SUPLEMENTO CULTURAL
NO. 731 / 7 DE SEPTIEMBRE DE 2026 / AÑO 16
DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN
David Hernández, Dagoz. 480 años de fulgor. Acrílico / pared. 8 x 6 m. 2026.
El 8 de septiembre se celebra el 480 aniversario del descubrimiento de las minas de Zacatecas, ese día especialmente celebramos con orgullo el ser parte de esta tierra de gente trabajadora y buena. Los festejos dedicados a la Virgen de los Remedios, patrona de nuestra ciudad, dieron inicio el 31 de agosto y concluyen el martes 8 de este mes, considerado día de fiesta en la capital del Estado.
La Gualdra No. 731
2 LA GUALDRA NO. 731 /// 7 DE SEPTIEMBRE DE 2026 /// AÑO 16
Editorial El 8 de septiembre se celebra el 480 aniversario del descubrimiento de las minas de Zacatecas y esa fecha suele confundirse con la fundación de la ciudad; de cualquier manera, el día 8 nos llenamos de orgullo por ser parte de esta tierra de gente trabajadora y buena. Los festejos dedicados a la Virgen de los Remedios, patrona de nuestra ciudad, dieron inicio el 31 de agosto y concluyen el martes 8 de este mes, considerado día de fiesta en la capital del Estado. Los acontecimientos de violencia registrados en las últimas semanas han sido muy tristes, y sin embargo, no determinantes. Los zacatecanos, como bien lo dice el historiador Limonar Soto, tenemos una condición de resiliencia encomiable; es decir, las dificultades no nos definen, sí por el contrario, nos hacen más fuertes. Si bien ha habido una vorágine reciente de malas noticias en nuestro Estado, las buenas nuevas existen y generalmente son originadas por personas que se dedican al arte y a la academia, como prueba de ello están las exposiciones inauguradas la semana pasada, la de Joaquin Trujillo en Galería Claroscuro de la CDMX; las de Ana Acevedo y Rubén Rivera en el Museo Espacio, de Aguascalientes; así como el concierto de Enjambre en la CDMX. Pensando en eso me dediqué a hacer un rastreo de académicos y artistas zacatecanos que han participado el último año en circuitos nacionales e internacionales y cuya trayectoria nos llena de orgullo. Comparto aquí algunos datos de artistas y académicos nacidos en el Estado. En música destaca el pianista Elías Manzo, con una de las carreras más prometedoras en la música de concierto cuya trayectoria incluye el primer lugar del Chopin Texas International Piano Competition 2025 y el London Classical Music Competition 2022; este año fue ganador del Concerto Competition de Texas Tech University y debutó en Weill Recital Hall, en Carnegie Hall, Nueva York; actualmente continúa su preparación académica en Texas y recientemente pudimos verlo en el concierto de aniversario de la Orquesta de Cámara del Estado en el Teatro Calderón. Javier Rodríguez nació en Tlaltenango de Sánchez Román, inició sus estudios de trompeta desde niño y emigró a Estados Unidos a los 15 años; su trayectoria incluye participaciones con diferentes mariachis además de giras por Europa, Japón y Sudamérica; y ha participado con sinfónicas y filarmónicas como la New York Philharmonic y la Philharmonic Youth Orchestra of Spain. El Mariachi Internacional Los Pérez, de Nochistlán, representa una tradición familiar que ha mantenido continuidad durante generaciones en México y el extranjero. Y los integrantes de la familia Aguilar -Pepe, Ángela, Leonardo, Majo-, quienes llevan el nombre de Zacatecas en todas sus presentaciones. Héctor Guzmán, originario de Fresnillo, es un destacado director de orquesta mexicano con una importante trayectoria internacional; ha sido director musical titular de varias sinfónicas en Estados Unidos y en 2024 fue nombrado oficialmente como Organista Titular del Órgano Monumental
Directorio
del Auditorio Nacional. Luis Humberto Ramos, de Fresnillo, uno de los clarinetistas más importantes del país; en esta misma ciudad también tienen sus orígenes los integrantes del grupo Enjambre, que emigraron a Los Ángeles y siguen promoviendo a Zacatecas en escenarios internacionales, este 2026 en el Rockero Fest de Los Ángeles y en el Estadio GNP de la CDMX. En cine destacan Érika e Iván Ávila Dueñas, Abraham Escobedo, Alejandro Alatorre y Ana Medécigo, que forman parte de una industria cinematográfica internacionalizada y tienen una trayectoria profesional sostenida. Como actor, destaca también Antonio López Torres, quien ha desarrollado una carrera principalmente en cine y televisión mexicana. En estudios históricos y culturales del cine se encuentra Carlos Belmonte Grey, cuya actividad académica está relacionada con la Université d'Évry Paris-Saclay y con redes universitarias francesas, corresponsal además de los festivales internacionales de cine europeos más importantes. En artes plásticas y visuales, con presencia nacional e internacional tenemos a artistas como Alfonso López Monreal, Pedro Valtierra, Joaquin Trujillo y Juan Carlos Villegas, y de una generación más reciente: Susana Salinas, Gustavo Villagrana, Noé Viramontes Gómez, David Hernández -conocido como Dagoz, autor del mural cuya imagen aparece en portada de esta edición-, Fernando Huerta, Ivanko Moses Lee e Isis Vargas. En literatura destacan Javier Acosta, Maritza M. Buendía y Gonzalo Lizardo; y de generaciones más recientes Raúl García Rodríguez, Rafael Salinas, Citlali Aguilar y Alejandra Montelogo, entre otros. En el ámbito académico también destacan Pedro Rivera Ortiz, astrofísico especializado en estrellas jóvenes y procesos relacionados con el gas y las moléculas que las rodean; este año obtuvo financiamiento de la Embajada de Francia en México para desarrollar una investigación conjunta con el astrónomo Thomas Nony, vinculado con el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS). Y en un lugar muy especial se encuentra Sara Gallegos Buenrostro -conocida por su proyecto Morra Científica-, pues en fechas recientes se anunció que formaría parte de NASA Social, programa que reúne a 50 creadores digitales para conocer de cerca la misión del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman. Por supuesto que a todos estos personajes hay que sumar a otros escritores, fotógrafos, artistas y académicos de Zacatecas, mencioné aquí tan solo a quienes en el último año han formado parte de las buenas noticias de Zacatecas, para celebrar el 480 aniversario del descubrimiento de sus minas. ¡Que viva Zacatecas, cómo no! Que disfrute su lectura.
Contenido 3 Zacatecas una ciudad resiliente de 480 años Por Limonar Soto Salazar
4 En continua transición, de Ana Acevedo [En Museo Espacio de Aguascalientes] Por Luis Miguel Rodríguez Castro
5 Fogarada de vida, de Rubén Rivera Sánchez [En Museo Espacio, de Aguascalientes] Por María Eugenia Gutiérrez
6 Huerto de ceniza Por Daniel García Adame
7 El puro Por Armando Navarro
8 De falsedades y otros patógenos: Cómo mentir en internet, de Adrián Chávez Por Roberto Padilla Ramos
Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com
Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx
Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Diseño Editorial
La Gualdra es una coproducción de Jánea Estrada Lazarín y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.
Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com
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7 DE SEPTIEMBRE DE 2026
Zacatecas una ciudad resiliente de 480 años 6 Por Limonar Soto Salazar
Ollin: Memoria en Movimiento
Panorámica de Zacatecas. Ca. 1895. Fototeca Nacional INAH.
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esde sus comienzos la célebre Zacatecas se distinguió por sus extraordinarios filones de plata, además de ser protagonista relevante de la historia mexicana, aunque eso le implicó las más diversas adversidades. Ejemplo de ello se encuentra en los recurrentes derrumbes e inundaciones de sus minas, verdaderas tragedias que cobraban la vida de operarios y paralizaban la economía local. De igual forma, la temida falta de insumos requeridos para el proceso de beneficio de la plata -en especial el azogue (mercurio)- limitaba el trabajo en las minas, con ello acontecía la migración hacia diversos lugares en busca de empleo y sustento. También hicieron estragos en la población las epidemias como el matlazáhuatl, el cólera morbus o el cocoliztli, esta última consignada como altamente mortífera al grado
que el imaginario popular retomó de ella el nombre del “Coco” como un ser fantástico cuyo propósito es atemorizar a los niños. Otro factor de despoblamiento fue el descubrimiento de nuevos reales de minas, fenómeno en el que quizá el mejor ejemplo fue la bonanza de Parral en 1640 a donde se fueron de manera abrupta miles de habitantes provenientes de Zacatecas. Otra gran adversidad fueron los tiempos de guerra que no dejaron de infligir con sus desgracias. Así sucedió en 1835 cuando Antonio López de Santa Anna tras vencer en la batalla de Guadalupe a los federalistas zacatecanos procedió a la rapiña de la ciudad, así como a la destrucción de sus fortificaciones. De manera similar sucedió con la ocupación de la ciudad en 1858 por parte de la guardia nacional bajo el mando del liberal Santiago Vidaurri, a quien los
comerciantes zacatecanos le ofrecieron 80 mil pesos para que perdonara la vida de los militares conservadores derrotados en este episodio de la guerra de Reforma, una cantidad de dinero formidable para la época. En el año 1872 los seguidores de Porfirio Díaz y del Plan de la Noria enfrentaron en Zacatecas al ejército nacional del régimen juarista, teniendo como principal baluarte el Cerro de la Bufa. Siendo vencidos los pronunciados de la Noria, no sin antes defenderse con todos sus elementos disponibles, lo que implicó arrojar desde las alturas del cerro rocas de gran tamaño. Al final, los juaristas fueron los triunfadores y se permitieron saquear diversos comercios al interior de la ciudad, además de destruir el armamento zacatecano considerado como magnífico. El siglo XX traería mayores calamidades, ahora por la vorágine re-
volucionaria de la década de 1910. Primero en 1913 con la toma de la ciudad por Pánfilo Natera que, si bien generó graves daños, no se comparó con la toma de junio de 1914 la cual puede considerarse en términos de pérdida de vidas y daños materiales como una de las batallas más destructivas que ha conocido México. Después de este suceso Zacatecas entró en un letargo de varias décadas que limitó su crecimiento y fomentó su deterioro. Con el transcurrir del siglo XX Zacatecas continuó su recorrido por la historia, que a la fecha suma 480 años de existencia en la que siempre ha intentado recuperarse de las adversidades, no sin trabajo y esfuerzo, como bien dice en su escudo de armas: Labor vincit omnia. *Sección de Historia, Centro INAH Zacatecas.
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LA GUALDRA NO. 731
En continua transición, de Ana Acevedo [En Museo Espacio de Aguascalientes]
Exposiciones
6 Por Luis Miguel Rodríguez Castro
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na pregunta infinita ¿Ana de Guadalajara o de Fresnillo, Zacatecas? ¿Pintora, escultora, maga o del color poeta? ¿Tú qué ves, qué sientes, qué observas? Camina por la exposición y luego nos dices ¿qué piensas? ¿Qué o quién habita los espacios pintados o esculpidos por las manos de Ana, la durmiente despierta? ¿Qué te provocan sus profundos azules, sus enigmáticos remolinos y sus oscuras grietas? ¿Son miedo o son cielo? ¿Son humo, son sombra o son tus ojos que solos al infinito se asoman? ¿A dónde se fueron de los cuadros de Ana las mesas, los frutos, los cuerpos y las manos? ¿A dónde huyeron las figuras de los lienzos y los nombres de sus obras? ¿Por qué Ana nos deja así, de preguntas llenas, de habitados sentimientos, en compañía de desvelados sueños? ¿Y esos seres bajo los dinteles de las puertas? ¿Están saliendo, van llegando, esperan algo, están perdidos o apenas se encuentran? ¿Y tú, por esos umbrales de Ana, qué me dices, sales o entras? Al verlos ¿te sientes solo o sola? Y si te buscas,
Ana Acevedo, Intento por materializar una frustración. Acrílico sobre tela. 70x140 cm.
en algún cuadro o instalación de Ana ¿te hayas o no te encuentras? ¿Por qué los cuadros de Ana son tan grandes? ¿Por qué pintó puertas que llevan a la nada o acaso, a alguna otra dimensión nos llevan? ¿Por qué hay en esta exposición tan pocos cuerpos y los pocos que hay, o no tie-
nen rostro o están maltrechos? ¿Por qué hay diminutos baños en el piso de un desierto rincón abandonados Ana está llena de puertas, azules, ventanas, verdes, tardes, rojos, umbrales, negros, presencias, ocres, ausencias, cielos, dolores, desiertos, almas, habitaciones, muchas Anas,
algunas vivas y otras muertas. ¿Es Ana una continua transición o una infinita transgresión incierta? ¿Tú qué crees? ¿Al salir de aquí serás la misma persona que ahora lee? ¿Tú qué piensas? ¿A ver las provocaciones de Ana, te vas o te quedas?
Ana Acevedo. S.T. Acrílico sobre tela. 120x120 cm.
La exposición En continua transición, de Ana Acevedo, se inauguró el 4 de septiembre de 2026. Actualmente puede visitarse en el Museo Espacio ubicado en Av. Gómez Morín s/n, Antiguos Talleres del Ferrocarril, Aguascalientes, Ags. México.
7 DE SEPTIEMBRE DE 2026
Fogarada de vida, de Rubén Rivera Sánchez [En Museo Espacio de Aguascalientes] 6 Por María Eugenia Gutiérrez
Rubén Rivera. Agave. Cerámica policromada. 34x22x30 cm.
Rubén Rivera. Crassula. Talla directa en mármol Goitia. 97x90x86 cm.
La exposición Fogarada de vida, de Rubén Rivera Sánchez, se inauguró el 4 de septiembre de 2026. Actualmente puede visitarse en el Museo Espacio ubicado en Av. Gómez Morín s/n, Antiguos Talleres del Ferrocarril, Aguascalientes, Ags. México.
magia que las ocultó, los avienta al vacío y ellas, queriendo trascender, se refugian en las manos fuertes de los hombres que las rompen y las pulen, bailando con ellas en sueños, para olvidar el peso enorme y son sólo suspiros. Rubén escucha su lenguaje, en sus manos se tatuaron las claves para descubrir este tallar las piedras en horas nocturnas, tal vez la noche, las estrellas y las rocas siderales, solitarias, encontraron su cuerpo, mariposas, crótalos y reflejos. Esta exposición nos da la oportunidad de conocer una pequeña parte del amplio mundo creativo del autor. Nos comparte su vida a través del lenguaje plástico, para decirnos que las piedras hablan, tienen su propio lenguaje extraño, diferente al nuestro, en sus rugosidades, vetas y anillos, son un mundo, y nosotros hoy, parte de él.
Exposiciones
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omo llama fuerte incandescente que todo lo acaba así la necesidad imperiosa de hacer y romper el tiempo de cada roca para formar un lenguaje propio. Y las piedras gritaron con su voz silenciosa para nuestros oídos sordos al diálogo con la naturaleza. Podríamos decir que están en el camino, que no las vemos, que pasan desapercibidas, y sólo los alquimistas de este oficio, un día voltean al sendero y ellas les sonríen, los atrapan, como el embrujo de las sirenas del mar, y ellos ya no pueden renunciar a la compleja tarea de ir destruyendo para construir otra figura, la propia, mientras la piedra se deje, porque a veces se enojan y no permiten que el viento las rompa con su silbar agudo. Las piedras son guardianes desde tiempos inmemoriales, un día la
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Huerto de ceniza
Río de Palabras
6 Por Daniel García Adame
Foto de Lydia Lozano, intervenida por Juan Carlos Villegas.
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Para ojos azules.
o te atreves a pestañear, temes perder algún rasgo de su rostro. Te empeñas en emular una cámara de video y recordarla. Su cabeza yace ladeada sobre la almohada marrón desteñida, donde tantos años han dormido juntos y ahora cada estertor llena la habitación de realidad, con una brisa que roza tu piel y te susurra al oído: "Morirá". Ella, la única compañera que se quedó durante tus noches en vela, cuando tenías que memorizar doscientos seis huesos e infinidad de venas humanas. Acariciando tu mano y diciéndote con esos ojos azules “No te preocupes, lo lograrás”, mientras te caías de sueño. Ésa, a la que no le importaba que tartamudearas o no supieras siquiera las tablas de multiplicar. “Así, tarado, me gustas”, creías oír al volver a casa
después de un mal día. Pero siempre ahí, esperándote, sentada en la sala, con garbo, vestida de rosa y blanco. El aire de la habitación está estancado de olor a muerte. Abres de par en par las ventanas, crees que así desaparecerá. Te tumbas sobre la cama, apoyas la cara en su pecho y le murmuras a modo de caricia: —No te vayas, Lili. Pero ella no escucha. La mirada se le vuela lejos, donde no puedes atraparla, por más que lo intentas. Sus dedos se crispan en un espasmo y un hilo de gemido sale por su boca. Tus lágrimas riegan su pelo cenizo. Un huerto sin fruto, salvo la muerte. No hay ambulancias, ni parientes lejanos que finjan llorar. Sólo tú, que sientes cómo el corazón cae por tu estómago. Lili, la que no entendía la vida, la enfermedad o lo que aquel señor de
lentes les dijo cuando mencionó que le quedaban un par de días. Nunca comprendió qué era vivir, pero lo hizo por ti. La garganta te arde por tanto gritar y maldecir ahogado contra su pecho. Te quedas parado, sin saber qué hacer, como cuando muere un amigo. Pasas con ternura tus manos y la levantas del lecho, pensando que es un ángel, un ángel terrenal. La colocas sobre el cajón de roble, pequeño, hecho a la medida y acercas tu cara. Sientes la suavidad de sus vellos nevados y con un beso, terminas por cerrar el firmamento azul de sus ojos. Caminas con el cajón en tus brazos. Aunque es madera pulida, en tus dedos sientes la rugosidad que te astilla a cada segundo. Sales al patio y parece que algunos se han enterado de la noticia. Cuatro invitados están esperando el velorio. No saludas. To-
mas una pala y comienzas a cavar. Agradeces los nubarrones que empiezan a inundarse y te protegen del sol mientras sigues escarbando entre llanto y sudor. Arrojas la pala contra la pared y te arrodillas por última vez frente a Lili. Quieres despedirte, pero las palabras se estancan en tu laringe. Colocas su cuerpo con delicadeza, pasas la mano por sus orejas, alisas su pelo blanco, acomodas sus patas rosadas de forma que no toquen los bordes y pones su cola sobre su pecho. Cierras la caja. La depositas en el fondo y la cubres con el rostro humedecido. Por fin ha terminado. Te diriges al interior de la casa. Antes de entrar volteas hacia la sepultura y contemplas a los invitados. Están acostados alrededor de la tumba recién cubierta de tierra, despidiéndose a su manera de Lili.
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7 DE SEPTIEMBRE DE 2026
El puro 6 Por Armando Navarro
Río de Palabras
A Daniel Santillana
Desde hace muchos años me he dicho, una y otra vez, que no sirvo para escribir ficción. Pero el deseo es problemático: reconocer nuestros límites no nos libra de las ganas. Escribí este cuento en 2011, cuando tenía 22 años. Fue una tarea para un seminario sobre literatura fantástica que tomé en la universidad. Mi interés por el psicoanálisis ya estaba allí, pero me faltaba aún la experiencia del diván y del estudio de algunos textos. Comparto este relato que da cuenta de mi torpeza, de mi inocencia y de una época turbulenta, política y afectivamente.
do, pero con pipa, señor, con pipa, y resultó que no había pipa sino un puro. Un puro grueso, grande, oloro… so y feo que Urtusástegui fumaba sin parar. La tercera sesión con mi analista terminó como las anteriores y Todavía no estoy seguro de lo que las siguientes: después de una hora ocurre, señor. Puedo iniciar diciénde silencio extendió su mano blanca, dole que me llamo Armando y que arrugada y fea (¡fea, señor, fea!) y le hacía casi un año que iba a psicoanápagué. Conduje a mi apartamento y lisis. Llegué porque mi novia, Teresa, al llegar pensé fumar un poco y ver me pidió un compromiso serio, una una película o escuchar música, porproyección segura de vida y, a pesar que cuando uno fuma se pone más de amarla, de quererla en serio, cosensible y todo pasa mejor. mencé a sufrir ataques de ansiedad. Entré a mi recámara y sobre la Durante mis sesiones, todas, no cama, con mis sandalias puestas, fupude decir nada. Así es, señor, estuve mando, estaba el horrible Urtusástepagando novecientos pesos la hora gui, señor. Quise gritar, darle cache(porque Urtusástegui es uno de los tadas, golpearlo hasta que se fuera, más aplaudidos de su comunidad) hablarle de lo malo que era su compara sentarme frente a un hombre portamiento, pero no pude. No pude, frío, viejo, barbón, rodeado de libros, señor policía, y me senté a ver cómo sin contarle nada de mi vida. Sólo fumando veía mis películas. Los simencioné el nombre de Teresa un guientes días de sesión fueron lo par de veces y cuánto la quería unas mismo: silencio, huida y Urtusástegui tres. abriendo el cajón de mis calzones, Antes de llegar por primera vez a probándose los rojos, los azules, los consulta, imaginaba a Urtusástegui negros y reclamando que deberías como un fumador de pipa. Tal vez ordenar tu ropa por color, Armando, gordo o flaco, afeitado o desaliñapues habla muy mal de un hombre
Sigmund Freud, por Max Halberstadt. 1921. que no sea organizado. Durante la consulta siempre quise reclamárselo: es de muy mala educación entrar a la casa de otro sin permiso, fumarse su pipa, probarse sus calzones, tirar al suelo los cubiertos limpios de la cocina, leer sus libros y hacerle el amor a su novia. Y no fui capaz una sola vez de decírselo: tanto en el consultorio como en mi casa, sólo me sentaba a verlo y a recibir sus reclamaciones, a veces de sus labios y otras sólo de sus ojos y su puro feo. Cuando encontraba a Teresa y a Urtusástegui haciendo el amor sobre mi cama, él con su puro y mis calzones sobre sus rodillas, ella con un anillo de compromiso que no sé de dónde demonios sacó, sólo podía sentarme frente a ellos para esperar a que terminaran y enseñarle a ella mi nuevo libro de monstruos. Ella siempre se venía con él: gemía gemía gemían y eyaculaban y se separaban y me veían y reían y yo no podía contenerme y corría hacia la sala y me echaba a llorar hasta quedarme dormido, señor. Una vez Urtusástegui, en el con-
sultorio, me preguntó si no le diría nada como de costumbre. Asomó una sonrisa ligera en su hocico blanco y en sus ojos pintó otra vez su risa y sus cejas fueron de arriba abajo en un movimiento interminable hasta que el reloj lo detuvo y tuve que irme. Irme muy rápido para ver bien cómo se cogía a mi novia. Esa tarde los encontré comiendo sobre mi mesa, escuchando mi música, amándose, haciendo literatura pobre y lamentablemente sincera, señor. Teresa ya no me quería porque prefería la barba gruesa y abundante de Urtusástegui sobre su cuello, y no la mía delgada y poca al hacerle el amor. Pasó una semana y, antes de irme al consultorio, tomé el cuchillo que Teresa usaba para rebanar mi carne de res cuando quería cocinarme. Cocinar la carne, señor, de res, porque Teresa es una buena mujer que me cocina cuando tengo hambre o cuando estoy triste. Justo antes de que terminara la hora, saqué el cuchillo de mi saco y me abalancé sobre él. Se trataba de un hombre fuerte y no permitió que el filo le cortara la piel. Con el peso de su cuerpo me arrojó sobre el librero. Los libros cayeron y nos revolcamos sobre el suelo y bajo Freud y Lacan y Klein y los sueños y el toro y los pechos. Él era un hombre fuerte que sabía cómo defenderse y proteger lo suyo. Siempre en silencio porque nunca había hablado durante la consulta y porque nunca pude saber quién era. Y por eso me quitaron la licencia, señor, porque cuando un analista mata a sus pacientes es de muy mala educación.
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De falsedades y otros patógenos: Cómo mentir en internet, de Adrián Chávez
Libros
6 Por Roberto Padilla Ramos
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Cuándo comenzará el apocalipsis? Para Éric Sadin, el día de la revelación inició el 30 de enero del año 2022, cuando Sam Altman, fundador de OpenAI, anunció un nuevo modelo de inteligencia artificial generativa: ChatGPT. El peligro radica, para el filósofo francés, en la propia naturaleza de dichos agentes: capaces de acceder a todo el corpus digitalizado de internet creando arqueologías de un futuro ya existente. El pálido jinete ya no cabalga sobre los prados desérticos de la enfermedad o la guerra. Ahora, lo hace sobre ecuaciones y fórmulas matemáticas para construir un lenguaje a partir de la estadística y la correlación. Incrustados en el algoritmo, como mariposas en una colección entomológica, hemos cedido a la máquina nuestras principales facultades: la imaginación, la creatividad, el talento, el intelecto; pilares de la civilización moderna se han erosionado en la era del capitalismo de vigilancia. Éste es el tiempo de las proyecciones fantasmáticas en la que cada uno de nosotros produce, gracias a los dispositivos digitales y medios de comunicación, imágenes que se corresponden a nuestros deseos e intereses. La verdad, por lo tanto, se convierte en un espejo cóncavo que proyecta la luz hacia los intersticios de nuestras creencias. Sometidos por nuestro aburrimiento, pasamos horas en plataformas como Facebook, Instagram y TikTok, o delegamos nuestras tareas a una IA; alimentando al algoritmo con nuestra información y, a cambio, somos inoculados con un virus patógeno que se multiplica exponencialmente en el caldo de cultivo de nuestros cerebros. Las noticias, agentes infecciosos, se conservan gracias a las mecánicas sociales propias del internet y de todos aquéllos que habitamos dicho páramo, convirtiendo la verdad y la mentira en un par de etiquetas que dependerán de cómo y quién las utilice y, sobre todo, con qué propósito. En la supuesta sociedad de la información, donde la dinámica del internet no busca el bienestar común, no importa la veracidad de los hechos; su valor recae en la forma como son procesados, envueltos y decorados para el consumo diario. Por lo tanto, ¿cuáles son los mecanismos de la mentira?, ¿qué recursos utilizan aquéllos que buscan captar nuestra atención? ¿Es posible suministrar un agente, inocuo y atenuado de las falsedades, como las vacunas, para distinguir cuándo nos están mintiendo?, ¿qué procesos neuronales están involucrados en el consumo de las fake news? ¿Qué rol juega el lenguaje en las artimañas de los embusteros? O ¿cómo afecta a nuestro cerebro el excesivo consumo de información? Éstas son tan solo algunas de las muchas preguntas que responde Cómo mentir en internet: Guía para triunfar en la era de la posverdad (2025) de Adrián Chávez. La propuesta literaria es la de la transvaloración: colocar al lector en el lugar de quien construye la mentira.
Consciente de la virulencia del algoritmo, el autor nos ofrece un conjunto de herramientas, como los anticuerpos en el proceso de inmunización, para estos tiempos hipermodernos. La vacuna, por lo tanto, es un libro que parte de la lingüística, pero también de las neurociencias, la psicología, el derecho, el periodismo, la cultura popular y la más rigurosa investigación. Sin perder el humor y la ironía que lo han caracterizado a lo largo de los años como experto divulgador de la lengua, Adrián inicia el trayecto desmontando una de las mentiras más difundidas de la modernidad. El mito del homo sapiens como un animal particularmente pensante. En realidad, todo indica que, más que racionales, los homo sapiens sapiens somos seres sociales, emocionales, y muy, muy necios, capaces de autoconvencernos de cualquier cantidad de tonterías contrarias a la evidencia con tal de no herir nuestras propias sensibilidades, atentar contra nuestra identidad, poner en riesgo nuestra pertenencia a un grupo, o someter a nuestros cerebros al breve gasto de energía que implica revisar nuestras certezas.1 En efecto, la idea de nuestra condición racional, excluyente para la mayoría de las especies del planeta, choca de forma estrepitosa con fenómenos culturales como el de la desinformación. En internet abundan titulares tan patógenos como las cepas de la viruela: ¿las vacunas contra la COVID-19 causan cáncer?, ¿es posible bajar de peso escribiendo con pluma de tinta azul? O, científico francés admitió haber mostrado un trozo de chorizo haciéndolo pasar por Próxima Centauri; buscan beneficiarse de nuestras creencias y, posteriormente, manipular nuestras emociones: la burla, el odio, la rabia, la indignación, el desconcierto son los vectores que utilizan como medios de diseminación. Por lo tanto, algunas emociones son más beneficiosas que otras para la mentira. Al respecto, Adrián señala: “una noticia alegre apenas se comparte, pero una que causa asombro o escándalo
llega a más gente; a casi nadie le dan ganas de compartir una noticia triste, pero las que producen ansiedad o enojo se diseminan como la peste. De hecho, en palabras de los autores, «la ira es el más poderoso predictor de viralidad»”.2 Cómo mentir en internet es también un llamado de alerta y al mismo tiempo de acción ante la inminente pandemia que estamos viviendo: la de la vuelta y reivindicación de la simpleza. El diagnóstico que realiza Adrián devela tres grandes parásitos que no dudarían en aferrarse, con sus patas articuladas, a nuestros cerebros: las noticias engañosas o fake news, las teorías conspirativas, y las pseudociencias. Cada capítulo mostrará con ejemplos claros y, a partir del conocimiento existente, cómo se desarrolla cada una de estas infecciones, mostrándonos toda una diversidad de criaturas perniciosas: “monarcas del clickbait, agentes políticos que instrumentalizan la lengua para ganar votos, teóricos(as) de la conspiración y coaches conspirituales con una sospechosa predilección por las etimologías, médiums de lenguas alienígenas”.3 Así pues, la medida de asepsia recomienda reforzar el sistema inmune a partir del reconocimiento de los mecanismos generales y las constantes lingüísticas de la posverdad, es decir, hablar de la lengua desde su horizontalidad y desde el humor como una estrategia pedagógica. Éste es un retorno a la raíz, a esa estructura primordial de soporte y nutrición, al igual que en Manual del español incorrecto: Contra el espejismo del «buen español» (2024), esta obra nace como un acto supremo de insubordinación a las obsoletas clases de metodología de la investigación: En mis tiempos escolares la materia de Metodología de Investigación se trataba sobre todo de hacer fichas bibliográficas, aprender a odiar la más reciente edición del formato APA y asociar el pensamiento crítico con las ganas de dormir. Me pregunto si esa materia, o sus equivalentes, siguen siendo así en la actualidad, o si los planes
de estudio se rediseñaron para enseñar al alumnado a enfrentar la era de la posverdad y el alud de desinformación que les cae encima cotidianamente en internet, a reconocer qué se dice y quién lo dice, a preguntarse por qué y para quién lo dice, a identificar a primera vista las red flags de las mentiras, las medias verdades y los intereses ocultos en cómo se dice.4 La realidad es que estos tiempos no son los de la sensatez, ni los de la información y, mucho menos, los de la verdad. Por el contrario, son los de la monetización de la simpleza, del anti intelectualismo y la simplificación. En donde cada nicho digital ofrece a millones de personas en el mundo una comunidad edificada en el desconocimiento. Por eso la intención de Adrián debe ser encubierta con mucha astucia: Al final, a manera de resumen, te propondré 7 hábitos de la gente altamente post verídica, que alguien con muy mala fe podría interpretar como instrumento irónico de defensa del pensamiento crítico, la alfabetización mediática y la inmunización cognitiva contra la desinformación: nada más lejos de la verdad. De esa forma, habrás completado tu entrenamiento inicial para salir al mundo y someter sus verdades a tus intereses, sean estos comerciales, ideológicos o de sano esparcimiento.5 Cómo mentir en internet, es ante todo un potente catalizador capaz de ayudarnos a distinguir los hechos de las opiniones y las verdades de las mentiras. Pero, sobre todo, es un diálogo horizontal y rizomático que busca cimentar nuevas comunidades basadas en un momento de profunda reflexión: la pausa. Un acto que representa la antítesis de todo lo que nos rodea y que trastoca el orden del tiempo, que corre obediente detrás del último titular de Facebook, de la nueva fake news del presidente Donal Trump o de la opinión del más popular influencer. Una lectura obligatoria para quien desea conocer a fondo la época en la que está inmerso, en donde más de 67 millones de mexicanos pasamos por lo menos 7 horas al día conectados a la red. Por su parte Adrián Chávez, un apasionado divulgador, escritor, traductor y lingüista demuestra porqué es una de las voces más audaces del panorama literario, pues uno de sus rasgos más importantes es su profunda honestidad intelectual: su libro parte del reconocimiento y el despojo de sus propias creencias. Le prometo, créame por favor, que las mentiras sólo están en el libro. Chávez, Adrián, Cómo Mentir en Internet: Guía para triunfar en la era de la posverdad, AGUILAR, México, 2025. Chávez, Adrián, Cómo mentir en Internet: Guía para triunfar en la era de la posverdad, p. 27. 2 Ibídem, p. 45. 3 Ibídem, pp. 27-28. 1
4 5
Ibídem, pp. 24-25. Ibídem, p. 28.