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La Gualdra 514

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SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 514 /// 14 DE FEBRERO DE 2022 /// AÑO 11

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Juan Manuel de la Rosa. Montaña de tierra roja. Temple de metilcelulosa sobre papel. 76 x 56 cm. 2017. Foto de Roberto Ortiz Giacomán.

Para celebrar el Día de San Valentín compartimos con ustedes esta imagen del artista zacatecano Juan Manuel de la Rosa, exhibida en la que fuera su última exposición -en vida-, Diáspora personal, en el Museo Francisco Goitia en el año de 2019. Feliz día para todos nuestros lectores.


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LA GUALDRA NO. 514 /// 14 DE FEBRERO DE 2022 /// AÑO 11

La Gualdra No. 514

Editorial

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an Valentín fue un sacerdote italiano nacido en el año 175; fue ejecutado cuando estaba a punto de cumplir 100 años un 14 de febrero, justo a mediados del invierno, en Roma. Con el paso de los años, la conmemoración de la fecha de su fallecimiento se convirtió, por distintas razones, en el día en el que se celebra el amor. La tradición de celebrar a San Valentín ha ido adoptando distintas peculiaridades dependiendo de la región. En México se “celebra el amor” este día con flores, chocolates, y muchos “te quiero”; antes también se acostumbraban las serenatas, ya no tanto. En Zacatecas, de unos años para acá, comenzaron a realizarse bodas colectivas este día, en grupos bastante nutridos se reúnen para decir “Sí, acepto”, parejas ilusionadas que llegan a los recintos designados por los Ayuntamientos para firmar el respectivo contrato matrimonial de carácter civil. Llegan, firman y se van... a la fiesta por el casorio algunos, al peso de la cotidianidad los demás (pero ya matrimoniados); luego, el tiempo dirá si la firma en el papel coincide con la permanencia del amor o no, pero esa es ya otra historia. Como la celebración del Día del Amor y la Amistad (porque ya luego le agregaron este último término) coincide con el lunes este año, y los lunes sale La Gualdra, quisimos compartir con ustedes en la portada de esta edición una obra del artista zacatecano Juan Manuel de la Rosa (1945-2021), se trata de Montaña de tierra roja, una pieza trabajada con grana cochinilla y temple de metilcelulosa sobre papel hecha en 2017 y exhibida en el Museo Francisco Goitia dos años antes de su muerte. Recuerdo ahora cuando al hacer el recorrido por su exposición Diáspora personal, nos decía que esa pieza le recordaba a Sierra Hermosa, un lugar en el semidesierto zacatecano en donde había dejado, además de su ombligo enterrado, su máximo legado de amor: un proyecto cultural comunitario para beneficio y goce de sus habitantes. El amor por la tierra suele ser más duradero que otros tipos de cariño... a la tierra se le quiere pese a las dificultades, las

sequías, la pobreza, las carencias, porque siempre, aun en el más desolado paisaje, coexisten vida y belleza. Y si hay vida y belleza entonces habrá poesía, aunque duela. Tomás Méndez, compositor fresnillense, decía que “Cuando el hombre es romántico y contempla el paisaje y a la vez el cielo azul, siente nostalgia por su patria chica y empieza a hacer versos; y cuando menos lo espera tienen música”, a esto atribuía el origen de todas sus canciones, a ese constante recuerdo de los colores del cielo de su tierra que siempre estuvo presente, aunque él estuviera lejos de ella. Las letras de Tomás Méndez también son un tributo al amor, sobre todo al que duele; casi todas sus canciones son de una melancolía constante, “Uno que es provinciano tiene el carácter triste...”, decía también. Yo no sé si todos quienes vivimos en provincia tenemos el carácter triste, pero sí sé que acá, en Zacatecas, cuando oímos “Cucurrucucú, paloma, cucurrucucú, no llores... las piedras jamás, paloma, ¿qué van a saber de amores?”, solemos cantarla con emoción. Para concluir este comentario editorial comparto con ustedes un texto de Jaime Sabines que me gusta mucho. A propósito del amor:

Contenido A ritmo de… ¡Monsiváis! Por Mauricio Flores

Manto de Gemas, de Natalia López, en Competencia por el Oso de Oro de La Berlinale 2022 Por Carlos Belmonte Grey

El norte sobre vacío de Alejandra Márquez, un western mexicano actual Por Carlos Belmonte Grey

Independencia, de Javier Cercas Por Miguel Ángel de Ávila González

¿Te parece bien que te quiera nada más una

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semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras

Flor de sangre sembrada por el amor: edición autogestiva en tiempos de crisis Por Stultifera Navis

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de amor están entre dos gentes que no se dicen nada. Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”. Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”).

Madres paralelas, de Pedro Almodóvar Por Adolfo Nuñez J. Breve crónica de un libro y sus conexiones con Brasil Por Elsa Leticia García Argüelles

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Que viva el amor. Y que disfrute su lectura.

Directorio

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


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14 DE FEBRERO DE 2022

A ritmo de… ¡Monsiváis! Op. Cit.

t Por Mauricio Flores *

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u vocación, la neta, la verdaderamente neta, era pertenecer a un trío de boleros románticos. Lo dijo en una entrevista a Excélsior, allá por mediados de los setenta, casi en broma y casi en serio, como muchas de las aseveraciones que le recetaba a propios y extraños tanto en una populosa esquina de la gran ciudad como en un auditorio muy pomadoso. Ya era el referente que sigue siendo. Un Monsiváis, para entonces, ya autor de las más célebres crónicas de los acontecimientos verdaderamente importantes del siglo veinte mexicano, herencia que le habría llegado de las plumas decimonónicas. Que también atendió con su ironía a flor de piel. Herencias que ahora se resguardan en el Museo del Estanquillo, casi un castillo en el que, dicen, hubo una joyería señera y que hace esquina en las calles de Isabel la Católica y Madero, en el mismísimo Centro Histórico de la Ciudad de México, donde hasta el 31 de julio de este año estará abierta la exposición “Monsiváis, el musical”. Muestra miscelánea conformada con alrededor de 600 piezas entre fotografías, dibujos, grabados, vestuarios, libros, partituras y más, provenientes del acervo monsivaiano y con la colaboración de la Fonoteca Nacional, que tiene a su resguardo “la música” del autor y también algunos coleccionistas privados. Instalada en dos niveles del museo, la muestra permite al visitante recorrer la formación musical de Monsiváis (19382010), en verdad sorprendente no solo por su abundancia sino por la diversidad de sus giros. El gusto musical de Monsiváis fue de lo más popular a lo clásico, con escalas en el góspel, preferencia desde su infancia debido a su formación religiosa.

Esto se resume en el listado que abre una de las plantas. Alrededor de 5 mil soportes, entre discos compactos y de vinil, cintas, videos… catalogados por género y fecha, también disponibles en la Fonoteca, institución identificada por los herederos como “la ideal” para preservar los haberes del autor de Amor Perdido. Entre amigos Hay también en “Monsiváis, el musical” testimonios de personajes y amigos que acompañaron su formación y cercanía con la música. Muchas fotos al lado de sus “preferidos”, como las de Paquita la del

Barrio, Chavela Vargas, Lucha Villa y hasta un vestido de María Victoria, utilizado en sus presentaciones en el Teatro Blanquita. Bien lo advierte en una cédula de la exposición Pável Granados, la literatura alcanzada por Monsiváis es una literatura que suena, y ahora, al recorrer el visitante esta muestra, comprueba además que tras sus gustos musicales había mucho de creación literaria, invención. Revela además Granados que Monsiváis se sabía “miles de canciones” y era “especialmente afinado”. “Parodiaba, citaba…” y por supuesto que dejó grandes textos sobre “la” música. Lara, Chavela

Vargas, Juanga, José Alfredo, Pedro Infante…, todos con una referencia en “Monsiváis, el musical”. E imposible ahí, ahora aquí, olvidar el texto “José Alfredo Jiménez. No vengo a pedir lectores (Se repite el disco por mi puritita gana)”, donde leemos: “El llanto como encomienda absuelve y equilibra. El hombre que desarticuló una prédica del machismo y legitimó y promulgó las ‘lágrimas de los muy hombres’ es ya institución perdurable de una colectividad y su memoria recóndita de pérdidas y despojos (con la consiguiente reconstrucción teatral de los hechos). Ojalá que nos vaya bonito…”. Termina el recorrido por la muestra y el visitante, luego de haber escuchado la famosa “Amor perdido”, María Luisa Landín la voz, al interior de recinto, se podrá volver a encontrar con ella, ahora saliendo sus notas del viejo cilindro a unas cuantas cuadras.

Adiós mi Chaparrita Adiós, mi Chaparrita, no llores por tu Pancho, que si se va del rancho, muy pronto volverá. Verás que del Bajío te traigo cosas güenas y un beso que tus penas, muy pronto olvidarás.

Al lado de las minorías Todos los temas que apasionaban a Monsiváis están concentrados en sus colecciones, en documentos, fotos, objetos, discos. Todo fue parte de su escritura, es decir, Carlos se inspiraba en su acervo para escribir, eran muchas sus pasiones y la música fue fundamental en su obra. La música ocupó un papel central en el pensamiento de Carlos. En Autobiografía precoz refiere que le tocó

nacer al lado de las minorías; habla de su formación protestante. La iglesia protestante le da un lugar primordial a la educación musical, de tal manera que Monsiváis aprendió a cantar de niño y fue un gran conocedor de los himnos protestantes. Pável Granados, director de la Fonoteca Nacional.

Los moñitos pa´ tus trenzas, y pa´ tu mamacita, rebozo de bolitas y sus naguas de percal, ¡ay, que caray! Adiós, mi chaparrita, no llores por tu Pancho, que si se va del rancho, muy pronto volverá. Canción ranchera de L. Espinosa. *** * @mauflos


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LA GUALDRA NO. 514

La Berlinale 2022

Manto de Gemas, de Natalia López, en Competencia por el Oso de Oro de La Berlinale 2022

/// Natalia López Gallardo, directora de Manto de gemas.

t Por Carlos Belmonte Grey

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anto de Gemas es la primera película dirigida por Natalia López Gallardo y es la cinta mexicana en Competición por El Oso de Oro de La Berlinale 2022. Editora de películas de Lisandro Alonso, Carlos Reygadas (su pareja) y Amat Escalante, esta vez López Gallardo decidió realizar su ópera prima de un proyecto que estuvo trabajando por más de cinco años: “Empecé a escribir en el 2016, a investigar, a leer, a tomar notas, a conocer gente, a manejar por todo Morelos, a leer periódicos y libros, a ver los grupos de personas desaparecidas”, comentó Natalia López en entrevista en el café del hotel Hyatt de Berlín, justo afuera del Palacio al que no se puede entrar de inmediato sino hasta recibir los resultados negativos de la prueba de Covid. La película apela a crear una experiencia del cuerpo y de las emociones más que de la razón y de la lógica: “Depuré mucho las escenas. Me di cuenta de que no podía hacer una descripción muy amplia. Hice una síntesis muy precisa. Trabajé mucho el sonido. Siento que te agarra por detrás… El cine va más allá de recibir y dar información para contar algo. El cine es una experiencia muy ligada al cuerpo. El cuerpo habita en el presente. Cuando apelamos al cuerpo en el cine nos concentramos en lo que está sucediendo. Nació una especie de constelación de escenas que tenían una relación

conceptual que no estaban ligadas a causas o efectos. Sino ligadas a una idea central y hacían una forma. Y confié en eso que siento que el cine es capaz de construir”. Esta explicación a razón de la estructura de su historia con una gran variedad de personajes que aparecen y tres historias sucedidas en el Estado de Morelos en los alrededores de Tepoztlán (el Tepozteco siempre de fondo): - La primera, la de una familia cuya casa materna está casi abandonada. Nailea Norvind interpreta a una mujer que está sufriendo su proceso de divorcio, cuida a sus hijos y además se involucra peligrosamente en la desaparición de una de las mujeres de la servidumbre. - La segunda, la desaparición de la hermana de la mujer de la servidumbre. Se

sospecha de algunos taxistas vinculados a los “malos”. - La tercera, un hijo (el actor Juan Daniel García Treviño) de una mujer policía vinculado a los “malos” dedicados al narcotráfico y secuestro. Ella tiene que soportar por un tiempo ver cómo su hijo se vuelve más y más “malo” sin poder decir gran cosa porque la policía también está involucrada. Con solo dos actores profesionales, los arriba mencionados, y el resto del reparto gente de la región, López cuenta el dolor de la desaparición, de los grupos de búsqueda y de una mujer en divorcio. Son muchos personajes y varias escenas que son complicadas de explicar por una narración lógica y lineal, algunas son sueños de los personajes y otras hacen avanzar la historia, pero lo que lleva

la batuta de la narración es el sonido y las texturas de la imagen: “Es una película por episodios. Uno toma decisiones desde la necesidad. Siento que el proceso en el que escribes el guion, después de haberte empapado, no te preguntas el por qué de cada cosa. Siento que hay momentos en que uno es activo y construye, y otros más pasivos. No me pregunté por qué escribí eso, porque esas escenas, por qué esos personajes. Solo dejé que sucediera. Y luego a sintetizar. No quería seguir a un solo personaje. Quería un universo y una atmósfera. Los no actores no están vinculados a la búsqueda, no quise enfrentarlos más a su vida y al cine. Me di cuenta que sería complejo para ellos, y para mí trabajar con ellos. Ya había suficiente realidad”. López puso de manifiesto su experiencia en la edición y les dio valor a los sonidos de fuera del cuadro para, antes de buscar la razón del espectador, llevarlo al terreno de las emociones. La filmación que había comenzado antes de marzo 2020 (Covid), en el periodo de secas de Morelos, se detuvo a pesar de que hubieran podido terminar de filmar en septiembre de ese año. Prefirió esperar al marzo 2021 para conservar las secas de la región del Tepozteco y la misma textura de la imagen. Una dura película mexicana en Berlín con una historia cuyas grandes capas quizás solo entendería un mexicano o alguien muy empapado con la dura situación que se vive en México.


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14 DE FEBRERO DE 2022

El norte sobre vacío de Alejandra Márquez, un western mexicano actual

La Berlinale 2022

t Por Carlos Belmonte Grey

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nfluenciada en el western americano, la directora mexicana Alejandra Márquez Abella creó su más nueva película, El norte sobre vacío. Presentada en la categoría Panorama de La Berlinale 2022, esta cinta sigue una de las ideas centrales de la filmografía de Márquez Abella, los roles de género y la crítica de clases mexicana. Es evidente que la situación de violencia que existe en México no pasa desapercibida entre los directores de cine. En la Berlinale hay dos películas, dirigidas por mujeres, en la Selección oficial que se acercan a la situación, aunque desde dos registros muy diferentes. Mientras que López Gallardo en Manto de Gemas (ver el comentario en este mismo número) lo hace desde una violencia más en la textura de las imágenes, Márquez Abella lo hace desde el western, la crítica social y la caricatura. El norte sobre vacío es la historia de una familia que posee un rancho en el norte de México. El patriarca lo heredó de su padre y también la pasión por la caza. Sin embargo, los tiempos han cambiado, ya no es tan fácil venir de vez en cuando desde Monterrey con toda la familia para sentirse cowboys y cazadores. Ahora hay los que cobran seguridad en sus camionetas. Esto cambia la vida. Basada en un guion de Gabriel Nuncio y de la propia Márquez Abella y estelarizada por Gerardo Trejoluna, Paloma Petra, Dolores Heredia, Juan Daniel García Treviño y Raúl Briones, la película nos lleva por el camino de la caricatura con poses de vaquero, del patriarca y de ruptura de género de la mano de la actriz Paloma Petra en el rol de cocinera, vaquera y cuidadora del rancho del patrón, una vez más herencia de las haciendas que creemos a veces cosa del pasado. El proyecto comenzó a realizarse en 2019 y se terminó hace apenas un par de semanas, justo antes de la presentación. Se puede ver su estructura en tres partes: - La fiebre de la caza, de los hombres muy

hombres aunque tengan poca puntería. Una cámara con prisma agregado para recrear la sensación de la “fiebre del cazador, un estado mental en el que entran, es una cosa entre placentera, pero muy emocionante, hay gente que vomita. Porque estás teniendo el poder de la vida de otro ser. Me pareció fascinante en cómo retratarlo. Y hacer la resonancia con el efecto de la mirilla”, dijo la directora en la entrevista para explicar estos visuales. - “La escena más especial fue cuando Rosa le cuenta a don Reynaldo de la violación multitudinaria que sufrió. Muy especial, distinta a todo lo demás” para explicar la posición de la mujer en un rancho en donde hay sobre todo

vaqueros y ahora, además, los cobradores de seguridad. - Y por último, una familia heredera que llega al rancho en camionetas, cuyos hijos juniors no saben hacer gran cosa sino vivir de la herencia. Es la continuidad de la filmografía de Márquez tras en el 2018 haber realizado Niñas bien. Una película influenciada por características del dispositivo del western, en especial de la película Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954) y de algunos filmes de John Ford, (The searchers, 1956), podría salir próximamente en alguna plataforma digital, lo que seguramente haría su visionaje público más rápido. Pero esto está apenas en pláticas.


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LA GUALDRA NO. 514

Libros

Independencia, de Javier Cercas Por Miguel Ángel de Ávila González

pueblo es una masa idiota arrastrada por los sentimientos y las emociones de las banderas, cautivado por el poder desfilar, no manifestarse. Es muy fácil sacar a la gente a la calle, lo difícil es meterla. Marín se muestra como un policía experimentado en el que caben la timidez y la delicadeza junto a una violencia aplicada sin impulsividad que se agiganta en esta Independencia para integrarse por derecho propio a la galería de insignes protagonistas de novela negra de las últimas décadas. Frente a ellos, Ricky Ramírez, compañero suyo de la Universidad, hijo de un sindicalista, encarna al pobre que confía ingenuamente, como Lazarillo de Tormes, en que se acercarse a los “buenos”, a los ricos, ayuda a convertirse en uno de ellos. Considera que el mundo se divide en dos grandes clases: los ricos y los que aspiran a serlo. En él se traza al antihéroe solapado, al pobre diablo destinado a perecer siempre en la telaraña irrompible del dinero y el poder, al desdichado al que se utiliza y desprecia. El relato avanza solvente, no tanto por la intriga y misterio, sino por la eficacia en el uso de recursos, desde abundantes diálogos, un constante toma y daca bien aliñado de política y secretismos, hasta la intercalación de un interrogatorio con una pieza clave del caso de chantaje. La sostenida tensión de la intriga que provoca leer la novela de un solo tirón, no oscurece lo que Independencia tiene de severa reflexión sobre la situación política catalana.

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nspirándose en un investigador que abatió a los terroristas de Cambrils, Javier Cercas creó Terra Alta (2019) un detective tan original como cargado de futuro: Melchor Marín, hijo de una prostituta asesinada, ex presidiario, lector obstinado y reiterativo de Los miserables, de Víctor Hugo, sagaz y esmerado en su desempeño profesional que tras perder a su esposa Olga se queda solo con su hija Cosette. Decide abandonar al cuerpo policiaco para convertirse en bibliotecario y dedicarse de tiempo completo a su hija Cosette. De este modo, vivirá más tranquilo y olvidará los sinsabores de su oficio. La reconstrucción ansiada de Marín se resquebrajó con la llamada de viejos camaradas, urgidos de su colaboración para resolver, desde Barcelona, el chantaje a la máxima autoridad de la capital catalana: la alcaldesa Virginia Oliver. Los delincuentes le piden trescientos mil euros a cambio de un video sexual de su juventud donde aparece practicando el sexo en forma simultánea con su ex marido, su teniente de alcalde Vidal y el regidor Llorente, los tres miembros de la oligarquía catalana: traicioneros, arrogantes cínicos, prepotentes, se sienten dueños de Barcelona. La alcaldesa quiere que todo transcurra con la mayor discreción. En un primer momento contrata a un despacho privado de detectives que fracasa rotundamente. Ubican los trescientos mil euros en el lugar convenido, lo vigilan toda la noche y a la mañana siguiente el dinero desaparece, pero no devuelven el video. Es así que decide hacer del conocimiento de la policía estos hechos. Pero en un segundo momento, le reclaman más dinero y además le piden su renuncia al cargo. Ella es totalmente conservadora, opositora a la independencia de Cataluña, aunque en su juventud fue contestataria. Marín decide participar en el caso y retorna a Barcelona. Se hospeda con su hija en el domicilio de su amigo, el abogado Vivales; algunos suspicaces lectores sospechan que es su padre, pues quiere entrañablemente a la niña como si fuera su nieta. El autor nos pasea por toda Barcelona y emplaza las conversaciones con la trilogía de sospechosos, unidos por múltiples laberintos en oficinas o restaurantes de la zona alta, así como

las investigaciones de mayor calado en el barrio chino. Barcelona es una pesadilla para Marín, obsesionado por el asesinato de su madre. La entrevista de Marín con Vidal,

conspirador nato, resume otra impostora de la ficción: los ideales son para la gente humilde; la clase política no puede adoptar postulados tan irresponsables, sobre todo en Cataluña, el

*** Javier Cercas, Independencia, Terra Alta II, Colección Andanzas, Tusquets Editores, Barcelona, España, 2021.


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14 DE FEBRERO DE 2022

Flor de sangre sembrada por el amor: edición autogestiva en tiempos de crisis Flor de sangre sembrada por el amor

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ara el mundo de la edición de libros en papel —como en muchos otros ámbitos—, los dos últimos años han sido tan difíciles como complejos. En el caso de las pequeñas editoriales de pueblo y talleres de producción de libro artesanal, que son la trinchera para autorxs noveles, donde resisten las narrativas y poéticas de las voces de la localidad, encontramos la supervivencia en la medida en que podemos aplicarnos desde la autogestión — es decir, desde el apoyo mutuo, la empatía y el afecto potenciador que permite el trabajo editorial libre y autorganizado como forma de vida noble, bella y digna en la comunidad— a buscar soluciones más coherentes y viables con la cotidianidad del libro en nuestro entorno, aprovechando y compartiendo creativa y significativamente los saberes de los muchos oficios que conforman una colectividad alrededor del libro artesanal, y los recursos que están a nuestro alcance. El libro de poemas que acabamos de publicar en enero de este año, con el poeta zacatecano Óscar Édgar López, es un excelente ejemplo de lo que para nosotros representa una edición autogestiva. A veces, en son de broma, en el taller decimos que somos nenis de la literatura. Más que nada, porque a falta de ferias y librerías, en las redes sociales encontramos una vía para acercarnos a nuestrxs lectorxs, no solo de pantallas, sino también de libros en papel, y las usamos de forma asidua como herramienta de interacción, difusión de contenido y venta. Fue así como conocimos a Óscar,

[Fragmento]

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Por Óscar Édgar López

Para Mariel I ¿Por qué la mordida del ser ha de ser tan triste?, ¿por qué habremos de revolcarnos siempre en idéntica miseria?, y decirle a Dios: “adiós, mucho gusto”, ¿qué Dios más grande que las pelusas en mi ombligo?, que esta gatita de tres meses que ora al sol con sus ojos de jade, y es simple y eterna y en ella el amor es tan sencillo. El amor: esa mariposa negra que vuela dulce, más luminosos que la verdad eran nuestros paseos, entonces se anulaba todo ego y un Dios que aún no decía adiós nos miraba complacido; y yo era alguien, y no tenía más oficio que contemplarte. II Yo nací con ojos para ver tu cuerpo desnudo, tú y no los montes ni las riveras, tú a media luz en las ventanas y en las escaleras, o bajo el tamiz de un aire ebrio, bajo la regadera con tacones y contra la pared. a mediados del 2021. Entablamos comunicación, y pronto intercambiamos correspondencia electrónica. Platicamos sobre la posibilidad de realizar un libro con sus poemas, y comenzamos a trabajar de manera conjunta. A lo largo de varios meses, por nota de voz, mensaje, correo electrónico y video-llamada, gestionamos un canal de comunicación creativo que nos permitió editar un libro de principio a fin —de un punto a otro del país—; acordando reuniones para trabajar en el texto; o bien para revisar la edición de interiores; o las imágenes, trabajo del fotógrafo y buen

amigo, Arturo Hernández. El proceso ha sido arduo y de mutuo compromiso, pero bastante enriquecedor y emocionante. Es así como realizamos en nuestra colección Poetas de nuestros pueblos y nuestros días, esta edición artesanal de Flor de sangre sembrada por el amor. Un libro en el que Óscar Édgar nos invita a redescubrir el hallazgo cotidiano del posible caminante anónimo que cruza ante nosotros, que puede ser un joven con aspecto de oficina, un travesti en la cantina o el obrero pintor de brocha gorda, quien vivió, vive o vivirá en su

silencio interior el drama amoroso de su vida tarde que temprano, sin perder de vista que la sordidez y la decadencia humana están a la vuelta de la esquina. Gracias a la hospitalidad y solidaridad del espacio cultural y galería Rey Chanate, el próximo 25 de febrero, a las 19:00 hrs., tendrá lugar la primera presentación de Flor de sangre sembrada por el amor, en el centro de Zacatecas, en compañía del autor y el editor del Taller de Edición Autogestivo Stultifera Navis. Y el sábado 26, se presentará en la Feria Potosina del Libro y la Revista Independiente.

Atado por gracia de tus manos; en camisón de seda, en mallas buceando los arrecifes de la cama. Tus labios dan la orden y yo entro: al principio todo es jardines, flores y azahares y fuentes danzarinas. De eso va la vida del iluminado: de momentos de húmeda eternidad, prendido al ardor de tu cuerpo desnudo por el sol incendiado. III Tenía un collar de ojos. Eran treinta las miradas que le rodeaban el cuello, treinta ojos de treinta muertos. Cuando quiso abrir los suyos, notó, al rozar con sus dedos, el hueco de las cuencas desoladas. A cambio de no ver, la Muerte le regaló treinta ojos, treinta ojos en un collar que rodeaba su cuello.

Libros

Por Stultifera Navis t


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LA GUALDRA NO. 514 /// 14 DE FEBRERO DE 2022

Cine

Madres paralelas, de Pedro Almodóvar

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Por Adolfo Nuñez J.

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anis (Penélope Cruz) es una fotógrafa profesional que está tratando de conseguir los recursos para desenterrar los restos de las víctimas de la dictadura franquista en su pueblo natal. Dentro de dicho proceso, ella inicia una relación con Arturo (Israel Elejalde), un antropólogo forense que tiene conocimiento en ese tipo de proyectos. Como fruto de este vínculo, Janis termina embarazada y, a pesar de la oposición y reclamos de Arturo, decide tener al bebé. El día del parto, Janis conoce a Ana (Milena Smit), una chica de 17 años con la que comparte habitación en la clínica

Por Elsa Leticia García Argüelles* t

Libros

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eguir una estrella hacia Brasil fue emprender una travesía personal, académica, y literaria, misma que ha fructificado en la coordinación y difusión de un libro: Clarice Lispector. Rostros, voces y gestos literarios. Archivos de la Fundación casa de Rui Barbosa (2021), que después de varias presentaciones sigue su trayectoria a con pausas y pulsaciones. Desde hace varios años emprendí un camino: leer y escribir sobre Clarice Lispector. Un privilegio que abrió puertas al conocer investigadores que han escrito sobre ella en diferentes latitudes geográficas. A lo largo de este camino escribí incansablemente, en medio de la introspección, la reflexión y el análisis, creando senderos en la crítica literaria y las intuiciones al compartir su obra en la docencia, en las publicaciones, e incluso, más allá del espacio académico. La lectura de Lispector a partir de su amplia obra narrativa nos ha provocado a propios y extraños. Leerla ha significado seguir una estrella para vivir la transformación de sus personajes femeninos, la que se recibe

donde ambas son atendidas. Ana, por su parte, tiene una conflictiva relación con Teresa, su madre (Aitana Sánchez-Guijón), una actriz que está más interesada en mantener su carrera profesional que en prestarle atención a su hija adolescente. De este encuentro entre madres primerizas, cuyas hijas nacieron el mismo día, surgirá una profunda conexión, en la que ambas compartirán un apoyo incondicional que no lograron encontrar en otras personas, pero que también guarda secretos y mentiras, que poco a poco irán saliendo a la luz. En Madres paralelas (2021), la película más reciente de Pedro Almodóvar, el legendario realizador conecta dos temas sin

aparente relación. Por un lado, el drama de dos mujeres unidas por azares del destino, separadas por diferencias generacionales y hasta ideológicas. Y por el otro, el dolor provocado por las heridas comunales de la Guerra Civil Española. Con enorme ingenio y habilidad, Almodóvar entreteje el paralelo entre ambas protagonistas, las tramas de cada una y lo individual con lo colectivo. Es en este punto donde el director hace uso del melodrama, su género predilecto, para construir una narración detallada e íntima que se centra en las grietas traumáticas del pasado y el intenso alivio de lograr cerrarlas. En ese sentido, el cineasta habla sobre

Breve crónica de un libro y sus conexiones con Brasil y se prodiga con generosidad humana y estética. La crítica literaria abre miradas hacia Clarice, por eso pienso que leer, escribir, y apreciar la ensayística en torno a su obra linda con la inteligencia de quien disecciona el texto literario, así como la sensibilidad incuestionable de una autora que desestructura los sentidos de lo humano, de lo que es ser mujer, del propio bestiario, la crónica, y la literatura infantil, entre otros asuntos clariceanos al sentir y pensar la palabra del idioma portugués. El prefacio escrito por Claire Varin, investigadora y escritora de Canadá, quien publicó el texto Lingua de Fogo (2004): “En 1977, una de las grandes autoras de la literatura mundial del siglo XX alcanzó las estrellas. Desde entonces, varios investigadores han confluido hacia Río de Janeiro, guiados por la brillante Clarice Lispector, cuyas frases-clímax iluminan el mundo”. La que firma este prefacio fue conmo-

el cierre de un ciclo, pero también propone el inicio de otro. En contraste con gran parte de su obra previa, donde predomina el color rojo, en esta ocasión hay una suma de tonos verdes, que enfatizan en el deseo de Janis y Ana de hacer crecer vida nueva, en su unión de sororidad como madres y como compañeras. Así, en Madres paralelas se deja ver a un Almodóvar renovado y revitalizado, que es capaz de fundir el antes con el ahora. El realizador compone un relato sobrecogedor y afectivo, cuyo sufrimiento jamás es gratuito ni arbitrario, y que encuentra su consuelo y soporte en los vínculos familiares, ya sean genéticos o elegidos.

Casa de Rui Barbosa, depositaria de los archivos de la novelista y cuentista brasileña más conocida en su país y en el extranjero (el instituto Moreira Salles, guardián de su biblioteca y de algunos de sus manuscritos, no existía entonces en Río). Ahora diré yo: pese a las convenciones académicas, no fingiré desvanecerme tras un “ella” impersonal, pues sin emoción no hay escritura. Y escribo aquí por esta emoción revivida con la lectura de Rostros, voces y gestos literarios, obra coordinada con una pasión que no aminora ante el rigor de la investigadora Elsa Leticia García Argüelles. Sin duda, este viaje literario continúa y permito que todo fluya, y siga su camino propio en la apreciación y estima del lector. * Universidad Autónoma de Zacatecas. Unidad Académica de Estudios de las Humanidades.

vida por el libro que tiene entre sus manos, retomando tantos años después el camino que la llevó en 1983 desde Montreal, Quebec, hasta el recinto cultural Fundación

*** García Argüelles, Elsa Leticia (Coord). Clarice Lispector. Rostros, voces y gestos literarios. Archivos de la Fundación casa de Rui Barbosa, Universidad Autónoma de Zacatecas y Embajada de Brasil en México, 2021.


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