos Díaz Coello

Incantación para curarnos del racismo y la discriminación por Óscar Sauri Bazán

Milenio Tres por Jorge Lara Rivera La reunión en el décimo tercer cielo por Nicolás Ramos González

La huella del dolor por Víctor Garduño Centeno

Desde los cárcamos inexpugnables de Uxmal… por Álvaro Baltazar Chanona Yza

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Honra y execración por José Juan Cervera Fernández La gran serpiente vive en lo más oscuro por Luis Alcocer Martínez Divinidad en la Guerra de Castas por Saulo de Rode La sombra del jaguar por Verónica García Rodríguez Tunkul memoria del pueblo por Ligia Chan Brito Donde todo se incuba por Melba Alfaro

Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín / Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Trinidad / Diseño

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

11 12 Juan Carlos Villegas / Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


17 de diciembre DE 2012

El enano de Uxmal* Por Will Rodríguez blancas y escarbar la tierra que estaba debajo de la leña. Entonces encontró un tunkul de oro, que es un instrumento musical. Sin pensarlo dos veces, el enano se aprestó a tocarlo, lo cual provocó un enorme sonido que resonó por toda la región e hizo que la tierra temblara. La anciana entró a la casa y regañó al enano: —¡Qué has hecho, grandísimo mentecato! ¡Te dije que no te acercaras al fogón! Pero el enano, que ya había puesto todo en su lugar, le respondió: —Yo no hice nada. Fue un pavo muy grande que paso por aquí gritando. El sonido del tunkul de oro llegó hasta la ciudad de Uxmal. Al escucharlo, el rey se asustó mucho, pues las antiguas escrituras advertían: “La persona que encuentre y haga sonar el tunkul sagrado será el nuevo rey de Uxmal”. El rey mandó a sus guerreros a buscar y capturar a la persona que había tocado el instrumento. Los hombres y las mujeres de los pueblos de la región también salieron a buscarlo, pues ya estaban cansados de obedecer al antiguo rey y querían un nuevo gobernante. Esa misma tarde el enano y la hechicera fueron llevados ante la presencia del rey, quien había reunido a toda la gente debajo del gran árbol de la ceiba. Hombres, mujeres y niños gritaban felices: “¡Llegó el nuevo rey, el rey enano!”. Al verlo tan pequeño y sonriente, el rey sintió alivio porque pensó que el enano no sería capaz de quitarle su reinado. Entonces lo puso a prueba. —Si piensas que eres tan sabio e inteligente como para gobernar, dime, enano, cuántos frutos tiene el árbol de la ceiba. El enano levantó la vista hacia el árbol y respondió: —Yo digo que son diez veces cien mil, más siete veces cuarenta y tres, y cinco veces quinientos. Y si no me crees, súbete a contarlos. En eso bajó volando del árbol un murciélago y le dijo al rey: —El enano ha dicho la verdad. —Bueno, bueno —dijo el rey nervioso—. Tuviste suerte y adivinaste. Pero eso no es suficiente para ser el rey de Uxmal. Ahora tienes que pasar por otra prueba. Haz una estatua con tu imagen que no se queme con el fuego. —Está bien —contestó el enano—. Pero yo te pido que pases por

Instrumento musical maya

la misma prueba. Así la gente sabrá si es justo que sigas reinando. Comienza tú, si quieres. El rey se apresuró a construir una estatua con una madera gruesa, pero al pasarla por el fuego ésta se convirtió en carbón. —Te concedo otra oportunidad —le dijo el enano, y el rey construyó otra de piedra que al ser quemada se convirtió en cal. —Déjame hacerla de nuevo —pidió el rey al enano, y construyó una tercera estatua de metal brillante, la cual terminó por derretirse como la cera ante las llamas. Al llegarle su turno, el enano construyó una estatua con barro, y al pasarla por el fuego ésta se endureció cada vez más. El rey, enfurecido, pidió una última prueba: —Romperemos sobre tu cabeza un canasto de cocoyoles. Si logras vivir después de eso, entonces serás el nuevo rey. —Acepto —dijo el enano—, pero recuerda que pasarás por lo mismo si yo sobrevivo. Y antes quisiera hablar a solas con mi abuela porque es posible que no la vuelva a ver.

Entonces el enano se fue con la vieja detrás de unos árboles y ambos regresaron minutos después. El verdugo comenzó a romper con un martillo las duras semillas de palmera sobre la cabeza del enano, quien solamente se reía con cada golpe recibido. Resulta que la vieja, con la ayuda de los brujos invisibles, le había puesto una placa de cobre encantado oculta entre sus cabellos. Al concluir con las semillas del canasto siguió el turno del rey, pero al recibir el primer golpe del verdugo, muerto cayó. El enano fue proclamado nuevo rey de Uxmal. Lo primero que hizo fue mandar a construir un palacio para él y otro para su abuela, así como otros edificios muy hermosos, cubiertos de llamativos adornos. La gente aprendió de él a elaborar esculturas y objetos de barro, telas y vestimentas nunca antes vistas. La belleza y la fama de la ciudad no tuvieron comparación en todo el Mayab. Hasta el día de hoy Uxmal conserva su hermosura y grandeza. Dicen que los espíritus del enano, la hechicera y los brujos invisibles todavía habitan en esos palacios.

*Adaptación del autor. Cortesía de Editorial Dante, próxima publicación. Will Rodríguez (Mérida, Yucatán, 1970). Narrador. Autor de los libros de cuentos Catarsis de mar, Sueños de agua, La línea perfecta del horizonte y Pulpo en su tinta y otras formas de morir. Su trabajo ha sido incluido en diversas antologías en México y el extranjero.

Literatura y Cultura Maya

Esta leyenda se remonta a los tiempos de los antiguos brujos y adivinos mayas. Hace muchos años en las tierras del Mayab había una pequeña aldea llamada Nohpat. Ahí vivía una vieja hechicera que conocía los secretos de las plantas, con las cuales curaba o causaba daño a la gente, según se le antojara. Sus únicos amigos eran unos hombres muy extraños a los que sólo ella podía ver: eran los jorobados, unos brujos invisibles que le habían enseñado todo lo que ella sabía de las plantas, así como de otros hechizos para hacer el bien y el mal. A pesar de ser una anciana sabia y poderosa, vivía en una casa muy humilde en las afueras del pueblo. Tenía muy pocas cosas, entre ellas el tejido de palma sobre el que dormía, un cántaro de barro, la ropa que llevaba puesta y tres piedras blancas entre las que acomodaba la leña para prender el fuego. Cansada y aburrida de vivir sola, un día les pidió a los jorobados que le dieran la dicha de tener un hijo. Ellos le dieron un huevo que ella cuidó durante muchos días, hasta que de él nació un niño que sorprendió a la vieja y a todos los que lo vieron, pues había nacido con la gracia de saber hablar y caminar. La anciana estaba muy feliz de tener un hijo tan inteligente, pero prefirió decir a todos que se trataba de su nieto para que la gente del pueblo no se burlara de ella por haber sido madre a sus años. Pasó el tiempo y el niño dejó de crecer, pues se trataba de un enano. Él era muy platicador y risueño, pero también muy curioso y travieso. Corría de un lado a otro de la casa, llenándola de polvo, por lo que la vieja lo regañaba: “¡Mentecato chiquito!, ¡te aquietas o te pego con la soga!”. Como la anciana pasaba mucho tiempo cuidando las piedras y la leña del fogón, el enano presintió que ella escondía algo debajo del fuego. Cada vez qué él se acercaba a ese lugar de la casa, la vieja le gritaba: “¡Chiquito malcriado, aléjate de ahí, no toques eso!”. Y él se preguntaba en silencio: “¿Qué será lo que esconde ahí mi abuela?”. Un día se le ocurrió al enano lo siguiente: hacerle un pequeño hueco al cántaro para que la vieja se tardara en llenarlo de agua al ir al pozo. Y así fue que cuando ella salió a buscar agua, se tardó mucho en regresar. El enano aprovechó ese tiempo para apagar el fuego, quitar las piedras


LA GUALDRA NO. 81

El último Chilam Balam Por Santos Gabriel Pisté Canché*

Literatura y Cultura Maya

(Primera escena) Música de cascabeles, tunkules, caracoles y flautas de madera. Es de noche. En la profundidad del bosque se escuchan las voces de los animales del Mayab: grillos, jaguares, lechuzas, venados, ranas y ocasionalmente la luz de un cocay. Una densa neblina cubre el monte. Se oye al viento mecerse entre las hojas de los árboles. Luz de luna por momentos. La sombra de un ser cruza el escenario, perdiéndose en el centro del mismo. Es el Chilam Balam que cruza vestido con taparrabo y una piel de jaguar en la espalda. Se interna en su cueva. Se oyen jadeos y pasos de tres niños.

NIÑO 1: Abuelo, abuelo, abuelo… NIÑO 2: Poderoso Chilam Balam, ¿dónde estás? NIÑO 3: Nos envían los que fueron los verdaderos señores. NIÑO 1: Los que tienen padre y madre. NIÑO 2: El Halach Huinic que se sienta en su trono. NIÑO 3: El hombre verdadero que se sienta en su estera. NIÑOS 1, 2 y 3: Somos sus hijos (pausa), somos sus hijos, ¡contesta! (Pausa) NIÑO 1: Nadie responde, sólo se oye a los dueños del monte y de la noche. NIÑO 2: Quizá no sea éste su Yaax Ché, su árbol, su ceiba. NIÑO 3: ¿Acaso no es ésta su cueva? ¿Y no seguimos el rastro del Ceh, el venado. NIÑO 2: Pero, los perros nos corretearon, destrozaron a nuestro hermano y… NIÑO 1: Nuestro pequeño hermano, el más chiquito, el más débil. NIÑO 2: Quizá en que huimos corriendo perdimos el rastro. NIÑO 3: ¡No! Mi vista y mi olfato eran guiados por Ixchel, nuestra verdadera diosa, nuestra señora luna. NIÑO 1: No debimos dejar a nuestro pequeño hermanito. NIÑO 3: No teníamos armas, los perros nos hubiesen devorado también. NIÑO 2: Es verdad, yo vi como dos hombres fueron devorados por un perro, sólo porque su amo dijo: - ¡Cómelos!- , y los comió.

NIÑO 3: ¡Nosotros lo vengaremos! Hemos de matar a los dzules, a los rubicundos. NIÑO 2: A muchos barbados. Sabemos que se mueren, no son dioses, son dzules, nada más. NIÑO 3: Nos vengaremos y los echaremos de aquí. NIÑO 1: Hermanos, si nos pescan los blancos, no dejen que me tiren a los perros, ¡mátenme primero! (Final de la última escena)

ESPAÑOL 1: Sigamos el rastro de la pequeña bestia que escapó. Quizá nos lleve con otros. ESPAÑOL 2: ¡En marcha! Y no olvidéis Fraile que vos estáis aquí para ayudarnos. No para otra cosa. FRAILE: Estoy para salvar almas. Los españoles salen riéndose, detrás de ellos los naturales.

FRAILE: (Bendiciendo el lugar con agua.) ¡Dios nos perdone lo que estamos haciendo! (Contempla a los niños colgados y al cuerpo quemándose. Se persigna y sale de prisa por donde se fueron los españoles). CHILAM BALAM: (Retorciéndose de dolor pero sin quejarse. Entra música de ocarinas, tunkul y flauta triste. Sobre la música, el pensamiento, la voz del Chilam) Han matado a nuestros dioses, a nuestra gente; han destruido nuestras casas y saqueado nuestros templos. Impondrán a su Dios único, verdadero, santo y bueno y nos mantendrán en esclavitud. Gobernarán con sus leyes, sus costumbres, sus vicios y sus enfermedades. Pero un día... ¡Oh, extranjeros! Los pocos que quedan se multiplicarán, invocarán a nuestros dioses y bajará el Corazón del Cielo, ¡Huracán! Con su aliento arrasará la tierra que ustedes pisan. Esta tierra no es de ustedes. ¡Recuérdenlo! Los echaremos de aquí para siempre y tendrán que regresar por donde vinieron. Porque todo tiene su justa medida, todo tiene su trono, todo tiene su tiempo... toda sangre tiene su quietud... (Se oye rugido de jaguar, el Chilam Balam muere. Oscuro). Telón.

*(Premio Estatal de Literatura Wilberto Cantón 1992. Teatro) * Santos Gabriel Pisté Canché (Mérida, Yucatán, 1954). Desde 1972 se dedica al teatro. Formó parte del Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena como maestro de actuación y director de escena. Obtuvo el Premio Estatal de Literatura y el Premio a la Mejor Pastorela. La revista Tramoya la ha publicado dos dramas: La bruja y el pueblo y Alguien tiene un cigarro. Ha participado en diversos festivales nacionales e internacionales y ha sido jurado en diversos eventos teatrales.

4 haikus en relación a la albarrada Por Guillermo Carlos Díaz Coello*

ALBARRADA La luz que baña El aire que sostiene Blanca piedra cal JUEGO DE NIÑOS Cuando cae el sol Brinco la albarrada… … Darte un beso FLOR DE PITAYA La luz de noche En piedra sobre piedra La blanca dama Foto: Guillermo Carlos Díaz

DOÑA PECH Lava la ropa. Sobre la albarrada Calzones rojos

Foto: Guillermo Carlos Díaz

* Monterrey, N.L., 1967. Llega a la ciudad de Mérida en 1999, donde ha encontrado los medios para desarrollarse como arquitecto, fotógrafo y artista visual. Fue miembro activo y fundador del grupo fotográfico Artquimia en Mérida 2002-2005. Como artista visual ha participado en exposiciones y numerosos proyectos de arte correspondencia (mail-art) desde 1997 hasta la fecha con el seudónimo de Guijarro.


17 de diciembre DE 2012

Incantación para curarnos del racismo y la discriminación Por Óscar Sauri Bazán*

las capas de la cola del pájaro ix op. ¿Cuántas han de traerse? Nueve capas. De trece capas es la cola del pájaro kubul, y la cola del pájaro yaxum. ¡Vamos a curar nuestras sábanas simbólicas! ¡Vamos a liberar nuestros cuerpos de madera! ¡Vamos a liberar nuestros cuerpos de piedra! Retiraremos a Hunac Ah Chibal “El-de-las-dolorosas-mordidas”. Retiraremos a Ah Chibal “El-de-las-mordidas” Lo rojo del hombre cargado de lo blanco. ¡Vamos a liberar al palo rojo! ¡Vamos a liberar al palo blanco! ¡Vamos a liberar al palo negro! ¡Vamos a liberar al palo amarillo! ¡No dejemos que racismo nos penetre en el miembro! ¡No dejemos que racismo nos penetre en el miembro! ¡No dejemos que racismo nos penetre en el miembro! ¡No dejemos que la discriminación nos penetre en el miembro! ¡No dejemos que la discriminación nos penetre en el miembro! ¡No dejemos que la discriminación nos penetre en el miembro! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia del racismo! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia del racismo! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia del racismo! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia de la discriminación! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia de la discriminación! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia de la discriminación! ¡ Nos ponemos de pie para alejarnos de Ah Bolon Paaben “El-muy-destructor”! Lo apartaremos con el fuego de la tierra, con el humo del cielo. Partiremos el tiempo y lo haremos distinto con justicia. Alejaremos a Hunac Ah Chibal “El-de-las-dolorosas- mordidas” no dejaremos que ataque nuestro primer cuerpo de madera, no dejaremos que ataque nuestro el primer cuerpo de piedra. Lo partiremos en la cara del sol, en la cara de la luna. Perforador rojo del cielo, perforador blanco del cielo, perforador rojo del fuego, perforador blanco del fuego. Perforador rojo de la serpiente calam, perforador blanco de la serpiente calam. Aquí es donde nos comenzó la dolencia. Cuando llegaron por mar los invasores, cuando arrastrados como culebras destruyeron poblaciones, violaron mujeres, desbarrigaron a las madres, robaron las cosechas y la leche de las madres, de trece en trece quemaron a fuego manso a los batabob para escarmiento de los pueblos. ¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! ¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! ¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! ¡Vamos a curar nuestras sábanas simbólicas! ¡Vamos a liberar nuestros cuerpos de madera! ¡Vamos a liberar nuestros cuerpos de piedra! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia del racismo! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia del racismo! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia del racismo! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia de la discriminación! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia de la discriminación! ¡Nos ponemos de pie para deshacerle la dolencia de la discriminación! ¡Nos ponemos de pie para alejarnos de Ah Bolon Paaben “El-muy-destructor”! Amén.

* Oscar Herbé Sauri Bazán (Cansahcab, Yucatán, 1958). Poeta, actor y ensayista, autor de los poemarios Otras lluvias, Erótica, Poéticas y Erótica de las lluvias. Secretario del Centro Yucateco de Escritores.

Literatura y Cultura Maya

¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! ¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! ¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! Para llamar a las hormigas rojas, a las hormigas blancas, a las hormigas negras, a las hormigas amarillas. Para deshacer la discriminación roja, la discriminación blanca, la discriminación negra, la discriminación amarilla. Para deshacer el racismo rojo, el racismo blanco, el racismo negro, el racismo amarillo. Somos los hijos del primer hombre de madera, del primer hombre de piedra, somos los hijos de los monos, somos los hijos de las estrellas, venimos del montón de muy lejos, somos polvo cósmico y cantamos con la música alegre de los astros para sanar esta plaga, esta enfermedad. Habremos de ahuyentar a la serpiente hooch’ roja, a la serpiente hooch’ blanca, a la serpiente hooch’ negra, a la serpiente hooch’ amarilla. Aquí es donde juntos retiramos las serpientes hooch’, las ix hun pedz kin “la-mortal”. Habremos de retirar las cadenas rojas, las cadenas blancas las cadenas negras las cadenas amarillas de las espaldas de los brazos, de los pies, de las caderas del primer cuerpo de madera, del primer cuerpo de piedra. Habremos de retirar las cadenas rojas del cuerpo de Acantun “Piedra-parlante” del cuerpo de la noche de donde nació. ¿Hace ya mucho tiempo que abolimos la esclavitud? ¿Que cambiamos las sábanas simbólicas? ¿Qué es eso de cambiarnos las sábanas simbólicas? ¿Qué es eso de acabar con el racismo? ¿Qué es eso de acabar con la discriminación? ¿Qué es eso de erigir monumentos a invasores? ¿Qué es eso de burlarse del maya y del mestizo? ¿Qué es eso de que fundaron esta ciudad? No funda el que destruye invade, viola y arrebata No funda el agresor que le corta la lengua a los primeros dueños de estas tierras el que expolia no funda, ni edifica. Aquí esta Tihó ti cuando llegaron. Aquí esta Tihó y sus cinco cahob. Aquí esta Tihó y sus cinco pueblos. Vinieron asaltaron y mataron vinieron robaron y violaron. ¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! ¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! ¡Nos ponemos de pie con Acantun la piedra-parlante! Son las capas de la cola del pájaro yaxum,

Para el pueblo maya Para Ramón Arzápalo Marín Para el Grupo Indignación


LA GUALDRA NO. 81

Milenio Tres Literatura y Cultura Maya

Por Jorge Lara Rivera*

Mestizos sucesores de grandes naciones, para los pueblos de esta orilla del mundo memoria y tiempo son dimensiones confluyentes, y no causa de angustia existencial; estamentos de una visión cósmica integradora donde el individuo se aleja del frenesí del plano adhiriéndose al latido del planeta e insertando su fluir en el ritmo universal. Esto hace a la realidad mesoamericana más abarcante y suscinta nuestra noción de tiempo. Los mayas derivaron de esa perspectiva un concepto de presente durativo, permanentemente irresoluto, espiral y ascendente, un tiempo -aceptado por nosotros- insólitamente dramático y optimista que reúne el pasado y el futuro en la posibilidad de un relativismo paradójico, con plasticidad y esperanza para el jornal de cada individuo que se traduce en historia de las comunidades. De la reconstrucción de mapas estelares en el plano terrestre mediante complejos arquitectónicos de inéditos ritmos y simetrías singulares, igual que el decorado de vasijas, telas y joyas e imposición de nombres apelativos, y con los laberintos teogónicos y mitos que los más antiguos aún habitan, llegamos a aceptar la necesariedad de sus signos más simbólicos, provenientes de cosas elementales e inmediatas, de la realidad circundante: el paciente caracol, la serena tortuga, el remolino de hojarasca, la voracidad incendiaria de la fogarada, el avispero, la nube de tábanos y la manga de langosta, la serpiente de crótalo y la gran ceiba, puente de los mundos físico y espiritual. Cataclismos, guerras y plagas remiten al maya, sin embargo, a la fragilidad conjurada con el auxilio constructor de las propias fuerzas elementales y la temporalidad nació entonces alumbrada como instante de la divinidad. Para mantener ese momento ninguna ofrenda es demasiado grande, incluso el sacrificio, pero según la noticia de los cielos y el movimiento cíclico de la naturaleza es preciso llevar la cuenta de los sueños, es decir del ayer, en una fecha remota anclados para intentar predicciones de miles de años con ritmos y pausas. Esas pausas conocidas como Atadura de Años tenían ocasión sólo cada cincuenta y dos años, fin de siglo y reinicio de era, oportunidad para el cambio como permanencia. El concierto deviene también en necesidad lógica y es fama la trascendente reunión en Xochicalco entre representantes de las tres grandes culturas originarias de Mesoamérica: la Nahoa, la Maya y la Zapoteca, donde se acuerda un ajuste calendárico para fijar la serie ritual y cómo en toda la tierra conocida se apunta desde entonces el mismo ritmo del mundo y de los

Dioses mayas

hombres, con sus pausas ceremoniosas y celebradas con grandes fiestas y días de guardar para el misterio. Así, la historia del maya sucede en el espacio y vibra en el tiempo, pero es conciencia de propiedad general en el eco recobrado por nosotros los mestizos. El presente puede ser adverso, pero ya cambiará, hemos de vivirlo de nuevo y mejorarlo siempre. Una sangrienta imposición del ideario occidental cristiano pudo obligar a olvido de estos saberes, produciendo tensión y escisiones íntimas, crispaciones que durante quinientos cincuenta años del calendario Alejandrino y Juliano no cesaron. Nacido del mestizaje, empero, el impulso subyacente por recuperar estos recuerdos y reaprender siguió siendo preciso. Desde los confines del siglo XX, ante la inminencia del tercer milenio de la Cristiandad, próximos de la frontera del año 2000, la presencia de nuestra propia cultura, vieja como el tiempo, y dueña de una idea menos ansiosa y más significativa de éste, nos conforta.

* Mérida, Yucatán, 1960. Escribe poesía, cuento, ensayo, traducción y crítica de artes y letras. Editor, también ejerce el periodismo cultural y de opinión. Fue presidente del Centro Yucateco de Escritores A.C. En el año 2002, el Instituto de la Juventud de Yucatán, el Gobierno del Estado y el Instituto de Cultura crearon e instituyeron el certamen estatal Premio de Poesía Joven Jorge Lara. En octubre de 2003 fue abierta en la ciudad de Valladolid, Yuc., con su nombre la sala de lectura 31013. En julio de 2004, la Escuela Normal Superior de Yucatán creó la presea “Jorge Lara Rivera” para ex alumnos distinguidos. En marzo de 2005, una sala de lectura, con su nombre, fue abierta en la ciudad de Mérida. Actualmente es director de la Escuela de Escritores de Yucatán “Leopoldo Peniche Vallado”.

No provenimos del tiempo: somos el tiempo. Las parceladas percepciones cosmológicas generadas por el racionalismo materialista poco tienen que decirnos, y el contraste con los ejes axiales de civilizaciones tecnificadas, pero deshumanizadas, se hace más evidente al referir conceptos secuenciales de espacio y tiempo según la lógica aristotélica o los límites espaciales demarcados en el plano de Pitágoras y Euclides frente al intangible acervo intelectual generado por las razas precolombinas. Aproximaciones dadas suelen hallarse sin embargo entre el misticismo de Oriente y la física del quantun descendiente de Zenón, lo que permite intuir una cercanía con algunas ideas propias del Nuevo Mundo. Hoy también sabemos que existen percepciones relativistas y mensuras infinitesimales del ser y las cosas, especies de espacios tridimensionales como el llamado ‘dona’ o los sugeridos por la cinta de Moebius y los dibujos de Esher, ‘fantasmas’ suscitados por irrupciones y confluencias mutuas de éstos, y aun la dimensión cuarta y ‘gusanos’ que los interconectan; hemos descubierto igual que el tiempo del devenir y el del retorno heraclitiano son posibles y que el sucesivo podría tener agujeros, hilos sueltos, repeticiones e imperfecciones y hasta elasticidad. Nuestra memoria es presencia inconmovible, voluntad de seguir siendo en la raíz más honda que nos nutre como rama del árbol universal de humanidad, de hombres que no ceden a la tentación del vacío.


17 de diciembre DE 2012

La reunión en el décimo tercer cielo Por Nicolás Ramos González*

Dios de la muerte Violenta y de los Sacrificios

Ek Chuah, Dios de la Guerra

Itzamná, Señor del Cielo

Xaman Ek, Dios de la Estrella Polar

Yum Kax, Dios del Maíz

pigmento de nuestro kankab, de la sangre dulce de los benignos dioses. Sólo faltaba un acto: la respuesta de los dioses, y al decirlo, el místico Chilam cayó de rodillas. Desde el décimo tercer cielo, los dioses enviaron un pequeño haz de luz, tan fino y delicado como para no ser percibido sino por los ojos a los que estaban destinados. Yo sólo distinguí un mínimo resplandor, tan mínimo cuando eso pasó, que pensé: una luciérnaga se ha posado en mi cabello; pero nada más equivocado que eso, el viejo y encorvado Chilam se puso en pie, dio un grito con todas sus fuerzas como queriendo hacer volver a la vida a los muertos, grito que se repitió largo rato entre las piedras del templo y los templetes hasta escabullirse en la oscuridad y ser absorbido en el silencio de la noche, y desde el centro, apuntó con su huesudo dedo; todos los ancianos ya de pie, voltearon siguiendo la dirección que indicaba el dedo, yo también giré, pero detrás de mí sólo estaba la misteriosa noche llenando el vacío, por lo que regresé la mirada y lo supe, era a mí. ¡Ese dedo flaco me apuntaba a mí! ¿Qué te dijo la luz?, fue lo que el Chilam me preguntó en maya y Chichí me tradujo al castellano, pues mi maya nunca ha sido muy buena, ¿qué te dijeron los dioses?, me seguía preguntando con parsimonia y seguridad tal capaz de asustar al más inmutable ser. Yo, ahora en el centro, acompañado por Chichí y el más anciano de los ancianos, entendí que las cosas nunca son como uno las supone y mucho menos como se planean, y si esa noche esta verdad me iluminó, ahora tenía la responsabilidad de compartirla. Cerré los ojos y sin dudarlo, mientras las palabras cruzaban como un relámpago alumbrando mi mente, con voz firme dije: El final no es otra cosa que un nuevo principio. El Chilam, con nuevas lágrimas en los ojos dijo que los dioses habían respondido, y continuó con más palabras que no me quedaron muy claras, pero, que a mi entender, parecieron algo así como que los misterios más profundos tienen las respuestas más sencillas, y son reveladas por medios no imaginados. La verdad nunca viene envuelta. Imaginé que en el décimo tercer cielo los dioses estaban tranquilos, seguros que de alguna manera el caos, el miedo y terror de esta generación desaparecería muy pronto, y la humanidad entera, no sólo el Mayab, continuará segura bajo la sombra del Yaxché eterno. Entonces me salí del círculo.

Literatura y Cultura Maya

Ah Puch, Dios de la Muerte

Las cosas buenas pasan en secreto como la reunión de los viejos, y en secreto se obtendría la respuesta de los dioses a los que no había que despertar pues nunca se durmieron. Lo siguiente no lo vieron mis ojos, lo relató el Chilam casi al final de la reunión, fue tan claro que mis ojos de fe adormilados despertaron al escucharlo. Mientras los hombres duermen, los dioses velan, me gritaba cada columna y cada piedra de ese ancestral templo. En el décimo tercer cielo, al clamor de los ancianos los dioses se reunieron, muchos tunes sabían que llegaría este tiempo, los eternos están preparados para todo y todo les sucede a su tiempo. Como en la tierra el Chilam, así Hunab Kú presidió el concilio divino formando un círculo luminoso, igual al borde del sol a la hora en que Kukulkán desciende a bendecir la tierra. Hablaron misterios jamás pronunciados y sucesos futuros. El Chilam lloraba, sus lágrimas eran las de todo un pueblo y su voz la plegaria de sus ancestros, sus hijos, nietos y los nietos de sus nietos venideros. Sus lágrimas cayeron al suelo regando el pasto oscuro del que habría de crecer la esperanza. Los sabios dioses conocen de las nubes oscuras de miedo que envuelven la tierra, comentó el anciano al centro, tan densas como el tizne incrustado a las ollas de barro acostumbradas al fuego. Nada ocurrido en cada unial, o tun, o katún o baktun les es desconocido, y unánimes decidieron que era el momento de un cambio. Las ardientes palabras del Chilam avivaron las llamas encendidas en cada uno de los presentes formando una inmensa antorcha y a pesar de la distancia me sentí cobijado entre ellos. Cada deidad, prosiguió el anciano, vierte una gota de su sangre en el tazón de jade con flores talladas, jaguar con las fauces abiertas que recibe el sacrificio amoroso; el principal mezcla el contenido, los trece cielos se llenan de dulce aroma que los Bacabes dispersan a los cuatro puntos cardinales llenando el universo. Entonces recordé el aroma a yuca fresca y maíz nuevo, semejante a las tortillas recién salidas del comal que Chichí hacía los domingos, aroma que me transportó hasta la casa que me vio nacer en el pueblo. Hunab Kú vertió la sangre y Chaac, con sus poderosos colmillos la volvió un leve rocío que llenó la tierra. Precisamente, el rocío de esa noche me pareció un tanto rojizo semejando la tierra de las milpas mayas, y en cada latido mi corazón repitió que de ahí viene el

* Nació en Benito Juárez, Carmen, Campeche, en 1975. Estudio la licenciatura en arquitectura en la UADY y teología en el Instituto Bíblico “Bethel”, ambos en la ciudad de Mérida, donde reside desde los siete años.


LA GUALDRA NO. 81

La huella del dolor Por Víctor Garduño Centeno*

Literatura y Cultura Maya

Es el trópico, prodigioso y funesto. Nadie sabe qué hora es. Carlos Pellicer Estudios

Fotos: Alicia Alfaro

Sentado o de rodillas, no despego los ojos de mi mano lastimada. Miro mi palma con frecuencia, pero no doy con huella del dolor. Todo esto es ilusorio, lo sé. Esta ansiedad insana, producida por no poder recordar si la imagen de mi mano lacerada la saqué de un sueño o de una fotografía, es lo real. Quizá lo que debiera preocuparme es mi pensamiento que coquetea con lo anterior, cuando desgracias verdaderas me fastidian: los cincuenta y ocho retrasos inscritos en mi responsabilidad burocrática y las multiplicadas exhortaciones que éstos han ocasionado; el humor áspero de Irene, sus reprimen-

das por mi inquietud y las explicaciones que me esfuerzo en darle, ninguna convincente, como ella dice, y yo mismo le doy la razón al volar de una excusa a otra. Pero cómo voy a decirle a Irene, la mujer que conseguí por alarde de mi orgullo, que en la oficina me han dejado como palo de gallinero. No obstante, tal vez tampoco es eso. A pesar de todo, en el momento de escucharle nada más me buscabas para divertirte, sólo me utilizas como prostituta, o sin decir prostituta, con dos palabras: me usas, trata de exprimirme quién sabe qué cosas; yo lo más que llego a decir es que estoy cansado o a lo mejor es tristeza, por la nos-

talgia del desapego de los hermanos, los papás, los abuelos (todos amarrados a Yucatán); que transcurridos los años sin ocuparme en ellos, como que los recuerdos se adelantan y anidan en el porvenir para fregarme. Porque en verdad no entiendo cómo, a estas alturas, me empiezo a desesperar por los que hace mucho no saben nada de mí. Sin embargo, Irene nunca se conforma. No la puedo convencer, porque incluso yo ignoro la causa de mi permanencia entre esa nube perfumada, que me marea y me impide distinguir el sabor de las cosas al gustarlas con la mente. Y debo soportar sus amagos cuando dice que hay algo más, y por ratos me dan ganas de escupirle los sonidos que le hicieran suponerme distraído por otra mujer. Pero uno siempre necesita armarse contra la soledad, aunque es delirio creer que la venceremos con sólo estar junto a otro desamparado. Por eso la tolero y la oigo desgarrarse en recriminaciones, hasta perderme en la búsqueda de la herida imaginaria por la que sangra mi mano. Eso no es todo, hay algo más con que integra su cuerpo este desatino insomne, algo más estúpido aún. La fantasía del corte en mi mano apareció acompañada con aquel apetito de conocimientos sobre los mayas, que me alucinó en la preparatoria; el cual engendró la lectura de seis o siete volúmenes y la visita a muchos edificios enmascarados con ornamentos religiosos, sin coronar mi recorrido con el mayor anhelo de mi pasión arqueológica: contemplar la obra de arte maya más viva y con más colorido, los murales de Bonompak, esas narraciones en perfil desdeñosas ante el tiempo… Irene, el trabajo, la familia, los mayas, quizá apenas son la superficie de mi ser. Su relación conmigo subraya mi orfandad. Cincuenta y ocho retrasos, del veintiuno de marzo al veinte de junio. Tres meses se enquista la familia en mi memoria. Más de cincuenta y ocho luces y sombras en que Bonompak me succiona de mis espacios, de mi rutina, de mis ambiciones… Mi obstinación se nutre entonces con el deseo de retroceder. Desandar el decurso. La decisión de regresar sin saber a qué punto del pasado. La familia, con sus empalagos, fue una alternativa rechazada. En cambio Bonompak era un hueco sin rellenar en el territorio de la anterioridad. Por eso hoy veintidós de junio, consu-

mo la última distancia que me separa de ese recinto pictórico. El camino a Bonompak, al principio, estuvo poblado por serpientes entrelazadas (salidas del lápiz preciso de Catherwood). Después, próximo a las tres bóvedas, mis pensamientos se alejaron de la piedra serpentina para buscar la voracidad de la flora descrita por Benítez, pero la lucha por el espacio vital fue ganada sólo por el hombre. Me detengo al trazar el primer paso en esa solidez arcaica. El tañido de cien caracolas, flautas y atabales saltó en mis oídos al ocurrir el contacto pétreo. Y otra vez, ahora con esa música polifónica, vuelve la visión de mi mano sangrante. Tengo ante mí el frontispicio de las tres salas y, a pesar de que lo estudiado aconseja comenzar por la entrada de la izquierda, me dispongo a penetrar debajo del dintel de la cámara central. En esa penumbra casi líquida, mi deslumbramiento es total pero breve, cortado por la imagen tangible, viva, del duermevela que me embruja desde tres meses atrás. Mis ojos se adhieren al cautivo semidesnudo que, pintado en la pared, contempla la herida de su mano. Caracolas, flautas y atabales truenan, estremecen todo con su ruido. El ayer queda fragmentado, indefinido. La imposibilidad de atraer el recuerdo me revela el presente con la envoltura brutal del destino: la obsesión sideral por desmembrar la vida, por la pulverización, por lo inerte... Ante la inminencia del sacrificio, cuando el terror me lo permite, obedezco a mi impulso de huir del templo. Salgo con desesperación. El sol me detiene al desprender, con su luminosidad, esa lagaña ensombrecida y brumosa a la que me había acostumbrado. Un guerrero me ataca con su arma filosa. Recibo en mi palma el golpe destinado a mi cabeza. El empenachado portador del arma me obliga a retroceder. Estoy de nuevo en la bóveda, entre una perfumada nube de copal que me marea y me impide distinguir el sabor de las cosas. Mis rodillas se doblan. Mis ojos permanecen fijos en su intento por obstruir la sajadura de mi mano, de donde nacen estas gotas de vida, la sangría propiciatoria ordenada por los dioses antes de la ofrenda total.

* Mérida, Yucatán, 1959. Su libro de cuentos Los otros misterios fue publicado por el Instituto de Cultura de Yucatán, en 1993 y en 2006. Otros libros de cuentos: Vivirás como si fuera cierto, publicado por la Universidad Autónoma de Yucatán en 1989; Noción de infierno, de Ediciones de la Gorgona en 1990; Designios de la noche de Editorial La Tinta del Alcatraz en 1992. victor_garce@hotmail.com


17 de diciembre DE 2012

Desde los cárcamos inexpugnables de Uxmal Por Álvaro Baltazar Chanona Yza*

¡Ay, dulce era el poderoso tiempo que pasó” dirán llorando los señores de esta tierra. Entristeced vuestros espíritus Itzáes! Profecía de Ah Kuil Chel, Sacerdote.

Así fue la noche en que murió siendo esclavo de sus propias letanías de la vanidad emplumada de 7-Guacamayo en las cercanías de este caserío de caliza aritmética y estuco… Cercado por los guerreros: multitudinarios vástagos del maíz que infatigablemente oraban junto a las crías recién paridas de los armadillos y las iguanas de vértebras de jade la falta de buenas cosechas… Hasta que los dedos hinchados, serpenteantes de las lluvias estivales como dardos somníferos, de hojas y flores de azahar escribieron una canción de cuna para los nietos de Xib Chac que custodiaban con centenares de sonajas y cascabeles los chultunes… Así, el hígado ennegrecido de Hapai Can se desangró en los suburbios de esta ciudad edificada tres veces. Enlodaron la bilis del jabalí y la nauyaca los muros de este palacio construido en una madrugada por un rey enano nacido de un huevo de tortuga… Quedó tendido como un pequeño tigre sin las caricias silvestres de su madre como una culebra de bejuco sobre la tierra quemada por las escoltas del trueno y el rayo, donde no dejaban de canturrear los grillos de oriente y los búhos orondos de Xibalbá… Llevaron a incinerar su cadáver seis serpientes bicéfalas donde aún hoy se sostiene una parte enorme y dolorosa del mundo… En el barco que lo trajo victorioso olvidó sus armas destructoras de la agricultura los ejércitos inmisericordes de la maldad y la ira que en otrora custodiaran sin descanso sus pertrechos de guerra… Los escarabajos ocres del hambre los escorpiones beligerantes y nutridos de las sequías que amargaron todo fruto servido con tristeza en la mesa grande del mediodía maya… Segunda alegoría Silábicas risas de papamoscas y chinchimbales habitan las húmedas cavernas del atardecer en el Cuadrángulo de las Monjas los nidos arborescentes de las golondrinas donde llora la inequidad de los hombres el verano… Huestes de codornices, como los fieles arqueros que se niegan a volar abandonando el palacio de su shogun, cuidan la tumba de Quetzalcóatl: hijo de un dios deforme y enfermo que por sacrificio a favor de los hombres justos se arrojara a la gran hoguera del universo… Para que nunca los hiciera falta la luz del día para que no olvidáramos jamás al Señor de nuestra carne… Tercera alegoría Mi corazón mestizo es un atabal de palo hueco: pesado y triste es su sonido, que no puede traducir con los sortilegios de esta apostasía, la profecía del adivino las rutas intrincadas del quetzal y los murciélagos construidas en la serranía por los Tutul Xiúes de este señorío… Son las cansadas células de un profeta agnóstico corriendo como un venado por la sabana, como una infusión ardiente de jabín para aliviar el insomnio de mi historia personal en los vasos sanguíneos de esta celosía… Es mi rostro maquillado de rojo, Bacab: el que veo en estos mascarones suplicando que algún día le sea devuelta su verdadera identidad… Son los fieros colmillos de la serpiente emplumada los que se escuchan romperse estrepitosamente bajo los cascos áureos y helados de los equinos árabes traídos por ese Cristo muerto, barbado y judío, desde el otro lado del mar… Cuarta alegoría Tú que franqueaste los nueve ríos para ser inmortal en el hogar de todos los muertos huye de prisa por el balastro de los chicleros y la gallina de monte

de la lascivia del cazador, del hombre de palo que no tiene alma ni entendimiento… Solitaria ha sido tu vida, solitaria será tu tarea de vigilar la noche tu oficio sacerdotal de guardar obediente las puertas de la lluvia a la entrada del inframundo… Cuando los huesos extenuados del crepúsculo se rompan con el golpe certero y adulto de tus fauces… No alcanzarás el oeste ni los secretos del quinto sol Si vuelves a caer en la trampa del Xólotl y los madereros… Salta sobre la cera de las abejas sobre la cruz de ese dios bueno, bautizado en las aguas del río Jordán… Salta sobre la milpa y las tumbas de sus hijos poliétnicos y desobedientes, que se alimentan de la carne amarillenta y fétida de sus padres de la sangre inocente y desperdiciada de sus hermanos… Hermano Jaguar: que tu rugido de bronce se escuche como los estertores del hombre que complacido elige morir sobre la espada azulada de los henequenales donde ha nacido que no te amedrente más la carcajada cobarde y somnolienta del cocodrilo… Quinta alegoría Con el bostezo del ocelote, la cola erizada del mono araña limpia de alebrijes y hormigas hambrientas el Palacio del Gobernador… Lejos de los faros que cuidan las naves de la Diosa Ixchel de los marros y los cuchillos arrecifales del Mar Caribe como una caña rota de pescar, aquí reposa la cerbatana de Hunahpú la flauta del guerrero que conoce el valor infinito del cero el lenguaje musical y profético de las estrellas… Bajo este aro de laja adormecida, donde rauda pasó por su círculo de fuego la pelota de hule de los decapitados… Bajo el curato del sol y las salamandras, para devolverle su vida triunfal al joven capitán Ixbalanqué… Sexta alegoría Con su huipil perfumado por el copal y la sabiduría de nuestros ancianos por el néctar de arroz que hierve en las cabañas pintadas de cal con las flamas anaranjadas de los framboyanes que se apagan en el fondo del pozo donde también nadan desnudas las hojas de chaya y hierbabuena me sonríe una mujer como mi abuela Carmen… Visten sus hombros de cobre una docena de rosas tejidas a mano con todos los colores del arcoíris sus muslos de agua dulce un jubón manchado de bondad, clorofila y chocolate, anunciando la pronta llegada del dios de la lluvia… Las puntas truncada de sus pezones me niegan la leche caliente de una pantera que perentoria escurre como la sangre de mi cordón umbilical por el cuerpo hermoso de la ceiba…

Literatura y Cultura Maya

Primera alegoría Larga y desarmada, como las blancas albarradas de mi infancia como la angustia del viejo tapir en los ojos de un conejo que no desea ver la anemia de su fiambre, inmolarse bajo el imperio gris y macilento del zopilote de cabeza roja…

Séptima alegoría Por los cárcamos inexpugnables de Uxmal transita el suero salino, glandular del Corazón del Cielo… Por los ríos subterráneos del Trópico de Cáncer los peces traviesos de la luna que emulan nuestra sed de vivir… Del útero asalmonado de un caracol, una voz de náyade recorre como un lamento de parto rupestre los confines de la selva… Como el canto boreal y jorobado de los cetáceos que vienen del Mar de Bering a alumbrar en la Laguna Ojo de Liebre… ¡Oh ceiba, sostén ahora mis hombros, mis brazos despostillados de tierra en agonía sobre la piedra inmensa de los sacrificios!

*Mérida, Yucatán, 1962. Sus textos han sido incluidos en: La voz ante el espejo. Antología general de poetas yucatecos, de Rubén Reyes Ramírez (ICY, 1995). Mención de honor del X Premio de Poesía José Díaz Bolio (2010). Miembro del Centro Yucateco de Escritores, tiene estudios de postgrado en Cirugía por la UNAM.


LA GUALDRA NO. 81

III FESTIVAL DE NAVIDAD

Invierno 2012

LUNES 17 Escenificación del nacimiento del niño Jesús Instituto Gutenberg Maran, A.C. Dir. Marcela Enríquez Plazuela Miguel Auza 18:00 horas

FRESNILLO MARTES 18 Concierto Navideño Coro Mixto de la Tercera Edad Dir. Irma del Río Teatro Echeverría, 20:00 horas

SÁBADO 22 Teatro de calle La Princesa de los Vientos Los Cosmicómicos Dir. Sergio Salinas Plaza Principal, 19:00 horas

Concierto Navideño Ernesto Ruiz Pista de hielo Plaza de Armas 19:00 horas

MIÉRCOLES 19 Concierto Navideño Cuarteto de Saxofones “Proposición 4” Dir. Ernesto Treto Teatro Echeverría, 19:00 horas

Concierto Navideño Coro Mixto de la Tercera Edad Dir. Irma del Río Casa Municipal de Cultura de Zacatecas Entrada libre / 19:30 horas

JUEVES 20 Pastorela Más saben las diablas por diablas que por diablos Guía Nocturna, Dir. Julia Robles Teatro Echeverría, 19:00 horas

GUADALUPE MIÉRCOLES 19 Concierto Navideño Orquesta Sinfónica Juvenil de la U.A.Z. Dir. Cristina Pestana Convento de Guadalupe, 19:00 horas

MARTES 18 Pastorela Emmanuel, luz para nuestra vida Instituto Sebastián Cabot Dir. Ma. Concepción Aranda Ibarra Plazuela Miguel Auza 18:00 horas Concierto Navideño Orquesta Sinfónica Juvenil de la U.A.Z. Dir. Cristina Pestaña Templo de Santo Domingo Entrada libre / 19:00 horas Concierto Navideño Acústica Dir. Omar Márquez Pista de hielo Plaza de Armas 19:00 horas MIÉRCOLES 19 Villancicos Coro del Estado de Zacatecas Director Artístico: Arturo García Cuellar Pista de hielo Plaza de Armas 19:00 horas Concierto Navideño Sociedad Coral Infantil de Zacatecas Dir. María de Lourdes Ramírez & María de Jesús Hernández Coord. Luis Félix Serrano Casa Municipal de Cultura de Zacatecas Entrada libre / 19:30 horas JUEVES 20 Espectáculo de Narración Oral, música y canto Noche de Milagros Compañía de Narración Oral de Zacatecas. Dir. María Eugenia Márquez Sánchez. Canto y flauta: Sara Ortiz e invitados. Pista de hielo. Plaza de Armas 19:00 horas Concierto Navideño Sociedad Coral Infantil de Zacatecas Dir. María de Lourdes Ramírez & María de Jesús Hernández Coord. Luis Félix Serrano Templo de San Juan de Dios Entrada libre / 20:00 horas VIERNES 21 Música electrónica en movimiento Dj´s de Zacatecas Leo Aceves. Iván Dbri Pista de hielo. Plaza de Armas 19:00 horas Concierto Navideño Coro Mixto de la Tercera Edad Dir. Irma del Río Templo de San Juan de Dios Entrada libre / 20:00 horas SÁBADO 22 Concierto Navideño Ernesto Ruiz. Pista de hielo Plaza de Armas. 19:00 horas DOMINGO 23 ¿Cuento o leyenda de año nuevo? Leyendas de Zacatecas Dir. Moisés López Cid Pista de hielo Plaza de Armas 19:00 horas MUNICIPIOS JEREZ DE GARCÍA SALINAS LUNES 17 Espectáculo de Narración Oral, música y canto. Noche de Milagros Compañía de Narración Oral de Zacatecas. Dir. María Eugenia Márquez Sánchez. Canto y flauta: Sara Ortiz e invitados. Plaza Tacuba, 19:00 horas

VIERNES 21 Concierto Navideño Orquesta Sinfónica Juvenil de la U.A.Z. Dir. Cristina Pestana Teatro Echeverría, 19:00 horas RÍO GRANDE SÁBADO 22 Concierto navideño Rocío Medrano, soprano Tino Raygoza y Miguel A. López, guitarras Parroquia de Santa Elena de la Cruz 17:00 horas DOMINGO 23 Villancicos Ensamble Aramara Dir. Alfonso Naranjo Parroquia de Santa Elena de la Cruz 19:00 horas TEPECHITLÁN LUNES 17 Villancicos Ensamble Aramara Dir. Alfonso Naranjo Centro Cultural, 19:00 horas

JUEVES 20 Teatro de calle La Princesa de los Vientos Los Cosmicómicos Dir. Sergio Salinas Jardín Principal, 19:00 horas JALPA MIÉRCOLES 19 Concierto Navideño Banda Sinfónica del Estado de Zacatecas Dir. Salvador García y Ortega Plaza Principal, 19:00 horas PINOS MIÉRCOLES 19 Teatro de calle La Princesa de los Vientos Los Cosmicómicos Dir. Sergio Salinas Plaza Monumento a Hidalgo, 19:00 horas TRANCOSO MIÉRCOLES 19 Pastorela EL Candil de Bartolo Compañía Juvenil de Danza Folclórica Mazatl Ollín Dir. Manuel Hernández de Alba y Luis Fernando Amador Jáquez Escuela Secundaria Técnica No. 1 Jardín Principal, 19:00 horas

SOMBRERETE LUNES 17 Concierto Navideño Banda Sinfónica del Estado de Zacatecas Dir. Salvador García y Ortega Plaza Principal, 19:00 horas

MORELOS JUEVES 20 Pastorela “En busca del mapa perdido” TODOS A BELÉN 2 La Ciénega Teatro, Dir. Iván Guardado Foro del Instituto Municipal de Cultura 16:00 horas

Concierto Navideño Rocío Medrano, soprano Tino Raygoza y Miguel A. López, guitarras Templo de la Tercera Orden 19:00 horas

Concierto Navideño Rocío Medrano, soprano Tino Raygoza y Miguel A. López, guitarras Foro del Instituto Municipal de Cultura 19:00 horas

MIÉRCOLES 19 Pastorela Mexicana Compañía de Artes Escénicas de la Sección 34 del SNTE Dir. José Martín Rodríguez Balderas Guión original: Miguel Sabido Adaptación: José Martín Rodríguez Balderas Teatro del Convento de San Francisco 19:00 horas

VIERNES 21 Pastorela Más saben las diablas por diablas que por diablos Guía Nocturna, Dir. Julia Robles Plaza Principal, 16:00 horas

JUEVES 20 Villancicos Coro del Estado de Zacatecas Director Artístico: Arturo García Cuellar Templo de la Tercera Orden 19:00 horas VIERNES 21 Espectáculo de Narración Oral, música y canto Noche de Milagros Compañía de Narración Oral de Zacatecas Dir. María Eugenia Márquez Sánchez Canto y flauta: Sara Ortiz e invitados Plaza Constitución, 19:00 horas CD. CUAUHTÉMOC MARTES 18 Pastorela “En busca del mapa perdido” TODOS A BELÉN 2 La Ciénega Teatro, Dir. Iván Guardado Escuela Secundaria Técnica No. 19 “Francisco García Salinas”, 11:00 horas NOCHISTLÁN MARTES 18 Pastorela Baila mambo Lucifer Guía Nocturna Dir. Julia Robles Auditorio Municipal Comunidad de Tlachichila Entrada libre / 19:00 horas

Concierto Navideño Banda Sinfónica Municipal de Morelos Dir. Luis Miguel Trejo Vázquez Plaza Principal, 19:00 horas SUSTICACÁN VIERNES 21 Teatro navideño Cosas de papá y mamá Grupo de Teatro El Cancel Dir. José Antonio Raudales Jardín Principal 19:00 horas SÁBADO 22 Pastorela Más saben las diablas por diablas que por diablos Guía Nocturna, Dir. Julia Robles Jardín Principal Comunidad El Chiquihuite 18:00 horas

PROGRAMA CINETECA ZACATECAS, DICIEMBRE 2012 La Cineteca Zacatecas está ubicada en calle Dr. Hierro #303, centro histórico de Zacatecas. La proyección de las películas se realiza de MANERA GRATUITA, con fines culturales y educativos. CICLO-HOMENAJE WOODY ALLEN Jueves 20, 18:00 hrs. OTRA MUJER Dir. Woody Allen EUA/ 1988/ 81 min. MATINÉ Domingo 2, 12:00 hrs. LA PRINCESITA Alfonso Cuarón EUA/ 1995/ 97 min. Domingo 9, 12:00 hrs. NUEVE Dir. Shane Acker EUA/ 2010/ 79 min. CICLO DE ANIMACIÓN Domingo 2, 18:00 hrs. LA REVOLUCIÓN DE JUAN ESCOPETA Dir. Jorge Estrada México/ 2010/ 92 min. Miércoles 5, 18:00 hrs. EL VIAJE DE CHIHIRO Dir. Hayao Miyazaki Japón/ 2001/ 124 min. Jueves 6, 18:00 hrs. MARY AND MAX Dir. Adam Elliot Australia/ 2009/ 88 min. Jueves 6, 20:00 hrs. LAS TRILLIZAS DE BELLEVILLE Dir. Sylvain Chomet Francia / 2002/ 78 min. Sábado 8, 18:00 hrs. PERSÉPOLIS Marjane Satrapi, Vincent Paronnaud Francia/ 2007/ 95 min. Viernes 14, 18:00 hrs. LA TUMBA DE LAS LUCIERNAGAS Dir. Isao Takahata Japón/ 1988/ 93 min. Miércoles 12, 18:00 hrs. EL FANTASTICO SR. FOX Dir. Wes Anderson EUA/ 2009/ 87 min. Domingo 9, 18:00 hrs. CHICO Y RITA Dir. Fernando Trueba España/ 2010/ 94 min. FUNCIÓN CON PRESENCIA DEL DIRECTOR DE LA PELÍCULA. Viernes 7, 18:00 y 20:30 hrs. TODOS HEMOS PECADO Dir. Alejandro Ramírez México/ 2010/ 100 min. RECOMENDACIONES DE NUESTRA GENTE Comenta Sergio Espinosa Proa Jueves 13, 20:00 hrs. OLD BOY Dir. Chan Wook Park Corea del sur/ 2003/ 120 min. FESTIVAL DE NAVIDAD Sábado 15, 18:00 hrs. PASTORELA Dir. Emilio Portes México/ 2011/ 90 min. Domingo 16, 12:00 hrs. EL EXPRESO POLAR Dir. Robert Zemeckis EUA/ 2004/ 97 min Miércoles 19, 18:00 hrs. MILAGRO EN LA CALLE 34 Dir. Les Mayfield EUA/ 1947/ 96 min.

Viernes 21, 18:00 hrs. EL DESCANSO Dir. Nancy Meyers EUA/ 2006/ 131 min. Sábado 22, 20:00 hrs. PASTORELA Dir. Emilio Portes México/ 2011/ 90 min. Domingo 23, 12:00 hrs. EL EXTRAÑO MUNDO DE JACK Dir. Henry Selick EUA/ 1993/ 75 min CICLO DE CINE ERÓTICO Sábado 15, 20:00 hrs. BELLA DE DIA Dir. Luis Buñuel Francia/ 1967/ 100 min Miércoles 19, 20:00 hrs. ULTIMO TANGO EN PARIS Dir. Bernardo Bertolucci Italia/ 1972/ 129 min. Jueves 20, 20:00 hrs. LUNAS DE HIEL (Luna amarga) Dir. Roman Polanski Francia/ 1992/ 139 min. Viernes 21, 20:10 hrs. SALÓ O LOS 120 DIAS DE SODOMA Dir. Pier Paolo Pasolini Italia/ 1975/ 117 min. Domingo 23, 18:00 hrs. LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER Dir. Philip Kaufman EUA/ 1987/ 164 min. PELÍCULA INVITADA Sábado 22, 18:00 hrs. PERDIDOS EN TOKIO Dir. Sofía Coppola EUA/ 2003/ 105 min MUNICIPIOS CICLO DE CINE PREPA 3 EN FRESNILLO, ZACATECAS Lugar: Auditorio del edificio nuevo, plantel 3 de la UAZ. Coordina: Cineclub Los tres chiflados y Cineteca Zacatecas ENTRADA LIBRE. Jueves 6 de diciembre 17:00 hrs. EL TOPO Dir. Alejandro Jodorowsky México/ 1970/ 125 min. Jueves 13 de diciembre 17:00 hrs. LA MONTAÑA SAGRADA Dir. Alejandro Jodorowsky México-EUA/ 1973 / 114 min. PRIMER FESTIVAL DE LA HIDALGO Sábado 15 de diciembre 19:00 hrs. Lugar: Calle Hidalgo, centro de Fresnillo FUNCIÓN AL AIRE LIBRE


17 DE DICIEMBRE DE 2012

Honra y execración

La gran serpiente vive en lo más oscuro

Por José Juan Cervera Fernández*

Por Luis Alcocer Martínez *

* Mérida, Yucatán, 1964. Miembro del Centro Yucateco de Escritores. Maestro en Ciencias Antropológicas por la Universidad Autónoma de Yucatán. Docente, investigador, periodista y promotor cultural. Autor de Principio activo (Ediciones Presagios, 1999) y de La gloria de la raza. Los chinos en Yucatán (ICY-UADY, 2007. Es catedrático de la Escuela de Escritores de Yucatán.

En el cenote de Maní el agua es buena para alejar el daño porque en diciembre según las profecías el cenote será la fuente única la gente de los pueblos cercanos irá con sus tinajas saben que es buena el agua para alejar el daño por eso de otros sitios llegarán a buscarla aunque la gran serpiente en lo oscuro golpeé. Por la noche la serpiente sale a buscar niños acepta sacrificios de niños así se calma eso dice el mural pintado a la entrada del cenote en Maní. Una vez se acabó el mundo en este pueblo donde toda la historia en llamas se deshizo crepitaron los viejos pergaminos el cielo quedó negro en Maní donde los dioses fueron a la hoguera donde el olvido fue. Se va a acabar el mundo inútilmente el tiempo extendió sus dominios puedo decir que al menos me entristece lo que nos pasa y no nos pasa que las bestias se adornen con gargantillas de oro y los diplomas se exhiban a la venta en los mercados. se vislumbran señales: la indiferencia pétrea la sonrisa de cera y las entrañas hechas una tremenda mole de extraños amasijos sin orden ni concierto porque todos dijeron que las cosas serían para siempre la girante luna en el desierto cobijo de lechuzas y roedores

las mañanas propicias a las hormigas negras y a los pájaros la aridez del verano la lluvia y los arbustos mas ahora resulta que lo eterno se termina por fin la ruta del colapso coloca en los archivos ciertos datos. Se va por fin a terminar el sueño y me preocupa porque no estamos listos para esto de encontrar más caminos que aquéllos que nos dieron como únicos. No sé si lo han pensado pero el mundo no se sostiene solo en giros tambaleantes atropella su sombra y retrocede se enfría deshace los engranes de la máquina que sostienen los astros. Hace siglos que el mundo se ha enredado en unos hilos negros y los hombres huérfanos sin conocer el alba hemos crecido. Conocí el agua dulce de los bosques era un hilo plateado reverberante en medio de los árboles luego un dragón de espuma arrastrando peñascos desgajaba con furia los arbustos. También supe del viento ennegrecido bramante entre las nubes de polvo en el desierto grandes remolinos al cielo tocan con su carga de bestias máquinas casas en medio de disparos desde el cielo a la tierra. todo desorden guarda una semilla el mar quiebra los muros pedregosos bloques de roca caen al fondo de las aguas donde tenaz salitre exterioriza la vocación de túnel de la piedra patria luego de peces y crustáceos el coral y sus bosques impondrán el dominio de la ruina. Así ha sido la historia de los hombres y su mutante mundo por milenos. ahora el fin del mundo. ¿Se va a apagar la flama de los siglos en su propia ceniza?

Literatura y Cultura Maya

No hace falta recorrer el mundo para observar la inmundicia que carcome a los impíos. Sin sentido de dirección penetran en un espacio tenebroso que acabará por clausurar sus vidas. Pero no hay cerrojo capaz de contener el mal ejemplo cuando nadie lo ataja a tiempo. Sus manos restriegan bordes que se desploman sobre lienzos extendidos. La luna los humilla cuando sus confusiones aturden el reposo. Cada falso vocablo que pronuncian configura la pertinaz saeta de su sentencia. Quien se interna en caminos vedados desdeña la salvación. Hoy sacudo la voz que me prestó la reverencia oscura de tantas infamias. Cantos, tonificantes reconvenciones, brocado santo y líquido redentor: ningún recurso es efectivo cuando arraiga la sombra. Aunque ya nada de eso me preocupa. Aferrado a un manto de indulgencias celestiales me consumo en brasas que se extinguirán tras alumbrar cenizas ajenas e incógnitos rescoldos.

* Mérida, Yucatán, 1945. En el certamen estatal de poesía Clemente López Trujillo ha sido premiado en 1991, 1992 y 1993. Parte de su obra apareció en el libro Dos poetas contemporáneos, publicado por el Instituto de Cultura de Yucatán, y en otras antologías. Docente en la asignatura de Poesía en la Escuela de Escritores Leopoldo Peniche Vallado desde 2011. Participa en los recitales del Centro Yucateco de Escritores. Miembro del Centro Yucateco de Escritores desde su fundación, colaborador de la revista Navegaciones Zur.

Divinidad en la Guerra de Castas

Por Saulo de Rode* Atrás del mundo existe una piedra que habla. No es de esta tierra es de la verdad donde vive la sangre, las palabras del vacío que esculpen el silencio, el aire que anuncia la oscuridad, la metamorfosis del sueño, la miel del mundo.

Conquistadores

La voz de una piedra es tierra Sangre que nace en la lluvia. * Yucatán, 1960. Poeta y ensayista. Licenciado en lingüística y literatura por la Universidad Autónoma de Yucatán. Integrante del Centro Yucateco de Escritores, A.C. Premio José Díaz Bolio, ProHispen, 2003 y 2005. Premio Nacional de Poesía Experimental “Raúl Renán”, 2005. Está incluido en la antología Litoral del relámpago 2002 y en el libro colectivo Cuentos urbanos y del Caribe.


LA GUALDRA 81 / 17 DE DICIEMBRE DE 2012

La sombra del jaguar Donde todo se incuba Por Melba Alfaro*

En un lugar cercano a la divina Uxmal, se escuchó hablar de un árbol que por las noches se convertía en jaguar y de un jaguar que fue castigado por los dioses convirtiéndolo en árbol. Se dice que los jaguares son guardianes de la libertad. Los Yumtsiles dieron a los jaguares esta misión después que Xibalbá se la quitó a los hombres. Así los jaguares la resguardan y sólo se la otorgan a aquéllos que la merecen y la ejercen con sabiduría. Pero hubo un joven jaguar que desobedeció. Bajó del monte de los corcovados para conocer lo que había más allá. Lo había escuchado de sus abuelos, y sabía que llegaría el momento en que le tocaría vigilar las laderas y las ciudades de los hombres; sin embargo, sentía que él no podía esperar tanto tiempo. El joven jaguar esperó muchas lunas, hasta la última en noche de luna llena. Esperó que los demás jaguares se durmieran y, como buen felino, caminó sigilosamente entre la hierba, atravesó maizales y observó las cosechas, caminó y antes del amanecer llegó a un gran camino gris que parecía interminable. Éste es un camino hecho por los hombres, dijo para sí. Si lo sigo, seguro llegaré al corazón de una aldea. Apresuró entonces sus pasos, debería estar de regreso al monte de los corcovados antes que el sol reinara en el horizonte. Apresuró sus pasos y no faltó mucho para que divisara algunos muros de piedra blanca que rodeaban las casas de los campesinos. De un salto entró al patio de una casa. Las gallinas y los pavos se alborotaron cacareando en conjunto. El jaguar sólo alcanzó a mirar

Mece los cabellos el arrullo de la paloma y canta entre el humo a los bacabes Abuela de las flores y las abejas de la madre tierra norte al mar del padre sol de las once chacá, ramón y ciricote mía como el amanecer y sombra del tamarindo y el maíz ofrenda en la piedra de las serpientes

Literatura y Cultura Maya

Por Verónica García Rodríguez*

por la ventana, vio unos cachorros humanos durmiendo en redes colgantes y salió a toda prisa. Recorrió las calles del poblado, que estaban vacías. No se escuchaba más nada que el canto de las ranas. El jaguar se sintió complacido y muy cansado. Estaba ansioso por volver con los suyos y esperar pacientemente la hora del regreso a cuidar el lugar que había visitado. El sol ya anunciaba su llegada. Antes de iniciar su viaje de vuelta, decidió beber un poco del agua acumulada en un charco cercano a una casa de paja. Se acercó con cuidado, los rayos del sol podrían delatarlo. Se acercó con cuidado y justo cuando sitió el primer sorbo de agua fresca en su garganta, la puerta de la casa se abrió. Una niña de cabellos revueltos y mirada de tigrillo salió con una jícara en sus manos. El jaguar levantó su rostro y con los ojos le pidió silencio. La niña quedó inmóvil. Él siguió bebiendo y la niña sonrió. Nunca había visto algo tan hermoso como la sonrisa de una niña al comenzar día. Se llevó al monte de los corcovados la imagen de la sonrisa que lo hizo volver después de cada última noche de luna llena. Después de siete veces, la luna ya no vio más al jaguar correr por los caminos. Pero vio crecer en tan solo una noche un gran árbol cerca de una casa de paja, un árbol que muchos años dio sombra a una niña sonriente y de cabellos revueltos, y que todavía está junto al camino que va hacia la vieja ciudad de Uxmal. Si tú vas por allá y lo encuentras, verás en su tronco las manchas de aquel jaguar que corría por los caminos en las noches de luna llena.

* Nació en Mérida, Yucatán. Narradora y poeta con premios estatales y nacionales. Becaria del FONCA 2006 y FOECAY 2004. Miembro del Centro Yucateco de Escritores A. C., del Colegio de Profesores de Educación Básica, A. C. y Presidenta Fundadora de Zedík, A. C. Coordinó el proyecto Palabra Viva en el Cereso de Mérida (2005-2008), la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes (2008-2012) y actualmente coordina el programa editorial y de fomento a la lectura Biblioteca Básica de Yucatán de la Secretaría de Educación.

Abuela cristal y plata desde tu eco dulce huracán acaricia los senos y el corazón a la sombra de tus ojos pulsa mayab –cantor río subterráneoy cada roca salina fulgente es la casa.

Abuela luna que levanta petición al rojo en voz verde y oración del brujo talla en mis hombros horizontes al incienso -con inframundo fuente de vida sin laberinto espalda de caimanes* Escritora, teatrista, química especializada en docencia, estudió teatro y literatura, ejerció la docencia 34 años, preside el Colectivo de Artistas Independientes en Yucatán (CAIYAC) y forma parte del Centro Yucateco de Escritores A.C. y de Letras en rebeldía. Le han publicado libros y plaquetas. En reconocimiento a su trayectoria la LII edición de la Feria Municipal del Libro estuvo dedicada a ella y se le rindió homenaje en el Salón del Cabildo el 13 de agosto de 2011.

Tunkul memoria del pueblo Por Ligia Chan Brito* Mira bien Tunkul la hoguera para un amante Tunxcaán, levanta el olvido del silencio la quimera del monte sombra larga y negra del corazón leyenda de los Chapat ciudad de golondrinas teñida por la mudez, la luna viene saliendo

veredas al final de la tierra, escucha a los patriarcas en la alcoba ceiba sagrada detrasito de la espalda, atiende a la muerte ayuna la muerte las armas acicalan al pueblo qué de tierra es la muerte.

* Artista visual conocida como Chambrit@s. Su obra y eventos se encuentran en la página Chambrit4s G4ll3ry. Ha participado también en diseños editoriales. Su obra se ha expuesto en el Museo de Arte Contemporáneo (MACAY), Sala alterna del Teatro Peón Contreras, en el Centro de Artes Visuales Santa Lucía y diversos centros culturales a nivel nacional. Actualmente expone en la colectiva “Mira el silencio” edición 2012.

Juan Ramón Chan Alvarado (Espita, Yucatán, 1947). Artista plástico de raíces mayas. Estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, en la ciudad de México. Su obra pictórica se caracteriza por el empleo peculiar del color y el claroscuro, así como por la firmeza y austeridad dramática de sus trazos. Ha participado en numerosas exposiciones. Su trabajo como ilustrador está presente en publicaciones como Azcapotzalco en el tiempo, Fantasmas mayas, Henequén: historia y cultura, El canto de la tierra, Relatos mayas y Mitología maya: serpientes, gigantes y pájaros mágicos.

Juan Ramón Chan Alvarado, Figura en hamaca, acuarela s/papel marquilla, 2010

La Gualdra No.81, Lunes 17 de diciembre del 2012  

Lunes 17 de diciembre del 2012

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