Skip to main content

La Gualdra 234

Page 1

SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 234 /// 22 DE FEBRERO DE 2016 /// AÑO 5

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

POESÍA Boceto para un hogar de silencio, de Laura Sánchez Solorio; Formas de decir adiós, de Roberto Galaviz; y De cuerpo presente, de Raúl García Rodríguez, son los tres libros de poesía que se presentarán esta semana en nuestra ciudad. Tres jóvenes poetas, tres formas de interpretar el mundo y la vida.

[Más información en páginas centrales]


2

LA GUALDRA NO. 234 /// 22 DE FEBRERO DE 2016 /// AÑO 5

La Gualdra No. 234

Editorial

I

En la medida en que es capaz de producir en el hombre de hoy la impresión de vivir en un universo abierto, en el que las perspectivas se contradicen y ninguna síntesis es definitiva, el arte contemporáneo (cualesquiera que sean los problemas que puedan plantearse de ahora en adelante) lleva a cabo una función progresiva y colabora en la integración del hombre a un nuevo universo cultural. Umberto Eco, en “Función progresiva de la pintura moderna”, 1962

nicio con esta reflexión del pensador italiano Umberto Eco -quien falleciera a la edad de 84 años el 19 de febrero pasado- porque a pesar de que la escribiera hace 54 años, el día de hoy sigue vigente el hecho de que el arte sí colabora en la integración del hombre a un nuevo universo cultural; un nuevo discurso cultural que se va gestando sin que nosotros, sus protagonistas, nos percatemos acaso. La historia da cuenta de cómo las cosas van cambiando y cómo detrás de ese movimiento, de esa evolución, hay hechos y acontecimientos que no siempre son visibles de manera inmediata. Es necesario indagar, capa tras capa, qué es lo que ocurrió en el camino para que la realidad sea la de hoy. El sábado pasado entregaron la Medalla Bellas Artes al pintor zacatecano Manuel Felguérez en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes; ahí coincidieron los nombres de dos personajes –uno del siglo XIX y el otro del XX-cuya trayectoria artística hoy nos permite afirmar con orgullo que Zacatecas es cuna de buenos artistas. Manuel María fue bautizado justo 46 años antes de que Manuel naciera, un 12 de diciembre; y si de coincidencias hablamos habremos de decir también que el que nacieran en territorio zacatecano y el que ambos tengan su propio museo en esta ciudad, son dos coincidencias más. Coincidencias, que no casualidades. Lo que sí fue una casualidad es que el día que Manuel Felguérez recibió la medalla en Bellas Artes, se cumpliera el segundo aniversario luctuoso de Alejandro Nava. Con ese motivo, el

mismo sábado se inauguró en la Galería Irma Valerio la exposición Recordando a Alejandro Nava, en la que participaron algunos exalumnos del Taller de Pintura y Grabado Julio Ruelas: Héctor Duarte, Ignacio Vera Ponce, Mónica Romo, Enrique Barajas Pro, Omar Lemus, Rolando Ortiz, Alberto Ordaz, Armando Haro Rodríguez, Francisco Javier Almaraz, Adrián Ruiz Esparza, Luis García y Lety Zubillaga, sólo por mencionar algunos. El Taller de Pintura y Grabado Julio Ruelas fue fundado por Alejandro Nava en 1986. El 28 de noviembre de este año celebrará su 30 aniversario este taller que empezó a funcionar formalmente en la parte alta del Museo Goitia como un centro de capacitación enfocado a la enseñanza teórico-práctica de diversas técnicas de gráfica tradicional, en una época en la que el único espacio de exhibición era el Teatro Fernando Calderón, por eso acondicionaban el taller como galería cuando era necesario. El taller fue inaugurado por Teresa del Conde -en aquel entonces Directora de Artes Plásticas del INBA-, Blas Galindo e Ismael Guardado; tengo casi la certeza de que fue a partir de ese momento que la actividad relacionada con las artes plásticas empezó a crecer en la ciudad, pues hasta ese momento, no había un taller formal independiente que capacitara a quienes deseaban dedicarse a la pintura o al grabado. Cinco años después, en 1991, se abrió en Zacatecas la primera galería formal en el Estado, la de Irma Valerio, y eso tampoco es una casualidad. Irma vio el potencial creativo de esos jóvenes artistas que con entusiasmo habían decidido dedicarse profesionalmente al arte y vio además la oportunidad de abrir mercado para ellos y para aquellos pintores zacatecanos que se habían marchado a otras ciudades tiempo atrás. Este año coinciden con estos dos aniversarios, el número 30 del Taller de Pintura y Grabado Julio Ruelas y el número 25 de la Galería Irma Valerio, el 30 aniversario del Festival Cultural Zacatecas; de esto estaremos hablando en los próximos números. Inician los festejos. ¡Felicidades! Que disfrute su lectura.

Contenido La lectura de una obra de arte: el espacio sideral de José Kuri Breña Por Violeta Tavizón

3

Sancho y el trago amargo del poder. Parte I. Por Rebeca Mejía López Experimento cuántico No.19 Por Roberto Galaviz El Picaporte ¿“Hay” viene la plaga? ¿“Hay” Dios mío? Por Simitrio Quezada

4

Kingsley Amis El trago nuestro de cada día Por Mauricio Flores

5

Boceto para un hogar de silencio de Laura Sánchez Solorio Formas de decir adiós de Roberto Galaviz De cuerpo presente de Raúl García Rodríguez

6 7

Pesimismo y consumismo Por Carlos Flores Notas al margen Por José Agustín Solórzano

Desayuno en Tiffany’s, mon ku Adán y Eva (todavía), de Iván Ávila Por Évelyne Coutel Castillo de sal si puedes Por Ester Cárdenas

Mauricio Magdaleno, para intrusos XXVII. El esfuerzo político y su desencanto. El 68 Por Conrado J. Arranz

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

Directorio

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

En lo más oscuro de la noche Por Alberto Huerta Baño Por Pilar Alba

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

8 9 11 12 Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


3

22 DE FEBRERO DE 2016

La lectura de una obra de arte: el espacio sideral de José Kuri Breña 6 Por Violeta Tavizón*

/// José Kuri Breña

y lo inferior; así también, otra lectura puede ser la representación del reino del sueño, al tener el cinturón imaginario que divide al cielo con sus constelaciones. En una interpretación con tintes más supersticiosos, podemos decir que el escultor nos presenta su idea del universo manifestada en los signos zodiacales, de los cuales representan tres de los cuatro elementos: Piscis – agua, Sagitario – fuego, Tauro – tierra, y Capricornio – tierra. Cuando conocemos las distintas lecturas de este objeto, entonces podemos decir que Kuri Breña le ha permitido a la piedra “hablar por sí misma”, le ha otorgado un espíritu propio. Los invito a conocer a nuestros artistas zacatecanos, la obra de José Kuri Breña se puede visitar en el Museo Francisco Goitia, el umbral de este espacio museístico es su característico jardín aderezado con una gran escultura de un caracol, otro tema muy recurrente el repertorio iconográfico de Kuri Breña. *Curadora. 1

ECO, Umberto, Los límites de la interpretación, Ed. Lumen, Barcelona, 1992, p. 31.

Arte

D

ebe buscarse en el objeto artístico lo que éste dice, independientemente de las intenciones del autor, y el arte puede estimular a infinitas interpretaciones. En esta estética de la recepción, propuesta por Umberto Eco, menciona que la obra se enriquece a lo largo del tiempo con las interpretaciones que se dan de ella, tiene presente la relación entre efecto social de la obra y horizonte de expectativa de los destinatarios, que la observan a partir de su propia época, lo cual desencadena una hipótesis sobre la naturaleza de la intentio profunda del texto, esto es, la intención del artista.1 Todo expresa algo y es significativo, sin embargo lo simbólico no sólo remite al significado, sino que lo hace estar presente: representa el significado; un símbolo es aquello en lo que se reconoce algo. El arte de Kuri Breña es una expresión espiritual de su propia realidad que está plagada de símbolos, es una alegoría que sigue su propio estilo, no pretende romper los paradigmas artísticos o la iconografía de su tiempo, sino que hace una propia. El artista tuvo tres talleres en su casa, uno grande que estaba en la cochera y donde trabajaba junto a sus ayudantes las obras de mayor dimensión; otro donde además de esculpir, recibía a modelos que posaban ya que el ensayo del dibujo fue algo que nunca dejó y es la columna vertebral que atraviesa su obra; finalmente, su atelier en donde poca gente entraba, éste era un lugar en el que se encerraba horas a trabajar sus piezas más pequeñas. El escultor Kuri Breña, no se vio limitado por el mármol o la piedra, exploró una gran cantidad de materiales. Cuando tuve la oportunidad de conocer a sus hijos, el señor José Kuri me permitió fotografiar algunas de las obras de su padre que tenía en su casa. Me llamó la atención un bloque de cristal de aproximadamente 40 cm de alto por 50 cm de ancho y 8 cm de espesor. El cristal tiene al menos veinte cortes que le proporcionan luminosidad, brillo y claridad a cada una de las caras. Las figuras están definidas por contornos y líneas que permiten y que provocan en el cristal niveles de profundidad. A simple vista el espectador puede

observar en esta escultura una bóveda celestial en la que se distingue el cinturón imaginario con al menos cuatro símbolos zodiacales. De izquierda a derecha del espectador se observan: Piscis, Sagitario, Tauro y Capricornio. Rodean a estos cuatro signos zodiacales, estrellas de cinco picos que pueden representar ya sea a los astros que invaden el cielo, o al hombre. Así, el artista esculpió su propio espacio sideral y a la mujer dormida, como símbolo de fertilidad y creación. Cabe mencionar que las figuras femeninas fueron una constante en su obra, en este caso se puede leer su presencia como la Madre Tierra, miró en la naturaleza y encontró el arte dentro de ella, y a la mujer como el mejor símbolo para representarla. En mi propia interpretación considero varias lecturas a partir de la pieza del escultor zacatecano, quien era asiduo lector de diversos temas: la mujer dormida puede ser Gea, deidad griega que representaba la Tierra Madre; sabiendo que Kuri Breña era un seguidor de la cultura oriental, esta escultura puede significar el yin y el yang, como la conexión de lo superior


4

LA GUALDRA NO. 234

Sancho y el trago amargo del poder. Parte I. 6 Por Rebeca Mejía López

Q

*Twitter: @RbkMej 1

Gerifalte es “un halcón de gran tamaño”, pero en

Experimento cuántico No.19

germanía significa ‘ladrón’.

6 Por Roberto Galaviz Considera esto: justo ahora, tú y yo somos sólo una idea /// Salvador Dalí. Sueño imposible.

Literatura

¿

ué pasaría, estimado lector, si el poder se lleva a cabo como deber de ser? Pregunta que nos lleva a un sinfín de posibilidades, veamos, para darnos una idea, qué le sucedió al entrañable Sancho Panza con su gobierno en la ínsula de Barataria. Pero, primero lo primero, ¿por qué Sancho quiso ser gobernador de una ínsula? La respuesta la encontramos en la primera parte de El Quijote, en el capítulo VII De la segunda salida de nuestro caballero don Quijote de la Mancha, donde se narra que don Quijote “tanto le dijo, tanto le persuadió y prometió (a Sancho), que el pobre villano se determinó en salirse con él y servirle de escudero. Decíale entre otras cosas don Quijote que se dispusiere a ir con él de buena gana, porque tal vez le podía suceder aventura que ganase, en quítame allá esas pajas, alguna ínsula, y le dejase a él por gobernador de ella”. Con estas promesas, Sancho Panza, dejó a su mujer e hijos y se convirtió en el escudero de su vecino don Quijote, afirmando lo siguiente: “Mire vuestra merced, señor caballero andante, que no se le olvide lo que de la ínsula me tiene prometido, que yo lo sabré gobernar, por grande que sea”. Sancho es un personaje que se va descubriendo y desarrollando poco a poco en la

narración cervantina. Para el capítulo XXXII, de la segunda parte, Don Quijote y los duques, en el cual don Quijote expresa que “… y más que ya por muchas experiencias sabemos que no es menester ni mucha habilidad ni muchas letras para ser uno gobernador, pues hay por ahí ciento que apenas saben leer, y gobiernan como unos gerifaltes;1 el toque está en que tenga buena intención y deseen acertar en todo, que nunca les faltará quien les aconseje y encamine en lo que han de hacer, como los gobernadores caballeros y no letrados, que sentencian con asesor”. En la última parte, don Quijote se refiere a que aconsejará a Sancho debidamente antes de que sea gobernador de la ínsula. Así, en los capítulos, XXXVI y XLII de la segunda parte, Sancho Panza expresa las razones por las cuales quiere ser gobernador. En primer lugar, “voy con grandísimo deseo de hacer dineros, porque me han dicho que todos los gobernadores nuevos van con este mismo deseo” y, en segundo lugar, “por el deseo que tengo de probar a qué sabe el ser gobernador”. Pero, estimado lector, ¿no será acaso una prueba amarga para Sancho?

-pero, escucha: casi toda la humanidad está de acuerdo en que, -incluso el universo, en algún momento, también lo fuelos físicos, suponen que algunos cuerpos se atraen

y que algunos de ellos tienden a chocarse como las partículas que en el inicio del tiempo, de tan cercanas, hicieron Big bang (dándonos una oportunidad, ¿entiendes?) como simple experimento cuántico, dime que sí justo ahora somos sólo una idea, pero una idea tan posible como la primera de ellas. ¿entiendes?

El Picaporte

¿“Hay” viene la plaga? ¿“Hay” Dios mío? 6 Por Simitrio Quezada

C

on bastante pena veo que algunos escriben expresiones como “Hay viene la plaga”, “Hay nos vemos”, “Vamos a ver cómo se te desarrolla el músculo por ahí”.

En estos casos se confunde con el verbo conjugado “hay”, de “haber”, al adverbio “ahí”, que señala un lugar. Lo correcto es, entonces, “Ahí viene la plaga”, “Ahí nos vemos”, “Vamos a ver cómo se te desarrolla el músculo por ahí”. La otra confusión es la del mismo

verbo conjugado “hay” con la interjección “Ay”. Menos común, pero por lo mismo digno de mucha atención. Quien escribe “Hay Dios mío”, “Hay buey”, “Hay, yo qué más quisiera” debería escribir “Ay Dios mío”, “Ay buey”, “Ay,

yo qué más quisiera”. ¡Ay, a ver si hay suficiente cerebro para meterlo todo ahí! Envíe comentarios y demás inquietudes a: siquezada@hotmail.com


5

22 DE FEBRERO DE 2016

6 Por Mauricio Flores*

B

eber o no beber, tal es la cuestión. Cuántas veces habremos escuchado el fraseo, entre broma y seriedad, sobre la decisión de la ingesta de bebidas alcohólicas en el curso de nuestra vida diaria, más allá de lo normal. De lo que cualquier persona requiere para subsistir, sabido que el vino, producto civilizatorio, no llegó a esta tierra con nosotros mismos ni estaba desde antes. Nos lo inventamos los humanos, hombres y mujeres, únicos seres que en la tierra gozamos de ciertos privilegios. Sonreír, por ejemplo. Reír a carcajadas. Embriagarnos. Pero no todos, aunque se le echen ganas. Puesto como advierte el escritor inglés Kingsley Amis (1922-1995), los verdaderos bebedores, los dipsómanos, nacen, no se hacen. Así las cosas: beber…, o no. Pocos escritores contemporáneos han abordado la cuestión con un tono sincero y desparpajado como lo hace ahora Amis (La suerte de Jim) en Sobrebeber; de ahí el interés por proponérselo al lector de La Gualdra, no siempre con el tiempo suficiente para dilatarse en los consuetudinarios ejercicios. Prácticas afines al escritor londinense (teclee usted su nom-

bre en alguna enciclopedia virtual y lo primero que observará es un retrato suyo copa en mano) que eleva a dimensiones de rito. (Sobrebeber, tratado de teoría y práctica, es en realidad tres libros: “Sobre el beber”, “El trago nuestro de cada día” y “El estado de tu copa”). Introducido por Christopher Hitchens, quien ya advierte la trascendencia del simple hecho de beber llamándole “ritual que se basa en la generosidad”, Amis parte del reconocimiento del tema desde una perspectiva, permítaseme el parangón, marxista. Recuperando en ello el nacimiento del vino y el licor y sus consiguientes ingestas. En el campo y en la ciudad. Y de las bebidas típicas (el añejo vino) a las más actuales. Al grado de situar la experiencia en el vértigo de la modernidad. Dice: “se trata de una confrontación repentina con extraños totales o parciales en circunstancias que requieren grandes dosis de relajo y simpatía”.1 También desde su apertura, Sobrebeber plantea el tema de los orígenes de la experiencia; sociología a un lado. Donde como, en todo el texto, lo aborda de manera hilarante. Que por qué bebemos (dicho apenas aquello de que se nace para ello)…, pues

Visos de epidemia Hacia la mitad del texto, el londinense arriba a una más de las consecuencias obligadas: los efectos de las libaciones. La llamada resaca (término europeo que en estos lares sustituimos por cruda), dolencia que puede tornarse en “claros visos de epidemia”, y que permiten el apunte de dos grandes casos. La debilidad que ante el alcohol tenía Edgar Allan Poe y la conversión en cucaracha del célebre personaje kafkiano (La metamorfosis). ¿Resaca física? Amis aporta una veintena de alivios. ¿Metafísica? También. Escribe: “Cuando esa mezcla inefable de depresión, tristeza (no son lo mismo), angustia, desprecio de uno mismo, sensación de fracaso y miedo al futuro empiece a imponerse, recuerda que lo que

tienes es resaca. No te estás poniendo enfermo, no has sufrido una leve lesión cerebral, no haces tan mal tu trabajo, tu familia y tus amigos no han tramado una conspiración de silencio a tu alrededor para que no descubras que eres una mierda, no estás viendo por fin cómo es realmente la vida y no hay por qué llorar la leche derramada”.3 Con una “íntima y personal relación con la bebida” de más de cuarenta años, Amis no concluye nada. Apela a las experiencias personales y deja abiertas las de los otros, salpimentando cada una de sus aseveraciones. “En cierta ocasión” —cuenta Amis— compartí una botella de medio litro de aguardiente polaco (140) grados con dos compinches. Sólo hablé dos veces; la primera, para decir ‘deja de reír, que aún no te puede haber subido’, y la segunda, al cabo de muy poco tiempo, para añadir ‘creo que me voy a la cama’”.

Gran provocadora PORTERO:… la bebida, señor, es una gran provocadora de tres cosas. MACDUFF: ¿Y cuáles son las tres cosas que provoca la bebida? PORTERO: Sueño, orina y lujuria, mi señor. La lujuria, la provoca y la frustra: provoca el deseo, pero impide su cumplimiento. Así pues, el exceso de bebida tiende a una trampa a la lascivia; la crea y la malogra; pone al hombre en marcha y lo detiene; lo persuade y lo deja en la estacada; lo levanta y lo derrumba; en conclusión, lo engaña en el sopor y tras el embuste lo abandona. William Shakespeare, Macbeth

Kingsley Amis, Sobrebeber, Malpaso, Barcelona, 2015, 328 pp. * mauflos@gmail.com 1

“Mientras la aldea constituía la unidad social

básica, los extraños aparecían de forma esporádica; y cuando lo hacían, siempre estaban muy superados en número por tu familia, tus amigos y gente que conocías de toda la vida. Pero ahora, en la era del almuerzo de negocios, de las grandes cenas, de las fiestas con los de la oficina y de los jolgorios de todo tipo, los extraños no paran de asomarse a tu horizonte”. (p. 14). 2

Dicen que esta bebida es mala en verdad. Ni

mezcal ni tequila, solo un destilado del agave verde. Pero también cierto lo escuchado recientemente: “…es lo mismo que un brandy o un ron, sin llegar a las pretensiones de éstos. Quizá pueda reprochársele su precio, digamos que barato, y tal vez por lo mismo un poco más accesible a muchos. Y derivado de ello que cualquiera que se lo tome como agua de horchata pueda después andar por las calles todo meado y dándose de topes por las paredes. ¿Pero igual con cualquier otra bebida, no? 3

Si esto funciona, si puedes convencerte a ti

mismo, no tienes que hacer nada más, como [se] sostiene filosóficamente: No tiene resaca quien de verdad piensa que la tiene. (p. 101.).

Libros

Kingsley Amis El trago nuestro de cada día

como dijo el poeta: porque “estamos secos”, porque sí o por el motivo que cualquiera desee. Cuestión aparte del dónde lo hacemos (para el caso inglés gana el llamado pub). Quizás aquí el texto de Amis peque un poco de nacionalista, al subrayar las costumbres inglesas, específicamente londinenses, pero con todo despliega bien el panorama conductual de bebedores y bebidas, en las que siempre deberá primar calidad y no cantidad. Nada de “matarratas balcánicos etiquetados como vino, jerez, chipriota, aguardiente irlandés y sosas semejantes”. (Nada de Tonayán,2 digo yo). De eso nada. Desde su entorno, Amis realiza también un recorrido sobre lo escrito acerca del beber. Para dar paso, de inmediato, a cuestiones prácticas: un puñado de recetas para preparar cocteles. Palabrita que tiene sus orígenes bien ubicables y que se ha acompañado de diferentes modas (el vestir, la música). Coctel: mezcla de diferentes bebidas, en buena parte alcohólicas, que preferentemente habrá de tomarse tan luego termina de elaborarse, ya que luego se marchitan. Algo quizá subjetivo pero, ataja Amis, no habrá que olvidarse que en todo contexto etílico “la subjetividad es muy importante”.


Libros

6

LA GUALDRA NO. 234

Boceto para un hogar de silencio aromas el vértigo exquisito de sus nombres

6 de

Laura Sánchez Solorio1

I. Boceto para un hogar [fragmento] 1. Al calor de la mañana 1) el nombre de los cuerpos I en esa alcoba donde nadie duerme el animal que cabalga ya retorna bajo las sábanas conciertan dos

de los cuerpos el destino es antiguo y precursor su movimiento de olas su locura incipiente II cantos y susurros también son un delito una intuición compartida con los dioses la comunión de lo inhóspito y lo sacro a ras de piel encuentran lo que aman

la imaginación del vientre les teje una luz y unos labios en el borde de los labios III del instantáneo roce en las caderas la pólvora en la vena o la piel contra la piel como perro de Pavlov saliva el niño ante su pecho deseos hambre y velos sus oídos martillan buscan nortes y venas que detonen con saliva

Formas de decir adiós -enseguiday para balancear la noche tú también dijiste adiós

esta vez, pensé: es para siempre.

Te quitaste los zapatos

2) amoratados I en tu espalda su cabello agita puedes si quieres dormir sin miedo salir corriendo cuando regrese el sol II de una azotea a otra vagan los noctámbulos su taquicardia les conduce al filo del salón separados de sí mismos y de otros beben la noche de la última copa sin dormir aún sueñan con mujeres Lolitas Venus del Nilo y ellas esperan cada día su venida III de cascarón pasadizos mal augurio del siniestro la mujer de tierra y fuego cocinada el hombre de maíz ya está crujiendo IV ay que los derriba con sus ojos la madre a penas marchita la flor viene la lluvia y el pan caliente

nos han sacado ligeras llagas. era el parque o era tu voz en curva a la par de tu falda o las hojas muertas sembrando el recuerdo en tus pasos era verse a los ojos y mentir que sería así para siempre era doblar todas las calles a la derecha para encontrar tu casa.

no esperábamos que fuera en serio

6 de

Roberto Galaviz1

Hay dos o tres formas de decir adiós, todas causan al menos un pequeño dolor ya sea en los ojos, en las manos, o en la lluvia del verano siguiente. Una vez te dije adiós

nos despedíamos porque entonces, era lo único posible porque decir adiós es tan elegante que resulta irresistible. Ayer conducía mi auto hace años no te veía cruzaste la calle agitaste tu mano derecha -dijiste adiósuna vez más

Te quitaste los zapatos era otoño o éramos demasiado jóvenes o no pisábamos el suelo más que con la mirada triste que desde entonces tenía. Nuestro amor de secundaria era un padecimiento a la hora de la salida, arrastrábamos las mochilas pero también arrastrábamos palabras que nunca dijimos y que hoy

Te quitaste los zapatos, en aquel parque, en aquella tarde y me gusta decir que era otoño y es cierto éramos demasiado jóvenes para darnos cuenta que ese día sería el más feliz que tendríamos juntos luego cada uno arrastró su mochila hacia laberintos y encrucijadas distintas unas más lejos y otras más imposibles, -imposibles a más no poder-


7

22 DE FEBRERO DE 2016

De cuerpo presente

el vapor en la ventana opaca sus ojos grises del mundo nos intuyeron mujer tus contornos hace tiempo Sánchez Solorio, Laura, Boceto para un hogar de

se borre con facilidad

2015, 76 pp. Laura Sánchez Solorio (Zamora, Michoacán, 22 de abril de 1981). Es Licenciada en Pedagogía por el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación en Morelia, Michoacán; Licenciada en Filosofía por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en Morelia, Michoacán; y Maestra en Filosofía e Historia de las Ideas (MFHI) en la Universidad Autónoma

6 de

Raúl García Rodríguez1

de Zacatecas (UAZ). Ha publicado los libros: Llego sin necesidad, editado por Ediciones de Media noche, IZC y UAZ, 2008; Los maestros del Nacimiento de la Tragedia (versión electrónica), editado por EAE, Alemania, 2012. Fue Becaria de Programa de Estímulos a la

Antes de ineludiblemente perecer, envejecen… [fragmento]

Creación y Desarrollo Artístico de Zacatecas (PECDAZ) con el poemario Habitar el silencio. Ac-

Y en esa geografía nueva me verás llegar a viejo, llevarás mi apellido, mi nariz ancha, peinarás mi escaso cabello Y en esa nueva biografía me verás de madrugada como si sólo estuviera durmiendo justo como hoy te veo, tú, todo el tiempo tan serio

para Irineo, mi abuelo

tualmente es docente de la Lic. en Artes de la UAZ.

mi nariz ancha la propensión a la calvicie el infortunio de llegar y nacer Todo te retribuiré cuando la rama de mi nombre esté cerca del pasto, y la tuya sea cuna elevada de pichones hambrientos ésa es la historia la historia de siempre de todos los días, de todos los parques de todos los otoños: gente que se encuentra y se despide hojas que al caer como diría Spinneta se las lleva el viento se las lleva hasta la muerte. 1

Sobre la mesa negra se barajará el infinito y luego de muchas partidas entre copas y humo de un jugador sin nombre llegará el tiempo de un mundo levemente inverso Donde alguien sacará agua del vino en plena boda

Galaviz, Roberto, Formas de decir adiós, Policro-

Donde abunden los alpinistas y sea escasa la abogacía

mía Servicios Editoriales, Zacatecas, México, 2015, 76 pp. Roberto Galaviz Ávila (Zacatecas, Zac., 1986). Es Licenciado en Educación por la Escuela Normal

Donde ni tú ni el resto de los fumadores seamos proscritos

Manuel Ávila Camacho (ENMAC); estudios concluidos en licenciatura en letras de la UAZ; maestrante en

Donde el trazo de los mapas

Los vecinos muertos Como a mí, esto podría ocurrirte en sueños: peatón de la autopista desierta donde sólo permanece la señal de bienvenida: páramo de árboles de hueso, x habitantes, x metros sobre el nivel del mar. No eres impuntual. Ir despacio es necesario cuando la banqueta está cubierta de lodo imaginario, cuando recorres el mundo con la ayuda de un bastón, cuando llegas a la puerta y le preguntas a tu sombra jorobada: ¿con qué dedo se toca el timbre? No hace falta contar los dientes que te quedan, ni las canas difíciles de peinar; tampoco medir la profundidad de tus arrugas. La vejez no se confirma en cifras ni aspereza. Con la piel de nuevo ajustada a la sonrisa, algunos son más nuevos, como adolescentes dormidos, mientras avanza su funeral. Casi a gritos como quien piensa que el mundo comparte su sordera, un anciano platica sobre la muerte de su abuelo que

fue un respetado sobreviviente de la guerra cristera: le faltaban doce días para cumplir cien años, pero en la cena le dieron tamales y se le pegaron en la panza. En las causas de mortandad, la estadística no incluye la indigestión, tampoco reconoce lo que llamamos muerte natural. ¡Qué ilusión la de esperar morir de falta de fuerzas que la vejez acompaña, cuando es la muerte menos acostumbrada, la más rara!, escribió Montaigne. Muerte natural. Vida natural. ¿Cuándo dejaron de serlo? ¿O es la fuerza de gravedad la muerte natural del trapecista? ¿Un súbito derrumbe, la muerte natural de los mineros? ¿El hambre, la muerte natural de quien sólo vive de poesía? A falta de apetito, nos quitaba el hambre diciendo cómo prefería morir: así rápido, dormida; no quemada ni ahogada, ni muy vieja, no quiero usar pañales otra vez. […] 1

García Rodríguez, Raúl, De cuerpo presente,

Policromía Servicios Editoriales, Zacatecas, México, 2015, 82 pp. Raúl García Rodríguez (Zacatecas Zac., 2 de octubre del 1981). Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación. “Universidad Autónoma de Durango”, Campus Zacatecas; y Maestro en Filosofía e Historia de las Ideas (MFHI) en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Ha sido ganador Premio Estatal de Periodismo Cultural “Juan Ignacio María de Castorena” en sus ediciones 2007, 2009, 2010 y 2013 en la Categoría Reportaje de Prensa Escrita. Fue Becario de Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico de Zacatecas (PECDAZ) con el poemario De cuerpo presente.

educación con especialidad en tecnología educativa. Ha publicado: “Fiestas populares, una música circular”, de la serie Homenaje a la ciudad, festejos del Centenario y Bicentenario, del Centro de la Gráfica; y “Poema a la muerte de un elefante”, en Cartonera La Cecilia, entre otras múltiples colaboraciones en diferentes medios editoriales. Fue Becario de Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico de

Estos tres libros fueron publicados con apoyo del Programa de Estímulos para la Creación y Desarrollo Artístico de Zacatecas (PECDAZ), programa de carácter público que no es patrocinado ni promovido por partido político alguno.

Zacatecas (PECDAZ) con el poemario Formas de decir adiós.

Su presentación se llevará a cabo en Zacatecas el próximo jueves 25 de febrero en el Salón Gobernadores del Centro Cultural Palacio de Gobierno a las 18:00 Hrs.

Libros

1

silencio, Taberna Libraria Editores, Zacatecas, México,


8

LA GUALDRA NO. 234

6 Por Carlos Flores

Opinión

E

l problema de la globalización tiene su corazón en el sistema capitalista que lo mueve, pues las razones son económicas y tienen como fin el engrosar el bolsillo de las grandes empresas, por lo que se dan casos tan absurdos como el que el cultivo del maíz y el chile sean más prolíficos en países externos a México, o que el mejor tequila sea exportado y no se sirva en las cantinas locales. Por otro lado, tiene sus ventajas, y un ejemplo de ello es el Festival Cultural de Zacatecas, pues en sus inicios que tenía mucho de cultural y menos de Festival OTI de la Canción o de Siempre en Domingo; provocó grandes cambios en la mentalidad de la sociedad zacatecana, sobre todo en los jóvenes, quienes poco a poco fueron abriendo su mente y convirtiéndose a su vez en artistas o seres con propuesta en varios aspectos de la cultura. Se podría aprovechar esta ventana al mundo y el contacto con otras culturas para atraer un poco más de ideas novedosas y una calidad de vida interior más plena, pues mediante la red se pueden obtener algunos productos culturales interesantes como música, libros y películas, además de la infinita información de la que se puede echar mano, pero la apuesta no va por ese rumbo. Difícilmente hay una cura, pues la comodidad de la vida moderna exige esas condiciones, que la carne sea exportada y que tenga meses congelada, que las verduras de los supermercados estén saturadas de químicos para verse de buen aspecto aun después de semanas de haber sido cosechadas, que los peces tengan cáncer en el estómago y que la comida chatarra sea la alimentación de los burócratas y los jóvenes. Pero el colmo de los colmos es cuando este

Pesimismo y consumismo asunto de la globalización se mezcla con la vida cultural, pues ahora resulta que los medios masivos definen qué es lo que es bueno para leer, para escuchar o para asistir como espectador, de tal modo que las tiendas de discos están invadidas en su mayoría de música enlatada que se vende como pan caliente gracias a los medios, los cines sólo ofrecen películas comerciales que explotan la acción, el sexo y los efectos especiales mientras que la radio sólo saca al aire lo que las disqueras les permiten y les exigen y, el peor de todos los males, la televisión, incluso con más de cien canales, ofrece poco al espectador exigente. Inclusive la actividad política se ha vuelto una burla, pues no hay ideales de crecimiento o desarrollo que impulsen el crecimiento de un país, sino una negociación de los recursos para sacar dinero, y cada uno de los partidos políticos no busca más que el beneficio de sus integrantes, los líderes y no todos, así que si hay alguien que aun crea en la democracia y en la efectividad de sus sindicatos, es un romántico de nuestro siglo que no entiende ni una pizca del rumbo que lleva el mundo, y que tal vez merezca un aplauso por ser una especie en extinción. ¿Qué nos queda? Un individualismo brutal que tarde un temprano se va a traducir en un conflicto social, donde el más resentido atacará al más o menos favorecido creyendo que no hay ninguna manera de tocar al privilegiado por el terror que se ha impuesto, por el amor al consumismo implícito en cada uno de nosotros y por la carencia de esperanza.

Notas al margen Libros

6 Por José Agustín Solórzano

Q

¿

ué es una librería? Definitivamente un espacio de encuentro. Un lugar donde libro y lector se hallan e identifican. Pero es también un sitio de consumo, el punto de conexión ideal entre cultura y capitalismo. No cualquiera accede a una librería, no todos nos atrevemos a cruzar el umbral que separa el mundo real de ese otro mundo donde conviven los ideales de conocimiento con los de holgazanería y ocio. Porque quien consume libros, quien aspira al conocimiento es, en primer término, un holgazán y un ocioso. Basta ver a los paseantes de las librerías: sus caras, siempre un poco aletargadas, perdidas entre los lomos y los diversos títulos de autores, géneros y temas. Nadie mejor para comprar libros que aquél a quien le gusta perder el tiempo. El mejor cliente es ése que no teme pasar la tarde entera entre

papel y polvo. Jorge Carrión, en Librerías, habla de todo lo relacionado con estos establecimientos. El autor es un viajero y un lector consuetudinario, a pesar de que hay cierta paradoja en esta frase. Leer es viajar, tanto para Carrión como para William Hazlitt, o Lezama Lima -quien rara vez salió de Cuba- y otros muchos grandes visitantes de libros y librerías. Finalista del Premio Herralde de Ensayo, esta obra es un collage donde convive la crónica de viaje, el relato y el álbum fotográfico. Carrión nos lleva de la mano a través de las librerías que ha recorrido, sus historias y las impresiones que en él causaron. Siempre, como en todos los viajes, acompaña las páginas con fotografías y citas. Un ensayo como éste se vuelve un manjar para el fetichista libresco, para el voyeur que mira sobre el hombro del que se encuentra con el objeto deseado: el libro, las librerías, que en este caso no son más que la posibilidad de un encuentro postergado que nos espera en todos

los rincones del mundo. Jorge Carrión lo recorre en busca de esos lugares que se parecen a las bibliotecas pero que son diferentes, tanto en su concepción como en su función utilitaria. Las bibliotecas representan el culto al pasado, mientras que las librerías son todo presente y, si

acaso, hay en ellas algo de futuro. “Las culturas no pueden existir sin memoria, pero tampoco sin olvido”. La librería selecciona, se adecúa al flujo del presente y olvida, su finalidad no es acumular, sino vender. A veces nos olvidamos que se trata de un negocio, no de un museo ni un sitio para la adoración contemplativa. ¿Y qué vende una librería? No nos engañemos, no oferta conocimiento; si acaso ofrece la felicidad del fetiche, un fetichismo que se acerca a lo religioso, incluso a lo sexual. Vende la anomalía de la diferencia compartida -soy diferente al igual que otros miles de diferentes-, la puerta al elitismo, a la categoría de homo sapiens. Compramos libros para identificarnos, para justificarnos, para escaparnos y, sí, a veces, también los leemos para saber y conocer (nos). Cuando dejamos de tratar el libro como objeto y empezamos a tratarlo “de hombre a hombre”, como diría Claude Roy, nos damos cuenta que “los libros son personas o no son nada. En cuanto se quiere encontrar una utilidad utilitaria a la literatura se le ve languidecer, encogerse y perecer.” Entonces ¿qué es una librería? Definitivamente, “ese lugar gratuito y perfecto que no puede servir para nada”.


9

22 DE FEBRERO DE 2016

Desayuno en Tiffany’s, mon ku Adán y Eva (todavía), de Iván Ávila 6 Por Évelyne Coutel

Cine

U

na cinta titulada Adán y Eva (todavía) no podía dejar de levantar susceptibilidades, aunque sea sólo por su parentesco con el mito que, por supuesto, es objeto de reinterpretación y reescritura, como lo evidencia la presencia del adverbio en el mismo título. De todos es conocido que después de comer del árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, la pareja creada por Dios fue expulsada del Edén para proteger el camino hacia el otro árbol prohibido: el de la vida. Sin embargo, en la película del director zacatecano Iván Ávila, la versión del Genésis sufre un ligero cambio ya que antes de salir Adán y Eva probaron también el árbol de la vida, se hicieron inmortales y ahora viven en la urbe de México con apatía y hastío. Huelga decir que esta reinterpretación irreverente origina no pocas escenas eróticas que no pueden ser muy del gusto de los sectores conservadores. Ahora, la blasfemia no es el único motivo de la polémica que ha levantado no sólo dicha cinta sino también la producción cinematográfica global de Iván Ávila. El carácter netamente experimental, independiente y por así decirlo vanguardista de su cine explica tanto el entusiasmo de los unos como las diatribas de los otros. En Adán y Eva, por ejemplo, hay que esperar hasta el minuto 18 para que los personajes empiecen a hablar; las escenas que preceden siguen el propósito de recordar la esencia del cine como arte visual (fotografía, vestuario, maquillaje) que llega al espectador a través de los sentidos. Y en efecto, las siete nominaciones que recibió la cinta se debieron en parte a lo esmerado del contenido visual. Está claro que el cine de Iván Ávila destaca por su dimensión inusual que perturba al espectador común, es decir, el que está acostumbrado a que se le cuente una historia con recursos que le resulten más familiares. De

hecho la polémica que desencadenó su obra se vincula a la manera de concebir el cine y al sempiterno dilema entre arte de minorías o arte de masas. Cuando se estrenó Adán y Eva (con tan solo tres copias) el director afirmó : “Yo pensaba salir con una copia, pues no se trata de una cinta para masas”. Por declaraciones como ésas Ávila fue tachado de “pedante” y “pretencioso” por parte de críticos que perciben su cine como un intento de apropiarse el séptimo arte y arrancarle de sus raíces más populares, en definitiva como una manera de decirle al público algo así como “el cine es un arte y mis películas lo demuestran”. Evidentemente, otros elogian su capacidad para crear un lenguaje visual que se aparta de lo común buscando diferentes formas de filmar y manejando todo tipo de material (por ejemplo en La vida sin memoria para dulce se utilizan filmes antiguos que el director recopiló). Sea como sea, y para quienes estén interesados en estas cuestiones y quieran hacerles preguntas al director, Iván Ávila estará presente el 4 de marzo en la Cineteca de Zacatecas con ocasión del Coloquio que organiza la Universidad Autónoma de Zacatecas en asociación con la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Sorbona de París.

/// Adán y Eva todavía, fotograma de la película de Iván Avila

Castillo de sal si puedes 6 Por Ester Cárdenas

D

esafortunadamente no pude ver el más reciente episodio de Star Wars en el cine, pero ¿cómo olvidar en 1977 aquellas grandes letras llenando la pantalla al rimo de la música de John Williams? El bien y el mal, el blanco y el negro, la forja del héroe, el viaje iniciático, la chica que hay que rescatar, el sinvergüenza de buen corazón, la mascota,

persecuciones, disparos caídas, entrega de medallas… Todos los elementos clásicos del cine de aventuras, redescubiertos por un director barbudo de 33 años, amigo de Coppola y Spielberg. Fundador de Industrial Light & Magic, el californiano Lucas, esperó a tener una ingeniería de sonido revolucionaria (el célebre THX) y un desarrollo de efectos visuales que le permitieran hacer un western galáctico, muy clásico y a la vez revolucionario.

En 1977 empieza una gran revolución en el cine: la mejora exponencial del sonido, tanto en el registro y la edición como en la reproducción en sala. Todo esto se debe a Lucas. Cuatro años después en 1981 se estrenó En busca del arca perdida, que junto a Star Wars ha sido una de las mejores cintas de aventuras de la historia del cine. El guión de Lawrence Kasdan (luego realizador de películas tan buenas como Reencuentro y Grand Canyon) fue llevado a la pantalla por otro direc-

tor barbudo de 35 años que ya era una celebridad por películas como Tiburón y Encuentros cercanos del tercer tipo. El personaje del arqueólogo Indiana Jones se encomendó a un actor de 39 años llamado Harrison Ford, que todos conocíamos bien desde 1977 por haber encarnado a Hans Solo, el simpático contrabandista de La guerra de las galaxias. Spielberg logró un equilibrio casi perfecto en una cinta dinámica y divertida, con secuencias de acción muy intensas e imaginativas. Al igual que en Star Wars la música estuvo a cargo de John Williams y es una de las más populares de la historia del cine. Dos grandes cintas, dos excelentes directores ¿qué más?


10

LA GUALDRA NO. 234

Muestra de Beneficiarios emisión 2014-2015 Del 16 al 28 de febrero (Segunda semana)

Martes 23 Conferencia “Colegio Apostólico de Guadalupe, crónicas inéditas de un viejo monasterio” Víctor Manuel Ramos Colliere Investigación y Difusión del Patrimonio Cultural Lugar: Finca Santa. Calle Independencia frente al convento de Guadalupe 18:00 horas

Miércoles 24 Conferencia Ex-Fábrica de Textiles, La Zacatecana, Gpe. Zac., Guillermo Andrés Espinosa Rubio Investigación y Difusión del Patrimonio Cultural Lugar: Licenciatura de Turismo de la UAZ 11:00 horas

Miércoles 24 Novecento / Teatro Novecento. Juan Manuel Chávez Concha Desarrollo Artístico Individual (TEATRO) Lugar: La Cáscara Foro. Juan de Tolosa #827-A 20:00 horas Duración: 95 min.

Jueves 25 Presentación editorial “De Cuerpo Presente” Raúl García Rodríguez

Presenta: Citlaly Aguilar Sánchez Formas de Decir Adiós Roberto Galaviz Ávila Presenta: Dr. Marco Antonio Flores Zavala Boceto para un hogar de silencio Laura Sánchez Solorio Presenta: Omar Espinosa Cisneros Publicaciones (Libro Inédito) POST POP Revista de Creación Emergente Modera: Lorena Rodríguez Santoyo. Lugar: Salón Gobernadores Palacio de Gobierno – Centro Cultural 18:00 horas

Zacatecas. Carlos Antonio Ramírez Rivera Desarrollo Artístico Individual (DanzaMúsica) Lugar: Patio del Museo Zacatecano 18:00 horas

Domingo 28 Compañía de Danza CALMECAC Sinfonía Cora. Dir. Armando Correa González Creadores con Trayectoria (Danza) Lugar: Teatro Ramón López Velarde 17:00 horas

Viernes 26 Folclórico Juvenil Ángeles e Ilusiones (Folclore) Trancoso y su folklor bailes de hacienda. Dir. Daniel José Ovalle Zapata Desarrollo de Grupos Artísticos (Danza) Lugar: CBTA #188 Pedro Vélez y Zúñiga Villanueva, Zac. 11:00 horas

TALLERES Taller de Poesía Roberto Ixtlahuaca López Lugar: Aula 5 Unidad Académica de Letras Del 20 de febrero al 19 de marzo Sesiones sabatinas. De 9:00 a 13:00 horas Cupo: 15 personas.

Sábado 27 Presentación “Hojas de té” (Montaje Multidisciplinario) El Cuerpo como habitación de lo divergente. María Montserrat López De Lara Núñez. Bailarina La Mitología en el discurso sonoro de la flauta. Karen Arantxa Padilla Medina. Flautista La repercusión del viento: Niñ@S A Escena En

Taller Tejido en técnica de tapicería Hildana Romo Rangel Lugar: Sala de la Bóveda I Centro Cultural Ciudadela del Arte. Del 19 al 23 de febrero. De 10:00 a 14:00 horas. Cupo: 10 personas. Informes e Inscripciones: rora.2810@hotmail.com


11

22 DE FEBRERO DE 2016

Mauricio Magdaleno, para intrusos

6 Por Conrado J. Arranz*

además de que dichas colaboraciones carecen de índole política, a diferencia de lo que nos tenía acostumbrados. Por el contrario, comienza a formar parte de consejos y patronatos representativos, como el del INEHRM, y recibe premios de relevancia como el Rafael Heliodoro Valle y el Nacional de las Ciencias y las Artes, del que hablaremos en la próxima entrega. En las entrevistas que se suceden para conocer más a este escritor extemporáneo y desconocido en general para el público, Magdaleno se encarga de resaltar que por encima de todo, en su vida, fue escritor, y que, pese a su salud, sigue escribiendo, y claro, está escribiendo siempre su última novela, una novela con la que pretende saldar deudas, caracterizar a la clase política del país, una novela que, según él, sólo podrá publicar cuando ya no fuera posible el reproche, una novela que nunca se publicó ni se dio a conocer y que, quizá, nunca fue completamente escrita. Por si todos éstos no fueran gestos suficientes del desencanto político, en una de las últimas entrevistas concedidas, en julio de 1985, cuando apenas disfrutaría el escritor zacatecano de un último año de vida, se mostró tajante en este extremo: “No tengo ningún partido, ¿usted sí? […]. No quiero, no votaría por nadie. Por México quizá”.

E

l olvido, normalmente, está reñido con el silencio. Sin embargo, éste fue la única resistencia posible que Mauricio Magdaleno halló ante los fatídicos hechos acontecidos el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, cuando el ejército se apoderó de la ciudad, de los sueños, y la iglesia cerró sus puertas. El burladero desde el cual Magdaleno asistía a los terribles acontecimientos, no era cómodo, fungía desde 1964 como Subsecretario de Asuntos Culturales, segundo en la jerarquía de la Secretaría de Educación Pública, cuyo titular era nada menos que otro gran escritor, Agustín Yáñez. Podríamos ampliar con Martín Luis Guzmán la nómina de autores de primera fila, que de alguna forma cultivaron la narrativa de la Revolución, y que apoyaron, mucho tiempo después, la “verdad oficial” del gobierno de Díaz Ordaz. No cabe duda de que este posicionamiento oficial supuso un rechazo de facto de la comunidad cultural, y especialmente de la literaria, a la obra del autor. A esta causa política podríamos añadir una causa literaria. Precisamente la desazón que la política había causado en Mauricio Magdaleno había empulado al autor hacia una etapa creativa de memoria autobiográfica, marcada por una visión idílica del pasado, especialmente relacionado con la provincia. Como ya vimos en La Tierra Grande y en Cabello de Elote, de alguna forma, Magdaleno procuró continuar su obra interrumpida por la alta ocupación cinematográfica y política, aunque ya sin éxito. Los procedimientos literarios habían quedado obsoletos, los temas no eran ya de actualidad, se había convertido en un autor extemporáneo para la crítica, como veremos en la próxima entrega en relación con la polémica con Monsiváis. El 68 fue la génesis del olvido de la obra de Mauricio Magdaleno para

* (Madrid, 1979). Escritor, crítico, e investigador de proyecto en El Colegio de México. Doctor en literatura española e hispanoamericana por la UNED, con una tesis sobre el universo literario de Mauricio Magdaleno. Sus intereses de investigación son

el público en general, pero fue también el propio autosilenciamiento del autor. La Subscretaría de Educación, que ejerció hasta 1970, sería la última responsabilidad política que ocuparía, y ésta tenía un carácter mucho más de funcionario político. El descontento con los derroteros de la vida política del país ya había quedado plasmado en el encendido discurso que pronunció como senador en 1963, a favor de la memoria histórica de Ricardo Flores Magón, que seguramente le costó

su participación directa en política, como cargo electo del PRI. Tras el desempeño de su última función pública en el 70, desde la cual había asistido a los terribles hechos contra los estudiantes, el silencio. Su archivo personal (cuya depositaria es su generosa hija, Rosario Magdaleno) se reduce drásticamente en el número de cartas, y éstas son de escasa trascendencia; tampoco en esos años produce obra creativa, y en las columnas periódicas que tenía, reduce su participación,

la literatura española e hispanoamericana de los siglos XIX y XX, prestando una especial atención a la narrativa mexicana y a la literatura del exilio español. Junto a Andrés del Arenal ha coordinado la colección de ensayos El muerto era yo. Aproximaciones a Juan Rulfo (Calygramma / EstoNoEsBerlín, 2013) y ha realizado la edición, el estudio preliminar y las notas de la novela El resplandor, de Mauricio Magdaleno (Clásicos hispanoamericanos, 2013). Actualmente reside en México, DF.

Literatura

XXVII. El esfuerzo político y su desencanto. El 68


12

LA GUALDRA NO. 234 /// 22 DE FEBRERO DE 2016

En lo más oscuro de la noche

6 Por Alberto Huerta

S

“Ojos extraños llenan extrañas habitaciones”. The Doors

Río de Palabras

e levantó de golpe, sudoroso, con la respiración agitada, quedando sentado en la cama dijo: ¿Qué sentirán los huevos cuando se están friendo en el aceite caliente en la sartén? Así, de corridito. Frente a él, el rectángulo de la ventana, cubierta con la translúcida blancura de la cortina. Afuera, en la calle, la luz ámbar del farol. El dormitorio hundido en lo más oscuro de la noche. Volvió a acostarse. Se cubrió con la sábana y el edredón. Estiró el cuerpo. Su respiración fue normalizándose. Enseguida volvió a quedarse dormido. A caminar por la avenida con ella del brazo, contentos, juntando mucho sus cuerpos. Te extrañé mucho, dijo él. Yo también. Respondió ella. Y se fueron caminando por la avenida...

Baño 6 Por Pilar Alba

E

/// La Morisma, una tradición que se hereda. Pánuco, Zacatecas, 2015. Esta foto de Sergio Mayorga es parte de la exposición Ocho miradas de las Morismas de Pánuco, Zacatecas. Una tradición centenaria, en exhibición actualmente en la Fototeca de Zacatecas Pedro Valtierra.

l baño de mujeres en la oficina parece un gallinero. Mujeres entran y salen con torundas de alcohol, con botellas de agua o coca cola. De vez en cuando escucho voces inconexas: Nada más dijo que ella lo había visto todo. Sí y ya no dijo nada más. Cayó desmayada. Ay pobrecita. Sí qué susto. Y sigue el entradero y salidero de gente. Hasta un par de compañeros perdiendo el pudor han entrado al baño a ver qué es lo que está causando tanto alboroto. Al no poder resistir más la curiosidad dejo suspendida la computadora y salgo. Sentada en una silla giratoria, conteniendo la respiración y volviendo a soltarla está Mariana, la chava de la fotocopiadora. Alrededor de ella robándole el poco aire que se mezcla entre el olor del alcohol, los perfumes de las compañeras y el olor a caño, que siempre hemos reportado pero que nada más no arreglan; están todos los mirones a los cuales yo también me he unido. Déjenla respirar compañeras, salgan por favor, con tanta gente no va a poder recuperarse. Pero nadie se retira todos están ahí atentos, esperando a que Mariana, hable y cuente lo sucedido. Hasta yo estoy ya intrigado: ¿qué cosa tan grave pudo haber sucedido para que esta pobre mujer se encuentre en este estado? Mariana toma aire, recupera el aliento y rompe el silencio: Yo lo vi iba pasando por ahí. Dice con la voz entrecortada. Se acercaron, bajaron el vidrio de la camioneta. Nada más vi la mano con la pistola y un relámpago que fue a dar a la cabeza del pobre hombre que quedó tirado en el suelo. Se hace el silencio. Poco a poco todos vamos saliendo. Mariana vuelve a desvanecerse. El silencio se rompe, en los pasillos empieza otra vez el cuchicheo. Yo pensé que era otra cosa. A mí me tocó ver algo así hace quince días. Y a mí. A mí... Así poco a poco todos van contando sus experiencias. Ya a nadie nos asombra, son cosas que pasan todos los días; y simplemente volvemos al trabajo.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook