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SUPLEMENTO CULTURAL

NÚMERO 14 - 5 DE SEPTIEMBRE DE 2011 - AÑO 1

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN


Este 8 de septiembre celebramos un aniversario más de la fundación de Zacatecas. Juan de Tolosa, Diego de Ibarra, Cristóbal de Oñate y Baltasar Temiño de Bañuelos fueron sus fundadores en el año de 1546. Zacatecas es un vocablo náhuatl que se ha utilizado para darle el nombre al municipio de la capital, a su cabecera municipal y al territorio del Estado. Los zacatecas o zacatecos conformaban un grupo chichimeca que hasta la llegada de los españoles habitó la región circundante al cerro de la Bufa. La palabra Zacatecas significa habitantes de la tierra donde abunda el zacate. Se deriva de los vocablos: zacatl, que significa junco, hierba. De ahí se deriva el término Zacatécatl, cuyo significado es habitante de Zacatlan (sitio donde abunda el zacate). Su escudo. Según la real provisión de 1588 tiene la forma de un escudo español integrado por la mitad de un cuadrado y la mitad de un círculo. En su único campo, predomina una elevación que representa al emblemático cerro de la Bufa, en cuyos pies nace la ciudad a consecuencia del descubrimiento de las ricas minas de plata, ocurrido el 8 de septiembre de 1546. En la parte más eminente del cerro aparece una cruz de plata, y al centro, una imagen de la Virgen María, por haberse descubierto este cerro y las minas el día en el que la iglesia católica celebra la fiesta de la Natividad de la Virgen; abajo, el monograma del Felipe II, monarca que otorgó el escudo de armas a la ciudad. En los dos extremos superiores del escudo, el sol y la luna están suspendidos en un cielo de color azul intenso. En la falda del cerro hay cuatro siluetas que representan a sus fundadores; debajo de ellos aparece el lema Labor Vincit Omnia (el trabajo todo lo vence); y en la orla, cinco manojos de flechas y entremetidos con otros cinco arcos, que son las armas que usaban los naturales de estas tierras. El trabajo todo lo vence… y después de trabajar, sugiero que para festejar a la ciudad y para enriquecer nuestro espíritu, vayamos a un museo; muy cerca de nosotros están el Pedro Coronel, Rafael Coronel, Francisco Goitia, Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez, Museo Zacatecano, Museo Toma de Zacatecas en la Bufa. También puede visitar el Gabinete de Historia Natural, de Ciencias de la Tierra, o el Museo de Ciencias de la UAZ, ubicado en Rectoría. Por increíble que le parezca, ni el 10% de la población de la ciudad conoce todos sus museos. Vaya, lleve a sus hijos, a sus amigos, a sus papás, a sus vecinos… no se arrepentirá. A propósito de museos, muy pronto estaremos dándole a conocer la programación del próximo Festival Barroco, que organiza nuestra querida amiga Rosita Franco, a celebrarse a partir del día 27 de este mes hasta el 2 de octubre. Sigamos con la celebración, le sugiero que vaya al mercado Arroyo de la Plata a paladear alguno de los platillos con el sabor

auténticamente zacatecano y a tomar agua de chía. A la salida, compre un delicioso queso de tuna para el postre, o camine por la calle Hidalgo y pruebe los dulces de camote, de coco y de biznaga que venden en las esquinas… o una melcocha del mercado González Ortega. Y ya que anda por ahí, tal vez se le antoje en estas tardes lluviosas que empiezan a ser frías, un buen mezcal –del Teúl de González Ortega, de Jalpa o de Pinos- que podrá tomarse en la Casa del Artista, donde podrá ver la exposición de Luis García; o en el Estudio –galería donde exhiben su trabajo varios artistas zacatecanos-. Por la tarde, escuche el tradicional concierto de la banda Sinfónica del Estado –dirigida por el Mtro. Salvador García- en la plazuela Goitia; y al terminar, podrá presenciar desde ahí la Romería en honor a Nuestra Señora de los Zacatecas, patrona principal de la ciudad, que iniciará en la Fuente de los Conquistadores y concluirá en la Catedral Basílica –en la que podrá ver además el retablo, creación de Javier Marín-. Festejemos a Zacatecas esta semana. La siguiente Gualdra estará dedicada al aniversario de nuestra independencia. Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

A la alquimista sublunar, a la señora del presente y del futuro: Amparo Dávila por Juan Antonio Caldera Rodríguez

Transgresión y tragicidad en Prometeo encadenado de Esquilo y Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary W. Shelley por Mariana Ríos Maldonado

Vuelta del pasado por Gabriel Luévano

Bécquer, el tejedor de historias por Jánea Estrada Lazarín

LA BIZARRA CAPITAL DE MI ESTADO He de encomiar en verso sincerista la capital bizarra de mi Estado, que es un cielo cruel y una tierra colorada. Una frialdad unánime en el ambiente, y unas recatadas señoritas con rostro de manzanas ilustraciones prófugas de las cajas de pasas.

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De los Inicios de Cantinflas por Antonio Villarreal

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Una típica montaña que, fingiendo un corcel que se encabrita, al dorso lleva una capilla, alzada al Patrocinio de la Virgen. Altas y bajas del terreno, que son siempre una broma pesada.

Porque la cristiandad entonces clama cual si fuese su queja más urgida la vibración metálica, y al concurrir ese clamor concéntrico del bronce, en el ánima del ánima, se siente que las aguas del bautismo nos corren por los huesos y otra vez nos penetran y nos lavan.

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Conflicto: Oriente y Occidente II (El castillo) por Adso Eduardo Gutiérrez Espinoza

Católicos de Pedro el Ermitaño y jacobinos de época terciaria. (y se odian los unos a los otros con buena fe).

Y una Catedral, y una campana mayor que cuando suena, simultánea con el primer clarín del primer gallo, en las avemarías, me da lástima que no la escuche el Papa.

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Feria Nacional de Zacatecas 2011 Programa académico y eventos especiales Agenda Cultural: Septiembre Programa de la Feria Taurina Zacatecas 2011

Ramón López Velarde

Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Castillo de sal si puedes por Andrea Sampedro Diario de Mateo por Mateo Estrada Gaviria

Jánea Estrada Lazarín / Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Trinidad / Diseño

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibída la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

10 11 12 Juan Carlos Villegas / Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


Por Juan Antonio Caldera Rodríguez

…iniciemos el juego; el ambiente es propicio, sólo la magia perdura, el pensamiento mágico, el sortilegio inasible de la palabra. Amparo Dávila, “El patio cuadrado”. Catalogar la narrativa de Amparo Dávila es mermar el artificio que la buena literatura sabe ejecutar. Sólo diré que es extraordinaria y que la ha suscrito una persona formidable. Diré algo más: la narrativa de Amparo Dávila no es tremendista aunque es asombrosa; no peca de ociosa ni de falsos ribetes, antes por el contrario: rebasa a muchos autores que abundan en el presente y aun —por qué no— a los por venir, en lo que tiene de exactitud y concentración, en lo que tiene de fluidez y de arquitectura. Retrotraerse y buscar las influencias de autores consagrados es chabacanería para los que tenemos a la literatura como un ara de imponderable hedonismo. Amparo Dávila comienza en ella y concluye en ella. El ojo del crítico contumaz no desconoce los favores de Kafka o Poe. Dante le susurró sus círculos de asombro. Sin embargo, Amparo es su literatura, Amparo es su universo de fantasmas, de personajes, de habitaciones, de jardines, de escaleras, de salones, y sueños y monstruos y dubitaciones. El imán de su estilo provoca a la medrosa aguja de nuestra intimidad voluble, la de nuestras sensaciones y las aherroja en un mundo que por posible acaso sea el mejor, mas donde el existir nos causa una aprensión en lo que de pedestre tiene lo “suprahumano”. Avocados en la armadura de su arte, a veces nos asfixia. Sentimos el ahogo y el peso de la fábrica de sus fantasmagorías. La realidad se bifurca y sus creaturas nos observan como en

una visión, nos afantasman, nos deslíen en la crasa pesadumbre de una vitalidad paradójicamente ficticia. Irrumpe el horror del oropel propicio. El huésped está en casa. Alguien nos observa detrás de las celosías, en el patio alguien ronda con pasos de gigante, en el jardín de las tumbas el obispo sin rostro acecha… Ella, la autora de fábulas y miedos, duplica en símbolos gozosos el esbelto horizonte de una trama fantasiosa que teje el ludibrio omnímodo en la perspectiva de lo objetivo. En la cuadratura de la fantasía luce el zodíaco subversivo en que el espíritu se suspende entre el avasallador infierno y el cielo deleznable de lo que tocamos y de lo que somos. El pasmo de la realidad se somete y se agiganta en la prosa titánica de su arte de fabular. Es la fábula vital, la fábula vivida en un mundo empecinado en ser cruel y perentorio. ¡Oh miserable tortura, perfección de mi arte!, dice la bella dama de “Fragmento de un diario”. Tal podrá decir nuestra muy querida autora Amparo Dávila, y con Euclides pensará en un amago de geometría: un triángulo, por supuesto. Es la perfección de la palabra y la lucidez del misterio. Su alma, que coincide con el imperio de su presencia, y su genio, que arrojará siempre los dados azarosos sobre el tablero de lo ineludible, hará abundantes los anaqueles de una biblioteca presentida. Se juzgará llave porque despertó las puertas anquilosadas de cierta literatura, presentida también, y que con ella se cuajó de exactas maquinaciones.

Pero ella no ha menester que le entreguen llaves de ninguna ciudad, ni de algún reino. Ni querrá estatuas ni museos. Ella es nuestra clave. Es el sustento de nuestra avaricia de lectores ociosos, y su vida se sobrepondrá a los siglos, a despecho de Homero o de Virgilio, a despecho de otras hermosas como Guadalupe Amor o Enriqueta Ochoa o aquella otra Enriqueta, elogiada por el cantor de Águeda. Será la virgen prudente que lleva la flama para alumbrar a las conciencias orgullosas.

Amparo Dávila nació en Pinos, un pueblo minero de Zacatecas, México, en 1928. Se dice que fue una niña rebelde y valiente que pasaba horas aislada en el campo, cuando tenía sólo cinco años. Estudió en un colegio de religiosas en San Luís Potosí. Sus primeras lecturas fueron fruto de la biblioteca de su padre, un hombre culto. En 1950 publicó Salmos bajo la luna, al que siguieron Meditaciones a la orilla del sueño y Perfil de soledades. Se trasladó a Ciudad de México para cursar estudios universitarios,

Alguna preterición habremos tenido con ella, sobre todo de aquéllos que se juzgan con la facultad prestada de repartir lo que no les pertenece. Ella, nuestra “bella dama sin piedad”, según la tildó una admiradora con el título de otra dama no menos bella, lo vence todo, hasta a la pálida Muerte a la que no teme y aguarda venga en el duermevela de los días sañudos del estío, o a la hora impuntual del inexorable Aquilano de un invierno remoto. Vino y venció. Ella, Amparo Dávila, la de la alquimia sublunar, es nuestra escritora del futuro.

allí se convirtió en la secretaria de Alfonso Reyes. Amparo Dávila se casó con el pintor Pedro Coronel, con el que tuvo dos hijas. En 1959 apareció su libro de cuentos Tiempo destrozado, y en 1964 Música concreta. En 1966 obtuvo una beca del Centro Mexicano de Escritores. Su siguiente obra, Árboles petrificados fue fruto de esa experiencia y en 1977 le valió el premio Xavier Villaurrutia. Perteneciente a lo que algunos han llamado Generación de medio siglo, Dávila es una de las pocas cuentistas mexicanas cuya literatura parece rebasar la realidad sin entregarse a la fantasía, motivo por el que resultaría impreciso categorizar su obra como literatura fantástica, que impresionó al mismo Cortázar, con el que le unió una gran amistad. En 2009, el Fondo de Cultura Económica conjuntó su narrativa bajo el título de Obra reunida.


Por Mariana Ríos Maldonado

José de Ribera, Prometeo (detalle), 1630.

El mito de Prometeo es, en occidente, uno de los más significativos pues representa la llegada del conocimiento al hombre. Según la cultura grecolatina, su nombre significa “el que prevé todas las cosas” ya que tenía la capacidad de saber el futuro, y esculpió del barro de la tierra a un hombre, insuflándolo con el fuego divino del Sol, reservado únicamente para los dioses. Debido a tal transgresión, Zeus lo castigó encadenándolo a una roca del Cáucaso, donde un águila –símbolo de la autoridad del rey del Olimpo–, se alimentaría de sus entrañas durante treinta mil años, las cuales renacían todas las noches para que completara su condena. Treinta años pasaron hasta que Heracles liberó al titán, y el soberano de los dioses olímpicos no impidió su libertad, siempre y cuando portara una sortija de hierro con un trozo de roca del Cáucaso, simbolizando que seguía atado a ella. Los hombres tampoco se escaparon de la ira de Zeus, pues para ellos fue reservada la caja de Pandora, que al abrirse infectó al mundo del hambre, la enfermedad, la guerra, avaricia, ira, envidia y todas las penas y tristezas que ahora padece. Éste es el punto de partida para la tragedia de Esquilo titulada Prometeo encadenado, integrante de una

trilogía cuyas segunda y tercera partes –La libertad de Prometeo y Prometeo portador del fuego– se han perdido. La obra comienza “in media res” cuando Prometeo es encadenado a la montaña por la Fuerza, el Poder y Hefesto, por desobedecer a Zeus: les entregó el fuego –o sabiduría– a los seres humanos, quienes a pesar de recibir tan precioso instrumento, no lo pueden utilizar para liberarlo, y será hasta la llegada de un semidiós, Heracles, que tal hazaña podrá darse. El castigo del titán es ejemplar: estar expuesto a las inclemencias de la Tierra, al tormento de los años, sin posibilidad de escapar; pero Prometeo, gracias a su don, sabía de antemano su destino y acepta las disposiciones de Zeus sin que ello implique una resignación, pues niega haber cometido un error o estar subordinado como esclavo al dios olímpico. Al ser inmortal, ni siquiera Zeus puede matarlo, y el reinado de este último depende de Titán debido, precisamente, a su poder de previsión: cuando Cronos fue derrocado, éste le advirtió a su hijo Zeus que habría de sufrir el mismo destino que su padre, por lo que el dios del rayo necesita saber quién, de entre su prole, será capaz de levantarse en su contra. Por tanto, Prometeo soporta su destino, siendo cuestión de tiempo hasta que Zeus lo

libere y relaje su cólera, presentándose así una nueva oportunidad para favorecer a la raza humana, y que el monarca entienda que la superioridad no está en la fuerza bruta –como lo fue en el reinado de Cronos–, sino en la inteligencia. Lo trágico reside en que Prometeo, a pesar de haberse aliado con el Zeus para vencer al dios del tiempo, los beneficios que les otorgó a los demás dioses y hombres, y que su transgresión fue con el único propósito de ayudar, bien sabe –siempre lo supo– que nadie podrá ayudarlo, e incluso que nadie se compadecerá de él, y que sólo es cuestión de esperar. Siglos después, el mito de Prometeo fue retomado por Mary W. Shelley en su Frankenstein o el moderno Prometeo, siendo la historia del Dr. Víctor Frankenstein, quien al querer descubrir el principio de la vida, exploró el paso hacia la muerte, hasta obtener el secreto para lograr invertir el proceso. Mediante el rayo, antiguo estandarte y arma de Zeus, Frankenstein se tornó el Prometeo de una nueva especie al otorgarle conciencia y vida a un no-vivo, creyendo que los hombres le agradecerían la excelencia de su creación. Sin embargo, a diferencia de su contraparte griega, no previó que su trasgresión al orden de las cosas implicaría consecuencias catastróficas: su creación estaba destinada al exilio –a ser despreciado incluso por su propio creador–, pues aunada a su apariencia horripilante, no simplemente no pertenecía al mundo de los vivos, y el saber que les otorgó Prometeo no era suficiente para que el monstruo fuese comprendido. Por ende, la criatura sintió únicamente soledad, odio y deseos de venganza

hacia la humanidad y su padre. Al negarle Frankenstein la compañía de otro ser como él, mata a las personas más cercanas al doctor para castigarlo; así, el monstruo se convierte en la caja de Pandora del moderno Prometeo, pues fueron los anhelos de gloria, de darle a la civilización algo de valor incalculable, y la fabricación de la criatura misma mediante la infracción de una ley “sagrada”, lo que trajo consigo una serie de males que sólo se detendrán hasta que dicho ser fuese aniquilado. El doctor está encadenado a su criatura, pues la destrucción de uno es el fin de otro, siendo un conflicto trágico absoluto ya que sólo a través de la muerte de los protagonistas sus sufrimientos terminarán. El Prometeo moderno no sólo utilizó la gracia otorgada por el Prometeo grecolatino a los hombres para que fuese más que un organismo vivo, sino que también demostró que esa inteligencia no sólo crea lo bello, sino también lo grotesco, y que ese fuego es capaz de iluminar las intenciones más nobles y las pasiones más violentas; y cabe resaltar que Frankenstein no perteneció a aquella raza, primera en tocar la sabiduría –la cual pereció, según los griegos, en un diluvio–, sino a los que precedieron, hechos de piedra, por lo que pueden soportar mejor la angustia y el dolor. Ambos demostraron lo que puede suceder cuando se franquean los límites, sin que por ello se pierda la esperanza de ser libre o de redimirse, pues se dice que fue la esperanza lo último que quedó en la caja, y que también ha permitido al hombre soportar los Males que Pandora trajo consigo. * daria_m21@hotmail.com

Ilustración (detalle) del interior del libro Frankenstein en la edición de 1831.


Por Gabriel Luévano* Sentí la angustia de no poder meter los dedos en el pasado y pegar los trozos de algún rompecabezas abandonado. Carlos Fuentes Ídolos de piedra dormida, sueños inverosímiles, te destierran a los páramos de la duda existencial. Ídolos de esperanzas rotas, futuros truncados, los fantasmas de la historia te absorben en una interminable plegaria sorda, presas de la gloria del anonimato y el dolor de la identidad. La historia, puede ser entendida igualmente como un tótem en regla y forma. La metáfora inevitablemente lo exige. Todos tenemos un pasado, áurico a la vez que doliente y pesado. Y como un camafeo de nuestra gloria perdida y nuestro desengaño presente, lo hemos guardado, envuelto en la espasmódica rutina del chovinismo. No entendemos la Historia, o más que nada lo que ella representa, y la defensa directa es enmarcarla en las lacias paredes de nuestro hogar, en las hojas secas de los libros escolares. Al volver a la Historia estatua, la matamos. La concebimos como algo que fue, y ahora está muerto, ajeno, distante. Pero, ¿qué sentirías al ver, en el dulce tedio de una mañana de verano, caminar a un dios redivivo, o peor aún, descubrir que éste mismo dios te ha vuelto su esclavo, y en cada punto de la frontera que tus ojos alcanzan a discernir, hay sólo cautiverio? Tal desasosiego lo experimenta Filiberto, personaje del cuento Chac Mool, del escritor mexicano Carlos Fuentes (1928). La misma trama del cuento nos da lo suficiente para ubicar a éste en el terreno de lo fantástico: Filiberto, hombre preso de la cotidianeidad,

muere ahogado en Acapulco en Semana Santa. El narrador de la historia, amigo de Filiberto, encargado de regresar el cuerpo a su hogar, da cuenta de un diario que ilustra los días últimos del occiso. Presa de la curiosidad, el narrador lee los testimonios de la paulatina locura que fue degradando la salud de su amigo. A partir de ahí, lo que se cuenta en la trama es el diario, donde Filiberto explica, que en una de sus tradicionales visitas a la playa, adquiere una “copia” del Chac Mool, que transporta a su casa e instala en el sótano. Por un descuido el Chac Mool tiene contacto con el agua y cobra vida. De ahí en adelante la vida de Filiberto girará en torno de su violenta adquisición, que lo ha convertido en su esclavo. Más allá de la increíble y deliciosa imaginación que desborda el cuento, Fuentes en realidad echa mano de la inverosimilitud para ilustrar una verdad patente: El advenimiento de la Historia devoradora del hombre. A partir de este eje, no resultaría del todo descabellada la posibilidad de identificar algunos aspectos del pensamiento de Jan Mukarovsky o incluso del los formalistas rusos, que ilustrarían tal verdad. Primeramente, Mukarovsky concibe a la obra de arte como una representación de una realidad en específico. Las formas políticas, sociales, culturales, son el bastión sobre el cual la obra transmite lo que busca.

El escritor Carlos Fuentes Macías

Foto Eustaquio Arellano, El candado calle de abajo

El placer inmediato, se incrusta en lo que llama Mukarovsky la conciencia individual, incompleta, que deviene de una conciencia mayor, la colectiva, que es donde se hallan los signos que en la obra de arte se llaman, objetos estéticos. Ésta es la visión de la obra de arte: signo, estructura y valor. La obra de arte es tal, cuando traspasa la realidad del autor y es capaz de transmitir una idea al otro, quien asimilará e identificará el significado. Por lo tanto, la naturaleza del arte es ser signo. La imagen del Chac Mool, funge como lóbrego signo en el cuento, pues representa un pasado virulento, salvaje, pero profundamente humano. El dios vuelto carne, vuelto ira, que regresa para reivindicar su reinado en la tierra. Lo ocurrido entre Filiberto y su terrible huésped dan vida a una analogía sumamente esclarecedora, y no menos aterrorizante: Un pasado, una Historia que pensábamos muerta, nos alcanza para anegarnos en un oscuro socavón, el del olvido. Así se revierte todo. Filiberto encierra al Chac Mool en su sótano. Al final del cuento, el Chac Mool, humanizado, guarda su cadáver en el mismo sótano. Así cumple Chac Mool, el papel de signo, que es autónomo y comunicativo. Es comunicativo en el momento que deja de ser pasivo, y no representa solamente un reflejo de la realidad, sino que participa en su modificación. Si la idea de la Historia, representada por el Chac Mool, es que no perece a pesar de su constante enterramiento, entonces la obra cumple su papel de renovación, pues tiende a modificar un arquetipo dañino y laxo. Me atrevo a decir, desautomatiza a la Historia, vista en este caso como objeto estético. En palabras de Filiberto, que habla de su vida antes de ser supeditado por el Chac Mool: Hasta hace tres días, mi realidad lo era al grado de

haberse borrado hoy: era movimiento reflejo, rutina, memoria, cartapacio. El Chac Mool en el cuento de Fuentes reivindica el papel de la historia. Asistimos a una revalorización del pasado, es decir, a una desautomatización. El tono dramático que Fuentes impregna en su cuento tiende a reconocer al pasado, pero no a la manera pasiva del ahí estuvo siempre, sino que a partir de una concepción cíclica del mismo, el reconocimiento es una reconciliación con la visión mítica de las cosas. Tal vez es la mejor manera de estudiar a la Historia. Saberla inminente y dormitando bajo nuestros pies, que arrastran los mismos problemas y los mismos sufrimientos. El camino de sangre del que venimos no ha vedado el punto de origen, su curso ulterior desembocará inevitablemente en él. Si negamos tal realidad, o la conciencia de que somos producto de esa conciencia colectiva, de ese mosaico de episodios que han determinado la idiosincrasia de la sociedad que vivimos, seremos alcanzados por el pasado y destruidos, lanzados al dolor inconsciente. Es necesario entender que el Chac Mool, ligado de manera raigal con Tláloc, dios de la lluvia, hace del agua su elemento vital por lo que la fuga de agua de Filiberto dictó sentencia. Es necesario entender que la Historia, clama ser escuchada, en pro del babel en que se ha convertido la modernidad, de lo contrario se vengará. Es necesario, dulce y vivificantemente necesario, saber que los quejidos que una vez escuchó Filiberto los podemos escuchar como los ecos que en la mirada de nuestros abuelos en la fotografía terminan por fulminarnos, para vivir al filo del onírico éxtasis literario, esperando y en cualquier momento, un dios errabundo, toque a nuestra puerta. * grabiel_luevano@hotmail.com


Por Jánea Estrada Lazarín Víctor Hugo Rodríguez Bécquer nació en Zacatecas un 21 de marzo de 1954. Desde hace más de 40 años ha dedicado su vida a la literatura y al teatro. Quienes lo conocen, pueden dar testimonio de su generosidad con las nuevas generaciones que osan incursionar al mundo del arte. Nos encontramos con él en su casa -un jardín hermoso a la entrada nos da la bienvenida-. Platicar con Bécquer es meterse a un mundo donde la realidad y la fantasía se mezclan constantemente, lo suyo es contar historias: las teje, las diseña, las trabaja todos los días…

Jánea Estrada: ¿De dónde sale su amor por el arte, Bécquer? Bécquer: De una competencia con mi papá... esto casi nunca lo he platicado. Cuando era yo chico escuchaba siempre hablar de mi padre –a quien no conocí cuando era pequeño-; de él me contaban, en la casa donde me crié, que era un muy buen declamador, buen conversador, que era el maestro que hacía la loa a las reinas, que participaba en concursos de oratoria… y que además escribía. Cuando lo conocí y lo escuché declamar, supe que lo mío también tenía que ser la declamación, la oratoria. Mi padre era un poco estrafalario, vestía con pantalones acampanados y playeras de la pantera rosa… decía que la gente en las calles sonreía al verle y eso le gustaba… Yo quería ser como mi padre, quería ser mejor que él, pero ahora que lo reflexiono, creo que imitar lo que él hacía era un intento por estar cerca de él. Así empecé a declamar, era lo que más me gustaba. En la primaria siempre participaba en las escenificaciones de fin de cursos. JE: ¿Y de ser un buen declamador pasó a ser actor? B: Sí, conocí a Román Méndez Oliva (q.e.p.d.) y me integré a su grupo “Poesía en Movimiento” en el que hacíamos poesía coral; ya luego comenzamos a hacer teatro, yo siempre le he apostado a la dicción pero lo que me faltaba era saber actuar. Entré a la Casa de la Juventud, con el director Carlos Ambriz Magallanes empezamos a hacer teatro infantil, la primera obra en la que participé fue “Los telares rojos”. Ya estando en la UAZ, todo cambió: para los jóvenes universitarios de aquella época era un sueño estar en el

grupo de teatro con Alberto Huerta. Me metí al grupo como mirón y asistente, porque yo quería aprender… Huerta fue mi maestro, mi tutor, me obsequiaba libros, me ponía a leer… con él empezamos a hacer análisis de los textos, a actuar, a conocer más a fondo el teatro. En aquel entonces estaban en el grupo Margarita Lozano, Ester Cárdenas, el Torque… ellos le podrán decir todo lo que Huerta representaba para nosotros. En el grupo estuve cerca de cuatro años. JE: ¿Y luego? B: Después de eso, era yo el lector oficial de los textos que preparaba José de Jesús Sampedro para sus alumnos en la prepa. Yo estudiaba medicina en aquel entonces. De lector de textos, me convertí luego en profesor de literatura de la prepa y también era integrante del taller literario que dirigía Sam, el taller “José Revueltas”; ahí conocí a muchos amigos. Recuerdo que empecé a publicar en una revista que se llamó Los múltiples caminos, que posteriormente se convertiría en la revista Dos Filos. JE: Para aquel entonces usted ya había escrito Permanencia Voluntaria… B: Así es, esa obra la escribí en 1974, era una velada alusión al Golpe de Estado en Chile… la escribí y la dirigí. La presentamos en el Teatro del Seguro Social. Luego de haberla presentado la modifiqué, la arreglé y como obra escrita se fue a los Premios Nacionales del Injuve y ganó. JE: ¿Tenía 20 años en aquel entonces? B: Sí, tenía 20 años pero había tomado cuatro años clases con Alberto Huerta y eso me daba mucha seguridad. Él me

ayudó en mi carrera, es muy importante tener a alguien que nos guíe… y yo siempre fui muy afortunado en ese sentido, me ayudaron muchas personas cuando era joven, los maestros me prestaban libros, mis amigos me invitaban a comer, me regalaban ropa… por eso aprendí que lo más importante es ser agradecido y compartido. Es decir, hay que compartir lo que se tiene, con gusto.

que nos gustaba a todos los que participábamos en él. JE: ¿Qué sucede cuando termina su gestión en el Teatro Calderón? B: Me dediqué a muchas otras cosas, fui director también del Teatro Ramón López Velarde, del Teatro Hinojosa de Jerez… y todo eso lo alternaba con mis actividades como asesor-coordinador del área de teatro para el IZC.

Yo quería ser como mi padre, quería se ahora que lo reflexiono, creo que imitar l intento por estar cerca d JE: Con el tiempo, usted decide no seguir estudiando medicina, pero se sigue dedicando a dar clases en la universidad y llega al Teatro Fernando Calderón… B: Sí, llegué al Teatro Calderón en 1986 y duré ahí 10 años. Fue una experiencia muy gratificante. Se formó un equipo muy interesante, todos los trabajadores del teatro estaban comprometidos con lo que hacían, todos estaban interesados en construir un equipo sólido. Recuerdo que aprendimos mucho de la gente que ya estaba ahí, como don Aurelio, don Benja, don Eugenio… con el conocimiento de todos ellos logramos consolidar un equipo muy padre y hacer un trabajo

JE: ¿Y cómo ve usted el panorama del teatro en Zacatecas? B: Un tanto desalentador, porque no nos hemos quitado la idea de que el gobierno debe sustentarlo todo. Los grupos deben promover su propia independencia, cortarse el ombligo. Están aprendiendo, tienen que seguirse preparando… reconozco mucho la labor que ha hecho hasta ahora el grupo de los Cosmicómicos; y el trabajo de Polo Smith, de Iván Guardado, Noé… hay muy buenos actores en Zacatecas, como Galio, Concho, Ángel Martínez, Mayela… hay gente muy buena, pero hace falta que se constituyan en una Compañía Estatal de Teatro.


JE: El teatro como una constante en su vida… pero además de las artes escénicas tiene usted otras aficiones… B: Sí, muchas, hago jardinería, me gusta cocinar, me gustan los toros JE: ¿Por qué le gusta la fiesta brava? B: Ah… porque ahí se reúne todo: coreografía, danza, música, pintura, todo es arte en los toros, aunque sus detractores no quieran reconocerlo. Hay actuación también y en el escenario de la plaza actuamos todos: toreros, toros, juez, cuadrillas y espectadores. Hay mucho histrionismo en la fiesta, hay misterio y hay poesía… Y hay buenos y malos actores –como en todo-, por eso no me gusta el Pana, porque sobreactúa, no lo soporto.

Los grupos de teatro deben promover su propia independencia, cortarse el ombligo.

er mejor que él, pero lo que él hacía era un de él. JE: ¿Los artistas como el Pana deberían cortarse la coleta? B: Sí, es difícil, pero hay que promover que los toreros reconozcan cuando su tiempo ya pasó. Lo que más agradecerá la gente es un retiro a buen tiempo.

Seguimos conversando de toros, Bécquer confesó que el mejor torero que ha visto torear en su vida fue Manuel Capetillo, que era un asiduo asistente a las corridas en la Plaza San Pedro y que desde que se inauguró la Monumental ha faltado si acaso a unas diez corridas, porque ir a la plaza, para él es un verdadero placer.

JE: Y ya para despedirnos y a propósito de los placeres ¿cuál es el máximo placer de la vida que ha experimentado? B: Definitivamente: mis hijos.

Nos despedimos de Bécquer cuando la tarde caía, quedaron muchas historias por contar, muchas anécdotas que conocer… Seguro es que las escribirá. Algún día...


Por Adso Eduardo Gutiérrez Espinoza1

En una entrevista que leí hace un par de años, cuando me disponía a escribir un ensayo más extenso sobre la obra de Orhan Pamuk, el escritor turco señaló que siempre escribe libros críticos, por ello los conflictos políticos en el que se vio inmerso antes y después de ganar el Premio Nobel de Literatura en el 2006. Sus tres primeras novelas se hablan entre ellas, me refiero a Cevdet Bey y sus hijos, La casa del silencio y El castillo blanco (o El astrólogo y el sultán), en el sentido en que el autor hace un juego donde aparecen, al menos mencionados, algunos personajes. En El castillo blanco, se nos presenta el texto como una obra de rescate, hecho por a Faruk Darvinoğlu, quien también es personaje en La casa del silencio. Podría decirse que Orhan Pamuk es un artista juguetón, pero, además, si se leen cronológicamente sus obras, se descubre cómo va consolidándose o madurando como escritor. Faruk Darvinoğlu va a la casa de su abuela con la finalidad de

visitarla, pero también para indagar en los archivos históricos del lugar. La idea central era, pues, descubrir un manuscrito donde se hiciera referencia a la peste que desoló Estambul, y encuentra un documento interesante: El Hijastro del Fabricante de Edredones. Como un rompecabezas que se tira sobre una mesa, el autor implícito nos invita a armarlo, sólo que la primera pieza se coloca al leer La casa del silencio. Comienza el juego con una extraña introducción, que, al principio, hace dudar si se trata de un sobrenombre o un personaje en la novela; lo segundo queda descartado cuando se ven las fechas históricas. Por ello, la recomendación de leer primero La casa del silencio. Después de esta advertencia, me adentro a lo que es la obra en sí, aquella elogiada por John Updike. El castillo blanco es una novela de aventura, un libro de viaje, propiamente dicho. Cuenta la vida de un científico italiano secuestrado durante un ataque turco. También, brinda una visión

sobre la vida en el Imperio Turco-otomano y, además, es un elogio a los escritores españoles del Siglo de Oro, en especial a Cervantes. Siguiendo la misma línea reflexiva propuesta en el apartado anterior, creo conveniente clasificar el choque de culturas en un ámbito diferente. Es decir, en esta novela existe una concordancia entre culturas, no propiamente un choque. Una unión ideológica. Primero mostraré, siguiendo la pauta estructuralista propuesta por Todorov, la relación entre el científico italiano y el maestro, la cual cumple una doble función actancial de amor/odio. En principio, se muestra un odio entre ambos, un juego entre quién es superior, si el italiano o el maestro, lo cual, trasladándolo a otro ámbito, puede funcionar como una búsqueda absurda de saber quién es superior: Occidente u Oriente. Aunque, también, como en el caso de La casa del silencio se plantea la idea de qué es lo que hace diferente al ente occidental frente al oriental. Selâhattin Darvinoğlu busca y encuentra su respuesta, su verdad; el maestro intenta, pero descubre que necesita estar dentro de la masa continental para comprenderla. Pero ¿cómo llega el maestro a dicha conclusión? Al contacto directo que tiene con el italiano, es un co-fluir de conocimientos que se van encausando para un único fin: la guerra y la reconquista de los territorios

perdidos. Para ello, se construye una alianza para crear el arma perfecta. Además se aborda el tema del doble, de la otredad, un tema que, desde la infancia, ha interesado a Orhan Pamuk para trabajar. En la novela El castillo blanco se habla del gran parecido, como gemelos, entre el científico italiano y el Maestro: “Al día siguiente, mientras desayunábamos, me preguntó qué pensaba con respecto al rumor que había surgido en el barrio sobre que éramos hermanos gemelos. Me gustó la pregunta, pero me halagó demasiado la vanidad; no dije nada”. (Pamuk, El castillo blanco, 2007, p. 83) Con ello, Pamuk explora el concepto de la dualidad, de un juego de espejos donde se nos muestra a los personajes para comprobar qué es lo que los hace únicos, semejantes. Aunque, el experimento o el juego realizado por ambos –el italiano y el Maestro– toma otro camino inesperado que recuerda a El príncipe y el mendigo: hay una simbiosis entre ellos, al grado de causar en los demás, salvo en el sultán, una confusión sobre quién es quién. En este punto, hay que poner atención, puesto que es una pista vedada que nos permitirá conocer el final, el cual consiste, como en la novela de Twain, en el intercambio de papeles, de adopción de identidades para protegerse entre ellos.2

1

Adso Eduardo Gutiérrez Espinoza (Zacatecas, 1988). Escritor, estudiante de la Unidad Académica de Letras y cinéfilo. 2 Obras citadas: Pamuk, O. (2006). La casa del silencio. (R. C. Ortega, Trad.) México, D.F: Random House Mondadori. Pamuk, O. (2007). El castillo blanco. (R. C. Ortega, Trad.) México, D.F.: Random House Mondadori. Pamuk, O. (2008). Estambul. Ciudad y recuerdos. (R. C. Ortega, Trad.) México, D.F: Random House Mondadori.

Por Eduardo Campech Miranda* En ocasiones anteriores se ha comentado que existe una proliferación de libros que apoyan la promoción de la lectura. En esta ocasión comentaremos El poder de la lectura de Miguel Campos Ramos.1 Dueño de una gran experiencia en la promoción cultural y de lectura, Miguel Campos Ramos, se arriesga a hacer una serie de propuestas para formar lectores en México. El texto inicia con la trascripción de una conferencia dictada en diversos espacios: “La lectura, piedra angular del futuro”. En ella plantea la necesidad de crear lectores para el progreso

nacional. Campos Ramos ofrece cifras recientes de consumo de libros y conductas lectoras en algunos países y las compara con las mexicanas. El segundo capítulo “Los libros ilustran y entretienen” es un viaje por 16 obras de la literatura universal. Desde luego los textos son de la preferencia del autor, recordemos que nadie ofrece lo que no le gusta. Y aunque hace una ejemplificación muy sencilla, se entienden la forma y el propósito del estilo. Para quienes ya llevan tiempo en esta tarea de la promoción de la lectura, quizá les parezca muy reduccionista dicho análisis, sin

embargo, es buena herramienta para quienes apenas inician su camino formando lectores. De ahí pasa a las estrategias (capítulo III: “Cien y una estrategias de inducción a la lectura”), donde plasma diversas maneras de acercar los libros y la lectura a la población civil. Algunas de ellas ya probadas por el mismo autor, otras más surgidas como espontáneamente, algunas que podemos recibir con escepticismo, pero todas susceptibles de llevarse a cabo bajo el adagio aquél de que no hay peor lucha que la que no se hace.

El último capítulo plantea la realización de círculos de lectura concéntricos. Una modalidad de lectura que imita de cierta forma las ventas piramidales, pero cuyo objetivo es hacer que la población mexicana lea. El libro es recomendable, como se ha mencionado, para quien desea iniciarse en los laberintos (que son muchos) de la promoción de la lectura. Debo, no obstante, hacer un apunte: no hay fórmulas mágicas para formar lectores. Si el mediador no lee, poco o nada logrará. 1

Campos Ramos, Miguel: El poder de la lectura. Un método basado en los principios del placer, la utilidad y el éxito para hacer que la gente lea, México, Trillas, 2009, 144 p.

* ecampech@yahoo.com.mx


Mario Moreno Reyes recibió su primer papel protagónico en Así es mi Tierra, Película de 1937 dirigida por Arcady Boytler, Cineasta soviético radicado entonces en México, y filmada en la hacienda de Jalpa, en las inmediaciones de Toluca. Cantinflas, el personaje, aun no nace para el cine, sin embargo en el papel de el tejón, Mario Moreno Reyes se roba el estelar, haciendo pareja cómica con Manuel Medel, con quien trabaja en las carpas de la Ciudad de México; la fotografía, a cargo de Víctor Herrera, tiene numerosas referencias visuales de Que Viva México de Eisenstein, en los paisajes campiranos capturados. En Águila o Sol, dirigido nuevamente por Boytler, interpreta su primer estelar, en el papel de Polito Sol, nombre que había utilizado en las carpas a sus inicios, donde

para entonces ya era conocido como Cantinflas, el origen del nombre venia de la pregunta qué te inflas que en Cuernavaca se le hacia los invitados a una fiesta, la cual al ser pronunciada, de prisa y cantada, por polito (Mario Moreno) en sus presentaciones, derivó en el nombre con el que se hizo famoso, en esta película se dan los primeros esbozos del Peladito, ya que la trama se desarrolla en el ambiente de las carpas y en donde hace nuevamente pareja cómica con Medel, Carmelo Águila en la película, y con Marina Tamayo, Adriana Águila, forman el trío Águila o Sol.

Los invitamos a recordar y divertirnos con estas películas que esta semana se proyectan en el Cineclub Universitario a las 18:00 Hrs. Recuerden que la entrada es libre para los lectores de La Gualdra. Miércoles 7 ¡Así es mi tierra! (1937).

Dir. Arcady Boytler. Sinopsis: En 1916, un general revolucionario regresa en compañía de sus tropas y de un licenciado a su pueblo, donde lo reciben con grandes fiestas. Mientras el general se interesa por la joven Chabela, un lugareño, Tejón, y el bigotón Procopio, lugarteniente del general, se disputan el amor de la rancherita Chole...

Viernes 9 Águila o sol. (1938). Dir. Arcady Boytler. Sinopsis: En un mismo día son dejados en la puerta de un asilo de monjas, con sendas cartas, los bebés Carmelo y Adriana Águila, hijos de rica familia, y Polito Sol, hijo de pobres. Pasados doce años los niños huyen del lugar y se ganan la vida en la calle vendiendo periódicos y lotería. Don Hipólito, padre de Polito, se enriquece con la lotería y busca a su hijo, a quien no reconoce cuando éste le vende un periódico. Pasados los años los tres abandonados se dedicarán al espectáculo en busca de fortuna.


MIÉRCOLES 7 Presentación del libro: Fragmento epistolar de la historia de Zacatecas. Correspondencia de Juan N. Carlos, Francisco Goitia y otros remitentes con José Campos Mota (1941-1970). Maricela Valverde Ramírez. Presentan: José Francisco Román Gutiérrez, Antonio Núñez Martínez y Nydia Castillo Pérez. Modera: Manuel González Ramírez. Litoteca del Antiguo Templo de San Agustín. 18:00 horas JUEVES 8 Acto cívico del 465 aniversario de la fundación de la ciudad de Zacatecas y del Día Mundial de Ciudades Patrimonio Cultural de la Humanidad. Fuente de los Conquistadores. 19:30 horas

JUEVES 8 Romería en honor a Nuestra Señora de los Zacatecas, patrona principal de la ciudad. Inicia en la Fuente de los Conquistadores. Concluye en la Catedral Basílica 20:00 horas VIERNES 9 Presentación del libro: La Cofradía. Edición de la Universidad Autónoma de Guadalajara e Instituto Nacional de Antropología e Historia. José Olmedo. Presentan: René Amaro Peña Flores y María del Refugio Magallanes. Modera: Federico Priapo Chew Araiza. Atrio del Santuario del Cerro de La Bufa. 19:00 horas

JUEVES 8, 15, 22 y 29 Tradicional Concierto Banda Sinfónica del Estado Dir. Salvador García y Ortega Plazuela Goitia 19:00 horas SÁBADOS 10, 17 y 24 Restauración Virtual del Antiguo Templo de San Agustín 21:00 horas DOMINGOS 11, 18 y 25 Tradicional Concierto Orquesta Típica de Zacatecas Dir. Florentino Raygoza Casa Municipal de Cultura Entrada libre / 18:00 horas Coordina: Casa Municipal de Cultura JUEVES 8 Lectura Dramatizada La patria y otros cuentos De Gilda Salinas Casa Engracia 19:30 horas

INSTITUTO ZACATECANO DE CULTURA

Talleres de Danza Ballet Clásico – Blanca Alatorre Danza Contemporánea – Mauro Cháirez Danza Flamenca – Ángeles Valle Danza Jazz – Susana Alemán De lunes a viernes De 16:00 a 21:00 horas De septiembre 2011 a junio 2012 MUSEO DE ARTE ABSTRACTO “MANUEL FELGUÉREZ”

Talleres, Música y Teatro para toda la familia. Del 3 al 18 de septiembre de 2011 1. Talleres infantiles: Se realizarán los tradicionales Talleres Artísticos, atendiendo a 400 niños diariamente en dos módulos, en las instalaciones del Foro Monumental en las instalaciones de la Feria del 5 al 9 y del 12 al 14 de septiembre en los siguientes horarios: a) De 09:00 a 10:15 y b) De 11:45 a 13:00 horas. 2. Programa escénico: Sábado 3 / 18:00 horas Teatro Clown “Aprisa, pan y risa” Teatro Payasas a la Carta - México, DF & Xalapa, Ver. Dir. Mario Ficachi Domingo 4 / 18:00 horas Teatro Clown “Zapato, una historia sin par” Teatro Payasas a la Carta - México, DF & Xalapa, Ver. Dir. Leticia Valenzuela Lunes 5 / 10:30 horas Teatro de Títeres “Tecuani, El Duende de la lluvia” Teatro Marometa - Zacatecas. Dir. Martín Letechipía Lunes 5 / 17:00 horas Teatro familiar “Colmillos del Oeste” Los Cosmicómicos - Zacatecas, Zac. Dir. Sergio Salinas Martes 6 / 10:30 horas Teatro de Títeres “Rebanada de Risa” Teatro Marometa - Zacatecas. Dir. Martín Letechipía Martes 6 / 17:00 horas Pantomima “La Magia de la Pantomima” Tras Bambalinas Teatro - Zacatecas, Zac. Dir. Iván Íñiguez Miércoles 7 / 10:30 horas Teatro familiar “Cambio y fuera” Grupo Escénico Spazio - Zacatecas, Zac. Dir. Luis Miguel Ríos Miércoles 7 / 17:00 horas Danza Jazz. Taller de Danza Jazz “Pasos Libres” - Zacatecas. Dir. Susana Alemán Jueves 8 / 10:30 horas Teatro familiar “Yorinda y Yoringuel” Grupo Escénico Spazio - Zacatecas, Zac. Dir. Luis Miguel Ríos Jueves 8 / 17:00 horas Teatro familiar “Colmillos del Oeste” Los Cosmicómicos - Zacatecas, Zac. Dir. Sergio Salinas Viernes 9 / 10:30 horas Pantomima “La Magia de la Pantomima” Tras Bambalinas Teatro - Zacatecas, Zac. Dir. Iván Íñiguez

Viernes 9 / 17:00 horas Teatro familiar “Improvisaciones a la Carta” Los Cosmicómicos - Zacatecas, Zac. Dir. Sergio Salinas

MUSEO DE ARTE ABSTRACTO MANUEL FELGUEREZ

Sábado 10 / 18:00 horas Sones mexicanos, rock y blues; cuentos y leyendas “Son Corazón de Niño” Luis Delgadillo y Los Keliguanes - Guadalajara, Jal. Dir. Luis Delgadillo

Exposición de pintura Frisas Pinturas Objetos De Oscar Gutman Sala de Exposiciones Temporales I

Domingo 11 / 18:00 horas Música para bajitos “Así como te lo canto me lo contaron”. Luis Delgadillo y Los Keliguanes; Guadalajara, Jal. Dir. Luis Delgadillo

Visitas guiadas Grupos escolares Lunes, miércoles, jueves y viernes de 10h00 a 12h00 horas, previa cita 924 37 05

Lunes 12 / 10:30 horas Sones mexicanos, rock y blues; cuentos y leyendas “Son Corazón de Niño”. Luis Delgadillo y Los Keliguanes; Guadalajara, Jal. Dir. Luis Delgadillo Lunes 12 / 17:00 horas Teatro de calle “A las vueltas del reino” La Ciénega Teatro - Zacatecas, Zac. Dir. Iván Guardado Martes 13 / 10:30 horas Teatro familiar “Balo, Balo” La Ciénega Teatro; Zacatecas, Zac. Dir. Iván Guardado Martes 13 / 17:00 horas Danza Jazz. Taller de Danza Jazz “Pasos Libres” - Zacatecas. Dir. Susana Alemán Miércoles 14 / 10:30 horas Teatro infantil “El retablo de las maravillas” Grupo Guía Nocturna – Zacatecas, Zac. Dir. Julia Robles Miércoles 14 / 17:00 horas Danza “Coahuila… desierto, danzas y tradiciones” Compañía Juvenil de Danza Folklórica “Mazatl Ollin” de la Escuela Secundaria Técnica No. 1 Dirección: Manuel Hernández y Luis Fernando Amador Jueves 15 / 18:00 horas Música y teatro infantil “Con Cierto Gato” La Mueca – Morelia, Mich. Dir. Joaquín Ortiz Viernes 16 / 18:00 horas Música y teatro familiar “Buscando un canto” La Mueca – Morelia, Mich. Dir. Joaquín Ortiz Sábado 17 / 18:00 horas Canciones y cuentos “Canciones y Cuentos del Tesoro” de María Eva Avilés - México, D.F. Domingo 18 / 18:00 horas Canciones y cuentos “Canciones y Cuentos del Tesoro” de María Eva Avilés - México, D.F.

Visitas guiadas para familias Domingos de 10h00 a 13h00 horas, previa cita 924 37 05, según disponibilidad, entrada gratuita para los zacatecanos. FOTOTECA DE ZACATECAS PEDRO VALTIERRA La Huella, una imagen legítima De Ma. de Lourdes Corzo Valdez. Permanencia: 25 de septiembre Alquimistas. Colectiva Permanencia: 9 de octubre

Taller de pintura abstracta y contemporánea Niños de 7 a 12 años Todos los sábados de 10:00 a 12:00 horas Del 3 de septiembre al 15 de octubre CENTRO CULTURAL CIUDADELA DEL ARTE Talleres de Música Guitarra y Trompeta - Antonio Ramírez Zacarías De 8:00 a 10:00 horas De agosto 2011 a junio 2012 Talleres de Literatura Ensayo - Mtro. Sigifredo Esquivel Marín Sábados de 17:00 a 20:00 horas Poesía - Mtro. Javier Acosta Escareño Sábados de 11:00 14:00 horas Segunda Parte del Seminario de Poesía Dr. Veremundo Carrillo Trujillo Del 19 de septiembre a noviembre De 17:00 a 20:00 horas Cuota de recuperación $300.00 MUSEO ZACATECANO

Ciclo: UN QUIJOTE SIN MANCHA: MARIO MORENO CANTINFLAS Un homenaje a 100 años del Mimo de México MIÉRCOLES 7 Un Quijote Sin Mancha Dir. Miguel M. Delgado 18:00 horas JUEVES 8 El Profe Dir. Miguel M. Delgado. 18:00 horas VIERNES 9 Conserje en Condominio Dir. Miguel M. Delgado 18:00 horas SÁBADO 10 El Ministro y Yo Dir. Miguel M. Delgado 18:00 horas

Taller de Literatura Crítica de Arte - Mtra. Sonia Viramontes Viernes de 10:00 a 13:00 horas Seminario en Filosofía Pensar sobre: El mito, la religión, Dios la muerte, el ser mortal. Modalidad Virtual Mtro. Guillermo Rivera Arteaga Septiembre, Octubre y Noviembre de 2011 Inscripciones: memolic007@ hotmail.com (Nota importante: al momento de la inscripción se informará el lugar donde se llevará a cabo).


DOMINGO 4 de SEPTIEMBRE

JUEVES 8 de SEPTIEMBRE

DOMINGO 11 de SEPTIEMBRE

VIERNES 16 de SEPTIEMBRE

SÁBADO 17 de SEPTIEMBRE

DOMINGO 18 de SEPTIEMBRE

SÁBADO 24 de SEPTIEMBRE

DOMINGO 25 de SEPTIEMBRE

Reinauguración de las barreras Primera corrida de Feria

En el aniversario de la Fundación de la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas

Homenaje al pintor zacatecano Alfonso López Monreal

Corrida del 201 Aniversario de la Independencia de México

Gran corrida con sed de triunfo

Gran corrida de Triunfadores

Sensacional Festival Taurino

Vuelve a la plaza

Regresan:

Los triunfadores de Arroyo

Uriel Moreno “El Zapata”

Rafael Ortega

El torero guanajuatense

Se presentan:

Regresa a esta plaza

Triunfador de Zacatecas

Triunfador de todas Las plazas

Arturo Macías “El Cejas”

“Tradicional Festival del Gobernador” que ofrece a la afición zacatecana El Lic. Miguel Alonso Reyes Gobernador Constitucional del Estado de Zacatecas

El agarrón del año Mano a mano Zacatecas-Aguascalientes La revelación hidrocálida

Gerardo Adame

ganador de la oreja de oro en Aguascalientes 2011 y el zacatecano

Antonio Romero

Triunfador de la Feria 2010

6 Toros 6 de Jesús Cabrera

Propiedad del Sr. Armando Guadiana Tijerina vecino del municipio de Mazapil, Zac.

el Rejoneador

Jorge Hernández Gárate

quien regresa de España y a pie:

Eulalio López “El Zotoluco”

Primer figura de México

Arturo Macías “El Cejas”

Triunfador de esta plaza

Octavio García “El Payo”

Revelación juvenil del toreo Toro para rejoneo 1 Toro 1 de Jesús Cabrera y para los de a pie

6 Toros 6 de Santa Bárbara Propiedad del Sr. Javier Borrego Estrada vecino de San Pedro Piedra Gorda, Zac.

creador del toreo imposible

Ignacio Garibay

Ganador del Escapulario de Plata 2010

Fabián Barba

Triunfador de la Feria de Aguascalientes 2011 Lidiando:

6 Toros 6 de Jaral de Peñas Propiedad del Sr. Juan Pedro Barroso Díaz Torre vecino del municipio de Ezequiel Montes, Querétaro

Se presenta

Joselito Adame Triunfador de España y Francia

Antonio Romero Figura zacatecana en ciernes Lidiando:

Israel Téllez Alfredo Ríos “El Conde”

Triunfador de esta plaza y los gemelos zacatecanos

César Montes y Armando Montes

6 Toros 6 de José Ma. A. Huerta

Lidiando:

Propiedad del Sr. José María Arturo Huerta

8 Toros 8 de Santa Fe del Campo

vecino del municipio de Tlaxco, Tlaxcala

Propiedad del Sr. Juan Diego Gutiérrez Cortina Vecino de San Pedro Piedra Gorda, Zac.

Juan Pablo Llaguno

Triunfador de esta plaza y los triunfadores de Madrid:

Ángel Giovani “Platerito”

Ignacio Garibay

y

y

Alumnos de la Escuela Taurina “José Julián Llaguno” y la de Querétaro

Triunfador en “Las Ventas”

Joselito Adame Triunfador de España y Francia Lidiando:

6 Toros 6 de Boquilla del Carmen Propiedad del Sr. Manuel Sescosse Varela vecino del municipio de Villa de Cos, Zac.

Mariano Sescosse A.

Lidiando:

6 Bravos 6 Ejemplares por anunciarse ENTRADA GRATIS

Se presentan:

El Rejoneador Rodolfo Bello Los Forcados de Aguascalientes Eloy Cavazos Manolo Arruza Juan Antonio Ramírez “El Capitán” Enrique Garza y el zacatecano

Jorge Carmona Lidiando:

6 Toros 6 de diferentes y afamadas ganaderías ENTRADA GRATIS


Por Andrea Sampedro En el mundo potterico el primero de septiembre es el día en que todos se reúnen en la estación de Kings Cross en Londres para viajar hacia Hogwarts. En Zacatecas da inicio la celebración del mes patrio, empezamos a ver puestecitos en las calles que venden tambores, aretes, banderas y diversos adornos en los colores característicos de México. El 15 de septiembre se celebra la Independencia con el grito, los cuetes y demás festejos de opereta -que todos conocemos a la perfección-. En Facebook se ha convocado a las personas a que no salgan a festejar con los gobernadores y presidentes, que mejor nos quedemos en nuestras casas a divertirnos con amigos y familiares. Yo me pregunto: ¿Hay realmente algo qué celebrar con respecto a nuestra patria? Para mí es incongruente e hipócrita salir a festejar y acompañar al gobierno en un festejo, porque nuestro país no está mejorando con el tiempo, vivimos en un lugar en donde la delincuencia y la violencia se vuelven cada vez más cotidianos, en el que un día sales de tu casa y no estás seguro si podrás volver.

Foto Eustaquio Arellano, El Caballo Negro Azabache

En una marcha por la paz en Cuernavaca había una manta que decía “Ustedes los llaman daños colaterales, nosotros los llamábamos amigos”. Yo no quiero seguir viviendo así, yo no quiero que mis amigos tengan miedo de caminar en las noches. Quiero que nos indignemos y digamos que estamos hartos de los políticos, del gobierno, de la delin-

cuencia, de la corrupción, del “aquí no pasa nada”… Nuestra patria también debería ser nuestra amiga, deberíamos de sentir por ella lo que sentimos por las buenas amistades, deberíamos de querer protegerla tanto como a la gente que vive en ella. Nada es sencillo, nada va a llegar fácilmente, ni va a llegar una solución mágica, nos corresponde a la sociedad dar un paso

adelante, dar muchos pasos adelante apoyándonos los unos en los otros. Aprendamos de los errores del pasado para no repetirlos, busquemos, busquemos siempre la utopía de un mundo mejor y mientras lo hacemos hay que seguir leyendo con responsabilidad y desenfado, porque todo cambio y toda revolución empiezan en nuestra propia cabeza.

Por Mateo Estrada Gaviria del Manchester. Me dio raite. Él lo ofreció. Tomamos un seis a las benditas dos de la tarde en un bulevar congestionado. Pero, hay un pero: es amigo del profe Marco. Según su relato nos conocimos en una reunión en casa del maestro. Miércoles 31. JC. Adicción, dependencia, relación estable. En cada trance la lengua y los labios revisan obsesivamente el cuerpo del otro. Amo las gotas de sudor que siempre aparecen en su frente. Ya no me da terror que camine descalzo en el depa, ni que revise el diario. Aproveché para que leyera “Sombra de mi alma” de García Lorca:

Foto Jakobo Navarro / http://www.flickr.com/photos/jacobo

Martes 30. Conocí a Javier. Es estudiante de historia. Clásico en mí, le interrogué de todo. Me parece que es un “personaje” atípico: vive en la Lázaro, trae auto y usa ropa de marca. Es blanco y sus ojos son “amielados”. Usa el pelo corto, con

evidentes muestras de que va una estética de cita previa. Sus manos traen uñas recortadas y limpias. Nos abordamos en las tostadas de la FCA. Bueno, él estaba ahí y sólo para verle compré dos duritos. Iniciamos la plática sobre su mochila

¡La sombra de mi alma! Y una alucinación me ordeña las miradas. Veo la palabra amor desmoronada. ¡Ruiseñor mío! ¡Ruiseñor! ¿Aún cantas? Viernes 2. Ayer llovió. El cielo fue generoso. Lo lamentable estuvo en el caos citadino. Un centenar de manifestantes “tomó” el bulevar y varias calles del centro.

Lunes 5. Feliz. Me siento satisfecho con la clase de hoy. No recurrí a los clásicos para la sesión de teatro. Abordé Julius Caesar de Shakespeare (1599). Usé mi libro de secundaria. Me apoyé en Harold Bloom (Shakespeare. The Invention of the Human, 1998). Siento que el clic ocurrió cuando referí a John Lithgow (el padre de James Franco en El origen del planeta de los simios, 2011) y lo situé como un buen referente de profesor de literatura. Reflexioné en torno a la escena donde muestra que los residuos de su memoria son la obra de Shakespeare y, tras su muerte, el objeto que detiene en el duelo a su hijo es el libro del dramaturgo inglés. No sé si por esta tragedia el simio se llama César, pero sí creo que el espíritu del contenido lo impregna todo. Al final, cité a Bloom, el más grande de todos los críticos contemporáneos: La obra es sutil y ambigua, “No en la trama sino en los personajes […] este César es difícil de entender. ¿Por qué es tan fácil a los conspiradores asesinarlo? Su poder está lejos de ser pragmáticamente absoluto. Tal vez hay una sugerencia en que César coquetea con el martirio […]”


La Gualdra No. 14, lunes 5 de septiembre de 2011