No. 2 / A単o. 1
/ MAYO 2016
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Introducción Editorial Calidad de la Democracia: arreglo de vicios circulares Democracia zacatecana o la agilidad de una vaca La democracia de baja calidad es un
factor para que se perpetúen los problemas que mantienen estancado el desarrollo humano en nuestro territorio. O la contraparte: la calidad democrática es el dispositivo político para el florecimiento de los pueblos. Ahora que estamos en medio del proceso electoral para elegir gobernador, ayuntamientos y legisladores locales en Zacatecas, ofrecemos un par de artículos que muestran el estado de la cuestión a la pregunta por la calidad de la democracia: los Apuntes sobre la calidad de la democracia en Zacatecas, de Francisco Muro; y Eficacia del modelo de comunicación política, de Adelaida Ávalos. El primero pone ante nosotros la necesidad de contar con formas de medir la calidad democrática para saber si avanzamos o no en el tema. Para ello es vital la construcción de índices. El profesor Muro dialoga con el esfuerzo que construye el Índice de Desarrollo Democrático, y en este contexto, él mismo se apoya en los resultados de la encuesta “Informe País sobre la Calidad de la Ciudadanía en México”, para medir los avances de la democracia en nuestro estado. Los resultados no son positivos: Zacatecas se ubica en el lugar 21 dentro del marco nacional. Y con una sociedad que podríamos denominar de baja intensidad, ya que
el 65 por ciento de la población se agrupa como ‘mayormente apáticos’, los vicios se hacen circulares entre sociedad pasiva y un aparato político ineficaz. Por otro lado, tenemos el artículo de Adelaida Ávalos que refuerza esta valoración de la realidad política: con un modelo de comunicación vacía, basado en la figura del ‘spot’, se generan una serie de vicios en cadena de muy negativo impacto: impide que los partidos definan sus posturas ideológico-programáticas, que a su vez inhibe su necesidad de contar con una vida deliberativa interna y que termina por desmontar sus organismos de formación de cuadros. Y no sólo, el efecto exterior a los partidos es enorme: se forma un electorado des-ciudadanizado. Este modelo produce necesariamente abstencionismo, porque una comunicación vacía no define (las diferencias) de las ofertas políticas, lo cual lleva a un centrismo donde “todos los partidos son iguales”. Esta percepción ciudadana lleva a la masa electoral a la abstención: si es igual que quede cualquier candidato, entonces no es necesario un voto que determine entre de las opciones. La participación se eleva cuando el voto adquiere importancia para elegir entre diferentes, esto es, cuando hay un ambiente realmente adversarial. Estos dos artículos permiten que hagamos un diagnóstico de la calidad de nuestra democracia electoral;
pero con la mirada puesta en los factores que permitirían mejorar dicha situación. En extremo contraste presentamos la visión de Gustavo Esteva, con su artículo Contra Superstición, Esperanza, que proclama una visión de escepticismo radical de la democracia (electoral): no es más que un mecanismo de dominación que funciona gracias a una mitología que le otorga crédito a sus dispositivos. Creer en los mecanismos de representación es similar a los dogmas, pero de una religión sui generis: el capitalismo que pone a sus operarios a trabajar en el despojo. Lo único que queda es organizarse para que la población “por sí misma” cambie sus condiciones de vida. Con ello, ponemos ante Usted, estimado lector, una lectura de contrapunto. Desde el escorzo de los partidos políticos, preguntamos a los mismos sobre la vida democrática interna de sus institutos, la vinculación de dicha democracia con la calidad de los gobiernos que de ella resultan y las propuestas para enfrentar su diagnóstico. El solo ejercicio resultó revelador: en la mayoría de los casos fue extremadamente difícil conseguir la respuesta a las preguntas, pero hubo casos que fue imposible (los partidos que no participaron). Se puso de manifiesto que los partidos no son institutos políticos en forma, sino meras agencias electorales, por lo que no tienen definiciones de cuerpo en las diversas cuestiones que están en el debate,
y por lo mismo, los textos reflejan más la opinión de la persona que elaboró el cuestionario que definiciones del instituto. Sin embargo, en el contenido de las respuestas sí hay elementos para contrastar: lea las respuestas en forma paralela y obtendrá conclusiones interesantes.
Escenarios del proceso actual Por último, ofrecemos un escenario elaborado por el maestro Leopoldo Trueba de la Unidad de Matemáticas de la UAZ. Es muy interesante lo ahí expuesto porque muestra algunos hallazgos en el comportamiento de la correlación de las fuerzas en pugna: las transferencias de puntos en la intención de voto. Justo en el momento en que uno de los actores fue descalificado por el Tribunal (Pedro de León), el PRD pasó a un lejano tercer lugar; pero también el PRI le cedió puntos al candidato de Morena. Por lo cual, este último (con la ayuda que le dio la descalificación) creció en su expectativa de votos. Observe sobre todo los cambios que ocurren y se muestran entre el gráfico 6 y 7, y deduzca los mecanismos que hicieron posible que David Monreal pasara de 15 a 21 puntos, mientras Alejandro Tello parece sufrir cierto congelamiento en las preferencias. Es un artículo que Usted, estimado lector, puede exprimir y observar las tendencias a esta altura del proceso. Pero lo mejor es la lectura directa… pase Usted.
Marco Antonio Torres Inguanzo
Directorio Raymundo Cárdenas Vargas Director de La Jornada Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx
Marco Antonio Torres Inguanzo Director Editorial del Suplmento marco03abcd@gmail.com
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Apuntes sobre la calidad de la democracia en Zacatecas Francisco Muro González Instituciones abocadas al estudio y reforzamiento de la democracia
En estos apuntes sobre la calidad
de la democracia en Zacatecas lo que se intenta fundamentalmente es el aportar una idea de cómo se puede establecer una medida de avance democrático en nuestro entorno estatal con referencia a las demás entidades federativas del país. Se utiliza para ello, en primera instancia, la propuesta de índice, es decir, siguiendo denominaciones reconocidas, se trata de “ordenar una serie de datos o informaciones de indicadores de la democracia de acuerdo a un criterio común a todos ellos, para facilitar su consulta y análisis”. Vale en ese sentido reconocer la labor de la Confederación Patronal de la República Mexicana, COPARMEX por sus siglas, la que con la ayuda decisiva de la Fundación Konrad Adenauer, así como con el apoyo del INE y El Colegio de México, instituciones que han prestado la asesoría necesaria para construir un Índice de Desarrollo Democrático de México, el cual ayuda de forma un tanto puntual a comparar el nivel de democracia alcanzado por el país en su conjunto y de cada una de las entidades federativas. Es decir, más que el Instituto Nacional Electoral (ocupado actualmente de lleno a meter zancadillas a la oposición del PRI o a los candidatos que no son de su agrado) la COPARMEX, primordialmente, se está encargando, con la ayuda decisiva de organizaciones internacionales y nacionales especializadas en el estudio de la democracia, a plantear esquemas de análisis para evaluar dónde estamos en nuestro desarrollo democrático y hacia dónde presuntamente debemos movernos. El papel que esta organización patronal quiere jugar es el de “contribuir a entender de mejor manera el estado de la democracia mexicana con base en indicadores rigurosos (…)”. Dicho de otra manera, se trata de plantear un índice que permita
examinar la estructura legal e institucional de cada estado del país y su relación con la sociedad. Ahora, en este breve apunte, en el que con la ayuda fundamental del texto que abajo se cita y de además los datos de El Colegio de México y el INE agrupados en la encuesta “Informe País sobre la Calidad de la Ciudadanía en México”, es que se trata de completar este escueto escrito (debido en determinante medida a las limitaciones de espacio que nos impone el editor) respecto de la calidad de la democracia en Zacatecas. Es menester reiterar que se acude fundamentalmente en este sucinto estudio a la información de encuesta para hablar de la calidad de la democracia en México y especialmente en Zacatecas, pues se parte del supuesto de que es únicamente la propia ciudadanía la que puede evaluar, con la representatividad que le otorga el ser la parte esencial de la democracia, la presunta cultura democrática que se está viviendo en México, especialmente en Zacatecas. Para esto, lo que se está desarrollando en la Fundación Konrad Adenauer es la construcción y perfeccionamiento de este Índice de Desarrollo Democrático de México con el fin de evaluar en cada entidad federativa y en el país entero cuatro dimensiones de la democracia, a saber: 1) La institucionalidad del régimen democrático, 2) El respeto de los derechos políticos y las libertades civiles, 3) La calidad institucional y la eficiencia política, y 4) El ejercicio de poder efectivo para gobernar en los ámbitos económico y social. Y, se sintetiza en el documento correspondiente –en el Índice de Desarrollo Democrático de México, 2014 –, que el referido índice es uno “diseñado para medir el desarrollo democrático (…) en los 31 Estados o Entidades Federativas y el Distrito Federal de la República de México”. Se añade que la medida de marras contiene dos subíndices que caracte-
rizan el desempeño de cada entidad federativa, los cuales se denominan: “Respeto de los Derechos Políticos y Libertades civiles” y “Calidad institucional y Eficiencia Política”. En este índice, procede señalar, Zacatecas se ubica en el lugar 21 de desarrollo democrático en México, es decir nuestra sociedad estatal se halla muy alejada de un lugar preferencial en el desarrollo democrático, no obstante lo que se les antoje decir a los gobernantes pasados y presentes de Zacatecas. El primer lugar en desarrollo democrático de ese índice lo ocupa Yucatán, seguido por el de la Ciudad de México, el de Nayarit y el de Aguascalientes. Y los tres últimos lugares en este índice lo ocupan los estados de Michoacán, Puebla y Guerrero. Procede asimismo traer a colación las expresiones de otros especialistas en el mismo tema de la democracia, los del IDEA –Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral, agencia internacional también especializada en el ámbito del estudio de la democracia –cuyos investigadores expresan en un texto denominado Evaluar la calidad de la democracia. Una introducción al marco de trabajo de IDEA Internacional, el cual se puede conseguir en el Internet, que “la pregunta fundamental e implícita en la evaluación de una democracia es: “¿Cuán democrático es nuestro país y su gobierno?”. Agregaría yo a la referida pregunta que plantea IDEA ¿cuán democrática es nuestra entidad federativa, Zacatecas? E IDEA responde de una manera que no admite dudas y establece formas para estudiar a la democracia real: “Sólo los ciudadanos y demás personas que residen en un país (o en una entidad federativa, como es el caso de los ciudadanos de Zacatecas) debieran llevar a la práctica la evaluación de su democracia, ya que sólo ellos pueden saber a partir de su propia experiencia cómo la historia y la cultura de dicho país dan forma a su enfoque de los principios democráticos”. IDEA establece asimismo dos condiciones o indicadores básicos para el estudio de la democracia: el control popular y la igualdad políti-
ca. El primer indicador, el de control popular, no significa de manera alguna que una asamblea popular sea la que determine lo que haya que hacer en la comunidad, sino que implica “eliminar los monopolios de las elites sobre la toma de decisiones y sus beneficios; y superar obstáculos tales como los de género, grupo étnico, religión, idioma, clase, riqueza, etcétera, que impiden el ejercicio igualitario de los derechos cívicos”. Estos dos principios —el del control popular y el de igualdad política— deben integrar, de acuerdo a la referida agencia, el hilo conductor de la evaluación de una democracia. Cuanto más presentes se encuentren dentro de una sociedad, más democrático se podrá considerar un sistema de toma de decisiones públicas. Sin embargo, estos principios así presentados son demasiado generales para servir como herramienta de evaluación precisa, admiten los especialistas de IDEA.
Breve exposición de datos al respecto de la evaluación de la democracia Lo único que tal vez pueda uno con respeto reclamarle a la COPARMEX es lo de no poner a la disposición de a quienes nos interesa el tema de la calidad de la democracia el archivo de datos desagregados con los que se fundamenta su texto. Contrasta así en ese sentido la disposición del INE de poner al alcance de los interesados tanto la información como los estudios que se han generado con esos datos. Entonces, con base en los datos recabados por El Colegio de México y financiados por el INE, procedamos a producir un clúster, o agrupamiento de datos por la vía electrónica y con la ayuda fundamental del programa estadístico Latent Gold. Se trata, de manera simple, de construir una variable, que se denominará “Participación Política”, la cual, al ser la participación política el indicador fundamental de la democracia, nos ofrecerá una idea fundada de cómo está la democracia en el contexto
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nacional y en el local de Zacatecas. En la tabla siguiente, así, se pueden evaluar las variables contenidas en la encuesta del COLMEX-INE “Informe País sobre la Calidad de la Ciudadanía en México”, que conforman el Índice de Participación Política que está proponiendo quien esto suscribe. Con base en los resultados del cuadro anterior se diseña el cuadro siguiente, con el que es posible establecer denominaciones para los clústeres o agrupamientos de variables. Así, a los del clúster 1, se les denomina en este escrito “Mayormente apáticos”, clúster que agrupa el 65.4% de esta muestra representativa de la población mexicana. Se le denomina así porque –como el lector del escrito podrá evaluar con base en la tabla de datos anterior –a la mayor parte de los 13 reactivos concernientes al actuar democrático de los encuestados ese segmento de “Mayormente apáticos” respondió que “No”. A la segunda categoría, la de “Mayormente participativo”, se le bautizó así porque quienes están considerados en este rubro respondieron con más frecuencia a los reactivos de manera afirmativa, esto es con un “Sí”. Este agrupamiento, que es el más representativo de lo que es el núcleo de demócratas mexicanos, como se tratará de fundamentar enseguida, agrupó al 32.3% de los(as) encuestados(as). Y a los del clúster 3, bautizados los “Mayormente renuentes a contestar”, se les denominó de esa forma porque respondieron primordialmente en términos de “No sabe” o “No contestó”, y constituyen el 2.3% de los encuestados. Revísese al respecto la tabla que sigue para encontrar el fundamento de estos agrupamientos o clústeres propuestos, con base en las respuestas de los encuestados. Tómese al respecto la columna denominada “Mayormente participativo” para tener una idea de cómo se anda en materia de democracia en el país. En el caso del Estado de Zacatecas, cabe subrayar, ocupamos el lugar 28. Para finalizar estos sucintos apuntes respecto del tema enunciado, obsérvese el marcado divorcio entre la clase política y la población en la siguiente tabla obtenida de lso datos originales de la encuesta COLMEX-INE. A continuación le voy a leer algunas frases, para cada una de estas frases, por favor dígame, ¿está usted de acuerdo o en desacuerdo? ¿Muy o
TABLA 1. INDICADORES DE LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA
Cluster Size Indicadores P20_1 Alguna vez ha tratado de organizarse con otras personas afectadas P20_2 Alguna vez ha tratado de mandar cartas al periódico P20_3 Alguna vez ha tratado de quejarse ante las autoridades P20_4 Alguna vez ha tratado de pedir apoyo a alguna sociedad civil P20_5 Alguna vez ha tratado de asistir a manifestaciones P20_6 Alguna vez ha tratado de solicitar apoyo a un partido político P20_7 Alguna vez ha tratado de pedir ayuda a su legislador P20_8 Alguna vez ha tratado de llamar a un programa de radio o televisión P20_9 Alguna vez ha tratado de escribirle o comunicarse con el Presidente, gobernador o el alcalde P20_10 Alguna vez ha tratado de firmar una carta o solicitud de apoyo P20_11 Alguna vez ha tratado de colocar mantas, carteles o difundir fotografías P20_12 Alguna vez ha tratado de repartir volantes, circulares o manifiestos P20_13 Ha enviado mensajes por redes sociales algo? (LEER OPCIONES Y ROTAR) Reactivo Algo en desacuerdo y muy en desacuerdo Los políticos se preocupan mucho por lo que piensa la gente como yo 72% La gente como yo tiene influencia sobre lo que hace el gobierno 70.9%
Conclusión Se puede sugerir, como atenuante a la actual situación, el incentivar a la ciudadanía a que participe en organizaciones, especialmente las de carácter humanitario, sociales y recreativas. Pues, se podría fundamentar con base en esta misma información de encuesta, que cuando se analiza conjuntamente la participación política en su vínculo con la pertenencia a organizaciones generalmente existe una asociación significativa. Esto es, por ejemplo, cuando uno está integrado a una organización vecinal o a un sindicato muy posiblemente votará en las elecciones o participará en la discusión pública. Mientras más integrados estén los miembros de un electorado con organizaciones intermedias, como son las que se han mencionado, más posibilidades se tiene de votar. En ese sentido se tiene que hacer clara la conveniencia de organizar a la sociedad civil, porque ciudadano(a) que está integrado(a) a una asociación tiene altas probabilidades de participar, no sólo en el ámbito electoral, sino en el político en general.
TABLA SOBRE ACTITUDES A LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA Mayormente renuente a participar en la encuesta
Entidad federativa
Mayormente apático
Mayormente participativo
COLIMA
10.0%
90.0%
100.0% 100.0%
Total
CHIAPAS
30.0%
70.0%
QUINTANA ROO
45.0%
55.0%
100.0%
SINALOA
47.5%
52.5%
100.0%
CAMPECHE
53.0%
44.0%
CHIHUAHUA
56.7%
43.3%
DURANGO
60.0%
40.0%
100.0%
GUERRERO
60.0%
40.0%
100.0%
SAN LUIS POTOSI
60.0%
40.0%
100.0%
TABASCO
61.5%
37.1%
1.4%
100.0%
61.0%
37.0%
2.0%
100.0%
BAJA CALIFORNIA SUR
3.0%
100.0%
100.0%
MORELOS
64.0%
36.0%
AGUASCALIENTES
56.9%
33.0%
10.1%
100.0%
PUEBLA
66.4%
32.9%
0.8%
100.0%
1.1%
SONORA
66.4%
32.5%
MEXICO
68.9%
31.1%
TLAXCALA
69.0%
31.0%
VERACRUZ
68.5%
31.0%
100.0%
100.0%
100.0% 100.0%
0.5%
100.0%
NAYARIT
70.0%
30.0%
QUERETARO
100.0%
70.0%
30.0%
GUANAJUATO
64.0%
29.7%
6.3%
100.0%
OAXACA
66.6%
29.1%
4.3%
100.0%
100.0%
DISTRITO FEDERAL
72.0%
27.8%
0.3%
100.0%
YUCATAN
65.0%
27.0%
8.0%
100.0%
0.4%
NUEVO LEON
75.3%
24.4%
COAHUILA
76.0%
24.0%
100.0%
100.0%
HIDALGO
79.0%
20.0%
1.0%
100.0%
ZACATECAS
77.5%
20.0%
2.5%
100.0%
BAJA CALIFORNIA
85.0%
15.0%
100.0%
MICHOACAN
85.0%
15.0%
100.0%
JALISCO
90.0%
10.0%
100.0%
TAMAULIPAS
97.5%
2.5%
100.0%
Total
66.9%
30.9%
2.2%
100.0%
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Elecciones 2016, un proceso Electoral judicializado M. EN A. Leopoldo Trueba Vázquez Responsable del Programa de Maestría en Matemática Aplicada UAZ Coordinador del Laboratorio de Estadística y Matemática Aplicada
Cada vez cuando los tiempos elec-
torales para la próxima elección de Gobernador y Presidente de la Republica comienzan en promedio tres años antes de los tiempos marcados por la ley, tal vez sea por el descanto del electorado por tener candidatos que mucho prometieron en sus campañas y que poco han cumplido como Gobernantes. Los Estudios Demoscópicos mejor conocidos como encuestas han permito en el trascurso de los años medir la percepción ciudadana sobre que opinan del desempeño de sus Gobernantes, la problemática social que les aqueja y sobre todo miden el adelanto de los tiempos electorales ante una insatisfacción de la sociedad por la poca efectividad en la solución de problemas de inseguridad, desempleo, etc. Desde el mes de febrero de 2014 el diario La Jornada Zacatecas comenzó a publicar una encuesta cada cuatro o cinco meses sobre la percepción de los ciudadanos acerca de su entorno social, económico y político, las cuales arrojaron datos interesantes y que explica de alguna manera su descontento o desencanto sobre el actuar de sus gobernantes. En gráfico no. 1 es un comparativo de como desde febrero de 2014, los ciudadanos calificaban el desempeño de sus gobernantes Grafico No. 1 Por favor, Califique del 0 al 10 el trabajo realizado, hasta el momento por (Histórico) Fuente La Jornada Zacatecas. Se observa que en ese periodo de medición sobre su desempeño obtienen calificaciones reprobatorias Esta calificación al desempeño gubernamental está ligada con las expectativas de desarrollo del Estado como se presente en el Grafico No. 2 Grafico No. 2 ¿Usted considera que el Gobernador del Estado en sus cuatro años de gobierno, ha hecho?: (Histórico) Fuente La Jornada Zacatecas. Del grafico no. 2 se observa que solo 3 de cada diez opinan que se ha
hecho lo que se esperaba ó más de los que se esperaba. Esta percepción sobre que los resultados no son los esperados comienza a ser reflejada al momento de preguntar quién les gustaría que fuera el próximo gobernador para el 2016, Grafico No. 3 Grafico No. 3. INTENCIÓN DE VOTO GOBERNADOR DEL ESTADO, POR PRECANDIDATO PROCESO ELECTORAL 2016 (Histórico) Fuente La Jornada Zacatecas. En la misma se observa dos pre-
candidaturas fuertes la de David Monreal y la de Alejandro Tello, y dos precandidatos con porcentajes menores la de Rafael Flores y Pedro de León, los cuales posteriormente se disputarían la elección por la coalición PAN/PRD. Pedro de León al principio de este proceso, era precandidato del PRI y así de esta forma fue medido, para el mes diciembre del 2015 y ante la imposibilidad de ser candidato por el PRI lo abandona y entra a la contienda interna por la candidatura de la alianza PAN/PRD.
Existe información de un estudio demoscópico realizado a fines del mes de enero del 2016 sobre cuál de los dos pre candidatos Rafael Flores o Pedro de León pudiera encabezar la coalición, a continuación se presentan estos dos escenarios. Grafico No. 4 Precandidatos para Gobernador (Escenario 1) Fuente Laboratorio de Estadística y Matemática Aplicada. Grafico No. 5 Precandidatos para Gobernador (Escenario2) Fuente Laboratorio de Estadística y Matemática Aplicada. De los gráficos No. 4 y No. 5 se desprende tres situaciones: 1. Pedro de León tenía un porcentaje ligeramente superior (2 puntos porcentuales ) sobre Rafael Flores. 2. Pedro de León era un precandidato que le restaba votos al candidato Alejandro Tello (PRI/Verde/N. Alianza). 3. Se presenta una intención de voto muy cerrada entre los candidatos David Monreal y Alejandro Tello en los dos escenarios. El mes de febrero fue un mes agitado políticamente en cuando a que la coalición PAN/PRD comenzó el proceso para definir su candidato, todo parecía suponer que Pedro de León seria su abanderado, pero ante la inconformidad de Rafael Flores el proceso se definió mediante la vía jurídica y el Tribunal Electoral Estatal y Federal emitieron sendos fallos indicando que Rafael Flores debía ser el candidato de esta coalición. Cabe señalar que se realizó una Encuesta Electoral en la segunda semana de Marzo antes de conocer el fallo de la Tribunal Electoral Federal, donde se consideró como candidato de la Coalición PAN/PRD a Pedro de León dado que todo indicaba que él iba a ser, los resultados se presentan a continuación Grafico No. 6 ¿Quién le Gustaría
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que fuera el Próximo Gobernador del Estado? Fuente Laboratorio de Estadística y Matemática Aplicada. Del Grafico anterior se observa
que: 1. Pedro de León aumentó su porcentaje de votación, pasa de 14 puntos a 18 puntos.
2. David Monreal que por muchos meses había estado en primer lugar cae al tercer lugar. 3. Pedro de León se volvió un candidato atractivo para el electorado. Despues de la realización de esta encuesta se presentaron dos grandes factores jurídicos en el proceso electoral 1. Por decisión del TRIFE el candidato de la coalición PAN/ PRD finalmente es Rafael Flores. 2. Por mandato del INE se le retira la Candidatura a Gobernador a David Monreal. ¿Cómo afectan estas decisiones Jurídicas el escenario político en el proceso de Elección? Se pueden generar muchas hipótesis al respecto, pero la mejor manera de aproximarse a esta nueva realidad política es mediante la realización de un Estudio Demoscópico. El pasado miércoles el Gabinete de Comunicación estratégica presentó los resultados de un estudio demoscópico cuyos resultados se presentan a continuación: Grafico No. 7 Intención de Voto Candidato Fuente Gabinete de Comunicación Estratégica. Este estudio y otros que se han realizados y que no han sido publicados dan respuesta a la pregunta anterior 1. Dado lo polarizado y judicializado que se volvió el proceso interno dentro del PRD, se infiere que parte de los votantes que consideran a Pedro de León común un candidato atractivo y al no serlo ya, han optado por la candidatura de David Monreal. 2. La acción realizada por el INE de quitar la candidatura a David Monreal significó: • Darle el principio de máxima
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publicidad a David Monreal ya que tuvo una amplia cobertura noticiosa estatal y nacional que ninguno de los demás candidatos tuvo. La percepción de victimización por parte de la ciudadanía al considerar como un acto injusto lo hecho por el INE (en algunos estudios mencionan el 40 % del electorado en contra de esa medida) La diferencia porcentual de 3.7 que presenta el estudio del GCE entre Alejandro Tello y David Monreal indica una interminación estadística del instrumento para poder decir que va en primer y en segundo lugar en la contienda electoral El beneficiario directo de estas dos decisiones legales es David Monreal Ávila, a la espera que el TRIFE decida o no regresarle la candidatura. Se observa que el Candidato Alejandro Tello alcanzó su tope en la intención de voto, debido a que en el estudio de marzo tenía 27 puntos estimados y en el de GCE de 25.8 con muy poca variación. El candidato Rafael Flores por la Coalición PAN/PRD está ubicado en un lejano tercer lugar con pocas perspectivas de crecimiento con un 14 porciento
CONCLUSIÓN Se prevé una contienda electoral judicializada y cada vez que se acerque el día de la elección una intención de voto cada vez más cerrada entorno a los candidatos de la coalición PRI/Verde/N. Alianza y Morena.
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La eficacia del modelo de comunicación política Adelaida Ávalos Acosta
La
reforma Constitucional y legal 2014 en materia electoral imprimió modificaciones menores al modelo de comunicación política. Sin embargo las modificaciones no abonan a la mejora del modelo, aumentan la cantidad de exposición de la propaganda político-electoral en el espectro radioeléctrico, más no la calidad. Recordemos que la gran modificación en materia de comunicación política, se da con la reforma constitucional y legal 2007-2008, que de manera central prohíbe a candidatos, partidos políticos y a personas físicas y morales la compra de espacios en la radio y la televisión para la difusión de propaganda política, y faculta al IFE como administrador único de los tiempos del estado en los medios electrónicos. Estos cambios fueron producto de una demanda de la ciudadanía y de los partidos políticos ante una perversión en la comunicación política que se vino conformando a lo largo de las elecciones federales de 1997, 2000, 2003 y 2006, debido al acceso indiscriminado en la contratación de propaganda política en radio y televisión por parte de los partidos que contaba con mayores recursos. Además, por la transmisión de propaganda gubernamental en los medios de comunicación durante las campañas electorales para incidir en las mismas y los excesos de las campañas negativas que se presentaron en la elección presidencial de 2006. Indudablemente, el modelo de comunicación producto de la reforma 2007-2008 ha contribuido a la mejora en la equidad en la contienda electoral de las diferentes opciones políticas. Los partidos políticos que antes de la reforma 2007-2008 no tenían exposición alguna ante el electorado, incursionan en la presentación mediática de sus campañas, y aquellos partidos que monopolizaban el uso de los medios de comunicación, disminuyen proporcionalmente su participación en los medios electrónicos. Pero el asunto que nos ocupa es el de la eficacia en el uso de los tiempos del estado en radio y televisión por parte de los candidatos y partidos.
Una vez probado el modelo de comunicación política en la elección federal intermedia de 2009 y en las elecciones locales de 2010, y previo a la elección presidencial de 2012, diversas voces se alzaron para proponer al Congreso ‘reformar’ al naciente modelo de comunicación política, proponiendo la modificación de la unidad de medida para la exposición de propaganda política en las campañas. Esa unidad de medida había quedado regulada en el artículo 56, párrafo 4 del COFIPE, estableciendo una duración de 30 segundos y de uno y dos minutos, para lo mensajes de los partidos políticos. Con la aprobación del Reglamento de Radio y Televisión, el formato quedó acotado, exclusivamente, a una duración de 30 segundos, contando con la anuencia de los representantes de los partidos políticos. En los hechos, el sistema electoral privilegió al ‘spot’ como el mecanismo de comunicación de ideas que, para bien o para mal, formaría la opinión del ciudadano mexicano durante las campañas. El mensaje de 30 segundos, por su corta duración, ha resultado insuficiente para que se aproveche el tiempo oficial para favorecer la defensa o crítica argumentativa de propuestas de políticas públicas, la presentación de propuestas ideológicas y planes de gobierno. El ‘spot’ de 30 segundos induce al electorado, mediante atractivos visuales o auditivos, a que recuerde y asocie nombres, imágenes o logotipos, pero no permite que éste conozca propuestas, programas, posiciones y principios. En tales condiciones, la pregunta que surge es ¿por qué la autoridad electoral y los partidos políticos optaron por el ‘spot’? La autoridad electoral pudo haber optado por manejar sólo una unidad de medida por motivos técnicos, para facilitar la elaboración de las pautas y la distribución homogénea de los tiempos entre los partidos. Los partidos políticos, pudieron optar por el ‘spot’, por considerar las campañas persuasivas más redituables que las campañas informativas, debi-
do a que en la mayoría de las democracias se observa una tendencia creciente al uso de las primeras, por ser más fructíferas electoralmente, ya que no comprometen una plataforma política al estar menos expuestas al escrutinio público. Mientras que las campañas informativas representan un riesgo, ya que al exponer políticas concretas pueden atraer a una parte del electorado, pero también alejar a los que no coincidan con ellas. Tenemos así, que con la reforma 2007-2008, efectivamente los partidos políticos disponen de más tiempo y mejor distribuido en la radio y televisión, pero ese tiempo no es aprovechado para favorecer una mejor comunicación con el electorado. Un estudio realizado por Coordenadas Consultoría S.C. al comparar las campañas federales intermedias de 2003 y las de 2009, antes y después, de la reforma electoral 2007-2008, da cuenta sobre el vínculo entre la propaganda política y la participación ciudadana; después de analizar diversos factores que influyen en la participación electoral, concluye que el exceso de ‘spots’ la perjudicó. Sostiene que después de un determinado número, el incremento de ‘spots’ empieza a ser contraproducente, en virtud de que su acumulación genera saturación en el público y termina por generar abstencionismo. Con la finalidad de mejorar la comunicación política entre los candidatos y las ciudadanía, mediante el ejercicio de un voto informado y la promoción de la participación electoral, decíamos que previo a la elección presidencial de 2012, el IFE, actores políticos, intelectuales y académicos solicitaron al Congreso de la Unión se modificara la unidad de medida del mensaje para la propaganda político-electoral. Las diversas propuestas pedían conservar el tiempo de estado asignado para estos fines y los mecanismos de distribución entre los partidos, proponiendo de manera central que la temporalidad del formato se ampliara. Las propuestas que eran diversas, coincidían en que se diera la acumulación de los tiempos del estado en franjas horarias, para disponer de barras informativas que propiciaran que los candidatos dieran a conocer
al electorado sus plataformas políticas y propuestas concretas, además de la realización de debates no sólo entre los candidatos a la Presidencia, sino a cualquier puesto de elección popular. Estas propuestas no fueron atendidas por el Congreso de la Unión y el modelo de comunicación política quedó bajo su diseño original para regular la elección presidencial del año 2012. Por su parte, la reforma político electoral de 2014 centró su atención en otros temas, la constitución de un órgano administrativo electoral nacional, las candidaturas independientes, nuevas formas de participación ciudadana, el voto del mexicano en el extranjero, la reelección de senadores, diputados y ayuntamientos, etc., llevando a establecer modificaciones normativas menores en el tema que nos ocupa. Veamos en qué consisten. La Constitución en su artículo 41 base III, incorpora una modificación en el apartado A, inciso a), sobre el tiempo disponible de 48 minutos en el periodo comprendido entre el fin de las precampañas y el inicio de las campañas electorales estableciendo que se repartirá 50% para las autoridades electorales y el 50% restante a los partidos políticos para la difusión de mensajes genéricos. Antes de la reforma, la totalidad del tiempo era asignado a las autoridades electorales, ahora 24 minutos corresponden a los partidos políticos. La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE) en su artículo 168, párrafo 1 establece que en el período de precampañas el Instituto pondrá a disposición de los partidos políticos nacionales, en conjunto, 30 minutos diarios en cada estación de radio y televisión. Antes, los partidos políticos disponían de 18 minutos en las precampañas. Aparte de las modificaciones señaladas, en la base III del 41 Constitucional la reforma agrega como prerrogativa de los candidatos independientes el acceso a los medios de comunicación social durante las campañas electorales, estableciendo el mecanismo de distribución para el conjunto de candidatos independientes, el equivalente a una de las partes igualitarias del 30% a que accede cada partido político -recordemos que el otro 70% se distribuye entre los partidos que participaron
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en la última elección en función de la fuerza electoral obtenida-. Asimismo, se agregan los candidatos independientes como sujetos en la prohibición de contratar espacios en la radio y la televisión. Se conserva la unidad de medida de los mensajes en el artículo 167, párrafo 6 de la LGIPE: treinta segundos, uno y dos minutos; el reglamento determinará lo conducente. Fuera de los procesos electorales no existe modificación alguna a las disposiciones constitucionales y legales, al INE se le asigna el 12% del tiempo disponible para el estado en radio y televisión; de ese total, el 50% se destina para los fines de las autoridades electorales, y el otro 50% para los partidos políticos, el cual se les asigna de manera igualitaria. Si analizamos el cambio de los tiempos asignados entre la autoridad electoral y los partidos políticos, a partir de esta última reforma, es decir, el reparto de los 48 minutos diarios en todas las estaciones de radio y televisión que el INE administra, tendremos que los partidos políticos tienen una ganancia neta en términos
de exposición mediática ante el electorado: De lo señalado, se desprende que en las elecciones federales y en las locales no concurrentes con la federal, en el periodo de precampañas y aquél que va desde el fin de éstas hasta el inicio de las campañas electorales, a los partidos se les incrementó considerablemente el tiempo en radio y televisión. En el primer periodo, se les dotó diariamente de 12 minutos adicionales, y en el segundo periodo, el aumento es de 24 minutos diarios en cada emisora de radio y canal de televisión. Además de las modificaciones indicadas, existe un cambio importante en el tiempo asignado en el período de campaña a los partidos políticos en los procesos electorales locales cuya jornada comicial tiene lugar en año distinto a la federal, como es el caso de Zacatecas. En el artículo 177 de la LGIPE se establece que de los 48 minutos diarios en cada emisora de radio y televisión se asignarán 41 minutos a los partidos políticos, coaliciones y candidatos independientes, y el tiempo restante a las autoridades
1 Luna Pla, Issa. “El boom de los spots en México: ¿qué voto promueven?” en Ackerman, John M. (Coord.) Elecciones 2012: en busca de equidad y legalidad, UNAM, IIJ, México, 2012, pp. 170172. Para la autora, el uso del ‘spot’ es un estilo de marketing político más propio de la propagada comercial que del mensaje político. Porque la publicidad política tiene el propósito de orientar a los votantes y a la opinión pública para el apoyo de propuestas, figuras y políticas públicas, que no es lo mismo que posicionar bienes y servicios para el consumo. 2 Aparicio Castillo, Francisco Javier. “Dinero y competencia política”, en Francisco Javier Aparicio Castillo (Comp.) Sistema Político Electoral, Instituto Electoral del estado de México, México 2007. Existen dos formas de conducir la comunicación política en las campañas electorales una de ellas son las campañas informativas, la otra, las campañas persuasivas. Las campañas informativas, permiten exponer la plataforma o políticas propuestas por el candidato o partido respecto de ciertos temas. Las campañas persuasivas, no anuncian plataformas políticas concretas, sino valores o características personales de los candidatos.
electorales. Antes de la reforma en las elecciones locales no concurrentes se asignaba a los partidos políticos 18 minutos diarios. El incremento es notable, el tiempo del Estado que se distribuirá entre partidos, coaliciones y candidatos independientes en los dos meses en que transcurren las campañas políticas de 2016 en el Estado de Zacatecas, respecto a las campañas de 2010 y 2013, aumentará en 23 minutos diarios en cada estación de radio y canal de televisión. De lo anterior se desprende que la reforma (2014) al modelo de comunicación política, no presenta una mejora respecto a las disposiciones establecidas en su diseño original (20072008); por el contrario, aumenta la cantidad de tiempo destinado para el acceso de los partidos políticos al espacio radioeléctrico. Y ese incremento en la exposición mediática, como se ha señalado arriba, no implica la mejora en la calidad de la comunicación política entre los candidatos y el electorado. La reforma, al dejar intocado el formato del mensaje de 30 segundos,
demuestra que las campañas persuasivas, se han convertido en una zona de confort de los partidos políticos y sus candidatos, y que éstos no han logrado entender qué es lo que le interesa al ciudadano. El ciudadano quiere propuestas, quiere soluciones a los grandes problemas del país, quiere ser informado acerca del ‘cómo’ se hará frente a esos problemas, no quiere que lo sometan a mensajes vacíos de contenido. Quiere precisamente eso, contenido. No quiere confrontación, ni ideas vagas, ni buenas intenciones. La ‘espotización’ de la política provoca desinformación del electorado sobre las plataformas electorales partidistas, además de molestia y alejamiento de la población con la política. La única forma de mejorar la calidad de la comunicación política, es que las disposiciones legales establezcan un formato diferente al ‘spot’, de mayor temporalidad, que permita que los candidatos den a conocer al electorado sus plataformas políticas y propuestas de campaña, además de la realización de debates a cualquier puesto de elección popular.
3 Aspe Bernal Mónica, Farca Amigo Alberto y Otero Zorrilla Jimena. “Más spots, ¡menos votos!” en Revista Nexos, México, Agosto de 2009. 4 Alonso Urrutia. “Políticos e intelectuales piden inhibir la espotización en campañas políticas”, en periódico La Jornada, Mëxico, 2 de marzo de 2011. 5 Los 48 minutos diarios en cada estación de radio y televisión. 6 30 % de manera igualitaria y 70% de acuerdo a su fuerza electoral. 7 Casar, María Amparo. “Anatomía de una reforma electoral” en Revista Nexos, México, 1° de agosto de 2009. La autora proponía tres barras de información con una duración de 5 minutos cada una, transmitidas en horario matutino, vespertino y nocturno, reservando tiempo para los debates entre candidatos y sus propuestas. Un esquema como éste, sostenía, evitaría la necesidad de monitoreo, desespotizaría las campañas, permitiría a los medios de comunicación planear sus pautas, impediría la interrupción de la programación y dejaría al televidente o radioescucha en entera libertad para someterse a la propaganda política.
Contra superstición, esperanza Gustavo Esteva Llamamos democracia a uno de los regí-
menes más despóticos de la historia. Ha llegado el tiempo de reconocerla por lo que es y desecharla, haciendo evidente que es tan sólo una superstición maligna creada por un dispositivo de control. Las elecciones o la democracia misma no son un culto autónomo, sino un capítulo de otra religión más amplia, la que Walter Benjamin consideró la más feroz e implacable de las que han existido hasta ahora, porque no conoce redención ni tregua: el capitalismo. No sólo tiene ori-
gen religioso. Es en sí mismo una religión, que satisface las necesidades, tormentos e inquietudes que atendían las llamadas religiones. Fe no es ver algo o creer en algo, decía Machado; es creer que se ve. Y el significado original de creer es entregar el corazón (credere – de cor, corazón, y dare, dar, entregar). Para Agamben, el capitalismo es una religión basada enteramente en la fe, que cree en el hecho puro de creer, en el puro crédito, es decir, en el dinero. “Es una religión en la cual la fe
–el crédito- ha sustituido a Dios… Como la forma pura del crédito es el dinero, es una religión cuyo dios es el dinero”. (Pistis, por cierto, que quiere decir crédito –Trapeza tes pisteos es banco de crédito hasta hoy- es el término griego que Jesús y los apóstoles utilizaban para decir “fe”). En una sociedad regida por el capitalismo financiero, la vida gira en torno al dinero, es decir, en torno al crédito que se deposita en billetes o títulos que los bancos centrales respaldan. La banca es el templo de esos movimientos, que juegan con la fe y las esperanzas de la gente. Al gobernar el crédito, dice Agamben, “gobierna no sólo el mundo, sino también el futuro de los hombres, un futuro que la crisis acorta cada vez más y tiene plazo
de vencimiento. Y si la política no parece ya posible, es porque el poder financiero ha secuestrado de hecho toda la fe y todo el futuro, todo el tiempo y todas las esperanzas”. La religión capitalista asume la estructura vertical y autoritaria de casi todas las religiones, necesaria para administrar los dogmas. Sin embargo, para que opere de manera fluida necesita una fachada democrática, generando la ilusión de que la propia gente está a cargo del gobierno. En la democracia moderna, el supuesto poder del pueblo se ejerce por medio de un sistema de representación, bajo la convicción, establecida por Hegel en 1820, de que la gente no puede gobernarse a sí misma. La más importante de
1 todas las instituciones democráticas, sin la cual no puede haber democracia, es una fe compartida: la mayoría de los ciudadanos debe creer en el procedimiento electoral y, sobre todo, debe creer que los funcionarios electos se ocupan realmente de sus intereses, los representan.
Crítica como escepticismo. Esta fe nunca fue muy fuerte en México. Hace un siglo tuvo éxito una revolución que buscaba el sufragio efectivo, pero la mayoría de los mexicanos ha experimentado lo contrario a las propuestas ingenuas del Plan de San Luis. Sabemos que el sufragio no es lo que pretende ser y que las autoridades no nos representan. Muy pocos confían seriamente en el procedimiento electoral; es conciencia pública general que está expuesto a toda suerte de manipulaciones y vicios. Es aún menor el número de quienes creen que los elegidos cumplen sus promesas electorales y respetan la voluntad ciudadana. Por todo esto se considera que la democracia mexicana es muy débil: no hay suficiente fe democrática. Por esta condición nuestra nos adelantamos al desencanto que la democracia produce ahora en el mundo entero. En 1994, el ¡Basta! de los zapatistas hizo evidente que los poderes constituidos no representan al pueblo e ignoran su voluntad. Subordinados al capital, al servicio del 1% (como dijeron los de Occupy Wall Street en 2011), no sólo acentúan y administran el despojo y explotación de las mayorías sino que contribuyen a poner en peligro la supervivencia misma de la raza humana. El llamado de alerta de los zapatistas se hizo general. “¡Que se vayan todos!”, dijeron en Argentina en 2001. “Mis sueños no caben en tus urnas”, señalaron los indignados en España en 2011. “Nos iremos cuando ellos se vayan”, afirmaron en Grecia ese mismo año. Occupy Wall Street tuvo un efecto ¡ajá! liberador: permitió a millones de norteamericanos decir en voz alta lo que siempre habían sospechado pero no se atrevían a compartir, porque parecía un desafío disparatado a la verdad dominante en la cuna de la democracia moderna. Nadie va a la iglesia a discutir la existencia de Dios. No era sensato criticar la democracia en Estados Unidos. Pero ya se hizo evidente el carácter de sus instituciones. Lo anticipó Iván Illich hace casi medio siglo: “De la misma manera que Giap supo utilizar la máquina de guerra norteamericana para ganar su guerra (en Vietnam), así las empresas multinacionales y las empresas transnacionales pueden servirse del derecho y del sistema democrático para sentar su imperio. La democracia norteamericana pudo sobrevivir a
la victoria de Giap; no podrá sobrevivir a la de la I.T.T. y similares.” El ritual genera la fe, no a la inversa, y el fracaso del ritual no debilita la fe. La experiencia no cuestiona la creencia. Si se realiza devotamente el ritual para que se produzca lluvia y la sequía continúa, se buscarán razones y motivos para explicar la disonancia pero no se abandonará el ritual. Cuando se tiene fe hay una profunda disociación entre el ritual que la genera y la experiencia de su resultado. Se le seguirán atribuyendo sus cualidades mágicas aunque fracase una y otra vez. Es una definición de insania esperar que se produzca un resultado diferente si se realiza la misma acción. Pero este principio no parece aplicarse a la práctica ritual. Se repetirá una y otra vez, aunque fracase siempre, y se renovará cada vez la ilusión de que producirá un resultado diferente. Cuando en México se discuten las elecciones no hay debate o controversia, un intercambio de argumentos razonados. Se admite que el procedimiento está lleno de vicios…pero se afirma que no hay de otra, que es la única alternativa a la “vía armada”. Se cierran así los ojos al hecho de que las elecciones sólo definen quién tendrá el dedo en el gatillo. La democracia tiene como fundamento las armas, el monopolio de la violencia legítima que se atribuye al Estado…¡aunque en la actualidad haya perdido tanto el monopolio como la legitimidad! La fe democrática se plasma en un culto permanente por ciertas formas de carácter mítico. El ritual consiste en la construcción estadística de mayorías formadas por conjuntos ficticios de individuos supuestamente capaces de razonar su acción de votar y el resultado. La práctica del ritual se hace siempre con la ilusión, siempre frustrada, de que esta vez el procedimiento operará en forma apropiada. Pero aunque el creyente no crea en el procedimiento mismo, en sus operadores, en los partidos o en los candidatos, practicará el ritual, votará. Forma parte de la creencia democrática la ilusión de que la representación tiene fundamento legal, que los elegidos tienen obligaciones legalmente exigibles con los electores. Representantes y gobernantes, sin embargo, están legalmente obligados con “la nación”, no con los ciudadanos o los electores, y la “nación” es legalmente inasible. En rigor, somos legalmente súbditos de quienes supuestamente son nuestros empleados. Ningún hecho, experiencia o argumento conmueve o sacude la creencia dominante. El culto democrático parece absorber toda capacidad de razonar y los devotos reaccionan, ante cualquier cuestionamiento, con la repetición insistente de las plegarias que forman su fe.
Las formas democráticas modernas fueron un triunfo popular: reivindicaron para el pueblo la soberanía y el poder que se atribuían a los reyes. Pero así se forjó una nueva mitología política: atribuir a las mayorías electorales la capacidad de orientar la acción política y determinar su resultado. Pero tanto el cinismo, la corrupción y el desarreglo a que han llegado gobiernos y partidos como la inyección de miedo, miseria y frustración que aplican a sus súbditos han roto el mito. Ya no es posible sostenerlo seriamente. Para muchas personas la democracia nunca ha ejercido particular atracción. No han experimentado los beneficios que se le atribuyen y se niegan a sustituir la capacidad de gobernarse en barrios y pueblos por la ilusión vana de controlar a un poder opresor mediante la agregación estadística de votos. Para ellas, democracia significa capacidad propia de gobierno y esta percepción no es una versión simplista del discurso sobre la democracia sino que capta su esencia. Para quienes forman el “pueblo”, democracia es asunto de sentido común: que la gente común gobierne su propia vida. No se refiere a una clase de gobierno, sino a un fin del gobierno. No trata de un conjunto de instituciones, sino de un proyecto histórico. No se plantea “un” gobierno específico, con una forma determinada, sino los asuntos de gobierno. No se alude a las democracias existentes o en proceso de construcción sino a la cosa misma, a la capacidad propia de gobernarse. Esta noción de democracia no es el “gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo” ni equivale a la llamada “democracia directa”. Trata de otra cosa. La expresión “democracia radical” recoge bien el sentido de esa búsqueda. Significa democracia en su forma esencial, en su raíz; significa, con bastante precisión, la cosa misma. “Democracia es la radical… el término raíz del que se ha ramificado todo el vocabulario político... Concibe a la gente reunida en el espacio público, sin tener sobre sí el gran Leviatán paternal ni la gran sociedad maternal; sólo el cielo abierto -la gente que hace de nuevo suyo el poder del Leviatán, libre para hablar, para escoger, para actuar” (Lummis). Siempre presente en la teoría política y el debate democrático, es una noción que está a la vez peculiarmente ausente: se flirtea con ella y se le esquiva, como si nadie se animara a abordarla a fondo y de principio a fin; como si fuera demasiado radical o ilusoria: lo que todo mundo busca pero nadie puede alcanzar. La teoría democrática convencional traiciona y distorsiona la raíz de la democracia como capacidad propia de gobierno. La describe como una forma de gobierno en que el poder del pueblo se transfiere continuamente a instituciones
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que quedan en manos de una pequeña minoría. La democracia radical rechaza ese deslizamiento. No es un regreso a un estadio anterior. Arraigada en una variedad de tradiciones, expresa la lucha de pueblos que han vivido bajo diversos gobiernos, más o menos despóticos o democráticos, que han observado críticamente la forma en que se corrompen cada vez más, y se muestran decididos a emprender acciones que modifiquen radicalmente la situación. Quieren vivir en “estado de democracia”, mantener en la vida cotidiana esa condición concreta y abierta que se logra cuando la gente se dota de cuerpos políticos en que puede ejercer su capacidad de gobierno. Por eso se consolida cada vez más el empeño por poner la democracia formal y la participativa al servicio de la radical, concentrándose en lo que la gente puede hacer por sí misma para mejorar sus condiciones de vida y transformar sus relaciones sociales, más que en la ingeniería social y los cambios legales e institucionales. Se define así la iniciativa de reorganizar la sociedad desde su base. En vez de “tomar el poder”, por cualquier procedimiento, se trata de desmantelar progresivamente la maquinaria estatal y crear nuevos arreglos institucionales que la hagan innecesaria. Las ilusiones democráticas siguen estando muy extendidas pero se debilitan continuamente. Las asambleas comunitarias y barriales comienzan a percibirse de nuevo como los cimientos de una nueva construcción social, que aparece ya como ideal realizado en territorio zapatista, en México, pero existe también, en múltiples formas, a lo largo y ancho del país y del mundo. En términos técnicos, lo que seguimos llamando “democracia” es un dispositivo que cumple una función estratégica de dominación, dentro de un juego de poder. Ese dispositivo es una red heterogénea de discursos, instituciones, instalaciones arquitectónicas, decisiones reglamentarias, leyes, medidas administrativas, enunciados científicos, proposiciones filosóficas, morales, filantrópicas, cosas que se dicen y otras que no se dicen… (Foucault). El dispositivo creó la superstición y la administra. Si la disolvemos, si nos atrevemos a desafiar esa creencia con base en la experiencia y el sentido común, el dispositivo caerá sin remedio a pedazos. En medio de una guerra atroz, cuando el futuro ha dejado de tener futuro y se vuelve cada vez más irrelevante enfrentar la incertidumbre con creencias idolátricas y rituales cada vez más vacías y carentes de legitimidad, es hora de concentrar el empeño en la recuperación del presente, reorganizando la sociedad desde abajo. La esperanza que así se alimenta es la clave para disolver la superstición democrática. No es una nueva religión, otra fe, sino un empeño político realista. Su hora ha llegado.
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Posicionamiento del Partido del Trabajo ¿Cuáles son los mayores retos en torno a la representación social de los partidos políticos? En el caso de su partido, ¿a quiénes (o qué) pretende representar?
Para la segunda mitad del siglo XX, los
partidos de oposición y quienes militaban en ellos, lucharon desde diferentes espacios para buscar consolidar nuestro sistema democrático. Fueron estos, los verdaderos protagonistas e incluso, aglutinaron a pensadores, intelectuales, académicos y figuras emblemáticas de las luchas sociales, quienes pugnaron por derrocar la hegemonía del partido en el poder o el poder en el partido. En este contexto histórico, no se puede ignorar el papel que desempeñaron los partidos políticos y el vínculo que se tuvo con la sociedad para transformar el país. Sin embargo, a través de los años, los partidos políticos han estado ajenos a los reclamos ciudadanos. De tal forma que nuestro mayor reto en la actualidad es escuchar, representar, aglutinar y proyectar todas las expresiones sociales. El pluralismo ciudadano reclama canales eficaces para expresar su voz. Derivado de esta circunstancia, es importante reconocer que contamos con una participación ciudadana más activa donde las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones civiles, han tenido un papel protagónico. Esto implica que los partidos
políticos debemos retomar nuestra vocación original y ser instrumentos de verdadera inclusión y participación social. Para el Partido del Trabajo en este proceso electoral, el reto pues, es ser incluyentes y proactivos. No sólo tenemos que entender y escuchar a nuestros cuadros y militantes. Nuestra obligación es comprender el contexto actual y generar propuestas reales y congruentes. Nuestra ideología traza la lucha y la representación moral hacia los más desprotegidos. Sin justicia social, no se concibe la democracia. ¿Cómo hacer para que la democracia electoral impacte en la calidad de los gobiernos? En el caso específico de su partido, ¿qué mecanismos tienen o pretenden tener para lograr la conexión entre su acción partidaria y la calidad de los gobiernos? Respecto al primer cuestionamiento, todo funcionario público tiene la obligación de servir con lealtad y compromiso para el cargo que le fue conferido. En cuanto a nuestro partido político, para incidir en una mejor calidad y desempeño en la administración pública, debemos presentar propuestas viables, congruentes y factibles para el bien social. Los partidos políticos son la antesala de
la administración pública, pero son tambiénel andamiaje principal de todo sistema democrático. Esta responsabilidad tiene una importancia mayúscula en cada proceso electoral frente a los retos y necesidades que enfrenta la ciudanía multicultural. Por lo que es imprescindible contar con un eficaz mecanismo de inclusión ciudadana. Pero, especialmente, tenemos la obligación de capacitar a quienes postulamos para un cargo de elección popular. Dicho de otra manera, urge profesionalizar y dignificar a la administración pública y ésta es una labor que inicia desde los institutos políticos. La segunda respuesta está relacionada con el primer punto, es decir, la acción partidaria, necesariamente tendrá que incidir en un mejor gobierno si se toman en cuenta los mejores perfiles. Faltaría agregar que una administración eficaz, se logra desde diferentes ángulos: la participación social, la conducción de políticas eficientes, el trabajo administrativo apegado a las normas legales, y la fiscalización independiente y rigurosa. En su vida interna, ¿cuál es su diagnóstico (retos y amenazas) de la vida democrática interna de los partidos políticos en general y de su instituto político en particular? ¿Y qué debe ocurrir para mejorar la democracia interna en los mismos?
En lo que va de este proceso electoral, como en los pasados, hemos podido atestiguar que las diferentes expresiones políticas, buscan acceder a mejores espacios o candidaturas. La pluralidad cuando se exacerba o cuando trastoca los límites, se convierte en una amenaza. Por mucho que existan estatutos que rijan la vida interna de los partidos políticos, las ambiciones son un peligro que puede perturbar la tranquilidad y el equilibrio de los mismos. Norberto Bobbio reconocía que los partidos políticos son diferentes desde sus estructuras, ideología e incluso por la propia evolución y contexto histórico, por consiguiente, nuestra organización debe ser sólida y trazada en fines y propósitos factibles que sean congruentes con nuestros principios. En tal sentido, para mejorar la democracia interna, se debe privilegiar el diálogo, abonar a la madurez política, buscar por encima de diferencias el bien común, respetar las normas y estatutos y proponer de manera consensada mejores mecanismos para el fortalecimiento al interior del partido. Finalmente, como lo expresé en líneas anteriores, los partidos son entes fundamentales en la democracia y este concepto, debe ser un apostolado para quienes militan dentro de un organismo político, de tal manera que su vida interna, debe privilegiar la democracia incluyente, respetuosa y participativa.
Posicionamiento del PRI ¿Cuáles son los mayores retos en torno a la representación social de los partidos políticos? En el caso de su partido, ¿a quiénes (o qué) pretende representar)?
El mayor reto es recuperar la credibili-
dad de los ciudadanos. Estamos conscientes que las verdaderas transformaciones requieren periodos de tiempo que en ocasiones rebasan los periodos gubernamentales (3 ó 6 años), pero también conscientes que existe impaciencia de los zacatecanos por que las mejoras en su entorno se puedan palpar. El reto es pues lograr el equilibrio necesario para gobernar con responsabilidad y pensando a largo plazo, pero al mismo tiempo lograr bene-
ficios que los propios ciudadanos puedan apreciar. ¿Cómo hacer para que la democracia electoral impacte en la calidad de los gobiernos? En el caso específico de su partido, ¿Qué mecanismos tienen o pretenden tener para lograr la conexión entre su acción partidaria y la calidad de los gobiernos? Estoy convencido que como país seguimos en transición hacia la democracia. Y ello implica que los partidos y sus candidatos estén preparados para competir; y cuando hay competencia gana el elector. Cada vez más los gobiernos son eva-
luados por los ciudadanos en función de sus resultados cuando hay elecciones. Y la mejor campaña es un buen gobierno. En el PRI estamos convencidos que debemos ser autocríticos y evaluarnos periódicamente; pero también estamos convencidos que debemos atrevernos a mejorar incluso a través de decisiones que no se comprendan en el corto plazo. Nos ha quedado claro que no somos el partido del gobierno, sino el partido en el gobierno. En su vida interna, ¿Cuál es su diagnóstico (retos y amenazas) de la vida democrática interna de los partidos políticos en general y de su instituto político en particular?
¿Y qué debe ocurrir para mejorar la democracia interna en los mismos? En la medida en que la competencia hacia afuera se intensifica, se perfecciona también el modelo democrático interno de cada partido. Existen diversos instrumentos en los estatutos de cada uno de ellos, que les permiten seleccionar a sus candidatos. En el caso de mi partido, logramos transitar por un proceso interno de mucho diálogo y civilidad política, de escuchar propuestas y de construir la unidad en la inclusión que nos mandató el Presidente de nuestro Comité Ejecutivo Nacional.
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POSICIONAMIENTO DE MORENA
¡ Cúales son los mayores retos en torno a la representación social de los partidos políticos? En el caso de su partido ¿a quiénes (o que) pretende representar?
Los partidos políticos en el mundo occidental
están inmersos en creciente deslegitimación originada en el fracaso del neo liberalismo en ofrecer crecimiento económico sostenido aparejado de la atención a las demandas sociales de cada país. Europa brinda testimonios elocuentes del cuestionamiento generalizado a los partidos tradicionales. El movimiento de los indignados, la vigorosa irrupción de PODEMOS en el espectro político-electoral de España y el triunfo de sus equivalentes en Grecia y el retorno al nacionalismo excluyente en varios países que así reaccionan ante la inmigración catastrófica procedente de países en guerra han puesto en evidencia el envejecimiento programático de los partidos políticos. El sistema de partidos en México carece de aceptación social derivado de las siguientes circunstancias. El traslado de la función electoral de la esfera gubernamental a la órbita” ciudadana” no se concretó debido a la partidización grosera del árbitro electoral. El suministro de dinero público a los partidos mediante criterios de fiscalización evadible prohijó el surgimiento de burocracias partidistas corruptas y corruptoras que introdujeron
¿Cuáles son los mayores retos en torno a la representación social de los partidos políticos? En
una dinámica de degradación que disputan el control partidista no por móviles programáticos sino por pesos y centavos. Otro elemento de deslegitimación del sistema de partidos tiene en su origen en las alternancias que fortalecieron el paralizante discurso de que “todos son iguales” debido a que el PAN gobernó al país sin practicar la democracia predicada y en los estados gobernados por el PRD lo mismo. La única fuente de esperanza proviene de la alternancia en la Capital de la República hasta antes de Mancera. Morena aspira a representar a todos los mexicanos con excepción de los dueños de los monopolios y se identifica con el espíritu que anima experiencias como la de PODEMOS en España, asumiendo que solo el pueblo puede salvar al pueblo. 2 ¿Cómo hacer para que la Democracia electoral impacten la calidad de los gobiernos? En el caso específico de su partido ¿qué mecanismos tienen o pretenden tener para lograr la conexión entre su acción partidaria y la calidad de los gobiernos? Partimos de la premisa de que la democracia electoral es meta de llegada y no meta de arranque, lo que implica advertir que el desvío de recursos públicos para favorecer al partido en el gobierno, la obra pública como botín a repartir a cambio de apoyo y la integración de equipos de gobierno para premiar méritos en campaña, impactan negativamente la calidad
de los gobiernos, por eso es necesario que tomemos conciencia que estas prácticas en pleno auge en el presente proceso electoral lesionan no solamente a los partidos que son derrotados mediante estos delictivos métodos sino a toda la sociedad en la medida en que un gobierno que surge de estos vicios tendrá que ser opaco en la rendición de cuentas ,corrupto en la asignación de obras e improvisado en sus mandos directivos, lo que nos condena a padecer gobiernos como el encabezado por Miguel Alonso, lo anterior transparenta una relación de causa- efecto entre el nivel de democracia electoral y la calidad de los gobiernos. Otro aspecto determinante de la relación entre democracia electoral es el de la pobreza cívica deliberadamente fomentada por el régimen que construye a ciudadanos de un día, el día de las elecciones, y espectadores el resto del tiempo. Un partido, para que su acción partidaria aporte a la calidad de los gobiernos no debe abandonar su función de articulador de las demandas sociales sobre todo cuando vive la condición de partido gobernante pues es entonces cuando está expuesto a convertirse en una dependencia gubernamental de facto, cediendo sus decisiones fundamentales al gobernante para que imponga dirigentes y candidatos. Morena entiende su obligación de respaldar a los que en su nombre cumplen responsabilidades públicas porque la visión de país que motiva nuestra existencia encontrará la resistencia de poderoso intereses creados, pero el apoyo de Morena a los gobernantes emanados de sus filas no debe incondicional, debe ser un apoyo crítico, vigilante de la congruencia con el orden jurídico vigente, con los documentos básicos del partido y con el cumplimiento de lo ofrecido en campaña, todo ello sintetizado
Movimiento Ciudadano responde
el caso de su partido, ¿a quiénes (o qué) pretende representar?
En México y en el mundo, los sistemas de partidos políticos se encuentran, innegablemente, en una etapa de crisis. Pareciera que, mientras los grupos sociales tienden a organizarse ideológicamente, de una manera más o menos comprensible, atendiendo las posibilidades de resolver sus necesidades más inmediatas, más urgentes, o más necesarias, los partidos políticos han concentrado su más grande interés en los triunfos electorales, y se han olvidado de abanderar causas sociales, si éstas no representan un potencial electoral viable. Esto es que pareciera que los partidos políticos han truncado su representación social, en aras de alcanzar triunfos electorales. El gran reto es, pues, cómo reconstruir, refundar a los partidos políticos para que éstos retomen su papel constitucional y social. Movimiento Ciudadano representa a los ciudadanos sin partido, y se instituye como un instrumento electoral, justamente para que todos esos ciudadanos y todos esos grupos sociales que ya no encuentran identidad alguna en ningún partido
político, encuentren en Movimiento Ciudadano un canal viable para lograr triunfos electorales, sin necesidad de sacrificar sus principios ideológicos. ¿Cómo hacer para que la democracia electoral impacte en la calidad de los gobiernos? En el caso específico de su partido ¿qué mecanismos tienen o pretenden tener para lograr la conexión entre su acción partidaria y la calidad de los gobiernos?
Parafraseando a Amartya Zen, podemos decir que un gobierno debiera ser juzgado por la calidad y la cantidad de los alimentos en la mesa. En Movimiento Ciudadano creemos que la participación social en la democracia no debe centrarse exclusivamente en los procesos electorales, que éstos son sólo una parte inicial de lo que debe constituir un proyecto más amplio y ambicioso del quehacer gubernamental. Creemos en la democracia participativa; por eso proponemos que la consulta popular, el plebiscito y la revocación de mandato deben ser elementos constitutivos de un gobierno en todo momento. La tendencia gubernamental de administrar
los recursos públicos en beneficio del capital privado (lo que ha ocurrido en México en las últimas décadas) hace que el pueblo sea participe de la pobreza generada desde las altas esferas gubernamentales, pero sin tener ni voz ni voto en la búsqueda de soluciones. De esta manera los índices de pobreza aumentan día a día, y se les controla sólo hasta el límite que no resulten (los pobres) un peligro para los altos intereses que custodia el gobierno en todos sus niveles. Nosotros creemos que este sistema de cosas debe cambiarse. Todas las personas deben tener acceso a todos los derechos, incluso, y de manera muy importante, al de diseñar de una manera directa su forma de gobierno, y cambiarla y adecuarlas de acuerdo a las necesidades de la población, principalmente a través de los mecanismos que ya hemos explicado. ¿En su vida interna, ¿Cuál es su diagnóstico (retos y amenazas) de la vida democrática interna de los partidos políticos en general y de su Instituto político en particular? ¿Y qué debe ocurrir para mejorar la democracia interna de los mismos?
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en el compromiso de “No mentir, no robar y no traicionar al pueblo”. El apoyador incondicional es fruto cultural del priísmo En su vida interna, ¿Cuál es su diagnóstico (retos y amenazas) de la vida democrática interna de los partidos políticos en general y de su instituto político en lo particular? ¿y que debe ocurrir para mejorar la democracia interna en los mismos? Los partidos se pueden “bolsear” unos a otros, los gobiernos pueden entrometerse impunemente en la vida interna de los mismos, en México hay manga ancha para pertenecer formalmente a un partido y respaldar a candidatos de partidos contrarios por pura conveniencia personal, esa degradación es efecto de la deliberada laxitud del marco jurídico partidario beneficia la prolongación del régimen a pesar de que ya no tiene lavase social con la que alguna vez contó, la estrategia de manga ancha a la deslealtad le moja la pólvora a los partidos de manera tan eficaz que a pesar de que desde hace años la mayoría de los mexicanos está en contra de que siga en el gobierno, los mecanismos de degradación partidaria sembrados en la legislación mantienen a raya a los opositores. La falta de democracia interna en los partidos sube al escenario a los favorecidos de las cúpulas y en el polo opuesto, le hace al juego a los charlatanes que carentes de fuerza mínima que sustente sus aspiraciones se revuelven entre los legítimos descontentos y que gritan y gritan en espera de llamar la atención La democracia interna se construye con la práctica, jamás con la prédica de diletantes periféricos.
FIN Las reformas político-electorales de los últimos años han moldeado la convivencia interna de los partidos políticos y, en algunos casos, han modificado –aunque no de fondo- algunos lineamientos que les rigen. Es comprensible que se espera que el resultado final de la regulación externa sea una convivencia social distinta, y una participación social diferente y más amplia, pero esto no debe reñir con la libertad de autorregulación de los partidos políticos. En ese sentido podríamos considerar que la excesiva regulación externa pudiera constituir una amenaza para la vida interna de los partidos; no obstante la misma debe convertirse en un área de oportunidad, de manera tal que se logre encontrar el justo medio, que permita la consecución de los grandes objetivos sociales, pero al mismo tiempo permita la autonomía de los partidos políticos. Es deseable que cada partido político evolucione o, en su caso, se refunde sobre sus mismas bases, y cada partido político, sin duda, puede realizar esta tarea. Pero ésta no será completa si no aspiramos, como sociedad, a reconstruir todo nuestro sistema de partidos en general, revisar las reglas de los procesos electorales, transparentar todos los mecanismos de control y ciudadanizar por completo los órganos reguladores de los procesos electorales.
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Federalismo o centralismo electoral ¿Cuál es el siguiente paso para la organización de las elecciones en las entidades? Lic. Eduardo Fernando Noyola Núñez Consejero Electoral del IEEZ Federalismo o centralismo electoral
El papel que ejercen el Instituto Nacional Electoral y el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas, es de importancia trascendental para el funcionamiento de la democracia en nuestro estado, y en particular para el adecuado desarrollo de la transmisión de poderes en el Proceso Electoral Local 2015-2016. Como hemos atestiguado en los últimos tiempos, las competencias electorales se han intensificado, ofreciendo oportunidades de participación a todos los actores políticos legalmente acreditados. Los sucesos históricos, han obligado a replantear el diseño institucional en el que actúan las autoridades electorales; así, la construcción de nuestro sistema democrático ha pasado por una serie de transformaciones, que permitieron la transición de un sistema hegemónico, al establecimiento de normas y reglas que generaron comicios confiables y transparentes, en cuya base encontramos a las autoridades electorales. Nuevas reglas que pretenden garantizar la equidad en las contiendas; que fomentan la corresponsabilidad de los distintos poderes que participan en la actividad pública con independencia de su origen, para un ejercicio eficaz y eficiente de las funciones electorales; pero ello depende en gran medida de la cooperación y coordinación institucional. Cuál resulta la apuesta correcta para las instituciones electorales en México, ¿Fortalecimiento del sistema federal?, ¿La centralización garantiza el no intento de influencia de actores políticos sobre
las autoridades electorales? ¿Realmente existe un saldo negativo en la organización de las elecciones por las autoridades locales? Para este proceso electoral, contamos con innovaciones importantes derivadas de la reforma de 2014, entre ellas, la coordinación entre el INE y el IEEZ para realizar los comicios; la paridad de género en sus dimensiones vertical y horizontal y el 20 % de jóvenes en las candidaturas; la nueva relación del Instituto Electoral con el Tribunal Electoral Local para resolver los procedimientos sancionadores; la posibilidad de atracción de asuntos de trascendencia o para sentar criterios de interpretación y de delegación que tiene el INE para encargar funciones en los institutos locales; cambios no menores, que marcan el rumbo del sistema nacional electoral. Estas modificaciones del régimen, con efectos que generan la existencia de mayor especialización en la organización de los comicios, pero a la vez, una afectación a componentes del propio sistema, como es el federalismo. El federalismo como forma organización del estado, articula a unidades autónomas en un sistema, sujetas a un poder central pero soberanas en cuanto a su régimen interior, donde cada una conserva siempre su identidad; de este concepto se deriva una característica esencial, la autonomía, que permite adecuar en nuestro caso, las elecciones a la realidad local, a fin de que las características y particularidades se conserven, impidiendo la imposición de contextos distintos.
Sin embargo, las bases contenidas en el artículo 116 constitucional para la regulación de los comicios en los estados, generó espacios de discrecionalidad para el legislador local, lo que provocó diferentes regulaciones y formas de realizar las elecciones, sin las debidas garantías institucionales, y por tanto, la necesidad de con la reforma, crear espacios con realidades más igualitarias, de condiciones que estandaricen las elecciones. Y ¿cuál opción es la mejor?, la forma federal o la centralista. Para resolver esta disyuntiva, es menester tomar en cuenta diferentes factores que inciden en la organización de las elecciones, como condiciones sociales y políticas distintas, que reflejan a su vez realidades electorales distintas, que traen consigo diversidad de normatividad en el país. Como puede apreciarse, son estas diferencias las que permiten procesar esas particularidades con efectividad; no hay que dejar de lado que existen cambios sustanciales que se han gestado desde las entidades, como la elección de mexicanos migrantes para cargos públicos; instrumentos de participación ciudadana, con mecanismos como el plebiscito, referéndum, iniciativa ciudadana, contraloría social, revocación de mandato; la transparencia; sanciones por rebase de topes de gastos de campaña, entre otros. Derivado de lo anterior, es necesario fortalecer un diseño normativo que respete la naturaleza del pacto federal y que a la vez permita que las nuevas atribuciones y funciones derivadas de la
reforma político electoral para el INE e IEEZ, sean ejercidas a cabalidad, mediante la aplicación de acciones que: Desarrollen mecanismos concretos y efectivos para dar forma y facilitar la coordinación entre autoridades electorales, que sean presentados de manera clara y oportuna, ejemplo de ello, es determinar los alcances y atribuciones de los institutos locales en las funciones que el INE desarrolla de forma directa en los comicios de los estados y viceversa, que permita planear, organizar, ejecutar y controlar las actividades con certeza. Fortalezcan la autonomía financiera y presupuestal, que sean los propios órganos electorales los que determinen el presupuesto para el cumplimiento de su función. Establezcan normas específicas para que la determinación de perfiles de quienes integren los órganos electorales sea con base en la capacidad para ejercer su función, la especialización y experiencia en la materia electoral y que además se fomente la formación de personal altamente calificado. En esta nueva dinámica de las elecciones, a las autoridades, actores políticos y ciudadanía, nos debe unir la voluntad, la decisión y el ánimo de garantizar elecciones libres, transparentes, equitativas y apegadas a la ley; nuestra función debe ser orientada a privilegiar las identidades regionales y a la vez fortalecer al todo, con un mayor control de las fuerzas locales, pero sin romper el equilibrio que debe existir en un sistema federal.