Skip to main content

La Gualdra 603

Page 1

SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 603 /// 18 DE DICIEMBRE DE 2023 /// AÑO 13

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Mercedes Alvarado. Foto de Aldo Max.

“A mí particularmente me interesa qué pasa, a partir de esta exposición permanente a la violencia, en la parte más humana de nosotras. Porque si tienes un hijo, un hermano, un amigo desaparecido o desaparecida, impacta no sólo en los números, en el análisis social, económico, político; impacta en tu vida diaria y las acciones que tomas día con día”. Mercedes Alvarado Su libro Nombres propios fue distinguido como Libro del Año 2023 en la categoría de no ficción por la Cámara de la Industria Editorial de México. Algunos de sus poemas han sido publicados en diversas revistas, fanzines y antologías en México, España, Perú, Colombia, Portugal y Estados Unidos.

[Una entrevista con Mecedes Alvarado por Beatriz Pérez Pereda en esta edición]


La Gualdra No. 603

2

LA GUALDRA NO. 603 /// 18 DE DICIEMBRE DE 2023 /// AÑO 13

Editorial Estamos a dos semanas de terminar este 2023, un año en el que, no sé si coincida conmigo, empezamos a retomar con más normalidad la vida después de la pandemia. Veo hacia atrás y aún me sucede: del 2020 al 2022 el tiempo parece haberse comprimido en un solo periodo; este año por acabar fue el primero después de la crisis cuando la incertidumbre bajó considerablemente y las actividades que implicaron contacto con el otro fueron retomando su ritmo habitual: el trabajo presencial se normalizó, las actividades públicas también, y sobre todo las de índole académico, artístico y cultural volvieron a reunir a grandes cantidades de personas en recintos y plazas públicas sin la existencia de ese miedo tremendo al contagio. A inicios del año otro tipo de temor, el de la inseguridad, estuvo a punto de ocasionar que el Festival Cultural se suspendiera, pero afortunadamente se llevó a cabo en completa calma. En febrero Zacatecas tuvo un nuevo corresponsal de la Academia Mexicana de Historia, el maestro Manuel González Ramírez dictó su conferencia de ingreso en el Teatro Fernando Calderón y ese mes también se creó la corresponsalía en la ciudad del Seminario de Cultura Mexicana gracias a las gestiones de Manuel Fernando Sescosse; una serie de actividades académicas se llevó a cabo con la participación de Javier García Diego, Felipe Leal y Fernando Fernández; ya se están planeando las del siguiente año. Qué bueno ha sido retomar estas colaboraciones que a mediados del siglo pasado se dieron con cierta asiduidad y luego prácticamente desaparecieron. Otro de los aspectos más destacados del año se dio en el ámbito de las artes plásticas; por un lado, las exposiciones de este 2023 serán recordadas por la gran cantidad de público reunido y por la calidad de lo expuesto: la del ex templo de San Agustín, del maestro Rafael Coronel; la de Joaquín Trujillo y la de Alfonso López Monreal en el Museo Francisco Goitia; la de Eduardo Santana en el Museo Zacatecano; y la de Juan Carlos Villegas y Luis García en la Galería Irma Valerio. Por otro lado, este año cerraron sus puertas dos galerías -eso no sucedió en la época de crisis por el Covid-19-,

pero, un nuevo espacio abrió: Abasolo 49, que ha propiciado muchas expectativas sobre todo para las nuevas generaciones de artistas. Una mala noticia fue el cierre de tres librerías en este periodo, El Árbol, Libros Libres y Andre-a; si bien sus propietarios han dicho que continuarán con sus actividades comerciales con una modalidad virtual no deja de consternarnos que estos espacios no existan más. La ciudad es diferente a partir de su ausencia. Los artistas de nuestra tierra continuaron dándonos alegrías, pero hay tres muy jóvenes a los que quiero mencionar: Tulio Cortez, cineasta; Jesse Mireles, fotógrafa; y Elías Manzo Hernández, pianista. Por supuesto, no son los únicos jóvenes que están haciendo bien su trabajo, pero son ellos quienes más destacaron este 2023; sus resultados hablan por ellos y nos llena de esperanza vislumbrar una nueva generación de artistas con mucho talento; estoy segura: los tres seguirán creciendo en sus carreras profesionales. Durante el 2023 el Museo de Guadalupe se distinguió por todo lo realizado; no sólo ha continuado con el Festival Barroco durante 22 años, organizó durante todo el año -con cupo lleno- una serie de actividades como las noches de museo, conferencias, talleres y exposiciones -como la que se encuentra en exhibición en este momento: “Del Romanticismo a la Modernidad”, perteneciente a la colección del Museo Soumaya, Fundación Carlos Slim- consolidándose como un recinto cultural vivo, dinámico y cuyos aportes culturales agradecemos infinitamente; todo esto ha sido posible gracias a las gestiones de Rosita Franco y su equipo de trabajo. Con esta Gualdra cerramos las ediciones del 2023; nos vamos de vacaciones unas semanas, pero antes, a nombre de la comunidad gualdreña, deseamos que el siguiente año sea pleno, abundante en alegrías y paz. Felices fiestas a todos nuestros lectores. Que Dios reparta suerte y salud este 2024… y que disfrute su lectura.

Contenido En defensa de lo público Por María Teresa Velázquez Navarrete

3

Nombres propios, una entrevista a Mercedes Alvarado Por Beatriz Pérez Pereda

4 5

La traducción homofónica Por Anna Maria D’Amore Vivir es increíble [ocho] Por Edgar Khonde

Tótem, de Lila Avilés Por Adolfo Nuñez J. Lamento por la vida de David Por Mercedes Alvarado Pascual Hijuelos en el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez Por MAAMF

6 7 8

Reconocimiento, alteridad e igualdad. Notas a partir de Axel Honneth Por Sigifredo Esquivel Marin

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

Directorio

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


3

18 DE DICIEMBRE DE 2023

En defensa de lo público 6 Por María Teresa

Velázquez Navarrete

Libros

L

o público es casi siempre lo que conviene al poder en turno. Puede entenderse como lo oficial, lo de gobierno, lo del Estado. Por eso es preciso recordar que lo público debiera ser, en esencia, lo que permite el bien común, lo que hace comunidad, lo que a todos pertenece, sobre todo cuando nos referimos a medios de comunicación. A pesar de existir un marco jurídico que lo prohíbe, no son pocos los gobiernos que se apropian de los medios de servicio público para convertirlos en instrumentos de propaganda, lo cual además de ilegal, es inmoral. El libro Medios públicos, construcción y destrucción. Caso Zacatecas es el primero que documenta la historia de los medios públicos estatales en México. Se trata de una rendición de cuentas voluntaria; un acto de transparencia para evidenciar la importancia de conducir los recursos públicos para beneficio de la sociedad y no de los gobernantes en turno. Construir el Sistema Zacatecano de Radio y Televisión (SIZART) no fue tarea fácil. Entre 2010 y 2021, hubo que reconstruir una radio y fundar, por vez primera, cuatro canales de televisión pública para un estado con vocación cultural y afincarlos socialmente. El libro da cuenta de los abusos del poder y ofrece detalles de la forma en que funcionarios públicos actuaron atendiendo a intereses ajenos a las audiencias. Explica cómo se estructuró un proyecto de comunicación pública distinto, donde ninguno de los gobernantes en turno tuvo programas destinados a cuidar su imagen, o para hablar bien de su administración, ni las emisoras fungían como altavoces de boletines oficiales. Uno de sus capítulos está escrito por ciudadanos y ciudadanas que presentaron proyectos y se incorporaron, previamente capacitados, a producir programas de arte, música, orientación educativa, cultural, psicológica, fomento a la lectura, a la protección de los animales y al medio ambiente, entre otros. Ellos encontraron en la radio y la televisión, el mejor instrumento para tender puentes entre sus saberes y las audiencias, con las que interactuaron de manera afortunada. La ciudadanía comprendió que la comunicación pública es un derecho humano y lo ejerció. En SIZART ciudadanos trabajaron para ciudadanos, fortaleciendo el debate de las ideas y el diálogo civilizador. De medios públicos en México se habla por primera vez, oficialmente, hace apenas nueve años, cuando entró en vigor, en 2014, la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión. A pesar de que en 2024 Radio Educación cumplirá cien años, y Radio Zacatecas cuarenta, en nuestro país los medios de servicio público no existían legalmente. No se hablaba de ellos. Para usar el espacio radioeléctrico mexicano existen cuatro formas legales: pública, comercial, privada y social, todas como concesiones.

/// María Teresa Velázquez Navarrete

Existen en el país más de 3500 emisoras de radio y televisión. Las públicas no llegan a 400. La diferencia fundamental del uso entre comerciales y públicas es el lucro. Mientras el propósito de las primeras es vender, las segundas están pensadas en el fomento a la educación, a la cultura, al bienestar común, a la identidad, la memoria, el patrimonio sonoro y audiovisual del país. No existe en México un proyecto nacional de medios públicos; los presupuestos dedicados a la producción de contenidos y tecnología han sido insuficientes en toda su historia. Los medios públicos no han sido prioritarios para ningún gobierno. Todos, de todas las ideologías, han destinado más recursos públicos a los concesionarios comerciales y han olvidado a los públicos cuya alta responsabilidad es fomentar el pensamiento crítico, la identidad y la memoria, destacando el orgullo por la diversidad y multiculturalidad que somos. El libro publicado por la editorial zacatecana Texere ha sido presentado en la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Universidad Autónoma de la CDMX, en la Universidad de Saltillo, en la Universidad de Monterrey, en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y en la Universidad de la Veracruz en Zacatecas. Ha sido comentado por las doctoras Alma Rosa Alva de la Selva, Graciela Martínez Matías, los maestros Hilda Saray, Alejandro Cárdenas, Francisco Esparza Acevedo y Fernando Sánchez Mejorada, quienes lo recomiendan como un libro de texto para los estudiosos de la comunicación. Su portada, Vestigio de Sombra, es obra del artista plástico zacatecano Alfonso López Monreal, siempre generoso con las causas que fomentan el bien social.


Poesía

4

LA GUALDRA NO. 603

Nombres propios, una entrevista a Mercedes Alvarado

6 Por Beatriz Pérez

Pereda

M

ercedes Alvarado, (México, 1984). Escritora y docente, ha publicado Nombres propios (Elefanta, 2023), Días de luz larga (Elefanta, 2020) y Apuntes de algún tiempo (Verso Destierro, 2013). Autora y productora de Y hasta la muerte amar (2017), proyecto multidisciplinario que conjuga poesía, ilustración, música y animación 2D [www.yhastalamuerteamar.com]. Autora y productora de los cortometrajes de poesía ‘Pásele, pásele’, ‘Amor de carne’ y ‘Mi abuela tenía las caderas anchas’ disponibles en redes sociales. Su libro Nombres propios fue distinguido como Libro del Año 2023 en la categoría de no ficción por la Cámara de la Industria Editorial de México. Algunos de sus poemas han sido publicados en diversas revistas, fanzines

/// Mercedes Alvarado. Foto de Aldo Max.

y antologías en México, España, Perú, Colombia, Portugal y Estados Unidos. Su trabajo como poeta y guionista ha formado parte de diversos espectáculos escénicos en México, Indonesia, Noruega y Suecia. Entre 2014 y 2016 vivió en Noruega, país en el que gestionó diversos proyectos culturales, con especial énfasis en la literatura mexicana y la tradición de Día de Muertos. Beatriz Pérez Pereda: Para mí tu obra se inserta en una tradición que justo ahora ha dado libros muy fuertes, hermosos y dolorosos por lo que cuentan: Dorsal, de Nadia López; La muerte golpea en lunes, de Maricarmen Velasco; y más atrás Antígona González, de Sara Uribe. Cómo dialogan tú y tu libro con esta tradición necesaria pero triste que habla sobre personas desaparecidas y víctimas de la violencia del crimen organizado. Mercedes Alvarado: Es inevitable hablar de es-

tas cosas. Inevitable. Ojalá que no tuviéramos que hablar de ellas, pero están tan presentes en la realidad del país que no puedes obviarlas. Es como pensar por qué hay poesía escrita por mujeres que nos habla de una relación distinta con el cuerpo o maternidades que ya no están idealizadas porque son parte de la realidad. El movimiento, los acontecimientos sociales, cambian y atraviesan los temas de los que escribimos porque nos atraviesan a nosotras como personas, como mujeres. Y una siempre escribe desde lo que es. No puedes dejar de ver la realidad y esa realidad se va a meter en el poema. Pienso en algo que decía Victoria Amelina, la escritora ucraniana que falleció apenas este verano, víctima de un bombazo. Decía que había dejado de escribir novela y narrativa de ficción y había empezado a escribir poesía sobre estos temas porque la realidad se imponía a la literatura. Y me parece absolutamente cierto. No

/// Mercedes Alvarado.

puedes hacer otra cosa que hablar de lo que te está sucediendo, en todos los sentidos. Ahora, creo que también se está generando ya una tradición o que ya la hay, porque venimos con este asunto desde hace por lo menos una década, en la escritura y en la publicación de libros, aunque con la crisis de violencia tenemos más. Y ha ido evolucionando, ha ido cambiando; el primer impulso fue el de exponer, el de decir esto está sucediendo, volteemos a verlo y entonces se generaba un shock importantísimo. Y pienso en “Los Muertos” de María Rivera, que es un poema que fue súper impresionante en su lectura en la plaza pública llena de familiares y cimbra hasta el día de hoy. Lo primero era exponer esto nos está sucediendo. Y ahora, en los últimos años, hemos ido más allá; a mí particularmente me interesa qué pasa, a partir de esta exposición permanente a la violencia, en la parte más humana de nosotras. Porque si tienes un hijo,


5

18 DE DICIEMBRE DE 2023

un hermano, un amigo desaparecido o desaparecida, impacta no sólo en los números, en el análisis social, económico, político; impacta en tu vida diaria y las acciones que tomas día con día. Ésta es la parte que más me interesa. Y creo que por ahí va también el esfuerzo de algunas colegas, y se seguirá escribiendo de esto irremediablemente.

BPP: Hay un gran reto en escribir libros como Nombres propios donde la poesía y lo social, lo lírico y subjetivo caminan junto a lo grupal, a lo comunitario y que el ejercicio siga siendo literatura, siga siendo poesía. Tu libro lo logra, cómo fue el proceso para llegar a esto. MA: Es una pregunta compleja, yo he dicho varias veces que ese libro cuando se empezó a escribir yo no sabía que iba a ser un libro, no pretendía que lo fuera y en realidad ésa fue como la última parte del proceso. Cuando escribí el primer poema, que es Lamento por la vida de David, se estaba cumpliendo un año de la desaparición de David Sosa, mi amigo. Quizá lo que tenía en mente era poder nombrar de alguna manera lo que nos estaba pasando a nosotras, a su esposa, a sus hijos, a sus amigos, a quienes estábamos alrededor. Y en algún momento decidí que no quería usar este recurso de la apropiación de la voz, porque no era mi lugar. A mí me estaba atravesando esa desaparición y escribí con base en lo inmediato: cómo veo a su mujer, qué siento frente a sus hijos, cómo nos sentimos nosotros, cómo esta tribu, esta familia de vida que conformamos, está sobreviviendo a esto. Y ésa es la línea que maneja todo el libro. Hay momentos en los que la voz poética va a ser la de la ciudadana que dice, yo decido, la de la tía que quiere explicar palabras que son complicadísimas, la de la amiga que está extrañando, pero también la de la mujer que está acompa-

ñando a otras en el proceso, porque para mí sí es muy importante entender que este tema es colectivo totalmente. Es una desgracia que me sucede a mí en lo personal, voy a tener un duelo personal, pero se afronta únicamente desde lo colectivo. Yo quería hacer esta pausa para decir dónde me está doliendo, cómo. Te estás preguntando, a lo largo de mucho tiempo, qué pasó con esta persona y eso de alguna manera te deja suspendida. Hay un acto violento contra la persona que desaparece, pero también hay un acto violento contra la familia y los amigos, quienes lo buscan. Esa violencia que se ejerce sobre las familias, te quita el derecho al duelo. Porque tengo que salir corriendo a buscar, porque tengo que ocuparme además de la casa, de los hijos, del trabajo, de mis actividades cotidianas, de hacer vida porque estoy viva. Pero la peor violencia que ejercen contra ti, al ser una víctima viva, ¿no?, muchos dicen víctimas indirectas y yo no sé si tan indirectas, ¿eh? Yo creo que son, somos, víctimas muy directas todas. La peor violencia que ejercen sobre ti es ésta, no tienes derecho a sentarte a llorar el tiempo que necesites llorar porque urge salir y hacer y buscar y urge contestarse ciertas preguntas aunque sepas que no habrá respuestas. Entonces, desde mi experiencia personal, ese proceso sólo es afrontable desde la colectividad, desde la comunidad de la familia y los amigos y la gente con la que haces vida. Y tenía que ser poesía porque hay cosas que yo, Mercedes, no sé decir de otra manera. Me puedo sentar, investigar, hacer un paper académico, un ensayo, crónica o novela, pero en el momento en el que tú escribes una novela o cuento, estás ficcionalizando y a mí siempre me ha parecido que la maravilla de

la poesía es que te permite aislar una imagen y esa imagen significa y detona. Por eso tenía que ser poesía, porque eso era lo que yo quería: mostrar estas imágenes de lo cotidiano donde se nota el agujero y cómo te ha transformado la vida. Yo no tengo otra manera para hacerlo más que desde ahí. BPP: Tu libro empieza con una nota sobre la poesía en construcción, sobre que puede o no este libro tener su versión definitiva. Esto es interesante como propuesta de una escritura orgánica, flexible, que puede “crecer”, (me recuerda un poco a Gloria Gervitz y su libro Migraciones) por qué incluir esta nota, Mercedes… MA: Por un lado es eso, que no hay final, supongo que de alguna manera pensaba, -y esto quizá responde a una esperanza mía- que en algún momento podría suceder el “David apareció” y entonces cerrar ese periodo y abrir otro. Una esperanza muy ingenua, si tú quieres, pero que siempre va a estar ahí. Pero, también me gusta mucho lo que dices de Gervitz, porque Migraciones es un libro que me encanta. Puede que una esté escribiendo una sola cosa toda la vida, atravesada por dos o tres temas, dos o tres asuntos que te obsesionan en la vida y alrededor de las cuales te vas moviendo. Y también, Diane Di Prima tiene en su libro Loba justo una nota que es un poco así, esto es un working progress, es el término que ella usa. Y pensaba en este libro como lo que es lo que es ahora, porque ahora decidí editarlo después de años en que se fue acumulando el trabajo, pero no sé qué más va a pasar. Cuando digo el aplastante sentido de la realidad, es porque no sé si ésta va a ser una etapa histórica en la que no habrá tantos desaparecidos, o si en diez

BPP: En la presentación del libro La muerte golpea en lunes, de Maricarmen Velasco, a petición de ella estuvieron reunidos muchos colectivos de búsqueda de desaparecidos; en tu caso, al publicar este libro, cómo ha sido la comunicación con los lectores, qué papel juega el lector dentro de esto de lo colectivo… MA: Esta pregunta tiene, para mí, dos respuestas. La primera es que la escritura del libro responde a una personal e individual. Para nosotros, como familia de vida, el texto nos permitió mirar y entender cómo ha cambiado nuestra manera de nombrar la desaparición a lo largo del tiempo, cómo hemos asimilado algunas cosas y, sobre todo, reconocer cómo hemos aprendido a sobrevivir. No deja de doler, pero la ausencia se asimila en la vida cotidiana y es una presencia constante. Y la otra parte es la colectiva. Una cosa muy bonita que ha pasado es que a las presentaciones han asistido integrantes de colectivas de búsqueda que lo han recibido generosa y amorosamente, porque creo que el libro, de alguna manera, permite también un espacio de diálogo. Pensemos en estas mujeres que su vida diaria es organizar la logística de cuántas cuerdas, cuántos picos, cuántas camionetas, cuál es la ruta, etc.; actividades logísticas y muy pragmáticas necesarias para hacer frente a una situación que es absolutamente abstracta y oscura. Y de pronto, el libro ha venido a ser como una invitación a pausar y preguntarnos ¿Cómo lo estás asimilando tú? ¿Cuál fue el cambio en tu casa? ¿Estás yendo a terapia? ¿No estás yendo a terapia? ¿Yo siento esto? ¿A mí también me llega por acá?, para compartir las maneras que se han encontrado para ir haciendo vida. Esta conversación ha sido, la verdad, la cosa más rica, lo más bonito que ha estado sucediendo con ese libro. BPP: ¿Qué piensas ahora? ¿Qué quieres escribir? ¿Ya saliste un poco de este tema? ¿Qué es lo que viene? MA: Primero hubo un proceso de desintoxicación, yo también hacer una pausa y respirar; dejé de ver las noticias y consumir ciertos contenidos durante unas semanas porque estaba agotada emocionalmente. Estoy escribiendo, sí, sí estoy escribiendo. Estoy trabajando en cosas que tienen que ver con la apropiación del lenguaje desde el ser mujer, con qué lenguaje nos estamos nombrando y cómo y por qué y desde dónde. Y bueno, estoy traduciendo a poetas noruegos, que también ha sido un gran descanso, parar un poquito el trabajo creativo en lo que se hacía el trabajo de edición del libro y leer un montón y traducir, un remanso mental. De hecho, fui a la FIL a una mesa de poesía nórdica. Entonces, por ahí va, creo que definitivamente yo seguiré escribiendo sobre temas que están relacionados con esa óptica particular que tenemos las mujeres para decir algo, aunque no sé si eso va a llegar a ser un libro o no, ni por dónde, estoy en el proceso de exploración a ver qué pasa.

Poesía

BPP: En el prólogo a tu libro Nombres propios, Natalia Mendoza habla sobre una resignificación de la palabra búsqueda y cómo se asocia a los cuidados, y pareciera que el tema de las desapariciones está recayendo en las mujeres para escribirlo, qué opinas de esto… MA: Natalia Mendoza señala, que pareciera que la labor de búsqueda se convierte en una extensión de las labores de cuidado, lo cual es absolutamente acertado. Ella lo verbalizó perfecto. Y es que se puede escribir desde los dos lados por supuesto, porque son temas que trascienden el género, el género biológico y la identidad de género. Pienso en Svetlana Aleksiévich con su libro La guerra no tiene rostro de mujer y en el que señala, en la primera parte del libro, que la guerra de las mujeres tiene olores, sabores y texturas distintas; es la misma guerra, pero cómo la contamos distinto, y eso tiene que ver con cómo somos educadas, porque somos educadas con base en roles de género y con base en un sistema que funciona mayoritariamente como un sistema binario. Sí es verdad que la mayor parte de quienes están en las labores de búsqueda son mujeres y eso tiene causas económicas y socioculturales. Porque si desaparece un hijo o hija y el papá tiene que seguir trabajando para traer dinero a la casa, la madre es la que sale a buscar, se van repartiendo las tareas de manera digamos muy orgánica con base en esa división de roles de género, pero no nada más. Ahora, también creo que yo le doy más peso al papel de las mujeres porque yo soy mujer y porque desde ahí lo estoy viviendo porque es imposible escribir desde lo que no eres.

años resulta que se cuadruplicó la cifra, que ojalá que no. O si, como le ha pasado a Argentina, que ahora hablan de sus desaparecidos, torturados, asesinados desde un lugar, desde un tiempo pasado y desde la recuperación de la memoria. Nosotros no estamos ahí, aunque me encanta pensarlo como escenario futuro. No sé qué va a suceder y era un poco esta disculpa, una aceptación pública del libro es lo que tengo por decir ahora; quizá en unos años tenga algo más que decir, no lo sé, o quizá no.


6

LA GUALDRA NO. 603

La traducción homofónica 6 Por Anna Maria

Lenguaje

D’Amore

L

a traducción homofónica es una técnica de traducción que busca la similitud sonora entre expresiones en dos lenguas distintas, en lugar de buscar la equivalencia semántica. Dicho de otro modo, es una forma de traducción en la que las palabras se eligen porque suenan muy parecidas a las del texto original, a pesar de que sus significados pueden ser muy distintos. La traducción homofónica procura preservar la musicalidad, esto es, la sonoridad y cadencia o ritmo en el lenguaje, y se emplea principalmente en la traducción de poesía y de letras de canciones populares, aunque en ocasiones se utiliza para la traducción de nombres propios, términos técnicos o en juegos de palabras. La traducción homofónica se asemeja a la práctica cultural francesa moderna que Genette llama la traducson, en la que se traduce por el sonido; también puede aplicarse como un recurso literario experimental, como se evidencia en la obra Finnegans Wake de James Joyce. Lecercle (1990) compara el traductor homofónico con el hablante para el cual una lengua extranjera es un tesoro de sonidos extraños pero fascinantes; el interlocutor se encuentra atrapado entre la necesidad de interpretar y comprender estos sonidos y el deseo de jugar con las palabras, escucharlas y disfrutar de su sonoridad, independientemente de su significado. El proyecto modernista de los hermanos Celia y Louis Zukofsky, quienes llevaron a cabo la traducción latín-inglés de los poemas de Catulo (publicada en 1969 en edición bilingüe), es un buen ejemplo de la traducción homofónica. A partir de los poemas originales de Catulo, los Zukofsky crearon composiciones en inglés que imitaban el sonido del latín mientras intentaban mantener el orden y, según ellos, el significado de las palabras originales. Sin embargo, el resultado es una versión inglesa opaca y de lectura muy difícil, que apenas permite entrever

Río de Palabras

6 Por Edgar Khonde

C

aminaba de noche, los perros me miraban con desconfianza y el frío me atería los huesos. Estaba en esa ciudad otra vez. Otra vez el cemento, otra vez el tráfico, otra vez la basura y el humo. Pero era diferente, era menos ciudad, se parecía a otra cosa; como si otro lugar la hubiera suplantado. Teo se había marchado, se había dejado caer de un puente para estamparse en hora pico contra el pavimento. Eso se decía, así apareció en el noticiario. Nunca se contempló que fuera arrojado, aunque conociéndolo, era completamente lógico aquel acto terrorista contra la rutina y la cotidianidad citadina. Carmen estaba desaparecida. No desaparecida desaparecida. Hacía años que había tomado la decisión de sentar cabeza y largarse a otro país. Así era Carmen, tan de ella, tan escapista. Gala decidió un buen día que era tiempo de coger camino hacia ninguna parte. Lo cogió y a veces me mandaba un mensaje llamándome Corazon-

/// Mosaico Romano.

el sentir de los versos de Catulo, incluso resulta prácticamente incomprensible si no se consulta el texto original. La opacidad no se debe a la falta de significado; al contrario, se debe a la introducción o “liberación” de múltiples significados en la traducción que no estaban presentes en el texto original. Podemos ilustrar la problemática con estos versos de Catulo:1 Nulli se dicit mulier mea nubere malle quam mihi, non si se Iuppiter ipse petat. dicit: sed mulier cupido quod dicit amanti, in uento et rapida scribere oportet aqua. Que se puede traducir al español de este modo: Mi mujer dice que prefiere casarse con ningún hombre más que conmigo,

incluso si Júpiter mismo la pretendiera. Ella dice: pero lo que una mujer dice a un amante apasionado, debe escribirse en el viento y en el agua que corre rápidamente. Y que quedó así en la versión de los Zukovsky: Newly say dickered my love air my own would marry me all whom but one, none see say Jupiter if she petted. Dickered: said my love air could be o could dickered a man too in wind o wet rapid a scribble reported in water. La lectura en voz alta basta para comprobar

el éxito de la traducción en cuanto a la similitud sonora: la versión inglesa suena muy parecida al texto original latino; se logra la transposición homofónica. Sin embargo, hay alteraciones significativas en lo semántico y estilístico: mientras el verbo dicker (“negociar”) podría considerarse cercano a “decir” en algunos contextos, en un poema erótico evoca el vocablo dick y se vuelve una vulgaridad. La traducción homofónica se usa en casos específicos donde la similitud de sonido es crucial. Sin embargo, al priorizar la similitud fonética sobre la precisión semántica, suele generar ambigüedades o significados distintos e irrelevantes. Por lo anterior, esta técnica no es aconsejable para la traducción en general. 1

Ejemplo tomado de Venuti, 1995

Vivir es increíble [ocho]

cito tirano. Fernán, bueno, Fernán renunció a ser el mejor poeta de nuestra generación para emplearse como un archivista cualquiera. Todos eran verdaderas sombras y estaba decidido a relanzar la conflagración, por eso había regresado con un antifaz en la cara y un sombrero en la cabeza, era mi última oportunidad. Pero entonces Aira. Vi a un hombre sentado en una banca de la Alameda Central, lo saludé y me llamó por mi nombre. Me invitó a sentarme junto a él. Eduardo, soy César Aira, tu creador y estoy aquí para pedirte que desistas de la rebelión. “Todo esto, todo lo que miras ha sido creado desde mi ordenador, lo siento, de

verdad, pero es que no estaba contemplado tu regreso. No quiero que continúes con esto, porque en la próxima de mis novelas no figuras, ni siquiera sabemos si estás muerto o te largaste. Esta especie de misión que te has impuesto no tiene sentido, ni nos conviene. Mis editores están hartos de ti, de tus intentos, dicen que eres un personaje fallido y estoy de acuerdo con ellos. Quiero que renuncies, como Fernán y como Teo. Mira, Gala y Carmen se convirtieron en madres de familia y encontraron una profesión que les agrada. Podrías dedicarte a vender libros o dar clases en alguna universidad, te lo has ganado. O si quieres seguir siendo escritor

puedo hacer una historia en donde tengas éxito, pero tienes que abandonar esto. Lárgate de esa ciudad, nunca vuelvas. De todas maneras esta ciudad es menos ciudad sin Carmen para ti. Eduardo, si no te convence ninguna de mis propuestas, mátate, lo haremos de una forma heroica, como siempre has querido”. “Vivir es increíble, te lo aseguro, no me obligues a desaparecerte como si nunca hubieras existido”. No dejé que acabara con su perorata. Me paré y caminé casi corriendo. Tenía una idea, sin pretenderlo, Aira me había obsequiado la forma y la sustancia de lo que seguía.


7

18 DE DICIEMBRE DE 2023

Tótem, de Lila Avilés

6 Por Adolfo Nuñez J.

S

ol (Naíma Sentíes), una niña de 7 años, viaja a la casa de su abuelo para celebrar una fiesta sorpresa organizada por su familia. El motivo de dicho festejo es el cumpleaños de Tona, su papá (Mateo García Elizondo), a quien no ha visto desde hace algún tiempo a causa de su enfermedad, un cáncer que le ha hecho quedarse postrado en cama durante largos periodos. Al pasar de las horas, con la tensión, los nervios y el caos haciéndose cada vez más presentes, Sol será testigo de cómo cada integrante de su familia (incluida ella) se prepara para dicha celebración. Lo que cada uno de los presentes tiene en claro, pero que ninguno se atreve a verbalizar, es que ésa probablemente sea la última ocasión en la que todos estén juntos. Narrada en el transcurso de un día, casi como si sucediera en tiempo real, Tótem (2023), es la excepcional segunda película de Lila Avilés, luego de la estupenda La Camarista (2019). Al igual que con su cinta anterior, la directora nuevamente elabora un retrato íntimo, a puertas cerradas, de un microcosmos, un mundo pequeño habitado por su protagonista y, en este caso, por sus seres más cercanos. Con un enorme cuidado al detalle, Avilés va estableciendo, de manera gradual, las dinámicas entre cada habitante de dicho hogar, así como sus actitudes ante la difícil situación en la que se encuentran. Primero, de manera caótica y poco clara, pero, al ir avanzando en su metraje, se va volviendo un cuadro cada vez más entrañable. La realizadora les otorga dimensión a sus personajes al llenarlos de cualidades, defectos

6 Por Mercedes

Alvarado

A David Sosa Pérez Desaparecido desde el 23 de octubre de 2011

No voy a llorar, David, aunque estés en el silencio que se adueña de cada mesa en la angustia que nos hacemos al nombrarte. (sobre todo cuando tu nombre se nos ausenta en presente) Te fuiste, David, con la noche. Es que todos nos vamos solos porque es imposible estarse yendo acompañados. Pero te fuiste, sin querer huir

sin ningún sitio del cual irte, sin ninguna cosa de la que despojarte, sin exilio que te cobije de esa distancia tuya. Instalado en un sillón de la sala, este duelo como visita que no se marcha, nos mira a todas horas. Te vamos callando cada vez que falta tu voz tu sentencia tu inexacta acusación al mundo. No voy a llorar tu andar, David, ni la quietud constante de la incertidumbre. No voy a decir que no vuelves no voy va olvidar la palabra TODAVÍA para acompañar tu nombre cada vez,

todas las veces que alguien pregunta. II Ayer pasó un hombre por la puerta de casa descalzo con la mirada de los que sólo saben a dónde no van y las manos llenas de tierra. Tenía los ojos manchados, también. Es que los hombres pierden algo con la memoria cuando se quedan en ese paraíso de la deriva y se les hace en la mirada un huequito por el que esperan que les entre algún retorno. A veces me pregunto a solas luego de ver tanta tierra, tanto cerro

erizo y seco tantos arbustos desperdigados tanta carretera tanto mar; luego de tantas noches de tanta hambre de tanto hablar contigo —si es que te hablas todavía—, cómo vas a encontrar el tiempo para volver. Has de tener en los ojos el mismo huequito del hombre que caminaba por la banqueta cuidándote para que nadie irrumpa tu camino. *Cortesía de Mercedes Alvarado y Elefanta Editorial.

Río de Palabras

I No voy a llorar tu muerte, David, porque nadie me la ha dicho. No voy a llorar tus pasos en el desierto (ésos que fuimos buscando de casa en casa) ni tu piel bajo la península ni tu falta de todo excepto de ti.

Lamento por la vida de David

Cine

y contradicciones. También lo hace al mostrarlos unidos ante el dolor y la pérdida que al avanzar el tiempo se vuelven cada vez más inminentes. En el centro de todo este conflicto se encuentra Sol, quien, a pesar de su corta edad, es bastante consciente de lo que está ocurriendo y vive un duelo casi por adelantado. Avilés posa su cámara al nivel de la protagonista, en espacios pequeños y cerrados. De esa manera, vuelve al público partícipe, no sólo del festejo familiar, sino también de los momentos más personales y solitarios de Sol. Breves instantes donde la protagonista, con una profunda curiosidad, hace todo tipo de interrogantes, algunas más serias que otras. Preguntas que le hace a su madre, a sus tías, a su celular (“¿cuándo se va a acabar el mundo?” le cuestiona al aparato electrónico) y a sí misma. La mayoría de éstas, sin una respuesta clara. En un momento donde el cine mexicano continúa definiendo su identidad, Tótem es una valiosa propuesta que nada a contracorriente respecto a las tendencias y temáticas que se suelen abordar dentro de las producciones nacionales. Ahí, donde cada vez es más común encontrar cine de escapismo o de denuncia, la cinta de Avilés abraza la ternura, la empatía y la representación como principales virtudes. Se trata de una cinta que, sin ser manipuladora ni efectista, logra conmover de manera genuina, sincera y trascendental. Es un bellísimo relato sobre un hogar como cualquier otro, que permite contemplar lo poético, lo desolador y lo resiliente en el movimiento de lo cotidiano. Tótem es una película de una escala pequeña y personal, pero de cuestiones e inquietudes que resultan universales.


8

LA GUALDRA NO. 603 /// 18 DE DICIEMBRE DE 2023

Exposiciones

Pascual Hijuelos en el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez 6 Por MAAMF

P

ascual Hijuelos es un reconocido artista abstracto geométrico cubanoamericano. Nació y creció en el Upper West Side de la ciudad de Nueva York. Desde temprana edad descubrió su pasión por las artes dedicándole toda su vida. A los diecisiete años se unió al ejército y fue enviado por cuatro años a Inglaterra, permitiéndole explorar Europa y cultivar su amor por las antigüedades, el arte bizantino y el renacimiento temprano. A su regreso, se inscribió en la escuela de artes y obtuvo su Maestría en pintura en la City University de Nueva York, donde estudió con importantes maestros como: Philip Pearlstein, Lucas Samaras, Jimmy Ernst, Lee Bontecou y Alan D’Arcangelo. Este periodo formativo le sumergió en la pintura abstracta estadounidense de la posguerra, bajo la influencia de personajes tan notables como Mark Rothko, Clyfford Still, Ben Nicholson y Al Held, con quien trabajó durante muchos años. Además, desempeñó un papel relevante como ilustrador y supervisor de sitios arqueológicos en Bulgaria, Grecia y Chipre. Hijuelos se autodefine como un artista compulsivo y pasa la mayor parte de su tiempo en su estudio, donde se

6 Por Sigifredo Esquivel

Marin

Filosofía

S

iguiendo la ruta de la eticidad del reconocimiento del otro de Hegel, Axel Honneth (La lucha por el reconocimiento, Barcelona, Mondadori, 1997) miembro de la tercera generación de la escuela de Frankfurt, recupera las nociones de reconocimiento y autonomía crítica en diálogo crítico con Foucault, Habermas y Mead. Partiendo de la psicología social de Mead reelabora el concepto de persona intersubjetiva como posibilidad de una forma de auto-realización no distorsionada “en tanto que dependiente de las formas de reconocimiento (amor, derecho, valoración). Y por consecuencia se perfila la idea una teoría crítica de la sociedad, en la que los procesos del cambio social deben explicarse en referencia a pretensiones normativas, estructuralmente depositadas en la relación del reconocimiento recíproco” (8). Honneth considera que las teorías feministas del reconocimiento

esfuerza constantemente por completar su próximo proyecto y ampliar su cartera de trabajos. Su enfoque reside en encontrar un equilibrio metafísico entre lo racional y lo irracional, así como infundir un sentido de poesía en cada una de sus pinturas. Cuando no está trabajando, disfruta de su tiempo

viajando. A lo largo de su trayectoria como artista, Hijuelos ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas en galerías de México y Estados Unidos y ha sido destacado en publicaciones como Architectural Digest México y el New York Times. Mirando

hacia el futuro, Hijuelos planea continuar creando sus pinturas únicas y vibrantes. No imagina un día en el que no tenga un pincel en la mano. Actualmente divide su tiempo entre Nueva York y San Miguel de Allende, México, donde actualmente expone en Intersección, Arte Contemporáneo.

Reconocimiento, alteridad e igualdad. Notas a partir de Axel Honneth resultan relevantes para entender la discusión política contemporánea, aunque se excusa por no atenderlas debido a que desbordan sus “actuales conocimientos”. No creo que sea menor la importancia del reconocimiento desde los estudios de género y la teoría feminista. El reconocimiento es una condición necesaria para la (auto)realización de la subjetividad plena y sin distorsiones. La falta de reconocimiento o el falso reconocimiento es un problema nodal porque hace imposible el cuidado, la valoración y el respeto; todos estos elementos necesarios para una realización humana libre y autónoma. El feminismo, los estudios de género y la decolonialidad han evidenciado que no se pueden predicar valores y marcos normativos universales sin hacer abstracción de los sujetos de carne y hueso que escapan a dicho

marco sociopolítico y jurídico. En todo caso, el discípulo de Habermas ha puesto en la mesa una cuestión central, sobre todo en estos tiempos que corren donde los derechos humanos y los derechos de los pueblos y minorías resultan impugnados por los poderes fácticos hegemónicos que están violentando de forma sistemática el orden geopolítico global. El estado de genocidio en curso que en estos momentos está sufriendo el pueblo palestino por parte del estado israelí con la anuencia de Estados Unidos y la OTAN da cuenta de la exigencia de repensar una paz instituyente más allá de la geopolítica imperial del capital trasnacional. Construir las bases para el reconocimiento es crucial para repensar otro mundo más igualitario, justo, quizá más humano; en una época donde lo

humano se redefine en interacción con lo no humano. Las diversas propuestas y apuestas en torno al reconocimiento del otro muestran límites y posibilidades para hacer posible una mirada teórica capaz de entender y atender la crisis humanitaria y civilizatoria. Reconocer la alteridad, repensar la relación con los otros, los más desprotegidos y vulnerables, es una tarea fundamental para atisbar otro mundo más justo. El ideal de “reconocimiento recíproco” de Honneth es un concepto fundamental que nos permite ofrecer alternativas frente la cultura de la cancelación y encierro subjetivo micro-fascista. La integración intersubjetiva de todos los seres humanos en condiciones óptimas, solidarias y autónomas es una tarea pendiente, que cada vez, por desgracia, estamos más lejos de cumplir de forma cabal.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
La Gualdra 603 by La Jornada Zacatecas - Issuu