SUPLEMENTO CULTURAL
NO. 698 / 22 DE DICIEMBRE DE 2025 / AÑO 15
DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN
Pablo Picasso. El viejo y el nuevo año . 1953.
Con este número de La Gualdra despedimos el año 2025.
¡Felices fiestas!
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La Gualdra No. 698
LA GUALDRA NO. 698 /// 22 DE DICIEMBRE DE 2025 /// AÑO 15
Contenido
Editorial Estamos cerrando este 2025, un año marcado por muchas cosas buenas… y malas también. Comencemos por las buenas: considero que ha sido un gran año por la gestión que han realizado grupos independientes para difundir y promocionar la cultura y las artes. Así, a bote pronto, destacaron tres proyectos de gestión cultural. El primero es el del Fomento Cultural Zacatecas (FCZ) del que hablamos la semana pasada; el grupo que lo conforma logró reactivar una casona en el centro histórico de Zacatecas que tenía décadas en el abandono y ahora el recinto de la que fuera parte de la casa de moneda está destinado a eventos culturales como conferencias, cursos, exposiciones y subastas de arte, entre otras cosas. Este 2025 la Casa del Cobre, un espacio en el que anteriormente “se procesaba el cobre que se añadía a las monedas que se acuñaban en la Ceca zacatecana. Otros usos que tuvo fueron el de fábrica de luz, leprosario, escuela, cárcel, cuartel, taller de herrería y carpintería, entre otros”,1 ahora está rehabilitado y funciona como centro cultural. El segundo proyecto de gestión independiente es el Festival Huellas Artísticas, su tercera edición concluyó ayer 21 de diciembre e incluyó teatro, exposiciones, cine, conferencias, conciertos, etc. Me quedé gratamente sorprendida por la calidad de los eventos programados, pero sobre todo por el profesionalismo con el que este grupo de jóvenes artistas y gestores manejaron todo. Se nota que hubo un gran proceso de planeación; en términos generales fue un festival impecable que tuvo foros en varios puntos de la ciudad y la colaboración de patrocinadores, voluntarios y ejecutantes de diferentes disciplinas. Enhorabuena, sobre todo por la convocatoria, pues lograron reunir a artistas de diferentes generaciones y a un público que disfrutó estos días de lo que los zacatecanos saben hacer muy bien. El tercer proyecto es el Festival de Cine en Fresnillo que este año llegó a su edición número 17. Destaca la constancia de Gaby Marcial, su fundadora y coordinadora general, que no ha desistido en su labor de promover el buen cine desde cualquiera de los escenarios en los que esté, desde la Cineteca o bien, desde este festival en el que se le reconoce la gestión que ha realizado junto con su equipo de trabajo, para promover que los más jóvenes se involucren en el campo de la cinematografía. A propósito de cine, este año Érika Ávila logró su objetivo de filmar una película en Zacatecas; “La vida de ahora” es el nombre del largometra1
je del director Alejandro Zuno, producido por la zacatecana Érika Ávila y filmado en nuestra ciudad. Su hermano, Iván Ávila, cineasta también, estrenó a mediados de este año su documental “Maricota y el tiempo”; Abraham Escobedo-Salas obtuvo también el Premio FIPRESCI (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica) en el Festival de Cine de Guadalajara 2025 con su largometraje “En el fin del mundo”. Bien por los cineastas. Tres artesanos zacatecanos destacaron en el Gran Premio Nacional de Arte Popular 2025: Miguel Ángel Gómez Carrillo, el primer lugar en la categoría de Cantería y Lapidaria; Lucio López Velázquez, el primer lugar en la categoría de Instrumentos Musicales; Arturo Alfredo Pérez Aguirre, el segundo lugar en la categoría de Orfebrería; y Julia Serna Gómez recibió el Premio a la Trayectoria Artesanal. Santos Motoapohua de la Torre Santiago recibió también un merecido homenaje por su trayectoria profesional por parte del Gobierno del Estado de Zacatecas durante el mes de abril. El pianista Elías Manzo, egresado de la Universidad Autónoma de Zacatecas, ganó el Primer Lugar en la “33rd Annual International Chopin Piano Competition” en Corpus Christi, Texas; y dio una serie de conciertos nacionales e internacionales mientras continúa con su preparación académica en Estados Unidos. En el extranjero también expuso Juan Carlos Villegas, en el Consulado General de México en Dallas y en el Artes de la Rosa Cultural Center for the Arts; mientras que nuestro corresponsal gualdreño en Francia, Carlos Belmonte Grey, obtuvo la semana pasada el HDR (Habilitation à Diriger des Recherches) en la Universidad Paris-Saclay. Enhorabuena. Desafortunadamente el 2025 también tuvimos pérdidas muy lamentables en el ámbito de las artes plásticas y la literatura en Zacatecas. Este año fallecieron Alberto Huerta Villaseñor (22 de abril); Ismael Guardado (16 de mayo); José de Jesús Sampedro (22 de julio); José Esteban Martínez (19 de agosto); y Pablo Márquez Trejo (22 de octubre). Sus enseñanzas, su legado y su recuerdo permanecerán siempre con nosotros. Nos leemos el próximo año; que Dios reparta suerte y salud en el 2026.
40 Por Armando Salgado
Nebde [Fragmento] Por Mario González Medrano
4 La gente que cree en dios Por Beatriz Pérez Pereda Testimonio del vigilante del Mauritshuis en la Haya Por Marco Antonio Campos
5 sirena Por Marlene Zertuche Magdalena en el río Por Miguel Iriarte
6 Marilyn Por Francisco Javier González Quiñones
7 Tres poemas Por Editorial Ultramarina
Que disfrute su lectura.
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Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com
Temas zacatecanos: https://www.facebook.com/photo/?fbid=573162655335735&set=a.233481189303885
Directorio
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Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx
Entre la potencialidad y la imposibilidad [exposición de Miguel Rodríguez Sepúlveda en el MAAMF] Por Plinio Ávila
Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Diseño Editorial
La Gualdra es una coproducción de Jánea Estrada Lazarín y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.
Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com
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22 DE DICIEMBRE DE 2025
40 6 Por Armando Salgado
Mi madre tiene el menisco desbaratado, necesita una reconstrucción, una artroscopía; lo que en otro momento era derribar un hogar o una escuela para construir un edificio con muchos departamentos, ahora es lesión de menisco lateral en rodilla izquierda, un tratamiento quirúrgico (lágrimas que hablan sobre preocupación, ansiedad y el miedo a lo desconocido). Levantar otro inmueble dentro de su rodilla. A la vez el dolor es anticipo: es por tus futuras nietas, es mantenimiento, no es invasiva, es el paso natural de los años: las abejas zumban. Su mirada comienza a cimentar el edificio que será remodelado.
2 Una comunidad de dos, por ejemplo:
Después de intentarlo y descubrir que teníamos el menisco desbaratado, tuvimos que someternos a diferentes estudios. Como hombre un espermiograma es suficiente. Como mujer, la multiplicación de pruebas es axioma. Lo que un día fue: esperemos un poco más, aún tenemos cosas por hacer, se canjeó por reserva ovárica y fecundación in vitro. Círculo de hormonas, hipersensibilidad, poema de laboratorio. Mi compañera de vida inicia a preconfigurar el plano arquitectónico y recalcula su salud. En ambas historias hay amor, autocuidado y el dolor presente. Muestras de sangre, el mapa genético que nos conforma, una explosión tipo big bang dentro de una probeta, al menos, imaginaria, porque los novedosos tratamientos de fertilidad dejaron de lado el modelo distópico de procreación. Dieron paso al avance de la ciencia, donde óvulo y esperma inauguran el nuevo complejo arquitectónico de la vida, con base en carbono y microscopios. Como un menisco que reabre sus puertas para caminar de nuevo. En ambos casos, el respiro insiste en tomar forma, dar vuelta a la página para que el dolor no tenga aranceles. Será genuino, único y no tendrá adherencias. Este mismo año cumplí 40. Nada mal. Otro poema.
Mi esposa está embarazada. Página de algodón, poema de agua.
Nebde [Fragmento] 6 Por Mario González Medrano
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í, la emoción de las cosas va a parar a un rincón para comenzar un diálogo sin lenguaje
sí, el invierno irá llenando el aire y la fe -nueva vocación del vientoaparecerá en un lugar desconocido, ahí, donde la respiración de lo insospechado ceda paso a la euforia de otra luz sí, ahora lo sé, siempre habrá una ventisca de infancia, la sal del comienzo, habrá la casualidad de nuevas gotas; hombres y mujeres en la suavidad de la danza y el cariño más grande que el silencio; habrá, entonces, algo qué heredar; sí, como ayer y como siempre, estoy junto a todo aquello preparado para morir conmigo.
Pieter Bruegel. Los cazadores en la nieve. 1565 Kunsthistorisches Museum, Vienna
Poesía
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Una comunidad de dos, por ejemplo:
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LA GUALDRA NO. 698
La gente que cree en Dios 6 Por Beatriz Pérez Pereda*
Poesía
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e gusta la gente que cree en Dios (cualquier dios, se entiende) el que haya resultado más oportuno con el oído más atento La mejor virtud de los dioses es saber escuchar aunque la respuesta habitual sea no o no todavía En general me agrada la gente que cree en Dios son como rayos de luz entre cerradas nubes de gris espesura en los meses del invierno muy al sur en los corazones que aún habitan el trópico Los que oponen el mismo rostro a la fatalidad o la bonanza porque es cansado ser el artífice del propio destino y es tan deseable pensar que al final habrá un remanso de tranquilidad un respiro un espacio para el verdadero orden de las cosas Que Justicia descubrirá al fin sus ojos para por sí misma ver la bondad en los rostros de sus fieles Me gusta la gente que cree en Dios un dios construido en proporción a sus plegarias Yo lo intento cada día
*Beatriz Pérez Pereda, obtuvo el Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer para obra publicada en 2023, sus libros más recientes son: Bolero fácil, UJAT 2024 y Persona no humana (CONARTE, 2022). Tiene cinco perros y un gato y vive a las orillas de un río en el sureste de México.
Testimonio del vigilante del Mauritshuis en la Haya 6 Por Marco Antonio Campos** “Todo objeto amado es el centro de un paraíso” Novalis, Fragmentos
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l extranjero hablaba un mal neerlandés, tendría unos veinticinco años, y era la quinta vez que venía al museo y se quedaba horas mirando el cuadro de Vermeer, y yo le decía que viera otros cuadros, que circulara, y hoy, señores, señor inspector, señor director del museo, después de horas de contemplar la pintura, ante mi increíble asombro, lo vi entrar en el cuadro, y oía diciéndole a la joven que era el más bello momento de su vida, y oía preguntarle cómo se llamaba, qué hacía a diario, en qué lugar del pueblo tenía su casa, que le contara de familiares y amistades, de las calles de Delft, del río irrepetible, de Vermeer que la pintó, pero el joven, ante mi increíble asombro, de repente salió del cuadro y se llevó consigo integrada en él la imagen de la muchacha, iban como un solo color áureo y azul, destellaba la plata del arete y el cuello blanco, eran un solo cuerpo, y con el movimiento al caminar, en una pisada lo veía a él, en otra la veía a ella, se oía en el ámbito el canto pardo del jilguero, como ven, señores, del cuadro sólo quedó el marco, todo fue vertiginoso, desde luego sé que esa pintura vale lo que un país, no, señor inspector, no, señor director, me niego a verme como un vigilante descuidado, llevo muchos años aquí y hay hechos que nos sobrepasan, pero no digan eso, no hagan eso, no…
Johannes Vermeer . La joven de la perla o Muchacha con turbante . 1665-1667. Museo Mauritshuis de La Haya.
**Nació en la Ciudad de México el 23 de febrero de 1949. Cronista, ensayista, narrador, poeta y traductor. Estudió Leyes en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha recibido, entre otros muchos premios por su labor como escritor, el Premio Iberoamericano Ramón López Velarde (2010); Premio Juan José Arreola otorgado por la Fundación Cultural Puertabierta, el Seminario de Cultura Mexicana y la Secretaría de Cultura de Colima (2019); la Medalla Bellas Artes en Literatura (2022); Premio Universidad Nacional, campo de "Creación artística y extensión de la cultura” (2023); Premio a la Trayectoria (2024), otorgado por el Festival Internacional de Poesía "Europa en versos", de Como, Italia; la Presea al Mérito Poético "José Juan Tablada" 2025, otorgada por la FILCO; y el Premio 2025 “Excelencia en Letras de Humanidad”, otorgado por la Cámara de Diputados y el Instituto Cervantes.
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22 DE DICIEMBRE DE 2025
sirena* 6 Por Marlene Zertuche
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ui tu sirena me lo pediste y obedecí
soltaste los cachorros humanos de mi pecho lamiste sus hocicos, uno y otro los estrujaste los apretaste en tus manos hasta que gemí
un pez un pez hembra inaccesible para tus ganas de hombre te asustaste: aparecieron mis dos piernas unidas para siempre mi entrepierna impenetrable sellada por diamantes transparentes por escamas o joyas
mi aleta caudal que intentaste separar desollar, abrir y penetrar en vano puesto que del ombligo hacia abajo esa parte de pez no de mujer cuyo aroma todavía ahora te enloquece está cerrada para ti ahí no puedes entrar pues debajo del ombligo soy otro ser una estatua viva marina sumergida
*Del libro Mares que mueren (Universidad Autónoma de Sinaloa, 2024). Marlene Zertuche nació en Guadalajara en 1983, es poeta, editora y promotora cultural. Licenciada en Letras Hispánicas por la UdeG. Dirige, junto a Lily Preciado, la editorial Typotaller. Ha publicado además Mazo de Hércules (2013), Consejos a la niña (2017) y Cuerpo te llamas (2018); y editó Los líquidos abismos. Poemas en torno al agua (2019), en los que reúne a cincuenta escritores latinoamericanos contemporáneos.
Leonora Carrington. Sueño de sirenas. 1963.
Magdalena en el río 6 Por Miguel Iriarte En el verano, después de largos días de camino buscando aguas y hierbas nuevas para calmar la inquietud de los ganados, llegábamos hasta la corriente serena del San Jorge (un poco más arriba de Santiago Apóstol) donde era seguro encontrar muchachas encendidas por el fósforo pasional de la subienda y casi desnudas por el ardor y la pobreza. Entonces corrían en tropel a los corrales para cambiar un poco de vitualla por pescado o por amor, muertas de risa y sin sostenes mientras componían el rancho abandonado en el invierno y sacaban culebras y alacranes del techo y los rincones con la tranquilidad del que arregla los santos de un altar. A una de ellas, Magdalena, para que yo le cantara dos rancheras nuevas que aprendí le gustaba llevarme en su canoa de Ceiba por las tardes río abajo entre remolinos de agua turbia,
gritería de loros y alcaravanes, y nubes inmensas de pájaros espantados con su risa. Por allá lejos, en el enredo antiguo del manglar, anclaba la canoa en las raíces y me ofrecía sus piernas desatadas para que acomodara la orfandad de mis huesos contra unos muslos suaves sabios ya en el oficio de exprimir jornaleros. Entonces yo cantaba mientras ella movía una mano en el agua para hacerle un murmullo a la canción. En los días Santos de ese abril me daba dulces de ciruela y mangos y otras mieles y yo la dejaba escuchar canciones y novelas en la radio.
(Sucre, Colombia, 1957). Licenciado en Filología e Idiomas de la Universidad del Atlántico. Especialista en Gerencia y Gestión Cultural de la Universidad del Norte. Magister en Comunicación para el Cambio Social de la Universidad del Norte. Poeta, periodista cultural, ensayista, gestor e investigador cultural. Ha publicado los libros de poesía: Doy mi palabra, Segundas intenciones, Cámara de Jazz, en edición bilingüe español / inglés, Poemas reunidos, antología personal y Semana Santa de mi boca. Es coautor del libro Historia del Jazz en Colombia. Y columnista semanal del portal colombiano Las 2 orillas; fue miembro del Consejo Nacional de Cultura.
Poesía
la dura voluntad de tu gobierno sostuve entre mis labios enardecida por el golpeteo rojo del oleaje en mi lengua
entonces quisiste todo me quitaste el vestido y apareció lo que en lo hondo de mí soy en verdad:
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LA GUALDRA NO. 698
Marilyn
Cuento
6Por Francisco Javier González Quiñones
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a noche avanza y la marea del Océano Pacífico juguetea con la playa. Las fauces del horizonte casi han consumido al día. Soy un náufrago en el tiempo, un náufrago que alienta su memoria con una botella de mezcal. La brisa marina trae tus rojizos susurros y me preguntas si recuerdo el día que nos conocimos. Cómo olvidar la primera vez que te vi. Tengo la certeza que fue en el bazar dominical al que yo acudía en busca de aliviar los estragos que me causaba la rutina religiosa. La pesada obligación de ir a misa cada domingo era aligerada por la emoción de encontrar, después de la visita al templo, alguna novedad en ese bazar que se extendía a lo largo de la Calle Nueva y que, incluso, se prolongaba hasta la rinconada de Tacuba, justo en una de las esquinas de la majestuosa Catedral de Zacatecas. Ahí, inmerso en esa congregación callejera plena de sonoridades humanas, Cronos destilaba los minutos y los entregaba en copas de tiempo que se disfrutaban con verdadero goce; observando, descubriendo y acariciando toda clase de objetos que invariablemente llevaban al lúdico regateo para poseerlos. Esos objetos, muchos de ellos antiguos, reposaban sobre ambas aceras de la calle. Florecían como un arcoíris que acrisolaba la alquimia del gozo. Eran pinturas, cubiertos de plata, artesanías de vidrio y de cerámica, soldaditos de plomo, carritos de madera y de hojalata, juegos de ajedrez, de dominó y de naipes; tapetes, alfombras, floreros, botellas de vino, libros y revistas: Revista Moderna, El Maestro, Revista de Revistas, Selecciones del Reader Digest, Sputnik, LIFE, Sucesos para todos, el Cancionero Picot, TIME, Duda y, discretamente oculta, Playboy. En la portada de esta última revista tu imagen estaba protegida con esmero con una bolsa de plástico de la que pronto te liberé, frotando y deslizando sobre ella mi ansiedad. Una vez liberada y aunque no te lo pedí, tal vez sólo lo pensé, pronto comenzaste a cumplirme algunos deseos. Así te hice mía. Durante meses, al menos en mística compañía, permaneciste conmigo: sonriente, silenciosa y fiel. Hasta que alguien, sin duda contra tu voluntad, te arrebató de mí. Cabe la posibilidad que yo haya propiciado tu desaparición. Posiblemente al presumirte, un amigo malintencionado te llevó con él. Para mi fortuna pronto te encontré. Seguías conservando tu sonrisa en completa armonía con tu rostro y tu cuerpo. Ese día de nuestro reencuentro lucías un vaporoso vestido carmesí que me insinuaba indescriptibles placeres. Preámbulos de eróticas delicias agitadas por la
Marilyn de Warhol.
imaginación y el deseo, fuerzas vitales frenadas por el lastre del pecado. Para entonces te habías desprendido de ese lastre, o al menos lo intentabas. Pero ocasionalmente el rutilante pecado se aferraba como una sanguijuela a tu memoria, encandilando y exprimiendo tus recuerdos infantiles. Recuerdos atizados de plegarias y de temores mezclados con insistentes amenazas familiares, seculares y eclesiásticas. Alguna vez me confesaste que con frecuencia te soñabas desnuda y avasallada dentro de algún atrio religioso que te retenía y exhibía. Ambos sabíamos que lo nuestro era una especie de ficción, una utopía mística. Por eso nuestros ocasionales encuentros fueron silenciosos y sin aspavientos. Nuestra relación fluyó con la brisa del delirio. Balanceada en los péndulos del tiempo creados por nuestros instantes. Cuando éstos se gastaron con la rutina, tal vez para no causarnos dolor, nos fuimos alejando el uno del otro. La vida continuó y tu creciente fama te atrapó dentro de una
frágil burbuja en la que resplandecías como una Afrodita contemporánea. Nunca pudiste salir de esa deslumbrante burbuja. En la vorágine de la fama te casaste con alguien famoso, pero vacuo. Él no era un Adonis, eso lo sabías y no te importó. Como lectora de Antoine de Saint-Exupéry creías en las palabras del Principito: “Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos”. Esperanza inútil cuando el amor es cosa de dos. Necesitabas ser amada con dulzura, necesitabas un hombre con quien compartir plenamente tus sueños, no un individuo incapaz de comprenderte, para quien eras sólo un objeto de presunción y motivo de iracundos celos. Lastimada y decepcionada, pero entusiasmada por las posibilidades que ofrece el mañana, te alejaste del paraíso de la ficción cinematográfica. Con la esperanza de alcanzar uno de tus más preciados sueños, ser una verdadera actriz, emprendiste un vuelo nocturno hacia la ciudad de los rasca-
cielos. Nueva York te recibió con calidez. Tu atormentado espíritu se reconfortó con el whisky y las notas de jazz que acariciaron tu corazón. Abrigada por esa música y animada por los amigos seguiste el paso de tus quimeras. Los frescos vientos del noreste tranquilizaron temporalmente tu angustiada alma. Un alma que con renovado ánimo atisbaba la aurora mientras se desvanecía la noche. Tal vez no lo sabías, o quizá preferías ignorarlo, pero te estabas consumiendo entre tu creciente ansiedad. Empujada por la fuerza de esa angustia te hundiste en el mullido pero engañoso diván freudiano. Dejando flotar tu voluntad al antojo y el manipuleo de una oportunista pitonisa. Hipnotizada por esa sacerdotisa, tu melancólica mirada fue una translúcida ventana a tu afligido espíritu y a tus velados sueños. Estabas sofocada por la pesada losa de la tristeza, pero en esa desolación seguías buscando tu alma gemela. En tus múltiples intentos por encontrar el amor entregaste tus esperanzas de felicidad a un renombrado escritor. Quien, además de acercarte al judaísmo y de compartirte con Ives Montand, te expuso a la escudriñadora mirada de Edgar Hoover, extendida y ampliada por los agentes del FBI. Agentes que camuflados como reporteros, invitados, o turistas, dieron cuenta de tu itinerario y encuentros públicos y privados durante tu viaje a México. Buscando, en cada una de tus actividades profesionales y personales, los nexos y evidencias que te ligaran al comunismo. Para qué tanta intriga, si lo único que buscabas con tu viaje a México era un bálsamo para tu zozobra. La misma razón te llevó nuevamente a Nueva York. Cómo olvidar ese sábado 19 de mayo de 1962. Cuando despampanante apareciste frente a la multitud que se congregó en el viejo estadio Madison Square Garden, para cantarle a tu ilusión en turno, JFK, la tradicional canción de cumpleaños que alteraste para alentarlo a recorrer el camino hacia ti. Lo cual, por tu mala fortuna en el amor, no sucedió. Lo que sí sucedió, semanas después, prefiero olvidarlo. Prefiero recordarte, al igual que la maravillosa Ella Fitzgerald y el singular Stephen Hawking te evocaban, como una mujer llena de vida y de sueños. Dejar de pensar en ti es imposible, esta noche tu silueta acariciada por la luna se pasea ante mis ojos. Aunque la escena es efímera me seduce. Abrigada con un confortable suéter deambulas sobre la playa y al mirarme, mientras la brisa aletea tus susurros carmesí, te desnudas para sumergirte en el regazo del Océano Pacífico y en el laberinto de mi memoria.
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22 DE DICIEMBRE DE 2025
Tres poemas 6 Por Editorial Ultramarina
I
Así llega esta carta al Guadalquivir y es aquí donde me bajo, entre comillas. El lugar más hermoso del planeta es aquí, a las 18:30 de la tarde en invierno, cuando se prenden las luces del Puente de Triana, compae. Entre comillas se cierran, dijo la poeta Ayari quien con cada una de sus vocales fundo ese instante y ahora los sevillanos replican la frase sin saberlo. Este río lleva canciones que fundaron la ciudad y sus voces negras quedaron en el olvido. Las piedras que fueron templos, las pisas y ni sabes, que en la Calle del Agua, que así se llama porque Juan Ruiz de Alarcón se meó ahí alguna vez. Torpe, torpe, torpón perdío, porque lo juro, ya no les dejaban. Y el chocolate que encendemos lo prendió la Juana desde un monasterio mexicano, así con J pa’ chingarnos —porque de eso se trata, apañarnos y jodernos unos a otros—, malajes sean, malajes uníos, malajes conejos, malajes creyentes, de que el ombliguillo de la luna nos dio vida y de ahí esta pinche tarde que corre tras nosotros. Me trae el camino a un cielo santo, vamos creando el día pa’ que esta noche te quepan todos los santos inocentes. Es noche de almas viejas, unías como el apu que sopla esta madre aérea. Ya me voy, ya me callo. Mario Santiago animó este canto, pero mira, ahí está Pita hablándome del Rambo. Ya pa’ qué seguir, poesía pa’ una tribu que no saldrá de los rincones de las alcantarillas, ni los neoyorquinos, ni los que están debajo de abajo, ni los del cántico del tiempo en cero, ni los luchadores del verso, ni los del show performático, ni los de los diablos azules, ni los chicanos de Chicago, ni los del verso desterrado, ni los del círculo corrupto, ni los del visor con germen. Ya pa’ qué tanta periferia si todos somos brujas. Y venimos de mi abuela. Murió con cien años y ahí estamos, dentro de su sueño. Somos, me lo dijo esta mañana, su peor despertar.
I
I Karim Hauser (Monterrey, 1972) es coordinador de Programas Culturales en Casa Árabe, en Madrid. Anteriormente trabajó como periodista y productor audiovisual en la BBC de Londres. De padre mexicano y madre egipcia, ha vivido en CDMX, Montreal, Londres, El Cairo y Madrid. Es licenciado en Relaciones Internacionales (ITAM) y tiene un máster en Periodismo de la Universidad de Londres (Goldsmiths). Cursó estudios de teatro en la UNAM y en el HB Studio de Nueva York. Ha editado libros sobre actualidad geopolítica en Medio Oriente y sobre la presencia árabe en las Américas. También ha escrito para la Revista de la Universidad de México, Luvina (Revista Literaria de la Universidad de Guadalajara), La Casa Encendida, la revista XL Semanal y el diario El Universal, entre otros. En paralelo, a lo largo de una década, creó el proyecto de performance fotográfico e itinerante Mariachi in Transit.
Toques de alquimia Para perfeccionar la alquimia será mejor mudarse a Praga, jugar al ajedrez con alambiques de plata, marcar mapas antiguos con profecías m e r c u r i a l e s ; pájaros rojos, huevos dorados y purpurina invisible. Mejor fundir metalurgia en los astros, ensalzar el misticismo a distancia, semiotizar a Hermes y destilar a Horus: diariamente cucharaditas de ayuno químico, y así ir (des)dibujando el caos, limar protuberancias sincréticas, todo aquello que precedió al principio, para asir la primordial sustancia y verte más prendida que nunca.
I
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Cristina Guillermo nació en México D.F. en 1970, y en la actualidad radica en la Ciudad de México. Es poeta y narradora, autora de los poemas La próxima vez que corten mi cuerpo (Los Libros del Perro, 2023) y de los cuentos para niños Zigo come cartas de amor, ilustrado por Adriana Carrera (Ediciones Urano, 2017); la plaquette La inevitable Carmina (Ediciones Urano, 2017); O mundo circular de Marina, ilustrado y traducido al portugués por Diniz Conefrey (Quarto de Jade, 2023). Estudió la Licenciatura en Literatura Latinoamericana y la Maestría en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana, CDMX, así como el Máster en Escritura Creativa, en la Universidad de Salamanca, España. Además de la escritura, se dedica a la docencia.
Poesía
Ivan Vergara García (México, 1979). Docente de la Universidad de Salamanca en el Máster de Escritura Creativa. Sus proyectos artísticos, pioneros en el uso de la poesía transmedia y performance, crean entornos audiovisuales arriesgados y vanguardistas. Es digital, rústico y artesano. Creó la Plataforma PLACA en Sevilla en 2006, proyecto de edición, producción y gestión cultural más longevo en activo de la comunidad inmigrante hispana en España. Desarrolla diversos proyectos de creación visual y electrónica como #LitElectronica y mantiene los proyectos digitales #VideoArtJockey #TheLonguestQuest, #Fotoverso y #WeAreFuture. Actualmente crea un curso de Inteligencia Artificial para la creación literaria. Realiza presentaciones multidisciplinares como: ‘Arde Trinidad’ con los que ha actuado en #NY, #CDMX, #Madrid, #Londres, #París, entre otras ciudades. Ha sido invitado como poeta y performer en Cosmopoética (Córdoba), The America´s Poetry Festival (New York), Enclave (CDMX), Perfopoesía (Sevilla), entre otros. Ha participado en proyectos como actor y director de teatro, director de cortometrajes. Es inmigrante, apoya el mestizaje, continúa creyendo que tender puentes entre regiones y personas harán una diferencia. Es #Ultranauta. Se espera la publicación de su segundo poemario a finales del 2026. Ver más en: http://www.ultranauta.com
la línea se dibuja a lo largo del muro extensa otra horizontal emerge desde algún punto el sol yuxtapone el vuelo de dos gorriones distantes ininterrumpida la recta se detiene en la copa de un ciprés los cantos verticales de las aves proyectan su vuelo llano
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LA GUALDRA NO. 698 // 22 DE DICIEMBRE DE 2025
Entre la potencialidad y la imposibilidad [exposición de Miguel Rodríguez Sepúlveda en el MAAMF]
Exposiciones
6Por Plinio Ávila
L
a obra de Miguel Rodríguez Sepúlveda se inserta en una tradición de exploración conceptual del ready-made y el objet trouvé, donde los objetos cotidianos son reinterpretados en búsqueda de reflexiones estéticas y en este caso sobre temas como la identidad, historia y resistencia. A lo largo de su trayectoria, el artista ha trabajado un instrumento icónico en la cultura mexicana: el machete. Al desplazarlo desde su función utilitaria hacia un contexto artístico, se enfatiza su carga simbólica y su capacidad de transformación; define la tensión constante entre el uso original meramente utilitario, y su resignificación cuando, bajo la represión o el enojo, el machete se convierte en un arma. El machete, en manos del artista, oscila entre su utilidad histórica como herramienta de trabajo y su dimensión como símbolo de lucha social, enfrentándonos a su desgaste, su reinvención y su inutilidad inducida. Entre esculturas, instalaciones y acciones performativas, se deconstruye la funcionalidad del objeto, revelando su fragilidad y su poder latente. La fricción del metal, su transformación y su eventual inutilidad se convierten en elementos clave que nos remiten a una lectura crítica sobre el tiempo, la memoria y las dinámicas de poder. Nuestra ciudad fue testigo de la Toma de Zacatecas, un episodio decisivo de la Revolución Mexicana donde herramientas como el machete trascendieron su uso original para convertirse en armas de lucha. En este sentido, la propuesta curatorial busca establecer un diálogo entre la memoria histórica del lugar y la exploración artística del machete como un símbolo de identidad y lucha en constante redefinición. La muestra reúne obras de distintas etapas de la investigación artística del artista ofreciendo una visión integral de su evolución conceptual. Desde los machetes desgastados por su propio afilado: su conversión a instrumentos sonoros; o sus intervenciones con textos en latín; cada pieza plantea preguntas sobre el uso de los objetos en la construcción de narrativas colectivas y su resignificación en el contexto contemporáneo. Con esta exposición, Miguel Rodríguez Sepúlveda propone una reflexión en torno a la memoria, la resistencia y las contradicciones inherentes a los objetos que nos conforman. Su obra nos invita a mirar más allá de la materialidad del machete, explorando el territorio incierto donde la potencialidad (lo que puede ser), y la imposibilidad (lo que queremos que sea) se encuentran en constante tensión.
La exposición Entre la potencialidad y la imposibilidad de Miguel Rodríguez Sepúlveda se inauguró el 19 de diciembre en la sala temporal II del Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez en Zacatecas. Visítela esta temporada vacacional.
Blasón 13.
Bosque obscuro. Acrílico sobre lienzo. 225 x 75 cm. Fragmento.
El deseo de la serenidad frente al implacable rumbo natural de la condición humana (Blasón 8). Ensamble de machetes. 82x96x8 cm.