SUPLEMENTO CULTURAL
NO. 248 /// 30 DE MAYO DE 2016 /// AÑO 5
DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN
Humberto Valdez. A todo acto transgresor o subversivo yace una semilla civilizadora. Mural lineográfico. 320 x 320 cm. 2016.
Tres artistas exponen actualmente en la Bóveda, en la Ciudadela del Arte. Humberto Valdez coordina el Taller de Gráfica Rinoceronte, en la Ciudad de México; Andrés Vázquez dirige el taller del Museo José Guadalupe Posada, de la ciudad de Aguascalientes; y Alberto Ordaz, el Taller Vetagráfica. En esta ocasión, les compartimos una muestra del trabajo de Humberto Valdez y los invitamos a que visiten esta exposición que permanecerá un mes en este recinto cultural.
2
LA GUALDRA NO. 248 /// 30 DE MAYO DE 2016 /// AÑO 5
La Gualdra No. 248
Editorial El próximo lunes será muy importante para nosotros; primero porque conoceremos quién de los siete candidatos a gobernador resultará ganador. Éste es un tema importante por sus implicaciones políticas, pero también, por el destino que se vislumbrará -a partir de que uno de ellos se proclame como nuevo gobernador- para el ámbito del arte y la cultura en nuestro Estado. Y ése es el tema que nos preocupa, porque no vemos claro qué es lo que sucederá en la siguiente administración que durará 5 años y porque motivos de sobra tenemos para temer que, otra vez, puedan pasar los años sin que se tenga un plan estratégico para esta área. Temo, y espero equivocarme, que tengamos una administración que base sus acciones sólo en ocurrencias. Haciendo memoria, las declaraciones de los candidatos en días pasados coinciden en que el siguiente director de Instituto Zacatecano de Cultura, deberá cumplir –ahora sí- con un perfil específico, cuya preparación académica, experiencia profesional y sensibilidad garanticen que será un administrador eficiente, que pueda establecer un diálogo permanente con la comunidad artística, con la ciudadanía y con las diferentes instancias gubernamentales. Es decir, si los candidatos cumplen con lo que nos han prometido, el siguiente director tendrá que ser un gestor cultural a la altura de las circunstancias. Supongamos que así será; lo siguiente, una vez que el director sea nombrado, es realizar un diagnóstico serio del estado en el que se encuentra el instituto. Aquí está el primer reto, porque el próximo director tendrá que implementar medidas drásticas para sanear primero la manera en como el instituto funciona. Lo más recomendable es que se contrate una empresa especializada que realice este estudio en el que deben analizarse y evaluarse todos los procesos administrativos y de organización. Una opinión imparcial, de gente que no tenga vínculo alguno con quienes integran el instituto, será de gran utilidad no sólo para el siguiente director, sino para todos. Este diagnóstico deberá de ser la base de todas las estrategias y tácticas que han de implementarse. Y es que hace falta que esta organi-
zación funcione más armónicamente, más encaminada a lograr objetivos que sean compartidos por todos. Es indispensable que sus integrantes no sólo cumplan con el perfil para ocupar los puestos, sino que estén comprometidos con lograr en un periodo de cinco años, un objetivo principal acorde con una misión y una visión (que por cierto, son inexistentes actualmente). Urge hacer una reingeniería de procesos y definir qué modelo organizacional debe seguirse para trabajar más eficientemente. Dicho de otra forma, si realmente el siguiente gobernador deseara que el IZC funcione de manera diferente, más productiva, tendrá que propiciar que los procesos actuales sean sustituidos por otros, distintos, más creativos, más eficaces, que sustituyan a los actuales; no porque todos los que se tienen ahora no funcionen, sino porque es urgente que se innove y se haga frente a los nuevos desafíos de la época. Las necesidades de la comunidad artística son diferentes a las de hace 30 años cuando nació esta dirección y sin embargo, se sigue trabajando como si el tiempo no hubiera pasado, improvisando conforme a lo que va sucediendo en el camino. Aclaro que esta situación no es exclusiva de esta administración que está por terminar; así ha sido desde siempre, aunque es justo decir también que hay directores que han improvisado mejor que los otros. En fin, que sólo resta esperar, mientras tanto, no está de más pedirle que salga a votar, que razone bien su voto y que al ejercer su derecho a elegir a nuestro siguiente gobernador haga un ejercicio consciente de memoria. El próximo lunes, además, es muy especial para nosotros, porque llegamos a la edición 249 y con ella a nuestro aniversario número cinco. No hay quinto malo, suele decirse, y nosotros estamos muy emocionados y contentos de continuar con ustedes lunes a lunes. El próximo número gualdreño será una edición especial. Inician desde ahora los festejos; muy pronto les diremos cómo y con quién celebraremos. Que disfrute su lectura.
Contenido El Templo de las Musas Andy Warhol inaugura el posmodernismo del arte Por Violeta Tavizón
3
¿Quién es Adán y dónde está el paraíso? Por María de los Dolores Saucedo Torres Cartas Por Edgar Khonde El Picaporte Debes escucharlo… ¿“más seguido”? Por Simitrio Quezada
4
Medea, serial 1. La hechicera en espiral Por Magdalena Okhuysen
5
Humberto Valdez En Grabado 3 [1 de 3 partes] Por Jánea Estrada
6 7
El sexenio de la triste figura Por Eduardo Campech Miranda De la necesidad de buscar un gato Por Carlos Flores Desayuno en Tiffany’s, mon ku Kingdom of Shadows Lo que reina en las sombras: Narcodumental Por Carlos Belmonte Grey Castillo de sal si puedes Por Ester Cárdenas
Notas al margen Dime si estudiaste y te diré quién eres Por José Agustín Solórzano
Por los cuernos Por Pilar Alba ¡Dile… anda, dile! Por Alberto Huerta
8 9 11 12
Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com
Directorio
Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx
Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial
La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.
Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com
3
/// Andy Warhol, Cow Wallpaper (Pink on Yellow), Impresión en papel, 1966.
El Templo de las Musas
Andy Warhol inaugura el posmodernismo del arte 6 Por Violeta Tavizón*
E
ste artista controversial nació en 1928, en Estados Unidos en Pittsburg y su verdadero nombre fue Andrew Warhola, sus padres eran inmigrantes húngaros y creció con un arraigo muy fuerte a las tradiciones de su familia. A los nueve años recibió un regalo que le marcó el camino de su vida, una cámara fotográfica; por lo que pasaba el tiempo descubriendo el mundo a través de la lente. Al ver que Andy tenía talento para las artes, su madre siempre lo alentó y apoyó económicamente para que estudiara ilustración. Por lo que desde que salió de la universidad, se dedicó a hacer anuncios para distintas empresas en Pittsburg. Desde muy joven una de sus grandes obsesiones fue ser famoso, de ahí que ese mismo deseo fuera el que lo llevó a Nueva York, ya que ahí era la cuna del arte y de los artistas de fama mundial. Su primer trabajo en la Gran Manzana fue en la revista Glamour, por lo que su carrera profesional inició en 1949. Ya para la siguiente década Warhol disfrutaba de gran fama como ilustrador y fotógrafo.
La década de los cincuenta significó para Warhol una coyuntura en su vida. Además de disfrutar por fin de fama como ilustrador, se inició en el ámbito de la pintura. Poco a poco se adentró más al ambiente artístico e inició sus exhibiciones, las cuales fueron muy esperadas por sus seguidores. Desde que inició su carrera como ilustrador, Andy Warhol protagonizó distintos periodos de la historia del arte, vio pasar frente a él a las diversas vanguardias: el dadaísmo, el cubismo o el expresionismo abstracto que a partir de la década de 1950 tuvo un fuerte impulso en Estados Unidos. Sin embargo Warhol tramaba otro tipo de arte, vinculado a la época que protagonizaba, ya que el consumo masivo comenzaba a esparcirse por Estados Unidos. El crítico de arte Arthur Danto, en su libro Después del fin del arte, el arte contemporáneo y el linde de la historia, comenta que la década de los sesenta fue la que marcó la coyuntura en el arte. Ese corte en la historia lo hizo Andy Warhol, específicamente entre 1964 y 1966, al exhibir obras como The Chelsea Girls, Cow Wallpaper y sus famosas latas Campbell. Danto
menciona en el mismo texto que en 1963, en una entrevista Warhol comentó que todos los estilos tienen igual mérito y que ninguno es mejor que otro, por lo que el artista debería ser capaz trabajar ya sea en el expresionismo abstracto o en el realismo, sin que su obra esté vinculada a algún manifiesto. De ahí que como Arthur comenta, el pop art se opuso al arte como totalidad a favor de la vida real. El momento en el que el arte se libera de las formalidades estéticas y se vuelve de pronto desordenado o ecléctico, se abren las puertas de la posmodernidad. En particular en el arte, esta nueva época empezó en el momento en el que dejó de tener un relato y el artista volvió su mirada hacia lo invisible. Para la posmodernidad, todo está permitido, el arte deja de ser moderno y se convierte en contemporáneo. En esta época posmoderna, el artista no sólo se dedica a una técnica, tal como lo dice Warhol, puede ser también cineasta, fotógrafo, escritor, e incluso músico o cantante. En particular, el artista estadounidense fundador del pop art, realizó también algunos filmes, en ocasiones tan criticados como la película en la que
filmó por seis horas a una persona durmiendo. Su personalidad festiva y farandulera lo hizo acercarse a personajes como Marilyn Monroe, Jackie Kennedy, Liza Minelli, por mencionar algunos. Así también para la década de 1980 apoyó a otros artistas impulsándolos y dándoles la fama, tal como lo hizo con Jean Michel Basquiat. Este artista multifacético murió a los cincuenta y ocho años, en Nueva York en 1987, después de una cirugía de la vesícula y se dice que falleció debido a una negligencia médica. Actualmente en la ciudad de Pittsburg se encuentra el Andy Warhol Museum, en el que se exhiben algunas obras del artista, y de otros tantos que junto a él fueron partícipes del pop art. Además de que en su acervo se conserva un archivo con documentos que le pertenecieron, así como audios, videos y fotografías hechas por Warhol. A través del arte podemos comprender los distintos periodos de la historia, Warhol en particular mostró con sus obras a la sociedad de hiperconsumo y exceso de la que formamos parte. *Curadora
Arte
/// Poster hecho por Andy Warhol para el filme que realizó y que lleva por nombre Chelsea Girls.
30 DE MAYO DE 2016
4
LA GUALDRA NO. 248
¿Quién es Adán y dónde está el paraíso?
Río de Palabras
Arte
6 Por María de los Dolores Saucedo Torres
A
dán es vida y el paraíso está en el problema de la vida. Si seguimos el ejemplo de Ortega y Gasset, Adán es creación divina, pero no la creación de un objeto o cuerpo inerte, sino el de existencia germinada de barro y de soplo. Una vez que latió su menudencia principal, el corazón, inició su problema: el problema de la vida. Es decir, (y válgaseme la repetición de la palabra problema) el problema de vivir solo, luego el problema de la compañía y finalmente el problema de la tentación. Entonces Adán es vida rodeada de caminos bifurcados. ¿De dónde viene tanto problema? De la no tan simple coexistencia, del vivir, de la elección entre caminos y de las relaciones. Vida es la tragedia de vivir y en esta tragedia está su sentido. No hay felicidad eterna, pero eso mismo es felicidad, pues la pura felicidad es más aterradora que la tragedia. Así como en la música son importantes los silencios, para la vida es importante la desdicha. Por eso Adán busca el paraíso que no puede encontrar si no es por medio de algo justamente como él, de una creación, del arte. El arte es el paraíso creativo compuesto de cosas, de relaciones de tales cosas con
el resto total del mundo. Al crear un cuadro, una novela, un soneto, se crean relaciones mismas que dan unidad, que Ortega y Gasset llama unidad de la vida. Entonces Adán es vida, creación, Adán es el ser humano, Adán somos todos y el paraíso está en el problema de esa vida. Acceder al paraíso no es fácil, pero sí hay dos vías, en el caso de la pintura, una es por medio de la mano del artista y otra por medio del cuadro mismo. La primera: hay pintores que pintan sólo con las manos, pero hay otros que pintan con esas mismas manos, aunque movidas por el problema de la vida, entonces el pintor es un dios, y ha de pintar las condiciones perpetuas de vitalidad, o sea de eternidad. Se crea una separación entre pintura y artista, así como entre Adán y dios, el cuadro será huérfano. Aquí está nuestra segunda vía: el hombre que no es pintor con manos si lo es con los ojos, es decir, el espectador; el hombre puede advertir el paraíso por medio del arte y reconocer en él algo que no sabía que estaba ahí, pero, paradójicamente estaba en él mismo y sólo es posible ver el reflejo gracias a una pintura. Para concluir, el arte es desahogo y refugio donde se interpreta el problema de la vida y consuela a los muchos Adán que siguen mortificándose con el paraíso perdido. El arte es un paraíso recobrado.
Cartas 6 Por Edgar Khonde
M
e gustaría ponerme con mi ordenador en la plaza principal de cualquier pueblito y ofrecer mis servicios como “escritor de cartas”, única y exclusivamente cartas. Nada más. Ni avisos ni testamentos ni poemas ni cuentos. Cartas. Es todo lo que me gustaría escribir y hacer en la vida. Cartas sobre
/// Peter Paul Rubens (1577-1640). Adán y Eva (1628, copia de un original de Tiziano) (detalle).
cualquier tema. Cartas de amor y desamor, cartas que describan viajes, cartas que huelan a lluvia, cartas que enseñen a bailar salsa y cumbia, cartas tan largas como las vías del ferrocarril, cartas negras, como las lágrimas, cartas llenas de vicios, asesinas, cartas para los hijos y los nietos. Cartas destructivas, con gérmenes mortales y ántrax. Cartas que derriben países y levantan a los vencidos. Cartas
que hablen sobre cartas y sobre medias; sobre piernas apresadas por piernas. Cartas cuerpo: Los cuerpos de las cartas. “Una carta de tu nombre y de tu cuerpo, que en el nombre de tu cuerpo seas tú y tu cuerpo, cuerpo, cuerpo”. Cartas para Sara. Cartas que incendien el mundo. Cartas que se pierdan y nunca lleguen a su
El Picaporte Debes escucharlo… ¿“más seguido”? 6 Por Simitrio Quezada
R
ecientemente alguien escribió que a determinado periodista hay que “escucharlo más seguido”. La expresión es inadecuada por no ser adverbial. Explico: Generalmente el adverbio sirve para calificar al verbo, a un adjetivo o a otro
adverbio. “Escucharlo” es un verbo con el pronombre enclítico (que se pone al final de una palabra) “lo”. “Más” es adverbio; “seguido”, adjetivo, participio derivado del verbo “seguir”. “Seguido” es aquél al que se sigue, y la expresión “escucharlo más seguido” resulta adjetival, no adverbial. Quizá lo que se quiso decir con “debes escucharlo más
seguido” fue “debes escucharlo más frecuentemente” (una expresión tan adverbial que de hecho se utilizan dos de ellos). También puede echarse mano del mismo adverbio “más” y un sustantivo. En lugar del adverbio “frecuentemente” utilizamos el sustantivo del que se deriva: “frecuencia”: “Debes escucharlo
destino. Cartas para el mar, para las botellas que arrojan los náufragos y que son localizadas por un submarino cien años después. Cartas rojas. Cartas anarquistas. Cartas sin remitente o destinatario. Cartas. Cartas. Cartas. Estoy seguro que esa sería la profesión más honesta para mí.
con más frecuencia”. En lugar de “frecuentemente” podemos también decir “Debes escucharlo más asiduamente”, otra vez dos adverbios, o “Debes escucharlo con más asiduidad”, lo que puede resultarnos complicado e incluso anacrónico. Dejemos el “más seguido” para una oración como “Fulano es el periodista más seguido en las redes sociales de internet”. Ahí sí resulta adecuado el adjetivo. Envíe comentarios y demás inquietudes a: siquezada@hotmail.com
5
30 DE MAYO DE 2016
Medea, serial
1. La hechicera en espiral
S
e comentaba, en el número anterior de La Gualdra (247), a propósito de Medea material, que esta figura ha sido reinterpretada una y otra vez desde que la tragedia de Eurípides presentara a uno de los personajes con la manifestación de poder más inquietante del teatro griego: una mujer extranjera capaz de acabar con el futuro de su ex marido, Jasón, por traicionar los votos de matrimonio con los que le había jurado protección al aceptar a la hija del rey de Corinto para establecer una nueva alianza en la que Medea sale sobrando; los medios para destruir la paz de ese hombre son un magnicidio —las muertes de su prometida y su suegro—, planeado y ejecutado en menos de veinticuatro horas, y el filicidio —la muerte de los dos hijos que había tenido con Jasón. El propósito de esta serie sobre Medea es analizar algunas de las recodificaciones más relevantes del personaje; sin embargo, el punto de partida de todas ellas es la tragedia de Eurípides, pues este autor es quien presenta por primera vez a una Medea filicida, el punto de referencia común para todas las obras que le han seguido. Para tener un punto de partida, es interesante analizar la estructura y los elementos que conforman la tragedia; de lo que ellos se desprende resulta aún más interesante abordar el tema de la extensa línea de Medeas que esta tragedia ha generado. La Medea de Eurípides está compuesta en cinco episodios además de un prólogo y un epílogo; cada episodio puede estar dividido en escenas, o no; así, los episodios uno y tres se dividen en dos escenas; los episodios dos y cuatro sólo tienen una escena; el quinto episodio presenta un agitado movimiento del escenario, anómalo en comparación con el del resto de la puesta. Por otra parte, el coro es un elemento indispensable de la tragedia, por lo que su entrada implica un movimiento de transición (la párodos), al tiempo que habilita las transiciones de un episodio a otro, conocidas como estásimos, y su salida implica el final de la obra (el éxodo). Esta disposición escénica conforma una estructura simétrica, con un episodio central (el tercero). Un primer análisis de Medea abordaría sus elementos anómalos o, de acuerdo con la crítica aristotélica, alógicos: se trata la historia de una venganza absurda que, para culminar a favor de su artífice (la misma Medea), presentará elementos injustificados, al margen de una concatenación causa–efecto, recurso clásico de la ficción especialmente
apreciado por Aristóteles para considerar verosímil la construcción ficcional. La puesta en escena arranca con el prólogo y el anuncio de la amenaza de un nuevo mal para Medea; la nodriza presenta los antecedentes de la situación dramática: su ama se lamenta y maldice a Jasón por su traición. Pero le llega a la nodriza la noticia de que, además de tener que soportar el infortunio de la traición del marido, Creonte va a desterrarla. Con el discurso de la nodriza se siembra el primer impulso dramático; entonces entra el coro, compuesto por un grupo de mujeres corintias; desde su entrada se muestran solidarias con la causa de la protagonista y le piden a la nodriza que la llame para tratar de consolarla. Medea aparece en escena y pronuncia un discurso en el que se expresa la difícil vida que tienen que enfrentar las mujeres; con sus palabras y elocuencia, logra la empatía del coro y, sobre todo, su complicidad: ella les dice que va a encontrar un medio de venganza, y les pide que, de ser así, la apoyen guardando silencio (hay que tomar en cuenta que, una vez en el escenario, el coro no vuelve a salir, y por lo mismo se convierte en un actor, al que se ha llamado también “personaje colectivo”). Viene entonces la primera escena del primer episodio: entra Creonte a anunciar a Medea una orden inmediata de destierro, al que habrán de ir también sus hijos; el principal argumento para sostener la “legitimidad” de esta orden es que “teme” que Medea pueda hacer algo contra su hija, contra Jasón y contra él mismo. El “estado de derecho” es una de las primeras nociones que esta obra pone en suspenso: los griegos estaban muy orgullosos de conducirse civilizadamente, basados en leyes, y no en los arbitrarios designios de tiranías típicas de la “barbarie”, a los que Medea estaba acostumbrada (esto último resulta irónico en el curso de la escena, pues se sostiene en un estereotipo del “bárbaro”); la escena contiene una interesantísima crítica a esta ilusión griega, pues la orden de destierro no sólo no tiene un sustento jurídico, sino que ignora un juramento de matrimonio que había sido legítimo; también resulta extraordinaria la caracterización del rey. Para los propósitos de este texto, baste decir que Medea le pide a Creonte un día de plazo para prepararse y, sobre todo, preparar a sus hijos para el exilio (una situación muy vulnerable, en la que no hay garantías que soporten jurídicamente al individuo que la padece). Sin quererlo, y consciente del error que comete, Creonte concede el plazo, y sale del escenario; esa salida marca la segunda escena: Medea se queda sola, con las mujeres del coro, y empieza a trazar su plan de ven-
Teatro
6 Por Magdalena Okhuysen
/// Crátera griega, s. III a.C., decorada con la escena final de la Medea de Eurípides.
ganza: matar a la princesa, al rey y a Jasón; sin embargo, es complicado, porque no tendrá a dónde huir. En fin… confía en que de algo podrá valerse; no se detendrá a buscar soluciones en esos momentos en los que lo importante es trazar el plan perfecto. El coro canta el primer estásimo. Entonces llega Jasón. Arranca el segundo episodio, con una sola escena en la que se da un intercambio de duras palabras; Jasón reclama a Medea su falta de moderación, su egoísmo; Medea, la traición al juramento, la indigencia en la que quedan ella y sus hijos. Jasón le ofrece protección con sus contactos de otras tierras, y Medea lo manda de regreso al palacio, “anda, ve, corre a preparar tu boda, que ya veré yo que la recuerdes…”. El coro canta el segundo estásimo. La primera escena del tercer episodio arranca con un cordial saludo: Egeo, rey de Atenas, se encuentra con Medea; ella devuelve el saludo también muy cordialmente, y pregunta qué lo lleva por esos caminos lejanos. Egeo le confía sus motivos, ya que la considera una mujer sabia: ha ido a consultar al oráculo qué puede hacer para conseguir descendencia. Medea lo escucha, intercambian palabras, pero él nota en ella un profundo desasosiego, y le pregunta qué le pasa.
Entonces Medea le hace un resumen de sus desgracias, comenzando con la traición de su esposo; a Egeo le parece indecorosa la ambición de Jasón, y Medea encuentra ocasión para pedirle asilo; él accede, y ella le pide garantizar ese asilo con un juramento solemne. A Aristóteles se atribuye una de las primeros críticas sobre la pertinencia de esta escena: ¿por qué aparece Egeo de repente, sin justificación dramática? Sólo para salvar a Medea y darle opción de ejecutar su plan de venganza sin el temor de no tener a dónde huir. En realidad, la mención de Egeo en la Poética es muy ambigua, y no se puede asegurar que en ese pasaje se esté haciendo referencia a Medea; lo cierto es que, especialmente a partir del siglo XIX, la tradición crítica se dividió entre “aristotélicos” y “proeuripideos” para juzgar “la escena de Egeo” como un error o un acierto; sin duda, éste es el primer elemento anómalo de la obra: dejar ver las costuras con que el dramaturgo construye la ficción. Es preciso hacer una pausa justo aquí. Alrededor de este problema textual conocido como “la escena de Egeo” se han construido extraordinarias recodificaciones (especialmente la de Dreyer/Lars von Trier), que abordaremos en una siguiente entrega.
6
LA GUALDRA NO. 248
Humberto Valdez
Gráfica
En Grabado 3 [1 de 3 partes] 6 Por Jánea Estrada
H
umberto Valdez es uno de los tres grabadores que participan en la exposición Grabado 3, en la Bóveda de la Ciudadela del Arte, junto con Alberto Ordaz y Andrés Vázquez Gloria. Valdez, de origen zacatecano y alumno de Francisco de Santiago, realiza una apropiación de las dos salas del fondo de la bóveda cubriendo con su trabajo prácticamente todos los muros. En un ejercicio lúdico, viste el espacio con grabados en gran formato, intervenidos, estampas que muestran dominio del oficio, de la técnica, pero sobre todo, una gran sensibilidad plástica. En el trabajo de Humberto están presentes elementos iconográficos que remiten siempre al origen, a la tierra, a los personajes que han forjado historia. Su discurso es la lucha, la de Julio Ruelas que parece observar cómo se consolida la tradición de talleres de grabado en la región, la de un luchador enmascarado que pelea, la de las tropas villistas que se yerguen altivas ante el desencanto de la época. La capacidad productiva de este artista va de la mano de un gran impulso creativo; el suyo es un talento vigoroso que deja en cada estampa rastros de una energía en constante crecimiento, en movimiento continuo. El trabajo de Humberto Valdez es una muestra de buen grabado, divertido, fuerte, propositivo.
30 DE MAYO DE 2016
7
Grรกfica
8
LA GUALDRA NO. 248
El sexenio de la triste figura
Literatura
Promoción de la Lectura
6 Por Eduardo Campech Miranda
E
n la recta final de esta administración estatal me disponía a realizar una evaluación de las políticas públicas en materia de promoción del libro, la lectura y la formación de lectores que nos dejaron estos seis años. Por principio de cuentas, si la memoria no me falla, uno de las primeras desafortunadas acciones fue la suspensión de la Feria Nacional del Libro. En los años siguientes reconsideraron y volvió a llevarse a cabo tan importante evento. Ese acontecimiento y una revisada al Plan Sectorial de Educación delinearían las líneas estratégicas que marcarían el rumbo del ámbito mencionado durante el gobierno alonsista. Los nombramientos de los titulares de Educación, Cultura y Bibliotecas exhibieron que se privilegiaba el pago de favores sobre los perfiles. Había antecedentes para no hacerse muchas expectativas positivas: durante la gestión como Presidente Municipal del actual Ejecutivo Estatal, surgió dentro de su cabildo –secundado por él– la iniciativa de desmembrar la Biblioteca Pública Central Estatal y hacer de ésta, cuatro bibliotecas municipales en la capital zacate-
6 Por Carlos Flores
S
alí a buscar mi gato y me encontré un mundo fascinante. Alrededor de mi casa hay un lote baldío y una casa abandonada, o mejor dicho, una construcción incompleta. Todo un ecosistema con sus propias reglas, lleno de hierbas silvestres con flores coloridas y tallos espinosos, con semillas ganchudas que se atrapan a la ropa con la esperanza de caer y geminar en otro suelo y propagar la especie. Lagartijos que caminan por las paredes como grandes arañas y arácnidos que se detienen al sentir mi mirada. Un espacio que de día recibe el sol en fragmentos y de noche late con su alma de alimañas y roedores. Mi gato no estaba por ahí, sólo había restos de aves y basura, una vieja cobija y botellas de mezcal barato que seguramente dieron calor a un indigente antes de que construyeran una barda alrededor el predio. Tuve que brincar un muro de dos metros. Si no lo hacía mi hija no me lo perdonaría, pues fui yo quien espantó al gato con un periódico luego de encontrarlo sobre la mesa de la cocina. Al principio me sentí extraño en ese lugar, por un lado me imaginé como un delincuente entrando a una propiedad privada, pero la verdad no hay nada que robar por ahí, al menos que a uno le hagan falta algunas toneladas de varilla para construcción o algunos ladrillos, pero no era mi caso. Me sentí extraño como una mancha en una pintura que el autor no imaginó, como una pelusa en un traje negro recién salido de la tintorería.
/// Louis William Wain. Gato con lentes trabajando.
cana. Decía que bastaba echar una mirada al Plan Sectorial de Educación para anticipar la importancia de la lectura en este sexenio: sólo en dos ocasiones aparece la palabra “lectura”. El desinterés o incapacidad para delinear un proyecto estatal de lectura queda de manifiesto cuando se echa una mirada al desarrollo de la Red Estatal de Bibliotecas Públicas, cuando –al desaparecer el Programa Nacional de Lectura–
las escuelas quedaron sin el único camino institucional para hacerse de libros. Ahora, los centros educativos deben apelar a la buena voluntad de la sociedad civil, a voluntarios que convoquen a donación bibliográfica. A solicitar a la misma Coordinación Estatal de Bibliotecas que pueda obsequiar libros para formar, o enriquecer, las precarias e incipientes bibliotecas escolares.
¿A quién corresponde dotar de libros a las escuelas?, ¿de quién es la responsabilidad de generar acciones que brinden disponibilidad, y accesibilidad, de la palabra escrita a la población? Si bien antes se hablaba de un Estado benefactor, capaz de atender las necesidades de sus habitantes, ahora la situación se ha tornado a las antípodas: el Estado espera que sea la misma sociedad civil quien resuelva. Veamos cómo frente a la desgracia que causa un fenómeno natural de inmediato se solicita el apoyo social. Lo mismo está sucediendo con los libros, la lectura y la formación de lectores. En el ámbito escolar esto representa una circunstancia adversa para los docentes: ¿cómo mejoro los indicadores de lectura de mis alumnos sin libros? Como cereza del pastel está el Centro de Lectura “Amparo Dávila”. Hace ya dos años que se colocó la primera piedra y tal como se dijo en estas líneas, ni ese símbolo queda en el lugar, mucho menos la intención y el tiempo para que Zacatecas cuente con un centro de lectura tal como otros estados. La buena noticia es que ya se van. La mala, que en la política mexicana sigue siendo más importante quién apoyó a la campaña, que quién tiene el perfil para los cargos.
De la necesidad de buscar un gato
/// Louis William Wain. Despedida de soltero
El edifico es grande. Llamé al gato como suelo hacer, con siseos aspirados y expirados, pero no me contestó. Saqué un cigarrillo y me puse a leer un libro de Murakami que pensaba reseñar para un suplemento cultural de un periódico local. El primer cuento habla de un tipo que va a buscar un gato por encargo de su esposa, y al igual que yo, el personaje encendió un cigarro y se sentó a esperar, pero mientras yo me encontraba totalmente solo, a excepción de los bichos, el protagonista se vio acompañado de una joven quinceañera, quien había salido de entre las casas que circundaban el extraño
callejón donde buscaba su mascota para pedirle un cigarrillo. De repente me di cuenta que mi mundo se ha reducido bastante, que la inercia y la monotonía de la vida laboral y los deberes de la casa me han alejado del mundo y me han convertido en un engrane más; sin quererlo he hecho lo mismo con mis hijas y mi mujer. Nos olvidamos de salir de casa y caminar por las calles, callejones, cerros, lotes baldíos y demás paisajes de tierra colorada. Nos hemos confinado dentro de las paredes de la oficina y de la casa, frente a las pantallas de los dispositivos, atentos de las
noticias y los comentarios de los amigos. Por todo lo anterior, he decidido hacer como el gato. Salir de casa y vagar por ahí. Tal vez perderme un par de días (aunque eso lo veo difícil a causa de mi esposa) o al menos unas horas caminando, sentándome en alguna escalera o una banca, ver pasar a la gente, cazar un libro en la librería o algunas imágenes con la cámara fotográfica, disfrutar un helado o una cerveza, tomar el coche y simplemente rodar por ahí algún fin de semana. P.D. El gato llegó, mugroso y maloliente, pero perfectamente sano.
9
30 DE MAYO DE 2016
Desayuno en Tiffany’s, mon ku Kingdom of Shadows Lo que reina en las sombras: Narcodumental
Cine
6 Por Carlos Belmonte Grey
D
urante el último Festival de Cine de Cannes, tuve la oportunidad de ir un par de veces a visitar la estructura de exposición de documentales “The Documentary Corner” ubicada dentro de los espacios del Mercado del Cine. Este lugar, lo mismo que el “The Short Film Corner”, tiene el objetivo de facilitar el visionaje de filmes gracias a un gigantesca base de datos con material fílmico que puede ser consultado en ese mismo lugar en cualquiera de los varios computadores y, en seguida, entregar los datos precisos del director y productor para que el comprador se ponga en contacto con ellos. Mi curiosidad en la Esquina Documentales era echar un ojo a la producción centroamericana y mexicana, principalmente, pasando muy rápidamente por la del sur de América. En realidad no había mucho material centroamericano, unos cuatro o cinco trabajos en total provenientes de Panamá, Costa Rica y Honduras, siempre en un tema de sátira urbana (habida cuenta que no los vi completos sino sólo fichas y entradas). De México me topé con seis documentales, la mitad de ellos relacionados al narcotráfico y problemas fronterizos; de los otros tres, uno era sobre un travesti (El remolino, Laura Herrero), otro de una vagabunda (My name is Margarita,
Bruno Santamaría) y el último contra el consumismo (Alicia en el Abismo, Abril Schmucler). Decidí ver completo Kingdom of Shadows (2015) realizado por Bernardo Ruiz con una duración de 75 minutos. Me llamó la atención el formato de entrevistas en alternado de ambos lados de la frontera: del norteamericano un agente de la policía y ex infiltrado en las bandas mexicanas cuenta su experiencia y su vida actual; del lado mexicano, diversas entrevistas a miembros de bandas y principalmente a personas adheridas a las asociaciones en búsqueda de los desaparecidos y denunciantes contra los crimines de Estado; un tercer hilo narrativo son las declaraciones de un ex pasante de drogas y
6 Por Ester Cárdenas “Las aguas del olvido están llenas de náufragas y basta con embarcarse para empezar a verlas”. Rosa Montero
personas. A través de entrevistas grabadas en tomas frontales, prácticamente sin aire ni profundidad de planos, el documental narra la violencia en Monterrey y esa zona fronteriza. Violencia debida lo mismo por los carteles que por el gobierno mexicano, en quien recae –siguiendo el hilo narrativo- la responsabilidad de desapariciones, incluyendo la más evidente de los estudiantes de Ayotzinapa y la inoperancia en la persecución de crímenes. Quizás para los mexicanos escuchar la descripción de la guerra de carteles, la tristemente época de “paz” entre las bandas, la violencia del Estado mexicano, las astucias para el tráfico
Castillo de sal si puedes
H
e disfrutado enormemente la relectura de las dieciséis biografías que conforman Historias de mujeres de Rosa Montero, la semana pasada esbocé someramente la correspondiente a Laura Riding y no puedo dejar de mencionar a las tres hermanas Brontë (Charlotte, Emily y Anne), quienes escribieron novelas extraordinarias. Su padre fue un pastor evangelista, párroco de Haworth, en Yorkshire, al norte de Inglaterra. Su madre murió cuando ellas eran muy pequeñas y fueron criadas por su padre, quien las envió a un espeluznantes internados de caridad (recordemos a Jane Eyre) y trabajaron desde muy
de drogas, no sea algo nuevo puesto que lo vive en directo o en la prensa diaria. Pero en el extranjero, la información llega sólo a partir de los medios masivos de comunicación, así que un documental de este tipo se convierte en una fuente de información a la que se le concede mayor objetividad. Cualquier comprador o simple curioso que acuda a la base de datos de documentales mexicanos inscritos en el mercado de Cannes se habrá dado cuenta de que la situación mexicana no es una simple nota roja. Lo grave es que las autoridades mexicanas no se den –o no quierancuenta de ello. Quizás les haría falta venir y ver –pero no en Cannes- los documentales.
/// Las hermanas Brontë
jóvenes. Eran miopes, poco agraciadas, inteligentes, cultas, orgullosas y pobres, con estas características, y en aquella época (siglo XIX), el futuro de las Brontë ara muy negro. En 1847 las tres hermanas publicaron con seudónimo tres novelas: Agnes Grey, de Anne; Jane Eyre, de Charlotte,
y Cumbres borrascosas, de Emily; nadie, ni sus editores, sabían que los autores eran tres muchachas provincianas de veintisiete, veintiocho y treinta años. Las obras tuvieron un gran éxito. En 1848 Anne y Emily murieron de tuberculosis. Posteriormente Charlotte asumió públi-
camente la autoría de Jean Eyre y siguió escribiendo. Publicó otras dos novelas, Shirley y Villette, ambas exitosas. En junio de 1854 se casó con Arthur Bell Nicholls, el joven sacerdote que le ayudaba a su padre en la rectoría y aunque al principio ella no estaba enamorada se dejó seducir por la pasión de él y según Rosa Montero, lo quiso porque él la quería. Al parecer Charlotte fue feliz con su marido, pero en enero de 1855 enfermó y murió el 31 de marzo, recién cumplidos los treinta y nueve años. ¿Qué tienen las vidas de los demás que nos atraen tanto?, según Rosa Montero al conocer la vida de los otros vamos confeccionando nuestra propia y privada cartografía: dónde están los arrecifes de corales, dónde el mar abierto y los bajíos, dónde las rocas que pueden destrozarte.
10
LA GUALDRA NO. 248
11
30 DE MAYO DE 2016
Notas al margen
6 Por José Agustín
Solórzano
L
as redes sociales nos han erigido a todos y a cada uno de sus usuarios en líderes de opinión. Este asunto se lo han tomado más en serio los que, bajo la aureola de la profesionalización, han salido a ostentar sus títulos universitarios como si de constancias de buen gusto y alta cultura se trataran. Si en la edad media el conocimiento estaba ceñido a los monasterios, no queda más que darle la razón a Ortega y Gasset o a Vargas Llosa cuando vemos que el mismo conocimiento que un día llevó a San Agustín a escribir su Ciudad de Dios y sus confesiones, hoy es el que las masas seudoilustradas usamos para sacralizar lo más vacuo y atacar a nuestros semejantes primates que usan el pulgar para trabajar bajo el sol y no para teclear la barra espaciadora mientras terminan, sufrientes, su tesis de licenciatura. Podemos empezar con el joven que hace videos virales en los que critica los movimientos sociales refiriendo que “él sí estudió” y que no va a tomarle importancia a las declaraciones de un musiquete que, además de cantar con el culo (como hacía también Bob Dylan, según Joaquín Sabina), tiene por seguidores a un montón de ignorantes que con suerte acabaron la preparatoria. No lo dijo estrictamente así, pero siendo sinceros eso fue lo que quiso decir. En fin, yo gracias al cielo no soy líder de opinión y no voy a preocuparme tanto de los detractores cuando digo que esta clase de personas merece su título universitario porque se parecen a él: cuadrados, enmarcados e inmóviles en a la pared, donde lucen brillantes. Es necesario voltear la mirada crítica hacia estos progresistas tetrapack. Y es que son ellos, los que defienden todo lo defendible y critican todo lo criticable, los que pugnan por su libertad de opinión, por una educación integral y, entre muchas otras cosas, por la no discriminación y la eliminación de los prejuicios sociales, son precisamente estos prometeos sin pedigrí, los que con su currícula de materias en la mano juzgan y prejuzgan al por mayor, discriminan como si con ello defendieran un examen recepcional y coartan la libertad de expresión porque consideran una aberración que los de nivel medio superior opinen si todavía no han sufrido los tormentos de la tesis. He conocido académicos que merecen mis respetos como personas e intelectuales, pero
también debo decir que las personas más pedantes que se han cruzado en mi vida tienen uno o más títulos atravesados en el pescuezo. En su Genealogía de la soberbia intelectual Enrique Serna se encarga de mostrarnos que los soberbios y los pedantes son una especie de parásitos que pertenece a las clases encumbradas. Para ser soberbio es necesario acceder a algo que los otros no pueden obtener. El conocimiento y la pedantería van de la mano y más bien es extraordinaria la situación contraria; el sabio modesto es una especie en peligro de extinción precisamente porque el conocimiento “real” y “vivo” lamentablemente no se halla en las universidades. Si no me creen salgan a la calle y hagan una encuesta: ¿A qué vas a la univer-
sidad? Para conseguir un mejor trabajo y tener una mejor posición económica. ¿Y el conocimiento? Bueno, en mi prueba de IQ saqué buena calificación. El conocimiento no es un test, ni un promedio, tampoco tiene que ver con cuántos libros leemos al año. Tal vez conocer sea más bien un ejercicio ocioso que no tiene cabida en un mundo donde se da prioridad al trabajo como un esfuerzo del que se huye. Para Stevenson el holgazán era en su pasividad el hombre creativo por excelencia, el perezoso tenía tiempo de conocer el mundo, mientras que el hombre “simple”, que trabajaba sólo para salvar el día a día, apenas y podía entender que el mundo sucedía a pesar de él. Para conocer es necesaria
la quietud y también el movimiento, pero no el movimiento circular de la rutina y el estrés, sino el movimiento caótico de un alma desbocada que en su holgazanería se sacude las pulgas. Por todo lo anterior es interesante ver cómo las redes sociales se llenan de comentarios e imágenes ofensivas como aquella de “Dime qué escuchas y te diré quién eres”, en ella hay dos grupos de músicos, en uno están varios rockeros e ídolos de la alta cultura pop que (lo dice la imagen) además de ser músicos eran también profesionistas. Abajo, en un segundo grupo encontramos a los actuales ídolos populares de la clase trabajadora mexicana (como la llamarían eufemísticamente nuestros políticos). Los lugares que en el primer grupo ocupan las licenciaturas y doctorados en el segundo apartado están ocupados por signos de interrogación. Pero ¿por qué comparar a Jenny Rivera (q.e.p.d) y a Espinoza Paz con Bryan May o Bruce Dickinson?, a quienes siendo sinceros pocos conocen si no les digo que son parte de Queen y Iron Maiden, respectivamente. Nada más, porque es importante resaltar las diferencias, porque el título colgado en la pared no vale si no lo uso para dividir a los que saben de los que no saben. Y entonces ¿me dirás quién soy tomando como referencia si la música que escucho la hizo un profesionista o un mexicano promedio? Ser o no ser, o saber quién se es depende de mis gustos y preferencias siempre y cuando mis gustos y preferencias encajen en los de la alta cultura pop, si no es el caso entonces ¿quién soy? ¿Un naco en busca de identidad? ¿Un Hamlet que nació en el lugar y el sitio equivocados? No podemos negar que la ignorancia es un mal que nos aqueja a todos, y basta salir a la calle o encender el televisor para toparnos con sus adoradores. Pero esta lacra no siempre viene de abajo, de los programas de concurso, de Andrea Legarreta o de Julión Álvarez, también el Olimpo académico exporta ignorantes y sus semidioses narcisistas están en todos lados. La cultura ahora es como el título universitario, nos vendieron la idea del museo y hoy para ser cultos es necesario ser un objeto ornamental que representa un conocimiento momificado e inmóvil. Los marcos para adornarnos los venden en los súper mercados, junto con la leche deslactosada y las sopas instantáneas. El falso progresista compra conocimiento en las universidades y con él se erige como un diploma en la pared vacía de una cultura que se ha convertido en el museo donde se rinde culto a la estupidez y a la pedantería.
Notas al Margen
Dime si estudiaste y te diré quién eres
12
LA GUALDRA NO. 248 /// 30 DE MAYO DE 2016
Río de Palabras
¡Dile… anda, dile! 6 Por Alberto Huerta “Es el destino, pa’ que negarlo lo que ahora sirve mañana no antes te quise por tus encantos pero eso, chata… se desinfló”. Canción popular
N
¡
/// Peter Paul Rubens murió un 30 de mayo como hoy, pero de 1640. Compartimos con ustedes Las tres gracias, para recordarlo. La obra se exhibe en el Museo del Prado, en Madrid.
Por los cuernos
6 Por Pilar Alba
S
e propuso agarrar a ese toro por los cuernos. Así de frente, sin rodeos. Cuando lo vio venir se armó de valor y no se echó para atrás como yo lo había pensado. Por el contrario se encaminó hacia él con paso firme y decidido. Y yo que pensé que se iba a arrepentir, que cuando me dijo que lo haría estaba alardeando.
Pero no, ahí estaba ella cumpliendo su promesa, después de tanto tiempo, después de tantos años de estar esperando y hasta preparándose para llegar a este momento. Y yo de metiche, aquí nomás viendo, pero es que yo soy testigo desde que empezó todo esto; no porque lo quisiera, aclaro, sino que así se dieron las circunstancias; pienso todo esto mientras los miro acercarse quedar uno frente a la otra sin decir
palabras, me preparo para lo que pudiera ocurrir, estar al pendiente por si las moscas, como decían antes. En mi cabeza me hago imágenes de golpes, zarandeos, violencia… pero gracias a dios no pasa nada. Sólo veo que ella le dice algo al oído y se regresa; mientras él se queda parado sin decir nada. Viene y me toma de la mano: Vámonos, me dice, ya se acabó todo, ya lo mandé a la chingada.
o… no… no… no…! ¡Dile lo que se te ocurra…! No te quedes ahí, pazguato, anda, ve y dile al mamarracho. Métele miedo. Para que ande por los rincones con la cola entre las patas. Dile que soy bruja. Burócrata municipal. Embustera. Chismosa. Intrigante. Envidiosa. Manipuladora. Que soy de lo peorcito. Inventa lo primero que se te venga a la cabeza. Dile que no me puede dejar tirada como si fuera un mueble. No, no, no, a mí no me va a pasar a fregar. Como que si te vi no me acuerdo. Dile que no me puede dejar colgada. Que cuando me lo encuentre le voy a escupir la cara. Dile que lo maldigo una y mil veces. Ah, qué dijo: ya la usé y a otra cosa mariposa. Dile que no voy a pasar al grupo de las abandonadas. Dile que no va a ver lugar en dónde se pueda ir a esconder. Siempre lo voy a encontrar. Dile que voy a ser como una ladilla. Voy a ser más molesta y chingaquedito que una piedrita en el zapato. Dile que se cuide… porque voy a andar siempre con unas tijeras grandotas, de ésas de costurera, para cortarle el tilín y los morenos. Que va a quedar más lisito que un muñeco de sololoy… Anda dile que no se la va a acabar, ni San Juditas lo va a sacar de este pedo. Lo único que tienes que entender es que tienes que ir a buscarlo… a decirle… convencerlo… ¡Qué fácil! Si te vi no me acuerdo… ai vas, carrito… para eso me gustabas. Dile que le va a llover sobre mojado. ¿Por qué tenemos que ser un lugar común en la vida…? Mira, que si no lo convences ya nos vamos a ver trabajando, tú y yo, como burros para mal comer.