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Marcelito 101

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el chavito preguntón

SUPLEMENTO CULTURAL PARA NIÑOS

No. 101 / NOV-DIC 2020 / AÑO 7

La piñata


“Cuéntame, mamá” El conejo gordo

La tortuga

Una vez había un conejo gordo. Tenía dos hermanas más grandes que él. Siempre le gustaba ir al parque, donde quería comerse el zacate, porque era un conejo muy travieso y tragón. Un sábado él se fue a la playa. Este conejo se llamaba Alex, era muy bonito y tenía mucha inteligencia, pero no quería regresar a su casa, le daba mucho miedo, pues un día un conejo le dijo que en esa casa asustaban. Se quería quedar en la playa, brincaba mucho y comía caldo de zanahoria. Hasta que un día caminando se encontró a su hermana Lucía en un cerro y regresó a casa.

Había una vez una niña que tenía una tortuga; vivían en un desierto y no tenían agua ni comida. Ahí había mucha sábila y cáctus, víboras y muchos zopilotes. La tortuga y la niña iban y venían y no encontraban agua. Cuando anocheció encontraron gente y siguieron caminando y no hallaron agua, pero encontraron más gente a la que le pidieron agua y se la acabaron toda. Al día siguiente siguieron caminando y encontraron agua, se metieron en ella y ahí se quedaron.

Abel, 11 años

Sofia, 12 años.

Águila

El oso polar Era un oso polar que estaba en la Antártida, le dio sed y buscó agua, entró en un túnel y se resbaló, tomó agua hasta hartarse, porque donde cayó era un charco.

Ricardo, 11 años

Esta era un águila que un niño encontró en un árbol. El águila tenía un nido y el niño subió al árbol y se puso a verlo. De repente vino el águila enojada y persiguió al niño, pero solo se asustó porque el águila no le hizo nada.

César, 10 años

Ley Zender Es un zorro. Cuando era chico lo aventaron al espacio y se volvió mutante. Tiene armas en el planeta Delta. Ahí hay muchas batallas. Es un planeta muy peligroso. Vino un día el capitán Marqui y peleó con el zorro, porque estaban pe-

leados desde mucho tiempo. Cuando estaban en batalla pusieron una bomba muy peligrosa y el zorro la desactivó. Siguieron peleando y se dieron cuenta de que casi se mataban y se reconciliaron.

Leonardo, 10 años

El oso polar Era un oso polar que estaba en Plutón y comía pedazos de hielo. El oso caminaba por todo Plutón buscando comida; se fue a su casa y por el camino vio una estrella, pidió un deseo, pidió que llegando a su casa estuviera llena de comida. Cuando llegó a su cueva se le cumplió su deseo.

Erick, 11 años

Textos tomados de Niñas y niños creadores de Baja California, Biblioteca de pequeños creadores. CONACULTA-ICBC. 2004.

Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada Zacatecas

Coordinación del suplemento: Magda Collazo Fuentes / Marcelito “El niño preguntón” / Martín Letechipia Alvarado / José Antonio Sandoval Jasso /

Consejo Editorial: Jael Alvarado Jáquez / Arte, lecturas y otras aventuras Elisa de Wit / Buzón azul Mariana Saldivar Frausto / Nehua y la salud Saúl Antonio Villalpando Dávila / Lucito Cine Eduardo Ramos Botello

Iván Guardado / Director de La Ciénaga Teatro María del Socorro Escobedo Hernández / Mitotiani y la Danza


No.101 / NOVIEMBRE - DICIEMBRE DE 2020 / Año 7

Ya viene la Navidad, ¡anímate a hacer un cohete de propulsión!

Botella a reacción 1. Necesitas una báscula, una botella con tapón de corcho, vinagre y polvo para hornear. 2. Llena la botella hasta la mitad con agua. 3. Agrégale un poco de vinagre y una cucharada de polvo de hornear, y tapa la botella rápidamente con el corcho. 4. Colócala sobre la báscula y retírate de ella (el corcho saldrá disparado de la botella). 5. Observa la báscula cuando el corcho se dispare. La botella es empujada hacia abajo en dirección opuesta: por reacción.

Juego de propulsión a chorro Infla un globo, aprieta su orificio y luego suéltalo. Observa con qué velocidad vuela por el aire. Se está desplazando por propulsión a chorro, tal como lo hace un avión. El aire que contiene se precipita hacia el exterior en forma de chorro y cuando sale hacia atrás, el globo se desplaza hacia adelante. Este efecto se conoce como reacción. Tomado de Cómo funciona. Secretos de la ciencia, Robin Kerrod, Editorial Sitesa. 1991.

Nehua y las historias verdaderas

Por Mariana Saldivar Frausto

Nehua #58 Nosotros quisimos presentar nuestros respetos a Li Wenliang con un toque tradicional, así que hicimos este altar para recordarlo y agradecerle por haber compartido con la humanidad sus conocimientos y permitir a los gobiernos del mundo saber lo que se avecinaba. Seguramente en China la forma de honrar a sus muertos es muy diferente, pero el propósito es el mismo: perpetuar el recuerdo de quienes ya no están, celebrando su paso por este mundo, su vida y obra.

Lectores y lectoras, bienvenidos a la sec-

ción de Nehua y las historias verdaderas. Este noviembre ha sido excepcional; en la ciudad china de Wuhan, hace un año, un virus se dio a conocer a todo el mundo. El médico que descubrió el virus, nacido en este mismo país, se llamaba Li Wenliang, y será recordado en la historia de la humanidad por haber identificado el SARSCoV2 que produce la enfermedad del coronavirus.

El descubrimiento del doctor Li sin duda ha sido un evento que nos ha hecho reflexionar sobre lo que en realidad es valioso, en lo importante que es la vida de las personas y cómo es que sin salud, lo demás, la economía, la política, la educación e incluso los afectos entre las personas, se pueden ver limitados. Por eso, tú, ¡decide salud!


Pintura y dibujo

Jesús Eduardo Delgado Betancurt

Deysi López, 8 Años, La Luz Casa Blanca

Josué Pérez Escalante, 11 Años, Tacoaleche

Cristina Almader Llamas

Pilar

Esmeralda Rodríguez García


No.101 / NOVIEMBRE - DICIEMBRE DE 2020 / Año 7

¿Sabes cómo nació la piñata?

U

na versión dice que, en la época prehispánica, los mexicas tenían una fiesta llamada Nemontemi o de los días perdidos. Las familias se alejaban de sus chozas y llevaban ollas con provisiones que, al ser pesadas e incómodas, los niños rompían al regreso. Otra versión dice que en la época colonial, los frailes acostumbraban las misas de aguinaldo y las posadas, en las que rompían piñatas. La verdad es que la tradición llega de China a occidente gracias al viajero Marco Polo, del siglo XII. En Europa, se rompía la piñata en cuaresma. Los conquistadores la trajeron a México y, desde entonces, se quiebran piñatas en Navidad.

¡Anímate a hacer una piñata esta Navidad, podrás jugar y divertirte con un juguete muy colorido!

Artículo tomado de Tradiciones navideñas, editorial Industrias AXA-Salvat, México. 1990.


El juguete en México durante el siglo XIX Por Antonio Francisco Garabana E

n nuestro país, donde la cultura ibérica se mezcló con la gran civilización indígena, el resultado fue la cultura Hispano-Mexicana que, mas tarde, especialmente en el siglo XIX, adquirió nuevas ideas de corrientes culturales venidas de Europa. En México, el juguete, casi siempre de creación popular, experimenta cambios durante el siglo XIX, cuando empiezan a aparecer nuevos tipos de juegos y juguetes que antes, por la falta de intercambio con otros países, eran poco comunes para nuestros niños, quienes solo reconocían aquellos venidos de España. El brillante triunfo de la Revolución Francesa resonó como uno de los sucesos mas importantes de una época propugnadora de ideas que, como en otros pueblos, influirían también en el nuestro Así una vez lograda la independencia, y ya en contacto con otros países como Francia e Inglaterra, hacen su aparición nuevas modas y nuevas ideas que transformarían grandemente a nuestro juguete. Los juegos de mesa, tan populares en Francia durante el siglo XVIII, hacen su aparición en México durante el siglo XIX y pronto se vuelven populares, entre ellos el “Juego de la ensaladilla”, que imprimía Idelfonso T. Orellana, o el de “La corrida de toros o el juego del circo” accesibles en la Estampería “El Teatro”, de la calle de Santa Teresa. Los había también venidos de España, como los que enviaban de Barcelona la imprenta Elzeviriana y la Librería Camí. A principios del siglo XIX, empezaron a hacerse los primeros estudios científicos de fenómenos ópticos relativos al movimiento de los cuerpos; en 1832 el austriaco Stampfer inventó el “Estroboscopio”, antecesor del “Zootropo”, inventado para distracción de los niños, y que aún hoy día se usa; consiste en una cinta de cartón que tiene dibujadas diferentes fases del movimiento humano, y al hacerla girar da la sensación de un movimiento continuado. Esto sería años más tarde el inicio del cinematógrafo. En México, era bastante común encontrar este tipo de cintas para Zootropo los domingos en el mercado de La Lagunilla. Hacia finales del siglo se vuelve bastante popular “La linterna Mágica”, aparato óptico con el cual, por medio de lentes, se hacen aparecer amplificadas sobre un papel, lienzo o pared, figuras pintadas en tiras de vidrio intensamente iluminadas.

Con el avance científico del siglo aparecen la máquina de vapor y el ferrocarril surca los campos trayendo nueva vida a los pueblos. Como es lógico, los niños se sienten emocionados al paso de tan veloz monstruo; se vuelve ambición de todo niño ser maquinista o poseer una maquina de vapor. Bien pronto aparecen en el mercado de los juguetes y las máquinas serán arrastradas mediante un pequeño cordel. Aun hoy día, el ferrocarril es uno de los juguetes predilectos de los niños; los hay en toda clase de materiales: madera, cartón, lámina, etcétera. Desde el siglo XVIII, las cortes europeas ven con asombro lo autómatas, que son figuras mecánicas de formas humanas o animales que al dárseles cuerda adquieren movimiento propio. Son Francia y Suiza los principales fabricantes. En 1880, la firma inglesa W Britain and sons, famosa hoy en día por la fabricación de soldados de juguete, empieza en grande la producción de juguetes en movimiento para

competir con el mercado alemán y el de otros países. En México, a mediados del siglo, hacen su aparición para deleite de chicos y grandes y se vuelven familiares las figuras del oso, el perro, el chino y el turco. Es indudable que todos estos juguetes influyen grandemente en los nuestros. La palabra pupa, que en latín era la llave mágica del mundo de las niñas y con la que demostraban su instinto maternal, se vuelve prodiga al finalizar el siglo XVIII y al comenzar el siglo XIX, ya que nunca antes las niñas habían tenido tal cantidad de muñecas y juguetes, y la palabra “puppet, poupeé, puppe”, se oye en los labios

de toda niña. En algunos países musulmanes atribuyen los vestidos de las muñecas a la tradición islámica de Ayesha, la niña-esposa del profeta que llevara a su nueva casa los vestidos de sus muñecas. En la India, Turquía y Persia las nobles familias guardaban como patrimonio familiar las muñecas ricamente vestidas. De la civilización Harppa, en Mohunjodaro Ghandarro, al norte de la India, se encontraron pequeñas muñecas vestidas que hacían las veces de juguete o de fetiche. Para nosotros las muñecas con articulaciones movibles, de barro cocido encontradas en Teotihuacán, son el origen de nuestras muñecas.

Todo esto contribuye a que, en el siglo XIX, que lo es de grandes avances técnicos y sociales, aparezca la mayor profusión de muñecas que hubiera visto nuestra patria. Las muñecas de cara y manos de madera policromada se fabricaron bellamente en la capital, Puebla y Oaxaca, así como las de trapo que continuamente vemos retratadas en pinturas de ese siglo, sostenida por las manos de una niña y que son verdaderas obras iconográficas de los niños mexicanos del siglo XIX. “El juguete mexicano”, Artes de México, Año XVI, 1969, No 125.


No.101 / NOVIEMBRE - DICIEMBRE DE 2020 / Año 7

Mitotiani y la danza Se escucha música en el ambiente y... quiero bailar En esta nuestra sección de danza de- Los caudillos son representados de a que busquen en las diferentes

dicaremos Marcelito al festejo de la Revolución Mexicana, que el pasado 20 de noviembre celebramos. Podemos ver reflejada la lucha de la revolución en los corridos que hacen referencia a esta época, y de los que muchos grupos han representado dancística y folclóricamente, poniendo en escena personajes y acontecimientos revolucionarios. Todos hemos escuchado hablar de Adelita, la Cucaracha, la Valentina y la Marieta, nombres que representan a las diferentes mujeres soldaderas que se unieron a la lucha revolucionaria, demostrando que la valentía no es única de los hombres y que el lugar de la mujer es cualquiera en el que ella se disponga a desarrollarse, en este caso una guerra. Es por eso que, al poner en escena un cuadro revolucionario, el vestuario de las mujeres es variado en colores y formas, con el rasgo común de llevar como accesorio carrilleras colgadas y rifles o pistolas en la mano y a veces, también, sombrero y botas.

diferentes formas, dando ejemplo del rango que tenían y del líder al que seguían. Los soldados de más bajo nivel usaban ropa de manta y huaraches; los zapatistas, pantalones de colores obscuros con saco y sombrero de ala grande; los carrancistas son representados normalmente por hombres vestidos de uniforme color caqui y casco. De igual forma, tienen en común el uso de carrilleras y rifles. Al hablar de la revolución, podemos hablar de diferentes ambientes o humores, ya que hay una parte festiva en la que, al ganar luchas, los soldados y soldaderas festejan; otra en la que se presenta la pérdida, al saber de la muerte de un ser amado durante la batalla; por supuesto, en un cuadro revolucionario siempre se podrá observar la actitud de fortaleza, de confianza por parte de los bailarines que están representando al pueblo que decidió levantarse en armas y luchar por sus ideales. Los invito a que escuchen los corridos revolucionarios, y, sobre todo,

plataformas digitales las propuestas dancísticas que representan a la Revolución, especialmente la del Ballet Folclórico de México de Amalia Hernández, el más representativo del país. Espero que hayan disfrutado de esta plática. ¡Hasta pronto!

Lucito, cámara, acción R

eciban un enorme saludo todos los que nos acompañan de nueva cuenta en este recorrido por el mundo del cine y algunas de sus curiosidades. Hace un par de números les platiqué sobre las sagas y sus secuelas, o precuelas, y luego de haberlas mencionado me vino a la mente una duda: ¿desde cuándo se empezaron a realizar segundas partes en el cine? La búsqueda me resultó muy interesante, ya que en varios lugares decían que la primera vez que se realizó una segunda parte en la cinematografía fue El hijo de King Kong (1933), de Ernest B. Schoedsack, secuela directa del mismo año que su predecesora: King Kong (1933), del mismo Ernest B. Schoedsack y Merian C. Cooper. Algunos dicen que se debería considerar la primer secuela ya que es obra del mismo director, la misma temática y cronológicamente representa una continuación de la historia, pero yendo aun más atrás en el tiempo, me topé con que El nacimiento de una Nación (1915), de D. W. Griffith, tuvo una continuación, aunque no fue realizada por el mismo director, y resultaba un claro seguimiento al argumento

de la primera, pero en otro momento histórico, El hundimiento de una Nación (1916), de Thomas Dixon Jr. Ésta película fue reconocida por la Academia estadounidense como la primera secuela. Lo interesante surge si se le echa un ojo a cinematografía menos conocida, como la danesa o el mismo cine francés (tomando en cuenta que muchos países europeos perdieron gran parte del acervo de sus producciones con el paso del tiempo y las guerras, es probable que nunca conozcamos la totalidad de las secuelas que se realizaron). Entre 1908 y 1911, el danés Viggo Larsen creo al menos una media docena de filmes sobre el famoso detective Sherlock Holmes; y el francés Victorin Hippolyte Jasset realizó, a partir de 1908, durante un par de años, varias películas sobre el personaje Nick Carter. Seguramente se habrán realizado muchas más secuelas a lo largo de la historia, y lo padre es que en la actualidad podemos disfrutar de ellas, pues tenemos la fortuna de contar con Internet y acceder a muchas de estas producciones. Si ustedes tienen alguna secuela preferida, ojalá me la

puedan compartir. Por lo pronto, me despido, esperando que nos lean el próximo mes. Mientras, no vean tanta tele, mejor disfruten del cine. ¡Hasta la próxima!


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