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La Gualdra 506

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SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 506 /// 6 DE DICIEMBRE DE 2021 /// AÑO 11

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Irma Valerio en la celebración de los primeros 30 años de su galería. Foto de Odín Salinas.

Irma Valerio Galerías cumple 30 años de promoción cultural y celebra estas primeras tres décadas dedicadas a la promoción de las artes plásticas y al fomento del coleccionismo con la exposición Oda al arte y sus creadores, inaugurada el 4 de diciembre en el ex templo de San Agustín de la ciudad de Zacatecas. No se pierda la oportunidad de visitar esta muestra en la que participan obras de Manuel Felguérez, Julio Ruelas, Francisco de Santiago, los hermanos Pedro y Rafael Coronel, Ismael Guardado, Alfonso López Monreal, Juan Manuel de la Rosa, Emilio Carrasco y Alejandro Nava, entre otros artistas integrantes de generaciones más recientes tanto de Zacatecas como de otras ciudades del mundo. La exposición permanecerá hasta febrero de 2022.


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LA GUALDRA NO. 506 /// 6 DE DICIEMBRE DE 2021 /// AÑO 11

La Gualdra No. 506

Editorial

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reinta años de historia en comunidad Cada vez es más común escuchar que Zacatecas es tierra de artistas; nacieron en este Estado durante las últimas tres décadas del siglo XIX, personajes como Julio Ruelas, Francisco Goitia, Severo Amador y Otilia Rodríguez, quienes se mudaron a la Ciudad de México y estudiaron en la Academia de San Carlos. De esa prestigiada escuela egresaría también Manuel Pastrana -de origen zacatecano-, quien llegó aquí a finales de ese siglo para trabajar como profesor e instructor de dibujo: el suyo fue el primer taller particular en nuestra capital en donde un artista formado en la academia impartiría clases a quienes deseaban aprender a pintar. En los primeros 31 años del siglo XX nacieron Pedro Coronel, Manuel Felguérez, Francisco de Santiago y Rafael Coronel, quienes continuaron con el patrón de migrar a la capital del país en busca de su sueño: ser artistas profesionales; sus caminos fueron distintos, pero en su confluencia histórica sentaron las bases para que se empezara a ubicar a Zacatecas como una tierra prolífica en talento. En la segunda mitad de ese siglo, cuando algunos de nuestros artistas habían ganado premios nacionales e incluso formaban parte de movimientos como el de la Ruptura, continuaron con la tradición de migrar Ismael Guardado, Juan Manuel de la Rosa, Alfonso López Monreal y Jesús Reyes Cordero, de entre los nacidos en la cuarta y quinta década; pero también llegaron a Zacatecas José Esteban Martínez, Emilio Carrasco y Alejandro Nava, haciendo de esta tierra su hogar. Salvo cuatro de ellos, todos los personajes mencionados están presentes en esta celebración. Nada es casualidad; ese ir y venir de artistas teniendo a nuestra ciudad en el centro de sus actividades tampoco. Si como se ha dicho el fin de siglo decimonónico fue largo, también podemos afirmar que el principio del XXI se adelantó en cuestiones artísticas. A partir de los años 80, debido entre otras cosas al ejemplo de los mayores y a los talleres instaurados -particularmente el de Pintura y Grabado Julio Ruelas por su gran afluencia- cada vez fueron más los interesados en formar parte de una comunidad relacionada con las artes plásticas, es el caso de artistas como Georgina Gómez, Jesús Cardona, Javier

Cortez, Javier Díaz Rivapalacio, Gonzalo Lizardo, Karina Luna, Iván Leaños, Omar Lemus, Leobardo Miranda, Arturo e Imuris Ramos, Alberto Ordaz, Susana Salinas, Gabriela Suárez del Real y Juan Carlos Villegas, quienes forman parte también de esta exposición y son integrantes de las generaciones más recientes. Carlos Alberto Sánchez y Ana Acevedo son zacatecanos por adopción; junto con ellos, gozosamente además, se han sumado al festejo por los 30 años de la primera galería zacatecana, artistas como Carmen Alarcón, Raúl Barceló, Raúl Campos, Vladimir Cora, Mario Martín del Campo, Miguel Ángel Martín del Campo, Luis Felipe de la Torre, Paco de la Peña, Jazzamoart, Sergio Garval, Verónica Jiménez, Carlos Maciel Kijano, Leonel Maciel, José Luis Malo, Verónica Mercado, Víctor Hugo Pérez, Conchita Rivera, Ghislaine Thomas y Jorge Vallejo, todos parte importante también de esta empresa cultural que sigue, incansablemente, promoviendo la belleza. En 1991 Irma Valerio tuvo la visión de iniciar actividades como galerista; en el Hotel Quinta Real comenzó a promover para su venta las piezas producidas por nuestros artistas y a ellos ha ido incorporando paulatinamente un abanico de firmas de otros lugares del mundo. El inicio de esta primera galería, que encontraría después otros espacios hasta llegar a su sede actual en la calle Tacuba, ha fomentado desde entonces el coleccionismo, la formación de nuevos públicos y contribuido con exposiciones locales e internacionales a la difusión de Zacatecas como una tierra de artistas, una tierra nutrida de artistas migrantes. Irma Valerio ha coordinado 278 exposiciones -269 en el país, 9 en el extranjero- y 51 subastas de arte. Este 2021, con la muestra Oda al arte y sus creadores, celebramos las tres primeras décadas de su galería y algo también muy importate: treinta años de historia en comunidad. La exposición Oda al arte y sus creadores se inauguró el 4 de diciembre en el ex templo de San Agustín en la ciudad de Zacatecas y permanecerá hasta el mes de febrero en exhibición. No se pierda la oportunidad de visitarla. Que disfrute su lectura.

Directorio

Contenido Hallazgo de punta Clovis en La Salada, Fresnillo, Zacatecas Por Carlos Alberto Torreblanca Padilla, Vladimir Huerta Arellano, Luis Felipe Castañeda Romero y Raquel Hernández Estrada

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Oda al arte y sus creadores [30 años de la Galería Irma Valerio en Zacatecas] Exposición en el ex templo de San Agustín Fotografía de Odín Salinas

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RES [Primera parte] Por Gustavo Iñiguez

Adivinación Por Daniel Wence Partida

Titane, de Julia Ducournau Por Adolfo Nuñez J. La piñata Por Pilar Alba

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Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


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6 DE DICIEMBRE DE 2021

Hallazgo de punta Clovis en La Salada, Fresnillo, Zacatecas

/// Área del hallazgo de la punta Clovis. Imagen de Carlos Torreblanca-Centro INAH Zacatecas.

t Por Carlos Alberto

Torreblanca Padilla,1 Vladimir Huerta Arellano, Luis Felipe Castañeda Romero y Raquel Hernández Estrada2

L

a demanda de infraestructura pública y privada para satisfacer necesidades de la creciente población en el país ha generado la construcción de carreteras, gasoductos, líneas de transmisión eléctrica, presas, parques industriales, zonas mineras y áreas habitacionales entre otras obras. Dichas acciones generan un impacto sobre el terreno poniendo en riesgo de dañar o destruir el amplio patrimonio arqueológico con que cuenta nuestro país. Es por ello que antes de iniciar estas obras las empresas deben solicitar al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) la consulta sobre la existencia de vestigios arqueológicos y el visto bueno para el inicio de sus actividades. Con base en lo anterior en el Centro INAH Zacatecas ha atendido varias solicitudes de este tipo, para lo cual se elaboran proyectos de salvamento arqueológico con la finalidad de proteger y conservar estos vestigios de manera anticipada orientando a los ejecutantes. Fue de esta manera como ingresó al Instituto Nacional de Antropología e Historia en Zacatecas la solicitud para la construcción de una Planta Fotovoltaica cerca a la comunidad

de La Salada en el municipio de Fresnillo. Para su atención se realizó el “Salvamento Arqueológico Instalación Solar Fotovoltaica La Salada” con la finalidad de proteger y conservar posibles vestigios arqueológicos en el área donde se realizarían la colocación de celdas solares y caminos de circulación. Durante los meses de junio a julio del 2021 se realizaron los trabajos de reconocimiento arqueológico en 242 hectáreas, recorriendo minuciosamente todo el terreno, logrando la localización de una punta de forma lanceolada con una acanaladura en ambos lados de la base, las dimensiones fueron de 4.8 cm de largo por 2.6 cm de ancho y 0.76 cm de espesor. Los rasgos señalados anteriormente sugerían que esta punta de proyectil correspondía al tipo Clovis, pieza empleada por el hombre prehistórico para

la caza de fauna pleistocénica; por lo cual tendría una antigüedad entre 11,000 a 13,000 años. Para disipar cualquier duda, se recurrió a la consulta de algunos especialistas en el tema, entre ellos la Dra. Guadalupe Sánchez del Centro INAH Sonora, quien ha localizado varias puntas de este tipo en el sitio arqueológico del Fin del Mundo. Estos investigadores confirmaron que se trataba de una Punta Clovis, por lo cual se fortaleció la hipótesis de una ocupación humana antigua en esta región central del Estado de Zacatecas. En la región de Fresnillo existen varias lagunas muy antiguas como La Salada, Las Calabazas, Laguna Seca y Santa Ana. Había referencias de que en algunas de estas lagunas y lugares vecinos se habían encontrado restos de mamut, como en La Salada y Santa Ana en Fresnillo, cerca de la comuni-

dad de Ramón López Velarde también conocido como Toribio en Calera y Chupaderos Villa de Cos. En el caso de Santa Ana el investigador Oscar Polaco había detectado huellas de corte en los restos óseos de un mamut, lo cual indicaba el proceso de destazamiento del animal por el hombre, lo cual ya sugería una presencia temprana del ser humano en la región. Se ha señalado que los antiguos cazadores de mamut acostumbraban atrapar al animal empantanándolo a las orillas de las lagunas donde quedaban inmovilizados, de esta manera podían matar a su presa y aprovecharla como un recurso alimenticio su carne, el cuero y pelaje para vestimentas y los huesos para crear construcciones temporales. Los mamuts como el resto de la fauna pleistocénica desaparecieron hace 11,000 años por lo cual se comenzó a manejar la

/// Dibujo de la punta Clovis. Imagen de Vladimir Huerta- Centro INAH Zacatecas.

hipótesis del hombre temprano en la región. Algunas puntas Clovis han sido encontradas en sitios como Rancho Weicker en Durango por John Charles Kelley en 1952 y en la comunidad de San Sebastián Teponahuatlan por Phil Weigand en 1966. De esta manera, la punta Clovis localizada en La Salada en este año, vendría a sumarse a estos importantes hallazgos confirmando la hipótesis de la presencia humana en periodos tempranos por la región centro norte de México, y ahora en dentro del Estado de Zacatecas. Aún nos falta mucho por comprender sobre este periodo de la prehistoria zacatecana, sin duda alguna este hallazgo marca nuevas líneas de investigación. Por ahora se iniciará con un análisis detallado de esta punta Clovis de La Salada, esperando continuar recorriendo la parte central del Estado de Zacatecas para la recopilación de más información. A su vez, el Instituto Nacional de Antropología e Historia en Zacatecas continuará realizando salvamentos arqueológicos con el apoyo de las instituciones públicas y privadas, así como la sociedad en general en beneficio del patrimonio arqueológico. 1 Responsable del proyecto de Salvamento Arqueológico Instalación Solar Fotovoltaica La Salada, y profesor investigador del Centro INAH Zacatecas. 2 Participantes en el proyecto de Salvamento Arqueológico Instalación Solar Fotovoltaica La Salada.

Ollin: Memoria en Movimiento

/// Recolección de punta Clovis. Imagen de Felipe Castañeda-Centro INAH Zacatecas.


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LA GUALDRA NO. 506

Oda al arte y sus creadores Exposiciones

[30 años de la Galería Irma Valerio en Zacatecas] Exposición en el ex templo de San Agustín

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esde hace 30 años Irma Valerio está dedicada a la promoción y comercialización de obras de arte, con el objeto de contribuir a la difusión de la cultura de Zacatecas, de la región y de la plástica mexicana en general. Irma Valerio Galerías proyecta al Estado de Zacatecas a través del arte, y difunde el talento de los creadores zacatecanos y de otras partes del país mediante la promoción de artistas jóvenes, siempre apoyados también en las figuras de trayectoria como Pedro Coronel, Rafael Coronel y Manuel Felguérez entre otros. Ha coordinado 278 exposiciones de arte, 269 en el país y 9 en el extranjero (Cuba, Estados Unidos, Italia y España) y 51 subastas de arte. Este 2021, con la muestra Oda al arte y sus creadores, celebramos las tres primeras décadas de su galería y algo también muy importate: treinta años de historia en comunidad. La exposición fue inaugurada el 4 de diciembre en el ex templo de San Agustín en la ciudad de Zacatecas y permanecerá hasta el mes de febrero en exhibición. No se pierda la oportunidad de visitarla. Fotografía de Odín Salinas.

/// Irma Valerio.

/// Arturo Ramos.

/// Corte de listón, Oda al arte y sus creadores.

/// Gabriela Suárez del Real.

/// Imuris Ramos.


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6 DE DICIEMBRE DE 2021

Exposiciones

/// Inauguración, 30 años de la Galería Irma Valerio.

/// Alfonso López Monreal.

/// Jesús Reyes Cordero. /// José Esteban Martínez.

/// Ismael Guardado.

/// Juan Carlos Villegas. /// Omar Lemus.

/// Susana Salinas.

/// Verónica Mercado.


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LA GUALDRA NO. 506

RES

[Primera parte] Por Gustavo Iñiguez*

∞

Río de palabras

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ARGUMENTO

»Eso que se escucha es la sangre al establecer los vínculos aullantes.

La ausencia de Dios es el vacío infinito que sostiene al mundo. Es algo extraño que nos amenaza ineludiblemente. Hacia donde dirijamos nuestros pasos, lo que nuestro ojo encuentra, lo que registra nuestro oído: está en el aire [y es] lo que habrá de aniquilarnos, hagamos lo que hiciéremos.

El trueno que precede a la iluminación es lo que oímos estallar en la cabeza: PENUMBRA ISQUÉMICA. Dice el diagnóstico que extravía a mi padre en el terreno desordenado de la mente.

∞ TRÁNSITO [ Carne colgada del cielo para que yo pueda verme en lo que soy. Cuelguen ese cuerpo lastimado, quiero verlo amar y sacudirse en la densidad de su sangre. * Vaciado cuelga en su pesadez el hombre que se ha quedado con el corazón abierto.

* He sido bautizado por estas visiones, como un cuerpo en exposición que ha sido coronado por los nervios.]

∞

LAS PUERTAS DEL CIELO no parecían cerradas pero ¿cómo librarse de lo que no desaparece?

Aullar para que se abra la herida, de la boca; para dejar que el estanque se aclare por el rayo. Porque el aullido es un gozne, es una hoja, es una puerta que conduce a un instante de reposo.

∞

nas sucias de excremento y de sangre. Eso, pensé, debe ser el destino: unir los hechos como puntos; decidir cuál es la siguiente estrella y avanzar conscientes de que EL DESEO es lo único a lo que llamaremos «elegir».

Él no consentía que mis yemas lo rozaran porque se le torcía el cuerpo lastimado por el éxtasis. Si hubo un hilo fue el semen para acortar el espacio y llegar al siguiente punto

terreno para llegar a beber de las aguas estancadas.

Sin mesura pusieron la lengua sobre la podredumbre.

∞

Eso que se escucha es el trueno… que infarta una pequeña parte del cerebro.

Sin mesura se atragantaron con el agua enferma. Sin mesura metieron al lodazal las patas. Sin mesura entraron de cuerpo entero en el estanque.

inquietos por descifrar la imagen que se recortaría al final contra la gasa del cielo.

∞

»La luz encendida de la sangre no llega a ese rincón del templo que mi padre consagró a la reflexión.

∞ [Que cuelguen carne del cielo para que yo pueda verme. Cuelguen ese cuerpo agonizante, para perder el aliento y sacudirme la pesadez de la carne. *

El día surgió del flujo nocturno y fue así como en el éxtasis se dispusieron las aguas negras del sufrimiento.

Vaciado el cuerpo sin densidad es un hombre suspendido con el corazón roto.

Al principio era el tedio. Es el rabioso resuello y son sus golpes contra el mundo.

∞ Un terreno desordenado en la memoria a donde bajaron las aguas ácidas y erosionaron.

Ya está avanzando hacia ti desde a lgún sitio. El mundo Ha sido modelado por el rencor. Arriba, sin detenerse, se alinean las constelaciones mientras alguien escribe obsesionado: DESTRUCCIÓN.

LATE EL CORAZÓN MONSTRUOSO EN LA CABEZA

Insiste él que esto es un sueño. Eso que se escucha es la sangre. Y repito obsesionado: DESTRUCCIÓN.

»Eso que se escucha es la sangre que no ha vuelto a subir la torre del templo que mi padre consagró al entendimiento.

Lo vi ascender y se quedó su espectro: un hombre revolcándose en mis sába-

* He sido bautizado por esta visión, como un hombre lastimado que expone la corona de los nervios.]

La manada anduvo por las inclinaciones del

Sin el flujo de la sangre se cerraron las puertas.

* Gustavo Iñiguez (Valle de Guadalupe, Jalisco, 1984). Autor de los poemarios Vocación de animal (Mantis Editores y Secretaría de Cultura de Jalisco, 2016); del cuadernillo Instalación doméstica (Sombrario Ediciones, 2019), además de Colección privada El gabinete de las maravillas (Mantis Editores, 2020)


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6 DE DICIEMBRE DE 2021

Adivinación Río de palabras

/// Daniel Wence Partida.

t Por Daniel Wence

Partida

N

adie advirtió tu regreso. A tu madre no se le rompieron las tortillas a medio cocerse –signo inconfundible de visitas inesperadas– y tu padre no percibió nada diferente en el clima. No había viento, ni lluvia. Estaba ya entrado el mes de agosto y no había viento ni lluvia. Se había instalado un calor seco –como de mayo–, pero no notaste las señales. A lo mucho te sorprendió el letrero de “Bienvenidos” a la entrada del pueblo. Qué tontería, si nadie viene a este pueblo rascuache. Pero tu partida tampoco había sido anticipada por nadie: ninguna magia, ningún signo de inconformidad, ninguna riña con tu padre. Aunque en el fondo estabas harto. Te fastidiaban las horas invertidas en la labor, te dolía la espalda de andar agachado entre los surcos; te daba rabia saber que había lugares a los que había llegado ya el pro-

greso. Te entristecía el televisor, no solo porque te mostraba que allá, lejos, había sitios iluminados, con calles de cemento y tiendas espectaculares, sino porque había que golpearlo varias veces con la mano abierta para que funcionara. Te prometiste no volver. La idea del pueblo te traía recuerdos de una vida precaria. Tus hijas ni siquiera entenderían cómo se configura un lugar así, y a tu esposa le omitiste casi todo, fantaseando con un lugar inexistente, con una madre menos bruja y un padre menos supersticioso. Eso era para ti: superstición, brujería. Eras demasiado listo para creerle a tu padre que podía anticipar el día y la hora de la primera lluvia del año y, cuando tu madre gritaba “va a picar una culebra en el cerro”, la tildabas de loca. Aunque ambos acertaban siempre en sus pronósticos, te convencías de que era casualidad. Nunca te preguntaste si era sabiduría, o si podían leer la naturaleza. “Iré al pueblo”, anunciaste nomás. Tus hijas y tu esposa no indagaron. Te disculpaste con

ellas porque preferías ir solo. No juzgaron tu decisión: 23 años lejos, sin hablar con tus padres más que para saber si seguían vivos. Te detuviste a la entrada del caserío. “Bienvenidos”, leíste varias veces desde dentro de la Grand Cherokee que rentaste en el aeropuerto. –A donde voy hay tierra y piedras –advertiste al empleado que llevaba bordada en la camisa la frase “Rent a car”, para que te diera una camioneta adecuada, tal vez alta y oscura. Habías leído una nota en Facebook donde se narraba que una sequía terrible estaba azotando la región; que los maizales se habían malogrado y había parcelas enteras de frijol acabándose. Pensaste en tu padre. En los pastizales caídos, en el ganado a medio morir. Mientras avanzabas por la brecha comprobaste que las milpas no se habían logrado, que las matas desnutridas habían crecido poco o se habían torcido con el peso de sus hojas, aunque algunas tenían jilotes que más tarde comprobarías que estaban molenques, y

acompañarías a tus padres en su duelo ante los paredones secos y cuarteados de esa tierra negra que parecía invencible. Cruzaste el pueblo. Sus calles eran otras, de concreto, rodeadas por cerros y potreros cuyos colores no correspondían al mes de agosto. Echaste de menos no solo la lluvia, sino las familias de burros que solían causarte pesar al verlas resistir durante mañanas enteras las tormentas de otra época. Tu madre solía decir que los burros eran resistentes, aunque ahora te cuenta que ya casi no se les ve por allí, que posiblemente se estén extinguiendo… “igual que la lluvia”, remata en voz muy baja. A las 8 a. m. estacionaste la Grand Cherokee afuera de la casa. Olía a café. Tocaste la puerta. Abrió tu madre. Tardó unos segundos en reconocerte. Te abrazó. Habías imaginado un abrazo eufórico, pero no se concretó. Dio dos pasos atrás y te miró de pies a cabeza. –No me di cuenta de que venías –dijo. Y se hizo a un lado para cederte el paso. Frente al

televisor, tu padre daba sorbos a una taza humeante. –Leí sobre la sequía y me preocupé por usted –dijiste. La forma de respeto con que te dirigiste a él concordaba con tu cuerpo encorvado–, por ustedes –te apresuraste a corregir tu torpeza machista. Se saludaron en silencio. Preguntaste cuándo comenzó la sequía; si había esperanzas; cómo estaba la gente; qué opinaba el sacerdote. –¿Saben cuándo va a llover? –lanzaste finalmente la pregunta que habías estado formulando desde que saliste de tu casa, con la esperanza de que en las palabras de tu padre o de tu madre estuviera contenido el fin del mal tiempo. –Es que no es temporal –dijo tu madre–. Hace algunos años que no acertamos nada. Ya no sabemos leer el mundo. –O a lo mejor las matas torcidas son el mensaje –agregó tu padre, cuya frente mojada anticipaba el calorón del día. Tú tragaste saliva, aterrado ante la realidad, y encendiste un cigarrillo.


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LA GUALDRA NO. 506 /// 6 DE DICIEMBRE DE 2021

Titane, de Julia Ducournau

Río de palabras

Cine

t

Por Adolfo Nuñez J.

E

n los primeros instantes del filme se muestra a un hombre que viaja en automóvil en compañía de su hija, en el asiento trasero. A causa de una distracción ambos sufren un accidente. Por esta razón, la pequeña, llamada Alexia, tendrá que utilizar un implante de titanio en la sien por el resto de su vida. Posterior a esto, la película se ubica unos años después, con Alexia, ya adulta (Agathe Rouselle), bailando de manera sensual encima de coches en eventos automotrices y convenciones de mecánicos. Este profundo vínculo que Alexia tiene con los autos desde su accidente de infancia, llega a su punto más alto cuando, una noche, la chica tiene relaciones sexuales con uno de estos vehículos. Este extraño encuentro, aunado a una serie de violentas situaciones, harán que Alexia cruce caminos con Vincent (Vincent Lindon), un bombero que años atrás perdió a su hijo Adrien. En el cine de género (ya sea terror o ciencia ficción), uno de los aspectos más interesantes es el modo en el que los directores utilizan ciertos elementos para representar, de manera hiperbolizada, ese deseo de entendimiento sobre aquello que nos vuelve humanos. En ese sentido, en años recientes ha destacado el trabajo fílmico de la francesa Julia Ducournau. Desde Raw (2016), su alabada ópera prima, la cineasta ya demostraba esa ingeniosa habilidad para jugar con el delirio y la violencia del género y matizarlo con cuestiones más esenciales y humanistas.

Esto también se vuelve evidente, con un considerable aumento de intensidad, en Titane (2021), la segunda película de la realizadora. Ganadora de la Palma de Oro del Festival de Cannes, se trata de una original y muy impredecible mezcla entre thriller psicológico, drama intimista y relato de horror corporal. Dentro de su audaz y desafiante propuesta, la directora explora aspectos relacionados con el cuerpo femenino, su identidad y sus transformaciones. En medio de esto, también profundiza, de

manera entrañable y por momentos conmovedora, en la relación entre dos seres humanos sumidos en la más profunda soledad. En ese sentido, se puede catalogar a la película como un drama familiar, al indagar en la construcción de vínculos afectivos entre personas dañadas que solo se tienen el uno al otro para apoyarse. Esta alienación y su posterior búsqueda de pertenencia da lugar a una inesperada empatía, lo cual se puede interpretar como el reflejo de muchas tendencias de la actualidad relacio-

nadas con identidades, géneros y sexualidad. Con todo, es un relato que entre sus múltiples capas y su profunda complejidad e inventiva se logra desprender de esos encasillamientos y lecturas parciales. Al final, Titane se trata de una experiencia visceral, en el sentido más literal de la palabra, sobre los misterios y aprisionamientos del cuerpo humano. Así como una exploración de la búsqueda de conexión y afecto donde sea que se pueda encontrar, incluso dentro de las rutas más oscuras e imprevisibles.

La piñata t

Por Pilar Alba

E

stuvo muy bonita la fiesta, piensa Brenda mientras guarda en su mochila el bolo que le dio su madrina cuando se despidió de ella. Pero si ya no soy una niña. Anda cállate y escóndelo, luego me van a andar pidiendo todas. Así lo hizo y salió de la fiesta, durante toda la tarde la gente se le quedaba mirando. Mírala, ni parece que tenga al marido desaparecido. Hasta ella misma ha de haber tenido algo que ver, el pobre hombre sabe dónde estará y ella aquí muy campante. Si ni ganas tenía de ir, pero su madrina le insistió para que se distrajera un poco,

para que olvidara ese pesar que desde hacía dos semanas la atormentaba día y noche. ¿Dónde estarás, Uriel? ¿Dónde andas? Sí, fue solo a eso, a distraerse un poco y a despedirse. Brenda agarra su mochila y se dirige a tomar el camión rumbo a la capital a poner la denuncia, a ver quién puede ayudarla. En el pueblo nadie da razón, no hay autoridad. Mientras va en camino el camión avanza despacio, muy despacio. A lo lejos Brenda alcanza a ver las luces de las patrullas y en el puente unos bultos colgados. El camión consigue pasar bajo del puente. Algunos miran con morbo los cuerpos desfigurados. Brenda prefiere cerrar los ojos no ver, no pensar, no estar en ese

momento: el pastel estaba bueno, pero lo que más me gustó fue la piñata. Piensa

haciendo una dolorosa asociación de ideas.


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