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La Gualdra 530

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SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 530 /// 6 DE JUNIO DE 2022 /// AÑO 12

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Juan Carlos Villegas. Aniversario Gualdreño 11.

Un lunes como hoy, 6 de junio, pero de 2011, salió publicada por primera vez La Gualdra en La Jornada Zacatecas. Hoy celebramos ONCE años de compartir con ustedes información nacional e internacional sobre arte y cultura. “La gualdra es la viga madre, la que sostiene a las otras en los techos de construcciones antiguas, sobre todo, para que no se venzan. En la Petroteca de San Agustín, en Zacatecas, hay una… y en nuestro caso, la gualdra es una analogía de la cultura y la artes: lo que nos sostiene para no caer, para no darnos por vencidos: nuestra fortaleza”. Gracias, lectores y colaboradores, por acompañarnos durante estos 11 años. Iniciamos con el Año 12.

[Especial de Aniversario 11]


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LA GUALDRA NO. 530 /// 6 DE JUNIO DE 2022 /// AÑO 12

Contenido

La Gualdra No. 530

Editorial

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n lunes como hoy, 6 de junio, pero de 2011, salió publicada por primera vez La Gualdra en La Jornada Zacatecas. Hoy celebramos ONCE años de compartir con ustedes información nacional e internacional sobre arte y cultura. A lo largo de los años, frecuentemente me han preguntado por el significado de la palabra “gualdra”, porque ciertamente es un vocablo poco común; yo les digo que la Gualdra es “la viga madre”, de una madera gruesa y resistente, la que sostiene a las otras en los techos de construcciones antiguas -sobre todo- para que no se venzan, para darle solidez a la construcción, para evitar también que las otras, las que están formaditas en un solo sentido no se deformen, porque la consistencia de la madera puede transformarse por efectos del clima, del tiempo, o de los bichos que quieren encontrar en ella su hogar; como pasa con los seres humanos, tal cual: estamos en constante transformación y muchas veces los cambios ni siquiera son perceptibles. En la Petroteca de San Agustín, en Zacatecas, hay una gualdra -la ubicaron el piso después de quitarla porque seguramente estaba a punto de colapsar- justo en donde se encuentran los trozos de piedras que hace años formaban parte de la fachada de este reciento cultural, que hoy, por ejemplo, alberga una muestra sorprendente de Pedro Coronel. En nuestro caso, la gualdra es una analogía de la cultura y las artes, lo que nos sostiene para no caer, para no darnos por vencidos: nuestra fortaleza. La Gualdra es zacatecana, cierto, pero ha albergado en sus miles de páginas -en estos 530 números- las voces de cientos de colaboradores de diferentes partes de México y otros países. Me siento, he de decirlo, tremendamente orgullosa y agradecida con todos quienes han hecho de este espacio su casa, porque eso ha pretendido ser desde el inicio: un hogar para que las letras y las imágenes, las ideas, la imaginación, la historia y la crítica tengan un asidero; de la misma forma que el personaje -creado por Juan Carlos Villegas- de nuestras portadas sostiene a la Gualdra, me gusta pensar que quienes colaboran con nosotros y nos leen periódicamen-

te, “agarran” al arte con fuerza para hacer de nuestro mundo un espacio más amable, como lo he repetido en otras ocasiones. Porque el amor nos hace libres, porque la libertad nos da más caminos para encontrarnos de vez en cuando con eso que llamamos felicidad y belleza. He leído en últimos tiempos, que algunas personas han dicho, casi a manera de amenaza, ¿“Quieres estar como Zacatecas”? Supongo que se refieren a su hermosura, a su patrimonio cultural, a sus museos, su comida rica, sus tradiciones... a sus calles empedradas y despepsicocalizadas, al cerro de la Bufa, a sus atardeceres colorados y al cielo azul, único, intenso y nítido de estos lares... a su espíritu de fiesta, a sus artistas, a su riqueza arqueológica, a su vino tinto, sus quesos y su mezcal. Supongo además que cuando dicen “Zacatecas” piensan también en Ramón López Velarde, Manuel M. Ponce, Francisco Goitia, Julio Ruelas, Amparo Dávila, Gachita Amador, Luz González Cosío, Beatriz González Ortega... Puse este comentario en mis redes sociales cuando inicié este texto y muchos de quienes me leyeron continuaron comentando que además, Zacatecas es la tierra de Antonio Aguilar y Manuel Felguérez (cuyas cenizas serán depositadas en su museo este 7 de junio, a dos años de su fallecimiento). Continué entonces mencionando a Pedro Coronel, Rafael Coronel, Ernesto Elorduy, Severo Amador, Fayad Jamís... y puedo seguir con el nombre de otros cientos de personajes, pero el espacio no me alcanzaría, porque Zacatecas es tierra de artistas y de gente buena. De todos ellos hemos hablado aquí. En esta ocasión invité, para celebrar nuestros primeros 11 años, a 11 colaboradores para que hablaran de 11 temas que hemos abordado con frecuencia; no son todos, por supuesto, pero son una muestra de lo que hemos hecho aquí y de lo que seguimos pretendiendo hacer el tiempo que la vida nos lo permita. Gracias, queridos lectores y colaboradores, por acompañarnos durante estos 11 años. Iniciamos con el Año 12. Que disfrute su lectura.

Directorio

Arte y educación Arte y Educación, en-causar Por Humberto Mayorga ¡Música! Por César Encina

Filosofía El ensayo como viaje y experimentación Por Sigifredo Esquivel Marín

Poesía Poema: 11 piezas infinitas de un mismo puzzle Por Armando Salgado Literatura ¿Qué se escribe frente al horror? Por Beatriz Pérez Pereda

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Museos El poder de los museos Por Maliyel Beverido Libros Libros, lecturas, recuerdos, vida Por Mauricio Flores

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Series Las complejidades del streaming Por Adolfo Núñez J. Cine y educación Festivales y educación cinematográfica en Francia Por Carlos Belmonte Grey y Sergi Ramos

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Arqueología Once años de La Gualdra y el patrimonio arqueológico zacatecano Por Carlos Alberto Torreblanca Padilla Río de Palabras Por Pilar Alba

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Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


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6 DE JUNIO DE 2022

Arte y educación

Arte y Educación, en-causar t Por Humberto Mayorga

T

odo artista o adulto creativo desearía tener la imaginación de un niño. En su mirada encontramos el origen del mundo, la creación y la verdad, su verdad. En la infancia reconocemos una cosmogonía propia de alguien que descubre ese mundo. Como cuando cae la hoja de un árbol, la mirada silenciosa al contemplar el viaje de una hormiga hasta su hogar, el movimiento de las ramas al encontrarse con el aire o el contacto que hacen, curiosos, colocando la mano derecha sobre su corazón. Decía Pitágoras, Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres, cuánta razón. La educación es el fin, el medio, la herramienta y la solución. Los adultos cometemos muchos errores en nombre de otros, de la democracia, de la justicia, de un Dios; todo para ejercer el poder. En definitiva, la educación nos concede distintas herramientas para trabajar sobre uno mismo. Los niños son un punto de partida hacia dónde dirigir los proyectos de una nación, sin adoctrinamientos. La tarea de la educación es y será forjar libres pensadores, encausados a la construcción de mejores caminos. La educación es una constante lucha contra el fanatismo, que mucho daña a la humanidad. Los espacios educativos otorgan posibilidades de crecimiento, mejora y puesta en práctica de la libertad. Con educación hay conciencia. La educación es un soporte en la búsqueda constante de la felicidad, el amor: pilares fundamentales para vivir y convivir en sociedad, además de pensar en comunidad. Necesitamos enfocarnos en los niños y las niñas, porque luego serán quienes ejerzan los mandos, el poder, las decisiones más importantes para las generaciones en formación. Claro está que nosotros, los adultos, no lo hemos hecho del todo bien. Educar es también formar para la paz, esa que mucho se ha alejado de todos; forjar para la vida en lo intelectual, lo moral y lo afectivo. Cuando un ser humano t Por César Encina

¡

Música! ¿Es un lenguaje?, ¿por qué la necesidad de manifestarse como un discurso?, ¿existen propósitos discursivos en la manufactura de la música ya preestablecidos en diferentes épocas? Cuestionamientos variables, respuestas interdisciplinares. Quizá el aportar o sugerir que la música es un lenguaje procura discusiones ya agotadas por diferentes disciplinas del pensamiento, siempre en el tenor del significado de lo que comunica; y es que al igual que en la lingüística, existe una emisión de sonidos relacionándose con diferentes capacidades cognitivas del ser humano cuando es expuesto a la música, propiciando representaciones, con códigos simbólicos propios, lenguajes en constante proceso de cambio, susceptibles a quiénes son los emisores, determinan-

/// Ivanko Moses.Lee. Infant Fauns. Collage digital. ha pasado por la educación y sigue educándose será un ser humano integral e integro. Educar permite inducir a distintas disciplinas como el arte. En el arte, no solo vemos admiración sino libre pensamiento, ejercemos la libertad de crítica y la necesidad de expresarse, de plantearnos la existencia, de sanar, de traducir el mundo. ¿Qué sería de una sociedad sin arte y educación? Los espacios educativos demandan formadores, proyectos y prácticas artísticas continuas como una forma de vida, de comunicación, expresión y manifestación de las ideas. Históricamente hemos

representado, con símbolos, nuestra realidad a través de los sonidos, de las palabras, las imágenes, los objetos y otros elementos que son parte de la vida cotidiana. Es así como un artista comienza el viaje de su creación, pues, naturalmente es creador sin que la escolarización lo limite. El arte es la salida de la violencia, la puerta a proyectos genuinos de distintas disciplinas, el eslabón hacia la trayectoria para un proyecto de nación que no limite en ningún sentido la actividad artística como espacio recreativo. El arte no es tan solo una actividad recreativa sino de pensamiento.

¡Música! tes en su lectura y condicionantes en la aproximación a su significado, pero; ¿por qué la necesidad de un accesorio lingüístico?, es decir, instrumentos, herramientas provistas de diversos mecanismos con utilidades bien definidas. Estas herramientas han significado, a lo largo de varios siglos, una extensión lingüística en diferentes culturas, determinadas por contextos sociales, geográficos, filosóficos e históricos. La música ha necesitado de un autoconocimiento para permitirse convivir con los diversos procesos de desarrollo y modismos propios en los instrumentos, características susceptibles a usos y manifestaciones discursivas, que permiten reconciliar diversas inflexio-

nes del aire o el percutir de una cuerda. El momento por el cual transito se manifiesta inevitablemente un sonido primigenio, conectándome con almas y manos transformadoras de un cosmos sonoro del cual, en este momento, soy un observador más, tratando de visualizar lo que no contemplé y ya no viviré, pero de lo que formo parte. La música ha sido una presencia abstracta acompañada de diferentes contextos formativos y parte fundamental de innumerables coloquios, el cuestionamiento por excelencia de compositores e intérpretes es “qué se quiere hacer con él”. No ha sido suficiente con perseguir el sonido conceptual; los compositores han buscado un

sonido dócil, colores y sellos tímbricos específicos, para poder transmitir e inquietar al oyente. El vocablo emoción puede confundirse con otros términos estrictamente románticos que nos harían percibir toda la música de la misma manera, la música está ligada al sentimiento o emoción, el inferirlos en ella depende del contexto histórico y estilístico al que se someta, proceso meditativo de las diferentes edades de la música, prólogo de tantos públicos y su justificación originaria. La música ha pasado por diferentes modificaciones sonoras y mecánicas, pero siempre respondiendo a una exigencia estética, que como experiencia

filosófica, está determinada por las diferentes percepciones que en su momento se dieron, siempre regresando al pasado para conocer el futuro, donde la música de los compositores y sus periodos cronológicos pasados hablan, responden preguntas, pero muchas veces sin dar respuestas concretas: ¡pareciera que la música es una interrogante eterna!, la resignación de sus pianísimos, el reclamo de sus crescendos, y una expresividad comparable con la majestuosidad de una catedral gótica. La temporalidad para la música no existe, existe en un limbo perpetuo, se presenta como una epifanía en el espacio vacío; pensamientos y emociones, técnica e historia, vidas ya transitadas, trascendencia de sonidos, la ingravidez del sonido, épocas delineadas por hombres y mujeres, necesidad de la eternidad, música que nos ancla, que gravita: ¡la divinidad!

Aniversario 11

Si un niño no puede aprender de la forma en que enseñamos, quizás deberíamos enseñar como él aprende.


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LA GUALDRA NO. 530

Aniversario 11

Filosofía

El ensayo como viaje y experimentación

/// Juan Carlos Villegas. Carboncillo y óxido de hierro sobre papel. 37 x 55 cm. 2018. t Por

Sigifredo Esquivel Marín

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e niño gustaba pasear por el campo y hablar con árboles y animales. Sentía que el viento y los pájaros me susurraban mensajes secretos y que la mirada de las salamandras me expresaba algún presagio ineluctable. También me inquietaba el movimiento, casi imperceptible, de estrellas en el firmamento en alguna noche translúcida. ¿Por qué rememorar todo esto? Porque mi amiga Jánea Estrada me ha solicitado que escriba acerca del pensamiento filosófico. ¿Y acaso no es el despliegue de las vivencias más profundas e íntimas el juego creador que cifra y descifra el ensayismo como literatura de ideas? Agradecido por la invitación comparto algunas imágenes e intuiciones en torno al ensayo literario como espacio de crítica, reflexión e invención. Entre la ciencia y el arte, el ensayo ensaya, tantea, se aproxima a una divagación personal e íntima que pone en escena ideas, tesis e hipótesis que despliegan un diálogo ético, estético y político con uno mismo y con los demás en un mundo específico. La estética ensayística es un arte de mixturas e impurezas. Escritura híbrida que conjuga lo artístico y literario

con lo extra-literario. Y justo para mí el ensayo literario constituye una escritura que rememora –también conmemora– la infancia del pensamiento; claro está, imposible no recordar a Fernando Pessoa y Jean-François Lyotard quienes ya habían anticipado dicha idea. El ejercicio meditabundo del ensayo despliega y encarna, da cuerpo, corpus y tejido, a una escritura que asume la invención del sí mismo como trama narrativa autobiográfica. En todo ensayo se bosqueja un retrato hablado del autor, lo ha dicho con claridad meridiana Michel de Montaigne, su progenitor en su obra maestra: Essais. Empero, la inventiva ensayística al tener como punto de partida y de llegada la reflexión crítica quizá por eso sea también reflexión dialógica, pues no hay crítica sin una alteridad que nos retrotrae al presente como presencia plena y plural. En Hispanoamérica, el espacio literario ensayístico despliega el arte del pensamiento intelectual, se trata de una filosofía portátil en tiempos apurados de indigencia extrema, ¿acaso haya otro tiempo? En todo caso, pensar para la América Latina quizá sea un arte de estricta sobrevivencia para intentar abrir un claro de luz y de lucidez en medio de la jungla sin sentido. Aunque

tengo la ligera sospecha de que toda la filosofía contemporánea no sea otra cosa que un arte de aproximaciones frágiles y provisionales. Empero el ensayismo hispanoamericano, desde su gestación, ha tenido muy clara la conciencia de finitud, precariedad, fragmentación y fecha de caducidad. Ensayar avizora un pensamiento en su acto de procreación múltiple y multiplicada. Ahora, en la etapa adulta, contemplo la noche y la naturaleza, el murmullo de árboles y viento ya no me dicen nada. El silencio deviene mutismo si no es mediante un ingente esfuerzo de apertura a la meditación. Absorto en mis pensamientos, el firmamento, poblado de estrellas, lo encuentro despoblado de sentido, tanto como mi propia existencia. El sinsentido del mundo se me vela y revela como el único motivo por el que realmente vale la pena escribir: crear un poco de sentido sintiente sensitivo y sensorial. Quizá la infancia del pensamiento sea el auténtico pensamiento de infancia, un pensamiento seminal e inaugural. Y ensayar no sea sino el intento desmedido e inhumano de retrotraer nuestra existencia a su apertura primigenia: ensayo luego insisto y resisto. Es un acto de resistencia en estado puro. Por eso ahora la escritura deviene un cofre que atesora la infinita noche estrellada.


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6 DE JUNIO DE 2022

Poesía

Poema: 11 piezas infinitas de un mismo puzzle

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n el poco tiempo que tengo al leer poesía y sobre todo al escribirla, he apreciado diferentes caminos hacia un mismo punto: la apreciación estética de la experiencia, a veces permanente, o fugaz, y hasta premonitoria. Me agradan las líneas paralelas, los objetivos disímiles y hasta opuestos en cuanto a la escritura poética, que incluye múltiples apreciaciones según el valor asignado por cada persona que escribe, y que, en varios intentos por modular otras extensiones del poema, hay quienes logran hacer poesía desde otras plataformas de lenguaje no escrito. Este puzzle no tiene forma fija ni fomenta un único modelo de poema, afortunadamente. Cada quien lo alimentará según sus influencias y nadie tendrá razón de nada, es lo más interesante. En esta variedad de texturas, oficio y experiencia quiero nombrar 11 poetas que han sido clave en mi propia manera de apreciar esta pendiente elevada, esta altura en caída, esta suma de contrarios y síntesis: 1. Ramón López Velarde. Caja de resonancias poéticas que diseñaron la base en la que estamos sentados. Murió joven como Saturnino Herrán, lo que no deja de impresionarme. 2. Concha Urquiza. Una obra atenta a la tradición mexicana, a la par del desvelo, el amor prohibido y el mar de Ensenada como último punto de vida de la autora. 3. Rosario Castellanos: su poema “Relato del Augur” es brújula para migrar a otras lecturas dentro de nosotros mismos. 4. Ramón Martínez Ocaranza. Un autor de vida y obra incendiaria, profesor nicolaíta, al margen del canon nacional. El ritmo en él es ejemplar. 5. Carlos Eduardo Turón: su poemario “La Libertad tiene otro nombre” es para mí un clásico

Literatura ¿Qué se escribe frente al horror? t Por

¿

Beatriz Pérez Pereda

Qué se hace frente al horror de la vida? En la narrativa mexicana contemporánea, sobre todo en la más joven, parece ser que esa pregunta se resuelve en dos vertientes, por un lado están los y las autoras que frente a la violencia cotidiana se deciden a narrarla tal cual, con el mínimo de filtros, casi una crónica de los suplicios que miles de personas viven a diario desplazados por la pobreza, la corrupción, el crimen organizado, los feminicidios, una vorágine de violencia que se narra cada vez más cruel, más cruda, casi imposible pero ciertísima en cualquier punto del país y del mundo. Del otro lado está la literatura que ahora llama-

contemporáneo que cuestiona el centro político de la cotidianidad “burguesa”. 6. Dolores Castro. Sensible, intuitiva e inteligente. Su obra atraviesa el siglo XX y nos vincula con la etapa actual siendo una de las madres del árbol genealógico de la poesía actual en México. 7. Francisco Hernández. Eje angular para los poetas de mi generación (80); pertenece al último bastión de poetas mayores en el país. Quizá el poema descansa en él. 8. Héctor Carreto. Sus interlocuciones poéticas son un deleite. Epigramas agudos que reúnen lo mejor de la visión clásica con nuestra cotidianidad. 9. María Baranda. Profunda, sensorial y de ritmo sagaz; es

maestra de varias generaciones actualmente. 10. Dana Gelinas. Aguda, perspicaz, su obra experimentó anticipadamente el poema contemporáneo que no deja de expandirse. 11. Ernesto Lumbreras. Además de pensar el poema, de llevarlo a otros extremos, provoca con maestría puentes interdisciplinarios para leer este mapa desde distintos ángulos. Me llama mucho la atención la labor de difusión de otros autores, sin duda, necesaria. Estas aproximaciones son parte de los límites personales de mi interpretación. Es mi propio mapa en 11 estaciones. Cambiará, crecerá; es parte de vivir.

/// Máscaras de la infancia. Colectivo Los Parches. Marlén Salas y Lorenzo Mendoza. Arte urbano en Río Grande, Zacatecas.

mos ficción especulativa, esa otra literatura, siempre de minorías, que justo ahora está teniendo su propio boom, escritores y escritoras cercanos a la tradición de Francisco Tario, Amparo Dávila, Inés Arredondo, pero también a la de Ursula K. Le Guin y Borges, y más recientemente a escritores como Ted Chiang, Mariana Enríquez o Haruki Murakami. Retomo, esa otra literatura que también se está escribiendo busca metamorfosear esta realidad horrible en otra a través de imaginar otras vidas, otras formas de realidad, busca digerir el aquí y ahora imaginando otros mundos posibles. Con esto no se crea que la literatura especulativa es una literatura de evasión, históricamente la ciencia ficción y muchas obras catalogadas bajo esa etiqueta han sido vehículos para la crítica social, imaginando situaciones límite nos han advertido sobre la crisis climática, los peligros de sociedades excesivamente dependientes de la tecnología, la ciencia usada sin ética, de las consecuencias de

nuestros excesos y muchas otras sombras proyectadas desde hace tiempo en el futuro tambaleante de la humanidad. Es solo que en la ecuación literaria de estos autores la imaginación, y el artificio, juega un papel fundamental y también hay una especie de nostalgia por lo perdido, por ese reino que en el pasado se llamó felicidad, hasta hace no poco paz o tranquilidad y que definitivamente hoy se llama sobrevivencia. Pero quizá empecé mal al decir que mi pregunta inicial se resuelve en dos vertientes, también hay literaturas escribiéndose desde la maternidad y el ejercicio del cuidado de los otros, por ejemplo, y también cada vez más desde la paternidad con escritores preguntándose sobre su actuación como padres y cuidadores. La literatura de los pueblos indígenas en lenguas originarias, siempre desplazadas y amenazadas con el silencio, esas otras historias narrándose desde antes de cualquier tradición a la que hoy podamos abrazarnos.

¿Está la literatura, los libros o los lectores en crisis? Pienso que no más que en cualquier otro tiempo, desde hace muchos años se habla de la desaparición del libro o de que disminuye el número de lectores, pero según el último censo nacional hay esperanza, la encuesta arrojó datos interesantes como que durante el tiempo de la pandemia se leyó más que en años anteriores, se duplicó el porcentaje de personas adultas que prefieren la lectura de libros en formato digital y también que las mujeres leyeron más que los hombres, con un promedio de 3.9 libros. Tal vez lo que está cambiando es nuestra forma de leer, los soportes en que leemos y también a quiénes leemos, y lo que nos parece una crisis más profunda es solo la caída del telón de las prácticas editoriales, a cualquier escala y presupuesto, y la urgencia de cambiar el canon a uno más diverso de verdad y no solo sustituir a los viejos de siempre por unos pocos “nuevos” de ahora.

Aniversario 11

t Por Armando Salgado


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Museos

Aniversario 11

El poder de los museos t

Por Maliyel Beverido

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ste año el Consejo Internacional de Museos (ICOM), celebró el Día Internacional de los Museos bajo el lema “El poder de los museos”, como una invitación a especular sobre el potencial de estos espacios culturales para incidir en las comunidades. La sostenibilidad, la accesibilidad y la restitución del tejido social fueron los ejes fundamentales de esta reflexión. Esta reflexión es tanto más importante cuanto vemos ahora que algunas administraciones ven solo las posibilidades mercantiles de los museos o miden el éxito de sus exhibiciones a través del número de entradas, sin que parezca importar resultado de la visita tanto en términos de conocimiento como de impacto emocional. El museo es una institución que ha evolucionado. De los gabinetes de curiosidades donde los nobles y burgueses ponían sus colecciones de objetos exóticos en los siglos XVI, XVII y XVIII, a las experiencias inmersivas, la realidad aumentada y las salas virtuales de este siglo XXI hay no únicamente un cambio físico sino social. Ya no se trata solo de mostrar, sino de investigar, experimentar y compartir los contenidos. El ICOM se crea después de la II Guerra Mundial (1946), para reunir a profesiona-

t Por

U

Mauricio Flores

no. Arreola decía que la lectura, de cualquier manera, a su vez los libros, completan la experiencia de vida. Son, una y otros, imposible divorciarlos, el único de los medios que nos dotan de las mejores y más dignas maneras al tiempo de luchar por ella misma, la vida. Nos hacen aptos para la comunicación, dijo también, mediante la administración de la memoria, del recuerdo, de la evocación, de la reminiscencia. Ay, extrañado juglar. Dos. Lecturas y libros a un lado, yo ahora recuerdo un espacio y un tiempo… Una calle que se llamaba San Juan de Letrán y que era, sigue siendo, una arteria de importancia en la gran ciudad. Una de esas que gente de todos los niveles sociales transita con regularidad. La misma donde a mis padres les tomaron una foto, primeros años cincuenta, caminando apresurados y sorprendidos por el clic. Registro sobreviviente a los años y que, desde su fragilidad de papel y tinta, empuja también al ejercicio de la memoria y la imaginación. Tres. El tiempo avanza, irremediable, quién puede detenerlo. Mi padre camina por la misma calle, en un ahora de los años sesenta, acompañado ya de dos de sus hijos. Van a un local, casi enfrente de

/// Manuel Felguérez. El 8 de junio se inaugura la exposición 'Legado', del artista zacatecano, en el MAAMF. les de una amplia variedad de disciplinas relacionadas con el patrimonio, su investigación, promoción y difusión. Se puede decir que allí comenzó la globalización de los museos. Según sus Estatutos aprobados en 2007, la definición vigente sigue siendo: “Un museo es una institución sin fines lucrativos, permanente, al servicio de la so-

Libros

ciedad y de su desarrollo, abierta al público, que adquiere, conserva, investiga, comunica y expone el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su medio ambiente con fines de educación, estudio y recreo”. Estos tres fines (educación, estudio y recreo) se alcanzan por medio de un sinfín de tópicos. Literalmente: cualquier cosa es museable.

Libros, lecturas, recuerdos, vida

la enorme torre, donde se perderán entre bajas mesas repletas de libros. Lugar que nos permite a los tres soltarnos de la mano, y escoger con libertad el regalo escogido. Uno para cada quien (no recuerdo el pro-

/// Juan José Arreola, Harriet Beecher Stowe y C. Wright Mills.

pio, pero sí el de ellos). La cabaña del tío Tom (Harriet Beecher Stowe)… Escucha, yanqui (C. Wright Mills)… Libros que se agregarán a los que van acumulándose ya en casa.

De acuerdo al patrimonio que exhiben, los museos pueden ser de arte, de historia, de ciencias, etc. Por la naturaleza de los criterios expositivos y de la intencionalidad comunicativa, también pueden dividirse en: contemplativos, informativos y didácticos. Otra forma de comprenderlos es como museos de colección (objetos con valor patrimonial) o de concepto (que describen nociones). También los hay privados y públicos. Por supuesto estas tipologías pueden encontrarse híbridas o combinadas. Pero cualesquiera que sean sus características, el museo debe ser más que un edificio o un acervo, y solamente puede lograrlo si toma en cuenta el siempre complejo y cambiante factor humano, es decir, la experiencia de sus visitantes. El museo puede ser un espacio de acción participativa que permita que sus públicos lo construyan, definan y enriquezcan, un lugar que se pueble y que generen con y entre sus actores los vínculos que van a servir a la construcción de la colectividad y del conocimiento. No es un ente monolítico y acabado y no han dejado de desarrollarse sus funciones, fines y actividades específicas. La reflexión debe ser constante para llevar al museo a la cultura del desarrollo y no dejarlo en la cultura del ocio.

Cuatro. Lecturas y libros a un lado, dije ya, recuerdo también unas líneas de Martí, escritas a María, su hija, días antes de su muerte en mayo de 1895, fechadas en Cabo Haitiano el 9 de abril previo. Aquellas donde les recomienda, a ella y Carmita, un par de lecturas, L´Histoire Générale y otro de Paul Bert, para que cuando ellas realicen, el poeta-padre pueda sentir una mano en el hombro, un cariño en la frente, las sonrisas con las que me entendías y consolabas. Cinco. Libros, lecturas, recuerdos, vida.


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Series

Las complejidades del streaming Aniversario 11

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Por Adolfo Núñez J.

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n la actualidad se mantiene un intenso debate sobre el modo en que se debe acceder al cine. Por un lado, están aquellos que defienden los modelos más tradicionales, como las salas de cine o el formato físico y, por el otro, están quienes ven a los servicios digitales y a las plataformas de streaming como parte fundamental en el futuro de la industria. Más allá de elegir un bando, es interesante notar los diferentes aspectos de ambas posturas, tomando en cuenta la complejidad de ambas formas y el modo en el que se complementan la una con la otra. En 2019, el legendario Martin Scorsese hablaba de cómo es que las películas de superhéroes, que ciertamente son las más populares en la actualidad, no le parecían cine en el sentido más tradicional. De acuerdo con Scorsese, estas películas se rigen únicamente por la ambición conjunta de un estudio de expandir una franquicia, y no por la visión individual y personal de un cineasta. Muchos de los grandes estudios de Hollywood apuestan por proyectos con ese tipo de características, de ideas sencillas que les aseguren una recepción en taquilla favorable y la oportunidad de crear una saga de películas con muchas secuelas. Es cada vez menos común que los directores tengan autonomía en sus proyectos, dando como resultado que muchas productoras les den la espalda en ideas que se podrían considerar “arriesgadas”.

Por Carlos Belmonte Grey y Sergi Ramos t

E

s notoria la especial tradición de protección pública de las artes que caracteriza al estado francés, como por ejemplo con las subvenciones que permiten que sobrevivan las salas de arte y ensayo en casi todas las ciudades pequeñas y medianas del territorio. En este artículo del 11 aniversario gualdreño, escrito a cuatro manos (dos de Sergi y dos de Carlos), mostramos algunos programas de promoción de educación visual del país galo. Primero, la educación pública. Una de las políticas públicas consiste en promover la difusión del cine en las aulas, a través de programas como “Ma classe au cinema” (Mi clase va al cine), organizada por el Centro Nacional de la Cinematografía, y que propone cada año una selección de películas para escolares de todas las edades, además de encuentros con profesionales. Cada película cuenta con un dossier pedagógico y pro-

En dichas cuestiones, el streaming ha ofrecido una alternativa en momentos valiosa, pero que no carece de deficiencias. Por un lado, estudios como Netflix han acogido a directores reconocidos como Alfonso Cuarón, los hermanos Coen, David Fincher, Jane Campion y el propio Scorsese, en proyectos que en su momento fueron negados por otras productoras por no ser comercialmente viables. El problema se encuentra en que este mecenazgo no parece tener ningún filtro de calidad, lo que resulta en un sinnúmero de producciones irrelevantes, siendo muy

pocas las de un nivel destacable. Con todo, sigue habiendo excepciones en producciones televisivas de diversas plataformas con una ambición que no le pide nada a los estrenos más destacados de la pantalla grande. Tan solo en esta primera mitad del año se han estrenado cuatro series de una enorme calidad técnica: Atlanta (FX), Barry (HBO), Better Call Saul (CBS) y Stranger Things (Netflix). En una época donde las películas más exitosas parecen capítulos largos de una saga o serie más extensa, y donde las series

de televisión son cada vez más cinematográficas, es labor del espectador salir de su zona de confort y arriesgarse para encontrar las propuestas más valiosas, sin importar el medio por el cual acceda a ellas. El medio audiovisual, como todo tipo de arte, se modifica y evoluciona de manera constante y el espectador tiene la tarea de adaptarse a dichos cambios. Las barreras entre el cine y televisión, y sus equivalencias en la pantalla grande y el streaming, están desapareciendo; solo el paso del tiempo dictará si es eso es algo favorable para el séptimo arte o no.

Cine y educación

Festivales y educación cinematográfica en Francia

puestas para montar proyectos. Las películas pretenden mostrar una diversidad de miradas a través de una amplia selección de nacionalidades, con temáticas sociales adaptadas a cada edad. La otra vertiente es en las universidades para la preparación de oposiciones para estudiantes que buscan convertirse en profesores de educación básica y media. Los alumnos deben conocer los elementos básicos del análisis cinematográfico y estudiar la película elegida para el examen (cada dos años cambia). Para eso hay cursos especializados de análisis formal y contextual en torno a la película (hace unos 14 años Los Olvidados fue la elegida) El Festival de Cannes propone dos

alternativas para el público más joven abriendo sus puertas a algunas clases de chicos de secundaria (a partir de los 13 años) y de preparatoria (alumnos mayores de 16 años) y hasta universitarios. Para los más pequeños, el Festival organiza el programa Cannes

Écrans Juniors (“Cannes pantallas juniors”), con una selección de películas de autor accesibles, con la voluntad de mostrar distintas culturas, y además una de las clases de la ciudad ejerciendo de jurado. Para los mayores, Cannes propone el acceso a su

programa Cannes Cinéphiles durante más de cuatro días, para clases que organicen durante el curso actividades relacionadas con el cine. Luego está, también en el Festival de Cannes, la sección “Tres días de Cannes” más enfocado para jóvenes universitarios cuyos intereses van hacia lo audiovisual o logística de eventos. Aquí los jóvenes tienen acceso al palacio, al mercado, a las bambalinas de las salas de prensa y proyección y entradas para algunas proyecciones. No solo Cannes ofrece este acercamiento, otros festivales más regionales como Toulouse (Cinelatino), ClermontFerrand (Cortometrajes), de Annecy (Dibujos animados), o de Reims (Cine policial), tienen la obligación de establecer vínculos con las escuelas de la región para acercar su programación a los escolares e involucrarlos en jurados de público o debates presenciales en la deliberación de los jurados. Estas actividades, al final de cuentas van amoldando los “ojos”. Quizás por eso en Francia no hay producción y público telenovelero.


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LA GUALDRA NO. 530 /// 6 DE JUNIO DE 2022

Arqueología

Once años de La Gualdra y el patrimonio arqueológico zacatecano

Aniversario 11

Fue domingo en las claras orejas de mi burro, de mi burro peruano en el Perú (perdonen la tristeza) mas hoy ya son las once en mi experiencia personal, experiencia de un solo ojo, clavado en pleno pecho, de una sola burrada, clavada en pleno pecho, de una sola hecatombe, clavada en pleno pecho. César Vallejo [fue domingo en las claras orejas de mi burro...]

Por Carlos Alberto Torreblanca Padilla t

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a pasado el tiempo y La Gualdra arriba al onceavo año de vida con 530 suplementos publicados. Comencé a colaborar en este espacio cultural de La Jornada Zacatecas en el número 99. Es interesante notar la presencia de los números maestros, es decir, aquellos que, de acuerdo con la numerología, se repiten; en este caso el dígito doble de 1 y 9. Once por los años de vida de La Gualdra, el noventa y nueve por ser el inicio como colaborador. Principio y fin, alfa y omega, lo que nos conduce a la renovación, en este caso podemos señalar que nuestro suplemento se renueva y comienza otro año más de vida. En este onceavo año La Gualdra tiene un parecido con la leyenda de Santa Úrsula y las once mil vírgenes. De acuerdo con la narración, peregrina desde Bretaña a Roma nuestra protagonista, a su retorno había captado miles de mujeres las cuales fueron asesinadas en Colonia, Alemania, por las huestes de Atila defendiendo su virginidad. De esta manera, La Gualdra al paso de los años ha peregrinado por la cultura sumando

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Pilar Alba

as palabras fluyen, unas a otras se arrastran, se dejan llevar, chocan, pelean, se desgastan; pero al final su valor y sentido permanecen. Las palabras se desgajan como los cerros al pasar la lluvia; caen en leve arena primero, luego en cascada y al final se dejan venir como rocas que si te tocan pueden causarte y causar un gran daño; por eso hay que ser cuidadoso con ellas. Las palabras también se descuelgan como los frutos de los árboles y nutren a quien las recibe con oído abierto, con mente fresca; son como mangos, sandías, melones, fresas… o el sabor favorito al gusto del lector, del oyente. Ellas no son como las piedras: estáticas; a las palabras las arrastra el agua, junto con ella cantan, recitan, rezan, piden ser leídas y escuchadas. Canturrean al son de los manantiales melodías dulces que arrullan a los niños recién nacidos, pero también pueden junto a la violencia de la marea entonar himnos de verdad y guerra. Aquí, en esta Gualdra, durante once años, ha fluido un Río de Palabras: cuentos, poemas,

/// Juan Carlos Basabe. La Quemada. este proyecto varios colaboradores y seguro once mil lectores, todos participando en la actividad cultural. Reflexionando desde el patrimonio arqueológico, en La Gualdra he tenido la oportunidad de abordar mi experiencia vivida con el Dr. John Charles Kelley, padre de la arqueología zacatecana. También, he contado narraciones mágicas sobre los misterios que encierran los sitios arqueológicos, descripción de piezas, hallazgo

arqueológico y los 25 años del Museo de Sitio de La Quemada. En estos once años de La Gualdra me viene a la mente el número once correspondiente a las columnas existentes dentro del Salón de Las Columnas. Este edificio orientado hacia el ocaso se observa cómo el sol se pierde entre la sierra, en su movimiento anual se introduce detrás de los cerros o cañadas. Estos puntos en el paisaje marcaban un evento importante en la cosmovisión prehispánica, la deidad se

manifestaba indicando el periodo para la preparación de las tierras en el solsticio de verano o las ceremonias de agradecimiento por las cosechas en el equinoccio de otoño. Había un calendario en el horizonte dejando de ver el paisaje ritual donde todos sus componentes tienen vida. Entre los náhuatl del México prehispánico el día once del Tonalpohualli o cuenta de los días, era conocido como el Ozomahtli, representado por un mono, Xochipilli, príncipe de las flores era la deidad asociada y su dirección era el oeste, por donde se oculta el sol e ingresa al inframundo. Xochipilli era el dios del amor, los juegos, la belleza, las flores, el maíz, el placer y de la ebriedad sagrada, se le vincula con la fertilidad y cosecha. No intentamos posesionar el panteón mexica, simplemente hacemos las referencias del pensamiento prehispánico y cómo a través de sus deidades, ahora desconocidas, del Cerro de los Edificios de La Quemada, organizaron esta antigua ciudad con una cosmovisión mesoamericana. Gracias a Jánea Estrada, La Gualdra ha sido un espacio abierto para poder informar sobres patrimonio arqueológico zacatecano, ya que solo se valora, protege y conserva lo que se conoce.

Río de Palabras

/// Magdalena Okhuysen. Del tiempo según San José.

disertaciones y reflexiones; convertidos en ensambles de pensamientos que se han quedado en tinta, papel, pantallas electrónicas, mentes

y corazones. De dónde llegan las palabras de este río que fluye, de este flujo en el cual como en sus aguas: nos bañamos y no nos

bañamos, porque nunca son las mismas; ya lo dijo Heráclito, uno de los tantos patriarcas que supieron en su sabiduría la fuerza que las palabras llevaban. A dónde se trasladan, dónde resuenan. En qué mentes empiezan a anidarse y ser ruido; a transformarse en otras nuevas, en otras distintas palabras. Dónde crecen, quién las siembra, quién las cultiva. Quién con ternura las teje y puede con ellas ablandar los más duros corazones. Quién con gran fuerza las estampa en la cara como un golpe certero. Quién las dice con verdad, quién con mentira. Quién simplemente como yo juega con ellas. Varias veces me he sumergido en este río sí, en este río de las palabras y me he dejado arrastrar y he arrastrado conmigo a varios en sus aguas. He leído las palabras de otros. He, sin saberlo, entablado con varios de ellos un diálogo azaroso y fructífero. He también encontrado en este fluir a veces la calma. Las palabras con sus sonidos me han enseñado también que a veces es necesario parar, guardar silencio; esperar que maduren para que salgan, rompan el silencio y este Río de Palabras siga fluyendo.


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La Gualdra 530 by La Jornada Zacatecas - Issuu