Skip to main content

La Gualdra 511 - Suplemento

Page 1

SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 511 /// 24 DE ENERO DE 2022 /// AÑO 11

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Mariana Torres Ruiz. Foto de Brizia Hernández.

Mariana Torres Ruiz (Aguascalientes, 1976) es Lic. en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de Aguascalientes y Lic. en Artes Escénicas para la Expresión Teatral por la Universidad de Guadalajara. Se dedica al teatro, la literatura, la docencia y la gestoría cultural desde instituciones públicas y de manera independiente desde hace más de veinte años. Mariana Torres Ruiz centra su poética en estampas de factura precisa, pulso agitado y dominio de constrastes donde su “universo erótico femenino” revela un bastión de posibilidades.

[“Palabra vuelta cuerpo: Mariana Torres Ruiz”, por Armando Salgado, en páginas centrales]


2

LA GUALDRA NO. 511 /// 24 DE ENERO DE 2022 /// AÑO 11

La Gualdra No. 511

Editorial Octavio Paz, en su libro Vislumbres de la India, hace una comparación entre ciertas prácticas culturales de la India y nuestro país, y menciona algo así como que la manera más cercana o sincera de acercarse a un pueblo es a través de su comida. Es la manera en como cada pueblo come, incluidos sus rituales de consumo y de elaboración de los alimentos, así como el tipo de ingredientes que utiliza, la que nos da la pauta para que podamos “asomarnos” a observar la identidad de las comunidades y establecer sus peculiaridades. En México, hablar de comida no se relaciona solamente con el alimento del cuerpo; de manera gozosa y muchas veces festiva -cuando las circunstancias lo permiten, por supuesto- existe una relación casi indisoluble con el placer. Me consta que hay personas a las que no les gusta comer, es decir, comen porque saben que deben alimentarse; de ahí que consumen los nutrientes que consideran necesarios al día, pero poco les importa la presentación, el sabor y la alegría que un buen bocado puede detonar en el interior de quien lo come. ¿Recuerda esa escena de la película Ratatouille -Pixar, 2017- en donde cuando alguien prueba algo delicioso miles de luces estallan al cerrar los ojos? Bueno, pues algo parecido a eso les sucede a otras personas, quienes, buscan ante todo que lo que comen, además de nutrir, estimule. Este fin de semana vi en Netflix una serie que deseo recomendarles, es sobre la comida en México, que no necesariamente es “comida mexicana”, sino hecha y consumida aquí, en nuestro país y que genera placer absoluto en quien la prueba. No se trata de una serie común sobre gastronomía, sino una en la que se habla de la creatividad que algunos mexicanos han tenido para “hackear”, modificar y reinventar bebidas y platillos cuyo principal requisito es que se vean bien y sepan mejor de lo que se ven: Heavenly Bites: México (La divina gula), en seis capítulos producidos por Nacho Gil y Laura Woldenberg, le permiten al espectador “acercarse -como lo decía Paz- al pueblo a través de su comida”. Y nuestro pueblo, usted lo sabe, se caracteriza entre otras muchas cosas por su creatividad e ingenio, por su capacidad de llevar al límite la imaginación. La divina gula es una serie que aborda, además, las historias de la gente que ha emprendido su propio negocio

y que desde la diversidad de posibilidades ha asumido que su clientela es lo primero. Así, hace un recorrido por los barrios de diferentes ciudades mexicanas para mostrarnos cómo una simple cerveza puede servir como pretexto para una obra con “estructura de ingeniería pura”: un coco fresco, lleno de michelada, se “tapa” con una base de jícamas y mango sobre la que se depositan camarones, cebollas moradas, cacahuates japoneses y una infinidad de ingredientes para dar paso a una creación culinaria bastante divertida -y deliciosa, de acuerdo a los entrevistados-: es simplemente genial. Como también lo es la historia de un habitante de Pátzcuaro, quien al abrir su restaurante promocionó como postre un bolillo relleno de gelatina de agua, bañado en rompope; sí, una torta de gelatina... y de cómo al principio recibió críticas en las redes que casi lo llevan a cerrar el restaurante; afortunadamente no lo hizo, porque después de eso, la curiosidad de los comensales ganó y llegó a vender más de 300 tortas en una tarde (yo quiero ir a probarlas). Algo que me gustó mucho también es que a la par, interviene una serie de divulgadores de la ciencia, nutriólogos y “comedores profesionales” que van opinando con respecto a la comida que se presenta en cada episodio; ahí aprendí, por ejemplo, que son las bacterias que naturalmente viven en nuestro organismo, las que influyen para que se nos antojen más algunas cosas que otras -sobre todo las engordadoras- porque funcionan como una especie de “neurotransmisores” que buscan aquellos alimentos que generen más endorfinas en nuestro organismo... las endorfinas producen placer y alegría, de ahí que por ejemplo a mí, se me antoje más una torta de taco dorado de papa con repollo bañado de crema, que una ensalada... no soy yo, son mis bacterias las que mandan. En fin, que le recomiendo mucho que vea Heavenly Bites: México (La divina gula), entre otras cosas por que el narrador -Guillermo Villegas- es buenísimo y hará que se le antojen, seguramente, algunas garnachas de las que ahí se presentan. Luego, al gimnasio, que también hay que darle disciplina al cuerpo, cómo no. Que disfrute su lectura.

Contenido Para todo el estado, Juegos Florales de la Amistad Cuento 2022 Por Simitrio Quezada

3

Palabra vuelta cuerpo: Mariana Torres Ruiz Por Armando Salgado

4 5

Empresas que impulsan intercambio de bonos de carbono para beneficio del medio ambiente Por Pablo Navarrete

6

Tratado de grafopatía en mi presentador [Segunda parte] Por Manuel R. Montes

7

The tragedy of Macbeth, de Joel Coen Por Adolfo Nuñez J. Absolutamente Por Pilar Alba

8

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

Directorio

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


3

24 DE ENERO DE 2022

Para todo el estado, Juegos Florales de la Amistad Cuento 2022 6 Por Simitrio Quezada*

E

Juegos Florales de la Amistad Dentro de la promoción de la lectura y escritura por parte de las bibliotecas de Fresnillo, este miércoles el presidente municipal de Fresnillo, Saúl Monreal Ávila, dispuso ampliar la convocatoria de los Primeros Juegos Florales de la Amistad para jóvenes residentes de los 58 municipios del estado de Zacatecas. “Vemos mucha inquietud de muchachas y muchachos por participar en este concurso de cuento, así que ordené al maestro Simitrio que modifique la invitación para que los de Río Grande, los de Guadalupe, de Sombrerete, de Pinos, de Jerez, puedan participar junto con nuestros jóvenes de Fresnillo”, afirmó el presidente. De este modo, los jóvenes de entre 14 y 24 años pueden enviar a la Biblioteca Central Genaro García, hasta el 10 de febrero, un cuento con extensión libre y temática referente a la amistad, la solidaridad y el apoyo. Autores y autoras de los textos triunfadores serán premiados el próximo 14 de febrero. Comparto con ustedes la convocatoria que, el H. Ayuntamiento de Fresnillo, a través de su Dirección de Cultura y de su Coordinación Municipal de Bibliotecas, realiza a jóvenes residentes de los 58 municipios del estado de Zacatecas y sus comunidades, cuya edad oscile entre los 14 a 24 años, para participar en los Primeros Juegos Florales de la Amistad, Cuento 2022. BASES 1. Los interesados presentarán un trabajo inédito de CUENTO con temática preferente de amistad, solidaridad, apoyo. La extensión será libre. El texto debe ser entregado en archivo impreso o mecanografiado por una sola cara, en tamaño carta, con fuente Arial tamaño 12 e interlineado doble, en original y tres copias. Podrá incluir epígrafes, mas no citas de otros autores dentro de la composición poética, ni adornos o dibujos, ni dedicatorias que puedan delatar la identidad de quien escribe. 2. El certamen queda abierto a partir de la publicación de esta convocatoria y

Convocatorias

l Gobierno de Fresnillo, a través de su Coordinación Municipal de Bibliotecas, inició en la localidad El Salto el trabajo de Caravana de Cuentacuentos en las comunidades rurales del municipio que no cuentan con una biblioteca pública. Mediante este programa se busca llegar a las familias de 249 localidades, al tiempo que también se atiende a las otras 9 donde sí existe un centro bibliotecario: Lázaro Cárdenas (Rancho Grande), Plateros, El Mezquite, Estación San José, Vicente Guerrero de Ábrego, Colonia Hidalgo de Ojuelos, Estación Gutiérrez, Monte Mariana y San José de Lourdes. En la primera sesión, dentro del tianguis de la comunidad El Salto, las bibliotecarias y bibliotecarios combinaron lecturas de cuentos infantiles y de autores clásicos, como W. W. Jacobs, con juegos familiares.

tendrá como límite para la recepción de los textos el jueves 10 de febrero a las 15 horas, en la Biblioteca Genaro García, ubicada en Carretera Panamericana kilómetro 713, Col. Tecnológica, Fresnillo, Código Postal 99020. Los trabajos recibidos posteriormente no participarán en la convocatoria. 3. El texto deberá estar firmado únicamente con seudónimo o lema, e irá acompañado dentro del sobre principal de UN SOBRE APARTE, cerrado, en cuyo exterior figurará dicho seudónimo o lema, y en su interior los siguientes datos: seudónimo o lema, título del texto, nombre del autor, fotocopia de identificación (INE, credencial estudiantil o de biblioteca), domicilio, teléfonos de contacto, correo electrónico y semblanza. 4. El jurado calificador estará integrado por personas expertas en temas literarios. Sus nombres serán dados a conocer el

día de la premiación. Su fallo será inapelable y podrán conceder hasta dos menciones honoríficas. 5. Los nombres de personas ganadoras se darán a conocer por parte del presidente municipal, Mtro. Saúl Monreal Ávila, el lunes 14 de febrero, en la conferencia mañanera de prensa. Además se notificará a los ganadores por vía telefónica y/o correo electrónico. 6. La ceremonia de premiación será el mismo lunes 14 de febrero a las 13 horas en la Biblioteca Genaro García, de Fresnillo. 7. Los premios para los galardonados consistirán en: Primer lugar: $5,000, flor natural, diploma y lote de libros Segundo lugar: $3,000, diploma y lote de libros Tercer lugar: $2,000, diploma y lote de libros

Menciones honoríficas (si es el caso): Lote de libros 8. Los trabajos y plicas no serán devueltos y serán destruidos tres días después del fallo de los jueces, para proteger la identidad de los participantes no ganadores. 9. Los textos galardonados quedarán en poder del comité organizador, que podrá publicarlos en los medios que considere convenientes. Todo autor conservará la propiedad intelectual de su obra. 10. La participación en esta justa literaria implica el conocimiento y la aceptación de las bases que lo rigen. 11. Todo asunto no considerado en la presente convocatoria será resuelto por el comité organizador. * Coordinador Municipal de Bibliotecas de Fresnillo.


Literatura y Teatro

4

LA GUALDRA NO. 511

Palabra vuelta cuerpo: Mariana Torres Ruiz 6 Por Armando Salgado

pequeña y tan conservadora. Pese a tener un origen más de tipo “lugar de paso”, justo por su ubicación geográfica tan generosa, es que es un espacio en el que se pueden emprender cosas que den fruto a mediano y largo plazo. En este momento, además, hay una efervescencia de espacios culturales independientes que da gusto, de verdad. Gestores culturales autónomos que están apostando por proyectos de autogestión que son realmente admirables. Esto me hace sentir un gran compromiso, es decir, hay una sensación permanente de querer participar de la vida cultural, ya sea escribiendo o desde la escena.

M

ariana Torres Ruiz (Aguascalientes, 1976). Lic. en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de Aguascalientes y Lic. en Artes Escénicas para la Expresión Teatral por la Universidad de Guadalajara. Se dedica al teatro, la literatura, la docencia y la gestoría cultural desde instituciones públicas y de manera independiente desde hace más de veinte años. Algunos de los reconocimientos que ha recibido son: Primer lugar del IX Concurso Regional de Literatura Infantil del Instituto Estatal de Cultura de Guanajuato y el Premio Nacional de Literatura “Dolores Castro”, del Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura. Entre sus libros se encuentran: Con alas de colores (ICA, 2009); Caleidoscopio (Alfaguara, 2013); De muerte y rabia, (IMAC, 2013); Las avenidas del cielo, antología poética, (UAA/UG, 2019); Aguascalientes. Una ciudad abierta con vocación de puerto, Antología varia (ICA, 2021); y Esta no es una historia de amor, poesía y gráfica en coautoría con Anuar Atala (IMAC 2021). Obtuvo la beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de Ejecutante en el área de teatro (2003 y 2008). En su libro Esta no es una historia de amor, sobresale un lenguaje punzante, tibio y fugaz: versos de formas esporádicas que dejan una marca de calor y se difuminan con la misma sorpresa, el mismo vértigo que el amor ofrece, ante la hendidura del deseo imposible frente al dolor. Mariana Torres Ruiz centra su poética en estampas de factura precisa, pulso agitado y dominio de constrastes donde su “universo erótico femenino” revela un bastión de posibilidades. Armando Salgado: ¿Para ti qué significa ser hidrocálida en un estado que impacta en las distintas esferas culturales del país? Mariana Torrez Ruiz: Soy orgullosa hidrocálida por adopción. Llegué a vivir a esta ciudad que desde 1989 es mi hogar, es el lugar en el que me han sucedido de las cosas más importantes de mi vida, como el nacimiento de mi hijo, por ejemplo. En lo que se refiere al ámbito cultural, ha sido siempre un gozo ver que, a pesar de ser un estado pequeño, aquí suceden cosas que se han vuelto referente nacional. Ser sede del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes; ser uno de los primeros estados que pertenece al Programa Nacional de Salas de Lectura (1995); participar como una de las primeras cinco entidades donde inició el Programa Nacional de Teatro Escolar (1996), en fin, hay un montón de ejemplos en diversas disciplinas. No dejo de mencionar que es el lugar de origen de grandes artistas como Posada, Enrique Guzmán, Dolores Castro. Mi hijo adolescente suele decir que en Aguascalientes no pasa mucho, o casi nada, creo que pasa más de lo que se pudiera esperar para una ciudad tan

AS: Tu formación interdisciplinaria te ha permitido emprender actividades en la vida cultural y universitaria de Aguascalientes, ¿qué proyectos disfrutas más?, ¿qué te llevó a ser profesora a la par de investigadora, actriz y dramaturga? MTR: Poder dedicarme a la literatura y al teatro es otra de mis grandes fortunas. Ambas están ligadas por la palabra, es una obviedad, lo sé, pero es justo la palabra la que me ha permitido ir de la escena a la literatura de manera súper natural, ambas son mi espacio de creación y no puedo superponer una a la otra. Y se nutren más allá de la obviedad, por ejemplo, en alguna ocasión tuve la oportunidad de acercarme al método de análisis tonal del Mtro. Luis de Tavira, en las capacitaciones intensivas que se hacían en Casa del Teatro. Este método es como él inicia sus procesos de creación escénica; des-

/// Mariana Torres Ruiz. Foto Brizia Hernández.


5

24 DE ENERO DE 2022

AS: En 2013 obtuviste el prestigioso Premio Dolores Castro, en poesía, con De muerte y rabia. Mencionas que “la muerte es un asunto doméstico” y abordas el tópico de la violencia que no deja de palpar la realidad. Ante la pandemia y estas “nuevas normalidades”, ¿qué prácticas consideras fortalecer para evitar los distintos malestares sociales que cada vez se agudizan más? MTR: Sin duda pienso en la palabra como encuentro, el arte como vehículo posible para el diálogo. Cada vez me desencanto más de la realidad que nos rodea; sin embargo, el quehacer artístico y sus múltiples posibilidades son una puerta para no morir de hastío. La palabra como ruta posible sigue siendo mi mayor apuesta para generar contacto con las y los otros, y, en el mejor de los escenarios, favorecer la empatía de manera que haga que nuestra existencia sea más llevadera. La realidad del país, del mundo, es desalentadora; no obstante, las manifestaciones artísticas son un respiro para no perder la esperanza. Y la palabra está ahí para nosotras, para nosotros. Ya lo dice Dickinson: “No sé nada en el mundo que tenga tanto poder como la palabra”. No sé si el concepto sea “nueva normalidad” para esta situación pandémica, no hablaría aún de postpandemia. Yo prefiero pensar en situación límite, un término que usamos mucho en la construcción de la escena. Estamos viviendo una situación límite en la que estamos puestas a prueba en todos los sentidos. Es cuando la palabra, el arte, nos puede dar un poco de sentido frente a lo que cada día se convierte en un acto de fe. Se puede volver a respirar para pensar que mañana las cosas estarán mejor. AS: Publicaste el poemario infantil Caleidoscopio, en Alfaguara, en 2013. En él se aprecia una sensibilidad al límite de la maternidad

/// Mariana Torres Ruiz. Foto Brizia Hernández.

y la nostalgia. ¿Cómo realizaste este libro?, ¿de qué forma separaste De muerte y rabia para hablar sobre la infancia? MTR: Antes de Caleidoscopio escribí otro libro para niñas y niños que se llamó Con alas de colores (ICA, 2009), de narrativa; ambos fueron previos a De muerte y rabia. Escribir para lectoras y lectores jóvenes surgió como una manera de explicarle a mi hijo temas que me costaba trabajo abordar de manera más directa, como el divorcio, la muerte de la abuela o los días tristes. La escritura y la escena para jóvenes audiencias requiere una disciplina y un compromiso tremendo, muchas veces se cree que escribir para niños y niñas es fácil, lo cual es una terrible equivocación. Las y los autores de LIJ que son especialistas saben que cada libro requiere un trabajo tanto o más disciplinado que un libro para adultos. Quien crea que hacer arte para jóvenes audiencias es fácil es bastante ignorante, subestimar la capacidad de niños y niñas de apreciar un buen libro o montaje habla más de las carencias artísticas de quien ofrece un mal texto o una puesta en escena facilona. En mi caso, me tomo con mucha calma escribir para niñas y niños, tengo varios proyectos que no han visto la luz porque me parecen inacabados. En cuanto a mi escritura para niñas y niños, es la maternidad lo que guía mucho mis letras; pero mi maternidad se ha modificado, mi hijo ahora es un joven adulto, entonces mi manera de ver las cosas tiene otra perspectiva. Mi gusto por la LIJ es una pasión que no se me acaba. Adoro los libros para niños y niñas, a veces gasto más en LIJ que en libros para adultos, hay materiales que son verdaderas joyas y no me puedo resistir a ellos. Sigo comprándolos aunque en casa ya no vive ningún pequeño, son mi debilidad. AS: Tu nuevo poemario Esta no es una historia de amor (Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura, 2021), en coautoría con Anuar Atala, salta del verso libre a la tensión erótica, de la relación de pareja al azar co-

tidiano, del límite de la intimidad al vacío personal: ¿cuál es el detrás de cámaras del libro? MTR: Este libro es un proyecto que, en efecto, la pandemia detonó, sin embargo estaba ahí aguardando desde antes. Me han dicho un par de veces, quien lo ha leído, que sí acaba resultando una historia de amor. Me parece que esto responde a que el universo erótico femenino ha estado ligado, por constructo cultural, al amor; es decir, hemos sido educadas a que el amor y el deseo son una sola cosa; nos educaron a compartir la cama solo con quien amamos. Sin embargo, hablando con compañeras, amigas, colegas, hemos puesto sobre la mesa que los placeres de alcoba podemos separarlos del espacio amoroso, y esto no quita que una relación meramente erótica sea honesta y poderosa, sin que necesariamente tenga que haber de por medio un vínculo afectivo. A este poemario estaba dándole vueltas desde hacía tiempo, y se detonó cuando la pandemia nos puso de golpe frente a los asuntos prioritarios. Cómo nos relacionamos con las y los demás, sin duda es uno de ellos. Así que durante meses, estuve escudriñando qué sucede en ese lugar donde el placer, el goce, la piel y los gustos cotidianos son el núcleo central del encuentro con el otro, un encuentro no amoroso, pero sí significativo, un encuentro en el que, en palabras de Sexton: “Estamos desvestidos. Desnudos hasta los huesos / […] y entramos juntos. Nadie está solo”. AS: Cuéntanos de tu vida diaria, ¿qué prácticas haces tuyas durante esta contingencia?, ¿qué haces para reanimarte día a día? MTR: Bailar y escuchar música hacen que mi día a día sea mucho mejor. No podría enfrentar la vida sin ambos, han sido mi medicina muchas veces, no solo desde la contingencia, si no desde hace años. Ahora solo los he aprendido a valorar más. Dos poemas inéditos de Mariana Torres Ruiz (2021)

Dique I. Roca antigua. II. Suelo donde el mar de otro tiempo tras millones de años da paso a un dique. II. Testigo del fuego más profundo fractura el suelo al vaivén de la tierra y su placa tectónica. Quiere romperlo todo y emerge. III. La tristeza es así: aparece de a poco al centro de nuestro corazón lo traspasa sube por la garganta se vuelve magma en nuestros ojos y al final es piedra que quiebra la memoria.

Derrumbe Se calcula que para tener un centímetro de suelo en la capa superficial de la tierra son necesarios entre cien y cuatrocientos años. Bastaron un par de minutos y el derrumbe sucedió entre nosotros: piedra sobre piedra y silencio.

Literatura y Teatro

menuza el universo sustantivo de la obra, literal, mediante los sustantivos que contiene, estoy resumiéndolo de manera bastante básica; para esto parte del triángulo lingüístico de Saussure. Cuando abordé esta metodología yo era estudiante de Letras Hispánicas y llevaba mis primeras clases de lingüística. Recuerdo la emoción que sentí cuando el Mtro. Morris Savariego nos explicaba signo, significado y significante pero desde la perspectiva del análisis para el personaje. Lingüística pura y dura. No me imagino sin la escena y no me imagino sin la literatura, sin la escritura, sin el fomento a la lectura, no puedo. Me han preguntado varias veces que qué prefiero. Cuando eso pasa yo, muy al estilo rilkeano en su Cartas a un joven poeta, en lo íntimo de mi habitación me pregunto si podría vivir sin el teatro, si podría vivir sin la escritura, y la respuesta sigue siendo que no puedo vivir sin alguna de las dos. El primero alimenta la palabra vuelta cuerpo, la segunda la palabra vuelta encuentro. La docencia del teatro es un placer que he empezado a disfrutar hará apenas unos 10 años para acá. Cada clase, ensayo, muestra final, es como empezar por primera vez, y eso me mantiene alerta cada día. Este periodo pandémico, además, ha tenido que ver con aprender para la vida tanto o más que para la escena, y eso me hizo romper varios paradigmas personales sobre el ejercicio docente.


Ecología y Medio Ambiente

6

LA GUALDRA NO. 511

Empresas que impulsan intercambio de bonos de carbono para beneficio del medio ambiente 6 Por Pablo Navarrete*

L

a multipremiada agencia creativa ACHE, reciente ganadora de un Effie Award México de bronce en Impacto Positivo Ambiental y de Sustentablidad por la campaña “Para Bien o Para Mal” de Eco Filter México, y primera en México en adherirse al Pacto Mundial de la ONU, presenta una propuesta para que las empresas puedan llevar a cabo eventos con cero emisión de carbono: Los eventos LEED ZERO cuentan con una certificación que se otorga a aquellos proyectos que han logrado cero emisiones de carbono durante los últimos 12 meses al reducirlas y compensarlas mediante la generación de una energía renovable dentro o fuera del lugar en donde se llevan a cabo. Algunos ejemplos de esta tendencia son los festivales Akamba, Bahidorá y Solar, por nombrar algunos, ya que cuentan con una huella de carbono neutralizada por ser sustentables o porque integran medidas ecológicas en su implementación. ¿Cómo compenso mi huella de carbono? Medir tu impacto y compensarlo es posible, y

/// Fotografía de ACHE.

esto, además de dar a tu empresa una imagen positiva, actual y asertiva, resulta determinante ante la crisis ambiental que todos enfrentamos, y te posiciona como parte de la solución y no del problema. La campaña Net Zero 2030 empezó en 2019 en la COP 25 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático). Fue ahí donde distintas empresas se comprometieron públicamente a acelerar la reducción de sus emisiones de carbono para alcanzar las cero emisiones netas para 2030, 20 años antes de las metas marcadas en el Acuerdo de París para 2050. Y hoy tú puedes ser una de ellas al abrazar la oportunidad de producir eventos y actividades NET ZERO, tanto para tus clientes como para cualquier empresa o iniciativa interesada en contar con metas de sostenibilidad. ¿Cómo funcionan los bonos de compensación? Si bien es posible emprender acciones para reducir nuestras emisiones, hay ciertas actividades que difícilmente podemos dejar de realizar, tales como transportarnos, utilizar ciertos aparatos eléctricos, encender una estufa para coci-

nar o encender una computadora para trabajar. Sin embargo, también es posible compensar todas aquellas emisiones que no podemos evitar a través de proyectos que realizan acciones que, en lugar de generar emisiones a la atmósfera, contribuyen a reducir la cantidad de gases de efecto invernadero que se emiten anualmente.

sino que puedes elegir la forma en la que quieres retribuir tu impacto. Incorpora la Calculadora de huella de carbono a tus actividades, así como todas las medidas medioambientales que consideres apropiadas para incidir en la construcción de un mundo mejor. En tus acciones está la diferencia.

Eventos NET ZERO Las actividades que se realizan para crear cualquier evento o campaña publicitaria generan una huella ecológica que se mide en toneladas de dióxido de carbono (tCO2) emitidas a la atmósfera. ACHE en conjunto con SABIO desarrollaron una Calculadora de huella de carbono que mide la cantidad de toneladas de carbono que se emiten antes, durante y después de un festival o de nuestras actividades laborales. Funciona de una manera muy fácil: una vez hecho el cálculo se presenta el total de toneladas de CO2, el total de bonos de compensación de huella ecológica que puedes comprar y su precio en moneda nacional. Cuando compras de bonos de certificación no solo contribuyes con el medio ambiente

*ACHE es una agencia creativa con gran experiencia en el terreno de las ideas y la implementación de acciones. Cuenta con una amplia trayectoria en la producción de eventos, dentro de los que destaca la creación de los festivales Akamba, Bahidorá y Solar, así como en la industria del licor, desde donde han surgido muchos de los premios que han colocado a ACHE como la agencia independiente más premiada del país, entre los que destacan: D&AD Impact, Cannes Lions, Effies México, Effie América del Norte, Clio Awards, PR Week entre otros. ---------------Web: https://ache.ooo Instagram: @achetv Facebook: @achetv Twitter: @ache_


7

24 DE ENERO DE 2022

Tratado de grafopatía en mi presentador* 6 Por Manuel R. Montes

autodestructivos que cada hombre guarda en su interior?»; y: «¿No sería preferible aprovechar la fuerza del arte para fortalecer nuestra pulsión de vida?», Bernal Santur y yo apostamos por la última vindicación. ¿Será «Gloomy Sunday» o «Domingo de Agüite» el soundtrack que causa que nos abrumen los minuteros inextinguibles del séptimo día? Tres noches, por ahora, nos apartan del citatorio terrible que insinúa la canción, ¿favorita?, de Gonzalo Lizardo y de su irredento «Maxi», y de la que las palabras de su letra retumban en El grafópata, paradójicamente, como «necesarias para procurarse la vida».

«E

l evangelio según Bob, el errante» Con inusitada valentía, Gonzalo Lizardo escribe o percute una prosa de fondo a la cantata del mito aún vivo de Dylan, a saber, coloca su perspicacia de vatako progresivo detrás de la leyenda que nunca estuvo ahí, con el propósito, que logra, de sumarse al batir de címbalos que celebraron la consagración de la contracultura simbolizada por la entrega del controversial Nobel, hace un lustro, a quien Gonzalo Lizardo considera «narrador en verso», si bien menos ducho en sus textos literarios que al trasluz de sus canciones, «que nos canta con versos siempre impecables». Entreverando libros y temas canónicos, un Gonzalo Lizardo cortazareano y perseguidor le quiere dar caza mediante su panegírico al enorme artista del aire Bob, a quien por cierto inverosímilmente Bernal Santur vio levitar en la Plaza de Armas flanqueado por una escolta de cuervos ancestrales en abrigo y tocados con bombín, acuchillando el trovador, desde sus iris azules cobalto, a la indolente audiencia provinciana bajo un sombrero–UFO de blancura lunar. Gonzalo Lizardo, pues, recorre los cortes de Dylan con frenesí de melómano y diletante de cuentos, en un shuffle de play list fragmentario y panorámico que fija y deslíe la portentosa discografía del heraldo de Minnesota en quien convergen el héroe y el forajido, el mago y el historiador, el justiciero y el cronista, el vidente y el anarquista, compositor de obras maestras «a medio camino entre el realismo testimonial y la invocación mítica». También en estas páginas ocurre una trepidación de batería, entresacada de una estrofa del tema «Sad–Eyed Lady of the Lowlands»: «Mis ojos de almacén, mis tambores árabes / ¿Dónde dejarlos junto a tu puerta / O acaso debo esperar, triste dama?», Gonzalo Lizardo especula que los «ojos de almacén» son los de un judío errante, que, como Bernal Santur, «tocó sus tambores mientras recorría el mundo, almacenando en sus pupilas los recuerdos que luego ofrendaría a su amada», es decir, en el caso de mi doppelgänger, a la Ilusión. «Brian Eno versus el canto de Andoar» El grafópata, en tanto antología de grandes éxitos, fue producido apócrifamente por un literaturizado Brian Eno, el tótem de la música generativa que para Gonzalo Lizardo es el epítome causante de hacer de la música contemporánea una mitología, merced a sus «experimentos sonoros» indisociables de una «obra corrosiva, hermética y contagiosa». (Al margen, y perfilando a Bernal Santur a través de la glosa lizardeana, lo creo amante correspondido de la música, «tal vez sin merecerlo».) A estas alturas de su volumen, Gonzalo Lizardo ya es un todoídos que repiensa, desde Viernes o los limbos del Pacífico, de Michel Turnier, su «forma

de entender y escuchar música». De tal rewind perceptivo entrecomillo estos mensajes de carácter subliminal: «Robinson y yo comprendimos que la música era algo más que el sonido de ciertos instrumentos, organizados con hábil geometría y ejecutados por virtuosos de fragante levita y empolvada peluca»; «para Brian Eno es tarea del artista innovar, reciclar, combatir y desdeñar las metáforas que dominan nuestro pensamiento sensorial»; «podemos bañarnos mil veces en el mismo río al escuchar mil veces la misma canción. Se trata, por supuesto, de una utopía hermosa»; «creo que cualquier pieza musical, compuesta con verdadero arte, jamás será la misma»; «En lugar de someterla a leyes específicas y distintas, o de convertirla en expresión de nuestras alegrías o sinsabores, el artista debe someterse a la música, desvanecerse en su belleza fractal, inhumana, sorprendente, indecible». Bernal Santur suscribe y revienta esta entrada con un golpe simultáneo a sus dos platillos crash. «Sor Juana y Johanna: del caracol a las esferas» Espejismo este de resonancias o afinidades neoplatónicas en el que Gonzalo Lizardo diserta sobre la poeta de Asbaje que «expresó repetidas veces en prosa y en verso su interés por lo musical», y la pianista sin justa fama de Leipzig que migró a Nueva York que «siendo compositora de vocación, escribió poemas muy sugerentes como texto o paratexto de sus piezas musicales». Gonzalo Lizardo pliega el aura de ambas creadoras, muy al estilo de los planos escherianos a los que nos tiene tan bien acostumbrados como artista visual, y nos deleita con una duografía cósmico–poética en la que intersectan «el Número con la Belleza, el Sonido con el Sentido, la Materia con el Espíritu, la disonancia de lo temporal con la eternidad de lo armónico». Armonía es para Sor Juana una «línea espiral, no un círculo», como lo sostuvo en su Tratado del Caracol, título este que designa

o evoca la postulación a la que aludo, y en la que se argumenta que revuelta en sí misma, es tal armonía, por su forma, eso, una especie de caracol. Bernal Santur, al vuelo, discreparía diciendo que, vista desde arriba y si se la «recuesta», la coraza de un caracol es en efecto un círculo, y por lo tanto un disco análogo, al menos figurativamente, al tambor, de manera que no hay nada más armónico—guitarristas y cantantes, vecinos rencorosos, tápense los oídos—que una vataka, o sea, un aquelarre de caracoles en formación de sistema solar. Johanna Magdalena Meyer explora por su parte «la música de las esferas» pitagórica en su obra homónima, «muy emotiva y melancólica», que Gonzalo Lizardo disecciona con oído canino–binario no sin informarnos que dicha pieza «tiene un privilegio histórico: ser la primera grabación de una obra electrónica compuesta por una mujer». «“Gloomy Sunday” o la plenitud del suicida» El verdadero e indiscutible anti–rockstar del Grafópata, ya se habrá corroborado, es Matías Ximénes, «Maxi», «el otro», defensor de una estética carroñera con quien Gonzalo Lizardo vuelve una y otra vez a encararse, amplificando aquí la cinta de un cassette con la rola que «ha musicalizado los momentos finales de muchos suicidas», a saber, «Gloomy Sunday», originalmente intitulada «Szomorú Vasárnap», del húngaro Seress Rezsö, y fatigada por el copy cat lizardeano en «veintiún interpretaciones de un mismo sentimiento: el luto metafísico, expresado con los dialectos del jazz, el dark metal, el hip hop, la música orquestal, de cámara o de cabaret». La interpretación caleidoscópica de «Maxi» de la estigmatizada elegía pone a Gonzalo Lizardo a desentrañarla y a documentarla como pilar de la sensibilidad occidental y a proponer un par de preguntas que, si me lo permiten, al transcurso de la escritura de Tratado de la Ilusión, y aun después, me intrigaron en demasía: «¿es estéticamente válido el arte que convoca los poderes

«El bestiario mítico de Tomás Méndez» Bien, El grafópata, conforme se avanza en su lectura, nos distancia de su título baudelariano y metaliterario, y más que abordar la escritura o su «mal», amplía su abanico (su acordeón) temático, expandiéndolo a la manera de la portada del Sargento Pimienta, y sigue hablándonos, dichoso y erudito y oral, de músicos y de sus herencias universales, en este caso de Tomás Méndez parangonado al inicio, por oposición, al infalible Gabilondo Soler, adentrándose Gonzalo Lizardo en sus jaulasonoras «Cucurrucucú, paloma», y «El casamiento de los palomos», respectivamente, adjudicándole a Tomás Méndez el epíteto de «cantor por excelencia de la provincia rural» y juglar del «hombre que aguanta las penas como las aguanta un macho, es decir, llorando» (y coincido: sépanlo si no quienes auspiciaron su tristeza maledicente oyendo al charro tectónico Vicente Fernández, quien aun en su sepelio y sin micrófono, advocado por sus fieles, siguió alcanzando las más elevadas notas del espíritu de la masa mexica). Gonzalo Lizardo escudriña entonces la faceta emersoniana de Tomás Méndez y acentúa el hallazgo de que los animales representan en su cancionero «las fuerzas del mundo natural, no solo las fuerzas exteriores, como el relámpago o la tempestad, sino las internas, como los celos y el despecho», mérito que se añade al aún mayor de haber expresado, «como muy pocos saben hacerlo, a ese México mítico y bravío, vernáculo y moridor, cuyo sistema de valores aún perdura». Bernal Santur tararea, impertinente: «Cucurrucucú, vataka, cucurrucucú, no llores»… [Continuará] * Con motivo de la presentación de Tratado de la Ilusión (Ediciones Oblicuas, 2021), y El Grafópata (el mal de la escritura) (ERA, 2020), en la Ciudadela del Arte de Zacatecas el 16 de diciembre de 2021. La primera parte de este artículo puede leerse en: https://ljz.mx/11/01/2022/tratado-de-grafopatia-en-mi-presentador/ Ambos libros están a la venta en los enlaces https://www.edicionesoblicuas.com/obra/tratadode-ilusion/ y https://www.edicionesera.com.mx/ libro/el-grafopata-e-book_109065/

Libros

[Segunda parte]


8

Cine

LA GUALDRA NO. 511 // 24 DE ENERO DE 2022

6 Por Adolfo Nuñez J.

The tragedy of Macbeth, de Joel Coen

A

Río de Palabras

lo largo de la historia del cine, se han hecho diversas adaptaciones de Macbeth, la icónica tragedia escrita por William Shakespeare. Entre las versiones más conocidas del texto, destacan cuatro: la dirigida por Orson Welles (1948), la de Akira Kurosawa, rebautizada como Trono de sangre (1957), la del polémico Roman Polanski (1971) y, más recientemente, la de Justin Kurzel (2015). Después de tantas versiones de la misma historia, la idea de una nueva adaptación podría parecer tediosa, innecesaria o poco interesante. Por for-

6 Por Pilar Alba

C

ada noche antes de dormir se toma un vaso con agua, lo hace como ritual para depurar las sustancias tóxicas que pudiera ir acumulando en el transcurso del día. Se pone crema en las manos y guantes, pomada de mentol en los pies y se calza unos calcetines. Esto último para sudar, explica, y sacar mediante el sudor lo que no pueda depurar mediante los riñones. Al despertar va preparando su cuerpo para que se ambiente al clima, si hace calor

tuna, en The tragedy of Macbeth (2021), el director Joel Coen es capaz de otorgar originalidad y frescura en su particular visión de la clásica obra. Luego de haber dirigido 18 largometrajes junto a su hermano Ethan, el cineasta debuta en solitario con un muy interesante híbrido entre cine y teatro. Por un lado, la adaptación cuenta con una labor visual y una estructura narrativa propias de una producción cinematográfica más tradicional, y por el otro, están presentes las convenciones, las técnicas y la intensidad tan características de una puesta en escena. Esto último también es evidente en los diálogos de los personajes, que son recitados tal y como

vienen en el texto original. En esta ocasión, el elegido para darle vida al tirano Macbeth es Denzel Washington, quien, con enorme habilidad, logra encarnar la degradación moral de aquel que inicia como un noble héroe de guerra y termina como un despótico, vengativo y sanguinario Rey de Escocia. Junto a este personaje y su red de intrigas y traiciones se encuentra Lady Macbeth, interpretada de manera magistral por Frances McDormand. La elección de ambos intérpretes le da un nuevo e ingenioso giro a la historia, al centrarse también en la edad de la pareja protagonista, enfatizando todavía más la urgencia de ambos por obtener el trono y el poder absoluto que este implica, antes de que sea tarde. Dicha sensación, de premura y

alarma, se acrecienta gracias a un magnífico e inmersivo diseño sonoro, que va de la mano con la estupenda banda sonora de Carter Burwell. Por otro lado, destaca el portentoso trabajo de fotografía de Bruno Delbonnel, filmado en formato cuadrado en blanco y negro, y que, aunado a un excepcional diseño de producción, termina por otorgarle a la cinta una estética homogénea, gótica y con claras reminiscencias al expresionismo alemán. El resultado general es una propuesta muy estimulante y singular, en la que Joel Coen sigue demostrando su talento, aun en solitario. A su vez, es un recordatorio de la importancia y la necesidad de volver a contar las mismas historias, pues en la actualidad resultan igual de potentes y relevantes como en el momento en el que fueron escritas.

Absolutamente se tarda menos, pero si hace frío se toma su tiempo, va quitando una por una las tres cobijas con las que cubre su cuerpo por la noche, se quita calcetines, guantes y luego la pijama. No se baña temprano, solo la gente sin conciencia hace eso; se pone ropa cómoda para hacer el aseo de la casa. Se toma su tiempo, tiene todo el del

mundo. Ingiere pastillas antes y después del primer alimento del día. Ya para las dos de la tarde prepara la comida y al terminar de comer espera media hora para meterse a bañar, no sin antes hacer un poco de calistenia. Se baña en la tardecita, ya que el sol está en lo alto y no puede hacerle daño el frío. Metódica cena una man-

zana partida en ocho gajos, un té de limón y las pastillas de la noche. Se cuida, no quiere enfermarse, no quiere que algún virus la derrumbe, mucho menos que la someta a la esclavitud de una cama de hospital. Sabe que no podría aguantarlo, ¿quién la va a cuidar?, ¿quién va a ver por ella? Está absolutamente sola.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
La Gualdra 511 - Suplemento by La Jornada Zacatecas - Issuu