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SUPLEMENTO CULTURAL

No. 132 - 20 DE ENERO DE 2014 - AÑO 3

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Fotografía: Ernesto Moreno

Bernardo Araujo nació en 1981 en Zacatecas, ha escrito los libros Crepuscular (poesía), Llorar el viento y Las ramas secas del naranjo, ambos de cuento. Sus textos han sido incluidos en las antologías Diez veces (2009) y Puesta en abismo (2010) de la Colección Letras Versales de la Universidad de Guanajuato. En su nuevo libro, Toque de queda, incluido en el catálogo de Pictographia Editorial, se encuentra latente esta apuesta: microrrelatos de corte realista, que indagan en los fragmentos cotidianos, esas horas, episodios que van desflorando el día y que caen en el piso del semidesierto zacatecano… [En páginas centrales una entrevista con Bernardo Araujo realizada por Joel Flores]


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LA GUALDRA NO. 132 / 20 DE ENERO DE 2014 / AÑO 3

La semana pasada se llevó a cabo un acto protocolario en el que se festejaron los 25 años de CONACULTA. Su titular, Rafael Tovar y de Teresa dio a conocer nuevamente –porque no ha dejado de decirlo desde que asumió el cargo-, los cinco ejes sobre los que el Consejo ha de trabajar los siguientes años: Hacer de la cultura un medio para la transformación, la cohesión y la inclusión social; proteger el patrimonio material e inmaterial y ofrecer una infraestructura digna para la acción cultural y el acceso de todos; propiciar el acceso universal a la cultura, sus bienes y servicios, para contribuir a la educación y a la formación integral de las personas; movilizar los recursos culturales, estimular la capacidad creativa y el potencial económico de la cultura para el desarrollo del país y ampliar la imagen de México en el mundo y alentar el turismo nacional e internacional a través de la cultura. ¿Suena bonito, no? Sobre todo si consideramos que en estos ejes se pretende trabajar desde ahora y hasta el 2018. Cuatro años. Cuatro años para hacer milagros. No sé por qué cuando se dan a conocer este tipo de noticias en actos masivos me viene a la mente la misma imagen de los políticos en campaña; cuando sonríen a la gente y se preocupan por su bienestar; cuando reparten buenos deseos –y despensas, cobijas, gorras y bultos de cemento…- y se comprometen –incluso ante notario, algunos de ellos- a cumplir con sus promesas. Los asistentes, todos muy guapos para la ocasión, acuden a escuchar una vez más las cosas de siempre: que ahora sí se le dará más apoyo a la cultura, que se establecerá un verdadero “consejo de consejos” por área disciplinar, que la cultura es indispensable para reestructurar el tejido social… Bueno, el presidente del CONACULTA destacó la creación del Programa Cultura para la Armonía, y aprovechando la coyuntura, se dio a conocer que este programa se implementará inmediatamente en Michoacán. La gente aplaudió, se tomó la foto y de regreso a la realidad, todo esto se quedará en promesas, promesas y más promesas. Perdonen ustedes mi pesimismo. Pero ya no estamos en campaña y los hechos hablan: no hay interés real en apoyar la cultura, ¿qué no fue el mismísimo presidente quien a finales de año propuso reducir el presupuesto destinado a ella? Al final, ya se sabe, la reducción propuesta no fue autorizada totalmente, pero este sector tuvo un recorte, autorizado por la Cámara de Diputados, de casi 4 mil millones de pesos; los más afectados con esta disminución son el Instituto Nacional de Bellas Artes, las producciones cinematográficas y las ciudades patrimonio de la humanidad. Qué contentos nos ponemos todos de escuchar promesas, pero de ahí a que se

cumpla lo prometido hay un largo trecho, y de buenas intenciones sin acciones que las respalden estamos ya cansados. El nuevo Programa Cultura para la Armonía podría funcionar si no se implementara primordialmente con fines políticos, pero eso es casi imposible; el destacar en el evento que éste se aplicará de manera urgente en Michoacán me causa desconfianza porque para empezar ésa no es la única entidad con problemas de violencia; y porque la violencia, además, es una consecuencia de una larga lista de carencias y omisiones de las que nadie habla en este tipo de eventos, por cierto. Esta misma semana pasada, además, se fue el poeta argentino Juan Gelman, y de él les compartimos el siguiente poema, triste, como lo que le pasa a nuestro país. Oración de un desocupado Padre, desde los cielos bájate, he olvidado las oraciones que me enseñó la abuela, pobrecita, ella reposa ahora, no tiene que lavar, limpiar, no tiene que preocuparse andando el día por la ropa, no tiene que velar la noche, pena y pena, rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.. Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces, que me muero de hambre en esta esquina, que no sé de qué sirve haber nacido, que me miro las manos rechazadas, que no hay trabajo, no hay, bájate un poco, contempla esto que soy, este zapato roto, esta angustia, este estómago vacío, esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre cavándome la carne, este dormir así, bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido te digo que no entiendo, Padre, bájate, tócame el alma, mírame el corazón, yo no robé, no asesiné, fui niño y en cambio me golpean y golpean, te digo que no entiendo, Padre, bájate, si estás, que busco resignación en mí y no tengo y voy a agarrarme la rabia y a afilarla para pegar y voy a gritar a sangre en cuello por que no puedo más, tengo riñones y soy un hombre, bájate, ¿qué han hecho de tu criatura, Padre? ¿Un animal furioso que mastica la piedra de la calle?

Cultura y un futuro mejor por Hugo Gutiérrez Vega

Los errores por Mauricio Flores El Picaporte por Simitrio Quezada Correspondencia en las Doce Islas por Salvador Lira

Martha y la misoginia II [Relato de fin de año en dos partes] por Gabriel Luévano Gurrola

Escribir para mí es traducir el mundo a mi manera [entrevista a Bernardo Araujo] por Joel Flores

Ese caleidoscopio que es la lectura por Eduardo Campech Miranda

Desayuno en Tiffany’s, Mon Ku por Carlos Belmonte Grey Diario de Mateo por Mateo Estrada Gaviria

BACANTES AL “MATADERO” Castillo de sal si puedes por Andrea Sampedro

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Noche por Alberto Huerta Judit por Pilar Alba He mirado tu foto y permanezco por Edgar Khonde

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

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Confesión de un hombre común para una mujer que es una diosa por Roberto Galaviz

Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín / Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade De Santiago / Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas / Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


20 DE ENERO DE 2014

Cultura y un futuro mejor Por Hugo Gutiérrez Vega*

Jean-Michel Basquiat, Sin título, 1980.

de la libertad de expresión es como el pez que afirme no necesitar del agua para seguir respirando. Hace 25 años se creó el Consejo Nacional para la Cultura y las Ar-

tes (Conaculta). Siguen vivas las ideas de su fundador, Víctor Flores Olea, y los trabajos de creación y consolidación realizados por Rafael Tovar y de Teresa en el admirable Sistema de

Creadores, que es uno de los más generosos de los pocos que hay en el mundo. En él nunca se ha buscado la formación de intelectuales orgánicos, sino el patrocinio del Estado a las labores de creación, sin intentar mediatizarlas o instrumentarlas para su servicio. Son los poderes fácticos los que exigen a sus turiferarios una sumisión sin fisuras Durante 12 años el odio conservador a la cultura y al Estado laico rompió con esa tradición posrevolucionaria, y se disfrazó con un gigantismo absurdo y contraproducente. Hace unos días el presidente de la República afirmó que es necesario incrementar el diálogo entre el poder político y los intelectuales. Se refería, sin duda, a los intelectuales capaces de escuchar los diferentes puntos de vista de la sociedad civil. Es claro que ese diálogo tendrá momentos de discusión y de controversia, pues se celebra cuando es más urgente la necesidad de analizar las modificaciones al modelo socioeconómico, ya que el neoliberalismo sólo ha favorecido a los barones dueños del país. El gran ensayista portugués Almeida Garret, para afirmar el papel de regulador de la economía que debe cumplir el estado advertía: “Un gobierno en peligro es aquél que deja comer de más a sus barones”. En ese diálogo tenemos que hablar de la necesidad de suprimir los recortes a las actividades culturales, que deben ser consideradas como prioritarias y no como suntuarias. La creación artística coadyuva determinantemente en el mejoramiento de la convivencia, el fortalecimiento de la democracia y el mantenimiento de la vida civilizada. La inteligente relación que ha mantenido el Conaculta con los creadores puede considerarse como uno de los aspectos más positivos del diálogo entre los intelectuales y la autoridad política. Conviene que hablemos de las reformas constitucionales y de su impacto en la vida económica, en la sociedad civil y en la soberanía de la nación; de la situación de los indígenas que viven como extranjeros en su propia tierra, y de la violencia desatada en el sexenio sangriento que sigue destrozando el tejido social del país. Son fundamentales los temas que debe abarcar ese diálogo imprescindible, con el cual trataremos de recuperar la tradición posrevolucionaria, que fue entendida no como una lápida sino como un capitel sobre el cual se construiría un futuro mejor. * Discurso del director de La Jornada Semanal en la ceremonia conmemorativa de los 25 años del Conaculta.

Opinión

A través de las manifestaciones artísticas se pueden estudiar los rasgos principales de las distintas etapas de la historia de México, pues hay una dependencia orgánica y viviente entre las obras del arte con la historia y la vida individual y social de sus autores. Decía César Vallejo que este sincronismo es un fenómeno ineluctable de biología artística, sin embargo, conviene aclarar que se trata de un proceso dialéctico y no de un simple reflejo mecánico, pues el arte tiene una sustantividad independiente, y el artista posee su propia e intransferible manera de relacionarse con los fenómenos sociales y con el ambiente espiritual de su momento histórico. De ninguna manera pretendo afirmar su superioridad o identificarlo con los místicos o los iluminados. Simplemente intento situarlo en el marco de una actividad que, como todas las realizadas por el hombre, fija su huella indeleble en la vida y la conducta de quienes la profesan. En nuestro tiempo debe intentarse una conciliación entre el esteticismo y la posición historicista, pues la cultura tiene, por encima o por debajo de su neutralidad, un contenido político. Lo tienen también quienes la fomentan. En el mejor momento de la difusión cultural posrevolucionaria se entregaron los muros de los edificios públicos a los artistas y, sin programación ni censura, se les permitió pintar lo que su conciencia, su emoción y su talento les dictaran. Clemente Orozco llevó a su extremo más ejemplar esa libertad creativa, pintando en el muro de la Suprema Corte de Justicia una alegoría esperpéntica que representa a la justicia, cuando se corrompe, como una pintada, ebria y delirante arrastrando por el suelo la emblemática balanza. Marx afirmaba que el arte es una dimensión esencial de lo humano, y sostenía que para su realización plena, era indispensable un clima de libertad y respeto para el creador artístico. Para Thomas Mann el arte libera al hombre de las servidumbres impuestas por la historia, actuando como mediador, como una especie de demiurgo nietzchiano. El arte, que es de naturaleza muy delicada, requiere apoyo de las instancias políticas y sociales, pero no puede admitir el más mínimo asomo de control o de censura. Por tanto, los gobiernos deben renunciar a cualquier forma de control, pues al hacerlo lo único que logran es desnaturalizarlo y empobrecer a la sociedad. Mijail Bulgakov, en una carta memorable dirigida a Stalin, afirma que el escritor que asegure no necesitar


LA GUALDRA NO. 132

Los errores Por Mauricio Flores

El picaporte Por Simitrio Quezada

Puros Centenarios

“No sólo… sino también…” Si algo saben los personajes literarios de José Revueltas (1914-1976) es su verdad. Signados por un destino, se desenvuelven hacia afuera y adentro de ellos mismos, sin importarles limitaciones, obstáculos, ambiciones, certezas e incertidumbres. Revueltas (aquí en una imagen poco conocida), entregó al FCE su novela Los errores en el lejano año de 64. Justo hace medio siglo. Ahora circula con discreción en diferentes ediciones, en espera de que la misma casa editora que la recibiera por primera vez la relance, y en el marco de los homenajes que se le tributan al mismo Revueltas, Octavio Paz y Efraín Huerta, en el centenario de sus natalicios. Aunque sin duda el mejor homenaje al llamado Pájaro Revueltas, gran pensador y luchador libertario, sea leerlo. Un gran regalo para nosotros mismos.

En una entrega anterior nos ocupamos ya de la diferencia entre la conjunción “sino” y la expresión “si no”. Ahora propongo adentrarnos más en esa conjunción, específicamente en la construcción de frases tipo “No sólo… sino también…”. El problema común se da cuando muchos dicen o escriben “No sólo… sino…”. ¿Qué sucede aquí? En este caso, no podemos precisar si el sentido de la expresión es “No x, sino y” o “No sólo x, sino también y”. En el primer caso, “No x, sino y”, vemos que la conjunción “sino” se vuelve adversativa. Hagamos, para jugar, una variación de la frase festiva: “No quiero oro, sino quebrar la piñata”. Así se muestra mejor cómo se anula el primer elemento y se aprueba, en sustitución del anulado, el segundo. En el segundo caso, “No sólo x, sino también y”, hacemos que la conjunción “sino” deje de ser adversativa para darle un carácter “aditivo”. Completemos el ejemplo: “No sólo quiero oro, sino también romper la piñata”. Se aprueba el primer elemento y también el segundo. La clave para evitar las confusiones radica, entonces, en acompañar siempre el “sino” con el adverbio “también” cuando queremos conferirle esa propiedad de adición. Y utilizar “No x, sino y”, cuando vamos a excluir algo para sustituirlo con otro elemento. * Envíe comentarios y demás inquietudes a: siquezada@hotmail.com

Correspondencia en las Doce Islas

Literatura

Por Salvador Lira

Santiago Rusiñol, Hombre leyendo

Estimado Dr. Gonzalo Lizardo: Estuve revisando las observaciones y sugerencias que me envío hace dos semanas, sobre el trabajo de edición litúrgica que actualmente me devuelve el sueño. Al respecto, quisiera expresarle algunas ideas que me suscita-

ron sus revisiones y conjeturas. Debo aclarar que últimamente le he dado vueltas al encuentro entre las corrientes helénicas y judeocristianas, junto con la reelaboración o reescritura de los mitos y símbolos. Así, obras como el libro de Ezequiel, el Apocalipsis de

San Juan, El Testamento de Salomón, la Divina Comedia de Dante, El asno de oro de Apuleyo o la Eneida de Virgilio, mantienen una singularidad: son libros de “La Revelación” o el “Viaje Iniciático”. La develación de un secreto (siendo éste el secreto por el secreto, el secreto de la no existencia del secreto; y por tanto más vale morir por el secreto que saber el secreto sin secreto) plantea encuentros simbólicos como ordenamientos o precisiones, que no son más que las direcciones del [los] sentido[s]. Fréderic Monneyron y Joël Thomas (alumnos de Gilbert Durand) argumentan (parafraseo) que el secreto no reside en la ceguera del héroe, sino es la búsqueda por aprender a leer los símbolos, en suma, una educación de la mirada. Así, el símbolo se protege a sí mismo, al ser un lenguaje cifrado, se revela a la vez que se oculta. La respuesta que se da en ciertas sociedades iniciáticas es “No sé leer, ni escribir”, un paso evidente del iniciado en la educación de su mirada y el aprendizaje de leer los símbolos, para conocer el mito. A eso corresponde la acción litúrgica, pues se plasma de vinculaciones iconográficas que recuerdan el camino de “El muer-

to” y el paso palingenésico con un fin claro: si el símbolo marca diversos sentidos (Ricoeur diría que es el signo con mayor excedente de sentido), lo litúrgico y el catecismo establecen un sentido único. La comparación de Apolonio de Tiana, Jesús, Abraham y Orfeo, ahora nombrados ‘arquetipos’, cercanos a un desmembramiento y/o banquete, son la creación de un ‘héroe civilizador’ que enseña a leer y a escribir. Sin más por el momento, le acuso de recibido su trabajo de edición de Matías Ximenes y el Tratado de los proyectos veniales. He asistido a su lectura y créame, son más las puertas abiertas que certezas en ese largo camino de dilucidar los límites de la Literatura. Un abrazo, saludos. S. L. Rodas, 20 de diciembre 2013 Posdata: El Dr. A. B. Yaneda, de la URV de Tarragona, me escribió la semana pasada. Dice tener noticias sobre tres libros prohibidos en la España del siglo XVII. También me dijo que me enviará un ejemplar de Reglas y constituciones que han de guardar los señores inquisidores..., de un tal Pedro de Icaza. En cuanto lo tenga, le remitiré a su cubículo una copia con comentarios.


20 DE ENERO DE 2014

Martha y la misoginia II

[Relato de fin de año en dos partes]*

Por Gabriel Luévano Gurrola vieja murió rápido y ella creció con la misma velocidad, por lo que, frente a una mujer tan hermosa y perturbadora que parecía no pertenecer al sórdido devenir de la amargura, su padre se quedó sin blanco para las zurras. No obstante, suplió el martirio físico por el moral y contaba cada que podía la historia del Brujo, un hombre que vivió en su pueblo natal, San José de los Fresnos (municipio de porquería según él), que aprovechaba las visitas de las mujeres que le pedían hechizos o la cura de otros, para discriminar a las de su gusto y vejarlas, matarlas. Cuando la policía lo descubrió, el pánico cundió en las que lo habían visitado alguna vez: señoras que se santiguaban y sentían mal, primero al comprobar el peligro que corrieron pero al comprender que en medio de tanta mujer confianzuda que lo iba a ver, el Brujo sólo escogía a las bonitas que se sentían feas. “Las mujeres se deben sentir atractivas”, pregonaba su padre, “es su razón de vivir. Aunque sea un chalado asesino el que las desprecie, les afecta”. Al recordar esta historia, Martha dejó de introducirles con gusto la droga a los moribundos de su jefe. Se sentía culpable imaginando que ellos llegarían, delirantes, a contar los mismos horrores a niñas y esposas impresionables que terminarían como ella, acostadas con un hombre lleno de tumores y dando el pésame a una mujer que apenas conocía, pero ya horrible.

Pablo Picasso, Mujer frente al espejo

un peso, le digo, en cambio, podrá llorar falsa e impunemente para que parezca velorio”. Cuando la mujer, afeada por la mañana, le abrió la puerta, todas esas palabras intuidas y practicadas se perdieron, sin lograr reciclarse, volviéndola muda. Bárbara comprendió todo: “Pase usted, señorita”, dijo. Simulando que sorteaba el cansancio por las alusiones de las perritas y gatitas anteriores, siguió el banquete proteico: “Haz como elefanta, y mico, y ebria. Haz como girasol, y azucena, y Azucena, una novia que tuve hace mucho y que nunca supo. Ahora haz como Bárbara, el bulto de su pareja, el doctorcito. Haz como mujer libre”. Dijo lo último sin querer. Había perdido: después de recibir el año y descansar el cuerpo, Martha empezó donde de veras era buena, en ser diferente, lastimando con pureza. - Te dije que tuve un aborto. Era hijo del doctor... A veces lloro. En otras, parecidas a ésta, veo a los hombres, sudando, vencidos, linda o gro-

tescamente estúpidos (tú estás en la segunda categoría) y me imagino que cualquiera de ellos pudo haber sido mi hijo. Agradezco que fallara y desapareciera, quedara en proyecto, muriera… En realidad, siempre gustó de suministrar la droga a los moribundos, o incluso a los sanos que mentían. Su jefe, el joven doctor que hablaba como viejo y actuaba a la manera de un heraldo paciente de ideales abstractos, más bien siniestros, la había contratado a las pocas semanas de graduarse y también la dejaba sola cuando el adicto triunfaba y disponía el brazo para la alegría artificial. Entonces, Martha gozaba preparando la aguja, imaginando la desdicha y destrucción postreras del cuerpo del hombre, y recordando. Su padre fue drogadicto desde que ella tenía memoria. Llegaba noche a su casa, casi todos los días y la emprendía a golpes que desherrajaba en la que estuviera próxima, ella o su madre que lavaba ajeno y en ocasiones recurría al milenario oficio de sacar agua y comida de las piedras. La

El gigante se llamaba Hasán y había nacido en México, sin embargo era de ascendencia árabe. Ésta fue la primera decepción de Martha, que había soñado en aventuras trasatlánticas, búsquedas más allá de fronteras donde al final Bárbara lo encontraría. Nada más lejano a eso. Se conocieron en el supermercado y las cosas se dieron solas. Repantigado en un sillón, Hasán ahogó una mueca de fastidio cuando la divorciada le pidió que saliera. Lo hizo sin otros miramientos. Ya solas, Martha sintió que se abría un abanico brumoso e infernal al darse cuenta que las palabras que había memorizado estaban perdidas, sin intención de volver; que ahí no era una enfermera que suministraba morfina, o una mujer feliz, sino alguien que durmió al lado de un cadáver. Bárbara la miró fijamente, le espetó: “Feliz año nuevo, señorita”, y se echó a reír a carcajadas mientras Martha pensaba en su padre y deseaba colinas o llanos donde perderse de la misoginia creciente del cuarto. Pero era imposible huir, porque ese cuarto era como el mundo, real: el de ella, el nuestro, el de todos. * Leer la primera parte en La Gualdra 131.

Literatura

Toda de negro, con el cuello atortugado del suéter protegiendo, acariciándole el fin de la quijada, y sus onerosos zapatos bien puestos frente a la puerta, Martha se preguntó si no habría sido preferible buscar una muda más adecuada para la ocasión: lo sucio que hallara, mezclado en la blancura impecable de los uniformes en el ropero; podía ser un viejo traje de su madre que le robara la juventud o la realzara, mejor, junto a la vieja cocodrila a la que tendría que darle la mano y aceptar el té, el café, o los narcóticos; un traje deportivo, o llegar desnuda y con una bata, o sencillamente, no venir. La idea era humillarla sin mucha maldad, libre de insolencia. Antes de tocar esa puerta, de perpetrar el lecho con su muerte, y antes del bolsillo lleno con dinero de mujer para los licores de la fiesta de dos (variadita, al fin, ya que hubo whisky, vino, aguardiente barato para disimular y compartir la pobreza), el hombre la había llevado a espiar a su ex esposa. Desde un parque, a pocos pero suficientes metros, sentados y ocultos tras los árboles, tuvieron dominio de las salidas de Bárbara y el hombre, un cetrino enorme de caminar lánguido que a pesar de llevar el ateísmo clavado en el rostro le llamaba “musulmán” con la intención de ofenderlo en secrecía de la enfermera que dijo: “No se ve que sea sumisa. Se ve que es demasiado mujer para ti y hace honor a su nombre y tú al tuyo, Holgazán Morfinómano Tumefacto”, todo lo decía sin maldad, “tampoco se ve que haga como canecita y felinita. Demasiado para ti, efectivamente”. “¿Y el otro?”, inquirió el aludido, decidido a no oír los desdenes, “¿qué ves en el gigante?”. Quiso responder: “Supongo que la desafía, pero de otro modo, ajeno a los golpes que le dabas. Más bien siendo bueno y algo sano, es decir tonto, compasivo o eficaz”, pero no dijo nada mientras veía al cetrino y a la mujer regresar de la tienda (leche y huevos mercados: una cena feliz), y entrar por la puerta que ahora tocaba. Pero él ya estaba en los enseres funerarios y ella sola, desdeñando el timbre con el fin de empezar humanamente al verle la cara. “Se fue, señora. Considero que debía saber dado los años que compartieron, lo siento”, pocas y directas palabras de consuelo y burla dentro de los nudillos golpeando la madera, “lo siento, aunque, si le sirve darse cuenta, usted no soltará un billete o un segundo en trámites. El doctor, mi jefe, amigo del occiso, y yo, costearemos la caja, el entierro, los empleados que servirán bebidas de invierno a los tres, él, usted y de nuevo su servidora, porque el hijo de perra no tenía amigos y sí mucha suerte para librar la fosa común. Ni


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Literatura

Escribir para mí es traducir el mundo a mi manera Por Joel Flores

[entrevista a Bernardo Araujo] Fotografía: Ernesto Moreno

turas impuestas en la preparatoria, me interesaron poetas como Sabines, Neruda o Benedetti en lo que al amor respecta, pues ya habían comenzado las decepciones; pero pronto descubrí a los “malditos”, Rimbaud y Valery me impresionaron. Había encontrado otra poesía. Años después terminé un primer librito de poemas, pero… algo faltaba, quería contar, tenía cosas por contar e ingresé al taller que coordina quien desde entonces ha sido mi amigo y maestro de narrativa: Alberto Huerta. Ahí mis lecturas adquirieron orden y sistema, conocí las posibilidades de la narrativa y terminé escribiendo, hasta ahora, tres libros de cuento. Nunca tuve, conscientemente, la intención de abrazar a estos dos géneros como elementos constitutivos de mis textos. Simplemente quise narrar desde lo ordinario para descubrir lo admirable, lo sorprendente y lo sombrío; así el tono poético como las formas breves me resultaron idóneos para lograr mi cometido, aunque en realidad son pocos los textos verdaderamente breves en Toque de queda.

Hablar de Bernardo Araujo es hablar de una amistad de años que iniciamos gracias a la literatura en Zacatecas, aquéllos en los que ambos planeamos finalizar nuestros primeros libros y terminamos tirando tantos borradores porque no eran lo suficientemente maduros como para conformar uno concluido. Desde entonces Bernardo se ha animado a escribir más libros que yo, y en su búsqueda literaria se sugiere la unión entre la poesía, la minificción y el cuento corto: un viaje entre géneros que busca contar el todo con tan pocas palabras, sin olvidar que existe una realidad, aquélla que sentimos e influye la hora de trasladar nuestra visión de las cosas a la literatura. En su nuevo libro, Toque de queda, incluido en el catálogo de Pictographia Editorial, se encuentra latente esta apuesta: microrrelatos de corte realista, que indagan en los fragmentos cotidianos, esas horas, episodios que van desflorando el día y que caen en el piso del semidesierto zacatecano como cuencas de vidrio que reflejan una realidad, la realidad pulida por el narrador orfebre que es Bernardo, quien habla de niños desnutridos junto a un viejo indigente analfabeta, un manifiesto poético sobre las palabras como dinero, amantes que visitan a la esposa del militar de alto rango que ordenó el toque de queda en una ciu-

dad, maestros que aceptan el salario mínimo por dar una clase como la noticia más noble del día, clasificados a la inversa, donde hombres viudos y vencidos por la vida buscan a delincuente para que les arregle la vida con el deceso, y más. Bernardo nació en 1981 en Zacatecas, ha escrito los libros Crepuscular (poesía), Llorar el viento y Las ramas secas del naranjo, ambos de cuento. Sus textos han sido incluidos en las antologías Diez veces (2009) y Puesta en abismo (2010) de la Colección Letras Versales de la Universidad de Guanajuato. En dos ocasiones fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en Zacatecas (2006 y 2009) y es participante del Taller de Narrativa de la Universidad Autónoma de Zacatecas, desde el 2003. También fue miembro del taller residencial que coordinó el escritor cachanilla Daniel Sada, en Aguascalientes durante 2009. En esta entrevista, llevada a cabo gracias a las bondades de Facebook, Bernardo habla sobre Toque de queda, cuánto tiempo tardó en escribirlo, cómo concibe el cuento, la minificción y la poesía, por qué abogar por ellos en un libro, cómo influye la realidad social cuando se sienta frente al escritorio a escribir y cómo llegó a conformarse Toque de queda; así como su amistad con Alberto Huerta, uno de los narradores más importantes de

Zacatecas. Joel Flores: Desde que te conozco, he reconocido en ti una apuesta a la Monterroso, tratar de fundir las bondades narrativas del cuento corto con la esencia de las palabras de la poesía, ¿de dónde viene esta preocupación y cómo influyó para crear los textos que conforman Toque de queda? Bernardo Araujo: El asunto es que cuando comencé a escribir me interesó de sobremanera la poesía, mis primeras lecturas fueron de este género. Además, mi madre, quien guardaba sus libros desde la primaria (ahora los guardo yo, algunos de ellos), es una gran contadora de historias, supongo que ahí comenzó la confusión entre los géneros. Siendo muy joven, casi niño aún, encontré en los viejos libros de mi madre poemas de autores como Manuel Acuña o Manuel M. Flores, que me sacudieron las entrañas, curiosamente, textos que abordan temas que siguen robando mi atención, como son: los mecanismos del amor o el desamor, la muerte, el cuerpo, la relatividad de ser o estar en el mundo y un profundo aprecio por lo cotidiano. El primer cuento que recuerdo haber leído, también en los libros de “la jefa” inicia así: “En verdad, en verdad os digo que los libros viejos me llenan de una infinita tristeza…”; ya más grandecito y huyendo de las lec-

JF: La poesía es para un público más selecto, más paciente y entendido, el cuento es para aquéllos que buscan historias cortas, que sorprendan, hagan reflexionar y hasta trastocar su visión del mundo; la minificción, en cambio, ¿para qué lector crees que vaya destinada, para qué lector escribiste Toque de queda? BA: Me parece que la minificción precisa de un lector más abierto, sin prejuicios y presto a los juegos espontáneos en los que bien puedes sencillamente pasar un buen rato, consumir el tiempo libre de una manera relajada y productiva a la vez. Bajo estos presupuestos, este lector se encuentra situado en un tren que desconoce hacia dónde se dirige y sin embargo le tiene sin cuidado; en estas condiciones no hay aventura deleznable y sí una amplia gama de posibilidades de tener un encuentro luminoso. Por otro lado, la minificción también puede estimular en los lectores aquellas bondades que mencionas sobre la poesía y el cuento, es un reto a la percepción y a la fantasía que se rige por otros mecanismos. JF: Recuerdo que, las pocas veces que hablábamos de nuestros procesos de escritura, tú solías ser bastante crítico con los que escribías, incluso solías repensar tantas veces tus bocetos y a reestructurarlos. Dime, ¿cuánto tiempo te llevó escribir este libro y qué método utilizaste? BA: Toque de queda pasó por al me-


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nos dos fases, comenzó siendo una pequeña colección de minificciones y cuentos brevísimos en los que no me interesaba más que explorar otros imaginarios y otras formas narrativas, luego de haber escrito dos libros de cuentos cuya extensión oscila entre 3 y 10 cuartillas y hasta entonces inéditos. Esos primeros textos se quedaron guardados algunos años, puesto que no sabía bien a bien qué hacer con ellos, a dónde pertenecían. Sólo tenía claro que la apuesta era un alto grado de sugerencia en las tramas y de poesía en las acciones, al parecer inexistentes. Ésa fue la primera clave (pero en ese momento lo desconocía), narrar un mundo donde no sucede mucho a primera vista y sin embargo lanzar un dardo hacia el imaginario personal del lector y un reto a completar los espacios vacíos en el texto. Algo arriesgado para un autor joven el jueguito, ¿no? La verdad era un libro en el que no tenía muchas expectativas, por las razones que comento, y los textos se quedaron ahí sin un destino y sin forma específica. Luego sucedió la maravilla. Pasaba yo por un periodo de carencia de imaginación para escribir, pues había terminado la primera versión de una novela que hasta la fecha no me tiene satisfecho. Como ves, continúo con el defecto de ser demasiado escrupuloso con mis textos. Me olvidé por un tiempo de escribir y leía poco. Hice una vida todavía más ordinaria, pues nunca he sido ostentoso ni tengo los medios para pretender serlo.

El asunto fue que el observar la vida cotidiana con más detalle sembró en mí una preocupación por captar el espíritu de las cosas ordinarias y recordé a mi maestro Daniel Sada: “La gente hace mucha poesía y no se da cuenta”. Así cobró sentido el libro: la violencia desatada, los fracasos comunes y un deseo por atrapar lo poco que nos queda de humanidad. Pasaron algunos 4 o 5 años para que el libro estuviera listo, tenía muchas dudas. JF: En tus libros publicados se detecta una preocupación por el realismo, ¿por qué elegir, en el caso de Toque de queda, el imaginario público o la realidad social, para convertirla en literatura, en lugar del género fantástico para explorar los mismos temas pero de forma indirecta? BA: Como ya comenté, fue un libro que nació a base de provocaciones (sobresaltos) del mundo exterior, a los que quise agregar un ingrediente de ficción, más no de fantasía para hacerlos verosímiles, un tanto universales y alejados del entorno tal como lo vemos en la TV, lo vivimos a diario o lo leemos en la prensa. No quería un libro de notas rojas, sino que, poniendo la navaja en la herida (social) invitara a la reflexión del mundo exterior para encontrar un túnel directo hacia la autocrítica, la intuición y la imaginación. Para mí, literatura y realidad son dos cuerdas que penden en un mismo sentido pero jamás se tocan, y si lo hacen, en algún punto habrán de separarse, obligadamente.

JF: Hace unos momentos nombrabas a Alberto Huerta, narrador zacatecano importante -pero algo olvidado-, como uno de tus maestros, ¿Cómo ha sido su amistad? ¿Aún suelen trabajar juntos? BA: Huerta fue la persona que me hizo entender y respetar al cuento como género, sus posibilidades imaginarias, lingüísticas y narrativas, así como el grado de dificultad que un buen cuento requiere; puesto que llegué al Taller de Narrativa de la UAZ (fundado y coordinado por Alberto Huerta), con la intención de escribir cuentos. Una de las primeras cosas que me dijo fue: “Aquí escribimos libros, no textos sueltos” (obvio, después de ciertas lecturas y ejercicios de escritura). Pasaron cerca de 10 años en los que escribí un cuadernillo y un libro de poesía, tres libros de cuento y el boceto de una novela. Durante todo ese tiempo aprendí, desde cómo hacer un mimógrafo

para imprimir a mano, como una infinidad de autores esencialmente narradores y poetas de todas las épocas y latitudes; entre otras cosas hablamos de música, escuetamente de política, problemas públicos y del ambiente literario. Huerta es ante todo, un lector voraz, un hábil narrador inquieto e instruido, y un hombre generoso y consecuente. Seguimos trabajando juntos y es sin duda el primer lector de mis trabajos recientes, consejero y cómplice en el trabajo. “No soy maestro de nada, soy un provocador”, ¿cómo olvidar ésas y tantas otras afortunadas frases? JF: Por otro lado, ¿sueles leer a escritoras o escritores de tu generación, es decir, a los nacidos en la década de los ochenta? BA: La verdad no conozco muchos autores contemporáneos a mí. Como es obvio me es más sugestivo e ilustrativo leer a los gigantes de la literatura universal, no por ello desdeño a los autores jóvenes, pues sería como meterme el pie a mí mismo. Leo más a los nuevos poetas y narradores de la región de Zacatecas y sus colindancias, por razones de amistad, coincidencias y oferta editorial, puesto que no es fácil para un autor novel tener impacto muy lejos de sus latitudes, entonces (lamentablemente) desconozco a los escritores de mi generación que están en el norte o sur de la república, de donde me parece interesantísimo averiguar ¿qué están escribiendo? JF: Ya para terminar, ¿qué música sueles escuchar mientras escribes?, ¿qué soundtrack sonaba en tu lugar de trabajo mientras se fraguaban las historias de Toque de queda? BA: Mis gustos musicales se inclinan más por el rock, esencialmente el de “mis años mozos”, es decir, la década de los 90 y principios de este milenio, el grunge, alternativo, algo de hard y ahora el postrock, pero, rara vez escucho algo así cuando escribo, salvo Radio Head o Smashing Pumpkins, por ejemplo, son bandas que me transportan a mi paisaje imaginario predilecto, donde hay: espíritu rebelde, cierto hálito de tristeza, nostalgia y belleza. Toque de queda fue escrito con música clásica y/o contemporánea, simplemente porque precisó de la energía contenida ahí, también de algo “que raspara”: blues, boleros o tangos

Literatura

JF: La ciudad, los escenarios que fungen como topos en tu libro, ¿son el Zacatecas que nos está tocando vivir? De ser así, ¿cómo influyeron los hechos violentos acaecidos desde hace un par de años en esa ciudad, en tu forma de ver el mundo y hacer literatura?, ¿crees que el escritor deba comprometer su oficio, lo que escribe, para enfrentar y enunciar o denunciar estos sucesos? BA: En parte, el Zacatecas de hoy fue un detonante para el libro, más nunca he querido retratar en mis cuentos una realidad y espacio específicos, sino que tomo fragmentos de experiencias vitales (lo que veo, lo que escucho, lo que imagino, lo que me cuentan, lo que leo, lo que me falta, lo que admiro, lo que aborrezco, lo que amo, lo que me duele) como materia prima y comienzo a experimentar posibles narrativos. En mi adolescencia regresaba a casa caminando solo luego de una fiesta y no pasaba nada o casi nada, ahora vivo en una ciudad (en un país) donde hay miedo, muertos y balazos con frecuencia, sin duda tuve que decirlo de algún modo. Escribir para mí es traducir el mundo a mi manera, pues nunca me ha agradado del todo. Sin que sea una obligación, creo que el escritor debe mostrar, más que demostrar su concepción del mundo, más no vender su trabajo ciegamente a favor de una ideología o una apreciación fija del entorno.


LA GUALDRA NO. 132

Ese caleidoscopio que es la lectura

Promoción de la lectura

Por Eduardo Campech Miranda La lectura, en el ámbito escolar, tiene frente a las matemáticas varias desventajas. La primera es de connotación histórica: aún en las civilizaciones más remotas encontramos sistemas numéricos y elaboración de conceptos tan abstractos como el cero maya. Si bien es cierto que también algunos pueblos tenían rudimentarios sistemas de escritura, no es sino hasta el siglo XX, en la década del cuarenta para mayor precisión, cuando aparecen las primeras teorías de la lectura. Otra desventaja viene dada por la enseñanza y evaluación. El pensamiento lógico-matemático se apoya en imágenes y en objetos tangibles para su inicial desarrollo. Así, es común encontrar semillas, frutas, dibujos (y aún los dedos de las manos) para calcular las operaciones aritméticas básicas (sumar y restar). La lógica lineal que impera en el razonamiento matemático (dos más dos, siempre han sido, son y serán, cuatro; hoy, hace un siglo, dentro de doscientos años) hace posible y evaluable una operación aritmética o algebraica. Si confrontamos a la lectura con el escenario anterior encontramos, en un principio, que los soportes iconográficos son de gran utilidad en el dominio del código alfabético (relación imagen-palabra). No obstante, una vez que el incipiente lector logra, medianamente, decodificar se le deja solo y las imágenes mentales, en un principio homogéneas –en función de la imagen utilizada en la asociación

con la palabra- se va diversificando, dando como resultado la creación de imágenes mentales, asociaciones, evocaciones, sentimientos, como lectores existan. Por lo anterior, el saber cómo funciona la lectura ofrecerá los fundamentos cognitivos para el diseño, implementación y evaluación de actividades encaminadas, no sólo a la formación de lectores, sino a profundizar y mejorar la comprensión lectora. Pero también posibilita algo más profundo: la metacognición del proceso lector. En torno a la lectura se han desarrollado una serie de mitos: “leer nos hace mejores”, Hitler fue un excelente lector; “las generaciones actuales leen menos que las anteriores”, falso, las generaciones de hoy leen lo mismo que nosotros, pero en distintos soportes y con distintos niveles de profundidad. Por otro lado, en la historia de la humanidad, los lectores nunca hemos sido mayoría. Isaac Asimov consigna que durante la peste negra que azotó a Europa en el medievo, un lugar que aseguraba la supervivencia eran los monasterios. Fue tan común hacerse pasar por monje que se determinó utilizar el siguiente mecanismo para desenmascarar a los impostores: se tomaba un libro y se le pedía que leyera. Desde luego que esa lectura se realizaba en voz alta, que era la práctica social de la época. Cuenta San Agustín, en sus Confesiones, que

se santiguó cuando, al ingresar a la biblioteca, observó y testificó que San Ambrosio leía en silencio. Su reacción obedeció a que “nunca había visto a alguien en posición tan demoniaca”. Ahora bien, otro mito más es el compararnos con otras naciones en cuanto a indicadores de lectura se refiere. Nuestro país tiene una gran tradición literaria y oral, o así lectora. Victor Hugo narra en Los Miserables la siguiente escena: “Jean Valjean se había propuesto enseñarle a leer [a la pequeña Cosette]. A veces, sin dejar de hacer deletrear a la niña, pensaba que era con la idea de hacer el mal que había aprendido a leer en presidio. Esta idea, actualmente, se ha convertido en la de enseñar a leer a la niña”. En esta novela, publicada en 1862 y con una trama que se desarrolla en la primera en la primera mitad del siglo XIX, Valjean aprendió a leer en prisión. ¿Alguien se imagina que eso mismo sucediera en nuestro país en aquella época? No. Nuestro territorio enfrentaba los proyectos de nación. Había situaciones que exigían mayor prioridad. Aunque en la segunda mitad decimonónica hubo diversos connacionales letrados y preocupados por la instrucción. He aquí otro de los hechos para argumentar que las comparaciones son injustas: la tradición lectora. Leer, para muchos teóricos, es una transacción entre el lector y el libro, un proceso de constante construcción, por ello, de acuerdo a Ken Goodman: […] la lectura es un proceso constructivo, lo que lleva a dos condiciones: - Dos lectores jamás producirán el mismo significado para el mismo texto. - Ningún significado del lector concordará perfectamente con el significado del escritor.

Nikolaos Gyzis, Escuela secreta, 1885.

A partir de lo anterior es donde toma relevancia la forma de preguntar. Siguiendo la inercia en la que fuimos formados la mayoría de los adultos (llámense docentes o padres de familia) apelamos a un tipo de preguntas. A aquéllas que nos atormentan porque debemos recordar fechas, datos, lugares, personajes, y en las peores, objetos secundarios e intrascendentes para el texto o el argumento. Esto impacta directamente en los niveles de comprensión lectora. Bajo las acciones descritas sólo se alcanzan los dos primeros (literal y literal profundo). Es así como se puede presentar un escenario paradójico:

tener una población lectora pero con poca capacidad de análisis. La mayoría de los exámenes o instrumentos de evaluación estandarizados, los cuales están construidos por otro tipo de razonamientos y no sólo por localización de la información. Una de las actividades que más abonan a una mejor comprensión lectora es el andamiaje. Llamado por algunos estudiosos “lectura compartida”, privilegia la creación de imágenes mentales. El mediador o moderador sólo debe ir encausando las respuestas de los participantes: El concepto “andamiaje” (seaffolding) fue inventado por Brunner (1983, 1986) para explicar el proceso de Vigotsky (1978) sugirió había que emplear para ayudar a los alumnos alcanzar su nivel de desarrollo potencial. […] el profesor ayuda a los niños realizando lo que ellos no pueden hacer al principio, permitiéndoles poco a poco hacerse cargo de partes del proceso de construcción textual a medida que van teniendo capacidad de hacerlo. El profesor controla el centro de atención, demuestra la tarea, la divide en parte, etc. Entre las estrategias para formar lectores y escritores sobresale la lectura en voz alta. Diversos estudios han demostrado las virtudes de este tipo de lectura: apuntala la seguridad del lector, enriquece su vocabulario, desarrolla la capacidad de atención y memorización, propicia trabajos mentales de síntesis y análisis, en fin, forma lectores. ¿Para qué formar lectores? Para formar ciudadanas y ciudadanos autónomos, con herramientas sólidas que enfrenten los retos cotidianos de la vida moderna, con capacidad de conformar una cosmovisión más elaborada. Bastantes teóricos coinciden: el mejor método para formar lectores es leer en voz alta. Pero la lectura en voz alta no sólo tiene relación directa con el aprendizaje o los contenidos del área lingüística o literaria. Leer en voz alta es una manifestación de la oralidad. No de una oralidad mecanicista o programada, por decirlo de algún modo. Sino de una oralidad creadora, argumentativa, auténtica. Una oralidad plural e incluyente, tolerante y respetuosa. A diario hacemos uso de ella, pero no siempre asumimos la postura del receptor, no siempre sabemos escuchar. Una oralidad que se asuma como eficiente debe saber escuchar y hablar.


20 DE ENERO DE 2014

Cine

Desayuno en tiffany’s, mon ku

Yves Saint Laurent Los biopics, con fuerte presencia de las historias de gays, se han vuelto a poner de moda desde el 2013; para muestra se puede citar Behind the Candelabra (Steven Soderbergh, 2013) y el más reciente, Yves Saint Laurent, del director Jalil Lespert. Precisamente, es sobre la historia del diseñador francés de alta costura lo que comentaremos en esta edición. Por lo general al seleccionar una cinta que pasa en las salas de cine nos dejamos seducir por el director, algún actor o el título de la misma, y ocasionalmente por la temática de la historia, preferimos llegar a la sala casi en blanco y dejarnos sorprender por lo que vemos en la pantalla; sin embargo, en esta ocasión ya sabíamos qué esperábamos. De entrada, sabíamos que se trataría de la historia de uno de los íconos de la moda, y que por supuesto veríamos fragmentos considerados claves en su meteórica

ascendente carrera artística, que se sobrepondría a los obstáculos, sabíamos también que por los años narrados -60´s y 70´s- habría sexo, drogas y hippismo, pero no nos sospechábamos que el biopic se centraría tan solo en esta última parte. La película está basada en el libro homónimo de la periodista de la moda Laurence Benaïm, estelarizada por los actores de la comedie francaise Pierre Niney y Guillaume Gallienne en los roles de Yves y Pierre, artista y businessman, la emblemática pareja que construyera desde 1962 el imperio Saint-Laurent y llevaría la alta costura al terreno de la gran consumación con su concepto de prêt-à-porter (listo para llevarse). Sin embargo, Lespert pareció más interesado en repetir el arquetipo del gay artista-rico-promiscuo-y-drogata y desperdició otros episodios que permitieran explicar la consolidación de la marca o la construcción del mito Saint-Laurent.

De la película no se puede negar el dinamismo de las pasarelas, enmarcadas por la música como señal temporal y el detalle estético construido por la mímica del artista de la moda, la estilización de sus modelos y el carnaval de sus diseños. Otro punto a destacar son los breves destellos de contextualización histórica como marcas, no sólo temporales sino también muestras de la cierta vergüenza colonizadora que el francés actual resiente cuando se le enfrenta a las guerras de dominación sostenidas durante la segunda mitad del siglo XX. A pesar de las carencias de este biopic, la cinta podría ser exhibida en México y seguramente tendrá una amplia difusión en el internet porque la naturalidad de la sexualidad homosexual, moralizante si se quiere, es un valor a reconocer en plena campaña por los derechos igualitarios.

Domingo 12 Hoy lo tengo claro: un amante albañil no tiene nombre. Quizá el apodo o los atributos son el medio para su identificación. Sujetín volvió al depa. Ayer estuve con él. La noche del viernes marqué su número. Respondió sin sorpresa. Estando con él, aseguró que tardé en llamarlo; el encuentro pudo suceder desde el primer día. En mi llamada, la propuesta fue simple: beber un par de cervezas para el día siguiente o el domingo. Aceptó. No puso condiciones mayores, salvo llegar el sábado después de las siete de la tarde y con la ropa de trabajo. Acepté. De la biblioteca viajé a Agüitas. En el camino, de la estación al depa, compré lo necesario para vivir encerrado el fin. Por la torpe actuación inicial, intuyo que era su primera vez homo. Mis labios en ningún momento estuvieron en los de él. Su boca nunca tocó parte alguna de mi cuerpo… Sus manos fueron las que guiaron la coreografía. Comenzó pávido, luego condujo una inusitada experimentación. No detallo más. Repito lo que Rogelio Guerra dijo de Maritza Olivares, en Tres mujeres en la hoguera: el chico estuvo delicioso. Martes: Sujetín ha estado llamando… Entiendo que su tigre descubrió que vive en un clóset. Antonio sigue fuera. Ayer y hoy el contador preguntó por él. Leí El indio que mató al padre Pro [México, Debolsillo, 2013]. No es del Julio Scherer que me gusta. En el relato predomina la voz del entrevistado. No hay oraciones del Scherer que ahora es. Tampoco se vislumbra. El texto apareció en 1961, en el periódico Excélsior. Platiqué con Julio Alberto por WhatsApp. Dice que seguiré siendo una “piruja de ñiles”. Asegura que uno de los chacales me asesinará. Viernes: Sujetín sigue llamando. Respondí… quiere verme otra vez. Expliqué que vivo en Localía. No creyó. Le propuse un encuentro el domingo. Aceptó. El güey tiene 22 años y un hijo de 2. Su ropa huele a cigarro y cobre. Usa tines blancos y playeras color negro con tirantes. No conozco sus pies. Los imagino con mal olor y un arco sin cosquillas.

Diario de Mateo

Por Carlos Belmonte Grey

Por Mateo Estrada Gaviria


LA GUALDRA NO. 132

La Cineteca Zacatecas está ubicada en calle Dr. Hierro #303, centro histórico de Zacatecas. La proyección de las películas se realiza de manera gratuita, con fines culturales y educativos. Entrada general gratuita a excepción de la película DE TAL PADRE TAL HIJO.

CONVOCATORIA CONCURSO DE FOTOGRAFÍA DE AQUÍ SOY

PROGRAMA DEL 15 AL 31 DE ENERO 2014

Miércoles 22, 18:00 Hrs. Ciclo-homenaje David Lynch CORAZÓN SALVAJE (WILD AT HEART) Dir. David Lynch EUA/ 1990/ 125 min. Miércoles 22, 20:00 Hrs. Ciclo-homenaje David Lynch TWIN PEAKS: FUEGO CAMINA CONMIGO Dir. David Lynch EUA / 1992/ 129 min. Jueves 23, 18:00 Hrs. Ciclo-homenaje David Lynch PAQUETE PREMONITIONS FOLLOWING AN EVIL DEAD Dir. David Lynch EUA /1996/ 1 min. DARKENED ROOM Dir. David Lynch EUA /2002/ 8 min. ABSURDA Dir. David Lynch EUA /2007/ 2 min. RABBITS Dir. David Lynch EUA /2002/ 50 min. Jueves 23, 19:00 Hrs. Ciclo-homenaje David Lynch CARRETERA PERDIDA (LOST HIGHWAY) Dir. David Lynch EUA /1997/ 134 min. Viernes 24, 18:00 y 20:00 Hrs. Entrada general $30.00 Estudiantes con credencial y personas 3ª edad $20.00 DEL TAL PADRE, TAL HIJO Dir. Hirokazu Kore-eda Japón /2013/ 120 min. Sábado 25, 18:00 Hrs. Entrada general $30.00 Estudiantes con credencial y personas 3ª edad $20.00 DEL TAL PADRE, TAL HIJO Dir. Hirokazu Kore-eda Japón /2013/ 120 min. Sábado 25, 20:00 Hrs. Ciclo-homenaje David Lynch UNA HISTORIA VERDADERA (THE STRAIGHTSTORY) Dir. David Lynch EUA /1999/ 111 min.

Domingo 26, 12:00 Hrs. LA BELLA Y LA BESTIA Dir. Gary Trousdale, Kirk Wise EUA /1991/ 85 min. Domingo 26, 18:00 Hrs. AMBULANTE PRESENTA EXPEDICIÓN AL FIN DEL MUNDO (Expedition to the end of the world) Dir. Daniel Dencik Dinamarca /2011/ 90 min. Miércoles 29, 18:00 Hrs. Entrada general $30.00 Estudiantes con credencial y personas 3ª edad $20.00 DEL TAL PADRE, TAL HIJO Dir. Hirokazu Kore-eda Japón /2013/ 120 min. Miércoles 29, 20:00 Hrs. DRIVE Dir. Nicolas Winding Refn EUA /2011/ 100 min. Jueves 30, 18:00 Hrs. Entrada general $30.00 Estudiantes con credencial y personas 3ª edad $20.00 DEL TAL PADRE, TAL HIJO Dir. Hirokazu Kore-eda Japón /2013/ 120 min. Jueves 30, 20:00 Hrs. Ciclo-homenaje David Lynch SUEÑOS, MISTERIOS Y SECRETOS (MULHOLLAND DRIVE) Dir. David Lynch EUA /2001/ 147 min. Viernes 31, 18:00 Hrs. DRIVE Dir. Nicolas Winding Refn EUA /2011/ 100 min. Viernes 31, 20:00 Hrs. Entrada general $30.00 Estudiantes con credencial y personas 3ª edad $20.00 DEL TAL PADRE, TAL HIJO Dir. Hirokazu Kore-eda Japón /2013/ 120 min.

Cuartoscuro convoca a fotógrafos a participar en el Concurso de Fotografía De aquí soy, para plasmar en imágenes ese sentimiento de pertenencia. Comparte ese rinconcito de tu mundo o esa realidad que es tan tuya. BASES Podrán participar fotógrafos mexicanos y extranjeros con tres años o más de residencia en México, con al menos una foto individual o un conjunto de hasta 6 imágenes que muestren su punto de vista acerca del tema De aquí soy. Las imágenes deben haber sido tomadas entre 2013 y 2014 en cualquier técnica fotográfica: analógica, digital, estenopéica, procesos antiguos, en color o blanco y negro. Las imágenes no deben haber sido alteradas mediante collage, fotomontaje o ilustración digital, así como tampoco se podrán agregar o quitar elementos de la toma original. RECEPCIÓN Los participantes deberán enviar sus imágenes al correo deaquisoy@cuartoscuro.com a un tamaño de 150 dpi de resolución por 1000 pixeles del lado más corto, en formato jpg. En el cuerpo del mismo correo deben incluirse: nombre completo, seudónimo, correo electrónico, dirección, números de teléfono fijo y/o de teléfono celular, título de la imagen o de la serie y técnica. Cada imagen deberá estar identificada con el seudónimo del participante y el número de foto, por ejemplo: luzdenoche_01.jpg NOTA IMPORTANTE: Los participantes deberán conservar los archivos originales de sus imágenes de 6x9 pulgadas a 3,500 pixeles en su lado más corto y 300 dpi de resolución. Cada participante deberá depositar 100 pesos (CIEN PESOS 00/100 M.N.) a la cuenta de la Fundación Pedro Valtierra A.C., Bancomer número 0165488729, clabe interbancaria: 012930001654887299. El comprobante de pago debe incluirse, digitalizado y como archivo adjunto, en el mismo correo de envío del material fotográfico. Cuartoscuro confirmará la recepción del trabajo mediante correo electrónico a más tardar cinco días después de haber sido recibido. Los trabajos que no cumplan con estos requisitos quedarán automáticamente descalificados.

Esta convocatoria estará abierta a partir de su publicación y hasta el lunes 31 de marzo de 2014 a las 13:00 horas. Al participar, los fotógrafos manifiestan su conformidad con las bases de la convocatoria y autorizan a los organizadores el uso de sus imágenes con fines promocionales y de exhibición, sin afectar sus derechos de autor. EL JURADO Estará integrado por profesionales de la fotografía, quienes valorarán la calidad conceptual y técnica de la imagen. Su decisión será inapelable. Cualquier asunto no previsto en la presente convocatoria o de última hora, quedará a criterio de los organizadores y miembros del jurado. PREMIOS PRIMER LUGAR: 50 mil pesos y publicación en la revista Cuartoscuro SEGUNDO LUGAR: 30 mil pesos y publicación en la revista Cuartoscuro TERCER LUGAR: 20 mil pesos y publicación en la revista Cuartoscuro RESULTADOS Los resultados se darán a conocer a más tardar el lunes 2 de junio de 2014 en cuartoscuro.com.mx y cuartoscuro. com De entre los trabajos participantes se elegirán las 40 mejores imágenes (incluyendo las ganadoras) para su exhibición en el marco de la entrega de los premios en el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas (Mupag) de Guadalajara, Jalisco, ubicado en Alcalde 225, el viernes 27 de junio de 2014 a las 19:00 horas. Las 40 fotos finalistas se publicarán en la edición 126 de Cuartoscuro, correspondiente al bimestre junio-julio 2014. En el marco de la entrega de premios y para conmemorar el 28 aniversario de Cuartoscuro se otorgará el Premio a la Trayectoria Cuartoscuro 2014 a una personalidad destacada en el ámbito de la difusión y enseñanza de la fotografía, consistente en una cámara del artista Jesús Reyes Cordero. Información:deaquisoy@cuartoscuro.com


20 DE ENERO DE 2014

Teatro

Por Andrea Sampedro

BACANTES AL “MATADERO” • Bajo la dirección de Raquel Araujo, La Rendija presenta “Bacantes. Para terminar con el juicio de Dios” en España.

Fotografías de Andy Castro

La Rendija, grupo de creadores escénicos con 25 años de trayectoria y establecida desde el 2001 en Mérida, Yucatán, inicia el 2014 con una participación especial en la décima edición de la MADFeria, una de las más importantes ferias dedicadas a las artes escénicas en España y la única que organizada por empresas productoras, se realiza en la Comunidad de Madrid. La MADFeria es promovida por ARTEMAD, Asociación de Empresas de las Artes Escénicas de Madrid y es considerada como uno de los principales puntos de encuentro entre profesionales dedicados a las artes escénicas, una cita anual para programadores, distribuidores, agentes, productores, empresas, y todo aquel interesado en conocer las mejores propuestas escénicas de pequeño y mediano formato, para integrarlos a su programación y cartelera. Seleccionada a través de convocatoria, La Rendija se presenta, como parte de las actividades de clausura de la MADFeria 2014, con una coproducción realizada con el apoyo de Conaculta a través del programa México en Escena del Fonca, el Fondo Municipal para las Artes Escénicas y la Música del Ayuntamiento de Mérida, Teatro UNAM y La Rendija A.C. Se trata de “Bacantes. Para terminar con el juicio de Dios”, una adaptación libre sobre Las Bacantes de Eurípides, que incluye algunos elementos aleatorios de la mitología maya. Un mapa de acciones, con una fuerte carga emocional, donde los

actores de la agrupación realizan un trabajo personal, que busca conmover al espectador a través de una belleza convulsa, con imágenes poderosas, que invitan a reflexionar acerca de la violencia, el alcoholismo, el abuso del poder, los falsos dioses... “Bacantes. Para terminar con el juicio de Dios” se estrenó en junio de 2013, en el en el Foro Sor Juana del CCU de la UNAM, desde entonces se ha presentado en 21 ocasiones en diferentes foros nacionales y locales, como el 4to. Festival de Teatro de La Rendija, la 34 Muestra Nacional de Teatro en Durango y el Mérida Fest, entre otros. Cuenta con las actuaciones de Roberto Franco, Tomás Gómez, Raquel Araujo, Dayana Borges y Katenka Ángeles. La música original es de Manuel Estrella, el diseño del espacio escénico y producción es de Oscar Urrutia* y la dirección artística es de Raquel Araujo*. “Bacantes”, se presentó este viernes 17 de enero a las 16:30 horas, en la Nave de Terneras del Ayuntamiento de Madrid. El espacio forma parte de un conjunto de sesenta y cuatro edificios que en el pasado estaban dedicados exclusivamente a realizar funciones de matadero industrial y mercado de ganado. Actualmente la zona norte de este complejo se ha transformando en foros para el arte, el diseño, la danza, el cine, el deporte, entre otros. Uno de los espacios culturales más importantes, el Matadero Madrid, también es sede de la MADFeria 2014. *Sistema Nacional de Creadores de Arte, Fonca.

Seguramente a las personas que vivimos en México, y todavía más en Zacatecas, nos ha pasado que vemos llegar las nominaciones a los premios como los Golden Globes, los SAG Awards o los Oscars (ni qué decir de los BAFTA) y no hemos visto la mayoría de las películas (a menos que hayamos decidido verlas de formas que no son completamente legales). Por ejemplo, las películas más nominadas este año son 12 years a slave, Gravity, American Hustle, Dallas Buyers Club, Captain Phillips, Her, Nebraska, Philomena, The wolf of wall street, entre otras. De éstas, en los cines de nuestra ciudad se encuentra Capitán Phillips y acaba de estrenarse Escándalo americano (que es la traducción que le dieron a American Hustle); una película que estuvo en cartelera hace ya un par de meses fue Gravity, del mexicano Alfonso Cuarón. Entonces, sólo tres de las diez cintas nominadas al Oscar han estado en la cartelera zacatecana; de esas tres, la única que tuve tiempo de ver fue Gravity (curiosamente una de las que menos me emociona la nominación). Sin embargo, al ser la única que he visto y dado que el film me gustó bastante, les diré por qué se merece ganar al menos tres de las categorías principales: Alfonso Cuarón está nominado como mejor director, y ya tiene en su colección de premios un Golden Globe por la misma película. La razón por la que él debe ganarse el Oscar es porque la cinta está perfectamente orquestada, es decir, nada está fuera de lugar, la música, los efectos, las actuaciones (George Clooney flotando por el espacio para alejarse de Sandra Bullock) y principalmente el realismo. Éste es importante porque aunque Gravity no es una película de ciencia ficción, la historia se desarrolla fuera del planeta Tierra, para muchas personas no hay nada más lejano que eso y sin embargo, lo sentimos tan cercano como si mañana pudiéramos salir a dar una caminata espacial y quedarnos varados ahí por cualquier razón fuera de nuestro control. Sandra Bullock está nominada como mejor actriz por esta película, ella es una de esas actrices que le caen bien a casi todo el mundo, tal vez porque tiene la capacidad de reírse de sí misma (como cuando fue a recibir su premio como la peor actriz del año). A mí me gustan varias de sus comedias y no recuerdo haber visto muchos dramas con ella; Gravity es una película bastante dramática, que recae casi completamente en ella; el hecho de que un actor sea lo suficientemente capaz de cargar con una película completa sobre sus hombros es realmente una razón para ganarse cualquier premio con que se encuentre en su camino. Y por último, como mencioné antes, Gravity está nominada como mejor película. La razón principal por la que debe de ganar este premio es porque es una película completamente innovadora. Transcurre casi en su totalidad en el espacio y se las ingenia para ser muy realista (claro que si nunca hemos estado en el espacio probablemente no tenemos con qué compararla). No estoy diciendo que Gravity sea realmente la mejor cinta del año, estoy afirmando nada más qué es lo que la hace una buena película…


LA GUALDRA NO. 132 / 20 DE ENERO DE 2014

Noche Por Alberto Huerta

Judit Por Pilar Alba

Río de palabras

Para Manuel Ahumada Como en un poema de Pablo Neruda, la noche estaba cuajada de estrellas y la luna, cacariza y pañosa, brillaba. El hombre miró a través de la ventana al cielo estrellado. Parpadeó. Entonces empezaron a bajar muchos, un chingo, de ángeles con sus alas bien grandotas, picudas. El hombre suspiró. Estaba cansado. Echado sobre su cama. En toda la ciudad se escuchó un aleteo. En la ciudad, habitada por niñas con ojos de visionarias que por las calles deambulan silenciosas, en medio de la noche. Algunas de las ventanas de los edificios están iluminadas. En las azoteas llenas de tinacos, tendederos donde se orean y secan las sábanas, las camisas, los calzones de ella, de él, de los escuincles, las playeras, los refajos, los vestidos, los pantalones deslavados, las blusas, las faldas, los calcetines con los talones luidos. Azoteas pobladas de tanques de gas y trebejos. En la ciudad habitada de mujeres tristes, solas, abandonadas, frágiles, llorosas. Por las calles iba bien peda La Llorona, dándole grandes tragos a una caguama. En una cantina un hombre bebía caballitos de mezcal, chupaba limones con sal, mientras de sus ojos

enrojecidos se resbalaban gruesas lágrimas. Las alas del sombrero le ocultaban el rostro. El hombre estiró el cuerpo intentando aflojar los músculos. Acomodó el cuerpo, movió los dedos de los pies. Los hombres caminaban de prisa por las calles sin detenerse, con la mirada baja, y las manos hundidas en los bolsillos delanteros de los pantalones. Calles oscuras, solitarias. Que huelen a humedades y a orines. A lo lejos se escucha el ronroneo del motor de un automóvil. Retazos de canciones. Voces y murmullos. Una mujer con ojeras y mirada tristísima desde la ventana de su dormitorio suspiró sin sentir lo helado de la noche. El hombre en su cama, empezó a respirar pausadamente. Poco a poco se fue quedando dormido. Los ángeles se asomaron por la ventana. La Llorona quiso gritar pero no pudo, traía algo atorado en el gañote. Inquieta, la ciudad duerme. Los ángeles rodearon la cama del hombre, mirándolo con atención. El hombre en su cama, suspira, suspiro de alivio y afloja el cuerpo. 14 de enero de 2014, Jerez, Zac.

Caravaggio. Judit y Holofernes. 1599. Galería de Nacional de Arte Antiguo, en Roma.

Pocas cosas sorprenden a Judit, sin que tenga necesidad de decirlo: es una niña valiente, fuerte y centrada. No le impresiona nada; puede quedarse hasta la noche viendo películas de terror y no hay en ellas nada que le asuste, baja a la cocina a media noche, se sirve un vaso con leche, lo toma en la oscuridad y vuelve al cuarto a dormir como si nada. No, no es como otras niña de su edad. También le gusta quedarse en el puesto de revistas, cuando vuelve de la escuela, viendo las imágenes de atropellados, ejecutados, cadáveres en estado de putrefacción sacados de narco fosas; se queda ahí largo rato hasta que don Chabelo la corre para su casa. Pocas cosas mueven a Judit de ese estado de calma aparente, que la hace ser el ejemplo en

su salón, el orgullo de su mamá que repite: Esta niña no da nada de lata. Pero hoy Judit no está tranquila; una historia que escuchó en la clase de catecismo la tiene consternada. Era la historia de una mujer que llevaba su mismo nombre, tal vez sea eso lo que no la deja en paz, lo que a cada momento se le viene a la cabeza, cuando une esa historia a la suya… Es entonces cuando los ojos se le llenan de miedo, al pensar en lo que pasaría si por alguna extraña razón, esa noche cuando escuche que el novio de su madre duerme; ella muy quedito entre al cuarto y de un tajo con el cuchillo de las cebollas, le corte la cabeza; tal y como lo hizo Judit, la otra, con el gigante Holofernes, para quedar liberada.

He mirado tu foto y permanezco Por Edgar Khonde Confesión de un hombre común para una mujer que es una diosa Por Roberto Galaviz La ciudad es otra vez un laberinto minoico donde los pies se confunden los pasos atraen sonidos de goteras y castañas un edificio arde un viejo santuario se hunde y los ciegos repiten la historia que Homero un día cantó a multitudes hambrientas. Como hace siglos cuando labradores portaron la insignia de barro en sus huestes guerreras para batallar por parcelas y honores un viejo escritor compone las letras que cantarán glorias postreras cuando ya nadie pueda leer libros que aún no se han escrito. Ciudad he viajado al futuro he mirado tu foto de 3023 con otra cara otro vestido pero yo esqueleto permanezco en tu centro.

He de confesar, aunque la penitencia me persiga que yo sólo he recibido un sacramento: un beso tuyo agregaré a esta confesión que he sido fiel a tu imagen e infiel a tu recuerdo aprendí el pecado original en toda su gracia contigo, aprendí a pecar para salvarme contigo , construí una catedral barroca en tu vientre, acudo ferviente con las manos limpias para acariciarte con una oración

que invento para ti todos los días. , tu cuerpo blanco, es mi credo, mi culto mi doctrina, mi liturgia y mi sentencia. soy pecador de pensamiento, palabra, obra y omisión porque pienso decir, hacer y no hago, ni digo. merezco las llamas tibias de tus besos quémame vivo por esta terrible idolatría árdeme en el fuego de tu imagen sé mi infierno, por favor sé mi infierno.


La Gualdra 132