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Suplemento - La Gualdra 512

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SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 512 /// 31 DE ENERO DE 2022 /// AÑO 11

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Daniel SanMateo. Foto de su archivo personal.

“Daniel SanMateo (CDMX, 1984) es un escritor cuya generosidad se refleja en lo prolífico de su obra, una voluntad a prueba de cualquier vaivén editorial y en un compañerismo genuino dentro de la comunidad literaria, esto lo convierte en un lector atento no solo de los clásicos sino de autores contemporáneos: un lector indiscriminado, un escritor tímido; en esta época de la sobreexposición de la personalidad, parece una postura arriesgada, pero envidiable. Los temas que abarca en su obra son diversos, van de la experiencia humana hasta la que no lo es, lo otro, lo ominoso, la imaginación encarnada en un deseo de contar el mundo, desde una mirada revestida de una virtud poco frecuente en los escritores: la paciencia”.

[Beatriz Pérez Pereda entrevista a Daniel SanMateo, en páginas centrales]


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LA GUALDRA NO. 512 /// 31 DE ENERO DE 2022 /// AÑO 11

La Gualdra No. 512

Editorial

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osé Minero Roque nació en el municipio de Nochistlán el 2 de febrero de 1907; sigo considerando que él ha sido uno de los gobernadores más cultos que ha tenido nuestro Estado, sus contribuciones a la difusión de la cultura y las artes sentaron las bases para el surgimiento de instituciones muy importantes en nuestro Estado, como el Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde y de la Junta de Protección y Conservación de Monumentos y Zonas Típicas del Estado de Zacatecas. Fue en su cuarto informe de gobierno, en 1954, cuando anunciaba que, a finales de 1953 se había promulgado la Ley de Protección y Conservación de Monumentos y Edificios para el estado de Zacatecas, una ley impulsada por Federico Sescosse, Eugenio del Hoyo Cabrera y Genaro Borrego Suárez del Real -integrantes de la Sociedad de Amigos de Zacatecas-, quienes encontraron en el entonces gobernador un aliado para restaurar y conservar los monumentos y edificios de las que se conocieron desde aquella época como “áreas protegidas”, es decir, obras de valor excepcional y espacios plenamente identificados entre los que se encontraban algunos centros históricos de las ciudades de nuestro Estado. A la promulgación de esta ley, le seguiría un arduo trabajo por parte de ese gobierno y los posteriores, y de la mano de organizaciones y asociaciones civiles, como la encabezada por don Federico Sescosse, se logró que, en 1993, el centro histórico de la ciudad capital se inscribiera en la Lista de Patrimonio Mundial. Es justo reconocer el enorme esfuerzo que se ha realizado a lo largo de los años para que la ciudad de Zacatecas siga teniendo ese nombramiento; y, a la par, la labor extraordinaria que se ha hecho para que algunas de las ciudades de nuestro Estado hayan sido consideradas como Pueblos Mágicos -que están regidos, también, por la Ley de Monumentos actualizada-. Decía don José Minero Roque, al final de ese cuarto informe, lo siguiente: “El ser humano es materia, pero principalmente es espíritu; en ello funda su más alta jerarquía. Entonces no le basta atender sus necesidades de orden económico o sanitario; no le basta que a su favor se realicen obras materiales, sanitarias o de asistencia; precisa dar a su intelecto lo que es su vida espiritual: la cultura, sobre todo cuando la cultura es la base del progreso material. Si solo se civiliza al hombre, se le torna sectario del materialismo, frío y

autómata. Es preciso situarlo en la región de los valores esenciales que son el mundo propio del espíritu, hálito vivificante de la substancia humana. Hay necesidad de equilibrar esta dualidad inseparable que es el resultado de la unión de la materia con el espíritu”.1 Transcribí íntegramente ese párrafo porque en nuestros días vale la pena que sigamos recordando que lo material no puede estar por encima de lo que Minero Roque consideraba como alimento “espiritual”: lo cultural -en el más amplio sentido- es igual de importante que lo material y cuando se logra el equilibrio, del que tanto hablaba el originario de Nochistlán, es cuando podemos hablar de un verdadero progreso. Con relación a la preservación y conservación de nuestros monumentos históricos y zonas típicas, nunca como ahora resulta indispensable fortalecer a instituciones como la Junta de Protección y Conservación de Monumentos y Zonas Típicas del Estado de Zacatecas, porque es el organismo encargado de que la ley mencionada se cumpla. Cierto es que ha habido muchos señalamientos en contra de algunas decisiones -sobre todo las restrictivas- tomadas por parte esta institución: por supuesto que todo es perfectible. Sin embargo, debemos reconocer que si esa ley -y por lo tanto la Junta- no existiera, nuestras ciudades no serían lo que son hoy. Y mire, también es una realidad que podrían estar mejor, en eso se puede seguir trabajando, pero no le dejemos ese trabajo solo a la institución: la preservación y conservación de nuestros monumentos y espacios es responsabilidad de todos. Minero Roque hubiera cumplido 115 años este Día de la Candelaria y en La Gualdra lo recordamos así, diciendo algo con lo que seguramente él hubiera estado de acuerdo: cuidemos todos de nuestro el patrimonio cultural, hagamos lo que nos corresponde para seguirlo preservando. Ojalá que no vuelva a ocurrir algo como lo que pasó recientemente en Jerez en uno de sus edificios históricos -intervenido sin el permiso correspondiente- y que la Junta tome la mejor decisión con respecto a este edificio una vez que el hecho ha sido denunciado por la ciudadanía. Que disfrute su lectura.

Directorio

Contenido Tomás Mojarro (1932-2022) Es que hay veces que se nos enferma el sentimiento Por Mauricio Flores

Daniel SanMateo: el lector indiscriminado, el escritor tímido Por Beatriz Pérez Pereda

Daño a un Patrimonio sin resguardo Por Luis Muro

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Bergman island, de Mia Hansen-Løve Por Adolfo Nuñez J. Desayuno en Tiffany’s, mon ku El acontecimiento, Mejor Filme de la Academia de los Lumières 2022 Por Carlos Belmonte Grey

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Traducciones visuales: Rezando con tunas Por Anna María D’Amore Pestañeo Por Mariana Flores

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Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

José Minero Roque, Cuarto Informe de Gobierno, 1954, p. 63.

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Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


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Tomás Mojarro (1932-2022) Es que hay veces que se nos enferma el sentimiento Si ahora esos ojos lloraran, las lágrimas brotarían espumosas. “Filtrarse oscuramente”, T. M.

T

omás Mojarro fue también un gran narrador. Utilizado con intención el adverbio, y es que ahora, en oportunidad de su reciente fallecimiento, mucho se comenta acerca de su presencia en medios, marcadamente en los radiofónicos, donde dejó una impronta de excepción siempre cercana a los reclamos sociales. Antes de esto, Mojarro (1932-2022) publicó al menos cuatro títulos de invención literaria, insertos en la corriente realista, donde universos mayoritariamente rurales permiten al narrador la concreción de un lenguaje único. Eran tiempos post-rulfianos, al menos para Mojarro, además de cercano a la extraña personalidad del autor de Pedro Páramo. Seis años en los que publicó Cañón de Juchipila, Bramadero, Malafortuna y una (ahora perdida) autobiografía, a pedido expreso de Emmanuel Carballo, apenas comenzada la década de los 60. Pasados los años, puede verse en Carballo al gran impulsor de la obra literaria de Mojarro; como también de Gustavo Sainz, Salvador Elizondo, Juan García Ponce, José Agustín, Carlos Monsiváis, Sergio Pitol, Vicente Leñero, Fernando del Paso y algunos otros. Carballo observó desde entonces en Mojarro un escritor “honrado consigo mismo y con el momento en el que vive y que al ir creciendo amplía su universo y se fija en propósitos cada vez más ambiciosos”. Edita el FCE Circula ahora en nueva reimpresión de Cañón de Juchipila (1960). Ocho cuentos en los que el autor vuelca su inventiva a la recuperación de una geografía del pasado, esa experiencia rural en el que transitó su primera infancia, marcada de penurias y situaciones casi mágicas. Una magia, independientemente de sus tonalidades, que vuelve una y otra vez a la región de origen. Nacido justo en una localidad de los Cañones zacatecanos, colindantes con Jalisco, Mojarro imprime en sus cuentos las instantáneas donde un sol resbala “desde las torres del templo hasta las bardas del camposanto”. Escenarios que huelen a “hueso quemado en las fraguas, a estiércol lo suficientemente seco para que se vuelva olor”, donde personajes de nombre rulfiano (Cobián Estrella, Aristeo Román, Ciro Valdovinos, Sidronio Mojarro, Delfino Guaracha…), tejen sus odios, y hasta sus perdones. Siempre de los

siempre en una “tierra recocida de sol” (“¿Qué venganza, qué sueños de venganza pueden resistir el olor del caldo de res y los chicharrones de puerco?”). En “El drama”, cuento que cierra Cañón de Juchipila, el viejo don Florencio confiesa alegrarse por tener solo un hijo vivo, “los demás me los

mató la cristeada”, alusión al conflicto bélico de los años 20 del siglo pasado que enfrentó al gobierno federal y las fuerzas del clero, más cruentamente en aquella región. “Un hijo que tiene porque la mamá ya no puede seguir dándole más. ¿Entiende, reverenda? Ciro es el último

Valdovinos que le queda a Jalpa, y a todo el Cañón de Juchipila. ¿Me está entendiendo? Y entre quince o veinte salvajes se van a poner de acuerdo algún día para hacerme abuelo de un mártir. ¿No es así? Cómo no me voy a alegrar, y más de lo que usted imagina, reverenda”. Renuente a comentar su obra literaria e inmerso en la vorágine de los medios radiofónicos, Mojarro habló pocas veces de esta. Acerca de Cañón de Juchipila dijo haberlo escrito a partir de una necesidad: “expresar vivencias de mi región, de lo que fue mi escenario natural en la niñez, de las consejas; era simplemente volver el estómago después de haberme dado un atracón de tierra, de mi circunstancia, del escenario maravilloso para mí donde transcurrió mi niñez”. “Intentaba ser un Faulkner chiquillo”, prosiguió Mojarro, “intentaba ser un Rulfo chiquillo, pero se hizo ese libro de cuentos y ahí está. Yo nunca volví a leer un cuento de los que escribí. Tenía una serie de influencias mal asimiladas y los textos se iban a veces más por la forma que por el contenido. Me impresionaba mucho la forma de los cuentos y novelas de Faulkner o de Rulfo”. Reimpreso Cañón de Juchipila (dedicado a Margaret Shedd, capitana del Centro Mexicano de Escritores del que el autor fue becario en 1958) puede ahora el lector descubrir la faceta literaria de Mojarro, ampliamente reconocido como conductor y editorialista radiofónico. Queda pendiente el relanzamiento de las novelas Malafortuna (1966) y Bramadero (1962), en la que Alejo Carpentier observó “una obra maestra de la novela latinoamericana contemporánea, no solamente por el tratamiento magistral de los materiales y el ritmo general de una acción que mucho tiene de épica”.

Mis valedores… De voz fuerte y juicio incisivo, Tomás Mojarro contribuyó como periodista a hacer de nuestro país, el suyo también, mis valedores, un espacio más habitable, justo y democrático. Y fue, nueve extendidas décadas de apasionada vida, un buen narrador, es decir, un gran escucha. Un fiel reproductor del habla y la circunstancia de una desprotegida región, la Zacatecas “caminito, cominito lleno de flores de mirasol”, lo que se constata en el siguiente

diálogo perteneciente al cuento “Cañón de Juchipila”. —En qué piensa, señor… —¿Eh? —Que en qué va pensando. —En nada, mi amigo. En nada o en muchas cosas. Depende. —Qué raro. —Es que hay veces que se nos enferma el sentimiento.

—¿Ah sí? Qué raro… —Y que entonces nos duele hasta el sabor de la saliva. —Ah, caray, eso sí que está raro ¿no cree? —El sabor de la saliva, y de la memoria, y de los malditos recuerdos… —¿De los qué? ¡Ah, caray! —En eso vengo pensando. —Qué raro ¿no? *** Tomas Mojarro, Cañón de Juchipila, FCE, México, 2021, 288 pp. * @mauflos

Op. Cit.

t Por Mauricio Flores*


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LA GUALDRA NO. 512

Literatura

Daniel SanMateo: el lector indiscriminado, el escritor tímido t Por Beatriz Pérez Pereda

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aniel SanMateo es un escritor cuya generosidad se refleja en lo prolífico de su obra, una voluntad a prueba de cualquier vaivén editorial y en un compañerismo genuino dentro de la comunidad literaria, esto lo convierte en un lector atento no solo de los clásicos sino de autores contemporáneos: un lector indiscriminado, un escritor tímido; en esta época de la sobreexposición de la personalidad, parece una postura arriesgada, pero envidiable. Los temas que abarca en su obra son diversos, van de la experiencia humana hasta la que no lo es, lo otro, lo ominoso, la imaginación encarnada en un deseo de contar el mundo, desde una mirada revestida de una virtud poco frecuente en los escritores: la paciencia. Beatriz Pérez Pereda: Dentro del cuento, el género que más has publicado, sorprende tu registro: policiales o noir, ficción especulativa, minificción… cuál es tu postura frente al cuento, tu poética... Daniel SanMateo: Comencé escribiendo poemas, desde los trece. Mi mamá y mi abuelo leían a León Felipe, Ramón Xirau, muchos de la Generación del 27, Octavio Paz, Gerardo Deniz o Antonio Deltoro. Mi papá me regaló un día un libro de Haiku. Desde ahí quedé fascinado por el poema brevísimo. Decir tanto con tan poco, detener el tiempo con el verbo. A los quince, encontré a Hemingway, Maupassant, Bradbury, Carver, Borges, Chéjov, Rulfo, Lovecraft, Machen. Con ellos me inicié en el cuento. Me interesa la densidad narrativa, la profundidad emocional del personaje, crear una atmósfera que sumerja al lector en la página. Sigo con el poema, pero desde los veinte se tornó místico, así que no los muestro más. En cambio siento necesidad de contar el mundo, la experiencia humana y no humana. Por eso también la diversificación de géneros y extensiones, la multiplicación de ejercicios estilísticos. Seguro viene también de ser un lector indiscriminado, leo lo que sea, cuando sea, donde sea. Voy del noir al horror, a la cifi y fantasía, al realismo, al weird, a lo experimental y de vuelta. Me resulta inaudito que hay quienes solo leen un género, un solo tema. A mí todo me atrae, todo me da curiosidad, como Publio: “Nada humano me es ajeno”. Es un descubrimiento constante. El cuento permite eso, tiene esa potencia y ese aspecto lúdico. Confieso también que no es una decisión consciente, simplemente voy resolviendo las ideas que anoto en mi libretita y escribo conforme la emoción e inteligencia lo permitan. Hay

/// Daniel SanMateo.

una intuición sobre si algo requiere más o menos extensión, pero muchas veces se resuelve con la reescritura. Reescribir sin perder el primer élan, ahí mi poética. Además siempre tengo presente la cita de Cortázar: “La novela gana por puntos, el cuento por KO”. Y yo agrego: “Pero ambos ganan”. BPP: Tienes publicada una novela Luciérnagas en el desierto (Editorial Bambú, España), que está dirigida a las infancias, a los y las adolescentes, que se sabe son un público difícil de atrapar, cómo surgió está novela, cuéntanos un poco del proceso creativo. DSM: Escribí sobre un exilio siendo yo mismo un exiliado. Era una manera de justificar las razones para abandonar el país. He vivido siempre entre dos mares, dos lenguas, dos culturas, un poco partido a la mitad, dos pies enraizados a dos distintas tierras. Esto ha sido mi tragedia, pero también mi triunfo, algo que me permite ver con ojos diferentes. Y eso me une a muchos en el mundo de ayer y de hoy, la migración, ir y venir, explorar, descubrir, mejorar, mutar. En la biblia Dios le dice a Abram: “ , anda, ve” y al hacerlo establecen un pacto que le suma una letra a su nombre. En la novela el protagonista Dalil debe partir para vivir. Esas escenas se me presentaron de súbito, todas las his-

porque no tenía tiempo para traducirla al francés. De haberlo hecho, quizá la hubiera mandado a L’école des loisirs, una editorial que admiro. Bambú la acogió al mes y desde entonces he visitado escuelas que la han leído. Les debo mucho. Es cierto aquello que dicen, que los textos, allá afuera, toman vida propia. Que los jóvenes me lean es mi Nobel.

torias familiares, de los amigos, de la imaginación encarnada. Y después la escena final, que genera un bucle, una promesa de retorno. Llegaba de la universidad y por las noches la escribía a mano en un cuaderno, la radio de fondo, en mi estudio diminuto. Terminé la última sección, curiosamente, una Navidad que regresé a visitar a mis padres. Jamás creí que su destino fuera la LIJ, pero la voz del protagonista cobró fuerza y se impuso. Era un niño que les hablaba a otros niños. La mandé a Barcelona por la cercanía y

BPP: Cuentas con un blog donde publicas entrevistas a otros escritores, has coordinado antologías, en tus redes sociales compartes reseñas de libros y apoyas frecuentemente el trabajo de tus pares, qué opinas del gremio de escritores en México, cómo te ha tocado vivir la amistad, la cercanía o lejanía con otros... DSM: Soy tímido, un tanto introvertido, me siento más cómodo con la imaginación, el arte y los libros que en los ambientes sociales. También haber estudiado en varios países dificulta generar lazos duraderos. Pero en todos lados he pasado por talleres de poesía y cuento y ahí me he sentido a gusto, las afinidades electivas que nos retan y nos motivan, que nos acompañan incluso cuando las personas no lo hagan más. Mencionaba que leo de todo sin censura alguna, igual recomiendo con entusiasmo aquello que me place. Mi abuelo decía que lo que no se


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31 DE ENERO DE 2022

Literatura

da, se pierde. De ahí se conjuga descubrir gente y tejer lazos que nos superen. Por desgracia, la oferta para publicar, las becas, los puestos, empujan a muchos a competir, a creer al arte o a la literatura como un juego de suma cero, a crear mafias y favoritismos. Es pernicioso y fatal. Sin duda, al no pertenecer a un grupo, he mermado mis oportunidades, pero también la soledad da una libertad envidiable que deja experimentar lo que dicte el corazón, buscar nuevas rutas, cambiar incluso. Pero aun solo, el creador no crea en el vacío sino habitado por toda una tradición. Me gusta colaborar y trabajar individualmente, depende mucho del proyecto y de los participantes. He formado grupos que se han destruido por razones tontas, otros que siguen plenos de respeto mutuo, conspiraciones que son a prueba de cualquier fuego. En todo caso, como la escritura suele ser muy solitaria, uno y su pluma y su papel, me gusta poder ir hacia el otro de forma benévola. De ahí las entrevistas, uno se nutre de todo y de todos y es una manera de elegir a sus maestros.

BPP: Supe que Moby Dick es uno de tus libros de cabecera, este año hay una iniciativa internacional para leer esta novela, el #MobyDick2022, cuéntanos un poco cuáles son las enseñanzas y asombros que te ha dejado esta novela, ¿por qué es uno de tus libros imprescindibles? DSM: Me formé como lector en la biblioteca de mi abuelo. Tenía de todo, poesía, novela, monografías de diversos temas. Él estaba obsesionado con Moby Dick. Íbamos a pescar trucha arco iris y me platicaba de Ismael, el capitán Ahab, Starbuck o Queequeg. Sobre todo de Moby, la gran ballena blanca. Tenía varios tomos de la novela, la original en inglés y traducciones en español, todos esos volúmenes gastados por la lectura, repletos de marcas y notas al margen. Intenté leerlo a temprana edad, sin éxito. A los quince reintenté. Seguía siendo una lectura difícil. Deseaba tanto hallar la clave que me revelara la magia, entender a mi abuelo. Finalmente a los veintiuno, la leí completa y ahora la releo cada año. Cada relectura parece la primera, se va revelando lentamente, como un amanecer

que clarea la bruma matinal hasta la ebullición del sol en el cénit. Me parece la novela total, aventura, disquisiciones filosóficas y teológicas, intriga, amor, un antihéroe imparable. Leída a la par de la Biblia, la novela explota, una plétora de referencias que rebotan como luz en el espejo. Hemingway tomó de ella una sola idea y le valió el Nobel. Otros leen Guerra y Paz, o Ulises o el Quijote. Para mí resultó esta. O quizá solo sea que ese libro me une a mi abuelo para siempre. BPP: Como un escritor de múltiples intereses, qué es lo que sigue, cuáles son tus próximos proyectos. DSM: Leo a diario, escribo a diario, aunque sea una sola línea, un título, una idea. Trabajo varios proyectos a la vez: los poemas incógnitos, los cuentos que no cesan. A veces concibo proyectos de mayor aliento. Este año debo mandar la segunda parte de Luciérnagas en el desierto. Al final será una trilogía del desierto. La segunda parte ha sido reescrita ya varias veces. Creo que es hora de soltarla. También estoy escri-

Daniel SanMateo Daniel SanMateo nació en la Ciudad de México en 1984. Narrador y poeta, Maestro en Filosofía Moderna por la Universidad de la Sorbona (París IV Sorbonne). Autor de: Luciérnagas en el desierto (Bambú, 2012), Los Ángeles es una escena del crimen (IMC, 2012), Nunca más

serás tan joven como ahora (GYRE, 2017), El paraíso es una sierra asolada por el tibio rayo del sol (Nuevas letras, 2009), Los reinos negros (Cuatro lunas, 2003). Antologado en Vamos al circo, Minificción Hispanoamericana y Cortocircuito. Fusiones en la minificción, ambas editadas

en Ficción Express de la BUAP. Antologador en: 2600 líneas sobre el nivel del mar (Norte/Sur, 2013), V de valor (Anacreónticos, 2014), Edrielle (Concierto para solistas, 2015), Todo es nuevo bajo la luna (Anacreónticos, 2016) y Libro de los secretos (Anacreónticos, 2021)

biendo cuento de horror cósmico. Desde el inicio de la pandemia, noté que mis textos se ennegrecieron un poco. Por qué oponerme, mejor abrazar esa veta y minarla hasta lo profundo. Llevo siete y me gustaría llegar a trece, compaginar un libro de cuentos y ofrecerlo a una editorial nueva que me tiene ilusionado. No diré cuál porque ahora mismo tienen otro manuscrito mío y no quisiera que el saber que les mandaré otro interfiera en el dictamen del actual. Obvio seguir con POIESIS, entrevistar a más creadores geniales que admiro y que descubro. A lo mejor me animo a concursar en premios. Es algo que he hecho muy poco y que quizá deba intentar ahora que me tengo más confianza. Y seguir tocando puertas aquí y allá. Tarde que temprano tendrán que abrir.

Reset Salió del castillo y de inmediato enfrentó terreno hostil. Tendría que sortear trampas, evadir tropas enemigas, esquivar artillería pesada. Tomó valor y corrió a toda velocidad, impulsado por su buena estrella. Los guardias lo vieron, se lanzaron a perseguirlo. El camino se pobló de obstáculos, brincar muros y abrir puertas que bloqueaban su paso. Los enemigos llegaban con velocidad, demasiados, no podría luchar contra todos a la vez. Miró el reloj, quedaban algunos segundos. Los enemigos lo rodearon. Rechazó unos a golpes y esquivó a otros con brincos. Eran demasiados, comenzó a agotarse, el tiempo corría, sus fuerzas sucumbían. Todo estaba perdido. Hubiese sido la muerte, pero un rayo tronó en el cielo y el transformador de la esquina chispeó sobrecargado de electricidad. La cuadra entera se pintó de oscuro. La pantalla apagó y prendió en un segundo, y mostró, nuevamente, con sus vidas íntegras y su salud a tope, el menú de inicio en el videojuego espectacular.


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LA GUALDRA NO. 512

Patrimonio Cultural

Daño a un Patrimonio sin resguardo t

Por Luis Muro*

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n el último mes del año de 1834 y siendo Francisco García Salinas gobernador del Estado, Jerez deja de ser Villa y se le otorga el título de Ciudad, haciendo referencia a la calidad de sus edificaciones y de sus habitantes. Así, la calidad de sus edificios ha jugado un papel importante a través de los siglos volviéndolo un referente de arquitectura provinciana en la región, con claros ejemplos coloniales y valiosas construcciones neogóticas. Esta característica espacial fue decisiva para su inclusión en el 2007 dentro del programa Pueblos Mágicos como el primero en el Estado. Hace aproximadamente dos décadas, el entonces titular de la Junta de Protección y Conservación de Monumentos y Zonas Típicas del Estado de Zacatecas, y haciendo alusión que Jerez era en esos momentos uno de los 7 municipios cuyos centros históricos eran regulados por esta dependencia, me comentaba que cuando una persona es propietaria o adquiere una finca en un área protegida por la Junta, no solo obtenía un bien inmueble sino un compromiso. Ese compromiso era conservar el legado patrimonial arquitectónico de cada ciudad cuidando los elementos que le han otorgado identidad y valor con el paso de los años, no solo reflejado en las fachadas sino preservando la construcción interior, siempre siguiendo las normativas y lineamientos establecidos en la conocida como Ley de Monumentos. El trabajo hecho por la Junta siempre ha tenido señalamientos que indican desde autorizaciones de proyectos condicionados al amiguismo o compadrazgo; un fachadismo que responde a un criterio personal de quienes aprueban proyectos sin importar la afectación que pueda tener el habitante de la vivienda que al final debe ser el principal beneficiado; y quizá el más peligroso de todos: el desconocimiento de quienes se encargan de validar las propuestas, esto no en el sentido de ignorancia como profesionistas, sino de desconocer a fondo la historia y evolución morfológica de cada centro histórico protegido y querer aplicar colores, criterios y proporciones de la ciudad capital en todos los municipios, sin respetar la vocación y evolución de cada pueblo y que dieron lugar a las construcciones que se pretenden proteger.

Pero más allá de los señalamientos que se le hagan a la Junta, desde su creación esta ha sido un pilar fundamental en la conservación de los perímetros protegidos, su trabajo es loable y salvo algunas excepciones siempre se ha enfocado en preservar la arquitectura de cada pueblo. Una dependencia gubernamental necesaria que pueda regular e impedir afectaciones a edificios particulares, pero que son propiedad del patrimonio de toda una ciudad. Desde el reciente cambio de Gobierno Estatal, la Junta no ha tenido el nombramiento de un titular ni de los vocales que en conjunto dan validez a las solicitudes de modificación, así como la cancelación de alguna obra por mala práctica o falta de permiso. En el lado norte del Jardín Principal de Jerez, se ubica una finca que desde su construcción fue casa habitación hasta finalmente ser adecuada en años recientes como hotel, quizá uno de los usos más propicios para la conservación de una finca con carácter de vivienda. En los primeros días del 2022 se colocaron lonas sobre su fachada publicitando el negocio ahí ubicado y cuando fueron retiradas quedaron expuestos en la fachada unos vanos hechos con el fin de

colocar ventanas para un entrepiso del edificio. Estas modificaciones no respetan los lineamientos indicados en la Ley de Monumentos, ni en su formato horizontal, ni en la separación entre canteras, en el uso de chapa de cantera que está prohibida por la Ley y sobre todo no se respeta el propio valor del edificio al ser ubicadas sin estética ni sentido del orden. Mencionaba que la Junta muchas veces no consideraba al usuario de una vivienda en sus decisiones, pero en el caso de edificios con giro comercial lo ideal sería que el propietario beneficiara su producto y no afectara una fachada al intervenirla sin asesoría especializada y validación de las autoridades correspondientes. ¿Quién debe ser el encargado de frenar estos daños a la imagen de una ciudad? ¿Quiénes son los responsables? ¿Los habitantes por no levantar la voz ante el daño sobre un patrimonio que les pertenece como sociedad, las autoridades municipales por no tener injerencia en estos temas, las autoridades estatales que dejan al organismo indicado sin el poder para impedir estos actos, o de los propietarios que en busca de un beneficio económico demeritan su propio patrimonio al

afectarlo sin el menor criterio y el peor sentido del gusto? Estaría la justificación de que cada quien puede decidir sobre sus propiedades, pero nunca se debe olvidar cuando se está formando parte de un entorno que pretende conservar su autenticidad y valor. El daño ya está hecho, pero no es irreparable. Lo más viable es que los propietarios reaccionen ante el daño y detrimento que le ejercen a su propia finca replanteando esas ventanas en cantidad, dimensiones, proporciones y ubicación sobre el paramento, permitiendo una integración armónica con el propio edificio y del entorno en el que se encuentra, del cual son parte importante. Aunque lo ideal sería retirar las ventanas y chapa de cantera, tapiando los vanos y regresándole al edificio su aspecto original. No se debe olvidar que una propiedad construida en un Centro Histórico se convierte por derecho en Patrimonio de esa Ciudad y de sus habitantes. * Arquitecto de profesión, maestrante en Ciencias de la Arquitectura con Orientación al Patrimonio Edificado por la Benemérita Universidad de Guadalajara.


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Bergman island, de Mia Hansen-Løve Por Adolfo Nuñez J.

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hris (Vicky Krieps) y Tony (Tim Roth), son un matrimonio y también son directores de cine. Ambos viajan a la isla sueca de Fårö, un sitio cuya popularidad reside en haber sido el hogar del célebre cineasta Ingmar Bergman por muchos años, así como la locación de varias de sus películas. La pareja decide hospedarse ahí en búsqueda de inspiración para los guiones de sus próximos proyectos cinematográficos. Es un lugar placentero, de clima soleado y hermosas vistas, que poco tiene que ver con el angustioso, oscuro y dramático cine de Bergman. Durante las semanas que pasan en la isla, Chris trata de escribir el inicio de una historia, pero sufre de un terrible bloqueo creativo. La joven directora también debe lidiar con una

desconexión cada vez más grande con Tony, quien no parece ser capaz de apoyarla en su difícil proceso artístico. Bergman island (2021), la más reciente película de la francesa Mia Hansen-Løve (Eden, 2014; Things to come, 2016), es una propuesta con un tono casi opuesto al de los filmes de Bergman, pero que, al mismo tiempo, se centra en muchos de los temas que están presentes en la obra del realizador sueco: las relaciones en pareja, la soledad y las crisis personales. Hansen-Løve está casada con el director Olivier Assayas, y en ese sentido, es bastante claro que la relación entre Chris y Tony está inspirada en la de ellos. Como un alter ego de la propia directora, en un determinado punto de la cinta Chris, a su vez, comienza a construir la historia de una joven cineasta llamada Amy (Mia Wasikowska), que viaja a Fårö para una boda. Allí se reencuentra con

Joseph (Anders Danielsen Lie), un antiguo amante que tuvo y cuya relación todavía no ha logrado superar.

De esta manera, la directora construye un encantador, detallado y emotivo relato que juega con la metaficción para representar el complejo proceso de crear historias. Al mismo tiempo, se trata de un recordatorio sobre los alcances que tiene la ficción para retratar y afectar a la realidad, así como en la reconstrucción de una identidad. El resultado es una propuesta muy original e inventiva, que parte sobre la historia de una mujer en la búsqueda de su individualidad como artista, y que va creciendo e integrándose hacia cuestiones más universales. El filme de Hansen-Løve, lejos de buscar soluciones obvias o elaboradas, guarda una profunda ambigüedad que se centra en las emociones producidas por la memoria, la imaginación y en el arte como el reflejo más insondable de lo que albergamos en nuestro interior.

Desayuno en Tiffany’s, mon ku El acontecimiento, Mejor Filme de la Academia de los Lumières 2022 Por Carlos Belmonte Grey t

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l pasado 17 de enero se entregaron los Premios de la Academia de los Lumières de la Prensa Internacional en Francia, en su edición 27, y el filme que se llevó la noche fue L’événement (El acontecimiento) de Audrey Diwan,1 con el reconocimiento a Mejor Película y Mejor Actriz para Anamaria Vartolomei. Este filme es una adaptación de la obra de la escritora francesa Annie Ernaux que cuenta su experiencia de 1963 cuando a sus 23 años y estudiando letras en la Universidad de Rouen, disfruta de su sexualidad libremente a pesar de las moralinas de sus compañeras de clase. Inquieta por el retraso de su regla va al ginecólogo quien le confirma un embarazo. Desde el inicio ella lo tiene claro, no quiere tenerlo: “Estaba indispuesta, de esas enfermedades que solo les pasan a las mujeres, y que las llevan a ser mujeres

de casa. Yo quiero ser escritora”, explicó a su profesor de literatura francesa al pedirle prórroga para presentar sus exámenes y ante la insistencia de una explicación. Ella quiere abortar a pesar de las condiciones sociales, médicas y legales. Un filme de actualidad que tuvo los mejores comentarios de la prensa. Los Lumières son la academia de la prensa internacional que trabaja en Francia en el ámbito cultural y cotidianamente pu-

blica críticas del cine francés. Así, este premio reconoce lo mejor del cine galo desde hace 27 años. Aquí el Palmarés completo: Mejor filme: L’événement, de Audrey Diwan. Mejor dirección: Leos Carax, por Annette. Mejor guion: Xavier Giannoli, por Illusions perdues. Mejor documental: La Panthère des neiges, de Marie Amiguet y Vincent Munier.

Mejor filme de animación: Le sommet des Dieux, de Patrick Imbert. Mejor actriz: Anamaria Vartolomei, por L’événement. Mejor actor: Benoît Magimel, por De son vivant. Revelación femenina: Agathe Rousselle, por Titane. Revelación masculina: Thimotée Robart, por Les magnétiques. Mejor primer filme: Gagarine, de Fanny Liatard y Jérémy Trouilh. Mejor coproducción internacional: Julie (en 12 chapitres), de Joachim Trier. Mejor fotografía: Caroline Champetier, por Annette. Mejor música: Ron Mael y Russell Mael / SPARKS, por Annette. 1 La nota publicada aquí en noviembre pasado, ‘L’événement’ / El acontecimiento [la obra de Annie Ernaux al cine por Audrey Diwan], puede leerse en: https://ljz.mx/08/11/2021/levenement-el-acontecimiento-la-obrade-annie-ernaux-al-cine-por-audrey-diwan/

Cine

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LA GUALDRA NO. 512 /// 31 DE ENERO DE 2022

Traducciones visuales: Rezando con tunas Por Anna María D’Amore*

Lenguaje

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arcel Marceau describía a la comunicación en silencio como “un vínculo entre los pensamientos del hombre”. No obstante, gran parte de la comunicación entre seres humanos depende de las palabras para ser efectiva. La evangelización, medio y fin para la conquista y el control ideológico en la Nueva España, requería del uso de la palabra en una situación compleja, en un contexto del choque entre dos culturas, cada una con su propia lengua y cosmovisión. No solo había diferencias lingüísticas y conceptos culturales disímbolos; los frailes españoles además se encontraron con una organización distinta de la expresión oral y con formas no alfabéticas de escritura. Testimonios de la época indican que los franciscanos se percataron de algunas prácticas comunicativas mexicas que se realizaban por medio de imágenes y se llegó a fomentar entre los nahuas el acudir a confesarse con sus pecados representados en pinturas. Con estos antecedentes, se

Río de palabras

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Por Mariana Flores

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ltimamente todo el mundo habla de los agujeros negros, de la nueva evidencia que indica se encuentran en los lugares más inesperados: puentes peatonales, el consultorio de un dentista, el probador de una tienda de ropa, en la terraza de alguien. Mara pensaba que ese departamento desvencijado, con olor a humedad era su agujero negro, pensaba en todo lo que había absorbido de ella en los últimos días, “es impresionante” se dijo mientras barría una montaña de pestañas postizas, estaban por todo el piso, en el lavabo, en los clósets, encontró unas hasta en el refrigerador. La tía Pancha había muerto, mientras fumaba tabaco en su mecedora, mirando la higuera que se vislumbraba desde el ventanal de vidrio cuarteado y polvoso. Cada vez que Mara la visitaba, la tía le contaba alguna cosa extraña que pasaba a la sombra del imponente árbol: un perro que se convertía en catrín, un gato que se volvía mujer, un ropavejero que rejuvenecía, “Ay la tía Pancha, ¿qué sería lo último que vio?”.

/// Padre Nuestro en el Códice Testeriano.

desarrollaron estrategias para la evangelización, incluyendo un ejercicio curioso de “traducción” que se dio en los primeros años de la labor misional en la Nueva España. Se enseñaba a los indígenas a persignarse, a venerar imágenes de los santos y a repetir oraciones en latín y fue gracias a algunos de los primeros nahuas trilingües (nahuatl-español-latín) que se ideó la traducción de textos latinos al náhuatl con signos pictográficos

fonéticos, para ser “leídos” en voz alta. Y así fue como se tradujo al náhuatl el Pater noster -el Padre nuestro- utilizando símbolos nahuas tradicionales. Lo curioso es que la traducción fue homofónica en lugar de semántica; esto es, se buscaron palabras nahuas cuyo sonido asemejara el de las palabras latinas que integran la oración, sin tomar en cuenta su significado. Se realizó la transcripción pictográfica, entonces, empe-

zando con el vocablo pantli, que designa un banderín con el que los nahuas representaban el número 20, porque su sonido se consideró muy parecido a pater; fue seguido por nochtli, tuna. De esta manera se tradujo la oración completa, palabra por palabra. La imagen utilizada como recurso didáctico, adoctrinador, o propagandístico sirve para fomentar la fijación de ideas; pero los evangelizadores novohispa-

nos utilizaron banderines y tunas para lograr únicamente la repetición de sonidos. Esto seguramente resultó contraproducente para la evangelización, en cuanto a la comprensión de conceptos y la adopción de creencias, ya que se introdujeron asociaciones y connotaciones irrelevantes: produjeron “ruido visual” y con ello, confusión teológica. Las palabras iniciales del “Padre nuestro” definen la relación entre Dios “padre” y la persona que ora. Poco o nada tiene que ver el número 20, representado con una banderita, con el Padre dios ni las tunas con la idea de intimidad colectiva que plantea el uso del pronombre plural posesivo e inclusivo “noster/nuestro”. Esta traducción intersemiótica fracasa como herramienta pedagógica y resulta ser una estrategia no-comunicativa que redondea en la no inteligibilidad intercultural, aunque siendo pragmáticos, probablemente conllevaba beneficios anti-inquisitoriales para los oradores nahuas. * Universidad Autónoma de Zacatecas. Unidad Académica de Estudios de las Humanidades.

Pestañeo Mara estaba por partir a Canadá cuando supo que le había sido heredado aquel departamento, “tu depa de soltería”, le bromeaba a su tía. Pancha nunca se casó, no tuvo hijos. Desde muy joven se dedicó a trabajar y a viajar, era demostradora en una empresa de jugos, trabajó y trabajó, puso su tienda de abarrotes, se peinaba en el salón de belleza, se compraba vestidos, tuvo como treinta y cinco novios y muchos más amantes, vivía para sí misma, y diario se ponía pestañas postizas, hasta sus últimos días, “Mara, aférrate a tu trabajo, es lo único que nos queda a nosotras, vive para ti”. Su muerte interrumpió su rumbo hacia el norte “yo no sé para qué te vas, nada más a cumplir expectativas que no son tuyas, lo que debes hacer es mandar tus cuentos y tocar puertas, ya estás grande para que te ande preocupando decepcionar a tu gente”, Mara recogió la ultima pestaña postiza, “se

me hace que te fuiste a morir adrede, justo ahora”. Abrió la computadora, mandó un mail para declinar la estancia de investigación y con escalofríos en el cuerpo se puso a reunir sus cuentos, ninguno le convencía. Envió diez currículums, se fatigó, se puso a leer un artículo Miniagujeros negros que atraviesan la Tierra a diario. Un viento frío se coló por la ventana, la desesperación la invadió “de qué voy a vivir, no siento vocación por nada…”, abrió su maleta en busca de una manta y su termo con café. Extrañaba a la tía Pancha y también estaba enojada con ella. Miró hacia la cornisa “ay, no puede ser… creí eran las últimas”, recogió siete pestañas más. Mara observó la higuera, una joven la saludaba con una mano, en la otra tenía una maleta. No entendía si vendía algo, parecía que sí. Mara asomó la cabeza por la ventana,

/// Higuera. Mariana Flores.

“¿Puedo ayudarte en algo?”, la joven sacó un espejo y comenzó a acomodarse una pestaña, “Vive para ti, Mara”, la joven se fue caminando hacia atrás de la higuera. Mara despertó, miró la computadora abierta, una pestaña en el teclado. En ese momento entendió el regalo de su tía.


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