SUPLEMENTO CULTURAL
NO. 269 /// 7 DE NOVIEMBRE DE 2016 /// AÑO 6
DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN
Foto: Cía. Bravísimo & ONIRIC. Guadalajara
Esta semana continúa el 15 Festival Internacional de Teatro de Calle en Zacatecas. Compartimos con ustedes el programa completo en páginas centrales. Ésta es una buena oportunidad para asistir con toda su familia a los espectáculos teatrales que se ofrecerán en plazas y plazuelas de la ciudad.
2
LA GUALDRA NO. 269 /// 7 DE NOVIEMBRE DE 2016 /// AÑO 6
La Gualdra No. 269
Editorial
E
l fin de semana pasado dio inicio el Festival Internacional de Teatro de Calle en Zacatecas; este año se celebra la edición número 15 de este festival que se pretende convertir en una tradición para los habitantes de la ciudad y de algunos otros municipios a los que les llega eventualmente parte de su programación, como parte de la vinculación con otras comunidades de nuestro Estado. Las tradiciones, desde mi punto de vista, necesitan ser renovadas, pues si bien son consideradas como manifestaciones sociales que han permanecido en el tiempo, también deben ser fenómenos dinámicos que tengan la peculiaridad de renovarse, de alimentarse de otras expresiones y de considerar al cambio como un asunto permanente, de manera que puedan ser asumidas por la colectividad como un distintivo de su identidad. La repetición periódica del mismo acontecimiento sólo es una característica de las tradiciones, si éstas no se dinamizan serán en todo caso una costumbre –bonita o no, pero costumbre al fin-. Digo lo anterior porque nos encontramos ante un panorama lleno de oportunidades para cambiar positivamente todo aquello que necesite ser modificado. La programación de este año es sin duda, mucho mejor que los años anteriores, pero considero que aún le sigue faltando a las acciones de esta administración “el sello” que las habrá de distinguir en lo sucesivo. Es cuestión de encontrar el mensaje distintivo que se desea transmitir, que sea un mensaje claro y contundente para que sea recibido de manera eficiente y eficaz. Sé que es muy pronto todavía, que apenas han transcurrido pocos meses desde que este nuevo gobierno inició; por eso decía al principio que ahora precisamente es cuando las oportunidades de cambio pueden ser aprovechadas, de lo contrario, se dará nada más una continuidad a lo que ya se ha hecho antes, con tácticas mejoradas pero que contribuirán únicamente a continuar con lo que la costumbre dice que se ha de seguir haciendo, porque así se ha hecho antes. De lo que aconteció el fin de semana pasado debo destacar la participación el grupo canadiense Les Parfaits Inconnus, un grupo de actores profesionales que
dejó maravillado al público asistente a su espectáculo; esta agrupación había ya estado en Zacatecas en el mismo festival y desde el 2011 nos había dejado asombrados, pero en esta edición nos confirmó que saben hacer el mejor teatro de calle y que es a este tipo de espectáculos teatrales al que sí queremos acostumbrarnos. Esta semana continuará la programación y en páginas centrales de esta edición gualdreña le compartimos la información sobre los grupos que estarán presentándose en las distintas plazas y plazuelas de la ciudad. Le recomiendo especialmente dos obras: la primera es la que estará a cargo de Los Cosmicómicos, “Método Shakespeare”, que se presenta hoy lunes en la Plazuela Miguel Auza a las 18:30 Hrs., esta agrupación teatral, dirigida por Sergio Salinas, nos ha demostrado que sabe hacer muy bien las cosas y nos consta que ha hecho de su quehacer un apasionado proyecto de teatro en el que han privilegiado la capacitación y la profesionalización. No se la pierda, hoy es la segunda y última función. La segunda obra recomendada, es “Algo de mí, algo de ti”, del grupo Carretera 45 Teatro, dirigida por Antonio Zúñiga, de la Ciudad de México. La obra tiene un elenco de lujo, conformado por actores profesionales entre los que se encuentran: Abraham Jurado, Christian Cortés, Aarón Yamil, David Bravo, Antonio Zúñiga, Margarita Lozano, Yolanda Abbud y Enrique Marín. Carretera 45 tiene como propósito “idealizar nuevas relaciones sociales, compartir con todo el público su talento y llevar la expresión del ‘teatro del barrio’, para el barrio. Lo importante en ellos, no es lo cosmético, ni la ocurrencia vana, si no sobrepasar el tiempo y la experiencia”, dice en la descripción de su proyecto; de entrada resulta muy atractiva la idea de hacer teatro para la comunidad, así que habrá que asistir a Plaza de Armas el viernes 11 y sábado 12, a las 19:30 Hrs.; con esta obra se clausura el festival. Asista al teatro y si puede, mándenos sus comentarios, estaremos en la espera de conocer sus opiniones. Que disfrute su lectura.
Contenido Calaveras de James Bond o de cómo debiéramos vernos los mexicanos: la disneylización de las tradiciones Por María del Carmen Reyes García
Crear para vivir: una profunda confesión bajo la tormenta [A propósito de Yo creador me confieso, de José Cruz] Por Bernardo Araujo
4
Andamos huyendo Elena Por Mauricio Flores
5
15° Festival Internacional de Teatro de Calle de Zacatecas
6 7
¿No estaremos muertos ya? Por Carlos Flores Acompañar los procesos lectores Por Eduardo Campech Miranda Poeta calificado (2 de 4) Por José Méndez Desayuno en Tiffany’s, mon ku Almacenados de Zagha Kababie Por Carlos Belmonte Grey
Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com
Directorio
3
8 9
De semejantes y enemigos Por Saúl Kuri
10
Las batallas en el desierto [Segunda parte] Por José Agustín Solórzano
11
Linda y Janis Por Alberto Huerta Quiera Dios Por Humberto Mayorga
12
Día de asueto Por Pilar Alba
Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx
Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial
La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.
Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com
3
7 DE NOVIEMBRE DE 2016
6 Por María del Carmen Reyes García1
E
l problema son las expectativas, llegamos a ese lugar o acudimos a ese festival y esperamos algo, tenemos una idea preconcebida de cómo debería de ser, o cómo debería de verse, recuerdo haber estado de visita en la Sagrada Familia de Gaudí, obra icónica para Barcelona, y haber escuchado a un turista decir “creí que era más grande”… y así, con unas simples palabras, quedó denostada esta obra monumental, su significado, su contexto histórico, su importancia arquitectónica, todo. Pues sólo nos pensamos como habitantes y cuando viajamos sólo nos pensamos como turistas, y rara vez hacemos el ejercicio empático de ambas partes. Los destinos turísticos deben ser administrados para sus habitantes y para sus visitantes, en una delicada pero necesaria armonía, sin trastocar los intereses de ambos y priorizando el espacio, ciudad, tradición es decir, sin destruirlo en un afán de darlo a conocer; en ese sentido debieran de ser administrados, conservados o remodelados. Lamentablemente no siempre sucede, se prioriza la necesidad de afluencia turística y con ella los beneficios económicos; a nivel nacional en 2015 el turismo aportó el 8.7% del PIB y para Zacatecas el 15%. Hoy en día existe la imperiosa necesidad de innovar, si es que se desea
permanecer como destino deseable; en tiempos del imperio de la imagen y la difusión de boca en boca ya no es suficiente una imagen en una web oficial, necesitamos como consumidores algo que nos haga vibrar, que nos conquiste, que nos sorprenda, que los demás corroboren la belleza del lugar, que los otros turistas avalen y recomienden. Ante estos nuevos parámetros en la carrera por volverse un destino deseable aparentemente se vuelven válidas las ampliaciones, teatralizaciones, remodelaciones e iluminaciones a fin de conseguir buenas reseñas, buenas fotos, o, por qué no decirlo, un nombramiento, premio o condecoración, ser Patrimonio, ser Pueblo Mágico, ser la mejor ciudad del año, lo que garantice que el turismo incrementará. Y estamos hablando de una tendencia global, no se trata de lo que sucede en México solamente. No basta la belleza natural, la identidad, la tradición, pues necesita estar inserta en un escenario es decir, bien iluminada, bien sonorizada, ¡incluso que huela! Y por supuesto que sea grabada y fotografiada desde todos sus ángulos, debe ser un atractivo, capaz de conquistar todos nuestros sentidos, como si de un parque de atracciones se tratara, de ahí el concepto de disneylización, pues además debe de contar con los servicios necesarios en su entorno, para ser agregada satisfactoriamente a una lista de check-in. Como mexicanos somos atractivos
por nuestras tradiciones, sin lugar a dudas el Día de Muertos es la que nos identifica internacionalmente, sabemos que la imagen hollywoodesca de una visita a México coincide frecuentemente con plena celebración a los difuntos, con altares, calaveras y catrinas; incluso Superman estuvo aquí ese día, y por supuesto que James Bond, vistiendo un traje de catrín, en un monumental desfile que en realidad no existe como tradición… o más bien no existía, pues justo este año se empezó a realizar, y no sólo eso, sino que la publicidad hacía referencia a que sería “como el de James Bond”… hay que reconocer que verlo en la película es impresionante, sin lugar a dudas a los productores de James Bond les pareció fascinante nuestra celebración… pero necesitaban algo más espectacular así que se tomaron libertades creativas, mostrando una celebración diferente, con marionetas gigantes y cientos de acróbatas y bailarines caracterizados, una secuencia de 16 minutos que sin duda provocó el deseo de presenciar tal desfile para los turistas potenciales de los 67 países en donde se había proyectado la película… Eso indudablemente planteó una disyuntiva, Lourdes Berho directora ejecutiva de la Junta de Turismo en México declaró que la expectativa había sido creada, el dilema planteado se trataba de ignorarla y continuar con la tradicional celebración o aprovechar la atención captada y “volver
real el desfile de James Bond”. Así, la Ciudad de México se engalanó con un desfile en el que participaron más de mil acróbatas con calaveras “como las de James Bond”. Ya habían aparecido en cine algunas reinterpretaciones de nuestra celebración; por ejemplo para Guanajuato en la película de Érase una vez en México, pero no había tenido tal repercusión. Hay que pensar en la posibilidad de que quizá al llegar a México los productores de estas películas tenían expectativas más altas y quizá les pareció que necesitaban algo más grande o vistoso… Ahora hay un antes y un después para el Día de Muertos, al menos para la Ciudad de México; habrá que ver sus repercusiones en otras ciudades. Hasta ahora la discusión era si debíamos celebrar Halloween por contraponerse a nuestras tradiciones; sin duda ahora surgirán nuevas discusiones en torno a la defensa de la identidad y la validez de este tipo de prácticas en pro de volver más atractivas, monumentales, novedosas, innovadoras y rentables nuestras ciudades, destinos y tradiciones… como habitantes quizá nos moleste, pero como turistas sin lugar a dudas nos encanta quedar sorprendidos. 1
Licenciada y Maestra en Historia por la Univer-
sidad Autónoma de Zacatecas, con Máster en Turismo Cultural por la Universitat de Girona, España. Socio Fundador y Activo de la Asociación de historiadores Elías Amador A. C., Consultor/Analista Cultural en Finestra Gestoría Cultural.
Tradiciones
Calaveras de James Bond o de cómo debiéramos vernos los mexicanos: la disneylización de las tradiciones
4
LA GUALDRA NO. 269
Libros
Crear para vivir: una profunda confesión bajo la tormenta [A propósito de Yo creador me confieso, de José Cruz] 6 Por Bernardo Araujo
“A
vanzar en la vida es avanzar hacia la muerte”, dice Paco Ignacio Taibo II en el prólogo a la obra: Yo creador me confieso, del cantante, compositor, músico, poeta y loco, no sólo de los buenos, sino de los mejores: José Cruz Camargo Zurita; líder, autor y defensor absoluto del proyecto musical de blues mexicano Real de Catorce. “Desnudarse a través de la palabra resulta esencialmente un canto de vida”, continua Taibo II en el prólogo. Un canto que, desde sus inicios, ha estado por demás alejado del mainstream, como propuesta marginal, es decir, independiente, es decir: un sonido único, sobrio, agudo, festivo, melancólico, reaccionario, agónico y erótico. En suma: profundo y entrañable. “Yo nací un día nublado, creo que nunca paró, de llover en las calles”, canta José Cruz en “El blues del atajo”, una de las canciones emblemáticas y representativas de la banda que ha liderado por más de 30 años. Dicha canción puede entenderse, innegablemente, como una auténtica declaración de motivos, y como una bandera de guerra que José ha enarbolado a lo largo de sus días, desde aquel 2 de noviembre lluvioso que habría de inspirar las primeras notas que sopló en una armónica. “Escribir es la guerra”, pronunció alguna vez el francés, Premio Nobel de Literatura Jean Marie Le Clézio, autor de La música del hambre. Hablamos de la guerra por vivir, y en el caso de un artista: de una cierta búsqueda de gloria, no sólo personal, sino de aquélla que contempla la satisfacción de compartir una experiencia estética asequible a todo ser humano, dotado de sensibilidad, inteligencia y juicio
crítico. Para José Cruz escribir es la vida, escribir es: “una extraña manera de practicar el silencio”. En Yo creador me confieso, el lector encontrará el espacio propicio para entablar una larga conversación sobre el oficio de vivir, acerca del insólito arte de levantarse y permanecer de pie. Hay poesía de noche y de silencio. Poesía de luces y senderos. Poesía de paz con uno mismo y con el universo. Prosa y poesía de amor y
de lunas que vigilan las madrugadas de la muerte, que espera paciente el momento exacto para cobijarnos con su abrazo maternal. La lucidez de un hombre que aprendió a renunciar a la mundanidad, para encontrar el buqué de la sobria dicha cotidiana que habita todo lo común del existir. “El blues no es blanco, ni es negro, es azul”, sentencia José Cruz en el Manifiesto de Real de Catorce, que precede la Carta a María José (voz excelsa
y poderosa que habría de inaugurar la nueva vida del autor). Ambos textos incluidos en capítulo “Varios”, del libro referido. Los lectores voraces y religiosos seguidores de la banda, encontrarán, además, un último y delicioso apartado en el que se incluye el anecdotario que nos permite escuchar, comprender e interpretar en un contexto más amplio varios de los mejores éxitos de Real de Catorce. Las palabras contenidas en esta antología personal, han brotado de una pluma fuente que intenta romper el encierro de una jaula de papel. “Y con mi aliento puro, comienzo a cantar hoy, y no terminaré mi canto hasta que muera. Que se callen ahora las escuelas y los credos”. Ha dicho Whitman en el Canto a mí mismo. Versos que de algún modo son retomados por José Cruz, para escribir y cantar con aliento propio los excesos de la calle y del amor, de la patria y de la vida. Si la Academia Sueca ha concedido el Nobel a Bob Dylan como poeta, la Academia Nacional debiera ya de haber reconocido a algunos tantos juglares mexicanos. Por mencionar algunos, pienso en Rodrigo González, en Chava Flores o en José Alfredo Jiménez, y por su puesto en José Cruz. La literatura está en la vida, afirma nuestro autor, o como dijera Taibo II: “La literatura o es popular o no es nada”. “Cuando muera estaré con mi mujer a un lado. Eso será suficiente blues, suficiente abrigo, suficiente amor”. Dice José Cruz, escuchémoslo, es decir: leamos su generosa confesión, en una tarde para locos depresivos. * Para más información sobre cómo adquirir este libro, escribe a: yocreadormeconfieso@gmail.com
5
7 DE NOVIEMBRE DE 2016
Andamos huyendo Elena 6 Por Mauricio Flores*
Q
ué infortunios escondían ese par de miradas?, me pregunto ahora veintitantos años después, y la verdad que como entonces, me cuesta trabajo encontrar respuestas. Miradas de madre e hija, de luces disminuidas por el largo viaje, unas doce horas de vuelo París-Ciudad de México, pero también por algo más. ¿Huyendo de quién, de qué? La mirada de una mujer (cercana a los ochenta) que volvía a su país tras años de deambular con las cargas más íntimas, sólo por ella exploradas, pero también con las de la hija, la Helena con hache, “la hija del poeta”, le llamaban algunos, La Chata. Miradas (pasos) que se perdieron ignorados en el aeropuerto capitalino, en junio del 93, camino de sabrá qué hotel, los primeros días, de una vivienda en la ciudad de Cuernavaca, después; hasta donde a ambas les llegaría la muerte (cinco años después a Elena, 1916-1998, veintiún a Helena, 1939-2014). Andabas huyendo Elena, apuesto a pensar ahora que también se conmemora el centenario de su nacimiento. Lo que despierta recuerdos (la bonhomía de René Avilés Fabila, recién muerto, y de José María Fernández Unsaín, para bien recibir de vuelta a madre e hija) y deja sabores encontrados (aquel especie de celo que despertó la asistencia gubernamental a las dos). Efeméride que tiene ya un haber de beneficio, identificado en la relectura de su obra y específicamente en la edición de una antología a cargo de Geney Beltrán Félix, Elena Garro. Antología, editada por Cal y Arena. Antología que se acompaña del correspondiente trabajo selectivo y un prólogo que explica el porqué de la inclusión de cinco piezas teatrales, doce cuentos y cuatro novelas, tres de estas cortas. No la célebre Los recuerdos del porvenir, puesto de lo que se trata es presentarnos una narradora constante, original, imaginativa y, que sin importar las particulares de su no sosegada vida, supo completar una obra esencial en la literatura mexicana del siglo veinte. Descuidada como era, poco hizo
la propia Elena Garro para reunir de manera organizada su obra. Aun más: de publicarla una vez terminada. “Ahí traigo una caja de cuartillas todas meadas por los gatos que podrían revisarse”, recuerdo que dijo esa lejana tarde del 93. “Imaginadora de historias”, la identifica Beltrán Félix, no cesó de escribir tercamente y sin importarle las consecuentes ediciones. Los años pasaban y poco se conocía de la autora de Los recuerdos…, con la que en el 63 obtuviera el Premio Xavier Villaurrutia y la aprobación general. Esa gran novela que Emmanuel Carballo caracterizaría con los dones la levedad, la gracia y la alegría, frecuentemente escasos en los distintos ordenes de la vida. “La novela más autobiográfica que he escrito”, diría Garro en aque-
llos años, si bien las obras ahora antologadas reflejen también mucho de los abruptos caminos que la autora hubo de andar tras su salida del país, posterior a los acontecimientos del 68. Miedo y penuria ¿Cómo no volver de inmediato al cuento aquí incluido “Andamos huyendo Lola”?, donde se “desglosa con un prurito obsesivo los estados de suspicacia, miedo y penuria que conocen las protagonistas”, anota el prologuista. ¿No fueron experiencias similares las vividas por Garro y su hija Helena durante tantos años? Una historia que parece multiplicarse sin descanso en los títulos que se ofrecen ahora (lejana ya Los recuerdos…) donde, en efecto, nos encontramos a “la mujer perseguida
Hermosas quinceañeras Sin timidez lo confieso, al mismo tiempo las admiro y las considero hermosas quinceañeras irremediables, más jóvenes que la juventud, más desvalidas que una niña en un orfelinato, más sordas y ciegas que aquél que se empeña en no oír la voz de sus conveniencias. Son mujeres anteriores al pecado original, personas que han escapado de una última y definitiva catástrofe. Como toda virtud tiene su contrapartida, a ratos no son audibles ni visibles, de tan etéreas se convierten en la región más transparentes del aire […]. Emmanuel Carballo, Diario Público 1966-1968, fragmento.
* Elena Garro. Antología, Cal y Arena, México, 2016, 684 pp. * mauflos@gmail.com
Libros
¿
por fuerzas de cariz siniestro que la hunden en la desolación, la paranoia, el encierro y la pobreza”. A las mujeres que se enfrentan siempre en desventaja a las relaciones de pareja. Mezquindades y recriminaciones, desavenencias de padres, separación de esposos, parejas destruidas, se repetirán en estos títulos de Garro, entrañas también de su quehacer literario, como en Los recuerdos… El lugar para que personajes de gran humanidad evoquen el pasado y ensanchen un rencor que se vuelve “recuerdo del porvenir por los siglos de los siglos”. A la par que las Obras reunidas, que desde hace unos siete años viene publicando el Fondo de Cultura Económica, esta antología de Cal y Arena es una gran oportunidad para redescubrir la obra de Garro y entregársela a mayor número de lectores. También un aviso a nuestros investigadores académicos para que realicen estudios más justos y panorámicos de la obra. Lo que saldaría esa pretendida ausencia de la autora que Beltrán Félix subraya: “la atención de la crítica fue menos generosa, rayando en la frialdad y el ninguneo; no llegaron los grandes premios literarios por su trayectoria, y ella siguió siendo, como narradora, nada más la —estudiada, leída, reeditada— gran novelista de Los recuerdos del porvenir”.
6
LA GUALDRA NO. 269
15° Festival Internacional de Teatro de Calle de Zacatecas
Teatro de Calle
FRONTERAS, EL MUSICAL Fundación Movilidad Humana y Desarrollo Comunitario, A.C. / Zacatecas Martes 8 y miércoles 9, 19:30 Hrs. Plaza de Armas Se presenta la versión de teatro en calle de Fronteras, en la que los actores, bailarines y músicos aprovechan el espacio y el trazo escénico para involucrar al espectador en este viaje por la migración mundial. Policías migratorios “pedirán papeles” a personas del público, el espacio físico está marcado por fronteras físicas reales. La iluminación, las proyecciones y ambientación sonora permiten a todos los presentes transportarse a otras regiones del mundo, todo dentro de una plaza o calle que sirve como marco.
ALGO DE MÍ, ALGO DE TI Clausura Carretera 45 Teatro / CDMX Viernes 11 y sábado 12, 19:30 Hrs. Plaza de Armas El reconocido dramaturgo y director mexicano Antonio Zúñiga, propone una pieza participativa y testimonial que parte de la vida de las personas de la ciudad, en este caso de cualquier barrio o colonia. 20 parejas son invitadas a compartir su testimonio convivencial, su relación y su vida en común. Una experiencia que, partiendo de una dimensión privada, se proyecta a un conjunto de personas que integran la comunidad. Una celebración de la subjetividad, de la cotidianidad, que toma forma de ceremonia. Un ejercicio que interpela a los individuos para superar la individualidad y el individualismo que caracteriza la sociedad contemporánea.
MÉTODO SHAKESPEARE Los Cosmicómicos / Zacatecas Lunes 7, 18:30 Hrs. Plazuela Miguel Auza Amor, celos, muerte; traición, poder, muerte; amor, poder, celos, muerte; poder, celos, traición, amor, muerte. Shakespeare se reinventa, se va adecuando a cualquier época y también regresa a su forma original. En esta ocasión se presentan las trágicas muertes que forman parte del método preferido de nuestro autor. Historias que sirven para mirarnos a nosotros mismos, que nos invitan a ser mejores personas, mejores sociedades.
IMAGINADOS Martes 8 y miércoles 9, 18:30 Hrs. iLUZsorio Cía Escénica / CDMX Plazuela Miguel Auza Teatro del gesto La historia es una metáfora que aborda el tema de cómo los seres humanos, desde la fortaleza, los miedos y la fragilidad, afronta las coincidencias y conexiones creadas por nuestro universo imaginario, al darnos cuenta de que muchas de las circunstancias y personas de nuestra ficción cobran sentido y presencia en la realidad.
REQUIEM POR UN PAYACHO Comparsa La Bulla / México Jueves 10 y viernes 11, 18:30 Hrs. Plazuela Miguel Auza Narra la historia del final de un payaso: su funeral y la particular manera en la que su crew le rinde honores para despedirlo. Su viuda, un hijo ilegítimo, un rabino, su único amigo, un cocinero perverso, el enterrador, un acreedor impaciente, un rabino judío y dos colados que nunca lo conocieron, junto con una viuda confundida, conforman un bizarro cortejo fúnebre. La obra tiene cierto humor negro, y construyen el tema en un particular estilo, donde la risa está presente hasta en los peores momentos.
CUANDO LA LUNA SE FUE Kimmera Danza / Zacatecas Viernes 11, 20:30 Hrs / Plazuela Goitia Sábado 12, 20:30 Hrs / Plazuela Miguel Auza Instalación urbana “Cuando la luna se fue” es una instalación de video-danza y música viva e inédita compuesta específicamente por el zacatecano Mario Morones. Fue creada para espacio abierto sobre balcones y escalinatas. Con breves fragmentos de voz
7
7 DE NOVIEMBRE DE 2016
en off, que describen una versión futurista de la tierra sin la luna y los efectos que provocará en los pocos humanos que quedan y siguen habitando este planeta. Los artistas representan a la tierra, la luna y a los habitantes restantes en este globo terráqueo. Se muestran escenas que se desencadenan por la falta de la luna, todo esto por medio de la danza, teatro y acrobacia.
CIRCO DE CAJÓN
MENTE EN BLANCO Cía. Bravísimo & ONIRIC / Guadalajara Miércoles 9 y jueves 10, 17:30 Hrs. Plazuela Goitia Circo contemporáneo Blanco y Augusto son dos clowns que trabajan como pintores de paredes desde que fueron despedidos del circo. Blanco es ciego y no quiere afrontar la vida, encontrándose en un estado de apatía y desilusión, pero su fiel compañero Augusto, no permitirá que la situación continúe de esa manera, por lo que crea toda una aventura sensorial ayudado por los músicos del circo, en busca de que Blanco recupere la confianza en sí mismo.
DON QUIJOTE Cornisa 20 / San Miguel de Allende Viernes 11 y sábado 12, 17:30 Hrs. Plazuela Goitia Teatro de calle Es un grupo de cómicos que entre danza y música, caracterizan un sinfín de personajes, nos cuentan las historias de Don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho Panza. En esta puesta en escena, cobran vidas las aventuras y desventuras de este famoso personaje. Los elogios, las humillaciones, la nobleza de sus sentimientos y su amor por Dulcinea.
FATUM o DEL CAOS IMPERCEPTIBLE Engranaje Colectivo Teatral / Zacatecas Alameda Trinidad García de la Cadena Lunes 7, 17:30 Hrs. Intervención & multidisciplina Entrelaza la danza, música y palabras perdidas. Ellas se envuelven de manera aleatoria y continúan bajo el manto imperceptible del destino que nos cubre. La escenificación de actrices-bailarinas nos llevan a cinco momentos importantes: La mímesis, que es la esencia que refleja al otro; El efecto dominó, los impulsos y contra-impulsos; La ligadura, donde el individualismo se entrelaza con otros seres; El caos, donde las circunstancias no tienen control, y por último El Fatum, donde todo habrá sido nada.
LÁGRIMAS DE AGUA DULCE Tras Bambalinas / Zacatecas Martes 8 y miércoles 9, 17:30 Hrs. Alameda Trinidad García de la Cadena Teatro & títeres Sofía es una niña de 10 años de edad que vive con su abuela y su padre Don José en un pueblo donde el agua es muy escasa. Cierto día, Felipe (el mejor amigo de Sofía), le presenta a sus amigos, los cuales, a manera de prueba, le provocan una caída mientras jugaban. Ante la caída de ella, comienza a llorar vigorosamente, mientras, los demás niños se burlan de ella. Asombrados ante las lágrimas abundantes de Sofía, uno de los niños se acerca y prueba una de sus lágrimas, descubriendo que éstas son de agua dulce, lo que impulsa a los niños a hacerla llorar aún más.
LA CAJA ERRANTE Cía. El Carretón del Desierto / España-Polonia Jueves 10 y viernes 11, 17:30 Hrs. Alameda Trinidad García de la Cadena Teatro comunitario de títeres Los muñecos y animales del carretón están viviendo en un desierto, la única manera de atraerles al mundo urbano es a través de los sueños que nos convida un ser fantástico, un dragón celeste que abre la cortina. Los miembros de la familia carretona comienzan a salir. El sueño y la música abren la puerta mágica y a través de una Caja Errante se comienza a convivir con ellos, Zofía Nudo, patrona del Carretón; Manuel, su esposo; Dan Nudo, el gran mago; una bailarina exótica y el burrito Pascualito.
Teatro de Calle
Cía. Luz y Fuego / Aguascalientes Lunes 7 y martes 8, 17:30 Hrs. Plazuela Goitia Circo contemporáneo Cuatro artistas sobre ruedas que llegan a escena, donde hay un cajón del cual emergen elementos que darán rienda suelta a este show. Esta obra de circo contemporáneo es una demostración de la destreza circense y del trabajo en equipo, que los artistas en esta obra colaboran experimentando con elementos malabarísticos, acrobáticos y humorísticos.
8
LA GUALDRA NO. 269
¿No estaremos muertos ya?
Promoción de la Lectura
Opinión
6 Por Carlos Flores
C
uando el tiempo se desvanece y apenas se siente, mientras todo cambia para peor: los glaciares se derriten y los bosques se consumen, las especies se extinguen y las empresas generan tanto poder que ahora gobiernan el mundo, ¿no estaremos muertos ya? Cuando los cantantes son reyes, los actores generan opinión, siguen poniendo la misma música en la radio, con las mismas letras y las mismas voces, la música clásica es una aberración y la música popular convence a las masas, ¿no estaremos muertos ya? Cuando la prensa miente y esconde, los maestros asesinados y torturados, los estudiantes desaparecidos y cuando se quiere convertir a la docencia en un formulismo con cátedras enlatadas cual productos de consumo, ¿no estaremos muertos ya? Cuando la candidatura se gana gracias a un comercial, cuando el presidente no ha leído ni tres libros en su vida y los gobernantes tampoco conocen algún otro y sigue en el poder el mismo partido que tanto daño hizo al país, ¿no estaremos muertos ya? Cuando el arte pierde su expresión y se
6 Por Eduardo Campech Miranda
D
urante los pasados talleres de verano llevaron a un par de chicos con problemas de comprensión lectora. Ambos de secundaria. Aclaro lo que he mencionado en diversos foros: no soy profesor, no soy pedagogo, no soy psicólogo. Sólo soy un lector que se deja guiar por todas sus experiencias frente al texto. Intento recuperar mi sentir, mi pensar, mi actuar frente a libros que han sido de mi agrado y los que he detestado. Los que son muy digeribles y aquéllos de los que no entendí ni pío. Pienso en las circunstancias que envolvieron cada una de mis lecturas. A eso le apuesto cuando me hacen llegar casos como el que narraré. Con el fin de respetar el derecho a la privacidad los llamaré A y B. A digo ser aficionado y fanático del futbol. No hay en la vida otra cosa que más disfrute que jugarlo. Quiere ser portero profesional (aunque sólo juegue cascaritas). B desea terminar una carrera profesional. Aunque todavía no sabe cuál. Curiosamente el diagnóstico que me dan es que B es menos hábil que A en la escuela. Pero A es quien ha reprobado español. Durante los ejercicios propuestos B mostró más destreza que A. A continuación compartiré un fragmento del texto que se trabajó en una de las sesiones: Al estado del señor excomulgado se le aplicaba el entredicho. Esto consistía en cerrar todas las iglesias y suprimir todos los cultos y sacramentos en ese territorio. Estas dos penas
/// Juan Carlos Villegas. Vanitas II. 2016.
convierte en objeto de consumo, cuando Chespirito se vuelve un ídolo de las multitudes y se recuerda con cariño a Jacobo y podemos creer que cualquier grabador o pintor es artista, ¿no estaremos muertos ya? Cuando los libros en el mercado son tan caros, tan vacíos y superficiales y aun así se venden, cuando se hacen películas y artículos
de esas páginas y los alumnos en la escuela no saben quién escribió La odisea ni tampoco Platero y Yo, ¿no estaremos muertos ya? Cuando en el cine ya no existen películas que cuenten una historia sin balas, acrobacias u otras excentricidades, y los guiones retoman obras de arte para despedazarlas, para romper paradigmas clásicos y generar basura, ¿no esta-
Acompañar los procesos lectores
remos muertos ya? Cuando los niños no pueden salir a jugar a las calles sin que los padres se angustien, cuando no puedan ir a la escuela y tal vez nunca regresar, cuando la gente es asesinada por las calles, a cualquier hora y sin importar, ¿no estaremos muertos ya? Cuando los alimentos se producen a por toneladas, sin importar el daño a la tierra, a la flora y a la fauna, cuando los mares se convierten en vertederos de basura y las redes sean sueltas para atrapar alguna especie sin discriminar, ¿no estaremos muertos ya? Cuando los viejos son un estorbo y nadie los escucha, los padres pierden control sobre los hijos, los jóvenes se convierten en sicarios, la sexualidad es un tema común y se puede elegir el sexo, la moral es relativa y la ética despareció del aula, ¿no estaremos muertos ya? Cuando existe poca agua y se convierte en cerveza aun sabiendo que en diez años toda una región la padecerá, cuando el corazón de la tierra de metal y plata se extrae con máquinas y extranjeros, dejando desempleo y muerte, ¿no estaremos muertos ya? Muertos de ésos que ya no sienten, que no hablan ni gritan, que ya ni siquiera tocen. Almas y espíritus muertos que abren un siglo.
causaban pavor. Como en ejercicios previos había observado que una de las deficiencias para comprender un texto estaba en la pobreza de su lenguaje, fiel a la escuela, solicité que subrayaran las palabras desconocidas y las buscaran en el diccionario. A subrayó, entre otras, la palabra cultos. En el diccionario la primera acepción de tal palabra alude al adjetivo que designa el grado de cultura que posee una persona. Al sustituir esta idea en la oración y parafrasear, A dijo algo así: “a los reyes se les quitaban las iglesias y los hombres de gran cultura”. Además de la pobreza del lenguaje, A se enfrentaba al desconocimiento (o pereza) de maniobrar un diccionario. No fue más allá de la primera acepción. Sus referentes le llevaron a pensar que existe una sola definición para cada palabra. Y cada palabra estaría desarticulada de un contexto. ¿Quién se encarga de enseñar esto a los estudiantes? Este ejemplo exhibe la urgente necesidad de educar para la lectura, de enseñar los mecanismos que hacen posible la comprensión lectora. Pero inserta en un contexto, como las palabras, y no desvinculada de las muy citadas (y poco comprendidas) prácticas sociales del lenguaje. Cuando pedí a A que volviera al diccionario y leyera todas las acepciones, encontró por sí mismo el sentido de la oración. Entiendo que prácticas tan personalizadas son complicadas en el aula, sin embargo, también me parece viable la atención de unos minutos a esos chicos para los cuales la lectura es un mal irremediable.
9
7 DE NOVIEMBRE DE 2016
Poeta calificado (2 de 4)
6 Por José Méndez
6 Por Carlos Belmonte Grey
P
tiempo no probaba el miedo, y ahora volvía como un espejo cargado de recuerdos; siguió su camino, descalzo probó las escaleras como una seda blanca, su dedos fueron saboreando cada orilla de los catorce escalones que lleva-
ban a la pieza donde sus sueños se encubrían. Río arriba, recordó a su madre, aquélla que dos años atrás muriera asesinada en plena alcoba. Sacudió la cabeza, el recuerdo desvaneció. Al llegar a la cima vislumbró el filo
Desayuno en Tiffany’s, mon ku Almacenados de Zagha Kababie
Cine
or decorado sólo hay una silla, una mesa con un cajón, un lápiz, dos libros registrales y un checador; todo metido en un gigante almacén, cerrado, sin luz natural. El resto del espacio lo van construyendo los únicos dos personajes físicos del almacén, el jefe y el aprendiz. Éstos son los elementos de la pieza de teatro escrita por el catalán David Desola en el 2002 y adaptada, bajo el mismo nombre, por el mexicano Jack Zagha Kababie en el 2015, Almacenados. Los actores José Carlos Ruiz y Hoze Meléndez dan vida a dos personajes sumidos en la parsimonia de la espera y la conformidad de un trabajo estable. Aunque éste signifique dejar oxidar los huesos y la mente, olvidarse del mundo real, santificar al patrón y, lo peor de todo, temer a la jubilación. La cosa es que en ese almacén no pasa nada, no almacena nada y por tanto no organiza nada; bueno sí, la vida de unos empleados casi desconocidos por la empresa. Adiós mundo cruel (2010) fue el primer largometraje de Zagha. Se trató de una súper producción con más de 50 locaciones, 90 personajes y animales, fue -en palabras del director- “muy complicada”. Después de ella sólo tenía ganas de hacer algo más simple, más chiquito “en donde realmente te centres en dos personajes y un lugar, que la cámara esté ahí, sobre ellos todo el tiempo. Y una amiga me mandó
/// El poeta. Roger de la Fresnaye. Óleo sobre tela. 1920
Río de Palabras
L
a palabra es simplemente momentánea, luego el equilibrio, la decencia en el tiempo. Más tarde el bullicio escribe lo que olvida, mínimo instante para una luz que contamina. A veces la palabra se demora, cuando llega, su estruendo desvela el sendero, dice cualquier cosa y aprende, pulveriza, distorsiona, edifica una torre. Sobre lo alto, la palabra juega a ser Dios, el mismo que tardó la creación en siete días, perdón, en seis, porque el séptimo lo dedicó a descansar, pero, por qué descansar si es Dios. Sus manos eran agudos trazos que se fueron haciendo polvo al tocar la tinta, sobre el papel, el barro fue creando la ceniza que esperaba, hablar de poesía no era fácil, mucho menos, ser poeta. Mentir no era parte de su anatomía, la palabra lo aligeraba. Como poeta, era el sueño de un asesino, como narrador, doblaba la esquina y desaparecía. Leyó en voz alta su discurso, no era ni vivo ni muerto, más bien aparenta, serlo. Cogió la pluma, y la convirtió en arma blanca. El segundo ruido se escurrió por la alcoba, oculto bajo la capa del papel abandonó el escritorio. Comenzó el asedio de sus latidos, las ondas concéntricas que se apoderaban de su respiración provocaron el llanto, hacía tanto
de su cama, el beso del temor fijaba más sus labios sobre el pecho, sintió náusea, sobre la orilla, descansaba un animal. Su cabeza pendía de una cuerda que le rodeaba el cuello, el peso de su cuerpo levemente quemado, como si durmiera en brazas. Trató de alcanzar la manivela, con un grito, se cerró. Quiso vomitar, sintió cómo una sustancia le carcomía las venas, la misma que desterró a su conciencia, giró la cabeza, cayó. La palabra revela, duerme, se fatiga, se apodera del racimo visible del desvelo, sobre la noche se tiende y resucita, es un canto que reposa sobre huesos. La palabra es el tallo y el beso, una hacha que afila sus alas, un obelisco, un laberinto en espera de la muerte. La poesía es el destino, es el ojo cerrado del sueño, del abandono, su nostalgia, brota de los puntos cardinales del pensamiento, el pensamiento, es la cruz que a tientas se refugia en la palabra, es el miedo a la penumbra, a la nada, estar solo. Las imágenes derriban lo entredicho, se escribe insomnio, no se agudiza y se omite. La palabra asiente con el olfato, su mirada, ya existe, es su campo semántico. Se piensa en el ruido, qué se piensa, un ‘hipo’ dilatado, un ‘supra’ taciturno, un ´mega’ petrificado, un ‘nosotros’ que no dice algo. La palabra juega, se cuelga de su insistencia, es escasa para lo que busca.
(2014) una obra de teatro que es Almacenados, y conecté inmediatamente con el texto, era una historia muy sencilla, la más sencillas que yo conozco pero a la vez muy profunda, me hizo mucho sentido el tiempo y la pérdida del tiempo, que es lo más valioso que tenemos. Y luego luego me puse en contacto con él [Desola], trabajamos juntos. Se respetó mucho la historia, porque ya la consideraba redonda. Aunque sí fue necesaria adaptarla al cine, en la
búsqueda de la realidad que suele quitar el cine a las piezas de teatro”. Entre los agregados, además de las concesiones necesarias para el cine, fue la apertura con una secuencia de exterior en el metro y en la colonia Iztapalapa para permitir la ubicación regional. Para él era importante esta identidad con México porque considera que estas situaciones en el país son de lo más común. El reto fue también trabajar con los ac-
tores, por dos razones: primero porque son ellos los que dan sentido al espacio y el peso de la realidad; segundo, porque está filmada con largas secuencias que requerían de varios ensayos para definir los aspectos puntuales del movimiento físico y emocional. Así los actores estuvieron trabajando durante un mes entre ellos y luego una semana dentro del almacén, pero sin técnicos ni cámaras. Este trabajo previo permitió que se filmara en tres semanas. La cinta costó en total siete millones de pesos (debidos en gran parte al pago del personal y las comidas diarias) y ganó el premio al Mejor Largometraje del Festival de Morelia 2015. Actualmente está en tour festivalero europeo y seguramente dará vuelta en México.
10
LA GUALDRA NO. 269
De semejantes y enemigos Filosofía
6 Por Saúl Kuri
L
a idea de que todos los pueblos del mundo forman una unidad única no es consustancial al género humano (Alain Finkielkraut). Durante algún tiempo, la costumbre no se distingue de la vida. Para quienes solamente conocen el mundo inmediato en que nacen, es difícil, sino es que imposible, la apelación a la ruptura de la tradición propia. Sin embargo, cuando los grupos humanos –que solamente se aceptan como iguales entre sí– se enfrentan a otras costumbres, la modificación o la pérdida de dirección resulta inevitable, la fijación del rumbo queda marcada por la alteración de los supuestos propios o, si se quiere mejor, por el grupo que se impone o que conquista. La resistencia a considerar a los otros como semejantes, a considerar a los enemigos
como iguales, compréndase a los otros como seres próximos, lejanos, dominados o al acecho, es inconcebible entre más nos remontemos al pasado: incluso en el interior de un determinado pueblo la diferencia es más evidente que la igualdad (no todos pueden participar de las labores de más importancia, no todos pueden ser considerados de la misma manera, para que alguna de estas cosas ocurra son precisas diversas pruebas…). Observancia a ley divina, luchas entre los iguales y con aquéllos que no son vistos como tales, contacto con otros por la vía que sea, etcétera, son ejemplos y hechos que, permiten atisbar el parentesco entre los distintos. No obstante, ello no mitiga la distancia entre semejantes y enemigos. Para que una mitigación tal ocurra, preciso es dimitir del privilegio de la posición en que se está implicado y desde la que se juzga, preciso es renunciar a la di-
ferencia y descubrir semejanzas con aquéllos a los que en principio –y a veces para siempre– se rechaza. Sin duda, el camino por el que se ha llegado a sostener que todos somos iguales, o bien, que todos somos diferentes, no ha sido transitado sin problemas. Para poder afirmar lo primero, ha sido preciso sobreponerse a las diferencias, apelar a un mundo en sí que no conoce de límites o fronteras. Para poder afirmar lo segundo, ha sido preciso mostrar y reivindicar que se es de algún lugar y luego se piensa. Frente a la atemporalidad de términos yuxtapuestos como naturaleza humana o pecado original, o “evidencias” que apuntan a mostrar la semejanza, resiste la certeza de ser seres temporales, sujetos a la pertenencia (a la lengua y al suelo en el que se nace). La reivindicación de la semejanza y la reivindicación de la diferencia, permiten señalar, entre otras cosas, a la latencia de una lucha perpetua. Quienes reivindican a la una o la otra pueden utilizarlas a su conveniencia. El que es distinto a mí, el que amenaza a los que son iguales que yo, al que no piensa y obra como yo, puede estar “dentro” o “fuera” de las fronteras, pero, eso sí, siempre rondando dispuesto a nuestra sospecha.
El rechazo a considerar al enemigo, a los dominados o distintos como semejantes, configura –desde su pasado remoto– el modo en que los seres humanos han llegado a justificar lo mismo sus leyes como sus lazos. Frente a la colisión de los pueblos crecen las murallas: las amenazas externas instigan a la fundación de la ciudad. La labilidad humana justifica al Filósofo Rey, también al sátrapa o al Tirano… Sin darnos cuenta, soterradamente, el enemigo amenaza por doquier, mostrando a cabalidad la dificultad de poder entrever en el otro al nosotros… El ordenamiento de las fronteras y las leyes no es ajeno a la alerta frente a las diferencias, presupone con frecuencia la nebulosa o plena conciencia de éstas. Resulta difícil imaginar que a la pequeña camarilla de seres privilegiados que detentan las riquezas de México (lo mismo que el control sobre la enorme mayoría de medios informativos electrónicos o impresos), y que han fundado organizaciones como Mexicanos primero, la “prole”, los “indios” o, más en lo específico, los “vándalos” y “revoltosos” “secuestra-camiones” de los normalista de Ayotzinapa y la probable candidata del EZLN, puedan ser vistos como semejantes.
11
7 DE NOVIEMBRE DE 2016
Las batallas en el desierto [Segunda parte]
Solórzano
L
a semana pasada hablábamos de que los puntos que habría que poner sobre la mesa si vamos a hablar sobre el contexto literario y editorial son varios; hoy continuamos con los que faltan: 4.- No importa si leemos o no. Lo importante es simularlo Para Ricardo Piglia el Estado es una ficción política. Claro, nada en el plano político sucede de verdad, todo es simulación. Si tenemos un mercado editorial literario no es sólo porque haya una mínima parte de la población que lo consuma, sino porque el Estado debe simular que se lee, que lo cultural y el conocimiento tienen cabida en el mundo ficcional que ha construido. Es importante mantener la fantasía de una libertad de pensamiento, de una democracia del conocimiento y de un acceso a la cultura que no esté vedado sólo a unos cuantos. En México una opción para publicar literatura es la institución pública. A través de convocatorias, premios y becas puedes lograr que tu libro exista y, si tienes suerte, que llegue a los estantes de las librerías; ahí, se empolvará y volverá al oscuro sótano de tu memoria, de la que nunca debió salir. OK, tal vez no sea tan terrible el asunto, pero si algo va mal puede ir mucho peor, ¿no? El chiste es que el Estado no publica libros para venderlos. La institución gubernamental no espera recuperar el dinero invertido en la hechura de esos ejemplares. El Estado publica libros para simular, primero, que hay escritores y, segundo, que hay lectores suficientes. Como toda aportación del sistema de poder, ésta es sólo forma, el contenido se estanca y nunca llega del todo a los supuestos receptores. ¿Cómo fomento la lectura? Hago libros. Pero ¿y luego?, ¿cómo llegan esos ejemplares a los lectores? Pues los pongo en las librerías. Los regalo en eventos públicos. Ajá, pero ¿cómo hacemos que esos potenciales lectores lean de verdad? Ahí sí no sabría decirte. Construimos carreteras, embellecemos los parques, hacemos edificios, monumentos, exposiciones, conciertos, libros, bibliotecas. Pero no sabemos cómo hacer lectores, cómo conseguir que las personas se comuniquen. Habitantes del libro y del mundo que intentamos, inútilmente, embellecer con
formas pero jamás con contenidos. 5.- El editor odia al escritor, el escritor al lector, el lector al librero, el librero al escritor y al editor, y así más o menos Entro a una librería y el librero que me atiende, un tipo que sabe de libros, al menos del libro como objeto, me cuenta de las editoriales que maneja, me dice cuáles son las mejores ediciones, me ofrece los ejemplares más caros, los más exclusivos. Los precios, inalcanzables para el mexicano promedio, se justifican con la calidad del papel, la del contenido, con la impecable traducción, con lo difícil que es conseguir obra de tal o cual autor. El elitismo, el placer de la exclusividad es lo que nos venden, no las ideas o las ganas de conocimiento. Sé que una librería no se mantiene de las ventas de esos ejemplares carísimos; a pesar de que habemos quienes los pagamos. Ahí, en ese mismo establecimiento, escondidos como si avergonzaran al dueño, están los clásicos en las ediciones más baratas; al lado, acompañándolos como una pareja dispareja, están los volúmenes de ocasión: 101 nombres para tu bebé, Aprende a mentir con éxito, Las 1001 cosas que debes saber sobre las mujeres. No sé, cualquier cantidad de títulos que la gente compra porque considera la lectura como una forma de
entretenimiento vacuo. Algo para matar el tiempo. El librero me dice que aquello son las chacharitas, que lo tienen porque es lo que piden, pero que no entiende por qué las editoriales fabrican esa basura. Siempre que un cliente entra y pregunta por alguna de aquellas aberraciones él lo mira de reojo y le dice que ahí están, pero no intenta convencerlo; igual pasa cuando un paseante curioso entra preguntando por la tercera parte de Crepúsculo o por el nuevo libro de moda. No, aquí no manejamos eso, le dice, y lo termina de echar con una mirada de desprecio. Las librerías siguen siendo lugares sacros; simulacros de un santuario donde se supone adoran al conocimiento, pero lo que adoran es la soberbia y el elitismo. Desde ahí el librero, esa especie de sacerdote en peligro en extinción, mira sobre el hombro a sus consumidores, los juzga y los mide. Y hablo de las librerías “independientes”, las pocas que aún sobreviven aparte de las grandes cadenas (pues éstas ejercen una dinámica más parecida a la de los centros comerciales). A estos pequeños o medianos establecimientos es a los que algunos escritores se acercan a llevar sus libros. El creador, en este caso hace el papel de distribuidor y comerciante. Llega con el librero y le ofrece, de la mejor manera, su producto.
/// Robert Dickerson. La presentación. Acrílico sobre tela. 120 x 90cm. 2007.
Quiere que lo exhiban en la librería y asegura que va a venderse como pan caliente. El ego del escritor es directamente proporcional al desprecio que por él siente el librero. Que si algo no soporta, además de a los compradores de chacharitas, es a los escritores de a pie. Si aceptan ofertar los ejemplares, es seguro que ninguno se venda y que la librería termine haciendo la función de bodega. Así, el vendedor de literatura siempre evitará lidiar con los esperanzados jóvenes que creen que su obra es un best seller en potencia. Lo mismo pasa con los editores. Ellos no ven en todos los escritores una mina de oro inacabable. Al contrario, huyen de ellos. Si no me creen acérquense a uno y ofrézcanle su manuscrito. Los editores son en este caso las muchachas guapas, y tienen un montón de adolescentes vanidosos de dónde escoger. Para no entretenerme más en este punto sólo basta decir que el lector, ese otro animal que peligra más que cualquiera de los anteriores, tiene que atravesar, para poder elegir un libro, o simplemente para llegar a casa a echarse en su sillón a leer plácidamente, una selva de egos, soberbias y vanidades que terminan convirtiendo una experiencia tan grata como la de la lectura, en un campo minado donde termina cojo, tuerto o, en el mejor de los casos, exigiendo una indemnización por haber visto tanta inmoralidad. 6.- Escribir y leer no tienen nada que ver con lo anterior Los libros son una especie de tumbas a la inversa: guardan lo no perecedero del hombre. Las vísceras anímicas son las que salvan al humano de ser sólo un animal egoísta y destructor. Es en la literatura donde podemos decir todo lo anterior para permanecer ilesos; es en el refugio de lo escrito donde la realidad se llena de contenido y deja de ser sólo una forma. Leer, escribir, es puramente un acto de comunicación, primero individual y luego colectivo. Lamentablemente para llegar a él muchas veces tenemos que sumergirnos en el ambiente cultural, nos es necesario bogar a través de la tormenta mezquina del hombre para llegar a lo humano. Lo que escribimos y lo que leemos sucede a las orillas de lo demás, y es desde estos lugares al margen desde donde podemos transformar el desierto del día al día en un lugar habitable y vivible. Las batallas del lector y del escritor se ganan en privado, ya después se verá si las festejamos en público.
Notas al Margen
6 Por José Agustín
12
LA GUALDRA NO. 269 /// 7 DE NOVIEMBRE DE 2016
Linda y Janis
Río de Palabras
6 Por Alberto Huerta
Supongo que soy como una tortuga que se esconde debajo de su caparazón. Oh, oh, oh sí, como una tortuga escondiéndose dentro de su duro caparazón… Janis Joplin
L
inda tiene una tortuga, se llama Janis, en honor a Janis Joplin. La encontró cuando paseaba muy quitada de la pena en el parque. Caminaba muy quitada de la pena en el pasto. Paso a pasito. Sin prisa. Linda la tomó colocándola en la palma de la mano. Se miraron fijo. Y se hizo la conexión. Se la llevó a su casa. Le compró una pecera rectangular con piedritas y caracolas. Está con ella desde hace un año, más o menos, a quién le importa. Entre las dos se ha es-
tablecido una buena relación afectiva. Linda le habla y le canta canción de Janis Joplin, casi siempre Summer time. Linda en cuanto se despierta, se mira en el espejo: ¡Hola, bonita! Siempre se dice lo mismo. ¡Hola, bonita! Hace exactamente lo mismo por la noche antes de irse a dormir: ¡Buenas noches, bonita! Linda, desde los veinte años vive sola. Sus padres ya mayores murieron casi uno detrás del otro. Trabaja de mesera en el café Shangai, un café de chinos. Nunca se ha casado. Se conserva virgen. No sale con ningún hombre. En la actualidad tiene cuarenta años. Hace una semana en el Seguro Social le diagnosticaron cáncer, no operable. Es terminal. No se lo ha contado a nadie. Sólo a Janis, mientras la tortuga cenaba una hoja de lechuga romanita. Lo ha hecho con voz serena, tranquila, pero en su interior piensa: ¿Quién va a cuidar y a darle su alimento a Janis?
Quiera Dios
6 Por Humberto Mayorga
S
i un día muero, quiero renacer en espina. Así le dije. Estoy harto de tener el corazón exprimido y la mirada puesta en sólo punto. Quiero regalar mi dolor de vez en cuando a quien viva de la incertidumbre. Si un día muero, arroja mi corazón entre la nopalera, allá donde pocos llegan a cavar en tierra seca. Ya no me agitaré por nada. No vale la pena hacerlo. Quiero dejar de sentirte: morir entre la polvareda. Deseo que mi corazón se inserte en la tuna de rojo vivo. Ojalá las arterias se muten en espinas, pinchen la piel
de los enamorados. Quiero que rasguen las entrañas de ilusos grabadores al encajar la navaja entre las pencas. El tiempo borrará las iniciales con la primera letra de su nombre: mueran los ilusionados. Ahora lo tengo más claro, cuando agonice deseo que arranquen mis ojos y los cuelguen en la nopalera. Ver las penas de los atrevidos llorando su desgracia a solas mientras les llueve polvo en la sequía. Alguna vez pensé en ser nube, viajar por el mundo, apreciar de arriba el viento. Volverme luz para dejar entrar los momentos. Sólo me respondió: Quiera Dios que así suceda.
/// Agnus Dei. 1635- 1640. 38 x 62 cm. Museo del Prado, Madrid. Su autor, Francisco de Zurbarán, nació un día como hoy, 7 de noviembre, pero de 1598. Así lo recordamos en La Gualdra.
6 Por Pilar Alba
M
añana dormiré hasta tarde, ya apagué la alarma que me recuerda los deberes de la vida. Permaneceré en cama apapachando la flojera, sin descorrer las cortinas de las ventanas, aprovechando el calorcito de las sábanas. Desayunaré un tamal en la esquina o compraré unas gorditas. Beberé un licuado o un jugo de naranja, no necesitaré el efecto de la cafeína. Veré la televisión, terminaré de ver la
Día de asueto serie. Platicaré un rato con mi vecina, saldré a caminar un rato a comprar una torta de birria. Si se puede hasta iré al cine, comeré palomitas y beberé refresco. Tal vez compre un chocolate. A lo mejor nada más iré a sentarme un rato en la plaza a ver caminar a la gente; a escuchar, si es que hay, la música en el quiosco. Regresaré
a ver las noticias, pensaré en el trabajo, en mis deudas, en el futuro, para con resignación ir temprano a la cama a dormir para levantarme al día siguiente temprano a trabajar, a esperar otro día de asueto… Todo eso pensaba ayer por la noche, pero hoy me desperté temprano a pesar de no haber puesto la alarma. Tuve que
levantarme para aprovechar que echaron el agua y lavar la ropa. Desayuné café con galletas. Aproveché para planchar y guardar de una vez la ropa seca. No tuve tiempo de salir a caminar ni a sentarme en la plaza, o escuchar música; mucho menos para ir a comprar mi torta de birria. Ya son las once de la noche y aún no he podido irme a la cama. Ya no pienso en mi trabajo, en el dinero o en el futuro. Sólo espero el mejor de los asuetos, el día en que pueda jubilarme de la vida.