Skip to main content

La Gualdra 534

Page 1

SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 534 /// 4 DE JULIO DE 2022 /// AÑO 12

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Danush Montaño Beckmann. Foto de Benjamín Alcántara.

“La religión y la iglesia me hicieron mucho daño, una con su carga de culpa ante la sexualidad y la otra con ciertas personas abusivas. Mi apostasía vino con enojo y desprecio. Este libro fue hacer las paces con mi crianza religiosa. No puedo negar mi origen, es mejor abrazarlo y moldearlo de manera que reconozca que a pesar de esas heridas llegué a este punto de mi vida. La literatura fue un camino abierto alejado del sofocante túnel que suponía la religión. Entre cuentos y novelas me sentí otro. Ahora es momento de una reconciliación entre Danush y lo que fue, ese niño roto y enojado”. Danush Montaño Beckmann

[Una entrevista con el autor de La Biblia encarnada, por Beatriz Pérez Pereda, en páginas centrales]


2

LA GUALDRA NO. 534 /// 4 DE JULIO DE 2022 /// AÑO 12

Contenido

La Gualdra No. 534

Editorial

P

eter Brook tenía 97 años cuando falleció, hubiera sido maravilloso que cumpliera 100, pero la muerte llegó el pasado domingo, dejando el espacio vacío, el escenario desnudo: “Puedo tomar cualquier espacio vacío y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral. Sin embargo, cuando hablamos de teatro no queremos decir exactamente eso. Telones rojos, focos, verso libre, risa, oscuridad, se superponen confusamente en una desordenada imagen que se expresa con una palabra útil para muchas cosas”,1 así lo afirmaba este genio nacido en Londres (1925) en El espacio vacío (1969), un libro imprescindible no solo para quienes hacen teatro, sino para todos aquellos que estén interesados en comprender el acto teatral como una obra de arte, para quienes quieran saber a cabalidad los múltiples significados del teatro (mortal, sagrado, tosco e inmediato). Peter Brook fue director de la Royal Opera House, y de la Royal Shakespeare Company. El domingo 3 de julio, cuando recién nos enterábamos que el Maestro (así, con mayúsculas) había fallecido, el actor, director y dramaturgo mexicano Martín Zapata, afirmaba que “Brook, como Meyerhold, Decroix, Kantor y Grotowski, buscó la ‘unicidad teatral’, aquello que solamente se puede hacer en el teatro y no se puede hacer en ninguna de las otras artes. Se preguntó, como sus colegas mencionados, ¿qué es el teatro? Y trató de responderse esa pregunta con sus puestas en escena. En esta época, en donde la promiscuidad entre la literatura y el teatro pretende ser una virtud innovadora, aquella pregunta fundamental del siglo veinte parece haber quedado en el olvido. La muerte de Peter Brook cierra un capítulo en la historia del teatro universal y es la pérdida de uno de los últimos imanes de la brújula”; la muerte de Brook duele a la comunidad teatral internacional, y, sin embargo, nos recuerda que la pregunta esencial debe seguirse formulando: “¿qué es el teatro?”. El cuestionamiento cobra mayor importancia en esta época en la que los paradigmas han cambiado, y el uso de la tecnología en medio de una vorágine de información han hecho que la línea divisoria entre lo que es teatro y lo que no pareciera volverse más delgada. Volver a los

orígenes quizá sea recomendable para sentar bases, porque también es un hecho que la espectacularización va ganando terreno al arte (no todo espectáculo es arte y mucho menos es teatro). Sobre Peter Brook, también dijo Luis Martín Solís: “Director y pensador escénico fundamental. En varias ocasiones vinieron sus montajes a México, Ubu roi el de mayor aliento. Su colosal Mahabharata puso a soñar a varias generaciones sobre la manera de afrontar la escena”, Luis Martín nos hizo recordar ese montaje monumental estrenado en 1987, una versión teatral del poema hindú que duraba ¡9 horas!, y que seguirá siendo un referente mundial de las puestas en escena del siglo XX (parte de este montaje puede verse en línea, lo recomiendo). Lo que más sorprende es la vigencia de Brook, porque no podemos encasillarlo en el siglo pasado solamente: su teatro es atemporal, inmenso, trepidante y muy actual; para ejemplo Tempest proyect, su versión sobre la obra shakesperiana, presentada en Barcelona en el Festival Grec apenas el año pasado. Cuentan que los espectadores se pusieron de pie para ovacionarlo, y yo sugiero hacer lo mismo para despedirlo: ¡Bravo, maestro!, qué lecciones tan grandes nos ha dejado tanto a profesionales del teatro como a los espectadores, esos que solemos acudir a ver puestas en escena deseando encontrar en ellas que esos cuatro tipos de teatro definidos por él coexistan en un solo acto (se vale soñar). Decía Brook también que “La forma siempre es temporal, y esa es la esencia de la muerte. La muerte no es una tragedia, sino el reconocimiento de que la forma, en su naturaleza misma, desde la más minúscula partícula, es pasajera”. Vayan también desde aquí nuestras condolencias a la comunidad artística zacatecana por el fallecimiento, la semana pasada, de la maestra Blanca Alatorre Sánchez, quien dedicó 70 años de su vida a las artes escénicas, nuestra solidaridad también con su familia. Telón final. “El resto es silencio”.

Perros Por Mauricio Flores

Danush Montaño Beckmann: “La literatura fue un camino abierto alejado del sofocante túnel que suponía la religión” Por Beatriz Pérez Pereda

3

4 5

Un poeta entre insólito y lo maravilloso Por Miguel G. Cansino Assens

6

corvus suvroc [Selección de poemas] Por Armando Salgado

7

Domingo y la Niebla, de Ariel Escalante Meza Por Carlos Belmonte Grey The silent twins, de Agnieszka Smoczyñska Por Sergi Ramos

8

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com Peter Brook, El espacio vacío. Arte y técnica, Primera parte: El teatro mortal, ver completo en: https://actors-studio.org/ web/images/pdf/brook.peter.el.espacio. vacio.pdf 1

Directorio

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


3

4 DE JULIO DE 2022

Perros t Por Mauricio Flores *

P

erros, perros y más perros. Perros en el campo y la ciudad. Perros en nuestra casa y el espacio público. Perros moviendo la cola, bien cariñosos, recibiendo al desconocido o a quien nos cae requetemal. Perros, pobrecitos, encerrados en el traspatio y sin comer, ladrando a cual rayo de sol se refleje en las ventanas. Perros en el baño y la cocina. Perros en la sala de espera del veterinario. Perros aullando a la luna o al carrito de los tamales. Perros lanudos, déjenme estar solo con mi novia. Perros que te corretean media cuadra, tú arriba de una bicicleta. Perros calientes. Perros en la memoria. Perros nunca vistos. Perros en nuestro imaginario, biblioteca y plei list. Perros en las canciones que nos han acompañado durante esta vida. Perros muertos en la cuneta, solloza Serrat. Perros que caminarán con nosotros, otros territorios. Perros agazapados. Perros que de tan contentos son capaces de tumbarnos de espalda. Perros a los que les compran su taco de suadero. Perros que les ladran al taco de suadero porque les pica la salsa. Perros que huelen el mal. Perros que no se lavan los dientes ni se cortan las uñas. Perros en nuestros brazos, en media madrugada, llorando con el vecindario los movimientos telúricos. Perros de afinada oreja que escuchan antes la alerta sísmica. Perros que nos desentierran del derrumbe total. Perros sabios, dice Ágatha Christie, “cuando están heridos se retiran a un rincón tranquilo y allí permanecen hasta que están curados y listos para regresar al mundo”. Perros longanizas gordas, salchichas flacas, dixit Alcott. Perros que ríen, que lloran. Perros infieles. Perros fieles, como Baldur de Edmund Fenton (“El mejor amigo del hombre”, de Patricia Highsmith), famoso en los diarios por salvarle la vida a su amo. El auténtico perro Baldur, al que le gustan Mozart y Strauss; fiel como Niebla, de Rafael Alberti. Perros en la narrativa universal,

/// Juan Carlos Villegas. Bruno. Pastel graso sobre papel. 38 x 28 cm. 2017. en relatos, ensayos y poemas y en las más inesperadas ocurrencias que llevaron a Jorge de Cascante a confeccionar El gran libro de los perros, editado en el sello Blackie Books que, por cierto, rinde homenaje, la editorial, a “una perra que se moría por ser inmortal”. Perros, pues, para todos los gustos, y que en esta novedad (ilustrada por Alexandre Reverdin) se nos presentan en cuatro grandes apartados, a saber, perros buenos, perros atentos, perros malos, perros que piensan, perros que

no he vuelto a ver, perros que te cambian. Perros buenos, sí, en primerísimo sitio el ya mencionado de Highsmith, pero además los de Katherine Mansfield y Horacio Quiroga, por ejemplo. Perro de nombre Lino, el primero, que se encuentra con Potts, “un hombre tranquilo”. Perros varios, los del segundo relato, que vivirán “flacos y sarnosos” en los páramos bonaerenses. Perros que insertos en la genialidad literaria de Kafka, London, Gógol, Cervantes…, se tornan en perros pen-

santes, eso sí, sin dejar de soltar pelo, perros peludos y cochinos. Perros kafkianos, cómo no. Porque “no hay seres más diferentes entre sí que los perros, y a pesar de eso luchamos por permanecer unidos, a menudo sin lograrlo, y precisamente nosotros, acabamos a menudo desempeñando oficios extraños, sujetos a esos otros seres incapaces de comunicarse, esclavos de labores que no son las nuestras, que más bien están orientadas contra nosotros y contra la propia naturaleza”. Perros

en Praga. Perros también en La Mancha, Cipión y Berganza, en pleno coloquio que reflexiona sobre la humildad y los riesgos de la crítica. Buena ambición es, perro Cipión, pretender mejorar nuestro estado “sin perjuicio de tercero”. Perros cervantinos. Perros lorquianos: “levántate para que oigas aullar al perro asirio […] El aullido es una larga lengua morada que deja hormigas de espanto y licor de lirios”. Perros kunderianos. Perros fieles. Perros infieles. Perros lectores. Perros escritores. Perros que sonríen. Perros kunderianos, una disculpa por la reiteración. Perros irremediablemente recordados junto a Teresa, sí, la de Kundera. Perros Karen. “Siendo una niña”, La insoportable levedad del ser, “cuando Teresa encontraba las compresas de su madre manchadas por la sangre de la menstruación, le daba asco y odiaba a su progenitora por no tener la vergüenza necesaria para esconderlas. Pero Karenin, que era perra, también tenía la regla. Le venía una vez cada seis meses y duraba quince días. Para que no ensuciara la casa, le ponía unas bragas viejas con un algodón dentro y se las ataba al cuerpo con un cordoncito. Quince días riéndose cada vez que la veía no esas bragazas puestas. ¿Cómo era posible que la menstruación de su perra despertara tanta ternura mientras que su propia menstruación le diera tanto asco? La respuesta era sencilla: el perro nunca fue expulsado del Paraíso. Karenin no sabía nada de la dualidad entre cuerpo y alma. Los perros no conocen el asco”. Perros eternos. Uno y mil perros aquí y allá. Y en El gran libro de perros, por supuesto. Perros, perros, perros. *** El gran libro de los perros. Los mejores relatos, ensayos y poemas de la literatura canina universal, edición de Jorge Cascante, ilustrado por Alexandre Reverdin, Blackie Books, España, 2022, 448 pp. * @mauflos

Op. Cit.

Y si hacemos caso a la leyenda entonces tendremos que pensar que en la Tierra hay una perra menos y en el cielo una estrella más. Laika, Nacho Cano


4

LA GUALDRA NO. 534

Danush Montaño Beckmann: Literatura

“La literatura fue un camino abierto alejado del sofocante túnel que suponía la religión” t Por

Beatriz Pérez Pereda

como concepto, durante el primer mes de la pandemia. Era escribir como poseso. Tras dar clases en un colegio de formación religiosa, filosofía para monjas, tomaba el metro de regreso a casa y, en el trayecto, pensaba en citas bíblicas que por mi crianza conozco; del rumiar surgían historias entre estación y estación; en cuanto abría la puerta del departamento, me dirigía a la computadora a escribir. Así salió gran parte de La Biblia encarnada. Los cinco restantes, son cuentos que ya tenía escritos, los reescribí, revisé y busqué citas bíblicas que tuvieran alguna relación con la historia, la atmósfera o los personajes. El epígrafe del libro tiene un doble propósito, es una guía de interpretación, así como una explicación del propósito que tiene el libro para mí. Habla de las espinas, de cómo nos afectan de manera directa, en ocasiones, o bien tangencialmente. Las citas bíblicas al inicio de cada cuento guardan esa relación, pueden ser muy obvias sus relaciones con la historia o meramente tangenciales. Y la espina, ese abrazo que tu abuelo no te dio, es mi relación con la religión; dolores y heridas que van de lo profundo a lo superficial, de lo tangible a lo fantasma.

C

on un rasgo felino en la escritura, cada cuento de La Biblia encarnada se aparece ante nosotros igual que la intuitiva y elegante llegada de los gatos, que una vez instalados llenan todo con su irreductible presencia, así también cada cuento de este libro saca sus garras y acaricia nuestra memoria con el riesgo de la herida. La ópera prima de Montaño Beckmann no es un libro religioso, es un colección de historias breves, instantáneas que en sus flashazos más intensos alumbran las espinas y las cicatrices que no buscan esconderse sino mostrarse como otra forma de redención. El autor aconseja al lector leer solo un cuento por día, una seña más de que el cuento no será jamás un género inofensivo. Beatriz Pérez Pereda: El título de tu primer libro publicado La Biblia encarnada, Premio Nacional de Cuento Breve Julio Torri 2020, es muy llamativo, junto con el epígrafe que elegiste me hace pensar que tuviste una importante formación religiosa, ¿esto es así? Platícanos de dónde vienen estos cuentos, cuál es tu relación con ese tema. Danush Montaño Beckmann: Crecí en una familia evangélica muy comprometida con las creencias y la institución. Desde niño me diferencié de mis compañeros de escuela por eso, yo nunca recibí regalos de Santa Claus ni mucho menos celebré Día de Muertos o Halloween (se celebra en Chihuahua). Estas festividades eran vistas como mundanas e incluso puertas para el “maligno”. En mi adolescencia tuve mis primeros encontronazos con la fe y la iglesia. Mi crisis existencial, típica de un puberto, sumada a algunas lecturas clave, me llevaron a apartarme de la iglesia, a dejar de asistir, pero sin abandonar la fe. Luego transformé mi creencia, según esto fui deísta; de ahí, con el tiempo, pasé al agnosticismo y finalmente ateísmo. La religión y la iglesia me hicieron mucho daño, una con su carga de culpa ante la sexualidad y la otra con ciertas personas abusivas. Mi apostasía vino con enojo y desprecio. Ahorita estoy más calmado al respecto, en parte ha ayudado la distancia y la terapia. Este libro fue hacer las paces con mi crianza religiosa. No puedo negar mi origen, es mejor abrazarlo y moldearlo de manera que reconozca que a pesar de esas heridas llegué a este punto de mi vida. Ojo, no es gracias a, es a pesar de.

La literatura fue un camino abierto alejado del sofocante túnel que suponía la religión. Entre cuentos y novelas me sentí otro. Ahora es momento de una reconciliación entre Danush y lo que fue, ese niño roto y enojado. Meter a la Biblia como un andamio para construir un libro de cuentos es eso. Este no es un libro religioso, espiritual ni místico, es un libro mundano que surge de aquellas letras que a algunos nos perforan en la piel; reubicar a la Biblia como un elemento literario, capaz de incentivar otras historias, intertextual, lleno de tierra y mugre, alejado de las nubes del firmamento. BPP: El cuento corto tiene sus retos particulares, cuál fue el proceso de escritura en La Biblia encarnada, por

ejemplo, cada uno de los cuentos tiene un título y una cita bíblica, cuál fue primero: la intención de la cita o el cuento. DMB: Últimamente estoy incursionando en el cuento de extensión media, alrededor de las 10 cuartillas, pero desde siempre mis cuentos fueron de 1 a 5 cuartillas. En ese sentido me fue fácil participar en el premio Julio Torri. Algo en la brevedad y la contundencia me parece reconfortante. Me gustan los gatos, quizá es eso, un rasgo felino en la literatura, una caja en la que apenas cabe mi cuerpo, pero cuyas reducidas dimensiones me hacen sentir protegido y me sacan ronroneos. En cuanto al proceso y las citas bíblicas, el libro está compuesto por 25 cuentos; 20 de ellos los escribí ya con el libro

BPP: Parece que escribir literatura es complejo en cualquier época, pero el cuento se ha visto bastante golpeado en lo últimos años, cierre de convocatorias, cláusulas absurdas, la famosa unidad de libro, etc.; sin embargo, creo que justo ahora hay excelentes cuentistas, ¿a qué crees que se deban estas circunstancias? DMB: Creo que siempre ha habido grandes cuentistas. Solo ahora estamos más atentos a algunas voces, pienso sobre todo en las escritoras argentinas que traen propuestas muy interesantes en el cuento. En año pasados, lo poco que se leía a mujeres hizo que no apreciáramos los cuentos de Esther Seligson y Verónica Murguía cuando sus libros salieron. También hay buenos cuentistas hombres. Pero en sí el cuento está en crisis. La necesaria inquietud por leer mujeres ha salvado, en cierto modo, al cuento (y a otros géneros, como el ensayo). Es decir, no creo que haya un interés por el cuento, una valoración esperanzadora, sino más bien es parte de la tendencia de leer escritoras y que con ellas viene la reivindicación de estos géneros, por ahora. Lo que temo es que se ceda al impulso por “novelizar” a las cuentistas. Existe la presión por publicar una novela y así ser considerada una escritora seria o valiosa para


5

4 DE JULIO DE 2022

Literatura

/// Danush Montaño Beckmann el mercado editorial. Cuando dices que escribes cuentos de inmediato te preguntan si son para niños o que para cuándo sacas tu novela. Hay un prejuicio curioso. Para mí el cuento es la raíz de la narrativa, y aquí me refiero tanto al escrito como al oral. Despreciarlo es un absurdo. Además, creo que su extensión es ideal para los tiempos convulsos, son perfectos para leer en un trayecto en el metro, en una ida al baño, en la fila del banco. Yo recomiendo que a mi libro lo dejen cerca del escusado, así leer un cuento al día, en la reconfortante privacidad del baño. BPP: Después del Fonca y por segunda vez consecutiva ser finalista en el Premio de Narrativa Casa Wabi-Dharma Books, y además obtener la mención honorífica en 2022, has expresado que tus intereses creativos actuales apuntan a otras direcciones, como por ejemplo cocinar, cuéntanos un poco sobre esto. DMB: Siempre me ha gustado cocinar y comer. He aprendido mucho de mi madre, ella estudió para ser chef. Durante la pandemia comencé a preparar platillos más complicados, me atreví a hacer pasta desde cero, pan casero, dumplings, pozole, y más. Prepararlos me servía para distraerme de la angustia por el virus, desestresarme del trabajo y pensar en mi escritura. Así llegué a la idea del proyecto de un libro de cuentos gastronómicos. Cada cuento está ligado a una receta, como con La Biblia encarnada, en ocasiones el platillo está de fondo, de pasadita en alguna escena,

El vagón y el combustible [Santiago 1:6-8] A fray Juan Manuel Cruz Pérez OCD Los dos amigos están acostados en los bancos de la iglesia. Uno en la primera fila y el otro en la segunda. Ambos con latas de Tecate; uno sostiene la suya como si fuese un crucifijo y el otro como si le urgiera darle fondo y tomar una nueva del six.

/// Danush Montaño Beckmann en otras es central. Lo que me gusta del proceso de escritura de este libro es que antes de cada cuento cocino la receta, eso funciona como una experiencia metaliteraria, es como ser actor de método, encarno al personaje o a la trama por medio de los ingredientes, de la sazón y la receta. El reto está en diversificar las sensaciones y sabores, en que no se lea

el libro como algo repetitivo, y que cada cuento se pueda sostener por sí mismo, sin necesidad de ser parte de un todo, sin caer en los vicios la famosa unidad del libro de cuentos que mencionas. Un cuento debe ser una piedrita preciosa que por sí sola emboba al que la sostiene en sus manos; eso es lo que espero lograr en mis libros.

Danush Montaño Beckmann nació en Durango y creció en Chihuahua. Es Licenciado en Filosofía y Ciencias Sociales. Ha tenido las becas de creación literaria de la Fundación para las Letras Mexicanas, PECDA Durango, y FONCA Jóvenes Creadores. Ganó el Premio Nacional de Cuento Breve Julio Torri con su libro de cuentos La Biblia encarnada. Fue finalista en el Premio de Narrativa Casa Wabi-Dharma Books en 2021 y, en 2022, mención honorífica en el mismo certamen. Trabaja como profesor de filosofía para monjas, analista en una consultoría política, escritor fantasma para figuras variopintas, traductor, corrector de estilo y consejero editorial.

—Los tragos de cerveza son los rezos del ateo. —Y los rezos son el vicio del religioso. Los santos, la Virgen y Cristo en la cruz, parecen observarlos; no con reproche por el probable sacrilegio de beber adentro de la iglesia, sino con curiosidad, como si un nuevo Evangelio surgiera ante ellos. —¿Qué sacas de nuestra amistad? Toma un sorbo de la lata transubstanciada en crucifijo y contesta: —Dudar. —¿De qué? —De todo, incluso de Dios. Sobre todo de Dios. —Eso seguro va contra tus votos, no ha de ayudar mucho a la vocación. —Al contrario, le da ardor. Sin ello sería un simple panfleto, letras fijas, aburridas, impresas en un papel que la lluvia desintegra con facilidad. —Con la duda te vuelves ateo. —No. Con ella mantengo una lucha con Dios. Con mis creencias, mis vivencias. Pasión. Es dar aire a una ermita encerrada. ¿Cachas? —¿Y la duda en el ateo? —¿Yo qué voy a saber? Tú puedes responder esa pregunta. —Es... es como si viviera abordo de un vagón de tren de pasajeros. No está descompuesto ni fijo. Anda de aquí a allá, sin nunca detenerse. Es quitar el énfasis en el destino y abrazar el trayecto. La duda en el ateo es hogar. —En el religioso es combustible.


6

LA GUALDRA NO. 534

Poesía

Un poeta entre insólito y lo maravilloso Por Miguel G. Cansino Assens* t

H

ace unos años tuve conocimiento de un puñado de poemas del poeta originario de Michoacán, México, nacido en la ciudad de Uruapan, Armando Salgado (1985). Poco tiempo después, pregunté por él a un buen amigo de Morelia, para continuar la lectura de su obra; con puntual precisión de datos y una lista de su bibliografía me puso al tanto de quién era, de los libros de poesía que hasta el año 2021 había publicado y todo acompañado de una lista de los premios que ha recibido. Quedé asombrado: esta es la palabra correcta; insólito y maravilloso es confirmar que los ha publicado en el periodo de una década. Sus textos sobresalen por la fuerza y la búsqueda lírica; es un autor cuyos textos han llegado a los lectores y recibido la atención unánime de la crítica. Casi todos los títulos son un referente para quien quiera saber quién es y terminar por ubicar su personalidad, reconocer parte de lo que encierra su escritura o decir que está llamado a ser parte del ejemplo de lo maravilloso que encierran sus poemas para enriquecer la poesía mexicana de estos tiempos que son los años de la segunda década del siglo XXI. Primero fue preguntar quién es e inmediatamente después leer sus poemas. Poco a poco iré difundiendo el resultado de mi análisis, ya que no es fácil, dado que hay que señalar que en la red existe mucho material sobre Armando Salgado. Algunos textos sobre su trabajo son muy buenos, oportunos y hasta necesarios; otros son reseñas; algunos encierran el guiño personal de la amistad con el autor y dejan, las más de las veces, la lectura de su poesía en segundo plano; pero, si partimos de lecturas claves como la de Adolfo Castañón, se hace la diferencia. Como autor joven Armando no es el único, pero sí el más sobresaliente -por su originalidad- entre otros poetas que están, como él, cerrando el primer ciclo de su primera madurez. Suceden la lectura y el primer encuentro, de inmediato surgen preguntas: ¿En el pasado de la

/// Armando Salgado. poesía mexicana hay ejemplos parecidos o Salgado es un caso aislado? Me atrevo a decir que tiene similitudes afortunadas con la primera etapa de la poesía de José Emilio Pacheco, quien antes de los cuarenta años ya era autor de una obra poética verdaderamente original, casi definitiva; Pacheco seguía aumentando páginas, en calidad su poesía sucedía la exploración o búsqueda, confirmando su condición de poeta excepcional. Pacheco fue un poeta que nunca dejó de revisar y reescribir sus poemas. Salgado ha publicado alrededor de diez títulos en una década. El día que decida reunir todos estos en una rigurosa antología personal dejará ver una evolución que se antoja necesaria para alcanzar a reconocer esa valoración. Algunos de sus poemarios se encuentran agotadas o

no se han reeditado, y no sabemos si cuando uno de estos se reedite será revisado o lo entregará para una edición nueva tal cual salió originalmente; hay que esperar a que esto suceda y tendremos respuestas. Su poesía es su mejor carta de presentación y su perdurabilidad está en el juicio que sus lectores logren expresar; los poemas son un eco, la respuesta, las interrogantes se vuelven guiño. Casi todos los títulos tienen como sello distintivo alguno de los premios más importantes existentes en México; lo revelador es señalar que en su mayoría han sido dictaminados y leídos por un jurado sin tener acceso al nombre del autor. Quien los pueda leer ahora será capaz de encontrar ese algo, reconocer en los poemas lo que dicen, cómo los escribe y ubicar todo esto para definir su estilo y estar

de acuerdo o no conmigo. Su poesía es parte de un fenómeno que no sé da con cierta regularidad en la poesía mexicana; Salgado resulta ser para estos tiempos un poeta excepcional. Con toda certeza considero que el primer título con el que se puede precisar su verdadero encuentro con la poesía es corvus suvroc (Mantis Editores-Luis Armando Malpica) del año 2012 (existe un poemario previo a este que siento dice muy poco y el tintineo del verso es más bien desafortunado); tenía entonces el autor 27 años, la edad perfecta para nombrar las cosas por su espacio y definir de una vez por todas el rumbo de su lírica. La palabra en su escritura toma conciencia, refleja ese proceso, permite ubicar el inicio de su búsqueda, trascender como ejemplo de madurez literaria.

Si algo hay que hacer evidente de ese título es que adquiere presencia, permite ubicar cómo escribe o señalar que está rebasando un cuarto de siglo su propia vida terrenal. Inicia con estos poemas a reflejar la suerte afortunada del poema en prosa: conjuga su diálogo y sucede con un pintor como Vicent van Gogh. Lo retrata, a partir del poema lo dibuja y mantiene las palabras como un equilibrio de ruptura; nombra entonces la primera gran influencia afortunada en su poesía, la de Francisco Hernández, para marcar un territorio en su exploración lírica. Es, asimismo, la primera gran precisión por donde se le mire; el que sobrevive, naturalmente, es el poema. Esto exige ir al verso, un solo ejemplo tomado al azar, bastaría para confirmar hallazgos; por ejemplo, el poema de la página 31 que se llama “Campo de trigo bajo cielo nublado”. Me interesa destacar de corvus suvroc su lejanía por su idioma y señalar que deriva una lectura de lengua extranjera, pero por su eco indescriptible es apasionante entre el sonido o romance y lo que nombra su poesía. El estudioso tiene indistintamente que percibir su dominio, terminar por ubicar su poética y comprenderá su significado en la poesía mexicana. Porque es un título en el que existe, por ejemplo, la belleza lírica y sobresale el poema en prosa, el aguijón del erotismo, el retrato de la vida de aquel destinada al encuentro de lo trágico. Pues lo digo con sus palabras: corvus suvroc es el título, tal vez suena ajeno al idioma español, el verdadero punto de referencia y es el que nombra su primera madurez literaria, en realidad, es la verdadera carta de creencias de la poesía de Armando Salgado. * Nació en León, Guanajuato en 1983 y en esta ciudad radica. Escribe poemas y ensayos. Los ha publicado en espacios locales y regionales. Fue periodista cultural y han aparecido en periódicos como Am de León, donde fue también editor. Tiene inédito El taller transblanco de ensayos críticos y de análisis de poetas locales, regionales mexicanos y extranjeros de autores actuales y de figuras literarias como Octavio Paz y Haroldo de Campos, la poesía de Chantal Maillard.


7

4 DE JULIO DE 2022

corvus suvroc* [Selección de poemas] Por Armando Salgado

Poesía

t

“Quisiera que todo se acabara ahora…” Vincent van Gogh [AUTORRETRATO CON SOMBRERO DE FIELTRO NEGRO, 1886] En el invierno nacen los ángeles. Cada copo de nieve es un esperma fecundando el vientre del lago. Bajo él crecen raíces de frío; y las vértebras que pronto formarán girasoles. Los ángeles no tienen nombre, mas con el pasar del tiempo suelen nombrarse. Hay ángeles que no tienen alas; aún así descubren las plumas y el rito de soñar. Ellos conocen las alturas del infierno, sobreviven con las alas quemadas. Algunos hablan de amor. Otros, prefieren no mirar por la ventana ni escuchar su nombre a lo lejos; usan sombrero de fieltro negro y, a pesar de todo, tienen que volverse a levantar.

* El pintor no traza girasoles. Son rayos del sol que brotan de la tela.

[CAMPO DE TRIGO BAJO CIELO NUBLADO, 1890] Los vientos soplan plumas al oído, y los ángeles caen de su columpio. El sol nubla rayos, y llueve sobre el pastizal. Del suelo crece el trigo, orejas y trozos de estrella. El río arrastra un profundo pesar dentro de él. Oímos voces. Nos recuerdan el instante en que Vincent amanecía desnudo, lleno de sudor entre campos de amarillo, bajo un cielo cerrado. Perplejo, pintó un cuadro sin bardas, una cama y la piel de un girasol tatuado con sedantes. * Dos girasoles cortados son dos corazones extraídos de un caballete para ofrendarlos al ritual de la pintura y a los ojos que Edipo se arrancó.

[TEMA JAPONÉS: CIRUELO FLORECIENTE, 1887] Todo comienza a derretirse, como los ángeles con ojos rasgados que recogen los cadáveres ocultos por la nieve. Descubren girasoles marcados con el signo de la escarcha. El deshielo de sus ojos compone lágrimas con forma de palomas. La muerte derrite con el paso del tiempo nuestros dientes, limpia nuestro sudor con su paño. Nos contempla a través de las cenizas. Oteamos los puentes y el rosa de un cerezo. Nos preguntamos por qué Tokio tiene un trébol de cuatro cruces, por qué los ciruelos no crecen entre muertos y por qué las geishas no predicen maremotos. (11/03/11) * Los fuegos artificiales son desprendidos de un girasol. Cada pétalo es un adoquín sobre el cielo de St. Rémy. Cada estrella es una lágrima que Vincent nos regala.

[CAMPO DE TRIGO CERCADO, CON COSECHADOR, 1889] Theo, afuera llueve, las pestañas del sol son arrancadas por la canícula. La muerte las corta con su hoz, como si trozara los trigales de mi fe. Adentro hace frío a pesar de la calefacción. La canícula se

alimenta de mi fiebre. El cesto de basura tiene picos de cuervos; fueron usados para inyectar en mi sordera un poco de respiro. Los cipreses dan asilo a mi seguridad, aunque sea solo un instante. Tocan al portón. Los fantasmas de estos cuervos vienen por mi otra oreja. * Si las palomas se suicidan quiénes volarán al oír este disparo…

[CAMPO DE TRIGO CON CUERVOS, 1890] Los cuervos sin cabeza espantan el sueño de aquel ángel. Él no adquiere talismanes ni guarda patas de conejo. Bebe del sol pero sólo encuentra trozos de la noche. Camina. Para no extraviar deja sobre el suelo una a una, las plumas de su espalda. El aire le rompe toda cicatriz. El trigo lo alimenta. Mas la ansiedad y la blasfemia lo acechan como perras de caza. Catorce girasoles cubren su andar. Si tropieza con el miedo caerá de las estrellas. Siente escalofrío. Una parvada de cuervos viene hacia él. Cierra los ojos… Afuera, la pipa sobre el piso, el tabaco sin polen y catorce girasoles… perforados. * El fantasma de un ángel no deja huellas en la nieve. El fantasma de un ángel abre sus piernas y no las cerraduras. El fantasma de un ángel llora fantasmas y no lágrimas. El fantasma de un ángel camina tomado de tu mano y siempre se persigna al ver un cuadro de van Gogh. *Armando Salgado, corvus suvroc, Mantis Editores / H. Ayuntamiento de Hermosillo, 2012; Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal, 2011.


8

LA GUALDRA NO. 534 /// 4 DE JULIO DE 2022

Desayuno en Tiffany’s, mon ku

Domingo y la Niebla, de Ariel Escalante Meza

Cine

[en la sección Una Cierta Mirada de Cannes 2022] Por Carlos Belmonte Grey t

L

a única película latinoamericana en la Selección Oficial por la competencia de una Cierta Mirada en el Festival de Cannes 2022 fue la costarricense, Domingo y la niebla de Ariel Escalante Meza. “Es como una bomba molotov que explota, tiene muchos elementos… yo siento que no me interesa tanto si es una o es otra. Ya es la combinación de todo”, afirmó Escalante Meza en la entrevista concedida en la terraza de periodistas del Palacio del Festival de Cannes. La emoción del director hace ver la película de otra manera, porque no es ciertamente una historia de marcadas rupturas emocionales sino más bien contenida a pesar de que se trata de violencia. Es una película que “genera asperezas entre lo fantástico, lo documental lo realista, lo western”, por eso hay varios elementos que él combina para buscar señalar o

aportar algo más que obligue a Costa Rica a aceptar su violencia y su desigualdad. Domingo y la niebla cuenta la historia de Domingo, quien en las montañas es uno de los últimos habitantes de un pueblo que está

siendo despojado para la construcción de una nueva carretera. Él se mantiene no solo por hacer resistencia al despojo disfrazado de compra sino porque la niebla que baja en las montañas es para él la llegada de su difunta esposa

que entra a la casa para visitarlo. Si él se va, ella ya no lo podrá encontrar. El tono parecería acercarse al tan mentado realismo mágico latinoamericano, una definición que Escalante Meza encuentra sin

Desayuno en Tiffany’s, mon ku Contra el principio de realidad:

The silent twins, de Agnieszka Smoczyñska t

Por Sergi Ramos

L

a sección oficial del Festival de Cannes está copada en la mayoría de los casos por películas de cineastas consagrados, cuyas propuestas tienden a retomar unos esquemas ya conocidos. En cambio, la sección paralela del festival, Un Certain Regard (“Una Cierta Mirada”), acoge históricamente películas más arriesgadas y realizadas por cineastas más jóvenes. En esta edición, el festival apostó por multiplicar las óperas primas, sin que esto conllevara necesariamente una mayor experimentación formal. Fantasía y realidad La inclusión en la programación de The silent twins (“Las mellizas silenciosas”), de la polaca Agnieszka Smoczyñska, prometía cumplir con las expectativas, en particular por la sorpresa que supuso su primera película, The Lure (2015) un musical cuyas protagonistas eran dos sirenas devoradoras de hombres -literalmente- que eran contratadas en un extraño cabaré para montar un

número. Su atmósfera e imágenes, entre sórdidas y kitsch, anticipaban de algún modo la posterior Annette, de Leos Carax (2021). Los créditos de inicio de The silent twins ilustran visualmente la narración de un programa de radio imaginado por June y Jennifer, las dos jóvenes mellizas protagonistas, con una realización en animación stop-motion, rebosante de personajes

exóticos, colores chillones y músicas vivarachas. Estas secuencias animadas, recurrentes durante toda la película, ilustran el mundo interior lleno de fantasía de las dos niñas, retomando con la tradición de la animación polaca, especialmente fecunda durante el periodo soviético. La complicidad extrema y la imaginación exuberante de las dos niñas queda sellada a los

sustento. Para él, el fundamento es la influencia de una literatura de Costa Rica de los años 1930, bien anterior a la aparición de los cuentos de Juan Rulfo, y que fue escrita por el grupo de intelectuales comunistas. El proyecto tardó 3 años en realizarse con la producción de su propia casa productora “Incendio Cine” cuyo objetivo es hacer películas coherentes con la realidad de Costa Rica y de rápida ejecución. Además fue coproducida por el director Julio Hernández Cordón a quien Escalante Meza conoce desde hace tiempo y se ha convertido en pionero de la realización fílmica en América Central. Domingo y la niebla es una película que tiene, como lo confiesa su director, un amplio espectro de improvisación tanto en la escritura como en el rodaje, esto sustendado porque no querían tener una producción que se eternizara en la búsqueda de fondos de financiamiento. Ojalá que el cine centroamericano pueda tener fuerte circulación en México.

pocos minutos por dos promesas: no se separarán nunca, y nunca hablarán con nadie más. Sin embargo, a medida que las niñas van creciendo, la extravagante apuesta infantil se convierte en un comportamiento difícilmente entendible por el entorno familiar y social. Un caso real The silent twins está basado en el caso real de las gemelas Gibbons, dos hermanas de origen caribeño que crecieron en el país de Gales en los años 70 y 80, y cuya trágica historia fue sacada a la luz por la periodista Marjorie Wallace en un libro publicado en 1986. La película avanza alternando dos puntos de vista: la visión imaginaria de las gemelas y la realidad. A medida que transcurre el filme y que las protagonistas salen de la infancia, esta deformación idealizada de una realidad cada vez más sórdida se llena de crudeza y patetismo, imponiendo un contraste subrayado por la fotografía y dirección de arte, así como por la magnífica interpretación. Este dualismo no se pone al servicio de un discurso maniqueo, sino que al contrario permite percibir la complejidad de las cuestiones abiertas por este caso. En particular sobre la difusa frontera que separa la imaginación, la creatividad y la locura, pero también sobre las dificultades y carencias que los modelos tradicionales -familiares e institucionales- muestran cuando se encuentran con casos que no responden a la norma. Y también, sobre el inagotable y trágico conflicto entre lo exterior y lo interior, la realidad y el yo.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
La Gualdra 534 by La Jornada Zacatecas - Issuu