SUPLEMENTO CULTURAL
NO. 519 /// 22 DE MARZO DE 2022 /// AÑO 11
DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN
Manuel Pastrana. ¿Usted gusta?, óleo sobre tela, 1896. Secretaría de Cultura-INAH-Museo de Guadalupe.
Manuel Pastrana González nació en la Ciudad de México el 22 de junio de 1859 en el seno de una familia zacatecana de Villanueva; en 1873 ingresó pensionado a la Academia de San Carlos. Entre sus muchas obras, nos heredó una serie de pinturas de gran valor artístico, histórico y documental; pintó diversas escenas costumbristas y paisajes de la ciudad de Zacatecas como su obra ¿Usted gusta?, que compartimos para festejar el inicio de la primavera y que puede apreciar en la Sala Pastrana, del Museo de Guadalupe.
[En esta Gualdra, además, celebramos el Día Mundial de la Poesía]
La Gualdra No. 519
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LA GUALDRA NO. 519 /// 22 DE MARZO DE 2022 /// AÑO 11
Editorial
H
ace justo 30 años, la UNESCO estableció el Programa Memoria del Mundo, que de acuerdo con lo que esta institución afirma, está “destinado a proteger y promover el patrimonio documental depositado en bibliotecas y archivos públicos y privados y todo tipo de instituciones y colecciones”. El programa, desde 1992, asumió dos compromisos: la preservación y el acceso al patrimonio documental identificado “ya que el acceso incide en la protección, mientras que la preservación asegura el acceso”,1 ambas actividades si bien se relacionan no siempre se dan simultáneamente, sobre todo cuando no se tiene el conocimiento de lo que un archivo posee. En el Tec de Monterrey Campus Zacatecas, desde hace años, se tiene el resguardo del Archivo Histórico de la Real Caja de Zacatecas, un archivo que llegó a la ciudad capital por las acciones originalmente realizadas por don Federico Sescosse, quien al enterarse de que este acervo se encontraba en una universidad de Michigan realizó las gestiones pertinentes para que regresara a nuestro Estado; el campus recibió bajo su resguardo este patrimonio documental que permaneció durante algún tiempo guardado en cajas sin que hubiera realmente un trabajo de clasificación, ordenamiento y preservación, y por lo mismo, estuvo cerrado. Con el paso de los años, los mismos estudiantes empezaron a realizar proyectos en Semanas i que hablaban de la importancia de modernizar y trabajar en el archivo por sus características únicas y de gran valor histórico y patrimonial; para 2018 se había iniciado ya con su clasificación -las 94 cajas que contienen documentos mineros que datan de los siglos XVI, XVII y XVIII se encontraban en el campus desde el año 2017 en la Biblioteca “Manuel Sescosse”-, pero el interés por conservar, digitalizar y promover la consulta especializada de los documentos que contiene, fue creciendo hasta el punto de que fue sometido a valoración ante la UNESCO para que esta organización determinara si el acervo era merecedor de la distinción Memoria del Mundo dado su patrimonio documental.2 En la página del Comité Mexicano de Memoria del Mundo se establece que: “El Archivo Histórico de la Real Caja de Zacatecas está conformado por más de 8,800 documentos, en los cuales quedaron los registros de la administración y la recaudación de la Real Hacienda de la ciudad de Zacatecas, localidades foráneas y el Norte de México. Dentro de este acervo, se destacan principalmente las actividades de la minería y el comercio que se generaron desde
Contenido
finales del siglo XVI hasta las primeras tres décadas del siglo XX. La relevancia de este archivo reside en que está documentación deja constancia de un entramado social y cultural generado en torno a la principal actividad realizada en la ciudad y áreas contiguas: la extracción de la plata. Por ello, el valor de este archivo es la representación de la memoria de México y de los mexicanos en las diferentes etapas de la historia de Zacatecas y el Norte del país”.3 Desde el pasado 17 de marzo el Archivo de la Real Caja de Zacatecas quedó inscrito en el Registro Nacional de Memoria del Mundo 2021 y se está trabajando arduamente para profesionalizarlo, de manera que los investigadores nacionales e internacionales puedan consultarlo debidamente. Nos llena de emoción dar cuenta de cómo un archivo, que originalmente fue vendido en la década de los años 60 del siglo pasado a una fábrica de celulosa especializada en la creación de cajas para zapatos en León, Guanajuato, fue primero enviado al Fideicomiso Clemence de la Universidad de Michigan, Estados Unidos y de ahí rescatado para ser devuelto a Zacatecas gracias a la intervención de la Sociedad Amigos de Zacatecas A.C. Enhorabuena a todos quienes hicieron posible su rescate y a quienes siguen trabajando en él. Que disfrute su lectura.
Calzada de los Reyes Por Ibán de León Aéreo Por Daniel Wence Partida El tiempo es relativo Por Beatriz Pérez Pereda Urban blues Por Jorge Valdés Díaz-Vélez
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Gracias Por Miguel-Ángel Zapata Puntos de quiebre Por Marco Antonio Campos Majestad negra Por Vanessa Droz Humedad del fuego Por Jorge Ortega
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Words after sex Por Verónica G. Arredondo
Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com
Un millón de infectados (437 mil 828 muertes) Por Yamilet Fajardo
http://www.memoriadelmundo.org.mx/patrimonio/ 2 “[...] por patrimonio documental se entienden los documentos o grupos de documentos de valor significativo y duradero para una comunidad, una cultura, un país o para la humanidad en general, y cuyo deterioro o pérdida supondrían un empobrecimiento perjudicial. El carácter significativo de este patrimonio puede evidenciarse solamente con el paso del tiempo. El patrimonio documental del mundo tiene una importancia global y es responsabilidad de todos, y debería ser plenamente preservado y protegido para todos, teniendo debidamente en cuenta y reconociendo los hábitos y prácticas culturales. Debería ser accesible para todos y reutilizable de manera permanente y sin obstáculos. Es un medio para entender la historia social, política y colectiva, así como personal, y puede contribuir a constituir la base de la buena gobernanza y el desarrollo sostenible. Para cada Estado, su patrimonio documental refleja su memoria e identidad y contribuye así a determinar su lugar en la comunidad mundial”. Consultado en: http://www.memoriadelmundo.org.mx/patrimonio/ 3 http://www.memoriadelmundo.org.mx/documento/archivo-historico-de-la-real-caja-de-zacatecas-1576-1936/
Directorio
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Ropa interior Por Lucía Rivadeneyra Agua materna Por Armando Salgado
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Del libro Grolar Por Raúl García Rodríguez
Nicole Kidman Por Fernando Trejo Poemas de José Ángel Leyva
Desayuno en Tiffany’s, mon ku Madres Paralelas, de Pedro Almodóvar, aún fiel a sus ánimos de polémica Por Carlos Belmonte Grey
Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx
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The worst person in the world / La peor persona del mundo, de Joachim Trier Por Adolfo Nuñez J.
Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita Diseño Editorial
La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.
Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com
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22 DE MARZO DE 2022
Calzada de los Reyes 6 Por Ibán de León
II Y conmoverse por ir después de un día de labores caminando la calle con el sol en la espalda sintiendo el aire frío de octubre los pensamientos que vienen desde la oscuridad. Y caminar seguir a paso fijo la hondura de la sombra y entender una nube despierta sobre el ruido de autos y camiones que van quién sabe a qué por el rumbo contrario de mi sangre. Pensamientos son pliegos tristeza del ayer cardo en la espina del podrido fulgor de la barranca el agua rompe abajo las piedras despedaza la espuma de un jabón que desciende por este arroyo nuevo de tan viejo. Quisiera detenerme a mirar por un instante. Detenerme a mirar como ese perro echado bajo el puente. Detenerme a esta hora de la tarde. Detenerme nomás por decir sí aquí el silencio no es tal nunca el silencio. Se oye el clamor del río las máquinas que tañen desde el alba quisiera detenerme y dormir detenerme y no ser como ese perro que guarda el calor en su pelaje que descansa sabiendo que mañana será otro día lleno de pájaros y el golpe prematuro de los autos pero habrá sol y siempre el sol dirá que nada ocurre a no ser que detengamos la prisa la prisa de no ser y detenernos. [De Calles del cuerpo anochecido (Acá las Letras, Ediciones-Coneculta Chiapas, 2019)].
Aéreo 6 Por Daniel Wence Partida Soñé que era una carta llegaba por el correo postal un lunes por la mañana no había nadie en casa con un abrecartas ni nadie en la oficina de correos que calculara el peso de mi importancia; mi madre me hallaba me rompía un poco junto con el idioma estrujado me volvía ilegible y además mi madre no sabía leer pero me sostenía con sus manos como si fuera importante y me desenvolvía salía a la calle conmigo en alto me ha llegado esta carta –gritaba y cortaba el aire con el filo casi imperceptible de mis bordes corriendo de un extremo al otro de la calle; mi cuerpo presentaba enmendaduras y no valía tanto pero mi madre corría conmigo entre sus dedos y gritaba: carta, carta.
/// Vincent Van Gogh. Florero con honestidad. Óleo sobre lienzo. 1884.
Día Mundial de la Poesía
I No cansan estos pasos que ascienden la mañana. Cuánta humedad, advierto, en el otoño. Hojas secas debajo de los pinos. Un bosque, hace minutos el calor. Ahora un viento nuevo, su abrazo de montaña. Maleza en el concreto de las altas paredes. Posesiones, terrenos, casas lejanas que apenas se vislumbran, silenciosas de gente. La abundancia que ocupa más espacio. Árboles. Al fondo ese rumor de pájaros que inventan el idioma del principio. Y autos que aquí no se detienen casi nunca, rápidos avanzan buscando la luz al final del camino. No hay peatones. Soy dueño, propietario de este rumbo, caminante a la buena de banquetas que no están en su sitio. En la distancia el puente, en esa curva; escucho cómo sueña el agua entre la mugre: algo se pudre lejos y se aleja, algo se pudre adentro, también, de mi memoria. Se pudre la mañana con su risa de coches ligerísimos, se pudre el otoño de estas tierras, se pudren mis palabras no barro sí penumbra. Amanece. Ya cerca veo el nicho de la virgen, sus flores de hace siglos. Rumor y pan de fe al inicio del puente, tan pequeño. Quién reza aquí, quién se detiene alguna vez, como yo, a observar las aguas lodosas, desechos de ciudad. Este lugar conserva la belleza de la muerte: qué palabra tan dura y desgastada, absurda, que se agita en los claros en donde alguna vez rondó la hierba. Digo todo esto para anunciar que allá, frente a las buganvilias que alumbran esa barda, empieza lo común, casas comunes, gente del diario y ruido, el ruido saludable de mis pares, peatones que van o que regresan
y llenan con su andar el comienzo del día. En un puesto de flores me detengo: compraré algunas rosas para la virgen solitaria que vive junto al puente.
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LA GUALDRA NO. 519
El tiempo es relativo
Urban blues 6 Por Jorge Valdés
Díaz-Vélez
No es la impureza de las calles ni la mañana en que agonizas. No es la ciudad lo que te mata. La del amor que se corrompe en las fachadas de neón, la que violenta los latidos del aire intoxicado. No es el horror que tu silencio trató de alzar en sus escombros. No son sus plazas ni sus muros o el puñal de la lluvia. Nada tiene que ver con el desgaste de tus pasos. No es la ciudad ni el estertor de sus columnas clavadas en el agua seca y excluida del mar, la última piedra de tus incertidumbres. La evocación de su artificio
Día Mundial de la Poesía
6 Por Beatriz Pérez Pereda Relativamente quizá no nos conocemos ni sabemos nuestros vicios las habilidades vergonzosas Somos dos extraños contemplando su desnudez dos que en silencio repiten sus nombres Relativamente tú y yo no tenemos recuerdos ni una canción cursi a fuerza de elegirla ni un aniversario con complicaciones en año bisiesto Sí el tiempo es relativo y esta noche estamos estirándolo perforándole agujeros atravesando la singularidad de esta ciudad que nos permite ser los amantes que aún no somos
habita otro lugar. No es ella la que te ve salir con vida ni la que habrá de arrebatártela un día más, un año menos. La de la falda de serpientes sabrá de ti cuando te duermas, te ha de ignorar cuando despiertes, cuando retornes, cuando partas el aire indócil de tu espectro. Tras de las máscaras del día te muestra en vano su inocencia. La de la rabia soterrada, la del presente sin ahora, la que fundó un imperio en otro, con qué fragmentos de cual témpano, de qué ficción o pesadilla. No es tu ciudad la que tú crees que aprieta el nudo corredizo, o hunde el metal por donde pasas ajeno a su esplendor, ausente de ti, muriéndote de vida.
Gracias 6 Por Miguel-Ángel Zapata Gracias Dios por estos árboles que cantan en mi corazón casi perdido con la foresta de tu inmensidad. Hoy es el día del sol y los pinos que amanecen en mi ventana, los que anuncian con los pájaros la llegada luminosa de un nuevo día. Tú estás en estas ramas y desde el viento increíble nos hablas de lo inexplicable, de aquello que siempre es no para nuestros ojos ciegos. Ahora mis ojos despiertan ante este Árbol de la dicha que no es otro que Tú que vives en las cosas naturales, en la música de la lluvia de anoche, en los pájaros que van llegando para celebrar un nuevo día con el sol, y los que siempre dicen sí a todo lo bueno. Yo que he muerto, estoy vivo de nuevo. [De Un árbol cruza la ciudad, Ediciones El Tucán de Virginia, 2020]
Puntos de quiebre 6 Por Marco Antonio Campos A Daniel Leyva, en el adiós y en recuerdo de su mano abierta y generosa, en México y en Bélgica. /// Giorgio de Chirico. Turín primavera. Óleo sobre tela. 1914.
Se pretende, en la verde edad, ser fuerte y lúcido, preparado a la batalla contra el océano, la selva o la montaña, y se cree derribar uno a uno los árboles del bosque, y la memoria, por largo tiempo, querrá hacer a un lado la mala sombra y la mala luz, pero de pronto, una sensación levísima, una palabra hiriente, una imagen aflictiva, te arrojará de nuevo por ventanas abiertas, y desangrarás largamente.
¿Cuántas, cuántas veces no te vi en bancas o tirado en el pasto en las jardineras de la verde glorieta de San José Insurgentes o al costado del convento de Churubusco o en un parque de Montreal o de Viena donde oías desgarrado la música sin viento?
Es el inicio. Después, sin que lo esperes, el azar te enviará nuevos derrumbes, y la grande y plural e intensa vida se habrá convertido en trigo seco. Y en estas cosas, creémelo, el coraje no sirve o sirve de muy poco.
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22 DE MARZO DE 2022
6 Por Vanessa Droz
Majestad negra que parece él una deidad en sí misma ante la cual habría que arrodillarse. Completan el retrato la forma perfecta del cráneo —fácilmente admirable en la distancia pues refulge con la reverberación de las luces— y el paso sereno y urgente, aplomado, del que está acostumbrado a mandar. Miro a este hombre, hermoso como una aparición, y trato de descifrar lo que la ropa oculta —las marcas decorativas por la aguja de bambú, las cicatrices de batallas remotas, las de batallas recientes, su fortaleza viril—.
Trato de adivinar de cuál de todas las tribus son sus ademanes, de cuál de todos los reinos sus palabras, si de Sierra Leona o Cabo Verde, si de Liberia o Calabar, si embarcó en Elmina o en la desembocadura del río Congo, si tiene sangre fulani o jelofe, si habla mbundu o makuá... que hacen que este guardia del ferry entre San Juan y Santo Domingo ilumine todo a su paso a pesar de las cruces de los latigazos en su espalda; que este barco, atiborrado de gente, solloce y que mi corazón tiemble.
/// Sandro Botticelli. Alegoría de la Primavera. Temple sobre madera, c. 1477-1478. Galería Uffizi, Florencia, It.
Humedad del fuego 6 Por Jorge Ortega Recursos de qué arte para formular de otra manera lo mismo. Cierto, no he ensayado a tope el cúmulo de mantras que podrían enfilarme vigilia tras vigilia a un futuro alumbramiento, pero tampoco es imperioso intentarlo por la ilusa encomienda de eludir la redundancia, si desde esta inerme rodaja de papel me siento cómodo al hablar. No pediré luz verde para levantar una tienda en la
cuneta donde la ocasión sorprenda a la palabra, eslabón perdido entre la química y el desencuentro, el pronóstico y la proeza. Si no permanezco, si elijo el solipsismo, colapsarán repentinamente las ondas de radio que nos unifican, esa volátil zona de intercambio en la que la ardicia es por una vez al menos el impetuoso arpegio capaz de estremecer las piedras blindadas por el sol. Permíteme errar el tiro al decantarme por el lugar común, el piso apisonado, siguiendo como un sabueso el rumbo sugerido por la profecía del buen olfato o el pulso de la obcecación. No está por ahora en mí esgrimir los sables, manipular las armas con astucia, pregonar con acentos inauditos la tácita prosodia del delirio que sube a la cubierta del texto y arrastra consigo algas marinas, pulpas abisales, resabios de una brecha incorregible. El obstinado potro de los genes impone su dictado. Recursos de qué arte para desviar el río. Dispongo solo de un lápiz para no vacilar y borronear tu nombre sin evocar la muerte, para clarificar la noche sin encender el bosque.
Un millón de infectados (437 mil 828 muertes) 6 Por Yamilet Fajardo Que gente así haya muerto nos permite morir más tranquilos. Emily Dickinson
Esta mañana el tío Alfredo amplió la estadística, firmó su alta hospitalaria para comprarse un sombrero. Apenas tuvo tiempo para asustarse cuando le hirvió la cabeza, sus propias moléculas divididas arrastradas hacia su anonadamiento le explotaron el cerebro. El virus más terrible
Words after sex 6 Por Verónica G. Arredondo Te beso en este silencio el mismo que atravesó nuestros cuerpos al hacerlos llover así Me gustas No te vayas Me gustas No quiero ¿Volveremos a vernos? Dime Ahora comienzo a extrañarte y lo agradezco Yo también te quiero
es el que invisibiliza sus síntomas. Morir lleva poco tiempo, dicen que no duele una hebra te jala hasta quedar fuera de vista. El clima es amarillo mi cuerpo, tan pequeño útilmente desapareció entre las sábanas y no puedo ir así a ofrecerle mis condolencias al nuevo sombrero del tío Alfredo.
Día Mundial de la Poesía
El rey africano se pasea por al barco. Lo recorre de proa a popa, de popa a proa y revisa que todo esté bien entre su gente. De vez en cuando otea el horizonte para prevenir desgracias, que en el Mar Caribe son auténticas y audaces: un imprevisto mal tiempo, olas bíblicas, demasiados tiburones a flor de agua, la desbandada de las estrellas. Conserva los rasgos de sus antepasados; la piel reluciente como la obsidiana, la estatura de los dioses, la alta espalda de un auriga, los móviles omoplatos del guepardo y las piernas largas del cazador. Y todo ello en proporción tan perfecta
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LA GUALDRA NO. 519
6 Por Lucía Rivadeneyra
Día Mundial de la Poesía
Si sientes que me pierdo entre la ropa, de este almacén que abriga mi deseo, búscame a ciegas con tu olfato ilustre y cuando me descubras por ropa nueva entre mis manos de ostra, para que se te antoje alterar los aromas que me guardo. Impongo yo la talla.
Ropa interior Elige tú el estilo. ¿Se te antoja un brassiere con algo de nostalgia? ¿Quizá un poco de seda trasnochada sobre encajes de pulso acelerado?
Salgamos de la tienda, que nos perdonen los amigos albos, ajenos al consumo.
Agua materna 6 Por Armando Salgado Dejo sobre la puerta el color del mar, extraído de un pez muerto. Tuvo vida, sí, existió entre mis manos y se movía como un trozo de esperanza arrancado del río. Al anochecer, lo rebané en dos partes y con la humedad que trans-
piró, lavé los trapos de la enfermedad. Limpié la casa y tajé cada uno de sus rincones ignorados por el sol. Toda la madera se impregnó de agua, la superficie de la mesa era un lago en silencio. Entre mis manos, aún revoloteaba un último aliento y lo comimos a pequeñas mordidas, como un pedazo de pan sin levadura remojado con sopa, entre
A nosotros nos han llegado ganas de pagar sin fijarnos en la cuenta para podernos ir a deshebrar la ropa con los dientes.
verduras. Vacié los sedimentos dentro de un traste viejo y los unté en el marco de la puerta. Mi esposa contempló con devoción las costuras invisibles de ese mar. En el quirófano, nuestro hijo se levantó de entre los enfermos, agitó sus manos, examinó sus dedos y tocó su cabeza como quien remueve los restos de una inundación. Con valor también invisible, posó sus pies en el agua y caminó sobre ella: translúcido, sano, libre, consciente de sus pasos sobre una marejada de luz inmóvil. [Del libro Cuadro de resiliencia, Coneculta-Chiapas, 2021]
/// Juan Carlos Villegas. Imagen de portada del libro Cuadro de resiliencia, de Armando Salgado.
Del libro Grolar 6 Por Raúl García Rodríguez Improvisé una incubadora con tres huevos de codorniz Dejé la luz encendida sobre un almohadón de paciencia Traslúcida la yema casi transparente el resto de la curvatura Por días y días reposaron con la punta al cielo De niño nunca sostuve nada más frágil Contuve la respiración y aguanté la tos para no moverme
A la menor distracción, la fe puede migrar como un ave demasiado pequeña para nacer La esperanza puede apagarse como el filamento de focos antiguos Y yo sigo con la mano extendida esperando que algo pase un temblor una fisura Hoy dudo que siga tibio el almohadón bajo su débil sol de veinte watts La luz de la memoria ya no calienta como antes
Índice Metropolitano de la Calidad del Aire En el reporte ambiental los expertos mencionaban la cifra diaria de sobrevivientes de un pueblo no incluido en los libros de historia Los expertos nos recomendaban no salir pues era “extremadamente malo” amanecer con más de 200 IMECAS en la ciudad De inmediato invadía mi cabeza una marea de penachos y brillos de obsidiana, guerreros livianos como señal de humo rociando diesel en ofrendas para un dios de ozono, dióxido de nitrógeno y partículas suspendidas Quedaban desiertos los parques cuando renacían los rencores de un linaje en conflicto con lo azul del cielo Sigue encendida la pira sagrada de neumáticos en un rincón de la ciudad
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22 DE MARZO DE 2022
Nicole Kidman
6 Por Fernando Trejo
sabe vestir como un Dios humano. Esta vez no importa si la calle tiene sombras asidas al piso de los peatones. Peter acciona. Dispara. La espalda blanca de Nicole corre sus tirantes mientras sus manos, en posición de cruz, dejan revoletear las alas de un par de ojos que aprenden a volar. [Del libro Las armas que le dejó la guerra, inédito]
/// Pablo Picasso. La Primavera. Óleo sobre tela. 1956. Centre Pompidou.
Poemas de José Ángel Leyva La poesía
Su nombre es Bagdad
Pasaban los árboles veloces de mi infancia El autobús me arrancaba de los ojos uno a uno los pinos y las nubes Devoraba el asfalto tembloroso de la sierra Yo dije la palabra inútil y vi la mirada de la muerte Su tieso semblante y la rigidez del aire que no pesa y no camina ¿De qué están sembrados los sepulcros que no echan hacia fuera gusanos sino flores? Toc toc toc toc toc toc Sonó mi cráneo o calavera hueca Alguien llamaba desde el bosque Pasaban las sombras de los árboles y repetí con balbuceos la palabra aliento Un velo en el cristal de la ventana la colocó al revés y en forma de conjuro Entonces las fosas de la tierra dieron a luz mi propia lengua
Atado a la mano de sus seis noviembres camino por abril sobre preguntas lilas Frágiles revientan debajo de la suela del zapato Su aroma luminoso asciende a la nariz Estalla la ciudad poblada de presagios —¿Las bombas apagan el color del sol o le quitan la sombra a las personas?— Me pregunta el niño con su voz de sabio —¿La guerra despinta el corazón o solo seca la sangre de la gente? ¿Papá, cómo se matan las sonrisas?— Las jacarandas son lágrimas aéreas en la ciudad más grande del planeta donde el olvido desecó sus lagos y convirtió en escombros a los dioses de la lluvia del maíz de la creación humana —Papá, ¿cómo se llaman las voces que ordenan desde lejos la explosión del mundo?— En esta primavera me quedo sin palabras
Guerra Florida El mito En la ventana un colibrí se enciende chisporrotea se apaga para siempre Queda su aroma horizontal de fuego nuevo Se erige en mascarón de proa en rosa náutica en astrolabio y amuleto En el vaivén del día titila el pájaro de asombro Espina en la palma del silencio Se deshace en la boca la figura antes de ser nombre de tomar la forma del conjuro El colibrí no existe es un presentimiento sordo aleteo donde nadie es mañana donde otra vez se nace
El canto A recoger flores violentas salgo en paz Dejo semillas en la hendidura del placer indicios para el fuego rastros de algún abecedario para nombrar la novedad Quién puede reconocerse en lo perdido abrir las cajas negras y mostrarse en el horror del triunfo soltar el nudo ciego y mirar mirar a fondo No hay nada debajo de nosotros La soledad es otro engaño No hay nadie distinto en el olvido Dejo las huellas del deseo un simple impulso de estar sin renunciar a ser en la otra parte
Día Mundial de la Poesía
En un pequeño baño de un departamento lujoso, Mary, que también es Nicole, pero que también es Alice, se maquilla. Peter conecta con sus ojos y se pierde en la verde laguna que habita en ellos. Su largo cabello se enreda con las palabras que logra soltar antes de ser captada por un Peter que celebra. Sostiene los lentes
de una cámara para entonar los himnos de acercársele a lo lejos. Es una calle y cabe perfecta. Los ojos bien cerrados de Peter, le ayudan a observar la oscuridad que Kubrick disparó. La puerta abierta de un bazar resulta misteriosa, desdibuja los tonos que Peter ha estudiado para obturar los guiños de su mano al detonar la ráfaga. Alice descalza la calle y camina sin preocupación. Detrás de un cristal asoma la muerte con el cuerpo de un hombre que
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LA GUALDRA NO. 519 // 22 DE MARZO DE 2022
Desayuno en Tiffany’s, mon ku
Cine
Madres Paralelas, de Pedro Almodóvar, aún fiel a sus ánimos de polémica 6 Por Carlos Belmonte Grey
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uchas críticas ha recibido la más reciente película de Pedro Almodóvar, Madres Paralelas. Sobre todo, y como es común, de la parte de sus compatriotas españoles que insisten en subrayar problemas narrativos y una extraña añoranza al Almodóvar de la década de los 1980, como si esperaran una eterna movida o una eterna contracultura juvenil. En esta columna no somos muy dados a hacer énfasis en las críticas frontales de las películas sino más bien siempre a comentar los valores de las cintas, sin embargo, esta vez hemos querido empezar de esta manera porque nos acercamos a las Madres Paralelas bien prejuiciosos por la influencia de los colegas. Pero no, no la hemos encontrado para nada miserable. Cierto, ya no es Almodóvar fresco“rompedor”, provocador, ese que tuvo sus alegrías en su época de Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988) o Kika (1993). Madres paralelas quizás sí quiere hacer mucho y posiblemente las historias paralelas que cuenta están pegadas con un chicle muy alargado: por un lado, el deber de memoria de las fosas comunes de la guerra civil; y por el otro, la maternidad con sus siempre relaciones de
6 Por Adolfo Nuñez J.
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he worst person in the world (2021), la película más reciente del director noruego Joachim Trier (Oslo, August 31st, 2011) es un retrato generacional que se encuentra dividido en viñetas o capítulos. El filme sigue la historia de Julie (Renate Reinsve), una joven que no logra darle estabilidad a su vida. Ella deambula sin un rumbo definido, cambiando de carrera universitaria (primero estudia medicina, después psicología y más adelante fotografía) y entrando y saliendo de relaciones poco estables o puramente ocasionales. Es una persona que prefiere ir por la vida sin estar demasiado tiempo quieta en un solo sitio. Cuando cumple 29 años, Julie conoce a Aksel (Anders Danielsen Lie), un afamado artista de cómics para adultos un tanto mayor que ella. Ambos inician una relación, a sabiendas de que las cosas posiblemente no saldrán bien, pues cada uno tiene diferentes aspiraciones y deseos para el futuro; por ejemplo, él quiere tener hijos, ella no. Todo se complica para la protagonista cuando, al colarse en una fiesta, conoce a Eivind (Herbert Nordrum), un joven más cercano a su edad de quien se enamora luego de pasar la noche entera a su lado. Dicha situación pondrá a Julie en un camino cada vez más incierto, que le hará cuestionarse cuál es el rumbo que quiere tomar, incluso si al final su decisión la termine haciendo sentir como la peor persona del mundo. Trier se enfoca en dicho dilema para elabo-
género polemizantes. Dos mujeres que se encuentran en el hospital y dan a luz la misma noche, errores del hos-
pital provocan intercambio de sus hijos, uno de ellos morirá; una de las madres es fotógrafa y comprometida con la búsqueda de desapare-
cidos, la otra mucho más joven hija de familia burguesa sin proyecto de vida claro; deseo, pasión y amor entre ellas sin ser lesbianas; violación de una de ellas y amor libre sin ataduras de la otra: maternidad deseada y deseo sin limitantes de género. Todos estos temas mezclados en dos personajes interpretados por su más reciente chica almodóvar Penélope Cruz, la más joven Milena Smit, y su eterna Rossy de Palma. Resolver el conflicto íntimo de los personajes es claro y abierto, sin moralinas. El problema viene en que él no ha sido un director involucrado frontalmente en el deber de memoria de la guerra civil, y aquí le sale un tono más rosa, como son sus decorados interiores: muy pastel y de arcoíris. Madres Paralelas le da la vuelta a los momentos de ruptura emocional tan preciado por el melodrama familiar y prefiere centrarse en el drama de las relaciones de amor entre las mujeres con sus respectivas propias madres y sus pasajeros amantes masculinos. Sus temas predilectos. Este año Almodóvar cumple 73 años y sigue filmando, quizás no ganará otro Oscar como sucedió con Hable con ella en 2002, pero aún está creando y lo mejor muchas de sus películas ya están en Netflix.
The worst person in the world / La peor persona del mundo, de Joachim Trier
rar un interesante comentario sobre la incertidumbre producida por las expectativas a futuro dentro de la sociedad moderna, que a menudo
están definidas por las relaciones afectivas en pareja y donde también toman lugar las brechas entre diferentes generaciones.
En contraposición con estas ideas, el realizador enfatiza en la individualidad de su protagonista, que puede ser tan imperfecta y a la deriva como la de cualquier persona de su edad. En ese sentido, la cinta resulta ser un relato entrañable, empático y detallado sobre una mujer que tal vez no siempre tome las mejores decisiones, pero que todo el tiempo lo hace siendo fiel y honesta consigo misma. Para este fin, destaca la maravillosa actuación de Renate Reinsve, quien, de manera inteligente, contenida y muy divertida, logra encarnar todas esas pequeñas imperfecciones y los momentos significativos que conforman lo que parece ser casi una década en la vida de una persona. The worst person in the world se trata de una muy original exploración sobre inquietudes y temores que están ligados a los caóticos tiempos modernos. Si hay un letargo generacional cada vez más enorme, en medio de todo está Julie, quien se encuentra en una negociación constante con su vida íntima, sus seres queridos y su supuesto rol dentro de la sociedad, pero que, ante todo, no se arrepiente de nada y siempre se mueve hacia adelante con una profunda expectativa de ver qué le depara el futuro.